“No es no, incluso si eres puta”

Concha Borrell, de la asociación Aprosex, celebra la décima edición de un curso para iniciar a las novatas en la prostitución.

Concha Borrell es ‘escort’ y utiliza su experiencia para ayudar a las mujeres que se inician en la profesión.

(HUGO FERNÁNDEZ)

Conxa Borrell lleva 11 años siendo ‘escort’ y desde hace 4 imparte un curso en la asociación Aprosex (Barcelona) para ayudar a “las novatas”.

Este sábado 15 de julio celebra la décima edición.

 

Hay un lugar en Barcelona en el que se imparte un curso de formación… peculiar, donde términos como “felación” o “puta” son habituales sin que el alumnado se sobresalte. Suelen ser unas 20 las mujeres que asisten impulsadas por la necesidad más que por las ganas. Allí —el lugar varía por seguridad— han encontrado nociones básicas para iniciarse en la prostitución. Otras imágenes 2 Fotos Y es que los secretos de muchos oficios se adquieren como aprendiz. Cada sector tiene su modus operandi a la hora de formar a los inexpertos. Pero… ¿y en el sexo? ¿Quién enseña a una prostituta cómo debe ser la relación con un cliente? Eso es lo que demanda la asociación  Aprosex (Barcelona), a la que pertenece Conxa Borrell, una escort con más de una década de experiencia que se dedica a enseñar a las novatas, para que no aprendan a base de errores, como le pasó a ella. El primero lo cometió un 29 de mayo de 2006. “A mi primer encuentro fui sin preservativo. Claro, llevaba toda la vida casada, en lo último en lo que pensé fue en llevarlos”. Esa anécdota fue la primera de muchas, siempre a merced de la inexperiencia. Luego llegaron las dudas. Por ejemplo, ¿se debe cobrar antes o después?, ¿hay que pagar impuestos?, ¿cómo tratar a un hombre con eyaculación precoz?

En los clientes encontró, como tantas otras compañeras, a sus maestros. Tuvo que “tirar de su buena fe” para ser cada día mejor profesional. “Tuve suerte”, reconoce. “No digas eso. Eso es peligroso. Esto mejor así…”, le decían ellos. De ahí la promesa personal de hace años de hacer “un curso” para evitar que otras mujeres aprendieran con el “ensayo-error”. “Parece que las putas lo único que tenemos que hacer es tirarnos en una cama y abrirnos de piernas. Esto es un trabajo, tiene sus trucos”, comenta Conxa con determinación y carácter unos días antes de que el curso Prostitución: nociones básicas para la profesionalización celebre, el sábado, su décima edición. Trucos, como cuenta, hay muchos, pero la experiencia le ha valido además para derribar mitos. “Eso de que el cliente siempre tiene la razón se aleja de la verdad. No es no, incluso si eres puta. Tú tienes la última palabra. Si no hago un francés sin preservativo, no lo hago”. Ella, en 11 años, ha sufrido una agresión: “No es una profesión insegura”, explica, pero sí hay que “tener un par de ovarios”. Y eso, precisamente, es lo que recalca en las clases de cuatro horas que capitanea y que imparte según la demanda. Qué se trabaja en ese curso y en el de ‘putinglish’ El temario, para personas cis y trans, aborda todo tipo de cuestiones, aunque conocer los pros y contras de la profesión ocupa varios apartados. “¿Por qué quiero dedicarme a la prostitución?”, “Hacienda y Seguridad Social”, “marketing para trabajadoras sexuales” o “pequeños y no tan pequeños trucos sobre sexo” lo completan. Este último recoge la parte práctica. Por ejemplo, cómo reaccionar ante un cliente “al que no se le pone firme”, cómo manejar su situación o las de quienes padecen eyaculación precoz… También, técnicas de estimulación: “A nadie le apetece tener sexo todos los días como no le apetece comerse un plato de macarrones cada hora. Por eso les enseñamos a estimularse antes para que no tengan que fingir, para que aprendan a usar su sexualidad y su cuerpo”. Uno de los asuntos más importantes es que las alumnas vean el trabajo “desde un punto de vista empresarial”. “Cómo publicitarse, cómo hacer un blog, cómo darse de alta en la Seguridad Social, porque, claro, se gana mucho dinero, pero hay que pagar impuestos…”.

En este sentido, el Colectivo Hetaria, una asociación madrileña que va de la mano de Aprosex, explica a este medio los motivos por los que es importante este curso. Y es que, cuentan, “son muchas las mujeres” que se acercan para “pedir asesoramiento, darse de alta como autónoma o para aprender a poner en marcha una web”. Por ello, barajan la posibilidad de impartirlo después de verano en la capital si la “situación económica” se lo permite. “Lo tenemos pendiente, hemos aprendido mucho de ellas [Aprosex] porque las mujeres quieren saber”, aseguran. Además, la asociación barcelonesa imparte en paralelo un curso de putinglish porque “cada vez hay más turistas” en la ciudad .”Gemir es igual en todos los idiomas”, explica Conxa, pero algunas necesitan defenderse de cara a una cena, a una comida… o en la cama. Saber cobrar o dominar frases básicas como “¿quieres hacer sexo oral?”, “¿trajiste preservativos?” o “más lento” son fundamentales. “Si no estás en una situación desesperada no te lo planteas” El perfil de las asistentes de todos estos cursos varía, pero todas comparten un común denominador: la necesidad. “Nadie se plantea este trabajo hasta que no está en una situación muy desesperada”, dice Conxa. Es el caso de una madre y una hija desempleadas. “Pensaron que era una buena manera de salir de la crisis”. La desesperación económica también fue el detonante para ella, quien se inició hace 11 años ahogada por las deudas heredadas de su exmarido. Con el sueldo de contable por horas no podía hacer frente a los pagos, y los 300 euros por hora de las escorts eran difíciles de rechazar.

Así, un 29 de mayo de 2006 inició su andadura como autónoma. Pero las mentiras, por culpa del estigma, crecieron a su alrededor. De hecho, el no dar la cara hizo que se encontrara a un íntimo amigo de su padre ya en la habitación. “Tenía mujer, hijos y nietos; estaba en shock. Me dijo que me lo pensara, que él no me iba a hacer daño”. Luego pasó de conocido a cliente asiduo. “El putero es muy fiel. Hablo de puteros, no de esposos. Es difícil encontrar feeling; Si están a gusto, se quedan contigo”. Conxa no “salió del armario” y se lo contó a familiares y amigos hasta el año 2010. No se avergüenza, al contrario. Ahora, con unos 15 clientes habituales —a quienes cobra 300 euros la hora de relax y 150 la de acompañamiento—, va de frente y reivindica mejores condiciones de trabajo para ella y sus compañeras. Por ejemplo, que puedan acogerse a una baja laboral. Pero hasta que eso no sea así, seguirá con su lucha personal en Aprosex para que su conocimiento no caiga en saco roto y poder ayudar con él a quienes lo necesiten. 

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/3089211/0/no-es-no-incluso-si-eres-puta-curso-prostitutas-barcelona/#xtor=AD-15&xts=467263

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Es una de las escort más exclusivas del mundo. Esta es su vida de lujos, sexo y viajes exóticos

Por Javiera Irarrázaval

Cobra 600 dólares cada una hora y media.

 

En la presentación de su página web, dice que se considera una “estudiante, viajera, escritora y profesora de yoga”. Lo cierto es que a veces se transforma en una mujer sumamente sensual, donde se reúne con personas a conversar sobre arte, filosofía, literatura y después tienen sexo. Pero antes debe pagarle los 600 dólares que cobra cada hora y media. 

Ava Hudson es una chica de California, una de las escort más exitosas y exclusivas del mundo. Pero esto no es un trabajo cualquiera; antes de tomar un ‘cliente’ ella los estudia detalladamente con una asistente que ve todas sus referencias.

 
Autor Desconocido, ayúdanos a encontrarlo

Ella solamente atiende a clientes súper estudiados previamente. Obviamente todos deben poder pagar los 600 dólares por la hora y media de cita. 

Su historia

Quizás la gran diferencia de esta prostituta con el resto de las mujeres que se dedica al comercio sexual, es su nivel económico; según explica, fue a la universidad y eso le permite cobrar mucho más caro que otras. Eso ha permitido que valorice lo que hace y le pide al resto que lo haga, de hecho, al comienzo, trabajó en un burdel clandestino en Toronto, en Canadá, y la despidieron después que intentara crear un sindicato de trabajadoras para hacer respetar sus derechos. 

 

Trás su paso por varios clubs en Canadá, Hudson logró entrar a la agencia de prostitutas más prestigiosa del país: las Cupid’s Escorts.

“Contaba con chofer propio que me transportaba a cualquier sitio de la ciudad y atendía a mis clientes en las viviendas y los hoteles más elegantes” declaró a Mel Magazine.

Después de un tiempo, decidió emprender y seguir el camino sola con una cartera de clientes exclusivos. Volvió a California y concentra la mayoría de sus encuentros en San Francisco.

Ava Hudson

Desde allí cuenta que sus citas han cambiado mucho:

“Usualmente al inicio del encuentro disfruto de una buena comida y de una amena charla con los clientes. Arte, filosofía, literatura… casi de todo menos política. El cerebro es el mayor órgano sexual, si logras estimular mi mente, entonces cautivas mi cuerpo”.

Entre los lujos y las excentricidades que le ha tocado vivir, está viajar por el mundo en jets privados, gozar masajes eróticos en los mejores clubs de sexo en Barcelona y muuuuchas orgías en todas partes de la orbe.

Finalmente en su entrevista, Ava reflexionó acerca de su trabajo, diciendo que El trabajo sexual añade transparencia y permite un intercambio distinto de intimidad”. 

¿Qué opinas sobre la vida de Ava?

http://www.upsocl.com/cultura-y-entretencion/es-una-de-las-escort-mas-exclusivas-del-mundo-esta-es-su-vida-de-lujos-y-viajes-exoticos/?utm_source=FBppal&utm_medium=Facebook&utm_campaign=fb

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Una escort de lujo revela todo lo que la gente quiere saber sobre la profesión

¿UN EMPLEO COMO OTRO CUALQUIERA?

Desde las prácticas más extrañas de los clientes hasta aspectos corrientes como cuánto dinero se gana. Una trabajadora sexual responde a todo tipo de preguntas sobre su ocupación

Foto: Sexo y dinero.(iStock)
Sexo y dinero.(iStock)

“El comentario más común que suelen hacer sobre mi apariencia física es que soy mona. Tengo aspecto de vecina de al lado. No soy una modelo de esas que te dejan con la boca abierta, pero soy guapa, tengo un buen cuerpo y una piel suave”. Esta es la descripción que hace de sí misma la escort australiana que se oculta bajo el pseudónimo de ‘growlergirl’, una chica de 25 años que ha decidido publicar un hilo en Reddit (con un tremendo éxito) para resolver las dudas de todos aquellos que desean conocer los entresijos de su profesión.

Cuenta esta joven que se inició en el oficio al borde de los 20, cuando empezó a trabajar para un servicio de alto ‘standing’ de la ciudad de Sydney, desplazándose después a otras urbes como Melbourne y Perth. En sus cinco años en el sector, ‘growlergirl’ señala que sufrió un colapso que le tuvo de bajadurante nueve meses, pero que después de volver a ejercer ha decidido no echar la vista atrás.

“Preguntad lo que queráis”, propone la joven. “¿Cuánto cobras por las respuestas?” le dispara uno de los usuarios. “Estas son gratis, cariño. Así que esfuérzate al máximo”.

Los secretos del negocio

¿Cuáles son las mayores inquietudes de la gente respecto a una profesión como la de escort? La sorpresa es mayúscula: nada distinto respecto a lo que se le preguntaría a cualquier otro trabajador: ¿cuántas horas haces?, ¿cuánto ganas?, ¿cómo vas al trabajo?…

La australiana desvela los precios de sus servicios: “400 euros la primera hora (550 dólares australianos), 750 la segunda (1050 $), y 210 (300 $) las sucesivas”. Como en todos los negocios existen estrategias para optimizar las ganacias, algunas son clásicas: “Quiero animar a mis clientes a reservarme por más de tres horas. Mis tarifas de doce horas son más económicas si las comparas con las de otras escorts”. También hay argucias menos legítimas: “Cuanto más borracho esté un cliente, más tiempo se quedará y más ganarán tanto el local como la trabajadora”. Además del alcohol, no quedan tampoco excluidas otras drogas más duras: “Cuanta más cocaína tomen, más tiempo permanecerán. Es como si no pudieran quedarse solos hasta que la cocaína abandone su cuerpo”.

No pueden faltar tampoco las quejas por lo que se refiere a la dureza de la profesión; “Los clientes que dan más que hacer son aquellos incapaces de mantener una erección si tienen un condón puesto. Cuando eso ocurre, me imagino pasando la siguiente hora hasta que mi brazo acabe entumecido, resultado del esfuerzo que requiere un trabajo manual tan vigoroso”.

El calendario laboral no parece muy distinto al de cualquier autónomo, existiendo etapas con más o menos trabajo condicionadas por los vaivenes de la temporada: “Del 23 de diciembre hasta el 21 de enero de 2016 no tuve ninguna petición, es normalmente la época más tranquila. De repente la cosa subió de manera asombrosa y tuve entre dos y tres reservas a la semana, ganando una media de 2.200 euros (3.000 dólares australianos). El pasado mes de octubre no tuve casi ninguna reserva. Es totalmente impredecible”.

¿Cómo se desplaza una escort cuando tiene que realizar sus servicios? “Tengo mi propio coche, así que pocas veces cojo un taxi”. Algunos usuarios se muestran especialmente interesados ante el mito de los trabajadores nocturnos, como los taxistas, y si estos solicitan un servicio por una carrera, en vez del pago en metálico. La joven desmiente la leyenda: “Mi experiencia con los taxistas tiene que ver con la discriminación y con los estigmas. Si señalo algo puntual acerca de lo que hago, de repente es como si estuviera delante de un tribunal de la Santa Inquisición Española, con el consiguiente cuestionario de por qué vendo mi cuerpo y todo ese rollo”.

El perfil de los clientes

Ocupación, clase social, estado civil… ¿qué tipo de varones conforman la clientela de una escort de lujo? “Principalmente son hombres con profesiones de cuello blanco, de raza caucásica, india, y asiática, de entre 40 y 50 años. Me complace que sea así, este tipo de hombres suelen ser educados y verdaderamente generosos”, confiesa ‘growlergirl’, quien revela que cuando se trata de hombres casados es normal que los encuentros ocurran a primera hora de la mañana, entre las 7 y las 8.

La escort dice haber mantenido relaciones con más de 1.100 varones, siendo el más anciano un superviviente del Holocausto. Entre la gente famosa no faltan los jugadores de uno de los deportes más populares en el continente austral: el rugby. Entre sus clientes preferidos se encuentran: “aquellos que son moderadamente atractivos (teniendo en cuenta su edad y sus circunstancias), que hacen bromas, son amables y respetuosos y no requieren demasiado trabajo”.

¿Qué lleva, sin embargo, a estas personas a solicitar sus servicios?, ¿cuáles son las prácticas más extrañas que piden? “Cuando residía en Perth tenía una escalera de caracol. Un cliente solía sentarse en la parte de abajo y se masturbaba mientras subía y bajaba los peldaños. Era un fetichista de las faldas”.

(iStock)
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Los deseos masculinos no parecen, con todo, ser distintos a los de otras épocas: “No hay cambios por lo que se refiere a las preferencias sexuales de la gente. Es solo que cada vez se habla de forma más abierta sobre esto. A mí, por ejemplo, cuando me acostaba con mi novio con 18 años me gustaba el sexo anal, pero me daba mucha vergüenza aceptarlo. No sé si es cuestión de edad o si es porque hoy se conversa sin tapujos, pero ya no me preocupa cuánto me gusta el sexo anal. Dicho lo cual, prefiero todavía las relaciones vaginales a las anales”.

Por muy elevadas que sean las tarifas, no todo está permitido. Los límitestambién existen: “He recibido llamadas de teléfono de hombres que pedían interpretar juegos de rol en los que entrara el factor del incesto, pero siempre las rechazo. No me siento capaz de meterme en estos papeles. Tengo hermanos”.

¿Existen los orgasmos con los clientes? “Un secreto del negocio: siempre nos corremos con los clientes con sobrepeso, si es que estamos encima, claro. No sé por qué poner en marcha la picadora sobre esa almohada hace que te sientas tan bien”.

El día a día de una escort

No todo es trabajo en la vida de estas mujeres. No obstante, se suele pensar que semejante ocupación debe de condicionar sobremanera la vida privada y afectiva.

“Tengo un 90% de matches en Tinder” confiesa ‘growlergirl’, que como muchas otras mujeres utilizan esta app de citas para conocer gente nueva. ¿Interfiere el trabajo en su vida emotiva? “He salido una vez con un cliente. Craso error. Era una maníaca en aquella época. Lo dejé porque siempre estaba cancelando planes en el último minuto. O estaba casado o estaba ocultando algo importante. Como regla general no salgo con clientes. No puedo decir tampoco que no me haya sentido tentada desde aquella debacle”.

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La familia, lógicamente, no queda tampoco de lado: “No podía más y confesé a mis padres que había sido una trabajadora sexual durante 2 años. Solo mi madre sabe que he vuelto a la profesión. Ella no quiere que se lo diga a mi padre, pero creo que él en el fondo lo sabe”.

Con todo, ‘growlergirl’ ve esta profesión como una ocupación temporal: “Planeo mi retirada para el mes de junio de este año, cuando me trasladaré al otro lado del charco para estudiar mi máster”. Eso sí, a pesar de no tener pelos en la lengua para hablar sobre el lado más oculto de su trabajo, no todos los aspectos privados pueden ser desvelados y guarda para sí a qué dedica su vida académica.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-02-23/escort-lujo-revela-gente-quiere-saber-profesion_1335258/

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“Soy puta por elección. No quería trabajar 12 horas por 600 euros”

Valérie May forma parte de un movimiento en España que defiende el trabajo sexual por voluntad propia. “No quiero seguir en este sistema laboral”, añade. Natalia Ferrari soportó sólo tres días trabajar en un McDonald’s. “Debería haber empezado a prostituirme mucho antes”, se lamenta.

Valérie May tiene 28 años y se define como una escort alternativa.

Valérie May tiene 28 años y se define como una escort alternativa. Adriana Domínguez

 

La vida de Valérie May puede leerse a través de su cuerpo. Su brazo izquierdo lo ocupa, casi por completo, un enorme tatuaje con diferentes dibujos: un cerdo, tomates, una flor de loto… Representan todos ellos el vegetarianismo, régimen alimentario que sigue desde hace tiempo. La gran composición desemboca en un triángulo que se hizo cuando trabajaba como integradora social. Tiene otro tatuaje en las costillas que se hizo con su hermana con la palabra sisters.

En el escote lleva en tinta un cuadro del pintor Alfons Mucha que simboliza el feminismo. Su perro está en la pierna izquierda. En la barriga reposa una estrella japonesa que se hizo a los 17 años y que significa ‘esperanza’. El próximo que se hará será el de una pin-up con la palabra ‘empoderada’ en inglés. Lo hará en honor a su profesión: la de puta.

Valérie May es una de tantas mujeres que hay en España ejerciendo el trabajo sexual por voluntad propia. Putas y feministas que, como si fuese una alfombra, le han dado una sacudida a la palabra hasta hacer caer todos los estigmas que, igual que motas de polvo, viven aferradas a ella. Son mujeres que entienden que el feminismo implica tomar el control de sus propios cuerpos y que sea respetable. Que no glorifican su trabajo, pero que lo defienden por ser la mejor opción para ellas. Por ser su elección.

“La sociedad prefiere que seas camarera trabajando doce horas al día por 600 euros a trabajar en esto”, afirma Valérie May. Se define en su página web como una escort alternativa. Tiene el pelo verde y lleva los labios de color carmín. Se reparte el trabajo entre Tarragona y lo que le sale en Barcelona. Tiene 28 años y lleva algo más de seis meses prostituyéndose.

CASTING PARA ELEGIR CLIENTE

Su madre fue la primera persona en saberlo. Sabe que decidió ejercer esta labor sin esconderse. Sin dobles vidas. Pero muchos conocidos se extrañan. ¿Cómo decidió eso teniendo estudios y experiencia laboral? La respuesta para ella es fácil: “No quiero seguir formando parte de este sistema laboral”, explica.

La primera persona en saber que Valérie ejercía la prostitución fue su madre.

La primera persona en saber que Valérie ejercía la prostitución fue su madre. Adriana Domínguez

Y porque tiene dos dedos de frente, dice. “Una de las cosas que la gente piensa cuando te metes en esto es que te va a dar por el alcohol, las drogas, y que te vas a acostar con cualquiera. Y todo lo contrario. No he fumado en mi vida y escojo a mis clientes. Un masajista ofrece sus manos a cambio de una experiencia concreta. Pues lo mío es lo mismo. No vendo mi cuerpo porque eso es hacerte propiedad de algo. Y yo no me hago propiedad de nadie. Llego a casa con todas mis partes”, dice riéndose.

 
 

Valérie May hace una valoración previa antes de tener un encuentro con uno de sus clientes. Si no cree que vaya a conseguir una conexión desde el principio no queda con ellos. Por ejemplo, no acepta a hombres machistas ni a personas que se crean que están en una situación superior porque ella sea puta. Reconoce que tampoco estaría con un cazador.

Cuenta que con el primer cliente rompió el estigma. Era un chico más joven que ella. “Los clientes son personas completamente normales”, afirma.

Natalia Ferrari se define como vegana, bisexual, atea y antinatalista.

Natalia Ferrari se define como vegana, bisexual, atea y antinatalista. Mai Oltra

La asociación Aprosex ayuda a mujeres que, como Valérie, están iniciándose en la profesión. Una de esas mujeres es Shirley McLaren. Su nombre artístico recuerda al de Shirley MacLaine, la actriz de Irma la dulce. Pero ella recalca que no lo escogió por eso. Lo de Shirley es porque es fan de la cantante escocesa del grupo Garbage. El apellido es porque le apasiona el automovilismo. Y Ferraris ya había unas cuantas.

“Lo que ha pasado con la crisis es que muchas mujeres, al perder su trabajo y no tener problemas con tener sexo con desconocidos se han lanzado a esto. Pero, claro, sin guía. Y como cualquier faena, te tienes que estar reinventando, actualizando. Aprendiendo. El problema es que aquí, como todos follamos, la gente se cree que lo puede hacer bien. Hay gente que puede cocinar muy bien en su casa pero luego no puedes ser jefe de cocina. Aquí pasa lo mismo. Tienes que profesionalizarte, estás atenta a muchas cuestiones”, dice.

Shirley es una mujer transexual que lleva varios años viviendo en España. Nació en México. Allí estudió periodismo. Hace más de una década que ejerce la prostitución. Responde a los abolicionistas con determinación: “Nosotras somos las que tenemos la sartén por el mango. El discursito del abolicionista es que paga por nuestro cuerpo, así que el cliente puede hacer con nosotras lo que quiere. Eso es mentira. Y además es súper peligroso. Al repetirse esa conducta, acaba calando en todos los imaginarios: en las chicas que están empezando, que se acaban creyendo que pueden hacer con ellas lo que quieran; y con los clientes. ¿Las abolicionistas, entonces, nos protegen a nosotras o están protegiendo su modus vivendi?”, se pregunta.

Ferrari encontró en la prostitución condiciones que le resultaron muy atractivas

Ferrari encontró en la prostitución condiciones que le resultaron muy atractivas Mai Oltra

“Yo no podría trabajar en un matadero porque se me revolverían las tripas, como a otras mujeres se les pueden revolver al comerse la polla de un señor”, explica.

Shirley define a las prostitutas como “artistas del sexo”. “Cada relación no sale igual, es independiente. Es como si tuvieras un huipil (una prenda artesana mexicana). Cada una es diferente porque se hace a mano y es individual. Y eso tiene que tener un coste. No vendemos un producto de necesidad. Vendemos un producto de lujo”, dice. Y eso es algo que no todas las novatas tienen en cuenta a la hora de fijar los precios.

Sobre los clientes tampoco tiene nada malo que decir. Si son educados, limpios y no la regatean, todo está bien. Y si encima tienen buena conversación y le traen regalos, pues mejor. 

LA LUCHA POLÍTICA DE LAS ‘PUTAS INDIGNADAS’

Paula Ezquerra se considera una puta activista. Fue portavoz de la plataforma Putas Indignadas.

Paula Ezquerra se considera una puta activista. Fue portavoz de la plataforma Putas Indignadas. Cedida

Su lucha también va por la rama política. Ha intentado hablar y reunirse con diferentes políticos. Pero todavía no ha obtenido una respuesta clara. “Ciudadanos pide que seamos autónomas. ¿Pero por qué no podemos trabajar para terceros que paguen nuestra seguridad social como cualquier otra empresa? Simplemente porque trabajamos con los genitales”.

Explica que no consigue hablar con Alberto Garzón y que una vez charló cinco minutos con Íñigo Errejón, ambos de Unidos Podemos. Pero ninguno acaba por determinarse a su favor. “Los derechos humanos no se pueden debatir. Sabemos que hay cosas muy feas en nuestro trabajo, eso no lo vamos a negar. Pero igual que en otros sectores. Para hacer un móvil sabemos cómo se consigue el coltán. Pero nadie dice que hay que acabar con la minería o que hay que abolir la industria tecnológica. No. La única industria que dicen que hay que abolir porque hay trata y hay violación de los derechos humanos es la de la prostitución”, asegura.

Además de Aprosex, sólo en Barcelona hay otras tres organizaciones más que velan por los derechos de las trabajadoras sexuales: Putas Indignadas, Putas y Alianzas y la asociación Genera. Durante un tiempo, la portavoz de la primera fue Paula Ezquerra, para dar la cara –“que ellas dan la cara por sí solas, no me necesitan a mí, pero sobre todo ante medios de comunicación por la cuestión del estigma y de la familia”, dice-.

Ahora es portavoz de la asamblea general. Ha hablado con políticos, con organizaciones internacionales. También ha sido consejera de la CUP en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona hasta finales de octubre de este año. “Llegué a un acuerdo porque me interesa más concentrar mi lucha en los derechos de las trabajadoras del sexo”, dice. En ese distrito está el barrio del Raval y su calle Robadors, donde se concentran numerosas trabajadoras sexuales.

Shirley es una mujer transexual que ejerce la prostitución desde hace más de una década.

Shirley es una mujer transexual que ejerce la prostitución desde hace más de una década. Adriana Domínguez

Así que Paula Ezquerra es “puta activista”. “O activista puta”. El tema es que lleva desde los 18 años ejerciendo. Ahora tiene 45. Nació en Buenos Aires, tiene doble nacionalidad y ha trabajado en muchas partes del mundo. Y para ella, lo mejor que le ha dado su trabajo es tener tiempo libre. Un beneficio que no habría conseguido con ningún otro empleo, según dice.

“Yo tengo una frase que es: el estigma puta atraviesa a todas las mujeres”, sostiene. “Nosotras nos reapropiamos de la palabra puta, pero creo que todas las mujeres nos la debemos apropiar porque es una manera en la que los hombres nos controlan”. Porque Ezquerra estira el discurso a todas las mujeres, no sólo a las trabajadoras sexuales. “Si tenemos un mayor control sobre nuestro cuerpo y no permitimos que nadie nos diga cómo hacer, o cómo ser o disponer de nuestro cuerpo, de nuestra sexualidad, sensualidad, del erotismo, sin esa mirada acusatoria del patriarcado y del machismo, la sociedad hará un avance impresionante”, dice.

Paula Ezquerra lamenta lo que llaman la “santificación de sus vaginas” y la moralidad impuesta. También que sean expuestas siempre como víctimas, cuando no son vulnerables, sino “vulneradas”.

“DEBERÍA HABER EMPEZADO A PROSTITUIRME ANTES”

Otra de las mujeres que más ha defendido su trabajo como puta en medios de comunicación durante este último año ha sido Natalia Ferrari. Ella, al contrario que otras muchas mujeres, no sólo ha hecho pública su cara. También su nombre.

Cuando comenzó a tomar decisiones sobre cómo iba a trabajar, tenía asumido que debía ponerse un nombre artístico al ver que era lo que todas hacían. “Pero según construía mi discurso y tenía claro que quería trabajar contra el estigma, me di cuenta de que no tenía coherencia para mí ocultarme o separar mi identidad de mi trabajo. Creo que hacerlo es una opción legítima y, teniendo en cuenta que las prostitutas vivimos una discriminación similar a los homosexuales hace 50 o 60 años, en muchos casos el anonimato es más que necesario para nuestra seguridad”, dice.

Y añade: “Muchas compañeras viven con miedo de que en su otro trabajo se enteren y las echen, o sus familias dejen de hablarles, o ya no quieran contratarlas o se nieguen a alquilarles pisos. Sentí que usar mi nombre real y enseñar mi cara no iba a afectarme tanto, pero sí podía marcar una diferencia en otras. Para que se nos vea como personas que hemos decidido este trabajo, que no queremos vivir marginadas y que nos merecemos respeto”.

Natalia Ferrari se define como una mujer “bastante peculiar”. Es vegana, bisexual, atea, antinatalista y sólo practica relaciones abiertas. Dejó el instituto a los 13 años.

Antes de trabajar como meretriz había probado con otros trabajos. “Soportó” estar en un McDonald’s durante tres días y no aguantó más. Lo siguiente fueron otros dos días trabajando como teleoperadora. También estuvo un par de años como vigilante de seguridad y en el servicio de atención al público en un museo. Alguna temporada la pasaba a tiempo completo de voluntaria en una ONG en defensa de los derechos de los animales.

Cuenta que estaba muy cansada de su trabajo, que se veía a sí misma estancada con 30 o 40 años en un empleo precario que no le aportaba nada en el desarrollo personal. Así que entró en pánico. Decidió dejarlo y buscar alternativas. Encontró en la prostitución condiciones que le resultaron muy atractivas. 

“La primera vez tenía miedo, por un momento me creí el cuento de que los hombres que pagan son monstruos y que el papel de la puta es el de ser una mujer sumisa. Pero la realidad es que la cita fue incluso más agradable que otras en las que no ha habido dinero de por medio. Tuve la sensación de que debería haber empezado a prostituirme mucho antes”. 

Una manifestación de la plataforma Putas Indignadas, de la que Paula Ezquerra (derecha) fue portavoz.

Una manifestación de la plataforma Putas Indignadas, de la que Paula Ezquerra (derecha) fue portavoz. Cedida

http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20161201/174983263_0.html

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“Soy prostituta y feminista”

Ofrecen servicios sexuales y no se sienten explotadas. Es su (polémica) lucha por la igualdad de género. Aquí dan la cara.

Fotografía por Michelle Gentile

Natalia no es de este mundo, como tampoco lo son los unicornios, las hadas y los trasgos. Para una buena parte de la población es imposible que exista una mujer así: que se prostituya por elección propia, sin presiones de ningún hombre, y con cierta pasión por su profesión. Pero lo que ya la convierte en una rareza absoluta para muchos es que, además, se considere una feminista. Una prostituta feminista, o lo que es lo mismo, alguien que lucha por la igualdad entre el sexo masculino y femenino y un justo reparto de roles.

¿Pero es posible? Por supuesto, porque Natalia, María o Amanda no son excepciones, ni son pocas, ni están carentes de opinión. Quieren que su voz se escuche. Son mujeres de carne y hueso. De carne y hueso que, según ellas, no está a la venta. «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, sólo ofrecemos un servicio sexual. Y punto», afirma Natalia Ferrari, una de las chicas más activas, sobre todo en las redes sociales, por la defensa de su libertad de elección y de su profesión: «La prostitución, cuando funciona con condiciones éticas, te ofrece pasar un buen rato con alguien que quiere estar contigo, con un pacto muy claro de lo que va a suceder en la cita y sin que haya complicaciones para ninguna de las partes», dice. A diferencia de la gran mayoría de mujeres y hombres que se dedican a este mundo, ella ha decidido dar la cara (literalmente) en esta lucha.

María Riot es otra de las prostitutas que mezclan su actividad con el activismo. Y tampoco oculta su rostro. «Sí, me considero una puta feminista. Veo a una parte del feminismo como una herramienta muy poderosa de empoderamiento. Nosotras nos creamos nuestro propio feminismo, el de las prostitutas, el más básico y necesario: el de poder hacer de nuestro cuerpo lo que queremos y luchar porque ninguna mujer le diga a otra lo que tiene que hacer con su cuerpo o sus genitales». María es también actriz de cine X, otro de los contextos donde los clichés machistas son más pronunciados: «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, primero porque es nuestro y no se puede vender, y segundo porque nuestra profesión no es otra cosa que ofrecer sexo a cambio de dinero».

¿Tiene sentido la lucha feminista en la prostitución? Probablemente más que en ningún otro ámbito, ya que puede tratarse de una de las trincheras más misóginas de la sociedad, un terreno de juego demasiado propicio para la cosificación de la mujer y su sumisión a los deseos masculinos. Pero el coste personal de esa pelea es elevado, así como el estigma. Y el problema es que los ataques (al menos los más dolorosos) no vienen casi nunca de los hombres, sino de las mujeres, de aquéllas que se consideran, como ellas, feministas: son las que, según la opinión mayoritaria en este movimiento, defienden que la prostitución es el hija del patriarcado y las prostitutas, mujeres sin escapatoria.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó hace dos meses una guía destinada a medios de comunicación en la que recomendaba cambiar términos como prostituta o trabajadora sexual por «mujer en situación de prostitución», o clientes por «prostituidores» o «puteros». El problema es que la publicación no distinguía entre las mujeres que libremente quieren dedicarse a este trabajo y las víctimas de la trata, una de las peores lacras de nuestra sociedad.

En realidad, nadie sabe con certeza qué porcentaje de las meretrices ejercen por obligación y cuáles por elección. En 2010, Naciones Unidas calculó que una de cada siete mujeres prostitutas en Europa eran víctimas de trata. ¿Pero qué sucede con las seis restantes? Para esta guía del Ayuntamiento de Madrid son, de nuevo, como los unicornios. No existen. Pero hablamos de una de las grandes industrias del planeta, con más de 40 millones de mujeres y hombres que ejercen este oficio.

La primera vez. «Decidí dedicarme a la prostitución hace cuatro años», cuenta Ferrari. «Mi trabajo en un museo no aportaba nada a mi desarrollo personal, por lo que decidí dejarlo y buscar alternativas. Y me di cuenta de que el sistema laboral sólo me ofrecía más de lo mismo. No recuerdo muy bien cómo o por qué empecé a considerar la prostitución. Hablando sobre esto una amiga me confesó que era prostituta desde hacía un año. Tener su apoyo y escuchar su experiencia me reafirmó en que esté podría ser un trabajo muy empoderador. Eso y mi necesidad de pagar el alquiler me hizo decidirme. Como apunte diré que la primera vez sentí que tendría que haber empezado a trabajar como prostituta mucho antes».

María Riot tiene una historia paralela. Y una opinión similar: «Desearía haberme dado cuenta antes de que podía ser trabajadora sexual, en vez de pasar años como cajera de supermercado o en locales de ropa, teniendo que soportar jefes, cumpliendo horarios y haciendo tareas insalubres como estar parada sin descanso durante ocho horas seguidas».

Amanda Carvajal es una escort de lujo madrileña. No se considera feminista ni activista, pero lleva igual de mal las acusaciones de otras mujeres: «No conozco un trato más justo e igualitario que el que hay entre una prostituta y un cliente», argumenta. «Yo decido cuánto cobro, la duración de las citas y qué se hace y no en ellas. El cliente acepta y, si no le gustan las condiciones, simplemente el encuentro no se produce. Eso para mí es igualdad de género, pues es un acuerdo en el que tanto él como yo salimos ganando. Y mucho. Incluso, me atrevería decir que yo me siento más beneficiada que ellos, pues el increíble crecimiento personal que he experimentado gracias a mis clientes durante todos estos años es incalculable».

Varias asociaciones de profesionales del sexo, como Aprosex, Hetaira, Genera, Cats y Prostitutas Indignadas llevan tiempo defendiendo los derechos de este colectivo, la despenalización y la diferenciación clara con las redes de trata. «Me han criticado mucho por dar la cara y decir que me gusta mi trabajo y que es una opción laboral legítima», dice Natalia Ferrari. «Parece que si eres una prostituta empoderada no tienes derecho a manifestarte. Si eres una víctima, además, no tienes la capacidad de hacerlo y ya ellas lo hacen por ti».

María Riot se siente cansada del fuego amigo y «de las repartidoras de carnets de feministas». «Lamentablemente he recibido más críticas de mujeres que de cualquier otro grupo. También he visto las mismas etiquetas destinadas a alguna directora de porno con la que he trabajado». Riot se refiere a Erika Lust, autora de cintas que apuestan por una mirada femenina donde la mujer no es utilizada como un objeto sexual, toma la iniciativa y explora sus propios placeres: «Como directora de cine adulto, siempre he fomentado una serie de valores feministas delante y detrás de la cámara. Es decir, que no sólo hago películas donde el placer femenino importa y la representación de las relaciones sexuales es realista, igualitaria y respetuosa, sino que el proceso de producción es ético y fomenta la participación de mujeres en cualquier puesto de trabajo. Mi equipo está compuesto en un 90% por mujeres, desde la operadora de cámara, la ayudante de producción hasta la sonidista», dice una de las pocas cineastas de celuloide X para adultos. «Las mujeres también tenemos derecho a representar nuestra visión de la sexualidad. Muchas veces me dicen que es contradictoria con los valores feministas, pero nada más lejos de la verdad. Disfrutar del sexo explícito en pantalla no es algo intrínsecamente masculino. Creo que nos equivocamos cuando atacamos e insultamos a otras mujeres porque no coincidimos en algo, cuando en realidad podríamos hacer críticas constructivas y ayudarnos entre nosotras para poder debatir y repensar nuestro lugar».

Aunque la verdadera diana del feminismo más ortodoxo es la actriz porno Amarna Miller: «la feminista favorita de los machistas», según la define una de sus detractoras. La intérprete, poeta, escritora, fotógrafa y musa de Podemos está acostumbrada a recibir insultos de odiadoras de redes sociales, pero ella sigue dando la cara: «Dedicarte al trabajo sexual en una sociedad mayoritariamente machista es complejo y te hace enfrentarte a muchos estereotipos», comenta en el descanso de su último filme. «Es muy fácil teorizar sobre el trabajo sexual cuando nunca has estado en un set de rodaje, pero no tanto dar la cara cuando eres tú misma la que se enfrenta al estigma todos los días».

Vídeo polémico. Miller ha estado en la picota desde que protagonizó un polémico vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona donde denunciaba la hipocresía de la sociedad española: «Muchísimas de nosotras somos mujeres empoderadas que nos dedicamos a esto porque queremos. Hay sectores abolicionistas que no conciben que el trabajo sexual pueda ser una forma de empoderamiento femenino, mientras otras ramas del feminismo nos plantean que el trabajo sexual es una forma de recuperar el control sobre nuestro propio cuerpo y nuestra sexualidad».

Les molesta además el «acoso» a los clientes, que no deben pagar, según ellas, la persecución a la que se somete «desde el Estado» a las trabajadoras sexuales. «El problema de las leyes que persiguen a los clientes como si fueran criminales no es únicamente que los estigmatizan: es que nos hacen vulnerables a la violencia a nosotras», denuncia Natalia Ferrari. «El riesgo de multas hace que las profesionales trabajen en zonas más apartadas e inseguras. Muchas tienen que bajar tarifas, hacer prácticas sexuales que no quieren, o aceptar que les negocien el uso del condón. Si un cliente tiene miedo, no querrá darme su nombre real ni su número de teléfono y eso me pone en peligro porque dificulta mis medidas de seguridad. Está demostrado que perseguir la demanda no sirve para proteger a las mujeres, y fuerza a las putas a trabajar en condiciones lamentables, dándole poder a los agresores».

Además, no comparten la denominación prostituidor, ya que entienden que son ellas quienes toman la decisión de prostituirse, y no ellos. «La gente que contrata estos servicios busca disfrutar, sentirse bien, comprendido, respetado y poder desconectar», afirma Ferrari. María Riot añade que «es básicamente un intercambio económico por un servicio sexual, que muchas veces es más psicológico que físico y que muchas personas necesitan o desean. Es un trabajo que disfruto mucho y que me da muchas satisfacciones. Hoy en día no podría imaginarme trabajando de otra cosa».

La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. «Desde que empecé a trabajar, he dejado la prostitución varias veces», cuenta Ferrari. «Lo hago por desconectar o porque no es compatible con los proyectos de vida que tengo en ese momento. Una de las ventajas de ser prostituta es que puedes dejarlo y volver cuando quieras. Y siempre tendrás trabajo. No pienso en dejarlo a largo plazo, sé que cuando lo considere conveniente podré hacerlo y que también podré volver cuando me dé la gana».

http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/11/30/583c18dcca4741ed098b4601.html

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‘El escort masculino número uno del mundo’ lo cuenta todo: así se triunfa

‘JUST A GIGOLO’

Es el sueño húmedo de muchos hombres: ser tan atractivo y tan buen amante que las mujeres paguen por estar entre sus brazos. Pero todo trabajo tiene sus gajes
Foto: Imagínemoslo, por ejemplo, así. (iStock)
Imagínemoslo, por ejemplo, así. (iStock)

RAQUEL MÁRQUEZ

Es relativamente fácil documentarse sobre prostitución femenina. Es más numerosa, vende más y preocupa a los activistas, tanto a favor como en contra. Hay testimonios en primera persona de todo tipo: desde los discursos complacientes que dicen lo que la mayoría de clientes potenciales quiere oír (“Siempre me encantó el sexo y es fantástico vivir de ello y hacerme rica sin trabajar”) hasta venganzas dolidas de prostitutas que se consideran víctimas de su situación.

¿Qué pasa con los hombres? ¿Realmente son esos seres elegantes, poderosos y chulescos que hemos visto en las películas? ¿Viven tan bien como parece, subvencionados por ricas decadentes que invariablemente se enamoran de ellos? ¿O su vida se parece más a la de esas curtidas mujeres de la calle con ‘piel de pantera’ y ‘vírgenes del miedo’ de las que hablaba Javier Álvarez?

En ‘Reddit‘, el foro ‘online’ de los testimonios anónimos, uno de los hilos estrella de estos días ha sido el inaugurado por un usuario que se hace llamar ‘AussieMaleEscort’ y dice ser “el escort masculino número uno del mundo”, porque es, asegura, el primer resultado independiente que aparece al teclear “male escort” en Google. Ha dejado que los internautas le pregunten “todo lo que quieran saber”, sin tapujos, y ha tenido que vérselas con más de 100 comentarios sobre todo tipo de detalles relacionados con su día a día. Él es bisexual, castaño y australiano, aunque vive en Londres, y a sus 29 años dice que tiene siete de experiencia, en los que ha llegado a dominar la materia. Dice que es atractivo y atlético (así que hay excusa para nuestra foto) y esto es lo que ha compartido con el mundo, siempre bajo pseudónimo.

¿Acompañar? Sobre todo en la cama

Aunque ‘escort‘ significa “acompañante”, o “escolta”, “no es más que un eufemismo para hablar de prostitución”, confiesa. “A veces voy a cenar con clientes, a espectáculos, casinos, e incluso a veces a sus yates, aviones privados, etc., pero normalmente vienen a mi apartamento, voy a su casa o quedamos en un hotel”. No imaginemos pues una vida emocionante las 24 horas, aunque dice que ha ejercido en Tailandia, Shanghái, Dubai, Australia y últimamente en EEUU.

Explica la diferencia con lo que sucede en Estados Unidos, ya que muchos usuarios de ‘Reddit’ son norteamericanos: “Aquí en Londres la prostitución es legal, EEUU es de los pocos países en los que no. Es una pena, porque la ilegalidad dificulta que los trabajadores sexuales puedan pedir ayuda a las fuerzas del orden cuando son víctimas de delitos de verdad, como la violación, el robo, el asalto… También complica la posibilidad de anunciarse como autónomo y funcionar según reglas propias, lo que pone más control en manos de chulos, burdeles, etc”.

El primer chasco para las fantasías heterosexuales medias sobre ser un ‘gigolo’ llega cuando le preguntan si, al recibir dinero por sexo, ha cambiado su forma de verlo fuera, como un cocinero que no lo hace en su casa: “Casi todos mis clientes son hombres, pero yo estoy más en el extremo heterosexual de la bisexualidad, así que prefiero a mujeres y transexuales cuando lo hago por diversión. No es que me disguste el sexo con mis clientes hombres, lo disfruto, pero es una parte pequeña de mi sexualidad y si solo me acostara con hombres por trabajo no estaría satisfecho. Si alguna vez perdiera interés en el sexo por diversión, fuera de mi agenda profesional, haría un paréntesis largo o quizá lo dejaría”.

La vida de nuestro protagonista es como 'American Gigolo', pero con patadas en los testículos.
La vida de nuestro protagonista es como ‘American Gigolo’, pero con patadas en los testículos.

¿Y sus clientes, cómo son? “La mayoría son solteros, pero también veo a parejas, hago dúos con ‘escorts’ femeninas y dominación a dos bandas, fantasías de infidelidad… Los hombres a veces son gais pero lo más habitual es que sean bisexuales o curiosos. Muchos tienen mujeres o novias“.

Probablemente los menos afortunados no tienen tanto tiempo ni ganas de hablar en ‘Reddit’ de su experiencia pero, por lo que a él respecta, no encuentra nada degradante en su trabajo, ni se siente explotado de ninguna forma: “Me sentía explotado trabajando en atención al cliente para grandes empresas, porque sabía que estaban beneficiándose de mi empleo mucho más que yo, les importaba una mierda y me trataban como a un perro. Ahora soy mi propio jefe, completamente libre para elegir mis horarios, los servicios que ofrezco y los que no y a quién ofrecérselos”.

Uno de los participantes del foro le dice que, si fuera millonario, le pagaría para acompañar a su perrito al parque, por puro capricho. ¿Tienes muchos encargos de este tipo? AussieMaleEscort se ríe: “Suena genial. Ahora tengo una novia escort que a veces me pide que baje a su perro cuando está ocupada. Es genial, toda la diversión de ir por ahí con un perro (y montones de atención por parte de las mujeres del parque) sin la responsabilidad de que sea tuyo. Pero no, casi todas mis citas pasan por algún tipo de contacto sexual. No todo el mundo quiere una experiencia sexual completa. Tengo muchos clientes fetichistas que piden todo tipo de cosas sin penetración. Pero casi todos quieren terminar con un orgasmo”.

¿Y qué le piden? “Sobre todo masajes desnudos con aceite, sexo oral y sexo“. Le preguntan también cuál es su momento favorito trabajando como ‘escort’: “Si tengo que elegir solo uno, me encanta cuando un cliente reserva cita conmigo y una ‘escort’ femenina a la vez, o cuando un cliente pide varias ‘escorts’ femeninas y a mí”. Habla de una en concreto con la que trabaja y que describe como una “sumisa profesional”: “Nuestros trabajos a dúo y sesiones de vídeo son siempre muy intensas. Hace poco, un caballero holandés nos contrató para una sesión con doble penetración y resultó que él pesaba lo mismo que yo y su pene era casi del mismo tamaño que el mío, 22 cm, y encajaba perfectamente. Jugamos por turnos a que forzábamos a mi compañera a hacer una doble garganta profunda”.

También hubo doble penetración vaginal y anal. Intensa es la palabra, desde luego, si fue tal como lo cuenta: “Ella es realmente sumisa, así que ser dominada y forzada sin sensibilidad por dos hombres grandes y fuertes es su idea del paraíso. Le dimos como nunca, y estuvo gritando de orgasmo en orgasmo la hora entera. ¡Ha habido momentos muy especiales en mi trabajo!”. Desde luego, no es lo que la mayoría contamos cuando llegamos a casa cansados tras la jornada laboral.

Lo que el dinero puede comprar

Dice que cobra más de 250 euros por las salidas de una hora y que tiene muchos clientes regulares. “A veces alguno ‘se enamora’ de mí. En el mejor de los casos es incómodo. Significa que me dicen que me quieren y tengo que salir con alguna respuesta que no sea ‘yo también te quiero’ pero que no hiera sus sentimientos. Lo mejor que puedo decir es algo tipo: ‘Ohhh, eso es muy dulce, me encanta pasar tiempo contigo’. Así he perdido a muchos habituales, cuando no podían evitar sentir cosas por mí y sabían que nunca sería recíproco. La peor conclusión posible es que el cliente se convierta en acosador. A mí no me ha pasado, pero a las chicas que ofrecen experiencias que simulan noviazgos les ocurre constantemente”.

No puede contárselo a su familia porque dice que se preocuparían, “viven mejor sin esa información”. Entendemos bien esa discreción, por ejemplo cuando le preguntan qué es lo más raro que le han pedido. “Un cliente habitual, tras un intercambio de palabras muy corto, se quitaba los vaqueros pero se dejaba puestos los calzoncillos”, explica. “Abría las piernas y yo, totalmente vestido y calzado, tenía que darle patadas en los testículos. He hecho artes marciales desde niño y he luchado profesionalmente, puedo patear duro. Él lo aguantaba. Cuando estaba listo, se tumbaba en el suelo y se masturbaba dentro del calzoncillo. Lo grabamos una vez y tengo un vídeo que se puede ver en mi blog, por si os interesa”.

Y si te interesa ya sabes, nosotros no te juzgamos.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-10-26/escort-masculino-gigolo-cuenta-como-es-su-trabajo-que-le-piden-ellas_1279580/

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‘Sugar babies’, el negocio de citas con hombres maduros a cambio de “la voluntad”

Estas polémicas relaciones con una transacción económica de por medio surgieron en EEUU y ganan popularidad rapidamente en España

KAPONIA ALIAKSEI |SHUTTERSTOCK

El marido de Lina cumple condena por tráfico de drogas en una prisión catalana. Mientras tanto, ella disfruta de paseos en yate, cenas elegantes en medio del mar, restaurantes lujosos y hoteles de cinco estrellas pese a estar en paro y sin papeles. Esta colombiana de 29 años es profesora de arte y reside desde hace nueve meses de forma ilegal en nuestro país. Sin embargo, su ocupación como sugar baby a espaldas de su marido le permite mantener este elevado tren de vida mientras espera para regularizar su situación en España. Ella ofrece compañía, afecto y conversación a hombres maduros a cambio de “una colaboración”.

Se trata de un fenómeno procedente de Estados Unidos que ha llegado con fuerza a España. Una dinámica de relaciones entre hombres maduros y acaudalados (sugar daddies) con jovencitas atractivas (sugar babies). Ellos proporcionan un ambiente de lujo y grandes cantidades de dinero. Mientras tanto, ellas ofrecen su compañía, que habitualmente, incluye relaciones sexuales. Una suerte de relación de noviazgo con fecha de caducidad y a cambio de dinero entre varones ricos y maduros con atractivas mujeres que tienen la edad de sus hijas.

Para entrar en contacto, emplean páginas como Seeking Arrangement. Una suerte de plataforma de citas con algunos elementos que recuerdan a webs de escorts de alto standing. Tan solo en España, esta web cuenta con más de 17.890 sugar babies y 3.312 sugar dadies. La web define este tipo de prácticas como “relaciones abiertas, honestas y basadas en la verdad” al tiempo que emplean palabras como “acuerdo”, asociadas al mundo mercantil y de los negocios. “Cada relación exitosa es un acuerdo entre dos partes. En negocios, los socios firman acuerdos que marcan los objetivos y expectativas. Del mismo modo, las relaciones románticas sólo pueden funcionar si dos personas aceptan lo que esperan, y lo que pretender recibir de cada uno”, señala a modo de reclamo el fundador de la plataforma, Brandon Wade en esta página donde sentimientos y negocio parecen ser parte de una misma cosa.

“Ideales para las personas que no quieren ataduras”, afirma David Montrose,sugar daddy desde hace 10 años. Para quitarle aún más el romanticismo, se las denomina “acuerdo”, donde ambos miembros de la pareja deciden los términos de su relación antes de entrar en ella. Otra característica de estas relaciones es la clara diferencia de edad, donde el promedio de edad de lossugar babies es de 21 a 27 años (el 40% de las registradas en la página Seeking Arrangement son estudiantes), mientras que la edad de los sugar daddies es de 40 años de media, y tienen un ingreso medio de 245.790 euros al año.

“Ellos tienden a entrar en lo sentimental pero yo no busco nada de eso”

Lina Alvarez es morena, tiene una sonrisa deslumbrante, ojos marrones y dospiercings (uno en el labio y otro en la nariz) adornan su rostro. Se describe como una persona cálida y agradable, ni muy guapa, ni fea asegura que hay chicas más guapas que ella y no se deja llevar por lo material. Cuando todavía vivía en Colombia, estaba registrada en Seeking Arrangement, pero no le funcionaba tan bien como ahora. Ha estado con diez sugar daddies y de ellos habla con mucho cariño “son personas que quieren compañía, ir a cenar, dar paseos y les gusta mucho hablar. Son gente muy culta con mucha conversación, no voy a encontrar a personas así en otro sitio”, dice con su acento colombiano desde el otro lado del teléfono.

En la página, gratuita para babies y de pago para daddies y mommies, después de ver su perfil y revisar las fotos que tiene colgadas, le escriben por el chat, ella les pregunta si les gusta y si la respuesta es afirmativa, les da su número de teléfono para hablar por WhatsApp. Pero Lina busca a personas que quieran hablar, si solo buscan sexo no le interesan. “He tenido malas experiencias porque una vez que les he dado mi número, algunos me han hablado y me han pedido fotos, y en cuanto veo que solo les atrae el físico para tener sexo: chao“.

Después de intercambiar conversaciones por la aplicación de mensajería instantánea queda con ellos en una primera cita. Lo primero: explicarles su situación, y a cambio de compartir su tiempo con ellos pide ayuda económica, sin presiones por ambas partes. “No llegamos a ningún acuerdo en concreto, si les gusto en persona les digo que cuando les apetezca y estén por los alrededores me llamen y nos vemos”.

Tiene facilidad para la conversación y hace bromas en los primeros encuentros para romper el hielo. Con su abierta personalidad consigue que sus interlocutores se suelten y confíen rápido. “Nunca me he sentido incómoda, todo lo contrario”. Describe a sus sugar parejas como generosas, respetuosas y educadas. Recalca que todos le ofrecen viajar pero en su situación ella no puede salir del país.

De esas diez parejas, con cinco ha mantenido relaciones sexuales y con dos de ellos tiene contacto frecuente, vienen a veces (uno desde Londres y el otro desde Dinamarca) a España a verla exclusivamente. “Ellos tienden a entrar en lo sentimental pero yo no busco nada de eso por mi situación y sí que lo respetan”.

La franja de edad de hombres con los que ha estado es de 39 a 55 años. Con algunos surge el sexo, mientras que con otros no. Las relaciones sexuales surgen de manera natural. Le atraen por su personalidad y conversación, “si me acuesto con ellos es porque me gustan”.

Se siente mal por su situación, pero sus sugar‘parejas lo entienden. La única persona de su entorno que sabe su situación es su hermana. “Entiende lo que hago y porqué, nadie te trata como si fueses una escort. La experiencia con todos ellos ha sido buena hasta ahora y se siente cómoda en este momento con este tipo de relaciones y no planea dejarlo a corto plazo, al menos hasta que su situación se arregle. “Voy a sacarle provecho mientras pueda”, concluye.

5 millones de usuarios registrados

Aunque Seeking Arrangement es la página más popular en este sentido gracias a más de 5 millones de usuarios registrados en todo el mundo existen otras webs dónde establecer este tipo de relaciones como WhatsyourPrice(¿Cuál es tu precio?), Seeking Millionaire (buscando un millonario) o Miss Travel (Miss Viaje).

http://www.elmundo.es/f5/2016/09/26/57da82e446163f21618b45ce.html

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TALLER SANTAS Y PUTAS 2016

Los momentos de felicidad entre mujeres son espacios únicos, intransferibles y mágicos.

Algunas veteranas del SANTAS Y PUTAS lo sabemos muy bien.

Otro año más, regresa el SANTAS Y PUTAS a Barcelona para conmemorar el Día Mundial de la Trabajadora Sexual que se celebra el 2 de junio.

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Éste no es un taller sobre sexo, que pueda llamarse convencional.

Para comenzar las expertas talleristas son trabajadoras sexuales, Putas, y las atentas y maravillosas alumnas, son esas mujeres a las que denominamos Santas.

Hemos aprendido todo sobre mamadas, sobre masajes, sobre erotismo y streptease, sobre comer chirris y sobre el noble arte de la dominación.

Pero nos queda mucho por enseñaros, así que este año os hemos preparado una cuidada selección de talleres super interesantes con los que cuidaremos de nuestra sexualidad femenina, tan olvidada y, en ocasiones, tan denostada, incluso por nosotras mismas.

Las putas sabemos cómo gestionar el deseo, el placer y la sensualidad y os lo vamos a enseñar todo, sobre el funcionamiento del cuerpo femenino para que aprendáis a disfrutar de una sana sexualidad y a saber pedir a vuestras parejas que os hagan lo que más os gusta.

Poder para las mujeres!!

SÁBADO 11 DE JUNIO

10.30h_Empezaremos con una calurosa bienvenida

11.00h_

LO QUE APRENDÍ CON LAS PUTAS

Agnés Villamor Soy una antropóloga que se interesa por el oculto mundo de la prostitución, buscaba un grupo para poder llevar a cabo mi trabajo de campo y dí con Aprosex. De eso hace ya cuatro años, me consta que tuve que mostrar mis credenciales como persona buena y ser muy pesada. ¡Pero ahora, soy una más!

Todas nos transformamos cuando somos conscientes de que lo que decimos, es grabado o pasa a formar parte de unas notas que serán base de estudio. Tendréis la oportunidad de descubrir nuestros secretos más íntimos de la mano de una amiga y colaboradora muy especial. Putas aprosexistas al desnudo.

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12.30h_PLACER Y DOLOR, EL ARTE DE INFRINGIRLO

Domina Linda/Karla.
Soy una Mistress , que aprendió el arte de la dominación, en Bélgica, Irlanda o Inglaterra. En la edición 2015 de Santas y Putas  presenté el taller de Iniciación al BDSM.
Para este año os traigo la segunda parte para mostrar el trato a los esclavos, duro, pero justo.

El talento de Dómina Karla para la dominación y su disciplina en el BDSM es reconocida en toda Europa y nosotras vamos a poder disfrutar de sus enseñanzas en directo. Sin sutilezas, con un perro amaestrado y digno de su SEÑORA.

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De 14 a 15.45h_ PAUSA PARA COMER

16.00H_PON UNA MUJER TRANS EN TU CAMA

Soy una mujer trans, trabajadora sexual, activista, primera trans en licenciarse en la  Facultad de Comunicación en México y toda una caja de sorpresas. Mi taller os mostrará muchas realidades y más juegos.

Últimamente el tema de la transexualidad está presente en los medios como nunca antes en la historia de Occidente. Este año 2015 hemos conocido a Caitlyn Jenner y antes ya lo habíamos hecho con Laverne Cox, protagonista de la serie Orange is the new black. Pero ¿sabemos realmente qué es la transexualidad? ¿Qué referentes tenemos? ¿Nos da curiosidad? ¿Nos plantearíamos tener sexo con una persona trans? En este taller hablaremos ampliamente y quien sabe, tal vez descubramos algo nuevo.

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17.30h_SEXO INTELIGENTE, CREATIVO Y DIVERTIDO

Como Paula Vip he redescubierto una sexualidad increíble que deseo compartir y poner en conocimiento de mis amigas y compañeras de género. Puta irreverente, activista, terapeuta sexual, subversiva, vivo para divertirme

¿Quién no desea escapar de la rutina, de las posturitas de siempre y encontrar una isla en medio de nuestro propio cuerpo al que nadie, ni tú, ha echado el ancla nunca? ¿sabes que con unos suaves movimientos, la misma postura, puede ser distinta? ¡Ven…escucha los cantos de sirena de nuestra escort menos recatada!

taller paula 2016

19.00h_PUTILOOK

Llegados a este punto queridas, ya sois unas expertas amantes, sólo queda que os enseñemos a vestiros, a calzaros, a disfrutar de los rituales de belleza y sensualidad que las putas nos otorgamos día a día.

Traeros esas prendas que un día comprasteis, en un arrebato y nunca os habéis puesto porque os veis un poco putas. Esos zapatos con plataforma que jamás usaréis, ese suje con el que se te salen los pezones al aire, ese pantalón que marca, que marca mucho…y te enseñaremos a sacar provecho de tu bello cuerpo y de tu sensualidad más recóndita.

PUTILOOK 2016

20.15h_Despedida de cada dinamizadora, pequeña conclusión de los distintos talleres y por supuesto, no pueden faltar los besos, los abrazos y el mimo entre mujeres que cuidan de ellas, porque son lo más preciado que tienen en su vida.

-El Taller Santas y Putas, que incluye 5 talleres distintos, tiene un precio de 40 €uros.

-La asistencia será única y exclusivamente para mujeres cis y trans.

-El pago se realizará mediante transferencia bancaria a la CC. de APROSEX

2100 3043 45 22.00.49.65.28

-Al ingresar, recordad que es imprescindible que escribáis vuestro nombre y en “Concepto”, añadáis “Santas y Putas”.

-Por favor, enviad mail a: aprosex@aprosex.org con la foto del ingreso o escanead el impreso, para confirmar que el pago está en orden.

-Aquellas que deseéis quedaros a comer con las Dinamizadoras,deberéis comunicarlo en el mail de confirmación del ingreso, para que podamos saber para cuántas hacemos reserva.

-No se devolverá el dinero por la no asistencia al taller.

Para mayor intimidad, se comunicará la ubicación del taller Santas y Putas el día anterior a la convocatoria por mail a todas las que hayan realizado los ingresos y hayan mandado mail a aprosex@aprosex.org

http://www.aprosex.org/taller-santas-y-putas-2016/

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Plátanos, zanahorias y berenjenas (Anatomía genital masculina) en Catalunya Ràdio

LAS MIL Y UNA NOCHES DE MARÍA DE LA PAU JANER

Los hay más grandes, más pequeños, de más avispados y de más tímidos. Cada uno, sin embargo, tiene su gracia.

Hablamos de los diferentes tipos de pene con el urólogo Eduard Garcia Cruz, el cirujano plástico Ramón Vila-Rovira, la formadora de Sex Academy Mireia Manjón y la escort Paula VIP.

 

Plàtans, pastanagues i albergínies (Anatomia genital masculina)

LES MIL I UNA NITS DE MARIA DE LA PAU JANER

N’hi ha de més grossos, de més petits, de més eixerits i de més tímids. Cadascun, però, té la seva gràcia. Parlem dels diferents tipus de penis amb l’uròleg Eduard Garcia Cruz, el cirurgià plàstic Ramon Vila-Rovira, la formadora de Sex Academy Mireia Manjón i l’escort Paula VIP.

http://www.ccma.cat/catradio/alacarta/les-mil-i-una-nits-de-maria-de-la-pau-janer/platans-pastanagues-i-alberginies-anatomia-genital-masculina/audio/912023/

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El negocio del sexo, uno de los principales beneficiados durante el Mobile World Congress

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Abigail Armengol Paredes

Ferias como el MWC impactan favorablemente sobre los sectores de la hostelería y la restauración, pero también sobre el negocio del sexo y la prostitución. La demanda de los servicios sexuales aumenta considerablemente antes y mientras dura el congreso y es por eso que vienen mujeres del resto del estado y de Europa para trabajar en los prostíbulos de la ciudad.

Poco antes de que comenzara el Mobile World Congress el club de alterne Apricot retiró, a petición de los organizadores del congreso, una valla publicitaria que el local tiene en la Gran Vía, junto a la Feria. El salón de telefonía móvil pretendía así evitar que su imagen se asocie a la prostitución, pero es un hecho que se trata del congreso que más actividad genera alrededor del negocio del sexo. El jefe de comunicación del club Apricot, Eladi Bonastre, confirma que es el evento que más clientes aporta en su local. Explica que la mayoría de los participantes de la feria son hombres de más de 40 años y quese trata de un perfil muy proclive a esta actividad . También asegura que desde principios de febrero mujeres de diferentes procedencias (Sudamérica, este de Europa y España, sobre todo) han acudido a este club para ofrecer sus servicios. Bonastre dice que saben que estos días la ciudad se llena de hombres extranjeros y ven la oportunidad de conseguir un sobresueldo .

En el Club Breston, afirman que aunque la afluencia de clientes aumenta estos días, la facturación ha bajado. En José, propietario del local, explica que hace cuatro años la recaudación durante las ferias y especialmente con el Mobile World Congress era muy superior, pero que la crisis y el aumento del público asiático han contribuido a su reducción. Cada vez hay más marcas provenientes de Asia, y este público, dice José, gasta poco y reclama menos servicios sexuales que los americanos o los ingleses.

El responsable del Club Breston cree que hay que cuidar la clientela de siempre que quede contenta y acabe volviendo. De esto también es partidaria Paula, escort de lujo desde hace 10 años que optó por dedicarse a ello cuando pasaba por dificultades económicas. Esta trabajadora sexual explica que estos días toda la ciudad y especialmente el sector de la prostitución se convulsionan. Con todo, asegura que quienes hacen negocio son los empresarios propietarios de clubes de contacto y prostíbulos más que las prostitutas, que trabajan de forma independiente en un piso o van a los hoteles a ofrecer sus servicios. Paula también es representante de ‘Aprosex, la Asociación de Profesionales del Sexo, que lucha por dignificar la profesión, regularizar y poner fin a la explotación laboral.

En el otro extremo encontramos abolicionistas como la abogada Montse Fernández, que afirma que la prostitución es un negocio del que se obtienen los mismos beneficios que el de la droga o el del armamento. En Cataluña y según datos de 2014 de los Mossos, esta actividad mueve alrededor de unos 7.000.000 euros anuales.  Fernández asegura que entre un 96 y un 98% de los casos se trata de mujeres -a veces menores- con pocos recursos económicos y víctimas de explotación. Esta abogada dice que parte de la solución en ámbito local es que los municipios se adhieran a la Red de Ciudades Libres de Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños Destinados a la Prostitución. Santa Coloma es la primera ciudad catalana que a principios de febrero se adhirió. Esto se traduce en que el Ayuntamiento pondrá en marcha campañas de sensibilización y exigirá al gobierno central y la Generalitat la persecución del tráfico de personas y la penalización de los clientes.

http://www.btv.cat/btvnoticies/2016/02/23/el-negoci-del-sexe-un-dels-principals-beneficiats-durant-el-mobile-world-congress/

El negoci del sexe, un dels principals beneficiats durant el Mobile World Congress

Fires com el MWC impacten favorablement sobre els sectors de l’hostaleria i la restauració, però també sobre el negoci del sexe i la prostitució. La demanda dels serveis sexuals augmenta considerablement abans i mentre dura el congrés i és per això que vénen dones de la resta de l’estat i d’Europa per treballar als prostíbuls de la ciutat.

Poc abans que comencés el Mobile World Congress el club de contactes Apricots va retirar, a petició dels organitzadors del congrés, una tanca publicitària que el local té a la Gran Via, a tocar de la Fira. El saló de telefonia mòbil pretenia així evitar que la seva imatge s’associï a la prostitució, però és un fet que es tracta del congrés que més activitat genera al voltant del negoci del sexe. El cap de comunicació del club Apricots, Eladi Bonastre, confirma que és l’esdeveniment que més clients aporta al seu local. Explica que la majoria dels participants de la fira són homes de més de 40 anys i que es tracta d’un perfil molt procliu a aquesta activitat. També assegura que des de principis de febrer dones de diferents procedències (Sud-amèrica, est d’Europa i Espanya, sobretot) han acudit a aquest club per oferir els seus serveis. Bonastre diu que saben que aquests dies la ciutat s’omple d’homes estrangers i veuen l’oportunitat d’aconseguir un sobresou.

Al Club Breston, afirmen que tot i que l’afluència de clients augmenta aquests dies, la facturació ha baixat. En José, propietari del local, explica que fa quatre anys la recaptació durant les fires i especialment amb el Mobile World Congress era molt superior, però que la crisi i l’augment del públic asiàtic han contribuit a la seva reducció. Cada cop hi ha més marques provinents d’Àsia, i aquest públic, diu en José, gasta poc i reclama menys serveis sexuals que els americans o els anglesos.

El responsable del Club Breston creu que cal cuidar la clientela de sempre perquè quedi contenta i acabi tornant. D’això també n’és partidària la Paula, escort de luxe des de fa 10 anys que va optar per dedicar-s’hi quan passava per dificultats econòmiques. Aquesta treballadora sexual explica que aquests dies tota la ciutat i especialment el sector de la prostitució es convulsionen. Amb tot, assegura que els qui fan negoci són els empresaris propietaris de clubs de contacte i prostíbuls més que no pas les prostitutes, que treballen de forma independent en un pis o van als hotels a oferir els seus serveis.La Paula també és representant d’Aprosex, l’Associació de Professionals del Sexe, que lluita per dignificar la professió, regularitzar-la i posar fi a l’explotació laboral.

A l’altre extrem trobem abolicionistes com l’advocada Montse Fernández, que afirma que la prostitució és un negoci del qual s’obtenen els mateixos beneficis que el de la droga o el de l’armament. A Catalunya i segons dades de 2014 dels Mossos d’Esquadra, aquesta activitat mou al voltant d’uns 7.000.000 euros anuals. Fernández assegura que entre un 96 i un 98 % dels casos es tracta de dones -de vegades menors-  amb pocs recursos econòmics i víctimes d’explotació. Aquesta advocada diu que part de la solució en àmbit local és que els municipis s’adhereixin a la Xarxa de Ciutats Lliures de Tràfic de Dones, Nenes i Nens Destinats a la Prostitució. Santa Coloma de Gramenet és la primera ciutat catalana que a principis de febrer s’hi va adherir. Això es tradueix que l’Ajuntament engegarà campanyes de sensibilització i exigirà al govern central i la Generalitat la persecució del tràfic de persones i la penalització dels clients.

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