Pompeya, la primera capital del sexo

Así reconstruyen los arqueólogos la omnipresencia del erotismo en la ciudad del Vesubio, más allá de la prostitución y los lupanares

ABC

El comercio sexual no se limitaba en Pompeya al célebre lupanar. La prostitución era moneda común en tiendas y tabernas, pero el sexo era una realidad omnipresente en la ciudad del Vesubio, una realidad que los romanos vivían sin complejos [aquí puedes ver una galería de imágenes del arte erótico de la ciudad romana]. Al excavar bajo las cenizas no solo podemos recomponer las imponentes bibliotecas de sus villas, sino que también rescatamos su manera de entender la vida y el tumultuoso universo de las relaciones íntimas.

Al dueño de la casa le pusieron verde con un grafiti

Y para muestra un botón: hay una ínsula en Pompeya que investigan arqueólogos e historiadores españoles, dirigidos por José María Luzón. No es una cervantina Barataria, sino una manzana de casas, en un barrio de gente acomodada: La ínsula VII-6. En el dintel de una de las grandes casas, la 28, según nos cuenta la estudiosa de los grafitos pompeyanos, Macarena Calderón, figura el nombre de su dueño, un tal Secundus. Pues en el interior, en una de las paredes, hay un grafiti que dice: «Secundus felator rarus». La traducción más correcta sería: «Secundus es un chupador poco frecuente». ¿Elogio? ¿Venganza?

«Restituta es casta», decían para distinguirla de otra que no lo era

La ínsula VII-6 es el lugar en el que José María Luzón ha dirigido proyectos tan vanguardistas como el de la Casa de la Diana Arcaizante, todo un alarde arqueológico y tecnológico que ha servido parareconstruir la vida en esta importante casa pompeyana. A pocos metros de allí alguien escribió en un muro «Restituta casta», es decir un elogio a la castidad de una matrona llamada Restituta que vivía en las inmediaciones. ¿Por qué? Para diferenciarla, seguramente, de otra Restituta muy popular en el barrio, la meretriz de guardia.

También allí mismo hay un grafiti que podría compararse con el inocente «tonto el que lo lea» que todos conocemos. Solo que en Pompeya incluso el «tonto el que lo lea» más común era una pintada decargado carácter sexual. Se dice así: «Et quiscripit felat», «el que escribió la chupa».

La ciudad, verdadera cápsula de tiempo, se abre en cada muro a las historias que los arqueólogos de medio mundo no han dejado de estudiar desde tiempos de Carlos III. Se cuenta que el mejor alcalde (y arqueólogo) de la época mandó parar una excavación cuando descubrieron que la maravillosa escultura de un fauno que habían encontrado terminaba más abajo en una impúdica coyunda con una cabra vieja.

Una visita al Lupanar

Sea como fuere, tal y como demuestra el libro de Mary Beard«Pompeya. Historia y leyenda de una ciudad romana» (Crítica), la mujer era mucho más visible en Roma (compraba, cenaba con hombres, disponía de su fortuna) que en otras civilizaciones. Pero era un mundo de hombres en el que el estatus, el poder y la buena suerte se expresaban a través del miembro viril. Por eso hay falos dibujados, esculpidos y tallados sobre los dinteles, en los hornos de pan, tallados en la calzada, y miembros con campanillas que sonaban al abrirse la puerta o agitarse el viento. Incluso penes con alas. Este último icono, el ave pene es, para Mary Beard, mezcla de chiste y de celebración impúdica.

Los ricos se desahogaban con esclavas y los pobres con meretrices

La mujer era visible y sostenía, como ciudadana, la administración de la casa y la crianza de los hijos. Pero no controlaba su vida ni su sexualidad, máxime si era esclava. Lafidelidad a la esposa no era muy apreciada por los romanos, ni siquiera era ejemplar, una virtud digna de admiración. Aunque el acoso sexual a los hijos y mujeres de miembros de la clase alta sí estaba mal vista, la tensión sexual a menudo se liberaba gracias a la disponibilidad de esclavas y esclavos que los miembros eminentes de la sociedad mantenían accesible. Los pobres, eso sí, que no podían permitirse la sumisión de sus esclavos, recurrían a la prostitución.

La fidelidad poco valorada

A cambio de esa falta de valoración de la fidelidad, había pocos ciudadanos romanos de la época que no sintieran cierta angustia ante la cuestión de la comprobada paternidad de sus propios hijos. Lo que resultaba aberrante, incluso podía destruir una carrera política, era la mera extensión del rumor sobre la participación de un varón en el papel pasivo de una relación homosexual. No era poco frecuente la relación entre varones, pero solo resultaba reprobable quien«cambiaba de rol» en aquella sociedad que comenzó a llamar virtud a una cualidad pública cuya etimología procede de vir (raíz de viril).

Los hombres que se prostituían eran considerados mujeres

Hay muchos detalles interesantes sobre la imagen de los sexos. Para empezar, loshombres que se prostituían eran considerados mujeres en la lógica romana. Lasprostitutas debían llevar toga viril para diferenciarse de las mujeres respetables. Sin embargo muchas eran forzadas por rufianes a desempeñar el llamado oficio más antiguo del mundo. Incluso el teatro ha dejado constancia, como recuerda Mary Beard, de los peligros del amor con meretrices. Ningún padre podía soportar la idea del matrimonio de su hijo con una ramera, pero las comedias están llenas de casos en los que, al final, ese amor triunfaba porque se llegaba a descubrir la honrada, si no noble, cuna de la pobre muchacha explotada y salvada por el afecto de un ciudadano sensible.

Frontera desdibujada

Detrás de estos alardes sentimentales se esconde un matiz revelador: no era tan claro el meridiano que separaba la respetabilidad y la prostitución. Pero también es cierto que se vislumbra la existencia de afecto incluso en las relaciones de explotación. En el cadáver de una mujer hallado entre las ruinas se encontró una pulsera de oro muy costosa, con la inscripción «Del amo para su esclava»

Volviendo a las pintadas, no se limitan a los muros del Lupanar. Tabernas, tiendas y soluciones habitacionales con acceso directo a la calle eran escenarios habituales del comercio sexual que ha dejado registro arqueológico. Muchas habitaciones, incluso en casas respetables, albergaban pinturas de motivo erótico, como la Casa de los Vetios. Pero, a veces, en la fachada hay un grafito que ofrecía los servicios de Eutíquide por dos ases (precio más que popular).

Las pintadas del Lupanar

En el célebre Lupanar, las pintadas con más explícitas y se concentran en los primeros cubículos, que serían empleados como salitas de espera para los clientes. «Aquí f… yo». Pero había de todo. Un cliente puso en el Lupanar una cita de Virgilio. Muchos están firmados con el nombre, lo cual indica que no había problema social por reconocer esa actividad. Otro puso incluso su profesión, «vendedor de ungüentos». Y hablan de dinero, mucho más que los dos ases de Eutíquide: un hombre consigna que ha «echado un buen polvo por un denario», que equivale a 16 ases. Los dos ases parecen más un insulto que otra cosa. Pero el Lupanar era un lugar bastante siniestro.

El sexo a cambio de dinero estaba tan repartido como la comida

Nos hemos dejado engañar, en opinión de Mary Beard, por los intentos de los romanos de hacernos creer que todo estaba muy establecido y diferenciado. La verdad es quelas prostitutas eran de muy diversa condición: camareras, taberneras, floristas, porqueras y tejedoras, y en ocaciones el coito con los clientes podía considerarse parte del trato o del negocio que regentaban o en el que estaban empleadas. El sexo a cambio de dinero estaba tan repartido como la comida, la bebida o la vivienda, concluye la estudiosa en el fascinante libro publicado por Crítica. Y este es solo uno de sus capítulos. En él se puede entrar de lleno en todos los aspectos de la vida pompeyana.

http://www.abc.es/cultura/libros/20140411/abci-pompeya-ciudad-comercio-sexual-201404101734.html
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Especial: Prostitutas en la Historia

prostitutas antigua roma pompeya 
El título puede quedar mal, e incluso ser sensacionalista, pero lo cierto es que varias personas me han preguntado sobre las prostitutas a lo largo de la historia, y varios más han realizado búsquedas en el sitio con este mismo término, por lo que parece que despierta cierto interés, aunque espero que estén buscando algo respetuoso y con altura, pues eso es lo que intentaremos hacer para tratar el tema.

La prostitución es la profesión más antigua del mundo, eso es algo que todos escuchamos alguna vez pero ¿a qué fecha debemos remontarnos para comprobarlo? Siempre se dice que en el Imperio Romano se practicaba la prostitución y por ende, tomamos esa fecha como “el origen”, pero no es la adecuada.

Eso sí, no podemos negar que tanto en la Antigua Roma, como en la Antigua Grecia, la libertad sexual permitía que este tema no sean tomados como tabú, sino con total naturalidad. Eran civilizaciones mucho más evolucionadas que la nuestra comprendiendo la sexualidad en todos sus sentidos, incluso con la homosexualidad, pues era venerado el cuerpo humano como belleza, independientemente de ser hombre o mujer, y eso lo podemos apreciar en el arte de la época.

Prostitución en Mesopotamia y zona Mediterránea.

Desde que existen registros históricos encontramos la prostitución como un oficio y su origen se remonta al siglo XVIII a.C. en la antigua Mesopotamia, donde ya existían ciertas “leyes” que protegían a las mujeres que realizaban este trabajo. El Código de Hammurabi, la “Constitución” más conocida por todos, ya regulaba los derechos de herencia de todas las prostitutas.

codigo hammurabi

El Código de Hammurabi contenía leyes que regulaban la prostitución en Mesopotamia.

En el caso de Babilonia, y siguiendo los textos de Heródoto y Tucídides, los dos más grandes Historiadores griegos, vemos una norma diferente, donde se obligaba a todas las mujeres a prostituirse al menos una vez en sus vidas con un extranjero como muestra de la hospitalidad, acto que se hacía en el Santuario de Militta. A cambio, recibía un pago. Si bien puede ser considerado un acto “bárbaro” por obligar a alguien a hacerlo, debemos tener en cuenta que no estaba mal visto en absoluto. El contexto histórico cambia absolutamente todo.

Los fenicios y griegos de la Edad del Bronce también la practicaban en honor a Astarté, la diosa de la fertilidad y la madre naturaleza. Incluso en Israel se realizaba, aunque estaba prohibida por la ley judía.

diosa fecundidad fenicia

Astarté

La Biblia también hace una referencia en el Génesis, 38, donde Tamar se hace pasar por prostitutaen una carretera y es contratada por Judá, aunque en esta alegoría no lo hace por otro motivo que el quedar embarazada de éste.

Prostitución en Fenicia.

En Fenicia se daba una situación un tanto compleja y que atendía a las creencias religiosas de esa civilización mediterránea. Según la tradición, solían realizarse ciertas ceremonias en honor a la diosa de la fecundidad, donde las mujeres se golpeaban a sí mismas y luego ofrecían sus cabellos a la diosa. Quien no quería perderla, debía acudir a un “mercado”, por así llamarlo, donde sólo podían entrar ellas y personas extranjeras. En ese sitio estaban obligadas a entregarse la cantidad de veces que fuesen requeridas, y con la recaudación obtenida se adquirían diferentes ofrendas para la misma diosa.

Prostitución en la Antigua Grecia.

Ahora dejamos la antigüedad más dura para alcanzar la Grecia Clásica, donde aparece por primera vez el término “porne”, derivado de “pernemi” (vender), una acepción que a todos nos resulta conocida. En este período tanto mujeres como hombres jóvenes realizaban la prostitución y todos podían llegar a ser totalmente independientes y libres, pero sí era necesario que utilizaran vestimenta distinta al resto, como también era obligatorio que pagaran impuestos, algo no discriminatorio sino una obligación de los trabajadores.

¿Prostitutas famosas? Nos han llegado algunos relatos sobre Lais de Hyccara y Lais de Corinto, aunque aún se duda si no se trataría de la misma persona.

retrato lais de corinto

Lais de Corinto

 

Lo cierto es que Lais de Corinto, de quien aparecen más datos, era conocida como la mujer más hermosa de toda la región y cobraba grandes sumas de dinero a sus acompañantes, entre los que se encontraban Eubotas, un campeón olímpico, y el filósofo Arístipo, quien escribió dos obras sobre esta chica.

¿Sabíais que Solón fue el fundador del primer burdel?
El legendario rey ateniense ordenó su fundación en el siglo VI a.C. en Atenas, aunque se prohibió expresamente el proxenetismo. Todos los beneficios que dejó el burdel han sido utilizados para construir un Templo a Afrodita, diosa del amor, la lujuria, la belleza y la sexualidad, entre otras cosas.

Por su parte, Corinto y Chipre no se quedaban atrás y gracias a Estrabón sabemos que existía una cierta prostitución religiosa en un templo donde, según sus textos, había más de 1.000 prostitutas.

prostitucion grecia clasica

Prostitución en la Antigua Grecia

En Grecia en general, vemos tres categorías de prostitución:

  1. Chamaitypa`i – quienes trabajaban en el exterior
  2. Gephyrides – aquellas que trabajaban cerca a los puentes
  3. Perepatetikes – las que trabajaban en las calles, donde encontraban a sus clientes para luego ir a sus hogares.

En el caso de la prostitución masculina, sabemos que eran principalmente los hombres adolescentes los que realizaban este trabajo, quienes lo hacían en burdeles atenienses. Sin embargo, ellos sí solían ser esclavos pues los hombres libres podían perder sus derechos si lo hacían en la edad adulta. Sin embargo, no estaba prohibida la homosexualidad, sólo el hacerlo por dinero.

Prostitución en la Antigua Roma.

Dejamos Grecia para hablar de otra gran civilización, Roma, donde podemos encontrar por primera vez el término “Prostitutere”, cuya traducción era “exhibir para la venta”, evidentemente, el propio cuerpo.

Roma es quizá el “paraíso de la prostitución” por ser algo más que habitual, pero también por laenorme libertad sexual existente, tanto para hombres como para mujeres. Ellos podían tener relaciones con quienes quisieran sin ningún problema, al igual que ellas, aunque en el caso de las mujeres, incluso las casadas, sólo debían mantener una serie de códigos morales y sociales, pero nada les impedía disfrutar al máximo su sexualidad.

Las prostitutas romanas serían como las modernas “escorts”, mujeres muy educadas tanto para dar placer como para mantener una conversación con altura, e incluso había muchas de gran nivel que cobraban un buen dinero, pero sólo ofrecían sus servicios para los más altos cargos.

En el caso de las prostitutas en roma, podemos encontrar varias clases de prostitutas como lascuadrantarias, llamadas así por cobrar un cuadrante, que serían las prostitutas más bajas de todas. También encontramos las felatoras, que como podemos imaginar, eran llamadas de este modo por ser expertas en el arte de la felación.

Pero la lista de tipos de prostitutas, de acuerdo a sus características y habilidades, sería la siguiente:

  • Prostituta: entregaba su cuerpo a quien quería.
  • Pala: era quien aceptaba a cualquier persona que pudiese pagar el precio demandado.
  • Meretrix: prostituta independiente.
  • Prostibulae: ejercía sin pagar impuestos y en donde podía.
  • Ambulatarae: era la prostituta que trabajaba o bien en la calle o bien en el circo.
  • Lupae: eran quienes ejercían en los bosques de los alrededores de la ciudad.
  • Bastuariae: ejercía la prostitución en los cementerios.
  • Delicatae: tenía clientes poderosos como generales o senadores.

En todos los casos, las prostitutas de la Antigua Roma solían ser mujeres independientes y en ciertos casos, influyentes, aunque debían vestir un vestido púrpura que las diferenciaran del resto de mujeres, además de tener que pagar impuestos por desarrollar su actividad.

Si lo que queréis conocer son prostitutas famosas de la Antigua Roma, encontramos en las diversas fuentes históricas que llegaron a nuestros días nombres como Julia, la hija del Emperador Augusto, Agripina e incluso a Mesalina, la esposa del Emperador Claudio, pues era frecuente que las mujeres de alta alcurnia ejercieran la prostitución por placer.

mesalina roma

Mesalina, la esposa del Emperador Claudio, representada por Eugène Cyrille Brunet (1884)

Este es el caso de Mesalina, que según cuentan los relatos, realizó una apuesta con una prostituta y por ello se acostó en un solo día con una Centuria completa.

De todos modos y pese a la cantidad de sitios donde se ejercía la prostitución, el lugar preferido por la mayoría era los baños públicos, pues allí podían ofrecer sus servicios a hombres y mujeres sin excepción.

Como dato curioso, podemos añadir que en el año I d.C., según los registros encontrados en Roma, había inscritas 32.000 prostitutas en la capital del Imperio y a todas ellas les fue entregada la licencia para ejercer el oficio, conocida como “Licentia Stupri”.

Prostitución en la cultura Azteca.

Según algunos registros, era algo común la prostitución en el Imperio Azteca. Eran conocidas como “āhuiyani”, una forma eufemística de decir “tener lo necesario o estar feliz. Las autoridades políticas y religiosas permitían la prostitución siempre que se realizara junto a los caminos o en los edificios destinados para tal fin, conocidos como “Cihuacalli,  si bien las mujeres que ejercían cobraban dinero por ello, no tenían un estatus social elevado, sino todo lo contrario.

Prostitución en la Edad Media en Europa.

Edad Media: un período contradictorio en cuanto a la prostitucion

Edad Media: un período contradictorio en cuanto a la prostitucion

La Edad Media es una época histórica de grandes contradicciones respecto a la prostitución. Es, como todos sabemos, un período histórico dominado por la Iglesia y por ende, la “fornicación” es considerada un pecado. Pero por otro lado, existía una cierta tolerancia universal por parte de todos, incluyendo las autoridades religiosas.

Así lo vemos en diversos Estados de gran poder como Veneciacuyo Gran Consejo en el año 1358 declaró que “la prostitución es absolutamente indispensable para el mundo”. Incluso la Iglesia la permitió en algunos sitios, aunque era necesario que se distinguiesen de las “mujeres decentes”, por lo que su vestimenta era diferente a las de las demás.

En Florencia por ejemplo, era frecuente que llevasen campanas en sus sombreros y guantes, en tanto que en Milán llevaban un manto negro. Muchas otras ciudades observaron el negocio y crearon burdeles para generar ingresos a través del oficio más antiguo del mundo, gestionándolos el mismo Estado.

Pero tampoco ha sido fácil para las prostitutas, pues muchos Estados se esforzaron por erradicarlas por completo desterrándolas o enviándolas a zonas suburbanas que pronto se convirtieron en barrios marginales, aunque esto no detuvo el ejercicio de la prostitución pues la demanda era demasiado grande, incluyendo personas de la nobleza o incluso a miembros del Clero.

La prostitución en el Renacimiento.

El Renacimiento es conocido por el surgimiento de una nueva concepción del mundo respecto al ser humano, aunque en realidad se retomasen ciertos valores de la antigüedad que se habían perdido durante la Edad Media.

prostitucion en el renacimiento

Esta transformación es apreciable incluso en la prostitución, aunque debemos recordar que de todos modos, la sexualidad aún seguía siendo un tema “tabú” debido a la fuerte asociación entre los Estados y la Iglesia, aunque ésta ya no ejercía tanta presión sobre aquellos como en siglos anteriores.

La prostitución se continuaba observando como un “mal necesario para satisfacer necesidades básicas de las personas (especialmente hombres, teniendo en cuenta el contexto histórico), aunque surge una nueva condición: no se podía ejercer con judíos, sino siempre con cristianos, especialmente en territorio español.

La prostitución en la Época Moderna.

En la Época Moderna sucede algo muy particular: prácticamente desaparece la figura de la “prostituta”, pero aparece una figura que se asimila, según la historiografía actual, a la de la prostituta: la cortesana.

Sin embargo, debemos tener cuidado al equiparar una cortesana con una prostituta, pues este paralelismo se comienza a realizar en el siglo XIX, pues durante la Modernidad, la cortesana era simplemente un miembro más del séquito del Rey y no necesariamente debían ejercer el oficio, aunque sin duda hay muchas mujeres célebres en esta época.

Uno de los personajes más importantes de esta época es sin duda Ninón, pseudónimo de Anne de Lenclosquien tuvo más de 5.000 amantes a lo largo de su vida, además de ser una de las más serias confidentes de Luis XIV de Francia “El Rey Sol” y el gran Historiador del Arte y hombre de letras Horace Walpole (1717-1797) la llegó a bautizar como “Notre Dame des Amours”.

ninon cortesana real

Ninón de Lenclos

Nació en 1620 y fue hija del señor de la Douardière Henri de Lenclos, convirtiéndose prontamente en cortesana de la corte de Luis XIII, hasta que en 1667 estableció el célebre salón de L`Hotel Sagonne en París, el que era frecuentado por grandes figuras literarias y políticas de la época, donde debemos incluir al joven Arouet, quien más tarde sería conocido como Voltaire, y a quien Ninón le legó en su testamento 1000 coronas para que pudiese ampliar su biblioteca.

¿Por qué atraía a grandes personajes de la época?Su cultura, su facilidad con las letras, su gran ingenio y enorme sentido común, le hicieron ganar el respeto no sólo de los intelectuales del momento, sino también del propio Luis XIV, quién solía tener encuentros con ella para solicitar consejos políticos y de quién declaró sobre ella que “Sus contradicciones preservan la urbanidad”.

Pero no sólo Luis XIV le tomó como confidente, sino que también lo hizo la Reina Cristina de Suecia, quien solicitó entrevistarse personalmente con ella para recibir sus opiniones. También podríamos incluir al Cardenal Richelieu entre los interesados en Ninón, quien le ofreció una gran cantidad de dinero por pasar una noche con ella, y aunque la cortesana aceptó el dinero, los rumores afirman que fue otra persona la que se presentó en la habitación del Cardenal.

Dejando a un lado a Ninón, debemos destacar un aspecto curioso de las cortesanas: en grandes capitales como fueron Roma o Venecia, se debió reglamentar el número de cortesanas por la gran cantidad que había, y todas quedaban regidas por una “Reina”, quién se responsabilizaba de hacer cumplir todas las reglamentaciones policiales para que las cortesanas no tuviesen problemas.

La prostitución en los inicios de la Época Contemporánea.

En los inicios de la contemporaneidad y debido a la existencia de monarquías en toda Europa, las prostitutas continuaron ejerciendo su oficio como “cortesanas” y en el siglo XIX encontramos algunos nombres muy interesantes, siempre relacionados con reyes del continente.

La primera cortesana de la que debemos hablar es “La Bella Otero”, Agustina Otero Iglesias (o Carolina Rodríguez), quién pasó

agustina otero iglesias

Agustina Otero Iglesias, “La Bella Otero”

a la historia como una de las mujeres más hermosas de la Belle Époque, y prueba de ello es que tanto el Rey Alfonso XIII de España como el Rey Eduardo VII de Inglaterra fueron amantes suyos.

Su infancia fue muy conflictiva, lo que le llevó a abandonar su hogar a los 11 años de edad, dedicándose a viajar con unos cómicos ambulantes portugueses durante seis años, hasta que a los 17 decidió abandonar la compañía y dedicarse a bailar en sitios de mala muerte donde ejerció la prostitución e incluso, se sospecha que la mendicidad.

A los 20 años, uno de sus amantes, un banquero francés al que conoció en Barcelona, le comenzó a promocionar como bailarina en Francia, trasladándose con él a Marsella hasta que le abandonó para promocionarse ella misma. Al poco tiempo se hizo conocida en todo el país, haciéndose célebre tanto por su instinto para la danza (pues no era profesional), como también por sus orígenes españoles en el ambiente francés, que lo veían como exótico.

Se dedicó también al canto y a la actuación, y fue con este ramo artístico con el que más sensación causó, llegando a interpretar incluso obras como “Carmen” de Bizet o “Nuit” de Nöel. Su carrera aquí despegó, llegando a viajar a Nueva York o Rusia, donde coincidió en 1890 con Rasputín, y éste a su vez le presentó de forma discreta al zar Nicolás II (1868-1918), a la postre, su amante.

De este modo llegó al escalón social más alto, donde no sólo fue amante del zar ruso, sino también de los reyes Alfonso XIII de España, Eduardo VII de Inglaterra, Guillermo II de Alemania y Leopoldo II de Bélgica, o del gran industrial estadounidense  Cornelius Vanderbilt y el político francés Aristide Briand (uno de los precursores de la unidad europea).

Es tiempo de pasar a otra cortesana y quizá, la más importante de todo el siglo XIX: Lola Montez, cuyo nombre real es Marie Dolores Eliza Rosanna Gilbert (1818-1861), quien se cree tuvo más de 4000 amantes a lo largo de su vida, incluyendo al rey Ludwing I de Baviera, y a personajes muy conocidos de la época como Alejandro Dumas o el compositor Franz Liszt.

La cortesana más importante del siglo.

retrato lola montez

Lola Montez

Si bien sus encantos le harían ocupar un lugar de honor entre las más importantes prostitutas de la historia, fue su enorme influencia política la que le lleva a ocupar este destacado lugar, y todo gracias a Ludwing I, un experto en dilapidar dineros públicos en mujeres, hombres y castillos.

Gracias al rey, Lola pudo presentarse en el Teatro Real, y desde ese momento se convirtió en su amante, pero su aventura no sólo quedaba en el lecho, sino que además intercedía en los asuntos políticos y económicos de Baviera, llegando a ser nombrada Condesa de Landsfeld en 1847.

Ese mismo momento, un grupo mayoritario de personas influyentes del reino iniciaron una revuelta en contra a las acciones del rey y por supuesto, de Lola Montez. A ella le hicieron salir del país (dirigiéndose a Estados Unidos), en tanto que Ludwing I se vio obligado a abdicar en ese preciso momento.

Lola Montez murió a los 39 años de edad a causa de una neumonía, la que contrajo en su primer paseo tras haber sufrido un derrame cerebral que le había dejado paralizada por un tiempo.

Este es un breve repaso a la prostitución en la historia, desde las primeras grandes civilizaciones hasta la Época Contemporánea.

Imágenes: Dominio Público en Wikimedia Commons

http://redhistoria.com/putas-en-la-historia/#.UxpbwT95OrM

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Spanish ‘prostitution for beginners’ workshop angers prominent feminists

€45 course spurred by increase in number of women becoming sex workers during Spain’s economic crisis, claim organisers

Sex workers protest in Barcelona

Sex workers wearing masks protest in Barcelona against the introduction of fines for those working on the street and for their clients. Photograph: Pau Barrena/Demotix/Corbis

An enterprising association of sex workers in Barcelona has angered some of Spain‘s most prominent feminists by offering an «intro toprostitution» course in response to what its members say is a growing number of women turning to sex work in the wake of Spain’s financial crisis.

At a cost of €45 (£37) a person, the four-hour intensive course for aspiring sex workers was held last month by the Asociación de Profesionales del Sexo, a group of eight sex workers who lobby for better rights for those in the industry.

All professionals need some training, explained course organiser Conxa Borrell, and sex work is no different. «This isn’t an easy profession. There is no other line of work in which you share such intimacy with someone,» she said.

The group’s efforts to normalise the profession have raised eyebrows before, such as last year’s sold-out «sex for women as taught by prostitutes» workshop.

Seven years as a sex worker have convinced Borrell that such courses can play a vital role in setting standards that could help professionalise the industry. «Media often portrays us as a piece of meat with eyes and three holes. It’s absolutely false.»

The course attracted 15 women from 22 to 50, said Borrell. Attendees included those who were considering the idea and others who had recently started in the industry and wanted more information.

Four hours was too little time, she said, to cover a list of topics such as dealing with the stigma of prostitution, sex tricks, filing tax returns and marketing. A second day will be held this month because of high demand. «Nobody else can teach these things,» said Borrell. «Not psychologists, anthropologists or political scientists – only prostitutes.»

While no statistics exist to back the group’s claim, Borrell said the course was spurred by the rising number of women becoming sex workers during Spain’s economic crisis.

«We’re at an impasse where people are unemployed, and they still have to pay their mortgages and feed their children,» she said. «This is a line of work that many women feel they can do.»

In 2007, after her husband’s business went under, Borrell found herself in the same situation. One night as she was washing dishes, she heard a news story mention some sex workers in Spain were making €200 a day, and decided to try it out. «I knew absolutely nothing about it,» she said. «I didn’t know where to take my clients, I had no idea where to meet them. I didn’t know how much to charge them.»

Some of Spain’s most prominent feminists are to meet politicians this week to discuss their concerns, said Lidia Falcón, founder of the Partido Feminista de España. «We want to know if the association holding the course is receiving any public funds. And we want to know if our politicians agree that prostitution should be promoted as an alternative to unemployment.»

As in many countries, the issue of prostitution has polarised Spain’s feminist community, with groups torn as to whether it should be legal or not, said Falcón. Prostitution in Spain exists in a sort of legal limbo; while not illegal, it is not regulated in any way. Authorities in Barcelona have introduced fines for clients and sex workers working on the street, and Madrid is planning to do the same.

A 2007 parliamentary report on prostitution – the latest figures available for the sector – estimated that there were about 400,000 sex workers in Spain in an industry that generated €50m a day.

Falcón has spent years fighting to have prostitution made illegal in Spain. «Now the last straw is that a group is giving courses to women to become prostitutes,» she said.

The problem with the course lies in its underlying suggestion that some women are working in the profession out of their own free will, Falcón said. «It’s a false, repugnant discussion about liberty, as if being a prostitute is something you can choose to do because you like it. They say they’re helping women, but they’re just helping them to be exploited and humiliated.»

That feminist groups would be their toughest opposition has surprised Cristina Garaizábal, a psychologist with 30 years of experience who helped Borrell teach last month’s course. «They complain that women are being victimised, but then they’re against any effort by prostitutes to increase their autonomy and decision-making power,» said Garaizábal.

She rejected the attempt by feminists to compare course attendees and women who were being forced into prostitution. «You can’t put them all in the same bag. Women who are being trafficked absolutely didn’t not come to this course,» Garaizábal said. «The only thing that this course is doing is empowering women who are already interested in working in the sector.»

http://www.theguardian.com/world/2014/mar/03/spanish-prostitution-workship-angers-feminists-spain-economic-crisis

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Conoce a las prostitutas más famosas de la historia

  • Desde impresionantes actrices hasta amas de casas.

Una de las figuras más imponentes en la historia de la humanidad es el de las prostitutas o cortesanas, María Magdalena es quizá la sexoservidora más popular que se conoce pues el mismo Jesús la perdonó. Sin embargo, hay otras mujeres que han destacado por su labor durante la ejecución de su oficio o bien por sus aportes a la humanidad, a continuación te presentamos un listado propuesto por Quo, España.

Victorine Meurent, una cortesana en el Louvre

Su cara se puede ver en el museo de Louvre.

Era una joven francesa, hija de una modesta pareja de artistas, que soñaba con ser pintora. A los 16 años empezó a trabajar posando como modelo, pero la necesidad la empujó a la prostitución.
Se hizo famosa gracias a su juventud fue muy cotizada para los maduros clientes del local donde estaba empleada, uno de los más famosos burdeles parisinos. Y su mayor talento sexual, según los cronistas, era masajear todo el cuerpo de sus clientes con sus carnosos senos.

Su salto a la fama se dio cuando se convirtió en la  inspiración para el pintor Edouard Manet, quien, fascinado por su cabellera cobriza, la convirtió en su amante y en su modelo preferida, inmortalizada en varios lienzos. Entre ellos: El almuerzo campestre y Olympia, que pueden admirarse en el Museo del Louvre.

 

Madame Pompadour, impulsora del siglo de las luces

Fue una de las primeras dominatrix de la historia.

Jeanne-Antoinette Poisson, llegó a ser una influyente cortesana de Versalles. Su especialidad erótica fue flagelar a sus clientes y atarlos con arneses (toda una dominatrix).

El rey Luis XV quedó prendado de ella en sus visitas al salón donde la chica ejercía las artes del castigo.; ya en palacio, luchó por los favores del rey con su otra favorita, la duquesa de Chateauroux. Para librarse de ella, la concubina usó la magia negra y el veneno. Y su rival, temiendo por su vida, se retiró a un convento.

  Pompadour se reveló como una sensible mecenas de científicos y artistas. Fue así como prueba de su gran labor es que, tras su muerte en 1764, Voltaire escribió: “¿Cómo es que toda Francia no llora? Si este es el Siglo de las Luces, en parte se lo debemos a ella”.

Teodora de Bizancio o la Emperatriz de la cristiandad

Teodora de Bizancio fue conocida por su apoyo a sus ex compañeras.

Fue una joven de portentosa belleza nacida en Creta (en 503) y que emigró a Constantinopla. Para huir de la miseria, empezó a trabajar con sólo 16 años en una casa de citas.

Famosa por sus bailes eróticos, tras convertirse al cristianismo, Teodora abandonó su antigua profesión y se transformó en hilandera. Trabajaba en un taller cercano a palacio, y allí conoció al príncipe Justiniano, heredero del trono, quien se enamoró y se casó con ella.

Cuando Justiniano se convirtió en emperador, Teodora no se olvidó de sus viejas compañeras, las prostitutas. La emperatriz decretó leyes que convirtieron en proscritos a los proxenetas, y las rameras del reino fueron “conminadas” a abandonar su profesión en el plazo de tres meses. Las que no lo hicieron fueron recluidas en un palacio bautizado como “El castillo del arrepentimiento”.

Julia Bulette, la madame benefactora de enfermos y de esclavos

La mujer se convirtió en toda una figura del altruismo.

Conocida como la madame del mayor burdel de Virginia City, esta mujer no ejerció nunca como prostituta, sin embargo, presumía de tener en las filas de su burdel la colecciójn de chicas más bellas y limpias del estado.

Se caracterizó por tener un gran corazón, Miss Bulette odiaba la injusticia, y convirtió su casa en un refugio para los esclavos fugitivos. Pero se ganó definitivamente el cariño de sus vecinos cuando se desató una epidemia de tifus y ella transformó el lupanar en hospital para cuidar, junto a sus chicas, de los pacientes.

Joan Crawford, de actriz porno a estrella de Hollywood

Luego de una tormentosa vida se convirtió en actriz de Hollywood.

Su auténtico nombre era Lucille LeSueur, y llegó a convertirse en una de las más grandes estrellas del cine de todos los tiempos. El problema fue que cuando intentó iniciar su carreara más o menos por 1920, no encontró trabajo y acabó dedicándose a la prostitución; con una salvedad… Era lesbiana, y sus clientes fueron casi siempre mujeres.

Su mayor característica fue lo que muchas llamaron su “portentosa lengua”. La escritora Tallulah Bank­head, quien gozó de sus servicios en varias ocasiones aseguró “Podía llevarte a las puertas del paraíso con un par de movimientos de su lengua”.

Aún en 1922 fue arrestada por ejercer la prostitución, y rodó varias cintas pornográficas. Pero su suerte cambió al conocer a la periodista Hedda Hopper, quién la recomendó en la Warner Bros.

El resto es historia del cine. Con el nombre artístico de Joan Crawford se convirtió en una diva de la pantalla, y protagonizó filmes como ¿Qué fue de Baby Jane? (1962). Aunque siempre se la recordará por su papel de Vienna, la mítica heroína de Johnny Guitar (1954).

Belva Gartner, de prostituta a reina de Broadway

Llevó durante años una doble vida, hasta que pisó la cárcel.

Fue un ama de casa de Chicago que, en 1924, llevaba una doble vida: era corista en un show erótico y se sacaba un sobresueldo con los clientes del local (Algo así como una bailarina exótica).

Conocida porque era capaz de llevar al clímax a sus clientes en sus propios vehículos, esta artista erótica tuvo su peor noche cuando in tipo intentó chantajearle con contarle todo a su marido; ella perdió los estribos y mató al sujeto a tiros.

La procesaron por asesinato, pero su abogado logró confundir al jurado y logró que la chica ¡fuera absuelta! Luego se asoció con otra chica que había conocido en la cárcel, Beulah Annan, y juntas se lanzaron al mundo del espec­táculo: protagonizaron una obra basada en sus azarosas vidas. Beulah falleció al año, de tuberculosis, pero Belva llegó a ser una estrella.

Tras triunfar como actriz, Belva dejó los escenarios en 1946 y se casó con un magnate europeo.

http://contenido.com.mx/2013/11/conoce-a-las-prostitutas-mas-famosas-de-la-historia/

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Las 8 prostitutas más famosas de la historia

maria-magdalena-prostituta.jpgMaría Magdalena, a los pies de Jesús, pintada por Tiziano.

La prostitución, «el oficio más antiguo del mundo», es un tema que preocupa a todo el mundo, por lo que legislar, a favor o en contra, es algo muy delicado.

 

Pero, ¿cuáles han sido las prostitutas más famosas de la historia? La revista QUO nos hace una breve reseña de las más conocidas:

1. María Magdalena es recordada como la prostituta que fue perdonada por Jesús.

2. Madame Pompadour, mecenas de científicos y artistas, tuvo mucha influencia en La Ilustración; tanto, que llegó a ser una gran influyente cortesana de Versalles y luchó por los favores del rey Luis XV.

3. Scylla. Era la mayor prostituta de Roma. Retada por la emperatriz Mesalina a ver quién satisfacía a más hombres en una noche, pero aconsejada por el emperador Claudio, se dejó ganar para no ser asesinada.

4. Lorraine Page, una Policía de Los Ángeles, que se convirtió en prostituta por su adicción a las drogas.

5. Teodora de Bizancio fue prostituta desde los 16 años. Esta mujer se convirtió en emperatriz de Bizancio cuando el príncipe Justiniano, heredero al trono, se casó con ella; y decretó diversas leyes a favor de las prostitutas.

6. «La Güera» Rodríguez: una mujer bella que fue pieza clave en la Independencia de México.Conocida por sus amoríos con Alexander Von Humboldt, Simón Bolívar y Agustín de Iturbide.

7. Lucille LeSueur, más conocida como Joan Crawford, se convirtió en una estrella de cine; sin embargo, cuando llegó a Hollywood en busca de su sueño se vio orillada a ejercer la prostitución. Era lesbiana y sus clientas siempre fueron mujeres.

8. Victorine Meurent, una joven francesa que comenzó a trabajar como modelo a los 16 años, sin embargo su necesidad la llevó a la prostitución; su fama se debe a que se convirtió en la amante y musa del pintor Edouard Manet.

http://www.eleconomistaamerica.com.ar/sociedad-eAm-argentina/noticias/5289961/11/13/Las-8-prostitutas-mas-famosas-de-la-historia.html

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Así eran las prostitutas de los años 40

La ciudad canadiense de Montreal era el paraíso del sexo durante la Ley Seca en Estados Unidos, época en la que proliferaron las mafias, los burdeles y las tascas clandestinas

La famosa «madame» Fleurette Dubois

La «madame» Mary Shepperd

Madame Liliane Brown

En la primera mitad del siglo 20, Montreal, en Canadá, era conocida como la capital del turismo sexual de América del Norte. Ahora, los Archivos de la Villa de Montreal desempolva las fotos de algunas de las prostitutas más famosas que fueron arrestadas por la policía pese a que esta esta actividad estaba a la orden del día en la ciudad del libertinaje.

Aparte del cabello con ondas y las cejas muy depiladas a lo Édith Piaf, estas mujeres usaban mucho colorete, pintalabios y mostraban en sus miradas un marcado aire de travesura, quizás como una forma de arrogancia o desafío a los propios policías corruptos que les estaban fotografiando.

Según cuenta en un artículo la revista «Dangerous Minds», Montreal se conviritió en un destino de turismo sexual después de la Primera Guerra Mundial y durante la Ley Seca, cuando los estadounidenses viajaban en coche al norte para cumplir con sus deseos ilícitos en Canadá. En la ciudad no solo abundaban bares y tabernas clandestinas, sino también burdeles y casas de juego, el paraíso para los «amantes» de la arquitectura y la lengua francesa.

Sin embargo, tras el fin de la prohibición del alcohol en 1933 y después de que se elevaran peligrosamente el número de casos deenfermedades de transmisión sexual, las prostiutas de Montreal perdieron su encanto éxótico y la ciudad comenzó a verse como un nido de corrupción.

En 1953 , la Comisión de Investigación sobre la Moral Pública comenzó a limpiar las calles de la ciudad y a llenar las cárceles de mafiosos y prostitutas. Pese a esto, las leyes relativas a la prostitución eran bastante tolerantes aunque los registros y las detenciones han arrojado estas imágenes cuanto menos curiosas.

http://www.abc.es/archivo/20131003/abci-prostitutas-caras-montreal-201310021512.html

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¿Qué es una escort o chica de compañía?

Una escort es una acompañante remunerada, es decir, una mujer a la que un cliente paga por acudir con él a reuniones, fiestas, salidas a otra ciudad, etc. La contratación puede incluir o no sexo. En la mayoría de los casos, el cliente de este servicio busca sobre todo el sentimiento de superioridad que proporciona estar acompañado por una mujer con un alto nivel de estudios y una excelente presencia.

En los últimos años este fenómeno ha traspasado las fronteras de género y cada vez existen más escorts masculinos. El documental The Great Happiness SpaceTale of an Osaka Love Thief, rodado y dirigido por Jake Clennell en 2006, refleja el auge de este fenómeno en Japón. Muchas jóvenes niponas acuden a locales glamurosos y pagan cientos de dólares por pasar un buen rato con un chico que las complace. Es la versión masculina y moderna de la tradicional geisha.

http://www.muyinteresante.es/salud/preguntas-respuestas/ique-es-una-escort

Una chica de compañíacall girl o escort es una trabajadora sexual no visible al público general, ya que no hace su trabajo habitual en un lugar permamente como un burdel ni realiza prostitución callejera. Estas personas suelen trabajar en lo que se conoce como agencias escort o agencias de acompañantes. El cliente debe concertar una cita, normalmente llamando a un número de teléfono. Las chicas de compañía a menudo anuncian sus servicios en hoteles y otros lugares de lujo, mientras que otros pueden ser manejados por un proxeneta. Las chicas de compañía pueden trabajar tanto en lugares concretos, donde el cliente va, así como en domicilios, donde ellas van a ver al cliente.

Servicios sexuales

La mayoría de los servicios proporcionados por acompañantes a sus clientes implican la estimulación sexual de los órganos sexuales del cliente (es decir, el pene en los hombres) con la intención de provocar un orgasmo: coito vaginal, coito anal, sexo oral, masturbación de los genitales y el uso de juguetes sexuales. Si bien es cierto que muchas acompañantes son llamadas para la estimulación sexual, a menudo las call girls acompañan a sus clientes a cenas, bodas o eventos sociales. Al igual que con el trabajo sexual, la prevalencia de la coacción puede existir.

Trabajos no sexuales

Aunque el contacto sexual juega un papel importante en el trabajo de las chicas de compañía, no todos los clientes contratan los servicios por el sexo. Algunos simplemente lo hacen por razones sociales, como asistir a una fiesta, o por tener compañía (algunos se sienten tan solos que contratan una chica para que les proporcione la compañía que falta en su vida). Otras call girls son especialistas en dominación u otros fetiches que no requieren del contacto íntimo sexual.

Compañía

Hay quien contrata los servicios de las chicas de compañía, simplemente para disfrutar de tener la compañía de una atractiva mujer. Las agencias de acompañantes intentan determinar si esto es lo que un cliente quiere, y si lo es, la agencia intentará mandar las mujeres más educadas y atentas con su cliente. No es extraño que estas chicas de compañía reciban grandes pagas o incluso legados de sus clientes. En la película Klute, Bree Daniels realiza este servicio a un anciano fabricante de prendas de vestir judías.

Entornos sociales

En vez del sexo, el cliente puede simplemente desear impresionar a sus compañeros teniendo una cita con una atractiva mujer, o incluso pretendiendo que es su novia o esposa. El cliente puede, por ejemplo, asistir a una reunión de antiguos alumnos del instituto o de la Universidad o a un acto social de la oficina. Los clientes que buscan este tipo de servicios dirán a la agencia cuales son sus intenciones. Especifican el tipo de mujer que buscan para ese papel. El cliente puede citarse con la chica antes para evaluar su nivel de inteligencia, educación, maneras, discurso y habilidad para simular, al igual que juzgar su apariencia. Les preguntan sobre su pasado, su pasado ficticio y su fingida relación, con el fin de llevar a buen termino la pretensión.

Chicas de compañía, celebridades y millonarios

Las celebridades y las personas muy ricas a menudo contratan este tipo de servicios para tener sexo para evitar el problema de la obsesión irracional, donde injustificadamente su pareja les atrajo (y no les dejará irse de la relación o aceptar la negativa) a causa de su status social. Además evita las historias de besa y cuenta, donde la chica luego vende la historia a la prensa. Ambas partes entienden sus respectivas posiciones y no van más allá. Algunas de estas personas son incluso más abiertos en las fiestas contando quién es su cita, aunque las call girls les suelen pedir que no lo cuenten. Normalmente, los hombres o mujeres que contratan por primera vez una cita corta determinan si quieren otra cita más larga. La apariencia de la mujer, inteligencia, maneras, sociabilidad y educación también se tiene en consideración. Para algunos clientes ricos, estas citas se convierten en acuerdos a largo tiempo que más cercanamente parecen una mujer mantenida o amante. Algunos toman esta profesión porque es una buena forma de ganar dinero mientras disfrutan de los placeres del sexo con parejas diferentes. Recientemente el número de hombres de compañía ha aumentado considerablemente, los cuales proporcionan servicios sexuales a mujeres. Algunas mujeres adineradas que viven lejos de sus maridos, o que les gusta tener diferentes parejas sexuales, contratan a hombres para tener sexo.

Internet

La mayoría de las agencias de Call Girls tienen sus propias páginas web. Internet se ha convertido en un importante medio a través del cual los clientes pueden encontrar su call girl deseada. Generalmente hay fotos de las chicas, y algunas veces el tipo de servicios sexuales que ofrece. Algunas agencias también proponen una tarifa más alta para gente de interés especial, tales como gemelas, pornstars, modelos e incluso sumisas. Internet incluye algunos directorios o listas de call girls o agencias de acompañantes. Pueden cubrir un área específica, una región más amplia o ser a nivel mundial. Normalmente la chica de compañía o la agencia es responsable de presentar su información en el directorio correspondiente. Las páginas web son usadas por los clientes/aficionados para observar las chicas y elegir cual quieren, según su estética, comportamiento o servicios sexuales. Para los lectores de páginas web, la calificación de las call girls es a menudo un factor determinante en su elección.

http://es.wikipedia.org/wiki/Chica_de_compa%C3%B1%C3%ADa

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‘Salón Kitty’, el burdel dirigido por la SS

Kitty Schmidt - Spiegel

Kitty Schmidt – Spiegel

Fue el burdel más famoso de Berlín en los años 30. Era propiedad de Kitty Schmidt pero el gobierno nazi se apropió de él para espiar a sus clientes.

En la década de los años treinta, el burdel más famoso de Berlín era el Salón Kitty. Este local dedicado a la prostitución estaba regentado por Kitty Schmidt. Esta mujer, nacida en 1882, consiguió crear un burdel en Giesebrecht Strasse, 11 de la capital alemana. En un principio se llamaba Pensión Schmidt pero con el paso del tiempo cambió su nombre por el de Salón Kitty. Con el ascenso del Hitler al poder, el éxito de su prostíbulo aumentó considerablemente.

Enseguida, Kitty vio como su negocio era muy lucrativo y empezó a transferir grandes sumas de dinero a bancos británicos a través de refugiados judíos a los que ella misma ayudaba a pasar la frontera. Por esta razón tuvo algunos problemas con el gobierno alemán ya que los nazis la acusaban precisamente de ayudar a judíos, de transferencia ilícita de dinero al extranjero. Por todo esto, el gobierno nazi le hizo una propuesta que no podía rechazar dada su complicada situación por las acusaciones anteriormente relatadas. Si Kitty no obedecía iría directamente a un campo de concentración.

La idea de la SS

La SS, la organización política defensora de Adolf Hitler, pensó en utilizar el Salón Kitty como tapadera. La idea surgió de la mente de uno de los principales responsables de las SS, Reinhard Heydrich, y de Walter Schellenberg, otro destacado jefe de esta organización que fue quien más estuvo alerta del funcionamiento del salón. Preocupados por las numerosas fugas de información que se producían en los altos mandos nazis, consideró que se habían de eliminar a los que hablaban demasiado.

Una de las formas de descubrir a estos informadores o agentes o incluso políticos del mismo partido nazi era que pudieran estar con bellas mujeres dispuestas a satisfacer sus deseos sexuales. La publicidad indicaba que el Salón Kitty era un lugar en el que los clientes podían estar sumamente relajados y encontrar a las más hermosas mujeres. Por esos numerosos hombres vinculados al régimen dedicaban unas horas a este conocido burdel. Los dirigentes nazis decidieron cambiar a las prostitutas que trabajaban hasta este momento, básicamente polacas, por bellas alemanas que simpatizaban fervorosamente con el régimen. Muchas de ellas fueron detenidas previamente en diversas redadas por los barrios bajos de la capital. Hay testimonios muy duros y crueles sobre cómo fueron tratadas y las humillaciones que tuvieron que sufrir.

Todas las conversaciones que tenían los clientes con las trabajadoras del burdel permitieron a las altas esferas nazis controlar, no solamente a diplomáticos o empresarios de otros países que visitaban el burdel, sino a los propios oficiales nazis y de la Gestapo. En la mejor época del Salón Kitty trabajaban hasta veinte chicas. En numerosos rincones de las diversas habitaciones del burdel instalaron micrófonos y otros sistemas más sofisticados para tener totalmente controlado a cada cliente que lo utilizaba.

Personajes que pasaron por el burdel

Entre las personas más conocidas que utilizaron este burdel berlinés destacaron el conde Ciano, ministro de Exteriores del gobierno italiano de Mussolini, y que el régimen nazi no tenía demasiado bien conceptuado. También estaban Sepp Dietrich, otro dirigente de la SS del que, según comentan, organizaba auténticas orgías, o el ministro de propaganda del régimen, Goebbels. Gracias al salón se pudo capturar al agente británico Roger Wilson. A medida que la guerra avanzaba y los alemanes iban sumando derrotas, el número de clientes del Salón Kitty se redujo considerablemente.

El gobierno nazi optó por devolverle el local a Kitty Schmidt, aunque la amenazaron que no podía explicar nada de lo que las SS habían realizado en aquel periodo de tiempo. Además, durante un bombardeo a finales de 1942, el Salón Kitty quedó gravemente afectado y tuvieron que utilizar únicamente los sótanos. La propietaria alemana nunca explicó nada sobre la etapa en la que los nazis controlaron su salón y se llevó esta información a su tumba cuando murió en Berlín en 1954. En la actualidad, donde estaba el Salón Kitty existe un centro de estudios para aprender a tocar la guitarra. Curiosamente, el apartamento que estaba al lado del burdel vivía Ernst Kaltenbrunner, uno de los máximos dirigentes de las SS que murió ejecutado en 1946.

En 1976, el director italiano Tinto Brass, realizó una película sobre este burdel ‘Salón Kitty’. Este realizador, especializado en cintas eróticas, no obtuvo demasiadas buenas criticas por este largometraje que contaba con Helmut Berger, actor de ‘La Caída de los Dioses’ de Visconti o ‘El jardín de los Finzi Contini’, y Ingrid Thulin, actriz habitual en las películas del sueco Ingmar Bergman, como por ejemplo ‘Fresas salvajes’ y ‘Gritos y susurros’.
Leer más en Suite101: ‘Salón Kitty’, el burdel dirigido por la SS | Suite101.net http://suite101.net/article/salon-kitty-el-burdel-dirigido-por-la-ss-a56669#ixzz2Kz2NeZ1z
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«La mujer egipcia no tenía pudores sexuales»

"La mujer egipcia no tenía pudores sexuales"

Foto: Xavier Cervera

Goce de vivir

 

Siempre que me acerco al Museu Egipci de Barcelona (www.museuegipci.com) aprendo algo, esta vez de su responsable de investigar la vida cotidiana de los antiguos egipcios, Núria Castro (que se fotografía ante la temible diosa Sekhmet). Aprovecho su charla sobre el sexo en el Egipto faraónico (en uno de los sábados temáticos organizados regularmente por el museo) para saber que un egipcio era adulto a partir de los diez años, y que vivía en un mundo sofisticado, imaginativo, equitativo y que aspiraba a la justicia, la belleza y el goce de vivir, incluida una visión de la sexualidad sin los corsés y tabúes que llegaron después con el mundo griego, romano y judío.

Qué rasgo define mejor al Egipto faraónico?
El anhelo de justicia social.

¿Y los esclavos, qué?
¡No había esclavos!

¿Ah, no?
No. Sólo prisioneros de guerra, pero tratados con todo respeto, y con derecho a tener propiedades.

¿Quién hizo las pirámides, pues?
Arquitectos y trabajadores empleados, artesanos con sus contratos…

¿Tenían seguridad social?
Tenían medicina pública universal y educación libre y gratuita. Pero sólo estudiaba un 3% de los jóvenes.

¿Por qué?
¡Era tan difícil memorizar los jeroglíficos para escribir…! Sólo los muy motivados estudiaban.

Los demás, a trabajar…
Había muchos y muy buenos artesanos. En la ciudad de Deir el Medina vivieron familias de artesanos durante cuatro siglos: hacían tumbas de reyes y señores…

Pasaporte al más allá, ¿no?
Sí, y en el más allá continuaba la vida del difunto, ¡incluso la vida sexual!

¿Ah, sí?
La viuda se inclinaba ante la momia, a la altura de sus genitales: simbolizaba una felación ritual para «resucitarlo» en la otra vida.

Ahora entiendo lo de la resurrección de la carne…
De ahí las «concubinas de los muertos»: bailarinas desnudas, tatuadas y maquilladas que danzaban para propiciar en el más allá la recuperación de la virilidad perdida.

¿Tatuadas?
Lucían en el muslo un tatuaje de la diosa Bes, protectora de enfermedades venéreas y del parto, ¡y también de la anticoncepción!

¿Conocían anticonceptivos?
La mujer gozaban del sexo sin esclavizarse a la reproducción. Planificaban los hijos.

¿Qué anticonceptivos empleaban?
Con espinas de acacia obtenían ácido láctico, espermicida, más otros ungüentos pegajosos para interceptar el recorrido del semen. Y eran muy hábiles en el manejo de los calendarios de fertilidad femenina.

¿Valoraban la virginidad?
No. El matrimonio consistía en irse a vivir juntos, sin más: pasados siete años de convivencia, firmaban un contrato de reparto de bienes por si se separaban.

Qué modernos.
Mujeres y hombres estaban jurídicamente equiparados. Esto resultó escandaloso para los griegos: «¡Las mujeres van a comprar!».

¿Usaban afrodisiacos?
La lechuga de la época (por su líquido blanquinoso al cortarla), la cebolla… Sabemos de una fórmula para el vigor del miembro viril: «Moler hojas de abrojo y hojas de acacia en miel, y aplicar». O frotarse el falo con «espuma de un semental».

¿Algún excitante más?
Las pelucas: «Ponte la peluca y pasemos una hora agradable», solían decir para invitar a una mujer a un encuentro sexual.

¿Eran muy juerguistas, los egipcios?
Un papiro recoge una escena orgiástica, con muchas posturas sexuales…

¿Cuál era la postura favorita?
A cuatro patas. O ella sentada en una silla, a la altura apropiada para él. En otra imagen ella se «sienta» sobre el pico de un ánfora invertida, y mientras se pinta los labios, dice: «Si tú no me das lo que necesito…».

Esa mujer sabía lo que quería.
¡Las egipcias lo sabían! No tenían pudor en expresar que les gustaba el sexo y en buscar su propio placer. Esto luego se perdió…

¿Tenían juguetes sexuales?
Tenemos dildos de entre diez y veinte centímetros y pico de hace más de cuatro mil años. Y una diosa de los latigazos sexuales.

¡Grey a la egipcia!
Todo está inventado. Hay poemas egipcios sobre fetichismo, voyeurismo, exhibicionismo, sadomasoquismo… Y hasta hubo casos de necrofilia: a las mujeres de clase alta las llevaban a embalsamar tres días después de muertas, para que fuesen menos apetecibles a los embalsamadores o a sus amigos…

¿Eran guapos, los egipcios?
El faraón Amenhotep III es ideal: ojos almendrados, labios carnosos, culito prieto… Pero lo interesante es que para los egipcios ¡todo cuerpo era hermoso!

¿Sin excepción?
Sí. Un enano llegó a máxima dignidad, junto al faraón. Gustaban de mostrar el cuerpo bajo telas livianas y no les avergonzaban los desnudos… Y presentaban figuritas que son exvotos sexuales a la diosa Hathor.

¿Qué diosa era esa?
La diosa del amor, la belleza, la música, la danza y la borrachera.

¡Qué diosa tan completa!
Pero se convierte en Sekhmet, diosa leona sanguinaria y feroz… Para aplacarla, los hombres llenaron un estanque de cerveza, la tiñeron de rojo: Sekhmet bebió lo que creyó sangre, y se convirtió en Bastet, una gatita, diosa protectora del ámbito doméstico. ¡Gracias a la cerveza, la humanidad vive!

¿Los egipcios eran felices?
Amaban vivir el momento, vestir bien, estar limpios, comer y beber… y mañana ya veremos.

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Mujeres de mala vida

BÁRBARA ROSILLO

DURANTE el Antiguo Régimen existían en España burdeles públicos sujetos a una serie de disposiciones por parte de las autoridades, eran llamados mancebías y los había en todas las ciudades principales y en las que tenían universidad, ya que eran muy visitados por los estudiantes, se trataba de un fenómeno eminentemente urbano.

Estos establecimientos eran vigilados constantemente por alguaciles y no se permitía entrar en ellos con armas como puñales o dagas. Tampoco estaba permitido que tuvieran taberna, lo que muchas veces no se cumplía y era frecuente que las hubiera alrededor. Contrariamente a lo que nos pueda parecer, en ocasiones los dueños de estos negocios podían ser gente importante y supuestamente honorable. Los encargados de regentar el establecimiento eran llamados padre o madre por las trabajadoras, una sarcástica ironía que plasma Fernando de Rojas en La Celestina. En la tragicomedia comprobamos que las dos rameras a cargo de la alcahueta la llaman madre; este tipo de anciana oportunista no era una fantasía del escritor sino un personaje verdadero de aquella sociedad.

En cuanto al ingreso en la citada «profesión», había que seguir una serie de normas. La joven que quisiera trabajar en un burdel debía presentarse al juez de su barrio con una serie de documentos que atestiguasen una serie de requisitos, como ser mayor de 12 años, haber perdido la virginidad y ser huérfana o de padres desconocidos, es decir, una joven sin familia, abandonada y sin medios económicos para subsistir. Evidentemente una gran mayoría de las mujeres se veían abocadas a la prostitución debido a la miseria, y aunque las que vendían su cuerpo solían provenir de las capas más bajas de la sociedad, lógicamente había rangos. La amancebada vivía con un hombre, las llamadas «mujeres de amor» eran independientes y frecuentadas por hombres con posibles; por último, las cortesanas tenían cierta posición. Bajando el escalafón se encontraba la ramera que vivía en la mancebía y la simple buscona o cantonera que ofrecía sus servicios en plena calle.

Durante el siglo XVI Sevilla fue la urbe más importante de nuestro país, un gran emporio comercial con una superpoblación que necesitaba una solución apremiante en este sentido; de esta manera fue la capital hispalense en 1553 la primera ciudad española donde se establecieron una serie de normas que debían cumplir las «casas de mancebía» para su correcto funcionamiento. Cada ocho días los médicos debían reconocer a las meretrices y si había alguna enferma era enviada al hospital. El establecimiento también era inspeccionado periódicamente por el Cabildo (ayuntamiento) para comprobar que todo estuviera en orden. No se podía trabajar en días festivos, vigilia ni cuaresma. Por otro lado, si la prostituta estaba libre de cargas y deseaba abandonar la profesión era libre de hacerlo. En 1570 estas ordenanzas pasaron al resto de Castilla.

El burdel más famoso de Sevilla se llamaba El Compás y estaba extramuros, en la zona del Baratillo (actualmente calle Castelar), su origen se remontaba al siglo XIV. Se sabe que en el siglo XVII estaba dividido en habitáculos y cada prostituta pagaba un real y medio al día de alquiler. Durante el reinado de Felipe IV el negocio se cerró, pero no definitivamente como querían las autoridades, sino que se trasladó fuera de la puerta de Triana. A lo largo del siglo XVII se intentó por todos los medios erradicar las «casas de mancebía» por medio de decretos y pragmáticas, pero nada se pudo hacer. Se abrieron burdeles ilegales por toda España, con lo que el problema se agudizó.

Hay constancia de un hecho que me ha parecido muy curioso. Durante la Semana Santa el Ayuntamiento de Madrid obligaba a salir a las prostitutas de la ciudad, un regidor era encargado de recogerlas pero, como no podían ganarse el sustento, el mismo Consistorio consideraba apropiado costearles la estancia hasta el Sábado Santo en el que podían regresar a sus quehaceres (no fue un hecho aislado de la capital sino que sucedió en toda Castilla). También estaba fijada como debía ser la indumentaria de las meretrices, consistía en una mantilla corta de color amarillo o azafranado sobre la saya y un medio manto negro. En el Antiguo Régimen las personas vestían conforme al estamento al que pertenecían. La ropa debía dar una información precisa acerca del individuo, la sociedad seguía unos códigos muy estrictos en materia de indumentaria, una dama noble no vestía igual que una burguesa, sólo con ver a una persona se sabía a que estamento pertenecía. Las mujeres de mala vida, más si cabe por su tipo de actividad, debían ser identificadas por el tipo de prendas que usaban.

http://www.eldiadecordoba.es/article/opinion/1392145/mujeres/mala/vida.html

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