ESCORTS EN PAREJA: ¿NOVIOS O CHULOPUTAS?


 bella

La condena perpetua a la soledad, a la que  estamos condenadas las putis, sólo por serlo, es un tanto desconcertante. Durante mucho tiempo he pensado que este trabajo era incompatible con tener pareja. Las relaciones de mis compañeras, lo confirmaban.

Demasiados celos e incomprensiones si saben a qué te dedicas.

Demasiadas mentiras si lo desconocen.

¿Cómo le dices a alguien que te gusta que, eres puta?

Peor aún…¿cuándo se lo dices? ¿En la primera cita o en la tercera? ¿Tal vez en la quinta?

¿Preparas una cita especial con velas a la luz de la luna llena? ¿Abres una botella de la mejor champagne?  ¿Vas a Godiva a por una caja de exquisitos bombones y le vas dando uno de vez en cuándo, mientras te mira con la boca abierta de par en par?…-Desconozco si las bocas se abren así, pero mi imaginación funciona de este modo-.

¿Escoges a un hombre sobresaliente de entre tu clientela? Si es así…¿cómo saber si te ama de veras o sólo finge para echar un/os polvo/s gratis? De todos modos, tú sigues precisando de su dinero para salir adelante. Es una X a despejar que, se me antoja,  incógnita de cuarto grado.

¿Y si te equivocas al creer que, te dejas llevar por las hormonas del enamoramiento y sólo es un encoñamiento?  ¿Y si el equivocado es él? Es un lío porque, en cualquier caso, alguien saldrá mal parado. O ambos dos. Y si está casado –bastante habitual-, tal vez sean tres los que salgan tocados. Trastocados.

Si sales corriendo o él huyendo –si es cliente-, pierdes sus ingresos y probablemente a un amiguete con el que compartías confidencias y risas cómplices.

Si no lo haces tú o él, sientes remordimientos y te sientes mal por no ser valiente para con tus sentimientos y leal para con los suyos.

Venga que, los me conocéis, uno o dos a lo sumo, sabéis que soy tan romántica y enamoradiza como una anguila eléctrica pero, a fin de cuentas, también tengo mis síndromes  pre y post y me afectan…¡a la vista está!

Sin embargo, las cosas tiene una cierta tendencia a suceder, queramos o no. Y un día llega un besuguito con cara de corderito y ojitos de ternero y ¡zas! te da en toda la boca con tus maravillosas teorías estructuradas y repensadas con armonía y decencia de sensatez y cordura, alrededor del tema que nos acontece.

Y tu maravillosa tela de araña tejida con el hilo más fino y resistente, se va al garete en media décima de segundo. Te las apañas como puedes. Te montas otra estructura mental que, la  anterior quedó obsoleta. Intentas compaginar los sentimientos que producen en ti un nuevo amor, con un trabajo que requiere de máxima intimidad y acercamiento. Y no. No es fácil. Ni sencillo. Es dificultoso, laborioso, triste, descabezante, desestructurante y desestabilizador.

Y regañas. Y te enfadas. Y te congestionas. Sufres de úlcera. De cólicos. De enfados crónicos.

No quieres amor en tu vida pero, a la vez, te hace falta. ¿Vas a renunciar a ello por tu trabajo?

Nadie renuncia al amor por su trabajo. Pero ellos no nos lo ponen  fácil tampoco. Porque, a su vez, pasan un infierno. Uno muy particularmente duro y cabronazo.

Que, a su vez, descargan en sus parejas, las escorts.

Así que, la profesional recibe una presión extra. A no olvidar la cara de estupor y espanto que pone cualesquiera a quien le digas que eres puta y tienes novio o marido.

En ocasiones te lo preguntan directamente, otras sólo con la cara pero, sin duda la cuestión es -¡¡¿Si tienes novio y eres puta, ergo tienes chulo?!!-.

Es así, queridxs amigxs, parece que debemos elegir entre ser mujeres “normales” con novio, marido al uso o ser putas solteronas y libertinas.

Más estigmas,, hipocresía e incomprensión. Ya otro día comentamos cómo romper con esas tres premisas, pero mientras, la sociedad nos somete a una incomprensión y coacción tremendas.  Si eres puta, no tengas novio. Porque, creerán que es tu chulo.

¿Y tú qué haces? ¿Le compras un largo abrigo de cuero con cuello de piel de zorra –es más propio que la de zorrro-?.¿ Juras ante Dios que, sólo es tu novio y te ama con locura, ganes o no ganes mucho dinero?   ¿Te arrodillas y clamas al cielo para gritar al viento qué sólo es un ser humano maravilloso que tuvo la mala suerte de prendarse de una puti?

La verdad; parece más simple y menos complicado para el día a día, decirle al mundo que no tienes amor ninguno y dejar de dar tantas explicaciones innecesarias y mundanas.

Y si hablamos de ellos, ¿de los novios y maridos qué? Tiene que ser la caña que, tu novia salga de casa a cualquier hora del día o de la noche para echar un polvete. Se arregla, se pone preciosa para otro, se perfuma y se compra lencería ex profeso para estrenarla con…¡otros!

No debe ser plato de buen gusto. No señor, estoy segura de que no lo es.

¿Y cuándo regresas a casa, qué le cuentas, cuando te pregunta qué tal ha ido el/los servicios realizados? ¿Que te lo has pasado como una zorra y qué le has aullado a la luna? ¿Qué no lloraste de puro milagro porque, lo único que querías era regresar a su lado? ¿Qué el tipo no fue, precisamente…amable? ¿Qué tuviste que discutir por el uso del preservativo…otra vez?

¿Qué en realidad, no querías salir de casa y lo que de verdad deseabas era que, te pidiera que no fueras a tu cita?

¿Qué se le cuenta a un novio o marido al regresar de follar con otros tíos?

¿Qué sienten ellos? ¿Miedo? ¿Vergüenza?  ¿Celos? ¿Inseguridad?

Siempre hay tíos más altos, más guapos, con mejores pollas, más simpáticos, con más posibles y más eruditos que tu novio. Es natural que se sientan amenazados.

Pero si eso ocurre…la descarga de todos esos sentimientos mal canalizados –probablemente por falta de confianza de él hacia su novia/esposa-, acaba recayendo de nuevo sobre…la escort. ¡Más presión añadida! ¡Otro peso más a soportar!

¿Acaso no debiera bastarle a tu pareja con saber qué, si sigues con él, debe ser por qué le amas?  No te importa su abultadita tripa, ni su pelo ya canosito, ni una barbita que rasca o…tantas tonterías del día a día.

El Amor, debiera ser suficiente. El dado y el recibido. Precisamente, las putis, otra cosa no verán, pero hombres…igual uno o dos no?

Entonces, ¿por qué el ser humano es tan mezquino qué no puede reconocer el sentimiento del Amor, por encima del resto de sensaciones? ¿Por qué dejar de lado la posible felicidad de tener una pareja feliz, tenga el trabajo que tenga, sólo por sentimientos tan mundanos?

Las escorts están condenadas a la soledad. Desde tiempos ya lejanos. Es así. No sé si no evolucionamos juntos o sólo son ellos los que están más anclados, por bajas pasiones que pueden a los sentimientos blancos y más puros. El caso es que, una vez más, una generación más, las putis están condenadas a vivir sin pareja. O con una pareja oculta que no sabe a qué se dedica su media y espectacular naranja.

 

 

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