Pretty Woman o el discreto encanto de la prostitución

Julia Roberts era la encantadora protagonista de aquella edulcorada historia que la lanzó al estrellato. | 25 años después la película, perfecta combinación entre’ La Cenicienta’ y ‘May Fair Lady’ continua encandilando a una amplia legión de fans. | Recaudadora de 200 millones de dólares en su día, encabeza el share televisivo en cada una de sus reposiciones, su longevidad está garantizada.

Pretty Woman o el discreto encanto de la prostitución

‘Pretty woman’ convertía la en un cuento de hadas protagonizado por una encantadora princesita, pobre Cenicienta, que conquistaba a un apuesto príncipe que convertido en su pigmalión la liberaba de su estado actual de infinita pobreza material y sobretodo espiritual. La cosa iba así:

Érase una vez una bella y joven prostituta de 20 años llamada Vivien que hollaba las aceras de Hollywood a fin de ofrecer sus servicios al mejor postor cuando un buen día su suerte cambia. Aparece en escena, Edward un atractivo tiburón de Wall Street que la contrata para que ejerza su oficio para él en exclusiva durante un fin de semana.

En un principio la pareja sólo tiene algo en común: ambos son empresarios de sí mismos: ‘Tú y yo somos seres muy parecidos: los dos jodemos por dinero’. Pero unos pocos fotogramas después la cosa cambia, y mucho. El cliente cae en las redes de la que le subyuga con sus encantos. La bonita historia nos descubre el alma sensible de la primera, y el gran corazón de oro del segundo, que se presta a transformarla. Y así nace el amor entre ellos que se ayudan mútuamente. La presunta infeliz humaniza al lobo-hombre, al tiempo que su antiguo cliente hace gala de su auténtica personalidad, transformando sus ansias de poder en caridad sin intereses. Como todos los cuentos de hadas, la historia acaba bien, muy bien, la prostituta deja de vender su afecto por horas y en metálico a su antigua clientela entregando su amor y su cuerpo a un único hombre. Mientras que el cliente habitual deja de serlo para convertirse en un feliz monógamo. Vivien y Edward se casan, son felices y comen perdices.

La película dirigida por Garry Marshall, se convirtió en una de las cintas más taquilleras de la historia, recaudando 200 millones de dólares en el mismo año de su estreno. Pretty Woman, se alzó con el título de la comedia del año y catapultó al estrellato a Julia Roberts, que fue nominada al Óscar de la Academia. Pero lo más curioso es que como cuento que es no desaparece nunca de los primeros puestos del share televisivo. Llamada a la eternidad, encandila a una legión de fans cada vez que se repone en la pequeña pantalla, y no dudan en verla una y otra vez.

Considerando su capacidad de convocatoria, desvelaremos algunos de los secretos mejor guardados del filme:

El guión original era descrito por Roberts, ‘oscuro, horrible y deprimente’. Y es que dictaba mucho del bello cuento que finalmente protagonizó la actriz convirtiéndose en la ‘Novia de América’.  En el libreto original, su personaje iba a ser una drogadicta maleducada y con mal carácter al tiempo que su paternaire lejos de ser un encantador millonario era un hombre guapo pero horrible de talante malhumorado muy lejano al príncipe azul que nos presenta la película.

– El colorín colorado era colorado de verdad, el cuento acababa sí pero de perdices nada, Edward abandona a la prostituta en una cuneta arrojándole sus bien merecidos 3000 dólares a la cara y vuelve a Nueva York con su novia.

-Tras seis revisiones,  y dos reescrituras, el film adquirió su edulcorado final. La taquilla se lo agradeció. Las comedias románticas son mucho más lucrativas.

– Originariamente, la película se titulaba: 3.000 (dólares, claro) tarifa fija cobrada por su protagonista a cada uno de sus ‘habituales’. Pero considerándolo poco comercial decidieron cambiarlo por el de uno de los temas de la banda sonora del filme Oh, Pretty Woman, magnética canción interpretada por el malogrado Roy Orbison.

– La belleza y el gran corazón de Vivien no se libran de ser maltratada por su madre que la llama ‘imán de gilipollas’, las cosas claras…

– Para el papel de Vivien, sonaba Michelle Pfeiffer, pero finalmente la elegida fue Julia Roberts, actriz emergente, candidata a un Oscar secundario por su interpretación en Magnolias de acero

– Edward por su parte, ‘tuvo muchas caras’ antes de hacerse con la de Richard Gere. Entre ellas, la del mítico Superman, Christoper Reeves, Al Pacino, el célebre ya Padrino, o Denzel Whasington, pero ninguno acababa de convencer al director.

–  Richard Gere, sería finalmente el elegido por lo que entraría mucho más tarde en el proyecto, Marshall dudaba de que el actor a pesar del ‘impasse’ en que se encontraba su carrera, aceptara a protagonizar una comedia romántica. (¡Visionarios sí….!, ahí quedan Oficial y caballero u Otoño en Nueva York y sobre todo Novia a la fuga)
– Al actor le sedujo el guión pero no así el papel del personaje masculino que le parececió soslayado por el femenino, de modo que rechazó la oferta. Finalmente decidió aceptarla tras la insistencia de sus amigos que vaticinaban un gran éxito a la cinta.

– El elegante y ceñido vestido rojo que luce Vivien para asistir a la ópera. Momento estelar en el que la joven dejará al descubierto su natural sensibilidad artística seduciendo a su apuesto acompañanante, lejos de tratarse de un modelo de alta costura se adquirío a última hora en un mercadillo por 30 dólares.

– La escena en la que Edward aprisiona los dedos de Vivien con la caja del collar que le entrega para lucir en el evento musical, fue invención de Gere.

– Las infinitas y estilizadas piernas que aparecen en el cartel de la película no pertenecen a la actriz, son un montaje realizado con las de la modelo Shelley Michelle. Lejano aún el Photoshop, el hecho generó una merecida polémica.

-Demasiado delgadita. Las tórridas escenas en las que la protagonista aparecía desnuda eran ‘interpretadas’ en realidad por una doble. A juicio del director, el cuerpo de Julia no era lo suficientemente ‘sexy’.

– Por el contrario Richard Gere, no precisó de doble para rodar las escenas en las que tocaba el piano en el hotel. El actor es un pianista de cierto nivel.

– La leyenda urbana propaga que ambos protagonistas no se llevaban muy bien, eso no podemos confirmarlo habida cuenta además de los filmes que han protagonizado tiempo después. Lo que sí es cierto es que sus alturas se hallan desniveladas. Julia es bastante más alta, de modo que durante el rodaje se vio obligada a descalzarse mientras que su paternaire se calzaba unas alzas a fin de ‘estar a su altura’.

– Dato curioso: el hotel en el que transcurren las escenas más entrañables de la película, convertido en un mito cinematográfico, el Hotel Beverly Wilshire Beverly Hillsd de Los Ángeles, ofrece un pack especial para todos los fans de la misma. Su éxito es rotundo.

Veinticinco años después los televidentes de mundo nos atrevemos a corear:

‘Feliz cumpleaños Pretty Woman, el cuarto de siglo te sienta muy bien. Por tí no pasan los años. Así que te vaticinamos un futuro igual de fructífero. Y que cumplas muchos más…..’

Leer más: http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20150323/54429071318/pretty-woman-cine-peliculas-hollywood-julia-roberts-richard-gere-comedias-romanticas-prostitucion.html#ixzz3VCUzaHGZ

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