Sevilla: 200 clientes de la prostitución fueron multados en dos años

La Policía Local patrulla a diario por Sevilla Este y los polígonos Carretera Amarilla y Su Eminencia, las tres zonas más afectadas

Medianoche de un día laborable en Sevilla Este. Un furgón de la Policía Local se acerca a la zona próxima al descampado donde se celebra cada domingo el mercadillo, donde cada noche ofrecen sus servicios un grupo de prostitutas africanas. Una de ellas está sentada, casi en cuclillas, sobre un bote de pintura. La otra espera de pie. A cada coche que pasa le hace un guiño, un gesto, le ofrece sus servicios. Hoy apenas hay trabajo. Cuando ve el vehículo de la Policía, la chica que está sentada se levanta de un salto y sale corriendo hacia el bosquecillo que hay junto al descampado. La otra espera, observa a los policías y se aleja unos metros cuando ve a un fotógrafo dentro del furgón.

Es el inicio de una patrulla ordinaria de la Unidad de Intervención Nocturna (UIN) de la Policía Local, el grupo fijo del turno de noche sobre el que, entre otras tareas, recae la labor de aplicar la ordenanza municipal que prohíbe la prostitución callejera. Esta normativa castiga a los clientes y trata de proteger a las meretrices, de ahí que los policías no persigan a las chicas que huyen. Los policías sólo suelen identificarlas. Con ello obtienen información sobre cómo evoluciona la prostitución callejera en Sevilla, las zonas en las que existe, las nacionalidades de las mujeres y su perfil.

Al ver la actitud de los agentes, las dos jóvenes no se adentran en el bosquecillo y se quedan mirando a una distancia prudente. Los policías explican que probablemente la huida se deba a que se encuentren en España de forma irregular. No hay ningún cliente en los alrededores, por lo que el furgón pone rumbo a otra zona. En Sevilla Este son cada vez menos las mujeres que ofrecen sus servicios. Las chicas antes se colocaban en Emilio Lemos y han ido alejándose cada vez más a medida que las nuevas promociones de viviendas del barrio iban siendo habitadas. Actualmente sólo quedan un grupo reducido de africanas.

Desde agosto de 2011, la Policía Local ha denunciado a 198 personas por contratar los servicios de prostitutas en las calles de Sevilla. En este tiempo, ha realizado 752 informes de vigilancia. Este periódico acompañó a una patrulla de la UIN la noche del miércoles al jueves en una de estas actuaciones. Tanto los agentes como algunas de las prostitutas consultadas coinciden en que el número de clientes ha bajado en los últimos años, fruto tanto de la presión policial como de la crisis económica. Hay que tener en cuenta que las sanciones que fija la ordenanza de prostitución son de entre 750 y 3.000 euros, y además las notificaciones llegan al domicilio del infractor. Esto ha provocado que algunos de los denunciados haya pagado la multa antes de que le llegue la notificación a su casa.

La prostitución callejera de la ciudad se reparte principalmente en tres zonas: el foco que permanece en Sevilla Este y dos polígonos industriales, el de Carretera Amarilla y el de Su Eminencia. La presión vecinal en barrios como Nervión, con calles afectadas históricamente por este problema como Santo Domingo de la Calzada, ha ido derivando la prostitución hacia los recintos industriales, alejados de las zonas residenciales.

Así lo dice Jimmy, también conocido como María, una transexual que esta noche se ofrece en Nervión. Está apostada en la esquina de Luis de Morales con Luis Belmonte, pero no tiene trabajo. «Están todas en Los Arcos», dice, en referencia al polígono Carretera Amarilla. «Aquí ya no queda nadie y es mejor estar allí, acompañada, que aquí sola», explica. Santo Domingo de la Calzada está completamente limpia y lleva dos años sin prostitutas, salvo casos muy específicos como el de esta noche.

En la Carretera Amarilla hay algo más de movimiento. Pasan coches, algunos de alta gama, que cuando ven el furgón de la Policía dan vueltas y vueltas alrededor del polígono para esperar a que se vayan los agentes. En este recinto industrial hay sobre todo mujeres iberoamericanas. Una de ellas es Sonia, venezolana que lleva aproximadamente un año ejerciendo.

Dice que en este tiempo le ha pasado de todo. Una vez, un cliente la llevó a un hotel y le pagó más de mil euros por estar todo el día con ella. Otras veces la contratan hombres jóvenes que ni siquiera quitan las sillas de los niños para practicar el sexo. «Me dicen que sus mujeres les obligan a llevar la silla siempre en el coche, como si yo no fuera a montarme por eso», explica esta mujer, que dice no entender cómo alguien puede pagar los servicios de una prostituta.

«Vivo de esto, pero no lo puedo entender. Hay hombres que están locos. Hombres casados que vienen a buscarme cuando tienen a sus mujeres en casa». Sonia relata que ha notado que hay menos mujeres en la calle. «La crisis no ha provocado que se prostituyan más mujeres, sino que haya menos clientes. Y eso ha hecho que las chicas se vayan a otras ciudades».

En otra esquina del polígono está Erika, una ecuatoriana que lleva cuatro años en España. Desde su llegada se prostituye, aunque no siempre en la calle. Ha trabajado a veces en clubs y dice que con la crisis ha tenido que rebajar los precios. Antes cobraba una tarifa más o menos estándar entre todas las chicas que ejercen en la calle: 20 euros la felación y 30 el completo. Ahora le ha quitado diez euros a cada servicio.

Tiene marido y un hijo ya mayor de edad, aunque no están en Sevilla. Los dos desconocen su profesión. Erika lleva en el bolso un spray de pimienta porque hace un tiempo un cliente le sacó un cuchillo y le robó. «Siempre nos pueden dar un susto y al menos con esto podemos defendernos y nos da tiempo a llamar a la Policía».

El tercer punto caliente de la prostitución callejera es Su Eminencia. En la calle Piel de Toro, paralela a la avenida de la Paz, se apostan varias mujeres. El perfil es totalmente distinto a las iberoamericanas de Carretera Amarilla. Éstas ya no son mujeres con apariencia saludable, sino españolas toxicómanas que buscan unos ingresos rápidos mediante el sexo. Por eso el precio también es más bajo. Muchas de las meretrices de esta zona, en cuanto reciben el dinero, cruzan hacia las Tres Mil Viviendas para adquirir su dosis de heroína o cocaína y aplacar el síndrome de abstinencia.

Algunas de ellas caminan por medio de la calzada con la mirada perdida. Son mucho más reacias ante las preguntas. «No sé nada, yo llevo aquí pocos meses». La calle Piel de Toro fue escenario de una brutal agresión a una prostituta el año pasado. La paliza fue grabada en vídeo por un vecino y la Policía Local logró detener al agresor poco después.

La carretera de Su Eminencia es la zona de las chicas de Europa del Este, como Erika, una joven rumana que ofrece sus servicios en esta avenida desde hace tres años. Aquí de nuevo aparece el precio estándar: 20-30. En este punto la Policía Local ha detectado también la presencia de proxenetas, otra práctica que castiga con fuertes multas la ordenanza de prostitución.

Los agentes de la UIN mantienen sus rondas periódicas cada noche y tienen prácticamente identificadas a la mayoría de las mujeres que prestan sus servicios en las calles. Su trabajo de los últimos dos años ha dado sus frutos a la hora de quitar clientes de la vía pública. Paralelamente a estos controles en la calle, la Policía también realiza inspecciones en los clubes de alterne.

Las zonas en las que más denuncias e informes de vigilancia se han realizado en estos dos últimos años han sido Sevilla Este (en la zona próxima al Parchís y a Entreparques) y el triángulo Palmete-Padre Pío-La Negrilla, con 19,62% y un 19,3% de los casos respectivamente. Le siguen luego Nervión, Huerta del Pilar, Santa Aurelia, Santa Clara, La Juncal, la Plata, el Museo y el Polígono Sur.

En cuanto a denuncias exclusivamente, Palmete y la Juncal copan los primeros puestos, con un 22% y un 18% de las mismas. En tercer lugar está Santa Aurelia, con un 14%,y detrás el Polígono Sur, con un 12%, y La Plata, con un 10%. Este top cinco cambia si se toma como criterio el número de informes de vigilancia elaborados por la Policía Local. Aquí el primer puesto es para Sevilla Este, con un 24% y el segundo para Palmete, con un 18%, seguidos de Nervión, Huerta del Pilar y Santa Clara.

http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1590928/casi/clientes/la/prostitucion/fueron/multados/dos/anos.html

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