Los orgasmos de pezón existen, y esta es la forma de provocarlos

Olvídate del pene, de la vagina y del clítoris: la nueva zona erógena de moda está mucho más cerca de lo que pensábamos. Y puede proporcionar una gran satisfacción
Foto: Si lo tienes al alcance de la mano, ¿por qué no lo tocas? (iStock)
Si lo tienes al alcance de la mano, ¿por qué no lo tocas? (iStock)

 

Vivimos en un momento de la historia en la que el hombre está descubriendo a marchas forzadas que las partes de su cuerpo destinadas al placer son muchas más de las que sospechaba. Hace no tanto tiempo, el pensamiento tradicional aseguraba que tan sólo el pene y la vagina, los órganos relacionados con la reproducción, podían proporcionar satisfacción carnal. Uncraso error, especialmente en el caso de las mujeres, en cuanto que este prejuicio provocó el olvido del clítoris, tan esencial en el orgasmo femenino.

Potencialmente, cualquier parte del cuerpo puede tener un potencial sexual. Especialmente aquellas que participan de manera activa en el juego erótico, como el cuello o la oreja. Entre todas ellas, sobresale una (o, mejor dicho, dos) por encima de todos: los pezones. No cabe duda de que se trata de una potente zona erógena, como demuestra que se endurezcan al sentir excitación sexual pero, ¿es posible afirmar que estas protuberancias que comparten tanto hombres como mujeres pueden ocasionar orgasmos?

Un 29% de las mujeres reconocía haber experimentado un orgasmo de este tipo en un momento u otro de sus vidas sexuales

La mayor parte de aquellos que opinan que así es se refieren para defenderlo a una investigación publicada en el ‘Journal of Sexual Medicine’ en el año 2011. En ella se medía la actividad cerebral de diversas mujeres atendiendo a la manipulación a la que eran sometidos su clítoris, su vagina, su cérvix… y sus pezones. Frente a la sabiduría popular, que señalaría que el clítoris ganaría la partida con mucho, los investigadores, encabezados por el psicólogo de la Universidad de Rutgers Barry Komisaruk, descubrieron que cuando se masajeaban los pezones se activaba la misma región cerebral que cuando se estimulaba la vagina.

Aunque no fueron capaces de explicar exactamente por qué se produce este fenómeno, que provoca que la estimulación de los pezones contribuya al orgasmo femenino, sospechan que puede tratarse de que, como ocurre en la lactancia, se libere oxitocina y esta, a su vez, provoque contracciones del útero. De hecho, aseguraron los investigadores, muchas lactantes han manifestado sentir placer cuando estaban amamantando sus hijos, una experiencia que puede ayudar a cerrar este misterioso círculo.

El misterio de la areola

No se trata de la única investigación que ha abordado este tema. Otra de las más relevantes es la llevada a cabo por el doctor Herbert Otto a finales de los ochenta y que aseguraba que alrededor de un 29% de las mujeres reconocía haber experimentado un orgasmo de este tipo en un momento u otro de sus vidas sexuales. ¿Qué se siente cuando se tiene un clímax de pezón? Una sensación de irradiación desde el pecho, muchas veces producida por la estimulación. El doctor señalaba que, al parecer es la segunda clase de orgasmo más frecuente, después del de clítoris. Y aunque es una aseveración, cuando menos, discutible, sí pone de manifiesto que se trata de una realidad menos excepcional de lo que pensábamos.

Las diferencias entre las reacciones cerebrales, según el MRI. (Wiley Publishing/Barry Komisaruk)
Las diferencias entre las reacciones cerebrales, según el MRI. (Wiley Publishing/Barry Komisaruk)

Ahora que ya sabemos que es posible, ¿cómo podemos hacer para conseguirlo? Es tan sencillo (o complicado, según se mire) como con cualquier otra parte del cuerpo. Basta con juguetear con ellos, eso sí, sabiendo qué se trae uno entre manos. Un pequeño artículo publicado en ‘My Tiny Secrets‘ porAdina Rivers proporciona cuatro útiles pasos para recorrer este camino: apretar y estrujar, imprescindible para provocar su rápido endurecimiento; lamer, preferiblemente en movimientos circulares (no necesita mayor explicación); chupar; y, por último, intensificar. O, dicho de otra forma, darle caña en los momentos finales. Además, hay que tener en cuenta que, en el caso de las mujeres, sus pezones son más o menos sensibles según la parte del ciclo menstrual en la que se encuentren.

Por supuesto, no todas las mujeres reaccionan igual a esta estimulación, de igual manera que tampoco lo hacen con la penetración vaginal o anal o el masaje de clítoris. Como señala la educadora sexual Carlyle Jansen en un artículo publicado en ‘Alternet‘, para muchas, que les laman un pezón produce un placer semejante al que sienten cuando les lamen el codo. Además, apunta una explicación muy interesante al auge de los pezones: debido a que vivimos en una cultura obsesionada por los pechos (y, si lo duda, eche un vistazo a las portadas de las revistas, eróticas o no, del kiosko), conferimos a dicha parte del cuerpo cualidades que habrían podido tener otras de habernos centrado en ellas. En realidad, añade, gran parte de nuestras costumbres sexuales son aprendidas, por lo que si pensamos que los pezones deben proporcionarnos placer, es probable que así sea cuando los estimulemos en la cama.

Dos pezones para controlarlos a todos

Más o menos tenemos claro qué ocurre con las mujeres… Pero ¿qué pasa con los hombres? Pues parece ser que también sienten cierta excitación cuando son masajeados en sus pezones. O, al menos, eso es lo que señaló Komisaruk refiriéndose a estudios previos.

La diferencia, añadía Jansen en dicho artículo, es que al contrario que ocurre con las mujeres, los hombres siguen siendo muy unívocos en sus fuentes del placer. Dicho de otra manera, salvo en contextos excepcionales como las relaciones sadomasoquistas (en las que el cuerpo entero, incluso el dolor que en él se genera, pueden resultar fuentes de placer), siguen preocupándose única y exclusivamente por sus penes, principio y fin de toda relación sexual. Algo que provoca que, una vez comienzan a sufrir problemas de erección, lo den todo por perdido y no busquen vías alternativas.

Las cosas, sin embargo, parecen estar cambiando, y en muchos foros públicos los hombres explican cómo han sido capaces de lograr esta clase de orgasmos. En ‘Steady Health‘, por ejemplo, uno desvela que descubrió esta sensación por accidente, mientras se frotaba contra las sábanas. Desde entonces, toca sus pezones en círculos durante el acto sexual, hasta el punto de ser capaz de alcanzar el orgasmo sin estimulación del pene. En ‘Men’s Fit Club‘ añaden que para alcanzar este tipo de orgasmos, es conveniente pedir a tu pareja que te eche una mano. Y es que parece que el tabú se ha acabado.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-04-01/toda-verdad-sobre-orgasmo-pezon-existe-hombres-tambien-pueden_1176626/

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7 técnicas de masturbar a un hombre

7 técnicas de masturbar un hombre

Tanto si deseas añadir variedad a tu vida sexual con tu hombre, o que no quieren tener relaciones sexuales, por cualquier razón, masturbarse en todas las formas posibles es una gran manera de mantener la estimulación en tu vida sexual.

Hay muchas maneras de lograr masturbar a tu novio o amante de una manera totalmente satisfactoria y que lo volverá completamente loco, aquí te daremos unos cuantos consejos los cuales son básicos, pero que incluso siendo básicos muchas mujeres aplican de manera errónea. Consejos que incluyen la postura, el correcto uso de las manos, un ritmo adecuado, el correcto uso de las zonas erógenas, además de tener un apoyo correcto, son pequeñas cosas que te harán darle la masturbación de su vida y que él, quiera que lo vuelvas a hacer, una y otra vez.

Muchas mujeres son «malas» en hacer el trabajo con la mano porque carecen de la confianza y el conocimiento que necesitan saber qué se siente bien para un hombre. Yo digo que la mejor manera de aprender es preguntar. Cada hombre es diferente, si bien puede ser divertido probar nuevas técnicas y sorprender a tu hombre con placeres recién descubiertos, también tiene sentido simplemente preguntarle qué se siente bien. Lo primero que tienes que hacer es familiarizarte con el órgano genital masculino

Sin embargo, hacer que sea más agradable para él haciendo una serie de variaciones. Y, puesto que los hombres son visuales, quita tu top, sentarse al estilo indio, hacer que envuelva sus piernas alrededor de tu cintura hará que se sienta más cerca de ti, y le darás el mejor trabajo manual que ha tenido jamás. Estas son algunas de las mejores variaciones que pueden usarse para cada vez que le dan una paja:

http://consejodemujeres.com/7-tecnicas-de-tocar-a-un-hombre-2799

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Todo lo que necesitas saber sobre el sexo tántrico

Todo lo que necesitas saber sobre el sexo tántrico


Foto: Shutterstock

GALIANA LEGORBURU

La sexualidad alcanza todo su potencial con el Tantra o sexo tántrico. O al menos eso sostienen los que dominan estas esotéricas técnias orientales. De origen hindú, el Tantra es un culto a la feminidad. «Es la capacidad de desarrollar la parte masculina de las mujeres y la femenina de los hombres para lograr el entendimiento mutuo. Aunque las mujeres juegan con ventaja, porque son tántricas por naturaleza», explica el gerente de la Escuela Tántrica El placer de sentir, Diego Jiménez.

Pero comenzar una experiencia tántrica va mucho más allá de las técnicas sexuales. Su origen está en las espirituales, mucho más difíciles de dominar. Sobre esto, Jiménez explica que el gran problema por el que muchas parejas acuden a su escuela es la falta de empatía, producida muchas veces por no escuchar a la otra persona, teniendo como consecuencia relaciones sexuales insatisfechas. «Aunque en los medios hayan desaparecido muchos tabúes que giraban en torno a la sexualidad, lo cierto es que en la intimidad siguen existiendo multitud de prejuicios y falsas expectativas sobre lo que es, y no es, un acto sexual. Por eso muchas personas no alcanzan una satisfacción plena en sus relaciones», asegura el experto.

«El hombre debe aceptar que ya no tiene el monopolio del rol dominante. Cuando las mujeres descubren que sexualmente son mucho más poderosas que los hombres, empiezan a tomar las riendas de sus relaciones y eso puede asustar a su pareja», explica Jiménez. En estos casos, lo importante es generar un equilibrio en el que, a través del interés por los deseos y necesidades del otro, se consigan satisfacer ambas partes sin que ninguno se sienta presionado. «A veces solo es un problema de educación, ya que tradicionalmente se ha pensado que el hombre es el encargado de proporcionar placer a la mujer, cuando en realidad es algo mutuo», aclara el experto.

De la misma manera, el Tantra es una actitud individual. Y aunque pueda ser una pareja la que acude a los talleres, el aprendizaje se produce en cada persona por separado. «Lo primero que advierto cuando viene una pareja a dominar el Tantra es que la experiencia es totalmente individual, aunque lo que aprenden lo lleven consigo y lo transmitan después a su pareja», expresa Jiménez. Los talleres de El placer de sentir pueden ser individuales o colectivos. Mientras que en los primeros la pareja trata de averiguar cuál es el factor que bloquea su sexualidad, en los talleres en grupo cada miembro de la pareja intenta conocerse a sí mismo a través de experiencias vivenciales que, sin que exista actividad sexual explícita, movilizan esta energía y llaman al erotismo. «Lo que tratamos de enseñar en estos talleres es que con muy poco se puede llegar a sentir mucho. Si reducimos la sexualidad a lo genital estamos perdiendo gran parte de ella, y no seremos capaces de disfrutarla plenamente», asegura Jiménez.

Las cuatro llaves imprescindibles para vivir una experiencia tántrica

  1. Disfrutar del sexo con los cinco sentidos. «La primera, y más importante, es estar concentrado únicamente en ese momento», afirma Jiménez. Vivir el presente es esencial para poder satisfacer al otro, y a uno mismo.
  2. Compartir los deseos. Es decir, expresar física o verbalmente lo que nos gustaría hacer o lo que nos está gustando. «El resultado siempre va a ser positivo, ya que el deseo y placer, cuando se expresan, se retroalimentan y crecen», dice Jiménez. Y a la vez, añade, dar a conocer a la otra persona tu sentimiento de placer produce un efecto afrodisíaco.
  3. Quererse a uno mismo. Para disfrutar de los demás hay que hacerlo, primero, de uno mismo. Por eso, Jiménez advierte que el autoestima es básico para poder vivir una sexualidad sana.
  4. Movimiento armónico y fluido. Más que utilizar unas técnicas concretas, lo esencial del Tantra es mantener durante el acto sexual una actitud receptiva y de escucha. «Hay que conseguir guardar el equilibrio entre lo que das y lo que recibes. Por ejemplo, si las dos personas quieren una aventura apasionada en la cocina, es Tantra. Pero si uno de los dos estaba buscando un momento más relajado, o no se siente cómodo en ese lugar, la comunicación no ha funcionado, y eso no es Tantra», explica.

http://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2016/03/25/56f15add268e3ecf198b4677.html

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APRENDE COMO TOCAR A UNA MUJER…

Como tocar a una mujer para lograr la eyaculación femenina o squirting

Siempre es bueno escuchar a expertos y aprender de ellos, siempre hay cosas nuevas que aprender y nada mejor que estos maestros que nos ofrecen sus consejos y recomendaciones para ser mejor en todos los aspectos de la sexualidad.

Hoy queremos compartir con ustedes un video en donde podrás aprender cómo tocar a una mujer para alcanzar la famosa eyaculación femenina o squirting.

Las mujeres son seres muy especiales y hay que saber como tratarlas. Este experto les contara todo lo que necesitan saber sobre ellas, como también cosas sobre ustedes que quizás todavía no han descubierto. Tienes que verlo.

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Los 7 tipos de orgasmo femenino

Orgasmo femenino

7 tipos de orgasmos con técnicas, consejos y trucos para que puedas experimentarlos sola o en pareja.

Los 7 tipos de orgasmo femenino

orgasmo femenino

Primero se hablo del orgasmo vaginal, luego del clítoris y del punto G. Fue entonces cuando descubrieron que las mujeres podían alcanzar altas dosis de placer tantas veces como quisieran en una misma relación sexual.

Estos son los 7 tipos de orgasmo que existen:

1 . El punto G

El placer que se consigue al estimular el Punto G es uno de los más intensos que puede experimentar la mujer. Se llama así por la primera letra del apellido de Ernst Grafenberg, médico alemán que descubrió este rinconcito del placer allá por los 60.

¿Dónde está? Se localiza encima del hueso púbico, en la pared frontal de la vagina y a una distancia de la entrada equivalente a unos dos tercios del tamaño de tu dedo corazón. Basta con presiones firmes con el dedo introducido en la vagina. Si es la primera vez que intentas localizarlo, prueba a hacerlo de cuclillas y con ayuda de un juguete erótico.

Curiosidades:

  • El punto G es conocido como “La perla negra” por los chinos, y “la piel de la lombriz” por los japoneses.
  • Su tamaño no supera el de una moneda de cinco céntimos.

2 . El pecho y los pezones

Aunque existen algunas incrédulas, la erótica de los pechos no es discutible: existe. Datos clínicos indican los casos de madres que han experimentado un orgasmo amamantado, y no son pocas las que afirman sentir contracciones uterinas o vaginales.

Algunos expertos lo consideran el segundo orgasmo más frecuente. Desgraciadamente, es un tipo de placer que casi nunca se tiene en cuenta, pues se alcanza antes el éxtasis estimulando el clítoris o el punto G.

3 . Orgasmo mental

El poder de la mente llega a límites insospechados. La prueba es que puedes llegar al orgasmo sin necesidad de tocarte ni de que te toquen.

En 1992, Odgen, Whipple y Komisaruk realizaron experiencias medidas en laboratorio, y la conclusión fue que el “orgasmo mental” genera la misma respuesta física que cualquier otro. En este caso, las fantasías sexuales son tu arma.

4 . Uretra o Punto U

La uretra es un punto erótico bastante olvidado y eso que está situada muy cerca del clítoris. Para estimularlo puedes seguir técnicas manuales u orales.

Para hacerlo tú solita: ejerce presión en la zona de la uretra. Prueba con caricias circulares de arriba abajo, similar a la estimulación del clítoris

Con tu pareja: dile que separe los labios vaginales para que la zona uretral sea más accesible. Con la punta de la lengua o los labios, debe acariciar la zona

5 . Clítoris

El orgasmo clitoridiano es el que experimentan la mayoría de las mujeres durante el sexo. Y es que el clítoris en una zona del cuerpo que no tiene otra función que la de proporcionar placer.

Si bien existen varias técnicas para estimular el clítoris, te proponemos algunas.

Manual:
Pide a tu pareja que introduzca el dedo corazón en tu vagina mientras que con la palma de la mano presiona sobre el clítoris. Los movimientos tienen que ser circulares, y él se puede guiar mejor si apoya la otra mano sobre tu abdomen.

La técnica Kirvin:
Consiste en la estimulación oral de los puntos K, situados a ambos lados del capuchón del clítoris.

6 . Vaginal

Las sensaciones que se experimentan con el orgasmo vaginal no son tan intensas como en el clitoridiano, ya que las zonas que se estimulan (de la cavidad vaginal al cérvix) no son tan sensibles.

Para alcanzar el orgasmo vaginal, la mejor técnica es la penetración profunda y enérgica.

7 . Orgasmo anal

Aunque se sigue viendo como un tabú (principalmente, porque está ligado a la homosexualidad), el sexo anal puede proporcionar orgasmos muy intensos, ya que la zona está llena de terminaciones nerviosas.

El principal inconveniente que tiene este tipo de prácticas es el miedo al dolor por lo que es imprescindible una buena lubricación, y recrearse en los juegos previos.

Las mujeres que practican el sexo anal confiesan que los orgasmos son mucho más intensos y la sensación de placer extiende a todo el cuerpo.

– See more at: http://naxio.com.ar/7-tipos-de-orgasmo-femenino#sthash.2iPoOYSp.dpuf

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TÉCNICAS DE MASTURBACIÓN FEMENINA

Tecnicas y metodos de masturbacion femenina… Los siguientes son métodos de masturbación que las mujeres informaron usar en el libro The Hite Report de Shere Hite

técnicas de masturbación femenina

técnicas de masturbación femenina

Los datos fueron recogidos entre 1972 y 1976. Mientras que los métodos probablemente no hayan cambiado, el número de mujeres que utilizan una técnica en particular pueden haberlo hecho, porque la actitud de las mujeres hacia sí mismas y hacia sus cuerpos han cambiado en el tiempo. Además, las mujeres tienen hoy un acceso mucho más fácil a ayudas sexuales como vibradores y dildos que el que tenían hace veinte años. Los métodos descriptos pueden ayudar a conducir a las mujeres en el proceso de aprender a masturbarse, y a aquellas mujeres que buscan explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. También puede ayudar a las mujeres que sienten que son las únicas que se masturban de una manera poco usual, o al menos de las que se habla poco, para que se sientan “normales.” En todo caso vemos la extrema diversidad de las técnicas.

TIPO 1A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA INDIRECTA:

“Para mí es importante estar excitada mentalmente o fantasear para masturbarme. Para mí también es importante estar sola. Uso las yemas de los dedos para la estimulación real, pero es mejor comenzar con golpecitos o frotando ligeramente sobre el área general. Al aumentar la excitación comienzo a estimularme sobre el clítoris y finalmente alcanzo el clímax con un movimiento rápido corcoveante sobre el capuchón clitoridiano. Usualmente mis piernas están separadas, y de vez en cuando también estimulo mis pezones con la otra mano.”

“Si estoy apurada (presionada por el tiempo,) uso el vibrador sobre la base del clítoris, con las piernas abiertas. Pero usualmente uso mis dedos frotando alrededor de la base de mi clítoris, y cuando estoy cerca del orgasmo, muevo mis dedos de manera circular encima de mi clítoris. Mis piernas siempre están separadas, y alterno las manos porque una se cansa. Mi otra mano acaricia mis senos o simplemente descansa. Y muevo mucho mi cuerpo cuando tengo el orgasmo.”

“¡Wow! ¡Qué pregunta! Usualmente me acuesto de espaldas, mis piernas separadas. Casi siempre dejo puesta mi ropa interior, porque me molesta frotar el clítoris directamente. Uso una mano, dos dedos juntos, frotando hacia arriba y hacia abajo con toques cortos justo encima de mi clítoris. Cuando estoy cerca del clímax, mis piernas tienden a abrirse y mi pelvis se levanta más. No me muevo mucho, pero a veces durante el clímax ruedo de un lado a otro.”

“Uso mis manos y mi imaginación, y es probable que haya probado todas las posiciones y movimientos imaginables – la estimulación básica permanece siendo la misma. Uso mi dedo para estimular el clítoris, a veces insertando otro dedo en mi vagina al mismo tiempo. Cuando me masturbo toco solamente mi área genital, porque no me estimula tocarme el cuerpo en general, como sí lo hace mi pareja si me toca toda.”

“Estimulo mi clítoris en ambos lados con mis piernas abiertas, y no muevo ninguna otra parte de mi cuerpo. Es como si me permitiera masturbación muy eficiente sin culpa porque cualquier otra cosa (tocarme toda, etc.) sería enfermizo.”

“Cuando me masturbo pienso cosas estimulantes localmente, luego un breve toque de mis dedos y se acabó. ¡Ja! Furtivo, ¿no?!”

“Uso un simple vibrador a pilas. Usualmente lo aplico al lado derecho de mi clítoris, usando un ligero movimiento circular. Comienzo con mis piernas abiertas, pero usualmente se cierran involuntariamente. Pienso que lo que pasa en mi mente (con quien fantaseo) es realmente más importante que los aspectos mecánicos.”

TIPO 1A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA DIRECTA:

“Uso mi dedo medio, humedecido, para estimular y frotar encima y alrededor de mi clítoris. Mi otra mano tira los labios hacia atrás, manteniendo una débil tensión sobre el área del clítoris. Alterno este frotamiento rápido del clítoris frotando más lentamente la entrada de la vagina. (Realmente, ‘frotar’ es difícilmente la palabra correcta, porque es un toque muy ligero hasta justo antes del orgasmo, para cuando estoy muy mojada.) Mis piernas están muy abiertas, mis rodillas levantadas – no muevo mucho el torso hasta el orgasmo, cuando hay fuertes espasmos en mi torso y pelvis.”

“Me masturbo solamente con una mano – principalmente alrededor de la cabeza de mi clítoris, luego voy cambiando gradualmente sobre la cabeza – siempre frotando con un movimiento hacia adelante y hacia atrás. Mi otra mano ayuda a sostener la piel para ganar un contacto firme. Tengo mis piernas juntas y separadas alternativamente.”

“Me acuesto de espaldas con mis piernas muy juntas. Uso mi mano izquierda para tirar la parte de arriba de mis genitales entonces puedo usar mi mano derecha para tocar mi clítoris. Uso un movimiento circular comenzando lentamente con una ligera presión, y luego aumento la presión hasta que empiezo a acabar. Luego me voy deteniendo de acuerdo a la sensación que deseo hasta completar el orgasmo. Si deseo acabar de nuevo comienzo otra vez.”

“Me masturbo con un cepillo de dientes eléctrico. Pongo una toalla húmeda sobre el cepillo y lubrico mi clítoris con loción. Me acuesto de espaldas con mis piernas abiertas. Con mi mano izquierda, abro los labios para exponer el clítoris, sostengo el vibrador con mi mano derecha y presiono suavemente sobre mi clítoris. A veces lo muevo hacia arriba y hacia abajo, a veces lo dejo en un punto, dependiendo de lo que se siente bien. Pero realmente nunca me excito hasta que comienzo a fantasear. No muevo mis caderas. Toda la acción es con la mano/vibrador y mi clítoris.”

“Uso solamente mis dedos. Mi mano izquierda sostiene abiertos los labios mayores de mi vagina (vulva,) y mi dedo índice y el segundo dedo derechos frotan el lado derecho de mi clítoris. A veces froto hacia arriba y hacia abajo, pero usualmente froto con lentos movimientos circulares. Mis piernas están cerradas, estiradas y derechas. A veces hago esto acostada sobre mi vientre, pero no usualmente. Es mucho más difícil – usualmente hago eso después que me he masturbado algunas veces y todavía estoy frustrada. No me muevo mucho, en contraste de cuando tengo un orgasmo con una pareja, y también hago mucho menos ruido.”

TIPO 1A1, ESTIMULACIÓN DEL CLÍTORIS Y PENETRACIÓN VAGINAL OCASIONAL:

“Usualmente me masturbo estimulando suavemente la región del clítoris, no directamente éste, sino sobre la piel arriba y a su alrededor; después ubico los dedos alrededor del clítoris y los muevo hacia atrás y hacia adelante rítmicamente y con un poco de presión. Así, para lograr el orgasmo, la presión es un factor, el movimiento rítmico otro, y proteger al clítoris de la estimulación directa es otro. Esto último es llevado a cabo usando la piel de alrededor para estimular el clítoris. Finalmente, tensionando mi ano y concentrándome en tener un orgasmo lo consigue. A veces hinco mi dedo en mi vagina porque esto parece estabilizar el clítoris y es un poco excitante. Mis piernas están abiertas. No me muevo mucho.”

“Usualmente comienzo frotando mi clítoris en uno de sus costados, con mi dedo. A veces uso un espejo y observo – antes me paraba frente a un espejo grande. Luego, usualmente porque mi dedo realmente no me enciende mucho, saco el vibrador. A veces leo pornografía, a veces fantaseo. A veces saco el aceite para niños y froto mis pechos y mi vientre. Muevo el vibrador hacia arriba y hacia abajo a lo largo de la hendidura entre mis piernas. Usualmente una pierna está con la rodilla levantada, la otra abierta, sobre la cama. Muevo la parte inferior de mi cuerpo hasta encontrar el movimiento hacia abajo del vibrador. A veces, chupo mis dedos y humedezco mi seno, y sólo lo toqueteo, lo sacudo. A veces es poner y sacar el vibrador de mi vagina, como atornillando.”

“Mi primera masturbación fue con agua de la tina, y más tarde con mi mano, que es como todavía lo hago. Uso el dedo medio de mi mano derecha en vigorosos movimientos hacia arriba y hacia abajo, lo cual me acelera todavía más hacia el clímax. A veces pongo un dedo profundamente en mi vagina con mi pulgar manteniendo contacto con el clítoris. Recientemente, desde que leí literatura, he probado contraer mis músculos vaginales, y esto parece mejorar el acto. A veces empujo todo mi cuerpo hacia arriba, moviéndome con mis pies debajo de mi parte trasera, terminando con mi pecho y torso y área sexual empujando hacia arriba de cara al cielo. Mi mayor liberación es con mis piernas empujando hacia afuera para dar la sensación de la apertura más grande posible. Una vez probé un pepino, y también un vibrador, pero eso me dio la sensación de estar un poco fuera de mí – no era yo, es eso.”

TIPO 1A2, ESTIMULACIÓN DEL CLÍTORIS Y PENETRACIÓN VAGINAL SIEMPRE:

“Pongo un dedo sobre mi clítoris y con el otro muevo una botella adentro y afuera de mi vagina (una botella plástica.) Al comienzo tengo abiertas mis piernas hasta que llego al orgasmo, y entonces las pongo juntas. Primero froto mi clítoris y luego inserto la botella. Cuando acabo cierro mis piernas con la botella dentro de mí tanto como pueda entrar.”

“Primero uso mis dedos para penetrar mi vagina, para agrandar la sensación en toda el área, pero después para tener el orgasmo primero ligeramente y luego más firmemente froto mi clítoris con movimientos circulares o hacia arriba y hacia abajo. Con mi otra mano (mano izquierda,) generalmente estoy dando vuelta las páginas del libro pornográfico que estoy leyendo. Sí, es complicado. Tengo las piernas abiertas.”

“Primero fantaseo hasta que me lubrico. A menudo me fastidio y contengo mi toque hasta que estoy muy excitada. A veces froto todo mi cuerpo sobre la cama, estando acostada sobre mi vientre, y de vez en cuando acabo de esa manera, pero usualmente estoy de espaldas. Primero acaricio los labios mayores, luego alrededor del clítoris, usando un movimiento circular, luego inserto un dedo en mi vagina, mientras estoy acostada de espaldas o de lado, y me muevo con él. Puedo acabar muy rápidamente si mis piernas están juntas, pero hay un mejor orgasmo cuando mis piernas están abiertas y trabajo más duro para él.”

“Comienzo con estimulación manual de mi clítoris. Luego estimulación simultánea del clítoris y la vagina. A veces uso el dedo/dedos (índice y mayor o solamente el mayor)de la otra mano para estimulación vaginal. A veces uso un objeto – usualmente el mango de mi cepillo para el pelo, que es agradablemente redondeado y suave (ningún dildo puntudo para mí, gracias) para estimulación vaginal. No deseo mencionar que uso otra cosa más que mi mano. Entre todas mis amigas parece haber un tácito tabú contra todas las cosas ‘poco naturales.’ No tengo objetos fetiche. No voy a lastimarme. Sólo es más fácil – es difícil alcanzar dentro de la propia vagina. Mi muñeca se cansa, especialmente si tardo en acabar. También supongo que encuentro que necesitar estimulación vaginal está pasado de moda y también soy un poco sensible por eso.”

TIPO 1A3, ESTIMULACIÓN DEL CLÍTORIS CON PENETRACIÓN VAGINAL EN EL ORGASMO:

“Cuando era niña, me masturbaba sosteniendo ambas manos entre mis piernas muy juntas y balanceando muy suavemente todo mi cuerpo. Ahora usualmente uso mis dedos para frotar toda el área genital con un movimiento circular. Luego usualmente pongo uno o dos dedos adentro de mi vagina antes del orgasmo para sentir las contracciones.”

“Justo después del clímax suelo poner algunos dedos dentro de la entrada de mi vagina para sentir las contracciones – no sólo para ver si ocurren, sexualmente es muy satisfactorio.”

TIPO 1A4, LA PALMA SOBRE EL CLÍTORIS, LOS DEDOS DENTRO DE LA VAGINA:

“Sostengo la palma de mi mano sobre el área del clítoris, y los dedos insertados en mi vagina aproximadamente una pulgada (2,5cm) más o menos, y sólo masajeo suavemente.”

“Comienzo acariciando la abertura vaginal, luego inserto dos dedos en mi vagina y estimulo mi clítoris con la palma de mi mano con palmaditas muy rápidas. Mis piernas están juntas.”

“Uso una mano y agarro el monte, froto por encima mi mano hasta sentir una sensación caliente, entonces abro mis labios con un dedo, y lo hago humedecerse moviéndolo arriba y abajo, entonces inserto un dedo en mi vagina y lo muevo arriba y abajo muy rápido mientras la palma frota el monte. Mis piernas están bien abiertas.”

“Acaricio mis pezones para comenzar, y miro pornografía. Luego masajeo suavemente mi monte hasta estar totalmente excitada, entonces inserto mis dedos en la vagina y al mismo tiempo froto mi clítoris con mi palma. A veces chupo un pene de goma.”

TIPO 1A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA Y PENETRACIÓN ANAL:

“Después de tener ciertos pensamientos sexy se siente como que aumenta mi presión sanguínea, los latidos de mi corazón se hacen instantáneamente más rápidos y fuertes. Mi clítoris cosquillea y en pocos segundos mi vagina se pone resbalosa. Froto mi clítoris con mi dedo índice izquierdo. Penetro mi vagina y/o recto con el dedo índice y/o medio de mi mano derecha y los muevo adentro y afuera a la velocidad que desee. Mis genitales alcanzan dos o tres niveles de intensidad de cosquillas – cada etapa más que la anterior. Froto mi clítoris con un movimiento hacia atrás y adelante. A veces uso artefactos caseros que tengan la forma de un pene, para la penetración.”

“Me masturbo en un cuarto oscurecido. A veces leo literatura erótica, especialmente orientada hacia lo anal. Me estimulo con dedos lubricados o un aplicador vaginal de foam o una ducha o la punta de una enema. Usualmente hago movimientos circulares sobre mi área pubiana con una mano y toco mi ano con la otra mano, a veces insertando mi dedo u otro objeto en mi recto. No interesa si mis piernas están juntas o separadas. Me muevo muy poco.”

“A veces uso mis dedos sobre mi clítoris con uno adentro de mi vagina, y uno sobre el área anal o justo sobre el clítoris. Usualmente uso dos tamaños de vibradores – uno pequeño para mi ano y uno grande para mi vagina. Una mano la uso para el clítoris, la otra sostiene a los dos vibradores en su lugar. Las piernas usualmente están separadas. Movimientos Circulares.”

TIPO 1B, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA Y VULVAR:

“Pon esto. Uso el costado de mi depiladora eléctrica femenina para masturbarme. Me froto hacia arriba, hacia abajo y hacia los costados y usualmente uso la otra mano para estimular entretanto el borde de mi vagina.”

“Uso principalmente mis dedos. Comienzo por acariciar suavemente mi cuerpo y senos, y órganos genitales. A veces uso dos manos sobre mis genitales, pero no siempre. Trato de esperar hasta sentirme mojada antes de tocarme, porque si no estoy mojada usualmente tengo dificultades en lograr el orgasmo. Así que froto y estimulo mis órganos genitales, suavemente, y levanto mis piernas (completamente separadas) y entonces froto un poco más vigorosamente – lo cual me conduce al orgasmo u orgasmos. Parece necesario elevar mis piernas o no acabo. Frecuentemente me pregunto si otras mujeres son iguales.”

TIPO 2A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE:

“Uso mi dedo índice. Me tiendo sobre mi vientre y abrazo una almohada con mi otra mano. Uso un movimiento circular y arriba-abajo sobre mi clítoris y usualmente mantengo mis piernas un poco separadas, pero al llegar cerca del orgasmo, las pongo muy juntas. A veces me muevo mucho y otras veces sólo un poco.”

“Me masturbo principalmente sobre mi vientre y uso mi mano derecha para estimular mi clítoris con un fuerte movimiento arriba-abajo, usando mis dedos medio, índice y anular. Mi mano izquierda acaricia mis senos. Me muevo mucho en movimientos circulares y arriba y abajo. Hago mucho mmmmm y digo ‘*****’. Mantengo mis piernas abiertas al comienzo y al sentirme llegar a un orgasmo cierro mis piernas y levanto mi cuerpo del piso, cama, lo que sea. A veces me masturbo parada y uso el mismo movimiento y sólo me muevo un poco. Ocasionalmente me masturbo acostada sobre mi espalda y encuentro difícil llegar al orgasmo de esa manera.”

“Cuando me masturbo, me acuesto sobre mi vientre con mis piernas ligeramente separadas, usando ambas manos, los nudillos de la mano derecha le dan presión directa al monte, con la mano izquierda agrego más presión a la mano derecha. El movimiento moderadamente rápido atrás-adelante provee la fricción clitoridiana que necesito.”

“Secuencia: Pongo una toalla sobre la cama, pongo el vibrador sobre la toalla con el pulsador apuntado (el pulsador tiene una punta de goma de alrededor de 1 pulgada -2,5 cm- de diámetro). Usualmente humedezco el pulsador antes de comenzar. Entonces me acuesto completamente inmóvil sobre mi vientre con mis brazos y piernas haciendo una amplia V, con el pulsador trabajando en el área del monte. No uso mis manos hasta que se aproxima el orgasmo, entonces muevo el vibrador ligeramente con la mano izquierda para que esté exactamente en el lugar correcto. Justo antes del orgasmo, mis manos y cuello se ponen rígidos y mis manos se levantan hacia arriba un poquito antes que mueva la izquierda para manipular el vibrador en el momento crítico.”

“Me masturbo sobre mi vientre con mi mano derecha entre mis piernas y masajeo suave y circularmente mi clítoris. Raramente toco mis pechos o el resto de mi cuerpo porque he encontrado que físicamente me hace muy poco.”

TIPO 2A1, ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE CON PENETRACIÓN VAGINAL OCASIONAL:

“Me masturbo sobre mi vientre con las piernas juntas, presionando con los dedos de ambas manos sobre mi clítoris (dedos índice y medio), uno encima del otro. A veces acaricio mis pechos o cachetes del trasero con una mano, o inserto mis dedos en mi vagina, pero no usualmente. Me muevo mucho menos que en el coito.”

“Estoy tendida sobre mi vientre con una almohada entre mis piernas, ya sea frotando contra la almohada o también usando mis dedos. Mi cuerpo está duro y rígido al frotar mi clítoris con un movimiento circular. Mi otra mano está en mi pezón, apretándolo, y a veces tengo un vibrador en mi vagina o en mi trasero. Las piernas varían.”

TIPO 2A2, ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE CON PENETRACIÓN VAGINAL:

“Me tiendo sobre el vientre con mis piernas tan abiertas como sea posible y pongo alrededor de tres almohadas debajo de mí para arquear más mi espalda. Masajeo mi cuerpo en la región genital e inserto el dedo medio de una mano sobre mi vagina y oprimo mi otra mano fuerte contra él, en la región de mi clítoris. De esta manera puedo estimular fuertemente ambos, mi clítoris y mi cérvix (el cual es a menudo sensible pero no tanto como el clítoris). Mi respiración se vuelve corta y jadeante y mi cuerpo comienza a moverse y a contraerse violentamente, al bajar mi cuerpo sobre el dedo y la mano detrás. He probado usar dos o tres dedos, pero esto tenía el inconveniente que no se pueden extender tanto como un dedo solo.”

“Uso mis manos comenzando con un masaje general de mí misma para calentar mis manos y mi cuerpo. Luego voy a mi entrepierna y aplico presión lentamente con las puntas de los cuatro dedos, entonces me doy vuelta sobre mi vientre. Comienzo a aplicar movimientos circulares con dos dedos sobre mi clítoris y ocasionalmente un movimiento hacia arriba y hacia abajo con mi clítoris entre mis dedos. Con mi mano derecha compruebo que mi vagina esté húmeda, y fantaseo. Continúo estimulando mi clítoris con la mano izquierda y en ese momento inserto dos dedos en mi vagina. Adoro los pliegues y grietas. Es sorprendente sentir el interior de una misma. A veces también estimulo la abertura de la uretra, pero eso puede ser doloroso. Mis piernas usualmente están cerradas, pero algunas veces abiertas. Si para entonces no he llegado al orgasmo, entonces doblo todos los músculos de mis piernas y trasero, y a veces comienzo a mover todo mi cuerpo hacia arriba y hacia abajo, o tal vez sólo mueva mis manos. A menudo disfruto tener a mi trasero afuera de las frazadas – el aire fresco lo estimula o quizá sea un deseo de exponerlo, no puedo decirlo realmente. De todos modos, acostarme sobre el vientre mejora realmente mi habilidad para insertar mis dedos profundamente en mi vagina.”

TIPO 2B, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA/VULVAR ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE:

“Sobre mi vientre con ambas manos (una sobre la otra) ahuecándolas sobre mi área genital externa, con los labios de la vulva cerrados. Aprieto suavemente el área con un dedo, oprimiendo contra la curva posterior de los labios y la palma de mi mano apretando contra el frente y el hueso púbico. Las piernas permanecen cerradas. He estado haciendo esto todos los días desde que tuve cuatro o cinco años. Cuando mi pareja se me asocia él simplemente se recuesta sobre mi espalda y me ayuda a apretar.”

“Uso la parte trasera plástica, no la parte acolchada, de un pequeño vibrador. Prefiero esto porque muy raras veces tengo largos períodos de tiempo sola para usar métodos manuales, a los que encuentro demasiado lentos, nada interesantes y por demás cansadores. De alguna manera sostengo el vibrador más o menos estable debajo de mí al estar boca abajo, y muevo mi cuerpo encima y alrededor de él. Lo uso exclusivamente contra mi clítoris y labios vaginales. Me gustan las piernas juntas. De esa manera, con mis tobillos cruzados, puedo usar mis piernas para controlar la cantidad de contacto con el vibrador. A veces me muevo mucho, a veces muy poco. Cuanto más me excito, más me muevo.”

“Me acuesto sobre mi vientre con una almohada entre mis piernas comenzando en mi cintura y algo abultada en el medio. Mis manos están debajo de la almohada justo debajo de la región clitoridiana, y monto la almohada rítmicamente. Entonces pongo el vibrador justo sobre mi clítoris, y mientras permanece apagado, froto contra él algunos momentos, hasta que estoy tan glotona que tengo que encenderlo, al tiempo que mi mano izquierda lo detiene o juega con mi clítoris o mi área vaginal. De todos modos su mera presencia es erótica. Es importante que mi mano derecha evite que vibre demasiado (el motivo de la almohada). A veces el vibrador apunta hacia la izquierda, a veces hacia el ano. Mis piernas están muy juntas, y fantaseo. A veces doy golpecitos al vibrador de una manera especial.”

TIPO 2B1, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA/VULVAR ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE CON PENETRACIÓN:

“Coloco el vibrador sobre mi clítoris y labios menores y entrada vaginal, más a veces una vela en mi vagina. Con las piernas juntas es más fácil, especialmente con los tobillos cruzados (aumenta la tensión muscular y satisface un deseo reflejo de presionar mis rodillas.) Solía tocarme los pechos y el vientre, pero me pareció redundante. Y movía mis manos más que yo, ahora yo me muevo más.”

TIPO 3, EMPUJANDO UNA ALMOHADA U OTRO OBJETO SUAVE:

“Cuando me masturbo, usualmente estoy acostada boca abajo sobre la cama, con alguna manta o cubrecama doblada, así que hay un bulto que froto hacia atrás y adelante.”

“Me acuesto sobre el vientre con algo sostenido firmemente entre mis muslos y presionando contra toda el área del monte, entonces me muevo suavemente hasta el orgasmo.”

“Sí, disfruto de la masturbación. Me he masturbado desde la infancia y no veo la razón para dejar de hacerlo alguna vez. Sin embargo, prefiero el sexo en pareja porque me gusta la compañía. Siempre tengo orgasmo y usualmente varios de ellos, dependiendo de cómo estoy de ánimo. Me masturbo como no he escuchado a nadie más. Hago un bulto con la ropa de cama del tamaño aproximado de un puño (usaba la cabeza de mi pobre osito de peluche, pero desde que me hice demasiado grande para dormir con un osito, un rollo de sábanas es suficiente) y entonces me acuesto sobre mi vientre encima de él para que ejerza presión sobre mi clítoris. Entonces muevo mis caderas en un movimiento circular hasta que llego al clímax – muy simple. Funciona con las piernas abiertas o cerradas – de cualquier manera, aunque cuando estoy en un estado particularmente frenético, con las piernas juntas a veces se siente mejor. Usualmente termino con mi peso sobre mis rodillas y codos, de manera que no puedo hacer demasiado con mis manos.”

“Cruzo las piernas, empujo mi pelvis contra un objeto suave (una almohada es lo mejor) y fantaseo. Este es el método probado y verdadero. Disfruto tocándome, pero no es tan bueno como esto. Realmente me muevo muy poco; solamente cuando estoy lista para el orgasmo entro a una acción real.”

“Masturbación: usualmente ‘monto’ una almohada o una robe enrollada o incluso una bolsa de lavandería – la monto como a un caballo, presionando y levantándome repetidamente – presionando más y más fuerte. Vestida o desvestida.”

TIPO 3, EMPUJANDO UNA ALMOHADA U OTRO OBJETO SUAVE CON PENETRACIÓN VAGINAL:

“Acostada sobre mi vientre con algo pequeño (como un Tampax) en mi vagina y una almohada sujetada con fuerza entre mis piernas, me muevo lentamente hacia arriba y hacia abajo, luego más rápida e intensamente. La secuencia es como ésta – inserto el objeto, me vuelvo sobre la almohada, luego me muevo rítmicamente hasta el orgasmo.”

TIPO 3, EMPUJANDO CONTRA UN OBJETO MIENTRAS SE ESTÁ SUSPENDIDA:

“Me pongo sobre una silla con un costado protuberante pero bajo y froto al principio contra él, luego me levanto para estar sobre él, y empujo hacia abajo. Este método permite mucha libertad de movimientos para mi cuerpo, que es lo que quiero. Lo aprendí de niña mientras jugaba sobre una silla que tenía mamá.”

“Me subo lentamente contra el lavabo del baño, y oprimo mi monte contra él muy fuerte. El lavabo es estimulante porque está frío. A veces giro mis piernas para oprimir más, y a veces las ‘golpeo’ para hacer vibrar la vulva.”

“Usualmente me suspendo contra alguna pieza de un mueble y me froto contra él en un movimiento lento, circular, hacia arriba y hacia abajo. Nunca escuché antes de hacerlo así, y no sé de dónde lo saqué, pero a una edad temprana me dio un rápido orgasmo, o varios. Es una buena manera, sólo que te deja callos en las palmas de tus manos.”

TIPO 4, CRUZANDO LAS PIERNAS Y APRETANDO LOS MUSLOS Y LOS MÚSCULOS PÉLVICOS:

“Me acuesto de espaldas, con las piernas juntas, y me muevo un poco hasta justo antes de acabar; entonces estoy muy rígida, oprimiendo el interior de mi vagina, moviéndome lentamente. Pero es la estimulación clitoridiana y apretar adentro lo que me hace acabar. Aprieto toda el área pélvica de esa manera y los cachetes de mi trasero están fuertemente apretados.”

“Me masturbo frotando mis muslos entre sí, usualmente acostada, pero puedo hacerlo sentada (en una oficina, en un ómnibus, etc.) Los froto rítmicamente, poniendo una sutil presión sobre el clítoris. La tensión se acumula gradualmente hasta un orgasmo.”

“Me acuesto sobre la cama, junto mis tobillos, rítmicamente aprieto mis muslos, fantaseo y a veces toco mis pezones si tengo dificultad en alcanzar el orgasmo apretando los muslos únicamente.”

“Cruzo mis piernas dos veces – es decir, las cruzo y meto un tobillo alrededor de la otra pierna, lo cual crea una presión sobre el área clitoridiana. Nunca uso mis manos o me toco – no tengo que hacerlo. Aprieto mis piernas hasta lograr el orgasmo, moviéndome sólo ligeramente. Tengo orgasmos muy fáciles.”

“Me acuesto (principalmente cuando me baño) y cruzo mis piernas; acaricio mis pechos y me balanceo ligeramente hacia arriba y hacia abajo al afianzarse la estimulación. Mantengo apretados mis pechos y entonces tengo un orgasmo.”

TIPO 4, CON ALMOHADA, TOALLA, U OTRO OBJETO MANTENIDO ENTRE SUS PIERNAS:

“Inicialmente, me estimulo ya sea con cosas externas, o me cuento a mí misma historias o fantaseo, luego me acuesto y coloco mi brazo derecho a través de mi entrepierna con mi muñeca o antebrazo sobre mis labios y clítoris (puedo estar vestida o desnuda) y mi mano sobre mi tobillo o pantorrilla, y mis muslos sobre mi brazo. Mi mano izquierda puede sostenerme (si me acuesto de costado), o si no juego con mis pezones. Balanceo mis caderas o pelvis para friccionarme. Ocasionalmente uso mis dedos o mano para mis labios, sobre mi clítoris, o arriba de mi vagina (vulva.)”

“Doblo una cobija o sábana, ubico parte de ella entre mis piernas, que están estrechamente presionadas, y entonces froto la sábana dentro y sobre mi vulva, especialmente mi clítoris, sin usar las manos, sólo movimientos de cadera y piernas. Empiezo a fantasear una situación y acabo en minutos.”

“Mis piernas están cruzadas al oprimir fuertemente algún objeto que toca mi clítoris y la entrada a mi vagina – como cualquier objeto ligeramente alargado. Usualmente lo mantengo por fuera de mi ropa interior. Raramente uso mis manos, sólo presiono la parte más elevada de mis muslos contra los labios. Mi masturbación es básicamente la ubicación de objetos y el balanceo de mi zona pélvica, con presión sobre la parte superior de mis muslos contra los labios.”

“Cuando me masturbo, usualmente oprimo mucho mis piernas (o las cruzo una alrededor de la otra) y uso una toalla, deslizándola contra mi clítoris rítmicamente hasta que llego.”

“Uso una almohada o algún otro objeto que sea firme pero suave. La sostengo entre mis piernas y la froto hacia arriba y hacia abajo o la aprieto con mis muslos. Puedo obtener algo de estimulación frotando mis dedos directamente sobre mis genitales, pero no puedo tocar mi clítoris, al ser demasiado sensible. En realidad, estoy mejor usando ropa interior, así no llego a ser estimulada tan directamente. Mis piernas tienen que estar abrazadas a la almohada, no pueden estar separadas. Me muevo mucho pero no necesito demasiado, entonces lo prefiero fuera de las frazadas, con mi trasero y pies, especialmente, expuestos.”

TIPO 5, MASAJE DE AGUA:

“Me masturbo con agua de la ducha únicamente. La apunto a mi clítoris, con las piernas abiertas. A veces engancho una manguera y me siento en el borde de la bañera, y uso una corriente de agua estable y agradable. O me acuesto en la bañera, y dejo el agua de la ducha golpear mi clítoris si es suficientemente fuerte.”

“Me acuesto en la bañera con un chorro de agua abundante sobre mi vagina, monte y clítoris. A mayor presión y temperatura del agua, más rápido tengo el orgasmo.”

“Saco el cabezal de mi ducha para dejar salir un chorro estable. Abro los labios de la vagina exponiendo mi clítoris. El agua puede estar ligeramente caliente para mayor estimulación, y las caderas pueden moverse ligeramente para atormentarme y prolongar el placer. Usualmente lo hago de pie. Estando acostada es más bello, pero te mojas tu cabello y tu cara. Este orgasmo supera a todos para mí, y puede ser múltiple.”

“Me masturbo con agua, preferentemente un chorro de media pulgada curvo, así mi trasero no obstruye el drenaje. Mis pies están afirmados en la pared, separados alrededor de dos pies (unos 60 cm.), y yo estoy yaciendo sobre mi espalda.”

“Ocasionalmente llego al orgasmo en la bañera. Primero me excito con los dedos, entonces dejo correr el agua y tomo una posición acrobática en la que mi vagina queda directamente bajo el grifo. Comienzo con el agua caliente o fría y con baja presión sobre mi clítoris. Cuando me he excitado hago correr el agua más fuerte y me elevo más cerca del agua y la dejo golpear en mi vagina y entonces acabo y es la sensación más fantástica.”

TIPO 6, INSERCIÓN VAGINAL SOLA:

“Usualmente me masturbo con el dedo y toco mis pechos con la otra mano, pero no siempre. A veces, cuando estoy tendida al sol en traje de baño y comienzo a sentirme sexy, termino yendo adentro a masturbarme (cuando estoy sola en la casa). Usualmente uso un movimiento hacia atrás y adelante en mi vagina, o sólo mantengo mis dedos allí un momento. Mis piernas están muy abiertas con mis rodillas levantadas, cerca de mí. A veces me muevo mucho, dependiendo de la intensidad de mis sensaciones del momento.”

Fuente gaymelilla.com

Técnicas de masturbación femenina

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Squirting: Como hacer eyacular a una chica

  • Haciendo el gesto con tus dedos (“ven aquí”) deberías de ser capaz de “tirar” con tus dedos (siempre con las yemas). Pruébalo. Tira hacia atrás contra ella con los dedos presionando un poco. Juega en la zona estimulandola con los dedos. Ella ahora empezará retorcerse y respirar profundamente.
  • A medida que aumentes el ritmo frotando el punto G ella comenzará a ponerse cada vez más mojada. Si lo estas haciendo bien ella se sentirá realmente a gusto, y empezarás a oír un chapoteo. El punto G es como una esponja, contiene un montón de liquido y tiene un tacto áspero. Sigue presionando con tus dedos, una y otra vez de manera rítmica como si fuera tu polla la que entra y sale de ella.
  • Conforme ella vaya mojando y disfrutando más, tú debes hacerlo cada vez más fuerte. Cuanto más se retuerza más difícil será para ti. Hazlo cada vez más rápido, pero mantén un ritmo constante, simplemente incrementa la fuerza. Incluso cuando estés empujando dentro y fuera trata de mantener la fuerza siempre hacia arriba con las yemas de los dedos presionando contra el punto G constantemente sin cesar.
  • Con todo esto ella debe estar retorciéndose y disfrutando. Si no es así detente. Si dice que le duele al menos desciende el ritmo y no lo hagas tan fuerte. Asegúrate de que ella esta siempre mojada, en ningún momento debe de estar seca.
  • Aquí está el momento clave. Cuando ella este apunto de eyacular, es muy posible que sienta la sensación de que tiene que hacer pis. Realmente no lo necesita, es una sensación temporal que pasara, pero asegúrate de que ella lo sabe con anterioridad, y que ella no va a intentar detenerlo. De hecho cuando le entren las ganas de hacer pis es cuando mas fuerte debes de empezar a hacerlo, el orgasmo esta a la vuelta de la esquina.
  • En este momento para estimular más fuerte el punto G, en lugar de hacer el gesto de “ven aquí” con los dedos indice y corazón, cambia e introduce el anular y corazón. Colocando la mano en la posición de Rock (o Spiderman). De esa manera estimular de arriba abajo golpeando en el punto G con la punta de tus dedos.
  • Entre 10 y 50 segundos después de la sensación de hacer pis, y con tu respectivo incremento de fuerza ella empezara a tener un orgasmo. Cuando lo haga, NO PARES. Hazlo cada vez más y más fuerte apretando siempre el punto G hacia arriba con tus dedos. Ahora ella tiene que empezar a eyacular. Ella gritará, y su coño empezara a mojarse todo de un liquido claro (prácticamente transparente), sin olor. Puede haber mucho o poco, depende de cada una, pero es probable que si lo has hecho bien terminen las sábanas empapadas a su alrededor, de modo que asegúrate de estar preparado.

Te garantizo que si ella nunca ha tenido un orgasmo con eyaculación sera uno de los mejores de su vida. En mi experiencia yo creo que todas las mujeres son capaces de llegar a ellos. Si quieres orgasmos con grandes volúmenes de liquido tiene que beber mucha agua y estar hidratada antes y después de hacerlo. Una vez que haya terminado mojada ella podrá volver a tener un nuevo orgasmo. Especialmente si no lo has hecho demasiado fuerte y todavía tiene liquido. Por lo general puedes empezar desde el principio, y en pocos minutos ella será capaz de mojar otra vez.

Siempre debes hablar con tu pareja, y hay que estar de acuerdo en lo que se hace. Espero que funcione y se disfrute. Si lo haces bien solo tienes que hacerlo y esperar. No en todos los casos el squirt equivale al orgasmo, pero suele serlo. Si no consigue llegar simplemente no te detengas.

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La testosterona no jubila a la viagra

La hormona mejora la vida sexual de los mayores de 65, pero los resultados distan de ser espectaculares.

El gel mejoró el estado de ánimo.

El gel mejoró el estado de ánimo. Roberto Machado Noa LightRocket via Getty Images

La búsqueda del elixir de la eterna juventud es casi inherente a la historia de la humanidad. No nos gusta envejecer, y menos aún por los síntomas que acompañan el aumento de la edad. Algunos son muy claros -empeora la vista, el oído, se cae el pelo en el caso de los varones y se engorda con más facilidad- y otros más difusos.

Así, la medicina ha intentado paliar estos problemas con el desarrollo de procedimientos y medicamentos específicos para cada uno de ellos. Pero algunos han venido acompañados de más polémica que otros. Y la administración artificial de testosterona -la principal hormona masculina- pertenece sin duda a este primer grupo.

Un estudio publicado este miércoles en una de las biblias de las revistas médicas –The New England Journal of Medicine (NEJM)– da nuevos datos sobre un asunto ya muy estudiado pero, de nuevo, las conclusiones distan de ser definitivas.

He aquí la hipótesis. La administración de testosterona a mayores de 65 años que han experimentado una bajada importante de esta hormona -inherente a la edad- podría mejorar su función sexual, al incrementar su deseo y la capacidad de erección, su capacidad física, al lograr que puedan caminar más sin cansarse y aumentar también su vitalidad y su estado de ánimo.

Pero esta posibilidad viene acompañada de polémica, que además tiene dospatas. Por una parte, se plantea su seguridad y el grupo ideal de pacientes a los que se debería administrar. Por otra, los críticos señalan el tratamiento del déficit de testosterona como un claro ejemplo de la tendencia denominada medicalización de la vida cotidiana, una corriente que consiste en tratar como enfermedades -y, por tanto, desarrollar fármacos para ellas- situaciones perfectamente normales según la edad de los pacientes.

¿QUÉ HACE LA TESTOSTERONA?

Para responder a la primera de las cuestiones es especialmente interesante el trabajo publicado ahora en NEJM. El mismo, explican los autores, de varias universidades y hospitales espadounidenses, viene motivado por un suceso que se remonta a 2003, cuando el Instituto de Medicina de EEUU reunió a un panel de expertos para pedirles que se pronunciaran sobre la administración de testosterona a pacientes mayores con déficit de esta hormona. Su veredicto fue claro y demoledor para los defensores de la hormona: la evidencia relativa a este asunto era insuficiente y había que llevar a cabo más ensayos clínicos al respecto.

Así comenzaron los llamados Ensayos de la testosterona, un conjunto de siete estudios destinados a evaluar la eficacia de la hormona en distintos aspectos en personas mayores. Participaron 790 personas, cada una en al menos uno de los trabajos y todos con la característica común de presentar una concentración en suero de testosterona menor de 275 nanogramos por decilitro y síntomas de hipoandrogenismo. Lo publicado en la revista estadounidense es el resultado de tres de ellos y los resultados son desiguales en cuanto a eficacia e insuficientes en lo que respecta a seguridad.

Pero ¿y la eficacia?  El medicamento cumplió con la hipótesis en algunos de los aspectos, pero no en todos. Así, el incremento artificial de los niveles de testosterona hizo que mejorara la función sexual, pero una media de 0,6 según una escala que va del 0 al 12, como resalta a EL ESPAÑOL el médico de familia Enrique Gavilán, que ha publicado varios trabajos sobre la medicalización del déficit de testosterona. «Los resultados distan de ser espectaculares», comenta este experto, que los define como «significativos desde el punto de vista estadístico, pero no clínico».

Gavilán subraya, además, que los efectos van disminuyendo según pasa el tiempo y que, al año de iniciar el tratamiento, la función sexual en ambos grupos es prácticamente similar.

De hecho, los propios autores reconocen que el efecto en la mejora de la disfunción eréctil fue «menor que el conseguido con los inhibidores de la fosfodiesterasa 5», la familia de medicamentos a la que pertenece la popular Viagra.

Sin embargo, el investigador de la Universidad de Yale y firmante del trabajo Thomas Gill aclara a EL ESPAÑOL que el principal parámetro para medir la función sexual no fue la disfunción eréctil sino el incremento en la actividad sexual. «Tanto éste como el deseo sexual mejoraron moderadamente en el grupo que se trató con testosterona», comenta.

Otro parámetro que se midió fue la movilidad y, de nuevo, pocas alegrías para los defensores del fármaco. Para evaluar el efecto en este aspecto, se estudió si los que tomaban el medicamento eran capaces de andar al menos 50 metros más en seis minutos que el resto. El porcentaje no difería en el principal ensayo de los siete diseñado para medirlo, pero sí al incluir a participantes de los tres trabajos. De nuevo, las diferencias no eran muy significativas. Eso sí, los participantes en el grupo del tratamiento sí declararon sentirse más hábiles para caminar. «Esto sugiere que el efecto, aunque de magnitud pequeña, puede ser clínicamente relevante», escriben los autores del trabajo.

Por último, se quiso saber si la testosterona daba más vitalidad y, de nuevo, el fármaco no cumplió con las expectativas, aunque sí lo hizo en un parámetro secundario: la testosterona se asoció con beneficios pequeños «pero clínicamente significativos» en el estado de ánimo y los síntomas depresivos.

Gill resume para este diario su opinión sobre los resultados del trabajo: «Las testosterona es beneficiosa para la función sexual, pero mucho menos para la física o para mejorar la vitalidad o la energía».

EFECTOS EN LA PRÁCTICA CLÍNICA

Para el presidente de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), Rafael Prieto, los resultados del trabajo sí son positivos y responden a la pregunta de si es seguro administrar testosterona a los mayores con déficit de testosterona.

Los autores coinciden en este diagnóstico al subrayar que no se vieron diferencias en efectos adversos entre los que se aplicaron y no el fármaco pero lo refutan al afirmar que el número de participantes no es suficiente para alcanzar un veredicto y cuando escriben, en la conclusión del estudio, lo siguiente: «Para tomar decisiones sobre la aplicación de este tratamiento en mayores de 65 años se tendrá que saber más sobre los riesgos del mismo, para lo que se necesitarán ensayos más largos y multitudinarios».

Prieto señala que la vía de administración de la hormona escogida por los investigadores no es la idónea, ya que existe una forma en inyección intramuscular más cómoda para el paciente que la aplicación diaria de un gel. El especialista aprovecha para denunciar que en España este fármaco de administración intramuscular, llamado undecanoato, «se sacó del reembolso» por lo que, para utilizarlo, los pacientes han de pagar de su bolsillo 120 euros al trimestre.

Para este andrólogo la buena noticia del estudio es que «los pacientes mejoran» y no presentan alteraciones, lo que es importante dada la elevada prevalencia del déficit de testosterona en la población española.

MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA COTIDIANA

El otro aspecto polémico relativo a este asunto se refiere a si es un ejemplo de la llamada medicalización de la vida cotidiana. Gavilán, partidario de esta idea, se ciñe a los datos. En la intervención evaluada en el estudio delNEJM se prescribe testosterona para equiparar los niveles de la hormona a los que presentan los hombres de entre 19 y 40 años.

«No estamos hablando de curar una patología, sino de tratar de equiparar a una persona mayor al modelo de un hombre joven. Esta sería la gran crítica desde el punto de vista sociológico», comenta el médico que se pregunta: «¿Por qué hay que ir en contra de la fisiología?».

Prieto, por su parte, ofrece un punto de vista distinto. Para él, este tipo de intervención es equiparable a la de ofrecer gafas o audífonos a la población mayor que pierde vista y oído con la edad. «Hay muchos prejuicios con estos tratamientos», concluye.

http://www.elespanol.com/ciencia/salud/20160217/102989979_0.html

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¿Cómo lograr el tan deseado “Squirt”? Entiéndelo y Provócalo

Squirt, casi todas las mujeres sueñan con tenerlo, algunas requieren de entrenamiento y otras simplemente lo tienen en casi toda relación sexual.

Se conoce médicamente el origen del squirt o eyaculación femenina desde el año 2001, cuando se dio a conocer el nombre de próstata femenina, el cual todos conocíamos como Punto G. La próstata femenina vendría siendo la terminación del clítoris dentro de la cavidad vaginal, es decir, el clítoris mide aproximadamente 8 cm y lo podemos estimular por dentro y por fuera. Si se conocían aproximadamente 8000 terminaciones nerviosas el clítoris, entonces ¿Cuantas terminaciones nevosas ostenta el clítoris en realidad?, ¿De cuanto placer se esta perdiendo una mujer? Al rededor de la próstata se encuentran las glándulas de Skene, capaces de producir el liquido eyaculatorio, estas contienen canales que transportan la eyaculación por medio de la uretra, es por esta razón que la eyaculación femenina se confunde con orinar, lo que me hace pensar en aquella expresión popular: “orinar da placer”. Ok, teniendo esta información ya clara, podemos provocar un squirt.

Para lo que formulé un paso a paso diseñado por mi Lincy Acosta, basado en las técnicas propuestas por Alice K. Ladas, quien es terapeuta sexual e investigadora; Annie Sprinkle mi actriz porno favorita y Deborah Sundahl, la gurú de la eyaculación y mi escritora favorita.

1. Se debe tener las piernas bien abiertas, yo me recosté en cama, se me hizo más cómodo y fácil. Estimula el clítoris para llenarlo de sangre y poder palparlo por dentro, para esto, recomiendo el uso de aceites a base de agua, pues estos no alteran el PH de la mujer.

2. Introduce el dedo corazón, el dedo corazón y el índice o el dedo corazón y anular, con la palma hacia arriba, es decir viendo hacia el ombligo, no sumerjas completamente tus dedos, pues el Punto G se encuentra solo a unos centímetros, para se exactos se encuentra detrás del hueso púbico. (Sabes que es el Punto G, porque al mover los dedos hacia el frente, sientes un área acanalada, que al presionar sientes inmediatamente hueso púbico y da sensación parecida a la de ganas de orinar).

3. Debes hinchar el Punto G, hasta volverlo un poco mas grande que el tamaño de una almendra. Esto lo consigues masajeandolo, te recomiendo mover los dedos de manera circular, presionando un poco, da toques rápidos, detente y empuja ligera y extensamente hacia arriba, intentando tocar el hueso púbico. (Es posible que se llegue al orgasmo sin eyacular en este paso, pero es cuestión de ejercitar y entrenar el Punto G)

4. Combina los movimientos anteriores con Kegels, es decir, contrae intermitentemente los músculos pubococcígeos o PC, los músculos con los que se sostiene la orina; es de esta forma que las mujeres normalmente obtienen el orgasmo, pero el orgasmo proviene del clítoris, el nervio pudendo es quien responde y a eso vienen las contracciones y la lubricación abundante en la vagina, pero no hay eyaculación vía uretra.

5. Continua frotando el Punto G, rota el dedo, presiona y conforme se excite, levanta las caderas presionando las nalgas. Sigue y repite los movimientos.

6. Para terminar, saca los dedos o el dedo con rapidez y puja (o pídele que puje), sin dejar de contraer las nalgas y con la cadera elevada; presiona por fuera haciendo círculos con la mano sobre los labios mayores que casi cubren el clítoris, o bien, se puede estimular manualmente el clítoris externo. Si siente que la sensación inminente se escapa, repite. Se necesita de concentración, sentir es lo esencial, va a venir, va a llegar. Lo importante es que no se piense, es importante que solo se sienta. Entregarse a la sensación y dajarla fluir. No todas las mujeres eyaculan la primera vez que lo intentan, es cuestión de conocerse sexualmente y estimularse frecuentemente.female-ejaculation-squirting

Algunas personas preguntarán: ¿Para qué sirve la eyaculación femenina? o ¿Por qué no simplemente tener un orgasmo?. Pues, además de placer puro, de acuerdo al profesor de medicina patológica y forense de la Universidad de Bratislava, Milan Zaviacic, la próstata femenina tiene dos funciones: exocrina, manufacturar, almacenar y emitir el fluido eyaculatorio; y neuroendócrina, producir hormonas y serotonina. Es más, otros estudios de la Universidad de York en Toronto afirman que su propósito es evolutivo: la uretra y la vagina comparten una pared virtual, el piso del canal uretral es el techo de la vagina, por lo tanto la glucosa de la eyaculación es absorbida por la vagina y crea un ambiente de soporte para el esperma, la reproducción.

http://www.eldiarioacontecer.com/salud/squirt-entiendelo-y-provocalo/#

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Juguetes eróticos 2.0: bienvenida a la nueva dimensión orgásmica

Se manejan desde el móvil, cambian su forma, se activan cuando leemos literatura erótica y hasta pueden dejar embarazada a su usuaria.

 

La industria del juguete erótico es un negocio floreciente que ha hecho que las mentes más brillantes abandonen otros campos para pasarse a diseñar el orgasmo perfecto. Aparatos creados para el placer que, tal vez un día, lleguen a desarrollar empatía o se anticipen a nuestros deseos. De momento no sabemos si las máquinas serán capaces de superar al mejor de los amantes, pero lo que muchas hemos comprobado, sin necesidad de que la ciencia avance más en su conocimiento, es que ya hay muchos humanos que en la cama se comportan como máquinas, y no precisamente de última generación. Mientras los robots sexuales se perfeccionan y preparan para su desembarco, los juguetes eróticos son cada día más complacientes, se ajustan a todos los tamaños, aprenden nuevos movimientos y hasta pueden traer descendencia. Sí, como lo oyen.

En pareja y con manos libres

Todos tenemos bastante claro el uso de los juguetes sexuales en solitario, pero la cosa se complica cuando se utilizan en pareja. Generalmente, sirven para estimular el clítoris durante la penetración, ya que la mayor parte de las mujeres no llegan al orgasmo si no se le dora un poco la píldora a su órgano del placer. El problema, hasta ahora, era que la máquina necesitaba de alguien que la manejara y dirigiera al lugar preciso, y eso restaba atención para el resto de la faena. Si ya durante el sexo hay que ocuparse de uno mismo y del otro, repartir nuestro empeño con un tercero con movilidad reducida, el vibrador, impide la desconexión y el descontrol, que son los caminos que nos llevan al placer supremo.

Esta misma idea era la que tenían en mente dos mujeres, Alexandra Fine y Janet Lieberman, cuando decidieron crear un aparato que se pudiera usar, no antes o después del coito, como era costumbre, sino durante, pero que además fuera autónomo. Así dieron con Eva, de Dame, un vibrador de clítoris con forma de robot con brazos. Las extremidades hacen que este aparato pueda sujetarse a los labios mayores de la vagina y hacer su trabajo mientras la mujer hace el suyo. Durante la penetración, Eva estimula también los genitales masculinos, con lo que se matan dos pájaros de un tiro. Como la felicidad completa nunca existe, algunas veces y si los movimientos son muy contundentes, este vibrador puede caerse, pero eso es algo en lo que sus creadoras están trabajando.

Con la forma y funciones que uno desea

“Una misma forma no satisface a todos”. Con esta máxima como leit motiv, la compañía inglesa Mystery Vibe, ha desarrollado el primer juguete erótico del mundo cuya forma se adapta a cada usuario, y lo ha bautizado como Crescendo. Un vibrador flexible que adquiere la forma que se le quiera dar pero que, además, se puede programar para que haga las funciones que se desean, mediante una app que se descarga en el móvil.

Crescendo tiene una larga investigación a sus espaldas dentro del campo de la nanotecnología, que le permite tener seis vibradores que pueden combinarse entre si para hacer saltar las chispas. Se puede programar el número, intensidad, forma y duración de la vibración; la temperatura y se pueden descargar nuevos tipos de vibraciones, accediendo a la página web de la marca. En un futuro no muy lejano, sus creadores anuncian que los movimientos de Crescendo se podrán sincronizar con la música o con otros aparatos que haya en la habitación para crear una atmósfera y experiencia global. El problema entonces será aprender a manejarlo. Las mentes de esta industria deberían tener en cuenta que si el juguete se vuelve muy difícil de usar, deja entonces de ser algo entretenido para convertirse en una tarea más. O solo es apto para los informáticos, y según la leyenda urbana, éstos no parecen estar muy interesados en el sexo. ¿O sí?

Crescendo, el vibrador de las mil posiciones que se adapta a la música que escuchas.

Crescendo, el vibrador de las mil posiciones que se adapta a la música que escuchas.

Foto:Misteryvibe

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Y si en vez de vibración empezamos a hablar de rotación o pulsación?

Los primeros vibradores producían un ruido infernal, bajo el pretendido lema de “discreto y silencioso”. Luego fueron eliminando el barullo e incorporando movimientos menos monótonos. Los expertos en juguetería apuntan a que la vibración pronto será un recuerdo vintage en el mundo de las maquinas sexuales. Fun Factory la marca alemana, fue una de las primeras en apostar por la pulsación. Un movimiento que simula, en muy pequeña escala todavía, las arremetidas de un actor porno. Con el tiempo se espera también que el propio juguete se coloque a la entrada de la vagina y él mismo vaya abriéndose paso. A la espera de tan feliz acontecimiento, el último retoño de la marca germana, interesada en cambiar el ritmo y movimiento de nuestra vida sexual, se llama Bi Stronic Fusion, que podría optar al título del amante perfecto. Bi combina la pulsación en su cuerpo principal, con la vibración en el estimulador de clítoris, con un total de 64 formas distintas de disfrutar de estos dos tipos de movimientos, de forma separada o conjunta. Pero eso no es todo, el brazo que se ocupa de nuestro botoncito del placer cuenta, además de un apéndice redondeado para el clítoris, con unas pequeñas alas para estimular los labios vaginales. Y por si esto no bastara, está anatómicamente diseñado para estimular el punto G. Un posible inconveniente es que tras probar la nueva máquina made in Germany, la verdadera naturaleza masculina se nos antoje de todo, menos tentadora.

Si la vibración y la pulsación no conducen al éxtasis, no hay que desanimarse. Todavía podemos recurrir a la rotación, que está más acorde con los movimientos del planeta. La marca Lelo, pensando en las más exigentes, ha sacado Ina Wave, un juguete que vibra en la zona del clítoris y masajea el punto G  con un movimiento de rotación, algo por lo que la marca sueca está apostando últimamente. Las que aún no hayan descubierto esa misteriosa letra pueden tener la oportunidad de experimentar el alfabeto completo. Aunque en cuestión de vibradores cada mujer es un mundo y las hay que, tras tanta tecnología, lo que más les pone es un dildo de acero, frío, duro e inerte.

Un vibrador que se activa con la lectura de textos eróticos

Decir que un relato erótico puede hacernos “vibrar” dejará muy pronto de ser una metáfora para convertirse en realidad, gracias a un nuevo juguete, apodado Little Bird, de nacionalidad francesa y que saldrá al mercado en marzo. El aparato, con una clara vocación intelectual, se maneja desde el móvil y se conecta a una app gratuita de lectura vía Bluetooth, que se puede bajar al teléfono o a una tableta. Una vez sincronizados ambos dispositivos, se puede empezar a disfrutar de la literatura. Cuando el relato empieza a ponerse interesante, basta con dar un pequeño golpecito a la pantalla para que el vibrador empiece a funcionar. El ritmo de cada texto está conectado con las 10 diferentes velocidades de vibración del aparato, que cuenta con una autonomía de una hora y media.

No sabemos todavía si el invento se venderá en las sex shops, en las librerías o en ambos establecimientos. Lo que está claro es que si a alguna le quedaba todavía algún prejuicio por ir en busca del orgasmo mecánico, este invento le permite disfrazar su aversión con la, siempre reconfortante, excusa de la cultura. Como apunta en el vídeo de lanzamiento Chistel Le Coq, fundadora de la empresa que ha dado vida a este artilugio, B. Sensory, y que consiguió materializar el proyecto gracias a un crowdfunding, “como gran fanática de la literatura erótica, tuve el deseo de unir el poder de las palabras con el potencial de los servicios de conexión para crear una nueva forma de leer y divertirse, sola o en pareja”.

De momento, en lo que a la biblioteca se refiere, ya están los principales títulos de las más importantes editoriales francesas de novela erótica y pronto se subirán obras en inglés, aunque no se habla aún de libros en castellano. Pero existe ya una convocatoria para que los escritores del género envíen su material, lo que crea ya una nueva especialización o salida para los que se dedican al arte de juntar palabras. ¿A qué te dedicas?, “pues mira, yo escribo para un vibrador”.

El primer juguete erótico que puede dejarte embarazada

Si a un dildo le hacemos un pequeño agujero y le metemos dentro un tubo con un sencillo sistema de propulsión manual tendremos un aparato que eyacula diferentes sustancias. Si una de esas sustancias es semen, el juguete tendrá la capacidad de dejar embarazada a su usuaria. Con esta simple pero compleja idea, Stepahie Berman, una experta en salud reproductiva de Boston, creó el Semenette, pudo dejar embarazada a su mujer y, en 2014, vio nacer a su primera hija, Isabella. Los métodos tradicionales de inseminación artificial no convencían a esta pareja de lesbianas, ya que según Berman confesaba a la revista Refinery29, “las únicas opciones eran acudir a una clínica o utilizar un tubo de inseminación. Empezamos usando esos métodos, pero nos dimos cuenta que era algo horrible. No hay nada romántico, sexy o divertido en el hecho de tratar de dejar embarazada a tu mujer con un tubo de inseminación”.

El método está especialmente pensado para parejas homosexuales u hombres con disfunción eréctil; pero además de para inseminar, muchos lo utilizan como simple divertimento, llenando el tubo de diferentes líquidos para recrear la sensación de eyaculación. Lubricante es el más utilizado, especialmente la marca Spunk Lube, con un color y textura similar al fluido masculino; pero ya circulan por Internet recetas para hacer “semen casero” con yogurt y otros ingredientes, para los más atrevidos o inconscientes, que no se preocupan demasiado en lo que se meten al cuerpo.

Según Marta Moschetta, ginecóloga y especialista en técnicas de reproducción asistida del centro de fertilidad y genética, Procrea Tec, en Madrid, “aunque a nivel mecánico Semenette pueda funcionar, el peligro de utilizarlo para quedarse embarazada es que no se lleva a cabo un estudio del donante de semen, de su historial y estado de salud, algo que es primordial en una clínica de fertilidad. En Internet se vende semen y también está la opción de pagar a un chico para que nos venda sus espermatozoides, pero es algo muy arriesgado. Además, en Europa la ley exige que el donante sea anónimo, aunque en EEUU, que es donde más se está utilizando este aparato, la regulación es distinta y no pide el anonimato”.

http://smoda.elpais.com/placeres/asi-son-los-juguetes-eroticos-de-ultima-generacion/

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