Placer de alto ‘standing’

Interior de la veterana sala madrileña D'Angelo, en el Paseo de la Castellana. (Foto: Luis Rojas)

Interior de la veterana sala madrileña D'Angelo, en el Paseo de la Castellana. (Foto: Luis Rojas)

 Así es el discreto funcionamiento de un club de alterne de alto standing

Las mujeres que ejercen la prostitución en España mayoritariamente son extranjeras, aunque la situación económica ha atraído también a las españolas  

Así es el discreto funcionamiento de un club de alterne de alto standing 

La prostitución de lujo sigue vigente pese a la crisis económica y al tabú que la rodea. Ahora hay más competencia, pero también más chicas y mejor preparadas para hacer efectivo cualquier tipo de servicio: compañía a actos empresariales, viajes, eventos o una noche de pasión inolvidable para bolsillos bien abastecidos.
Muchas españolas han vuelto a la prostitución de lujo por la crisis. (Luca: www.escortfeeling.com)

Muchas españolas han vuelto a la prostitución de lujo por la crisis. (Luca: www.escortfeeling.com)

El negocio de la prostitución mueve en España miles de millones de euros anuales. Se calcula que alrededor de 20.000 sólo en lo que a relaciones sexuales se refiere. Sin embargo, el sector enfocado a los clientes más poderosos ofrece servicios mucho más completos adecuados a los diferentes gustos y necesidades.

Chicas que acompañan a empresarios, políticos internacionales, aristócratas o ‘niños’ de bien a cenas de empresa, fiestas de gala, viajes alrededor del mundo y cualquier celebración en las que consideren conveniente lucir a su lado un cuerpo espectacular

“La mayoría de las chicas han estudidado y hablan varios idiomas, pero con otros trabajos no tienen suficiente porque son muy ambiciosas“, destaca la directora de uno de los locales más selectos de Madrid, el veterano D’Angelo.

Inaugurada en 1976, la sala ubicada en el Paseo de la Castellana presume de la discreción que asegura a sus clientes entre los que destacan conocidos futbolistas, presentadores de televisión, políticos y empresarios. “Vienen, se toman algo con las chicas y ellas eligen si quieren seguir la relación fuera o no. Nuestro negocio se limita a las copas”, asegura Lucía (nombre simulado), quien se encarga de dar el visto bueno a las prostitutas que se ofrecen a trabajar en el local así como de repartir folletos y hacer contactos en los hoteles y restaurantes más prestigiosos de la capital.

“Buscamos que estén bien preparadas porque nuestro tipo de cliente no sólo quiere una chica guapa sino también mantener una conversación con ella y pasar un buen rato. Aquí no puede trabajar cualquiera”, afirma.

Rodeada de mujeres de todas las nacionalidades, sobre todo brasileñas, rumanas y búlgaras, Lucía se siente no como una líder, -“yo no soy ni mucho menos la madame de todas”, exclama-, sino sólo como una relaciones públicas encargada de presentar a unos y otras para que nadie se quede, en última instancia, sin pareja de baile.

Tras las primeras conversaciones llega el momento de la elección, no sin antes pasar por caja. La copa de la chica cuesta como mínimo 25 euros y la del cliente 18. Teniendo en cuenta que algunos días hay más de veinte mujeres animando al consumo se entiende que la recaudación diaria es considerable.

Una vez fuera del local, donde no hay habitaciones, “las chicas se llevan a sus clientes a apartamentos alquilados por horas o a sus hoteles porque la gran mayoría están en Madrid de paso por algún tipo de negocio”, explica Lucía.

Los precios, aunque menores por la competencia que ha generado la crisis, no bajan de los 300 euros por hora, que algunas agencias dedicadas a estos servicios amplían en 120 euros más por cada 30 minutos que se alargue el encuentro. Es el caso de  ‘Agencia girls’, que cuenta únicamente con seis profesionales del sexo, españolas dispuestas a viajar un fin de semana con un cliente por el módico precio de 3.000 euros.

“Nosotros también tenemos chicas españolas, pero pocas. Hace unos años había más, sobre todo modelos que no tenían suficiente con su sueldo y venían aquí. Tenemos estudiantes, azafatas de vuelo, chicas con cierta cultura cuyas familias ni se imaginan que se dedican a la prostitución”, explica Lucía.

Ella misma mantiene una doble vida muy difícil de hacer creíble y que no en pocas ocasiones le ha generado problemas. “Mi novio ni se imagina que trabajo en un club. Aunque sólo soy relaciones públicas aquí, tengo dos carreras y evidentemente no es el negocio donde tu familia espera que trabajes”, lamenta.

Prostituta de lujo y blogger
Aunque el trabajo de Lucía no es la prostitución, asegura que necesita la misma fortaleza psicológica que el resto de las chicas. “El mundo de la noche es muy difícil”, afirma. En este mismo sentido se manifiesta Paula, la prostituta de lujo más conocida en internet por su faceta de blogger.

“Soy Paula, escort de lujo. Una chica moderna e independiente, de 37 años, española, catalana, para más señas. Trabajo como contable en una gran empresa de servicios. Soy elegante, discreta, educada, desenfadada y contacto con señores del mismo nivel, para encuentros esporádicos en horas concertadas”, es la presentación en la página web donde se publicita.

No es una prostituta de lujo al uso. Su afán no es enriquecerse o gastar miles de euros mensuales en su cuidado personal, sesiones de rayos UVA, operaciones de cirugía estética o la adquisición de vestidos de los diseñadores más prestigiosos del panorama internacional para lucir en las fiestas más exclusivas. 

“Decidí entrar en este mundillo porque avalé a mi marido en su negocio y casi me cuesta el piso. No tenía ni idea de lo mal que iban sus negocios. Nos acabamos divorciando y yo tuve que hacerme cargo de sus gastos y los de su socio”, explica. “Viendo un informativo en televisión salió un reportaje sobre la prostitución de lujo y creí que sería capaz de hacerlo“, explica.

El caso de Paula es distinto al de las profesionales del sexo que trabajan en un club. Ella prefiere un cliente de un perfil muy determinado: entre 45 y 65 años, de clase y nivel cultural alto, educado, discreto, comprensivo y conversador. Sin embargo, las chicas que trabajan en clubes o locales de encuentro “lo que quieren es encontrar a un hombre con dinero que les de todos los lujos posibles”, según afirma Lucía.

En unos casos por soledad, por falta de comprensión, por aburrimiento y en otros por vicio o diversión, por aparentar, por presumir o simplemente por pasar un rato agradable, lo cierto es que los hombres que se solicitan este tipo de servicio exclusivo y discreto generalmente cuentan con un nivel social y cultural elevado.

Nombres públicos, rostros conocidos a los que no les gustaría verse relacionados con la prostitución. Esconden familias ejemplares, hijos modelo, o no tanto… De cara al exterior son ‘patriarcas’ tradicionales, en buena posición y prestigiosos. Detrás, problemas personales de todo tipo.

“Vienen, se toman algo con las chicas y ellas eligen si quieren seguir la relación fuera o no. Nuestro negocio se limita a las copas”, asegura Lucía (nombre simulado), quien se encarga de dar el visto bueno a las prostitutas que se ofrecen a trabajar en el local así como de repartir folletos y hacer contactos en los hoteles y restaurantes más prestigiosos de la capital.

Los precios, aunque menores por la competencia que ha generado la crisis, no bajan de los 300 euros por hora, que algunas agencias dedicadas a estos servicios amplían en 120 euros más por cada 30 minutos que se alargue el encuentro.

“Soy Paula, escort de lujo. Una chica moderna e independiente, de 37 años, española, catalana, para más señas. Trabajo como contable en una gran empresa de servicios. Soy elegante, discreta, educada, desenfadada y contacto con señores del mismo nivel, para encuentros esporádicos en horas concertadas”, es la presentación en la página web donde se publicita.

Por soledad, por falta de comprensión, por aburrimiento y en otros por vicio o diversión, por aparentar, por presumir o simplemente por pasar un rato agradable, lo cierto es que los hombres que se solicitan este tipo de servicio exclusivo y discreto generalmente cuentan con un nivel social y cultural elevado

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Nuevas prostitutas españolas y sus dudas

LA CRISIS DEVUELVE A LA ESPAÑOLA AL BURDEL

EN LA SEMANA en que la ministra Aído ha pedido la supresión de anuncios de contactos en los periódicos se sabe que a este sórdido sector regresan las nacionales.

Ainhoa: «Soy una chica de Bilbao, tengo 25 años, un bebé de 4 meses y acaban de despedirme.

Soy universitaria, pero aún así no encuentro otro trabajo. No estoy casada, pero vivo con el padre de mi hijo, que gasta más de lo que ingreso.

Él hace más de un año que está en el paro, pero no busca trabajo. Estoy desesperada, muy pronto se acabarán los ahorros, más cuando se gasta a manos llenas. Necesito obtener pronto la mayor cantidad de dinero posible, porque preciso pagar deudas que no alcanzo a liquidar porque el paro no es mucho. Estoy desesperada».

Ainhoa le envía este mensaje a Paula Vip -nickname de una prostituta catalana bloguera y escritora— pidiéndole consejo. Le envía fotos para ver si tiene la suficiente belleza para entrar en el universo del sexo de pago.

—¿Segura? Este mundo es muy duro— advierte Paula, preocupada.

—Sí— dice la joven madre.

A pesar de su reciente maternidad, Ainhoa es una morena de ojos oscuros y melena que podría seducir a cualquier hombre.

Paula le da su opinión sobre sus encantos. Y varios consejos sobre qué hacer y cómo actuar [ahorrar, invertir, ser amable…].

Desde hace cuatro meses se prostituye como [prostituta de lujo] en el País Vasco.

LA CRISIS DEVUELVE A LA ESPAÑOLA AL BURDEL

Descarga: http://elblogdepaula.com/fotos/2010/03/CRO28MAR%20-%20CRONICA%20-%20pag%207.pdf

La crisis devuelve a las españolas al burdel

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Entrevista a Paula en La Razón

10 Octubre 09 – David Moralejo – Madrid

Por mucho que se debata sobre la «normalización» de la prostitución, la vida de las trabajadoras del sexo no suele ser «normal». En pleno debate sobre si hay que abolir o regularizar, cuatro de ellas nos muestran cómo es su día a día.

Lo más probable es que Paula no se llame Paula. No nos dice su nombre real, pero tampoco se lo preguntamos. Para qué. Con quien queremos hablar es con ella, Paula Vip, no con la mujer de 36 años que trabaja de ocho a tres como eficiente contable en un despacho de Barcelona. La doble vida de esta prostituta comenzó cuando, tras avalar a su ex marido en una inversión fallida, la amenazaron con embargarle el piso. La urgencia económica fue decisiva para dar el paso. «Escort» de lujo, puta, trabajadora del sexo… Paula acepta cualquier definición menos la de «mujer pública». Montse va más allá. Ha convertido su blog en una plataforma para luchar por los derechos de las prostitutas, y su voz sirve para mostrar un punto de vista personal, implacable y muy alejado de la palabrería política. Licenciada en Ciencias Políticas, entró en el mundo de la prostitución a los 29 años bajo el seudónimo de Marien para dar de comer a su familia y como única alternativa a robar o mendigar. En la actualidad sigue ofreciendo sus servicios, que compagina con el estudio de un curso de posgrado y numerosas actividades académicas. El caso de Raquel se acerca más al estereotipo «clásico»: colombiana, llegó a España hace tres años con la intención de trabajar como empleada doméstica. De hecho, eso es lo que creen que hace sus tres compañeras de piso. Pero no. Ejerce la prostitución en los aledaños de la calle Montera, en Madrid, donde saca el dinero justo para enviar la mayor parte a su madre y a su hijo y seguir tirando con el resto. Nada de lujos ni lencería fina. Margarita Carreras también hace la calle en el polémico Raval barcelonés. Desde hace años, es la portavoz de otras mujeres que, como ella, defienden el derecho de cada individuo a hacer con su cuerpo lo que quiera. Y que los políticos se preocupen por los delitos de extorsión, pero no por abolir una profesión que ella ha elegido y que le sirve «para alimentar y dar una educación a mis hijas».

«No soy ambiciosa»
Paula sólo responde al teléfono de su clientela a ciertas horas. Las que dedica a su trabajo, «como es lógico. Yo prefiero tener un solo cliente diario, eso me permite organizar mejor el resto de mi vida». Cuando hablamos por primera vez con ella aún no son las nueve de la noche y ya ha cenado. Está tirada en el sofá, viendo la televisión y revisando su blog antes de acostarse. Mañana será otro día duro.
«Me levanto pronto para ir a mi trabajo. Nunca me he planteado dejarlo, también necesito esas horas para relacionarme con los compañeros, para compartir los problemas cotidianos con mi gente. Así compenso la otra parte de mi vida, porque la soledad que genera no poder comentar qué tal te ha ido el día al llegar a casa es enorme. A partir de las dos de la tarde estoy disponible como “escort”,  pero a mí manera. Concierto una sola cita diaria, aunque podría tener dos o tres si quisiera. O más. Ya tuve que trabajar a destajo hace tiempo y ahora no me hace falta pasar por aquello. No soy ambiciosa: podría ganar mucho más dinero, pero no es mi objetivo». Paula tiene un discurso que sorprendería a más de un escéptico: culta, pausada, cercana… Por eso, casi ni sorprende que acabe de redactar su primer libro: «Todo comenzó cuando abrí mi blog. El tiempo libre que tengo lo aprovecho para escribir, y también ofrezco mi ayuda a otras mujeres». Porque Paula lo tiene claro: «La prostitución es algo muy duro, por eso desanimo a muchas chicas cuando me piden consejo para comenzar en este mundo. Para empezar, si rondan los 20 años o menos, soy tajante: “No te metas”. Si lo tienen muy claro, al menos les ruego que saquen el dinero que necesiten cuanto antes y que, después, rompan todos los vínculos creados».
Paula comprende que su manera de trabajar no tiene nada que ver con la situación a la que se ven abocadas muchas mujeres extranjeras que llegan a nuestro país: «Mis tarifas son elevadas, elijo a mi clientela y dispongo de un apartamento para mis citas. Además, gran parte de mi trabajo consiste en acompañar a cenas, visitar exposiciones, ir a conciertos… La parte sexual me la tomo como una profesional que ayuda al hombre a descubrir nuevos terrenos. Incluso a muchos clientes les he ayudado a romper tabúes que les impedían disfrutar de una vida plena con su pareja».
En unas semanas, Paula presentará su libro, pero seguirá sin mostrar tu rostro: «Mientras mantenga mi doble vida prefiero no hacerlo. Algunas compañeras mías sí se han dejado ver y eso las ha perjudicado más que ayudarlas, así que asumo que así debe ser».  Sobre la polémica de los anuncios de contactos en los periódicos, Paula ironiza: «Creo que, en los tiempos que corren, están obsoletos. Cualquiera puede entrar en internet y buscar webs dedicadas a esto con todo detalle. Lo único claro es que la prostitución no desaparecerá nunca, siempre habrá demanda».

Investigación académica
Marien muestra su rostro tanto en la web que utiliza para sus contactos como en el ámbito privado. No se oculta, es su manera de trabajar… y de vivir: «Durante el curso académico (actualmente sigo mi formación posgrado) me levanto sobre las siete y media, atiendo la casa, desayuno con los míos y me pongo a estudiar. A mediodía comemos juntos y luego me voy a mi apartamento, donde atiendo a mis clientes. Al realizar muy pocos servicios, aprovecho horas muertas para estudiar, leer y escribir el blog, amén de contestar a los medios de comunicación y personas que están realizando investigaciones académicas. Además voy al gimnasio, hago un poquito de vida social y me encanta escaparme para estar en contacto con la naturaleza. Ceno en familia y suelo irme a dormir sobre las 12». Una vida normal que Marien defiende porque «tomo mis decisiones y vivo mi vida según mis criterios, valores –entre los que está mi concepción de la sexualidad–, circunstancias y necesidades. Hago lo que  mi responsabilidad me lleva a hacer. Es la vida más coherente con mi visión del mundo, una visión tan válida como la de quienes se escandalizan».
Marien ha dicho en varias ocasiones que se retirará cuando considere oportuno, pero, mientras charlamos con ella, aclara que «si me garantizas que mañana me despertaré y seguiré viva… te lo contestaré. Ignoro cómo será mi futuro. Por muchos planes que se hagan, siempre hay factores que no controlamos». En cuanto a la polémica sobre la posibilidad de abolir la prostitución, ella es tajante: «Me indigna que, en realidad, las prostitutas les importamos un pimiento a ciertos políticos, ya que piden la abolición pero no nos dan ninguna alternativa real para que nos ganemos la vida “dignamente”, para que podamos desarrollar todo nuestro potencial y traspasar así la barrera de la “estructura social” en la que estamos integradas».

Margarita Carreras tampoco se esconde. Es más, su rostro se ha mediatizado en los últimos años sin que ella haya abandonado las calles de Barcelona, donde ejerce la prostitución desde hace décadas. En 2006 asistió a la gala de los Goya, y allí recogió el premio a la mejor canción original por «Me llaman Calle», de Manu Chao, incluida en la película «Princesas», dirigida por Fernando León. Ante tal acontecimiento, no nos queda otra que ponernos un poco frívolos y preguntarle por los preparativos de aquel día. Y la respuesta es sí: a Margarita también le prestaron un vestido. «Pero no fue Óscar de la Renta, sino una vecina mía que se había comprado uno para una boda. Le dije: “Me lo tienes que dejar para ir a los Goya”, y así ocurrió. Todas de Chanel y yo guapísima con el vestido de mi vecina la churrera», aclara entre risas.

Los deberes con su hija
Al día siguiente, Margarita volvió al trabajo. A una vida que ella ha elegido y que lucha por mantener frente a la oposición de los políticos: «Me siguen poniendo multas por estar en la calle, igual que a mis compañeras, pero no sé dónde está tipificado el delito de estar parada en una acera sin molestar a nadie». Hablamos con Margarita a mediodía, antes de que llegue la hora de ir a buscar a su hija: «Mi vida no es tan emocionante. Me levanto, llevo a mi hija al colegio, voy al hotel donde trabajo como camarera o, si tengo algún cliente, me cito con él. A las cinco recojo a mi hija, llegamos a casa, hacemos juntas los deberes, le preparo la cena y me acuesto. En el colegio de la niña todas las madres saben a qué me dedico, así que quien quiere me habla y, quien no, me ignora. A mí me da igual. Creo que siempre vale la pena luchar por una misma, y yo soy de las que piensan que cada nuevo día es un regalo de Dios. Por eso, cuando alguien me mira con cara de perdonarme la vida, le digo que no haga eso, que vivir no depende de nosotros, sino del que está ahí arriba».
Margarita compagina su rutina con esa visibilidad que, desde la asociación Genera, le sirve como plataforma para reivindicar sus derechos: «Quiero que regularicen nuestra profesión y que se aumente el control de las mafias y la extorsión, claro está. Pero de la misma manera que existen casos de extorsión en los talleres textiles o entre las empleadas domésticas, no como si nosotras fuésemos bichos raros. Lo inmoral en este país es que el señor Montilla y demás cobren esos sueldos y luego no haya dinero para bienestar social. Los políticos se han olvidado de que su función es servir al pueblo. ¿Sabes qué? Si la política fuera una vocación voluntaria, de entrega y sacrificio, nadie se metería en política. Y ése es uno de los males de España, que hay mucho ladrón y poca gente trabajando». El discurso de Margarita es incendiario, pero también tiene tiempo para, optimista, dar gracias por su suerte: «Yo no necesito nada, siento que con lo que tengo ya me ha tocado la lotería. Mis hijas me quieren, vivo bien, he conocido a muchísima gente interesante… ¿Qué más puedo pedir?»
Mejor que nada
Raquel, si alguien la escuchara, sí pediría una cosa: salir de la prostitución. No aclara si ella es víctima de una red de extorsión, pero queda claro que sí. Sin papeles y en plena crisis, sólo le queda tener fe: «Me vine a España como tantas otras, con la intención de encontrar un trabajo digno. Sabía que la prostitución era una salida, pero pensaba que no me iba a tocar a mí. Al menos, supongo que cuando haya más trabajo podré dejar la calle».
Aunque le hablamos de asociaciones como Apramp, que ayudan a reinsertarse a las víctimas de explotación sexual, ella se niega a acudir: «De momento lo llevo bien, ahorro un poquito para enviar a mi madre y a mi hijo y, con lo que me sobra, voy tirando. Es mejor que nada». Lo único que sí confiesa abiertamente es la incomodidad de llevar una doble vida, «ya que mis compañeras de piso creen que también soy empleada doméstica, como ellas. Temo que, si se enteran, no quieran vivir conmigo».
Raquel no piensa como Marien, Paula y Margarita. No entiende que alguien haya elegido libremente esta forma de vida, pero tampoco cree que la solución sea abolir la prostitución: «Si dicen que es el oficio más viejo del mundo, por algo será, ¿no?», afirma mientras intenta esbozar una sonrisa.
 

Granada multará a prostitutas y clientes
 La primera toma de contacto con el mundo de la prostitución a la hora de realizar el seguimiento fue a través del Colectivo Hetaira, que defiende los derechos de las prostitutas. Cansadas de la sobreexposición mediática a la que se han visto sometidas en los últimos meses, pocas se deciden a hablar y menos aún a mostrarse en público. El objetivo de Hetaira es garantizar los derechos de quienes ejercen la prostitución, así como promover la creación de zonas al estilo del «barrio rojo» de Amsterdam que ofrezcan unas condiciones de seguridad e higiene dignas para las trabajadoras. Por otro lado, piden recursos económicos y alternativas de empleo para aquellas mujeres que quieran abandonar la prostitución.
 En el mismo sentido trabaja Genera en Barcelona, mientras que la Asociación para la reinserción de las mujeres prostituidas, Apramp, con sede en Madrid, se centra en las víctimas de explotación sexual. Según una portavoz, «aquí el perfil es de mujeres engañadas, el 95% procedentes del extranjero, que necesitan reinsertarse. Por eso disponemos de talleres que faciliten su entrada en el mercado laboral».
 El pasado 22 de septiembre, el Congreso rechazó regular la prostitución. Allí, Carmen Montón, portavoz socialista de igualdad, aclaró que el 90% de las prostitutas que ejercen en España «son extranjeras sometidas a  extorsión».
 Granada y Castelldefels han anunciado que multarán con 3.000 euros a prostitutas y clientes que comercien en la calle. A pesar de todo, parece que la abolición de la prostitución –siguiendo el modelo de Suecia– no se contempla como única vía para solucionar el problema en nuestro país.

http://www.larazon.es/noticia/la-vida-privada-de-una-mujer-publica

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Radio: Paula entrevistada por Sílvia Cóppulo

Entrevista a Paula Vip en Catalunya Radio el 4 de octubre de 2009 en el programa “El Secret” por Sílvia Cóppulo y Mònica Roca.

http://www.catradio.cat/reproductor/audio.htm?ID=379659

La Paula Vip és una prostituta de luxe que va començar a exercir perquè el seu marit li va deixar molts deutes i es va decantar per una doble vida per ensortir-se’n.

A partir d’aquest testimoni debatem el tema de la prostitució que s’ha convertit un dels temes més greus per l’Ajuntament de Barcelona aquest estiu.

Segons una enquesta del GESOP, el 93,9% dels barcelonins és partidària de la regulació. En canvi un 4,4% la prohibiria.

 

 

 

 

 

 

 

Tertúlia amb:

Josep Maria Esquirol, filòsof. Professor de la Universitat de Barcelona, director de l’Institut de Tecnoètica de la Fundació EPSON.

Lara Padilla, advocada especialitzada en la defensa dels drets de les dones i els nens, familiaritzada amb temes d’abusos, violacions, assetjament sexual, violència familiar i violència masclista.

http://www.catradio.cat/pcatradio/crItem.jsp?seccio=programa&idint=1197

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La prostitución de lujo registra un aumento de españolas por la crisis

CAMBIOS EN EL SEXO DE PAGO

  • • Las mujeres que trabajan en este negocio han rebajado sus tarifas ante la caída de clientes
  • • La presencia de ‘escorts’ locales en las webs de contactos se ha duplicado durante el último año
  • ANTONIO BAQUERO
    BARCELONA

    Era su último cartucho. Y al final, tras dos años de crisis despiadada, han tenido que recurrir a él. En los últimos meses, decenas de españolas han comenzado a ejercer como prostitutas de lujo, también denominadas escorts. La mayoría son mujeres que, tras perder el empleo y agotar el subsidio de paro, han optado por dedicarse al sexo de pago para afrontar los gastos diarios y el pago de la hipoteca de su vivienda. Aunque es imposible hablar de cifras, algunas de las escorts nacionales más veteranas califican de «brutal» el alcance del desembarco de españolas.
    Un recorrido por las páginas en internet en que las prostitutas de lujo ofrecen sus servicios y la comparación con esas webs el año pasado muestra un cambio evidente: la presencia de españolas (muchas de ellas catalanas) se ha duplicado.
    Así, donde hace unos meses imperaban nombres brasileños o eslavos ahora abundan las Mireias, Georginas, Laias y Giselas. En una de las webs consultadas se anuncian unas 30 jóvenes que se presentan como «bellísima catalana» o «sensual española». A diferencia de las africanas, suramericanas o asiáticas, muchas de las cuales son explotadas por redes de trata, las españolas funcionan de forma independiente, se quedan lo que ganan, no tienen proxeneta y eligen a los clientes.

    TRES NUEVAS A LA SEMANA / «Antes, aparecía una escort nueva cada mes. Ahora, ves tres o cuatro anuncios de españolas nuevas cada semana», cuenta Paulavip, una escort de lujo que lleva varios años en esta actividad y que gestiona un blog con consejos para novatas y un foro on-line sobre prostitución, y que expresa su preocupación ante las decenas de mujeres que han decidido dedicarse a la prostitución y que le piden consejo. «Yo no recomiendo a ninguna –explica– que se dedique a esto, que es muy duro. Y a las más jóvenes intento disuadirlas. Ahora bien, si veo que lo tiene absolutamente decidido, lo que hago es darle algunos consejos sobre higiene y seguridad. Cuando una empieza es muy fácil que haya hombres que intenten aprovecharse de ti o que te veas en una situación de peligro».
    Su percepción es que el desembarco de chicas españolas «se inició este invierno». «Ahí se vio que la crisis ya duraba mucho y que muchas familias habían agotado sus reservas», dice Paulavip, que traza los perfiles de las chicas que la contactan: «Algunas son chicas muy jóvenes y otras ya mujeres. De 20 a 40 años. Solteras y casadas. La mayoría son mujeres que se ven en un precipicio: en paro, con un montón de deudas y que no saben qué otra cosa hacer».
    «Me da mucha pena –dice Paulavip– ver mujeres que se meten en esto para salvar la casa familiar y que empiezan a prostituirse a espaldas de su marido. Sufren mucho».
    Sin embargo, esas mujeres aterrizan en un sector, el de la prostitución de lujo, que también ha sido duramente golpeado por la crisis. Algo que notan las escorts españolas y extranjeras. «El sector está mal, muy mal. Ahora llaman muchos menos clientes que hace un año», cuenta Cristal, una prostituta especialista en fantasías sexuales.

    REBAJAS Y REGATEO / La escasez de clientes ha obligado a revisar precios. Las mujeres que hace un año tenían tarifas de 400 euros la hora, las han tenido que bajar a 250. Algunas incluso, en sus anuncios, ofrecen una promoción de verano. «Hasta el 31 de agosto, rebaja en mis tarifas», se publicita una de esas españolas.
    La crisis afecta también al tipo de demanda. Graziela, una escort brasileña, reconoce que, aunque a ella le sigue yendo bien, «sí hay muchos hombres que me preguntan si en lugar de una hora, que es mi servicio mínimo, pueden pagar solo media». De hecho, Rocío, una española, explica que es habitual que muchos clientes llamen pidiendo rebajas. «Utilizan la crisis como excusa. Yo les digo que esto no es un bazar», comenta.

    http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=639294&idseccio_PK=1021

    CANVIS EN EL SEXE DE PAGAMENT

    La prostitució de luxe registra un augment d’espanyoles per la crisi

    1. • Les dones que treballen en aquest negoci han rebaixat les tarifes davant la caiguda de clients
    2. • La presència d’‘escorts’ locals a les webs de contactes s’ha duplicat durant l’últim any

    Era el seu últim cartutx. I al final, després de dos anys de crisi despietada, han hagut de recórrer-hi. Els últims mesos, desenes d’espanyoles han començat a exercir com a prostitutes de luxe, també denominades escorts. La majoria són dones que, després de perdre la feina i esgotar el subsidi d’atur, han optat per dedicar-se al sexe de pagament per afrontar les despeses diàries i el pagament de la hipoteca de la seva vivenda. Encara que és impossible parlar de xifres, algunes de les escorts nacionals més veteranes qualifiquen de «brutal» l’abast del desembarcament d’espanyoles.
    Un recorregut per les pàgines a internet en què les prostitutes de luxe ofereixen els seus serveis i la comparació amb aquestes webs l’any passat mostra un canvi evident: la presència d’espanyoles (moltes catalanes) s’ha duplicat.
    Així, on fa uns mesos imperaven noms brasilers o eslaus ara abunden les Mireies, Georgines, Laies i Giseles. En una de les webs consultades s’anuncien unes 30 noies que es presenten com a «bellíssima catalana» o «sensual espanyola». A diferència de les africanes, sud-americanes o asiàtiques, moltes de les quals són explotades per xarxes de tràfic de blanques, les espanyoles funcionen de manera independent, es queden el que guanyen, no tenen proxeneta i trien els clients.

    TRES DE NOVES A LA SETMANA / «Abans, apareixia una escort nova cada mes. Ara, veus tres o quatre anuncis d’espanyoles noves cada setmana», explica Paulavip, una escort de luxe que fa uns quants anys que es dedica a aquesta activitat i que gestiona un bloc amb consells per a principiants i un fòrum on-line sobre prostitució, i que expressa la seva preocupació davant les desenes de dones que han decidit dedicar-se a la prostitució i que li demanen consell. «Jo no recomano a cap –explica– que es dediqui a això, que és molt dur. I a les més joves intento dissuadir-les. Ara bé, si veig que ho té absolutament decidit, el que faig és donar-li alguns consells sobre higiene i seguretat. Quan una comença és molt fàcil que hi hagi homes que intentin aprofitar-se de tu o que et vegis en una situació de perill».
    La seva percepció és que el desembarcament de noies espanyoles «es va iniciar aquest hivern». «Aquí es va veure que la crisi ja durava molt i que moltes famílies havien esgotat les reserves», diu Paulavip, que dibuixa els perfils de les noies que hi contacten: «Algunes són noies molt joves i altres ja dones. De 20 a 40 anys. Solteres i casades. La majoria són dones que es veuen en un precipici: en atur, amb un munt de deutes i que no saben què més fer».
    «Em fa molta pena –diu Paulavip– veure dones que es fiquen en això per salvar la casa familiar i que comencen a prostituir-se d’amagat del seu marit. Pateixen molt».
    De totes maneres, aquestes dones aterren en un sector, el de la prostitució de luxe, que també ha estat durament castigat per la crisi. Un cosa que noten les escorts espanyoles i estrangeres. «El sector està malament, molt malament. Ara truquen molts menys clients que fa un any», diu Cristal, prostituta especialista en fantasies sexuals.

    REBAIXES I REGATEIG / L’escassetat de clients ha obligat a revisar preus. Les dones que fa un any tenien tarifes de 400 euros l’hora, les han hagut d’abaixar a 250. Algunes fins i tot, als anuncis, ofereixen una promoció d’estiu. «Fins al 31 d’agost, rebaixa en les meves tarifes», es publicita una d’aquestes espanyoles.
    La crisi també afecta el tipus de demanda. Graziela, una escort brasilera, reconeix que, encara que a ella li segueix anant bé, «sí que hi ha molts homes que em pregunten si en lloc d’una hora, que és el meu servei mínim, en poden pagar només mitja». De fet, Rocío, una espanyola, explica que és habitual que molts clients truquin demanant rebaixes. «Fan servir la crisi com a excusa. Jo els dic que això no és un basar», comenta.

    http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAT&idnoticia_PK=639294&idseccio_PK=1021

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    La forma de saldar las deudas del exmarido

    LOS TESTIMONIOS DE TRES PROFESIONALES|PAULA , CONTABLE

    ANTONIO BAQUERO

    BARCELONA

    “Estaba tan nerviosa que, con mi primer cliente, me olvidé de llevar preservativo”. Así recuerda Paula su inicio en la prostitución. Días antes, esta contable barcelonesa había visto cómo su vida se derrumbaba en unos minutos. Los que tardó en descubrir que debía cubrir las enormes deudas de su exmarido, un autónomo al que ella avalaba. “Cuando me di cuenta, había un embargo del piso en marcha”, relata.

    Un reportaje en televisión sobre la prostitución de lujo la decidió. “Necesitaba dinero rápido y probé”, explica. Ahora, dos años después, tiene su web (www.paulavip.

    com) y el balance no es malo. “He parado el embargo”.

    Paula destaca que trabaja “de lunes a jueves”. “Mis clientes son hombres de mediana edad, de clase media alta y que el fin de semana están con sus familias”.

    Una leyenda cierta

    Educada y elegante, sentencia: “Yo no vendo mi cuerpo. Vendo mi tiempo y mis servicios, pero mi cuerpo es mío”. Paula asegura que la mayoría de los clientes “son hombres educados que quieren pasar un rato agradable; la leyenda de que algunos pagan solo porque alguien les escuche es cierta”.

    “Que haya gente que se coja un avión desde Bilbao para pasar dos horas contigo te alimenta el ego”, afirma. No obstante, no recomienda el trabajo. “Psicológicamente es agotador. No solo se trata del sexo, debes crear un ambiente festivo para el cliente, hacerle sentir bien, darle conversación. Y no siempre es fácil”, relata.

    Lleva dos móviles: el personal y el profesional. Símbolo de su doble vida. “Soy contable por la mañana y prostituta por la tarde. Lo peor es ocultarlo: mientes a tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo. Te sientes atada”.

    Fuente: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idtipusrecurs_PK=7&idnoticia_PK=536067

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