“Soy puta por elección. No quería trabajar 12 horas por 600 euros”

Valérie May forma parte de un movimiento en España que defiende el trabajo sexual por voluntad propia. “No quiero seguir en este sistema laboral”, añade. Natalia Ferrari soportó sólo tres días trabajar en un McDonald’s. “Debería haber empezado a prostituirme mucho antes”, se lamenta.

Valérie May tiene 28 años y se define como una escort alternativa.

Valérie May tiene 28 años y se define como una escort alternativa. Adriana Domínguez

 

La vida de Valérie May puede leerse a través de su cuerpo. Su brazo izquierdo lo ocupa, casi por completo, un enorme tatuaje con diferentes dibujos: un cerdo, tomates, una flor de loto… Representan todos ellos el vegetarianismo, régimen alimentario que sigue desde hace tiempo. La gran composición desemboca en un triángulo que se hizo cuando trabajaba como integradora social. Tiene otro tatuaje en las costillas que se hizo con su hermana con la palabra sisters.

En el escote lleva en tinta un cuadro del pintor Alfons Mucha que simboliza el feminismo. Su perro está en la pierna izquierda. En la barriga reposa una estrella japonesa que se hizo a los 17 años y que significa ‘esperanza’. El próximo que se hará será el de una pin-up con la palabra ‘empoderada’ en inglés. Lo hará en honor a su profesión: la de puta.

Valérie May es una de tantas mujeres que hay en España ejerciendo el trabajo sexual por voluntad propia. Putas y feministas que, como si fuese una alfombra, le han dado una sacudida a la palabra hasta hacer caer todos los estigmas que, igual que motas de polvo, viven aferradas a ella. Son mujeres que entienden que el feminismo implica tomar el control de sus propios cuerpos y que sea respetable. Que no glorifican su trabajo, pero que lo defienden por ser la mejor opción para ellas. Por ser su elección.

“La sociedad prefiere que seas camarera trabajando doce horas al día por 600 euros a trabajar en esto”, afirma Valérie May. Se define en su página web como una escort alternativa. Tiene el pelo verde y lleva los labios de color carmín. Se reparte el trabajo entre Tarragona y lo que le sale en Barcelona. Tiene 28 años y lleva algo más de seis meses prostituyéndose.

CASTING PARA ELEGIR CLIENTE

Su madre fue la primera persona en saberlo. Sabe que decidió ejercer esta labor sin esconderse. Sin dobles vidas. Pero muchos conocidos se extrañan. ¿Cómo decidió eso teniendo estudios y experiencia laboral? La respuesta para ella es fácil: “No quiero seguir formando parte de este sistema laboral”, explica.

La primera persona en saber que Valérie ejercía la prostitución fue su madre.

La primera persona en saber que Valérie ejercía la prostitución fue su madre. Adriana Domínguez

Y porque tiene dos dedos de frente, dice. “Una de las cosas que la gente piensa cuando te metes en esto es que te va a dar por el alcohol, las drogas, y que te vas a acostar con cualquiera. Y todo lo contrario. No he fumado en mi vida y escojo a mis clientes. Un masajista ofrece sus manos a cambio de una experiencia concreta. Pues lo mío es lo mismo. No vendo mi cuerpo porque eso es hacerte propiedad de algo. Y yo no me hago propiedad de nadie. Llego a casa con todas mis partes”, dice riéndose.

 
 

Valérie May hace una valoración previa antes de tener un encuentro con uno de sus clientes. Si no cree que vaya a conseguir una conexión desde el principio no queda con ellos. Por ejemplo, no acepta a hombres machistas ni a personas que se crean que están en una situación superior porque ella sea puta. Reconoce que tampoco estaría con un cazador.

Cuenta que con el primer cliente rompió el estigma. Era un chico más joven que ella. “Los clientes son personas completamente normales”, afirma.

Natalia Ferrari se define como vegana, bisexual, atea y antinatalista.

Natalia Ferrari se define como vegana, bisexual, atea y antinatalista. Mai Oltra

La asociación Aprosex ayuda a mujeres que, como Valérie, están iniciándose en la profesión. Una de esas mujeres es Shirley McLaren. Su nombre artístico recuerda al de Shirley MacLaine, la actriz de Irma la dulce. Pero ella recalca que no lo escogió por eso. Lo de Shirley es porque es fan de la cantante escocesa del grupo Garbage. El apellido es porque le apasiona el automovilismo. Y Ferraris ya había unas cuantas.

“Lo que ha pasado con la crisis es que muchas mujeres, al perder su trabajo y no tener problemas con tener sexo con desconocidos se han lanzado a esto. Pero, claro, sin guía. Y como cualquier faena, te tienes que estar reinventando, actualizando. Aprendiendo. El problema es que aquí, como todos follamos, la gente se cree que lo puede hacer bien. Hay gente que puede cocinar muy bien en su casa pero luego no puedes ser jefe de cocina. Aquí pasa lo mismo. Tienes que profesionalizarte, estás atenta a muchas cuestiones”, dice.

Shirley es una mujer transexual que lleva varios años viviendo en España. Nació en México. Allí estudió periodismo. Hace más de una década que ejerce la prostitución. Responde a los abolicionistas con determinación: “Nosotras somos las que tenemos la sartén por el mango. El discursito del abolicionista es que paga por nuestro cuerpo, así que el cliente puede hacer con nosotras lo que quiere. Eso es mentira. Y además es súper peligroso. Al repetirse esa conducta, acaba calando en todos los imaginarios: en las chicas que están empezando, que se acaban creyendo que pueden hacer con ellas lo que quieran; y con los clientes. ¿Las abolicionistas, entonces, nos protegen a nosotras o están protegiendo su modus vivendi?”, se pregunta.

Ferrari encontró en la prostitución condiciones que le resultaron muy atractivas

Ferrari encontró en la prostitución condiciones que le resultaron muy atractivas Mai Oltra

“Yo no podría trabajar en un matadero porque se me revolverían las tripas, como a otras mujeres se les pueden revolver al comerse la polla de un señor”, explica.

Shirley define a las prostitutas como “artistas del sexo”. “Cada relación no sale igual, es independiente. Es como si tuvieras un huipil (una prenda artesana mexicana). Cada una es diferente porque se hace a mano y es individual. Y eso tiene que tener un coste. No vendemos un producto de necesidad. Vendemos un producto de lujo”, dice. Y eso es algo que no todas las novatas tienen en cuenta a la hora de fijar los precios.

Sobre los clientes tampoco tiene nada malo que decir. Si son educados, limpios y no la regatean, todo está bien. Y si encima tienen buena conversación y le traen regalos, pues mejor. 

LA LUCHA POLÍTICA DE LAS ‘PUTAS INDIGNADAS’

Paula Ezquerra se considera una puta activista. Fue portavoz de la plataforma Putas Indignadas.

Paula Ezquerra se considera una puta activista. Fue portavoz de la plataforma Putas Indignadas. Cedida

Su lucha también va por la rama política. Ha intentado hablar y reunirse con diferentes políticos. Pero todavía no ha obtenido una respuesta clara. “Ciudadanos pide que seamos autónomas. ¿Pero por qué no podemos trabajar para terceros que paguen nuestra seguridad social como cualquier otra empresa? Simplemente porque trabajamos con los genitales”.

Explica que no consigue hablar con Alberto Garzón y que una vez charló cinco minutos con Íñigo Errejón, ambos de Unidos Podemos. Pero ninguno acaba por determinarse a su favor. “Los derechos humanos no se pueden debatir. Sabemos que hay cosas muy feas en nuestro trabajo, eso no lo vamos a negar. Pero igual que en otros sectores. Para hacer un móvil sabemos cómo se consigue el coltán. Pero nadie dice que hay que acabar con la minería o que hay que abolir la industria tecnológica. No. La única industria que dicen que hay que abolir porque hay trata y hay violación de los derechos humanos es la de la prostitución”, asegura.

Además de Aprosex, sólo en Barcelona hay otras tres organizaciones más que velan por los derechos de las trabajadoras sexuales: Putas Indignadas, Putas y Alianzas y la asociación Genera. Durante un tiempo, la portavoz de la primera fue Paula Ezquerra, para dar la cara –“que ellas dan la cara por sí solas, no me necesitan a mí, pero sobre todo ante medios de comunicación por la cuestión del estigma y de la familia”, dice-.

Ahora es portavoz de la asamblea general. Ha hablado con políticos, con organizaciones internacionales. También ha sido consejera de la CUP en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona hasta finales de octubre de este año. “Llegué a un acuerdo porque me interesa más concentrar mi lucha en los derechos de las trabajadoras del sexo”, dice. En ese distrito está el barrio del Raval y su calle Robadors, donde se concentran numerosas trabajadoras sexuales.

Shirley es una mujer transexual que ejerce la prostitución desde hace más de una década.

Shirley es una mujer transexual que ejerce la prostitución desde hace más de una década. Adriana Domínguez

Así que Paula Ezquerra es “puta activista”. “O activista puta”. El tema es que lleva desde los 18 años ejerciendo. Ahora tiene 45. Nació en Buenos Aires, tiene doble nacionalidad y ha trabajado en muchas partes del mundo. Y para ella, lo mejor que le ha dado su trabajo es tener tiempo libre. Un beneficio que no habría conseguido con ningún otro empleo, según dice.

“Yo tengo una frase que es: el estigma puta atraviesa a todas las mujeres”, sostiene. “Nosotras nos reapropiamos de la palabra puta, pero creo que todas las mujeres nos la debemos apropiar porque es una manera en la que los hombres nos controlan”. Porque Ezquerra estira el discurso a todas las mujeres, no sólo a las trabajadoras sexuales. “Si tenemos un mayor control sobre nuestro cuerpo y no permitimos que nadie nos diga cómo hacer, o cómo ser o disponer de nuestro cuerpo, de nuestra sexualidad, sensualidad, del erotismo, sin esa mirada acusatoria del patriarcado y del machismo, la sociedad hará un avance impresionante”, dice.

Paula Ezquerra lamenta lo que llaman la “santificación de sus vaginas” y la moralidad impuesta. También que sean expuestas siempre como víctimas, cuando no son vulnerables, sino “vulneradas”.

“DEBERÍA HABER EMPEZADO A PROSTITUIRME ANTES”

Otra de las mujeres que más ha defendido su trabajo como puta en medios de comunicación durante este último año ha sido Natalia Ferrari. Ella, al contrario que otras muchas mujeres, no sólo ha hecho pública su cara. También su nombre.

Cuando comenzó a tomar decisiones sobre cómo iba a trabajar, tenía asumido que debía ponerse un nombre artístico al ver que era lo que todas hacían. “Pero según construía mi discurso y tenía claro que quería trabajar contra el estigma, me di cuenta de que no tenía coherencia para mí ocultarme o separar mi identidad de mi trabajo. Creo que hacerlo es una opción legítima y, teniendo en cuenta que las prostitutas vivimos una discriminación similar a los homosexuales hace 50 o 60 años, en muchos casos el anonimato es más que necesario para nuestra seguridad”, dice.

Y añade: “Muchas compañeras viven con miedo de que en su otro trabajo se enteren y las echen, o sus familias dejen de hablarles, o ya no quieran contratarlas o se nieguen a alquilarles pisos. Sentí que usar mi nombre real y enseñar mi cara no iba a afectarme tanto, pero sí podía marcar una diferencia en otras. Para que se nos vea como personas que hemos decidido este trabajo, que no queremos vivir marginadas y que nos merecemos respeto”.

Natalia Ferrari se define como una mujer “bastante peculiar”. Es vegana, bisexual, atea, antinatalista y sólo practica relaciones abiertas. Dejó el instituto a los 13 años.

Antes de trabajar como meretriz había probado con otros trabajos. “Soportó” estar en un McDonald’s durante tres días y no aguantó más. Lo siguiente fueron otros dos días trabajando como teleoperadora. También estuvo un par de años como vigilante de seguridad y en el servicio de atención al público en un museo. Alguna temporada la pasaba a tiempo completo de voluntaria en una ONG en defensa de los derechos de los animales.

Cuenta que estaba muy cansada de su trabajo, que se veía a sí misma estancada con 30 o 40 años en un empleo precario que no le aportaba nada en el desarrollo personal. Así que entró en pánico. Decidió dejarlo y buscar alternativas. Encontró en la prostitución condiciones que le resultaron muy atractivas. 

“La primera vez tenía miedo, por un momento me creí el cuento de que los hombres que pagan son monstruos y que el papel de la puta es el de ser una mujer sumisa. Pero la realidad es que la cita fue incluso más agradable que otras en las que no ha habido dinero de por medio. Tuve la sensación de que debería haber empezado a prostituirme mucho antes”. 

Una manifestación de la plataforma Putas Indignadas, de la que Paula Ezquerra (derecha) fue portavoz.

Una manifestación de la plataforma Putas Indignadas, de la que Paula Ezquerra (derecha) fue portavoz. Cedida

http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20161201/174983263_0.html

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‘El escort masculino número uno del mundo’ lo cuenta todo: así se triunfa

‘JUST A GIGOLO’

Es el sueño húmedo de muchos hombres: ser tan atractivo y tan buen amante que las mujeres paguen por estar entre sus brazos. Pero todo trabajo tiene sus gajes
Foto: Imagínemoslo, por ejemplo, así. (iStock)
Imagínemoslo, por ejemplo, así. (iStock)

RAQUEL MÁRQUEZ

Es relativamente fácil documentarse sobre prostitución femenina. Es más numerosa, vende más y preocupa a los activistas, tanto a favor como en contra. Hay testimonios en primera persona de todo tipo: desde los discursos complacientes que dicen lo que la mayoría de clientes potenciales quiere oír (“Siempre me encantó el sexo y es fantástico vivir de ello y hacerme rica sin trabajar”) hasta venganzas dolidas de prostitutas que se consideran víctimas de su situación.

¿Qué pasa con los hombres? ¿Realmente son esos seres elegantes, poderosos y chulescos que hemos visto en las películas? ¿Viven tan bien como parece, subvencionados por ricas decadentes que invariablemente se enamoran de ellos? ¿O su vida se parece más a la de esas curtidas mujeres de la calle con ‘piel de pantera’ y ‘vírgenes del miedo’ de las que hablaba Javier Álvarez?

En ‘Reddit‘, el foro ‘online’ de los testimonios anónimos, uno de los hilos estrella de estos días ha sido el inaugurado por un usuario que se hace llamar ‘AussieMaleEscort’ y dice ser “el escort masculino número uno del mundo”, porque es, asegura, el primer resultado independiente que aparece al teclear “male escort” en Google. Ha dejado que los internautas le pregunten “todo lo que quieran saber”, sin tapujos, y ha tenido que vérselas con más de 100 comentarios sobre todo tipo de detalles relacionados con su día a día. Él es bisexual, castaño y australiano, aunque vive en Londres, y a sus 29 años dice que tiene siete de experiencia, en los que ha llegado a dominar la materia. Dice que es atractivo y atlético (así que hay excusa para nuestra foto) y esto es lo que ha compartido con el mundo, siempre bajo pseudónimo.

¿Acompañar? Sobre todo en la cama

Aunque ‘escort‘ significa “acompañante”, o “escolta”, “no es más que un eufemismo para hablar de prostitución”, confiesa. “A veces voy a cenar con clientes, a espectáculos, casinos, e incluso a veces a sus yates, aviones privados, etc., pero normalmente vienen a mi apartamento, voy a su casa o quedamos en un hotel”. No imaginemos pues una vida emocionante las 24 horas, aunque dice que ha ejercido en Tailandia, Shanghái, Dubai, Australia y últimamente en EEUU.

Explica la diferencia con lo que sucede en Estados Unidos, ya que muchos usuarios de ‘Reddit’ son norteamericanos: “Aquí en Londres la prostitución es legal, EEUU es de los pocos países en los que no. Es una pena, porque la ilegalidad dificulta que los trabajadores sexuales puedan pedir ayuda a las fuerzas del orden cuando son víctimas de delitos de verdad, como la violación, el robo, el asalto… También complica la posibilidad de anunciarse como autónomo y funcionar según reglas propias, lo que pone más control en manos de chulos, burdeles, etc”.

El primer chasco para las fantasías heterosexuales medias sobre ser un ‘gigolo’ llega cuando le preguntan si, al recibir dinero por sexo, ha cambiado su forma de verlo fuera, como un cocinero que no lo hace en su casa: “Casi todos mis clientes son hombres, pero yo estoy más en el extremo heterosexual de la bisexualidad, así que prefiero a mujeres y transexuales cuando lo hago por diversión. No es que me disguste el sexo con mis clientes hombres, lo disfruto, pero es una parte pequeña de mi sexualidad y si solo me acostara con hombres por trabajo no estaría satisfecho. Si alguna vez perdiera interés en el sexo por diversión, fuera de mi agenda profesional, haría un paréntesis largo o quizá lo dejaría”.

La vida de nuestro protagonista es como 'American Gigolo', pero con patadas en los testículos.
La vida de nuestro protagonista es como ‘American Gigolo’, pero con patadas en los testículos.

¿Y sus clientes, cómo son? “La mayoría son solteros, pero también veo a parejas, hago dúos con ‘escorts’ femeninas y dominación a dos bandas, fantasías de infidelidad… Los hombres a veces son gais pero lo más habitual es que sean bisexuales o curiosos. Muchos tienen mujeres o novias“.

Probablemente los menos afortunados no tienen tanto tiempo ni ganas de hablar en ‘Reddit’ de su experiencia pero, por lo que a él respecta, no encuentra nada degradante en su trabajo, ni se siente explotado de ninguna forma: “Me sentía explotado trabajando en atención al cliente para grandes empresas, porque sabía que estaban beneficiándose de mi empleo mucho más que yo, les importaba una mierda y me trataban como a un perro. Ahora soy mi propio jefe, completamente libre para elegir mis horarios, los servicios que ofrezco y los que no y a quién ofrecérselos”.

Uno de los participantes del foro le dice que, si fuera millonario, le pagaría para acompañar a su perrito al parque, por puro capricho. ¿Tienes muchos encargos de este tipo? AussieMaleEscort se ríe: “Suena genial. Ahora tengo una novia escort que a veces me pide que baje a su perro cuando está ocupada. Es genial, toda la diversión de ir por ahí con un perro (y montones de atención por parte de las mujeres del parque) sin la responsabilidad de que sea tuyo. Pero no, casi todas mis citas pasan por algún tipo de contacto sexual. No todo el mundo quiere una experiencia sexual completa. Tengo muchos clientes fetichistas que piden todo tipo de cosas sin penetración. Pero casi todos quieren terminar con un orgasmo”.

¿Y qué le piden? “Sobre todo masajes desnudos con aceite, sexo oral y sexo“. Le preguntan también cuál es su momento favorito trabajando como ‘escort’: “Si tengo que elegir solo uno, me encanta cuando un cliente reserva cita conmigo y una ‘escort’ femenina a la vez, o cuando un cliente pide varias ‘escorts’ femeninas y a mí”. Habla de una en concreto con la que trabaja y que describe como una “sumisa profesional”: “Nuestros trabajos a dúo y sesiones de vídeo son siempre muy intensas. Hace poco, un caballero holandés nos contrató para una sesión con doble penetración y resultó que él pesaba lo mismo que yo y su pene era casi del mismo tamaño que el mío, 22 cm, y encajaba perfectamente. Jugamos por turnos a que forzábamos a mi compañera a hacer una doble garganta profunda”.

También hubo doble penetración vaginal y anal. Intensa es la palabra, desde luego, si fue tal como lo cuenta: “Ella es realmente sumisa, así que ser dominada y forzada sin sensibilidad por dos hombres grandes y fuertes es su idea del paraíso. Le dimos como nunca, y estuvo gritando de orgasmo en orgasmo la hora entera. ¡Ha habido momentos muy especiales en mi trabajo!”. Desde luego, no es lo que la mayoría contamos cuando llegamos a casa cansados tras la jornada laboral.

Lo que el dinero puede comprar

Dice que cobra más de 250 euros por las salidas de una hora y que tiene muchos clientes regulares. “A veces alguno ‘se enamora’ de mí. En el mejor de los casos es incómodo. Significa que me dicen que me quieren y tengo que salir con alguna respuesta que no sea ‘yo también te quiero’ pero que no hiera sus sentimientos. Lo mejor que puedo decir es algo tipo: ‘Ohhh, eso es muy dulce, me encanta pasar tiempo contigo’. Así he perdido a muchos habituales, cuando no podían evitar sentir cosas por mí y sabían que nunca sería recíproco. La peor conclusión posible es que el cliente se convierta en acosador. A mí no me ha pasado, pero a las chicas que ofrecen experiencias que simulan noviazgos les ocurre constantemente”.

No puede contárselo a su familia porque dice que se preocuparían, “viven mejor sin esa información”. Entendemos bien esa discreción, por ejemplo cuando le preguntan qué es lo más raro que le han pedido. “Un cliente habitual, tras un intercambio de palabras muy corto, se quitaba los vaqueros pero se dejaba puestos los calzoncillos”, explica. “Abría las piernas y yo, totalmente vestido y calzado, tenía que darle patadas en los testículos. He hecho artes marciales desde niño y he luchado profesionalmente, puedo patear duro. Él lo aguantaba. Cuando estaba listo, se tumbaba en el suelo y se masturbaba dentro del calzoncillo. Lo grabamos una vez y tengo un vídeo que se puede ver en mi blog, por si os interesa”.

Y si te interesa ya sabes, nosotros no te juzgamos.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-10-26/escort-masculino-gigolo-cuenta-como-es-su-trabajo-que-le-piden-ellas_1279580/

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Así será el sexo en 2050, según los expertos. Y habrá muchas sorpresas

Así será el sexo en 2050, según los expertos. Y habrá muchas sorpresas

En el libro de 1984 The Second Self: Computers and the Human Spirit, la socióloga y profesora de la Universidad de Harvard Sherry Turkle reproducía una entrevista con un tal Anthony que reconocía que, después de haber probado suerte con distintas mujeres, prefería la compañía de su ordenador. 30 años antes, la fantasía presentada por Spike Jonze en Her ya comenzaba a tomar forma en la mente de muchas personas. Y ese es tan sólo el principio, como explican diversos expertos cuyas opiniones han sido reproducidas en los medios americanos durante las últimas semanas.

Frente a la visión apocalíptica que algunos mantienen, como es el caso del profesor de Cambridge David Spiegelhater, que opinaba que la despreocupación de los jóvenes por el sexo provocaría que, a este paso, el sexo podría desaparecer en 2040, todos los expertos coinciden en su optimismo sobre el futuro. En parte, porque el abanico de oportunidades que se abre ante nosotros es vastísimo e irá acompañado de un sexo mucho más seguro; en parte, porque muchos de ellos tienen importantes intereses económicos en que se invierta en sus proyectos, y para ello ya se sabe que no hay nada como presentarlos como la panacea. ¿Cómo haremos el amor en 2050, según estos visionarios?

La desmitificación del sexo

Quizá sería muy inocente considerar esto como el futuro y no el presente, pero es un punto de partida de radical importancia, como señala la terapeuta y sexóloga Laura Berman en un artículo publicado en The Wall Street Journal. Internet ha conseguido todo aquello que la revolución sexual de los años sesenta no logró, y eso es desmitificar el sexo y conseguir que seamos muchomenos celosos de nuestra intimidad. Hace diez años, buscar pareja por internet parecía ser el culmen de la desesperación sexual; hoy en día, es algo de lo más común.

Orgasmos a distancia

Hace décadas, era el sexo telefónico; hoy, lo es el sexting o el cybersexo, prácticas en las que dos personas que se encuentran lejos en el espacio mantienen relaciones sexuales a partir de la estimulación (psicológica) mutua. Muy pronto, afirman los expertos, esta situación en ocasiones frustrante puede ir un paso más allá al ser capaces de excitar a nuestra pareja con un simple clic del ratón.

Aunque suena distópico, ya hay proyectos que están intentando que esto ocurra. Es el caso de Kissinger –nada que ver con el político y sí con la palabra “beso” en inglés, “kiss”–, un invento del profesor la Universidad de la Ciudad de Londres Adrian David Cheok, que consiste en un dispositivo que imita una boca real y que reproduce los movimientos que, a distancia, realiza otra persona con su lengua y labios. En definitiva, lamiendo la pantalla podemos proporcionar sexo oral a la pareja que se encuentra en la otra punta del planeta. Las relaciones a distantica serán cada vez más frecuentes, por no decir la norma (¿por qué conformarse con el vecino si podemos ligar con cualquiera?), hasta el punto que podremos procrear sin vernos las caras.

La neurobiología permitirá tener orgasmos sin tocarse

Si prometedora resulta la posibilidad de hacer el amor sin contacto físico directo –con todo lo que ello supone en cuanto a prevención de enfermedades de transmisión sexual–, aún más lo es ser capaces de estimular el cerebro para obtener orgasmos muy potentes sin que haga falta ninguna estimulación física. Para Berman, los descubrimientos neurobiológicos nos ayudarán a entender mejor cómo funciona el cerebro durante el orgasmo, algo que no sólo echará a una mano a los más vagos sino que también servirá para mejorar la vida sexual de las personas con discapacidades físicas.

Ser heterosexual o gay es algo del pasado

Para la sexóloga, definir nuestra orientación sexual con una palabra pronto será algo del pasado. ¿Gay, heterosexual, bisexual?… Pronto todos seremos un poco de todo, como muestra que la mayor parte de jóvenes se definan como “en principio, heterosexuales”, una definición que deja la puerta abierta a probar nuevas experiencias… En las que la transexualidad tendrá un peso aún mayor.

Pronto podemos interactuar de manera individualizada con las actrices porno

La lucha contra la disfunción sexual femenina

El Viagra supuso un gran espaldarazo a la mejora de la salud sexual masculina pero, como recuerda Berman, vivimos en una sociedad centrada en los hombres y que pasa absolutamente por alto las necesidades femeninas, a pesar de que estas repercuten en ambos sexos: la FDA ha aprobado 20 medicamentos para hombres y ninguno para mujer. Pero eso cambiará pronto, lo que pondrá fin a las disfunciones sexuales femeninas, ese gran y silencioso enemigo de la satisfacción en la vida en pareja.

Una nueva educación sexual

A muchos no les gustará, pero algunos proyectos como Porn Star Sex Life, fundado por el emprendedor neoyorquino Josh Rosenberg, tienen el objetivo de proporcionar una educación sexual alternativa a través de la participación de estrellas porno junto a expertos sexólogos, con el objetivo de transmitirlecciones más realistas sobre la prevención de enfermedades y la realidad del coito, como expone un artículo publicado en Vice.

El nuevo porno será individualizado

Al igual que ocurre con la educación presencial del pasado y los MOOC del presente, la pornografía también está pasando de ser un modelo de uno a muchos (un productor difunde un vídeo a muchas personas) a ser otro modelo de muchos a muchos (cada persona es un productor de contenidos pornográficos que cuelga en la red). Ello también implica que las estrellas porno dejarán de rodar películas y pasarán a centrarse casi exclusivamente en la relación individual con los usuarios, como ocurre con el sitio web Dream Lover. Como explica en Vice Sydney Leathers, célebre por sus conversaciones subidas de tono con el político Anthony Weiner, “el sexting con estrellas porno será probablemente la nueva tendencia”. Es algo muy semejante a lo que ya está haciendo Ceara Lynch, la próspera “humiliatrix” que ha montado un interesante negocio en la red.

Sexo con robots

Dejamos para el último lugar el más esperado de todos los adelantos tecnológicos relacionados con el sexo: la posibilidad de hacer el amor, abrazar, enamorarnos y casarnos con un ser de inteligencia artificial. En el artículo deVice, el fundador y CEO de Revel Body, una compañía de juguetes sexuales robóticos, nos recuerda que los androides tienen la capacidad de hacer las cosas mejor que los humanos, y si alguien no está de acuerdo, no hay más que recordar el gran éxito de la Roomba, mucho más eficiente a la hora de limpiar los suelos que la escoba y el recogedor.

De igual forma que todos nos hemos visto obligados a utilizar móviles, puede ocurrir lo mismo con alguno de estos adelantos

Adiós a los condones

Un nuevo método preventivo conocido como Truvada ha cambiado de arriba abajo las relaciones homosexuales. Este fármaco, que ya se consume en Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica, puede prevenir el riesgo de infección del SIDA hasta en un 92% y, aunque ha recibido críticas (los primeros meses puede dar dolores de cabeza y náuseas, así como afectar al riñón), también puede permitir que terminemos por considerar los preservativos como un reducto del pasado.

El lado oscuro del sexo del futuro

No todo son ventajas, claro está. Berman recuerda que el mayor riesgo al que nos enfrentamos es que las adicciones sexuales aumenten, como suele ocurrir cada vez que la accesibilidad a un producto de consumo potencialmente compulsivo aumenta, así como la pérdida de la conexión emocional con nuestras parejas, que se multiplicarán en número. Además, es muy poco probable que podamos sustraernos a ello. Como explica Cheok en un artículo publicado en Newsweek, de igual forma que utilizar el móvil para comunicarse se ha convertido en la nueva social, es posible que nos veamos obligados a adoptar muchos de estos adelantos si no queremos quedarnos atrás.

 

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-05-04/asi-sera-el-sexo-en-2050-segun-los-expertos-podremos-tener-orgasmos-a-distancia_785777/

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El número de prostitutos se triplica

En Madrid hay 4.000

El número de prostitutos se triplica

  • El oficio más viejo ya no es exclusivo de mujeres

  • El alto nivel de paro empuja a muchos jóvenes a ejercerlo, algunos para poder estudiar

Un 'chapero', con un cliente en los alrededores de Las Ventas, en...

Un ‘chapero’, con un cliente en los alrededores de Las Ventas, en Madrid

QUIQUE FIDALGO

Rodrigo lleva una doble vida. Por el día, es un aplicado estudiante dePublicidad en Madrid. Pero cuando cae la noche, vende besos, abrazos y caricias por dinero. Los músculos y la belleza de este joven de 22 años son apetecibles para muchas mujeres y hombres, pero sólo están al alcance de quienes pueden pagar 300 euros por un apasionado encuentro de una hora. Sí, Rodrigo es prostituto.Chapero. Gigoló. O como le gusta que le llamen: “Soy un puto”.

Como él, muchos jóvenes universitarios se han convertido en profesionales del sexo de pago por el alto nivel de desempleo (53,7% en los menores de 25 años) y para poder pagarse las tasas universitarias, que en la Comunidad de Madrid han subido un 65%. “Hace dos años pagaba 900 euros de matrícula. Ahora me cuesta más de 2.000 y mis padres no se lo pueden permitir. Hace un año decidí prostituirme porque vi que era la manera más fácil de conseguir dinero para seguir estudiando”, cuenta Rodrigo. Su familia no sabe a qué se dedica. Su padre está jubilado y su madre es asistenta en paro. “Les dije que después de clase había encontrado un trabajo en unos almacenes y como coartada para las noches que paso fuera de casa creen que trabajo de gogó en varias discotecas”, afirma el joven.

El oficio más antiguo del mundo ha aumentado un 30% desde que comenzó la crisis, en 2008. Así lo confirman los estudios elaborados por la Asociación de Profesionales del Sexo (Aprosex). En este porcentaje entran sobre todo chicas, pero no sólo ellas han recurrido al sexo de pago por la situación económica. Iván Zaro ha realizado diversos estudios sobre trabajadores masculinos del sexo para elAyuntamiento de Madrid y la organización Imagina Más. “El número de hombres que se prostituyen se ha triplicado en España. Aquí tenemos aproximadamente 4.000 chaperos“, dice.

En los últimos años se ha disparado el número de infecciones por VIH en los prostitutos. El doctor Jorge del Romero es uno de los médicos más reconocidos en España por su investigación y tratamiento del sida. “Casi un 20% de los hombres que se dedican a vender su cuerpo, entre ellos muchos estudiantes, están infectados, mientras que en las mujeres es del 0,3%”.

Rodrigo es bisexual. Sus clientes más habituales son hombres mayores con alto poder adquisitivo. “También me llaman mujeres que quieren que les acompañe a comprar, cenar y que me haga pasar por su novio. En alguna de estas citas acabamos teniendo sexo. En otras, no. En este caso hago jornadas como acompañante de 10 horas por 1.200 euros”, dice el joven, que acaba de terminar un servicio en el centro de Madrid y ahora tiene que ir a la universidad. Durante la hora y media que dura la clase de Psicología de la Comunicación, ha recibido nueve mensajes. Todos de clientes. Ya ha quedado con uno de ellos en laCastellana, donde tendrá un encuentro que acabará entre las sábanas de un hotel.

Concha Borrell recibe diariamente llamadas de chavales como Rodrigo, que acaban de entrar en la prostitución. Preside Aprosex, la única asociación formada por profesionales del sexo en activo. “Es una pena. A la mayoría de ellos no les gustan los varones y lo hacen porque tienen que ayudar a sus familias y quieren seguir estudiando. Me llaman destrozados. Se desahogan conmigo porque no se lo cuentan a nadie”.

Éste es el caso de Manuel, 24 años, estudiante de Ingeniería de Caminos en Vigo. “No me gustan los hombres, pero éstos son más promiscuos y me llaman más que las mujeres”, dice este joven de ojos verdes. Lleva prostituyéndose tres años y a todas sus citas acude en traje y corbata. Gana casi 4.000 euros al mes, con los que se paga la universidad, un piso en la plaza de la Constitución y los caprichos que se le antojan. Actualiza su anuncio cada semana en una página web, donde cada 20 minutos se publica un nuevo reclamo de “estudiante de compañía”. Además de ser una realidad, el fetiche universitario es una herramienta de marketing que utilizan los chaperos para captar clientes. La mayoría de anuncios de internet y de periódicos suelen ser falsos. “A los hombres les da mucho morbo pensar que están con un yogurín colegiado”, afirma Manuel.

En Barcelona encontramos el caso de Héctor. Este mallorquín de 25 años, estudiante de 4º de Económicas, suele trabajar con Rosa, de 18, que cursa Enfermería. Ambos estudian en la Universidad de Barcelona. Ofrecen sexo en pareja por 290 euros la hora y shows eróticos a la carta por el doble. “El cliente busca en los universitarios gente joven y no profesionales”, dice Héctor. Tiene un blog donde se publicitan como “un grupo de chicas y chicos de la Universidad de Barcelona, bisexuales, liberales y de mente abierta”. En esta ciudad también está Marc, que se pagó el último curso de Ciencias Sociales vendiendo su cuerpo a hombres y mujeres. La mayoría de sus clientes son turistas. “La verdad es que disfruto mucho de los servicios. Últimamente me piden mucho sado”.

Lolo está estudiando el desarrollo de la prostitución en la historia desde la perspectiva del filósofo alemán Max Scheler. Este joven de 26 años compagina sus estudios de Filosofía en Madrid con el trabajo de chapero. “Una noche un hombre me ofreció 100 euros si tenía relaciones sexuales con él. Me gustó y así empecé. Un año después ya tenía una lista de clientes fijos y ganaba bastante dinero. Decidí entonces estudiar una carrera universitaria para poder dejar este trabajo en un futuro”, afirma Lolo. En sus citas siempre lleva un estuche lleno de condones de diferentes sabores. “Siempre tomo muchas precauciones. Conozco a compañeros a los que el cliente les ha pagado más por hacerlo a pelo y ahora tienen sida”.

‘Los clientes pagan, pero no por ello mandan’

Marc ha participado en talleres sobre prostitución que organiza Aprosex. Esta asociación lleva cinco años dando apoyo moral y luchando por los derechos de las prostitutas y la normalización del trabajo sexual. “Las mujeres llevan mucho más tiempo en esto, pero ahora cada vez más hombres están aprendiendo a usar también su cuerpo como una herramienta”, afirma Concha Borrel,escort desde hace siete años y presidenta de Aprosex. Su asociación estima que entre 300.000 y 500.000 personas se prostituyen para ganar dinero en España. “Con la crisis se ha disparado la prostitución. Hay muchos estudiantes pero, sobre todo, destacan las amas de casa y sus maridos en paro que se han metido en este mundo. Pero las mujeres seguimos siendo mucho más vulnerables”, subraya. Aprosex es pionera en organizar cursos de profesionalización de la prostitución. Concha, junto con psicólogos y terapeutas sexuales, preparan a mujeres y hombres sobre cómo evitar el rechazo al estar a punto de comenzar a trabajar, y se discuten temas como el compañerismo con colegas y hasta el marketing de los servicios de prostitución. “Los clientes pagan, pero no por ello mandan”.

http://www.elmundo.es/espana/2015/01/23/54c157d8e2704e27658b4579.html

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Lucatto, el ‘escort’ más reputado de Europa: El guardián del diario secreto

Leonardo Lucatto, exescort de lujo

Leonardo Lucatto, exescort de lujo (Jorge París)

Leonardo Lucatto (brasileño de 35 años) fue uno de los ‘escorts’ de lujo más demandados de Europa y entre sus clientes había futbolistas y políticos. Ahora está casado y retirado del mundo del sexo. “En general, nunca cobré menos de 150 euros la hora, aunque si me solicitaban servicios adicionales la cifra podía llegar a los 500”, afirma. Acaba de publicar una novela autobiográfica en la que narra su vida como prostituto experto en sadomasoquismo.

Leonardo Lucatto es uno de los ‘exescorts’ de lujo más reputados de Europa. Experto en bondage y en sadomasoquismo, entre su agenda de clientes hay desde futbolistas hasta sacerdotes y políticos, pero a lo largo de la entrevista nunca menciona un nombre a pesar de adentrarse sin tapujos en los terrenos más escabrosos del sexo y la prostitución. Lucatto lleva dos años retirado del mundo de los acompañantes, pero todavía se considera un profesional de la discreción: “Jamás desvelaría la identidad de un cliente por dinero”, asegura. Acaba de publicar una novela autobiográfica: “El guardían del diario secreto” Lleva dos años retirado, pero solo tiene 35 años. ¿Por qué este libro ahora? Tenía una profesión a la que dedicaba muchísimo tiempo. 24 horas al día, con total disponibilidad. Tenía cuatro teléfonos y viajaba por todo el mundo. Pero ahora llegó el momento de vivir mi vida, de dedicarme a mi familia, a estudiar, a formarme… En el libro cuenta que fue su abuela la que le introdujo en el mundo de la prostitución. Ella no me introdujo. Tenía casas de alterne y había dedicado su vida a la prostitución. Toda la familia lo sabía. Eso hizo que en mi casa el sexo nunca fuera un tabú. Siempre tuvimos mucha libertad con ese tema y desde muy jóvenes nuestra abuela nos contaba en qué consistía su profesión. Dejando de lado la trata de blancas, ¿la prostitución se ejerce por necesidad o por vocación? Sí que es verdad que hay mucha gente que llega a este mundo con la esperanza de ganar dinero. El famoso dinero fácil, que al final no es nada fácil, porque se trata de un trabajo como otro cualquiera, con su agenda, sus horarios y sus obligaciones. Pero en mi caso fue una decisión racional, no una necesidad. Vengo de una familia de clase media, sin apuros económicos. Mientras estudiaba estuve cuatro años haciendo mis pinitos, pero al final decidí dedicarme de forma plena y exclusiva a este trabajo con un objetivo: ser el mejor. Estaba especializado en bondage. En el libro describe auténticas performances con roles muy determinados. Cuando trabajaba, ¿era usted mismo y se dejaba llevar o interpretaba un papel? Era una interpretación, un personaje, sin duda. Yo solo decía lo que la gente quería escuchar. Me pagaban por eso. Yo actuaba porque tú me pagabas. Mi obligación era cumplir tu fantasía. Ahora bien, tampoco era ningún hipócrita. Solo un profesional. Es como cuando acudes a un hotel de lujo y todo el mundo te sonríe y te trata con cortesía. No es falsedad, es negocio. También fue actor porno. ¿Qué diferencias hay entre el porno y la prostitución de lujo? Sí, hice una película que se vendió en EE UU que tuvo mucho éxito y algunos vídeos. Hay muchos actores porno (tanto chicas como chicos o travestis) que también se dedican a la prostitución. Pero no tiene nada que ver. Yo actuaba ante mi cliente y un actor lo hace ante la cámara, donde hay un director. En la prostitución tú eres el director y el responsable de todo lo que ocurre en la escena. Si entras en mi casa y estás una hora conmigo, yo soy responsable de tu bienestar. Te tengo que cuidar. ¿Qué ocurriría si te pasa algo, si te da un infarto? Hay mucha gente que entra en este mundo por el dinero fácil, pero no es nada fácil Sí, pero en ambos trabajos se tiene sexo con otras personas por dinero. Sin embargo, en el porno hay un star system muy reconocible y sus profesionales se exhiben ante los medios sin ninguna vergüenza. Y eso no es tan común entre los ‘escorts’ de lujo. ¿Por qué tanta oscuridad? ¿Es por la discreción que le deben a los clientes? Puede ser. En Austria, donde trabajé un tiempo, existen hoteles donde los famosos y políticos acuden sin que nadie les vea. Máximo secreto. Pero yo no creo que sea por los clientes. Más bien me parece que es por una cuestión política. ¿Cuánto cobraba por sus servicios? Dependía de muchas cosas. De lo que me pidieran, del tiempo que tuviera que estar disponible… no era lo mismo la contratación por semanas que por horas. Y tampoco cobraba lo mismo cuando estaba empezando que cuando ya era un experto. En general, nunca cobré menos de 150 euros la hora, aunque si me solicitaban servicios adicionales la cifra podía llegar a los 500. ¿Se siente orgulloso de su pasado? No, orgulloso no, pero sí realizado. He hecho un acto social. Hay muchas parejas que acudieron a mí y que han mejorado su relación gracias a mi servicio, que siempre fue de primera calidad. ¿Qué es lo que más buscaban los clientes? ¿Compañía?, ¿afecto?, ¿solo sexo? Hay gente que se siente muy sola y únicamente quiere charlar. Otros van solo para tener sexo de cinco minutos. Y otros acudían para aprender, como en el caso del sadomasoquismo, donde se necesita un maestro, porque sobre este campo no hay mucha información disponible. Yo les descubría nuevos mundos, sus fetiches, sus fantasías. Era como un sexólogo, pero un sexólogo de la vida, que vale mucho más. No quiero desprestigiar a estos profesionales, pero ellos trabajan estudiando. Yo lo he vivido. Más vale la práctica que la teoría. ¿Tienen los sexólogos ideas equivocadas sobre el sexo? Muchas. El sexo es sobre todo una vivencia, no un estudio. Por ejemplo, sobre el tema de la lluvia dorada. Si tú acudes a un sexólogo preocupado porque tienes la fantasía de que te meen en la cara, él te va a contar las mil teorías que aparecen en los libros. Pero conmigo todo era mucho más natural y sencillo. Si te gusta pues te gusta, no hay que darle tantas vueltas. En su libro cuenta como hay grandes ejecutivos que preferían acogerse al rol de sumiso cuando practicaban sado. ¿Tenía alguna relación con su papel de líderes en la vida real? Hay de todo. Muchos ejecutivos con exceso de presión en su vida diaria acudían al bondage como válvula de escape. La sexualidad es infinita, pero con la vida el ser humano se va cuadriculando. Y de ahí sale lo peor, que es culpar a la bebida o a la droga de tus actos sexuales. No, la verdad es que tú querías eso, pero has puesto el alcohol como excusa para llegar hasta donde querías llegar. ¿Había muchos casos de infidelidad entre su clientela? Depende, yo considero infidelidad dejar de amar a tu pareja. También me contrataban muchísimas mujeres, y eran más exigentes que los hombres Me refiero a que actuasen escondiéndose de su pareja. Cuando alguien entraba por la puerta yo no hacía preguntas sobre su vida. Yo no soy tu pariente o esposa. Soy un profesional. Le contrataban tanto hombres como mujeres. ¿Hay diferencias entre lo que le pedían? Sí, me contrataron muchísimas mujeres. Ellas eran mucho más exigentes y buscaban más  la compañía. Normalmente eran grandes profesionales solteras que te contrataban para que fueses con ellas a alguna fiesta o cualquier otro acto social. Pedían detalles que los hombres solemos dejar de lado, como abrirles la puerta o retirarles la silla. No querían el típico chulazo creído. Querían ser tratadas como damas. Pero también tenía muchos casos de “mi marido no llega”. Esa frase se me ha quedado grabada. La decían mucho. El marido no las satisfacía porque no sabían cómo tratarlas o dónde tocarlas. Eso no era una infidelidad, porque en realidad estaban intentando recuperar su amor. Acudían a mis servicios y entonces ellas descubrían su sexualidad y empezaban a conectar mejor con sus esposos. Yo era como un eje de unión. No es lo mismo un gigoló (que solo sirve a mujeres), que un chapero (solo va con chicos) o un escort, que ofrece servicios de compañía completos, tanto para hombres como para mujeres. Es como comparar a un periodista del corazón con otro de deportes. ¿Se considera heterosexual, bisexual u homosexual? Amo a hombres y mujeres por igual. ¿Desde pequeño? Desde que entendí lo que era la sexualidad. ¿La orientación sexual nace o se hace? Sobre ese tema hay gente más preparada que seguro que tiene una opinión más formada. Yo no tengo teorías al respecto, pero creo que las personas pueden cambiar y optar en su vida. ¿Cree que la prostitución debería legalizarse? Yo no es que esté a favor ni levante ninguna bandera. Yo levanto mi bandera, porque he llegado hasta aquí solo, sin la ayuda de nadie. Yo sí la legalizaría. Ahora mismo, con la crisis que hay, con todas esas familias buscando comida en la basura… ¿Tú sabes la cantidad de dinero que mueve el mundo de la prostitución? ¿Por qué no hacemos como en Holanda o en Alemania, donde sí es legal? Ahora mismo hay prostitutas ganado 2.000 o 3.000 euros al mes y que no cotizan ni pagan impuestos. Eso sería dinero para el estado. Además, si la prostitución se legalizara, habría menos paro. ¿O es mejor ser hipócrita y dejar que la gente siga buscando comida en la basura? Haz una prueba, teclea en Google “Escorts España” y verás cuantos anuncios salen. Muchísimos. Y si hay anuncios es porque hay gente detrás trabajando, porque los anuncios se pagan. Ha desarrollado su profesión en Italia, Alemania, Francia, España… ¿es cierto que la sexualidad se vive de forma distinta dependiendo del país? Depende. Mi familia por ejemplo venía de una tradición católica, apostólica y romana. Mi bisabuelo era de un pequeño pueblo de la Toscana y viajó a Brasil a buscarse la vida. Ella eligió su camino y no influyó el país. Pero sí que es cierto que Brasil vende sexo desde siempre. Sexo y samba. Aunque Italia, por ejemplo, no vende esa imagen pero es donde más funciona la prostitución en la calle y donde operan las mayores mafias de tratas de blancas del mundo. Yo no vendía solo mi cuerpo. Yo me diferenciaba por mi clase, mi cultura y mis conocimientos Pero el trato con los clientes, ¿cambia dependiendo de la nacionalidad? Sí, hay muchas diferencias entre una francesa y un inglés. Pero creo que no es tanto por la personalidad sino por la economía. Si te gastas 350 euros la hora, como español que estás en un país en crisis quieres aprovechar esa hora al máximo. En Dinamarca pueden pagar una hora y a los cinco minutos quedarse contentos e irse. ¿Cómo llegó a tener tanto éxito? ¿Cuál era la clave? Yo no vendía solo mi cuerpo. Había chicos muchos más guapos que yo. Yo me diferenciaba por mi clase, por mi cultura y por mis conocimientos de sadomasoquismo. También era consultor de parejas. Escuchaba, intentaba que la otra persona pasara un rato agradable. Siempre he sido muy profesional pero a la vez muy humano en el trato. Ahora está casado. ¿Es posible tener una relación a largo plazo dedicándose a la prostitución? Yo conocí a mi actual pareja cuando estaba trabajando y mira, hasta hoy. Nunca hubo conflictos. Eso sí, siempre me preguntaba lo mismo: “¿Por qué no paras? Ya tienes tu casa, dinero, no necesitas nada más”. Y yo sí necesitaba más. No quería dejarlo hasta estar totalmente seguro y tranquilo. Ahora estoy jubilado, aunque suene un poco raro eso de jubilarse a los 35 años. ¿Y cómo es el sexo en pareja cuando estás experimentando todo el día fuera de casa? El sexo no se vive con la pareja. Con la pareja vives el amor y dentro del amor ya vives el sexo. Yo no descubrí el sexo con mi pareja. Yo era un profesional y ya lo sabía todo. Fue mi pareja la que me descubrió. En su libro no da nombres, pero asegura haberse acostado con muchos futbolistas famosos. ¿Nos da alguna pista para satisfacer el morbo de los lectores? Cuando mi cliente pagaba lo hacía también por la discreción y la privacidad. Jamás desvelaría la identidad de un cliente por dinero. Hay mucha gente que lo hace, sí, pero no es mi caso. En cuanto a los futbolistas, si eran del Barça, del Madrid… Digamos que eran nivel de Champions League. Y hasta ahí puedo leer. No solo futbolistas, también sacerdotes, políticos… ¿qué tipo de políticos acudían más a sus servicios, los de derechas o los de izquierdas? En el sexo y en el sado no existe la ideología. Existe la persona. Siempre sabía cuál era su partido, por supuesto, pero ahí entra la privacidad. Ten en cuenta que muchas veces me hacían firmar un contrato blindado que me prohibía dar ninguna pista o detalle sobre nuestra relación. Eso incluía el partido político, la edad… a veces hasta se presentaban con abogados. Me hacían firmar contratos en los que se me prohibía desvelar la identidad de mi cliente¿Ha sufrido alguna vez un gatillazo? Tu cuerpo siempre tiene un límite y tú debes saber dónde está. No puedes pretender acostarte con 50 personas en un día y luego seguir rindiendo igual. Es como un aforo. Ya, pero, ¿no le ha ocurrido nunca que su cuerpo pudiera pero su mente no? Por ejemplo, con un cliente que le resultara desagradable. Con estas cosas hay muchos factores que se deben tener en cuenta. El primero es ser un profesional. No estás ahí para evaluar a esa persona como guapa o simpática. No estoy ahí para que seas mi tipo. No existe mi morbo, existe tu morbo. Luego está la humanidad. Como profesional, si me contratas tengo que intentar sacarte el máximo morbo y partido, que estés a gusto conmigo. Además, ten en cuenta que muchas veces ni siquiera llegaba a tener una relación sexual completa, sobre todo en el sadomasoquismo. Pero el sexo no deja de ser algo muy íntimo. ¿Tampoco le ha pasado lo contrario, que se enamorase o se sintieras atraído por un cliente? Ninguna vez. Nunca. La gente del gremio me solía decir que yo era un mercenario de primera. Sí, lo era. Estaba allí por el dinero. Punto. No juzgaba a la gente por su belleza o su carisma… Mientras me pagasen la tarifa yo trataba a todos igual. Sí que había gente más simpática, menos simpática, más abiertos, más cerrados (como los sacerdotes). Pero era una relación profesional, no personal. ¿Cómo se las apañaba la gente famosa para no ser descubierta? Era como una película de James Bond. Entrabas por una puerta secreta, salías por otra. A veces hasta se ponían peluquín. Otras incluso tenía que cogerme vuelos para ir a otros países. Se publica mucha rumorología sobre este mundo en las revistas del corazón e Internet. ¿Resulta fiable lo que cuentan estos medios? Puede llegar a ser fiable, pero hasta cierto punto. A veces exageran. ¿Por qué un actor famoso contrata a un escort con tantos fans y admiradores dispuestos a tener sexo con él? Porque yo no les trataba como ídolos, sino por lo que eran: personas normales y corrientes. Eso es lo que buscaban. En el libro cuenta experiencias muy fuertes: fisting, orgías con travestis… ¿ha habido algo que se negara a hacer? Nunca me ha chocado o impresionado nada, porque siempre intentaba entender la fantasía de la otra persona. Pero hubo un caso que cuento en el libro y que me produjo mucha tristeza. Un sumiso me ofreció una cantidad extra para hacer una sesión privada en su casa en la que teníamos que llegar “hasta el final”. Quería que yo acabara con su vida. Se trataba de un señor que llevaba más de 30 años practicando sadomasoquismo y pensaba que la forma total de entregarse a un amo era entregar su vida. Pero la vida no tiene precio. Rechacé. Luego leí en un periódico que otro sí había aceptado el trabajo. Por eso la prostitución se tiene que legalizar. Así estas cosas no pasarían. Y dejaría de ser un mundo tan oscuro. Se ve oscuro, sí, pero en realidad hay mucho más claros que oscuros.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2081424/0/leonardo-lucatti/prostitucion-escort/paro/#xtor=AD-15&xts=467263

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Informe exclusivo: así se mueve el mercado de la prostitución masculina en Cali

La prostitución masculina va en alza, aunque con tarifas más bajas que la femenina. Y no sólo atiende el mercado gay, sino el de hombres que le buscan ‘un amante’ a su esposa o novia.

Las mujeres que acceden a un servicio sexual masculino pagado, lo hacen casi siempre manipuladas por su propio cónyuge. Sin embargo, los terapeutas de pareja asocian el hecho con crisis de pareja.

Especial para El País.

Increíble, pero cierto. Los grandes clientes de la prostitución masculina no son ejecutivas solteras ni separadas solas ni viudas adineradas. Son los mismos hombres los que solicitan servicios sexuales de un acompañante masculino para sus esposas.

La mayoría de las llamadas provienen de maridos ávidos de aventura. “A mí me llaman las señoras a cotizar, pero cuando llega la hora de cuadrar el precio me dicen: ‘espere un momento le paso a mi marido’”, explica el Hombre X, un ‘agente de prepagos masculinos’ que aceptó contarle a El País la parte más oscura de este negocio, a cambio del anonimato.

Las solicitudes obedecen al deseo masculino de “cumplir una fantasía sexual o porque la pareja desea oxigenar la relación, darle un nuevo aire”, deduce el sujeto que hace los contactos entre los clientes y unos doce jóvenes que trabajan con él a cambio de un porcentaje del servicio.

“Las mujeres nunca piden un servicio por sí mismas, lo hacen más para complacer al marido o al novio; ellas son más reservadas, tímidas para esto, o seguro les da temor también estar a solas con un desconocido”, dice el dueño de un portal de Internet que mercadea servicios sexuales masculinos.

De hecho, el sexólogo Luis Alberto Montejo coincide en que estas mujeres por lo general son manipuladas por sus cónyuges y actúan presionadas por ellos.

“No es una conducta deseable por ellas, sino que ellos se vuelven muy obsesivos hasta llevarlas a aceptar y muchas terminan lamentándose después”, sostiene.

Eso sí, estos señores dejan muy claro cuándo desean que el servicio es para formar un trío, es decir, que el trabajador sexual interactúe con él y con su esposa, y cuándo no: “Conmigo, nada qué ver, sólo con ella”, le dicen al Hombre X, un individuo trigueño, de unos 33 años y unos 1,70 metros de estatura, mimetizado en jeans, camiseta y morral como cualquier universitario.

Montejo considera que no en todos, pero sí en muchos casos, esta tendencia se puede explicar a partir de un componente bisexual muy fuerte del esposo.
“Son hombres en los que el componente femenino es bastante alto”, dice.

La otra explicación al fenómeno es una conducta voyerista, en la que al hombre le gusta observar a su mujer con otro hombre. “He atendido casos de maridos que le piden a su señora que tenga relaciones sexuales con un hombre contratado para ello; a algunos les gusta ver directamente, otros no asisten y prefieren que les graben el video para después verlo solo o con ella y obtener placer sexual”, dice el especialista.

Ellos también suelen preguntar por el perfil del galán que les van a mandar: estatura, edad, color, aspecto físico, entre otras características.

“Lo que más exigen es que sea aseado y esté bien presentado, que sea discreto y bien hablado”, dice y desmiente mitos: “Eso de que sea musculoso está mandado a recoger; tampoco que los negros son los más solicitados, es mentira; al contrario, es más frecuente escuchar expresiones como ‘negro no, por favor’”, revela el Hombre X, que tiene en su grupo dos afrodescendientes.

Una de las condiciones al ser reclutado para ese trabajo es estar dispuesto a todo. “Uno tiene que estar preparado para enfrentar a todo tipo de personas; por ejemplo, tener claro si va a atender sólo a heterosexuales, sólo a homosexuales, o ambos”, dice un universitario que atiende solo encuentros con mujeres.

Sin embargo, muchos como él, si a las dos o tres semanas no les resulta ni una cita, llaman a su intermediario y le piden que los tenga en cuenta para servicios homosexuales porque necesitan dinero. “Luego los llamo para saber cómo les fue y me dicen que bien”, relata el Hombre X.

El psicoterapeuta Carlos Alberto Segura advierte que si bien la prostitución, sea masculina o femenina, tiene la causal económica, también tiene la motivación del placer. “Es una decisión personal optar por esa actividad”, dice.

Y la escasez de estudios sobre prostitución masculina, comparada con la abundancia de investigaciones sobre la prostitución femenina, la atribuye a que la actividad ha estado oculta por mucho tiempo, al perfil machista que todavía conserva el país, y sobre todo, al impacto social de la misma. “En la prostitución femenina, por lo general, hay mujeres con hijos y el rol de madre es más señalado cuando hay niños en abandono, que si ese abandono es del padre”, argumenta.

El negocio

El negocio de los hombres prostitutos siempre ha existido, solo que ahora es más visible y surge más, debido al desempleo que acosa a los jóvenes urgidos de dinero para suplir necesidades propias de su edad como la rumba, salir con la novia o con los amigos, acceder a las nuevas tecnologías, pagar la universidad o vestir bien.

Esa es la percepción de uno de los ‘chicos prepago’ al servicio del Hombre X. “La mayoría está entre los 20 y los 32 o 33 años y por lo general, son universitarios”, dice y aclara que sólo atiende domicilios, sean residenciales o en moteles.

El Hombre X acepta que cada vez hay más demanda de clientes que preguntan por un sitio especial para los encuentros. “Mucha gente quisiera una casa como las de damas, por privacidad o por seguridad, no quieren llevar a un extraño a su casa, ni que los vean entrar a un motel, si la relación es homosexual, o tener que dejar la autorización de que va una tercera persona para un trío”, explica el Hombre X. Por eso, su meta es abrir una casa para prestar servicios sexuales masculinos.

Él conoce el tema desde su infancia. Un tío suyo tenía una casa de citas de mujeres. Y su mejor amiga vivía de lo que le dejaba un reservado de damas. Allí fue mesero, servía el licor o coordinaba citas.

Hace tres años, al ver el creciente mercado de hombres que solicitaban hombres (homosexual), se independizó. Y ahora el negocio se ha extendido a los que solicitan hombres para atender a su esposa o novia.

Los jóvenes le llegan referenciados por otro que ya está en la red, y admite que rotan mucho, algunos no alcanzan a durar sino meses o hasta días. “No sé porqué a este trabajo lo llaman de la vida fácil, pero no es fácil, para nada. Muchos llegan porque necesitan, pero a los pocos días me llaman y me dicen que no trabajan más, que no aguantan”, afirma el Hombre X.

Lo curioso del mercadeo es que a los ‘prepago’ poco les gusta colgar su foto en los portales de Internet que crean los intermediarios para el que trabajan, a diferencia de las chicas ‘prepago’ que no tienen pudor en hacerlo. “Ellos son más penosos, dicen que la novia, que la casa, que la U, la oficina y prefieren no publicitar sus fotos, pero se exponen a que los devuelvan si un cliente los rechaza. Y me los han devuelto, pocas veces, pero ha ocurrido”, confiesa el Hombre X.

Por ello, él prefiere mandar la foto al ‘blackberry’ del cliente para que lo apruebe. Sino, lo manda sin compromiso y si no le gusta al solicitante, éste solo dice: ‘Gracias, no es lo que mi esposo o esposa está buscando’ o ‘no me pareció’ y algunos hasta les pagan lo del taxi.
Lo más importante es estar muy seguro de que va a responder a las peticiones del cliente. “En esto no se puede salir con que fui y no pude”, dice el universitario.

Para eso les hacen una entrevista en la que les preguntan si saben de qué se trata el trabajo, si lo han hecho antes y les dan unas recomendaciones generales como ser muy pulcros y cuidar la presentación personal, tener ropa interior bonita, ser atentos y capaces de sostener una conversación, sobre todo cuando sel cliente es una pareja porque se requiere un preámbulo para romper el hielo, y que sepan manejar la situación.

El mercado homo

Un día iba caminando por el parque Alameda cuando un hombre lo llamó. Con la curiosidad que le asiste a un joven a los 15 años, Samy se acercó. El hombre lo invitó a tomar o comer algo. El encuentro terminó en una habitación de un apartahotel de la ciudad.

“Yo fui por experimentar, pero cuando el hombre se despidió, me dejó dinero y pensé, ‘si esto es así, qué bueno’, desde entonces me quedó gustando”, confiesa Samy, un joven que se reconoce como gay.

El joven admite que ese hecho coincidió con la separación de sus padres, e influyó bastante en que tomara este camino. No había mucho dinero en casa, él estaba en bachillerato y vio que ese era el modo de ayudar a su mamá y a su hermano menor.

Fueron contactos esporádicos los que tuvo en ese entonces, pues era menor de edad y no estaba acostumbrado. Pero a los 17, los encuentros fueron aumentando. Cuando llegó a la mayoría de edad, trabajó en un sitio clandestino para homosexuales. Duró un mes porque no se gana lo mismo. “Uno tiene que ir todo el día hasta la noche. Sino resultan clientes, no gana nada, y si resultan, le descuentan el 40% para el dueño del negocio”, dice Samy.

Conoce personas que viven de comerciar con cuerpo ajeno. “Ellos tienen sus amigos y se los presentan a uno, le hacen los contactos y cobran su porcentaje”, dice. Buscando mejores ingresos, probó suerte en un establecimiento para hombres en Bogotá, pero le fue peor. Había que estar de planta disponible todo el tiempo y sino se presentaba, debía cancelar al dueño una multa equivalente a un servicio.

Entonces hace un año decidió ser independiente. “Acá (en Cali) se tiene la libertad de trabajar cuando uno quiere”, dice Samy. Así pudo empezar una carrera técnica de ingeniería de sistemas y tomar en alquiler un apartamento, donde presta sus servicios, cuando no hace domicilios.

¿Por qué no deja este oficio? “He mandado muchas hojas de vida, me llaman, me entrevistan, pero como que ese instituto donde estudié no era el mejor porque me preguntan cosas que jamás vi en toda la carrera, entonces no me contratan. Igual, he llevado hojas de vida a almacenes de cadena para cualquier otro empleo y tampoco me resulta. Mientras tanto, toca seguir así”, afirma este joven delgado, ojiclaro y de 1.68 metros de estatura.

Como los clientes los prefieren jóvenes, sus 19 años lo favorecen frente a la competencia que ya anda en los 23, 24 años. Y les encanta que Samy es versátil y descomplicado, no tiene problema en cambiar de rol, ser activo o pasivo en el encuentro.

No es gay de clóset

Samy visita a su familia cada ocho días. Su mamá y su hermano saben a qué se dedica, pero no lo juzgan. Es más, no los sorprendió cuando se los confesó. Ya se lo imaginaban.

Cuando le va bien, al término de una semana y sin trabajar todos los días, máximo cuatro servicios en un día, reúne $300.000 o $400.000. “Ella sabe de qué es ese dinero, pero dice que no se metan en su vida, que ella no se mete en la de nosotros y creo que por eso no me dice si lo que hago es bueno o malo, solo me dice que me cuide mucho”, cuenta.

La única vez que se sintió intimidado fue con un cliente que consumía drogas. “Hay gente que le gusta y pretende que uno lo haga, pero eso está en uno decidir si lo consume o no, y a mí no me gusta”.

Sin embargo, lo más difícil para Samy es no tener una relación sentimental estable: “Es lo que uno quisiera porque hace falta, pero no es fácil que lo acepten sabiendo lo que uno hace”.

http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/conozca-como-mueve-mercado-prostitucion-masculina

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Las fantasías sexuales de Joyce, Patti Smith o Mata Hari al desnudo

La escritora Roser Amills agrupa con mucho sentido del humor y mucha documentación cientos de anécdotas y curiosidades

Madrid. (EFE/Carmen Sigüenza).- Thomas Edison cuando iba al teatro hablaba con su novia en morse con los dedos sobre sus muslos desnudos, Joyce pedía bragas aromatizadas de prostitutas y Patti Smith se masturbaba mientras escribía. Estas son algunas de las mil fantasías eróticas que ha reunido la escritora mallorquina Roser Amills en un libro.

Un libro, que bajo el título Las 1.001 fantasías más eróticas y salvajes de la historia, editado por Entre Paréntesis, en España y Latinoamérica, agrupa con mucho sentido del humor y mucha documentación, cientos de fantasías de personajes célebres, escritores, políticos, artistas, actores y actrices, algunos ya muertos, pero también vivos.

Albert Einstein, Marilyn Monroe, Warren Beatty, Fernando Sánchez Dragó, Jorge Luis Borges, Rosa Regás, Julio Iglesias, Madonna, Eva Longoria, Naomi Campell o Courtney Love cruzan su sueños y deseos más húmedos en este libro con Juan Ramón Jiménez, Fidel Castro, Hitchcok, Hitler, Ava Gardner, Cleopatra, María Félix, Frida Kalo o Amy Winehouse.

Un libro que empezó a tomar cuerpo (nunca mejor dicho) en la poeta y narradora Roser Amills (Algaida, 1974) cuando trabajaba y recaba información para un poemario sobre erotismo.

“Comencé a buscar en archivos, libros, vídeos, películas y biografías y vi que el tema era fascinante y daba para mucho porque cada historia era más divertida”, explica a Efe la autora de este curioso libro que ha escrito bajo la premisa de Luis Buñuel que decía: “La imaginación no delinque”.

En el apartado de fantasías “caníbales” destacan la de Salvador Dalí a quien le fascinaba la cocina y la que consideraba un orgasmo más. “El canibalismo es una de las manifestaciones más evidentes de la ternura”, dejó escrito, no en vano soñaba con empequeñecer a Gala como una oliva para tragársela.

A la espía por excelencia, Mata Hari, su marido le arrancó un pezón de un mordisco, no se sabe si en un ataque de ira, pasión o muerto de celos por un afán erótico-caníbal.

Y en la especialidad de fetichismos varios se llevan la palma Boris Vian, que escribía su nombre con esperma, o el romántico Bécquer, que soñaba con hacerlo con la virgen desnuda en el cementerio.

También Cleopatra, que de voraz apetito cuenta la leyenda que fue capaz de practicar felaciones a miles de hombres incluyendo a cien romanos en una sola noche o Kafka, quien tenía obsesión por masturbarse en el cuarto de baño.

Y mirando por la mirilla de puertas más actuales el lector se va a encontrar con una Eva Longoria a la que le estimula ser atada con pañuelos de seda, y a Madonna, Tarantino, Naomi Campbell o Marilyn Manson, que se mueren por chupar los pies.

Entre otras especialidades o manías se descubren la del rey del rock Elvis Presley que se movía entre voyeurismo, parejas copulando y encuentros sáficos, o la de Fidel Castro quien siente debilidad por las prostitutas con citas muy privadas y clandestinas, o la pasión que sienten Dalí o Mata Hari por los uniformes.

El libro recoge un innumerable anecdotario de cientos de casos, como Michael Douglas que padece ‘satiriasis’, que, durante los rodajes, se pone preservativo incluso en las escenas sin sexo y que se masturba entre escenas. También de circunstancias extrañas, cuanto menos, como la de Djuna Barnes, que primero se lo hizo con la abuela y luego con el padre, o la de Gómez de la Serna con su hijastra alegre.

Maupassant también lo tenía claro: “Para que se me levante, me basta con pensarlo”. Orgías y mucho sexo bisexual se dan cita en María Fénix, Tamara Lempicka, Leonardo Da Vinci, Bowie, Greta Garbo o Gabriela Mistral, entre otros muchísimos personajes.

“He querido que el libro fuera fundamentalmente divertido, simpático y que propicie conversaciones de sobremesa y temas de conversación para parejas con inquietudes culturales… si tu novio o tu novia es demasiado intelectual y le notas desaborido… cuéntale alguna de estas historias y ya verás que como mínimo os reís un rato… más”, concluye la autora a Efe.

http://www.lavanguardia.com/libros/20120607/54307729811/fantasias-sexuales-joyce-patti-smith-mata-hari.html

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Inglés para pervertidos

El proceso de aprendizaje de cualquier materia es el mismo. Igual que en el sexo. Consiste en investigar, repasar, equivocarse -a veces- y repetir lo necesario hasta que sale bien.

Inglés para pervertidos foto portada

Foto portada del libro Inglés para pervertidos (Bookad 2012). Fotógrafo Guy Moberly
Para aprender un idioma, dicen que la mejor fórmula es ir a vivir al extranjero. Si no quieres vivir fuera, otra posibilidad puede ser a través del sexo con alguien de otra nacionalidad. Hay cierto morbo en hablar otro idioma en la cama. Aunque los suspiros y gemidos pertenecen a una lengua universal, es fascinante descubrir lo que dicen personas de nacionalidades distintas en el momento de gozar. Tener conocimientos de palabras relacionadas con el de sexo no solo es útil para ligar con un extranjero/a o cuando estás en la cama. También es imprescindible saberlas para estar preparado ante cualquier situación.
Recuerdo cuando llevaba poco tiempo en España y pedí un ron-cola con una paja en un bar de Huertas en Madrid. El camarero me hizo una mirada rara antes de sonreír y explicarme, con mucho detalle, exactamente lo que había pedido. Gracias a su breve clase, muy particular, aprendí dos palabras importantes: “paja” y “pajita”. Ahora antes de decir cualquiera de las dos, respiro y pienso antes de abrir la boca. Lo mismo ocurre con cojones y cajones. Peor fue el caso de un amigo mío que pidió “una McPolla “ con patatas fritas en McDonald’s, desafortunadamente volvió a equivocarse otro dia en un restaurante al pedir la polla del día.
Otro error común cuando uno aprende otro idioma es la tendencia a traducirlo todo a tu lengua madre. Esto me sucedió durante mi primer verano en España cuando quería decir “I’m hot” y no paraba de decir a todo el mundo que “estaba caliente” queriendo decir que “tenía calor”.
Algo que me ayudó mucho cuando estaba aprendiendo castellano, fue una lista de palabras sucias que un amigo con quien hacía intercambio “inglés-castellano” me regaló. Fue tan indispensable, que cuando daba clases de inglés siempre me imaginaba cómo sería enseñar los principios básicos de la gramática de la lengua de Shakespeare con vocabulario sexual…
Durante una comida después de navidad con mi editor Bookad, nació la idea de Inglés para pervertidos. Ya era hora de escribir otro libro y quería combinar mis conocimientos como profesora de inglés titulada, y mi fascinación por la sexualidad. Se trata de un libro con todas las palabras que los profesores de inglés no se atreven enseñar, y cuenta con ocho capítulos: The Human Body (El cuerpo humano), In Bed (En la cama), LGBT, (Lesbian, Gay, Bisexual and Trans), Sexy Shopping (compras sexy), The Dark Side (el lado oscuro), Porn (pornografía), Chat y Sexual Health (salud sexual). Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y ejercicios muy originales. En realidad, a nadie le gusta hacer ejercicios y menos aún de gramática, pero con los de Inglés para pervertidos cualquiera puede aprender fácilmente.
Mi objetivo era escribir un libro que fuese divertido, sexy pero a la vez didáctico; que diese una singular relevancia a los clásicos ejercicios de espacios en blanco, propios de los libros de idiomas. En Inglés para pervertidos, todos los ejemplos contienen conceptos, palabras y frases sexuales. Esa clase de palabras y expresiones que en ciertos ámbitos están prohibidas porque producen rubor, incomodidad o pueden provocar cierto revuelo al pronunciarlas.
Cualquier estudiante de inglés puede beneficiarse de sus lecciones, en especial los Erasmus o “Orgasmus” como los llaman a veces. También sirve para romper el hielo durante un intercambio lingüístico, para aprender a buscar la mejor pornografía online o para chatear con extranjeros.
Después de investigar, repasar, equivocarse y repetir mucho, cada estudiante sabe que la mejor parte del proceso de aprendizaje está al final, cuando se presenta la oportunidad de poner los nuevos conocimientos en práctica y por fin sacar una muy buena nota.

http://blogs.elpais.com/eros/2012/04/ingl%C3%A9s-para-pervertidos-.html

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Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

Los beneficios de mantener relaciones con neandertales, qué pasa en el cerebro femenino durante el orgasmo o qué tipo de hombres atraen a las mujeres, entre los descubrimientos del pasado año

Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

Archivo
Las investigaciones sobre sexo de 2011 descubren algunos aspectos sorprendentes

La ciencia también se preocupa por el sexo. Durante el pasado año, numerosas investigaciones arrojaron luz sobre el mecanismo de la que probablemente sea la necesidad física más compleja y con más implicaciones de toda índole -sociales, emocionales, etc- del ser humano. Cómo se produce el misterioso orgasmo femenino, cuántas veces piensan los hombres en el sexo o cómo afectó al ser humano moderno mantener relaciones con neandertales son algunos de los estudios más sorprendentes. Estas son las diez investigaciones que nos han hecho pensar en el sexo… de otra forma.

1- Tuvimos sexo con neandertales y nos vino bien:

Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

Los seres humanos modernos y los neandertales mantuvieron relaciones sexuales, unos encuentros que dejaron como fruto una huella genética imborrable: el 2% del genoma de todos los homo sapiens del planeta, con la excepción de los africanos. El cruce entre las dos especies humanas inteligentes ya se conocía, pero lo que los científicos descubrieron el pasado año es que ese intercambio de fluidos favoreció nuestra evolución y nos hizo más fuertes. El sexo con neandertales y otros parientes cercanos – el homínido de Denisova- introdujeron por primera vez en el genoma humano unas formas de los genes HLA, famosos por su papel contra los patógenos, que reforzaron nuestro sistema inmune. La revista Science ha considerado esta investigación como una de las más importantes del año.

2- El orgasmo femenino, visto desde dentro:

Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

En 2011, investigadores de la Universidad de Rutgers (Estados Unidos) dieron un paso importante para esclarecer el misterio del placer sexual femenino captando con imágenes de resonancia magnética lo que ocurre en el interior del cerebro femenino cuando alcanza el orgasmo. Para conseguirlo, una voluntaria se introdujo en el interior de un escáner y buscó la estimulación en solitario. Las primeras caricias encienden solo una región del córtex sensorial pero rápidamente las señales se extienden hacia el sistema límbico, la zona vinculada a las emociones, el comportamiento y la memoria a largo plazo. El cerebelo y el córtex frontal se iluminan en los segundos previos al orgasmo. Cuando se alcanza el máximo placer, casi la totalidad del cerebro se vuelve muy activa.

3- Los gemidos de ella son falsos:

Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

Un nuevo estudio sobre conducta sexual realizado por investigadores de la Universidad de Central Lancashire, en Gran Bretaña, descubrió que más de un cuarto de las mujeres gimen habitualmente durante el sexo, pero no por placer, sino para manipular a su pareja y hacerle creer que ha alcanzado la cúspide sexual, con el fin de influir en la situación a su beneficio. La investigación dará qué pensar a los hombres.

4- Preferencia por los rostros muy masculinos:

Las mujeres que se encuentran en la fase más fértil del ciclo se muestran irremediablemente atraídas por los hombres de aspecto muy masculino, tipo George Clooney. La seducción que producen una mandíbula pronunciada, unos rasgos marcados y una frente bien definida es irresistible durante la ovulación, según un estudio realizado por investigadores de las universidades de Nuevo México y Colorado en Boulder (EE.UU.). Es más, los científicos dicen que las mujeres cuyas parejas no tienen estos rasgos, se dedicarán durante esos días a fantasear con hombres que sí los luzcan.

5- Los hombres solo piensan en sexo 19 veces al día:

Puede ser el fin de un estereotipo. Un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio acabó con la idea persistente de que los varones piensan en algo relacionado con el sexo una vez cada siete segundos, lo cual equivaldría a hacerlo unas 8.000 veces al día durante las 16 horas en las que no están dormidos. El estudio, sin embargo, demuestra que los hombres, como media, piensan en cuestiones relacionadas con el sexo «solo» unas 19 veces al día, mientras que las mujeres lo hacen unas 10 veces.

6- ¿Dónde se enciende la mecha de la pasión?:

La misma mecha que enciende una agresión puede desencadenar también una ardiente actividad sexual. Científicos de varios centros estadounidenses han identificado el nexo entre el sexo y la violencia, la explicación biológica de por qué comportamientos sociales en teoría tan opuestos son, en realidad, tan cercanos. La clave la tiene una red neuronal que se localiza en una zona del hipotálamo. Aunque el estudio solo se ha hecho con estos animales de laboratorio, los investigadores sugieren que su hallazgo ayudará a explicar la relación entre sexo y violencia, tan presente en el comportamiento humano.

7- Lo escarabajos que se aparean con botellas de cerveza:

Es sexo animal, pero también es sexo. Es absurda y se ganó el premio IgNobel a la investigación más disparatada del año, pero también es ciencia. Daryll Gwynne y David Rentz recogieron en 2011 el Ig de Biología por descubrir que ciertos tipos de escarabajos tratan de aparearse con ciertos tipos de botellas de cerveza australiana.

8- Sexo de hace 40 millones de años, pillado en el acto:

Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

Una pequeña pareja de ácaros demuestra que en el juego del apareamiento no siempre han dominado los machos. Los «Romeo y Julieta» de la especie extinta Glaesacarus rhombeus, atrapados en ámbar hace 40 millones de años en el Báltico, suponen la evidencia de que, al menos en un época tan remota, los roles sexuales tradicionales estaban invertidos, y que eran las hembras las que tenían las características físicas necesarias para poder controlar todo el proceso amoroso. Ellas decidían dónde y cómo gracias a un pequeña almohadilla que les permitía aferrarse al cuerpo de sus compañeros.

9- El calamar bisexual de las profundidades:

Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

Una investigación descubrió un extraño comportamiento en la vida sexual de unos misteriosos calamares que viven en las profundidades de los océanos, a unos 600 metros bajo las aguas. Los machos de esta especie, la Octopoteuthis deletron, se aparean indiscriminadamente tanto con otros machos como con hembras. Los científicos creen que la diferencia entre sexos es tan pequeña, los encuentros tan escasos y hay tan poca luz en su entorno que los calamares no se dan cuenta o no les importa que su pareja tenga su mismo sexo o no. Todo sea por garantizarse, a la desesperada, una oportunidad para procrear.

10- La bisexualidad masculina existe:

Diez cosas que los científicos nos enseñaron sobre el sexo en 2011

Así lo confirma un particular estudio científico hecho público en agosto por investigadores de la Universidad Northwestern en Chicago (EE.UU.), que ha encontrado evidencias de que algunos hombres se sienten sexualmente atraídos tanto por mujeres como por varones. La investigación, publicada en la revista Biological Psycology, desdice otro polémico estudio realizado en 2005, también por investigadores de Northwestern, que ponía en duda la existencia real de la bisexualidad masculina.

http://www.abc.es/20120102/ciencia/abci-ocho-descubrimientos-cientificos-sexo-201201021020.html

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Sexo Bisexual: el doble de posibilidades

Muchas personas son 100% gay y se sienten atraídas sexual y emocionalmente únicamente a personas del mismo sexo. Otras son completamente heterosexuales. Pero ¿qué sucede con todos los demás? Un porcentaje significativo de personas no encajan en ninguna de estas categorías, ya que experimentan atracción sexual y emocional por personas de sexos diferentes en algún momento de sus vidas. A falta de un término mejor, se les llama bisexuales, aunque muchas personas prefieren llamarse a sí mismas “pansexuales”, “no preferenciales”, “ambisexuales”, u “omni-sexuales”.

Dentro de la tradición occidental, se suele dar carta de naturaleza a la bisexualidad desde la antigua Grecia pues, según las fuentes existentes, este tipo de relaciones eran practicadas incluso por los mismos reyes o gobernadores de Grecia (uno de ellos fue Alejandro Magno).

Aunque se ha observado en gran variedad de formas en todas las sociedades humanas de las que quede registro escrito, la bisexualidad sólo ha sido objeto de estudio serio desde la segunda mitad del siglo XX y aún hay desacuerdos sobre su prevalencia y naturaleza.

La bisexualidad es algo cada vez más frecuente en estos tiempos. A la mayor deshinibición de la gente se suman las ganas de probar cosas diferentes y nuevas experiencias en el campo del sexo.

Como ya hemos dicho, la bisexualidad consiste en tener sexo con personas de ambos sexos. Eso no convierte a la persona en heterosexual u homosexual por definición. Uno puede sentir ganas de probar nuevas experiencias sexuales sin tener sentimientos concretos hacia personas de ese sexo. ¿Hablamos entonces de sexo por sexo? No necesariamente. La bisexualidad se puede vivir como mera experiencia sexual o puede darse en determinadas situaciones que llevan a ella: extremo cariño por alguien, una velada pasada por alcohol y ganas de probar, sentimientos confusos, identidad sexual poco definida, por diversión o simplemente un cambio en la vida sexual.

Las estadísticas demuestran que es la época de universidad la que experimenta un mayor aumento de este tipo de relaciones. Con la sensación de libertad, las ganas de aprender cosas nuevas, la cantidad de gente que se conoce y el ambiente universitario, el caldo de cultivo para poner en práctica estas relaciones bisexuales está servido. Pero como todo, no se debe generalizar. Muchos encuentran en la bisexualidad su situación perfecta y la viven sin prejuicios.

¿Quién es bisexual?

La bisexualidad no tiene por qué ser algo permanente en la vida sexual de alguien. Puede ser algo pasajero, ir y venir, tener etapas o simplemente no ocurrir nunca. Podemos llamar a la bisexualidad una opción personal en cuanto a que uno puede elegir vivirla o no, pero no es algo determinante en el sexo de alguien. Los psicoterapeutas identifican varios tipos de bisexualidad, tal como se define por los deseos y experiencias sexuales. Ellos son:

• Bisexuales alternantes: pueden tener una relación con un hombre, y después de que la relación termina, pueden elegir una compañera para una relación posterior. Muchos vuelven a un compañero masculino.

• Bisexuales circunstanciales: principalmente heterosexuales, pero elijen parejas del mismo sexo sólo en situaciones en las que no tienen acceso a parejas del otro sexo.

• Bisexuales de relación concurrente: tienen una relación primaria con un solo género, pero tienen relaciones ocasionales o secundarias con personas de otro género al mismo tiempo.

• Bisexuales condicionales: son heterosexuales o gays, pero cambiarán a una relación con otro género para obtener beneficios financieros, de trabajo o para un propósito específico.

• Bisexuales emocionales: tienen relaciones emocionales íntimas con hombres y mujeres, pero sólo tienen relaciones sexuales con un género.

• Bisexuales integrados: tienen más de una relación primaria al mismo tiempo, una con un hombre y otra con una mujer.

• Bisexuales exploratorios: heterosexuales o gays, pero tienen sexo con otro género sólo para satisfacer la curiosidad.

• Bisexuales hedonistas: heterosexuales o gays, pero a veces tienen relaciones sexuales con otro género principalmente por diversión o simplemente por satisfacción sexual.

• Bisexuales recreativos: principalmente heterosexuales pero tienen relaciones sexuales gays cuando están bajo la influencia de drogas y/o alcohol.

Ventajas y desventajas de la bisexualidad

La bisexualidad tiene sus ventajas y desventajas. Veamos algunas de ellas, siempre teniendo en cuenta que es algo muy personal.

– La primera ventaja es la mayor variedad sexual que se puede experimentar al poder encontrar parejas de ambos sexos para llevarla a la práctica. El campo se amplía ante la posibilidad de ligar con un hombre y una mujer indiferentemente.

– La segunda ventaja podría ser la mayor variedad de posturas que se pueden probar, cantidad de experiencias y sensaciones.

– Como desventaja puede tener la promiscuidad, una mayor exposición a enfermedades de transmisión sexual. Esto por supuesto es extensible a la monosexualidad con muchas parejas, no necesariamente sólo para la bisexualidad.

El problema de la intolerancia

El problema principal al que se enfrenta la comunidad bisexual es la bifobia por parte de algunas personas, y que consiste en el rechazo hacia las personas bisexuales o hacia la bisexualidad misma. Según este punto de vista, las personas deben pertenecer obligatoriamente a heteros o a homos, ya que no es posible que a una persona le atraigan ambos sexos de la misma manera.

Este tipo de ataques pueden proceder tanto de homosexuales como de heterosexuales a los que les molesta que las personas bisexuales puedan adentrarse en sus comunidades respectivas. En cualquier caso se trata de un acto de intolerancia, ya que la bisexualidad es una orientación tan definida como las otras.

Famosos bisexuales

“Soy bisexual” fue la primera frase de Anna Paquin en una campaña en vídeo por los derechos homosexuales. Este anuncio sorprendió de tal modo a los seguidores de la estrella de “True Blood” que provocó la caída del sitio de la organización en internet. “No era que eso fuera un gran secreto”, declaró la actriz de 27 años al ser consultada de nuevo sobre su confesión. “Era una causa que apoyé de manera privada y no había tenido la oportunidad de hablar públicamente sobre eso de manera útil”.

Otras celebridades que comparten esta orientación sexual y que la han hecho pública son Lady Gaga, Drew Barrymore, Megan Mullally, Amy Winehouse, Jenna Jameson o Drea de Matteo, pero hay muchas más que han hecho pública esta información y seguramente muchos más que la mantienen en privado. Tampoco podemos dejar de lado a los chicos: David Bowie, Billie Joe Armstrong, Pete Doherty y Brian Molko son algunos de los representantes masculinos de la bisexualidad entre el famoseo.

Fuentes: tuguiasexualbuscarpareja

http://www.sexomail.com/boletin/articulo.php?id=243

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