Una escort de lujo revela todo lo que la gente quiere saber sobre la profesión

¿UN EMPLEO COMO OTRO CUALQUIERA?

Desde las prácticas más extrañas de los clientes hasta aspectos corrientes como cuánto dinero se gana. Una trabajadora sexual responde a todo tipo de preguntas sobre su ocupación

Foto: Sexo y dinero.(iStock)
Sexo y dinero.(iStock)

“El comentario más común que suelen hacer sobre mi apariencia física es que soy mona. Tengo aspecto de vecina de al lado. No soy una modelo de esas que te dejan con la boca abierta, pero soy guapa, tengo un buen cuerpo y una piel suave”. Esta es la descripción que hace de sí misma la escort australiana que se oculta bajo el pseudónimo de ‘growlergirl’, una chica de 25 años que ha decidido publicar un hilo en Reddit (con un tremendo éxito) para resolver las dudas de todos aquellos que desean conocer los entresijos de su profesión.

Cuenta esta joven que se inició en el oficio al borde de los 20, cuando empezó a trabajar para un servicio de alto ‘standing’ de la ciudad de Sydney, desplazándose después a otras urbes como Melbourne y Perth. En sus cinco años en el sector, ‘growlergirl’ señala que sufrió un colapso que le tuvo de bajadurante nueve meses, pero que después de volver a ejercer ha decidido no echar la vista atrás.

“Preguntad lo que queráis”, propone la joven. “¿Cuánto cobras por las respuestas?” le dispara uno de los usuarios. “Estas son gratis, cariño. Así que esfuérzate al máximo”.

Los secretos del negocio

¿Cuáles son las mayores inquietudes de la gente respecto a una profesión como la de escort? La sorpresa es mayúscula: nada distinto respecto a lo que se le preguntaría a cualquier otro trabajador: ¿cuántas horas haces?, ¿cuánto ganas?, ¿cómo vas al trabajo?…

La australiana desvela los precios de sus servicios: “400 euros la primera hora (550 dólares australianos), 750 la segunda (1050 $), y 210 (300 $) las sucesivas”. Como en todos los negocios existen estrategias para optimizar las ganacias, algunas son clásicas: “Quiero animar a mis clientes a reservarme por más de tres horas. Mis tarifas de doce horas son más económicas si las comparas con las de otras escorts”. También hay argucias menos legítimas: “Cuanto más borracho esté un cliente, más tiempo se quedará y más ganarán tanto el local como la trabajadora”. Además del alcohol, no quedan tampoco excluidas otras drogas más duras: “Cuanta más cocaína tomen, más tiempo permanecerán. Es como si no pudieran quedarse solos hasta que la cocaína abandone su cuerpo”.

No pueden faltar tampoco las quejas por lo que se refiere a la dureza de la profesión; “Los clientes que dan más que hacer son aquellos incapaces de mantener una erección si tienen un condón puesto. Cuando eso ocurre, me imagino pasando la siguiente hora hasta que mi brazo acabe entumecido, resultado del esfuerzo que requiere un trabajo manual tan vigoroso”.

El calendario laboral no parece muy distinto al de cualquier autónomo, existiendo etapas con más o menos trabajo condicionadas por los vaivenes de la temporada: “Del 23 de diciembre hasta el 21 de enero de 2016 no tuve ninguna petición, es normalmente la época más tranquila. De repente la cosa subió de manera asombrosa y tuve entre dos y tres reservas a la semana, ganando una media de 2.200 euros (3.000 dólares australianos). El pasado mes de octubre no tuve casi ninguna reserva. Es totalmente impredecible”.

¿Cómo se desplaza una escort cuando tiene que realizar sus servicios? “Tengo mi propio coche, así que pocas veces cojo un taxi”. Algunos usuarios se muestran especialmente interesados ante el mito de los trabajadores nocturnos, como los taxistas, y si estos solicitan un servicio por una carrera, en vez del pago en metálico. La joven desmiente la leyenda: “Mi experiencia con los taxistas tiene que ver con la discriminación y con los estigmas. Si señalo algo puntual acerca de lo que hago, de repente es como si estuviera delante de un tribunal de la Santa Inquisición Española, con el consiguiente cuestionario de por qué vendo mi cuerpo y todo ese rollo”.

El perfil de los clientes

Ocupación, clase social, estado civil… ¿qué tipo de varones conforman la clientela de una escort de lujo? “Principalmente son hombres con profesiones de cuello blanco, de raza caucásica, india, y asiática, de entre 40 y 50 años. Me complace que sea así, este tipo de hombres suelen ser educados y verdaderamente generosos”, confiesa ‘growlergirl’, quien revela que cuando se trata de hombres casados es normal que los encuentros ocurran a primera hora de la mañana, entre las 7 y las 8.

La escort dice haber mantenido relaciones con más de 1.100 varones, siendo el más anciano un superviviente del Holocausto. Entre la gente famosa no faltan los jugadores de uno de los deportes más populares en el continente austral: el rugby. Entre sus clientes preferidos se encuentran: “aquellos que son moderadamente atractivos (teniendo en cuenta su edad y sus circunstancias), que hacen bromas, son amables y respetuosos y no requieren demasiado trabajo”.

¿Qué lleva, sin embargo, a estas personas a solicitar sus servicios?, ¿cuáles son las prácticas más extrañas que piden? “Cuando residía en Perth tenía una escalera de caracol. Un cliente solía sentarse en la parte de abajo y se masturbaba mientras subía y bajaba los peldaños. Era un fetichista de las faldas”.

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Los deseos masculinos no parecen, con todo, ser distintos a los de otras épocas: “No hay cambios por lo que se refiere a las preferencias sexuales de la gente. Es solo que cada vez se habla de forma más abierta sobre esto. A mí, por ejemplo, cuando me acostaba con mi novio con 18 años me gustaba el sexo anal, pero me daba mucha vergüenza aceptarlo. No sé si es cuestión de edad o si es porque hoy se conversa sin tapujos, pero ya no me preocupa cuánto me gusta el sexo anal. Dicho lo cual, prefiero todavía las relaciones vaginales a las anales”.

Por muy elevadas que sean las tarifas, no todo está permitido. Los límitestambién existen: “He recibido llamadas de teléfono de hombres que pedían interpretar juegos de rol en los que entrara el factor del incesto, pero siempre las rechazo. No me siento capaz de meterme en estos papeles. Tengo hermanos”.

¿Existen los orgasmos con los clientes? “Un secreto del negocio: siempre nos corremos con los clientes con sobrepeso, si es que estamos encima, claro. No sé por qué poner en marcha la picadora sobre esa almohada hace que te sientas tan bien”.

El día a día de una escort

No todo es trabajo en la vida de estas mujeres. No obstante, se suele pensar que semejante ocupación debe de condicionar sobremanera la vida privada y afectiva.

“Tengo un 90% de matches en Tinder” confiesa ‘growlergirl’, que como muchas otras mujeres utilizan esta app de citas para conocer gente nueva. ¿Interfiere el trabajo en su vida emotiva? “He salido una vez con un cliente. Craso error. Era una maníaca en aquella época. Lo dejé porque siempre estaba cancelando planes en el último minuto. O estaba casado o estaba ocultando algo importante. Como regla general no salgo con clientes. No puedo decir tampoco que no me haya sentido tentada desde aquella debacle”.

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La familia, lógicamente, no queda tampoco de lado: “No podía más y confesé a mis padres que había sido una trabajadora sexual durante 2 años. Solo mi madre sabe que he vuelto a la profesión. Ella no quiere que se lo diga a mi padre, pero creo que él en el fondo lo sabe”.

Con todo, ‘growlergirl’ ve esta profesión como una ocupación temporal: “Planeo mi retirada para el mes de junio de este año, cuando me trasladaré al otro lado del charco para estudiar mi máster”. Eso sí, a pesar de no tener pelos en la lengua para hablar sobre el lado más oculto de su trabajo, no todos los aspectos privados pueden ser desvelados y guarda para sí a qué dedica su vida académica.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-02-23/escort-lujo-revela-gente-quiere-saber-profesion_1335258/

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“Soy prostituta y feminista”

Ofrecen servicios sexuales y no se sienten explotadas. Es su (polémica) lucha por la igualdad de género. Aquí dan la cara.

Fotografía por Michelle Gentile

Natalia no es de este mundo, como tampoco lo son los unicornios, las hadas y los trasgos. Para una buena parte de la población es imposible que exista una mujer así: que se prostituya por elección propia, sin presiones de ningún hombre, y con cierta pasión por su profesión. Pero lo que ya la convierte en una rareza absoluta para muchos es que, además, se considere una feminista. Una prostituta feminista, o lo que es lo mismo, alguien que lucha por la igualdad entre el sexo masculino y femenino y un justo reparto de roles.

¿Pero es posible? Por supuesto, porque Natalia, María o Amanda no son excepciones, ni son pocas, ni están carentes de opinión. Quieren que su voz se escuche. Son mujeres de carne y hueso. De carne y hueso que, según ellas, no está a la venta. «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, sólo ofrecemos un servicio sexual. Y punto», afirma Natalia Ferrari, una de las chicas más activas, sobre todo en las redes sociales, por la defensa de su libertad de elección y de su profesión: «La prostitución, cuando funciona con condiciones éticas, te ofrece pasar un buen rato con alguien que quiere estar contigo, con un pacto muy claro de lo que va a suceder en la cita y sin que haya complicaciones para ninguna de las partes», dice. A diferencia de la gran mayoría de mujeres y hombres que se dedican a este mundo, ella ha decidido dar la cara (literalmente) en esta lucha.

María Riot es otra de las prostitutas que mezclan su actividad con el activismo. Y tampoco oculta su rostro. «Sí, me considero una puta feminista. Veo a una parte del feminismo como una herramienta muy poderosa de empoderamiento. Nosotras nos creamos nuestro propio feminismo, el de las prostitutas, el más básico y necesario: el de poder hacer de nuestro cuerpo lo que queremos y luchar porque ninguna mujer le diga a otra lo que tiene que hacer con su cuerpo o sus genitales». María es también actriz de cine X, otro de los contextos donde los clichés machistas son más pronunciados: «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, primero porque es nuestro y no se puede vender, y segundo porque nuestra profesión no es otra cosa que ofrecer sexo a cambio de dinero».

¿Tiene sentido la lucha feminista en la prostitución? Probablemente más que en ningún otro ámbito, ya que puede tratarse de una de las trincheras más misóginas de la sociedad, un terreno de juego demasiado propicio para la cosificación de la mujer y su sumisión a los deseos masculinos. Pero el coste personal de esa pelea es elevado, así como el estigma. Y el problema es que los ataques (al menos los más dolorosos) no vienen casi nunca de los hombres, sino de las mujeres, de aquéllas que se consideran, como ellas, feministas: son las que, según la opinión mayoritaria en este movimiento, defienden que la prostitución es el hija del patriarcado y las prostitutas, mujeres sin escapatoria.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó hace dos meses una guía destinada a medios de comunicación en la que recomendaba cambiar términos como prostituta o trabajadora sexual por «mujer en situación de prostitución», o clientes por «prostituidores» o «puteros». El problema es que la publicación no distinguía entre las mujeres que libremente quieren dedicarse a este trabajo y las víctimas de la trata, una de las peores lacras de nuestra sociedad.

En realidad, nadie sabe con certeza qué porcentaje de las meretrices ejercen por obligación y cuáles por elección. En 2010, Naciones Unidas calculó que una de cada siete mujeres prostitutas en Europa eran víctimas de trata. ¿Pero qué sucede con las seis restantes? Para esta guía del Ayuntamiento de Madrid son, de nuevo, como los unicornios. No existen. Pero hablamos de una de las grandes industrias del planeta, con más de 40 millones de mujeres y hombres que ejercen este oficio.

La primera vez. «Decidí dedicarme a la prostitución hace cuatro años», cuenta Ferrari. «Mi trabajo en un museo no aportaba nada a mi desarrollo personal, por lo que decidí dejarlo y buscar alternativas. Y me di cuenta de que el sistema laboral sólo me ofrecía más de lo mismo. No recuerdo muy bien cómo o por qué empecé a considerar la prostitución. Hablando sobre esto una amiga me confesó que era prostituta desde hacía un año. Tener su apoyo y escuchar su experiencia me reafirmó en que esté podría ser un trabajo muy empoderador. Eso y mi necesidad de pagar el alquiler me hizo decidirme. Como apunte diré que la primera vez sentí que tendría que haber empezado a trabajar como prostituta mucho antes».

María Riot tiene una historia paralela. Y una opinión similar: «Desearía haberme dado cuenta antes de que podía ser trabajadora sexual, en vez de pasar años como cajera de supermercado o en locales de ropa, teniendo que soportar jefes, cumpliendo horarios y haciendo tareas insalubres como estar parada sin descanso durante ocho horas seguidas».

Amanda Carvajal es una escort de lujo madrileña. No se considera feminista ni activista, pero lleva igual de mal las acusaciones de otras mujeres: «No conozco un trato más justo e igualitario que el que hay entre una prostituta y un cliente», argumenta. «Yo decido cuánto cobro, la duración de las citas y qué se hace y no en ellas. El cliente acepta y, si no le gustan las condiciones, simplemente el encuentro no se produce. Eso para mí es igualdad de género, pues es un acuerdo en el que tanto él como yo salimos ganando. Y mucho. Incluso, me atrevería decir que yo me siento más beneficiada que ellos, pues el increíble crecimiento personal que he experimentado gracias a mis clientes durante todos estos años es incalculable».

Varias asociaciones de profesionales del sexo, como Aprosex, Hetaira, Genera, Cats y Prostitutas Indignadas llevan tiempo defendiendo los derechos de este colectivo, la despenalización y la diferenciación clara con las redes de trata. «Me han criticado mucho por dar la cara y decir que me gusta mi trabajo y que es una opción laboral legítima», dice Natalia Ferrari. «Parece que si eres una prostituta empoderada no tienes derecho a manifestarte. Si eres una víctima, además, no tienes la capacidad de hacerlo y ya ellas lo hacen por ti».

María Riot se siente cansada del fuego amigo y «de las repartidoras de carnets de feministas». «Lamentablemente he recibido más críticas de mujeres que de cualquier otro grupo. También he visto las mismas etiquetas destinadas a alguna directora de porno con la que he trabajado». Riot se refiere a Erika Lust, autora de cintas que apuestan por una mirada femenina donde la mujer no es utilizada como un objeto sexual, toma la iniciativa y explora sus propios placeres: «Como directora de cine adulto, siempre he fomentado una serie de valores feministas delante y detrás de la cámara. Es decir, que no sólo hago películas donde el placer femenino importa y la representación de las relaciones sexuales es realista, igualitaria y respetuosa, sino que el proceso de producción es ético y fomenta la participación de mujeres en cualquier puesto de trabajo. Mi equipo está compuesto en un 90% por mujeres, desde la operadora de cámara, la ayudante de producción hasta la sonidista», dice una de las pocas cineastas de celuloide X para adultos. «Las mujeres también tenemos derecho a representar nuestra visión de la sexualidad. Muchas veces me dicen que es contradictoria con los valores feministas, pero nada más lejos de la verdad. Disfrutar del sexo explícito en pantalla no es algo intrínsecamente masculino. Creo que nos equivocamos cuando atacamos e insultamos a otras mujeres porque no coincidimos en algo, cuando en realidad podríamos hacer críticas constructivas y ayudarnos entre nosotras para poder debatir y repensar nuestro lugar».

Aunque la verdadera diana del feminismo más ortodoxo es la actriz porno Amarna Miller: «la feminista favorita de los machistas», según la define una de sus detractoras. La intérprete, poeta, escritora, fotógrafa y musa de Podemos está acostumbrada a recibir insultos de odiadoras de redes sociales, pero ella sigue dando la cara: «Dedicarte al trabajo sexual en una sociedad mayoritariamente machista es complejo y te hace enfrentarte a muchos estereotipos», comenta en el descanso de su último filme. «Es muy fácil teorizar sobre el trabajo sexual cuando nunca has estado en un set de rodaje, pero no tanto dar la cara cuando eres tú misma la que se enfrenta al estigma todos los días».

Vídeo polémico. Miller ha estado en la picota desde que protagonizó un polémico vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona donde denunciaba la hipocresía de la sociedad española: «Muchísimas de nosotras somos mujeres empoderadas que nos dedicamos a esto porque queremos. Hay sectores abolicionistas que no conciben que el trabajo sexual pueda ser una forma de empoderamiento femenino, mientras otras ramas del feminismo nos plantean que el trabajo sexual es una forma de recuperar el control sobre nuestro propio cuerpo y nuestra sexualidad».

Les molesta además el «acoso» a los clientes, que no deben pagar, según ellas, la persecución a la que se somete «desde el Estado» a las trabajadoras sexuales. «El problema de las leyes que persiguen a los clientes como si fueran criminales no es únicamente que los estigmatizan: es que nos hacen vulnerables a la violencia a nosotras», denuncia Natalia Ferrari. «El riesgo de multas hace que las profesionales trabajen en zonas más apartadas e inseguras. Muchas tienen que bajar tarifas, hacer prácticas sexuales que no quieren, o aceptar que les negocien el uso del condón. Si un cliente tiene miedo, no querrá darme su nombre real ni su número de teléfono y eso me pone en peligro porque dificulta mis medidas de seguridad. Está demostrado que perseguir la demanda no sirve para proteger a las mujeres, y fuerza a las putas a trabajar en condiciones lamentables, dándole poder a los agresores».

Además, no comparten la denominación prostituidor, ya que entienden que son ellas quienes toman la decisión de prostituirse, y no ellos. «La gente que contrata estos servicios busca disfrutar, sentirse bien, comprendido, respetado y poder desconectar», afirma Ferrari. María Riot añade que «es básicamente un intercambio económico por un servicio sexual, que muchas veces es más psicológico que físico y que muchas personas necesitan o desean. Es un trabajo que disfruto mucho y que me da muchas satisfacciones. Hoy en día no podría imaginarme trabajando de otra cosa».

La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. «Desde que empecé a trabajar, he dejado la prostitución varias veces», cuenta Ferrari. «Lo hago por desconectar o porque no es compatible con los proyectos de vida que tengo en ese momento. Una de las ventajas de ser prostituta es que puedes dejarlo y volver cuando quieras. Y siempre tendrás trabajo. No pienso en dejarlo a largo plazo, sé que cuando lo considere conveniente podré hacerlo y que también podré volver cuando me dé la gana».

http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/11/30/583c18dcca4741ed098b4601.html

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El negocio del sexo, uno de los principales beneficiados durante el Mobile World Congress

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Abigail Armengol Paredes

Ferias como el MWC impactan favorablemente sobre los sectores de la hostelería y la restauración, pero también sobre el negocio del sexo y la prostitución. La demanda de los servicios sexuales aumenta considerablemente antes y mientras dura el congreso y es por eso que vienen mujeres del resto del estado y de Europa para trabajar en los prostíbulos de la ciudad.

Poco antes de que comenzara el Mobile World Congress el club de alterne Apricot retiró, a petición de los organizadores del congreso, una valla publicitaria que el local tiene en la Gran Vía, junto a la Feria. El salón de telefonía móvil pretendía así evitar que su imagen se asocie a la prostitución, pero es un hecho que se trata del congreso que más actividad genera alrededor del negocio del sexo. El jefe de comunicación del club Apricot, Eladi Bonastre, confirma que es el evento que más clientes aporta en su local. Explica que la mayoría de los participantes de la feria son hombres de más de 40 años y quese trata de un perfil muy proclive a esta actividad . También asegura que desde principios de febrero mujeres de diferentes procedencias (Sudamérica, este de Europa y España, sobre todo) han acudido a este club para ofrecer sus servicios. Bonastre dice que saben que estos días la ciudad se llena de hombres extranjeros y ven la oportunidad de conseguir un sobresueldo .

En el Club Breston, afirman que aunque la afluencia de clientes aumenta estos días, la facturación ha bajado. En José, propietario del local, explica que hace cuatro años la recaudación durante las ferias y especialmente con el Mobile World Congress era muy superior, pero que la crisis y el aumento del público asiático han contribuido a su reducción. Cada vez hay más marcas provenientes de Asia, y este público, dice José, gasta poco y reclama menos servicios sexuales que los americanos o los ingleses.

El responsable del Club Breston cree que hay que cuidar la clientela de siempre que quede contenta y acabe volviendo. De esto también es partidaria Paula, escort de lujo desde hace 10 años que optó por dedicarse a ello cuando pasaba por dificultades económicas. Esta trabajadora sexual explica que estos días toda la ciudad y especialmente el sector de la prostitución se convulsionan. Con todo, asegura que quienes hacen negocio son los empresarios propietarios de clubes de contacto y prostíbulos más que las prostitutas, que trabajan de forma independiente en un piso o van a los hoteles a ofrecer sus servicios. Paula también es representante de ‘Aprosex, la Asociación de Profesionales del Sexo, que lucha por dignificar la profesión, regularizar y poner fin a la explotación laboral.

En el otro extremo encontramos abolicionistas como la abogada Montse Fernández, que afirma que la prostitución es un negocio del que se obtienen los mismos beneficios que el de la droga o el del armamento. En Cataluña y según datos de 2014 de los Mossos, esta actividad mueve alrededor de unos 7.000.000 euros anuales.  Fernández asegura que entre un 96 y un 98% de los casos se trata de mujeres -a veces menores- con pocos recursos económicos y víctimas de explotación. Esta abogada dice que parte de la solución en ámbito local es que los municipios se adhieran a la Red de Ciudades Libres de Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños Destinados a la Prostitución. Santa Coloma es la primera ciudad catalana que a principios de febrero se adhirió. Esto se traduce en que el Ayuntamiento pondrá en marcha campañas de sensibilización y exigirá al gobierno central y la Generalitat la persecución del tráfico de personas y la penalización de los clientes.

http://www.btv.cat/btvnoticies/2016/02/23/el-negoci-del-sexe-un-dels-principals-beneficiats-durant-el-mobile-world-congress/

El negoci del sexe, un dels principals beneficiats durant el Mobile World Congress

Fires com el MWC impacten favorablement sobre els sectors de l’hostaleria i la restauració, però també sobre el negoci del sexe i la prostitució. La demanda dels serveis sexuals augmenta considerablement abans i mentre dura el congrés i és per això que vénen dones de la resta de l’estat i d’Europa per treballar als prostíbuls de la ciutat.

Poc abans que comencés el Mobile World Congress el club de contactes Apricots va retirar, a petició dels organitzadors del congrés, una tanca publicitària que el local té a la Gran Via, a tocar de la Fira. El saló de telefonia mòbil pretenia així evitar que la seva imatge s’associï a la prostitució, però és un fet que es tracta del congrés que més activitat genera al voltant del negoci del sexe. El cap de comunicació del club Apricots, Eladi Bonastre, confirma que és l’esdeveniment que més clients aporta al seu local. Explica que la majoria dels participants de la fira són homes de més de 40 anys i que es tracta d’un perfil molt procliu a aquesta activitat. També assegura que des de principis de febrer dones de diferents procedències (Sud-amèrica, est d’Europa i Espanya, sobretot) han acudit a aquest club per oferir els seus serveis. Bonastre diu que saben que aquests dies la ciutat s’omple d’homes estrangers i veuen l’oportunitat d’aconseguir un sobresou.

Al Club Breston, afirmen que tot i que l’afluència de clients augmenta aquests dies, la facturació ha baixat. En José, propietari del local, explica que fa quatre anys la recaptació durant les fires i especialment amb el Mobile World Congress era molt superior, però que la crisi i l’augment del públic asiàtic han contribuit a la seva reducció. Cada cop hi ha més marques provinents d’Àsia, i aquest públic, diu en José, gasta poc i reclama menys serveis sexuals que els americans o els anglesos.

El responsable del Club Breston creu que cal cuidar la clientela de sempre perquè quedi contenta i acabi tornant. D’això també n’és partidària la Paula, escort de luxe des de fa 10 anys que va optar per dedicar-s’hi quan passava per dificultats econòmiques. Aquesta treballadora sexual explica que aquests dies tota la ciutat i especialment el sector de la prostitució es convulsionen. Amb tot, assegura que els qui fan negoci són els empresaris propietaris de clubs de contacte i prostíbuls més que no pas les prostitutes, que treballen de forma independent en un pis o van als hotels a oferir els seus serveis.La Paula també és representant d’Aprosex, l’Associació de Professionals del Sexe, que lluita per dignificar la professió, regularitzar-la i posar fi a l’explotació laboral.

A l’altre extrem trobem abolicionistes com l’advocada Montse Fernández, que afirma que la prostitució és un negoci del qual s’obtenen els mateixos beneficis que el de la droga o el de l’armament. A Catalunya i segons dades de 2014 dels Mossos d’Esquadra, aquesta activitat mou al voltant d’uns 7.000.000 euros anuals. Fernández assegura que entre un 96 i un 98 % dels casos es tracta de dones -de vegades menors-  amb pocs recursos econòmics i víctimes d’explotació. Aquesta advocada diu que part de la solució en àmbit local és que els municipis s’adhereixin a la Xarxa de Ciutats Lliures de Tràfic de Dones, Nenes i Nens Destinats a la Prostitució. Santa Coloma de Gramenet és la primera ciutat catalana que a principis de febrer s’hi va adherir. Això es tradueix que l’Ajuntament engegarà campanyes de sensibilització i exigirà al govern central i la Generalitat la persecució del tràfic de persones i la penalització dels clients.

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Samanta Villar: “Si algún día me va mal, me prostituiré”

SAMANTA VILLAR / ESCRITORA

“Si algún día me va mal, me prostituiré”

CTXT entrevista a la periodista Samanta Villar, que publica ‘Nadie avisa a una puta’ en la editorial independiente Libros del K.O.
DAVID GRANDA

<p>La periodista, Samanta Villar.</p>

La periodista, Samanta Villar.

LAFOTOGRÀFICA

17 DE JUNIO DE 2015

No lo duda: podría dedicarse a la prostitución. Lo dice con los ojos azules de Elizabeth Taylor y las ganas de polémica de Edna Buchanan, la mítica corresponsal de sucesos americana. Samanta Villar (Barcelona, 1975) se pone en la acera de las prostitutas para subrayar la idea que acompaña su primer libro, la necesidad de normalizar el oficio.

En Nadie avisa a una puta (Libros del K.O.) desinfecta de estereotipos groseros la cultura subterránea de la prostitución. Lo hace en un ejemplo de periodismo narrativo muy alejado del docudrama televisivo a tiempo real. En cada una de las historias de siete prostitutas hay un inteligente distanciamiento donde su voz no es un selfie de cámara sino el testigo de primera mano que vertebra el relato.

Así aparecen la joven que rota por pisos de citas en donde nunca entra la luz, la anciana del barrio chino de Barcelona que aún ejerce porque la administración no reconoce su trabajo o la emigrante nigeriana capturada por las redes de trata de personas. También la escort especializada en personas con discapacidad que defiende su profesión y que lamenta, como cuando falleció uno de sus clientes con los que sumaba casi 800 encuentros, que nadie avisa a una puta.

La entrevista tiene lugar en un café de La Latina. Samanta Villar viene de grabar un reportaje de la nueva temporada de Conexión Samanta, que se estrenará en septiembre. Llueve en Madrid.

¿Has avisado ya a la puta de que publicas su historia?

(Risas) Sí, claro, además es la única que aparece con su nombre real. Pidió que no saliera su apellido, pero es bastante conocida.

Es Montse Neira –prostituta, activista, politóloga–, ¿por qué no quiso mostrar su apellido?

Cuando empecé a preparar el libro, hace cinco años, Montse no estaba tan afianzada en su idea de proyectarse públicamente como ahora. Es que no es fácil, ¿eh? Hay mucha lucha detrás.

“Este es el primer libro que escribe en su vida”, se lee en la cubierta. Parece una sentencia epitáfica.

Es verdad, muy solemne, como si fueran a venir 25 más. 

¿A tus editores en Libros del K.O., que siguen una línea muy independiente de literatura de no ficción, les preocupa cómo se va a reaccionar ante una figura mediática, televisiva, en su catálogo?

A mí me preocupa más lo que les pueda pasar a ellos que lo que me pueda pasar a mí por haber publicado en una editorial indie. Cuando rechacé la oferta de una casa importante y me puse en contacto con ellos lo hice por dos motivos: porque admiro su trabajo y porque ellos, precisamente, lo primero que me dijeron fue: “Nosotros no publicamos estrellas porque sean estrellas”. Y esto me gustó. Me propusieron un trabajo de edición con el que he aprendido mucho. Una editorial más grande perseguiría más el tirón comercial del nombre, que si sales en la tele… Sí que es verdad que tengo miedo a que gente muy fiel a Libros del K.O. diga Ahora estos tíos se han vendido y publican una mierda de esta chica que hace esos reportajes en televisión.

Pero no dudaron cuando leyeron el libro.

Fue lo que me convenció de que iba por el buen camino. Sí que es verdad que tenemos prejuicios. También es una prevención. ¿Nos va a contaminar esto la marca? Hay muchos autores mediáticos que les publican cualquier cosa porque son mediáticos.

¿Pensaste en prostituirte?

Cuando hacíamos 21 días uno de los temas que enseguida nos planteamos fue el de la prostitución. Éramos muy puristas, la vivencia tenía que ser una vivencia real. No puedes vestirte como una prostituta pero no prostituirte. Ese no es el pacto con el espectador. Sin embargo, no me lo llegué a plantear porque el estigma tiene mucho peso. Conociendo este mundo como lo he conocido y una vez que lo he desmitificado –he visto clientes bastante normales y relaciones muy dignas y humanas y exquisitas: esto es, que me podría sentir cómoda–, sigo rechazando esa posibilidad por un estigma que me habría obligado a justificarme el resto de mi vida profesional. Pero te digo una cosa, si algún día me van mal las cosas en la vida, yo sé que tengo esas habilidades sexuales y que con eso me puedo ganar la vida. Y lo defenderé a muerte.

¿Pero para escribir el libro era necesario ejercer la prostitución?

Sí que tiene sentido periodístico hacer un gonzo. Es un punto de vista único. Esa vivencia solo la tienen ellas. He recreado situaciones por lo que ellas me han descrito, pero cuando eres tú quien lo hace, lo que voy a contar tiene otros matices. ¿En una corrida de toros te interesa el punto de vista del toro?

En el libro hablan las prostitutas. Después de leerlo, ¿los abolicionistas seguirán pensando que la prostitución debería desaparecer? ¿Los regulacionistas seguirán pensando que la prostitución debería reglamentarse?

Sin duda. Los abolicionistas, por ejemplo, ya conocen estas historias. No parten de la ignorancia. Las que llegan desde el feminismo consideran que aunque tú quieras hacer este trabajo de forma voluntaria, te estás sumando al concepto patriarcal de sumisión.

También es la manera de dinamitar ese patriarcado: mi sexualidad es mía.

Claro. Si tu ves el mundo como un sistema de sumisión y consideras que todo el género femenino está sumiso, pues no entiendes que una mujer se empodere y domine la escena sexual y elija a sus clientes. Para una abolicionista eso será una ilusión de empoderamiento porque en el fondo estarás contribuyendo a ese sistema patriarcal.

Resulta curiosa esta coalición entre conservadores religiosos y algunos sectores del feminismo.

Creo que las feministas radicales deben de sentirse muy incómodas cuando coinciden con las ultracatólicas en esto. 

¿Y las prostitutas qué opinan? Porque muchas también rechazan la legalización.

Tienen más cara que espalda. Yo muchas veces se lo digo. “¿Tendrías que pagar impuestos?”, me responden muchas de ellas; “¿sí?, entonces prefiero que no se legalice. ¿Que el Estado sea mi chulo? No, gracias”. 

Una juez se dio de alta como prostituta en la Seguridad Social para demostrar que el proceso para legalizar la prostitución existe.

Sí, el problema es que la inmensa mayoría se ahorra los impuestos. ¿Tú sabes lo que es ganar tres mil euros al mes libres de impuestos?

La ONU afirma que una de cada siete mujeres de las que trabajan en la prostitución es víctima de las redes de trata de personas. El libro sigue ese esquema: siete capítulos y uno de ellos describe la trata de mujeres. Esas estadísticas son globales, ¿se mantienen también en España?

Es imposible saberlo. No hay un censo regulado y las cifras son muy dispares. Todo es muy opaco. Incluso el INE, que ha incluido el sector de la prostitución para calcular el PIB, trabaja con números ficticios. A mí me contaban las prostitutas que las llamaban para preguntarles cuánto ingresaban al mes. Todas declaraban la cuarta parte de lo que ingresan, por si acaso. No vaya a ser que si daban cifras altas, tres o cuatro mil euros, les pasaba factura. 

La economía sumergida debe ser enorme.

Lo más desconocido son los pisos. Quizá se sepa dónde se encuentra uno por el botón rojo del portero automático, pero no lo que se mueve dentro. Sin orden judicial no puede entrar la policía. Y solo bajo sospecha de un delito flagrante, lo que no suele ocurrir. El gran proxenetismo se da en los pisos, donde la tarifa se reparte al 50 por ciento entre la prostituta y el proxeneta, que normalmente es una ex prostituta. El gran problema está ahí y nadie habla de eso. Los clubes están tan a la vista que no se pueden permitir el riesgo. Los dueños saben que no pueden cobrar el servicio sexual. Saben que irían directamente a la cárcel.

Hay una marcada ambigüedad legal en torno al proxenetismo.

Sí, una inseguridad jurídica tremenda. El dueño de un prostíbulo sabe que no puede cobrar de una prostituta, por lo tanto no la puede contratar ni pagar su Seguridad Social. Muchas prostitutas, cuando se enfadan con el dueño de un club o tienen un problema, les denuncian en magistratura. Trabajaban para él y han sido despedidas sin finiquito ni nada, denuncian. Las sentencias han acabado diferenciando la actividad de prostitución de la de alterne (unaalternadora es la que capta clientes para que consuman copas, como una relaciones públicas: su trabajo sí que tiene que estar cubierto por la Seguridad Social). Pero no me extrañaría que alguna vez un empresario contrate a las chicas como relaciones públicas y acabe en la cárcel por proxeneta.

¿Qué va a pasar en Barcelona con la prostitución? Ada Colau se ha mostrado cercana a la Asamblea de Activistas Pro-Derechos sobre el Trabajo Sexual de Cataluña.

Yo no soy optimista. Animé a las prostitutas que conozco a que se unieran a Barcelona en Comú desde que se gestó la plataforma, desde Guanyem, para que se escucharan sus reivindicaciones ya en el origen. La experiencia no ha sido buena. A alguna de las prostitutas le han pedido que no siga yendo a las charlas de la plataforma porque “tienen un debate interno que está por solucionar”. Como los círculos de género no se ponen de acuerdo –que si el feminismo es esto o lo otro–, las han vuelto a excluir. Estoy muy defraudada.

Describes las rutinas de un club, la cotidianidad de un apartamento. ¿Salías de allí con sensación de alivio?

No, mi perspectiva es diferente. Si me quedo es porque cada día se me ocurren ideas nuevas, tengo nuevas experiencias, la vivencia se enriquece. Y cuando tienes una alternativa todo cambia. 

El ciclo de muchas prostitutas en un club es curiosamente de 21 días. Lo tuviste en bandeja.

(Risas) Tengo la intuición, sin fundamento alguno, de que el 21 es un número cabalístico. Responde al ciclo menstrual de las prostitutas. También está el asunto de las rotaciones. Muchos clubes quieren cambiar de chicas continuamente para tener nuevo género. Y a ellas les parece bien este sistema. Cuando una es nueva en un sitio, trabaja más. La clientela busca la novedad. 

¿La plena regularización ayudaría a mitigar el estigma?

Qué duda cabe. Uno de los títulos que barajaba para el libro era De profesión, puta. Pero son varios flancos. Uno es el legal, pero el más importante es el mediático. Cuanto más conozcamos la normalidad de sus vidas, más fácil será normalizar su situación.

Los medios de comunicación tienden a mezclar prostitución y trata de mujeres.

Es un problema. Está ligado porque es la misma actividad, pero seguir uniéndolos solo cimienta la confusión. Cuando hablamos de industria textil no lo emparejamos con la esclavitud de un taller de chinos en Badalona. Con la prostitución no ocurre lo mismo. La única presencia mediática de la prostitución es en el contexto de la explotación sexual. La prostitución voluntaria se cubre con pinceladas anecdóticas. De vez en cuando se leen historias como la de la prostituta que estudia una carrera universitaria… ¡Pues claro! Como cualquier otra mujer.

La antropóloga Dolores Juliano destaca que la prostitución es el único trabajo que no se considera una estrategia de supervivencia. Tú puedes ser temporera y estar mal pagada y será una estrategia de supervivencia hasta que encuentres algo mejor. En cambio, con la prostitución nunca se maneja la misma interpretación.

Retratas con crudeza la trata de esclavas sexuales en la historia de la emigrante nigeriana.

Lo que más me duele de ese episodio es que ella, voluntariamente, porque no le queda más remedio, ya con papeles en regla, tiene que volver a la prostitución. Esa es la gran derrota. Ella intenta permanentemente salir de allí. A pesar de la explotación, de la violación y del secuestro, cuando consigue salir de todo eso se queda sin trabajo por la crisis y tiene que volver a la calle para subsistir. Deberíamos tener un sistema que protegiera a las mujeres que no quieren prostituirse, a aquellas que se ven obligadas a hacerlo por razones económicas. Yo creo que la prostitución no es para todas las mujeres. Es muy duro. Tienes que estar preparada psicológicamente y que te guste el sexo.

Para luchar contra la trata de mujeres, ¿no se debería incidir en la regularización de las prostitutas al mismo tiempo que se penaliza a los clientes que tratan con prostitutas sin papeles?

Si se regulasen los prostíbulos tendrían unos controles administrativos que garantizarían al cliente que en el local no hay explotación sexual. Pero luego está el estigma: imagínate que se expiden licencias de prostituta. El problema es que muchas de ellas no quieren que conste en su vida laboral. Simplemente lo consideran una estrategia de supervivencia y no quieren que deje huella. Tenemos que acabar con el estigma. A veces me dan explicaciones contradictorias y yo lo explico por el estigma.

-“Yo quiero dejar este trabajo”, me cuentan.

-“¿Y por qué no lo dejas”, les pregunto.

-“Porque si me voy de camarera cobro 30€ al día y con esto cobro 30€ en media hora”. Entonces no debe de estar tan mal. Hay un ejercicio de cálculo por su parte.

-“¿Por qué lo quieres dejar, entonces, por los clientes?”

-“No, si los clientes son majos”, me responden.

Lo quieren dejar porque viven en la clandestinidad. No lo pueden compartir ni sentirse orgullosas de su trabajo. Viven en un continuo rechazo social. 

¿Cómo lo lleva Brenda, la escort de lujo que gana 2.000€ en una noche en Madrid?

A escondidas. Ella, que es una tía que lo disfruta a lo bestia, que es puro sexo, que flirtea hasta con los vecinos de mesa en un restaurante, que le encanta su trabajo, ella, Brenda, lo lleva en secreto. Se metió porque tenía amigas que conocían el mundillo, vio que se ganaba muchísimo dinero y lo hizo sin obligación alguna. ¿Por qué lo lleva en secreto? Por la presión social.

Si la prostitución fuera una profesión mayoritariamente masculina, ¿estaría regularizada?

Seguro. Y no habría estigma. La prueba está en los gigolós.

¿De qué va a tratar tu próximo libro?

Me gustaría escribir uno sobre el tráfico de speed. Con la crisis ha subido mogollón su consumo, que es más barato. Pero es solo una idea muy loca porque tengo un contacto que es narco de speed y debería contar su vida. Veremos. Si me ha costado este cinco años de trabajo, no sé lo que me puede suponer otro.

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La Barcelona de los ciudadanos

 

 

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Paula Vip

Escort de lujo

Edad: 42 años.

Barrio: Les Corts.

Estudios: Universitarios.

Estado civil: Divorciada.

Hijos: 1.

Dónde pasó su último verano: Trabajando.

Aficiones: Senderismo, lectura y mi trabajo.

M2 de su casa actual: 130

«La Barcelona de los ciudadanos»

Tres puntos fuertes:

1) Derogar las actuales ordenanzas contra la criminalización de las prostitutas.

2) Lograr una ciudad en la que el pequeño comercio vuelva a tener un lugar significativo en los barrios.

3) Fomentar un transporte público de bajo coste para los habitantes de la ciudad y más caro para los turistas, huyendo de la gentrificación a la que se ve sometida nuestra ciudad a causa de las políticas municipales de CiU.

¿Qué propuesta nunca figuraría en su programa?: Ninguna política sexista, ni racista. ¿Inclusión? debería formar parte del lenguaje barcelonés por excelencia y compromiso.

http://archivo.elperiodico.com/ed/20150517/cuaderno/pag_007.html

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Ellas también eligen libremente ser prostitutas

por Sergi Escudero

Paula Vip

Con sus historias particulares detrás, con sus victorias y sus derrotas, sus sufrimientos y sus alegrías, su familia y sus amigos, sus defectos y sus virtudes, proclaman que están “más unidas que nunca” y que no son “cucarachas que salen de las cloacas y después se vuelven a esconder”. “Somos personas y que no se le olvide a nadie que también votamos y que los gobernantes van de que nos protegen y son los únicos que nos podrían otorgar nuestros derechos y no lo hacen”. Las putas no gozan de un derecho básico como el de la ciudadanía por el hecho de no cotizar ni tener derecho a la seguridad social. “Todas las personas que ejercen el sexo de pago lo hacen de manera libre y voluntaria. Porque si no ya no es prostitución, sino trata”, argumentan.

Si hace unos días fue Natalia Ferrari Díaz, una joven puta barcelonesa, la que dio la cara para contar que se dedica a la prostitución por libre elección, en esta ocasión son cuatro mujeres -también barcelonesas- que trabajan en la misma profesión que ella las que quieren explicar sus experiencias para demostrar que Natalia no es un caso aislado. “Damos la cara, no somos una excepción”, afirma Paula Vip, directora de Aprosex y que se define como puta. Durante nueve años escondió a su círculo cercano -incluidos sus hermanos y su hijo- su verdadero trabajo por culpa de “un estigma social brutal”. Les decía que se dedicaba a ser contable, profesión a la que anteriormente se empleaba. La dejó a causa de un duro divorcio, el cual le acarreó un montón de deudas que pagar de su exmarido –unos 200.000 euros-, y que la llevó a meterse en el mundo de la prostitución “para conseguir dinero rápido”. Finalmente le confesó la verdad a sus amigas, las cuales la abrazaron de alegría. “Para ellas fue un alivio. Se pensaban que en vez de eso estaba blanqueando dinero con alguna mafia porque no entendían como siendo contable podía permitirme un tren de vida tan alto”.

Cuando empezó a ejercer como puta se juró por escrito que se dedicaría a ello durante un año y después lo dejaría. Pero llegado el momento, cambió de opinión. “¿Por qué lo tenía que dejar? Me encanta este trabajo. Entonces me juré por escrito que no dejaría de trabajar de puta”. Mucho más tarde, después de decir la verdad a su entorno más cercano, decidió dar la cara públicamente para luchar contra las injusticias que suceden en su profesión. Por ese motivo fue al programa La Noria de Telecinco. Más tarde ha dado la cara en otros medios de comunicación, aunque explica que le tienen “vetada en TVE y TV3 por hacer apología de la prostitución” al ser la organizadora de los cursos de formación para prostitutas.

Paula Vip, la cual trabaja en hoteles, apartamentos y casas, relata que la idea de crear Aprosex, que en mayo cumplirá tres años de vida, proviene de su actual pareja. “En este tiempo no hemos recibido ni una sola subvención pública. Todo el dinero lo hemos puesto de nuestros bolsillos”. La cuota de socio es de cinco euros al mes y actualmente gozan de esta condición unas cuarenta personas. “El hecho remarcable es que es una asociación que no admite solo putas, sino también clientes. De vez en cuando hacemos excursiones, calçotades o nos vamos a jugar a bolos juntos. Queremos normalizar el tema”.

Otra profesional que ha querido contar su experiencia es Janet, quien trabaja en las calles de El Raval junto a poco menos de cien prostitutas más. Tiene 55 años y hace más de treinta que se dedica al oficio más viejo del mundo, compaginándolo con otros trabajos. Preguntada por si disfruta con su profesión, contesta que “quien trabaja para ganarse el pan, para llegar a fin de mes, no lo hace por amor al arte sea el trabajo que sea. Solo trabajan por amor al arte Bruce Springsteen, Shakira y pocos más”. Y recalca que quieren ejercer su profesión “con total libertad”.

Montse Neira

Las trabajadoras sexuales de El Raval son las que están recibiendo de más cerca la presión policial. Uno de los últimos capítulos fue la tapia que pusieron en su sede de Robadors, 25, -donde llevaban trece años viviendo, trabajando y reuniéndose-, aprovechando que ninguna de ellas se encontraba en el edificio ese día. “Estamos denunciando que dicho acto no se hizo en presencia física de ninguna de nosotras ni se nos avisó 48 horas antes para retirar nuestras pertenencias”, explica Montse Neira, escritora, politóloga, activista y puta. El edificio lo había expropiado el Ayuntamiento sin previo aviso en diciembre de 2014. “Sufrimos impunidad policial. Sufrimos un acoso diario, cotidiano y continuo en la calle Robadors. Cada día hay redadas”, añade Neira. “Las ordenanzas cívicas pertenecen a una especulación inmobiliaria”, comenta Janet. “Este tema ya viene del alcalde Clos, es un barrio muy apetecible, cerca de la playa. Nos quieren echar. A nosotras y a los vecinos de El Raval. Tres cómplices nos están echando: el alcalde Xavier Trías, la regidora de Dona i Drets Civils, Francina Vila, y la regidora de Ciutat Vella, Mercé Homs”, afirma Paula Vip.

“Somos el colectivo de mujeres que somos más estudiadas pero absolutamente nadie nos ha solucionado nada hasta ahora. No necesitamos que nadie venga a protegernos de nada. Nos defendemos solas”, explica Neira. Ella, que tiene 55 años, nació en un contexto de exclusión social. “Tenía diferentes alternativas, pero escogí dedicarme a la prostitución. Lo hice de forma totalmente libre. Los otros trabajos también eran duros y no me sacaban de la miseria”, cuenta. También había probado suerte como chica de la limpieza o como dependienta, haciendo jornadas de más de doce horas al día. “Durante mucho tiempo llevé una doble vida, sin contarlo a nadie, hasta que en 2007 decidí dar el paso y contar la verdad. La doble vida prácticamente me llevó a la depresión. Necesitaba liberarme y dejar de vivir en una mentira. Ahora estoy mucho mejor”, relata. Neira ha escrito una autobiografía –’Una mala mujer’- en la cual cuenta su historia. Recomienda a las prostitutas que aun llevan una doble vida que “no tengan ni vergüenza ni miedo. Y que den el paso de hacerlo público a su entorno cuando estén preparadas”.

Martina, por su parte, es una escort de lujo muy implicada en el activismo que trabaja con personas de rango económico muy alto –políticos, arquitectos, altos cargos-. “Siempre mando yo. En la cama se llega hasta dónde yo quiero y como quiero”, sentencia para empezar esta mujer que se encuentra en la cuarentena. Para ella su trabajo tiene una esencia “muy relacionada con la alta cocina, con lo creativo”. Quedamos a mediodía y me dice que en lo que va de día ha cobrado 500 euros y seguramente llegue a la noche con más de 1.000. “Mi hija de siete años puede estudiar donde estudia gracias a mi trabajo”, comenta. No lleva una doble vida. Su entorno sabe perfectamente a lo que se dedica y le apoya.

Tiene estudios y afirma estar atenta diariamente a lo que sucede en el mundo para poder tener una conversación inteligente y agradable con sus clientes. Algunos de ellos se la llevan de viaje –ha estado en México o Miami, por ejemplo-, el cual puede durar hasta una semana. “Por cada día entero cobro 1.500 euros. Así que haz cuentas”, explica sonriente. Empezó en el mundo de la prostitución como masajista. También se dedicó a la peluquería. Cuando tenía 25 años, su cuñado, que era urólogo, le preguntó cómo se podía permitir tantos caprichos haciendo de peluquera. “En ese momento le conté la verdad, lo entendió perfectamente y me apoyó. Desde entonces no me he escondido de nada”, cuenta. ¿Le importaría que su hija fuese prostituta? “No, solo quiero que sea feliz y escoja su futuro libremente”.

http://www.vice.com/es/read/ellas-tambien-eligen-libremente-ser-prostitutas-169

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EL PAÍS: UNA ASOCIACIÓN DE PROSTITUTAS IMPARTE UN CURSO A NOVATAS

LA CRISIS AUMENTA LA DEMANDA DE MUJERES QUE DESEAN APRENDER EL OFICIO

Barcelona

Paula Vip creadora del curso de iniciación a la prostitución. /GIANLUCA BATTISTA

Paula Vip es su alias laboral. Tiene 42 años es catalana y se define como elegante, discreta, educada y “puta”. También es la presidenta de la Asociación de Profesionales del Sexo (Aprosex) y la inventora del único curso de prostitución que se imparte en España. Mañana sábado Paula volverá a aleccionar, junto a la psicóloga clínica Cristina Garaizábal, a 25 alumnas para que se conviertan en “putas profesionales”. Todo ello en un sólo fin de semana y por 50 euros. Vip asegura que con la crisis hay una sobreoferta de mujeres que ejercen la prostitución y considera su curso como imprescindible para adentrarse en ese sector.

La presidenta de Aprosex deja claro en primer lugar que su trabajo no tiene absolutamente nada que ver con la actividad que la que realizan las mujeres a las que se obliga a prostituirse: “Eso es trata de seres humanos y debe intervenir rápidamente la policía”.

Pese a ello, Paula denuncia que está dada de alta en el régimen de autónomos como trabajadora sexual pero en cambio no tiene derechos: “Las autoridades piensan que las putas somos ignorantes y les molestamos”. En Aprosex hay asociadas que se prostituyen en la calle y que están ahí “porque quieren y deben seguir pactando espacios y horarios con los ayuntamientos”.
El letrado representante de la organización feminista Clara Campoamor, David del Castillo, ha defendido el curso de la asociación Aprosex ya que “se trata de mujeres que se prostituyen por voluntad propia sin ningún tipo de coacción y se les da unos conocimientos útiles para el ejercicio de esa actividad”.

“La crisis ha provocado una sobreoferta que ha reventado las tarifas del mercado y mucha niña con mucha falta de profesionalidad”, asegura Vip. La presidenta de Aprosex quiere que las personas que empiezan en el sector del sexo de pago tengan muy claro que “la prostituta no es una víctima, los hombres pagan pero no por ello mandan”. Paula Vip compara la relación de la prostituta con el cliente como la que se ejerce con un médico, un arquitecto o un abogado: “Yo soy la que te digo cuanto tiempo tienes de tratamiento, en qué lugar se va a construir la casa o si te voy a llevar el caso o no… la que decide es la profesional ya sea una escort de lujo o trabaje en plena calle”. El curso comienza recordando a las alumnas si sirven o no sirven para la profesión. “Todas llegamos aquí por dinero, pero te tiene que gustar el sexo y tienes que ser capaz de hacerlo con desconocidos”, afirma. Además, es importante que no caigas en el “estigma puta, hay que huir de él y sentirte orgullosa con lo que haces”. También se enseñan pequeños trucos para evitar la apatía cuando se acerca el momento de realizar un servicio. Además, hay un gran capítulo dedicado al compañerismo y al marketing de la prostitución.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/11/13/catalunya/1415912798_592916.html

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Las claves para triunfar en los negocios, según una escort de lujo

“EL SEXO ES SEXO, Y EL DINERO ES DINERO”

Como todo negocio, la prostitución tiene sus propias reglas... que podemos aplicar a otros ámbitos de nuestra vida profesional. (iStock)Como todo negocio, la prostitución tiene sus propias reglas… que podemos aplicar a otros ámbitos de nuestra vida profesional. (iStock)

“Soy una mujer de negocios. Hice lo que los políticos de este país siempre animan a los inmigrantes a hacer. Trabajar duro, perseguir las oportunidades, explotar tu talento, y ajustarte y adaptarte a la nueva economía mundial”. No, no se trata de la escena inicial de El Padrino, sino de la confesión de una tal Svetlana Z, escort originaria de Rusia que ha expuesto su vida y estrategias empresariales en un artículo publicado en Medium. Es un potente relato en primera persona de su trayectoria desde la pequeña Chelyabinsk, que abandonó a los 19 años con 300 dólares en el bolsillo, a Nueva York, donde ha conseguido ahorrar 200.000 dólares “follando por dinero”, en sus propias palabras.

No es un retrato de desesperación, sino más bien, una peripecia algo agridulce pero marcada, por el pragmatismo y las constantes del Sueño Americano, ese que también aparecía en la historia de Belle Knox. “No odio a los hombres. No soy una víctima del tráfico de niños. Nunca he sido violada, o drogada o he hecho porno. No soy una adicta. Nunca he tenido un chulo”, confiesa. Y, como cantaba Edith Piaf, no se arrepiente de nada: si ha abandonado la prostitución es porque quiere centrarse en sus estudios de cine y psicología, que ahora, cinco años después de empezar su carrera, puede costearse. También quiere casarse y tener hijos, algo altamente incompatible con su antiguo trabajo.

De la calle a Wall Street

Sus primeros días en Nueva York recuerdan poderosamente a El sueño de Ellis, la película dirigida por James Gray. “Mierda, esta no es la América de la que había oído hablar”, piensa cuando se baja del tren en Brooklyn. Su primer trabajo será de “masajista” (sí, así, entrecomillado). El anuncio rezaba que no se necesitaba experiencia y que, a cambio, podría ganar unos 500 dólares al día. Cuando vio cómo su compañera empezaba a ser tocada por su cliente, se dio cuenta de cuál era la razón por la que estaba cobrando 100 dólares la hora. Pronto empezaría a trabajar cinco días a la semana, hasta que dos meses después, fue despedida.

Si alguna vez conoces a un banquero de inversión que te dice que nunca ha estado con una escort, te has encontrado con un santo o, probablemente, un mentiroso

Fue entonces cuando, en compañía de su compañera de piso, arrancó con su propio negocio. Los masajes-con-final-feliz les permitían ganar unos 800 dólares al día, y poco a poco, el recato de Svetlana empezó a desaparecer y a traspasar más fronteras. Fue entonces cuando diseñó sus dos personajes: la “dulce, inteligente y divertida”Angelina, que costaba 800 dólares la hora, y la tímida y europea Anna, aficionada a los viajes de lujo, y que cobraba 900 cada hora. Ambas se encontraban en el 1% de las escorts que más ganan en la Gran Manzana.

Dicho artículo sirve para entender unas cuantas peculiaridades del negocio. Por ejemplo, que los días más flojos del año eran tanto San Valentín como Navidad o Pascua, ya que el 90% de sus clientes estaban casados (y la mayor parte de ellos eran banqueros): “Si alguna vez conoces a un banquero de inversión que te dice que nunca ha estado con una escort, te has encontrado con un santo o, probablemente, un mentiroso.” Curiosamente, lo que un hombre prefiere no es su placer sexual, sino el de la mujer a la que está pagando: un 80% le preguntaba si había tenido un orgasmo. “El hombre de 60 años que quiere que me corra cinco veces antes que él cree que lo hace porque se preocupa por mí, pero es porque quiere pensar que aún puede hacer que una chica se corra”.

El valor añadido que Svetlana proporcionaba a tu trabajo era, por ejemplo, prestarse a practicar sadomasoquismo. (iStock)El valor añadido que Svetlana proporcionaba a tu trabajo era, por ejemplo, prestarse a practicar sadomasoquismo. (iStock)

La escort también perfila cuatro perfiles de clientes: los que pagan por algo de compañía (los más sencillos), los que piensan que están comprando una novia (los más dulces pero los más exigentes), los que creen que te poseen (los más duros) y las parejas, sus preferidas, porque suelen ser más románticas y se preocupan ante todo por la satisfacción de la mujer. Son sesiones que suelen durar entre dos y tres horas. Actualmente, Svetlana busca pareja en internet y en redes sociales, pero se da cuenta de que falta algo en la ecuación cada vez que se acuesta con alguien: el dinero. “Si alguien no te paga, no tienes que chupársela, no tienes que sonreír todo el tiempo, puedes ser tú misma”, afirma. “Pero después de un rato te das cuenta de que falta algo. Ese algo es el dinero.Tu cartera está vacía. El sexo es sexo, pero el dinero es dinero”.

CUIDANDO EL NEGOCIO

Pero la historia de Svetlana es, sobre todo, el de una empresaria que ha conseguido llegar lejos. “Trabajaba duro, pero una vez que empecé a trabajar por mi cuenta, trabajé duro para mí misma, no para nadie más”. Lección número uno: “Son los emprendedores quienes se enriquecen”. Desde luego, tiene claro el aspecto positivo del capitalismo, como ella misma lo llama. Es lo que ocurre cuando se decide a cobrar 2.000 por hora a parejas, “no porque el trabajo fuese más complicado, sino simplemente porque podía”. ¿Qué más enseña a otros emprendedores que quieran poner en marcha su negocio?

  • Para ganar dinero, hace falta gastar dinero

Si fue ella la que llegó al 1%, y no otra, fue precisamente por invertir en sí misma, explica Stevlana. Gastó dinero en publicidad, en fotógrafos profesionales, en promocionar su anuncio en páginas de contactos (hasta unos 4.000 dólares mensuales) y en alquilar un apartamento para ella sola (unos 3.000 dólares en Manhattan). Mientras tanto, el resto de compañeras tenía que conformarse con los clientes menos exigentes que, al mismo tiempo, son los más peligrosos. Un consejo publicitario: la mayor parte de clientes quieren sentir una conexión personal con la escort. De ahí que definiese a sus personajes en detalle, algo que les hace sentir más cómodos.

  • Crea estereotipos

Tanto Anna como Angelina encajaban en una vaga idea de lo exótico, pero carecían de nacionalidad. Como recuerda en el artículo, todos tenemos en nuestra cabeza los estereotipos sobre cada región del mundo: las sudamericanas son salvajes, las rusas son frías y las americanas son divertidas. Qué mejor decisión que convertir a Angelina y Anna en mujeres “bellas y misteriosas, cosmopolitas, pero incapaces de decirte de qué parte del mundo provienen”. La clave se encuentra, simplemente, en encajar en el estereotipo.

  • Aporta valor añadido

Svetlana se lleva las manos a la cabeza cuando se da cuenta de lo poco que cobran algunas de sus compañeras americanas. “No sé si es porque son estúpidas o vagas o no se toman en serio su trabajo”, se pregunta ante las que cobran sólo 400 dólares. Para evitar caer en ese grupo, y eliminar la fuerte competencia (“hoy en día puedes acostarte con una estrella porno por 2.000 dólares”), hay que marcar la diferencia. “Si quieres hacer dinero como escort, tienes que ofrecer algo especial”. En su caso, “comprensión”. “Incluso los chicos con los que estaba tres o cuatro horas, el sexo sólo duraba quince minutos”, explica. Como señala al principio del artículo, lo importante es que el cliente sienta que tiene todo el tiempo del mundo para charlar, aunque no sea así. Se trata de la parte “delicada” de su trabajo.

  • Trabaja para ti misma

La escort califica de “miope” la decisión de trabajar con una agencia, puesto que ello obliga a trabajar mucho más por el mismo dinero y, además, renunciar a la capacidad de elección. Estas agencias pueden llevarse un 30%, 50% en el caso de los masajes. Todo consiste en cuidar el producto, como califica a su cuerpo de “largas piernas, rabios rellenos y delgado que ha llamado la atención desde la pubertad”. “Es la materia prima, así que la cuido”.

Sasha Grey interpretaba a una escort de lujo en 'The Girlfriend Experience'.Sasha Grey interpretaba a una escort de lujo en ‘The Girlfriend Experience’.

  • Cómo tratar al cliente

Varias reglas de oro: nunca preguntes al cliente por su familia, no porque sea inapropiado –la mayor parte de ellos habla de ella sin que se les pregunte–, sino porque es fácil entristecerlos (“y no quieres un cliente triste”). Déjale que se queje, pero no te quejes tú. No les interesa. Además, hay que intentar ser entretenida: “A los tíos les gusta follar con mujeres guapas y delgadas, pero también con chicas interesantes”. Nunca seas borde, porque “una o dos críticas negativas pueden hundir tu negocio”. ¿La fórmula ideal? Mejor dos clientes dependientes que 10 ocasionales: “Es la regla del 80-20, la leí en un libro de negocios”.

  • Escuchar no es fácil

Como explica en la continuación de su artículo inicial, aunque no es fácil, lo más importante es que el hombre sienta que te interesa lo que estás contando. También, que se sientan comprendidos y atractivos. “Muchas chicas jóvenes y guapas saben hacer eso”, por lo que tenía que llevar a cabo otras estrategias, como contar pequeñas bromas o halagar, de forma lasciva, al cliente.

  • Protégete

Una regla que no se puede soslayar. “Los tienes y los usas”. Sin embargo, Svetlana advierte que muchas compañeras que conocen la identidad de sus clientes podían llegar a agujerear los preservativos para quedarse embarazadas y presentar una demanda de paternidad. Así que concluye con una recomendación para el cliente: “Los tipos realmente ricos deberían comprar sus propios condones”. 

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-10-16/las-claves-para-triunfar-en-los-negocios-segun-una-escort-de-lujo_245050/

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Prostitutas en el Mobile World Congress: “Igual que los hoteles, nosotras también subimos las tarifas”

No sólo Mark Zuckerberg y Jan Koum captan interés de los asistentes a la feria de móviles, que ha arrancado con un éxito evidente a juzgar por la dificultad para transitar en muchos de los espacios del recinto de Fira Gran Vía.

Imagen del blog personal de Mar Fontes, escort de lujo en Barcelona

Imagen del blog personal de Mar Fontes, escort de lujo en Barcelona

Patricia Morales

La mayor feria de tecnología móvil del mundo abrió sus puertas en Barcelona este lunes con la vista puesta en la masiva llegada de extranjeros de todo el mundo. Pero no sólo las puertas  de la ciudad condal se abrieron de par en par, también las tarifas de las prostitutas de lujo, que incrementan sus precios a la vez que suben los visitantes a la feria. Allí todos ganan, o pierden, pero a precios de auténtico lujo.

No sólo Mark Zuckerberg y Jan Koum captan interés de los asistentes al Mobile World Congress (MWC), que ha arrancado con un éxito evidente a juzgar por la dificultad para transitar en muchos de los espacios del recinto de Fira Gran Vía. Los hoteles cuelgan los carteles de ‘completo’ mientras las prostitutas hacen su particular agosto abriéndose a la posibilidad de encontrar clientes potenciales a los que deleitar con sus servicios.

“Hay muchísimos hombres en la ciudad, el ir de putas es una de esas cosas de toda la vida que queda en el imaginario de sentirse libre como hombre”. Son las palabras de Concha Borrell, presidenta de la Asociación Aprosex que comenta con Vozpópulilos pormenores de la situación que ahora viven las prostitutas con motivo de la mayor feria de la tecnología del mundo.

Nuestra interlocutora, en entrevista telefónica, confirma: “las putas, como los hoteles o los restaurantes, también subimos las tarifas con este tipo de eventos”.

Borrell, “encantada” con su profesión, confirma que en “en la feria hay tantísima gente, básicamente hombres”, que la ley de la oferta y la demanda está más viva que nunca. “Las mujeres no se ven ni de casualidad”, comenta, al mismo tiempo que confirma a este diario que “han venido chicas de todo el mundo que se dedican a eso, a ofrecer sus servicios de prostitutas en todos los foros internaciones que existan”.

No ofrecen cualquier cosa

Si bien es cierto que a las puertas de la feria de móviles se pueden encontrar folletos que ‘venden’ masajes y demás rituales eróticos, la presidenta de Aprosex confirma a Vozpópuli que “lo que vienen buscando los ejecutivos son mujeres formadas, buscan un tú a tú, incluso algunas pasan por ejecutivas”. Eso sí, “cada una se pone las tarifas en función de lo que ella pueda dar como profesional, las novatas piden algo menos”.

Ese no es el caso de Mar Fontes, compañera de Aprosex de Concha Borrell y quien ha anunciado, a través de su blog, que las tarifas por sus servicios se elevan hasta los 500 euros por hora y media. Ante este panorama, esta escort de lujo dijo en un comentario que “la semana que viene Barcelona se llenará de hombres ávidos de sexo. Algunos de ellos con muy buen gusto así que la demanda de mis servicios sufre un incremento tremendo. Para poder dar la mejor calidad, estar perfecta, con energía y buen humor como siempre, es decir al 100% como os merecéis, nunca concedo muchas citas al día”.

Voces críticas

La feria internacional de móviles de Barcelona prevé superar los 75.000 asistentes, 3.000 más que en la edición del año pasado, con más de 1.800 empresas expositoras, un centenar más que en 2013. Pese a estos datos, que reportarán un gran beneficio para la economía de la ciudad, existen quienes ven en este tipo de ferias un problema relacionado directamente con la prostitución.

Es el caso de la Federación de Barcelona de la Juventud Socialista de Cataluña (JSC) que exigió, tal y como informa Efe, que se acabara con la “prostitución encubierta” del Mobile World Congress y aseguró que la contratación de azafatas sexuales “representa los valores con los que CiU gobierna Barcelona”.

La organización insitió en que las ferias y congresos promueven un modelo económico en el que la ciudad “vive de y por los congresistas, olvidando sus propios ciudadanos y relegándolos a la servidumbre de los primeros”.

http://vozpopuli.com/actualidad/39449-prostitutas-en-el-mobile-world-congress-igual-que-los-hoteles-nosotras-tambien-subimos-las-tarifas

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La escort de lujo con la que Rooney le fue infiel a su mujer espera un hijo

Jenny Thompson asegura que está embarazada que entre los posibles candidatos se encuentran Rooney y Balotelli

La prostituta con la que Rooney le fue infiel a su mujer espera un hijo

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Jenny Thompson durante una entrevista en la televisión italian

Jenny Thompson dio el salto a la fama cuando se conocieron sus escarceos con el futbolista italiano Wayne Rooney, del cual ahora podría estar embarazada.

Según publica el Daily Mail, la escort de lujo asegura que está en estado de buena esperanza y que se barajan cinco nombres como posibles padres del niño. Entre los nombres destacan el del citado Rooney, el siempre polémico y acompañante de actrices porno «Supermario» Balotelli (con quien se vio en cinco ocasiones) y el concursante del extravagante reality show «Los siete enanos», Josh Bennet.

Tras la infidelidad de Rooney a su mujer, Thompson declaró que no ha vuelto ni volverá a ejercer la prostitución. Además ha añadido más leña al fuego en sus recientes declaraciones asegurando que dos de los encuentros con el goleador del Manchester City ocurrieron mientras este mantenía una relación con la modelo Raffaella Fico.

Ahora Thompson, de 23 años, se someterá próximamente a una prueba de ADN para conocer al padre, de momento la única certeza es que está embarazada.

http://www.abc.es/20120918/estilo-gente/abci-prostituta-rooney-espera-hijo-201209180955.html

¿De quién es el hijo de la “prostituta de Rooney”?

Jenny Thompson cobró fama cuando aceptó que el futbolista engañó a su esposa con ella. Espera a un bebé y hay 5 posibles padres, entre ellos, Mario Balotelli y Josh Bennet

 

 

Según el Daily MailThompson, que asegura que dejó la prostitución tras el escándalo con Rooney, afirmó que se vio en cinco ocasiones con “Supermario” Balotelli.

 

 

Thompson redobló la apuesta al confesar que dos de esas veces ocurrieron cuando el polémico futbolista italiano había vuelto a establecer una relación con la modelo Raffaella Fico. El goleador del Manchester City ya tenía antecedentes de infidelidad con la estrella porno Holly Henderson.

 

 

Incluso Thompson, de 23 años, no tuvo límites y, en declaraciones a The Sun, comparó a Rooney con Balotelli, a quien consideró “superior en todos los sentidos” y de quien rescató “su inteligencia y sentido del humor”.

 

 

Otro de los cincos posibles padres para el bebé que espera Thompson es Josh Bennet, quien saltó a la fama a través del reality show Los siete enanos.

 

 

Todo dependerá de un test de ADN que la ex prostituta se hará en los próximos días. La única certeza es que está embarazada.

http://america.infobae.com/notas/58242-De-quien-es-el-hijo-de-la-prostituta-de-Rooney

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