No somos carne de vuestras campañas, somos mujeres con derechos!

Las políticas públicas de defensa de los derechos de las mujeres que ejercen prostitución y aquellas que se encuentran en situación de trata con fines de explotación sexual no pueden ser parte de vuestras campañas políticas.

En respuesta a las declaraciones que los últimos días transmitieron un grupo de alcaldesas, principalmente de PSC y CIU, queremos expresar nuestra indignación. No creemos que sea nuestro papel recordarles que el ámbito municipal no tiene competencias para una regulación laboral de la prostitución.

En cambio, las sucesivas regulaciones de la actividad en la Ciudad de Barcelona fueron impulsadas justamente por vuestros partidos, PSC y a CIU. Se trata de marcos normativos – como la que reguló los locales de alterne en el 2001 a través de un decreto de CIU o la Ordenanza de Barcelona promovida por el PSC , cuya impulsora Asumpta Escarp, por cierto, se encuentra hoy imputada. La principal regulación fue para ambos partidos la Ordenanza de Convivencia, en el marco de las competencias municipales y lejos de encontrar soluciones se basó en promesas incumplidas a nuestros vecinos y priorizó vuestros negocios y vuestra moral a la ética de los Derechos Humanos.

La aplicación de vuestra regulación de la prostitución se ha dedicado a perseguir mujeres y desde el 2006 hasta el 2014 ha costado a las víctimas de Trata con fines de explotación sexual mantener deudas que para algunas suman más de 80.000€ Comunicado Asamblea_No somos carne de vuestras campañas pero mujeres con derechos!_ Marzo 2016y, para muchas otras, implican no poder normalizar su vida ni cobrar una prestación de maternidad. Se llama violencia económica, es violencia institucional y tiene consecuencias en el empobrecimiento del colectivo de mujeres que, ahora, decís defender.

Además, varios informes confirman lo evidente, las mujeres en situación de Trata han sido quienes más multas han recibido y quienes más han sufrido la violencia económica de vuestra regulación de la prostitución. Según la amplia muestra de datos del informe publicado por Genera(1), entre los años 2006 y 2014, el 30,18% de mujeres que ejercen prostitución, con indicios de encontrarse en situación de trata, sufrieron el 63,26% de las multas.

Sin lugar a dudas, estos datos deben preocupar al nuevo Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona para asumir su responsabilidad. Nuestra solicitud no es iniciar una nueva regulación de ámbito municipal pero en cambio generar políticas que garanticen los derechos de todas las mujeres que ejercen prostitución y que contrarresten las vulneraciones y las violencias que han supuesto las políticas previas a su cargo. Las vuestras.

Señoras alcaldesas, si os preocupa la situación de las mujeres que ejercen prostitución, asumid vuestras responsabilidades y las de vuestros partidos políticos en el empobrecimiento de las mujeres, en la ausencia de derechos y en las consecuencias que vuestras regulaciones han tenido durante casi diez años.

Y por favor, mientras tanto, no nos convirtáis en objetos, no somos carne de vuestras campañas y negociaciones políticas.  Somos mujeres con voz y con derechos que defender!

ASAMBLEA PRO DERECHOS TRABAJO SEXUAL CATALUÑA

(1)Informe sobre la vulneración de derechos de las posibles víctimas de trata a través de las normativas municipales y políticas de persecución de las personas que ejercen prostitución. 2015. GENERA

No somos carne de vuestras campañas, somos mujeres con derechos!

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La prostitución en Barcelona: hacia un escenario de derechos

La prostitución en Barcelona: hacia un escenario de derechos

«Las putas también son mujeres, también se organizan, también tienen una voz y por supuesto también tienen derechos, por mucho que a muchos y muchas les incomode», asegura la concejala de Feminismos del Ayuntamiento de Barcelona

El viernes asistí atónita al inicio de una campaña política contra el Ayuntamiento de Barcelona, una campaña de recogida de firmas de cargos públicos de Catalunya que plantea el rechazo a las políticas de protección de derechos de las trabajadoras del sexo que se está trabajando desde el Ayuntamiento de Barcelona. Este lanzamiento de campaña, en rueda de prensa, ha sido apoyada presencialmente por la presidenta de la Diputación de Barcelona, Mercè Conesa y por las alcaldesas Núria Parlon y Lluïsa Moret, de Santa Coloma y Sant Boi de Llobregat respectivamente.

Esta rueda de prensa no ha sido un acto de defensa de las mujeres. Ha sido un acto partidista y cargado de ligereza. El abordaje de esta problemática no puede hacerse sólo desde el escenario de la comodidad; desde el parapeto de la respetabilidad que disfruta el cargo público es sencillo tratar situaciones complejas como si no lo fueran. El problema es el efecto que producen estas iniciativas. Exactamente lo contrario a lo que dicen defender. La brecha entre los problemas reales de la ciudadanía y las instituciones ha quedado patente el viernes, y lo peor es que, lejos de defender los derechos de las mujeres, ha generado aún más subalternidad y sustrae la dignidad de todo un colectivo, como ellas mismas afirmaban en un comunicado de la Asamblea Pro Derechos Trabajo Sexual de Cataluña.

Nos preocupa el uso estratégico de los derechos de las mujeres por parte de algunos partidos políticos que se han caracterizado precisamente por negar la voz de muchas de estas por el solo hecho de dedicarse profesionalmente al trabajo sexual. Las putas también son mujeres, también se organizan, también tienen una voz y por supuesto, también tienen derechos, por mucho que a muchos y muchas les incomode. Barcelona cuenta con un movimiento de putas feministas potente que ha sido invisibilizado, infantilizado y despreciado históricamente. Para nosotros, sin embargo, son actores imprescindibles a la hora de diseñar estrategias de empoderamiento de las mujeres, y sobre todo, son aliadas firmes en la lucha contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual. El argumento persistente de que cualquier estrategia que implique el reconocimiento de los y las trabajadoras sexuales es una forma de normalización de la trata es inaceptable. Barcelona, y todos los gobiernos, deben tener políticas firmes contra la trata y el tráfico pero nunca a costa de los derechos de las mujeres.

De la mano de estas políticas contra la trata hay que apostar pues por los derechos de las que ejercen voluntariamente. En Barcelona hemos aprobado una propuesta para garantizar espacios de trabajo dignos, con condiciones sanitarias y de seguridad y con conexión con los servicios municipales. También estamos facilitando procesos de escucha activa donde las propias trabajadoras sexuales recojan sus necesidades y demandas y las expongan a las instituciones. Asimismo estamos financiando nuevos proyectos para garantizar a todas aquellas que quieran salir de la prostitución itinerarios de empleo no estigmatizadores, y que realmente permitan un cambio cuando así lo decidan.

Estas actuaciones, de forma añadida, deben ir de la mano de políticas que luchen contra la feminización de la pobreza, y desde el gobierno de Barcelona estamos diseñando una estrategia específica con este objetivo. Estas políticas sin embargo, más de fondo, suelen quedar en un segundo plano en el debate sobre la prostitución y en especial en el discurso de quien criminaliza a las mujeres que, sin demasiadas alternativas laborales, deciden prostituirse.

Quiero pedir en este sentido más consistencia y exactitud en los discursos. El nivel municipal no tiene competencias para regular la prostitución otorgando derechos laborales, ni para abolirla. Ahora bien, lo que sí tenemos es la obligación y la capacidad de mejorar las condiciones de vida de las mujeres que la ejercen, de respetar las decisiones de las mujeres, de ofrecer alternativas, y de luchar en coordinación con el resto de administraciones y de actores judiciales y sociales contra la trata con fines de explotación sexual.

En este sentido, creemos que debemos sumar entre todas las fuerzas políticas para poner en marcha medidas estructurales y de cambio que al final reviertan en la defensa de los derechos de las mujeres.

http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/prostitucion-Barcelona-escenario-derechos_6_496660346.html

 

La prostitució a Barcelona: cap a un escenari de drets

«Les putes també són dones, també s’organitzen, també tenen una veu i per suposat també tenen drets, per molt a que a molts i moltes els incomodi», assegura la regidora de Feminismes de l’Ajuntament de Barcelona

El passat divendres vaig assistir atònita a l’inici d’una campanya política contra l’Ajuntament de Barcelona, una campanya de recollida de signatures de càrrecs públics de Catalunya que planteja el rebuig a les polítiques de protecció de drets de les treballadores del sexe que s’està treballant des de l’Ajuntament de Barcelona. Aquest llançament de campanya, en roda de premsa, ha estat recolzada presencialment per la presidenta de la Diputació de Barcelona, Mercè Conesa i per les alcaldesses Núria Parlon i Lluïsa Moret, de Sant Coloma i Sant Boi de Llobregat respectivament.

Aquesta roda de premsa no ha estat un acte de defensa de les dones. Ha estat un acte partidista i carregat de lleugeresa. L’abordatge d’aquesta problemàtica no pot fer-se només des de l’escenari de la comoditat; des del parapet de la respectabilitat que gaudeix el càrrec públic és senzill tractar situacions complexes com si no ho fossin. El problema és l’efecte que produeixen aquestes iniciatives. Exactament el contrari al que diuen defensar. La bretxa entre els problemes reals de la ciutadania i les institucions ha quedat palesa el divendres, i el pitjor és que, lluny de defensar els drets de les dones, ha generat encara més subalternitat i sostreu la dignitat de tot un col·lectiu, com elles mateixes afirmaven en un comunicat de l’Asamblea Pro Derechos Trabajo Sexual de Cataluña.

Ens preocupa l’ús estratègic dels drets de les dones per part d’alguns partits polítics que s’han caracteritzat precisament per negar la veu de moltes d’aquestes pel sol fet de dedicar-se professionalment al treball sexual. Les putes també són dones, també s’organitzen, també tenen una veu i per suposat, també tenen drets, per molt a que a molts i moltes els incomodi. Barcelona compta amb un moviment de putes feministes potent que ha estat invisibilitzat, infantilitzat i menyspreat històricament. Per nosaltres, no obstant, són actors imprescindibles alhora de dissenyar estratègies d’empoderament de les dones, i sobretot, són aliades fermes en la lluita contra la tracta de dones amb fins d’explotació sexual. L’argument persistent de que qualsevol estratègia que impliqui el reconeixement dels i les treballadores sexuals és una forma de normalització de la tracta és inacceptable. Barcelona, i tots els governs, han de tenir polítiques fermes contra la tracta i el tràfic però mai a costa dels drets de les dones.

De la mà d’aquestes polítiques contra la tracta s’ha d’apostar doncs pels drets de les que exerceixen voluntàriament. A Barcelona hem aprovat una proposta per tal de garantir espais de treball dignes, amb condicions sanitàries i de seguretat i amb connexió amb els serveis municipals. També estem facilitant processos d’escolta activa on les pròpies treballadores sexuals recullin les seves necessitats i demandes i les exposin a les institucions. Així mateix estem finançant nous projectes per garantir a totes aquelles que vulguin sortir de la prostitució, itineraris d’ocupació no estigmatitzadors, i que realment permetin un canvi quan així ho decideixin.

Aquestes actuacions, de manera afegida, han d’anar de la mà de polítiques que lluitin contra la feminització de la pobresa, i des del govern de Barcelona estem dissenyant una estratègia específica amb aquest objectiu. Aquestes polítiques però, més de fons, solen quedar en un segon terme en el debat sobre la prostitució i en especial en el discurs de qui criminalitza les dones que, sense massa alternatives laborals, decideixen prostituir-se.

Vull demanar en aquest sentit més consistència i exactitud en els discursos. El nivell municipal no té competències per regular la prostitució atorgant drets laborals, ni per abolir-la. Ara bé, el que sí que tenim és la obligació i la capacitat de millorar les condicions de vida de les dones que l’exerceixen, de respectar les decisions de les dones, d’oferir alternatives, i de lluitar en coordinació amb la resta d’administracions i d’actors judicials i socials contra la tracta amb fins d’explotació sexual.

En aquest sentit, creiem que hem de sumar entre totes les forces polítiques per endegar mesures estructurals i de canvi que al final reverteixin en la defensa dels drets de les dones.

http://www.eldiario.es/catalunyaplural/opinions/prostitucio-Barcelona-cap-escenari-drets_6_496660345.html

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