La prostitución vista por CiU

La hipocresía de nuestras autoridades, sobre todo las que, como CiU (Convergencia i Unió), son defensores de los infinitos privilegios que se conceden a la iglesia, no tiene límites. Ellos, los de CIU, son los que se han inventado lo del fichero con los nombres, apellidos y domicilio de las que ejercen en las carreteras de este país tan ‘moralmente honesto’ que se siente herido ante la presencia de tales mujeres, un espectáculo que en su opinión no merece. También, dicen, tomarán el nombre de los clientes que acuden a ellas todos los días y a todas horas, aunque yo personalmente lo dudo, tal vez anotarán el de algún venezolano o rumano o ecuatoriano o incluso francés y de todos los negros, esto sí, por supuesto también de los que viven en el resto de España, pero dudo mucho que llenen estos archivos con nombres de catalanes de a pie, y menos aún del de los ilustres, esos que por nada del mundo podrían soportar ver sus nombres en una archivo de los ‘pecados mortales’ como es para ellos la que por otra parte estarían ya perdonados mucho antes de que los mossos los hubieran inscrito en sus cuadernitos o de que figuraran en las listas de los ordenadores de la Generalitat, porque habrían acudido a confesarse que para esto tenemos la iglesia que perdonar todos los pecados de sus hijos con una premura digna de mejor causa.


Pero ¿qué pasa con el problema de la prostitución creado tantas veces y mantenido por las mafias que vienen con su cargamento de chicas y niñas del este de Europa o de los países latino americanos, o de Asia o de donde sea? Nada. ¿A quien le importa el problema?, lo único que se pide es que no desmerezcan las prostitutas y sus clientes la carreteras de los bellos parajes de la Costa Brava, del Ampurdán, de los inmensos campos de algarrobos de Tarragona o de los caminos que cruzan los de frutales de la hermosa provincia de Lleida.

Que las prostitutas no sean capaces, por mal vestidas que vayan, de afear todavía más los singulares parajes que han destrozado la burguesía con sus empresas de ladrillo y las prebendas recibidas, vaya usted a saber a cambio de qué, con construcciones propias y ajenas adentrándose en el mar, esto lo no tienen en cuenta nuestras autoridades. Que sigan las prostitutas sin poder pagar su seguridad social y gozar de un retiro como los demás trabajadores sean o no sean del sexo, tampoco importa. Que caigan a veces por falta de control sanitario en enfermedades contagiosas ellas y los clientes, aún importa menos ahora que la seguridad social acabará siendo una entelequia o pasando a manos de la privada que controlan tan bien miembros de este gobierno. No, lo que importa, como si fuéramos discípulos de Himmler, son los archivos, la información para tenerlas bajo nuestra férula y hacer con ellas lo que convenga, es decir, lo que nos de la gana, y encima presumir de que en la hermosa Catalunya estamos atentos a lo que ocurre con la prostitución. Lo cual, como todo el mundo sabe, no es en absoluto cierto, porque ni los mossos tan amados por el Conseller de interior se dedican a buscar a los siniestros matones y gánsteres que trafican con menores y con mujeres que han robado literalmente con sus engaños, ni la Generalitat tiene ya ningún programa de ayuda para estas mujeres , en caso de descubrirse sus verdugos, pudieran iniciar una vida más acorde a su voluntad.

Me avergüenzo de un país que tiene la desfachatez de decir que intenta solucionar el problema de la prostitución a base de información tipo nazi, y de que los responsables de este siniestro programa cuando queda de manifiesto la sordidez de sus presupuestos y le preguntan en los medios el sentido de tanta estupidez, se escabullen diciendo que lo hacen por cuestiones de seguridad en carretera.

Nosotros, los ciudadanos nos hemos acostumbrado a no protestar por nada hasta que nos tocan el bolsillo, es cierto, pero ellos, los que mandan, sean o no imputados, (800 hay en la clase política hoy) se han convertido en seres que mienten a todas horas para no parecer todo lo siniestros que son. De nuevo todos ellos al servicio de la hipocresía.

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/ellas/2012/06/04/la-prostitucion-vista-por-ciu.html

Share
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Comentarios en FaceBook:

Deja un comentario