“No es no, incluso si eres puta”

Concha Borrell, de la asociación Aprosex, celebra la décima edición de un curso para iniciar a las novatas en la prostitución.

Concha Borrell es ‘escort’ y utiliza su experiencia para ayudar a las mujeres que se inician en la profesión.

(HUGO FERNÁNDEZ)

Conxa Borrell lleva 11 años siendo ‘escort’ y desde hace 4 imparte un curso en la asociación Aprosex (Barcelona) para ayudar a “las novatas”.

Este sábado 15 de julio celebra la décima edición.

 

Hay un lugar en Barcelona en el que se imparte un curso de formación… peculiar, donde términos como “felación” o “puta” son habituales sin que el alumnado se sobresalte. Suelen ser unas 20 las mujeres que asisten impulsadas por la necesidad más que por las ganas. Allí —el lugar varía por seguridad— han encontrado nociones básicas para iniciarse en la prostitución. Otras imágenes 2 Fotos Y es que los secretos de muchos oficios se adquieren como aprendiz. Cada sector tiene su modus operandi a la hora de formar a los inexpertos. Pero… ¿y en el sexo? ¿Quién enseña a una prostituta cómo debe ser la relación con un cliente? Eso es lo que demanda la asociación  Aprosex (Barcelona), a la que pertenece Conxa Borrell, una escort con más de una década de experiencia que se dedica a enseñar a las novatas, para que no aprendan a base de errores, como le pasó a ella. El primero lo cometió un 29 de mayo de 2006. “A mi primer encuentro fui sin preservativo. Claro, llevaba toda la vida casada, en lo último en lo que pensé fue en llevarlos”. Esa anécdota fue la primera de muchas, siempre a merced de la inexperiencia. Luego llegaron las dudas. Por ejemplo, ¿se debe cobrar antes o después?, ¿hay que pagar impuestos?, ¿cómo tratar a un hombre con eyaculación precoz?

En los clientes encontró, como tantas otras compañeras, a sus maestros. Tuvo que “tirar de su buena fe” para ser cada día mejor profesional. “Tuve suerte”, reconoce. “No digas eso. Eso es peligroso. Esto mejor así…”, le decían ellos. De ahí la promesa personal de hace años de hacer “un curso” para evitar que otras mujeres aprendieran con el “ensayo-error”. “Parece que las putas lo único que tenemos que hacer es tirarnos en una cama y abrirnos de piernas. Esto es un trabajo, tiene sus trucos”, comenta Conxa con determinación y carácter unos días antes de que el curso Prostitución: nociones básicas para la profesionalización celebre, el sábado, su décima edición. Trucos, como cuenta, hay muchos, pero la experiencia le ha valido además para derribar mitos. “Eso de que el cliente siempre tiene la razón se aleja de la verdad. No es no, incluso si eres puta. Tú tienes la última palabra. Si no hago un francés sin preservativo, no lo hago”. Ella, en 11 años, ha sufrido una agresión: “No es una profesión insegura”, explica, pero sí hay que “tener un par de ovarios”. Y eso, precisamente, es lo que recalca en las clases de cuatro horas que capitanea y que imparte según la demanda. Qué se trabaja en ese curso y en el de ‘putinglish’ El temario, para personas cis y trans, aborda todo tipo de cuestiones, aunque conocer los pros y contras de la profesión ocupa varios apartados. “¿Por qué quiero dedicarme a la prostitución?”, “Hacienda y Seguridad Social”, “marketing para trabajadoras sexuales” o “pequeños y no tan pequeños trucos sobre sexo” lo completan. Este último recoge la parte práctica. Por ejemplo, cómo reaccionar ante un cliente “al que no se le pone firme”, cómo manejar su situación o las de quienes padecen eyaculación precoz… También, técnicas de estimulación: “A nadie le apetece tener sexo todos los días como no le apetece comerse un plato de macarrones cada hora. Por eso les enseñamos a estimularse antes para que no tengan que fingir, para que aprendan a usar su sexualidad y su cuerpo”. Uno de los asuntos más importantes es que las alumnas vean el trabajo “desde un punto de vista empresarial”. “Cómo publicitarse, cómo hacer un blog, cómo darse de alta en la Seguridad Social, porque, claro, se gana mucho dinero, pero hay que pagar impuestos…”.

En este sentido, el Colectivo Hetaria, una asociación madrileña que va de la mano de Aprosex, explica a este medio los motivos por los que es importante este curso. Y es que, cuentan, “son muchas las mujeres” que se acercan para “pedir asesoramiento, darse de alta como autónoma o para aprender a poner en marcha una web”. Por ello, barajan la posibilidad de impartirlo después de verano en la capital si la “situación económica” se lo permite. “Lo tenemos pendiente, hemos aprendido mucho de ellas [Aprosex] porque las mujeres quieren saber”, aseguran. Además, la asociación barcelonesa imparte en paralelo un curso de putinglish porque “cada vez hay más turistas” en la ciudad .”Gemir es igual en todos los idiomas”, explica Conxa, pero algunas necesitan defenderse de cara a una cena, a una comida… o en la cama. Saber cobrar o dominar frases básicas como “¿quieres hacer sexo oral?”, “¿trajiste preservativos?” o “más lento” son fundamentales. “Si no estás en una situación desesperada no te lo planteas” El perfil de las asistentes de todos estos cursos varía, pero todas comparten un común denominador: la necesidad. “Nadie se plantea este trabajo hasta que no está en una situación muy desesperada”, dice Conxa. Es el caso de una madre y una hija desempleadas. “Pensaron que era una buena manera de salir de la crisis”. La desesperación económica también fue el detonante para ella, quien se inició hace 11 años ahogada por las deudas heredadas de su exmarido. Con el sueldo de contable por horas no podía hacer frente a los pagos, y los 300 euros por hora de las escorts eran difíciles de rechazar.

Así, un 29 de mayo de 2006 inició su andadura como autónoma. Pero las mentiras, por culpa del estigma, crecieron a su alrededor. De hecho, el no dar la cara hizo que se encontrara a un íntimo amigo de su padre ya en la habitación. “Tenía mujer, hijos y nietos; estaba en shock. Me dijo que me lo pensara, que él no me iba a hacer daño”. Luego pasó de conocido a cliente asiduo. “El putero es muy fiel. Hablo de puteros, no de esposos. Es difícil encontrar feeling; Si están a gusto, se quedan contigo”. Conxa no “salió del armario” y se lo contó a familiares y amigos hasta el año 2010. No se avergüenza, al contrario. Ahora, con unos 15 clientes habituales —a quienes cobra 300 euros la hora de relax y 150 la de acompañamiento—, va de frente y reivindica mejores condiciones de trabajo para ella y sus compañeras. Por ejemplo, que puedan acogerse a una baja laboral. Pero hasta que eso no sea así, seguirá con su lucha personal en Aprosex para que su conocimiento no caiga en saco roto y poder ayudar con él a quienes lo necesiten. 

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/3089211/0/no-es-no-incluso-si-eres-puta-curso-prostitutas-barcelona/#xtor=AD-15&xts=467263

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Barcelona acull el primer prostíbul de nines de silicona d’Espanya

Els clients poden mantenir relacions sexuals amb una figura hiperrealista per 80 euros l’hora

ALFONSO L. CONGOSTRINA

Leiza, una de les nines de LumiDoll.

Leiza, una de les nines de LumiDoll.

Divendres passat va obrir a Barcelona el primer prostíbul de nines inflables d’Espanya, un negoci arrelat a països com el Japó. Els objectes de desig en qüestió són les anomenades Sex Doll, l’evolució de les tradicionals i fetitxistes nines inflables, convertides ara en una mena de maniquins hiperrealistes construïts amb els més avançats polímers i cautxús. Les nines en qüestió estan equipades amb corbes més o menys pronunciades, a gust del consumidor, i amb tres orificis i el seu preu al mercat pot superar els 6.000 euros.

El prostíbul de nines ha estat batejat com Lumidoll. Es tracta d’un nom compost entre el substantiu que s’utilitza, en argot, per denominar a les prostitutes, lumis, i doll que en anglès significa nina. La recepcionista de la primera agència de Sex Doll a Espanya lamenta que pot proporcionar molt poca informació sobre el negoci. També assegura que encara és aviat per valorar com ha estat rebuda la novetat entre els clients d’aquest tipus de fetitxisme sexual ,ja que el negoci no porta prou rodatge.

Lumidoll ofereix, de moment, els suposats serveis sense límits de quatre sex doll. Les tarifes van per períodes de temps. L’hora costa 120 euros (hi ha una oferta de llançament de 80 euros), l’hora i mitja costa 150 euros (100 euros durant l’oferta promocional), dues hores 170 euros (120 euros en oferta).

Una de les grans preguntes és la higiene de les nines. El prostíbul assegura que abans i després de cada servei les desinfecta “amb sabons especials antibacteris”. Tot i així, recomanen l’ús de preservatius que la pròpia empresa proporciona. Per als serveis es demana cita prèvia, on el client indica com desitja que vagi vestida la nina.

Una nova competència?

Conxa Borrell, presidenta de l’Associació de Professionals del Sexe (Aprosex), està convençuda que aquest nou negoci no farà la competència a la prostitució tradicional: “Les sex doll no ens substituiran, compleixen la seva funció com a fantasia però no amenacen la nostra professió”. Borrell considera que “complir fantasies és molt sa i les nines estan en les fantasies de moltes persones”. La presidenta d’Aprosex assegura que el Japó “ens porta tres vides d’avantatge a l’hora de complir fantasies” i confirma que les sex doll seran un autèntic complement “perquè hi haurà clients que voldran tenir una prostituta, una nina o un altre tipus de fantasia”.

http://cat.elpais.com/cat/2017/02/28/catalunya/1488301967_252175.html

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Las trabajadoras sexuales proponen que se pacte dónde y a qué horas pueden ejercer en la calle

La asamblea de trabajadoras sexuales de Catalunya reclama que se organicen espacios y horarios

Entidades sociales insisten en que muchas mujeres desconocen aún sus derechos y las alternativas laborales

Paula Vip, presidenta de Aprosex y portavoz de la Assemblea d'Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual a Catalunya.

FERRAN NADEU

Paula Vip (Conxa Borrell), presidenta de Aprosex y portavoz de la Assemblea d’Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual a Catalunya.

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Hay tantas prostituciones como mujeres hacen la calle. “Pasa como en tantas otras cosas en la vida: no se debería hablar de la prostitución de un modo general, porque cada mujer, cada puta arrastra una historia distinta tras de sí”, advierte, de entrada, Paula Vip, presidenta de la asociación Aprosex y portavoz de la Assemblea d’Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual de Catalunya. “No es lo mismo la chica que ejerce en el Raval, a la que la policía atosiga a diario por el simple hecho de estar en la calle, que las ‘escorts’ o prostitutas de lujo, que trabajan por cuenta propia, en pisos que son suyos y que contactan discretamente con sus clientes”, puntualiza Paula Vip.

Por eso, porque la realidad de la prostitución en Barcelona es tan variada como la misma ciudad, la asamblea de trabajadoras sexuales considera que lo primero que se tendría que hacer, “si esta fuera una sociedad justa, en la que la decisión libre de una prostituta fuera respetada”, dice Paula Vip, “sería llegar a un pacto sobre espacios y horarios para aquellas quieran ejercer voluntariamente”.

Paula Vip, que apuesta por “un feminismo bien entendido, es decir, el que defiende los derechos de todas las mujeres, incluidos los de las putas”, aboga por que Barcelona busque un modelo propio. “No creo que aquí, en una ciudad turística y con tanta vida en la calle, sean eficaces los establecimientos que sí funcionan en Holanda o en Alemania”, indica.

SIEMPRE PAGAN ELLAS

La clave, insiste, no pasa por “sancionar, porque son las prostitutas las que acaban pagando las multas, las suyas e indirectamente las de los clientes, que dejan de contratar sus servicios”, sino por mejorar las condiciones. “Lo que está claro es que estas mujeres, muchas de las cuales han llegado a la prostitución porque han entrado en la espiral de la pobreza, necesitan tener una situación regularizada, ni que sea para minimizar los posibles daños que puedan sufrir”, intercede Xesca Muñoz, responsable del área de empoderamiento económico de la fundación SURT, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja por la inserción laboral de las prostitutas en Barcelona.

“Y habrá que ver si realmente eso produce el efecto llamada que algunos dicen”, añade. Es fundamental que mientras tanto, “estas personas tengan otras opciones laborales, que puedan conocer sus habilidades y aplicarlas en otros trabajos”, prosigue Muñoz. La fundación SURT, que anualmente atiende a medio centenar de mujeres, de las que un 70% han acabado encontrando un empleo alternativo a la prostitución, facilita formación, busca empresas para realizar prácticas y presta también atención psicológica. “Con muchas de ellas, la prioridad es que recuperen la autoestima“, dice la responsable.

MUJERES ATRAPADAS

El problema, reconocen ambas mujeres, son las chicas que trabajan coaccionadas o bajo amenazas. “En esos casos, que no solo afectan a la prostitución sino a otros ámbitos de explotación laboral, son las fuerzas policiales las que deben intervenir… Allí las chicas que ejercen libremente pueden ser importantes para ayudar, por ejemplo, a detectar a las que están forzadas”, afirma la portavoz de la asamblea de trabajadoras sexuales, constituida hace un año y que es una de las entidades participantes en la mesa de trabajo creada por elAyuntamiento de Barcelona para analizar cómo modificar la ordenanza municipal de civismo del 2006.

“Las mujeres atrapadas por mafias, las que han sido víctimas de redes de trata suelen ser mujeres con mucho miedo y mucha desconfianza“, explica Alícia Rodríguez, técnica de SOS Racismoen Catalunya. El miedo es hacia las represalias que puedan tomar contra ellas los proxenetas, y la desconfianza hacia las instituciones oficiales, “que las han ignorado demasiadas veces”, indica la coordinadora del servicio de atención y denuncia para víctimas de racismo y xenofobia de la oenegé. A eso se añade, prosigue Rodríguez, “el desconocimiento que muchas de ellas tienen de sus derechos”.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/prostitutas-proponen-pactar-espacios-horarios-para-ejercicio-prostitucion-5011401

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Alta traïció (La infidelitat)

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Les mil i una nits de Maria de la Pau Janer

¿Per què som infidels… i per què no ho som, però ens agradaria ser-ho? ¿Com podem saber si la parella és infidel? ¿Les noves tecnologies ajuden o delaten? En parlem amb Carme Sánchez, Paula Vip (Conxa Borrell), Sergi Arias, secretari del Col·legi Oficial de Detectius Privats de Catalunya, i Xavi Canalias.

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El congreso de móviles de Barcelona también llama a la prostitución

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