¿En tu coche o en el mío?

Una pareja practica en un aparcamiento de El Pardo el ‘dogging’, una práctica sexual al aire libre entre parejas o desconocidos. JAVIER CUESTA

Parejas y desconocidos quedan para mantener relaciones sexuales en zonas apartadas mientras son observadas por ‘voyeurs’

Varias web ofrecen mapas sobre los puntos calientes del ‘dogging’

  • LUCAS DE CAL
  • Madrid

«Hola, somos una pareja nueva en esto. Nos gustaría hacerlo mientras otra pareja nos mira o se lo monta a nuestro lado». Javi y Mar escribieron este post el miércoles por la mañana. Y por la noche tuvieron una cita entre los asientos de su coche con varios hombres alrededor observando.

Este encuentro tuvo lugar en un parking de El Pardo junto al río Manzanares. Lo llaman el techado y al caer la noche es el lugar más frecuentado en la capital para practicar el dogging. En España también se conoce como cancaneo y consiste en practicar el sexo en zonas apartadas, en el coche o al aire libre. El morbo: la mayoría de los participantes no se conocen y quedan por internet. Ya sea para mirar mientras otros lo hacen o para participar activamente.

Su práctica empezó en los años 70 en Reino Unido y su nombre viene por las personas que sacaban a pasear a su perro y acababan teniendo relaciones sexuales con algún transeúnte desconocido en los parques de Londres. A dos horas y media en avión de allí, en Madrid, esta combinación entre exhibicionismo y voyeurismo cada vez tiene más seguidores. Lo saben bien los creadores de la página web Dogging Spain, que cuenta con 300.000 usuarios registrados en toda España que mantienen relaciones sexuales en parques, bosques y aparcamientos de todo el país.

«Hemos tenido usuarios en el foro que incluso se han casado y tienen hijos. No sólo es cuestión de sexo, a veces también surge el amor», dice Susana, que abrió esta web en 2004 con la idea de introducir el dogging en España. «El boom que más notamos fue en 2008 gracias a un episodio de la serie El Comisario donde investigaban el asesinato de una chica que practicaba dogging. Desde entonces el crecimiento ha sido constante», explica la mujer, que empezó a llevar la web con dos personas y ahora debido al aumento de usuarios ya son 13 en el equipo.

Josean Gutiérrez también se aprovechó del crecimiento de esta práctica sexual. Este diseñador gráfico creó en 2009 mispicaderos.com, una página en la que puedes encontrar en un mapa de la Península hasta 11.231 lugares -1.061 de ellos en Madrid- donde tener relaciones íntimas. «Todo el mundo conoce picaderos en su ciudad. Yo sólo creé esta herramienta para que la gente pudiera compartir esos lugares y encontrar otros de una manera fácil. Los usuarios ponen comentarios describiendo el sitio y luego se crean sus diferentes grupos online para quedar allí», explica Josuan.

«¡Encuentra el lugar perfecto y disfruta!». Es la frase que encabeza el buscador de la página. Nosotros comprobamos si es cierto. El periodista y una compañera se inscriben en el foro haciéndose pasar por una pareja y contactan con una chica que se llama Cristina. Dice que les espera por la noche en los techados del Pardo.

– ¿Cómo te reconoceremos?

– Hace mal tiempo y no creo que haya mucha gente. De todos modos yo estaré desnuda de cintura para abajo.

Llegamos a las 17.30 h. para ver cómo es el lugar por el día. Aparcamos en elparking al aire libre, que está lleno de coches. Al lado hay un cartel que explica que estás en el corredor ambiental del río Manzanares y te invita a darte un paseo y disfrutar de la fauna que rodea el lugar. Seguramente por eso vemos a familias con niños jugando al lado del río, jubilados echando la partida en unas mesas de madera y varias parejas paseando.

A medida que va anocheciendo el aparcamiento se va quedando vacío. Poco a poco vemos llegar a hombres solos. Aparcan y se quedan dentro del coche observando. También llega alguna mujer sola y un par de parejas. No vemos a Cristina hasta las 21.00 h. Pese a los nueve grados que hace, la mujer, de unos 50 años, cumple lo que nos dijo por el chat y está desnuda de cintura para abajo. La vemos meterse en un Renault Clio blanco, donde le espera un hombre. Se encienden las luces interiores del coche, una señal que indica que los voyeurs que merodean por la zona pueden acercarse a mirar.

«Nosotros solemos estar alrededor de los coches y si vemos que las parejas nos invitan a participar, estupendo. Si no, pues estamos un rato y nos vamos a casa», dice uno de los hombres que merodea, bien abrigado. Su alias dentro del coche es Paco. Fuera de él es un desempleado casado y con hijos. «Es mi forma de desconectar de mi aburrida vida y de participar en una experiencia donde se mezclan el riesgo y la excitación».

http://www.elmundo.es/madrid/2016/01/28/56aa81c346163f8d328b45c0.html

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El palo selfie con vibrador, lo último para capturar orgasmos

Si pensábamos que el fenómeno selfie había alcanzado su cima, ahora una empresa ha decidido lanzar un palo selfie con vibrador incorporado.

Cuando vimos un palo selfie por primera vez eran muy pocos los que reconocían abiertamente que se lo comprarían y utilizarían en sus viajes. Ahora, pasado ya el revuelo por su lanzamiento, resulta imposible visitar una playa sin ver a más de diez turistas sin uno de ellos. El ‘selfie stick’ supuso una importante herramienta para los amantes de los autorretratos. Después llegarían el ‘zapato selfie’, el ‘brazo selfie’ o la ‘cuchara selfie’, todas ellas versiones que no lograron la popularidad que buscaban.Sin embargo, el nuevo invento promete, cuanto menos, generar debate y provocar muchas risas.

Se trata de un palo selfie con un vibrador incorporado destinado a capturar los momentos más íntimos de la mujer. Como se muestra en su vídeo de presentación, tan solo se trata de presionar el botón cuando llega al orgasmo.

Resulta difícil pensar que haya interesadas en adquirir este curioso artilugio. Sin embargo, ya han ideado distintas versiones para satisfacer las exigencias de cualquier mujer.

http://www.que.es/ultimas-noticias/curiosas/201510071454-palo-selfie-vibrador-ultimo-para.html

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Así se enseña sexo en la televisión pública noruega

El programa ‘Newton’, de la cadena pública nórdica, enseña educación sexual a los menores con modelos reales

Temas como el tamaño del pene o las partes de la vagina son mostrados y palpados por la presentadora del espacio

  • ÁNGELA CASTILLO

Una mujer arrebata la toalla a un hombre recién salido de la ducha. La escena transcurre en un vestuario. Después del desnudo integral, la chica toma asiento y, sin pensarlo dos veces, comienza a tocar todas y cada una de las partes de un pene que, por segunda vez, ocupa al 100% la pantalla. Se aprietan los testículos, se rozan con hielo para que encojan, se estudia semen en un microscopio…

No, pese a las advertencias de Youtube -«el vídeo puede ser inadecuado para algunos usuarios»- no se trata de una grabación porno. La secuencia descrita forma parte de ‘Newton’, el programa con el que la televisión pública noruega quiere contribuir a la educación sexual de los más pequeños.

La aventura comenzó el pasado mes de mayo en el canal NRK. Entonces, la cadena estatal del país escandinavo emitió ‘Pubertet’, (‘Pubertad’ en español), una mini serie de ocho episodios en la que se explicaban los aspectos más importantes de este periodo vital.

Temas como el crecimiento, el cambio de voz, la aparición de vello corporal, la reproducción o el sexo se acercan al público infantil a través de un lenguaje fácil, didáctico y directo. Muy directo. «Buscamos ser claros, por eso, para ilustrar cómo el cuerpo de un niño se transforma en el de un adulto, utilizamos modelos reales«, cuenta Erling Normann, responsable de ‘Newton’, el show científico que decidió sorprender a la audiencia incluyendo esta producción. «Huimos de cualquier tipo de connotación sexual», añade.

Radiografía de ‘Pubertet’

Una fotografía de un miembro viril invade la televisión. Así arranca ‘El pene’, episodio que enseña a la audiencia el complejo mundo masculino. «Ahora que eres pequeño, sólo usarás el pito para hacer pis. Pero más adelante lo necesitarás para más cosas», saluda Line Jansrud, la presentadora del espacio. Adopta un tono divertido, natural, cercano. Sin introducción previa, comienza la lección.

Temas como el cambio de tamaño del pene, sus distintas partes, la aparición del vello, el crecimiento de los testículos, la producción de espermatozoides o el semen se explican a través de ilustraciones, imágenes captadas por microscopios, esquemas que la periodista dibuja en una pizarra y cuerpos humanos reales que ella señala y toca sin reparo. Todo en no más de seis minutos.

Otra imagen, esta vez de una vagina, da paso al capítulo ‘Vagina y menstruación’. De nuevo, Jansrud escoge fotografías y modelos de carne hueso. Le sirven para enseñar la anatomía de la vulva o situar en un dibujo que pinta sobre la piel ovarios, trompas de Falopio o útero. También palpa los labios genitales y el clítoris. Minutos después, con el objetivo de mostrar los distintos orificios de la matriz femenina, ‘Pubertet’ muestra un molde de plástico. Para explicar la ovulación, opta por huevos.

En lo relativo a la llegada de la regla, el espacio deja a un lado los actores. La presentadora coge líquido rojo, compresas y tampones, y gracias a ellos enseña qué significa la llegada menstrual, el riesgo de embarazo en caso de que el óvulo sea fecundado por un espermatozoide, qué hacer cuando se sangra o el por qué del flujo vaginal que mancha la ropa interior.

¿Por qué en España no?

Aunque este tipo de contenido no es el día a día de la televisión noruega, lo cierto es que ya hubo algo parecido -educación sexual sin tapujos y mostrando a los actores como Dios los trajo al mundo– en el año 1981, 10 años antes de que la psicóloga Elena Ochoa se colase en el ‘prime time’ de TVE para ‘hablar de sexo’.

«Hay que tener en cuenta que el sistema educativo noruego incluye una asignatura obligatoria sobre adolescencia, desarrollo corporal e identidad sexual«, responde Normann cuando se le pregunta por la (im)posibilidad de incluir un programa así en nuestro país. «También hubo gente a la que ‘Pubertet’ le pareció inadecuado, pero por lo general funcionó bastante bien. La propia NRK reconoció nuestra labor y nos galardonó con el Premio de Periodismo del año«.

Según el estudio de la OMS sobre los Estándares de Educación para Europa lanzado en 2010, España y Portugal son los únicos lugares en los que la asignatura de Educación sexual no es obligatoria. El primer país europeo en incluir esta materia en el currículo escolar fue Suecia (1955). La siguieron Noruega, Alemania y Dinamarca, que la introdujeron en 1970.

Educación y cifras

El Consorcio Europeo para el Anticonceptivo de Emergencia recoge en su informe del año 2011 que un 82% de la población noruega empleó métodos anticonceptivos modernos -en nuestro país esta cifra desciende hasta el 62%-. Al igual que los jóvenes españoles, los noruegos tienen su primera relación sexual a los 17 años.

En cuanto al número de abortos en Noruega -acto legal desde 1978-, de cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años, 16,2 deciden abortar (datos de 2010 del Instituto de Salud Pública Noruego). Este porcentaje supera con creces al registrado en España. Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el mismo año, de cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años, 11,49 optan por abortar.

España ignora la educación sexual. Desde que en el año 2012 la LOMCE, más conocida como la Ley Wert, eliminó Educación para la ciudadanía, sólo asignaturas como Conocimiento del Medio o Ciencias Naturales tocan el tema, pero lo hacen desde una perspectiva biológica. En la televisión ocurre más de lo mismo y actualmente no existe en la parrilla ningún programa dedicado al asunto. El resultado: un 14% de los adolescentes aseguran no disponer de educación sexual (datos del Informe sobre la juventud en España de 2012).

«La gran ventaja de ‘Pubertet’ es que se emite en una cadena pública. Además, todos los capítulos están colgados en Internet. Cualquier joven puede tener acceso a ellos», dice Normann, que confiesa haber visto la serie con sus hijos de 11 años. «Disfrutaron del programa y aproveché la oportunidad para hablar con ellos de sexo», añade.

Como era de esperar y dada su función didáctica, el programa no tiene límite de edad. Es apto para todos los públicos. «La regulación de medios noruega establece que sólo se aplicará esta barrera cuando el contenido sea perjudicial para el público joven», afirma el responsable de la producción: «‘Pubertet’ no hace daño a nadie. Todo lo contrario».

http://www.elmundo.es/vida-sana/sexo/2016/02/04/569fbacd46163fcb7e8b4598.html

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Siete estrategias para alcanzar un orgasmo pleno

Hay numerosas circunstancias, tanto físicas como psíquicas, que pueden condicionar nuestro orgasmo para bien y para mal.

Foto: Matthew Romack

Tanto a solas como, sobre todo, en pareja, a veces no logramos disfrutar del sexo todo lo deseable porque el orgasmo se nos escapa. Este artículo ofrece siete claves para conseguir los orgasmos óptimos y, cuando cada cual descubra cuáles son sus trucos más eficaces, pueda compartirlos con quien quiera para aprovecharlos. Hay que tener en cuenta que si no sabemos lo que nos satisface personalmente, difícilmente lo adivinará otra persona. ¿Quién quiere depender de la suerte de encontrar a alguien que toque las teclas correctas?

1. Dejar sitio en el cerebro para el ‘orgasto’

Según los autores de ‘ La ciencia del orgasmo’ (Paidós), «el orgasmo es una respuesta intensa y agradable a la estimulación genital física peniana en los varones, y clitoriana o vaginal en las mujeres». Sin embargo, poco se habla delorgasto, que es el desencadenamiento automático que se produce en la mente, puesto que, para sentir el orgasmo físico, te lo tienes que contar previamente en tu cerebro.

El orgasto fallido nos puede dejar sin orgasmo cuando nos despistamos con nuestras preocupaciones, nuestras emociones, los estímulos externos y demás procesos condicionados por nuestra biografía. Podemos incluso alcanzar el clímax, pero habiendo perdido la desconexión mental propia del orgasto.

El sexólogo Alfonso Antona, director del Instituto Antona, especializado en sexualidad y mindfulness, asegura observar a menudo en su consulta que «la mayor parte de los problemas para conseguir un orgasmo tienen que ver con pensamientos intrusivos, con sus consiguientes niveles de angustia y ansiedad». Es decir, que las preocupaciones de diversa índole pueden bloquear inconscientemente una respuesta que tendría que ser automática ante el placer.

2. Ojo con la ‘orgasmolatría’.

Cuando nuestra cabeza se despeja de pensamientos intrusivos, el orgasto se dispara solo y las sensaciones fisiológicas placenteras también. Por tanto, ¿qué hacer?: «Nada. Cuando nuestra cabeza se calma, el placer llega solo; el orgasmo es una consecuencia, no puede convertirse en una meta», relativiza Antona.

Se refiere a lo que podríamos llamar ‘ orgasmolatría‘, un cuadro psicológico obsesivo que se produce cuando ponemos por única meta conseguir el orgasmo a toda costa. En tales casos es muy probable que nos agobiemos cuando las cosas no van como esperábamos con la pareja con la que tenemos relaciones.

De la ‘orgasmolatría’ se derivan diversas anticipaciones, como pensamientos del tipo «seguro que… no voy a poder», «¿Estaré a la altura?» o «¿Se me notará tensa?». A partir de ahí, puede aparecer el fenómeno de la profecía autocumplida: «¿No ves? Si ya lo decía yo». A este respecto Antona juzga más importante que el orgasmo en sí el placer de besar, de oler, del tacto, las mirada sensuales, las palabras excitantes. Según el sexólogo, valorar estos estadios intermedios son el mejor camino hacia el orgasmo.

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3. No centrarse sólo en el clítoris y el glande

Yendo a lo básico, el orgasmo se obtiene estimulando el pene en el caso del hombre, y en el caso de la mujer, el clítoris, bien sea directa, o indirectamente, a través de la penetración vaginal. Pero las zonas aledañas a los órganos sexuales también pueden ser generadoras de orgasmos por sí mismas. Esto sucede gracias atodos los nervios que se acumulan en las áreas supra-genitales, con miles de ramificaciones que pueden causar un maremoto sensorial.

Basta con la mera aproximación al cuello del útero, a la próstata, al ano de hombres y mujeres, a la vagina o al escroto para que se activen las sinápsis del placer. Porque sus nervios mandan los estímulos hacia la espina dorsal, que los canaliza hacia el cerebro, donde el circuito de recompensa empieza a activarse y acaba segregando una cantidad de hormonas del placer altamente adictivas.

No en vano, las sensaciones que te provocan la dopamina, la oxitocina, las endorfinas y demás hormonas segregadas en el cerebro durante el orgasmo son las mismas que cuando haces deporte, comes con hambre o consumes opiáceos. Por lo tanto, si las zonas erógenas se extienden más allá del clítoris o el glande, ¿por que no salir a experimentar con las sensaciones de nuestro compañero o compañera y a la vez pedir que experimenten con las nuestras? Cuantas más terminaciones nerviosas se estimulen, mayor es la excitación y por tanto el orgasmo.

4. Buscar más allá de la zona urogenital

Al menos en el caso de las mujeres, es posible tener orgasmos sólo pensando, sin ningún estímulo físico, con nuestras propias fantasías sexuales. También podemos tenerlos aprovechando el magnífico potencial de zonas erógenas alejadas de los genitales, como las mamas y los pezones. En efecto, los pechos femeninos están sensorialmente conectados con la misma zona del encéfalo que recibe la actividad sensorial de los genitales. De modo que, sólo con acariciarlos, según el gusto de cada mujer en concreto, puede lograrse un orgasmo.

En cambio los hombres, que también tienen pezones, no suelen tener tener orgasmos por esta vía. Sin embargo, cuentan con la próstata, que también está irrigada de terminaciones nerviosas y puede desencadenar orgasmos cuando se la estimula convenientemente. A muchos hombres les da pudor probar la introducción de un consolador anal por el recto, pero lo cierto es que los orgasmos de próstata suelen ser superiores a los glandelianos.

Foto: Wikimedia Commons

Foto: Wikimedia Commons

5. Tener en cuenta el efecto Coolidge

La variación como acicate del placer es la raíz del ‘ efecto Coolidge‘, que viene a referir que, ante la aparición de alguien nuevo en escena, el interés sexual se renueva. No se trata de incitar a la infidelidad ni a la poligamia, sino de buscar trucos para contrarrestar rutina sexual, que como consecuencia de este mismo efecto se sabe que adormece el apetito sexual.

Así que, dentro de la pareja, se pueden buscar alternativas que mantengan la tensión y excitación necesaria para alcanzar orgasmos óptimos. Se pueden, por ejemplo, buscar nuevas posturas que aproximen más el pene a la zona clitoridiana y a la vez generen nuevas sensaciones. No es lo mismo hacer la cucharita, abrazando todo el cuerpo de la mujer desde atrás, que el misionero.

También se pueden buscar situaciones y ambientes nuevos, así como lugares diferentes, o inusuales con nuestra pareja, que propicien la sensación de novedad y alimenten el ‘efecto Coolidge’ como si estuviéramos con un nuevo individuo desconocido. Es recomendable también salir del entorno habitual unos días para desconectarse de los hábitos y presiones cotidianas, de modo que las relaciones sexuales estén menos condicionadas.

6. Valorar el sexo oral

El sexo oral puede proporcionar tantos orgasmos como el coito si está bien llevado, atendiendo a los requerimientos de nuestra pareja y conociendo los puntos y ritmos erógenos de cada sexo. En el caso de las mujeres, el hombre debe estimular el clítoris con la lengua y los labios, masajeándolo fuerte pero sin morder. Si, además, introduce un dedo en la vagina y otro, o un consolador lubricado, en el recto aumentará la probabilidad de proporcionar un orgasmo placentero.

En los hombres, el sexo oral debe atender a una zona mucho más deslocalizada que implica tanto el grande como el tronco del pene o el escroto, sin dejar de valorar el perineo, y por tanto debe repartirse por estas zonas. No es cuestión de encajar todo el pene en la garganta sino de provocar el máximo de sensaciones en distintos puntos, ayudándonos eventualmente de la mano.

7. Usar juguetes sexuales

¿Por qué no? El uso de consoladores, anillos que vibran y otros juguetes sexuales,puede estimular no solo las zonas erógenas sino también la imaginación y nuestra excitación, con lo que contribuimos en mayor medida a alcanzar un orgasmo óptimo.

http://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/orgasmo-sexo-vida_sexual_0_457054692.html

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Los nueve beneficios de la masturbación, más allá del orgasmo

Cada vez parecen más claras las funciones reguladoras y terapéuticas del orgasmo, sin necesidad de que medien fines reproductores

Foto: Egon Schiele / Google Art Project

Foto: Egon Schiele / Google Art Project

 Es fácil pensar que el objeto último del orgasmo es la reproducción, y así lo creen numerosas culturas y, sobre todo, religiones: una recompensa de la madre naturaleza por el sacrificio de procrear. Sin embargo, tanto la ciencia como la propia naturalezademuestran que las cosas no funcionan de este modo, al menos no siempre. Y en caso de que el anterior enunciado fuera válido, la masturbación carecería de sentido, puesto que es enemiga de la reproducción.

Pero existe y compite con el coito por el orgasmo. ¿Fallo evolutivo o alternativa terapéutica para los ejemplares maduros de la especie? Al parecer es más bien lo segundo, puesto que el orgasmo es mucho más que una descarga nerviosa que nos produce placer. Durante él se desencadenan múltiples reacciones, químicas, fisiológicas e incluso físicas, y todas ellas tienen consecuencias importantes sobre nuestro cuerpo. A continuación explicamos nueve maneras en las que podemos beneficiarnos de la masturbación para mejorar nuestro bienestar.

1. Como coadyuvante del sueño

Dos de las hormonas que se secretan en mayor proporción durante el orgasmo, y la excitación que le precede, son la serotonina y, en los hombres, la prolactina. Tanto una como otra tienen intervención en la regulación del sueño y la relajación. Los picos de prolactina generan en los hombres una inhibición temporal de la producción de hormonas sexuales como la testosterona, responsable entre otras muchas cosas del estrés del deseo sexual, la agresividad, la competitividad, etc.

Ayudada por la serotonina, una hormona reguladora del sueño, la prolactina nos produce un somnolencia postorgásmica que nos facilita el quedarnos dormidos. Las mujeres también pueden verse favorecidas por la serotonina, y aunque su secreción de prolactina no es tan pronunciada, sus niveles de testosterona son entre 20 y 40 veces menores que en los hombres.

Foto: Luis García (Zaqarbal)

Foto: Luis García (Zaqarbal)

2. Como excitante

El orgasmo aumenta también la secreción de noradrenalina. La noradrenalina es un estimulante que acelera las sinapsis, aumenta la frecuencia cardíaca y está relacionada con los impulsos de alerta ante peligros, en los que el cuerpo tiene que reaccionar con gran energía y potencia. Así que, si no nos hemos dormido antes, tras el orgasmo experimentaremos una mayor vitalidad.

3. Nos hace más sociables, especialmente si somos mujeres

Otra hormona segregada a nuestro torrente sanguíneo tras la masturbación y el consecuente orgasmo es la oxitocina. En ambos sexos la oxitocina liberada durante un coito estimula la parte del cerebro relacionada con el afecto y el amor, aunque se secreta en bastante mayor proporción en mujeres que en hombres.

Pero la oxitocina también es un gran estimulante de la sociabilidad y el deseo de llevar a cabo actividades creativas y comunicativas. Entrando en el terreno de los tópicos, la oxitocina es la responsable de que a las mujeres nos dé por reflexionar en voz alta tras el orgasmo, mientras que la prolactina es la culpable de que los hombres sintamos sueño.

4. Es un buen analgésico

Tras masturbarnos sentimos una pronunciada sensación de recompensa y bienestar físico, incluso de felicidad, que posteriormente decrece más o menos rápido, según las personas. Una de las grandes culpables de esta recompensa emocional es la ya comentada oxitocina, pero su mayor protagonista es ladopamina, un potente neurotransmisor que actúa sistema del placer del cerebro, suministrando los sentimientos de gozo y refuerzo para motivar a una persona de manera proactiva, a fin de que realice ciertas actividades. Entre ambas hormonas consiguen incluso anular temporalmente el dolor.

Foto: Egon Schiele / Wikimedia Commons

Foto: Egon Schiele / Wikimedia Commons

5. Aumenta la concentración

Como se ha comentado, la oxitocina genera en las mujeres una mayor creatividad intelectual y más capacidad comunicativa, mientras que en el hombre la noradrenalina dispara la vitalidad, si bien no debe relacionarse la misma con el deseo sexual, que queda inhibido por la prolactina. Esta energía desprovista de libido nos permitirá centrarnos en actividades intelectuales sin interferencias. Finalmente la serotonina también contribuye a relajarnos y por tanto facilita la concentración.

6. Aumenta la lucidez en la tercera edad

Un estudio de la Universidad de Rostock, en Alemania, sobre una población de individuos de ambos sexos septuagenarios y octogenarios, analizó la relación entre su actividad sexual y el mantenimiento de sus funciones cognitivas. El resultado fue que cuanto mayor era su actividad sexual, mejor conservaban tanto sus aptitudes reflejas como su estado de forma intelectual.

7. Refuerza el sistema cardiovascular

Un estudio conjunto de diferentes científicos alemanes constató que al menos en los hombres los niveles de noradrenalina se disparaban en el plasma sanguíneo tras el orgasmo masturbatorio, aumentando la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Estos incrementos mejoran la circulación y ayudan a mantener el sistema cardiovascular activo. Quizá no tanto como el deporte, pero seguro que más que el inmovilismo y la castidad.

Foto: Juliana Coutinho

Foto: Juliana Coutinho

8. Mejora el sistema inmunitario

En otro estudio conjunto, también de investigadores de diversas universidades alemanas, se constató que los hombres que se masturbaban presentaban tras el orgasmo unos elevados niveles de citocinas en el plasma sanguíneo. Las citocinas son unas proteínas producidas por los linfocitos, células defensivas, y relacionadas con la actividad inmunológica del cuerpo frente a las infecciones.

9. Induce al parto

Si el parto se retrasa, mantener relaciones sexuales puede ayudar a provocar las contracciones, pero también masturbarse o que la masturben a una, por ejemplo con sexo oral. El orgasmo aumenta la secreción de la oxitocina, una de las hormonas responsables de las contracciones.

http://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/orgasmo-masturbacion-beneficios-ventajas_0_477353025.html

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La verdadera historia del cinturón de castidad

Utilizados hoy en día para practicas de BDSM, la historia real de estos artilugios es muy distinta a la que estamos acostumbrados a oír. Pasen y lean.

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Las 10 técnicas sexuales secretas más placenteras: desde el ‘carrete’ hasta ‘las patas de araña’

Sexo e imaginación

AL ALCANCE DE LA MANO Y DE LA IMAGINACIÓN

Las técnicas que hoy nos traen a colación, vienen de la mano de ‘Quo‘, y no son moco de pavo. Allá van:

Carrete

Se basa en contraer y distender durante el coito los músculos vaginales, como si se practicase una felación con la zona -succión y expulsión-. Debe su nombre a que en Oriente algunas mujeres, desde niñas, practicaban estos movimientos introduciéndose un carrete de hilo en la vagina, el cual, si los movimientos están bien hechos, gira y va desenrollándose. La punta del hilo permanece en el exterior, y se estira a medida que se desenrolla hasta acabar con la bobina en la mano. Esta técnica intensifica los orgasmos del hombre y ayuda a la mujer a sentir varios seguidos.


Beso tántrico

Consiste en parar antes del orgasmo. Ella se sienta sobre él, con el pene dentro. Hay que permanecer inmóviles, unir las bocas e intercambiar la mirada y la respiración: él inhala y ella exhala y viceversa. Tras permanecer así varios minutos el clímax es más intenso.


Florentino

Cópula en la que la mujer utiliza su mano para mantener el pene con la piel bien echada hacia atrás, lo que se consigue con los dedos índice y pulgar colocados en la base del miembro masculino, tanto cuando éste penetra como cuando retrocede. Es un método que, además de hacer más intensas las sensaciones del hombre, resulta excelente para acelerar la eyaculación.
Apretón

Cuando el orgasmo del hombre se aproxima, se oprime con el pulgar y el índice el extremo del glande durante cuatro segundos para taponar la uretra; después, se aprieta la base del pene otros cuatro segundos. Se repite tres veces y se permite la eyaculación. Así, el clímax del hombre es más intenso.
Patas de araña

Es un masaje excitante y cosquilleante que se practica con las yemas de los dedos procurando que los toques sean lo más ligeros posible. Se usan las dos manos: se avanza con una por todo el cuerpo -sobre todo la cara interna de muslos y brazos- y se sorprende con la otra.

‘Docking’

Forma de masturbación entre hombres. Uno de ellos se retira el prepucio y el otro le cubre el glande con el suyo. Después de fijarlos, los dos penes se acarician mutuamente al deslizarse la piel. Una variante de esta técnica consiste en ligar o atar los penes con un cordel alrededor de los prepucios.

Pañuelo

A buen seguro que quienes hayan visto la película ‘Amantes’, de Vicente Aranda, no olvidarán la escena en la que Victoria Abril introduce un pañuelo en el ano de Jorge Sanz y tira de él justo en el momento del orgasmo. Y es que esta técnica puede resultar sumamente placentera, ya que el ano también posee terminaciones nerviosas.

‘Postillonage’

Se trata de meter el dedo en el ano de la pareja justo antes del orgasmo. Llevado a cabo con el meñique es uno de los placeres favoritos que se describen en los libros eróticos franceses. También se puede ejercer una firme presión del dedo en la entrada del ano: esto puede bastar para provocar la erección a algunos hombres.

‘Carezza’

Detente y avanza Consiste en un control de los movimientos del hombre y en la limitación de los de la mujer durante el coito. Él se mueve lo justo para mantener la erección y se detiene siempre que sienta aumentar la tensión. Así, se consigue alargar la cópula, de forma que la mujer puede tener varios orgasmos y el varón logra controlar la eyaculación.

Los nueve movimientos

Durante el coito, el hombre hace siete introducciones poco profundas -sólo con el glande- y dos profundas. Después seis superficiales y tres profundas y así sucesivamente hasta que haga nueve profundas. Resulta muy excitante para ambos y ayuda al hombre a retrasar el orgasmo.

http://www.periodistadigital.com/codigoxy/gente/2016/01/28/las-10-tecnicas-sexuales-secretas-mas-placenteras-desde-el-carrete-hasta-las-patas-de-arana.shtml

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Aprovat en llengua (El petó)

LES MIL I UNA NITS DE MARIA DE LA PAU JANER

Quin paper tenen els petons en el sexe? És cert que un bon o mal petó pot «predir» com serà el sexe? En parlem amb la sexòloga Sílvia Catalán, el biòleg Jordi Gascón, l’escort Paula VIP i amb l’actor Miki Esparbé.

http://www.ccma.cat/catradio/alacarta/les-mil-i-una-nits-de-maria-de-la-pau-janer/aprovat-en-llengua-el-peto/audio/906352/

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Ellas también se masturban, ellos también acarician

Preguntamos a los jóvenes a pie de calle. INMACULADA COBO

Pese a que los jóvenes de hoy hablan con mucha más libertad de sexo, siguen manejando falsos tópicos sobre el género opuesto.

Las chicas no son tan románticas como piensan los chicos, ni estos tan mecánicos ni tan fanfarrones como aparentan en público.

  • BEATRIZ G. PORTALATÍN

Hombres y mujeres ya no tienen miedo a hablar de sexo, a decir en voz alta y clara que les gusta y que disfrutan con él. Presumimos, en la actualidad, de tener una mente abierta y de habernos despojado de etiquetas del pasado,pero lo cierto es que aún en 2015 seguimos cargados de tópicos y de prejuicios. Eso sí, cada vez menos. Ya sea en relaciones heterosexuales u homosexuales, ¿sabemos realmente, qué le atrae a la otra persona o seguimos dando por supuestas ciertas cosas sólo por el hecho de pertenecer a un género?

«El gran mito respecto a la sexualidad femenina es pensar que todas son iguales, que son todas románticas, que a todas les gustan las canciones de amor y que asocian sexualidad y afecto. Incluso que no se masturban», asegura Carlos de la Cruz, director del Máster en Sexología de la Universidad Camilo José Cela y responsable del Área de Mujer del Ayuntamiento de Leganés (Madrid).

Por ello, lo primero y más importante es huir de topicazos como ‘las mujeres se hacen de rogar’ o ‘las mujeres no quieren sexo si no hay sentimientos’. «A veces, ellas simplemente quieren un encuentro sexual, sin complicarse la vida, y otras piensan que esa persona, además de atraerlas, es interesante y les gustaría conocerla y tener una posible relación», afirma por su parte Francisca Molero, ginecóloga, coodirectora del Instituto de Sexología de Barcelona y directora del Instituto Iberoamericano de Sexología.

Seguridad y optimismo

Las mujeres, en general, buscan sentirse deseadas. Sentir que son interesantes para la otra persona, sentirse incluidas. «Este concepto es importante: quieren participar en el juego de seducción y sexual, hacer y dejar hacer. Se sienten interesantes si la otra persona muestra interés por lo que dice, mantiene y busca el contacto visual y la hace reír etc», explica Molero. En realidad, todo esto no es muy diferente de lo que quieren los hombres. «Al final, todos, hombres y mujeres de cualquier orientación sexual, queremos lo mismo: seguridad y optimismo, dos cualidades que nos resultan tremendamente seductoras», mantiene la especialista.

Por otro lado, algo aún muy arraigado en la sexualidad femenina, heterosexual en este caso, es la referencia y/o la preferencia del coito es las relaciones. Numerosos estudios y encuestas han mostrado, a lo largo de los últimos años, que las mujeres consiguen el orgasmo por estimulación directa del clítoris. Tal es así que una de las mayores investigaciones del mundo, el Informe Hite, de la sexóloga alemana Shere Hite, concluía que el 70% de las mujeres nunca había tenido un orgasmo con la penetración vaginal y sí mediante la estimulación del clítoris en la masturbación.

Pese a todo, «parece mentira que muchos hombres, con toda la información que tenemos ahora, sigan pensando que ellas sólo disfrutarán del sexo si tienen un orgasmo durante el coito«, lamenta el sexólogo José Bustamante, profesor del Máster de Salud Sexual en UNED y autor del libro¿En qué piensan los hombres?. Pero no todos lo creen así: «La penetración está sobrevalorada, las mujeres pueden tener orgasmos de muchas formas», afirma David, de 23 años, abordado en pleno barrio madrileño de Malasaña. Por su parte, otros como Gonzalo (20) dicen que es sólo se consigue a través de la penetración. A veces, «es vital entender que es más importante la capacidad de provocar su fantasía que cualquier otra cosa que se haga durante la relación sexual», confiesa Bustamante.

Hombres más femeninos

Por su parte, el mito de la sexualidad masculina, una vez más, es generalizar y, a veces, muchas mujeres y también algunos hombres en relaciones homosexuales confunden lo que les gusta a ellos con lo que hablan y presumen.

Es decir, tal como explica de la Cruz, «la erótica pública de los hombres es muy similar a la que reflejan los chistes, las películas y las fanfarronadas, pero muchos de ellos disfrutarían en la intimidad de una erótica más supuestamente, femenina, con más piel, con muchos deseos, no tan ejecutiva ni tan instrumental, con palabras y con matices. Pero las personas interpretan lo que parece que quieren los hombres. Por ello, muchas mujeres a veces proponen en seguida el coito, el viaje a los genitales y la eyaculación como meta«.

Lo mismo pasa en las relaciones homosexuales, a hombres y mujeres por tener esa orientación se les tacha con ciertos tópicos que se presuponen y casi nunca son reales. «Cada persona quiere y busca una cosa, no debemos presuponer nada», afirma.

Una de las creencias de las chicas es que a ellos les gusta que den el paso, que sean seguras. Pero, realmente, lo importante es ser tal cual uno es. O, al menos, así lo afirma la doctora Molero: «En cualquier tipo de relación hay que ser uno mismo y no tener que fingir, porque eso crea mucha inseguridad y, al final, la persona de enfrente lo nota».

Hombres y mujeres tienen miedos e inseguridades cuando alguien nos llama la atención, pero «siempre se ha de dar el paso para poder conseguirlo», aconseja esta especialista. Igualmente, las experiencias sexuales anteriores son importantes, pero no decisivas. Esto es: «Cada nueva pareja crea una nueva relación sexual y una nueva interacción diferente que forma parte de los dos. La gracia está en estar abierto a descubrir, y disfrutar del momento y del proceso«.

No a los tópicos

Por ello, es un error dar por hechas ciertas cosas. Hombres y mujeres necesitan sentirse deseados, ese es el gran objetivo de las relaciones. No se trata de ninguna cuestión de género. «Cada vez hay más que han aprendido a disfrutar del sexo más allá de la penetración», confirma Bustamante.

Nunca preguntar cosas del tipo de: ¿Lo he hecho bien? ¿Has llegado al orgasmo? «Estas y otras preguntas te pueden poner en un compromiso. No es necesario llegar a un orgasmo para disfrutar, ni tampoco es necesario una eyaculación rápida, al igual que tampoco un problema de erección es un fracaso», advierte Molero. Tenemos que parar, relajarnos y saber que «las relaciones eróticas no son un examen de masculinidad ni de feminidad«, defiende igualmente De la Cruz. «La clave es sólo conocer a las personas como realmente se muestren y no anticipar deseos (ninguno sabemos nada si no nos lo cuentan) y ni juzgar ni prejuzgar».

En base a esto, hay que tener presentes dos cosas fundamentales: primero reivindicar el derecho al placer. «No es necesario sexo con sentimientos, pero si sexo con emociones«, sostiene Molero. Y segundo, «respetar que hay muchas personas diferentes, que cada una siente y quiere algo concreto en un momento y que las primeras relaciones con alguien nuevo sólo son un preámbulo, nunca saldrán ‘cum laude’.

Las relación sexuales empiezan en cosas a priori tan sencillas como claves para todos. Tal como defiende y concluye esta especialista: «Todo puede comenzar en la primera mirada, la sensación de excitación, el baile de sonrisas, las primeras caricias. El beso es fundamental, y a partir de ahí seguir o no… El mundo no tiene por qué acabarse en un día».

http://www.elmundo.es/f5/2015/11/11/55a7efd2e2704e0d5e8b4594.html

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Las mil y una rutas hacia el orgasmo femenino, contadas por mujeres

Un blog que ya se ha hecho viral recoge testimonios anónimos y femeninos respecto al placer sexual supremo y cómo conseguirlo.

cama

El blog ‘How to make me come’ recopila testimonios anónimos de mujeres sobre lo que más les pone y qué botones hay que presionar para llegar al orgasmo.

“Imagínate que mi vagina es el mapa de Manhattan. Si estoy tumbada sobre mi espalda, Central Park podría ser una pista de aterrizaje y Carnegie Hall sería mi clítoris. Bajando de la 57 a la 42, y entre la 10º avenida y Lexington, estarían los barrios de más categoría. Times Square sería, por supuesto, mi trasero. Y deberíamos llegar a un acuerdo antes de ir allí”. Este símil entre los genitales femeninos y la geografía de la zona más cinematográfica de la Gran Manzana, tiene como objetivo explicar, a modo de mapa del tesoro, uno de los muchos caminos para llegar al orgasmo en el blog de Tumblr, How to make me come. Su propósito es recopilar testimonios anónimos de mujeres sobre lo que más les pone, los botones que hay que presionar para que se produzca la ansiada descarga, o cómo encontrar el detonante que haga saltar por los aires la entrada a la escondida cueva del placer.

Así a simple vista, uno puede pensar que muy bien, que el orgasmo femenino, bastante menos mecánico que el masculino y mucho más huidizo, siempre ha dado para mucha literatura. Cada mujer, e incluso cada hombre, es un mundo con su personal, intransferible y patentable ruta para llegar al clímax. Interesante para quién la posee y para su pareja, pero nada más. Sin embargo, un repaso a los posts de este blog es un interesante recopilatorio, con testimonios de primera mano, sobre lo que les gusta a las mujeres en la cama o, si se quiere presentar en negativo –por eso de que el positivismo esta ya muy visto-, un manual sobre lo que no hay que hacer para que una mujer llegue al orgasmo, que todo mastuerzo debería leer. El post número uno es ya toda una declaración de intenciones y cumple como nadie la regla de ‘lo bueno y breve dos veces bueno’, ya que se limita a una sola frase: “No es solo lamer”. Una única norma que, para muchos, serviría ya como ejercicio a realizar a lo largo de toda su existencia.

Otro de los posts más ingeniosos de este blog, el número 13, trata de trazar una ruta interactiva para encontrar el misterioso punto G y empieza así, “gentil guerrero, yo te elogio por tu valentía, fortaleza y resistencia en cada intento por embarcarte en lo que la mayoría consideraría una desafortunada misión porque, por lo que yo sé, mi vagina es un terrorífico y misterioso lugar. Muchos han entrado en él. Pocos han vuelto… con vida”.

La idea de empezar este blog, como explicaba su autora, Sylvia, una escritora norteamericana de 27 años, que también desea permanecer en el anonimato, a The Cut, creció tras contarle una experiencia sexual a una amiga y sincerarse con ella como nunca antes lo había hecho con nadie. “Cuando la dejé, me sentí positivamente removida. Aunque nos conocíamos desde hace años, aunque habíamos hablado mucho de sexo, me di cuenta que nunca había tratado el tema con ese grado de especificidad y vulnerabilidad. Si así es como me sentía después de hablar honestamente de orgasmos femeninos con una mujer, quería tener este tipo de conversación a gran escala, y para eso necesitaba más mujeres”.

El género femenino lleva una larga tradición de siglos escuchando lo que es sexualmente adecuado, o no, para una dama. Por eso, las sensaciones de las mujeres no pueden estar totalmente desligadas de lo que pasa fuera del dormitorio. El título del post 52 del blog, es todo un resumen del papel que a ellas les tocó siempre representar: el de suministradoras de placer, antes que demandantes. “Si cada mujer a lo largo de la historia de la humanidad hubiera pedido a su pareja tener un orgasmo, probablemente seríamos ahora un género que tendría la capacidad de tener orgasmos en casa relación”. De hecho, fisiológicamente estamos preparadas, pero las estadísticas demuestran que no llegamos a desarrollar todo nuestro potencial como deberíamos. Un estudio del Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana, publicado el pasado año en The Journal of Sexual Medicine, revelaba que el género y la orientación sexual cuentan, y mucho, a la hora de obtener placer. Mientras los hombres alcanzan el orgasmo en el 85,5% de sus encuentros, la media en las mujeres baja hasta el 62,9%. Las diferentes orientaciones sexuales tampoco tienen una gran variación entre los varones; con una media de orgasmos del 85,5 % para heterosexuales, el 84,7% para homosexuales y el 77,6% para bisexuales. Sin embargo, las cifras fluctúan más para ellas; con un 74,7% para las lesbianas, un 61,6% para las hetero y un 58% para las bisexuales.

Estas diferencias bastarían ya para justificar la existencia de How to make me come, pero su autora ahondaba más, en el artículo de The Cut, sobre el motivo de por qué es importante gastar el valioso tiempo hablando de cómo las mujeres consiguen el placer. “Creo que es un tema que merece una discusión, no solo porque el orgasmo femenino puede ser, a veces, algo difícil de conseguir, sino porque cuando hablamos de él hay implicaciones más profundas (…). He pensado mucho sobre cómo la manera en que nosotras tenemos sexo, tiene un cierto paralelismo con las implicaciones sociales y políticas que conllevan ser mujer. Si no puedes expresar lo que quieres en un momento en el que estás excitada, deseada y conectada con alguien; entonces tampoco podrás decir lo que quieres fuera de la cama, en el mundo. A medida que me metía más en este proyecto, empecé a contemplar el reverso. Una se puede sentirse segura en su día a día y luego, en los momentos privados y sexuales, puede que no sea así. Entonces una se ve a si misma como una impostora y empieza a pensar: a lo mejor no tengo tanta confianza en mi misma como yo creía. A lo mejor todavía no se cómo hablar de lo que siento. A lo mejor no soy realmente valiente, o solo lo soy cuando se trata de algo fácil y que me conviene”.

Sobre las implicaciones sociales de ser una mujer, o el panorama de lo “sexualmente correcto” que nos dibujaron hasta la saciedad, tratan -probablemente sin pretenderlo-, dos de los posts del blog, que se titulan, ‘Fingí que no me estaba corriendo porque mi cerebro de chica de 17 años me decía que era muy raro que me corriese tan rápido’ y “Si un chico llegara a descubrir las cosas que me ponen, probablemente saldría corriendo”.

En el blog se contemplan un amplio repertorio de experiencias. Está la de una mujer que solo ha tenido un orgasmo –vaginal- en su vida. A manos de su ex novio en el sofá del salón. Está la de otra que pide a gritos en el título de su artículo: “Haz lo incorrecto. Por el amor de dios, haz lo incorrecto”. Otra autora confiesa que le lleva 45 minutos empezar a estar excitada y que la masturbación es para ella “un jodido juego mental zen”; la que pide que la amen “como Sting ama a Trudy”, la que no puede correrse cada vez que su compañero de piso está en casa y la que dinamita el estereotipo que dice que las mujeres buscan seguridad, por eso les es más complicado llegar al clímax en el sexo casual. Desde el titular de su reflexión, una mujer discrepa. “cuando se trata de sexo, hay que ir caso por caso. Yo he tenido increíbles relaciones con hombres de una sola noche y mal sexo con un novio de muchos años”.

Cuando The Cut pregunta a la autora de este blog si cree que su proyecto ayudará a desmitificar el orgasmo femenino, Sylvia contesta, “de alguna manera, más bien creo que este blog puede tener un efecto contrario, mitificar todavía más el tema, porque refleja que hay millones de respuestas diferentes para la misma pregunta. Pero hay algo de este proyecto que puede servir a todo el mundo, y es que hacer que “me” corra es diferente a hacer que “ella” se corra”.

Si nuestras fisionomías no presentan ninguna tara y estamos biológicamente preparadas para el orgasmo, igual que los hombres, entonces, ¿por qué a muchas mujeres les cuesta tanto alcanzar la petite mort? Según Francisca Molero, sexóloga, ginecóloga, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona y directora del Instituto Iberoamericano de Sexología, “hay varios factores. Para empezar, un desconocimientode la mujer de su propia anatomía, que se ha controlado desde el punto de vista social. El órgano genital masculino es visible, manipulable y sufre modificaciones a lo largo del día, pero el de la mujer está oculto, necesita de un descubrimiento y aprendizaje, que, históricamente, se ha negado por cuestiones morales, con lo que muchas mujeres no saben muy bien como estimularse. Otras, en cambio, aunque fisiológicamente tienen orgasmos, son incapaces de reconocerlos. Es decir, su cuerpo ha llegado al clímax, pero su cerebro no es capaz de identificarlo. La causa de esto es por desconocimiento de lo que es realmente un orgasmo, o por falsas expectativas. El cine, los amigos, la sociedad entera, ha pintado un retrato ideal de lo que significa el placer sexual supremo y nosotroscreemos que nuestras experiencias no están a la altura, no tienen la calidad necesaria para clasificarse en ese apartado”. Existen también, a juicio de Molero, pequeñas diferencias anatómicas que pueden influir en la mayor facilidad para conectar con el placer, aunque en un grado mínimo, como pueden ser “la distancia entre el clítoris y la vagina. Si ésta es más pequeña, hay una mayor facilidad de estimulación del clítoris con la penetración. Y la respuesta sexual, que también puede variar con la edad, al modificarse el sistema endocrino, hormonal y vascular. Según esto, una mujer joven debería tener más facilidad para llegar al clímax, aunque la buena noticia para las mayores es que la experiencia y la complicidad corporal con su pareja pueden suplir los pequeños inconvenientes del paso de los años”. Según Molero, “los ejercicios de Kegel, realizados al mismo tiempo que una fantasea con sus preferencias eróticas, es también otra fórmula para acercarse al clímax”.

Como comentaba la autora de éste blog a la revista Mic.com, “lo que How to make me come prueba es que las mujeres simulan orgasmos, los hombres asumen que las mujeres están teniendo orgasmos y ambas partes están demasiado asustadas para hablar de honestamente del tema”.

http://smoda.elpais.com/articulos/testimonios-blog-viral-como-conseguir-orgasmo-mujeres/6925

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