Cómo hacer que el sexo bueno sea sobresaliente

SEXO Potenciar el placer y las relaciones

El juego, la empatía, la curiosidad y el sentido del humor, claves

  • ANA SIERRA*

Juegue con su sexualidad, es la única forma de disfrutarla». Este es el único consejo que me atrevo a ofrecer a mis pacientes, alumnos, familia y amistades.Juegue siempre con cabeza y corazón, pero juegue. Diversión, curiosidad, aprendizaje, investigación, empatía, sentido del humor y estar en el presente, son las claves para tener una sexualidad sobresaliente.

¿Cree que los sexólogos sólo ayudamos a las personas con disfunciones o insatisfacción sexual? Pues no es así. Cada vez son más las personas que desean ser asesoradas por expertos en sexología para potenciar el placer y sus fortalezas sexuales, siguiendo la línea de la Psicología Positiva que impulsó Martin Seligman a finales de los años 90. Son personas con una vida sexual placentera, según nos comentan. Sin embargo, desean más, pues son conscientes de lo importante que es tener una vida afectiva y sexual excelente, y de cómo esta afecta al resto de áreas de nuestra vida, tanto a nivel personal como profesional.

Nuestra sexualidad, presente desde que llegamos a este mundo y hasta que nos vamos, y cómo la expresamos, es reflejo de cómo somos, nos sentimos y en el estado que nos encontramos. Igualmente, nutre nuestra vida más de lo que habitualmente consideramos. Una sexualidad positiva hace que tengamos una vida positiva. Sí, como lo lee, y no es una cuestión únicamente psicológica, también es pura química.

La importancia de la química

¿Conoce la cantidad de hormonas y neurotransmisores que liberamos cuando acariciamos, tenemos un orgasmo o nos besamos con alguien apasionadamente? Realizando estas prácticas, y muchas otras, nos convertimos en una verdadera farmacia. La oxitocina, conocida como la hormona del cariño por estar implicada en el parto y la lactancia, se libera con el contacto afectivo-sexual, y se encarga de ofrecernos relajación, básicamente. Tanto cuando acariciamos como cuando somos acariciados por alguien que deseamos, se libera en nuestro torrente sanguíneo, contraataca al temido estrés, y nos proporciona sensaciones placenteras y amorosas. Igualmente, está involucrada en la elección de pareja y en la confianza.

Por su cuenta, las endorfinas, opiáceos naturales y denominadas como las hormonas de la felicidad, nos hacen sentir tan bien que son casi adictivas, pues no solo nos generan placer y bienestar sino que se encargan de reducir el dolor, tanto físico como emocional. Por cierto, el orgasmo es una buena opción para disfrutar esta joya hormonal y está demostrado que quita varios tipos de dolores de cabeza, así que ya no hay excusas, para ellos ni ellas, pues tenemos una buena y barata medicina, muy natural y sin efectos secundarios desagradables.

Pero los neurotransmisores también hacen de las suyas. La dopamina, por ejemplo, implicada en los procesos motivacionales, también se encarga de nuestro deseo de relación y sexual, poniéndonos en alerta. Es una buena aliada para salir a ligar, por ejemplo. Se encarga de que sintamos que, cuanto más nos relacionamos de manera placentera con alguien, más deseemos seguir relacionándonos. Ya saben lo que dicen de comer y rascar, que todo es empezar, pues en materia sexual ocurre exactamente lo mismo, gracias a estas sustancias tan maravillosas, y muchas otras.

Así pues, con esta cantidad de beneficios que nos ofrece una sexualidad placentera y positiva, ¿cómo no vamos a sentirnos bien en los diferentes ámbitos de nuestra vida? Iremos a trabajar, o a buscar empleo, mucho más alegres y relajados, cuanto menos.

Por supuesto, ha de tener en cuenta que sexualidad no es únicamente genitalidad, coito u orgasmos. Nuestra sexualidad incluye creencias, actitudes, pensamientos, emociones y comportamientos que nos hablan de cómo somos y lo que amamos.

Quizá considere que su sexualidad está en muy buen estado, aun siendo así, puede que le interese considerar poner en práctica algunas de estas ideas para convertir en sobresaliente su sexualidad. Sin prisas ni exigencias y disfrutando el camino, pues la vida nos ofrece infinitas fórmulas para aprender y ser feliz. Somos nosotros los que tenemos que decidir si deseamos reformular nuestra vida sexual.

Muchas son las habilidades personales y fortalezas que podemos entrenar y potenciar para conseguir nuestro objetivo. Aquí os propongo algunas de ellas para ir practicando.

Reducir los niveles de estrés sería su primera misión pues estrés y sexo nunca se han llevado bien. Nos afecta a nivel cardiovascular, haciendo que las erecciones, por ejemplo, no sean completas, y nos quita el deseo con una habilidad increíble. Así que sonría lo que pueda, acuda a una sesión de risoterapia e invite a su pareja o a esa persona que tanto le gusta. La risa es aliada de la seducción y hace que liberemos oxitocina, así que ya sabe.

En busca de la excelencia

Pero vamos un poco más allá. ¿Quiere una sexualidad sobresaliente con orgasmos sobresalientes? Pues practique las técnicas de desbloqueo. Ayudan a facilitar la llegada del orgasmo y a potenciar los mismos. Consisten en liberarnos de tensión física y emocional durante una relación genital, pasando de un plano racional a otro más sensorial y emocional. Jadear, balancear la pelvis y entrenar su músculo pubococcígeo, con los ejercicios de kegel, por ejemplo, son la clave para conseguirlo.

Baile, haga deporte por placer, salga a la calle y mire a la gente a los ojos, no vaya corriendo mirando al suelo. Aproveche para salir a la calle o al campo los días de sol, pues esta estrella regula nuestros niveles de serotonina, equilibra nuestro organismo, es un antidepresivo natural y, por supuesto, mejora el sentido del humor. Le aseguro que cuando tenemos buen humor, nos apetece más mantener relaciones sexuales. Y a su vez, una sexualidad placentera también regula nuestros niveles de serotonina.

Con esta actitud, su autoestima se sentirá reforzada, y si no es así, no dude en trabajarla un poco más. Autonocimiento, autocuidados, automasajes, verse guapo o guapa, harán que se sienta más atractivo y seductor. La autoestima hace que nos mostremos más apetecibles para los demás, es la mejor arma, sin duda, para conquistar, ofrecer y ofrecernos una sexualidad sobresaliente. Mi propuesta es el Autoplacer. Se trata de un masaje erótico con uno mismo, aunque también se podría realizar en pareja. Lo haremos utilizando nuestras manos para acariciarnos y nuestra mente para fantasear de manera erótica. Cierre los ojos y acaríciese de la cabeza a los pies, sintiendo su cuerpo y contactando con las sensaciones más agradables. Puede que al principio se sienta ridículo, pero su cuerpo y mente se lo agradecerán. En consulta es muy utilizado y sus efectos sobre nuestro disfrute sexual son sorprendentes.

Sentido del humor y autoestima es la fórmula mágica para conseguir una buena capacidad de frustración. Este aspecto tan importante, que nos ayuda a sobrellevar las caídas y errores cometidos, es fundamental en el plano sexual pues, ¿cómo reacciona cuando esa persona no quiere besarle o su pene no funciona como esperaba?

Y, por supuesto, trabaje su empatía. Lea historias, escuche a los demás, viaje, conozca diferentes maneras de vivir y sentir, haga nuevos amigos, haga todo esto pero nunca juzgue. Esto le hace ser empático y está muy relacionado con su vida sexual.

Pero lo más importante, es que recuerde que nunca es tarde para construir una sexualidad positiva y sobresaliente.

Ana Sierra es psicóloga y experta en terapia sexual www.about.me/AnaSierra

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