Se buscan azafatas sexuales para el MWC de Barcelona

Proliferan las ofertas de trabajo como chicas de imagen que incluyen «complacer» a los asistentes en todas sus demandas

La celebración de cualquier tipo de feria genera un incremento de ingresos económicos en sectores como el hotelero o el de la restauración. Otro de los campos donde también se aprecia una creciente demanda cuando se organizan este tipo de congresos de repercusión internacional es el relacionado con los servicios sexuales, y en Barcelona ya se están preparando para ello con vistas al Mobile World Congress.

Por lo general las salas eróticas y de alterne se organizan de tal manera que ninguna de sus trabajadoras libre durante los días que se celebran estas ferias. Sin embargo, lo que sorprende son algunas de las maneras en que se están demandando chicas para llevar a cabo estos trabajos. Ante el riesgo de que las profesionales del sexo no sean lo suficientemente discretas, las técnicas de captación están variando de forma sorprendente. En algunos portales de ofertas de empleo se pueden encontrar anuncios que solicitan a chicas para hacer de azafatas cuando, en realidad, lo que buscan es su prostitución.

“Se precisan asistentas personales con muy buena presencia para las fechas del Mobile World Congress, en Barcelona del 23 al 27 de enero. Muy buena remuneración. Si estás interesada, envía contacto y fotografía actual. Plazas limitadas.”Este es el anuncio que, junto con una dirección de mail, encontramos en un portal de búsqueda de empleo.

Tras mandar un correo con la correspondiente fotografía recibimos la siguiente respuesta: “Estamos buscando a chicas con buena presencia interesadas en las fechas del Mobile World Congress del 2014. La función principal es acompañar y complacer a la persona asignada. La remuneración a percibir es de 80-100 €/hora. Esperamos tu aprobación para introducirte en la selección de personal o no”.

Ante esta contestación y con la sospecha de que se trataba de un trabajo relacionado con el sexo, respondemos con una pregunta directa. El mail de vuelta lo confirma: “Como bien dices, en el término complacer hay tema sexual. Trabajamos con la máxima discreción y seguridad. Si estás interesada, ya te informaremos sobre la selección”.

 

Ofertas camufladas muy habituales

Este tipo de ofertas de trabajo son bastante habituales en la red, y cada vez proliferan más. Bajo un encabezado ambiguo, y hasta falso, se ofrecen puestos de trabajo que lo único que buscan son chicas para encuentros sexuales. El mecanismo que usan de cebo suele ser siempre el mismo. Primero se oferta un empleo por el cual solicitan enviar el CV y algunas fotografías. Una vez reciben la documentación, se ponen en contacto con la candidata agradeciéndole su interés y ofreciendo una serie de servicios que se pueden hacer a parte y por los cuales la remuneración es mucho más suculenta.

Otro ejemplo de ello es un anuncio publicado por una supuesta empresa llamada “Grupo Azafatas”. En él se demandan chicas con idiomas para trabajar como azafatas en distintos eventos. Al responder al correo electrónico nos encontramos la siguiente propuesta:

“Son eventos, cenas, fiestas, reuniones, encuentros empresariales…Se suele pagar a jornada a 60 euros. Por otra parte, si te interesara existe la posibilidad de trabajos de escort, que se paga bastante más, a partir de 400 la hora. ¿Qué te interesa?”

Ante la falta de predisposición de realizar labores de escort, la agencia nos responde que se pondrá en contacto con nosotros para los trabajos que solo sean de azafata, aunque lo cierto es que han pasado tres meses y aún no lo han hecho. Eso sí, dejaron claro que si cambiábamos de opinión no teníamos más que hacérselo saber.

 

Cómo detectarlas

Existen muchas otras ofertas de este tipo circulando por internet. Una buena manera de detectarlas es comprobando que los correos electrónicos son de nombres genéricos y que no pertenecen a ninguna empresa, o viendo la negativa a ofrecer un número de teléfono. Las altas remuneraciones que se basan en el trabajo por horas, y la solicitud de diversas fotografías de cara y cuerpo son otros de los indicadores de que estamos ante una oferta de trabajo fraudulenta.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20140122/54400353068/se-buscan-azafatas-sexuales-para-el-mwc-de-barcelona.html#ixzz2rs5VI63d

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Esclavas sexuales

JUAN / CLAVERO

CADA cierto tiempo aparecen en los medios de comunicación noticias sobre el sórdido mundo de la prostitución, normalmente relacionadas con operaciones policiales contra mafias organizadas que obligan a mujeres a la práctica de la prostitución.

El último caso ha sido más escabroso si cabe. Una menor, que se dedicaba a la prostitución, murió en Mallorca por una sobredosis de droga. Una joven a la que conocía porque estudió sus primeros años de la ESO en un instituto de El Puerto de Santa María. Un final dramático en plena juventud.

Parece que con prohibir la prostitución y con detener de vez en cuando a algunos peones de estas mafias multimillonarias, nos quedamos tranquilos. Lo que indigna de estas situaciones es que haya personas -a las que normalmente no les pasa nada- que pagan por mantener relaciones sexuales con mujeres obligadas a prostituirse, algunas veces menores de edad. Compran personas -esclavas en pleno siglo XXI-, y seguramente no les revolverá la conciencia; puede que después cenen con su mujer e hijas con absoluta normalidad.

En nuestros pueblos y ciudades han proliferado los macroprostibulos; en esto parece que no hay crisis. Todos saben que en la mayoría de ellos son obligadas a trabajar mujeres en situación ilegal, a las que se les somete a terribles condiciones: jornadas interminables, número mínimo de clientes al día…, bajo amenazas de todo tipo: palizas, violaciones, secuestro de hijos, represalias contra sus familias en su país de origen… Y casi nunca pasa nada. No es de extrañar que en muchos casos aparezcan policías o políticos implicados que garantizan cierta protección. En El Puerto hay dos grandes puticlubs construidos de forma ilegal. Al parecer, según declaró uno de los propietarios, algún edil de IP y algún técnico municipal frecuentaban este prostíbulo.

Seguramente sólo la legalización de la prostitución garantizará a las que libremente ejerzan esta profesión derechos laborales, asistencia sanitaria, pensiones…; y seguramente no se acabará con la escandalosa situación de mujeres y menores prostituidas a la fuerza hasta que la ley no actúe con contundencia contra estas tramas mafiosas y contra los clientes que se consideran con derecho a comprar los favores sexuales de mujeres y menores esclavizadas.

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1695436/esclavas/sexuales.html

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¡Hay que tener bolas chinas!

Por: Venus O’Hara | 28 de enero de 2014

Ahí estaba en el supermercado, haciendo cola en la caja para pagar, y justo cuando por fin me tocaba a mí, el hombre que estaba detrás tuvo la audacia de pedirme si podía pasar delante, ya que solo llevaba una botella de agua. Pues sí que me importa, pensé, aunque no podía explicarle el motivo, porque en aquel momento estaba haciendo la prueba de unas bolas chinas y sentí que se me habían empezado a caer en la sección de lácteos, y por muchos ejercicios de Kegel que hice durante la compra, una vez en la caja y a punto de pagar, ya fue demasiado tarde: me sentía como una gallina a punto de poner un huevo.

En aquel momento, lo único que deseaba era salir de ahí cuanto antes para arreglar la situación. Entonces, le expliqué que tenía mucha prisa y, mientras puse mi compra en las bolsas de plástico, noté las bolas chinas que llevaba, caer todavía más: sentí paranoia de que se salieran del todo (iba a parecer que tenía un paquete dentro de mis vaqueros).

Venus O'Hara por Lourdes Ribas
Venus O’Hara por Lourdes Ribas Imagen del libro ‘Inglés para pervertidos.

Las bolas chinas son ideales para practicar los ejercicios de Kegel, que son recomendados para evitar alteraciones comunes como la incontinencia urinaria o también para facilitar el parto (y para tonificar, en el postparto). Además, ayudan a conseguir mayor placer sexual. Son ideales para mujeres de todas las edades.

Tuve que recordar estos beneficios a la hora de introducirlas, porque la experiencia no fue nada placentera al principio (colocarlas resulta bastante más complicado que ponerse un tampón). La manera más fácil de hacerlo es tumbada, pero antes es importante lavarlas muy bien, y ponerles un poco de lubricante para facilitar el proceso.

Una vez dentro, la sensación es un poco extraña al principio, pero con la práctica, es cada vez más agradable. según mi experiencia. No vale estar sentada, hay que estar de pie para que la gravedad haga su trabajo. Recomiendo probarlas en casa antes de salir a la calle con las bolas puestas, por si pasa lo que me ocurrió en el supermercado. Gracias a las bolas chinas, tareas domesticas como barrer, pasar la aspiradora y lavar los platos, de repente se vuelven más divertidas. Pero a la hora de orinar, es importante sujetar la cuerda por si caen en el inodoro de repente…

Aquella tarde en el supermercado, no pude evitar sentirme decepcionada porque pensaba que quizás mi suelo pélvico no era tan fuerte como pensaba y después de varias pruebas de muchos tipos de bolas chinas, en cuanto a formas y pesos, personalmente tengo preferencia por las que son más pequeñas y pesadas, ya que son las más cómodas de introducir, llevar y sacar. Además si me las puedo llevar fuera de casa, sin caerse, no solo es un reto sino que es el doble de satisfactorio saber que puedo aguantar el peso.

Aquí os presento las mejores que he probado recientemente:Je joue ami 3

Ami Je Joue‘.

El Ami deJeJoue ayuda de una manera eficaz a mejorar el suelo pélvico de forma progresiva, gracias al pack de tres bolas de pesos distintos.

Ami 1 es una bola grande y ligera que pesa 47gramos: ideal para empezar o si estás fuera de práctica.

Ami 2 es una doble bola de tamaño mediano que pesa 78 gramos: ideal para usar cuando la primera ya no es un reto.

Ami 3 es una pequeña doblebola que pesa 106 gramos, pensada para las mujeres que tienen mucha experiencia con las bolas chinas. Me encanta esta por su forma y tengo la sensación de que realmente estoy trabajando la zona, al pesar tanto (y es la que llevo puesto mientras escribo esto).

Fifty Shades Bolas chinas

‘Fifty Shades of Grey’.
Las Silicone Pleasure Balls son unas bolas chinas de la colección oficial de juguetes eróticos de Cincuenta sombras de Grey. Pesan 64 gramos y están recubiertas por una funda de silicona negra con esferas interiores de plástico en color plateado (incluyen una bolsita en tejido satinado). En la misma colección también están estas bolas chinas metálicas con un peso total de 190 gramos y anilla con la inscripción Fifty Shades of Grey. Son un reto incluso para las que tienen mucha experiencia con las bolas chinas.

Fun Factory Smartballs

Fun Factory

Las Smartballs de Fun Factory han sido recomendadas por matronas y médicos desde que comenzaron a venderse en farmacias europeas en los años 90. ElSmartball uno pesa 36 gramos, es ideal para mujeres que quieren empezar el entrenamiento con poco peso. Los Smartballs Duo pesan 72 gramos y son ideales para mujeres que ya han entrenado con el Smartball uno y quieren avanzar.
Venus O'Hara Lelo Noir

Lelo Luna Noir‘.

Una edición especial, con el mismo concepto de sus hermanas Lelo Luna, se presenta en exclusivo tono negro brillante. Se compone de una correa de cuerda y dos esferas de 3 centímetros, con un peso combinado de 72 gramos. Incluye una bolsa de satén para guardarlas, además de una caja discreta. Muy fácil de utilizar por su pequeño tamaño.

¿Cuál es tu experiencia con las bolas chinas?

http://blogs.elpais.com/eros/2014/01/hay-que-tener-bolas.html

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Curso de Prostitución: Nociones Básicas para la Profesionalización

Trabajar en el mundo del sexo de pago no es sencillo.

Requiere de inteligencia emocional, de grandes dotes amatorias, de una gran capacidad de empatía, de habilidades sociales y de seguridad en una misma.

Ser prostituta, hasta ahora se aprendía a base de tener servicios e instruirse sobre la marcha, pero ello ocasiona muchos sustos, disgustos, soledad y en ocasiones tristeza y vergüenza.

Pues bien, desde APROSEX (Asociación de Profesionales del Sexo) os queremos ofrecer un curso que hará de vosotras, profesionales con mayor sabiduría, con mayor seguridad y que os planteará dudas y preguntas a la vez que solucionaremos muchas de vuestras dudas en el día a día.

El Curso estará impartido por Cristina Garaizábal, psicóloga clínica con treinta años de experiencia en el sector del mundo del sexo de pago y por Conxa Borrell terapeuta sexual y prostituta desde hace siete años.

¿Quién puede acceder a este curso intensivo de 4 horas?

Todas aquellas mujeres que están planteándose en este preciso momento, la seria posibilidad de comenzar a trabajar en el sector del mundo del sexo de pago.

También aquellas que, llevando ya cierto tiempo trabajando, desean más formación e información.

La gran posibilidad de conocer a otras profesionales del sector, también es un gran aliciente en un mundo donde casi todas las trabajadoras, sienten que deben esconder su manera de ganarse la vida por encima de todo.

RESUMEN DEL TEMARIO:

-¿Por qué quiero dedicarme a la prostitución?

-Insistiendo…¿De verdad deseo ser prostituta?

-¿Pensaste en los inconvenientes?

-Me siento preparada para ejercer esta profesión?

-Pequeños y no “tan pequeños” Trucos sobre Sexo

-Introducción al Estigma Puta y sus consecuencias anímicas

-La Profesionalización de las Trabajadoras del Sexo

-Fondos y Planes de Ahorro

-Hacienda y Seguridad Social

-Márketing para Trabajadoras Sexuales

 

¿Cuándo? SÁBADO 22 DE FEBERO DE 10.30h. a 14.30h.

¿Cuánto? 45 €uros

El pago se efectuará mediante ingreso o transferencia bancaria, tras confirmar asistencia a aprosex@aprosex.org

http://www.aprosex.org/prostitucion-nociones-basicas-para-la-profesionalizacion/

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Los clientes de prostitución crecen hasta un 30% durante el MWC

A un mes del gran congreso de telefonía móvil de Barcelona se publican anuncios pidiendo ¿asistentas personales’ con servicios sexuales

¿Asistentas personales o prostitución? – La oferta de prostitución en Barcelona se dispara por el Mobile World Congress

(Atlas).- Lo llamen como lo llamen al final todos lo conocen por lo mismo: prostitución. Una agencia ya publicita directamente en Internet un anuncio pidiendo «asistentas personales con muy buena presencia para el Mobile World Congress” de Barcelona, la feria más importantes de telefonía móvil. Y cuando LaVanguardia.com pide más información se confirma que hay que mantener relaciones sexuales con los acompañantes a razón de 80 o 100 euros la hora. De aceptar, sus servicios se ofrecerán a la salida de los congresos.

Estos anuncios buscan satisfacer la demanda que producen grandes eventos como esta feria internacional. El encargado de un prostíbulo asegura que su clientela llega a aumentar hasta un 30% durante estos días. A su local y a muchos otros llegan gran cantidad de profesionales, un tipo de cliente que buscan los dueños de locales de alterne. Por eso muchos de ellos evitan que en estas fechas dar el día libre a ninguna de sus chicas.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/vida/20140123/54399454513/clientes-prostitucion-mwc.html#ixzz2rDKb9w1B

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Niegan la readmisión a un guardia civil que avisó a un club de alterne

El mando de la Benemérita alertó de una operación a los dueños de un prostíbulo

Niegan la readmisión a un guardia civil que avisó a un club de alterne

  • El ex sargento puso en alerta de una operación a los dueño de un pub y una discoteca

  • Fue condenado por un delito de revelación de secretos y reclamaba el reingreso

  • El agente pedía la rehabilitación porque su acción no provocó ‘grandes daños’

  • El Tribunal Supremo ratifica la sentencia de la Audiencia, que lo inhabilitó un año

El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso presentado por un antiguo mando de la Guardia Civil en Almería que reclamaba su rehabilitación y readmisión en el cuerpo después de que fuera expulsado al ser condenado a un año de inhabilitación por revelación de secretos.

El agente, que ha llegado a estar al mando de 80 guardias en Níjar y El Ejido, avisó telefónicamente en 2003 a los dueños de una discoteca y un pub de que la Policía Nacional iba a poner en marcha una operación en dichos locales, al tener indicios de que en ellos«trabajaban como mujeres de alterne ciudadanas extranjeras que carecían de permiso de trabajo», según los hechos probados que recoge la sentencia dictada por la Audiencia de Almería.

El fallo también declaró probado que el acusado «tenía conocimiento» de la operación policial «por razón de su cargo, sargento de la Guardia Civil de Níjar».

La Audiencia Provincial le condenó en diciembre de 2007 a un año de inhabilitación de empleo o cargo público, y en 2008 el Supremo dictó auto de inadmisión del recurso de casación presentado. Posteriormente, en 2010 se publicó en el Boletín Oficial de Defensa la pérdida de su condición de Guardia Civil y en 2012 el Consejo de Ministros desestimó su solicitud de rehabilitación y reingreso en el Cuerpo, que a continuación recurrió también al Supremo.

‘Brillante’ hoja de servicios

En su recurso, el agente incluyó su hoja de servicios y «todo un elenco de condecoraciones y felicitaciones por servicios realizados», no solo anteriores, sino también posteriores a la comisión del delito por el que fue condenado. A su entender, esto último denotaba, «además de un claro arrepentimiento y un propósito de enmienda, la escasa repercusión y perjuicio social causado por lo ocurrido, al contrario de lo que pretende hacer ver la Administración en los informes desfavorables emitidos».

El ex sargento argumentaba que la sentencia de la Audiencia Provincial «no declara en ningún momento que hubiese un grave daño a terceros», por lo que entiende que la comisión del delito no causó daño para el servicio público, ni perjuicio al instituto armado, «ni alarma social alguna».

El recurrente también exponía que tras la comisión del delito trabajó como comandante de puesto en Níjar, al mando de 35 guardias civiles, y después en El Ejido con el mismo cargo y al mando de 50 agentes, en ambos casos en «unidades de especial conflictividad y alto grado de criminalidad, ascendiendo posteriormente y durante el proceso judicial a sargento primero».

También insistía en que la investigación en relación al delito cometido correspondía a la Policía Nacional, y no a la Guardia Civil, y que «fue un hecho puntual». Por su parte, el Abogado del Estado mostró su oposición a la rehabilitación y reingreso del recurrente en la Guardia Civil, y consideró «motivada y discrecional» la resolución impugnada.

Según el Abogado del Estado, la conducta del recurrente «merece reproche social, ya que la revelación de secretos hacía mención a un local con trata de mujeres, y decía que «su colaboración» con los dueños de los locales «tuvo la finalidad de facilitar que la actividad explotadora continuara».

http://www.elmundo.es/andalucia/2014/01/16/52d6dd9bca4741fb238b4585.html

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Nace en Ibiza la primera cooperativa de prostitutas que pagarán su Seguridad Social

ESTÁN DADAS DE ALTA COMO AUTÓNOMAS

Manifestación en El Raval (Barcelona) por el endurecimiento de sanciones contra la prostitución. (Efe)

«Conocí a una señora en Madrid que, a sus 70 años, estaba haciendo la calle. Se me caía el alma». 70 años y en la calle. O enferma, y en la calle. O con un niño de teta, y en la calle. Sin ninguna cobertura laboral. La realidad de la prostitución en España, donde hasta la fecha tiene carácter alegal -aunque una multitud de ordenanzas y reglamentos limitan su práctica en determinados espacios de las ciudades-, es que quien la ejerce no tiene derecho a paro, ni a tomarse una baja, ni a un permiso de maternidad ni a asistencia médica en caso de carecer de ‘papeles’. Por una sencilla razón: su situación laboral pertenece a ese mismo limbo, y la Seguridad Social no la contempla. Hasta ahora. En Ibiza un grupo de mujeres ha encontrado un resquicio para romper el círculo de la invisibilidad oficial y lograr su cobertura como trabajadoras.

Son once. Vienen de países del Este, de Italia y de España. Son cooperativistas en tiempos de crisis. Hasta aquí, nada especial, si no fuera porque en el registro oficial de Baleares en el que han logrado inscribirse (después de un primer rechazo y un recurso), la cooperativa que ahora las agrupa -de nombre Sealeer aparece con un ‘apellido’ insólito: «De trabajo asociado para la prestación de servicios sexuales». Ello les ha permitido darse de alta como autónomas en el epígrafe de «otros servicios». Hoy, dos meses después de su inscripción en el registro, sobre la mesa de su presidenta, María José López Armesto -la misma que recuerda a la prostituta de 70 años- se acumulan unas 40 solicitudes de otras mujeres para unirse a ellas. María José es la única de las once que no vive del sexo, pero necesitaban que estuviera allí para ser su voz. Porque muchas tienen, según explica ella, hijos, padres enfermos… Una familia, en definitiva, a la que quieren mantener alejada de su medio de vida.

Ellas, según cuenta, han llegado a la prostitución porque «tal y como está la crisis, una madre se agarra a un clavo ardiendo». Pero hay otras, sostiene, que lo hacen por una elección libre del peso de la necesidad. Sea como fuere, «siempre y cuando no sea coaccionada y no tenga un proxeneta detrás, a la mujer que decide ser prostituta no se le pueden negar sus derechos», sentencia López. Lo que estas once mujeres han logrado es «su autonomía. Pagar su Seguridad Social. Y sobre todo un respaldo. En la cooperativa tenemos, por ejemplo, un abogado. Aquí encuentran cobertura legal, asesoramiento. Se apoyan entre ellas».

Imagen de la Guardia Civil de una redada contra la trata.Imagen de la Guardia Civil de una redada contra la trata.No es poco. Las once mujeres de Sealeer son pioneras en España porque, con las cartas boca arriba, habiéndose definido como trabajadoras del sexo, han conseguido poder declarar sus ingresos y pagar su Seguridad Social. Hace algunos años la psicóloga social Diana Zapata, entonces ligada al proyecto de investigación Licit, documentó varias experiencias de organización de prostitutas en cooperativas de ahorro en el barrio barcelonés del Raval: denominadas El Cuadro, consisten en la organización de un grupo de mujeres que pagan una cantidad diaria a la cooperativa, que es completamente extraoficial. Una de ellas cobra el total al final de cada semana de forma rotativa, en lo que supone «un método muy práctico para anticiparse a la fragilidad de la economía sumergida», según Zapata, que añade que ellas lo definen también como un medio de «resistencia» ante la presión policial. Antes aún, los tribunales habían abierto un resquicio al trabajo de «alternadoras», aquellas mujeres que (Tribunal Supremo, sentencia de 14 de mayo de 1985) «se dedican a la captación de clientes varones mediante su atractivo sexual, al objeto de que procedan al consumo de bebidas», una actividad que puede tener el carácter de relación laboral por cuenta ajena (sentencia de 3 de mayo de 1981) siempre que no haya acceso carnal. Aquello ha dado lugar a alguna coda surrealista, como la de un juzgado de Granollers que reconoció la actividad de una mujer media jornada teniendo en cuenta sólo el tiempo que estaba como ‘alternadora’ y no como prostituta.

‘Se trata de que las trabajadoras se autogestionen. Que impongan sus horarios, sus cuantías y las condiciones de la prestación sexual’, señala la juez Glòria PoyatosMenciona estos antecedentes Glòria Poyatos,juez decana de los juzgados de Lanzarote y titular del juzgado de lo social no. 1 de Arrecife (Canarias), cuya experiencia inspiró la creación de la cooperativa ibicenca. Cuando realizaba su tesina, Poyatos intentó inscribirse en la Seguridad Social como autónoma, declarando que se dedicaba a la prostitución. Consiguió dar todos los pasos necesarios -también bajo el epígrafe de ‘otros servicios personales’-, aunque finalmente no llegó a darse de alta, puesto que su único objetivo era demostrar que podía hacerse. De aquella experiencia surgió un libro –La prostitución como trabajo autónomo (ed. Bosch)- en el que propugnaba ambas salidas, la del alta como autónomas y la de las cooperativas, para perseguir el que se marca como su objetivo: «Que las trabajadoras, y hablo de mujeres porque en su mayoría lo son- se autogestionen. Que impongan sus horarios, sus cuantías y las condiciones de la prestación sexual. Que puedan decir ‘Aquí no entra el que venga sucio, drogado o sin preservativo’. Que marquen sus normas, y que no lo haga ni el cliente ni el proxeneta». Es, precisamente, de ese libro de donde surgió la idea de la cooperativa Sealeer.

Esta juez sabe que nada en contra de una corriente clásica entre las feministas (como ella misma se considera), la que aboga por el abolicionismo de toda forma de prostitución. Pero cree que «conviene regular expresamente esta actividad, porque se trata de un trabajo eminentemente juvenil y de retiro temprano». Su salida de la economía sumergida supondría, primero, acabar con su alegalidad y lanzar la primera piedra contra su estigmatización. Segundo, un beneficio para ellas, que podrían optar a bajas, paro, créditos… Y, tercero, hacer aflorar un negocio que, según la últimaponencia parlamentaria sobre este tema, mueve unos 50 millones de euros al día en España.

Sobre la mesa están dos normas pendientes de trámite que alterarán el panorama de la prostitución en España. Por un lado, la de reforma del Código Penal, que, en lo referente al proxenetismo, incluye el concepto de dependencia económica, «lo que dificultará su denuncia», según Glòria Poyatos. Y dos, la controvertida Ley de Seguridad Ciudadana, que tipifica como infracción grave (de 1.000 a 30.000 euros) «el ofrecimiento, solicitud, negociación o aceptación de servicios sexuales retribuidos» en espacios públicos de uso de menores o en los que estas actividades puedan suponer un riesgo a la seguridad vial. «Se puede penalizar que se practique sexo en los espacios públicos, pero no la negociación. Están barriendo la prostitución de las calles hacia los locales, con lo que ello significa: se propicia la explotación, el lucro y que se defraude al fisco». La propuesta de esta juez es otra: «O cierran todos los prostíbulos y reinsertamos a estas mujeres obuscamos una manera de permitir que ese trabajo que hacen beneficie al sistema y que a ellas les pueda repercutir también algún beneficio».Por ahora, el primer y tímido ensayo tiene lugar en Ibiza.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-01-12/nace-en-ibiza-la-primera-cooperativa-de-prostitutas-que-pagaran-su-seguridad-social_74870/

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La legalización de la prostitución, a debate también entre las profesionales del sexo

Las prostitutas mantienen diferentes criterios ante su profesión. Sigue sin existir un convenio que estipule las modificaciones legales que beneficiarían a este colectivo

Prostitutas ejerciendo en un club, en una foto de archivo.

Prostitutas ejerciendo en un club, en una foto de archivo.EFE

Existe un eterno debate en el mundo de la prostitución acerca de una posible regulación de esta práctica o su total abolición. Esta polémica no logra aunar ni a las asociaciones feministas, ni a las propias trabajadoras, que mantienen una división clara entre dos posturas insalvables. Mientras, en España sigue aumentando la cifra de mujeres que se dedican a este oficio sin tener aún una clara defensa legal por parte del Estado.

La abolición suele ser defendida por numerosos sectores feministas y antiguas trabajadoras del sexo. Entre ellos, varios colectivos piden la extinción total de este oficio y se declaran en contra del cliente, como explica Carmen, exprostituta y portavoz del colectivo gallego Faraxa. «Ningún cuerpo debe ser objeto de negocio y somos partidarios de un modelo donde se castigue al cliente y no a las prostitutas», explica.

Sin embargo, entre las propias trabajadoras no se encuentra una voz unánime que se posicione en este debate entre la regularización o una definitiva eliminación del oficio. Desde Faraxa, advierten de algunas consecuencias que tendría la legalización: «Hay sectores que se están peleando para que se regularice y se manden las prostitutas a los clubs, pero éstos se convertirían en guetos. Estos locales siempre están aislados de las ciudades, no se sabe exactamente lo que pasa allí», denuncia Carmen.

De entre quienes se muestran totalmente en contra de regular la prostitución, muchas son mujeres que la han ejercido. Mujeres que, tras duras experiencias, han decidido dejar el oficio y optar por otra forma de vida. Este es el caso de Lined (nombre ficticio), una mujer polaca que, tras más de medio año en un club, decidió dejar la prostitución. Ella asegura que «sería mejor que no existiera» esta práctica, aunque es consciente de lo difícil que sería alcanzar ese deseo. Aun así, en ningún caso aboga por regularizarla: «¿Qué queremos legalizar? Si todo alrededor de ese mundo es corrupto».

Lined, como muchas otras, decidió ejercer la prostitución por problemas económicos. Durante ese tiempo todas las compañeras que conoció eran «muy jóvenes y extranjeras».  ¿Su denuncia? «Hasta la policía es corrupta», asegura. «¿A quién acudes entonces?», se pregunta. Y se responde, también: «Es un mundo de drogas y dinero y tú entras en un momento débil y te crees lo que te dicen«. Aun así, reconoce que no todas estaban en la misma situación que ella. «A algunas compañeras les gustaba lo que hacían; se creían princesas, pero se habían convertido en personas vacías vestidas con vaqueros caros».

Desde el colectivo catalán Putas Indignadas tienen una visión más neutral acerca de este debate. «Nosotras no somos ni blanco, ni negro, ni de un bando ni de otro, creemos que el único camino es una defensa de derechos», recalca su portavoz, Clarissa Velocci. «No hay dos modelos de prostitución, por ello creemos en un camino de defensa de los derechos», reitera Velocci. Una posición, la suya, que defiende que «la mujer es capaz de decidir y por ello se debe respetar su decisión para que no se criminalice este sector«. Pese a todo, la portavoz de este colectivo cree que «las prostitutas no son cosas a contar, son personas a proteger».

Al otro lado del debate se posicionan las profesionales del sexo que sí piden la regularización de la prostitución. Varios colectivos trabajan en defensa de los derechos de las prostitutas y exigen la normalización de su situación. Hetaira y Aprosex son algunos de ellos, que luchan contra laestigmatización social que sufre este sector.

«Me llamo Karolina Hernández, soy trabajadora del sexo y miembro del colectivo Hetaira«. Así se presentó a este diario una de las mujeres que aboga por la legalización de su «trabajo». «Lo elegí libremente, porque siendo extranjera es difícil encontrar otro trabajo», afirma Karolina, que llegó de Ecuador hace quince años, los mismos que lleva como profesional del sexo. «No me planteo dejar de hacerlo«, añade. Una decisión avalada por sus compañeras de Hetaira, que es una organización que defiende los derechos de quienes «ejercen el trabajo sexual por decisión propia». A este colectivo pertenecen también mujeres que se dedican a otra profesión aunque todas ellas están asociadas para «defender los derechos de las prostitutas».

En ese intento, Karolina cuenta que han enviado «más de una decena de escritos» al Ayuntamiento y organizado manifestaciones, pero que siempre reciben «una callada por respuesta». «Exigimos derechos laborales y sociales» manifiesta Karolina, que recuerda la entrevista de miembros de Hetaira con Ana Botella cuando era concejala del Ayuntamiento de Madrid. «Ni siquiera nos miró, bajó la cara y nos llamó mentirosas», asegura. «Creen que todas ejercemos por obligación, pero muchas somos libres», añade. «Combatir el estigma que recae sobre las prostitutas es una lucha larga y dura, pero vamos a estar ahí y yo nunca bajaré la cabeza», concluye Karolina.

«Libertad» sin los dueños de los clubs

Eva también es miembro de Hetaira y prostituta desde que emigró de Ecuador en el año 1999. «Mi vocación es la peluquería pero no encontré nada y tengo que enviar dinero a mi país», argumenta. «La prostitución debería regularse, deberíamos tener un sitio adecuado dónde trabajar y poder optar a la Seguridad Social«, defiende Eva.

Ella eligió ejercer en la calle porque no le gustaba la situación de las compañeras que trabajan en clubs. «Ahí el dueño manda y te dirige, puede incluso obligarte a hacer una felación sin protección», denuncia. «Yo trabajo por libre y me organizo mis horarios«, añade, aunque también manifiesta que vive con temor, debido al acoso policial al que a menudo se ven sometidas. «Nos piden la documentación y ponen pegas al cliente», se queja. Público intentó, sin éxito, recabar testimonios de trabajadoras de clubs de alterne.

Como Eva, existe otro tipo de trabajadoras del sexo que ejercen de forma autónoma, aunque de un modo diferente. Son las escorts, acompañantes que reciben una remuneración por parte del cliente a cambio de una cita y que, en la mayoría de ocasiones, también ofrecen servicios sexuales. Asi se gana la vida Shara, catalana y miembro del colectivo Aprosex, que se dedica a la prostitución desde hace más de diez años, cinco de ellos como escort. «Nuestro sueño es que la prostitución se regularice y por eso creamos la asociación», declara.

En Aprosex organizan talleres como Santas y putas para concienciar a la sociedad sobre la realidad de la prostitución. Además, la asociación ofrece asesoramiento sobre las precauciones de seguridad que deben tener en cuenta las mujeres que se inicien en la profesión. «Con la crisis, cada vez más mujeres deciden prostituirse«, explica Shara. Ella, que empezó por necesidad para mantener a su hijo, ahora asegura que le gusta su trabajo: «Soy una persona cariñosa, ofrezco mis servicios también a personas con diversidad funcional».

Unidas contra la Ley de Seguridad Ciudadana

Aunque no existe unanimidad de opiniones entre las mujeres prostitutas sobre la regularización de su profesión, en lo que sí coinciden es en su queja contra la nueva ley mordaza. El anteproyecto de Ley Orgánica de Protección de Seguridad Ciudadana, presentado por el Ministerio del Interior que dirige Jorge Fernández Díaz, recoge que sancionará como infracción grave ofrecer o aceptar servicios de prostitución en la vía pública cerca de espacios de menores o en aquellos lugares que puedan afectar a la seguridad vial. Este documento pasa por encima de regular el acto de la prostitución, pero incide en impedir su práctica, al menos en estos dos supuestos, en los que se multaría al cliente y a la persona que ofrece los servicios sexuales.

La nueva Ley de Seguridad Ciudadana es la nueva imposición del Gobierno a un colectivo que se siente desprotegido ante la ley y ante la sociedad. Karolina, de Hetaira, denuncia que esta normativa es «una ley trampa», que perjudica de lleno a las mujeres que ofrecen estos servicios. «Perdemos autonomía para negociar con los clientes; se supone que es para protegernos, pero nos cierra las puertas, nos obliga a meternos en un club, donde me obligan hacer lo que no quiero hacer —porque sino lo hago me despiden— y tengo que compartir mi sueldo con un hombre que está sentado». Es una ley, denuncian, por tanto, que favorece los intereses de los grandes empresarios de clubs.

Además, todas las profesionales consultadas por Público coinciden en la criminalización que supondrá para ellas esta normativa, de llegar a aprobarse el anteproyecto tal y como está. «Esta medida no es, de ninguna manera, una norma que puede mejorar la calidad de la vida de las mujeres, es como una macro ordenanza que, en términos prácticos, puede tener graves consecuencias», advierte también Velocci, de Putas Indignadas.

http://www.publico.es/actualidad/494582/la-legalizacion-de-la-prostitucion-a-debate-tambien-entre-las-profesionales-del-sexo

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