Ejercicios para aumentar la intensidad de los orgasmos

El ejercicio físico puede ser la llave del placer. Un entrenamiento específico al que tan solo dedicarle cinco minutos al día puede ayudar a las mujeres a que su vida sexual sea más satisfactoria de una forma sencilla. Para ello hay que desarrollar una rutina enfocada al fortalecimiento de los músculos pélvicos, ya que mantenerlos fuertes consigue aumentar la intensidad y la frecuencia de los orgasmos.

Este tipo de ejercicios, llamados ‘ejercicios de Kegel’, pueden resultar complicados de realizar puesto que a muchas mujeres les cuesta localizar con facilidad dichos músculos pélvicos. Esto es debido a que no están directamente controlados lo que dificulta su desarrollo. La clave está en la práctica.

Para ello, Lelo, marca pionera en poner la tecnología la servicio del placer, ha creado: ‘Luna Smart Bead’ un ‘entrenador personal’ para el placer.

Se trata del primer ‘gadget’ inteligente con el que crear una rutina de ejercicios Kegel que ayudará a las mujeres a conseguir alcanzar el orgasmo con mayor facilidad, intensidad y frecuencia.

El ‘personal trainer’ de Lelo cuenta con cinco niveles de vibración progresivas con las que se puede confeccionar un entrenamiento que se adapta al desarrollo muscular automáticamente, según el nivel de tonificación. Además, su memoria inteligente recuerda los progresos.

Invertir cinco minutos al día en el desarrollo y conocimiento de estos músculos puede dar un giro a la vida sexual tanto de ellas, como de ellos. Quienes quieran desarrollarlos y practicar por su cuenta pueden tomar nota de estos sencillos ejercicios:

  1. Abdominales: este ejercicio sirve para conseguir fuerza para ejercitar el suelo pélvico, así se alcanza la frecuencia del orgasmo femenino necesaria.
  2. Contracción y relajación. Para aquellas mujeres que les cueste conectar sus músculos del suelo pélvico un ejercicio de iniciación muy útil es probar a retener el flujo de la orina cuando vayan al baño. Este ejercicio de contración y relajación servirá para comenzar a moverlos y luego se pondrá en práctica en otras situaciones (véase punto 3).
  3. Sentadas en una silla, bien centradas sobre la pelvis, sin inclinarse hacia delante ni hacia atrás, alargando el cuello y estirando bien la columna, creciendo. Colocando las manos sobre la cadera se ejerce presión sobre el suelo pélvico, tensando nuestro abdomen y respirando profundamente por la nariz y soltándo el aire por la boca. Aguantar 5 segundos y relajar. Puede practicarlo sentada en la silla de la oficina, en el tren o en un atasco.

http://www.elmundo.es/yodona/2014/10/23/5444f020268e3e163b8b457c.html

Share