Montse Neira, prostituta «¿Me rechazas porque ofrezco sexo a cambio de dinero?»

Ha participado en unas jornadas sobre prostitución en la Facultad de Derecho de UPV/EHU

Montse Neira, ayer en la Facultad de Derecho de la UPV/EHU en Donostia. Foto: Arizmendi
Montse Neira (Barcelona, 1960) comenzó a defender los derechos de las prostitutas tras asistir a unas jornadas abolicionistas en Barcelona. «Mujeres bien pensantes y con buena reputación me decían que estaba mal de la cabeza», recuerda. Licenciada en Ciencias Políticas y autora de la autobiografía ‘Una mala mujer’, empezó a los 29 años con la prostitución y aún la ejerce. Participó ayer en la Facultad de Derecho de Donostia en una jornada de apoyo a las trabajadoras sexuales organizada por la Diputación de Gipuzkoa y la asociación Aukera, en colaboración con el Máster en Igualdad de Mujeres y Hombres de la UPV/EHU.

– ¿Cómo ha llegado hasta aquí?
– Fui a unas jornadas abolicionistas de la prostitución en el Colegio de Abogados de Barcelona. Yo ya ejercía la prostitución y me encontré con mujeres que chillaban e insultaban y querían machacar al hombre. Quise intervenir. No sabían de lo que hablaban. Es cierto que te encuentras con hombres machistas pero no son todos así. Dije que en la habitación la mujer tiene el poder. Hacemos lo que nosotras queremos hacer. Yo no voy con clientes agresivos ni borrachos. Siempre mando yo. Me dijeron que estaba mal de la cabeza, que fuera al psiquiatra, que estaba alienada.
– ¿Qué pasó después?
– Me acusaban de sufrir el síndrome de Estocolmo pero yo pensaba que eran ellas las que estaban equivocadas. Decidí hacer algo. No podía consentir que mujeres bien pensantes y de buena reputación me consideraran menos que ellas.
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La fantasía femenina

“Cincuenta sombras de Grey”, el libro que ha revolucionado las listas de ventas, explora el universo de las fantasías femeninas. La pregunta es, ¿por qué esta novela erótica ha seducido a millones de mujeres?

La fantasía femenina. - Danilo  Balderrama Periodista Invitado

La fantasía femenina. – Danilo Balderrama Periodista Invitado

Es la novela erótica de la que todo el mundo está hablando, en especial de Christian Grey, el personaje principal, salido del mundo de la fantasía, “ridículamente guapo, absurdamente rico”, como expresa la creadora del personaje, Erika Leonard James.

 

 

En la novela, la autora británica explora la tórrida relación entre Christian, el apuesto multimillonario que arrastra una infancia de abandono, y Anastasia Steel, la tímida joven universitaria que se entrega a las prácticas de dominio y sumisión a las que Grey es adicto, encuentros sexuales relatados con detalle a lo largo de la novela.

 

 

“A las mujeres les gustan las fantasías sexuales porque la parte más erótica de su cuerpo está dentro de su cabeza”, sostuvo la autora del exitoso libro, que, con esta fórmula, ha seducido a miles de mujeres alrededor del mundo.

 

 

“Creo que he destapado algo porque a todos, en cierto modo, nos gusta tener la fantasía del control. ¿Quién no ha pensado, harto de organizar todo, lo agradable que sería que otra persona nos llevara el control?”, se pregunta E.L. James de 48 años. Y es que el ingrediente mágico de esta novela, y que seduce a todas las mujeres sobre la faz de la tierra, es la fantasía, el hecho de que cada lectora pueda vivir “dentro de su mente” una historia como la protagonizada por Grey y Steel, considera la autora.

 

 

“Puede que a las mujeres les guste leer novelas de amor y fantasías sexuales, algo que les aleje del runrún de la vida diaria.

 

 

Puede que se trate de una vía de escape”, dice James, que explica que ha recibido varios e-mails de lectores dándole las gracias porque la novela les ha mejorado su estado de ánimo, e incluso, ha dado un giro a sus vidas sexuales y en pareja.

 

 

S&M: ¿una fantasía femenina?

 

 

Lo que nos preguntamos es, ¿qué rol juega el S&M (sadomasoquismo) en la novela? Y, ¿es éste un ingrediente que seduce a las mujeres? Las fantasías de sumisión de las mujeres han sido vistas, por mucho tiempo, como una patología. Sin embargo, en su tiempo Freud opinó que la sumisión refleja el masoquismo natural que existe en las mujeres. Según un artículo de Newsweek e investigadores sexuales, las mujeres tienden a fantasear con la dominación de un hombre. Pero, ¿qué significan las fantasías de sumisión?

 

 

En los años 70, Psychology Today publicó un artículo en el que la autora Barbara Hariton, explicó que la fantasía femenina de dominación, no refleja masoquismo, sino el deseo sexual. Es decir, en nuestras fantasías, las mujeres somos (y nos queremos sentir) deseables… Tan deseables, que el hombre de tu fantasía (Christian Grey si quieres) no puede vivir sin ti, y debe tenerte de una manera pasional, dominante. Y es que, en la novela erótica, la lectora es recordada repetidamente que la heroína, Anastasia Steele, es el objeto de deseo de Grey, quien a su vez es preso de su amor. Con este ingrediente, la novela cautiva la mente femenina con una fórmula que despierta las fantasías reprimidas de millones de mujeres alrededor del mundo.

 

 

Lo que la mujer quiere

 

 

En esencia, Christian Grey es lo que toda mujer secretamente desea: es la pareja perfecta en el mundo de fantasía de nuestra psique femenina: genes increíbles, rico, poderoso, atractivo, gentil, inteligente, monógamo, listo para un compromiso, caballero, educado, generoso, apasionado, seductor…

 

 

Esto no quiere decir que las mujeres solo tienen un estereotipo de pareja ideal. Lo que cautiva a todas de este personaje es que diferentes lectoras mujeres ven diferentes cualidades en Christian, cada una en sus propias fantasías de sumisión. Por ejemplo, las mujeres dominantes ven en Christian a ese “amante guerrero” (atlético, habiloso sexualmente, controlador, arrogante, agresivo, autónomo, impredecible, frio, exitoso, apasionado). Por su parte, las mujeres sumisas ven a ese “caballero perfecto”; Christian, el “caballero”, el príncipe azul que siempre te rescata; el hombre gentil, inteligente, respetuoso y educado que se preocupa por tu seguridad, que te seca el cabello, te lleva a casa, te compra ropa…

 

 

Además de la perfección de este personaje, que apela a todas las mujeres (por el lado que lo veas), la historia tiene dos elementos adicionales (y esenciales) para las mujeres. Por un lado, Christian está 1000 por ciento seguro que quiere y desea a Ana en su vida, haría todo por ella y todo su mundo gira alrededor de ella.

 

 

Por otra parte, Ana se siente segura de su propio allure y el poder sexual (y emocional) que tiene sobre Christian. Y es que, a medida que la historia se desarrolla, nos damos cuenta que el poder en realidad lo tiene Anastasia. Y es que, para todas las mujeres alrededor del mundo, desde las calles chic de Paris y las famosas avenidas de Nueva York a las plazuelas de Bolivia… las mujeres tienen esta fantasía, “una fantasía basada en el concepto de redención, del amor que lo conquista todo”, asegura la autora.

 

 

Un cuento de hadas para adultas con un peculiar príncipe azul

 

 

A pesar del “sex appeal” de la novela, el contenido erótico no es suficiente para explicar que tantas mujeres estén aferradas a sus páginas. Y es que la  trilogía “Cincuenta sombras” funciona como un cuento de hadas para adultas, en el que un “príncipe azul moderno” (seguro de sí mismo, rico, atractivo y todopoderoso) tiene un lado oscuro, “50 sombras”, para ser específica. Por ello, Grey no es el clásico príncipe azul de las novelas románticas; es “un héroe romántico y un caballero oscuro” a la vez, además que exige a la protagonista a someterse por contrato a sus sorprendentes apetencias sexuales, una relación sadomasoquista en la que él será el dominante y ella la sometida.

 

 

A lo largo de la historia, Christian busca a Anastasia; la cuida, la controla, la necesita, la protege, la mima… Entre un encuentro sexual y el siguiente, nuestra heroína se pregunta si Grey la quiere o no, dudando a quién complacer, si a su aspecto más instintivo (su “diosa interna” como ella la llama) o a una especie de conciencia moral que la recrimina.

 

 

“Hay que leerse la segunda novela de la trilogía para descubrir que ella es mucho más fuerte que él”, aclara E.L. James, que destaca también la intriga y las sombras que puede ocultar el protagonista y de las que Anastasia lo quiere liberar. De alguna u otra manera más de 30 millones de mujeres que devoran sus páginas se pueden reconocer en Anastasia. /

 

E. L. James

«A las mujeres les gustan las fantasías sexuales porque lo más erótico de su cuerpo está en su cabeza”»

 

CIFRAS

Hablemos del S&M, pues parece que está teniendo su momento y The Daily Beast (Newsweek) ha puesto el tema en el aire.

Pero ¿cuál es la realidad? La revista Glamour realizó una encuesta: ¿cuán de acuerdo (y dispuestas) estamos las mujeres con un poco de S&M, “role playing” o bondage  en la vida real?

S&M: ¿Lo harías?

Absolutamente no: 16%
No en la vida real, pero lo disfruto como entretenimiento: 13.55%
Claro, ¡lo intentaría! 48.65%
Lo hacía antes que Anastasia Steele:  21.81%

S&M: ¿Lo hiciste?

Si, una vez: 8.62%
Si, más de una vez:  20.11%
Si, más de cinco veces: 18.97%
No: 52.3%

¿Cuáles son tus pensamientos respecto al S&M?

Estoy totalmente de acuerdo con él en la vida sexual de una pareja: 44.02%
Lo prefiero tras puertas cerradas: 48.53%
No estoy de acuerdo con el S&M.  4.97%

 

Porno chic para mamás

Carmen Rodríguez – EFE

Sexo, belleza y mucho dinero son el denominador común de esta nueva tendencia en la literatura, además de un poco de glamour con una buena dosis de erotismo y una pizca de relaciones tormentosas.

Christian Grey es guapo, brillante, imprevisible e inevitablemente sensual. Por si fuera poco, a sus 27 años ocupa los primeros números de la lista Forbes de los más ricos del mundo. Ante semejantes credenciales pocas jóvenes se resistirían a caer rendidas ante sus encantos. Hasta aquí se presenta el planteamiento de una novela romántica pero, si al clásico chico, sexy y rico que encuentra chica y se enamora, se le agrega algo de sexo explícito (eso sí, siempre dentro de la pareja y por amor), entonces surge lo que se ha dado en llamar “porno para mamás”, una tendencia de éxito que abrió la trilogía Cincuenta sombras de Grey y que se consume en grandes dosis… A la trilogía de E.L. James, ahora se le suma la también trilogía “Crossfire” de Sylvia Day, o La sumisa insumisa, de Rosa Peñasco. Erotismo para mujeres escrito por mujeres y que no busca escandalizar.

“Su nombre, intencionadamente provocador, es una muestra de que estamos asistiendo a un momento crucial de la revolución sexual femenina”, afirma Elisa Brune, autora del libro “La Révolution du plaisir féminin” (La revolución del placer femenino).

Este fenómeno significa que también se tienen en cuenta los impulsos sexuales femeninos expresados a través de sus fantasías de sumisión/dominación, hasta ahora reservadas a los hombres. Asimismo, demuestra la necesidad de proyectarse hacia una sexualidad menos convencional, en la que priman ciertos aspectos percibidos como más violentos y asociados al sadomasoquismo, sin necesidad de catalogarlos como una patología.

Para los sexólogos, éste “movimiento” puede ser muy positivo para las amas de casa y madres de familia para abandonar esa sexualidad monótona en la que están encasilladas. La acogida que está teniendo este tipo de literatura podría ser un signo de que algo está cambiando.

Cincuenta sombras de Grey llegó a los puestos más altos en Estados Unidos y Reino Unido y es ahora la obra más vendida en Argentina, México, Colombia, España, Italia, Brasil, Portugal y Venezuela. En los puestos de ventas en Bolivia, los libros salen del horno como pan caliente.

En el caso de Cincuenta Sombras, la jefa de prensa de Random House Mondadori en Argentina, Florencia Ure, dijo a EFE: “En definitiva es una novela de amor, aunque la gran diferencia con el resto de novelas románticas es que acá el sexo se cuenta de modo explícito. Yo no diría que es pornográfica, porque en ningún momento es vulgar. Aunque en el argumento hay algunos condimentos sadomasoquistas, todos son producto del acuerdo entre ellos. No hay sometimiento ni ninguna situación violenta”.

La editora Berta Noy de Espasa, que ha publicado en España “No te escondo nada” (primera parte de Crossfire), señala que “no se trata de una novela erótica” sino que se podría denominar “novela romántica con sexo explícito. Eso de “porno para mamás” es para el gran público pues, por muy explícito que sea el sexo no hay nada molesto, no hay nada que ultrapase ningún límite de los que el común del lector puede tolerar y esa es la gran diferencia de este género frente al género erótico puro”, explicó a Efe Reportajes.

“El sexo puede ser tórrido y frecuente pero siempre entre las mismas dos personas, no hay sexo por el sexo, no hay promiscuidad, los protagonistas se enamoran y es lo que hace avanzar la historia”, afirma Noy.

El fin de un tabú

Otra de las claves del éxito, apunta Ure, es que ha ocurrido un fenómeno social donde leerlo no es tabú. “Se ven madres en las plazas, junto a sus hijos leyéndolo. Aunque Cincuenta Sombras es algo subido de tono, adquirió la aceptación popular, donde no está mal visto estar con el libro expuesto y todo el mundo lo comenta abiertamente, hasta las hijas se lo recomiendan a sus madres”.

Son novelas que están dirigidas a un público bastante joven,  desde los 20 años, explica Noy, quien señala que parte del éxito de estas novelas en EEUU empezó con el e-book, que es un soporte más de gente joven y se ha movido mucho en las redes sociales, sobre todo en Twitter.

“En Cincuenta Sombras de Grey no hay nada molesto, no hay nada que ultrapase ningún límite de los que el común del lector puede tolerar y esa es la gran diferencia de este género frente al género erótico puro”.

Por su parte, la psicóloga y sexóloga Adriana Arias analiza el fenómeno que disparó el libro “Cincuenta sombras de Grey”, un best seller que alumbra cambios muy interesantes en la relación de las mujeres y la sexualidad. “En este sentido, me parece acertado definirlo del siguiente modo: este no es un fenómeno literario sino que es un fenómeno social. Y lo es, tanto por lo que provoca como por lo que demuestra respecto a cierta tendencia al cambio en la posición femenina en relación a su sexualidad.

Las mujeres nos erotizamos particularmente con la imaginación y la fantasía, porque habilita y abre nuestra intimidad, porque las palabras nos encienden, porque nos permiten jugar y crear a partir de ellas”, dice Arias a la publicación EntreMujeres. /

 

5 RAZONES POR LAS QUE AMAMOS A CHRISTIAN GREY

1.  Por su intensa atención, deseo expreso hacia Ana y su habilidad para comprender lo que ella desea. Las mujeres amamos el sentimiento de adoración y afirmación… sentirnos deseadas.

2. Su habilidad para construir tensión sexual, jugando con las expectativas de Ana. Christian alterna las caricias suaves y los roces intensos, para luego alejarse y usar palabras sexys para seguir excitándola; su habilidad para crear anticipación sexual es increíble. Christian no se apresura para llegar a la “meta”; se concentra en la intensidad  de las sensaciones mientras construye una arrolladora energía sexual.

3. Acercarte a lo riesgoso o peligroso es una de los aspectos más interesantes del sexo erótico, ya sea descrito como BDSM o no. La restricción o el control es uno de los elementos básicos en el juego de poder, al igual que controlar el orgasmo, o mantenerlo alejado. Christian es maestro en crear eso.

4.  Christian es muy creativo sexualmente, lo que parece imposible para muchos hombres. Pero el punto es confiar en tu pareja, y explorar nuevos territorios juntos. No se trata de llegar a la meta por la ruta más conocida, directa, cómoda o segura. Este libro nos da otras rutas, creativas y excitantes, ideales para comenzar a practicarlas con tu pareja y ponerle chispa a tu matrimonio.

5. Ana y Christian llegan a tener una transparencia emocional que se profundiza con su intimidad. Y es que la transparencia emocional, intimidad y complicidad es el aspecto más poderoso de una gran relación (y vida sexual) con tu pareja. Podemos conocer mucho a través de la comunicación, especialmente si te mantienes abierta y curiosa sobre lo que tu pareja te dice y lo que quiere. Por otro lado, muchos sentimientos son expuestos a través de la comunicación no verbal, lo que puede resultar intimidante pero sexy al mismo tiempo. Al principio, Ana tiene que adivinar quién es Christian, pero a medida que el romance se desarrolla, él va revelando más de sí mismo, lo que mantiene a Ana (y a cualquier mujer) fascinada.

http://www.lostiempos.com/m_de_mujer/exclusivam/exclusivam/20121019/la-fantasia-femenina_189248_402292.html

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