La cosa va de coños

Es curioso cómo se desarrolla el pensamiento abolicionista sobre lo que las Trabajadoras Sexuales necesitamos. Es decir, habréis visto que, desde el pasado viernes día 6 de septiembre, las redes están revolucionadas porque un grupo de mujeres putas, hemos organizado unas jornadas sobre trabajo sexual en la Universidad de A Coruña.
Y digo que es curioso cómo se desarrolla el pensamiento abolicionista porque, esta corriente suele presentarnos como mujeres que no tenemos voluntad, que estamos alienadas por el sistema prostituyente y que no sabemos (?) que estamos siendo violadas a diario. No lo sabemos. Tal vez nunca han sido violadas y no comprenden el dolor que siente una mujer violada, pero nosotras, las mujeres que ejercemos trabajo sexual, sabemos poner nuestras condiciones y hacer que los y las clientas las cumplan a rajatabla.
También digo que es curioso cómo se desarrolla el pensamiento abolicionista porque, estas pobres mujeres alienadas, violadas, sometidas y vejadas, resulta que tal vez no lo somos tanto y levantamos nuestra voz para que se nos escuche como mujeres inteligentes y adultas que somos para tomar nuestras propias decisiones. Cuando las TS nos revolvemos, nos levantamos y nos hacemos escuchar en una plaza, en una manifestación o en cualquier espacio disponible, incluido el académico, entonces se intenta manipular a la sociedad diciéndole a grito pelado y con los pelos de punta, que las que damos la cara, formamos parte del sistema prostituyente, que somos proxenetas, explotadoras de mujeres y cualquier otra sandez que se les ocurra, porque desde la dignidad de su coño-no-pago, creen que pueden decidir y saber a ciencia cierta quién es quién en cada momento.

El proxenetismo es un delito penal. Se castiga con penas de cárcel de 2 a 5 años. A esta servidora, los coños-no-pago, la han llamado proxeneta desde hace varios años ya y la realidad, es que jamás han podido probar que esa afirmación sea verdadera. En realidad, es una de tantas falacias que cuenta el sector abolicionista. Son listas, pero no lo suficiente como para darse cuenta de que nos difaman y un día se nos llenará nuestro coño-de-pago de tanta soberbia y la impunidad se les terminará de forma dramática para estas mujeres que demuestran no tener ningún escrúpulo ni ninguna vergüenza, ni propia, ni ajena.

Las Ts no nos callamos ya por nada ni por nadie. Las TS somos mujeres sin derechos y queremos que esa condición cambie. Las TS somos leídas como mujeres enfermas, rastreras, malas madres, drogadictas, infantiles y estúpidas. Gran parte de esta lectura social, se la debemos a estos coños-no-pago y a su idealismo del cuerpo de la mujer. 
Y cuando salimos a romperles su básico y obsoleto discurso, ven peligrar sus próximas charlas por las que ellas sí cobran unos emolumentos considerables. Pero también les rompemos ese esquema que han querido construir sobre nosotras, aprovechándose del estigma puta que nos ha mantenido en la oscuridad y el silencio durante décadas enteras, durante siglos enteros. 
Somos malas mujeres y además ahora, somos mujeres malas, porque no les permitimos que hablen ya más por nosotras,porque tenemos pensamientos y voz propios y sabemos expresarlos mejor que ellas, puesto que es nuestra vida, nuestra experiencia, nuestro día a día lo que le contamos a la sociedad.

Hay un mucho de clasismo en el coño-no-pago. Que las putas pretendamos ser consideradas trabajadoras, que podamos acceder a contratos, vacaciones, paro, bajas por enfermedad o por maternidad, es decir, que las putas pretendamos ser consideradas mujeres al mismo nivel que ellas, es algo que las sobrepasa en su moral judeo-cristiana de Barbie con delirios de grandeza feminista.
Que tengamos derechos, lo consideran una aberración y no están dispuestas a compartir privilegios con estos trozos de carne con tres agujeros follables por 30 pollas diarias.

Cuando una cree que la igualdad entre mujeres es posible, cuando una cree a pies juntillas en la sororidad y piensa que el feminismo es la solución de gran parte de nuestros problemas, resulta que estas mujeres de coño-no-pago, usan el feminismo institucional indiferente, inamovible y homogéneo para intentar frenar nuestros avances, que son pocos y vamos despacio, pero son avances y seguiremos ganando terreno.

Compañeras Trabajadoras Sexuales, aliadas, simpatizantes y otras especies de malas mujeres, os esperamos los días 19 y 20 de septiembre en la Universidad de A Coruña.

JUNTAS SOMOS IMPARABLES!

 

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