El putero español: Identifican cuatro perfiles diferentes entre los clientes de la prostitución

Las autoras del libro «El putero español» distinguen entre «misóginos, amigos, mercantilistas y críticos»

Acudir a un club de alterne para mantener relaciones sexuales con una mujer previo pago es para los hombres un gesto mucho más frecuente de lo que pudiera parecer, pero no todos los que lo hacen son iguales o, al menos, tienen las mismas motivaciones. Así se asegura en el libro El putero español que acaba de publicar la editorial Catarata, en el que tres investigadoras gallegas analizan cómo es el mercado del sexo a nivel nacional.

Después de tres años indagando en prostíbulos de todo el país -gracias a la financiación del Instituto de la Mujer- y manteniendo entrevistas con clientes, las autoras han llegado a la conclusión de que España es uno de los países de su entorno en el que más sexo de pago se consume y han encontrado cuatro perfiles de «prostituidores». «Los dividimos en misóginos, amigos, mercantilistas y críticos», explica Águeda Gómez, profesora de la facultad de Ciencias de la Educación del campus de Ourense. «A nosotras el que más nos llamó la atención fue el del mercantilista, porque se trata de jóvenes con estudios universitarios, guapos, que no tendrían ningún problema para ligar y, sin embargo, van a un club de alterne buscando prácticas sexuales nuevas o mujeres exóticas. Son personas educadas en la igualdad que, sin embargo, no identifican que se trata de una explotación», explica la autora.

Menos sorprendente les resultó el perfil de misógino, «que declara animadversión por la mujer», o el del amigo, aquel que «desarrolla sus actividades sociales en los clubes de alterne», explica la autora, que constata que, en general, entre los clientes hay «gente mayor, jóvenes, médicos, profesores o fontaneros y todos son gente normal». En cuanto a los críticos, «son aquellos que lo probaron alguna vez, pero fueron capaces de empatizar y de darse cuenta de que era un abuso», cuenta Águeda, que, junto con las investigadoras Silvia Pérez y Rosa María Verdugo, apuestan por la educación afectivo-sexual para conseguir poner fin a la prostitución.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2015/03/24/identifican-cuatro-perfiles-diferentes-clientes-prostitucion/0003_201503G24P26991.htm

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Prostitución en Madrid, un negocio de 10 a 360 euros la hora

Así es este trabajo ilegal del sexo en la Comunidad de Madrid, un oficio cuyas cifras ya se recogen en el Producto Interior Bruto español y que supone el el 0,35 por ciento del mismo

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FOTO: JOSÉ ALFONSO / VÍDEO: ALFONSO FERNÁNDEZ MORENO
Así es el mapa del sexo en la Comunidad de Madrid

La Unión Europea modificó el año pasado algunos criterios internacionales que se venían usando para cuantificar el Producto Interior Bruto. Daba unas líneas clave para que cada país calculara su PIB incluyendo, entre otras cuestiones, narcotráfico yprostitución voluntaria. El INE echó cuenta a través de asociaciones de prostitutas y encuestas de hábitos sexuales, entre otras fuentes consultadas, para dar una cifra a este oficio que, aunque cuente ya como actividad económica, continúa siendo ilegal. Finalmente, determinó que en España lo ejercían 600.000 mujeres de forma voluntaria y que suponía el 0,35 por ciento del PIB total. Los precios que se pagan por sexo son abismales dependiendo de la zona donde se compre el cuerpo.

Son las 12 del mediodía. La mañana no deja más de cinco grados en la capital, pero no impide que en las calles que dibujan el polígono industrial de Marconi (Villaverde Alto) las prostitutas exhiban sus partes más íntimas para sacar más rédito al día. En tanga, con lossenos al aire, con una raya del ojo bien marcada y que no guarda ninguna sintonía con el perfilador de sus labios. Sus bolsos, cargados de condones, clínes, toallitas húmedas o papel higiénico. Así esperan estas mujeres del sexo a ser rescatadas para obtener desde 10 euros la felación hasta 25 euros por cada acto de placer completo que proporcionan.

60 euros al día en Marconi

Son las 12 del mediodía y en este rincón de Madrid donde las prostitutas se venden más baratas, la actividad del sexo no para. Las requieren los copilotos, acompañados por dos o tres amigotes o solos, para echar uno rápido en la parte trasera del coche. A plena luz del día. «Si el día sale bien se puede ganar 60 euros. Lo peor de esta zona es que no quieren pagar mucho. Pides 15 euros y te dan 10», dice Catherine, un travesti colocado en la calle San Cesáreo. Una mujer de la Europa del Este que no supera los 40 confirma, apostada en la vía Resina, que ése es el precio que se paga por el sexo en Marconi. Desde los 10 a los 25 euros. Y mientras lo cuenta, se apea de un vehículo una jovencísima y bella mujer rubia de ojos azules. Probablemente no tenga más de 20. Prefiere no pronunciar una palabra.

Palizas a las chicas

La Policía Nacional de Villaverde confirma que la zona es peligrosapara estas chicas, mayoritariamente del Este de Europa. Los requerimientos por parte de las prostitutas después de que algún cliente las haya dado una paliza son frecuentes, afirman. También las peleas entre proxenetas y usuarios, después de que estos últimos se quieran marchar sin pagar o abonar menos de lo acordado. La actividad es continua durante las 24 horas. El mapa nocturno es más conflictivo aún, informan las fuentes policiales consultadas. Marconi junto a la Casa de Campo -donde dominan las subsaharianas y latinas- son las zonas donde el sexo sale bien barato, con los riesgos que la práctica para cliente y prostituta entrañan.

3 euros por lavarse en una pensión

En Montera y en la zona de Triball (barrio de Malasaña), la cuota no es muy superior. Como mucho se pagan 25 euros por una sesión de sexo. Pero aquí, a diferencia de las profesionales de Marconi, éstas tienen agua. «Nos dejan lavarnos por tres euros en las pensiones de la calle Ballesta», revela una prostituta brasileña que espera en la calle Desengaño. Se refiere a los pisos que están en el número 3, 7 y 15 de Ballesta, donde un hombre espera en la puerta para dejar entrar a las mujeres y cobrar por su rápida estancia.

Otro mundo diferente es el del sexo de lujo, ése que desempeñan chicas que normalmente atienden en chalés camuflados de la capital o que acuden a hoteles bajo el paraguas de «scort» (acompañantes de lujo), ya sea por agencias o por cuenta propia.

La casa de citas más cara

En la calle Rodríguez Marín (barrio Salamanca) se encuentra una de las casas de citas más caras de la ciudad. Tener un encuentro con una de sus chicas cuesta 360 euros la hora. Generalmente, las casas de citas suelen ser más costosas que los club de alterne (100 euros de media por una hora). Otro con este tipo de tarifa es uno que se ubica cerca del estadio Santiago Bernabéu. Cuesta 350 euros la hora.

http://www.abc.es/madrid/20150129/abci-prostitucion-madrid-precio-sexo-201501271403.html

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«No hay que perseguir al cliente ni a la prostituta, sino al proxeneta»

Maribel Martin, la primera prostituta que consiguió que le reconocieran sus derechos laborales, recuerda que «el que comete el delito es el dueño» del local de alterne

«No hay que perseguir al cliente ni a la prostituta, sino al proxeneta»

ABC

Aumentar la presión sobre los clientes de la prostitución, como planteó hace unos días el director de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, para acabar con la lacra de la trata de personas, es «una medida populista». Así lo ve Maribel Martín, exprostituta y primera chica de alterne que consiguió que se le reconocieran susderechos laborales.

«No hay que perseguir al cliente ni a la prostituta, sino al proxeneta»

Maribel Martín

«El que comete el delito es el que tiene elnegocio de la prostitución. Al que se tiene que perseguir es al proxeneta y no al clienteni a la prostituta», aseguró a ABC, Maribel, quien, sin embargo, denunció que «no hay ningún interés en perseguir a los dueños de los locales de alterne».

En este sentido, señaló que «todo el mundo se lucra con el negocio ilegal de la prostitución y por eso es tan difícil erradicarla». Entre ellos, Maribel también cita los propios ayuntamientos «que dan permisos a ciertos locales sabiendo que allí se ejerce la prostitución». «Hay mucho engaño. Hay locales que se anuncian como ‘la cervecería escocesa’, como un sauna, un hotel o incluso como una peluquería y si uno se planta allí a las cinco de la tarde están todas las chicas desnudas», explica.

A sus 63 años Maribel no ejerce la prostitución. Desde que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña le reconociera en 2004 susderechos laborales por su trabajo durante un año en un club de alterne en Granollers (Barcelona), dedica su vida a denunciar la explotación de las mujeres que ejercen la prostitución «la esclavitud del siglo XXI», como ella misma la denomina.

«Con tres gobiernos diferentes, nadie ha actuado contra la explotación de las mujeres que ejercen la prostitución y siguen sin reconocerse sus derechos laborales», apunta.

http://www.abc.es/sociedad/20150221/abci-perseguir-cliente-prostituta-proxeneta-201502202032.html

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El PIB entra en el burdel

El INE trata de medir el impacto de la prostitución y las drogas en la economía

En septiembre lo incorporará a la contabilidad pública

Valla publicitaria de un club de alterne cerca de Catarroja (Valencia). / JESÚS CÍSCAR

Dos técnicos del Instituto Nacional de Estadística (INE) acudieron hace unos meses a la sede de la asociación Hetaria. Esta organización, que defiende los derechos de las prostitutas, está situada en un pequeño local en la calle de Fuencarral de Madrid. Allí hablaron con Elisa Arenas, trabajadora social de la fundación, porque querían conocer si había alguna estimación sobre cuántas meretrices hay en España. “Es muy difícil hacer ese cálculo. No hay ningún estudio serio sobre el número de personas que ejerce la prostitución. No existe”, les contestó entonces Arenas, quien reconstruye la escena. Los técnicos del INE se fueron con las manos vacías, o casi. Hetaria les confirmó que asiste a unas 1.000 mujeres al año. “Pero este dato no es comparable. Es algo muy residual”, advierte Arenas.

Los funcionarios de INE buscaban alguna cifra que les permitiera estimar cuánto aporta la prostitución a la economía. El Gobierno —de la mano de Eurostat, oficina estadística europea— está trabajando para medir una parte de la economía ilegal e incorporarla al producto interior bruto (PIB). Lo mismo están haciendo otros países europeos. El Reino Unido, por ejemplo, ya tiene los resultados que indican que la prostitución, el tráfico de drogas y el contrabando suponen unos 10.000 millones de libras de la riqueza nacional, (unos 12.300 millones de euros), unas seis décimas de su PIB, según informó la semana pasada la Oficina Nacional de Estadística británica (ONS). “Hay un reglamento de la Unión Europea (UE) por el que una parte de la economía ilegal —prostitución, tráfico de drogas y contrabando— tiene que estar incluida en el cálculo del PIB antes de 2016”, explican desde el INE.

Al igual que la agencia estadística británica, otros países como España, Italia o Bélgica, aprovecharán el profundo cambio en la forma de calcular del PIB —se revisará el censo y se incorpora la normativa contable SEC 2010 en detrimento del SEC 95— para incorporar el impacto de las actividades ilegales, que será obligatorio a partir de 2016. Fuentes gubernamentales aseguran que Bruselas les obliga a comunicar antes del próximo agosto una estimación sobre el impacto de todos estos cambios en el PIB. España ya ha informado de que el cambio contable y la revisión del censo supondrá un aumento de entre un 1% y un 2% del PIB. A eso habrá que añadir el efecto de la economía “no registrada”.

A finales del año pasado, José Roca, representante de Anela, la asociación de los clubes de alterne, recibió una llamada a su oficina de Valencia. Le llamaban desde el INE. Querían saber si había datos de facturación, coste y otras cifras sobre el sector. Al principio Roca pensó que era una broma. Pero al recibir un correo electrónico con el dominio del INE se percató de que iba en serio. Poco después recibió un cuestionario del INE con algunas preguntas: “¿Cuánto cobraba una prostituta por servicio medio en 2002/2007/2012? ¿Cuál es número medio de servicios por prostituta al día en 2002/2007/2012? ¿Cuál la facturación media en 2012 de un club normal/pequeño (menos de 50 prostitutas) por alquilar habitaciones?”. Roca contestó lo que pudo. “50/70/40”, a la primera pregunta. “6/8/4”, a la siguiente. Y “50 euros día/prostituta por número de prostitutas”, a la cuestión sobre la facturación media de 2012.

“Es imposible calcularlo”, explica Roca. “Cualquier cifra que podamos dar es aleatoria y subjetiva. No hay censo de clubes, ni de prostitutas, ni costes medios, ni de servicios”, apunta este representante de la asociación de los clubes de alterne. “Es mejor que se inventen la cifra”, concluye. No existen cifras fiables sobre el número de prostitutas que hay en España.

Un portavoz de Eurostat asegura que “todos los países de la UE incluyen estimaciones de la economía no observada dentro de su estimación del PIB, a fin de proporcionar una medida exhaustiva del tamaño de su economía”. Y añade: “Lo vienen haciendo desde hace años. La cobertura de esta parte de la economía en negro se ha requerido desde la aprobación del Sistema Europeo de Cuentas de 1995 (SEC 95) que entró en vigor en 1999”.

Es el caso de Estonia, Austria, Eslovenia, Finlandia, Suecia y Noruega que recogen en sus cuentas públicas el impacto de estos sectores ilegales. Otros países, entre ellos España, nunca han recogido este parte de la economía en la sombra en sus estadísticas oficiales. “Es verdad que antes había países que lo calculaban y no lo incluían. Pero ahora será obligatorio a partir de 2016”, explican en el INE.

Desde la oficina estadística europea reconocen la dificultad para medir estos sectores opacos. “Hay alguna variación en las metodologías entre los países sobre cómo lograr esta exhaustividad, pero, con el tiempo, se están armonizando mediante el intercambio de buenas prácticas y las recomendaciones de la Comisión Europea”, precisan desde Eurostat. Y recuerdan que existe un acuerdo sobre los criterios metodológicos para estimar la prostitución y el tráfico de drogas. De hecho, existe un documento en Eurostat Cómo medir y estimar las actividades ilegales que explica cómo hacerlo y aporta fórmulas para calcularlo.

No resulta nada fácil cuantificar el impacto de estas actividades sobre la economía, admiten fuentes oficiales, que justifican que, sin embargo, existen metodologías para hacerlo. Por ejemplo, explican, para el tráfico de drogas se tendrá en cuenta la cantidad de estupefacientes incautados por la policía. Se estimará qué porcentaje supone del tráfico total y se extrapolará para obtener una aproximación del impacto de la producción y el tráfico de droga en la economía. La policía se incautó en 2012, últimos datos disponibles, de 21 toneladas de cocaina, 325 de hachís y 229 kilogramos de heroína con un valor aproximado de 2.700 millones de euros, casi tres décimas del PIB, según el valor no oficial que la policía maneja para cada sustancia. Fuentes policiales consideran que la cantidad de droga incautada supone entre un 10% y un 15% de lo que mueve este sector, pero no existe ningún informe oficial ni extraoficial con datos sobre el asunto. Este cálculo en realidad es poco riguroso porque depende de la pureza de la droga y de cómo se valore: al por mayor o al menudeo.

“Será difícil conseguir un dato que se ajuste de verdad a la realidad. Tendrán que hacer hipótesis y valoraciones con las dificultades que eso entraña”, apunta Ángel Laborda, director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas). “No son mercados transparentes donde se conocen los precios”, apunta.

Para el contrabando el método es parecido al de la droga. Y en la prostitución se calculará el número de personas que ejercen la prostitución en España a través de las redes de clubes de alterne. Se les asigna un porcentaje sobre el total del sector y se estima el impacto económico que se aplicará al cálculo del PIB. Por eso, los técnicos de estadística acudieron a Hetaria y llamaron a Anela. Pero los datos recopilados hasta la fecha no parecen muy consistentes.

“El PIB se calcula trimestralmente y la estadística tendrá que reflejar el valor de lo que se produce y las rentas que se generan. En realidad será muy complicado porque no hay forma de medir estas actividades trimestralmente”, zanja Laborda.

http://economia.elpais.com/economia/2014/06/07/actualidad/1402168523_576633.html

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Colectivo Hetaira: “Las prostitutas no son traidoras del género ni están haciendo el juego del patriarcado”

El colectivo Hetaira, de Madrid, vela por los derechos de las personas que trabajan en el sexo y lucha por eliminar la estigmatización social que estas prácticas conllevan, criminalizando a las prostitutas y considerándolas siempre como las “eternas menores de edad”. Hablamos con dos de sus integrantes a su paso por Extremadura. 

Silvia Arjona/ AECOS

Alba y Elisa, del colectivo Hetaira en un momento de la entrevista en Plasencia (Cáceres) hablando sobre la prostitución y su estigmatización social./ SAM

La prostitución voluntaria, ¿práctica patriarcal o trabajo sexual? Las respuestas y sus análisis pueden ser muchos y muy variados en función de quién los cuestione y desde dónde los plantee.

Dentro del movimiento feminista y los colectivos de mujeres hay grupos que defienden o condenan estas prácticas, sin llegar a consensos claros. Por ejemplo, el feminismo cultural abole la prostitución por considerarla una forma más de opresión de las mujeres por parte de los hombres, mientras que el feminismo pro sexo lo analiza como un trabajo más basado en un acuerdo comercial entre adultos, para el que hay unas normas establecidas previas.

El colectivo Hetaira, cuyo nombre se refiere a las mujeres libres e independientes de la antigua Grecia que ejercían la prostitución, trabaja desde 1995 con mujeres y transexuales de Madrid con el fin de defender sus derechos como personas trabajadoras del sexo y que puedan organizarse, cotizar a la Seguridad Social, sindicarse… Les interesa acabar con el estigma social que acarrean estas prácticas y que divide a las mujeres entre “las malas” (las putas) y “las buenas” (todas las demás). Su lucha persigue diferenciar entre la prostitución forzada y la voluntaria y en no homogeneizarlas por ser algo muy complejo. Y abogan por el derecho de autodeterminación sexual de las mujeres y porque las prostitutas tengan voz en los lugares donde nunca las tienen en cuenta, como por ejemplo las instituciones.

Hablamos con dos trabajadoras y activistas de Hetaira, Alba Fernández Val y Elisa Arenas López, tras participar en las II Jornadas Trans-formativas. Topologías del Transfeminismo realizadas en Plasencia (Cáceres) a finales de abril y organizadas por el colectivo Extremadura Entiende, para conocer mejor su trabajo y el de las prostitutas.

¿Qué es el colectivo Hetaira?

Elisa. Hetaira es un colectivo de defensa de los derechos de las trabajadoras del sexo, formado por trabajadoras del sexo y por personas que realizan otros trabajos. Es un colectivo mixto que se creó en su origen entre feministas y trabajadoras del sexo con el objetivo principal de defender sus derechos y mejoras condiciones de vida, así como luchar contra el estigma que recae sobre la prostitución.

Consideramos, además, que para aquellas personas que viven mal el ejercicio de la prostitución y quieran dejarlo deben tener alternativas reales, no dejándoles las migajas de los proyectos sociales. Las trabajadoras del sexo lo que reclaman son derechos, de ahí que lo principal que se debe hacer es escucharlas porque existen, salen a la calle y además saben perfectamente lo que quieren y cómo lo quieren.

Alba. Hay que perder la idea de las eternas menores de edad que hemos tenido las mujeres a lo largo de la historia y que ahora la tienen las prostitutas como si no supieran qué es lo que quieren. Hay que escucharlas partiendo de que son sujetos con derecho y con capacidad de decisión.

¿Integráis también a trabajadores sexuales?

Elisa. Estamos especializadas en mujeres bisexuales y trans. También trabajamos con chicos pero en menor medida ya que hay otros colectivos más especializados.

Alba. Las características, situaciones y visibilidad son diferentes, por lo que nos hemos centrado más en trabajar en mujeres cis y trans, aunque colaboramos con otras asociaciones que están especializadas en trabajadores del sexo masculinos.

¿Cómo se trabaja contra la estigmatización del sexo desde la visión hegemónica heteropatriarcal de nuestra sociedad?

Alba. Trabajamos en dos esferas, por un lado de cara al exterior y por otro de cara al interior de nuestro colectivo. De cara a la sociedad, a las instituciones y al movimiento feminista intentamos romper el estigma por varias vías. Una, visibilizando que hay trabajadoras sexuales que ejercen de manera voluntaria, rompiendo la idea de que todas son víctimas y obligadas por mafias y proxenetas -ya que eso es trata de seres humanos con fines de explotación sexual-, y diferenciándolo de las personas trabajadoras sexuales voluntarias que deciden ejercer de manera propia sin coacción, independientemente de las circunstancias que le lleven a trabajar o en las que trabajen.

En definitiva, es romper con la concepción de las buenas y las malas mujeres, de que las prostitutas no son traidoras del género ni están haciendo el juego del patriarcado por el hecho de ejercer la prostitución, sino que es un trabajo que ellas deciden por equis razones, que es un trabajo que les ayuda a empoderarse, que les ayuda a salir de situaciones que con otros trabajos quizás no podrían salir y que les da independencia económica. Hay mujeres que les gusta trabajar en esto y quieren seguir trabajando en ello, por eso, no se las tiene que estigmatizar ni como víctimas ni como traidoras o brujas. Pero, incidimos, ¡es un trabajo, no una forma de ser! Es decir, ¿por qué una fontanera deja de serlo cuando acaba su jornada y se va a casa y una puta lo es siempre?

De cara hacia dentro, lo que realizamos es el trabajo directo con las trabajadoras en lugares donde se ejerce la prostitución. Si es en la calle pues estamos en la zona centro de Madrid y en polígonos, en la Casa de Campo, pero también en los pisos y los clubs donde se ejerce la prostitución, así como en nuestro local, en el centro de Madrid, donde vienen muchas trabajadoras.

¿Qué temas concretos tratáis en y desde Hetaira?

Alba. Trabajamos muy diversos temas como la salud sexual, el empoderamiento de las chicas, habilidades sociales, la cohesión y unidad de grupo para la reivindicación de derechos, la intermediación en conflictos…

También formamos a trabajadoras del sexo que quieren representar a sus compañeras en los medios de comunicación, en ponencias, jornadas, etc., y necesitan saber cómo hacer una entrevista, cómo explicarte mejor para que no te puedan manipular las intervenciones o cómo manejar los nervios.

¿Trabajáis con la otra parte implicada, los clientes?

Elisa. Es muy difícil llegar a los clientes porque ellos también tienen una situación de estigmatización. Hay muy pocos clientes que quieran dar la cara y digan que contratan servicios sexuales. Lo que hacemos son campañas de concienciación hacia el respeto del trabajo sexual porque consideramos que desde las instituciones y sectores abolicionistas hacen campañas culpabilizadoras del cliente donde las putas son víctimas y los clientes hacen lo que quieran con ella. Y esto es súper peligroso porque los clientes son un grupo muy heterogéneo y hay de todo; además, este estereotipo de que el cliente domina es muy desmentido entre las prostitutas. Sin embargo, están en el imaginario colectivo de una manera brutal porque las campañas van dirigidas a reforzar eso, además de reforzar la idea de que se pueda ejercer la violencia contra las trabajadoras sexuales y que se las pierda el respeto. Siempre se fomenta el estigma.

Por ejemplo, el Ayuntamiento de Sevilla que tiene una ordenanza de multa al cliente, en su campaña contra la prostitución decía algo así como “tan poco vales que tienes que pagar” “la prostitución incluye violencia, vejación, sumisión…”. Es una locura decir eso porque el mensaje que estás trasmitiendo es “haz lo que quieras con las trabajadoras sexuales”, fomentando la violencia. Y el punto tiene que ser el contrario, el fomento del respeto, el buen trato y saber que el cliente está teniendo una relación sexual pagada, que es un contrato, donde la trabajadora impone sus límites y donde se negocia lo que se va a llevar a cabo en ese servicio sexual. Las trabajadoras son quienes tienen el poder y el objetivo es que ellas trabajen a gusto bajo sus condiciones y límites.

¿Los medios de comunicación y la publicidad influyen para esa estigmatización?

Elisa. Muchísimo porque la imagen que se ofrece es pésima. Siempre se ven como víctimas y se refleja el lado morboso de la prostitución.

Y en este sentido, ¿qué pensáis de los anuncios de prostitutas en la prensa?

Prostitución

Alba. Es otra manera más de publicitar sus servicios, al igual que un blog, por ejemplo. Es falsa la idea de que los anuncios lo ponen los proxenetas, al igual que se dice que las que están en la calle están ahí por presión de un chulo. Entonces, ¿por qué la policía no lo investiga? ¿Por qué, si en la calle Montera -de Madrid-hay una comisaría, la policía no hace nada? En realidad esto no es cierto.

A ello, además, hay que decir que mucho de los casos que detectamos de trata es porque nos lo dicen los clientes. Es decir, cuando observan algo extraño, creen que algo no va bien, son ellos quienes nos lo comunican por ser quienes más se acercan a ellas.

¿Qué supondría la regulación de la prostitución?

Alba. Desde Hetaira no abogamos por una regulación al estilo de lo que se entiende en otros países de Europa, que es un control por parte del Estado de las trabajadoras del sexo, beneficiando siempre a los empresarios de los clubes y a los Gobiernos. Nosotras apostamos más por una normalización del trabajo con una legislación que ponga en el centro los derechos de las trabajadoras del sexo, no nos vale cualquier tipo de ley.

¿Y ese “no control del Estado” no se podría aplicar a cualquier otro tipo de trabajo?

Elisa. Por supuesto, esto se podría extrapolar a cualquier otro trabajo, lo único que en otros sí que hay un estatuto y unos derechos. Es como si en el sector de la albañilería empezáramos a controlar dónde tienen que trabajar, qué controles sanitarios tienen que hacerse, pero no pueden sindicarse ni organizarse ni tener derechos. La normalización implica los derechos laborales y sociales, y no el control.

Alba. Así, por ejemplo, no por ser puta has de hacerte unos controles médicos estipulados, con toda la estigmatización social que eso conlleva para el personal médico que atiende, sino más bien por ser persona que vive en esta sociedad. Es decir, hay que fomentar que todas las personas por medio de la educación tengamos unos conocimientos claros de la sexualidad y que nos hagamos controles regulares.

Elisa. En definitiva, de lo que se trata es que todas las relaciones humanas tienen que estar guiadas por el respeto y la libertad, ¡todas! Si son comerciales o no, depende de un pacto libre entre adultos.

¿Con cuántas mujeres trabajáis desde Hetaira?

Elisa. No hay datos oficiales del número de prostitutas que hay, pero las que solemos atender desde Hetaira son más del millar de mujeres anuales.

¿Y ante la actual situación económica para muchas personas ha aumentado el número de prostitutas?

Alba. Sí, ha aumentado tanto en personas migrantes como nacionales, pero no es un fenómeno tan masivo como los medios de comunicación propagan. Hay muchas que ejercían y han vuelto o que lo compatibilizan con otros trabajos porque necesitan otro sueldo o porque ejercen la prostitución, y como la crisis también las afecta a ellas, compatibilizan el trabajo con otro fuera de la prostitución.

En definitiva, como que hay una variedad de situaciones muy amplia y no se puede reducir todo a la idea fija que se tiene de la prostitución.

“Si regularizáramos la prostitución hoy estaríamos favoreciendo a las mafias, al tráfico de personas y a los proxenetas”. (Ana Botella, Alcaldesa de Madrid).

Lo más importante es combatir el tráfico de mujeres para su explotación sexual, cuando hayamos conseguido combatirlo hablamos de filosofía”. (Elena Valenciano, Vicesecretaria General del PSOE).

“¿Por qué un gobierno no cierra un club de alterne con la misma energía que cierra una herriko taberna?” (Pablo Iglesias, impulsor de Podemos).

“La prostitución debería legitimarse como un trabajo más y dejar de criminalizar a las mujeres que trabajan el sexo”. (Carolina Hernández, trabajadora sexual y activista de Hetaira).

“No es delito prostituirse, lo que está tipificado en el Código Penal como delito es el proxenetismo, que es lucrarse de la prostitución de terceros, lo que deja un vacío legal a la prostitución porque no reconoce la actividad”. (Elisa Arenas, trabajadora social y activista de Hetaria).

 “Las prostitutas no son traidoras del género ni están haciendo el juego del patriarcado”

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«Si mi abuela supiera que soy prostituta, me aplaudiría, porque no soy una víctima»

Varias prostitutas, en una imagen de archivo. (Reuters)

«Si mi abuela supiera lo que hago, me aplaudiría, porque no soy una víctima«. Lo dice Isabel Holgado Fernández, antropóloga, experta en trabajo sexual y también, como ha asegurado en público esta semana, prostituta. En el extremo opuesto, Rosario Carracedo, portavoz de una organización que defiende la abolición de esta práctica, sentencia: «Dice un cliente en un foro: ‘A pesar de mis preferencias, el mejor polvo que he echado es con una china. Se dejaba hacer de todo’. Esas palabras reflejan sin cinismo lo que piensan los prostituidores y la naturaleza de su relación. La prostitución es inaceptable». Son algunos de los testimonios que se han oído esta semana en una jornada que ha acogido la Fundación Ortega-Marañón bajo el equívoco título de Libertad Sexual y sus Implicaciones en la Actualidad. Equívoco porque de lo que realmente se hablaba allí es de un tema «espinoso», como refería una de las organizadoras, María José Villaverde, catedrática de Ciencia Política de la Complutense: la prostitución. Equívoco, sí, pero necesariamente, porque el proyecto estuvo a punto de irse a pique por no encontrar sede y financiación y por la negativa de personas con diferentes enfoques sobre el trabajo sexual a sentarse en la misma mesa. Quizá porque la prostitución sigue siendo una palabra y una realidad tabú, que muchos prefieren no ver y de la que muchos quisieran no oír. En esta jornada, sin embargo, se han escuchado, por primera vez frente a frente en España, las posturas absolutamente contrapuestas de quienes conocen este tema. Y, también, la voz de las propias prostitutas:

«Propongo una solución salomónica, diferenciar entre la esclavitud sexual y el comercio libre de los cuerpos». Enrique Gil Calvo, catedrático de Sociología de la Complutense, defendió la existencia de dos realidades, la esclavitud y la transacción sexual entre libres e iguales: «En el primer caso, el cliente es un cómplice criminal; en el segundo, no se le puede criminalizar». En cualquier caso, sostuvo, «en esta sociedad que va hacia una mercantilización generalizada de la vida, percibo que la prostitución va a estar cada vez más liberalizada».

«Las organizaciones criminales dedicadas a la trata van en Ferrari; nuestro sistemas represivos, en 600». Fiscal delegada provincial de Extranjería y Delitos Sexuales de Girona, Sandra Fagil recalcó que las instancias policiales, judiciales, etc. «van mucho más atrás que los delincuentes» e incidió también en que los nexos entre la trata de seres humanos -el «tercer negocio más lucrativo del mundo»- y la prostitución son tales que a la hora de perseguir la primera «sigue habiendo confusiones». Subrayó que hoy las penas a las que se enfrentan estos delincuentes son «muy graves» (entre cinco y ocho años que los agravantes pueden alargar considerablemente), la ausencia de datos ciertos y fiables en España y la incongruencia de un sistema que pide a las víctimas que colaboren (la mayoría de las pruebas en estos casos son testificales), «pero no les da alternativas para escapar a su red, para tener una vida nueva. ¿Quién quiere volver a Nigeria, cuando además los ‘malos’ conocen a tu familia, a tu hijo…?».

Colomo, Gil Calvo, Carracedo, Cobo, Villaverde, López Riopedre, Poyatos y Fagil.

«Mi negocio es como otro cualquiera». Ni explotación ni coacciones ni comisiones. Es más, cuando la asesora fiscalPatricia Ferrer Rafael, regente y co-propietaria de un club de alterne en Ibiza desde 1999, detecta la huella de las mafias, recurre a la policía. Es lo que sostuvo en su intervención, en la que aseguró que su club proporciona la infraestructura para que las trabajadoras realicen su trabajo, cobrando una tarifa por el uso de las instalaciones. «La prostitución no va a erradicarse jamás y lo que hace falta es regularizarla, normalizarla y que sea una relación mercantil como la de cualquier trabajador”, señaló.

«La prostitución ha pasado de ser un negocio casi artesanal a una multinacional vinculada a la economía criminal en 30 años». Para Rosa Cobo, profesora de Sociología de Género de la Universidad de A Coruña, la prostitución «surge de una estructura patriarcal y neoliberal y su lógica de privatizar todo lo que encuentra a su paso. En mujeres de extrema pobreza, se pueden privatizar sus cuerpos». Cobo insistió en la falta de legitimidad del ‘contrato’ entre cliente y prostituta y en que la prostitución, «resultado de la desigualdad de género y económica, se convierte a su vez en una fuente de desigualdad por su fuerza en el imaginario colectivo».

«Se habla de la prostitución como un modelo de sexualidad, cuando sólo es sexual para una de las partes, los prostituidores». Portavoz de la Plataforma de Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución,Rosario Carracedo abogó por el modelo sueco -donde se penaliza al cliente-, y cuestionó el propio título de las jornadas: «Parece que prostitución y libertad sexual forman parte de una misma realidad, y se parte de una postura ideológica que admite desde el punto de vista teórico y de la actuación política la diferenciación de los grados en que la sociedad permite el consumo de mujeres. Sin embargo, si aspiramos al principio de igualdad entre hombres y mujeres la prostitución es inaceptable».

“No somos trozos de carne que se venden y no queremos una protección estatal que no necesitamos”. Así de contundente se mostró Cristina Garaizábal, presidenta del colectivo Hetaira, que, desde una postura antagónica, defendió la prostitución como trabajo, la «libertad y autonomía» de quienes la ejercen, “los derechos de plena ciudadanía” de las prostitutas inmigrantes y la “negociación de espacios” para que trabajan en la calle. En la prostitución, dijo, “hay empresarios, no proxenetas”, haciendo hincapié en la distinción con la trata, y en el sector “puede haber explotación laboral, no sexual”.

Imagen de archivo de una manifestación de prostitutas. (Reuters)Imagen de archivo de una manifestación de prostitutas. (Reuters)«El ambiente en los pisos de contactos es similar a los pisos de estudiantes». Así describió José López Riopedre, sociólogo, coautor deTrabajando en la prostitución y abogado (conoce de primera la operacion Carioca ) lo que ha encontrado en su trabajo de campo, centrado en la prostitución brasileña y rumana en el noroeste de España: «Pisos de contactos en los que trabajan mujeres que llegaron a nuestro país, muchas veces sabiendo a lo que venían, y que después de un tiempo en locales de alterne se dieron cuenta de que les salía mejor independizarse». «Las mujeres se juntan en un piso, aúnan esfuerzos y se autoorganizan, y la jefatura suele ser femenina», describió Riopedre, quien recalcó que sus estudios no pueden generalizarse y defendió «eliminar del Código Penal la palabra prostitución. Ya hay herramientas en él para prevenir abusos y coacciones».

«Hay dos falacias: primero, que la prostitución no es un trabajo; segundo, que no está regulada». Así lo explicó Glòria Poyatos, jueza decana de los juzgados de Lanzarote y autora de La prostitución como trabajo autónomo (libro que escribió tras conseguir darse de alta ante Hacienda como prostituta, y que ha inspirado la primera cooperativa de trabajadoras sexuales en España): «Una resolución del Tribunal Europeo y dos sentencias del Supremo (de una de ellas fue ponente Carlos Lesmes, actual presidente del CGPJ), desmienten que la prostitución no sea una actividad profesional; y el hecho de que no tenga una regulación específica no quiere decir que no esté regulada». Poyatos dijo partir «de una realidad que ojalá no existiese, pero es la que es. Soy jurista y realista, y mi deber es proteger. Las prostitutas no pueden ser tratadas como infrasujetos, y debe distinguirse la trata, la prostitución coactiva y la que no lo es».

‘La prostitución per se no es un mal; es un pacto libre entre dos personas adultas’, señaló Isabel Holgado, antropóloga, coordinadora de LICIT y ‘trotona’ (prostituta)«Se piensa que una prostituta no sabe hablar». Autora del libro y del blog  Una mala mujer y “persona que ejerce el trabajo sexual” desde hace décadas, Montserrat Neira se refirió a sí misma -con ironía- como “mujer prostituida”, término usado por los abolicionistas. Sin embargo, para ella la prostituta es quien controla la situación, ya que “los hombres pagan por adelantado, y la trabajadora sexual puede incluso no cumplir el acuerdo”. Neira, de hecho, sostuvo que la trata es un porcentaje mínimo de la prostitución y denunció que sus víctimas son ignoradas por el Estado. Su experiencia arrancó con 29 años, cuando, divorciada, con hijos y sin formación, se quedó en paro y acudió a un piso donde se quedaban una comisión del 50%. Después, llegó el estigma: “No sólo no podía contárselo a nadie, sino que una vez en unas jornadas abolicionistas conté mi caso y me dijeron que necesitaba tratamiento psiquiátrico”.

«Si la prostitución es un oficio del que trabaja con su cuerpo, habría que prohibir todo tipo de trabajos”. La Asociación Sex Asistent,  entre otros fines, tiene el de crear un espacio que posibilite el «acompañamiento sexual, sensual o afectivo» a discapacitados o personas con diversidad funcional por parte de profesionales. Rafael Reoyo González activista por los derechos de estas personas, habló del doble tabú que existe alrededor de ellos -respecto a sus cuerpos y su sexualidad- y reclamó “el “fin del ‘minusvalidismo’ y de la lástima”.

«La tasa de infección por VIH entre las prostitutas es menor que entre las mujeres que no realizan trabajos sexuales». Menor, incluso, que entre los hombres heterosexuales, por la práctica extendida entre ellas del uso del preservativo. Es lo que sostuvo Concepción Colomo, pionera en programas de salud sexual. «Desde el punto de vista médico, son ineficaces las medidas represivas y de obligatoriedad de controles sanitarios a las prostitutas», aseguró.

La limitación de la prostitución es producto “del mito del amor romántico”. Profesora de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante), Purificación Heras es autora de un trabajo empírico sobre la prostitución que puso de relieve «la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales», debida, según ella, a las políticas restrictivas. Eso en una sociedad que “jerarquiza la sexualidad” y considera que “el sexo es malo y debe ser castigado”.

Reoyo, Sáez, Fernánde-Llebrez (moderador), Garaizábal, Neira, Holgado.

“Los que sostienen que las mujeres prostitutas no optan o no deciden no dicen la verdad”. Magistrado de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Ramón Sáenz recalcó que la prostitución voluntaria “es una realidad innegable», y rechazarla «dificulta la protección de quienes realmente deben ser protegidos”. “El Estado no debe intervenir para criminalizar el intercambio remunerado y voluntario de sexo entre adultos capaces», y la prohibición incluso «fomenta la trata y la explotación laboral”, aseguró.

-“La prostitución per se no es un mal; es un pacto entre dos personas adultas que consienten de forma libre”. Isabel Holgado, antropóloga, coordinadora de LICIT (Línea de Investigación y Cooperación con Inmigrantes Trabajadoras del Sexo) y consultora de la red Sex Workers Project , quiso presentarse también como “trotona”, usando el viejo término castellano que en Cuba significa prostituta. Las prostitutas “somos sujetos actuantes con estrategias de vida distintas”, señaló y narró la anécdota de una inmigrante, Iliana, a la que un periodista le preguntó si tenía orgasmos con sus clientes: “Nunca, ni con mis clientes ni con mis amantes. ¿Sabes cuándo los tengo? Cada vez que voy a Western Union y les envío 300 dólares a mis hijos”. Añadía Holgado: “Si supiera lo que hago, mi propia abuela me aplaudiría porque no soy una víctima, como tampoco se muestra como una víctima Iliana, sino como una persona con voluntad propia”. Y concluyó: “El estigma permite el irrespeto más lacerante”, la “violencia cultural”.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-05-03/si-mi-abuela-supiera-que-soy-prostituta-me-aplaudiria-porque-no-soy-una-victima_123872/

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Detienen al responsable de un club de alterne por explotación laboral e incitar a la prostitución

La Policía Nacional ha detenido al responsable de un local de alterne de la zona sur de la ciudad de Castellón que alquilaba habitaciones amujeres que no estaban dadas de alta en la Seguridad Social para ejercer la prostitución.

Según han informado fuentes de la Policía Nacional en un comunicado, se trata de un varón colombiano de 37 años, que, al parecer, era el administrador y encargado de un establecimiento en el que se ejercía la prostitución.

En cumplimiento con el Plan Integral de lucha contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, los agentes inspeccionaron recientemente uno de los establecimientos del sur de la ciudad. Durante la inspección y la posterior investigación, los policías averiguaron que el detenido favorecía la prostitución, y que además se estaba lucrando con esta actividad.

El detenido alquilaba las habitaciones anexas al local, con un coste de hasta 50 euros al día por el uso de la habitación, según las mismas fuentes. Las mujeres, que no tenían contrato ni alta en la Seguridad Social, realizaban jornadas de más de 10 horas diarias, tiempo durante el cual prestaban sus «servicios», dando parte del dinero al detenido y favoreciendo el consumo de bebidas en el bar, por lo que recibían una comisión.

En el interior del establecimiento se localizó a tres mujeres de nacionalidad paraguaya, que se encontraban en España en situación irregular, lo que, según las mismas fuentes, «las hace aún más vulnerables».

Durante la intervención policial, el hombre intentó engañar a los agentes y evitar su detención, ya que manifestó que él era un trabajador e identificó como administrador y responsable a un compatriota suyo que residía en A Coruña, aunque finalmente fue detenido como presunto autor de un delito relativo a la prostitución y contra los derechos de los trabajadores.

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/09/26/castellon/1380148474.html

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La prostitución es cada vez más invisible

Los clubes de alterne bajan al 50% en un lustro y ya hay más de cien prostíbulos en pisos

La prostitución es cada vez más invisible

En Granada, el ejercicio de la prostitución en la vía pública está prohibido bajo multas que pueden llegar a los 3.000 euros. :: G. MOLERO

Un informe nacional de la Policía Judicial de la Guardia Civil del año 2008 cifraba en 27 el número de clubs de alterne diseminados por la provincia de Granada por aquellos años de bonanza económica. Hoy esa cifra se ha rebajado a la mitad tras el cierre de más de una decena; mientras que los pisos, apartamentos y chalés reconvertidos en prostíbulos se han multiplicado como las esporas y ya son más de un centenar.Esta cifra de prostíbulos particulares está extraída del recuento de pisos de contactos de distintas páginas webs consultadas, así como de las estimaciones facilitadas por los cuerpos policiales. De todo este maremágnum de datos emerge una realidad: la prostitución cada vez se hace más invisible, con todos los riesgos que conlleva.

Por un lado, la ordenanza de la convivencia del Ayuntamiento de Granada solo logró echar a las prostitutas que ejercían en la carretera de Jaén unos metros más allá para seguir vendiendo sus cuerpos en los límites de Pulianas, Maracena o Peligros. Las barrió de las calles de la ciudad, pero ellas siguen trabajando. Y por otro lado, el cierre de clubs como el antiguo hotel Alcano, otrora una de las mayores salas de alterne, con más de 400 plazas, que echó el cierre hace cuatro años, así como otros clubs de carretera, como elBatán, en la zona de Guadix, han contribuido a este trasvase de prostitutas de clubs y de la calle a los pisos.

«Hay muchas, quizá demasiadas mujeres que no han visto otra salida que vender su cuerpo para sobrevivir.Unas venían del mundo de la prostitución, pero otras se han estrenado como nuevas. Lo hacen de forma independiente, la gran mayoría de ellas. Se juntan varias en un piso y a ganar dinero». Las palabras son de una trabajadora social que opta por no dar su nombre y que centra en los distritos del Zaidín y la zonaNorte los puntos más ‘calientes’ de los prostíbulos en pisos de Granada, aunque el Cinturón metropolitano y la zona del litoral no se quedan demasiado atrás.

Las principales operaciones policiales contra la prostitución en el último año se han desarrollado en pisos. En ocasiones han sido las quejas vecinales las que han impulsado las correspondientes investigaciones. Solo por recordar algunas.

La Policía Nacional desmontó un prostíbulo en pleno Centro de la ciudad, en concreto en la calle San Jacinto, muy cerca de la Carrera del Genil. Los vecinos del inmueble presentaron un escrito en el Ayuntamiento de Granada quejándose por los problemas generados por esta casa de prostitución. Los clientes no tenían horas para acudir al piso, la noche, la madrugada, la tarde, la mañana… funcionaba las 24 horas del día. Y a veces, quizá demasiadas veces, los usuarios del prostíbulo llamaban a otro timbre preguntando por la casa de citas o se montaba algún espectáculo bañado por la embriaguez de sus protagonistas en el rellano de la escalera. Los vecinos estaban hartos. La Policía Nacional, en concreto la UCRIF –unidad contra las Redes de Inmigración Ilegal–, tardó cuatro días en ponerle punto y final a esta casa de meretrices. Detuvo a los dos responsables de dirigirla, un hombre y una mujer de origen suramericano de 32 y 28 años respectivamente, y hay una tercera persona, la ‘madame’ o máxima responsable de estar al frente de las prostitutas con una orden de busca y captura para arrestarla. Los responsables de este ‘negocio’ tenían el pasaporte retenido de cinco mujeres que ejercían la prostitución en este piso, solo una era española. Lo curioso de este prostíbulo es que no era nuevo para la Policía. Nueve meses antes se había desarticulado otra casa de citas en el mismo piso de esta céntrica calle granadina. En la otra ocasión, la operación policial también acabó con los responsables del ‘negocio’ detenidos, aunque aquellos presuntamente no tenían ninguna vinculación con los arrestados.

Tampoco debe olvidarse la última operación de la Ucrift de Granada, que a partir de una denuncia de una joven forzada a prostituirse logró desarticular un red de meretrices que operaba en un club de Moraleda de Zafayona. La operación policial concluyó con la detención de la mujer que trajo a la joven denunciante desde Rumanía, la ‘madame’ de un piso de La Chana y la imputación de la que era regente del club de alterne El Lago Azul de Moraleda de Zafayona. Los cargos contra las detenidas y la imputada son de trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

Aunque los riesgos de estos pisos también se exponen en estos otros dos sucesos. La Guardia Civil detuvo meses atrás aun hombre que obligaba con amenazas y coacciones a una mujer que ejercía la prostitución en su domicilio a entregarle parte de sus ganancias y, además, aprovechaba cuando los clientes estaban en el dormitorio indefensos y sin escapatoria, para atracarles con un cuchillo de cocina. La Policía nacional también detuvo antes del verano a un individuo que sometió y robó a una prostituta en sus piso durante dos días.

Una prostitución cada vez más invisible, sin control y al albur de la crisis.

http://www.ideal.es/granada/20130929/local/granada/prostitucion-cada-invisible-201309290001.html

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Comienza en Barcelona el juicio del Club Saratoga y Riviera

Cinco de los 20 acusados son policías, entre ellos un comisario y dos inspectores jefes que dirigían la Brigada Provincial de Extranjería

Comienza en Barcelona uno de los mayores juicios por corrupción policial

ABC

Prostitución, proxenetismo, chivatazos, compra de agentes… A las nueve y media de la mañana de hoy comienza en la Audiencia Provincial de Barcelona uno de los mayores juicios por corrupción policial de cuantos se han celebrado hasta ahora en España, relacionado con las actividades de los prostíbulos Riviera y Saratoga, situados en la localidad barcelonesa de Castelldefels. En total, veinte personas se sentarán en el banquillo de los acusados, entre ellas cinco policías que formaban la cúpula de la Brigada Provincial de Extranjería, con su comisario jefe, Luis G., y dos inspectores jefes al frente.

La Fiscalía Anticorrupción pide la pena máxima, 44 años, para el entonces inspector jefe José Javier M.P., y 14 años para el comisario Luis G.G. y el inspector Andrés O.B. Asimismo, solicita de 13 a 22 años para los otros tres agentes supuestamente implicados en el grupo corrupto: Abundio N., José Manuel M. e Ignacio L. En la sesión de hoy está previsto que el fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo ponga en la sala una de lasescuchas telefónicas obtenidas durante en la investigaciónen la que uno de los policías pide 3.000 euros a los responsables del prostíbulo a cambio de falicitarles información y de no hacer redadas en sus locales.

La Sala ha fijado el inicio de la vista oral después de tratar a mediados de julio las cuestiones previas, en las que algunas defensas solicitaron anular parte del sumario -incluidas las conversaciones telefónicas intervenidas e informes policiales- por falta de imparcialidad en la investigación de la causa, lo que fue recazado.

Según el fiscal, los propietarios y encargados de los macroprostíbulos se lucraron de 2002 a 2008 de la explotación de mujeres, algunas de ellas menores, en situación irregular. Las víctimas tenían que darles parte del dinero que conseguíany además eran sometidas a extenuantes jornadas de trabajo de once horas, siempre bajo el control de las «mamis».

Los responsables de los locales, por su parte, se garantizaban la seguridad por los chivatazos que recibían de los responsables de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de Barcelona, en concreto el comisario jefe, dos inspectores jefes, un subinspector y un agente. Según las investigaciones, estos agentes alertaban a los dueños de los prostíbulos de las redadas que se iban a producir y de las inspecciones a las que iban a ser sometidos. De esta forma se garantizaban que no fueran multados por tener trabajando a inmigrantes irregulares, algunas de ellas menores. A cambio, los policías recibían importantes cantidades de dinero o ñpagos en especie, como podían ser relojes, el pago de tratamientos médicos o, incluso, la obtención de trabajo para sus hijos.

En 2007, el inspector jefe de la Brigada de Extranjería y Documentación, José Javier M.P., «se quiso sumar a dicho grupo delincuencial» al descubrir las actuaciones ilegales de sus compañeros y para desbancar de este negocio ilícito a su compañero Andrés O.B. José Javier M.P.también amenazaba a otros prostíbulos de Barcelona con hacerles inspecciones, hecho que obligaba a los propietarios de los clubes a ser asesorados por los abogados que el policía les recomendaba, y que exigían a sus clientes «cantidades de dinero desorbitadas», informa Ep.

El fiscal pide de 3 a 44 años por favorecimiento de la prostitución, pertenencia a organización criminal, asociación ilícita para delinquir, cohecho pasivo, revelación de secretos con grave daño a la causa pública, omisión del deber de perseguir delitos, aprovechar información privilegiada, falsificar documentos oficiales, extorsión en concurso medial con delito cometido por funcionario público contra derechos individuales, violación de información por razón de cargo, e infidelidad en custodia de documentos.

http://www.abc.es/espana/20130916/abci-comienza-barcelona-mayores-juicios-201309152025.html

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Desarticulan una red que obligaba a prostituirse a mujeres

Desarticulan una red que obligaba a prostituirse a mujeres

La Policía Nacional ha desarticulado un grupo organizado dirigido por un clan familiar que captaba a chicas jóvenes en Brasil y en Venezuela a las que ofrecía trabajo en España, en donde las obligaban a ejercer la prostitución para saldar la deuda contraída con la organización.

 

Según ha informado el Ministerio del Interior en un comunicado, el clan mantenía vínculos incluso familiares con Brasil, país en el que el líder habría regentado algún club de alterne en el pasado. La red explotaba a mujeres entre 20 y 30 años y regentaba varios clubes de alterne en las provincias de Orense y Pontevedra.

 

La operación, en la que también ha colaborado la Policía brasileña, se ha saldado con la detención de diez personas: seis en España, los máximos responsables, y otras cuatro en Brasil, encargadas de las labores de captación de víctimas.

 

Los agentes han registrado dos clubes de alterne y tres domicilios particulares, uno de ellos, un chalet anexo a uno de los clubes, en el que eran alojadas algunas de las mujeres. Además se han intervenido material informático y electrónico, varios móviles, relojes de marca, 9.000 euros en efectivo, diversa documentación y seis vehículos. Una primera estimación permite valorar los bienes de la organización (locales, chalets, pisos y vehículos) en más de tres millones de euros.

 

La investigación se inició el pasado mes de marzo por agentes de la UCRIF de la Comisaría de Vigo, a raíz de la denuncia presentada por dos mujeres que estaban siendo víctimas de esta organización y las posteriores pesquisas policiales permitieron averiguar el funcionamiento de la misma.

 

El núcleo básico del grupo estaba compuesto por un clan familiar cuyo cabecilla, de nacionalidad española, estaba casado con una brasileña. Ellos dos, su hija, su hijo y la esposa de este último, dirigían la actividad del grupo en España. Las funciones de los diferentes miembros del clan estaban claramente establecidas, siendo el padre el principal líder de la organización, el hijo administrador de uno de los clubes y la hija encargada y administradora de otro.

 

EXIGÍAN DEUDA DE UNOS 3.000 EUROS A CADA MUJER

 

La organización exigía a las mujeres deudas que ascendía a unos 3.000 euros por su traslado a España. Para obligarlas a ejercer la prostitución, la red las sometía a continuas amenazas y presiones que recaían, no solo sobre las propias mujeres, sino sobre sus familias en Brasil o Venezuela.

 

Las investigaciones permitieron a la Policía averiguar que el líder de la organización tenía antecedentes en Brasil por delitos relacionados con la prostitución y la trata de seres humanos, por lo que se contactó con la Policía de la República Federativa de Brasil que, de manera coordinada y simultánea con la Policía española, continuó las investigaciones en aquél país.

 

Según avanzó la investigación, los agentes de la Policía averiguaron los nexos de unión existentes entre el clan que operaba en España y otros miembros del grupo que trabajaban para dicho clan en labores fundamentalmente de captación de víctimas tanto allí, como en Venezuela.

 

La operación ha sido encabezada por los Grupos I y V de la Brigada Central de Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras y la UCRIF de la Comisaría de Vigo (Pontevedra), con la colaboración de las Brigadas Provinciales de Extranjería y Fronteras y de Policía Científica de Orense, la Unidad de Extranjería de Verin (Orense), Guías Caninos de la Jefatura Superior de Policía de Galicia, así como de la Policía de la República Federativa de Brasil.

http://www.telemadrid.es/node/201463/

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