La subasta en la que el arte se cambia por noches de amor

BEATRIZ RÍOS

Los visitantes comentan y pujan por las obras de arte mediante post-its

El objetivo es hacer el arte accesible y democratizarlo para el mayor público posible

Hacer el arte accesible, democratizarlo y promover el intercambio son los principales objetivos de Art Truc Troc & Design, un evento que es exposición, galería de arte, subasta y taller al mismo tiempo y que tuvo lugar el pasado fin de semana en Bruselas.

El sistema es sencillo. Un jurado escoge entre miles de propuestas las obras que se exponen, -este año Art Truc Troc & Design acoge alrededor de 300 obras de más de 150 artistas y el tema principal es el arte urbano-, y todas ellas son intercambiables por un bien o un servicio. ¿Cómo? Junto a la entrada, el visitante recibe una cartilla con posits. Un espacio en blanco en el que poner toda la imaginación y tratar de hacer una propuesta que el artista no pueda rechazar. Tras tres días de subasta, el artista escoge. «Queremos romper las reglas del arte y hacerlo accesible a todo el mundo», explica Jimmy Kirkpatrick, comisario de la exposición.

‘Soborna’ con lo que quieras

Un salto en parapente, una estancia de cinco días en Ibiza, una sesión de fotos, cursos de idiomas, cenas en restaurantes, entradas para ARCO, sesiones de coaching o clases de danza. Una llamada de buenos días cada día durante un mes, quince noches de amor, un beso, un encuentro… Todo está permitido en esta atípica subasta de arte. «El evento en sí mismo es dinámico porque podemos disfrutar viniendo a ver las obras pero al mismo tiempo es muy interesante descubrir todo lo que la gente propone«, explica Kirkpatrick. Y es cierto. Los posits junto a las obras despiertan tanta curiosidad o más entre los visitantes que las pinturas, ilustraciones, fotografías o esculturas que se reparten en las distintas salas del museo Bozar en Bruselas.

Art Truc Troc and Design rompe así, -y desde hace más de diez años-, con la monetización del arte y busca hacerlo accesible pero además, promueve el intercambio y la participación del visitante. Los postits que rodean las obras no se limitan a proponer trueques sino que manifiestan críticas y también, de algún modo y gracias a la originalidad de los participantes, se convierten en la cara B de la expo. Haikus, poemas e incluso discusiones sobre el sentido de la obra se desarrollan en una cadena de adhesivos en las pareces del museo. Una suerte de performance libre e improvisada.

Más que un lugar de compra-venta

La organización entiende que además de exposición y subasta, el evento es un punto de encuentro a varios niveles. Por un lado, un público de curiosos, «que no conoce especialmente el arte pero que viene porque ha oído hablar del evento y encuentra el concepto original», por otro, «los artistas que ya han participado y que desean venir a ver y las personas que poseen una sala de exposiciones y que vienen a conocer a la gente», explica Kirkpatrick. La exhibición se convierte así en un lugar de encuentro y exhibición para artistas contemporáneos emergentes y también consagrados.

La crítica recurrente a Art Truc Troc & Design es que la vulgarización del arte en una subasta como ésta puede llevar a la desvalorización de la obra. Jimmy Kirkpatrick reconoce que hay un espectro muy amplio de propuestas y éstas no siempre coinciden con las necesidades del artista o el valor que da a su obra «pero al final es el artista quien decide el truque«, aclara. El autor, además, no está obligado culminar el intercambio porque, entiende la organización, no se puede imponer el nivel de implicación del artista y su obra en el concepto. «Es cierto que no obligamos. Depende de lo que los artistas juzguen, tanto como del público» y, en cualquier caso, «no creemos que sea algo negativo para el arte puesto que la idea es hacerlo más accesible a la gente», aclara. Es parte de la idea misma de la que parte el evento.

Cambiando obras a buen ‘precio’

Miguel Moran es producto de la emigración española en los 60. Nació en Bélgica pero habla un español fluido casi limpio de acento francés. Miguelexpone su obra desde hace ocho años en Art Truc Troc & Design y desde hace diez, viaja por todo el mundo retratando los metros de las diferentes ciudades. Primero en foto, después en pintura. En esta ocasión, expone dos cuadros que representan el transporte público en Londres, pero durante una promoción de la exhibición en Bruselas fue el metro de Madrid el protagonista.

Moran reconoce que con el paso de los años, la asistencia al evento se ha masificado y eso ha provocado una caída del valor de las ofertas. Cada vez más personas se quedan en la anécdota y, en su opinión, no representan en su propuesta el valor de la obra. Aun así, el artista de origen español sigue participando en el evento. Al fin y al cabo es una oportunidad para exponer enuno de los museos más importantes del país.

Acabada la exposición, ahora toca esperar a que los artistas revuelvan en una nube de adhesivos hasta encontrar una propuesta que les satisfagaculminando así el arte del truque.

http://www.elmundo.es/f5/2016/02/22/56b8c317268e3efa0f8b45a4.html

Share