LA MANADA SOMOS NOSOTRAS

Ojalá La Manada fueran los cinco salvajes que agredieron a esa mujer de 18 años en un portal. Es más, ojalá La Manada fueran los 21 que estaban en el chat, riéndoles las gracias a los salvajes. Ojalá fueran feos y chungos y viejos y gordos, pero no. Son atractivos, jóvenes, buen aspecto y son guapetes. Son como tú y como tú.
La Manada sois todos, porque el mundo permite que esto suceda porque el mundo está estructurado y pensado por y para vosotros.
Las mujeres no somos de vuestra propiedad, no estamos aquí para satisfacer tu necesidad de poder y tus ansias destructivas.
No nos da la gana callarnos, ni bailaros más el agua, no nos da la puta gana ser vuestro juguete cuando salís de fiesta.

No sois hombres, sois onvres y los onvres sois hombres de mierda.

Pero hombres, ¿dónde estáis cuándo los onvres os pasan fotos y vídeos de sus novias o amigas? ¿Cuándo levantáis la voz por nosotras? ¿cuándo les decís -mira tío, hasta aquí-?
Todos los días las mujeres sufrimos agresiones, violaciones, maltrato psicológico y físico, palizas, abusos. Cada día de nuestra vida pensamos en qué nos vamos a poner, dependiendo de a la hora que vayamos a regresar y con quién, tenemos cuidado de llevar las llaves en la mano, un spray, un silbato, ir hablando por el móvil con alguien que sepa exactamente dónde estamos cuando regresamos de noche a casa solas. Vosotros sólo tenéis que volver a casa. Así de simple.
A las mujeres nos agreden por ser mujeres.
Los onvres nos agreden porque los hombres se lo permiten.

Nosotras ya no, que lo sepáis. 

 

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PUTAS ENTERAS Y MEDIOS DE DESINFORMACIÓN

 

Ser una puta mediática no sólo no compensa económica ni socialmente, si no que además sirve para que te quieran aleccionar, moralizar y asistir, como si fueras una mujer que sufre algún tipo de psicopatía de grave a severa.

En el último programa que he intervenido junto a mi amiga y compañera M. José, presidenta del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, nos han tratado como si fuésemos sus esclavas.

Desde que llegamos a los estudios donde se emite –emitía, porque lo han cancelado- el programa Verde Blanca Verde de Canal Sur, todo fue un despropósito. Preguntas que se había dicho que se formularían de tipo político y de reivindicación de derechos y que se cambiaron por el amarillismo propio de los programas de la tv actual.

Mi compañera María José entró de pleno en un ataque de impotencia, que se acercaba a uno de ansiedad, por el nivel de acoso al que fue sometida para que no se echara atrás en su aparición, que rayaba el maltrato psicológico.

De la peluca y el distorsionador de voz que le prometieron, y que le negaron que hubiese pedido, no había atisbos. En plena crisis, ella estuvo buscando los mensajes de whatsapp donde claramente les exigía esas dos premisas para salir en directo por un estigma familiar que la atraviesa y que el equipo se pasó por el forro de la gabardina.

De las personas que nos dijeron que iban a estar en plató tampoco había ni sombra, Mabel Lozano fue sustituida por la vicepresidenta del Partido Feminista –cuánta gente se enteró de que existía ese partidazo- Valerie Tasso tampoco estaba, a pesar que nos aseguraron que su presencia estaba asegurada. Ambas enfermaron a pocas horas del programa. Venga.

La única pro derechos que quedó en el plató durante dos larguísimas horas, a expensas de todas las voces abolicionistas era una servidora, porque no podemos obviar que Cristina Seguí no defiende los derechos de las trabajadoras, si no de los empresarios.

A todo esto, desde las 21h hasta la 01 de la mañana que salimos de los estudios, lo único que nos ofrecieron fue…agua! Ni un tentempié, ni un zumo, nada!

Previamente les pedimos que hicieran una aportación voluntaria a nuestras asociaciones, de cualquier cantidad, vamos que 20 euros hubieran valido, ya que no nos pagaron ni un puto euro, por lo menos, aporten ustedes a las ONG´s que representamos. La callada fue su respuesta.

Y ahora díganme si no fuimos explotadas, vejadas, humilladas, maltratadas y expuestas, en una tv pública que se mantiene con dinero de todas las ciudadanas, pero que se vale de las putas para castigarlas por ser lo que más jode que se visibilice en esta sociedad represiva y putófoba,  DOS MUJERES LIBRES.

 

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NO ES ALIADA “la aliada” POR MUCHO QUE CREA QUE RELUCE

Cada nuevo día aparecen nuevas aliadas de las putas y de su colectivo prosex.

Con cada nuevo amanecer, un puñado de mujeres feministas se apuntan al carro de luchar por los derechos de las putas.

Y cada anochecer vemos cómo, con el mismo sol que aparecieron por la mañana, se marchan al ocaso. Duran horas, días, meses, depende de las ganas de petardeo que tengan y de lo astutas que seamos a la hora de desenmascararlas.

Porque todas las listillas son majas, simpáticas, han sufrido maltrato, sufren agorafobia o claustrofobia, o ambas. Y son veganas, animalistas, les gustan los niñes –a unas cuidarles y a otras con salsa de tomate-, tienen quince gatetes y postean sobre la anorexia, la gordofobia, son las eternas guerreras del mundo mundial.

Y claro, ahora que está de moda, ¿por qué no echarle unas migajas también a las pobrecillas putas?

Y ahí es donde se les ve el plumero. Cuando las putas no vamos de mujeres blandengues, si no de eternas luchadoras por nuestros derechos – nuestros inexistentes derechos- cuando nosotras nos dejamos la piel todos los días saliendo en medios, dando la cara, rompiendo con el estigma atenazante de la puta guarra que lleva enfermedades a los buenos maridos que cayeron en la tentación, cuando nos pasamos horas haciendo pedagogía gratuita en redes sociales y foros, defendiendo nuestra existencia, ellas, las salvadoras nos creen unas pobrecillas florecillas silvestres, maltratadas por “EL HOMBRE”.

Ya el año pasado, les dimos un repaso a algunas aliadas progres que se adueñaron del 2 de junio, en aras de nuestra lucha. Pues éste –y mira que llevamos poco de año- ya tenemos que plantarnos frente a una horda fétida de “aliadas libres” que pretenden salvarnos usando un tono condescendiente, maternal e infantilizado.

A ver si os enteráis queridas,

SOMOS PUTAS PORQUE QUEREMOS Y PORQUE PODEMOS

No necesitamos pedir permiso, ni perdón por existir, no necesitamos vuestro beneplácito ni vuestros ronroneos de salvadoras de almas perdidas.

Vosotras, que precisáis de una causa perdida cada día, sea intentar que no nieve en invierno o que no haga calor en verano, no sois aliadas de nada ni de nadie.

Y menos aún de las putas.

Os jode que escojamos un trabajo que vosotras no tenéis los ovarios de ejercer, os remueve la vida que nosotras les saquemos a vuestros hombres lo que vosotras no tenéis valor a pedirles y a nosotras nos regalan, os condena al infierno de vuestra vileza que seamos LIBRES en lugar de “libres”.

Dicen que son aliadas, pero en realidad son “aliadas”. Ya no engañáis a nadie, queridas.

Y aún así, seguimos caminando con mujeres feministas que nos apoyan de forma desinteresada, que se parten la boca por nosotras en redes, en publicaciones, que nos dan voz siempre que se les presenta la oportunidad y que se llevan disgustos por nuestra causa.

A vosotras, a las aliadas de la vieja guardia, a las jóvenes promesas, a las adolescentes que gritaron con nosotras en el 8 de marzo por nuestras reivindicaciones, gracias por estar ahí, sean las dos de la tarde o de la madrugada. Gracias por querernos y apoyarnos.

Juntas seguiremos caminando por donde escojamos y seguiremos hasta el infinito.

Y más allá.

Paula Vip

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Putes Y Demonies

Comienza el 2018 con los tambores de fondo. Vamos a la guerra, las negociaciones de paz han terminado. A las putas se nos mean en la cara las diferentes administraciones de las distintas ciudades, tratándonos como a delincuentes. Y a nuestros clientes, ese servicio se lo cobramos el doble.

Los colectivos de putes se aúnan, aprenden a trabajar juntos para que las campañas sean efectivas y podamos hacer llegar nuestro mensaje de falta de derechos a la sociedad, infoxicada por unos medios de comunicación corruptos y vendidos, que siempre meten el trabajo sexual dentro de la trata de personas, como si fueran la misma cosa, a sabiendas de que es falso. Desinforman a la sociedad porque

1. El mensaje de que las putas debemos ser salvadas, implica que debe haber salvadoras (y les mola ser ellas quienes lo hagan)

2. Es más sencillo dar la razón que luchar por la verdad. El mundo es de las cobardes

No es sencillo pedir unidad, de hecho es casi una utopía, aunque es cierto que debemos pensar en que nuestra lucha es más importante que nosotras mismas. Que nadie se hará rica y famosa por ser activista prosex, que los puestos a dedo en las administraciones ni son la panacea, ni duran para siempre (si eso es a lo que se aspira). La lucha es nuestra y a nosotres nos pertenece. Ni a las aliadas -por mucho que se impliquen- ni a los empresarios -puaj-. A nosotras, que somos las que estamos al pie del cañón cada día, las que sufrimos estigma,  las que no podemos alquilar un piso o comprar un coche porque no podemos explicar de dónde viene nuestro dinero. Somos nosotras las que no sabemos qué va pasar cuando tengamos que jubilarnos, o ser madres, o simplemente coger una gripe y dejemos de generar dinero.

Durante décadas las aliadas han hecho un trabajo prodigioso por nosotres, por todas nosotres. Y algunas aliadas, merecen estar en los primeros puestos de esta lucha que parece no tener fin, pero ya no es necesario que la lideren, porque ahora estamos las putes, ahora tenemos nuestra propia, la alzamos, la hacemos visible y nos dejamos la vida para que se nos tenga en cuenta en espacios que ni siquiera podíamos soñar.

Cuando alguien como yo -a la que llaman privilegiada- empezó a ejercer activismo prosex, éramos cuatro, las mujeres que dábamos la cara en España. Montse Neira fue la primera a quien conocí y me impresionó su mensaje claro y contundente sobre la falta de derechos en nuestro colectivo. Luego me presentaron a otras compañeras, pero siempre sucedía lo mismo, todas éramos mujeres con cierto recorrido y necesitábamos a las jóvenes, sangre nueva, aire fresco, mujeres que aún no estuviesen quemadas por la decepcionante lucha en la que nos habíamos embarcado las más veteranas. 

¡Y llegaron! ¡Mujeres en la veintena, en la treintena, preparadas, fuertes, duras, con argumentario y con ganas de pelea! 

Ahora que somos las suficientes, ha llegado la hora que tanto hemos estado esperando. La de luchar sin descanso pudiendo aunar la fuerza de la juventud con la experiencia de la veteranía. Ha llegado nuestra hora, la de la batalla, la de la lucha sin cuartel. 

¡Que tiemble el mismísimo infiernos porque las PUTES nos hemos levantado!

Paula Vip

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Reseña del libro que nunca leí y jamás leeré

Jueves 26 de octubre de 2017

Presentación de un libro sobre Chaperos, y Precariedad. Que una ya piensa, ¡genial!, porque lo habrá escrito un compañero chapero.

 Primer error, el libro lo habían escrito dos hombres, por lo menos eran gays o eso aseguraron, el que habló en primer lugar un tal Òscar que en primero nos situó hablándonos un “poquito del prusés” y de su estupendo trabajo como profe de uni en Tarragona y que nos deleitó con una confesión confusa. Nos dijo en petit comité, así sin que se enterase nadie que, de joven (?) él soñaba con ser alguna de las tres pés. Profe, Poli o Prostituto. Palabras textuales.

Risas en la sala. Como policía tuvo una pareja, él acabó siendo profe y romantizó (sic) la profesión de puto como ése hombre que vive su sexualidad sin represión y vive de ella. Es decir, ni puta idea de lo que es el trabajo sexual.

Òscar da paso a Eduardo, el otro autor del libro. Un crack el tipo, economista según recuerdo. Eduardo nos habla del estigma que como no puto no puede conocer, pero es irrelevante porque, los economistas son muy dados a saber de todo, incluso de avisar cuándo se avecina una crisis y tal. El bueno de Edu nos habla de la modelización de la subcultura gay que sirve (a él, suponemos) para centrar el estudio en el post-feminismo. Sí, os lo juro.

Acto seguido nos regala con una frase épica que, sin duda pasará a los anales de la “historia subcultúrea de los economistas gayses”. Edu nos confiesa en tono bajo de confesionario que Él, siempre vió a los chaperos “fundamentalmente como personas”. Os lo juro. Y la audiencia calladita como si estuviesen de acuerdo, aunque cuando mirabas en derredor veías cómo los morros se arrugaban.

Hablaron de Síndrome de Ulises, de la Pirámide de Maslow, del dinero fácil, de la politoxicomanía, el consumismo exacerbado, la depresión y la desesperanza que sufren los chaperos. Y sí, de nuevo, el comentario es textual. Los chaperos parecen felices pero todo es fachada, en el fondo son unos pobrecillos de la vida.

Nos cuentan que ganan mucho dinero pero que nadan en la precariedad económica, emocional y de salud. También nos cuentan que entre el 80 y el 85% de los chaperos son migrantes, pero ese dato no viene corroborado por su investigación. han tirado de datos en la red. Ok. 

Sólo se salvarían esos cuatro “putos privilegiados” que hacen un Circuito Lúdico Global. De nuevo este dato se extrae de internet.

Esta pobre e inculta y precaria puta les formuló algunas inocentes preguntas cómo a cuántos trabajadores habían entrevistado para hacer este libro. Me respondió el bueno de Edu haciendo como que intentaba recordar…-a unos 120 más o menos- me respondió. Me quedé sin saber si unos 120 eran 50 o 3000, porque cuando entrevistas a quienes “-has visto fundamentalmente como a personas-“, digo yo que lo mínimo que podrías hacer es recordar el número, no te pedía que me cantaras sus nombres de memoria, Edu, pero coño..¡.no saber a cuántos seres humanos usaste para hacer un estudio me parece lamentable!..

Tres joyas que dijeron antes de que me levantase y me fuera, tras haber tenido paciencia dura una hora y veinticinco minutos muy larga, la primera es del bueno de Edu quien dijo, así como si nada, que en el estudio “Se separa al sujeto civilizado del otro”. ¡Fantástico Edu! Las otras dos las profirió una tras otra el romántico Òscar quien preguntado por un asistente sobre la industria del porno, respondió aliviado en plan “ésta me la sé”: En el porno siempre se necesita carne fresca y cuerpos jóvenes.

Comprenderéis que me levantara, me despidiera de dos amigas que había en la sala y me pirara con viento fresco hacia mi casa, donde la carne sólo está en la nevera, todos somos personas y nos percibimos como tales y no “como si lo fuésemos” y donde la cordura se lleva estupendamente con el trabajo sexual

Paula Vip 

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Desde la tristeza

Desde hace algún tiempo se puede tocar la violencia en las redes sociales de unas compañeras sobre otres. Insultos, desprecio hacia comentarios de otres trabajadores, menosprecio a las mayores, a las jóvenes, a las listas, a las ciegas y a las sordas. Cualesquiera que no comulguen con sus ataques reiterados a diestra y siniestra.

Será porque estoy de vuelta de muchas cosas, porque sí, ya tengo una edad y hasta cuatro, tal vez sea porque prefiero construir a romper, hablar a insultar, debatir a discutir, debatir a gritar, pero echo de menos cierto grado de afectividad, de asertividad y de moderación con respecto a las limitaciones de otres personas. 

Las veteranas hemos aprendido a respetarnos, a admirarnos, a sacar lo bueno de nosotras mismas y de las demás. Claro que cuando éramos más jóvenes también peleábamos, pero dentro de un cierto respeto para no romper la dignidad de la compañera. Y ahora, no lo veo, lamento decirlo, pero en estos dos últimos años leo amargura, agresión, violencia e incomprensión hacia aquelles que no nos bailan el agua. Tal vez, este período vacacional pueda servir para reflexionar sobre el por qué de esta necesidad de agredir y por qué se usa tanto la violencia en lugar de hablar desde la tranquilidad de saber que llevas razón y debatir con calma.

Ninguna nacimos enseñadas, tuvimos que aprender a golpe de error, quizá se acerca el momento de guiar a quienes saben menos y tienen y demuestran ganas de aprender. Si las enseñamos violencia, violencia tendremos. Sería una pena.

Personalmente, amo mi trabajo. Para mí no es sólo una fuente de ingresos, es un estilo de vida, un arte, una pasión. No puedo, ni deseo, que todes lo vean así, cada una trabaja como puta porque le da la gana y tiene sus razones y motives que no interesan a nadie, salvo a esa persona. Pero entre todas, podemos hacer que sea más llevadero para las que peor lo pasan, o para las nuevas en rrss, o para las que no saben expresarse tan bien frente a un teclado, para las que no nos conocen y tocan una tecla mal…

O haced lo que os salga del coño.

 

 

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“No es no, incluso si eres puta”

Concha Borrell, de la asociación Aprosex, celebra la décima edición de un curso para iniciar a las novatas en la prostitución.

Concha Borrell es ‘escort’ y utiliza su experiencia para ayudar a las mujeres que se inician en la profesión.

(HUGO FERNÁNDEZ)

Conxa Borrell lleva 11 años siendo ‘escort’ y desde hace 4 imparte un curso en la asociación Aprosex (Barcelona) para ayudar a “las novatas”.

Este sábado 15 de julio celebra la décima edición.

 

Hay un lugar en Barcelona en el que se imparte un curso de formación… peculiar, donde términos como “felación” o “puta” son habituales sin que el alumnado se sobresalte. Suelen ser unas 20 las mujeres que asisten impulsadas por la necesidad más que por las ganas. Allí —el lugar varía por seguridad— han encontrado nociones básicas para iniciarse en la prostitución. Otras imágenes 2 Fotos Y es que los secretos de muchos oficios se adquieren como aprendiz. Cada sector tiene su modus operandi a la hora de formar a los inexpertos. Pero… ¿y en el sexo? ¿Quién enseña a una prostituta cómo debe ser la relación con un cliente? Eso es lo que demanda la asociación  Aprosex (Barcelona), a la que pertenece Conxa Borrell, una escort con más de una década de experiencia que se dedica a enseñar a las novatas, para que no aprendan a base de errores, como le pasó a ella. El primero lo cometió un 29 de mayo de 2006. “A mi primer encuentro fui sin preservativo. Claro, llevaba toda la vida casada, en lo último en lo que pensé fue en llevarlos”. Esa anécdota fue la primera de muchas, siempre a merced de la inexperiencia. Luego llegaron las dudas. Por ejemplo, ¿se debe cobrar antes o después?, ¿hay que pagar impuestos?, ¿cómo tratar a un hombre con eyaculación precoz?

En los clientes encontró, como tantas otras compañeras, a sus maestros. Tuvo que “tirar de su buena fe” para ser cada día mejor profesional. “Tuve suerte”, reconoce. “No digas eso. Eso es peligroso. Esto mejor así…”, le decían ellos. De ahí la promesa personal de hace años de hacer “un curso” para evitar que otras mujeres aprendieran con el “ensayo-error”. “Parece que las putas lo único que tenemos que hacer es tirarnos en una cama y abrirnos de piernas. Esto es un trabajo, tiene sus trucos”, comenta Conxa con determinación y carácter unos días antes de que el curso Prostitución: nociones básicas para la profesionalización celebre, el sábado, su décima edición. Trucos, como cuenta, hay muchos, pero la experiencia le ha valido además para derribar mitos. “Eso de que el cliente siempre tiene la razón se aleja de la verdad. No es no, incluso si eres puta. Tú tienes la última palabra. Si no hago un francés sin preservativo, no lo hago”. Ella, en 11 años, ha sufrido una agresión: “No es una profesión insegura”, explica, pero sí hay que “tener un par de ovarios”. Y eso, precisamente, es lo que recalca en las clases de cuatro horas que capitanea y que imparte según la demanda. Qué se trabaja en ese curso y en el de ‘putinglish’ El temario, para personas cis y trans, aborda todo tipo de cuestiones, aunque conocer los pros y contras de la profesión ocupa varios apartados. “¿Por qué quiero dedicarme a la prostitución?”, “Hacienda y Seguridad Social”, “marketing para trabajadoras sexuales” o “pequeños y no tan pequeños trucos sobre sexo” lo completan. Este último recoge la parte práctica. Por ejemplo, cómo reaccionar ante un cliente “al que no se le pone firme”, cómo manejar su situación o las de quienes padecen eyaculación precoz… También, técnicas de estimulación: “A nadie le apetece tener sexo todos los días como no le apetece comerse un plato de macarrones cada hora. Por eso les enseñamos a estimularse antes para que no tengan que fingir, para que aprendan a usar su sexualidad y su cuerpo”. Uno de los asuntos más importantes es que las alumnas vean el trabajo “desde un punto de vista empresarial”. “Cómo publicitarse, cómo hacer un blog, cómo darse de alta en la Seguridad Social, porque, claro, se gana mucho dinero, pero hay que pagar impuestos…”.

En este sentido, el Colectivo Hetaria, una asociación madrileña que va de la mano de Aprosex, explica a este medio los motivos por los que es importante este curso. Y es que, cuentan, “son muchas las mujeres” que se acercan para “pedir asesoramiento, darse de alta como autónoma o para aprender a poner en marcha una web”. Por ello, barajan la posibilidad de impartirlo después de verano en la capital si la “situación económica” se lo permite. “Lo tenemos pendiente, hemos aprendido mucho de ellas [Aprosex] porque las mujeres quieren saber”, aseguran. Además, la asociación barcelonesa imparte en paralelo un curso de putinglish porque “cada vez hay más turistas” en la ciudad .”Gemir es igual en todos los idiomas”, explica Conxa, pero algunas necesitan defenderse de cara a una cena, a una comida… o en la cama. Saber cobrar o dominar frases básicas como “¿quieres hacer sexo oral?”, “¿trajiste preservativos?” o “más lento” son fundamentales. “Si no estás en una situación desesperada no te lo planteas” El perfil de las asistentes de todos estos cursos varía, pero todas comparten un común denominador: la necesidad. “Nadie se plantea este trabajo hasta que no está en una situación muy desesperada”, dice Conxa. Es el caso de una madre y una hija desempleadas. “Pensaron que era una buena manera de salir de la crisis”. La desesperación económica también fue el detonante para ella, quien se inició hace 11 años ahogada por las deudas heredadas de su exmarido. Con el sueldo de contable por horas no podía hacer frente a los pagos, y los 300 euros por hora de las escorts eran difíciles de rechazar.

Así, un 29 de mayo de 2006 inició su andadura como autónoma. Pero las mentiras, por culpa del estigma, crecieron a su alrededor. De hecho, el no dar la cara hizo que se encontrara a un íntimo amigo de su padre ya en la habitación. “Tenía mujer, hijos y nietos; estaba en shock. Me dijo que me lo pensara, que él no me iba a hacer daño”. Luego pasó de conocido a cliente asiduo. “El putero es muy fiel. Hablo de puteros, no de esposos. Es difícil encontrar feeling; Si están a gusto, se quedan contigo”. Conxa no “salió del armario” y se lo contó a familiares y amigos hasta el año 2010. No se avergüenza, al contrario. Ahora, con unos 15 clientes habituales —a quienes cobra 300 euros la hora de relax y 150 la de acompañamiento—, va de frente y reivindica mejores condiciones de trabajo para ella y sus compañeras. Por ejemplo, que puedan acogerse a una baja laboral. Pero hasta que eso no sea así, seguirá con su lucha personal en Aprosex para que su conocimiento no caiga en saco roto y poder ayudar con él a quienes lo necesiten. 

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/3089211/0/no-es-no-incluso-si-eres-puta-curso-prostitutas-barcelona/#xtor=AD-15&xts=467263

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El triángulo de la prostitución en Madrid: más de treinta burdeles en medio kilómetro cuadrado

En el Paseo de las Delicias hay dos edificios, el 127 y el 133, que antes tuvieron residentes. Ahora están ocupados por completo por lupanares. Son el símbolo de una gran manzana triangular, entre las paradas de Atocha y Legazpi, con la mayor densidad de prostíbulos clandestinos por metro cuadrado de Madrid. 

El 127 y el 133 del Paseo de las Delicias de Madrid son edificios que están ocupados en su totalidad por burdeles

El 127 y el 133 del Paseo de las Delicias de Madrid son edificios que están ocupados en su totalidad por burdelesMoeh Atitar

DAVID LÓPEZ FRÍAS
 

Madrid también tiene su distrito rojo de la prostitución. Como Amsterdam, pero sin escaparates ni neones. Escondido. Está al salir de la estación de metro de Legazpi. O de la de Atocha. El tercer vértice de esa manzana triangular está en la esquina entre los paseos de las Choperas y Santa María de la Cabeza.

Son poco más de 0,5 kilómetros cuadrados de terreno, pero hay más de treinta prostíbulos. Curiosamente, es una zona en la que no abundan las whiskerías ni clubes de striptease. No se anuncian en público; sólo en la intimidad de internet. La prostitución ya no está en los bares sino en las casas. Desde chicas particulares a clubes ocultos en semisótanos, pasando por consultas de masajistas con final feliz.

Mapa de los burdeles clandestinos en el triángulo de la prostitución de Madrid

Mapa de los burdeles clandestinos en el triángulo de la prostitución de Madrid Alba Martín

Si esa gran manzana roja es la micronación de los burdeles, su capital es el Paseo de las Delicias. Allí se encuentran casi la mitad de los lupanares. Y la densidad la disparan dos bloques: el número 127 y el 133. Son edificios que están ocupados en su totalidad por casas de alterne. Auténticos supermercados del sexo de arriba abajo, que se diferencian de los demás bloques de viviendas porque tienen el portal abierto. Antaño también tuvieron residentes, pero la prostitución fue ganando metros hasta que los echó a todos.

EL 127

De estos dos edificios, el 127 es el más antiguo. Funciona desde hace 40 años y tiene fama de ser la opción “low cost” de la zona, por lo que es muy frecuentado por inmigrantes. Es un edificio muy viejo, de casi 200 años y sin ascensor. Tiene 4 plantas con 4 pisos cada una. Parece que tuvo tiempos mejores. Ahora huele a rancio y da la sensación de que se va a caer a trozos.

Al pasar el portal hay unas escaleras que suben al primer rellano, donde te reciben 4 puertas de madera carcomida. Una de ellas está abierta y en el quicio hay un señor de unos 50 años. Deduzco que peruano, porque lleva una camiseta del Sporting Cristal. Me pregunta que qué horas son estas de venir a fo**ar, que las chicas ya se han ido.

Son las 22:00 y yo creía que era una hora adecuada para ir a un burdel; la noche acaba de caer, la gente empieza a salir de fiesta y la oscuridad proporciona un poco de anonimato. Pero parece que no. El 127, como cualquier otro supermercado, hace un horario muy parecido a un Eroski: de 9 de la mañana a 10 de la noche.

CLIENTES DESDE LAS 9 DE LA MAÑANA

El siguiente día me planto en la puerta del 127 a las 9 de la mañana. Hoy no me pilla el toro. Luego pienso que igual voy a parecer muy desesperado llegando el primero. Prefiero gastar media hora tomando café en la terraza de al lado y observar. En ese rato veo entrar hasta a cinco hombres al edificio. Los hay madrugadores.

En los foros de prostitutas (que los hay y con una cantidad de información ingente sobre el sector) avisan de que en la puerta del 127 hay un tipo con un bate de béisbol que hace las veces de guardia de seguridad. Sería en otros tiempos o sería un mito; ahora no hay nadie que controle y entro.

“LAS WALKING DEAD” DEL PRIMER PISO

También advierten en esos foros de que en el 127 es muy difícil pasar del primer piso. Hay burdeles en las cuatro plantas, pero llegar a la segunda es casi misión imposible. El rellano del primero está lleno de prostitutas con poca ropa, casi todas latinas y rumanas. En los foros son conocidas como “las walking dead”, porque vagan como zombis por las escaleras y se lanzan literalmente a por el cliente. Así sucede. Aún no he asomado la cabeza y ya se me abalanzan en un tono imperativo y casi amenazante. Hay al menos seis. Me miran mal y el ambiente es hostil.

Una chica rumana me tira de la camiseta. Una hondureña enorme es más rápida, me agarra de la muñeca y me introduce de un violento tirón en uno de los pisos. “Vente con la hondureña, papi. 20 euros todo completito” repite en bucle. No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol.Me hace daño en la muñeca y me cuesta muchísimo zafarme de ella, que se queda insultándome. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. No parece el equivalente a “que pase usted un buen día”.

DESDE 20 EUROS EL SERVICIO

En la segunda planta el ambiente es más tranquilo. Sólo hay un piso abierto. “En los buenos tiempos sí que funcionaban todos los del bloque, los 16. Pero ahora muchos han cerrado. Quedaremos 9 o 10”, me cuenta la mujer brasileña que hace de madame. Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso. Así funciona este edificio: entras al piso, te muestran a la chica como mercancía y si no te gusta te vas al piso de al lado. Sale una joven mulata adormilada, le digo que me lo pienso y que ahora le diré algo, la chica vuelve a su cuarto y yo me quedo un rato hablando con la madame.

El 127 de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche

El 127 de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche D.L.F

Me cuenta que los precios sí que están unificados: “Desde 20 euros. Son los más baratos del barrio; abajo hay otro edificio pero es más caro”, me asegura. También me dice, con poca convicción, que las chicas no viven allí: “Al menos las mías; vienen, trabajan, pagan su habitación y se marchan. Sé que algunas sí que duermen aquí, en algunos pisos, pero yo tampoco les pregunto”. También me dice que cada burdel es independiente de los otros. “Antes nos dejaban abrir por las noches, pero ahora tenemos que cerrar a las diez”, se lamenta. Yo le pregunto que por qué y ella me dice que porque así es la vida. Que si me interesa la chica. Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Salgo y subo al tercer piso.

UN CARTEL PARA LOS CHINOS

En el tercero también hay una sola puerta abierta. Tiene un cartel en chino, escrito a boli en una hoja de libreta. Aquí están las orientales, pienso. Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. “Sí, aquí son las chinas; yo estoy aquí para cobrar y porque no hablan muy bien el español”, me explica. Al parecer hay mucha rotación de prostitutas asiáticas. Mientras me lo cuenta aparece por la puerta un señor latino, muy bajito, que subía detrás de mí. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado. Yo aprovecho la confusión y me largo.

En el cuarto piso hay otra puerta abierta nada más. Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano. Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar. Bajo las escaleras para marcharme y recibo malas miradas y algún improperio al pasar otra vez por el primero, por delante de “las walking dead”.

EL 133

El 133 es otra cosa. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas. El edificio es más nuevo, huele mejor y hay ascensor. Yo decido subir por las escaleras para ver qué me encuentro, pero no hay ni rastro de prostitutas agresivas. Los rellanos están vacíos. Cada piso tiene una sola puerta y hay que tocar. Los apartamentos son más modernos y habitables que en el 127; en cada uno hay dos o tres chicas. Pasas, se presentan y decides.

El 133 de Delicias, con ventanas azules, es más nuevo que el 127. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta

El 133 de Delicias, con ventanas azules, es más nuevo que el 127. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta Moeh Atitar

En uno de los pisos, una de las chicas me dice que está ella sola y que el servicio mínimo son 25 euros. Cinco euros más que en el 127. Le digo que yo no venía a tener sexo sino a hablar. Me dice que bueno, que algunos lo hacen. Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo. Que es para escribir un texto en un libro sobre Madrid (para que no salte como un resorte al escuchar la palabra ‘periodista’). Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale.

Se hace llamar Helen, tiene 27 años, es paraguaya y tiene dos hijos, los dos en su país. Lleva dos años en España y poco más de seis meses en ese piso. Trabajando y viviendo. “Mi compañera y yo dormimos aquí. No pagamos nada de alquiler, pero le tenemos que dar el 50% de lo que saquemos al jefe”, me aclara. En este edificio, al contrario de lo pasa en el 127, todos los burdeles son del mismo propietario, un ecuatoriano que tiene otras casas por Madrid. Helen estuvo antes en un hotel de carretera, pero le obligaban a pagar casi 100 euros diario por la habitación y la comida. “No me salía a cuenta, esto me va mejor. Allí me quedaba con lo que ganaba, pero había épocas muy malas y el gasto era grande”.

TRABAJAN Y VIVEN EN EL BURDEL

Respecto al edificio, dice que está contenta. “A mí es que este mundo me da un poco de miedo, la verdad; yo en Paraguay trabajaba en una tienda.Pero tener a los chicos de seguridad abajo da mucha tranquilidad. Por ejemplo, si desaparece un móvil los llamamos rápidos y ellos bloquean la puerta enseguida para que no salga nadie. O les mandamos que nos hagan la compra si no podemos salir”, cuenta. En cuestión de higiene, explica que “como vivimos aquí, pues tenemos la casa muy limpia, cuidada y perfumada”. Algo que no pasa en el 127, donde el fuerte olor a rancio es uniforme en todo el edificio.

El 133 es un edificio más nuevo que el 127 y en los rellanos no hay prostitutas

El 133 es un edificio más nuevo que el 127 y en los rellanos no hay prostitutas D.L.F

El 133 funciona desde hace unos siete u ocho años, le han dicho. Y cierra un poco más tarde que el 127. Concretamente dos horas. “Aquí hasta las doce de la noche están las puertas abiertas y hay gente de guardia abajo”. Lo del tipo con bate de béisbol vigilando en el portal lo ha escuchado, “pero de tiempos pasados. Yo no llegué a verlo. Aquí no hay peleas. A los clientes también les da mucha calma ver que hay alguien de seguridad. Dicen por aquí que cuando abrían toda la noche sí que había más problemas, pero ahora a la luz del día ya no”. Yo recuerdo a la hondureña del 127 apretándome la muñeca y pienso en lo bien que vendría alguien de seguridad allí también, en aquel primer piso loco. Pero al tratarse de un negocio soterrado y en manos de mafias, nadie va a poder reclamarlo.

Cuando salgo del edificio me doy cuenta de que los chicos de seguridad no están. Aparecen a los pocos segundos llevando un carro de la compra cargado de papel higiénico para abastecer a las prostitutas de los cinco pisos.

Los recaderos del 133 llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas

Los recaderos del 133 llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas D.L.F

MASAJISTAS, SÓTANOS, SANTAS Y BEATAS

127 y 133 aparte, el triángulo que conforma esta gran manzana está lleno de burdeles. No son tan accesibles como esos dos edificios, pero una consulta a la página de contactos más grande de España y varias llamadas telefónicas lo confirma: en Paseo de las Delicias hay al menos cinco casas más donde se ofrece sexo. En las calles interiores como Tarragona o Murcia hay varias masajistas con ’final feliz’. Ofrecen masturbación o sexo completo, según lo que pague el cliente. En la calle de Tomás Bretón, en un semisótano cerca de Atocha, hay una casa que tiene a una treintena de chicas, siete por turno. En la calle del Guillermo de Osma hay un par de lupanares históricos que han ido cambiando de ubicación y son poco menos que mitos en internet. También se vende sexo en calles de nombre tan poco apropiado como Beata María Ana de Jesús o Santa María de la Cabeza.

LA OPINIÓN DE LOS PUTEROS

“No sé si es el sitio con más prostitutas de Madrid, porque en [la calle] Montera o en [Colonia] Marconi también hay muchas. Pero es diferente porque están en la calle. Si hablamos de casas, igual sí es la zona donde más concentración hay. También hay muchas por Usera y Vallecas… pero están más repartidas”, cuenta un putero. Así mismo se define él. “No pongas mi nombre, pero sí, soy putero y orgulloso. Desde los 15 años llevo de putas”, presume. Ahora tiene 55 y participa en algunos foros de prostitutas contando sus experiencias. Ahí es donde lo encuentro, junto a otros tres que han colaborado en la elaboración de este reportaje.

Proceden de varias páginas y postean información y experiencias “porque no hay una base de datos oficial que sirva de información. Con estas aportaciones, las personas que nos movemos en este mundillo lo tenemos más fácil. Si no nos ayudamos entre nosotros, con lo mal vistos que estamos…” cuenta otro de los consultados. 

UNA PORRA SEXUAL PARA EL REAL MADRID – JUVE

En dichas páginas hay una cantidad inabarcable de información sobre el sector: direcciones, experiencias (con todo lujo de detalles), advertencias, promociones y hasta una porra para la final de la Champions: la ha propuesto una prostituta que precisamente trabajaba en Guillermo de Osma, en plena zona roja. Promete un servicio gratis al que adivine el resultado del Juventus-Real Madrid. 

El motivo por el que las casas de prostitución se concentran en este triángulo se desconoce. Otro de nuestros ‘expertos’ en prostitución no encuentra una causa en concreto: “Siempre ha habido bastantes por esta zona. Habrá tradición (ríe). Es un sitio bien comunicado. Sólo en este trocito tenemos cinco estaciones de metro y una de Renfe. Está cerca del Centro, pero los pisos no son tan caros… y hay bastante inmigración, por lo que los “low cost” como el 127 tienen bastante éxito”.

EL ORIGEN: LA COLONIA DEL PICO DEL PAÑUELO

Lo que sí que se conoce es el origen de estos lupanares en la zona. Nita García, de la Asociacion de Vecinos de Arganzuela, cuenta que “los primeros se instalaron en la Colonia del Pico del Pañuelo, que es un grupo de unos 70 edificios construidos en tiempos de Primo de Rivera, allá por el 1925”. La Colonia del Pico del Pañuelo es un pequeño triángulo dentro de ese gran triángulo. Comprende tramos de Paseo de las Delicias, Paseo de las Choperas y calle de Guillermo de Osma. “En esa zona empezaron a poner bares de alterne, donde vendían sexo y drogas” cuenta Nita, que cree que la implantación de esos locales pudo provocar un efecto llamada al resto del sector. Y hasta hoy.

Dos hombres hacen guardia ante la puerta del 133 del Paseo de las Delicias

Dos hombres hacen guardia ante la puerta del 133 del Paseo de las Delicias D.L.F

“Hace como 30 años se llevó este asunto a los tribunales, pero un juez dijo que en nuestro país, la prostitución no es legal ni ilegal. Y no hizo nada. En ese vacío seguimos y es lo que les permite seguir desarrollando esas actividades mafiosas e ilegales”, lamenta Nita García.

En 2011 sí que actuaron contra los bares de alterne. Los vecinos recogieron 600 firmas y se cerraron muchos de aquellos clubes, que luego volvieron a abrir pero ya como restaurantes y comercios normales”. Reconoce Nita que “antes, la problemática sí que afectaba mucho a los vecinos. Entre los bares y las casas particulares funcionando las 24 horas, había peleas y conflictos cada noche. Ahora la cosa está algo más tranquila”, reconoce.

No obstante, cree que los locales de alterne siguen siendo una asignatura pendiente de los respectivos gobiernos municipales: “Llevamos 40 años con esta cuestión y nadie la soluciona. Los vecinos se quejan, pero de puertas para dentro. Saben que estos negocios están en manos de mafias y tampoco se la quieren jugar mucho dando la cara. Es comprensible”. 

LA EXPLOTACIÓN, EL VERDADERO PROBLEMA

Repasamos juntos el listado de burdeles que he recopilado y nos damos cuenta de que tal vez esté incompleto:”Creo que hay algún otro. Hay un par de calles cerca de mi casa por las que vas caminando y ves algunos portales con un timbre distinto. Ese es el indicio que nos dice que dentro hay prostitución”, apunta.

De todos modos, Nita García aclara que “lo que realmente nos molesta no es que una persona libremente decida ejercer la prostitución. A mí eso me da igual. Si es una persona particular que recibe en su casa y no da problemas a los demás, me trae sin cuidado lo que haga. Todo el mundo tiene que buscarse la vida. El verdadero problema es la explotación.Sabemos que muchas de esas chicas que se prostituyen en el 127 o en el 133 están forzadas, amenazadas por las mafias y con el pasaporte retirado. No tienen dónde ir. No salen del prostíbulo. No existen. Ese el auténtico problema y está pasando al lado de nuestra casa, sin que nadie se preocupe”, concluye. 

http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170603/220978095_0.html

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Liberadas cinco mujeres obligadas a ejercer la prostitución en Ibiza

Los arrestados son tres mujeres de nacionalidad china y un hombre español

Uno de los registros fue realizado en este edificio de Isidor Macabich, en la imagen.

Uno de los registros fue realizado en este edificio de Isidor Macabich, en la imagen. vicent marí
 
 

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía arrestaron ayer a cuatro personas en una operación contra el tráfico de personas en la isla, en concreto por la presunta comisión de delitos relativos a la prostitución. Los detenidos son tres mujeres de nacionalidad china y un hombre español. Además, los agentes han liberado a cinco mujeres de China que podrían estar siendo obligadas a prostituirse.

Los agentes investigan ahora las condiciones en las que trabajaban estas mujeres en los pisos y si, de alguna manera, se les estaba forzando a trabajar como prostitutas.

En la operación, que realizaron de forma conjunta agentes de la Brigada de Extranjería de Madrid y de la Comisaría ibicenca, se realizaron al menos tres registros en domicilios de los municipios de Ibiza y Santa Eulària en los que, supuestamente, se ofrecían servicios sexuales.

Uno de estos pisos, ubicado en el número 18 de la avenida de Isidor Macabich, ya fue registrado por la Policía Nacional el pasado mes de febrero. Entonces los agentes arrestaron a seis mujeres chinas por infringir la Ley de Extranjería y que, supuestamente, se dedicaban a la prostitución.

En los últimos años la Policía Nacional ha realizado varias operaciones contra la trata de personas en las isla, algunas de ellas muy importantes, y ha detenido a numerosas personas. Una de las operaciones más relevantes se cerró en agosto del año pasado. Fue la operación Mar contra la explotación sexual –que agentes de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) de la comisaría de Ibiza culminaron el 24 de agosto con seis detenciones en la isla, una en Tarragona y dos más en Rumanía–, y comenzó a raíz de la llamada que hizo una ciudadana a la línea gratuita y confidencial 900 10 50 90 de la Policía Nacional.

http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2017/05/31/cuatro-detenidos-eivissa-redada-trata/919450.html

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El Supremo legitima dos macroprostíbulos en Mataró

  • Una sentencia firme anula una ordenanza municipal restrictiva y el empresario anuncia que renovará las licencias que habían caducado

El Supremo legitima dos macroprostíbulos en Mataró

El terreno de Via Sergia de Mataró donde se plantea construir un macroprostíbulo (LV)

El Tribunal Supremo, tras siete años de litigios, ha dado el espaldarazo definitivo a la implantación de dos macroprostíbulos en Mataró (Maresme) al ratificar una sentencia que había emitido en 2015 el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya. Con ello, el alto tribunal confirma la anulación de los epígrafes de la ordenanza municipal que el consistorio modificó en el 2012 para evitar que los dos establecimientos se instalasen en el polígono Les Hortes del Camí Ral.

El promotor de los dos locales de prostitución -que sumaban 2.000 m²- Josep Maria Colomer Ribot, a través de sus asesores ha informado que volverá a reactivar las caducadas licencias para dos salas de fiestas con espectáculo y anexo otorgadas en 2010, para construir un burdel de 50 habitaciones en un solar del número 27 de la calle Vía Sèrgia y un segundo, más pequeño, en la calle Josep Calvet, 60. Las mismas fuentes, aseguran no compartir las restricciones impuestas por el anterior gobierno (PSC-ERC-ICV) frente a “una inversión de seis millones de euros” y recuerdan, tal como repite el tribunal “que la prostitución no está prohibida”.

 
Terreno donde se podría ubicar uno de los macroprostíbulos de Mataró
Terreno donde se podría ubicar uno de los macroprostíbulos de Mataró (L.V.)

El Ayuntamiento de Mataró, que ayer aún no había reaccionado a la sentencia en espera de un posicionamiento de los servicios jurídicos, en febrero del 2010, al conocer la intención del promotor de abrir dos grandes burdeles en un polígono industrial muy próximo al complejo universitario TecnoCampus, intentó evitar su implantación endureciendo la ordenanda municipal.

El alto tribunal detalla ahora que los artículos incorporados por el anterior gobierno municipal (PSC-ERC-ICV) a la ordenanza municipal sobre locales donde se realizan actividades de naturaleza sexual, perjudican al empresario, que denunció que la verdadera finalidad del ejecutivo local era hacer inviable la creación de los dos lupanares, una acción que, a criterio del Supremo vulnera la ley de espectáculos y actividades recreativas, así como el reglamento de espectáculos. El TS reprocha al consistorio no haber justificado las restricciones en base a otros argumentos como “evitar la aglomeración de este tipo de establecimientos e impedir la coexistencia con otro tipo de actividad”. El ayuntamiento, a criterio del tribunal, ha planteado el recurso de forma confusa y con una finalidad instrumental.

A los epígrafes modificados, el ayuntamiento incorporaba otros requisitos que hacían inviable los dos proyectos, tales como obligar a que los estacionamientos fueran subterráneos o que las habitaciones dispusieran de luz natural. Además, establecían un máximo de 500 m² para la actividad principal y destinar un 10% de la superficie a anexos. La nueva ordenanza imponía un mínimo de 12 m² para las habitaciones y un lavabo obligatorio para cada cuatro, lo que los promotores denunciaron porque “hace económicamente inviable la actividad”.

http://www.lavanguardia.com/local/maresme/20170531/423054540585/mataro-macroprostibulos-tribunal-supremo.html

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