
Kamasutra, posición del molinillo. ¿Estás cansado de hacer siempre las mismas posturas sexuales con tu pareja? Si has decidido que ya te ha llegado de sobrepasar los límites de la famosa posición del misionero, te recomendamos que optes por una de las posturas más especiales del Kamasutra: la del molinillo.
Si quieres practicarlo debéis empezar por estiraros los dos boca arriba en direcciones opuestas, e inclinaros hacia adelante lo suficiente como para apoyaros en los codos. Ya en esta posición, la mujer se coloca encima del hombre facilitándole al máximo la penetración. Suspiernasdeben rodear el torso del hombre y las del hombre tienen que estar una por debajo de la cintura y la otra por encima del estómago de su pareja. En esta postura te penetrará suavemente cogiéndote por la parte superior de los muslos.

En esta postura del Kamasutra los dos miembros de la pareja estáis muy pegados, pero lo que se facilita es una penetración superficial pero muy placentera al facilitar el roce con el clítoris de la mujer. ¡De hecho, los orgasmos están más que garantizados!

La mujer puede añadirle un plus de placer a esta postura conocida como el molinillo si empieza por dibujar suaves círculos con la cadera mientras está siendo penetrada, de manera que provoque un efecto espiral. Y ya el sumum del placer vendrá cuando se dedique a deslizarse arriba y abajo por el pene de su amante. La combinación de los movimientos vertical y circular hará que el hombre se vuelva loco de placer.
http://www.sexologia.net/14-12-2011/pareja/kamasutra-posicion-del-molinillo








Saludos, Paula, somos Robin y Josep. Esta mañana hemos oído una intervención tuya en un programa de radio, donde se referenciaba tu blog. Hemos pensado que sería interesante…y efectivamente lo es. Gracias por compartir tus experiencias. Un abrazo.
Hola Robin y Josep!
No he estado en la radio esta mañana. ¿En qué emisora habéis oído esa entrevista?
Muchos besos a ambos!
Creo recordar que era Radio Nacional, pero no recuerdo el nombre del programa. Era un debate sobre la prostitución y la eterna necesidad-o no- de su regulación. Tú explicabas algunas vivencias. Especialmente fue duro el momento en que narrabas un acoso en un hotel de lujo, pero luego decías que te había servido para aprender a defenderte y que te había ayudado a reforzarte.
Efectivamente, se trataba de una redifusión de un programa emitido con anterioridad.