El sexo en España.¿Cómo, cuánto, con quién?

PEPAMIRAVET

Querid@s,

Ya nos concoemos un tiempo, así que si les parece bien voy a empezara tutearles. A tutearos, vosotros ya lo hacéis conmigo.

¿Cómo nos lo montamos los españoles en la cama? No me refiero a los entresijos de los juegos de alcoba de cada cual (si te ponen mirando pa Cuenca, te va más el misionero de toda la vida o te quedas encandilado admirando un buen culo), hablo de si follamos poco a mucho, si somos de novios o no va más revolotear de flor en flor. No sé si saben, pero desde hace unos años España se encuentra entre los top 10 de frecuencia sexual. ¿Los primeros en encabezar el ranking? Los griegos, quiénes si no.

¿Con cuántas personas nos acostamos durante nuestra vida? Para todos los gustos encontramos en el territorio español, como en botica. No hay mayorías absolutas en este sentido y entre nosotros hay desde gente tradicional  (12%) que sólo tiene una pareja sexual en toda su vida hasta folladores natos a lo Julio Iglesias. Si damos un paso más encontramos esa parcela más casta y tradicional de la población que se comporta sexualmente de forma moderada y se abstiene de múltiples relaciones sexuales: un 18% de la población se ha acostado con un total de 2 o 3 parejas. Casi un 2% aún está por desvirgar.  En las antípodas de este insignificante porcentaje de vírgenes que habitan nuestro país se encuentran los folladores natos que mientras están vivitos y coleando mantienen relaciones sexuales con más de treinta personas (11%).

 

¿Qué os parece eso de acostarse con más de treinta personas en una vida? Ya me estoy imaginando a muchos de vosotros ojipláticos, indignados y pensando que, especialmente en el caso de las féminas, eso es de golfas, de fulanas, vamos una marranada. Pues he aquí una golfa, eso sí, con principios. Muchos pensarán que 30 es demasiado, pero gracias a Dios cada uno tiene la libertad y el derecho de pasarse por la piedra al numero de personas que quiera y le dejen, haciendo oídos sordos a esas voces que sólo critican e insultan. La gente se aburre demasiado en este país, lo tengo comprobado. Como el periodista Antonio Burgos que se ha cubierto de gloria con su miserable tuit a los deseos de buen viaje de Miguel Bosé a su titánica sobrina Bimba. “Buen viaje ¿dónde? Vaya con el laicismo de la moda del ‘donde quiera que esté”, comentaba el periodistaSerá mamarracho. Bimba, descansa en paz preciosa, dónde quiera que estés.

Pero volvamos a los 30. Pongamos de ejemplo a una chica soltera de 33 años que por decisión propia anda soltera (que no entera), por ejemplo, desde los 27. A ojo de buen cubero y sin pasarme, calculo que la media de parejas sexuales esporádicas de una mujer soltera en la veintena puede ser de 5 anuales. Que si una noche loca con un perfecto desconocido, que si una tarde de lluvia con un ex, que si un follamigo con el que repite de vez en cuando, que si un idilio de verano que al final no llegó a nada, que si un match de Tinder que no tuvo más remedio que acabar tirándose. Una media de una pareja sexual cada dos meses y medio. Creo que no es para tanto. Multipliquemos pues esas cinco personas por los seis años que lleva soltera = 30 parejas sexuales. ¿Golfa? No lo creo señores, no lo creo.

 

¿Cuánto lo hacemos?

El 40% de los españoles mantiene relaciones sexuales entre una y dos veces a la semana, según la página web de encuestas Encuestamos. Poca cosa. A estos les siguen las personas que practican sexo de tres a cinco veces cada siete días, un interesante 24,5%. Me congratula que al menos 1 de cada 4 folléis más que las veces que nos ha tocado ir a votar últimamente. Sólo un 7% lo hace todos los días. Si alguna vez me comprometo con alguien, estaré en ese 7%, os lo aseguro.

Quizá os habéis hecho la picha un lío con tantos datos y estadísticas, mejor contároslo así.

Statista

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

http://blogs.20minutos.es/el-blog-de-lilih-blue/2017/01/27/el-sexo-en-espana-como-cuanto-con-quien/

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La prostitución, ese “infame oficio”

PALLARÉS

David Lema

David Lema

Defendía Antonio Maura, un católico convencido, que para regenerar la sociedad había que organizarla según los comportamientos de los ciudadanos. Una premisa que le llevó, a principios del siglo XX, a proponer la regulación del juego y de la prostitución. El argumento, traducido, (demasiado zarrapastroso): si existe una fuerte oferta y una mayor demanda, hagamos lo posible para que la actividad se desarrolle en las mejores condiciones.
No fue Maura un iluminado en el asunto. En 1845, se instauró en Zaragoza un reglamento que obligó a las prostitutas a pasar un reconocimiento médico semanal (según ‘La prostitución en la España contemporánea’) para que no pudieran contagiar ninguna enfermedad. Se creaba así una especie de registro. Y cien años antes, el Conde de Cabarrús, que consideraba la prostitución un “infame oficio” (‘Cartas del Conde de Cabarrús al señor D. Gaspar de Jovellanos’), mantenía que había que restablecer “las mancebías” que se había cargado Felipe IV otros cien años antes porque la fornicación con rameras, en lenguaje de la época, era “inevitable”. A todos les preocupaba la sanidad pública, no las condiciones degradantes en las que se movían las prostitutas, y veían en la regularización la única forma de defenderla.
El PSOE quiere ahora “desmantelar la industria del sexo” multando a los clientes de prostitutas, prohibiendo los burdeles e introduciendo en el Código Penal “el proxenetismo lucrativo medie o no el consentimiento de la persona prostituida”. Con estas medidas, los socialistas pretenden sacar a un buen número de mujeres de la marginación y la delincuencia. Ardua empresa la de eliminar  una actividad  alegal que en España generó en 2010, según el INE, 3.783 millones de euros (el 0,35% del PIB). No está nada ‘mal’, contando que somos 46 millones de españoles…
Prohibir la prostitución es el camino más corto para agravar las inhumanas situaciones en las que trabajan la mayoría de las mujeres (sí, trabajan, así lo sentenció un juez de lo social de Barcelona este año que reconoció derechos laborales)  y el camino más largo para erradicarla. Pues si la mayoría de las prostitutas ya se sienten al margen del engranaje de la sociedad, criminalizar a lo que se dedican, forzosa o voluntariamente, las pondrá, todavía más, a los pies de las mafias.
Ponerle coto a pecho descubierto y a la fuerza a una actividad que se basa  en obligar a las mujeres (según varios informes, un 80%) a prostituirse es imposible. Ojo al dato, los mismos documentos revelan que a un 20% de ellas nadie las fuerza, lo que tampoco implica que lo hagan a gusto, aunque las haya también.
Con este enrevesado panorama, el único camino -aunque largo- para mejorar la vida de las prostitutas y el único para acabar con la prostitución -más largo todavía- parece ser su regularización. Para empezar, se otorgaría a las mujeres que de forma voluntaria quieren ofrecer servicios sexuales protección social y jurídica (firmar contratos, cotizar a la Seguridad Social y pagar impuestos). Un tramo recorrido. Por otro lado, habría que sacar legalmente esta ya ocupación profesional de las calles.Desplazar la prostitución a locales acondicionados acabaría con buena parte del hábitat de las mafias. Todo esto sería humo si no va acompañado de un severo control de los clubes de alterne y, aunque sea obvio, la persecución de los proxenetas.
Decía Cabarrús: “Un desorden funesto, pero casi inevitable, mientras no se atajen sus principales causas”. Para todo lo demás, moralinas e hipocresía.

@davidlema_perez

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/fueradelinea/2015/10/20/la-prostitucion-ese-infame-oficio.html

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10 fantasías sexuales de mujeres para realizar antes de morir

Las fantasías eróticas son una parte muy importante dentro de la sexualidad de una mujer. Hablamos de aquellas imágenes o deseos en el ámbito sexual que provocan excitación y predisponen al sexo. Son una forma muy saludable de vivir la sexualidad.

Tener fantasías sexuales no implica expresamente la necesidad de llevarlas a cabo pero si eres capaz de hacerlas realidad te habrás ganado el cielo, significa que has vivido tu sexualidad de forma plena.

 

 

El 80% de las mujeres tienen fantasías durante sus relaciones sexuales con la pareja. Este dato es todavía más alto cuando hablamos de masturbación ya que el 90% de las ellas usan ese tipo de imágenes o deseos para disfrutar en sus momentos de auto placer.

Te presentamos una lista de las 10 fantasías más recurrentes en mujeres:

1. PAPEL DE SUMISA – Hablamos de ceder al control y poder de un hombre que te domine asumiendo el papel de sumisa durante la relación sexual. Actualmente está muy de moda a raíz del fenómeno de 50 sombras de Grey y existen hasta Kits específicos como estos para llevar a cabo esta fantasía sexual. La mujer accedería a recibir órdenes e incluso a disfrutar del placer que produce el dolor moderado.

2. SEXO RÁPIDO CON UN DESCONOCIDO – Es una fantasía que a las mujeres les cuesta confesas. Un estudio realizado a más de 3000 mujeres determinó que un 60% de ellas tiene esta fantasía sexual. Lo que le atrae a la mujer es que un hombre no pueda resistirse a sus encantos y tenga la necesidad de arroyarla para tener sexo de forma descontrolada.

3. EXHIBICIONISMO – Lo que atrae es la idea de ser observada mientras mantiene relaciones sexuales, ya sea en un lugar privado pero visible a través por ejemplo de una ventana o directamente en un lugar público. Otra modalidad es la de ser grabada en video y que luego la pueda ver otra gente.

4. SEXO LÉSBICO – Tener esta fantasía sexual no implica para nada que seas lesbiana. La idea de disfrutar de una experiencia con alguien del mismo sexo en muchas ocasiones responde únicamente a una curiosidad más sexual, una nueva forma de vivir tu sexualidad. El sexo entre mujeres va muy ligado a las caricias y juegos preliminares, cosa que a menudo falta en las relaciones heterosexuales.

5. SEXO GRUPAL – Existen infinitas variantes. Puede tratarse de realizar un trío con dos hombres, con un hombre y una mujer o incluso tener sexo con varias personas a la vez. La fantasía responde a la idea de ser estimulada de forma especial, en ocasiones ser penetrada por más de un hombre u hasta al hecho de ofrecer placer de forma diversa.

6. PAPEL DE DOMINADORA – En este caso nos referimos a tomar el control de la situación, a decidir en casa momento lo que hacer en la cama o lo que quieres que haga tu amante para ti. Puede tratarse tanto de ofrecer placer como de recibirlo, pero siempre dominando la actividad sexual.

7. SEXO CON FAMOSOS – Es muy simple, son fantasías sexuales que aparecen resultado de la atracción sexual por alguna celebridad. Encuentras tan atractivo o atractiva a alguien que fantaseas con estar en la cama con esta persona.

8. FANTASÍAS EN PAREJA – Hablamos de cualquier actividad que implique tener sexo con tu pareja. Puede ser un juego de rol con disfraces o lencería sexy; usar algún juguete sexual en la cama; o realizar alguna locura que os apetezca a los dos.

9. REVIVIR TIEMPOS PASADOS – En estas fantasías sexuales nuestra mente viaja al pasado y tiene encuentros con algún ex novio o algún ligue de una noche. Nos gustaría repetir aquellos momentos en los que disfrutamos tanto del sexo.

 10. VOYERISMO – Te excita la idea de ver a otras personas teniendo sexo. Las fantasías son muy variadas, desde querer estar en la misma habitación mientras dos conocidos tienen sexo hasta mirar por un agujero de escondidas a durante un encuentro sexual.

¿Cuántas de estas fantasías sexuales has usado para excitarte? Y yendo más allá, ¿cuántas has realizado y cuántas te atreverías a probar? Depende de ti que tus fantasías sexuales queden sólo en eso o se conviertan en realidad. Todas las opciones son buenas, tanto si quedan simplemente como fantasías como si consigues escribirlas en tu currículum sexual.

– See more at: http://www.sensualove.com/blogs/noticias/19101795-10-fantasias-sexuales-de-mujeres-para-realizar-antes-de-morir#.VdsRw_ntmkoP

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Tenemos chico nuevo en el trabajo más antiguo del mundo

Por Nayra Marrero, (@nayramar)

Vivimos en un sistema económico injusto marcado por la desigualdad. En esas franjas que se crean y que abren las entrañas de la vida de mucha gente, se cuelan crueldades y fraternidades, se forjan ayudas y abusos, desventuras y superaciones.

Vivimos cada día más lejos del Estado de bienestar que nos prometía un paraguas con el que capear las tormentas, aunque fuera el tramo que nos faltaba hasta llegar al portal. Para quienes tenían a dónde volver, quizá la lluvia no ha empapado demasiado pero en muchos los charcos se han instalado en sus mismos huesos.

El otro día conocí a un chaval polaco recién aterrizado en Madrid. No dominaba el idioma ni eligió la ciudad por su amor a la cultura española: vino porque aquí residía un amigo de la infancia que le guarecería al menos de forma temporal. Estudió música pero en el Londres del que partió las clases que daba sólo le daban para cubrir algún gasto puntual, vivía mantenido por un señor que un día se cansó de tenerlo a su lado.

Vino a Madrid a vivir como su amigo, mantenido no por uno sino por varios señores, mayores o jóvenes, que paguen por tenerlo cerca, como hacía su pareja anterior. Vino a Madrid a sobrevivir, a ser chapero, a ser uno más de la lista de los que no le interesan a nadie.

Dos hombres tienen sexo en un coche. Foto de 20minutos.es

Aquí no tenemos trabajo, hay cuatro millones y medio de personas en situación de desempleo; tenemos un sistema de protección social “claramente ineficaz”, según un informe de la Comisión Europea, y una miopía supina en lo que se refiere al trabajo sexual.

Este chico vino a Madrid a prostituirse, a ofrecer servicios sexuales por dinero, pero no a vender su cuerpo: eso ya lo había hecho en Londres donde dependía de un tipo que controlaba su vida al completo. Su amigo le decía que jugarse todo a una carta era un peligro, así que ahora prefiere muchas apuestas pequeñas que le permitan decidir sus propias líneas rojas.

Este chico vino a Madrid a buscarse un presente, ya veremos qué le depara el futuro. Sabe que tiene que aprender a moverse por esta ciudad que no le quiere, en el vaivén de su hipocresía y sus moralinas; entre la transparencia de quien no le va a mirar y los ojos de quienes le buscan.

Nadie le obliga a hacer lo que hace, o quizá lo hagamos todos. En este sistema en el que todo se compra y se vende hay quienes creen que el sexo es un producto más y su precio lo marca el mercado. Como en todo, cuantos menos posibilidades de organizarse y menos derechos, más posibilidades de explotación. Hace sólo unos días celebramos el Día de las y los Trabajadores, ese día que conmemora la lucha por los derechos laborales y que nunca se fija en quienes trabajan en ciertas calles, en ciertos pisos, en ciertos locales, ofreciendo placer a cambio de dinero. Fantasmas de todos los tiempos.

 

Si a alguien le interesa mirar por la mirilla y cuestionarse los lugares comunes, el próximo fin de semana tiene una oportunidad en las Jornadas sobre Derechos Humanos, trabajo sexual y trata que organiza el colectivo Hetaira en Madrid.

 

Tenemos chico nuevo en el trabajo más antiguo del mundo

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Legalizar la prostitución

Pasadas las elecciones nos olvidaremos del tema y las cosas seguirán como siempre


Enrique Arias Vega

Uno de cada cuatro españoles reconoce que alguna vez ha ido de putas; tantos, al menos, como han acudido a un estadio de fútbol.

Ya ven si el tema resulta sociológicamente importante. Aun así, nuestros dirigentes le dedican a la prostitución un silencio como si no existiera, escandalizándose sólo esporádicamente ante la trata de blancas y otros crímenes conexos con el comercio carnal.

Sin embargo, ha bastado con que el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, proponga legalizar la prostitución para que se alcen una serie de voces hipócritas diciendo que eso envilecería la situación de la mujer: ¿es que no existe la prostitución masculina?, ¿o acaso ésta enaltece a los chaperos y gigolós en vez de degradarlos?

Para rebatir esa propuesta -aunque no sé si de verdad se trata de combatir a la prostitución en sí misma- surgen otras ideas, como la del socialista Antonio Miguel Carmona, de castigar a los clientes que soliciten trato carnal en las calles. No sé si el hombre se habrá parado a pensar que ésa es una manera de condenar a los pobres, ya que los otros disfrutan de salones privados, hoteles y servicio a domicilio con tarjetas de crédito.

Y es que nuestros políticos piensan poco, tanto sobre este asunto como sobre cualquier otro. A lo mejor, si se regulase el sector habría más higiene, sus trabajadores tendrían más derechos, mejores salarios y prestaciones sociales, desaparecerían chulos y macarras, se evitaría el secuestro de personas y hasta se cobrarían más impuestos, sí: también a Al Capone se le detuvo por evasión fiscal, así que ojo al parche.

Lo malo es que pasadas las elecciones volveremos a olvidarnos del tema y las cosas seguirán como siempre: existiendo, pero como si no existieran, ni legales, ni ilegales. O sea, la caraba.

http://www.diaridetarragona.com/opinion-&-blogs/41194/legalizar-la-prostitucion

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¿Se trata de la Trata, de la prostitución, de las dos o de ninguna?

“El problema no es que algunas mujeres tengan que vender los servicios de su vagina y unos minutos de ficción pasional para ganar dinero, el problema es que tenemos que siempre vender algo para poder sobrevivir”.

Magui Lopez

Foto: notiese.org.

Enseñamos a lxs niñxs a jugar a las “7 diferencias” cuando son pequeñxs. Les solicitamos que aprendan a distinguir una cosa de la otra, por sus grandes, medianas o pequeñas características distintas. Sin embargo, de adultos, usamos la estrategia contraria como forma de debate público. Mezclamos todo, intentando pasar todo como lo mismo. Algo así sucede en las campañas mediáticas que superponen, equiparan y confunden Trabajo Sexual (prostitución, prestación de servicios sexuales, intercambio de sexo por dinero, putas de profesión, etc.) con Trata (que en realidad sería Trata de Mujeres con fines de explotación sexual, porque la trata es un fenómeno amplísimo del cual esta específica es una parte).

Las “putas” incomodan. Parece que no “se dieron cuenta” que lo que hacen está mal, tanto para los centros de opinión de izquierda como de derecha, los religiosos como los ateos. Son las “putas” el problema, escucha una en debate televisivos, no el sistema patriarcal y el capitalismo, sino ellas; o porque no quieren “cerrar las piernas”, o porque atentan contra la moral cristiana, o porque son “funcionales a la trata” (a pesar que muchas de las trabajadoras sexuales organizadas han planteado sólidas razones para considerar que ellas mismas pueden ser denunciantes de caso de trata porque quién mejor que ellas para saber dónde y desde cuándo hay mujeres esclavizadas sexualmente en el ambiente).

En este purismo errático en el que nos enredamos, olvidamos que el problema no es que algunas mujeres tengan que vender los servicios de su vagina y unos minutos de ficción pasional para ganar dinero, el problema es que tenemos que siempre vender algo para poder sobrevivir.

Porque el problema es que un grupo de gente se debate entre trabajos que incluyen 1) alienantes 9 horas de oficina y 2 horas yendo y viniendo de allí, 2) gente a la que propiciar cuidados, porque las mujeres, por familia o por salario, tenemos que hacernos cargo de niñas y niños, ancianas y ancianos, enfermas/os y postrados y cuidarlas/os, alimentarlas/os y darles todo lo que el ser humano necesita para vivir (que también incluye afecto, palabras y gestos de demostración de amor, etc.), 3) casas o edificios que limpiar; 4) hospitales que desinfectar. Porque el porcentaje de gente que puede elegir entre hacer ocio el 60% del día y luego un 40% de lo que le gusta es muy escasa y del que puede elegir vivir de lo que más disfruta hacer, o viajar en vez de trabajar es incluso radicalmente menor.

Porque a nadie le pone nervioso que en algunos locales o restaurantes las mujeres deban atender en culo, o con escotes enormes, o vestidas de conejitas hot. NO, eso no ataca nuestro errático y raro moralismo progre de izquierda.

Las “putas” lo hacen. Porque necesitamos encontrar un chivo expiatorio que duela menos que aceptar que todo el sistema capitalista se ensaña con las mujeres, porque ganamos menos, porque trabajamos de peores cosas, porque tenemos más responsabilidades laboral, porque nos acosan en el trabajo, porque tenemos menos acceso a trabajo que los hombres porque “podemos quedar embarazadas”.

Es mejor culpar a aquellas que encontraron su forma de ganar dinero haciendo algo que eligen por sobre cosas que no eligen (sí, puristas morales, entendamos que eligen eso por sobre otras cosas que prefieren no hacer, porque son personas adultas seleccionando opciones en una lista de opciones escasas). Necesitamos pensarlas malas y caga hogares (en el peor de los casos) o aniñadas e idiotas o simplemente “víctimas de la trata”.

No, las mujeres que venden servicios sexuales no son víctimas de la trata. Las víctimas de trata no venden sexo, son esclavizadas. No son trabajadoras sexuales, son esclavas. Las trabajadoras sexuales (con todas las restricciones que este sistema económico implica) eligen hacer eso que hacen por sobre otras variables.

Y si se entendiese la diferencia y se viese a las primeras como mujeres libres (dentro de las posibilidades que este sistema nos da), se podría incluso pensar en alianzas estratégicas para que ellas mismas señalen a los culpables de la trata de mujeres con fines de explotación sexual (que por favor, dejen de ser tan ingenuas/os, los culpables están cómodamente acomodados en despachos en los que estas mujeres limpiarían si no fuesen “putas”). El Estado lleva multimillonarias y generalmente inútiles políticas anti-trata que vulneran más a las no-tratadas y no soluciona la situación de esclavitud a la que son sometidas las sí-tratadas. Muchos brazos de ese mismo Estado están involucrados en que la trata siga existiendo. No son las trabajadoras sexuales las culpables.

Hace poco me preguntaron si yo estaba de acuerdo con el trabajo sexual como algo empoderante. Dije que NO, que no creo que el trabajo en este sistema de explotación empodere (ninguno de ellos) y en el caso del trabajo sexual, que en su amplia mayoría es prestado por mujeres a hombres, tampoco (porque queda atravesado por la dominación capitalista y patriarcal, como otros trabajos). Dije que me preocupa que hay parámetros de belleza y de clase que divide al trabajo sexual (todxs sabemos de la división entre “las putas vip” o “putas escort” –más “bellas”, con mayor “nivel”- y las “putas de la calle o del bulo” –más “guarras”, “menos cultas”, más “grotescas”). Así como también me preocupa la división dentro de una empresa entre hombres y mujeres sólo por el género, como me preocupa que las mujeres más “bellas” encuentren más trabajo que otras menos “agraciadas” sólo por portar una estética preferencial en este sistema bellocrático, como me preocupa la peor paga a la mujer, como me preocupa que sea sometida a situaciones incómodas de parte de sus pares masculinos, como me preocupa que la mujer haga los trabajos de cuidado reproductivo hogareño (o extrahogareño) y sea casi la monopólica dadora de afecto.

Dónde las “putas” ponen su vagina o qué ponen dentro de ella, no es algo que me resulte de interés. Seguramente en otro sistema, ellas no tendrían que hacer eso por dinero para vivir, como yo no tendría que estar 9 horas delante de una computadora, el editor de este diario no tendría que estar corrigiendo artículos todo el tiempo, etc., etc., etc.

Aunque no sabemos cómo sería en otro estado de cosas, sabemos cómo es en este. Y en este, la insistencia purista religiosa-encubierta de confundir trata con trabajo sexual (o prostitución o prestación de servicios sexuales o como quieran llamar) es funcional a que nada cambie. Asimismo, insistir en que si negamos la realidad no existe, hace que mujeres que trabajan cotidianamente en esto se vean expuestas a más violencia, más estigma y más discriminación tanto de las instituciones públicas, como de las mal llamadas “fuerzas del orden”, como de otros hombres que fungen de proxenetas, como de la misma sociedad (no es extraño enterarse que una mujer trans trabajadora sexual fue agredida o que una mujer trabajadora sexual fue echada a patadas de un lugar al grito de “puta de mierda”).

Dejamos para otro día el desarrollo de la categoría puta, que me parece que amerita un tratamiento especial. Quizás, por hoy, tendríamos que empezar solo por entender que esas mujeres tienen derechos, porque existen y son humanas. Que por más que neguemos la realidad, eso no la hace desaparecer (como negar el aborto y dejar que sigan muriendo mujeres, preferentemente pobres… negar el paco y dejar que los pibes de la villa se sigan destruyendo con eso… negar a las “putas” y dejar que la policía abuse de ellas o que no tengan un servicio de salud acorde a sus necesidades o no tengan seguros de retiro).

Sí, es incómodo pensar en esto. Capaz podríamos volver a los ejercicios de la infancia y pensar en las 7 diferencias. Antes solía ser divertido, quizás ahora es incómodo, pero pedagógico.

 

*Integrante del Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

http://ea.com.py/v2/blogs/se-trata-de-la-trata-de-la-prostitucion-de-las-dos-o-de-ninguna/

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Diccionario del Sexo y el Erotismo

La obra de Félix Rodríguez recoge más de 250 voces alusivas al «pene» y más de 200 a la «vagina»

Diccionario del Sexo y el Erotismo

Rohit Chawla homenajea a Klimt

Ya hace cuatro años fue pionero en su materia al registrar el léxico que emplean gais y lesbianas. Ahora Félix Rodríguez, catedrático de Filología Inglesa de la Universidad de Alicante, ha publicado el «Diccionario del sexo y el erotismo» (Alianza Editorial), en el que se adentra en un mundo más explorado por la lexicografía aunque no por ello fácil de abarcar.

Con un afán exhaustivo, el lingüista ha hecho un registro de voces tan pormenorizado que su obra consta de más de mil páginas y unas 6.200 voces. El del sexo es un campo semántico que se renueva tan rápidamente que hay que estar atento para recoger las expresiones del argot y sortear los tabúes que entraña la materia.

Félix Rodríguez ha buceado en el magma que representa Internet en busca de acepciones desconocidas y ha salido airoso del empeño.

De la imaginación de los hablantes para crear nuevos términos sexuales da fe este diccionario, aunque también Rodríguez confirma el acta de defunción de algunas palabras, como el de «mujer pública» para referirse a la prostituta.

«El mayor aporte al vocabulario erótico, como ocurre con el argot en general, proviene de los jóvenes. Y ellos son los que tienen más tiempo de ocio y están más inmersos en la cultura digital, convirtiéndose en usuarios habituales, cuando no adictos, a foros y blogs donde expresan de forma más libre y espontánea sus emociones y sus obsesiones relativas al sexo», comenta Félix Rodríguez.

Por ejemplo «’follamigo/a’ y su precursor ‘amigo/a con derecho a roce’ son testimonio de una época reciente en la que se palpan mayores libertades en el campo del sexo». Asimismo, ‘toy boy’ y ‘(mujer) pantera’, ‘puma’ (o en expresión inglesa, ‘cougar’) reflejan la desinhibición creciente sobre todo de la mujer ante el emparejamiento con jóvenes muy por debajo de su edad

Por último, el escritor explica que su diccionario recoge más de 250 voces para «pene», más de 200 para «vagina», y más de 150 para «acto sexual».

http://www.abc.es/20120415/cultura-libros/abci-diccionario-sexo-erotismo-201204150933.html

LIBROS
El idioma del sexo
15.04.12 – 08:06 – ANTONIO PANIAGUA | MADRID

El idioma del sexo

El autor Felix Rodríguez. / Archivo

Félix Rodríguez, autor de un diccionario sobre el erotismo, sostiene que el mayor caudal léxico sobre esta materia es aportado por los jóvenes
Su obra recoge más de 250 voces alusivas al “pene” y más de 200 a la “vagina”
Ya hace cuatro años fue pionero en su materia al registrar el léxico que emplean gais y lesbianas. Ahora Félix Rodríguez, catedrático de Filología Inglesa de la Universidad de Alicante, ha publicado el ‘Diccionario del sexo y el erotismo’ (Alianza Editorial), en el que se adentra en un mundo más explorado por la lexicografía aunque no por ello fácil de abarcar. Con un afán exhaustivo, el lingüista ha hecho un registro de voces tan pormenorizado que su obra consta de más de mil páginas y unas 6.200 voces. El del sexo es un campo semántico que se renueva tan rápidamente que hay que estar atento para recoger las expresiones del argot y sortear los tabúes que entraña la materia. Félix Rodríguez ha buceado en el magma que representa Internet en busca de acepciones desconocidas y ha salido airoso del empeño. De la imaginación de los hablantes para crear nuevos términos sexuales da fe este diccionario, aunque también Rodríguez confirma el acta de defunción de algunas palabras, como el de ‘mujer pública’ para referirse a la prostituta.
PREGUNTA: Muchas expresiones y locuciones están preñadas de humor. ¿El léxico erótico es propenso a la comicidad?
RESPUESTA: Sí, porque el léxico erótico tiene un gran componente de argot, y la motivación del argot, cuando no es críptica, suele basarse mucho en el humor, por lo que son frecuentes los juegos verbales, basados en la rima y en la búsqueda de imágenes creativas e ingeniosas, como para sorprender a los amigos y demás interlocutores. Una expresión como ‘gaviota’, empleada para referirse a una prostituta que presta servicios sexuales a marineros, y usada en el pasado para referirse a las que “seguían” a la Flota Norteamericana del Mediterráneo, de puerto en puerto, es una metáfora muy plástica y expresiva. Y no menos cómicas e imaginativas resultan otras más recientes, como ‘casquillo’ y ‘bombilla’, empleadas por algunos jóvenes extremeños para aludir a los órganos genitales femenino y masculino, pues de su unión resulta la llama que enciende la pasión amorosa.
P: ¿Internet es un filón del vocabulario erótico?
R: Sí, porque el mayor aporte al vocabulario erótico, como ocurre con el argot en general, proviene de los jóvenes. Y ellos son los que tienen más tiempo de ocio y están más inmersos en la cultura digital, convirtiéndose en usuarios habituales, cuando no adictos, a foros y blogs donde expresan de forma más libre y espontánea sus emociones y sus obsesiones relativas al sexo. Además, la proliferación de anuncios de contactos, tanto de jóvenes y adultos, es estimulada por la condición del anonimato de sus autores, lo que contribuye a un argot sexual más imaginativo al tiempo que se nutre con expresiones picantes y soeces.
P: ¿Hay algún neologismo que haya tenido especial fortuna en estos últimos años?
R: Sí, sí, claro, por ejemplo ‘follamigo/a’ y su precursor ‘amigo/a con derecho a roce’ son testimonio de una época reciente en la que se palpan mayores libertades en el campo del sexo. Asimismo, ‘toy boy’ y ‘(mujer) pantera’, ‘puma’ (o en expresión inglesa, ‘cougar’) reflejan la desinhibición creciente sobre todo de la mujer ante el emparejamiento con jóvenes muy por debajo de su edad, un hecho insólito y no muy bien visto en el pasado.
P: ¿Ha abandonado el diccionario de la RAE la pudibundez que se le atribuía hace unos años?
R: Los diccionarios generales, incluido el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), cada vez son más receptivos a los nuevos tiempos y en consecuencia dan entrada a un mayor número de voces que expresan conceptos tabuizados, tipificándolas con las marcas de vulg. (‘vulgar’), jerg. (‘jergal’), despect. (‘despectivo’) y malson. (‘malsonante’), según los casos. Baste citar como testimonio, por ejemplo, el que entre las designaciones de la homosexualidad femenina, un léxico referido a un grupo social fuertemente estigmatizado, figuran ‘bollera’ y ‘tortillera’ como sinónimos de “lesbiana” en el DRAE-2001 mientras que su edición anterior, de 1992, no las recoge. Lo mismo ocurre con voces como ‘cunnilingus’ y ‘felación’, incorporadas en la última edición.
Delicadeza y subterfugios
P: ¿Supongo que para “pene”, “vagina” y “acto sexual” habrá una infinidad de sinónimos difícil de plasmar para un lexicógrafo?
R: Sí, la verdad es que sorprende el cúmulo creciente de voces y expresiones utilizadas para tales conceptos, explicables porque sus hablantes las utilizan con una doble motivación, aludiendo a ellas con delicadeza y subterfugios verbales en forma de eufemismos, o bien haciendo gala de un lenguaje soez y provocador. Así se explica que mi diccionario recoja más de 250 voces para “pene”, más de 200 para “vagina”, y más de 150 para “acto sexual”. Claro que esto me ha sido posible por tratarse de un diccionario especializado donde he abordado el amplio campo del sexo y el erotismo de manera monográfica y cuasi exhaustiva, mientras que a los diccionarios generales de la lengua, por cuestiones de espacio y de metodología, no les sería permitido.
P: En el diccionario académico ‘puto’ no tiene la acepción de prostituto, que sí aparece en el suyo. ¿Hay vestigios sexistas en el DRAE?
R: ‘Puto’ es una variante menos fina que ‘prostituto’, pero quizá por herencia del pasado, se suele asociar con la homosexualidad, pero no de manera exclusiva, como hace el DRAE. Hoy día las relaciones sexuales, tanto las establecidas de manera legítima o legal, como las de tipo mercenario (prostitución) suelen ser ambivalentes, sin distingos de orientación sexual. Por eso, respondiendo a su pregunta, sí se observan vestigios sexistas en la Academia cuando carga las tintas en una determinada dirección, homosexual o heterosexual. Así, la “promiscuidad” es definida como ‘convivencia con personas de distintos sexo’ y el “adulterio” como ‘ayuntamiento carnal voluntario entre persona casada y otra de distinto sexo que no sea su cónyuge’. Ni la orientación ni el lenguaje utilizado son muy acertados, pues se impone una descripción más aséptica y genérica, acorde con los tiempos actuales. Aunque la Academia ha hecho tremendos esfuerzos por ‘aggiornarse’ y lo va consiguiendo progresivamente en respuesta a voces que claman contra su tradicional sexismo, aún quedan vestigios todavía más evidentes. Así, ‘casquivana’ en su edición 22 es ‘mujer que no tiene formalidad en su trato con el sexo masculino’, cuando requiere una referencia genérica, a ambos sexos, aunque en algún caso pueda señalarse a continuación, como hace el ‘Diccionario del Español Actual’ (DEA) de Manuel Seco, que frecuentemente se aplica a la mujer. Más llamativa es la acepción que da a “callo” todavía en la edición 22, ‘mujer muy fea’, cuando puede comprobarse que las mujeres también se refieren con ese epíteto a los hombres poco agraciados.
P: ¿El lenguaje erótico también sufre la infiltración de lo políticamente correcto? Por ejemplo, cada vez más se utiliza el término de ‘trabajadoras del sexo’ para referirse a las prostitutas.
R: A pesar de la mayor libertad en el campo del sexo en la época actual, subsiste en muchas personas un sentimiento de pudor y delicadeza al tratar estas cuestiones, de ahí la proliferación de expresiones políticamente correctas, especialmente las alusivas a conceptos relacionados con la orientación sexual y los derechos de la mujer. De este modo se imponen, sobre todo en documentos escritos y en un contexto formal, términos más asépticos y neutros como ‘trabajadoras del sexo’, pues ‘prostituta’ resulta demasiado explícito en sus connotaciones. ‘Trabajadoras del sexo’ hace alusión al mundo del trabajo, lo que le hace más aceptable para las personas progresistas que abogan por la legalización de la prostitución, y es además más genérico e inclusivo, pues comprende no sólo a las prostitutas, sino a todos cuantos trabajan de algún modo en el oficio y en la industria del sexo, como la madama que regenta un burdel, las actrices porno, las teleoperadoras de líneas eróticas, ‘strippers’, etc. Y lo mismo ocurre con trabajadores del sexo, que puede abarcar al proxeneta y al chapero, sin olvidar al más ennoblecido ‘gigoló’.
Argot homosexual
P: ¿Qué argots son especialmente fecundos en la aportación de vocablos a su diccionario?
R: Llaman la atención la prostitución y el argot homosexual, tanto el gay como el lésbico, pues, en la medida en que se han desenvuelto tradicionalmente en un ambiente marginal y han sido y continúan siendo objeto de tabú por parte de la sociedad biempensante, son muy dados a la creación de nuevas palabras. También, dentro de áreas más convencionales, cabe señalar el argot juvenil, especialmente el desarrollado en torno al tema de las relaciones amorosas.
P: ¿Ha sido superado el ‘Diccionario Secreto’ de Camilo J. Cela por otros autores?
R: El ‘Diccionario Secreto’, publicado en 2 tomos en 1968 y en 1971, es una obra que Cela llevó a cabo por su talante iconoclasta y provocador, y en un contexto marcado por la dictadura y con los españoles hambrientos de libertades, de manera destacada en el terreno sexual. El diccionario rompió moldes en el panorama de la lexicografía, y, dado lo oportuno del momento y el renombre del escritor, alcanzó en seguida una enorme difusión. Ahora bien, su formato no resulta del todo manejable por incluir extensas comparaciones con otras lenguas y estar ordenadas sus voces alfabética y conceptualmente al mismo tiempo. Además, muchas de ellas son de uso hispanoamericano y tienen un sabor literario y antiguo, por lo que no resulta del todo práctico para el lector común. Y en cuanto a su autoría, ésta no fue única ya que contó con varios —que yo sepa, al menos tres— inconfesados colaboradores. En cambio, el diccionario que yo he elaborado, de manera individual, se refiere únicamente al español peninsular de las últimas seis décadas, y con sus 6.200 voces ofrece la más extensa y actualizada recopilación en torno al sexo, el erotismo y la sexualidad en nuestra lengua, tal y como aparecen en los medios de comunicación y en el habla diaria.
P: ¿El inglés influye mucho en el campo semántico de lo erótico?
R: En las últimas décadas, conforme el inglés ha ido cobrando arraigo como segunda lengua en los programas de enseñanza española, y reforzando su papel como lengua franca en las comunicaciones internacionales, se ha dado entrada a muchas expresiones en este campo. Unas veces, por el aura y la mayor elegancia que confieren al lenguaje (‘sex-shop’, ‘petting’, y’ stripper’); otras, por el manto eufemístico con que se cubren voces alusivas a conceptos tabú (‘spanking’, ‘swinger’, ‘topless’), al tratarse de una lengua con un vocabulario de morfología más exótica y menos transparente para el hablante común. Y además, en ambos casos suelen ser más breves que sus equivalentes españolas.

http://www.diariosur.es/rc/20120415/cultura/idioma-sexo-201204140138.html

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¿Podrá la Navidad desbancar al porno en las búsquedas de Google?

Durante solo unos días los deseos navideños desbancan a las búsquedas de pornografía en internet. ¿Ocurrirá este año lo mismo?

¿Podrá la Navidad desbancar al porno en las búsquedas de Google?

Para unos será un milagro. Para otros, una consecuencia lógica. Quizás una moda pasajera. Pero lo cierto es que esta Navidad, una vez más y por sólo unos días, las páginas de sexo pueden ser las más buscadas en internet.

¿Podrá la Navidad desbancar al porno en las búsquedas de Google?

¿Podrá la Navidad desbancar al porno en las búsquedas de Google?

Las búsquedas de pornografía en internet aumentan, sin prisa pero sin pausa, año a año desde que el sexo es sexo e internet es internet. Pero hay un periodo en el que el rey de la red es destronado por los buenos deseos y Papá Noel. Durante estas fechas, “Christmas” recibe más visitas que “porno”. Así ha ocurrido hasta ahora.

Este año, sin embargo, puede romperse la tendencia que se ha registrado al menos en los últimos siete años. Pese al espectacular aumento que registran estos días las visitas al sinfín de páginas sobre la Navidad, desde cómo hacer una felicitación hasta cómo enviar directamente una carta a Papá Noel o los Reyes Magos, el periodo navideño no ha empezado todo lo fuerte que algunos desearían.

Según las estadísticas recogidas por Google Trends, a estas alturas aún son más las visitas a páginas dedicadas al sexo y la pornografía que las que tienen una temática navideña, entre otras cosas porque las primeras han vuelto a batir este año su récord histórico de consultas por parte de los internautas.

Esta particular batalla, que se convierte cada año en la comidilla de los blogs especializados, es mucho más que una anécdota, ya que es una prueba indirecta de hasta qué punto la pornografía se ha adueñado de la red, cada vez con más búsquedas.

Vídeos navideños

Y eso a pesar de que –cualquier internauta ha podido comprobarlo en sus correos electrónicos- las páginas web que giran en torno a la Navidad son cada vez más sofisticadas. Las hay para todos los tipos, desde las que permiten una atención “personalizada” a cada niño por parte de Papá Noel o los Reyes Magos hasta las que facilitan incluso el envío –y respuesta- de las peticiones a Santa Claus.

También, cómo no, las que permiten realizar divertidos vídeos navideños vestidos de elfos o recrean la vida cotidiana de los encargados de que se cumplan los mejores deseos navideños. Esfuerzos todos ellos que, quizás por primera vez en la historia, pueden ser inútiles ante la dictadura del sexo en internet.

http://www.larazon.es/noticia/6989-podra-la-navidad-desbancar-al-porno-en-las-busquedas-de-google

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Un negocio anticrisis

Aunque sigue habiendo la misma demanda, ahora hay más chicas y servicios. | da

JOSÉ LUIS CÁMARA | SANTA CRUZ DE TENERIFE

“Soy Rebeca, una mujer de exquisita belleza y educación. Mi cuerpo es delicado y armonioso, que culmina en un rostro dulce, con hermosos ojos verdes. Una cita conmigo se compone de muchos matices, caricias, besos, miradas. Mi dedicación es completa, no sólo en la cama. Va a encontrar en mí una compañera cariñosa, inteligente, divertida y natural, ideal para compartir momentos de complicidad. Me considero una mujer apasionada, a la que le gusta dejarse llevar por el tacto de la piel de la pareja, poco a poco, disfrutando al máximo cada momento”.

Esta es la tarjeta de visita de una joven escort catalana, que un buen día decidió combatir la crisis compaginando su trabajo como secretaria con citas selectas y acompañamientos, sólo aptos para hombres pudientes.

Como ella, cientos de mujeres han optada por esta vía para escapar de la recesión, en uno de los pocos negocios que sobrevive al trance actual. No en vano, en España el mercado del sexo sigue facturando miles de millones de euros al año, merced a la dedicación de mujeres como Rebeca, que puede llegar a ganar 400 euros la hora.

Y es que, más allá de las mafias que trafican con personas y de las chicas que se dedican a la prostitución de calle para llegar a fin de mes, existe otro grupo de féminas que son escorts por vocación o mera diversión. Es el caso de Paula Vip, una acompañante profesional de ‘alto standing’ que lleva un lustro ejerciendo y gestiona, entre otros, una exitosa web, un foro y un blog donde aconseja a novatas en la materia.

“Un día oí en el telediario que las putas ganaban 200 euros diarios. ¡Con ese dinero pagaba el colegio de mi hijo! Mientras recogía los platos, me pregunté si sería capaz de hacerlo”, confiesa. “Yo no recomiendo a ninguna que se dedique a esto, porque es muy duro; y a las más jóvenes intento disuadirlas. Ahora bien, si veo que lo tiene decidido, lo que hago es darle algunos consejos sobre higiene y seguridad. Cuando una empieza es muy fácil que haya hombres que intenten aprovecharse de ti o que te veas en una situación de peligro”, subraya Paula, que trabaja como contable y, a pesar de su discreción, nunca se ha escondido para los medios.

Al igual que ella, Vanessa siempre tuvo claro que sólo se acostaría con hombres que tuvieran un alto poder adquisitivo. Para ello, publicó varios anuncios en prensa y en algunas páginas de Internet. En ellos se oferta como ‘modelo; sólo para hombres serios’. “No hago esto por placer ni vicio, sino porque necesito el dinero”, relata a este periódico. Por eso, cuando ahorre lo suficiente lo dejará y tratará de recuperar su antigua vida. Quizá lo consiga dentro de poco, ya que al mes puede llegar a ganar más de 3.000 euros.

Con sueldos así, la crisis sólo es, para muchas de estas mujeres, un titular en la prensa. Pese a todo, algunas reconocen haber llegado a este mundo empujadas por la recesión. Como Rebeca, una licenciada mileurista que empezó a trabajar como escort el pasado mes de junio. “No me daba para poder permitirme muchos caprichos, en una ciudad tan cara como Barcelona. Decidí probar por curiosidad, para vivir sin tener que estar mirando cada día mi cuenta corriente”, relata al DIARIO DE AVISOS.

“Mi tarifa es alta, así que no tengo demasiados clientes a la semana, dos o tres es lo normal; pero con eso estoy triplicando mis ingresos mensuales. Las chicas dicen que la crisis se ha notado muchísimo, que ahora los hombres miran mucho más su dinero. No sé si realmente es cierto o no, porque yo he entrado en este mundo en plena crisis, pero sí puedo decir que recibo llamadas cada día, aunque la mayoría son para informarse sobre mis servicios”, denota Rebeca, que ha viajado a Canarias en varias ocasiones por motivos de trabajo.

El negocio de la prostitución de lujo no es exclusivo de las mujeres. Cada vez son más los chicos que deciden ganarse un sobresueldo haciendo favores sexuales. Uno de ellos es Juan, brasileño de 26 años. Comenzó como stripper en discotecas y actuando en despedidas de soltera. Una vez decidió ir más allá, y se acostó con una de las mujeres para las que bailó, por la nada despreciable tarifa de 150 euros. Desde entonces, hizo de ello su profesión. “Suelo atender mujeres que engañan a sus maridos porque han sido engañadas, mujeres insatisfechas, casadas con hombres mayores, mujeres con dinero que se consideran feas, maduras solteras y hasta lesbianas”, expone Juan, que ha llegado a ganar 1.500 euros en un fin de semana. “No me gusta esta vida, pero la prostitución me da dinero rápido y fácil”, agrega el joven brasileño, que lleva un año trabajando en Canarias tras recorrer varios países y ciudades europeas.

“Hay muchos hombres que te piden una rebaja, algo que por principios y por no tener necesidad nunca he aceptado, pero sé que otras chicas sí que lo estén haciendo”, arguye la joven catalana, a la que localizamos en la web guiageisha.com, una red de blogs de escorts independientes que tiene cerca de diez mil visitas diarias.

En ella también se anuncia Alejandra, cuyas curvas de vértigo y fotos sensuales provocan colapsos en la Red. Tras casi un año en este negocio, asegura que en los últimos meses “el trabajo ha descendido”. “No sólo ha bajado el número de clientes, sino que también ha aumentado el número de mujeres que se dedican al escorting”.

“Tampoco es que haya menos demanda, pero sí más oferta, y además muchas escorts han reducido sus tarifas, ampliado sus horarios o sus servicios, al igual que hacen muchas tiendas o centros comerciales con las rebajas o las ofertas”.

Y es que, para ella, “una situación como la que atraviesa el país en la actualidad afecta a todos los sectores, incluso al del sexo de pago. Con matices, claro está. “Sí, hay crisis, pero creo que si dejara mi trabajo ‘normal’ en la oficina podría vivir sólo con lo que gano como escort; sin demasiados lujos, pero sin problemas”, concluye.

http://www.diariodeavisos.com/2011/12/10/actualidad/un-negocio-anticrisis/

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Cura estadounidense sale del armario durante una misa

Cura de estadounidense sale del armario durante una misaJim Swilley, pastor de la iglesia Megachurch en el condado de Rockdale (Georgia) quien hace poco se había divorciado de su mujer, reconoció abiertamente ser gay durante una de sus misas, para intentar de esta manera cambiar la actitud de la sociedad hacia la comunidad gay.

Swilley, padre de cuatro hijos, dijo su decisión de dar este paso se debía al considerable aumento de suicidios registrado entre los adolescentes gays.

“Sé que muchas personas piensan que, en la cuestión de ser homosexual o no, se trata de la propia elección personal de uno. Pero no es así”, comentó Swilley, que durante muchos años había mantenido la imagen del pastor ‘estereotipo’, con cuatro hijos y una mujer que trabajaba como su ayudante.

La mujer, Debye, comentó que su ex seguirá su propio lema religioso “personas reales experimentan un Dios real en el mundo real”. De ese modo, se enfrentó Swilley a su congregación diciendo que, aunque entendía que lo arriesgaba todo, estaba dispuesto a hacerlo “si eso pudiera salvar la vida de algún adolescente”.

Cura de estadounidense sale del armario durante una misa“Siendo yo padre, e imaginarme como un chico de 16, 17 años piensa en suicidarse… He pensado que ya era hora de que alguien dijera algo”. El sacerdote también comentó que había recibido el apoyo de muchos de sus seguidores, aunque por lo menos uno de los blogs de cristianos conservadores le llamaron por internet “enfermo, loco, obsceno y poseído por el diablo“.

“Sé lo que dicen sobre mí online. Da igual… Pensando en salvar la vida de un adolescente… Sí, arriesgaría mi reputación por ello”.

Publicado por Alvaro Llàcer

http://ensentidocontrario.com/4134/cura-de-estadounidense-sale-del-armario-durante-una-misa/

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