Así pensaban los arquitectos del sexo

El burdel que imaginó el marqués de Sade, la comuna en que se inspiraron los hippies… Una exposición en Barcelone reflexiona sobre la arquitectura del sexo desde el siglo XVIII.

  • Ignacio Vidal-Folch

Un día José María Valverde -profesor, poeta, intelectual- nos dijo en la universidad: «El hombre no tiene solución. Está condenado, porque se le ofreció una arquitectura a su medida y la rechazó». ¿A qué arquitectura se refería? ¿Qué estilo nos hubiera podido redimir? No me atreví a preguntárselo.

Quizá se refería al racionalismo, que considera el ornato poco menos que delictivo; el racionalismo, donde todos los elementos están pensados atendiendo a la más depurada funcionalidad.

En su libro sobre la Viena del fin del Imperio, Valverde dedicó unas páginas a Adolf Loos, que sostenía que menos es más y cuyo edificio-manifiesto en la Michaelplatz de Viena, delante del palacio del Hofburg, disgustaba tanto al emperador Francisco José que mandó mantener siempre cerradas las persianas de las ventanas de palacio que daban a la desnuda casa de Loos.

Pero ni el más severo racionalista está exento de pasiones. El mismo Loos era una persona con una peculiar sensualidad. La exposición 1.000 metros cuadrados de deseo. Arquitectura y sexualidad, que despliega en el CCCB de Barcelona un muestrario de espacios pensados para el goce a lo largo de los últimos tres siglos, documenta dos obras de Loos bajo el signo de lo erótico. Una, la casa parisiense pensada para la diosa de ébano Josephine Baker, con una piscina dispuesta con tal arte que los huéspedes o visitantes pudieran observar desde todas partes las evoluciones en el agua de la bailarina negra, a la que por otra parte no le costaba nada desnudarse en público. La otra pieza es el dormitorio que Loos diseñó para su esposa Lina, forrado todo él (suelo, techo, paredes y cama) con piel peluda, como un estuche para la preciosa joya: Lina.

Los 1.000 metros cuadrados de deseo de la exposición abundan en piezas como éstas e invitan a pensar en cómo el espacio construido condiciona el deseo y cuánto, en ese deseo, está socialmente inducido y cuánto es íntimo y espontáneo.

Hay un área donde se representan las petites maisons (casitas), los pabellones para el placer de los aristócratas franceses del siglo XVIII, y se puede consultar la copiosa literatura libertina de la época sobre este tema. Ficciones como Point de landemain (Sin mañana) de Vivant Denon; El sofá, de Crébillon; o La petite maison, de Jean-François de Bastide, en colaboración con el teórico de la arquitectura Jacques-François Blondel, que cuenta un desafío amoroso en el que la casita, sus formas, perfumes y volúmenes, se constituye en herramienta irresistible para la persuasión erótica de una joven que se resistía a caer.

Otras salas muestran las casas de placer o burdeles racionalizados, higienizados, pensados para la práctica de una sexualidad comercial sin riesgos para la salud de clientes y prostitutas (como el Partenion, el burdel estatal del escritor Restif de La Bretonne) y el burdel ideal cuyos salones públicos y privados, rituales y ceremonias, imaginó hasta el último detalle, y dibujó, el marqués de Sade.

Las comisarias -Rosa Ferré, jefa de exposiciones del CCCB, y la arquitecta belga Adélaïde de Caters- se han propuesto invitar al visitante de la exposición a que piense «en cómo vivimos la sexualidad y qué espacio y qué tiempo le dedicamos a nuestro deseo». Entre obras de arte, ediciones, instalaciones, maquetas y espacios reconstruidos que con su inesperada, fulgurante contigüidad establecen vínculos por encima de los siglos y sugieren parentescos inesperados, destacan las ciudades utópicas que postuló Charles Fourier.

Fourier (Besançon, 1772- París, 1837) creyó descubrir que existe una Ley de la Atracción Pasional: un fluido o energía erótica que conecta la totalidad del universo y las pasiones humanas. Desdeñando instituciones como el matrimonio, la familia y el orden laboral jerárquico imperante, propuso un minucioso programa alternativo de desarrollo económico y transformación social que se basaba en el reconocimiento de todas las pasiones individuales -salvo que fueran dañinas para el prójimo- y su satisfacción total: planificó con el máximo rigor los falansterios: ciudades que eran paraísos sexuales para la realización de sus habitantes.

Estaba convencido de que la transformación social sólo era posible mediante la arquitectura, de forma que diseñó hasta el último detalle el funcionamiento de sus falansterios: ciudades de explotación agraria e industrial cuyas comunidades trabajan y se divierten, se reúnen y conviven según los gustos naturales o manías de cada miembro, y todos son gobernados por el Deseo, tanto en el trabajo como en el placer, cuyos límites se difuminan y confunden.

Su propuesta fue recibida como un disparate o en el mejor de los casos como una utopía, y como tal quedó hasta los años 60 del siglo XX, cuando el movimiento hippie, en busca de modelos alternativos de convivencia, rescató algunas de sus ideas para regir las comunas.

La exposición habla de éstas y de otras proyecciones del ideal fourierista, por ejemplo en la arquitectura radical de los años 60 y 70 (Ettore Sottsass, los grupos Archigram y Superstudio, etc) y en la enorme instalación que reproduce el Centro de Entretenimientos Sexuales -espacio hecho de sexo, voltios, esculturas cinéticas que bailan y perfume- que diseñó el visionario miembro del movimiento de arquitectura radical francesa Nicolas Schöffer para su utópica ciudad Ville Cybernétique.

Yo salí de la visita recordando a Valverde. Me hubiera gustado preguntarle qué pensaba de Fourier, si era un extravagante, si su arquitectura estaba a la altura del hombre. Me hubiera gustado visitar esta exposición con aquel sabio y preguntarle muchas más cosas.

http://www.elmundo.es/papel/sexo/2017/01/16/587ca294e5fdea53698b4601.html

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Esta casa de retiro para prostitutas jubiladas muestra lo que pasa con ellas tras abandonar la calle

Por Ruben Peña Blanco

Su nombre es Xochiquetzal, que se refiere a la diosa azteca de la actividad erótica y las relaciones sexuales ilícitas.

En pleno corazón de Ciudad de México se encuentra la casa la Casa Xochiquetzal, un proyecto que surgió hace 8 años y que hoy cuenta con ayuda del Estado, para dar refugio a todas las prostitutas retiradas del oficio y que han envejecido, naturalmente señaladas por la sociedad, y que necesitan de una ayuda para poder comer por lo que les resta de vida.

REX/Shutterstock

Como para las otras prostitutas de edad, no hay espacio para ella en la calle y, mucho menos, en los burdeles. “Las chicas nuevas que andan trabajando andan diciendo que no han sacado nada. Si las jovencitas que están guapitas andan batallando, las pobres niñas, con mayor razón yo, que ya soy grande”, dijo a Univisión Norma Ruiz, antigua trabajadora sexual, de 70 años.

 

Un punto en común de estas mujeres es que todas son madres olvidadas por hijos, parejas y familiares.

REX/Shutterstock

Tras instaurar un sistema gubernamental que proporcionara una vida digna a estas mujeres, el gobierno del Distrito Federal de México autorizó el préstamo de un inmueble en el Centro Histórico para habilitarlo y fungir como albergue de atención integral.

El objetivo del albergue es rendir honor a su nombre, Xochiquetzal, el cual se refiere a la diosa azteca de la actividad erótica y las relaciones sexuales ilícitas.

Univisión
 

También se les otorga terapias psicológicas, ya que muchas de las ancianas presentan serios problemas frutos del maltrato y de sus condiciones de vida por esta dura experiencia para ganarse la vida. Sin pedir nada a cambio Casa Xochiquetzal abre las puertas a todas aquellas mujeres como una nueva esperanza.

Los pleitos entre las residentes son habituales y las relaciones a menudo tensas. Son mujeres acostumbradas a pelear para sobrevivir y que arrastran muchos problemas de autoestima.

REX/Shutterstock

El director y fotógrafo inglés Malcolm Venville visitó el lugar y capturó varias fotografías de su proyecto  “Las mujeres de la Casa X”. En las fotos se advierten los cuerpos que cargan todo el peso de una vida desgastante noche tras noche, el paso de los años ha transformado lo que en principio ha consistido su herramienta de trabajo y el deterioro es evidente, que, por supuesto, no perdona.

Malcolm Venville

http://www.upsocl.com/mundo/esta-casa-de-retiro-para-prostitutas-jubiladas-muestra-lo-que-pasa-con-ellas-tras-abandonar-la-calle

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Utrecht crea un ‘barrio rojo’ con escaparates para prostitutas para fomentar el turismo

El Gobierno holandés da luz verde al proyecto, que los vecinos temen que fomente el narcotráfico y la trata

Una prostituta en un escaparate del Barrio Rojo (Ámsterdam), desde donde atrae a sus clientes EFE

  • IMANE RACHIDI
  • La Haya

Utrecht insiste en hacerle la competencia a Ámsterdam en el mercado de la prostitución. A pesar de haber fracasado en todos sus intentos anteriores, el Gobierno holandés acaba de dar luz verde a la apertura de lo que busca ser un inmenso barrio rojo en la ciudad en medio de las críticas por tráfico de personas y explotación sexual que ya obligaron a las autoridades a cerrar los negocios anteriores de este tipo.

El barrio de Nieuwe Zandpad acogerá de momento 162 escaparates de prostitución en una nueva zona a orillas del rio Vecht. El Consejo de Estado ha rechazado las objeciones de los residentes contra esta construcción. Los vecinos no quieren más problemas ni experimentos de prostitución porque han escarmentado con las pruebas que hubo hasta ahora y que no han tenido precisamente un final feliz. Una construcción de este tipo cerca de una zona residencial no causará más que problemas, según denunciaron al Ayuntamiento de Utrecht.

No obstante, el Ayuntamiento ha concluido que la aprobación de este nuevo proyecto es “una decisión razonable basada en una profunda investigación” y que, aunque es posible que los visitantes de las prostitutas acaben en la zona residencial, no espera que eso conlleve problemas relacionados con el narcotráfico. La promotora inmobiliaria Beja Hoogeven será la encargada de levantar el complejo, que promete invertir grandes cantidades en las licencias, y en el alquiler del terreno, que será de 635.000 euros al año.

El municipio se vio obligado en 2013 a retirar la licencia y cerrar los barcos de prostitución en Zandbad y los negocios de otro complejo de ventanales en el barrio viejo de Utrecht. Los locales estaban perseguidos por múltiples denuncias y sospechas de trata de personas y explotación sexual. Había que cortar por lo sano y los vecinos aplaudieron entonces la decisión.

Los barcos cerraron de forma sucesiva a lo largo de ese año por estar involucrados en tráfico de personas procedentes de Europa del Este y por cobrar cantidades desorbitadas a las prostitutas. Más tarde, le llegó el final al barrio rojo de la ciudad. Esos cierres pusieron en la calle a cientos de mujeres, lo que provocó manifestaciones y ataques al Gobierno por “no pensar en los intereses de las prostitutas”.

Ahora los temores de ellas giran en torno a los precios de los locales. El abogado Marjan Wijers, que trabaja por los derechos de las prostitutas, ha trasladado la preocupación de estas profesionales al municipio. “Temen estar trabajando para el beneficio de la constructora y el municipio”, aunque este último haya advertido de que los precios de alquiler serán “razonables” para todos.

Se espera que el nuevo barrio rojo esté listo para la próxima primavera, pero la constructora aún no ha hablado de dinero. Se trataría de un mínimo de 635 euros por plaza y semana, según el abogado, que ha señalado que será un proyecto más lujoso que el que había en la zona vieja, donde se pagaba una media de 540 euros por alquiler semanal y por medio día de uso.

El alcalde, Jan van Zanen, ha prometido ponerle coto a los nuevos gerentes de los burdeles, que se harán cargo de un máximo de 32 habitaciones cada uno, para evitar abusos en los precios. “Nos encargaremos de que tanto la constructora como los gerentes no vayan a obtener altos márgenes de beneficios para evitar así que el alquiler sea demasiado caro”, precisó el funcionario.

Utrecht apuesta de nuevo por los beneficios de la prostitución con la esperanza de que atraiga más dinero y turismo, lejos de los problemas de las drogas que suelen acompañar al negocio. Si funciona podría ser incluso un alivio para Ámsterdam, cuyo alcalde pidió hace unos meses a los visitantes que viajen a otras ciudades holandesas porque la capital de los coffeeshops “no sabe qué hacer con tanto turista”.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/11/11/582488f046163f8e618b4592.html

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‘El escort masculino número uno del mundo’ lo cuenta todo: así se triunfa

‘JUST A GIGOLO’

Es el sueño húmedo de muchos hombres: ser tan atractivo y tan buen amante que las mujeres paguen por estar entre sus brazos. Pero todo trabajo tiene sus gajes
Foto: Imagínemoslo, por ejemplo, así. (iStock)
Imagínemoslo, por ejemplo, así. (iStock)

RAQUEL MÁRQUEZ

Es relativamente fácil documentarse sobre prostitución femenina. Es más numerosa, vende más y preocupa a los activistas, tanto a favor como en contra. Hay testimonios en primera persona de todo tipo: desde los discursos complacientes que dicen lo que la mayoría de clientes potenciales quiere oír (“Siempre me encantó el sexo y es fantástico vivir de ello y hacerme rica sin trabajar”) hasta venganzas dolidas de prostitutas que se consideran víctimas de su situación.

¿Qué pasa con los hombres? ¿Realmente son esos seres elegantes, poderosos y chulescos que hemos visto en las películas? ¿Viven tan bien como parece, subvencionados por ricas decadentes que invariablemente se enamoran de ellos? ¿O su vida se parece más a la de esas curtidas mujeres de la calle con ‘piel de pantera’ y ‘vírgenes del miedo’ de las que hablaba Javier Álvarez?

En ‘Reddit‘, el foro ‘online’ de los testimonios anónimos, uno de los hilos estrella de estos días ha sido el inaugurado por un usuario que se hace llamar ‘AussieMaleEscort’ y dice ser “el escort masculino número uno del mundo”, porque es, asegura, el primer resultado independiente que aparece al teclear “male escort” en Google. Ha dejado que los internautas le pregunten “todo lo que quieran saber”, sin tapujos, y ha tenido que vérselas con más de 100 comentarios sobre todo tipo de detalles relacionados con su día a día. Él es bisexual, castaño y australiano, aunque vive en Londres, y a sus 29 años dice que tiene siete de experiencia, en los que ha llegado a dominar la materia. Dice que es atractivo y atlético (así que hay excusa para nuestra foto) y esto es lo que ha compartido con el mundo, siempre bajo pseudónimo.

¿Acompañar? Sobre todo en la cama

Aunque ‘escort‘ significa “acompañante”, o “escolta”, “no es más que un eufemismo para hablar de prostitución”, confiesa. “A veces voy a cenar con clientes, a espectáculos, casinos, e incluso a veces a sus yates, aviones privados, etc., pero normalmente vienen a mi apartamento, voy a su casa o quedamos en un hotel”. No imaginemos pues una vida emocionante las 24 horas, aunque dice que ha ejercido en Tailandia, Shanghái, Dubai, Australia y últimamente en EEUU.

Explica la diferencia con lo que sucede en Estados Unidos, ya que muchos usuarios de ‘Reddit’ son norteamericanos: “Aquí en Londres la prostitución es legal, EEUU es de los pocos países en los que no. Es una pena, porque la ilegalidad dificulta que los trabajadores sexuales puedan pedir ayuda a las fuerzas del orden cuando son víctimas de delitos de verdad, como la violación, el robo, el asalto… También complica la posibilidad de anunciarse como autónomo y funcionar según reglas propias, lo que pone más control en manos de chulos, burdeles, etc”.

El primer chasco para las fantasías heterosexuales medias sobre ser un ‘gigolo’ llega cuando le preguntan si, al recibir dinero por sexo, ha cambiado su forma de verlo fuera, como un cocinero que no lo hace en su casa: “Casi todos mis clientes son hombres, pero yo estoy más en el extremo heterosexual de la bisexualidad, así que prefiero a mujeres y transexuales cuando lo hago por diversión. No es que me disguste el sexo con mis clientes hombres, lo disfruto, pero es una parte pequeña de mi sexualidad y si solo me acostara con hombres por trabajo no estaría satisfecho. Si alguna vez perdiera interés en el sexo por diversión, fuera de mi agenda profesional, haría un paréntesis largo o quizá lo dejaría”.

La vida de nuestro protagonista es como 'American Gigolo', pero con patadas en los testículos.
La vida de nuestro protagonista es como ‘American Gigolo’, pero con patadas en los testículos.

¿Y sus clientes, cómo son? “La mayoría son solteros, pero también veo a parejas, hago dúos con ‘escorts’ femeninas y dominación a dos bandas, fantasías de infidelidad… Los hombres a veces son gais pero lo más habitual es que sean bisexuales o curiosos. Muchos tienen mujeres o novias“.

Probablemente los menos afortunados no tienen tanto tiempo ni ganas de hablar en ‘Reddit’ de su experiencia pero, por lo que a él respecta, no encuentra nada degradante en su trabajo, ni se siente explotado de ninguna forma: “Me sentía explotado trabajando en atención al cliente para grandes empresas, porque sabía que estaban beneficiándose de mi empleo mucho más que yo, les importaba una mierda y me trataban como a un perro. Ahora soy mi propio jefe, completamente libre para elegir mis horarios, los servicios que ofrezco y los que no y a quién ofrecérselos”.

Uno de los participantes del foro le dice que, si fuera millonario, le pagaría para acompañar a su perrito al parque, por puro capricho. ¿Tienes muchos encargos de este tipo? AussieMaleEscort se ríe: “Suena genial. Ahora tengo una novia escort que a veces me pide que baje a su perro cuando está ocupada. Es genial, toda la diversión de ir por ahí con un perro (y montones de atención por parte de las mujeres del parque) sin la responsabilidad de que sea tuyo. Pero no, casi todas mis citas pasan por algún tipo de contacto sexual. No todo el mundo quiere una experiencia sexual completa. Tengo muchos clientes fetichistas que piden todo tipo de cosas sin penetración. Pero casi todos quieren terminar con un orgasmo”.

¿Y qué le piden? “Sobre todo masajes desnudos con aceite, sexo oral y sexo“. Le preguntan también cuál es su momento favorito trabajando como ‘escort’: “Si tengo que elegir solo uno, me encanta cuando un cliente reserva cita conmigo y una ‘escort’ femenina a la vez, o cuando un cliente pide varias ‘escorts’ femeninas y a mí”. Habla de una en concreto con la que trabaja y que describe como una “sumisa profesional”: “Nuestros trabajos a dúo y sesiones de vídeo son siempre muy intensas. Hace poco, un caballero holandés nos contrató para una sesión con doble penetración y resultó que él pesaba lo mismo que yo y su pene era casi del mismo tamaño que el mío, 22 cm, y encajaba perfectamente. Jugamos por turnos a que forzábamos a mi compañera a hacer una doble garganta profunda”.

También hubo doble penetración vaginal y anal. Intensa es la palabra, desde luego, si fue tal como lo cuenta: “Ella es realmente sumisa, así que ser dominada y forzada sin sensibilidad por dos hombres grandes y fuertes es su idea del paraíso. Le dimos como nunca, y estuvo gritando de orgasmo en orgasmo la hora entera. ¡Ha habido momentos muy especiales en mi trabajo!”. Desde luego, no es lo que la mayoría contamos cuando llegamos a casa cansados tras la jornada laboral.

Lo que el dinero puede comprar

Dice que cobra más de 250 euros por las salidas de una hora y que tiene muchos clientes regulares. “A veces alguno ‘se enamora’ de mí. En el mejor de los casos es incómodo. Significa que me dicen que me quieren y tengo que salir con alguna respuesta que no sea ‘yo también te quiero’ pero que no hiera sus sentimientos. Lo mejor que puedo decir es algo tipo: ‘Ohhh, eso es muy dulce, me encanta pasar tiempo contigo’. Así he perdido a muchos habituales, cuando no podían evitar sentir cosas por mí y sabían que nunca sería recíproco. La peor conclusión posible es que el cliente se convierta en acosador. A mí no me ha pasado, pero a las chicas que ofrecen experiencias que simulan noviazgos les ocurre constantemente”.

No puede contárselo a su familia porque dice que se preocuparían, “viven mejor sin esa información”. Entendemos bien esa discreción, por ejemplo cuando le preguntan qué es lo más raro que le han pedido. “Un cliente habitual, tras un intercambio de palabras muy corto, se quitaba los vaqueros pero se dejaba puestos los calzoncillos”, explica. “Abría las piernas y yo, totalmente vestido y calzado, tenía que darle patadas en los testículos. He hecho artes marciales desde niño y he luchado profesionalmente, puedo patear duro. Él lo aguantaba. Cuando estaba listo, se tumbaba en el suelo y se masturbaba dentro del calzoncillo. Lo grabamos una vez y tengo un vídeo que se puede ver en mi blog, por si os interesa”.

Y si te interesa ya sabes, nosotros no te juzgamos.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-10-26/escort-masculino-gigolo-cuenta-como-es-su-trabajo-que-le-piden-ellas_1279580/

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España, destino de turismo sexual

La falta de legislación, la gran oferta de prostitutas, prostíbulos y webs que ofrecen chicas sitúan a España en el tercer lugar preferido para buscar sexo

Prostitución en la calle Montera JAVIER BARBANCHO

  • IRENE HDEZ. VELASCO

Existe un país en el que, según cálculos de su Gobierno, ejercen como prostitutas unas 45.000 mujeres, aunque hay expertos que estiman que la cifra real podría ser mucho mayor. Donde cientos y cientos de puticlubs y locales de sexo de pago salpican su geografía, algunos de ellos tan enormes que son como parques temáticos en los que prestan servicios sexuales hasta 200 mujeres.

En ese país, la oferta de prostitutas es tan amplia que no sólo se puede elegir entre búlgaras, rumanas, dominicanas, rusas, brasileñas o nigerianas, por citar algunas nacionalidades, sino que los precios son extremadamente competitivos. Por cinco euros, lo que cuesta un par de docenas de huevos, le pueden hacer a uno sexo oral. Y por 60 euros, un completo en una habitación de hotel con sábanas limpias y luces psicodélicas. Según el Instituto Nacional de Estadística de ese país, la prostitución representa el 0,35% del total de su Producto Interior Bruto. Es una de las inversiones más rentables, hasta el punto de que según su Ministerio del Interior genera unos cinco millones de euros al día.

Ese país tiene, además, una legislación sobre prostitución extremadamente laxaen la que en ningún caso se persigue ni condena a quien paga por sexo ni a los locales donde tiene lugar el mismo. Y una cultura social en la que no suele estar mal visto ir a un burdel. Ese país goza de buen clima, playas maravillosas y gente amable. Por todo eso, es uno de los principales destinos de turismo sexual del mundo y a él acuden cada año hordas de personas atraídas por su amplia red de mujeres en prostitución y sus más de 1.500 burdeles, según estimaciones de la Policía.

¿Camboya? ¿Tailandia? No.

¿República Dominicana? ¿Brasil?

Frío, frío. Ese país es España.

España se ha convertido en una de las principales metas de quienes viajan en busca de sexo de pago. Está, y bastante arriba, en la lista de los 10 países más populares para el turismo sexual, junto a destinos clásicos como Tailandia, Brasil, Indonesia, Colombia, Camboya, Kenia, Filipinas, República Dominicana u Holanda. La mayoría de las clasificaciones ya sitúan a España en la tercera posición. “Y algunas incluso en la segunda”, advierte Asunción Miura, representante de la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres y de la Coalición internacional Contra el Tráfico de Mujeres.

“Por supuesto que hay turismo sexual en España, sin duda. Los propios cuerpos de Seguridad del Estado nos lo han confirmado. Sólo hay que ver cómo la mayoría de los clubes de alterne se concentra en las zonas turísticas. En Andalucía, el grueso de burdeles se agrupa en las provincias costeras, no en las del interior. Y en temporada alta, Canarias y Mallorca se llenan de mujeres que ejercen la prostitución y que, en cuanto acaba el periodo turístico, son trasladadas por las mafias a otros lugares”, sostiene Jorge Uroz Olivares, profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Comillas y, quien hace dos años, realizó junto a su equipo un estudio sobre prostitución y trata de mujeres para el Ministerio del Interior que ahora está ampliando. “Hasta existen agencias de viajes extranjeras que publicitan España como destino de turismo sexual. Al paso que vamos nos convertiremos en la Tailandia de Europa”.

Foros y ránkings de burdeles en Internet

Internet está repleto de páginas que recomiendan España a todo el que esté interesado en sexo de pago. “España se está convirtiendo en uno de los destinos de turismo sexual más populares del mundo”, subraya la llamada wikisexguide, una web con pretensiones de ser una Wikipedia del sexo, al tiempo que explica algunos atractivos patrios: “La prostitución es como si fuera legal en España, existe un vacío legal. Las trabajadoras sexuales no están penalizadas, mientras que los proxenetas sí. El 90% de las prostitutas son inmigrantes ilegales (muchas procedentes de América del Sur) e introducidas en España a través del tráfico ilegal de seres humanos, lo que deja a muchas en un limbo legal”, destaca.

“España es el país número uno de Europa en turismo sexual, habiéndole tomado la delantera a Ámsterdam. La prostitución es completamente legal, así que montones de colegas acuden allí cada año”, dicen en la web de ocioladsholidayguide.

Hay hasta foros donde los usuarios dan su opinión sobre burdeles. Una especie deTripadvisor que, en lugar de calificar hoteles y restaurantes, valora y puntúa la calidad de los burdeles y sus mujeres (procedencia, características físicas, servicios sexuales…). “Es como un burdel de lujo. Llamas, entras y te da la bienvenida una madam que te ofrece bebida. Luego hace entrar una selección de mujeres jóvenes. Su aspecto varía de medio (6-7) a guapas/sexy (9). Tras elegir a una chica te retiras al dormitorio y acuerdas el precio con ella (media hora, 60 euros; 1 hora, 120 euros). Mientras ella va a por sábanas limpias, tú te puedes duchar. Todo está limpio y ordenado. Las chicas suelen ser simpáticas. Merece la pena una visita”. Según este usuario, “es el mejor de Valencia”. Es la valoración que un talPirateHasLanded hace de EvenOnce, un conocido puticlub de Valencia. “Sí, casi la mitad de nuestro clientes son extranjeros. Algunos vienen en grupo, otros solos. Hay de todo”, nos confirma una empleada de ese local.

En Flowers, un burdel en la autovía Madrid-A Coruña, es frecuente ver extranjeros. Hace unos días vimos allí a un grupo de orientales que había aprovechado un viaje de negocios a la capital española para probar también sus reputados burdeles.

La gran oferta de mujeres en prostitución y lo baratos que son sus servicios son indicados reiteradamente como puntos fuertes de España. Según el listado de precios que incluye la wikisex, por 35 dólares (30 euros) se puede obtener un servicio sexual de una prostituta negra en Madrid.

“Tiene todo el sentido que España sea uno de los mayores destinos del mundo de turismo sexual. Y no me extrañaría que fuera el número uno en turismo de burdeles. Tenemos los dos principales ingredientes: somos un país con una gran oferta de mujeres en situación de prostitución y locales de pago por sexo y uno de los países del mundo que más turistas recibe. Tenemos las dos cosas necesarias: muchísimos potenciales prostituidores -varones que pagan por sexo- y una oferta variada de prostitución”, sostiene María José Barahona, profesora de Trabajo Social en la Universidad Complutense y autora de varios estudios sobre prostitución.

Sin castigo en España

España cuenta con una legislación muy permisiva, que únicamente castiga al proxeneta y sólo en los pocos casos en que se demuestra que lo es. En Suecia o Noruega el cliente es perseguido y corre riesgo de cárcel.

“Tenemos una red gigantesca de burdeles, unos 1.500, a los que sumar montones de pisos privados que ocultan mujeres que ejercen la prostitución y que se publicitan en anuncios de contactos u octavillas por la calle. La oferta es enorme y, como la prostitución no está prohibida ni penada ni quienes pagan por sexo están perseguidos, España es un destino atractivo para el turismo sexual. Por haber hay hasta menores, no es necesario viajar a Tailandia, están aquí. La prostitución mueve más dinero en España que el tráfico de drogas”, subraya Uroz Olivares.

El municipio catalán de La Junquera, fronterizo con Francia, está inundado de puticlubs y macroburdeles como Paradise, que con sus 200 mujeres como oferta, lleva a gala ser el más grande de Europa. Y otro tanto sucede en zonas lindantes con Portugal. Incluso el Plan de Acción para la Erradicación de la Trata, la Prostitución y otras formas de Explotación Sexual (2010-2015) realizado por el Ayuntamiento de Sevilla sostiene que en esa ciudad “hallamos todas las variantes posibles de la prostitución”, incluyendo entre las nuevas formas el “turismo sexual”.

“No tenemos constancia de que existan paquetes turísticos sexuales con destino a España, pero sí la sospecha de que podría haberlos. Y si aún no los hay, al paso que vamos no tardará mucho en haberlos, encontrándonos como nos encontramos dentro de las rutas de turismo de burdel”, pronostica Barahona.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/10/13/57fe88b2e5fdea63208b4583.html

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Los mejores museos del sexo del mundo

Los mejores museos del sexo del mundo

Brasil abrirá Erotikaland para el 2018, un megacomplejo dedicado al dios Eros en el que, curiosamente, el sexo no estará permitido.

El hecho de que el sexo empiece a ser motivo para abrir parques temáticos entorno a él puede interpretarse de dos formas: como signo de su desestigmatización, o como prueba de su decadencia, ya que muchos opinan que estos lugares diseñados para el ocio son la pedrada en la frente, la puntilla a muchas actividades divertidas, acontecimientos históricos o iconos culturales, que pasan a ser ridiculizados y rentabilizados en enormes atracciones de feria con dudoso gusto.

Algunos han considerado que Brasil necesitaban de la existencia de un parque temático del sexo, concepto que pretende la diversión pero con una cierta parte didáctica. Así que para el 2018 se prevé que se abrirá Erotikaland, en la ciudad de Piracicaba, a un par de horas de Sao Paulo, y que se convertirá en el primer parque de estas características de toda Sudamérica. Incluso para los descontraídos y sensuales brasileños, la idea de instalar una Disneylandia del sexo en territorio nacional ha generado polémica. “No será un lugar para monjas, pero tampoco trataremos de recrear Sodoma y Gomorra”, ha declarado a los medios Mauro Morata, el hombre que está detrás del proyecto; mientras Matheus Erler, miembro del partido democristiano de Piracicaba, se muestra preocupado porque la localidad pase a ser mundialmente conocida como la capital del sexo. Pero parece ser que eso mismo, las relaciones sexuales, estarán prohibidas en el parque –por eso no habrá hoteles-, ya que lo que se pretende es un acercamiento lúdico-didáctico, pero nunca práctico, a uno de los instintos más primarios del hombre.

La entrada solo se permitirá a los mayores de 18 años, costará alrededor de 87 euros y se prevé que cada día 300 personas visitarán este parque temático sexual, que se muestra restrictivo respecto al sexo, pero que cuenta con diversas atracciones para hacérnoslo todavía más atrayente. De la que más se habla es de un cine en 7D, que convierte al espectador en casi participante de una película porno, con butacas vibratorias y sensación de frío y calor. Pero los 19 millones de euros de presupuesto dan para más: una piscina nudista, un tren de la bruja, pero con bailarines de ambos sexos danzando en cueros y con paradas dedicadas a distintas posturas del Kamasutra o juegos de cama; esculturas eróticas, autos de choque con formas genitales, una noria con cabinas desde las que se podrá observar el exterior sin ser visto, sex shops y restaurantes, en los que imagino los platos serán denominados con algún tipo de jerga erótica. Desde mi punto de vista, el menú de este parque recreativo no podía ser menos apetecible ni más tópico, y si alguna vez vuelvo a Brasil, creo que encontraré mil y una actividades más gratificantes y que me enseñarán más sobre el sexo, que pasearme por este, imagino, Primark de la lujuria.

Los parques temáticos del sexo, ¿evolución o decadencia?

Los parques temáticos del sexo, ¿evolución o decadencia?

Los asiáticos hace tiempo que tienen su parque temático del sexo, que está en Corea del Sur, entre los volcanes y cascadas de la isla de Jeju, a tan solo una hora de avión de Seúl. Durante generaciones esta isla fue uno de los destinos más demandados por los coreanos para pasar su luna de miel, por su paisaje y por su clima semitropical. Pero desde hace tiempo, los recién casados deben también visitar el Jeju LoveLand y hacerse fotos en alguna de las 140 esculturas sexuales hechas por los estudiantes de la Universidad de Hongik, en Seúl. Hay piezas para todos los gustos, pero por alguna extraña razón, todavía inexplicable, las mujeres tienden a fotografiarse con las amigas, sentadas en un enorme falo, en posición horizontal; mientras los hombres lo hacen con su bragueta justo detrás del culo de una mujer de piedra, colocada a cuatro patas. Cuando uno ha acabado la sesión fotográfica y ha subido las instantáneas a Facebook o se las ha enviado a sus amigos, siempre puede ver algún documental o exposición interactiva antes de abandonar el parque, que limita las visitas a un tiempo de 40 minutos.

China también proyectó su atracción entorno al sexo, que estaba situada en la villa de Chongguing. Junto a las obligadas réplicas de genitales y parejas en diversas posiciones coitales, algunas de tamaño gigante, proyectaba realizar exposiciones didácticas sobre aspectos de la educación sexual. Debía abrirse al público en 2009, pero acabó siendo demolido porque las autoridades decidieron que era una influencia negativa para la sociedad china.

Museos con vocación más científica, que sí merece la pena visitar

Mucho más interesantes que los parques temáticos, son los museos del sexo, que contribuyen a quitarle al término ‘turismo sexual’ todas sus connotaciones negativas y llenarlo de sofisticación e intelectualidad. Casi todas las ciudades importantes tienen uno.

El Museum of Sex, más conocido como MoSex, en Nueva York, es la delegación picante del MoMa, situado en plena Quinta Avenida. Un lugar al que hay que ir si se visita la Gran Manzana, para comprobar la profesionalidad y el refinamiento con que puede ser tratada esta cuestión, en el polo opuesto a la filosofía de los parques temáticos. El centro cuenta con una colección permanente de más de 15.000 objetos, que va ampliando y que incluyen piezas de arte, fotografías, revistas, muebles, ropas, máquinas sexuales o pinturas shunga. Pero además, el museo ofrece exposiciones temporales sobre los temas más raros e interesantes. Cuenta también con un espacio llamado Funland, una especie de cama elástica-piscina de bolas, en las que éstas han sido sustituidas por pechos hinchables, y un bar y una tienda en la que apetece comprarlo todo.

En EEUU, uno de los lugares más puritanos del globo, hay dos museos más, dedicados al sexo, a destacar. El Erotic Heritage Museum, en Las Vegas, la ciudad del pecado, ofrece un repaso a la historia del erotismo a través de diferentes frentes, desde portadas de Playboy o carteles de películas porno hasta figuras chinas del 1700. En Miami, elWorld Erotic Art Museum, en el distrito Art Decó, en South Beach, fue fundado por la ya fallecida Noami Wilzing, que dedicó su vida a coleccionar estas piezas eróticas. Entre ellas hay desde cuadros de Rembrandt, Picasso, Dalí o Botero, hasta elementos más kitch, como el arma de homicida, con forma de pene, de La Naranja Mecánica (1962).

La fundadora del museo erótico más grande del mundo, el Beate Uhse Erotic Museum, en Berlín, es otra fémina. En este caso, Beate Uhse, con una vida más que singular, ya que fue una de las primeras mujeres piloto de guerra del mundo y la que creó el concepto de sex shop. Uhse había trabajado con mujeres refugiadas en la Segunda Guerra Mundial y sabía de sus embarazos no deseados. Realizó un folleto titulado Letra X, que hablaba de métodos anticonceptivos y que repartía de puerta en puerta. Su antigua colección privada es la que forma hoy el museo, con especial enfoque en la erótica oriental.

El Musée de l’erotisme, en Paris, en el barrio de Montmartre, por supuesto, es uno de los más serios y rigurosos y pretende recopilar todo objeto o expresión artística relacionada con el sexo. Hay ídolos aztecas de la fertilidad, dildos de madera japoneses, películas porno del cine mudo; además de sus exposiciones temporales, algunas tan fascinantes como la de la historia de los burdeles desde el siglo XIX a la época actual.

En el l Museu de L’ Eròtica de Barcelona se pueden ver obras de Picasso.

En el l Museu de L’ Eròtica de Barcelona se pueden ver obras de Picasso.

La excelente relación que Barcelona ha mantenido siempre con el sexo se materializa en el Museu de L’ Eròtica de esa ciudad, situado en La Rambla, frente al mercado de La Boquería. Entre sus fondos permanentes destaca la vídeo colección erótica privada del Rey Alfonso XIII, un conjunto de películas que constituyen la edad de piedra del porno español, rodadas entorno a 1926 en el barrio chino barcelonés, para deleite de su majestad. Hay también una muestra sobre el Picasso erótico, grabados de la Suite 347, con temática sexual. Y un curioso apartado de fetichismo y sadomasoquismo, con extraños artilugios que parecieran proceder de un museo de la tortura.

Claro que si lo que se quiere es ver máquinas sexuales, hay que acercarse al Sex Machines Museum, en Praga, no suficientemente explotado por las oficinas de turismo. El lugar es todo un tributo a la imaginación humana a la hora de crear máquinas para incrementar el placer –The Throne es quizás la más extravagante-, pero también para reprimirlo, mediante cinturones de castidad o aparatos anti masturbatorios.

San Petersburgo ocupaba el primer puesto en el ranking de ciudades del mundo con mayor actividad sexual, según un estudio de Durex del 2013. Allí está el MusEros, que encabezó los titulares en 2004, cuando adquirió un pene humano de 30,4 cm, que supuestamente pertenecía a Rasputín. Lo más destacado aquí es la gran colección de parafernalia histórica, con un especial interés en la vida sexual de los ex gobernantes rusos; en la que Catalina la Grande, la ninfómana de la que se cuenta que copulaba con caballos, acapara un gran capítulo.

En Amsterdam está el Venus Temple, el museo del sexo más antiguo del mundo, en pleno Barrio Rojo. Una casa del siglo XVII alberga piezas de todas las épocas y culturas, con más detenimiento en la época victoriana, que pretenden indicar como el concepto del sexo es algo tan cambiante y subjetivo como los que lo practican.

Los mejores museos del sexo del mundo

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Amnistía Internacional denuncia que prohibir la prostitución daña a las mujeres

Amnistía Internacional denuncia que prohibir la prostitución daña a las mujeres

La organización documenta violaciones, agresiones y extorsión por parte de clientes y la policía

FELIPE SÁNCHEZ

Prohibir la prostitución, penalizar su demanda o las actividades conexas —como el alquiler de locales para su ejercicio— hacen más vulnerables a las trabajadoras sexuales, según un informe que publica este jueves la ONG Amnistía Internacional. La investigación, dividida en cuatro documentos relativos a Argentina, Noruega, Hong Kong y Papúa Nueva Guinea, concluye que castigar la actividad “refuerza la marginación, el estigma y la discriminación y puede negar a las personas que se dedican al trabajo sexual el acceso a la justicia”.

Dos agentes interrogan a una prostituta y a un cliente durante una operación policial en París en marzo de 2012.

prohibir la prostitución

Dos agentes interrogan a una prostituta y a un cliente durante una operación policial en París en marzo de 2012. THOMAS SAMSON AFP

El estudio documenta con casos las violaciones, ataques, amenazas y extorsión que sufren las prostitutas. Desde Papúa Nueva Guinea a Argentina, Hong Kong y Noruega, los investigadores han encontrado numerosos casos de personas que ejercen la prostitución que sufren abosos físicos y sexuales por parte de sus clientes y de la policía.

Las cifras de Papúa Nueva Guinea, un país de 7,3 millones de habitantes al norte de Australia, y donde la prostitución es ilegal, dan cuenta de los riesgos de las trabajadoras con un modelo prohibicionista. Entre un grupo de 593 personas dedicadas a la prostitución en Puerto Moresby, la capital papú, el 50% fue víctima de violaciones de clientes o policías en un periodo de seis meses, según un estudio académico de 2010 que cita AI.

El modelo abolicionista o nórdico, al que Francia acaba de sumarse, tampoco garantiza la seguridad de las prostitutas, de acuerdo con la ONG. Una parte considerable de las mujeres consultadas para el informe en Noruega —que prohíbe pagar por sexo, aunque no persigue a quien lo ofrece— aseguró que trabajar con otros puede hacer más segura la actividad. Sin embargo, la policía puede considerar este trabajo conjunto como “prostitución organizada”. El miedo de los clientes en ese país por la posibilidad de una detención y el creciente uso de casas particulares para el servicio aumenta el riesgo de las agresiones, expone la investigación. “Es más peligroso ir a la casa del cliente. Fui a la de uno. Me dio dos puñetazos en la cara. No lo denuncié a la policía. No quiero que figure en mi historial”, relató a AI una trabajadora.

La defensa de la legalización por parte de la ONG generó una fuerte polémica el año pasado. Más de 400 organizaciones dirigieron a Amnistía Internacional una carta, que firmaron actrices de Hollywood como Meryl Streep, Kate Winslet y Anne Hathaway, para pedirle que reconsiderara su campaña por la despenalización. El documento argumentaba que descriminalizar la demanda del sexo por dinero ponía en desventaja a las mujeres que lo ofrecían y que las convertía en “objeto de consumo para hombres y de ganancias para proxenetas, propietarios de burdeles y traficantes”. La organización defiende solo el “trabajo sexual consentido entre adultos” e insta a los gobiernos a perseguir la trata de personas, la explotación y la prostitución infantil.

La ONG cita un estudio oficial elaborado en Nueva Zelanda, que despenalizó la prostitución en 2003, que reveló que tras la legalización, el 70% de las trabajadoras estaban más dispuestas a denunciar los abusos en su contra.

“[El cliente] me pagó y estaba a punto de bajarme del auto cuando me agarró del cuello y me cortó con un cuchillo. Le di todo el dinero que tenía y mi teléfono celular, y me dejó ir”, refirió una trabajadora argentina a AI. “No me van a escuchar, porque soy trabajadora de la calle”, justificó la víctima sobre la inutilidad de una posible denuncia de la agresión. El informe insiste en que, aunque en Argentina no son ilegales ni la oferta ni la demanda de servicios sexuales, las trabajadoras precisan de una legislación que proteja sus derechos.

También se ha detectado un gran número de abusos en Hong Kong, donde no se penaliza el oficio pero sí los burdeles. El trabajo aislado hace más vulnerables a las mujeres que ejercen el oficio, objetos constantes de violaciones, extorsiones y coacción, según los testimonios recogidos en la investigación.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/25/actualidad/1464193965_020273.html

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Nepal: El terremoto que se llevó a las mujeres

El fuerte seísmo que asoló Nepal arrastró a muchas jóvenes y niñas a las redes de prostitución que las llevan engañadas a prostíbulos de India.

Las terribles consecuencias del terremoto de Nepal en las mujeres autóctonas. SALVADOR CAMPILLO

El fuerte seísmo que asoló Nepal arrastró a muchas jóvenes y niñas a las redes de prostitución que las llevan engañadas a prostíbulos de India.

  • DAVID LÓPEZ
  • Katmandú

Reena tiene 17 años, cara de niña, ropa conjuntada roja de niña, pinza de pelo roja de niña y ojos de niña. Esquiva, entre tímida y asustada, la mirada. Y juega nerviosa con una madeja de hilo también rojo mientras encandena monosílabos. Necesita media hora para relajarse, levantar por fin la cabeza y alargar las frases. “Haber contado esto me ayuda”, se despedirá más tarde, camino del taller donde aprende a coser en Katmandú. Dice que le gustaría trabajar en una tienda de ropa en la ciudad. No piensa ya en volver a su casa, en Rusawa, al norte de la capital, donde se vive solo de lo que se planta. De allí salió el año pasado, tras el terremoto, antes de que la sacudiera otro seísmo. Ningún sismógrafo hubiera detectado aquella llamada de teléfono.

Sucedió el pasado verano. Un chico telefoneó preguntando por otra persona. Supuestamente se había equivocado. Pero ambos empezaron a hablar. Lo hicieron durante varios días. Él le propuso que se vieran en Katmandú, ella se escapó y viajó a la capital. Cuando se encontraron, él estaba con otra chica a la que presentó como su hermana. Ambos le ofrecieron irse los tres de viaje a Delhi. “De turismo”, le dijeron. Tras llegar se alojaron en una casa. Estuvo allí encerrada un mes. El chico desapareció y ella fue llevada entonces a un burdel. Pocas semanas después, la Policía la rescató y, tras dos meses en un refugio, regresó por fin a Nepal antes del invierno.

En el taller donde acude desde entonces a diario, que gestiona la ONG local Shakti Samuha, Reena comparte espacio con otras adolescentes como ella. Aprenden a coser, a pintar o hacer piezas de bisutería. También a leer y escribir. Son analfabetas. La mayoría apenas ha cumplido los 20 años. Las hay incluso menores, de 12 y 13, dos hermanas, con más cara de niñas aún e inquietantemente pequeñas de tamaño, a las que hoy enseñan a sumar. Todas comparten una historia similar. Repetida. Engañadas en sus aldeas rurales, conducidas a Katmandú, trasladadas después a alguna ciudad de India y vendidas en un burdel. Pero Reena y sus compañeras tienen mucha suerte. Su caso es similar al de millares de chicas que han sido traficadas durante el último año, desde el terremoto del pasado 25 de abril, pero con una diferencia: la mayoría nunca serán rescatadas.

Durante décadas, como ellas, miles de mujeres y niñas han desaparecido de Nepal para terminar abducidas en los barrios de prostitución de India. No existen estadísticas. Las ONG calculan que el número de víctimas oscila entre las 5.000 y las 15.000 anuales, lo que ha convertido a Nepal en uno de los países del mundo con más casos de tráfico de personas. Y durante este último año, aunque tampoco hay datos oficiales, la cifra se ha disparado aún más.

Los traficantes se aprovechan de la vulnerabilidad que genera la pobreza. Inundan los pueblos más castigados por el seísmo y desesperados con falsas promesas de empleo en Katmandú o en otro país, y se ganan la confianza de las familias para que les dejen acompañar a sus hijas a esos lugares a los que nunca llegan. El destino final es India.

A los destrozos del terremoto se ha sumado estos meses la inoperancia de los políticos nepalíes. Las disputas partidistas impidieron hasta finales de enero que se formara la división del gobierno responsable de gestionar la reconstrucción (y los casi 3.000 millones de euros donados para ello…). Los nepalíes han pasado así el primer año sin apenas asistencia oficial, viviendo en esas zonas más rurales, en pleno invierno en el Himalaya, en chabolas de hojalata e incluso en las tiendas de campaña de emergencia desplegadas tras la catástrofe. Tras la violenta sacudida son todavía más pobres y están más desesperados y expuestos a los traficantes.

Para las víctimas del tráfico sexual a India la realidad se complica aún más. En 2015 se denunciaron sólo 181 casos de tráfico a la Policía. Las redes de traficantes han cambiado durante los últimos años y el país vecino ya no es el único destino posible. La sociedad nepalí, sexista y extremadaente conservadora, además, se ha acostumbrado a este problema ya enquistado y habitual. E incluso quienes deben investigarlo parecen haberse olvidado también de ellas.

“La situación cambia”, lo excusa Hemanta Malla, subinspector general de la policía, sentado en la penumbra de su despacho de muebles desvencijados en las dependencias de la Oficina Central de Investigación (CIB) que dirige. Esta es la unidad supuestamente más avanzada del cuerpo, porque investiga el crimen organizado en el país. Un espacio de paredes con desconchones en el que media docena de agentes, con el abrigo puesto, comparten esta mañana de invierno un puñado de mesas. “Antes se solía traficar a la India por prostitución. Pero ahora no se hace de forma forzada, sino que las mujeres van voluntariamente, aunque engañadas, a países del Golfo o de África”, añade el policía.

Riñones en venta

Los traficantes, sí, han diversificado su negocio en Nepal. Ahora hay trabajadores desesperados que emigran a Oriente Medio buscando la calderilla de los petrodólares y que acaban convertidos en esclavos de la construcción o del servicio doméstico; mujeres que bailan y cantan en Nepal en los populares y numerosos dance-bar, a quienes prometen sueldos mejores por hacer lo mismo en otro país y terminan en redes de prostitución en India o en países del Golfo o África. Incluso jóvenes a las que anuncian un buen trabajo en Corea del Sur pero les explican que es necesario un matrimonio de conveniencia para esquivar la burocracia y que son vendidas como esposas forzosas. Estas son las nuevas fórmulas más importantes que han encontrado los traficantes. O el tráfico de órganos, que crece imparable. Sobre todo el de riñones, con falsas promesasincluidas a los donantes más inocentes de que los riñones, como el pelo o las uñas, vuelven a crecer.

“Los criminales siempre van por delante de nosotros”, se lamenta Malla. El subinspector insiste en esos casos nuevos, que también han aumentado tras el terremoto. Los tradicionales de India, los de las mujeres y niñas que acaban en los burdeles, dice, no figuran entre sus competencias porque no los consideran crimen organizado. Y tampoco son ya, vuelve a insistir, los importantes. Aquí no importan las estadísticas: que sean los más numerosos. Ni la historia: que se produzcan desde hace décadas. Ni siquiera que la división de Mujeres y Niños de la Policía confirme el gran incremento y haya establecido una veintenta de controles de carretera entre Nepal e India y trabaje en otra docenas de ellos más en carreteras interiores junto a las ONG.

Es viernes, ha anochecido y el barrio de Sonagachi, en Calcuta, borbotea. Decenas de mujeres flanquean ambos lados de las calles envueltas en sus saris de colores, apenas alumbradas por la luz de las bombillas desnudas de los tenderetes ambulantes. Sonagachi es uno de los barrios de prostitución más grandes del mundo. Sus edificios de dos y tres plantas albergan docenas de burdeles separados de la calle sólo por una cortina.

Pero en Sonagachi la calle es un falso escaparate. Las mujeres que se ven no son las únicas del barrio. Entre los vendedores de samosas, tés y tabaco de mascar, entre los hombres que hoy miran en corro una película de kung fu en el televisor de una tienda, los que vigilan de brazos cruzados o los que ofrecen, así, por este orden, “baile, chicas, whisky y hachís”, esas prostitutas que buscan clientes son ya adultas. Es imposible encontrar a las más jóvenes, a las niñas con cara de niñas, que son el principal objetivo y las más valiosas para los dueños de los locales y para los traficantes que se las consiguen.

Calcuta es, con Delhi, Agra y Mumbay, una de las ciudades con más prostitución de India. Y Sonagachi, junto a Munchigan y Khaligat, sus barrios donde encontrarla. En todos ellos las ONG que trabajan allí, como New Light o Apne Aap, confirman que desde el mes de junio empezaron a ver muchas caras nuevas de nepalíes en la zona y en los burdeles. Estas organizaciones ayudan a las prostitutas intentando fortalecerlas como colectivo o buscando alternativas para que sus hijas -niñas menores a cuyas madres los proxenetas presionan para que pongan también a trabajar- no terminen explotadas.

Drogadas y encerradas

Esa es la realidad que esconden muchos de los burdeles de India. La que no se exhibe en ese escaparate sórdido y tumultuoso de las calles mortecinas de Sonagachi. La explotación de menores, las más cotizadas por muchos de los clientes. Cientos de las niñas y mujeres traficadas desde Nepal estos meses pasarán los primeros años de su nueva vida en India, los más productivos, secuestradas. Drogadas y encerradas en esos burdeles, obligadas a atender a los clientes, golpeadas si se quejan o tratan de huir y sin permiso para salir a la calle para que no escapen y para evitar que nadie las vea porque son menores. La misma historia repetida desde hace décadas. Según pasen los años el dueño del local les cambiará de zona de trabajo y empezarán a ganar cierta libertad y a poder quedarse con parte del dinero que generen. Finalmente, tras periodos que alcanzarán y superarán la década, podrán marcharse por fin.

“Nunca, y ese es uno de los problemas, se llega al verdadero traficante, al que dirige la red”, se lamenta Taj Mohamed. Este abogado penalista de silueta redonda y traje oscuro trabajó durante 15 años como director de la oficina de la Fiscalía de Calcuta. Mohamed hace un análisis especialmente duro del comportamiento del Gobierno indio. No hay, dice, voluntad política de que se apliquen las leyes que existen y que condenan tanto el tráfico como la prostitución de menores ni tampoco fondos para que funcione el procesamiento legal. “No hay presupuesto para proteger a los testigos. Ni siquiera para poder pagarles el desplazamiento y que puedan acudir a declarar. Y todo eso beneficia a los traficantes”, explica.

-¿Por qué hay incluso casos de mujeres rescatadas por la Policía que son entregadas después de nuevo a los traficantes?

-Eso forma parte de los problemas socioeconómicos de este país. Debe pensar que esta es una sociedad mayoritariamente analfabeta, sin educación. Y que este es un sistema fallido y corrupto en el que se puede sobornar a la Policía.

El abogado se irrita. Sólo con inspecciones en los burdeles, dice, podrían combatirse estos crímenes. Pero no se hacen. Tampoco ahora. Y se lamenta además de que los casos de tráfico de personas “son el único crimen en el que la víctima pierde su identidad, porque es despojada de todo: de su familia, de su círculo, de la zona en la que vive… ¡incluso de su religión!”.

Maya Saha sonríe envuelta voluminosa en su sari negro y amarillo. Tiene 43 años y dejó la prostitución hace cinco. Ella es un ejemplo de la realidad a la que se enfrentan estas nuevas víctimas del terremoto. Ha completado ya todo el círculo. Se marchó de su aldea de Nakut, al norte de Nepal, con 16 años, cuando una mujer le prometió que si viajaba con ella a Calcuta le ayudaría a encontrar un empleo. Fue engañada, como Reena. Como todas. Una vez llegaron a la ciudad, la vendió en un burdel. Pasó dos años encerrada en la misma habitación. Atendía a una docena de hombres al día, desde primera hora de la mañana hasta la medianoche. Dos años después logró escapar aprovechando el alboroto de una celebración religiosa. Volvió a su casa pero su familia la echó. No la querían.

En Nepal una mujer traficada no está a salvo tampoco cuando ha logrado escapar o ha sido liberada. La sociedad la hace responsable de lo que ha debido hacer. Cuando regresan, sus familiares y sus vecinos las amenazan e incluso agreden. Quieren que se marchen de nuevo de sus pueblos porque piensan que traerán mala suerte a la comunidad. Muchas vuelven a India, su única alternativa. Saha cuenta que regresó a Calcuta, donde aún vive hoy, y continuó prostituyéndose, hasta que se casó con uno de sus clientes, tuvo un hijo y poco después se retiró.

Es jueves, mediodía. y el barrio de Khaligat está ya plenamente activo. Saha continúa sonriendo mientras anuncia que el año pasado, tras el terremoto, regresó a su aldea para ayudar a su familia a reconstruir su casa. Ha cerrado también su círculo personal. Como ahora vuelve con marido, hijo y dinero, es aceptada de nuevo por los suyos. Nadie le pregunta nada sobre su vida en India.

-¿Cómo aguantó una vida así? ¿Cuándo estuvo encerrada pensó en suicidarse?

-No, nunca. Acepté mi destino. Aquí creemos en el destino, ¿sabe?

http://www.elmundo.es/cronica/2016/04/24/571a727146163f38128b468e.html

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Francia penaliza al cliente de prostitución tras un largo trámite parlamentario

Francia penaliza al cliente de prostitución tras un largo trámite parlamentario

El Senado, de mayoría conservadora, ha bloqueado el cambio legal hasta tres veces

La firme oposición del Senado, de mayoría conservadora, ha dilatado enormemente el trámite parlamentario de la ley que penaliza al cliente de la prostitución en Francia. Hasta tres veces ha rechazado la Cámara Alta la propuesta socialista que, por fin, ha quedado este miércoles aprobada. A partir de ahora, ya no serán multadas las prostitutas que buscan cliente en las calles del país, sino los que adquieran sus servicios. La multa será de 1.500 euros; 3.750 en caso de reincidencia. Francia imita así las normas en vigor establecidas ya en Suecia, Islandia y Noruega.

La propuesta de 120 diputados socialistas (en línea con una promesa electoral del presidente François Hollande) de “reforzar la lucha contra el sistema de prostitución” penalizando a los clientes se presentó y se aprobó en primera lectura a finales de 2013. Desde entonces, una enconada controversia dentro y fuera del parlamento ha frenado el cambio legislativo que este miércoles ha visto la luz, de manera definitiva, en la Asamblea Nacional. Algunos de sus más firmes detractores lo consideran una “aberración jurídica”. No entienden cómo se penaliza al que compra y no al que vende. Hasta ahora, la situación es la contraria: solo las prostitutas son multadas.

El debate sobre este asunto empezó en realidad en 2010 en un país abolicionista que prohibió los burdeles en 1946 tras servir estos a los ocupantes alemanes. “Este es hoy un combate contra la fatalidad de los que todavía consideran que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo”, ha dicho en la Asamblea la ministra de Derechos de la Mujer Laurence Rossignol. En la Cámara Baja, la que tiene la última palabra frente al Senado, la izquierda cuenta con el apoyo decidido de Guy Geoffroy, del principal partido de la oposición, Los Republicanos. Este diputado que lleva años clamando contra el comercio del sexo. La prostitución, dice, es “la violencia más insostenible y antigua” y beneficia fundamentalmente a proxenetas y tratantes de personas.

En medio del largo trámite, el juicio por proxenetismo contra el exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn, del que salió absuelto, ha sido una de las bazas fundamentales del cambio legislativo. Así lo considera, por ejemplo, la Asociación Equipos contra el Proxenetismo, que actuó como acusación particular en el caso. Durante el juicio, los escabrosos testimonios de las prostitutas contratadas para el político sensibilizaron en contra del mercado del sexo. Algo parecido ha ocurrido en la Asamblea con la comparecencia de prostitutas que han demostrado, como ha dicho la socialista Catherine Coutelle, que “no hay prostitución feliz”.

La norma, además de suprimir el delito de captación de clientes y pasar a considerar a las prostitutas víctimas del comercio del sexo, crea un fondo de 4,8 millones de euros anuales para prevenir y acompañar a las que deseen abandonar tal actividad. Las de origen extranjero que lo hagan podrán, además, obtener el permiso de residencia en el país. El ecologista Sergio Coronado considera ridículo el fondo, que supone 160 euros por persona y año. Los diputados han votado en conciencia y Coronado cree que la nueva ley es paternalista, ineficaz y dañina para las prostitutas. El radical Alain Tourret se ha mostrado a favor de despenalizar la venta de sexo, pero no por penalizar al cliente. La socialista Françoise Dubois se ha mostrado contraria a la nueva norma porque esta llevará a las prostitutas a una mayor clandestinidad y mayor precariedad.

En una Asamblea casi vacía (solo han participado 76 de los 577 existentes), agotada por un debate que se ha repetido cuatro veces desde 2013, la ley ha quedado aprobada por 64 votos a favor y 12 en contra. Francia se convierte así en el primer país europeo no nórdico en penalizar a los clientes de la prostitución. El conservador Geoffroy ha pedido al Gobierno que la aplique de verdad.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/06/actualidad/1459957554_438605.html

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Patrullas contra la prostitución

Grupos de hombres del proyecto ZeroMacho

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Hombres repartiendo octavillas en las Ramblas en contra de la prostitución. SANTI COGOLLUDO

El 20% de los varones españoles afirma haber pagado por sexo

Asociaciones de prostitutas critican que los hombres crean que “necesitamos que nos defiendan”

  • LUCAS DE LA CAL
  • Barcelona

“Los hombres de verdad no compran mujeres”. El primer cliente al que le entregan un papel con esta frase mira unos segundos hacia el suelo, levanta la cabeza y dice que sólo se va a tomar una copa. El segundo cliente al que le entregan un papel con la misma frase lo rompe en la cara de Pere Soler y su grupo de seis hombres. Los proxenetas montados en coches caros les miran con recelo. Las jóvenes de Europa del Este les insultan. Ellos permanecen impasibles en la puerta de uno de los burdeles de La Junquera, entregando propaganda contra la prostitución a todos los camioneros que hacen una pequeña parada en este municipio fronterizo entre Cataluña y Francia. Aquí hay el doble de mujeres vendiendo su cuerpo que hace 10 años. Muchos llaman al lugar el “paraíso de la prostitución”. Otros, como Pere, coordinador de la Asociación Zeromacho en España, lo consideran el epicentro de la corrupción moral y de la desigualdad de género.

“Tenemos que combatir el machismo empezando por su representación más extrema, la prostitución. Explotar sexualmente a las mujeres es incompatible con la democracia”. Palabra de un hombre que dice sentir estupor al leer que el 20% de los varones españoles reconoce haber pagado por sexo. Por ello, Pere decidió hace unos meses unirse al colectivo Zeromacho, un movimiento que nació hace cinco años en Francia de la mano de Gérard Biard, actual director del semanario satírico Charlie Hebdo. En sus columnas defiende que se debe multar a los clientes para poner fin a la explotación sexual de la mujer. Sus reivindicaciones ya están en 56 países, con miles de seguidores a pie de calle exigiendo que se prohíba la prostitución. Ahora se acaban de dar a conocer en Barcelona.

“Nos centramos en el problema, que son los clientes. Hay que construir una sociedad igualitaria y no pararemos mientras haya un solo hombre que pueda comprar los servicios sexuales de una mujer“, asegura Pere. Tiene 52 años y trabaja como director de relaciones externas del Parque Audiovisual de Cataluña. A su lado está Bernat Escudero, 38 años, empleado de una empresa hidráulica. Ellos, junto al resto de los 10 hombres que han puesto en marcha este proyecto en España, pasean estos días por el barrio barcelonés del Raval, “intimidando” con discursos sobre igualdad de género a aquellos que se acercan a las prostitutas apostadas en los portales. “También vamos por los institutos, llevamos a ex prostitutas, que explican a los chavales lo que se esconde detrás de ese mundo. Les enseñamos a respetar a las mujeres y a ellos mismos”, cuentan.

-“¿Por qué sólo sois hombres?”

-“La respuesta es sencilla, si nosotros no somos capaces de convencer a otro hombre para que no se vaya de putas, una mujer no lo va a hacer”.

Asociación Zero macho

Asociación Zero macho

“No necesitamos ser salvadas”

Como todas las historias, ésta también tiene dos caras. Por eso hablamos con Concha Borrell, presidenta de Aprosex, la primera asociación de prostitutas que lleva tres años en acción en Barcelona, dando apoyo moral y luchando por los derechos de las chicas que ejercen la prostitución por la normalización del trabajo sexual.

Encontramos a Concha en una manifestación a favor de la regularización de la prostitución, a pocos metros de donde el colectivo Zeromacho entrega panfletos con sus reivindicaciones. “Nosotras no necesitamos ser salvadas. Estaría bien que este grupo de hombres nos hubiera preguntado por nuestra situación. Se creen que no somos lo suficientemente fuertes para ayudarnos entre nosotras”, explica esta catalana de 43 años, terapeuta sexual y prostituta desde hace nueve años. “Lo que están haciendo estos tipos es victimizarnos y quitarnos la voz. No dudo de que sus intenciones sean buenas, pero desde nuestro colectivo llevamos años luchando por nuestros derechos, como ciudadanas y trabajadoras libres, y esto entorpece nuestra lucha”.

Concha lleva dos años en Barcelona dando cursos sobre prostitución, con grupos de seis y siete mujeres, con el objetivo de instruir a las chicas que empiezan a hacer la calle, con nociones básicas para la profesionalización del oficio más antiguo del mundo. “Trabajar en el mundo del sexo no es fácil. Hay que tener una formación”.

Desde Zeromacho no comparten la misma idea. “No está bien que se incite, con esos cursos, a que las chicas se metan a esclavas, que es en lo que te convierte la prostitución. Todas lo hacen a cambio de dinero, ninguna vende su cuerpo porque les guste, sino porque las circunstancias sociales las han llevado allí. Que quede claro que no es un trabajo, es explotación de la mujer”. El colectivo de hombres cada día que pasa tiene más adeptos en España. Ya han firmado su manifiesto más de 200 personas, con la idea de organizar patrullas urbanas en sus ciudades para dar a conocer la realidad que ellos perciben de estas mujeres.

“Muchos pensarán que somos unos frikis o ultracatólicos, pero nada de eso. Sólo queremos construir un país igualitario, sin machismo ni violencia contra las mujeres. Vamos contra los puteros, porque sin ellos no existiría la prostitución, y como consecuencia, desaparecería la trata de personas”.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/04/08/57068538e2704ee20e8b4637.html

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