Cómo convertirse en un sibarita sexual «low cost»

La sexóloga Núria Jorba presenta: «Sexo gourmet», un libro para vivir la sexualidad de una forma más creativa

Cómo convertirse en un sibarita sexual «low cost»

ABC

Una botella que podría ser de Moët & Chandon, una chimenea que calienta la estancia, rosas y dos pies desnudos sobre una alfombra roja. Son los restos de la pasión, que cuando se diluye solo deja dos copas de champagne por la mitad y algunos pétalos durmiendo en el suelo. También es la portada de «Sexo gourmet» (Editorial DeBolsillo), el libro que acaba de publicar la sexóloga Núria Jorba, con el que pretende romper los tabúes que muchas personas tienen al hablar de sexo. «Me di cuenta de que a muchos de mis pacientes les costaba hablar de su sexualidad, así que decidí comparar el sexo con la comida, para hacerlo todo mucho más fácil», explica esta especialista.

A diferencia de otros libros de sexología, Jorba ha querido ser realista: «En las librerías encuentras libros donde todo es ideal: hotel, velitas…La realidad, por el contrario, es tener hijos y mil cosas en la cabeza. Por tanto, era cuestión de preguntarse qué es posible y qué es idealizado», aclara. En ese ejercicio de sinceridad, Jorba no titubea al señalar que, en una pareja, una vida sexual plena tiene un «sesenta o setenta por ciento de importancia para que todo funcione». Un dato que, aunque pueda parecer exagerado, en algunas personas puede llegar «al ochenta por cien». Y eso que, a juicio de esta especialista, nuestra sociedad tiene «muy despreocupada la sexualidad». «Nos dejamos llevar al inicio y luego nos acostumbramos a comer lo mismo y de la misma manera», añade, continuando con el símil gastronómico. Aunque matiza: «Muchos exageran la importancia. Si el resto no funciona, no hay nada que hacer. Es un pilar más como lo son la convivencia, las familias de uno y de otro, el tener una estabilidad económica…».

Mejor el «low cost»

Sexo gourmet no se traduce como una guía de sexo para ricos; de hecho, la sexóloga aclara que «el «low cost» es mejor que tener dinero» porque obliga a «explotar más la imaginación». «En lugar de poder comprarnos el último lubricante con sabor a chocolate, tener que recurrir al que se vende para hacer fondue puede ser más divertido», comenta entre risas. Y resuelve: «Un picoteo divertido, mejor que un restaurante carísimo».

Respecto al universo que rodea a la pareja, Jorba se queda con laTeoría Triangular del Amor, desarrollada por el psicólogo estadounidense Robert J. Sternberg. Esta plantea los tres componentes clave de este sentimiento: intimidad, pasión y compromiso. «Lo complicado no es conseguirlos sino mantenerlos», aclara. Y es que la pasión dura «entre seis meses y un año», la intimidad «aparece sola pero a los tres años se va eliminando» y el compromiso «es lo que puede mantenerse durante más tiempo». Una radiografía que augura un futuro sentimental (y sexual) a priori complicado y quizá por ello la importancia de este libro y sus consejos. Centrando el tema en asuntos de cama, la sexóloga matiza que mantener la pasión del principio «es muy difícil». «Se pasa a un nivel de complicidad, te conoces y la persona que está a tu lado te apoya y te quiere; con ella puedes probar más cosas y hablar más de este tema», resume. En este aspecto, la evolución es clara: «De la pasión y la fogosidad se pasa a la complicidad y la calidad». Siempre manteniendo la atracción física, claro: «Si no te gusta la piña, yo no te puedo obligar a que comas piña». El futuro parece ser un análisis cuidado de los ingredientes. Barato no siempre significa tirarse a las ofertas.

Algunos trucos para mantener la pasión

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Emma, el mundo donde el sexo, prostitución y pornografía ya no son tabúes

En su reciente novela Emma, Francisco Hinojosa crea un mundo en el que el sexo, la prostitución y la pornografía dejan de ser tabúes dentro de la sociedad para ser aceptados por todos y donde se explota de manera sana y responsable la libido de jóvenes, adultos y personas mayores.

Todo esto se concentra en la ficticia Escuela Bataille de Sexo y Prostitución de Francia, donde se imparten carreras universitarias para llegar a ser desde una estrella de porno, hasta una prostituta, pasando por un administrador de burdeles.

“Algo que no podría ser posible en algunas sociedades de nuestro tiempo, sobre todo como la mexicana y la norteamericana, que son moralinas. Este libro es una posibilidad para quienes estén a favor y en contra del tema”, señala el escritor.

En entrevista, agrega que en un principio trató de contextualizar esta escuela en México; sin embargo le pareció imposible pensar que los habitantes de la ciudad recibieran con entusiasmo a los estudiantes de primer ingreso en este colegio.

Por esto, decidió trasladar su idea a Francia, “donde la sociedad es menos hipócrita que la nuestra”, y hay mayor apertura al tema del sexo.

De acuerdo con el cuentista, Emma es el resultado de fragmentos de Cenicienta y Harry Potter, donde cuenta la historia de una joven, cuyo título del libro lleva su nombre, es huérfana y vive con sus tíos, quienes la maltratan, hasta el día que recibe una carta donde le notifican su ingreso a la Escuela Bataille de Sexo y Prostitución.

Señala que a través del humor y el juego es como logra dar cabida en este contexto, lleno de sexo, platillos afrodisiacos y deseo, a Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Kafka o Camilo José Cela, “mediante guiños y referencias a ellos y sus obras”.

Es por esto que la lectura es diferente para todos los lectores: “quien tenga la referencia del monumento a Cipote de Archidona, tendrá una concepción diferente a quien no haya leído a Camilo José Cela, por ejemplo”, comenta el autor.

http://www.cronica.com.mx/notas/2014/832577.html

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PERE ESTUPINYÀ “Yo era multiorgásmico sin saberlo”: una aproximación científica al sexo

Lo difícil no es ser multiorgásmico, sino conseguir experimentarlo como algo extremadamente placentero. (Corbis)

Lo difícil no es ser multiorgásmico, sino conseguir experimentarlo como algo extremadamente placentero. (Corbis)

El científico Pere Estupinyà ha protagonizado una de las aproximaciones al sexo más innovadoras y originales de los últimos años que, a buen seguro, revolucionará nuestra mente y quizá también nuestro comportamiento. En La ciencia del sexo (Debate), el autor relata numerosas anécdotas, consejos prácticos, reflexiones profundas, y respuestas a qué nos ocurre cuando estamos disfrutando de la actividad que más nos interesa, pero que paradójicamente la ciencia tiene más reparos en explorar. Por ejemplo, ¿podemos ser multiorgásmicos sin saberlo? Así responde Estupinyà en primera persona:

Cuando escuchaba a los practicantes de sexo tántrico asegurar que todos los hombres pueden controlar sus músculos eyaculatorios y ser multiorgásmicos, la verdad es que era bastante escéptico. Me imaginaba a alguien haciendo el amor, eyacular y continuar como si nada, y sinceramente no lo veía nada claro. Por eso, cuando entrevisté a la pareja de profesores de tantra Mark Michaels Patricia Johnson, una de las cuestiones que quería abordar era ese misterio del multiorgasmo masculino.

Introduje el tema con cuidado, pues sabía que a los practicantes de tantra no les sienta demasiado bien que todo el mundo se interese por este aspecto concreto de su sexualidad, que en realidad ellos consideran secundario. De hecho, el sexo es un aspecto menor de esta filosofía nacida en la India alrededor del siglo V, que guarda estrechos vínculos con el taoísmo, el hinduismo, el budismo y prácticas como la meditación y el yoga, y cuyo objetivo en la pareja es trabajar la conexión emocional, física y espiritual. De hecho, en lo referente al aspecto estrictamente sexual, la finalidad de sus largas sesiones de caricias e intimidad física no es tener muchos orgasmos, sino acumular gran cantidad de energía sexual que, según ellos, vigoriza cuerpo y mente.

Muchos hombres recurren a pensamientos inhibitorios para intentar, normalmente sin éxito, retrasar la eyaculaciónEsta concentración de energía sexual la consiguen manteniéndose el máximo tiempo posible en ese estado intensísimo de excitación y sensibilidad extrema preorgásmica, que parece de no retorno, pero que ellos pueden controlar y dilatar de manera que cuando al final se alcanza el clímax, la emisión de energía se experimenta como una liberación. Incluso si se decide evitar el orgasmo, esa energía sexual puede quedarse en el interior del cuerpo y hacernos sentir muchísimo más vitales. Interesante, muy interesante. Pero, para qué engañarnos, yo lo que quería era aprender a ser multiorgásmico. La sorpresa fue mayúscula. ¡Ya era multiorgásmico sin saberlo! De verdad, ésta fue una de las grandes revelaciones durante la preparación de este libro. Yo ya había sido multiorgásmico en el pasado, lo que ocurría es que mis multiorgasmos habían pasado desapercibidos. Me explico.

La clave está en el punto de no retorno, ese momento en que en los hombres se produce un aumento de sensibilidad genital, notamos la inmediata llegada del orgasmo, y sabemos que eyacularemos automáticamente a los pocos segundos aunque detengamos cualquier estimulación. Sí, es justo ese punto que a veces aparece por sorpresa antes de lo previsto y genera un considerable fastidio. A casi todos nos ha pasado.

Retrasando la eyaculación

Con el tiempo uno aprende a controlar ritmos, a saber en qué posturas la fricción nos excita “demasiado”, a utilizar los recursos de pensar en la nevera, el jefe, o recrear en la mente cualquier imagen que minimice la excitación (sí, chicas, por patético que resulte, muchos hombres recurren a pensamientos inhibitorios para intentar –normalmente sin éxito– retrasar la eyaculación). Cuando todo esto falla y notamos que se aproxima el punto de no retorno, otra opción es ingeniárselas para salir, parar unos segundos con la excusa del cambio de postura, comprimir los músculos pélvicos, sentir una especie de pulsaciones relativamente placenteras en el pene que pueden ir acompañadas de la expulsión de unas gotitas de líquido, notar a continuación un poco más de relajación, y sin perder la erección poder volver al coito casi como si empezara de nuevo.

Necesitamos un control mental para focalizar nuestra atención y sensibilidad en otras zonas fuera del área genitalMuy bien, pues justo esto es ser multiorgásmico. La enorme diferencia entre mis pulsaciones pseudorgásmicas y las de los practicantes de sexo tántrico era que ellos sabían reconocerlas, ensalzarlas y disfrutar del momento. Durante mis orgasmos encubiertos yo estaba luchando por inhibir el placer y evitar la eyaculación. En cambio ellos habían aprendido a controlar este proceso, a dominar su musculatura pélvica responsable de la eyaculación y a ser capaces de vivir el momento de manera intensa distribuyendo la tensión sexual por todo el cuerpo en lo que llaman un “orgasmo corporal”. Y evidentemente continuar si lo deseaban.

La diferencia entre una experiencia y otra era abismal, y esto es lo complicado de alcanzar y lo que requiere entrenamiento. En realidad, lo difícil no es ser multiorgásmico, sino conseguir experimentarlo como algo extremadamente placentero sin que desencadene la eyaculación. No pretendo hablar de mi vida, pero el día en que tras varias pruebas de repente noté esas pulsiones escaparse de los genitales y subir por el cuerpo generando escalofríos incluso en los brazos, me pareció estar sintiendo algo que ya me habían descrito algunas mujeres.

Semejanzas con el multiorgasmo femenino

Los tántricos hablan de dirigir la energía sexual hacia el interior del organismo distribuyéndola por todos los chacras del cuerpo e impregnando su espíritu. Está bien, cada uno utiliza su lenguaje, y al final todos nos referimos a lo mismo. Pero lo que está claro es que necesitamos un control mental para focalizar nuestra atención y sensibilidad en otras zonas fuera del área genital, que se puede entrenar, y que no es nada místico.

Los orgasmos sin eyaculación son claramente menos intensos, pero de verdad el cuerpo queda en un estado de mayor sensibilidadLos orgasmos sin eyaculación son claramente menos intensos, pero de verdad el cuerpo queda en un estado de mayor sensibilidad, no se pierde ni un ápice de erección, se puede continuar con energía renovada, y el último orgasmo en el que nos liberamos del todo se vive con mucho más placer. Es imposible comprar, pero tengo la impresión de que no debe de ser tan diferente del multiorgasmo femenino.

He preguntado a investigadores y buscado bibliografía científica, pero nadie me ha podido explicar el mecanismo fisiológico por el que el orgasmo tras una sesión maratoniana de estimulación se vive mucho más intensamente que uno rapidillo de cuatro minutos. La mayor sensación de saciedad sexual podría deberse a más liberación de prolactina tras el orgasmo, y quién sabe si la intensidad del placer por una mayor acumulación de dopamina, activación más extrema del sistema nervioso simpático o algún efecto psicológico como la sugestión.

La visión normativa de la sexualidad

A ningún científico se le ha ocurrido estudiar qué ocurre con los practicantes del sexo tantra durante un encuentro sexual de dos horas, o utilizarlos para investigar la separación entre el orgasmo y la eyaculación. Sin duda podrían ofrecer información interesante, y fue una sorpresa ver que la ciencia normativa ni lo había contemplado. En realidad, la ciencia del sexo es bastante conservadora, y por mucho que diga, está demasiado influenciada por el obsoleto concepto de “normalidad”. Los miembros de diferentes comunidades sexuales tienen más interés hacia la ciencia que a la inversa.

A Mark y a Patricia les vi varias veces más en el Pleasure Salon que organizaban cada último jueves de mes en el Happy Ending Lounge del Lower East Side en Nueva York. Allí se reunían toda clase de personas sex-positivepara compartir experiencias y charlar de manera distendida, desde parejas poliamóricas hasta practicantes de sadomasoquismo, espectáculos burlesque, escritores de columnas eróticas, personas con diversas orientaciones sexuales, y otras interesadas en tantra o cualquier otra expresión sexual. Pero más allá de esto, lo que recibí fue un interés absoluto por mis aportaciones científicas.

Confieso que yo esperaba más reacciones negativas del tipo “¡qué sabrá la ciencia de esto!”, pero todo lo contrario. Mark, en concreto, tenía un profundo interés por la neurociencia y, en general, todo el mundo sentía que lainformación científica podía complementar algunas de sus experiencias. Y es que comprender la diversidad puede ser una vía para aceptarla y no tener una visión tan cerrada y normativa de la sexualidad.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-05-05/yo-era-multiorgasmico-sin-saberlo-una-aproximacion-cientifica-al-sexo_123335/

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HISTORIA DE LA PROSTITUCIÓN EN EUSKAL HERRIA

HISTORIA DE LA PROSTITUCIÓN EN EUSKAL HERRIA

Colección: ORREAGA

Autor: ROQUERO, Mª ROSARIO

Edición: 1

ISBN: 978-84-15313-74-8

– El libro en la prensa

– Leer fragmento

 

– Datos técnicos

Fecha de publicación: 01/03/2014

Páginas: 204

Peso: 278 gr

– Sinopsis

Este breve pero concienzudo estudio aborda, por primera vez de forma sistemática y desde un punto de vista histórico, la evolución de la prostitución en Euskal Herria. Arrojando luz sobre un fenómeno que, tanto en crónicas como en archivos oficiales, se ha intentado ocultar durante siglos, Charo Roquero nos ofrece una extraordinaria panorámica que recoge al detalle la forma de vida de miles de mujeres de nuestro país. Empujadas por la desesperación o por el acomodo, la mayoría de ellas tuvo que enfrentarse a la clandestinidad, a la vergüenza, al miedo a las instituciones y a una hipócrita moral cristiana. Un trabajo que recupera para las luchas actuales la memoria de un colectivo despreciado por la sociedad y olvidado por la historia.

– Más sobre el autor

CURRÍCULUM de ROQUERO, Mª ROSARIO

ROQUERO, Mª ROSARIO

Licenciada en Historia Moderna por la Universidad de Deusto y en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, es autora de diversas colaboraciones en enciclopedias sobre la Historia Contemporánea de Euskal Herria, además de otras más específicamente sociológicas. Apasionada de la investigación histórica y asidua colaboradora del Boletín de Estudios Históricos donostiarra, donde ha publicado artículos como El derecho de Asilo o El caso Idiaquez, ha dedicado gran parte de su vida a la recuperación de la memoria de Altza y al estudio de la Primera Guerra Carlista.
BIBLIOGRAFÍA de ROQUERO, Mª ROSARIO

http://www.txalaparta.com/libro/8877/historia-de-la-prostitucion-en-euskal-herria/

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Lucatto, el ‘escort’ más reputado de Europa: El guardián del diario secreto

Leonardo Lucatto, exescort de lujo

Leonardo Lucatto, exescort de lujo (Jorge París)

Leonardo Lucatto (brasileño de 35 años) fue uno de los ‘escorts’ de lujo más demandados de Europa y entre sus clientes había futbolistas y políticos. Ahora está casado y retirado del mundo del sexo. «En general, nunca cobré menos de 150 euros la hora, aunque si me solicitaban servicios adicionales la cifra podía llegar a los 500», afirma. Acaba de publicar una novela autobiográfica en la que narra su vida como prostituto experto en sadomasoquismo.

Leonardo Lucatto es uno de los ‘exescorts’ de lujo más reputados de Europa. Experto en bondage y en sadomasoquismo, entre su agenda de clientes hay desde futbolistas hasta sacerdotes y políticos, pero a lo largo de la entrevista nunca menciona un nombre a pesar de adentrarse sin tapujos en los terrenos más escabrosos del sexo y la prostitución. Lucatto lleva dos años retirado del mundo de los acompañantes, pero todavía se considera un profesional de la discreción: «Jamás desvelaría la identidad de un cliente por dinero», asegura. Acaba de publicar una novela autobiográfica: «El guardían del diario secreto» Lleva dos años retirado, pero solo tiene 35 años. ¿Por qué este libro ahora? Tenía una profesión a la que dedicaba muchísimo tiempo. 24 horas al día, con total disponibilidad. Tenía cuatro teléfonos y viajaba por todo el mundo. Pero ahora llegó el momento de vivir mi vida, de dedicarme a mi familia, a estudiar, a formarme… En el libro cuenta que fue su abuela la que le introdujo en el mundo de la prostitución. Ella no me introdujo. Tenía casas de alterne y había dedicado su vida a la prostitución. Toda la familia lo sabía. Eso hizo que en mi casa el sexo nunca fuera un tabú. Siempre tuvimos mucha libertad con ese tema y desde muy jóvenes nuestra abuela nos contaba en qué consistía su profesión. Dejando de lado la trata de blancas, ¿la prostitución se ejerce por necesidad o por vocación? Sí que es verdad que hay mucha gente que llega a este mundo con la esperanza de ganar dinero. El famoso dinero fácil, que al final no es nada fácil, porque se trata de un trabajo como otro cualquiera, con su agenda, sus horarios y sus obligaciones. Pero en mi caso fue una decisión racional, no una necesidad. Vengo de una familia de clase media, sin apuros económicos. Mientras estudiaba estuve cuatro años haciendo mis pinitos, pero al final decidí dedicarme de forma plena y exclusiva a este trabajo con un objetivo: ser el mejor. Estaba especializado en bondage. En el libro describe auténticas performances con roles muy determinados. Cuando trabajaba, ¿era usted mismo y se dejaba llevar o interpretaba un papel? Era una interpretación, un personaje, sin duda. Yo solo decía lo que la gente quería escuchar. Me pagaban por eso. Yo actuaba porque tú me pagabas. Mi obligación era cumplir tu fantasía. Ahora bien, tampoco era ningún hipócrita. Solo un profesional. Es como cuando acudes a un hotel de lujo y todo el mundo te sonríe y te trata con cortesía. No es falsedad, es negocio. También fue actor porno. ¿Qué diferencias hay entre el porno y la prostitución de lujo? Sí, hice una película que se vendió en EE UU que tuvo mucho éxito y algunos vídeos. Hay muchos actores porno (tanto chicas como chicos o travestis) que también se dedican a la prostitución. Pero no tiene nada que ver. Yo actuaba ante mi cliente y un actor lo hace ante la cámara, donde hay un director. En la prostitución tú eres el director y el responsable de todo lo que ocurre en la escena. Si entras en mi casa y estás una hora conmigo, yo soy responsable de tu bienestar. Te tengo que cuidar. ¿Qué ocurriría si te pasa algo, si te da un infarto? Hay mucha gente que entra en este mundo por el dinero fácil, pero no es nada fácil Sí, pero en ambos trabajos se tiene sexo con otras personas por dinero. Sin embargo, en el porno hay un star system muy reconocible y sus profesionales se exhiben ante los medios sin ninguna vergüenza. Y eso no es tan común entre los ‘escorts’ de lujo. ¿Por qué tanta oscuridad? ¿Es por la discreción que le deben a los clientes? Puede ser. En Austria, donde trabajé un tiempo, existen hoteles donde los famosos y políticos acuden sin que nadie les vea. Máximo secreto. Pero yo no creo que sea por los clientes. Más bien me parece que es por una cuestión política. ¿Cuánto cobraba por sus servicios? Dependía de muchas cosas. De lo que me pidieran, del tiempo que tuviera que estar disponible… no era lo mismo la contratación por semanas que por horas. Y tampoco cobraba lo mismo cuando estaba empezando que cuando ya era un experto. En general, nunca cobré menos de 150 euros la hora, aunque si me solicitaban servicios adicionales la cifra podía llegar a los 500. ¿Se siente orgulloso de su pasado? No, orgulloso no, pero sí realizado. He hecho un acto social. Hay muchas parejas que acudieron a mí y que han mejorado su relación gracias a mi servicio, que siempre fue de primera calidad. ¿Qué es lo que más buscaban los clientes? ¿Compañía?, ¿afecto?, ¿solo sexo? Hay gente que se siente muy sola y únicamente quiere charlar. Otros van solo para tener sexo de cinco minutos. Y otros acudían para aprender, como en el caso del sadomasoquismo, donde se necesita un maestro, porque sobre este campo no hay mucha información disponible. Yo les descubría nuevos mundos, sus fetiches, sus fantasías. Era como un sexólogo, pero un sexólogo de la vida, que vale mucho más. No quiero desprestigiar a estos profesionales, pero ellos trabajan estudiando. Yo lo he vivido. Más vale la práctica que la teoría. ¿Tienen los sexólogos ideas equivocadas sobre el sexo? Muchas. El sexo es sobre todo una vivencia, no un estudio. Por ejemplo, sobre el tema de la lluvia dorada. Si tú acudes a un sexólogo preocupado porque tienes la fantasía de que te meen en la cara, él te va a contar las mil teorías que aparecen en los libros. Pero conmigo todo era mucho más natural y sencillo. Si te gusta pues te gusta, no hay que darle tantas vueltas. En su libro cuenta como hay grandes ejecutivos que preferían acogerse al rol de sumiso cuando practicaban sado. ¿Tenía alguna relación con su papel de líderes en la vida real? Hay de todo. Muchos ejecutivos con exceso de presión en su vida diaria acudían al bondage como válvula de escape. La sexualidad es infinita, pero con la vida el ser humano se va cuadriculando. Y de ahí sale lo peor, que es culpar a la bebida o a la droga de tus actos sexuales. No, la verdad es que tú querías eso, pero has puesto el alcohol como excusa para llegar hasta donde querías llegar. ¿Había muchos casos de infidelidad entre su clientela? Depende, yo considero infidelidad dejar de amar a tu pareja. También me contrataban muchísimas mujeres, y eran más exigentes que los hombres Me refiero a que actuasen escondiéndose de su pareja. Cuando alguien entraba por la puerta yo no hacía preguntas sobre su vida. Yo no soy tu pariente o esposa. Soy un profesional. Le contrataban tanto hombres como mujeres. ¿Hay diferencias entre lo que le pedían? Sí, me contrataron muchísimas mujeres. Ellas eran mucho más exigentes y buscaban más  la compañía. Normalmente eran grandes profesionales solteras que te contrataban para que fueses con ellas a alguna fiesta o cualquier otro acto social. Pedían detalles que los hombres solemos dejar de lado, como abrirles la puerta o retirarles la silla. No querían el típico chulazo creído. Querían ser tratadas como damas. Pero también tenía muchos casos de «mi marido no llega». Esa frase se me ha quedado grabada. La decían mucho. El marido no las satisfacía porque no sabían cómo tratarlas o dónde tocarlas. Eso no era una infidelidad, porque en realidad estaban intentando recuperar su amor. Acudían a mis servicios y entonces ellas descubrían su sexualidad y empezaban a conectar mejor con sus esposos. Yo era como un eje de unión. No es lo mismo un gigoló (que solo sirve a mujeres), que un chapero (solo va con chicos) o un escort, que ofrece servicios de compañía completos, tanto para hombres como para mujeres. Es como comparar a un periodista del corazón con otro de deportes. ¿Se considera heterosexual, bisexual u homosexual? Amo a hombres y mujeres por igual. ¿Desde pequeño? Desde que entendí lo que era la sexualidad. ¿La orientación sexual nace o se hace? Sobre ese tema hay gente más preparada que seguro que tiene una opinión más formada. Yo no tengo teorías al respecto, pero creo que las personas pueden cambiar y optar en su vida. ¿Cree que la prostitución debería legalizarse? Yo no es que esté a favor ni levante ninguna bandera. Yo levanto mi bandera, porque he llegado hasta aquí solo, sin la ayuda de nadie. Yo sí la legalizaría. Ahora mismo, con la crisis que hay, con todas esas familias buscando comida en la basura… ¿Tú sabes la cantidad de dinero que mueve el mundo de la prostitución? ¿Por qué no hacemos como en Holanda o en Alemania, donde sí es legal? Ahora mismo hay prostitutas ganado 2.000 o 3.000 euros al mes y que no cotizan ni pagan impuestos. Eso sería dinero para el estado. Además, si la prostitución se legalizara, habría menos paro. ¿O es mejor ser hipócrita y dejar que la gente siga buscando comida en la basura? Haz una prueba, teclea en Google «Escorts España» y verás cuantos anuncios salen. Muchísimos. Y si hay anuncios es porque hay gente detrás trabajando, porque los anuncios se pagan. Ha desarrollado su profesión en Italia, Alemania, Francia, España… ¿es cierto que la sexualidad se vive de forma distinta dependiendo del país? Depende. Mi familia por ejemplo venía de una tradición católica, apostólica y romana. Mi bisabuelo era de un pequeño pueblo de la Toscana y viajó a Brasil a buscarse la vida. Ella eligió su camino y no influyó el país. Pero sí que es cierto que Brasil vende sexo desde siempre. Sexo y samba. Aunque Italia, por ejemplo, no vende esa imagen pero es donde más funciona la prostitución en la calle y donde operan las mayores mafias de tratas de blancas del mundo. Yo no vendía solo mi cuerpo. Yo me diferenciaba por mi clase, mi cultura y mis conocimientos Pero el trato con los clientes, ¿cambia dependiendo de la nacionalidad? Sí, hay muchas diferencias entre una francesa y un inglés. Pero creo que no es tanto por la personalidad sino por la economía. Si te gastas 350 euros la hora, como español que estás en un país en crisis quieres aprovechar esa hora al máximo. En Dinamarca pueden pagar una hora y a los cinco minutos quedarse contentos e irse. ¿Cómo llegó a tener tanto éxito? ¿Cuál era la clave? Yo no vendía solo mi cuerpo. Había chicos muchos más guapos que yo. Yo me diferenciaba por mi clase, por mi cultura y por mis conocimientos de sadomasoquismo. También era consultor de parejas. Escuchaba, intentaba que la otra persona pasara un rato agradable. Siempre he sido muy profesional pero a la vez muy humano en el trato. Ahora está casado. ¿Es posible tener una relación a largo plazo dedicándose a la prostitución? Yo conocí a mi actual pareja cuando estaba trabajando y mira, hasta hoy. Nunca hubo conflictos. Eso sí, siempre me preguntaba lo mismo: «¿Por qué no paras? Ya tienes tu casa, dinero, no necesitas nada más». Y yo sí necesitaba más. No quería dejarlo hasta estar totalmente seguro y tranquilo. Ahora estoy jubilado, aunque suene un poco raro eso de jubilarse a los 35 años. ¿Y cómo es el sexo en pareja cuando estás experimentando todo el día fuera de casa? El sexo no se vive con la pareja. Con la pareja vives el amor y dentro del amor ya vives el sexo. Yo no descubrí el sexo con mi pareja. Yo era un profesional y ya lo sabía todo. Fue mi pareja la que me descubrió. En su libro no da nombres, pero asegura haberse acostado con muchos futbolistas famosos. ¿Nos da alguna pista para satisfacer el morbo de los lectores? Cuando mi cliente pagaba lo hacía también por la discreción y la privacidad. Jamás desvelaría la identidad de un cliente por dinero. Hay mucha gente que lo hace, sí, pero no es mi caso. En cuanto a los futbolistas, si eran del Barça, del Madrid… Digamos que eran nivel de Champions League. Y hasta ahí puedo leer. No solo futbolistas, también sacerdotes, políticos… ¿qué tipo de políticos acudían más a sus servicios, los de derechas o los de izquierdas? En el sexo y en el sado no existe la ideología. Existe la persona. Siempre sabía cuál era su partido, por supuesto, pero ahí entra la privacidad. Ten en cuenta que muchas veces me hacían firmar un contrato blindado que me prohibía dar ninguna pista o detalle sobre nuestra relación. Eso incluía el partido político, la edad… a veces hasta se presentaban con abogados. Me hacían firmar contratos en los que se me prohibía desvelar la identidad de mi cliente¿Ha sufrido alguna vez un gatillazo? Tu cuerpo siempre tiene un límite y tú debes saber dónde está. No puedes pretender acostarte con 50 personas en un día y luego seguir rindiendo igual. Es como un aforo. Ya, pero, ¿no le ha ocurrido nunca que su cuerpo pudiera pero su mente no? Por ejemplo, con un cliente que le resultara desagradable. Con estas cosas hay muchos factores que se deben tener en cuenta. El primero es ser un profesional. No estás ahí para evaluar a esa persona como guapa o simpática. No estoy ahí para que seas mi tipo. No existe mi morbo, existe tu morbo. Luego está la humanidad. Como profesional, si me contratas tengo que intentar sacarte el máximo morbo y partido, que estés a gusto conmigo. Además, ten en cuenta que muchas veces ni siquiera llegaba a tener una relación sexual completa, sobre todo en el sadomasoquismo. Pero el sexo no deja de ser algo muy íntimo. ¿Tampoco le ha pasado lo contrario, que se enamorase o se sintieras atraído por un cliente? Ninguna vez. Nunca. La gente del gremio me solía decir que yo era un mercenario de primera. Sí, lo era. Estaba allí por el dinero. Punto. No juzgaba a la gente por su belleza o su carisma… Mientras me pagasen la tarifa yo trataba a todos igual. Sí que había gente más simpática, menos simpática, más abiertos, más cerrados (como los sacerdotes). Pero era una relación profesional, no personal. ¿Cómo se las apañaba la gente famosa para no ser descubierta? Era como una película de James Bond. Entrabas por una puerta secreta, salías por otra. A veces hasta se ponían peluquín. Otras incluso tenía que cogerme vuelos para ir a otros países. Se publica mucha rumorología sobre este mundo en las revistas del corazón e Internet. ¿Resulta fiable lo que cuentan estos medios? Puede llegar a ser fiable, pero hasta cierto punto. A veces exageran. ¿Por qué un actor famoso contrata a un escort con tantos fans y admiradores dispuestos a tener sexo con él? Porque yo no les trataba como ídolos, sino por lo que eran: personas normales y corrientes. Eso es lo que buscaban. En el libro cuenta experiencias muy fuertes: fisting, orgías con travestis… ¿ha habido algo que se negara a hacer? Nunca me ha chocado o impresionado nada, porque siempre intentaba entender la fantasía de la otra persona. Pero hubo un caso que cuento en el libro y que me produjo mucha tristeza. Un sumiso me ofreció una cantidad extra para hacer una sesión privada en su casa en la que teníamos que llegar «hasta el final». Quería que yo acabara con su vida. Se trataba de un señor que llevaba más de 30 años practicando sadomasoquismo y pensaba que la forma total de entregarse a un amo era entregar su vida. Pero la vida no tiene precio. Rechacé. Luego leí en un periódico que otro sí había aceptado el trabajo. Por eso la prostitución se tiene que legalizar. Así estas cosas no pasarían. Y dejaría de ser un mundo tan oscuro. Se ve oscuro, sí, pero en realidad hay mucho más claros que oscuros.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2081424/0/leonardo-lucatti/prostitucion-escort/paro/#xtor=AD-15&xts=467263

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«Memorias de una puta» Mari Cielo Pajares

La hija de Andrés Pajares, instalada en Estados Unidos, presentará una novela con tintes autobiográficos

Mari Cielo Pajares se «adentra» en el mundo de la prostitución

ABC

Desde hace unos años la hija del actor Andrés Pajares, Mari Cielo, abandonó los escándalos familiares contados cual «reality show» en los platós de televisión para instalarse en Los Ángeles (California) y dedicarse por entero a preparar guiones cinematográficos, lo que más le gusta hacer a nivel profesional, que en lo personal se supone que tendrá otras distracciones. Retirada de las polémicas y sin que su familia nos sorprendiera con nuevos ingresos hospitalarios, trifulcas con violencia incluida o acusaciones de todo tipo, Mari Cielo reaparecerá en abril en Madrid y lo hará con su último libro debajo del brazo, «Memorias de una puta», con el que prueba fortuna por primera vez en la no ficción,ya que se supone que este libro está basado en la experiencia de mujeres que ha conocido e incluso en su propia vida.

«Memorias de una puta» es la historia de Antonia, una mujer normal y corriente, a la que la crisis económica la sorprende hasta el punto de que se mete en la prostitución para salir adelante y mantener a su madre. Según anuncia la nota de la editorial MR Mari Cielo pasa de la risa al drama a través de su experiencia y es que esta vez se ha inspirado en capítulos vividos en primera persona y en relatos que le han contado amigas o mujeres que ha tratado lo suficiente como para poder contar sus historias. Para promocionar y hablar de su libro la hija de Pajares viajará a España el próximo 4 de abril y se supone que hará su ronda de televisiones y entrevistas en la que se anuncia como su vuelta al ruedo mediático. Será Mari Cielo quien cuente qué parte de su vida le ha servido para este libro y explique las historias que, según anuncian, son más normales de lo que imaginamos. Acabar en la prostitución como único medio de salir de la crisis es algo que, por desgracia, sucede más lo que muchos imaginan.

Encantada con su vida en Los Ángeles, Mari Cielo hará un paréntesis ya que su idea es volver en cuanto pueda a su actual vida y seguir luchando por tener su hueco en el mundo de los guionistas. Para el recuerdo quedan las broncas familiares que relataron en primera persona y que terminaron con el ingreso de Pajares en un psiquiátricodespués de aparecer con un arma en el despacho de abogados que lleva sus asuntos. Desde entonces el actor vive casi retirado de todos y aunque en algunas ocasiones se ha hablado de su vuelta a los rodajes lo cierto es que hasta la fecha no ha habido resultado. Nada que ver con su amigo y compañero de tantas galas Fernando Esteso quien de la mano deSantiago Segura reaparecerá en la nueva entrega de «Torrente».

http://www.abc.es/estilo/gente/20140305/abci-mari-cielo-201403042201.html

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Las fantasías sexuales más comunes entre las mujeres

El sexo en espacios públicos es una de las fantasías más frecuentes entre las mujeres. (Corbis)

En grupo, mientras otros miran, en espacios públicos, con amantes mucho más jóvenes, con actores, haciendo de dominatrix o de sumisa. Estas son algunas de las fantasías sexuales más comunes entre las mujeres, ya sean jóvenes, mayores, casadas o solteras. Lo cuenta y, sobre todo, lo recrea para deleite del lector, la periodista y escritora (erótica) Celia Blanco en Con dos tacones(La Esfera de los Libros). Disfrutar al máximo del sexo es un arte, tan creativo como necesario y que puede y debe aprenderse. Es más, para la autora,todos tendríamos que tener “la sana costumbre de invertir mucho más tiempo en sexo. Es algo fundamental en nuestras vidas”.

Sin complejos ni tabús, Blanco se regocija en los placeres más íntimos de las mujeres. Con un tono desenfadado, y en ocasiones canalla, narra en forma de historia aquellas fantasías más recurrentes que, aunque poco tienen que ver con convencionalismos e imaginarios construidos en torno al amor romántico, están instauradas en lo más profundo de la psique femenina. Después de interrogar a mujeres de toda edad y condición para documentar los cuentos eróticos que componen el libro, la escritora rompe con un primer mito: las mujeres que más disfrutan en la cama no son las jóvenes, sino las maduritas.

“Las mujeres le cogemos el punto al sexo cuando ya somos mayores, cuando sabemos lo que realmente queremos. Yo, que nunca he tenido problemas en acostarme con quien quisiese, con 20 años me iba a comer el mundo, pero ahora (21 años después) es cuando realmente disfruto de las relaciones sexuales”, asegura Blanco. Quizá por ello cree que la mejor educación sexual no es la que se recibe en los libros o el colegio, sino en la cama. “Las mujeres de entre 35 y 45 años han tenido una educación sexual muy buena, pero porque se preocuparon en encontrarla por ellas mismas”.

Una condición que reúnen, en mayor medida, “las mujeres que fueron universitarias, con profesiones liberales y que empezaron a vivir solas a edades tempranas”. Sin embargo, esta “libertad” ha dejado de ser la norma entre los más jóvenes, y las diferencias generacionales en lo que respecta a esta educación sexual basada en la práctica y la experimentación, observa la autora, comienzan a notarse. “Las jóvenes son menos pudorosas que las mayores, sí, pero que la actual situación no les permita hacer su vida, que sigan sin emanciparse, supone un freno”.

Plenitud sexual en la madurez: “sabemos mejor lo que queremos”

Para Blanco, las mujeres cada vez son más conscientes de que hay vida (sexual) más allá del matrimonio o de la pareja y hoy en día ya es frecuente “sentirse con la fuerza suficiente como para saber que si no somos felices podemos dejar a la persona con la que estamos porque ya no es una rareza divorciarse o dejar a un novio. Muchas mujeres con 50 o 60 años deciden separarse, a pesar de llevar casadas toda la vida, porque saben que el sexo no se limita a una edad o a una condición concreta”.

Ni hablar de príncipes azules. Basta con leer el subtítulo de su obra: Las fantasías sexuales de las mujeres que dejaron de soñar con ser princesas.“Por favor, no necesito que ningún príncipe me corone. A las mujeres nos apetece compartir, gozar y disfrutar de los encuentros sexuales, ya se trate de orgías veraniegas o de un lío con un joven que viaja en el mismo vagón del Ave (en referencia a dos de los cuentos eróticos recogidos en el libro). A mí me cuesta mucho creer en los príncipes azules, pero bueno, nos hemos criado así y eso aún peso mucho”, reconoce.

¿Princesas? ¿Para qué? Se pregunta la autora en la introducción del libro, que anticipa el tono desenfadado, y un tanto canalla, de las historias eróticas que recoge. “Nos transformamos en las protagonistas absolutas de nuestros mejores cuentos, esos en los que nos acostamos con quien nos da la santa gana, sin rendirle cuentas a nadie y sin ninguna necesidad de justificarnos. En vez de un príncipe queremos dos. A veces hasta más de tres. Que nos vean, que nos aten, que se dejen atar. Que haya otras mujeres, que nuestros amantes sean más jóvenes. Que elijamos y sepamos hasta los detalles más escabrosos de nuestra fantasía”.

El novio de la hija de la vecina del quinto

La heterogeneidad de las fantasías sexuales aumenta con la edad, y hay casi tantas como mujeres, pero indudablemente unas se repiten más que otras. “Que nos miren mientras mantenemos relaciones es algo que suele excitar a muchas mujeres, casi tanto como el sexo oral”, que es otro de los placeres siempre presentes en la imaginación femenina. Otra de las fantasías prototípicas: “tener relaciones con otras mujeres”. Sí, los encuentros lésbicos son los reyes de las fantasías femeninas.

Entre las maduras, sobre todo a partir de los 40 años, explica Blanco, “las relaciones sexuales con chicos mucho más jóvenes forman parte del guion de todas sus fantasías. Sea del tipo que sea, siempre tienen como protagonista a un hombre joven”. Para prueba, ‘El novio de la hija de la vecina del quinto’, uno de los cuentos que componen el libro. Sería inútil cualquier intento de reseña. Léanlo. Escandalícense de placer o de conservadurismo. Además, como apunta la autora, “tener fantasías no tiene por qué deberse a que el sexo no funcione bien en la vida real. En la mayoría de los casos, se trata simplemente de buscar una vida sexual diferente a la que ya se tiene, al margen de nuestra cama”.

Entre las mujeres que aseguran contar con una vida sexual plena, existe una fantasía que siempre se repite en ellas, asegura Blanco. Se trata del sexo en grupo. “Cuando hablamos de más de dos, luego le subimos al trío y después doblamos la apuesta, hablamos respectivamente de gente que está satisfecha, muy satisfecha y plenamente satisfecha con su vida sexual”.

Los concurridos pisos orgiásticos

Entre las maduras, sobre todo a partir de los 40 años, explica Blanco, “las relaciones sexuales con chicos mucho más jóvenes forman parte del guion de todas sus fantasías. Sea del tipo que sea, siempre tienen como protagonista a un hombre joven”. Para prueba, ‘El novio de la hija de la vecina del quinto’, uno de los cuentos que componen el libro. Sería inútil cualquier intento de reseña. Léanlo. Escandalícense de placer o de conservadurismo. Además, como apunta la autora, “tener fantasías no tiene por qué deberse a que el sexo no funcione bien en la vida real. En la mayoría de los casos, se trata simplemente de buscar una vida sexual diferente a la que ya se tiene, al margen de nuestra cama”.

Entre las mujeres que aseguran contar con una vida sexual plena, existe una fantasía que siempre se repite en ellas, asegura Blanco. Se trata del sexo en grupo. “Cuando hablamos de más de dos, luego le subimos al trío y después doblamos la apuesta, hablamos respectivamente de gente que está satisfecha, muy satisfecha y plenamente satisfecha con su vida sexual”.

Los concurridos pisos orgiásticos

Con dos tacones promete escandalizar, pero no tanto a las mujeres, las verdaderas protagonistas de los testimonios que Blanco convierte en cuentos, sino a los hombres. “A juzgar por lo que me han dicho los lectores, algunos de estos cuentos gustan especialmente a los hombres”, a la par que escandalizan, reconoce la autora. Sin embargo, en la escritura de Blanco no tiene adornos forzados más allá de la naturalidad, la honestidad y el placer. Quizá sea porque, como ella misma explica, “es un tema que puedo mirar de frente por mi experiencia sexual. No me escandaliza”.

La escandalera provocada por cuestiones sexuales no parece formar parte de la mentalidad de Blanco ni del creciente número de personas que, cada vez más, se apuntan a la moda de los pisos orgiásticos o, como prefieren llamarlos sus usuarios, encuentros sexuales. “Son reuniones fantásticas y adorables en pisos a los que sólo puedes entrar con una invitación muy férrea. Allí puedes tener relaciones con quien quieras, donde quieras y como quieras”.

Al fin y al cabo, insiste Blanco, el placer es algo personal e intransferible. Cada uno tiene sus gustos y fantasías, que le puede gustar llevar a cabo o no. Eso sí, para disfrutar al máximo del sexo es fundamental la desinhibición y, sobre todo, la honestidad. “Si somos honestos con nosotros mismos podremos disfrutar más porque sabremos qué es lo que realmente nos apetece. Podrás decirte a la cara cómo quieres que te besen, te acaricien, te aten, muerdan o lleven a ese lugar fantástico al que todos vamos cuando tenemos enfrente a la persona con la que mejor nos lo vamos a pasar en las próximas horas”.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-02-23/las-fantasias-sexuales-mas-comunes-entre-las-mujeres_91974/#lpu6ntyQVn2yidjv

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Roser Amills: «Fingir los orgasmos es una mala práctica socialmente aceptada»

Para la autora, la felicidad sexual tendría que ser uno de los derechos humanos

La escritora publica el libro ‘Me gusta el sexo’, con consejos para vivir con más naturalidad nuestra vida sexual y mejorar la comunicación en la cama

Cinco juegos sexuales para hacer con tu pareja – La escritora Roser Amills nos explica cinco trucos para hacer que la vida sexual no sea aburrida y romper con la rutina

Es provocadora, abonada al morbo y a la diversión, se la ve feliz en todas las facetas de su vida y no tiene ningún inconveniente en gritarle al mundo que le gusta el sexo. Roser Amills ha editado un manual sexy y provocador que da claves para poder disfrutar plenamente de la libertad sexual. De su libro ¡Me gusta el sexo! se extrae una conclusión: nadie lo sabe todo sobre sexo. Ni el paso de dos revoluciones sexuales, ni la cada vez más notoria liberación de la mujer de sus roles arcaicos nos pueden llevar a afirmar que el sexo se ha normalizado en nuestra sociedad. Continúa siendo uno de los grandes tabúes del ser humano, especialmente a la hora de hablar de él o comunicar ciertas cosas a tu pareja. Amills deja claro que deberíamos recordar que todos existimos gracias a ese sexo, y nos invita a sentirnos más libres y a hablar de él con más naturalidad. El final del camino sería, según ella, que afirmar que nos gusta el sexo no sea un motivo de vergüenza, sino de sinceridad y felicidad que, con un poco de suerte, se vaya contagiando día a día a los demás.

-Es mujer y madre de dos hijos. Si me dice que puede pregonar a los cuatro vientos que le gusta el sexo sin que nadie se inmute empezaré a pensar que algo está cambiando…
-No. Es algo que escandaliza y seguro que hay muchísima gente que lo ve mal. He observado y me han explicado que hay gente que se queda callada, pero que luego por detrás critica esta actitud. Ante esto, insisto más y lo digo cada vez más fuerte y más claro. La culminación ha sido escribir este libro.

-¿Para animar a que las demás mujeres a que sigan su ejemplo?
-Entre otras cosas. Si hay alguien a quien no le guste oírlo, es su problema. Lo que tenemos que hacer es ejercer esta libertad sin ningún tipo de tabúes.

-¿Es lo mismo que un hombre proclame que le gusta el sexo que que lo haga una mujer?
-Es evidente que no. Hay muchos siglos de tradición en los que el hecho de que los hombres ligasen con muchas mujeres y tuvieran éxito estaba muy bien visto y les daba prestigio. En el caso de la mujer es justo lo contrario. Por suerte, ahora vivimos en un país donde existe igualdad de género y las mujeres tenemos que aprovecharla de verdad. Esto pasa por ser valientes y no jugar con la ambigüedad. Si te gusta el sexo, dilo y déjate de historias.

-¿Usted siempre ha sido una mujer valiente en este sentido, o hubo algún punto de inflexión en su vida?
-Desde niña siempre he sido atrevida y no he tenido miedo a decir las cosas, lo que sucede es que a lo largo de mi vida he tenido más respeto por el qué dirán, o el qué pensarán, y reservaba estas reflexiones sobre sexo para mi círculo más próximo.

-¿Qué ha cambiado?
-Que me he dado cuenta de que no estoy haciendo nada malo y que no pueden argumentarme lo contrario.

-Venimos de dos revoluciones sexuales. ¿Puede alguien asegurar que lo sabe todo sobre sexo?
-La revolución de los años 70 consistió en tener mucho sexo, fue una oda a la promiscuidad, al intercambio de pareja y a las orgías. En los años 90 llegó el boom de un erotismo más sofisticado, de tener un sexo, pero en tu intimidad. Para muestra, la película Nueve semanas y media. Pienso que es ahora cuando nos estamos dirigiendo hacia una verdadera normalización del sexo. Se está produciendo una nueva revolución gracias al éxito de la literatura erótica, que ha permitido una democratización de prácticas como el sadomasoquismo o los juegos sexuales. Somos capaces de ver que tener sexo es un juego maravilloso y que la verdadera libertad está en hacer lo que tú quieres y necesitas.

-¿Un cambio de mentalidad?
-No tenemos por qué pensar que una persona liberada sexualmente tiene que ser necesariamente alguien promiscuo. Una persona que sabe lo que es el sexo de verdad y le gusta disfrutarlo suele tener una pareja estable, que es con la que puedes tener más complicidad y mejor sexo.

-Nuestros educadores, la familia, el entorno, nos cargan la mochila a lo largo de los años con etiquetas que tienen como función decirnos lo que está bien o mal, lo que es normal y lo que no. ¿Dónde está la frontera entre la normalidad y el escándalo?
-La palabra normal es un concepto muy relativo, y cuando tienes una cultura que sabe lo que sucede en otros lugares del mundo y otras épocas de la historia puedes valorar que existen modas, caprichos, acciones pendulares y cíclicas que cambian, y que no tienen nada que ver con si una práctica es buena o es mala. La práctica en sí no tiene nada de malo siempre que haya mutuo acuerdo entre las partes implicadas. Nos tenemos que sacar de la cabeza el hecho de que hay cosas que están bien y otras que están mal, o normales y anormales. Hay que pensar que todo está bien, lo que pasa es que simplemente no lo conocemos o no lo entendemos.

-¿Nos ruboriza más hablar de sexo con nuestra pareja que entrar en un sex shop a comprar juguetes sexuales?
–  No nos cuesta nada evidenciar o explicar la parte más festiva y espectacular del sexo, incluso hacer ostentación de ella, pero a la hora de la verdad huimos de la parte más sencilla y directa: la comunicación. Decir si has llegado a o no al orgasmo, dónde te gusta que te toquen…nos cuesta un mundo. Tendríamos que ser lo suficientemente inteligentes como para ver que la parte lúdico festiva está controlada, pero que hay que velar por la parte más cotidiana, que es la que tenemos que trabajar más a través de nuestra empatía.

-¿Anteponemos la estabilidad a la sinceridad en nuestras relaciones de pareja?
-Cuando dices lo que quieres y deseas, te estás desnudando. Y cuando lo haces es cuando hablas con la otra persona con sinceridad y le dices lo que te gusta y lo que no. Hay que ser muy valiente para hacer un desnudo integral interior ante tu pareja.

-¿Si las cosas van bien en la cama, se solucionan los demás problemas de pareja?
– Una pareja que logra dejar de discutir y tener una buena relación sexual, que no implica necesariamente ir directamente al coito, tiene más puntos para superar todos los otros obstáculos de la vida cotidiana. Una actitud divertida, cómplice y sexualmente activa hará que se sientan más unidos  frente al problema y se podrán enfrentar a él mucho mejor. Es importante tenerlo presente porque en ocasiones, cuando hay un problema externo, descuidamos las relaciones sexuales, y esto sólo contribuye a hacer el problema más grande.

-¿Hemos mitificado entre todos el orgasmo?
-Sí, está muy sobrevalorado. El orgasmo no tiene que ser nunca el objetivo, sino parte del camino. Si estás pendiente de si hay o no orgasmo, pierdes una serie de elementos que también son muy importantes en el sexo. Además, el hecho de no centrar el coito en el orgasmo hace que los dos miembros de la pareja se relajen mucho más.

-Y de paso evitamos fingir o que nos mientan…
-Es muy triste que una mujer tenga que fingir el orgasmo para no decepcionar a su pareja, y pasa muchísimo más de lo que muchos hombres piensan. Fingir un orgasmo es una mala práctica socialmente aceptada.

-Por ahora tenemos que ser valientes y comunicativos. Abordemos ahora otro factor: hablar. ¿Qué significa hablar en la cama más allá de palabras obscenas?
-Potenciar sobre todo el sentido del humor, tener empatía con el otro para querer saber realmente cómo se siente y saber darle alegría, que muchas veces es simplemente convencer para que te explique los problemas que tiene y saber ayudarlo. Si la otra persona te está comunicando algo, hay que entender lo que te está diciendo.

-¿Y si te dice que tiene dolor de cabeza?
-Esto es un tópico clásico. Mal ella por utilizar una excusa mala, pero también muy mal él por no ser lo suficientemente inteligente para ver que lo que realmente sucede es que no sabe comunicar que hay algún problema o hay algo que la hace sentir mal.

-¿La cama es el lugar donde ponemos más excusas?
-La cama es un lugar donde nos escondemos mucho, no sólo es mentir. Nos escondemos en el sentido de que ocultamos lo que nos está pasando, como nuestras emociones. Lo mejor es que te abras porque te estás entregando al otro y él a ti, no puede haber nada más bonito.

-¿También es un tópico que los hombres están más obsesionados con el sexo que las mujeres?
-Sí. Es un tópico que viene alimentado por esta actitud de querernos hacer pasar por las princesitas de un cuento de hadas, o por fingir que no nos interesa más el sexo para convencernos de que somos más valuosas. A las mujeres también nos interesa el sexo, cuando vemos a un hombre también le miramos el culo. Lo que pasa es que no estamos acostumbradas a decirlo y tampoco lo necesitamos tanto. Lo que sí que tendríamos que reconocer es que tenemos impulsos sexuales igual que los hombres, y quizás tengamos más maneras laterales de expresarlo. Por ejemplo, para una mujer puede ser muy erótico ponerse unos zapatos de tacón y sentirse guapa. Tenemos formas distintas de expresarlo, pero calientes vamos todos (Sonríe).

-También se suele decir que el hombre es más torpe a la hora de entender las necesidades de la mujer, más allá del sexo. ¿Eso nos describe?
-Llegados a este punto también quiero destapar una mentira: la actitud de “es que el hombre no me hace esto” o “es que el hombre va demasiado rápido” no me sirve. Tendríamos que preguntarnos qué es lo que les estamos transmitiendo a ellos para que actúen así. Si no le explicas, desde la primera relación, cómo te gusta que te hagan caricias, o el amor, o lo que sea, es complicado que te entiendan, o lo adivinen. Es cierto que hay hombres que van muy a saco, pero si se lo comentas, lo más lógico es que paren y razonen. Tener sexo rápido puntualmente como un cambio de rutina también está bien y es muy excitante. Lo importante no es el orgasmo de aquel día, sino la actitud sexual.

-La experiencia con relaciones anteriores nos puede confundir y hacer pensar que dominamos un terreno en el que cada persona es un mundo…
-Podemos tener más amplitud de conocimientos como para poder hacer más cosas a medida que vamps adquiriendo experiencia y madurez, pero una relación nueva significa empezar de cero. Primero tienes que conectar con aquella persona y saber lo que le gusta, y notarlo. Tenemos que sentir mucha curiosidad por el otro, considerar que ese aprendizaje mutuo es un regalo y no dar nada por sentado.

-¿El morbo es el principal antídoto que existe contra la rutina?
-Totalmente. Entiendo el morbo como un juego constante, una picardía, una actitud de darle la vuelta a todo. Es bonito jugar con tu pareja y transmitirle al otro que estás conectado con el deseo, porque es algo que también te estimulará a ti. Una de las técnicas que recomiendo en el libro es que, antes de una cita que ya sabes que acabará con sexo, vayas calentado previamente con la lectura de algún relato erótico o enviando al otro algún mensaje subido de tono para no llegar tan fríos. Pienso que ésta es una estrategia que las mujeres tenemos que trabajar más porque ayuda a alimentar el morbo y a recordar que nuestros genitales existen.

-¿Ver una película porno con nuestra pareja o con alguien que nos gusta nos puede ayudar más que asustar?
-Sí, pero teniendo en cuenta que hay un proceso para aprender a ver películas porno juntos. Lo habitual es que a uno de los dos, normalmente al hombre, le guste ver porno y proponga verlo juntos; a la otra persona que no le gusta tanto, le propongo que sea más tolerante y que piense que hay muchas cosas para aprender y que no tiene nada de malo. Ni el porno es pecado, ni la imaginación es un delito. Ni el hombre se tiene que enfadar porque a la mujer no le gusta ver porno, ni la mujer se tiene que enfadar porque él ha puesto una película. Los dos se tienen que sentir privilegiados por compartir una situación así juntos y comentarla.

-Para acabar, Roser, ¿qué entiende usted por felicidad sexual?
-Es sentir que tu sexo te pertenece, que puedes ejercer tu sexualidad abiertamente, que no tienes miedos, más allá de los naturales, y que tienes el sexo que necesitas y que deseas, ni más, ni menos. También es tener la capacidad de expresarla al mundo, esto te dará mucha libertad en tu autoestima y tu dignidad. Háblale al mundo de tu felicidad sexual, no dejes que otros lo hagan por ti. La sexualidad es algo muy bonito y hay que poder hablar de ella con nuestros padres, nuestros hijos o amigos. Si una persona tiene un buen sexo trabajará mejor, conducirá mejor, estará de mejor humor y no se enfadará tanto. La felicidad sexual tendría que ser uno de los derechos humanos, sin duda.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/libros/20130620/54376118307/fingir-orgasmos-mala-practica-socialmente-aceptada.html#ixzz2WkCKyjMA

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Roser Amills: «‘Me gusta el Sexo’ puede parecer agresivo, pero es tierno; venimos del sexo, no de jugar al parchis»

Irreverente y provocador, «Me gusta el sexo»  plantea un viaje introspectivo y autobiográfico a la felicidad sexual femenina. En este libro Roser Amills nos plantea a las mujeres múltiples cuestiones sobre el sexo que, en realidad, no nos atrevemos a abordar en voz alta. ¿Hasta qué punto estamos liberadas? ¿Disfrutamos del sexo plenamente? ¿Cómo mantener el deseo cuando vivimos en pareja?

Roser Amills hilvana con cariño de costurera ysaludable travesura de «pin up» algunas cosas que ha aprendido (anécdotas, casos reales, superación de obstáculos) en un libro sobre sexo adaptado a los nuevos tiempos y salpicado de trucos y consejos prácticos y realistas para que no sólo nos guste más el sexo, sino que no deje de gustarnos pase lo que pase.

Capítulos amenos y sinceros, desde la distorsión de todo aquello tan serio que nos habían dicho que era el sexo, pasando por la apatía sexual por sobreinformación hasta la plenitud y la confianza en el propio potencial.

Sexo feliz para mentes felices, temas para debatir cada día sin pelos en la lengua, reflexiones para estimular la felicidad sexual.

Para recuperar las riendas del sexo, mantengas o no relaciones. Identificar y poner nombre a trabas y tergiversaciones sobre tu capacidad para disfrutar del sexo en todo su potencial. Un plan de acción para curar o mitigar malentendidos, situaciones de apatía o discusiones absurdas: leedlo juntos y comentadlo.Entender y valorar la felicidad sexual ajena, dejar de criticar o envidiar y tener más autoestima: di «me gusta el sexo» y sonríe. Dirigido a mujeres de todas las edades; porque nunca es tarde para decir: «Me gusta el sexo».

TITULARES

«‘Me gusta el Sexo’ puede parecer agresivo, pero es de lo más tierno, ¿de dónde venimos todos? Del sexo, no de jugar al parchis»

«Tengo a veces pensamientos muy sucios, porque se me ocurren cosas que estarían prohibidas y lo reconozco, es una reivindicación más»

«Hay demasiado recato a la hora de hablar de sexo con los niños, cuando el tema debería tratarse con naturalidad desde el principio»

http://www.periodistadigital.com/ocio-y-cultura/libros/2013/06/10/roser-amills-me-gusta-sexto-masturbacion-sexualidad-culo-libro-planeta-catalunya-mallorca-hijos.shtml

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Valérie Tasso: «Si la mujer se hubiera liberado sexualmente yo no tendría que explicar algunas cosas»

Hace ahora 10 años que la ex prostituta de lujo Valérie Tasso escribió ‘Diario de una ninfómana’, la obra que le dio la popularidad a nivel mundial y la abrió las puertas para convertirse en lo que es hoy, toda una referencia en el ámbito de la sexología.

Tasso ha presentado en Periodista Digital  su nuevo trabajo, ‘El método Valérie’ (Plaza & Janés), un manual de sexo y seducción en los que la autora comparte sus conocimientos y su amplia experiencia.

Con su particular estilo directo, agudo y desenfadado, Valérie Tasso nos enseña todo lo que necesitamos saber sobre el sexo y el arte de la seducción.

Basta de fantasear con Christian Grey. Es elmomento de abandonar el sofá, salir a la calle y enamorar a hombres reales. Con su particular estilo directo, agudo y desenfadado, Valérie Tasso nos enseña todo lo que necesitamos saber sobre el sexo y el arte de la seducción.

Es el momento de desdramatizar el sexo, de abandonar tópicos y prejuicios para desterrar frustraciones y ansiedades. Es el momento de desenvolverse mejor con los hombres, de perder el miedo a tomar la iniciativa, de disfrutar del placer y de encontrar nuestra seguridad perdida.

A través de su experiencia y el estudio de la materia, la autora de Diario de una ninfómana nos enseña cómo empezar una nueva etapa llena de excitantes y satisfactorias aventuras amorosas, y lo hace de forma desenfadada, con ironía y humor, con realismo y conciencia, con frescura y naturalidad.

Se trata de conocerse mejor a una misma para ganar en autoestima. Se trata de ser felices y de obtener satisfacción del sexo opuesto. Se acabaron los cuentos y las novelas. Ha llegado la hora de ser las protagonistas de nuestra propia historia de pasión.

TITULARES MÁS DESTACADOS

«Este es el método del no método. Son una serie de claves para conocerse mejor a nivel sexual destinados a hombres y a mujeres».

«Siempre hace falta hablar de sexualidad, repetirse con estos temas. Estoy asombrada con la cantidad de cosas que aún no están asumidas. En España no se habla mucho y si se hace no es en los términos que se tendría que hacer».

«Se habla más de la problemática del sexo que del gozo que te puede producir, de la fuente de ocio que puede ser o de los beneficios que ofrece a la salud».

«Hay padres que no pueden hablar de sexo con sus hijos, que no son capaces y no se les puede exigir que lo hagan porque es perjudicial para los hijos porque lo notan».

«La mujer no está aún liberada en esto del sexo, aunque es verdad que tiene un papel menos pasivo. Seguimos siendo un elemento incomprendido y amenazador porque su sexualidad es más difícil de entender debido a que tenemos un deseo más complejo que el masculino»

«Hoy en día la mujer liberada tiene el último modelo de consolador en casa y lee `50 Sombras de Grey’ pero se está desviando la atención sobre lo que tendría que ser la gran liberación femenina a nivel sexual y lo que hay es una mujer consumidora a toda costa».

«Si la mujer se hubiera liberado sexualmente yo no tendría que explicar según qué cosas».

«Estamos en un supuesta sociedad hipersexualizada y no porque estemos liberados, sino porque tenemos que consumir. El sexo se ha convertido en un objeto de consumo más».

«Antes dejaremos de ir a un bar a tomar una copita que de tener relaciones pero sí que es verdad que la crisis está teniendo un efecto devastador en las parejas».

«Estamos pasando momentos tan duros y tan convulsos que nos ocupa el noventa por ciento de nuestra mente y el sexo requiere de tranquilidad de exclusividad, de no pensar y dejarse fluir pero con la crisis es complicado».

«La crisis está matando las relaciones sexuales porque estás haciendo el amor con tu pareja y estás pensando cómo llegar a final de mes».

«Las relaciones han cambiado de color con la crisis y algunas parejas han llegado completamente a dejar sus relaciones sexuales de lado. No es que lo pasen mal en la cama, es que no hay cama».

«Para ser infiel hay que tener los medios y la infidelidad cuesta dinero y no solo a nivel humano porque hay que establecer toda una estrategia que necesita un cierto poder adquisitivo. Si hay un descenso en las infidelidades será por la crisis».

LA AUTORA

Valérie Tasso nació en Francia, donde pasó su infancia y adolescencia. Allí cursó sus estudios universitarios. Es licenciada en dirección de empresas y lenguas extranjeras aplicadas y tiene un doctorado en interculturalidad.

En 2006 obtuvo el posgrado en sexología por el IN.CI.SEX, perteneciente a la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid). Participa asiduamente en programas de televisión y radio y colabora en varias revistas.

Se dio a conocer como escritora con Diario de una ninfómana (2003), que tuvo un éxito inmediato en España, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia e Italia entre otros veinte países, hasta alcanzar el medio millón de lectores en todo el mundo.

El libro fue llevado a la gran pantalla en 2008 y la versión cinematográfica se distribuyó en más de cuarenta países. También ha publicado Paris, la Nuit (2004), El otro lado del sexo (2006), Antimanual de sexo (2008), Diario de una mujer pública (2011), además de la novela Sabré cada uno de tus secretos (2010).

Durante los últimos meses, Valérie condujo el club «Cincuenta sombras» a través de una gira celebrada en numerosas ciudades de toda España.

http://www.periodistadigital.com/ocio-y-cultura/libros/2013/06/10/video-entrevista-valerie-tasso-diario-ninfomana-sexo-seduccion-infidelidad-metodo.shtml

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