Así suena un orgasmo de verdad: abre la primera ‘librería’ del placer femenino

Así suena un orgasmo de verdad

orgasmo de verdad

orgasmo de verdad

Experimento: 30 personas escuchan dos orgasmos. ¿Cuál es el real? BIJOUX INDISCRETS | FOTO: MBLIFESTYLE

A través de ‘donaciones’, la plataforma creada por Bijoux Indiscrets ha creado una audioteca que demuestra la diversidad del placer femenino

  • SARA POLO

“Yo no debo de haber experimentado un orgasmo en mi vida porque no grito…”. Esta frase, negro sobre blanco, encierra en sí misma el peor enemigo de la mujer en el dormitorio: la expectativa. La representación del sexo que ofrecen las películas, las novelas o incluso la publicidad, influyen en las relaciones del mundo real. Y el celuloide, casi siempre, miente.

10 años de relación directa con el lado más sexual de las mujeres han llevado a las fundadoras de Bijoux Indiscrets a pasar a la acción, y han creado la primera Librería de orgasmos de internet, una audioteca con la que apreciar la diversidad del placer femenino.

Las hay que gritan, las hay que sólo aceleran su respiración, las hay, incluso, que parece que van a echarse a hablar, pero no. Las donantes de la libreríadescriben sus orgasmos como #Enérgico, #Tímido, #Exultante, #Silencioso y hasta #Eléctrico. Cada una de ellas ha alcanzado el clímax #Sola o #EnPareja, gracias a su #Mano, a algún #Juguete o al #Dedo #Amoroso de su #Amante.

Contra los estigmas emocionales y físicos

Sea cual sea la etiqueta elegida, una cosa está clara: todas han gozado de lo lindo, sin inhibiciones ni ideas preconcebidas. Han gozado de verdad. “Tenemos verdaderos estigmas, a nivel emocional y físico, que no nos dejan disfrutar del sexo como deberíamos”, cuenta Marta Aguiar. En Bijoux Indiscrets, tienda de juguetes eróticos desde el punto de vista femenino, viven de cerca la influencia de las modas en la sexualidad. “Salen las 50 sombras de Grey y, de repente, todas las clientas quieren pinzas para los pezones”, recuerda, y casi se la puede oir negar al otro lado del teléfono.

Con esa “perspectiva desde dentro”, a las impulsoras de la Librería de orgasmos les parecía que había que abrir el debate. Disipándose ya el tabú sexual, “sobre todo el autoerótico”, se abren tiempos de libertad para hablar del placer. ¿Y qué mejor lugar, para generar discusión, que internet? Por eso, desde el pasado miércoles cualquiera puede pasar a formar parte de la primera fonoteca orgásmica online.

Del placer, una obra de arte

Las instrucciones son muy sencillas: “Tómate tu tiempo, relájate y grábalo”. Una vez cargado en la web, además, la librería cuenta con una tecnología dedata art que hará del orgasmo una auténtica obra de arte. “Vivimos en un mundo muy visual. El sonido es abstracto pero la imagen lo hace tangible y, lo que es más importante, compartible”, explica Marta. Porque sí, el objetivo es que el placer se viralice.

De momento hay algo más de una treintena de donaciones (dos de ellas de las fundadoras, claro), pero la fonoteca está abierta a recibir todo tipo de orgasmos. Silenciosos, ruidosos, tímidos, explosivos… Eso sí, todos reales.

http://www.elmundo.es/f5/2016/04/15/5710a8ffe2704e0a5a8b465f.html

Share

Los hombres también fingen: uno de cada cinco lo hace para acabar más rápido

Los hombres también fingen orgasmo

AMERICAN PIE

Un estudio revela que la televisión y el cine tienen mucho que ver en nuestros comportamientos y creencias sexuales

  • BEATRIZ G. PORTALATÍN

La memoria no alcanza a recordar cuántas escenas de sexo hemos visto en el cine y la televisión a lo largo de nuestra vida, sin embargo y con toda seguridad muchas de ellas nos han parecido poco menos que escenas de ciencia ficción. ¿Refleja verdaderamente la pantalla cómo son las relaciones sexuales del común de los mortales? Pese a a saber que lo que vemos no es más que ficción, las series y las películas nos han influido de algún modo en nuestras creencias y comportamientos sexuales. Más de lo que nos pudiéramos imaginar.

Según un estudio realizado por empresa Bijoux Indiscrets, más de la mitad de las mujeres (52%) reconoce haber fingido alguna vez un orgasmo, fundamentalmente por dar por finalizada una relación o por satisfacer a su pareja. Pero ¿qué pasa con ellos? Según esta encuesta, más del 20% de los hombres confiesa haber fingido alguna vez y el 20% lo finge para dar por finalizada una relación sexual. Sin embargo, somos reacios a cree que nuestra pareja lo haga: sólo el 10% de las mujeres y el 15% de los hombres creen que su pareja actual finge sus orgasmos.

Según las conclusiones de este trabajo en el que han sido encuestadas más de 1500 personas mayores de 18 años de todas las comunidades autónomas(aquí puede ver el estudio completo) la tele y el cine tienen algo (o bastante) que ver en estos comportamientos. De hecho, otros datos de este estudio dicen que el 66% de los participantes considera que las películas ofrecen una visión distorsionada del sexo y el 21,9% afirma que esa visión ha influido negativamente en sus relaciones sexuales.

Relaciones idílicas, pero falsas

Según explica a FCINCO Elisa Viegas, cofundadora de Bijoux y una de las responsables de este trabajo, las películas y las series muestran en muchas ocasiones unas relaciones sexuales idílicas donde la pareja se complementa a la perfección, llegan juntos al orgasmo y por supuesto, éste ha de ser el fin de todo acto sexual. Hay gente que por culpa de ellas ha crecido con una idea equivocada del sexo, pensado que el único fin de acto sexual es tan sólo llegar al orgasmo.

Tal es así que, según el informe, casi un 60% de las mujeres usan el gemido para excitar a sus parejas durante el acto sexual y un 42% de los hombres y un 30% de las mujeres consideran que, a medida que te acercas a un orgasmo, los gritos deben ser rítmicos y mecánicos.

“Las películas muestran el orgasmo como la principal fuente de placer, cuando realmente no es así. Está claro que tener un orgasmo es importante, pero no es lo único. Hay otras muchas cosas más con las que disfrutar en una relación sexual. Debemos ser nosotros mismos, no tener presiones de ningún tipo y ser libres en nuestra intimidad“, afirma Viegas.

Ellas, romancismo; ellos, porno

Aun sabiendo que lo que vemos es ficción, el 44,7% de las mujeres reconoce que preferiría que el sexo que ellas practican se pareciese más al de las películas románticas y el 38,2% de los hombres al de las películas porno. De modo que “el cine nos marca unos comportamientos a seguir, nos dice incluso hasta cuántas parejas sexuales son adecuadas o no, sin fijarte en lo que a ti te gusta o en lo que a ti te apetece. La comedia romántica What’s is number? (Dime con cuántos, en castellano) es un ejemplo de ello”, apunta Viegas.

Por ello, es imprescindible quitarse la presión que ejercen los medios y la sociedad sobre cómo debemos ser en las relaciones sexuales: “Nos sigue preocupando mucho lo que piensen los demás, también incluso dentro de nuestra intimidad y nuestro placer, y debemos ser libres y saber qué es lo que nos gusta, qué es lo que queremos y lo que no, sin dejarnos llevar por nada más, ni mucho menos por lo que nos dicen lo que es adecuado o no”, aconseja esta experta.

La vulnerabilidad de los más jóvenes

No cabe duda de que mucha de la realidad de las relaciones sexuales es bien distinta a como se proyecta en la ficción, y los años y la experiencia dan cuenta de ello. El despertar sexual y la curiosidad comienza en la adolescencia, justamente en la etapa más vulnerable del ser humano: todo lo que pase ahí influye de forma significativa en la forma de pensar, de comportarse y relacionarse.

Esta influencia que ejerce sobre los más jóvenes ha sido expuestas en la bibliografía científica. Un estudio elaborado por profesionales del Instituto Pacífico de Investigación y Evaluación de EEUU y publicado en el año 2012 enMedia Psychology mostraba que, efectivamente, los contenidos sexuales mostrados en la televisión influyen de forma directa en los comportamientos, expectativas y creencias de los adolescentes.

“Si la única educación sexual que se ha tenido en esta etapa ha sido lo que se ha visto en cine y en televisión es normal que se tenga una idea totalmente equivocada de los que son las relaciones sentimentales y sexuales“, afirma la psicóloga y sexóloga Ana Yáñez Otero, directora del Instituto Clínico Extremeño de Sexología. Si, por el contrario, “desde pequeño has tenido una buena educación sexual, sin duda tu vida sexual de adulto será mucho más feliz y satisfactoria”, añade.

Fuera mitos

Pero la tele y el cine no solo influyen en las relaciones sexuales en sí, también en las sentimentales, y en el modo y la forma de comportarse en ellas. Los medios actúan en los jóvenes como modelo de comportamiento, y en muchas películas, series y programas de televisión se siguen viendo los mismos mitos románticos de siempre (que si el príncipe azul, que si los celos son la mayor prueba de amor, que si la media naranja…). “Hemos de desterrar cuanto antes estos mitos porque no hacen más que reflejar unas ideas que para nada se corresponden con el amor”, recuerda Yáñez.

Las altas expectativas que tienen los chicos sobre el sexo hacen que luego se den de bruces con la realidad. No hay que olvidar que las primeras experiencias sexuales pueden condicionar las futuras.

Según explica Yáñez, si tienes unas altas expectativas sobre el sexo (por influencia por ejemplo, de los medios) y te das cuenta de que no es así, pueden aparecer inseguridades, falta de autoestima o determinadas exigencias que no deberían producirse. “Muchos chicos han aprendido que tienen que aguantar cuanto más, mejor, y si no lo hacen lo ven como fracaso, algo que mina su seguridad y autoestima y puede condicionar en próximas relaciones”, afirma la experta.

Lo ideal sería, por tanto, “apostar por una buena educación desde la base, sobre todo desde casa pero también desde los centros escolares”, concluye Yáñez.

http://www.elmundo.es/f5/2016/04/15/5711120ae2704e93358b4651.html

Share

Chuck Palahniuk y la industria del perfecto orgasmo femenino

Chuck Palahniuk y la industria del perfecto orgasmo femenino

orgasmo femenino

orgasmo femenino

Chuck Palahniuk, en Madrid, en 2010. GONZALO ARROYO

‘Eres hermosa’, la última novela del autor de ‘El club de la lucha’ se dirige a las mujeres feministas que promueven un completo empoderamiento de la sexualidad de la mujer y tiene un mensaje: “Cuidado con lo que deseas”

  • JAVIER BLÁNQUEZ
  • Barcelona

Snuff comenzaba con una actriz porno que estaba intentando batir el récord mundial de gang bang -o sea, sexo con varios hombres a la vez, en este caso contándose por centenares-, y Pigmeo nos presentaba a un terrorista que debía esconder sus intenciones reales a una familia americana que, muy amablemente, le había acogido en su casa. Los comienzos en las novelas de Chuck Palahniuk son importantes, no sólo porque proponen ideas escandalosas o delirantes que enganchan, sino porque en ellas está el germen de una literatura que, a partir del entretenimiento y la sátira, aborda casi siempre cuestiones que preocupan a la sociedad moderna. El sexo, la seguridad, el consumo, la pérdida de valores e ideales: se ha dicho de Palahniuk que es un nihilista, o un provocador, pero en realidad lo que hace es observar su mundo a través de una lente de aumento tan poderosa que termina por mostrarnos algo que no es la realidad en sí. Es una sección fea, incompleta, deformada. En cierto modo, Palahniuk se ha convertido en el gran maestro de lo grotesco.

Su literatura quiere ser, ante todo, venenosa, y aunque no mata, casi siempre irrita. Su última novela, Eres hermosa (Mondadori, 2016), no es una excepción: esta vez le toca recibir a la mujer. Bajo la apariencia de lo de siempre desde que debutó con El club de la lucha (1996) -o sea, una sátira del consumismo aborregado y la obsesión por satisfacer todos nuestros deseos hedonistas-, Eres hermosa es un artefacto pensado para mofarse de la moda reciente de la literatura erótica para señoras insatisfechas, pero también de los discursos feministas, hoy tan en boga, que hablan de ‘empoderamiento’, derecho al uso y disfrute del propio cuerpo para explorar los límites de la sexualidad y, como consecuencia de todo esto, un rechazo al hombre en tanto que representación de los males de la sociedad patriarcal.

Imaginemos que todo ocurrió así: un día, cae en las manos de Palahniuk un ejemplar de 50 sombras de Grey y su mente sucia empieza a maquinar una respuesta a esa aberración literaria y al boom de la literatura erótica que trae consigo. Si en el best seller de E. L. James tenemos a una chica insatisfecha que un día se cruza con un macho alfa con aspecto de follador excepcional, pero que en realidad es un aficionado a los latigazos y otras prácticas sádicas, en Eres hermosatenemos a Penny Harrigan, una joven que trabaja de becaria en el bufete de abogados más importante de Nueva York y que, lejos de trepar, lo que prefiere es sumergirse en la lectura del periodismo gonzo de Gloria Steinem o los ensayos feministas de Susan Sontag. Un día traba conocimiento accidental -y humillante: derrama varios litros de café de Starbuck’s sobre una moqueta carísma, lo que la deja con el culo al aire frente a sus jefes- con el hombre más rico del mundo: C. Linus Maxwell.

Podrían haberla despedido en ese momento, pero Maxwell decide invitarla a cenar. Ha visto algo excepcional en ella y no sabemos qué. A Maxwell la prensa le conoce como C.LiMax porque, cuenta la leyenda, es la bestia sexual más codiciada del planeta. Sus antiguas amantes -la reina de Inglaterra, la presidenta de Estados Unidos, la actriz más laureada del mundo- nunca superaron sus respectivos abandonos. No hay mujer que no esté obsesionada con Maxwell, pero Maxwell se fija en la becaria torpe y mal depilada que ha arrojado café hirviendo sobre sus zapatos. Podría ser el comienzo de una bella historia de amor, la reactivación del cuento de Cenicienta en la opulenta Manhattan.

También podría ser un episodio de Sexo en Nueva York, o una novela de la serie deBridget Jones, pero esto es Chuck Palahniuk, el tipo obsesionado con la asfixia, las reuniones de alcohólicos anónimos, las explosiones de edificios y los sedantes, o sea, un enfermo. Rápidamente la novela se transforma en algo más perturbador. No se trata ya de juegos sexuales al límite, como en la chick-lit con azotainas de E. L. James, sino de algo más retorcido: el perfeccionamiento del juguete sexual. Maxwell, después de haber hecho una fortuna en la informática, planea revolucionar el mercado de los geles estimulantes, las bolas vaginales, la estimulación clitoriana y los vibradores de última generación, de modo que Penny no se convierte en su amante, sino que es de facto su cobaya. Según Maxwell, ella tiene un sexo anatómicamente perfecto, ideal para experimentar la ducha vaginal -algo así como una presión palpitante de champán con sabor a frutas en la cavidad del útero-, la libélula y las bolas peruanas, unidas por un imán y que operan simultáneamente en la pared que separa el ano de la vagina. Parecen esos típicos objetos que aparecen en las películas japonesas hentai -dibujos animados eróticos-, donde se penetra a las mujeres con aparatos estrambóticos y tentáculos viscosos. Los orgasmos, pues, son prolongados, constantes y escandalosos, hasta el punto de que los juguetes de Maxwell crean una adicción poderosa en quien los prueba.

La línea de productos se llama Eres Hermosa (Beautiful You, en el original), y en el momento en el que salen al mercado provocan lo inevitable: millones de mujeres en todo el mundo deciden que ya no necesitan a los hombres para proporcionarse placer, y hay tal variedad de orgasmos, de tantas intensidades y duraciones, que el 98% de la población femenina acaba enganchada a Eres Hermosa y ven reducidas sus vidas al nivel Whitney Houston, o sea, el de adictas al crack, siempre tiradas en la cama o en un rincón sin hacer nada, sin hambre ni ganas de moverse, convertidas en desechos, en yonquis del orgasmo. El sueño feminista más radical -un mundo en el que los hombres no sean necesarios ni para procrear ni para complementar las relaciones sexuales- acaba, en manos de Palahniuk, ridiculizado por la vía esperpéntica e imagina una distopía al estilo Un mundo feliz, de Aldous Huxley, pero en el que la droga que controla a la población no es el soma, sino una diabólica gama de objetos para el placer íntimo.

Como en casi todas las novelas de Palahniuk, y Eres hermosa no es una excepción, se da una mezcla entre un punto de partida espectacular -tras varias novelas dedicadas a los fantasmas y lo sobrenatural, apetecía un regreso al Chuck pornográfico- y una escritura delirante, además de rica en tecnicismos anatómicos, con un desarrollo argumental cada vez más disparatado. Eres hermosa va de más a menos, la segunda parte de la novela es sencillamente un despiporre sin sentido -en el que aparece la única persona, una legendaria gurú sexual de más de 100 años (hoy la llamaríamos coach), que puede detener al malévolo Maxwell, tirano del mundo gracias a los orgasmos que provoca a distancia-. Nada que nos deba sorprender: Palahniuk siempre ha sido irregular en las culminaciones de sus novelas, pero extremadamente divertido de leer si aplicamos aquello que los ingleses llaman la “suspensión de la incredulidad”. Y en un momento de extremadamente corrección en el lenguaje y las ideas, está ese atrevimiento -que quizá sólo podría practicar él, porque está loco y porque, ya se sabe, es un escritor homosexual dicharachero al que se le puede tolerar la misoginia- al ridiculizar buena parte del dogma feminista, convirtiendo una de las aspiraciones revolucionarias del movimiento -la autonomía sexual, un mundo de placeres sin hombres- en una distopía descacharrante.

http://www.elmundo.es/cultura/2016/04/19/5715de88468aeb714d8b45cc.html

Share

Nepal: El terremoto que se llevó a las mujeres

El fuerte seísmo que asoló Nepal arrastró a muchas jóvenes y niñas a las redes de prostitución que las llevan engañadas a prostíbulos de India.

Las terribles consecuencias del terremoto de Nepal en las mujeres autóctonas. SALVADOR CAMPILLO

El fuerte seísmo que asoló Nepal arrastró a muchas jóvenes y niñas a las redes de prostitución que las llevan engañadas a prostíbulos de India.

  • DAVID LÓPEZ
  • Katmandú

Reena tiene 17 años, cara de niña, ropa conjuntada roja de niña, pinza de pelo roja de niña y ojos de niña. Esquiva, entre tímida y asustada, la mirada. Y juega nerviosa con una madeja de hilo también rojo mientras encandena monosílabos. Necesita media hora para relajarse, levantar por fin la cabeza y alargar las frases. “Haber contado esto me ayuda”, se despedirá más tarde, camino del taller donde aprende a coser en Katmandú. Dice que le gustaría trabajar en una tienda de ropa en la ciudad. No piensa ya en volver a su casa, en Rusawa, al norte de la capital, donde se vive solo de lo que se planta. De allí salió el año pasado, tras el terremoto, antes de que la sacudiera otro seísmo. Ningún sismógrafo hubiera detectado aquella llamada de teléfono.

Sucedió el pasado verano. Un chico telefoneó preguntando por otra persona. Supuestamente se había equivocado. Pero ambos empezaron a hablar. Lo hicieron durante varios días. Él le propuso que se vieran en Katmandú, ella se escapó y viajó a la capital. Cuando se encontraron, él estaba con otra chica a la que presentó como su hermana. Ambos le ofrecieron irse los tres de viaje a Delhi. “De turismo”, le dijeron. Tras llegar se alojaron en una casa. Estuvo allí encerrada un mes. El chico desapareció y ella fue llevada entonces a un burdel. Pocas semanas después, la Policía la rescató y, tras dos meses en un refugio, regresó por fin a Nepal antes del invierno.

En el taller donde acude desde entonces a diario, que gestiona la ONG local Shakti Samuha, Reena comparte espacio con otras adolescentes como ella. Aprenden a coser, a pintar o hacer piezas de bisutería. También a leer y escribir. Son analfabetas. La mayoría apenas ha cumplido los 20 años. Las hay incluso menores, de 12 y 13, dos hermanas, con más cara de niñas aún e inquietantemente pequeñas de tamaño, a las que hoy enseñan a sumar. Todas comparten una historia similar. Repetida. Engañadas en sus aldeas rurales, conducidas a Katmandú, trasladadas después a alguna ciudad de India y vendidas en un burdel. Pero Reena y sus compañeras tienen mucha suerte. Su caso es similar al de millares de chicas que han sido traficadas durante el último año, desde el terremoto del pasado 25 de abril, pero con una diferencia: la mayoría nunca serán rescatadas.

Durante décadas, como ellas, miles de mujeres y niñas han desaparecido de Nepal para terminar abducidas en los barrios de prostitución de India. No existen estadísticas. Las ONG calculan que el número de víctimas oscila entre las 5.000 y las 15.000 anuales, lo que ha convertido a Nepal en uno de los países del mundo con más casos de tráfico de personas. Y durante este último año, aunque tampoco hay datos oficiales, la cifra se ha disparado aún más.

Los traficantes se aprovechan de la vulnerabilidad que genera la pobreza. Inundan los pueblos más castigados por el seísmo y desesperados con falsas promesas de empleo en Katmandú o en otro país, y se ganan la confianza de las familias para que les dejen acompañar a sus hijas a esos lugares a los que nunca llegan. El destino final es India.

A los destrozos del terremoto se ha sumado estos meses la inoperancia de los políticos nepalíes. Las disputas partidistas impidieron hasta finales de enero que se formara la división del gobierno responsable de gestionar la reconstrucción (y los casi 3.000 millones de euros donados para ello…). Los nepalíes han pasado así el primer año sin apenas asistencia oficial, viviendo en esas zonas más rurales, en pleno invierno en el Himalaya, en chabolas de hojalata e incluso en las tiendas de campaña de emergencia desplegadas tras la catástrofe. Tras la violenta sacudida son todavía más pobres y están más desesperados y expuestos a los traficantes.

Para las víctimas del tráfico sexual a India la realidad se complica aún más. En 2015 se denunciaron sólo 181 casos de tráfico a la Policía. Las redes de traficantes han cambiado durante los últimos años y el país vecino ya no es el único destino posible. La sociedad nepalí, sexista y extremadaente conservadora, además, se ha acostumbrado a este problema ya enquistado y habitual. E incluso quienes deben investigarlo parecen haberse olvidado también de ellas.

“La situación cambia”, lo excusa Hemanta Malla, subinspector general de la policía, sentado en la penumbra de su despacho de muebles desvencijados en las dependencias de la Oficina Central de Investigación (CIB) que dirige. Esta es la unidad supuestamente más avanzada del cuerpo, porque investiga el crimen organizado en el país. Un espacio de paredes con desconchones en el que media docena de agentes, con el abrigo puesto, comparten esta mañana de invierno un puñado de mesas. “Antes se solía traficar a la India por prostitución. Pero ahora no se hace de forma forzada, sino que las mujeres van voluntariamente, aunque engañadas, a países del Golfo o de África”, añade el policía.

Riñones en venta

Los traficantes, sí, han diversificado su negocio en Nepal. Ahora hay trabajadores desesperados que emigran a Oriente Medio buscando la calderilla de los petrodólares y que acaban convertidos en esclavos de la construcción o del servicio doméstico; mujeres que bailan y cantan en Nepal en los populares y numerosos dance-bar, a quienes prometen sueldos mejores por hacer lo mismo en otro país y terminan en redes de prostitución en India o en países del Golfo o África. Incluso jóvenes a las que anuncian un buen trabajo en Corea del Sur pero les explican que es necesario un matrimonio de conveniencia para esquivar la burocracia y que son vendidas como esposas forzosas. Estas son las nuevas fórmulas más importantes que han encontrado los traficantes. O el tráfico de órganos, que crece imparable. Sobre todo el de riñones, con falsas promesasincluidas a los donantes más inocentes de que los riñones, como el pelo o las uñas, vuelven a crecer.

“Los criminales siempre van por delante de nosotros”, se lamenta Malla. El subinspector insiste en esos casos nuevos, que también han aumentado tras el terremoto. Los tradicionales de India, los de las mujeres y niñas que acaban en los burdeles, dice, no figuran entre sus competencias porque no los consideran crimen organizado. Y tampoco son ya, vuelve a insistir, los importantes. Aquí no importan las estadísticas: que sean los más numerosos. Ni la historia: que se produzcan desde hace décadas. Ni siquiera que la división de Mujeres y Niños de la Policía confirme el gran incremento y haya establecido una veintenta de controles de carretera entre Nepal e India y trabaje en otra docenas de ellos más en carreteras interiores junto a las ONG.

Es viernes, ha anochecido y el barrio de Sonagachi, en Calcuta, borbotea. Decenas de mujeres flanquean ambos lados de las calles envueltas en sus saris de colores, apenas alumbradas por la luz de las bombillas desnudas de los tenderetes ambulantes. Sonagachi es uno de los barrios de prostitución más grandes del mundo. Sus edificios de dos y tres plantas albergan docenas de burdeles separados de la calle sólo por una cortina.

Pero en Sonagachi la calle es un falso escaparate. Las mujeres que se ven no son las únicas del barrio. Entre los vendedores de samosas, tés y tabaco de mascar, entre los hombres que hoy miran en corro una película de kung fu en el televisor de una tienda, los que vigilan de brazos cruzados o los que ofrecen, así, por este orden, “baile, chicas, whisky y hachís”, esas prostitutas que buscan clientes son ya adultas. Es imposible encontrar a las más jóvenes, a las niñas con cara de niñas, que son el principal objetivo y las más valiosas para los dueños de los locales y para los traficantes que se las consiguen.

Calcuta es, con Delhi, Agra y Mumbay, una de las ciudades con más prostitución de India. Y Sonagachi, junto a Munchigan y Khaligat, sus barrios donde encontrarla. En todos ellos las ONG que trabajan allí, como New Light o Apne Aap, confirman que desde el mes de junio empezaron a ver muchas caras nuevas de nepalíes en la zona y en los burdeles. Estas organizaciones ayudan a las prostitutas intentando fortalecerlas como colectivo o buscando alternativas para que sus hijas -niñas menores a cuyas madres los proxenetas presionan para que pongan también a trabajar- no terminen explotadas.

Drogadas y encerradas

Esa es la realidad que esconden muchos de los burdeles de India. La que no se exhibe en ese escaparate sórdido y tumultuoso de las calles mortecinas de Sonagachi. La explotación de menores, las más cotizadas por muchos de los clientes. Cientos de las niñas y mujeres traficadas desde Nepal estos meses pasarán los primeros años de su nueva vida en India, los más productivos, secuestradas. Drogadas y encerradas en esos burdeles, obligadas a atender a los clientes, golpeadas si se quejan o tratan de huir y sin permiso para salir a la calle para que no escapen y para evitar que nadie las vea porque son menores. La misma historia repetida desde hace décadas. Según pasen los años el dueño del local les cambiará de zona de trabajo y empezarán a ganar cierta libertad y a poder quedarse con parte del dinero que generen. Finalmente, tras periodos que alcanzarán y superarán la década, podrán marcharse por fin.

“Nunca, y ese es uno de los problemas, se llega al verdadero traficante, al que dirige la red”, se lamenta Taj Mohamed. Este abogado penalista de silueta redonda y traje oscuro trabajó durante 15 años como director de la oficina de la Fiscalía de Calcuta. Mohamed hace un análisis especialmente duro del comportamiento del Gobierno indio. No hay, dice, voluntad política de que se apliquen las leyes que existen y que condenan tanto el tráfico como la prostitución de menores ni tampoco fondos para que funcione el procesamiento legal. “No hay presupuesto para proteger a los testigos. Ni siquiera para poder pagarles el desplazamiento y que puedan acudir a declarar. Y todo eso beneficia a los traficantes”, explica.

-¿Por qué hay incluso casos de mujeres rescatadas por la Policía que son entregadas después de nuevo a los traficantes?

-Eso forma parte de los problemas socioeconómicos de este país. Debe pensar que esta es una sociedad mayoritariamente analfabeta, sin educación. Y que este es un sistema fallido y corrupto en el que se puede sobornar a la Policía.

El abogado se irrita. Sólo con inspecciones en los burdeles, dice, podrían combatirse estos crímenes. Pero no se hacen. Tampoco ahora. Y se lamenta además de que los casos de tráfico de personas “son el único crimen en el que la víctima pierde su identidad, porque es despojada de todo: de su familia, de su círculo, de la zona en la que vive… ¡incluso de su religión!”.

Maya Saha sonríe envuelta voluminosa en su sari negro y amarillo. Tiene 43 años y dejó la prostitución hace cinco. Ella es un ejemplo de la realidad a la que se enfrentan estas nuevas víctimas del terremoto. Ha completado ya todo el círculo. Se marchó de su aldea de Nakut, al norte de Nepal, con 16 años, cuando una mujer le prometió que si viajaba con ella a Calcuta le ayudaría a encontrar un empleo. Fue engañada, como Reena. Como todas. Una vez llegaron a la ciudad, la vendió en un burdel. Pasó dos años encerrada en la misma habitación. Atendía a una docena de hombres al día, desde primera hora de la mañana hasta la medianoche. Dos años después logró escapar aprovechando el alboroto de una celebración religiosa. Volvió a su casa pero su familia la echó. No la querían.

En Nepal una mujer traficada no está a salvo tampoco cuando ha logrado escapar o ha sido liberada. La sociedad la hace responsable de lo que ha debido hacer. Cuando regresan, sus familiares y sus vecinos las amenazan e incluso agreden. Quieren que se marchen de nuevo de sus pueblos porque piensan que traerán mala suerte a la comunidad. Muchas vuelven a India, su única alternativa. Saha cuenta que regresó a Calcuta, donde aún vive hoy, y continuó prostituyéndose, hasta que se casó con uno de sus clientes, tuvo un hijo y poco después se retiró.

Es jueves, mediodía. y el barrio de Khaligat está ya plenamente activo. Saha continúa sonriendo mientras anuncia que el año pasado, tras el terremoto, regresó a su aldea para ayudar a su familia a reconstruir su casa. Ha cerrado también su círculo personal. Como ahora vuelve con marido, hijo y dinero, es aceptada de nuevo por los suyos. Nadie le pregunta nada sobre su vida en India.

-¿Cómo aguantó una vida así? ¿Cuándo estuvo encerrada pensó en suicidarse?

-No, nunca. Acepté mi destino. Aquí creemos en el destino, ¿sabe?

http://www.elmundo.es/cronica/2016/04/24/571a727146163f38128b468e.html

Share

¿Cómo convertir tu fantasía erótica en realidad?

Hacer una Fantasía Erótica realidad

Fantasía erótica

Fantasía erótica

La directora de cine erótico Erika Lust departiendo con uno de sus actores. ADRIANA SKENAZI

Si tienes ganas, tu deseo más íntimo puede convertirse en un corto pornográfico gracias a la red social de los seguidores de Erika Lust: X Confessions

  • REBECA YANKE
  • Madrid

El desconocido, el jefe, el profesor, el trío, la prostituta, la relación homosexual… Nada hay más íntimo, más propio, más personal, que la imaginación. Aquello que se da entre quien imagina y su cerebro. Aquello que se relaciona con lo irreal, con lo fantasioso, con lo imposible y con el deseo. Aquello, también, de lo que no se habla porque, según el último informe del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre la sociedad española ante el deseo y la sexualidad, elaborado en 2014,“una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres no se atreve a hablar de sus deseos sexuales”.

Por eso, cuando la directora de cine adulto independiente Erika Lust decidió rodar filmes inspirados en fantasías reales, llamó a su proyecto X Confessions, confesiones X, algo que sólo conocen esta cineasta de origen sueco afincada en Barcelona y la persona que decide contar su fantasía erótica. El lema es precisamente ése: “Entre tú y Erika Lust”. Es más, según el estudio citado anteriormente, “la vida sexual de los españoles ha permanecido oculta a lo largo de los años, tan solo tenían acceso a ella los sacerdotes y los médicos higienistas. Esta información pertenecía al espacio más íntimo de la privacidad, esfera que a menudo también era desconocida para la propia pareja”.

Ahora esa intimidad puede ser pública porque, desde 2013, Lust estrena un corto erótico inspirado en fantasías reales “cada dos semanas”. “Es mi proyecto más ambicioso, una plataforma de crowdsourcing erótica. Se me ocurrió tras percatarme de que todo el mundo quería contarme sus fantasías para que las filmara. Gente de todo el mundo me envía ahora sus historias eróticas, que pueden ser un recuerdo, una fantasía o un deseo. Las leo, elijo algunas y las transformo en películas”, resume. Tras tres años, son más de 130.000 los suscriptores de esta web de confesiones y, a día de hoy, “3.000 personas pagan” por ver las fantasías eróticas de otros.

La pregunta es: ¿Qué se desea? Y Lust responde en imágenes: acudir a lugares prohibidos y realizar actos que, presuntamente, también lo son, seducir a extraños, hacer el amor con desconocidos, acostarse con el jefe (o la jefa), tener una doble vida (la matrimonial y la adúltera), recibir un ‘final feliz’, hacer un trío y poder tocar ambos palos (hombre y mujer) a la vez, hacer el amor con tu pareja en la cocina vacía de un restaurante, o hacerlo en la casa de los vecinos, satisfacer a tu pareja con juguetes sexuales o dejarse controlar por una Dominatrix… Éstas son sólo algunas de las posibilidades. Sin embargo, una de las fantasías preferidas de Lust es una relacionada con la lluvia. Y no la dorada.

“Llegó una confesión sobre hacer tener sexo en autobús mientras llovía, y me tenía intrigadísima. Me fascinó al leerla e intenté rodarla durante una jornada de lluvia pero, al final, tuve que hacerlo en un coche y no en un autobús”. Ese fantasía contada sottovoce es ahora un filme de casi 12 minutos que se rodó en 2015: Car Sex Generation, la generación de los que practican sexo en el coche. Reza así la sinopsis: “Vivir con tus padres cuando tienes 20 años puede ser complicado por muchas razones pero, para mí, la principal es que no consigo tener intimidad, especialmente para compartirla con increíble y preciosa novia”. La única diferencia entre la fantasía anónima y el corto erótico es que, en lugar de haber sexo en un autobús, lo hubo en un coche. Los rodajes son complicados siempre pero si se trata de porno, cine erótico, adulto o como se le quiera llamar, aún más.

EL MUNDO asistió recientemente a uno de los cortos que se van a lanzar en mayo.Una confesión erótica que recreaba una historia de humo, alcohol y sexo en los años 40 del pasado siglo. La protagonizaban los actores Max Deeds y Zoe Davis, para los que, rodar con Erika Lust significa no rodar porno al uso. Según Davis, actriz porno de origen holandés, la diferencia fundamental entre “el porno mainstream y el trabajo de Lust es que en el de esta última hay pasión”. “Es maravilloso que Erika haga películas con las ideas que le dan sus seguidores, creo que es la mejor manera de mostrar lo que la gente quiere ver y, además, hay quien quiere ver porno más artístico”, sostiene esta mujer que, por un día, se convirtió enfemme fatale, tal y como soñó, tiempo atrás, una persona anónima.

Max Deeds opina igual. Fue su partneaire en el corto y reconoce a este diario que “hace mucho tiempo que deseaba trabajar con Lust”. “Tenía algunas escenas en las que consideró que yo podía hacerlo bien y, cuando me lo pidió, no me lo podía creer, sus películas tienen mucho de artístico y da muchas posibilidades actorales. Erika cuida hasta el mínimo detalle, todo tiene que estar perfecto a sus ojos. El resultado no es exactamente porno sino algo más erótico. Ha sido de mis mejores rodajes y estoy deseando repetir”, cuenta. Tanto Davis como Deeds son “maduros, inteligentes y disfrutan de una sexualidad positiva”: Esto es así porque éstas son las cualidades indispensables para que Lust elija a un performer para sus cortos.

“Tienen que conocer y entender las implicaciones de ser una estrella del cine para adultos y no simplemente actuar bajo un impulso o por presión personal o financiera. Suelo decir que en el cast de XConfessions están algunas de las personas más interesantes que he conocido en mi vida. Son personas impresionantes, inteligentes, con muchas pasiones diferentes, con muchas ganas y mucho valor. Así como en cualquier otra industria, para ellos el cine para adultos sólo es una faceta en su larga lista de intereses”.

Lust acostumbra a preguntar a los autores con quién se sienten cómodos trabajando – “si ellos están a gusto, entonces yo estoy a gusto, habrá mejor química en las escenas y el resultado será más erótico”- y muchos de ellos incluso le piden participar en XConfessions. “Se ponen en contacto porque les gusta el proyecto, la estética y la producción”.

EL MUNDO también puede confirmar las palabras de Deeds cuando afirma que Lust cuida hasta el detalle más pequeño, y también que el feminismo campa a sus anchas en los rodajes y en los resultados. Su equipo es casi por completo femenino. Y para Lust, no es posible desligar lo erótico de lo feminista. “Es primordial. Tenerlo en mente es esencial para romper estereotipos, para lograr escenas que sean realistas, bonitas y seductoras. Quizás debería aclarar a todos aquellos lectores que no estén muy familiarizados con el término que el feminismo no quiere decir la supremacía de la mujer, y que el porno feminista no significa que sólo disfruten las mujeres. Estamos hablando de igualdad, de ofrecer a la mujer la oportunidad de decir qué le gusta y de qué manera le gusta. La industria mainstream le deniega esto, y nosotras directoras mujeres se lo estamos devolviendo. Por ello, en mis producciones, le doy mucha importancia al placer de la mujer. También intento mostrar siempre a hombres y mujeres variopintos. En mis películas, hombres y mujeres reciben placer real, lo disfrutan de manera natural y elegante, sin caer en las máximas chauvinistas con las que estábamos acostumbrados», reflexiona.

El estudio del CIS que asegura que a muchas personas les cuesta confesar sus fantasías eróticas también sostiene que “el siglo XXI es el siglo del sexo virtual”. Sin embargo, el informe apunta que un 73% de las mujeres españolas sigue identificando “las relaciones sexuales con el amor, frente al 36% de los hombres”. “Ellas son las que en mayor medida se identifican con el ideal de amor romántico, en el que la sexualidad simboliza la unión de la pareja más allá del acto físico, mientras que ellos tienen una mayor probabilidad de vivir su sexualidad como algo más biológico e instintivo”.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/04/23/57079e3822601dc4488b464c.html

Share

Así fue la macroredada al mayor burdel de Berlín

Hasta 900 agentes participaron en una operación contra la trata de personas, impagos a la seguridad social y evasión fiscal en el mayor burdel de Berlín.

Imagen promocional del club Artemis en Berlín

Imagen promocional del club Artemis en Berlín E. E.

Una ingente operación policial en Berlín contra el crimen organizado movilizó anoche cerca 1.000 agentes en el Artemis, el mayor burdel de la capital de Alemania y uno de los más grandes del país. Rondaban las ocho de la tarde del miércoles cuando irrumpieron varios centenares de policías en este edificio de tres alturas situado al este de la ciudad y bautizado en honor a la diosa griega de la caza y la virginidad. Las instalaciones quedaron rodeadas por numerosas furgonetas y vehículos de policía, que contribuyeron a terminar de llenar el parking del burdel.

En el interior del Artemis, los agentes encontraron a algo más de 200 personas. Hasta 118 eran prostitutas, pero también se encontraban en el lugar numerosos clientes potenciales. Casi un centenar de trabajadoras del sexo tuvieron que responder a las preguntas de la policía, in situ, al igual que algunos de los clientes presentes en el lugar. Más de la mitad de las prostitutas que allí trabajan son originarias de Europa del este y de países árabes.

En la operación también se incautó una importante cantidad de dinero en metálico y se analizaron documentos y ordenadores de este este macro-prostíbulo de 3.000 metros cuadrados. El Artemis está dotado, según describen quienes lo han visitado, de hasta tres saunas, un par salas en las que se proyectan películas pornográficas, cantina, bares y hasta un gimnasio. La entrada cuesta 80 euros.

En la noche del miércoles seis personas fueron detenidas, dos hombres responsables del lugar y cuatro mujeres. Éstas habrían ayudado a hacer posible el esquema de prácticas irregulares que se sospecha habrían desarrollado sus responsables. Y es que, si bien la prostitución es legal en Alemania desde 2002, no parece que lo sean las condiciones en las que se practica esta actividad en el Artemis, un prostíbulo que abrió sus puertas en 2005 y que es capaz de recibir a unos 11.000 clientes al año.

UNA MAFIA COMO LA DE AL CAPONE

La magnitud de esta operación policial, que implicó a movilización de 900 agentes, entre miembros de la policía, de la fiscalía, inspectores de hacienda y de aduanas, se justifica en la medida en que el burdel es uno de los más grandes del país y porque se le está relacionando con la filial alemana de la banda de motoristas de los Ángeles del Infierno. El fiscal jefe de Berlín, Andreas Brehm, ha apuntado a la existencia de un “sistema ilegal” en el que las mujeres eran hechas “dependientes”. Desde la fiscalía se ha comparado a las actividades investigadas con las del mafioso estadounidense Al Capone en los años veinte del siglo pasado.

Para Brehm, la vinculación directa entre el Artemis y las actividades ilegales de los Ángeles del Infierno parecen claras. Se tiene constancia de que una de las chicas del macroburdel berlinés denunció a la policía haber sido maltratada en contactos con miembros de la banda de motoristas, unos encuentros que no estarían “libres de violencia”, según los términos de Sjors Kamstra, otro de los fiscales que trabaja en el caso. Que esta joven, ahora ex pareja de uno de los Ángeles del Infierno y bajo protección, acudiera a las autoridades, fue decisivo para que se lanzara la operación.

Más allá de la explotación y la violencia, las autoridades también han dado cuenta de que la operación de la noche del miércoles incluye posibles delitos de trata de personas, impagos a la seguridad social y evasión fiscal. Se ha estimado en que los daños por impago a la seguridad social ascienden a unos 17,5 millones de euros, mientras que Hacienda está detrás de hasta 6 millones de euros no pagados.

En el marco de la operación cuyo grueso se desarrolló en el Artemis, también se registraron, paralelamente, una quincena de apartamientos y oficinas de asesorías fiscales. Estas intervenciones tuvieron lugar en Berlín y en otros Länder del país. A saber, Baviera (sur), Baden-Wurtemberg (sureste) y Hesse (centro). La macroredada del miércoles, de la que el jueves se esclarecieron buena parte de los detalles a gracias a las sucesivas declaraciones de autoridades movilizadas en la operación, es el resultado de varios meses de trabajo. Las investigaciones comenzaron el pasado verano.

http://www.elespanol.com/mundo/20160414/117238631_0.html

Share

Prostitutas alemanas quieren abortar una nueva ley que viola sus derechos

La nueva ley alemana sobre prostitución intenta aumentar las exigencias para los empleados de la industria sexual y les obliga a registrar sus actividades. Sin embargo, las mismas prostitutas critican el proyecto por ser “contraproducente”.

“La llaman la ley de protección, pero de hecho es una ley de vigilancia sobre las prostitutas. Dará muchos problemas a la industria”, opina Undine de Rivière, la portavoz de la alianza alemana “Servicios eróticos y sexuales“.

prostitutas

Prostitutas

Los trámites para registrarse destruirán la infraestructura existente y empujarán a muchas trabajadoras al sector ilegal. Como consecuencia, la legislación les “perderá” de vista, y no estarán protegidas en caso de abuso o de ataques, comenta de Rivière.

Entre las exigencias, destaca el uso obligatorio de anticonceptivos —una norma semejante existe en Baviera—. “Allí la policía asalta la habitación para comprobar el cumplimiento de la ley con una linterna. Si lo que intentan es humillar con esto a todas las partes involucradas, entonces esta modificación lo logra. Es imposible comprobar esta norma sin humillar a la gente”, asegura de Rivière.

“La nueva ley parece intentar limitar la prostitución a largo plazo en vez de organizarla de mejor manera”, opina la profesional. La vía correcta sería descriminalizar la industria sexual, introducir cambios legislativos para calificar la prostitución como una forma de trabajo en vez de tratar de deshacerse de la industria con restricciones. La forma actual dejará solo dos variantes —quedarse en la sombra, trabajando ilegalmente, o ingresar en un gran burdel capaz de cumplir con tales normas—, mientras todo lo que está en el medio desaparecerá por completo, afirmó la portavoz.

Los trabajadores sexuales alemanes tratan de expresar sus opiniones y críticas sobre la legislación, pero el Ministerio alemán de Asuntos Familiares —la entidad responsable de normar la industria— no suele hacer caso a sus recomendaciones.

“Estamos listos para hablar con los políticos. Si aprueban la ley como es, algunos de nosotros estamos dispuestos a plantear el asunto ante el Tribunal Constitucional. Haremos todo lo posible para frenar o abolir esta ley”, promete de Rivière.

La controvertida ley ya está aprobada por el Gobierno y tiene que pasar la aprobación del Parlamento Federal y del Consejo Federal de Alemania. “El proyecto puede ser rechazado en varios etapas. También ya estudiamos cómo podemos abolir la ley en caso de su adopción”, concluye la representante de la alianza de los trabajadores sexuales.

Lea más en http://mundo.sputniknews.com/europa/20160325/1058036222/prostitutas-alemanas-abortar-ley-viola-derechos.html#ixzz45EDObMkC

Share

Los orgasmos de pezón existen, y esta es la forma de provocarlos

Olvídate del pene, de la vagina y del clítoris: la nueva zona erógena de moda está mucho más cerca de lo que pensábamos. Y puede proporcionar una gran satisfacción
Foto: Si lo tienes al alcance de la mano, ¿por qué no lo tocas? (iStock)
Si lo tienes al alcance de la mano, ¿por qué no lo tocas? (iStock)

 

Vivimos en un momento de la historia en la que el hombre está descubriendo a marchas forzadas que las partes de su cuerpo destinadas al placer son muchas más de las que sospechaba. Hace no tanto tiempo, el pensamiento tradicional aseguraba que tan sólo el pene y la vagina, los órganos relacionados con la reproducción, podían proporcionar satisfacción carnal. Uncraso error, especialmente en el caso de las mujeres, en cuanto que este prejuicio provocó el olvido del clítoris, tan esencial en el orgasmo femenino.

Potencialmente, cualquier parte del cuerpo puede tener un potencial sexual. Especialmente aquellas que participan de manera activa en el juego erótico, como el cuello o la oreja. Entre todas ellas, sobresale una (o, mejor dicho, dos) por encima de todos: los pezones. No cabe duda de que se trata de una potente zona erógena, como demuestra que se endurezcan al sentir excitación sexual pero, ¿es posible afirmar que estas protuberancias que comparten tanto hombres como mujeres pueden ocasionar orgasmos?

Un 29% de las mujeres reconocía haber experimentado un orgasmo de este tipo en un momento u otro de sus vidas sexuales

La mayor parte de aquellos que opinan que así es se refieren para defenderlo a una investigación publicada en el ‘Journal of Sexual Medicine’ en el año 2011. En ella se medía la actividad cerebral de diversas mujeres atendiendo a la manipulación a la que eran sometidos su clítoris, su vagina, su cérvix… y sus pezones. Frente a la sabiduría popular, que señalaría que el clítoris ganaría la partida con mucho, los investigadores, encabezados por el psicólogo de la Universidad de Rutgers Barry Komisaruk, descubrieron que cuando se masajeaban los pezones se activaba la misma región cerebral que cuando se estimulaba la vagina.

Aunque no fueron capaces de explicar exactamente por qué se produce este fenómeno, que provoca que la estimulación de los pezones contribuya al orgasmo femenino, sospechan que puede tratarse de que, como ocurre en la lactancia, se libere oxitocina y esta, a su vez, provoque contracciones del útero. De hecho, aseguraron los investigadores, muchas lactantes han manifestado sentir placer cuando estaban amamantando sus hijos, una experiencia que puede ayudar a cerrar este misterioso círculo.

El misterio de la areola

No se trata de la única investigación que ha abordado este tema. Otra de las más relevantes es la llevada a cabo por el doctor Herbert Otto a finales de los ochenta y que aseguraba que alrededor de un 29% de las mujeres reconocía haber experimentado un orgasmo de este tipo en un momento u otro de sus vidas sexuales. ¿Qué se siente cuando se tiene un clímax de pezón? Una sensación de irradiación desde el pecho, muchas veces producida por la estimulación. El doctor señalaba que, al parecer es la segunda clase de orgasmo más frecuente, después del de clítoris. Y aunque es una aseveración, cuando menos, discutible, sí pone de manifiesto que se trata de una realidad menos excepcional de lo que pensábamos.

Las diferencias entre las reacciones cerebrales, según el MRI. (Wiley Publishing/Barry Komisaruk)
Las diferencias entre las reacciones cerebrales, según el MRI. (Wiley Publishing/Barry Komisaruk)

Ahora que ya sabemos que es posible, ¿cómo podemos hacer para conseguirlo? Es tan sencillo (o complicado, según se mire) como con cualquier otra parte del cuerpo. Basta con juguetear con ellos, eso sí, sabiendo qué se trae uno entre manos. Un pequeño artículo publicado en ‘My Tiny Secrets‘ porAdina Rivers proporciona cuatro útiles pasos para recorrer este camino: apretar y estrujar, imprescindible para provocar su rápido endurecimiento; lamer, preferiblemente en movimientos circulares (no necesita mayor explicación); chupar; y, por último, intensificar. O, dicho de otra forma, darle caña en los momentos finales. Además, hay que tener en cuenta que, en el caso de las mujeres, sus pezones son más o menos sensibles según la parte del ciclo menstrual en la que se encuentren.

Por supuesto, no todas las mujeres reaccionan igual a esta estimulación, de igual manera que tampoco lo hacen con la penetración vaginal o anal o el masaje de clítoris. Como señala la educadora sexual Carlyle Jansen en un artículo publicado en ‘Alternet‘, para muchas, que les laman un pezón produce un placer semejante al que sienten cuando les lamen el codo. Además, apunta una explicación muy interesante al auge de los pezones: debido a que vivimos en una cultura obsesionada por los pechos (y, si lo duda, eche un vistazo a las portadas de las revistas, eróticas o no, del kiosko), conferimos a dicha parte del cuerpo cualidades que habrían podido tener otras de habernos centrado en ellas. En realidad, añade, gran parte de nuestras costumbres sexuales son aprendidas, por lo que si pensamos que los pezones deben proporcionarnos placer, es probable que así sea cuando los estimulemos en la cama.

Dos pezones para controlarlos a todos

Más o menos tenemos claro qué ocurre con las mujeres… Pero ¿qué pasa con los hombres? Pues parece ser que también sienten cierta excitación cuando son masajeados en sus pezones. O, al menos, eso es lo que señaló Komisaruk refiriéndose a estudios previos.

La diferencia, añadía Jansen en dicho artículo, es que al contrario que ocurre con las mujeres, los hombres siguen siendo muy unívocos en sus fuentes del placer. Dicho de otra manera, salvo en contextos excepcionales como las relaciones sadomasoquistas (en las que el cuerpo entero, incluso el dolor que en él se genera, pueden resultar fuentes de placer), siguen preocupándose única y exclusivamente por sus penes, principio y fin de toda relación sexual. Algo que provoca que, una vez comienzan a sufrir problemas de erección, lo den todo por perdido y no busquen vías alternativas.

Las cosas, sin embargo, parecen estar cambiando, y en muchos foros públicos los hombres explican cómo han sido capaces de lograr esta clase de orgasmos. En ‘Steady Health‘, por ejemplo, uno desvela que descubrió esta sensación por accidente, mientras se frotaba contra las sábanas. Desde entonces, toca sus pezones en círculos durante el acto sexual, hasta el punto de ser capaz de alcanzar el orgasmo sin estimulación del pene. En ‘Men’s Fit Club‘ añaden que para alcanzar este tipo de orgasmos, es conveniente pedir a tu pareja que te eche una mano. Y es que parece que el tabú se ha acabado.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-04-01/toda-verdad-sobre-orgasmo-pezon-existe-hombres-tambien-pueden_1176626/

Share

Francia penaliza al cliente de prostitución tras un largo trámite parlamentario

Francia penaliza al cliente de prostitución tras un largo trámite parlamentario

El Senado, de mayoría conservadora, ha bloqueado el cambio legal hasta tres veces

La firme oposición del Senado, de mayoría conservadora, ha dilatado enormemente el trámite parlamentario de la ley que penaliza al cliente de la prostitución en Francia. Hasta tres veces ha rechazado la Cámara Alta la propuesta socialista que, por fin, ha quedado este miércoles aprobada. A partir de ahora, ya no serán multadas las prostitutas que buscan cliente en las calles del país, sino los que adquieran sus servicios. La multa será de 1.500 euros; 3.750 en caso de reincidencia. Francia imita así las normas en vigor establecidas ya en Suecia, Islandia y Noruega.

La propuesta de 120 diputados socialistas (en línea con una promesa electoral del presidente François Hollande) de “reforzar la lucha contra el sistema de prostitución” penalizando a los clientes se presentó y se aprobó en primera lectura a finales de 2013. Desde entonces, una enconada controversia dentro y fuera del parlamento ha frenado el cambio legislativo que este miércoles ha visto la luz, de manera definitiva, en la Asamblea Nacional. Algunos de sus más firmes detractores lo consideran una “aberración jurídica”. No entienden cómo se penaliza al que compra y no al que vende. Hasta ahora, la situación es la contraria: solo las prostitutas son multadas.

El debate sobre este asunto empezó en realidad en 2010 en un país abolicionista que prohibió los burdeles en 1946 tras servir estos a los ocupantes alemanes. “Este es hoy un combate contra la fatalidad de los que todavía consideran que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo”, ha dicho en la Asamblea la ministra de Derechos de la Mujer Laurence Rossignol. En la Cámara Baja, la que tiene la última palabra frente al Senado, la izquierda cuenta con el apoyo decidido de Guy Geoffroy, del principal partido de la oposición, Los Republicanos. Este diputado que lleva años clamando contra el comercio del sexo. La prostitución, dice, es “la violencia más insostenible y antigua” y beneficia fundamentalmente a proxenetas y tratantes de personas.

En medio del largo trámite, el juicio por proxenetismo contra el exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn, del que salió absuelto, ha sido una de las bazas fundamentales del cambio legislativo. Así lo considera, por ejemplo, la Asociación Equipos contra el Proxenetismo, que actuó como acusación particular en el caso. Durante el juicio, los escabrosos testimonios de las prostitutas contratadas para el político sensibilizaron en contra del mercado del sexo. Algo parecido ha ocurrido en la Asamblea con la comparecencia de prostitutas que han demostrado, como ha dicho la socialista Catherine Coutelle, que “no hay prostitución feliz”.

La norma, además de suprimir el delito de captación de clientes y pasar a considerar a las prostitutas víctimas del comercio del sexo, crea un fondo de 4,8 millones de euros anuales para prevenir y acompañar a las que deseen abandonar tal actividad. Las de origen extranjero que lo hagan podrán, además, obtener el permiso de residencia en el país. El ecologista Sergio Coronado considera ridículo el fondo, que supone 160 euros por persona y año. Los diputados han votado en conciencia y Coronado cree que la nueva ley es paternalista, ineficaz y dañina para las prostitutas. El radical Alain Tourret se ha mostrado a favor de despenalizar la venta de sexo, pero no por penalizar al cliente. La socialista Françoise Dubois se ha mostrado contraria a la nueva norma porque esta llevará a las prostitutas a una mayor clandestinidad y mayor precariedad.

En una Asamblea casi vacía (solo han participado 76 de los 577 existentes), agotada por un debate que se ha repetido cuatro veces desde 2013, la ley ha quedado aprobada por 64 votos a favor y 12 en contra. Francia se convierte así en el primer país europeo no nórdico en penalizar a los clientes de la prostitución. El conservador Geoffroy ha pedido al Gobierno que la aplique de verdad.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/06/actualidad/1459957554_438605.html

Share

Cinco cosas que hacer si se difunden tus fotos íntimas en las redes sociales

Cinco cosas que hacer si se difunden tus fotos íntimas en las redes sociales

fotos íntimas

fotos íntimas

Cartel de la película ‘Addicted to sexting’.

La Policía asegura que el principal método para prevenir un problema de este calibre es utilizar el sentido común

  • JESÚS POVEDA

El hecho de que se hayan publicado fotografías o vídeos de carácter íntimo suele llegar al conocimiento de las víctimas a través de la llamada de un conocido o de las redes sociales. Y eso si no viene precedido de amenazas o coacciones para que la víctima lleve a cabo algún tipo de acción,normalmente de carácter sexual o económico.

Si el vídeo o las fotos ya han sido difundidos en redes sociales o a través de alguna web, la vergüenza y la culpa son los primeros sentimientos que suelen acudir a la víctima. “Se bloquean, porque es un mazazo muy fuerte”, describe Roberto Fernández, Inspector Jefe de la Unidad de Delitos Fiscales de la Policía Nacional. Pero, a partir de ahí ¿Qué?

El Código Penal español registra desde el año pasado este tipo de comportamientos como delitos que, además, son castigados con penas de hasta un año de prisión. Y la condena será la más alta posible si, además, el delito es cometido por el marido, mujer, pareja o ex pareja de las víctimas. La asociación estadounidense Without My Consent, que lucha contra este tipo de delitos, publica ahora una guía para enfrentarse a este tipo de situaciones. Son tres sencillos pasos a seguir que en FCINCO hemos adaptado al caso de nuestro país para que la eliminación de las fotos o vídeos sea segura, por las buenas o por los tribunales.

1. El pantallazo

Si se han difundido fotos o vídeo a través de WhatsApp, Twitter, Youtube o sitios web de pornografía, Without My Consent recomienda registrar los pantallazos como prueba de la publicación o envío de los contenidos. De tal manera que en esa imagen quede registrado el nombre del usuario responsable de la publicación, el día, la fecha y el lugar en el que se ha hecho público. Además, es recomendable descargar los vídeos y las imágenes y guardarlas tanto en formato digital como impreso o en CD.

“Aunque lo primero que se debe hacer es denunciar este hecho, este paso es también fundamental”, dice el inspector Fernández. Sin esas pruebas se complica mucho el trabajo de la Policía, ya que este tipo de contenidos se suelen retirar muy rápido de la red, bien sea por el propio delincuente o los operadores de los sitios web que alojan el documento.

2. Borrado del contenido ‘online’

Existen leyes en contra de lo que se ha conocido como porno de revancha. Japón, algunas regiones de Reino Unido como Inglaterra y Gales y algunos estados de los Estados Unidos las han implantado ya. La guía de la asociación norteamericana recomienda aprovechar esta ventaja legal, pero también las normas internas de los propios canales de difusión. Muchas de las webs especializadas en contenidos pornográficos tienen normas propias en contra de este tipo de sucesos y, según esta organización, se eliminan fácilmente si se les solicita.

Además, existe la posibilidad de enviar una carta de solicitud de información para ser presentada como prueba en caso de iniciar un procedimiento legal. “En esos casos cuanta más información se tenga, mejor. Así que se puede solicitar a las webs o los proveedores de emails la IP del ordenador desde el que ha sido enviado el vídeo o las fotografías para identificar a la persona en concreto”, dice la guía. Aunque es un buen recurso, no suele ser necesario “porque aunque no se conozca con seguridad la identidad de quien ha subido el contenido, se suelen tener sospechas” aclara el inspector Fernández.

3. Registro del copyright

Esta iniciativa es sobre todo útil en Estados Unidos, y muy poco en nuestro país. Desde la organización norteamericana recomiendan que la víctima registre todos los contenidos publicados para tener constancia de la propiedad de los mismos según la ley de aquel país. También puede hacerse en España, pero no supone una garantía de tan alto calibre.

4. Sentido común

“Hay que educar para que no sucedan estas cosas”, previene Ricard Martínez, presidente de la Asociación Profesional Española de la Privacidad. Ya existen recursos legales para compensar a las víctimas, pero, según Martínez, también deben existir para prevenir estos comportamientos.

“Hay que tener sentido común y saber evaluar el nivel de confianza que se tiene con la pareja”, dice Martínez. Esta asociación reclama más educaciónen ese sentido, porque en muchos casos no se piensa en las consecuencias delsexting: “es perfectamente lícito y placentero, pero deben que sentirse cómodos y cómodas para llevarlo a cabo. Hay que pensar si nos apetece tener ese vídeo o esa imagen”, afirma su presidente.

5. Guardar las imágenes a buen recaudo

Una segunda derivada de este tipo de casos tienen que ver con la seguridad. Ya hemos capturado estas imágenes, ahora bien, ¿dónde las guardamos? Desde la Asociación Profesional Española de la Intimidad recomiendan hacerlo en un disco duro portátil, externo y sin conexión a internet para evitar el robo de los datos en caso de que nuestro ordenador sea hackeado. Además, durante la actividad también hay que tomar ciertas precauciones. Si se trata de una webcam, siempre será mejor que sea un dispositivo externo, que se pueda desconectar del PC. Y si no, al menos que su objetivo se pueda cubrir de alguna manera para que si la hackean, no se pueda grabar nada. “Esas imágenes son tan o más valiosas que el propio dinero, por lo tanto hay que tener unos estándares de seguridad más altos de lo que normalmente adaptamos” dice Martínez.

http://www.elmundo.es/f5/2016/04/06/57025d3d268e3e5a208b4671.html

Share