El enjuague bucal se convierte en un inesperado remedio contra la gonorrea

ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

Investigadores australianos descubren que el Listerine es la llave que necesitaban para luchar contra una enfermedad que hace años que no para de crecer.

Un joven degusta un chupito de colutorio frente al espejo.

Un joven degusta un chupito de colutorio frente al espejo. Bart Everson Flickr

 

La multinacional Johnson & Johnson, dueña del enjuague bucal Listerine, debe estar encantada de que su producto aparezca a coste cero en titulares y medios de todo el mundo. El único pero es que este producto franquicia puede estar condenado a pasar el resto de sus días junto a la gonorrea, inconveniente enfermedad de transmisión sexual (ETS) que, según un nuevo estudio publicado en la revista Sexually Transmitted Infections, puede combatirse con el citado enjuague.

Pero a sus fabricantes no puede pillarles de sorpresa, ya que los inventores del Listerine ya dijeron, en 1879 (cuando era usado como antiséptico en quirófanos, no se vendió sin receta hasta 1914) que su creación podría ser usada para curar la gonorrea.

Como en muchos otros países, en Australia, país donde los investigadores de las universidades de Monash y Melbourne han realizado el estudio, los casos de gonorrea no dejan de aumentar y han pasado de 6.892 a 11.508 en los últimos cinco años. En el 70% de los casos, la enfermedad fue contagiada entre homosexuales, todo ello en un contexto de frecuentes campañas gubernamentales de sensibilización hacia el uso del preservativo.

BARATO, FÁCIL Y SIN CONDÓN

Por ello, Eric Chow y sus compañeros decidieron probar si el célebre colutorio hacía honor a las expectativas de sus creadores, los doctores Joseph Lawrence y Jordan Lambert. “Si el Listerine tiene un efecto inhibidor contra la Neisseria gonorrhoeae en la faringe, podría ser una intervención barata, fácil de usar y potencialmente efectiva para la prevención y control de la gonorrea en hombres que tienen sexo con otros hombres”, dice en el estudio.

Así, los científicos escogieron a 58 voluntarios que dieron positivo por gonorrea y los dividieron en dos grupos; unos tomaron el colutorio y otros una solución salina. En la boca de aquellos que tomaron el enjuague Menta Fresca, la población de bacterias se redujo a la mitad, mientras que el otro grupo no registró una reducción significativa tras los enjuagues bucales de un minuto de duración.

“Este método ya disponible, low-cost y sin preservativo puede tener implicaciones muy importantes para la salud pública en el control de la gonorrea”, concluyen los autores.

http://www.elespanol.com/ciencia/salud/20161220/179732928_0.html

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El fiasco de la ‘viagra’ femenina

Las ventas de Addyi, el fármaco para tratar el deseo sexual de la mujer (Viagra femenino), no responde a sus altas expectativas: ha sido prescrito 227 veces en quince días

Aspecto de la 'viagra' femenina

Viagra femenina

Aspecto de la píldora rosa que acaba de salir al mercado. / SPROUT

Las dos primeras semanas en el mercado estadounidense han sido un auténtico fiasco para Addyi, el medicamento que obtuvo gran notoriedad este verano al aprobarse como la primera viagra para las mujeres. En quince días, este fármaco solo ha sido prescrito 227 veces frente al medio millón de la Viagra durante su primer mes a disposición de los hombres. Después del revuelo y la expectación que generó su aprobación por las autoridades sanitarias estadounidenses, la sorpresa ha sido importante, aunque hay varias claves que explican este dato tan pobre.

Estos meses, tras recibir el plácet de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), se ha difundido mucha información muy valiosa para comprender el verdadero alcance de este fármaco, cuyo principio activo —la flibanserina— actúa en los neurotransmisores del cerebro. “En principio iba a ser un antidepresivo”, explica la sexóloga Miren Larrázabal, “por eso no tiene nada que ver con la Viagra, que supone una actuación muy local, de cañerías”. “Pero el bajo número de prescripciones es muy sorprendente, se había creado una expectativa muy alta”, reconoce Larrazábal, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología.

Conviene recordar que Addyi va dirigido a un público mucho más reducido que el de Viagra y sus numerosas viariantes masculinas: solo está contemplado para tratar el trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) en mujeres premenopáusicas. Pero ese dato, el de un mercado más reducido, no explicaría por sí solo este fiasco inicial en ventas. Consultada por esta redacción, el laboratorio que fabrica la pastilla, Sprout, se defiende diciendo que se han registrado más de 5.600 especialistas para prescribir Addyi y que más de 20.000 puntos de venta han realizado ya pedidos por valor de 25 millones de dólares. Sin embargo, a pesar de este despliegue, solo ha obtenido 227 prescipciones en dos semanas, según ha informado Bloomberg.

El éxito de este fármaco no se mide enfrentándolo a un fármaco a demanda para los hombres”, defiende la compañía

Hay que tener en cuenta que en todas estas semanas se han dado a conocer las verdaderas capacidades del fármaco, que son muy limitadas. Frente a la Viagra, que se toma ad hoc, Addyi supone un carísimo tratamiento a largo plazo de 780 dólares al mes. Para que empiecen a notarse los resultados deben pasar al menos ocho semanas de tratamiento. Y los efectos son muy escasos: en los estudios previos apenas se registró un 10% de mujeres que admitían un aumento del deseo, que redundaba en un encuentro sexual más al mes en el mejor de los casos. Además, puede tener efectos secundarios serios dado que es un fármaco que actúa en el cerebro.

En este contexto, es bastante probable que los especialistas se estén dando margen para ver cómo funciona antes de atreverse con sus pacientes. “No es la panacea, por lo que es normal que los especialistas queramos ver qué recorrido tiene el fármaco. Y puede que la mujer no esté muy convencida de que esto le puede ayudar porque ha calado la idea de que su deseo sexual es más complejo”, sugiere Larrazábal. A todo esto se suma que la FDA prohibió a Sprout publicitar en televisión su producto durante los primeros 18 meses.

‘Lobby rosa’ y ‘hedge funds’

La presidenta de Sprout, Cindy Whitehead, se defendía estos díaspor el mal dato rechazando comparaciones con Viagra: “El barómetro del éxito de este fármaco no se mide enfrentándolo a un fármaco a demanda para los hombres”. No obstante, es una comparación que la propia firma puso encima de la mesa para conseguir la aprobación de la FDA para Addyi. Después de que la Administración la rechazara en 2012 y 2013, lanzó un grupo de presión llamado Iguala el Marcador (Even the score, en inglés) en la que se reclamaba que si los hombres tenían su píldora para la impotencia, las mujeres merecían tener la suya para el deseo sexual. En un burdo ejercicio de mercadotecnia sexista, Viagra es la pastilla azul y Addyi es la pastilla rosa.

Esta campaña de presiones políticas forma parte del contexto en el que se mueve la industria farmacéutica y de la que Addyi sería un gran ejemplo. Tras pasar el control de la FDA, la compañía Valeant compró Sprout por 1.000 millones de dólares. Mike Pearson, presidente de Valeant, aseguró que esperaba unas ventas de cientos o miles de millones, como Viagra en sus mejores épocas. Ahora, el inicial fiasco de Addyi se suma a los innumerables problemas de Valeant, investigada por su agresiva política de precios (multiplicando de forma astronómica el precio de medicinas nada más comprar sus derechos) y por su peligrosa relación con hedge funds que han desplomado el valor en bolsa de esta farmacéutica.

Este verano, la web satírica The Onion publicó un texto en el que resolvían a su manera dudas sobre Addyi. Una de las preguntas era:

—”Soy una mujer entrada en los 50 años con una relación amorosa, pero no tengo ganas de tener relaciones sexuales. A veces siento como si mi marido no me comunicara lo que realmente siente acerca de mí o de mi cuerpo, y me cuesta mucho hablar de esto con él. ¿Esta píldora podrá solucionar eso?”

“No es la panacea, por lo que es normal que los especialistas queramos ver qué recorrido tiene el fármaco”, señala Larrazábal

—”Sí”, respondía cómicamente The Onion.

Es una prueba de que, a pesar de todo, la notoriedad de Addyi ha tenido una ventaja indudable: que se hable sobre la sexualidad femenina. Ahora los especialistas reclaman que también entre en la agenda científica. En un reciente artículo en una revista de referencia, Archives of Sexual Behavior, la ginecóloga de la Universidad de British Columbia Lori Brotto destacaba que apenas había un estudio sobre terapia combinada (tratamiento psicológico junto al uso de fármacos) para tratar la falta de deseo en mujeres, frente a los innumerables sobre el sexo de los hombres. “Estoy encantada de que se hable de la sexualidad femenina. Y, más allá de Addyi, lo importante es que de una vez comience a investigarse sobre la mujer”, concluye Larrazábal.

http://elpais.com/elpais/2015/12/01/ciencia/1448970835_746688.html?rel=mas

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La testosterona no jubila a la viagra

La hormona mejora la vida sexual de los mayores de 65, pero los resultados distan de ser espectaculares.

El gel mejoró el estado de ánimo.

El gel mejoró el estado de ánimo. Roberto Machado Noa LightRocket via Getty Images

La búsqueda del elixir de la eterna juventud es casi inherente a la historia de la humanidad. No nos gusta envejecer, y menos aún por los síntomas que acompañan el aumento de la edad. Algunos son muy claros -empeora la vista, el oído, se cae el pelo en el caso de los varones y se engorda con más facilidad- y otros más difusos.

Así, la medicina ha intentado paliar estos problemas con el desarrollo de procedimientos y medicamentos específicos para cada uno de ellos. Pero algunos han venido acompañados de más polémica que otros. Y la administración artificial de testosterona -la principal hormona masculina- pertenece sin duda a este primer grupo.

Un estudio publicado este miércoles en una de las biblias de las revistas médicas –The New England Journal of Medicine (NEJM)– da nuevos datos sobre un asunto ya muy estudiado pero, de nuevo, las conclusiones distan de ser definitivas.

He aquí la hipótesis. La administración de testosterona a mayores de 65 años que han experimentado una bajada importante de esta hormona -inherente a la edad- podría mejorar su función sexual, al incrementar su deseo y la capacidad de erección, su capacidad física, al lograr que puedan caminar más sin cansarse y aumentar también su vitalidad y su estado de ánimo.

Pero esta posibilidad viene acompañada de polémica, que además tiene dospatas. Por una parte, se plantea su seguridad y el grupo ideal de pacientes a los que se debería administrar. Por otra, los críticos señalan el tratamiento del déficit de testosterona como un claro ejemplo de la tendencia denominada medicalización de la vida cotidiana, una corriente que consiste en tratar como enfermedades -y, por tanto, desarrollar fármacos para ellas- situaciones perfectamente normales según la edad de los pacientes.

¿QUÉ HACE LA TESTOSTERONA?

Para responder a la primera de las cuestiones es especialmente interesante el trabajo publicado ahora en NEJM. El mismo, explican los autores, de varias universidades y hospitales espadounidenses, viene motivado por un suceso que se remonta a 2003, cuando el Instituto de Medicina de EEUU reunió a un panel de expertos para pedirles que se pronunciaran sobre la administración de testosterona a pacientes mayores con déficit de esta hormona. Su veredicto fue claro y demoledor para los defensores de la hormona: la evidencia relativa a este asunto era insuficiente y había que llevar a cabo más ensayos clínicos al respecto.

Así comenzaron los llamados Ensayos de la testosterona, un conjunto de siete estudios destinados a evaluar la eficacia de la hormona en distintos aspectos en personas mayores. Participaron 790 personas, cada una en al menos uno de los trabajos y todos con la característica común de presentar una concentración en suero de testosterona menor de 275 nanogramos por decilitro y síntomas de hipoandrogenismo. Lo publicado en la revista estadounidense es el resultado de tres de ellos y los resultados son desiguales en cuanto a eficacia e insuficientes en lo que respecta a seguridad.

Pero ¿y la eficacia?  El medicamento cumplió con la hipótesis en algunos de los aspectos, pero no en todos. Así, el incremento artificial de los niveles de testosterona hizo que mejorara la función sexual, pero una media de 0,6 según una escala que va del 0 al 12, como resalta a EL ESPAÑOL el médico de familia Enrique Gavilán, que ha publicado varios trabajos sobre la medicalización del déficit de testosterona. “Los resultados distan de ser espectaculares”, comenta este experto, que los define como “significativos desde el punto de vista estadístico, pero no clínico”.

Gavilán subraya, además, que los efectos van disminuyendo según pasa el tiempo y que, al año de iniciar el tratamiento, la función sexual en ambos grupos es prácticamente similar.

De hecho, los propios autores reconocen que el efecto en la mejora de la disfunción eréctil fue “menor que el conseguido con los inhibidores de la fosfodiesterasa 5”, la familia de medicamentos a la que pertenece la popular Viagra.

Sin embargo, el investigador de la Universidad de Yale y firmante del trabajo Thomas Gill aclara a EL ESPAÑOL que el principal parámetro para medir la función sexual no fue la disfunción eréctil sino el incremento en la actividad sexual. “Tanto éste como el deseo sexual mejoraron moderadamente en el grupo que se trató con testosterona”, comenta.

Otro parámetro que se midió fue la movilidad y, de nuevo, pocas alegrías para los defensores del fármaco. Para evaluar el efecto en este aspecto, se estudió si los que tomaban el medicamento eran capaces de andar al menos 50 metros más en seis minutos que el resto. El porcentaje no difería en el principal ensayo de los siete diseñado para medirlo, pero sí al incluir a participantes de los tres trabajos. De nuevo, las diferencias no eran muy significativas. Eso sí, los participantes en el grupo del tratamiento sí declararon sentirse más hábiles para caminar. “Esto sugiere que el efecto, aunque de magnitud pequeña, puede ser clínicamente relevante”, escriben los autores del trabajo.

Por último, se quiso saber si la testosterona daba más vitalidad y, de nuevo, el fármaco no cumplió con las expectativas, aunque sí lo hizo en un parámetro secundario: la testosterona se asoció con beneficios pequeños “pero clínicamente significativos” en el estado de ánimo y los síntomas depresivos.

Gill resume para este diario su opinión sobre los resultados del trabajo: “Las testosterona es beneficiosa para la función sexual, pero mucho menos para la física o para mejorar la vitalidad o la energía”.

EFECTOS EN LA PRÁCTICA CLÍNICA

Para el presidente de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), Rafael Prieto, los resultados del trabajo sí son positivos y responden a la pregunta de si es seguro administrar testosterona a los mayores con déficit de testosterona.

Los autores coinciden en este diagnóstico al subrayar que no se vieron diferencias en efectos adversos entre los que se aplicaron y no el fármaco pero lo refutan al afirmar que el número de participantes no es suficiente para alcanzar un veredicto y cuando escriben, en la conclusión del estudio, lo siguiente: “Para tomar decisiones sobre la aplicación de este tratamiento en mayores de 65 años se tendrá que saber más sobre los riesgos del mismo, para lo que se necesitarán ensayos más largos y multitudinarios”.

Prieto señala que la vía de administración de la hormona escogida por los investigadores no es la idónea, ya que existe una forma en inyección intramuscular más cómoda para el paciente que la aplicación diaria de un gel. El especialista aprovecha para denunciar que en España este fármaco de administración intramuscular, llamado undecanoato, “se sacó del reembolso” por lo que, para utilizarlo, los pacientes han de pagar de su bolsillo 120 euros al trimestre.

Para este andrólogo la buena noticia del estudio es que “los pacientes mejoran” y no presentan alteraciones, lo que es importante dada la elevada prevalencia del déficit de testosterona en la población española.

MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA COTIDIANA

El otro aspecto polémico relativo a este asunto se refiere a si es un ejemplo de la llamada medicalización de la vida cotidiana. Gavilán, partidario de esta idea, se ciñe a los datos. En la intervención evaluada en el estudio delNEJM se prescribe testosterona para equiparar los niveles de la hormona a los que presentan los hombres de entre 19 y 40 años.

“No estamos hablando de curar una patología, sino de tratar de equiparar a una persona mayor al modelo de un hombre joven. Esta sería la gran crítica desde el punto de vista sociológico”, comenta el médico que se pregunta: “¿Por qué hay que ir en contra de la fisiología?”.

Prieto, por su parte, ofrece un punto de vista distinto. Para él, este tipo de intervención es equiparable a la de ofrecer gafas o audífonos a la población mayor que pierde vista y oído con la edad. “Hay muchos prejuicios con estos tratamientos”, concluye.

http://www.elespanol.com/ciencia/salud/20160217/102989979_0.html

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Una nueva forma de practicar sexo oral sin transmitir enfermedades

Han creado las primeras toallitas de látex. Están pensadas para practicar sexo oral seguro.

 

En esta edición de Es Sexo Ayanta Barilli y Eva Guillamón comentaron con Andrés Arconada la película Blind, dirigida por Eskil Vogt. Este filme narra la triste historia de Ingrid, una mujer que pierde la vista por una enfermedad genética. No acepta la situación así que se recluye en su casa y sale solo a los sitios que conoce. Para sobrellevar el día a día crea mentalmente lo que no puede ver, como si fuera una película de ficción, en la que refleja sus miedos, deseos y fantasías.

Después pasaron a hablar de un sorprendente invento creado para practicar sexo oral de forma segura: toallitas de látex que se llaman Oral Face. Con ellas se puede hacer frente a las enfermedades de transmisión sexual, según pudieron ver en el programa Pink TV.

El producto es una pequeña banda que se adapta a todos los orificios. Este invento surgió de los datos que se dieron en España a principios de año que aseguraban que más de 30.000 personas no saben que están infectadas de alguna enfermedad de transmisión sexual.

http://www.libertaddigital.com/chic/vida-estilo/2015-11-20/una-nueva-forma-de-practicar-sexo-oral-sin-transmitir-enfermedades-1276562020/

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Disfunción sexual femenina

Qué es

La disfunción sexual femenina es un trastorno que se produce cuando hay un cambio significativo en el comportamiento sexual habitual de la mujer. Disminuyen o incluso desaparecen los pensamientos y fantasías sexuales y se posponen o se evitan las relaciones. Además, existe una incapacidad para disfrutar y esto afecta a la calidad de vida y a las relaciones personales. En general, las cuatro áreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son: el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor asociado al coito.

Tipos

Disfunciones del deseo sexual hipoactivo:

Algunas mujeres pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida, por ejemplo, durante el embarazo y elparto, la lactancia y la menopausia, y en periodos de crisis o enfermedades. Para otras, esta situación puede volversecrónica. Los síntomas son la falta de interés en iniciar o participar en actos sexuales, falta de receptividad a la actividad sexual y la ausencia de pensamientos sexuales o fantasías.

Causas de la pérdida de deseo:

  • Físicas: las intervenciones quirúrgicas, desarreglos hormonales y ciertas enfermedades como la diabetes, cardiopatías, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y la depresión.
  • Otros factores: los cambios en los métodos anticonceptivos, cansancio, estrés, cambios de humor, obesidad, la relación con la pareja, episodios sexuales traumáticos y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y drogas. La falta de tiempo también puede provocar una pérdida del deseo sexual. Asimismo, se puede deber a la rutina sexual o a algo en la pareja que produce rechazo.

Tratamiento:

No hay ningún tratamiento válido y efectivo para todas las mujeres, por tanto, un buen conocimiento de la naturaleza del problema es fundamental para tratar a cada mujer. En principio se necesita una historia clínica detallada que incluya el aspecto médico sexual y social. Dependiendo del tipo de problema puede hacerse un reconocimiento (con tu consentimiento) y extraer una muestra de sangre para analizar los niveles hormonales. Otras pruebas pueden incluir un análisis de orina y medir la tensión arterial, las cuales pueden revelar diabetes o hipertensión, ambas posiblemente relacionadas con la disfunción sexual. Las opciones básicas de tratamiento son las terapias sexual, psicosexual y farmacológica.

  • Terapia farmacológica: está basada en parches transdérmicos de testosterona que liberan gradualmente dosis muy bajas de la hormona, lo que mantiene niveles estables de la misma y reduce los efectos secundarios (acné, vello corporal) asociados a otros sistemas de administración como las inyecciones. Los citados parches han probado que aumentan en más de un 50 por ciento tanto la actividad sexual, como el deseo sexual en mujeres con menopausia quirúrgica. Además, hay mejoras también en la excitación, el orgasmo y el placer.

Trastorno de excitación sexual:

Durante la excitación sexual se dan una serie de cambios físicos. El clítoris (la parte sensible de los genitales exteriores que responde a las caricias) se agranda debido a la entrada de sangre. La estructura interna de la vagina también se alarga e hincha en su parte superior para acomodar la penetración. Otro cambio es el incremento de la lubricación de la vagina. Esto también facilita la penetración y ayuda a evitar cualquier sensación de incomodidad durante el coito. La excitación no sólo es corporal sino también mental.

Factores que pueden dificultar la excitación

Un problema físico puede dificultar o impedir que esto ocurra si existe algo que interfiera con el flujo de sangre o las terminaciones nerviosas en la zona genital. Las causas podrían ser la diabetes, enfermedades coronarias o aterosclerosis. Otro factor son las lesiones espinales ya que pueden interferir con los mensajes que se envían desde los órganos genitales al cerebro. Se requiere una adecuada cantidad de hormonas para hacernos sentir sexualmente excitados. El problema físico en muchos casos está acompañado de otros como la falta de interés sexual. Esto puede deberse a un problema como la escasa o inadecuada estimulación por parte de la pareja.

Dolor asociado al coito:

Tipos de dolor o dispareunia:

  • Dispareunia profunda: Las causas principales pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pelvis, cirugía ginecológica o pélvica, radioterapia para tumores ginecológicos, tumores uterinos o vaginales y fibroides, endometriosis (engrosamiento de la pared de la matriz), infecciones del tracto urinario, quistes de ovario, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual. También puede ser la consecuencia de una determinada postura durante el coito en la que la penetración sea mayor.
  • Dispareunia leve: es común y tiene muchas causas. Los síntomas pueden ser el escozor o ardor y la zona puede estar inflamada e irritada. Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito, por ejemplo, durante actividades como caminar, correr o montar en bicicleta. Cualquier problema dermatológico también puede afectar a la zona alrededor de la vagina como eczema, verrugas, psoriasis y liquen escleroso, que hace que la piel se retraiga y se haga más frágil. Otras causas pueden ser herpes y úlceras vaginales. La intolerancia a los espermicidas y los condones de látex, así como ciertos jabones, también pueden producir irritaciones.
  • Vaginismo: Suele considerarse una respuesta condicionada y que puede estar relacionada con la anticipación de dolor en el coito.

Tipos de vaginismo:

  • Vaginismo primario: Cuando la mujer nunca ha experimentado la penetración vaginal.
  • Vaginismo secundario: Cuando la mujer ha tenido experiencia de penetración pero lo ha desarrollado posteriormente.

Causas

La creencia de que la vagina es demasiado pequeña, sentimientos negativos sobre el sexo y la sexualidad, abuso sexual previo, traumas vaginales (como el parto), un primer coito doloroso, problemas en la relación, miedo a quedarse embarazada y creencias religiosas estrictas.

Tratamientos

Existen soluciones efectivas para tratar el vaginismo. La mayoría incluye el tratamiento terapéutico por parte de un psicólogo o sexólogo. La terapia sexual ha demostrado gran efectividad en los casos de vaginismo.

Los entrenadores (dilatadores) vaginales están fabricados en plástico y son de cuatro tamaños graduados. Se trata de cilindros huecos con terminaciones redondeadas que permiten llevar a cabo el tratamiento de forma suave y progresiva. Se comienza utilizando el más pequeño y poco a poco se va subiendo el tamaño hasta que se consigue introducir el tamaño más grande fácil y cómodamente. Sin embargo, algunas mujeres no se sienten cómodas y prefieren usar sus propios dedos para esta terapia. El índice de éxito de esta terapia es muy elevado.

Educación sexual. Las razones psicológicas que provocan el vaginismo deben ser tratadas. El tratamiento puede incluir técnicas de relajamiento, el uso de imágenes visuales, ejercicios de tipo pélvico y programas de comportamiento cognitivo.

Trastorno orgásmico:

¿Qué importancia se debe dar al hecho de no tener orgasmos?

El orgasmo es una experiencia que admite muchas variedades. Cuando ocurre puede ser muy distinto cada vez incluso en la misma mujer. No se conocen sus motivos. Ser consciente del propio cuerpo y sus respuestas sexuales es algo fundamental para que se produzca.

Dificultades más comunes para alcanzar el orgasmo:

La incapacidad para alcanzar el orgasmo después de una estimulación sexual apropiada puede ser algo preocupante para una mujer y su pareja. La mujer puede experimentar sentimientos de fracaso e inseguridad y también puede recriminárselo a su pareja.

  • Dificultades primarias: aquellos casos que nunca han tenido un orgasmo. Es común y se da con más frecuencia en las mujeres jóvenes.
  • Dificultades secundarias: han alcanzado el orgasmo en ocasiones anteriores pero luego ha surgido la dificultad.

La capacidad para sentir el orgasmo se va incrementando con la edad y una vez que se ha aprendido normalmente no se olvida. Igual que la excitación sexual, el orgasmo puede sentirse en el cerebro además del cuerpo.

Factores influyentes

Una mala comunicación sexual; la ignorancia y el miedo; la escasa o inadecuada estimulación sexual; las dificultades en la relación; las experiencias sexuales traumáticas en el pasado; los problemas psicológicos y un estado físico debilitado pueden contribuir a que una mujer tenga problemas para alcanzar el orgasmo. Ciertas condiciones médicas que relacionadas con el riego sanguíneo y las terminaciones nerviosas del clítoris también pueden estar implicadas en la pérdida del orgasmo. Actualmente se está llevando a cabo investigación médica en este campo.

http://www.dmedicina.com/enfermedades/ginecologicas/disfuncion-sexual-femenina.html?cid=SIN00101

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Ocho anticonceptivos femeninos, ¿qué opción es la mejor?

(Foto: Shuttherstock)

(Foto: Shuttherstock)

TERESA GARORT

El 15,9% de las mujeres españolas en edad fértil (entre 15 y 50 años) reconoce no utilizar ningún método anticonceptivo cuando mantiene relaciones sexuales, según revela un estudio realizado por el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de la Sociedad Española de Contracepción (SEC). Incomodidad, desinterés, creencias religiosas y desconfianza son algunos de los motivos con los que los encuestados argumentan su falta de protección cuandopractican sexo. El mismo estudio infiere que cerca del 40% de losembarazos que se producen en España no son buscados. Conocidos estos datos, YO DONA ha hablado con dos expertos en la materia para dar a conocer y hacer más visibles las opciones anticonceptivas que las mujeres españolas tienen a su alcance.

“En cuanto a anticoncepción reversible [aquellos con los que dejando su uso se recupera la fertilidad], actualmente se distinguen dos clasificaciones: anticonceptivos a corto plazo y a largo plazo”, explica José Díaz Sánchez, responsable de la Consulta Joven de San Sebastián de los Reyes. Dentro de los métodos a corto plazo se encuentran el preservativo femenino, el diafragma, la píldora, el anillo y el parche hormonal. Por otro lado, el DIU, el implante y las inyecciones de hormonas son los anticonceptivos catalogados como de larga duración. A continuación explicamos cómo funcionan y en qué consiste cada unos de ellos.

Preservativo femenino
Se trata de un método de barrera alternativo al preservativo masculino. Es una delgada funda hecha con un material plástico transparente, fino y suave que se ajusta holgadamente a las paredes de la vagina. Además de servir como barrera e impedir que los espermatozoides alcancen al óvulo, esta opción proporciona una mayor protección a la mujer contra enfermedades de transmisión sexual (ETS). Se puede llevar puesto hasta ocho horas y sólo puede usarse una sola vez. Según la Organización Mundial de la Salud, el preservativo femenino tiene una eficacia frente a los embarazos de entre el 79% y el 90% dependiendo de “si se usa de manera correcta y sostenida” o no. Dos de los beneficios que aporta este método es que su uso no conlleva efectos secundarios hormonales ni afecta a la fertilidad de la mujer. Sin embargo, es rechazado por muchas mujeres debido a su aspecto “antiestético”, pues el anillo externo del preservativo sobresale de la vagina. Otro ‘handicap’ es su precio, ya que una caja de dos unidades ronda los 10 euros.
Diafragma
El diafragma es un capuchón de látex o silicona que la mujer se introduce en la vagina cubriendo el cuello del útero y bloqueando la entrada del esperma en la cavidad uterina.Diana Sánchez, sexóloga y psicoterapeuta cuenta que “es un método que debe ser valorado en la consulta ginecológica. Además de tener que aprender correctamente su uso, la mujer debe utilizarlo con espermicida para aumentar su eficacia”. Según explican los expertos, se coloca diez minutos antes del encuentro sexual y debe permanecer colocado ocho horas después para asegurarse de que el espermicida hage su trabajo y, una vez retirado, lavarlo con agua y jabón neutro, secarlo y guardarlo en su envase correspondiente en un lugar fresco y seco. El diafragma debe cambiarse aproximadamente cada año.Usado correctamente y acompañado de espermicidas, este método tiene un porcentaje de efectividad entre el 84% y el 95%. El diafragma, además de proteger contra algunas ETS (en concreto las infecciones por clamidias) no produce efectos negativos sobre la fertilidad de la mujer. Tampoco alteraciones hormonales y puede usarse durante la lactancia. Aunque su precio ronda los 30 euros, algunas mujeres encuentran incomodidades en su colocación y en la prohibición de su uso durante la menstruación y cuando existe alguna infección.
Anticonceptivos orales
Son pastillas compuestas por hormonas que se toman una vez al día y siempre a la misma hora para asegurar su eficacia. “Existen dos tipos de píldoras anticonceptivas: la combinada y la ‘minipildora'”, dice el doctor Díaz Sánchez y explica que la primera está compuesta por dos hormonas llamadas gestágenos y estrógenos. Los gestágenos inhiben la ovulación y la administración de estrógenos favorece que los sangrados menstruales sean regulares. Sin embargo, hay mujeres para las que el uso de estrógenos está contraindicado debido a las condiciones de su salud, como hipertensión, obesidad o mujeres fumadoras mayores de 35 años. Ante este caso, existe la ‘minipildora‘, que únicamente contiene gestágenos. Según la SEC, este método es el segundo más utilizado (después del preservativo masculino) por las mujeres españolas y tiene un porcentaje de eficacia del 90% y el 99%. Entre susbeneficios destacan que la mujer retoma la fertilidad tan pronto como deje de tomar las pastillas. Además, la píldoratambién tiene efectos positivos ante problemas con el acné, la caída del cabello, incluso disminuye el riesgo de padecer cáncer de ovario y endometrio. “Aunque es un método muy seguro, la inconstancia es uno de los principales motivos de fallo, ya que la píldora supone una implicación diaria por parte de la usuaria”, añade el doctor, quien recuerda que este método no protege contra ETS. Su uso debe prescribirlo un médico y el precio de un envase (un mes) ronda los 10 euros.
Parche semanal
Es una banda adhesiva parecida a una tirita compuesta por una capa de gestágenos y estrógenos que se va liberando lentamente una vez que contacta en la epidermis. Para su aplicación se busca una zona corporal que no sufra mucho roce con la ropa para evitar que se despegue. El ciclo es como el de la píldora. La diferencia radica en que el parchetiene que cambiarse cada semana durante 21 días consecutivos. Después la mujer pasa siete días sin ponérselo y aparece la menstruación. Su eficacia que oscila entre el 99,7% y el 98,8% y su coste mensual ronda los 15 euros. Comparte los beneficios de los anticonceptivos orales y el parche hormonal, sin embargo, por su contenido de estrógenos, el anillo está contraindicado para mujeres con hipertensión, obesidad o fumadoras mayores de 35 años. Además, no protege contra ETS.
Anillo mensual
Este método consiste en un anillo de plástico transparente y flexible de cinco centímetros de diámetro que la mujer coloca en la vagina (como si fuera un tampón) una vez al mes entre el primer y el quinto día del ciclo menstrual. Cada anillo funciona durante tres semanas, después hay siete días de descanso en los que llega la menstruación y no hay peligro de embarazo. Libera las mismas hormonas que la píldora combinada (gestágenos y estrógenos) y son absorbidas por la mucosa de la vagina. La sexóloga Diana Sánchez destaca que debido a su uso mensual la mujer disfruta de mayor libertad sexual. La eficacia contra los embarazos, los beneficios que aporta y las contraindicaciones de este método son los propios de la píldora y el parche. Su coste mensual ronda también los 15 euros.
Inyecciones hormonales
Es uno de los métodos de larga duración que menos se emplean en España aunque registra entre un 97% y un 99% de eficacia contra los embarazos. Se trata de una inyección hormonal intramuscular que se administra entre el primer y el quinto día de la menstruación. El ginecólogo es el encargado de aplicarlas y pueden ser mensuales (contiene progestágenos y estrógenos), bimensuales o trimestrales (sólo contienen progestágenos). Este anticonceptivo actúa atrofiando el endometrio e inhibiendo la ovulación. A parte de evitar embarazos no deseados y de liberar sexualmente a la mujer, las inyecciones ayudan a disminuir el riesgo de Enfermedad Pélvica Inflamatoria, mejora la endometriosis y reduce los dolores menstruales y la anemia. Sin embargo, no protege contra ETS, conlleva irregularidades en el sangrado menstrual (haciendo incluso que desaparezca) y la fertilidad tarda en recuperarse unos meses.
Implante
Consiste en una barilla de cuatro centímetros que se coloca en el brazo no dominante con anestesia local. Lleva unahormona (etonogestrel) que se va liberando cada día y su efecto anticonceptivo se mantiene durante tres años. “Al ser de liberación continua la eficacia es más elevada [99,5%] pero hay que comentarle a la usuaria que las hemorragias menstruales pueden volverse irregulares e incluso desaparecer, pero no significa que sea dañino ni ineficaz”, explica José Díaz Sánchez. El implante puede utilizarse en algunas situaciones en las que otros métodos hormonales por su contenido en estrógenos están contraindicados, por ejemplo durante la lactancia, en mujeres hipertensas, con sobrepeso o fumadoras. “Con este método de larga duración se consigue que la usuaria se preocupe menos y sienta mayor libertad sexual“, destaca, y añade: “A pesar de que supone un desembolso económico más grande al principio [cerca de 140 euros], a la larga es más rentable”. El implante no protege contra ETS y hay casos en que la mujer experimenta efectos secundarioscomo migrañas, acné, fatiga o retención de líquidos. Otro inconveniente del implante es la necesidad de emplear un procedimiento quirúrgico para colocarlo y deja una pequeña cicatriz.
Dispositivo intrauterino (DIU)
El DIU es un pequeño dispositivo de plástico en forma de ‘T’ que el ginecólogo coloca dentro del cuello del útero de la mujer. Tradicionalmente el dispositivo intrauterino estaba hecho de plástico y recubierto de cobre, metal tóxico para el esperma que impide que el óvulo pueda ser fecundado. La duración habitual del DIU de cobre es de cinco años y su eficacia frente a los embarazos no deseados es del 99%. La sexóloga Diana Sánchez destaca que “es un método muy fácil de usar” y seguro frente a los embarazos ya que “evita olvidos”. Sin embargo, el doctor Díaz Sánchez explica que “debido a su tamaño y a algunos efectos que podía provocar, el dispositivo de cobre sólo podían usarlo mujeres que ya habían sido madre. También se han registrado casos en los que el DIU afecta a la menstruación haciéndola más abundante y dolorosa. Por eso hace pocos años salió al mercado un dispositivo intrauterino que, eliminando el cobre de su composición, introduce un depósito de hormonas que actúa directamente sobre el endometrio y regula la menstruación de las mujeres que padecían grandes sangrados menstruales y no podían usar el DIU de cobre. Además — continúa el experto — hace unos meses ha comenzado a comercializarse otro DIU hormonal que, debido a su menor dosis de hormonas y su tamaño más reducido favorece que las mujeres que no han sido madres y usuarias más jóvenes puedan utilizarlo”. Su duración es de tres años y tiene más o menos el mismo porcentaje de eficacia que el DIU de cobre. Otro beneficio que posee es que la fertilidad se recupera en el momento en el que se retira el dispositivo. Sus principales inconvenientes son que no protege contra ETS y que su utilización supone a corto plazo un gran desembolso [entre 140 y 160 euros].

Preguntados sobre los consejos que deben seguir las mujeres que quieren elegir un método anticonceptivo, los expertos Diana Sánchez y José Díaz Sánchez coinciden: “La mujer debe conocer y valorar las diferentes opciones antes de decantarse por la forma con la que se encuentre más cómoda y segura”, recomienda la sexóloga. José Díaz añade: “Cuando se va a utilizar un método es fundamental acudir a una consulta y que el médico haga una historia clínicadetallada de la usuaria ya que no todos los anticonceptivos pueden ser utilizados por todas. Se debe orientar a la paciente y recomendarle el método que mejor se adapta a las circunstancias de cada una”.

http://www.elmundo.es/yodona/2014/10/27/5448d4fb22601d8b788b4577.html

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8 errores que cometemos las españolas al usar anticonceptivos

Hacer descansos de la pastilla anticonceptiva, usar mal el preservativo o desconocer qué es el ‘Doble método’, algunos de los fallos frecuentes.

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Redefiniendo la eyaculación precoz

  • Existen dos tipos de eyaculación precoz: permanente y adquirida

  • Las diferencias entre ambas son el momento de aparición y la duración del coito

La duración del coito en las relaciones puede indicar si un hombre es...

La duración del coito en las relaciones puede indicar si un hombre es eyaculador precoz. SHUTTERSTOCK

BEATRIZ G. PORTALATÍN

Se dice que un hombre tiene eyaculación precoz cuando eyacula de forma rápida y sin control, produciendo un impacto psicológico en él y en su pareja. Pero esta condición -ya que no puede considerarse una patología como tal- no aparece por igual en todos los casos. Ahora un grupo de expertos define por primera vez los tipos y las causas que están detrás de este proceso.

En el año 2007, el Comité de la Sociedad Internacional de Medicina Sexual elaboró, basada en la evidencia científica, una definición para la eyaculación precoz primaria. Sin embargo, concluyó que no había datos suficientes para hablar de otros tipos. Hasta hoy. Un estudio realizado por esta entidad, y publicado en la revista científica The Journal sexual of Medicine, refleja por primera vez en la historia otra definición: la de la eyaculación precoz secundaria o adquirida. Un hecho importante para médicos e investigadores que permitirá avanzar con estudios más rigurosos hacia mejores tratamientos para esta disfunción sexual.

Ambos tipos no sólo se diferencian en el tiempo de aparición sino también en la duración del coito. En la primaria o permanente, el coito dura un minuto aproximadamente o menos. En cambio, la eyaculación precoz secundaria o adquirida se caracteriza porque el coito alcanza los tres minutos.

“Es un dato muy importante porque sabemos muy poco de algunos aspectos de la eyaculación precoz“, informa Eduardo García Cruz, urólogo del Hospital Clínic de Barcelona. Si no tenemos definiciones sólidas, sostiene el experto, no podemos plantear estudios en población general, ni podemos definir la magnitud del problema, ni tampoco saber cuándo es recomendable tratar y cuándo no. “Un problema común en sexualidad es que el criterio de normalidad lo fija cada uno (y eso hace que sea muy difícil generalizar y analizar esta esfera tan relevante de la condición humana)”, subraya.

La eyaculación precoz es la disfunción sexual más común. Según los últimos datos de la Sociedad Europea de Medicina Sexual, (ESSM) de 2013 http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/04/03/noticias/1365003896.html uno de cada cinco hombres la sufre alguna vez en su vida. Sin embargo, a pesar de las cifras, es la menos diagnosticada. Tal como declaraba el profesor Hartmut Pors, presidente de la Sociedad Europea de Medicina Sexual (ESSM) en la presentación de una campaña Not just a moment en 2013, “tan sólo el 10% de los varones, aproximadamente, busca ayuda profesional“.

Distintas causas, mismas consecuencias

¿Qué caracteriza cada tipo de eyaculación? ¿Qué las desencadenan? La secundaria o adquirida ocurre en un momento dado de la vida del individuo y el factor desencadenante suele ser un acontecimiento importante en su vida. Según explica Antonio Fernández Lozano, urólogo y andrólogo de la Fundación Puigvert en Barcelona, los acontecimientos pueden ser: un cambio de pareja, un accidente, una enfermedad, un periodo de estrés o incluso una situación como la actual de crisis. “Las relaciones pierden calidad,el sujeto está pendiente de otras cosas y todo cúmulo de situaciones producen ansiedad, diferente en cada hombre”, comenta.

Por su parte, en la mantenida entran en juego los factores genéticos. Este tipo de eyaculación precoz se desencadena bien por factores genéticos o bien por un aprendizaje y/o conducta mal adquiridos. Por ejemplo, si las primeras relaciones sexuales han sido encuentros rápidos, en lugares poco tranquilos y con una ansiedad elevada pueden contribuir a que el individuo adquiera esos patrones de conducta, los interiorice y aparezcan siempre, en cada encuentro sexual posterior.

Aunque no se sabe muy bien, añade por su parte García Cruz, qué porcentaje existe de genética y de aprendizaje, sí se puede destacar es que los dos influyen en este caso.

La pareja, clave en la terapia

En general, los hombres que sufren eyaculación precoz tienen “menor autoestima, muchos más problemas de la esfera sexual (disfunción eréctil, deseo sexual hipoactivo, etc…), menos relaciones sexuales y disfrutan menos del sexo”, enumera García Cruz.

Además, todas estas alteraciones repercuten en la sexualidad de la pareja: “Las parejas van a tener más problemas respecto al deseo y la excitación, menor satisfacción con las relaciones sexuales y, por lo tanto, menos sexo y peor sexualidad”, mantiene.

El estrés que le provoca tanto a él como a la pareja es muy relevante. Según Fernández Lozano, la pareja ocupa un lugar fundamental: es la que está con él, lo ‘sufre’ con él, tiene que ayudarle, comprenderle, estar a su lado, etc. “Es la coterapeuta, la llave de todo”, mantiene.

Por ello, es fundamental hacer frente al problema. En la actualidad, aseguran ambos doctores, esta condición es tratable tanto con medicación como con terapia psicológica. Lo importante es consultar el problema con el especialista: romper los tabúes y la vergüenza, porque la salud sexual es algo que forma parte de nuestra calidad de vida.

http://www.elmundo.es/salud/2014/05/26/537f7243ca4741a6148b456d.html?a=8e5393d7e517a59640adc51ee7c6dee1&t=1401117928

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Cada vez más prostitutas no usan condón para hacer frente a la “competencia”, según un estudio

El estudio ha sido elaborado por el Centro de Estudios Epidemiológicos sobre las Infecciones de Transmisión Sexual y Sida de Cataluña. El 14% de las entrevistadas en 2005 sufrió alguna enfermedad de transmisión sexual y seis años después eran el 20,6%. Los investigadores creen que hay más competencia y lo hacen como reclamo. La mitad manifestó haber realizado alguna interrupción voluntaria del embarazo.

Una mujer ejerciendo la prostitución

La crisis está provocando un aumento de las mujeres que ejercen la prostitución y optan por no usar preservativo para hacer frente a la “competencia” y lograr clientes, según revela un estudio del Centro de Estudios Epidemiológicos sobre las Infecciones de Transmisión Sexual y Sida de Cataluña (Ceeiscat), que depende de la Agencia de Salud Pública de la Generalitat. Los resultados, publicados en la Gaceta Sanitaria, son fruto de 1.600 entrevistas a mujeres que ejercían la prostitución en la calle, pisos y locales de Cataluña entre 2005 y 2011, con una media de edad de 30 años y la mayoría de ellas inmigrantes procedentes del este de Europa (35,4%), Latinoamérica (29,1%) y África (24,3%). Puede deberse a un  “incremento de las mujeres que ejercen la prostitución debido a la actual situación económica”En el primer año de estudio, el 14% de las prostitutas declaró haber padecido alguna infección de transmisión sexual, una cifra que aumentó hasta el 20,6% en 2011, algo que coincide con una “bajada de guardia” del colectivo con las medidas de prevención: entre 2005 y 2011 aumentaron del 5,1% al 9,9% las mujeres que utilizaban inconstantemente el preservativo en sus relaciones sexuales con clientes. La falta de protección con las parejas estables, “ya de por sí elevada”, también aumentó del 86,2% al 94,4% entre 2005 y 2011, y todos los años, el 50% de las trabajadoras del sexo manifestó haber realizado alguna interrupción voluntaria del embarazo. Esta relajación en las medidas de prevención puede relacionarse con el “incremento de las mujeres que ejercen la prostitución debido a la actual situación económica, que ha llevado a una competencia de precios que puede traducirse en un aumento de las prácticas de riesgo”. El estudio también revela que, pese al aumento de las prácticas de riesgo, el VIH se ha estabilizado entre las prostitutas de Cataluña en los últimos años, con una tasa en torno al 2%. La afectación es significativamente superior en las prostitutas de nacionalidad española —14,6% frente al 0,3% de las inmigrantes en 2011—, lo que puede atribuirse, en parte, “al consumo de drogas por vía parenteral”.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2144202/0/estudio-prostitucion/uso-condon/crisis/#xtor=AD-15&xts=467263

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Las principales claves de la sequedad vaginal

MUJER Salud sexual

Las principales claves de la sequedad vaginal

  • Es la consulta más frecuente relacionada con la actividad sexual

BEATRIZ G PORTALATÍN

La sequedad vaginal es la consulta ginecológica más frecuente relacionada con la actividad sexual. De hecho, esta afección es cuatro veces más probable durante las relaciones sexuales. Según la bibliografía científica, la prevalencia de sequedad durante la respuesta sexual oscila entre el 31% en EEUU y el 5% en España, incrementándose este porcentaje al 40% en la menopausia.

“En algunas ocasiones las pacientes refieren un malestar no muy bien explicado por el hecho de no sentir humedad de forma habitual, pero la queja principal es la sequedad durante las relaciones sexuales”, asegura Pedro de la Calle, ginecólogo y sexólogo. Además, añade por su parte Francisca Molero, médico y directora del Instituto de Sexología de Barcelona, “la sequedad puede producir molestias durante el coito y hacerse doloroso (dispareunia) y ese puede ser un motivo por el que, si no se soluciona, se puede acabar evitando las relaciones sexuales y terminar produciendo problemas con la pareja”.

Causas y diagnóstico

Sin embargo, pese a su importancia en la realidad de las consultas, los trastornos y la patología del tracto genital inferior femenino han tenido una escasa atención médica, según un informe realizado por los expertos citados. “La mayoría de la literatura científica se centra especialmente en la prevención del cáncer ginecológico”, reza el documento.

Las quejas por flujo vaginal suponen el 15% de las visitas a ginecólogos y, en concreto, la sequedad vaginal es la más frecuente entre las consultas que tienen que ver con las relaciones sexuales. Además, según han remitido algunos estudios sobre el tema, aunque la sequedad vaginal parece mucho más frecuente durante los procesos menopáusicos, la evidencia certifica también que esta afección se asocia a un flujo escaso en mujeres fértiles.

De este modo, la sensación de sequedad vaginal puede ocurrir por múltiples motivos. Según expone la doctora Molero, entre los más frecuentes está el producido por una disminución hormonal muy característica de los estados menopaúsicos.

Otra causa también muy frecuente es la terapia hormonal. Mujeres que toman anticonceptivos hormonales de baja dosis (píldoras), las sometidas a tratamientos supresores hormonales como en algunos casos de cáncer de mama, o las que los reciben por otro tipo de patología (algunos tratamientos para los miomas, etc). Es decir, son fármacos que provocan una menopausia transitoria.

Por último, la sequedad vaginal también puede aparecer en otras situaciones como, por ejemplo, algún tipo de vaginitis.

La falta de lubricación vaginal ocupa un lugar muy destacado en este proceso debido a la alta incidencia de esta afección durante las relaciones sexuales, a pesar de que a priori no se le daba importancia debido a que “la respuesta genital de la mujer no se asocia de forma tan estrecha con la respuesta subjetiva o sentimiento de excitación como en el hombre“, tal como expone el informe.

Hay que entender, aclara de la Calle, la lubricación como una expresión de la excitación sexual, por lo que la sequedad se suele producir por falta de excitación bien porque es necesario mayor tiempo de estimulación o bien porque las condiciones no son adecuadas. Pero también hay otras razones, como las mencionadas anteriormente.

Tratamientos

Cuando no hay complicaciones físicas, la clave es mejorar la erótica. “Hay que ser conscientes de que la respuesta sexual no siempre es la misma, sufre muchos cambios, por temporadas y modificaciones a través del ciclo vital de la mujer”, apunta de la Calle. Por tanto, además de tratar de mejorar la erótica de la pareja, existen en el mercado gran cantidad de geles hidratantes y lubricantes específicospara aliviar las molestias durante las relaciones sexuales.

“En el caso de que la sequedad no sea debida exclusivamente a atrofia por la menopausia, se pueden utilizar también hidratantes vaginales e hidratantes vulvares no necesariamente durante el coito”, señala Molero. Por otro lado, hay medicamentos que son muy eficaces en cuanto a compensar los cambios hormonales que supone el climaterio.

Hay que tener en cuenta que la salud vaginal, en general, es muy importante en la salud de la mujer. Por eso, cuando aparezcan molestias vulvovaginales, es necesario hacer un diagnóstico e identificar las causas. “Los síntomas crónicos acaban produciendo problemas más allá de los genitales, ya que interfieren en la calidad de vida de las mujeres y sus parejas. Los genitales externos como otras partes del cuerpo, como la epidermis y la mucosa, necesitan un mantenimiento y un cuidado”, informa la especialista.

En el caso concreto de la sequedad, si se produce sólo de vez en cuando, concluye de la Calle, no es necesario prestarle mucha atención, lo frecuente es que sea un fenómeno natural. Pero en caso de que se acompañe de otros síntomas o se produzca de forma frecuente y mantenida, entonces sí es motivo de consulta médica.

http://www.elmundo.es/salud/2014/05/16/5373b511ca4741f05e8b4580.html

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