La mayor red de blanqueo en prostíbulos salpica a futbolistas de Madrid y Atlético, toreros y cantantes

“Están en el chalet de Pozuelo con una borrachera y quieren chicas”: las fiestas sexuales al descubierto.

Detenciones en la operación Pompeya.

 

Detenciones en la operación Pompeya. Efe

 

Cinco organizaciones criminales de prostitución estaban unidas por una misma vía para defraudar a Hacienda y blanquear dinero: la empresa Larratruk, que les facilitaba TPVs (datáfonos) para cobrar en su nombre y ocultar a Hacienda el verdadero origen, el pago de prostitutas en clubes de alterne.

La ‘operación Pompeya’ se saldó con la detención en junio del año pasado de más de 60 personas vinculadas a estos locales, en la mayor investigación por blanqueo de capitales y fraude fiscal vinculada a la prostitución llevada a cabo en España.

El monto de lo defraudado fue estimado inicialmente en más de 260 millones de euros. Sin embargo, la causa, instruida por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, tiene otras vertientes: las relaciones de los dueños de los prostíbulos con políticos, futbolistas, empresarios o policías que requerían de sus servicios.

Por un lado, los propietarios de estos clubes buscaban personas con solvencia económica que pagaran bien los servicios de las chicas y por otro lado querían mantener contactos con gente del mundo de la política, abogados, altos cargos de la Administración y de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado para requerir de su ayuda en caso de necesitarles.

EL ESPAÑOL ha tenido acceso al sumario, en el que quedan perfectamente reflejadas estas relaciones. Un gran número de futbolistas de Primera División pasaron por clubes de alterne como el ‘Vive Madrid’ o llamaron para pedir chicas a domicilio. En una conversación entre el dueño de este local, sito en la calle Marqués de Viana en la capital madrileña, y su mano derecha, en mayo de 2015, este último le comenta que “el chico” de un conocido torero ha llamado para pedir sus servicios.

Esa noche del 24 de mayo de 2015 habían montado una fiesta en un chalet en Pozuelo, entre el reconocido matador de toros, un jugador del Real Madrid y un famoso cantante. “Están con una borrachera y quieren chicas. Han llamado ya tres o cuatro veces. ¿Qué le digo por chica? Depende del tiempo y un par de horitas. ¿Cuánto les digo? Lo que pasa es que hay que llevarlas a Pozuelo”, pregunta uno de los investigados, Miguel Angel Bonache, a Ángel Crispín Gilaranz, dueño del ‘Vive Madrid’.

“Eso no es problema. El problema es que quieren mucho por poco”, explica Ángel Crispín. “Estos ya sabes como son”, apostilla Bonache, que añade que el torero “no es de los que escatima dinero”. “Si ya -contesta el dueño del club- pero son muchos y se lían unos con otros”.

La llamada se produjo a las cuatro de la mañana. “Quieren cuatro chicas hasta mañana por la mañana”, le sigue explicando Bonache. “Pues entonces quinientos cada una”, le ordena Ángel Crispín Gilaranz.

Fue el propio Bonache quien llevó a las chicas al chalet de Pozuelo, ya que conocía la casa de otras veces. “Que sean chicas espectaculares, ya sabes como son de tiquismiquis. No está Angelina porque está en una despedida de soltero pero está otra bailarina”, le recuerda Bonache, encargado del día a día del club.

CELEBRACIÓN DEL FINAL DE LIGA EN LA SUITE

Esa madrugada del 24 de mayo fue muy movida para ciertos futbolistas. Esa misma noche (23 de mayo) había sido la última jornada de Liga, ganada por el Fútbol Club Barcelona. Sin embargo, en esa jornada número 38, el Real Madrid ganó 7-3 al Getafe y el Atlético de Madrid empató a cero con el Granada, lo que le daba el pase a la Champions. Esa noche había euforia. Mientras Bonache llevaba a las chicas al chalet de Pozuelo, en el que había un jugador del Real Madrid, en torno a las 4 y media de la mañana, éste recibió otra llamada. Un entonces jugador del Atlético de Madrid le llamó para decirle que iba a ir al club, aunque finalmente no fue.

Interior del club Vive Madrid.

Interior del club Vive Madrid.

Eso sí, cambió los planes para la noche siguiente. Este mismo jugador avisó de que estaba con tres amigos y pedía que les recogiera el coche por la puerta de atrás del ‘Vive Madrid’ para que no les vieran entrar, tal y como contó Ángel Crispín a Pedro L.B., otra de sus personas de confianza y también investigado, en una llamada del 24 de mayo por la noche.

“Tenéis que esperarles atrás, que deje el coche aparcado ahí. Harán falta dos personas, uno para bajarlos y otro para coger el coche. Cristian les puede bajar al reservado y que les pongan una copita. Hay que buscar cuatro majas”, ordena Ángel Crispín Gilaranz. “Ahora no hay muchas”, le explica su interlocutor. “Pues si están cenando, que dejen de cenar y luego ya se las da de cenar. Que hoy han dicho que son buenos, van a ir a la suite, los cuatro”.

Tres horas después se marcharon. El trabajador del ‘Vive’ llamó al propietario para contarle que “los futbolistas” se acababan de ir y que habían dejado “dos-seis”. “¿2.600?”, pregunta Ángel Crispín. “Sí. Han pagado la primera hora, han invitado a las niñas y han dejado 2.600 euros con botellas de champán que han invitado, con la suite, más luego lo de las niñas”, le explica su trabajador.

FIESTA DEL ATLÉTICO CON DENUNCIA INCLUIDA

Las relaciones con los futbolistas eran constantes. De las conversaciones se desprende cómo organizaron una fiesta de cumpleaños de un integrante del equipo técnico del Atlético de Madrid y que se celebró en marzo del pasado año en el restaurante ‘La Embajada’, que acabó con la Policía acudiendo al lugar de la fiesta por el ruido a las cuatro de la mañana e imponiendo una multa.

Para la organización del “evento”, Gilaranz llama a uno de sus trabajadores el día de antes y le dice que para esa noche necesita una mesa de 12 para cenar “los del Atlético” y que la parte de arriba “la deje para ellos solos y 20 chicas, con un picoteo como la otra vez”. El propio dueño del ‘Vive’ acudió aquella noche para controlar que todo iba bien. “Estoy haciendo guardia con los atléticos, en cuanto terminen voy para allí”, le dijo sobre las 1:40 de la madrugada a otro trabajador del club.

Más de dos horas después es cuando llama la persona que Gilaranz contrató para organizar la fiesta diciéndole que la Policía había acudido por el ruido que estaban haciendo. “Que apaguen la música de arriba, disculparos con ellos, y si falta algún papel se les llevará mañana”, ordenó el empresario. Tras la aparición de la Policía, los jugadores se marcharon y los agentes dejaron una denuncia. “Mañana va Pedro y la recurre”, tranquilizó Gilaranz a su interlocutor.

La voz iba corriendo de unos a otros. En las intervenciones telefónicas se ve cómo el teléfono de Crispín se iba moviendo entre deportistas y celebridades para obtener un trato de favor en su club. El 6 de junio de 2015, pocas semanas antes de su detención, el propietario del Vive Madrid llama a uno de sus empleados para decirle que “van a ir ahora seis jugadores del Mallorca y van a ir preguntando por Miguel en la puerta para que les reciban y les atiendan”. Y añade: “Si gastan les invitáis a una copita y si no gastan, pues nada”. Crispín dice a su interlocutor: “Son amigos del torero, que les ha mandado al club”.

Angel Crispín fue detenido en la ‘operación Pompeya’ el pasado 29 de junio junto a otras 60 personas tras una investigación iniciada en 2014 por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía (UDEF) y Agencia Tributaria. Tras su detención y orden de ingreso en prisión por parte del juez Andreu, el empresario, al igual que el resto de investigados, obtuvieron su libertad y a día de hoy a pesar de seguir la causa abierta contra ellos mantienen los negocios operativos.

De la investigación se desprende que todo el entramado investigado en el marco del ‘caso Pompeya’ controlaba a en torno 2.000 mujeres, las cuales, en algunos de los casos, eran obligadas a mantener relaciones sexuales orales sin preservativo. Además, era controladas por un software de lectura de huella digital para saber el tiempo que estaban con cada cliente.

DESAPARICIÓN DEL EXNOVIO DE SABATER

En el caso de Crispín Gilaranz, explota los clubes de ‘Vive Madrid’, ‘Olimpo’ y ‘Princess Room’, los tres localizados en la comunidad madrileña. Está investigado por diversos delitos como fraude fiscal, blanqueo de capitales, contra el derecho de los trabajadores o prostitución.

Este empresario inició su carrera en el mundo de los clubes de alterne en los años 90 y ya fue investigado por introducir mujeres ucranianas, rusas y polacas en España para prostituirlas. Además, su madre también fue investigada en 1997 por blanqueo de capitales, tráfico de cocaína, inmigración clandestina y falsedad documental.

Pero no solo eso. Según datos recogidos en los informes policiales, uno de los hombres de Crispín Gilaranz, Francisco José Donate, también ha sido detenido con anterioridad a esta operación por su relación en el año 2009 con la desaparición de un prestamista llamado Roberto Corbo, expareja de la presentadora de televisión Leticia Sabater, y posteriormente, en 2014, fue detenido por un delito de extorsión. Además, tanto Crispín, como Donate y otras cinco personas fueron investigadas en el año 2009 por utilizar el ‘Vive Madrid’ como centro de reunión de diferentes individuos dedicados al cobro de deudas, tráfico de drogas y clonaciones de tarjetas, así como cargos ilegales a tarjetas de clientes.

EL FRAUDE DE LAS TPVS

Según informes policiales incorporados a la causa, Crispín Gilaranz podría haber ocultado a la Hacienda Pública en torno a 85 millones de euros, tanto del dinero que ha dejado de declarar al fisco por el cobro a través de los TPV (Terminal Punto de Venta) de la empresa Larratruk, como de haber dejado de declarar los trabajos de las chicas de sus clubes y gran cantidad de consumiciones en sus locales.

De la investigación se desprende que la organización de Crispín se dedicó a tener otros negocios así como invertir en proyectos inmobiliarios y compra de obras de arte para blanquear el dinero obtenido de los clubes de alterne.

Junto a la organización de Crispín Gilaranz, el ‘caso Pompeya’ investiga las tramas de Antonio Herrero, José Moreno, Santos Pérez Vargas y José Arsenio Pérez Vieitez, que dirigen una veintena de los principales prostíbulos de este país. Su nexo de unión es Larratruk S.L., y por ende Jesús María Larrañaga, su administrador único, “como pieza fundamental para que las organizaciones pudieran ocultar grandes cantidades de dinero a la Hacienda Pública gracias a la gestión de los TPVs utilizados en los clubes para pagar los servicios sexuales ofrecidos por las mujeres que trabajan en los mismos”.

Según la UDEF, las organizaciones investigadas dejaron de trabajar con Larratruk para crear sociedades similares que hacían la misma función. Es decir, por el uso de dichos TPVs, el cliente tiene que pagar un recargo del 10%, de forma que el 6,5% se lo queda la mercantil gestora del TPV y el otro 3,5% la sociedad que gestiona el club. El modus operandi consiste en que Larratruk presta dinero en efectivo a los clubes, comprometiéndose a la renovación del préstamo cuando éste se acaba.

10% POR PAGAR LAS CHICAS CON TARJETA

“Es decir, tanto el dinero cargado a las tarjetas bancarias como la comisión pagada por el uso del TPV deberían revertir en la propia Larratruk. En la realidad, esto no sucede así”, sostienen los investigadores en uno de sus informes entregados al Juzgado Central de Instrucción número 4.

En realidad lo que ocurre es que vinculada al TPV siempre hay una cuenta bancaria en la que la titular es la propia Larratruk, figurando como apoderado alguna persona vinculada al club en el que se instala la terminal. Tras en análisis de los movimientos de estas cuentas, los agentes han comprobado que la mayoría del dinero procedente de las remesas es retirado en efectivo por la persona apoderada relacionada con el club.

Así, realmente Larratruk sólo se queda con parte del porcentaje de la comisión pagada por el cliente, aproximadamente el 6,5%, puesto que el 3,5% restante y el dinero cobrado al cliente, es retirado por la persona vinculada al club. “Los TPVs funcionan como máquinas expendedoras de dinero, es decir, el cliente que utiliza dicho TPV no paga un servicio o realiza una compra, sino que, en principio recibe el dinero en metálico. Así, por usar dicho TPV, el cliente paga un recargo, que ha podido estimarse en un 10%, es decir, si el cliente quiere 100 euros, se cargan en su tarjeta de crédito 110 euros”, explica la Policía.

De esta manera, al ser el TPV de una empresa ajena al local, al cliente no se le puede identificar con dicho club al pagar con la tarjeta. “Se ha podido comprobar que los TPVs instalados por Larratruk ni se encuentran en las zonas de consumo de bar de los locales, ni son utilizados para pagar las bebidas, sino que se sitúan en la zona de las habitaciones donde se producen los pases sexuales, por lo que, pese a que el dinero se recibiría en metálico, el mismo es utilizado para el pago de éstos”, concluye el informe.

http://www.elespanol.com/espana/tribunales/20161106/168733400_0.html

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España, destino de turismo sexual

La falta de legislación, la gran oferta de prostitutas, prostíbulos y webs que ofrecen chicas sitúan a España en el tercer lugar preferido para buscar sexo

Prostitución en la calle Montera JAVIER BARBANCHO

  • IRENE HDEZ. VELASCO

Existe un país en el que, según cálculos de su Gobierno, ejercen como prostitutas unas 45.000 mujeres, aunque hay expertos que estiman que la cifra real podría ser mucho mayor. Donde cientos y cientos de puticlubs y locales de sexo de pago salpican su geografía, algunos de ellos tan enormes que son como parques temáticos en los que prestan servicios sexuales hasta 200 mujeres.

En ese país, la oferta de prostitutas es tan amplia que no sólo se puede elegir entre búlgaras, rumanas, dominicanas, rusas, brasileñas o nigerianas, por citar algunas nacionalidades, sino que los precios son extremadamente competitivos. Por cinco euros, lo que cuesta un par de docenas de huevos, le pueden hacer a uno sexo oral. Y por 60 euros, un completo en una habitación de hotel con sábanas limpias y luces psicodélicas. Según el Instituto Nacional de Estadística de ese país, la prostitución representa el 0,35% del total de su Producto Interior Bruto. Es una de las inversiones más rentables, hasta el punto de que según su Ministerio del Interior genera unos cinco millones de euros al día.

Ese país tiene, además, una legislación sobre prostitución extremadamente laxaen la que en ningún caso se persigue ni condena a quien paga por sexo ni a los locales donde tiene lugar el mismo. Y una cultura social en la que no suele estar mal visto ir a un burdel. Ese país goza de buen clima, playas maravillosas y gente amable. Por todo eso, es uno de los principales destinos de turismo sexual del mundo y a él acuden cada año hordas de personas atraídas por su amplia red de mujeres en prostitución y sus más de 1.500 burdeles, según estimaciones de la Policía.

¿Camboya? ¿Tailandia? No.

¿República Dominicana? ¿Brasil?

Frío, frío. Ese país es España.

España se ha convertido en una de las principales metas de quienes viajan en busca de sexo de pago. Está, y bastante arriba, en la lista de los 10 países más populares para el turismo sexual, junto a destinos clásicos como Tailandia, Brasil, Indonesia, Colombia, Camboya, Kenia, Filipinas, República Dominicana u Holanda. La mayoría de las clasificaciones ya sitúan a España en la tercera posición. “Y algunas incluso en la segunda”, advierte Asunción Miura, representante de la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres y de la Coalición internacional Contra el Tráfico de Mujeres.

“Por supuesto que hay turismo sexual en España, sin duda. Los propios cuerpos de Seguridad del Estado nos lo han confirmado. Sólo hay que ver cómo la mayoría de los clubes de alterne se concentra en las zonas turísticas. En Andalucía, el grueso de burdeles se agrupa en las provincias costeras, no en las del interior. Y en temporada alta, Canarias y Mallorca se llenan de mujeres que ejercen la prostitución y que, en cuanto acaba el periodo turístico, son trasladadas por las mafias a otros lugares”, sostiene Jorge Uroz Olivares, profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Comillas y, quien hace dos años, realizó junto a su equipo un estudio sobre prostitución y trata de mujeres para el Ministerio del Interior que ahora está ampliando. “Hasta existen agencias de viajes extranjeras que publicitan España como destino de turismo sexual. Al paso que vamos nos convertiremos en la Tailandia de Europa”.

Foros y ránkings de burdeles en Internet

Internet está repleto de páginas que recomiendan España a todo el que esté interesado en sexo de pago. “España se está convirtiendo en uno de los destinos de turismo sexual más populares del mundo”, subraya la llamada wikisexguide, una web con pretensiones de ser una Wikipedia del sexo, al tiempo que explica algunos atractivos patrios: “La prostitución es como si fuera legal en España, existe un vacío legal. Las trabajadoras sexuales no están penalizadas, mientras que los proxenetas sí. El 90% de las prostitutas son inmigrantes ilegales (muchas procedentes de América del Sur) e introducidas en España a través del tráfico ilegal de seres humanos, lo que deja a muchas en un limbo legal”, destaca.

“España es el país número uno de Europa en turismo sexual, habiéndole tomado la delantera a Ámsterdam. La prostitución es completamente legal, así que montones de colegas acuden allí cada año”, dicen en la web de ocioladsholidayguide.

Hay hasta foros donde los usuarios dan su opinión sobre burdeles. Una especie deTripadvisor que, en lugar de calificar hoteles y restaurantes, valora y puntúa la calidad de los burdeles y sus mujeres (procedencia, características físicas, servicios sexuales…). “Es como un burdel de lujo. Llamas, entras y te da la bienvenida una madam que te ofrece bebida. Luego hace entrar una selección de mujeres jóvenes. Su aspecto varía de medio (6-7) a guapas/sexy (9). Tras elegir a una chica te retiras al dormitorio y acuerdas el precio con ella (media hora, 60 euros; 1 hora, 120 euros). Mientras ella va a por sábanas limpias, tú te puedes duchar. Todo está limpio y ordenado. Las chicas suelen ser simpáticas. Merece la pena una visita”. Según este usuario, “es el mejor de Valencia”. Es la valoración que un talPirateHasLanded hace de EvenOnce, un conocido puticlub de Valencia. “Sí, casi la mitad de nuestro clientes son extranjeros. Algunos vienen en grupo, otros solos. Hay de todo”, nos confirma una empleada de ese local.

En Flowers, un burdel en la autovía Madrid-A Coruña, es frecuente ver extranjeros. Hace unos días vimos allí a un grupo de orientales que había aprovechado un viaje de negocios a la capital española para probar también sus reputados burdeles.

La gran oferta de mujeres en prostitución y lo baratos que son sus servicios son indicados reiteradamente como puntos fuertes de España. Según el listado de precios que incluye la wikisex, por 35 dólares (30 euros) se puede obtener un servicio sexual de una prostituta negra en Madrid.

“Tiene todo el sentido que España sea uno de los mayores destinos del mundo de turismo sexual. Y no me extrañaría que fuera el número uno en turismo de burdeles. Tenemos los dos principales ingredientes: somos un país con una gran oferta de mujeres en situación de prostitución y locales de pago por sexo y uno de los países del mundo que más turistas recibe. Tenemos las dos cosas necesarias: muchísimos potenciales prostituidores -varones que pagan por sexo- y una oferta variada de prostitución”, sostiene María José Barahona, profesora de Trabajo Social en la Universidad Complutense y autora de varios estudios sobre prostitución.

Sin castigo en España

España cuenta con una legislación muy permisiva, que únicamente castiga al proxeneta y sólo en los pocos casos en que se demuestra que lo es. En Suecia o Noruega el cliente es perseguido y corre riesgo de cárcel.

“Tenemos una red gigantesca de burdeles, unos 1.500, a los que sumar montones de pisos privados que ocultan mujeres que ejercen la prostitución y que se publicitan en anuncios de contactos u octavillas por la calle. La oferta es enorme y, como la prostitución no está prohibida ni penada ni quienes pagan por sexo están perseguidos, España es un destino atractivo para el turismo sexual. Por haber hay hasta menores, no es necesario viajar a Tailandia, están aquí. La prostitución mueve más dinero en España que el tráfico de drogas”, subraya Uroz Olivares.

El municipio catalán de La Junquera, fronterizo con Francia, está inundado de puticlubs y macroburdeles como Paradise, que con sus 200 mujeres como oferta, lleva a gala ser el más grande de Europa. Y otro tanto sucede en zonas lindantes con Portugal. Incluso el Plan de Acción para la Erradicación de la Trata, la Prostitución y otras formas de Explotación Sexual (2010-2015) realizado por el Ayuntamiento de Sevilla sostiene que en esa ciudad “hallamos todas las variantes posibles de la prostitución”, incluyendo entre las nuevas formas el “turismo sexual”.

“No tenemos constancia de que existan paquetes turísticos sexuales con destino a España, pero sí la sospecha de que podría haberlos. Y si aún no los hay, al paso que vamos no tardará mucho en haberlos, encontrándonos como nos encontramos dentro de las rutas de turismo de burdel”, pronostica Barahona.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/10/13/57fe88b2e5fdea63208b4583.html

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Pagar por sexo, normal entre los jóvenes

Los chicos han integrado ir de prostitutas en grupo como parte del ocio

Lo hacen más por una satisfacción emocional que sexual y no sienten ningún dilema ético

Dos chicos jóvenes conversan con una prostituta en Madrid. Reportaje Gráfico: JAVIER BARBANCHO

  • IRENE HDEZ. VELASCO

Lucas y Javier son dos amigos universitarios de 21 años. Cuando llega el sábado y no tienen nada mejor que hacer, cuando no cuentan con un plan más apetecible, se suben en el Ford Focus gris de Lucas y ponen rumbo a la colonia Marconi, en Madrid sur. Dan vueltas, observan divertidos a las mujeres que allí ofrecen sus servicios sexuales a cambio de dinero, hacen comentarios obscenos sobre el cuerpo de ésta o aquella y deciden qué chica les gusta más. Entonces, detienen el vehículo y comienzan a negociar. Cuando han cerrado el precio, uno de ellos sale del coche mientras el otro recibe en el interior el servicio sexual que haya contratado. Y luego, lo mismo con el otro. “Depende de la chica, claro, pero hemos echado polvos de película por sólo 15 euros”, asegura Javier.

No les gusta ir por ahí aireando que van de putas. “Sobre todo entre las chicas, muchas se lo toman mal”. Pero tampoco tienen conciencia de estar haciendo nada malo. “Estoy en contra de las mafias que explotan a mujeres, eso sí, pero éste es el oficio más antiguo del mundo, siempre existirá y las que quieran ejercerlo libremente tienen derecho a hacerlo“, dice Lucas.

Cambiamos de escenario. Un sábado reciente en el café espectáculo (léase puticlub) Flowers, en la carretera Madrid-A Coruña. A la 1.30 horas un grupo de cinco ruidosos veinteañeros sube la escalera de mármol rematada con columnas de estilo romano por la que se accede al local. Saludan a los gorilas vestidos con traje negro que vigilan el acceso, entran, se piden una copas (12 euros el cubata, 10 euros el refresco) y se acodan en la barra ovalada mientras una treintena de mujeres dan vueltas a su alrededor, en plan pasarela, y se van parando sucesivamente junto a ellos para que comprueben el material. Los chavales las observan con deseo y las toquetean entre risas mientras apuran sus cigarros, que como el resto de clientes apagan sin contemplaciones pisándolos contra el suelo. Tienen que elegir una mujer para uno de ellos porque, aunque han hecho un fondo común, esta vez el dinero no les alcanza para todos. Lo han echado a suertes y el ganador tendrá como premio acceder al cuerpo de una mujer a cambio de billetes.

España, ya se sabe, es el tercer país del mundo con mayor demanda de sexo de pago y el primero de Europa, como ya recogía en 2008 un informe de la ONU. Pero la novedad es que cada vez más son chavales los que recurren a él. Representantes policiales llevan algún tiempo alertando de la “bajada escandalosa” de la edad media de quienes pagan a mujeres a cambio de sexo. “Nos imaginamos al señor de corbata de 50 o 60 años, pero la realidad es que el cliente es mucho más joven, de 19 o 20“, señalaba ya en 2015 el inspector jefe José Nieto, al frente del Centro de Inteligencia de Análisis de Riesgo de la Policía Nacional.

“Están cambiando mucho y muy rápidamente los hábitos de los jóvenes. Cada vez es más común que grupos de chavales recurran a prostitutas como mero entretenimiento. Para ellos, el sexo de pago es algo normal. Igual que consumen alcohol y marihuana, la prostitución es una diversión más”, cuenta Luis Mariano García Vicente, profesor de Trabajo Social en la Universidad Complutense y coautor, entre otros, del estudio Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid, en el que mostraba cómo muchos jóvenes salen en grupo en busca de meretrices con el mero objetivo de divertirse.

Ningún conflicto ni ético ni de ningún tipo

Ya arrojó datos sorprendentes el estudio sobre prostitución que en 2014 García Vicente y otros investigadores realizaron entre estudiantes universitarios masculinos de hasta 25 años de Económicas, Derecho, Trabajo Social y Psicología (eligieron Económicas y Derecho porque de esas carreras suelen salir quienes luego ocupan puestos de poder, y Trabajo Social y Psicología porque son dos disciplinas que se ocupan de la prostitución). Alrededor del 20% de los encuestados declaró que no tendría absolutamente ningún problema en recurrir a los servicios de meretrices y que estaría dispuesto a hacerlo, por lo que el equipo dedujo que muchos ya lo habían hecho.

Los estudiantes de Derecho fueron los que se llevaron la palma. “Para la inmensa mayoría de los que cursaban esa carrera no había conflicto ni religioso ni político ni de ningún tipo con el hecho de recurrir a prostitutas. Para ellos era algo completamente banalizado, que hacían por pura diversión”, asegura María José Barahona, otra de las autoras de la investigación. Según ese mismo estudio, el 89% de los chavales se declaraba a favor de que se regularice la prostitución.

“La prostitución implica violencia de género, una mujer que realiza prácticas sexuales a 10 hombres a cambio de dinero es obvio que es víctima de esta violencia. En mi opinión no se puede regular algo que conlleva violencia de género”, sentencia García Vicente, quien no duda en cargar buena parte de la responsabilidad en la propia sociedad. “Todos los esfuerzos se han concentrado en penalizar el tráfico de seres humanos relacionado con la prostitución y eso ha contribuido a que los jóvenes sean cada vez más permisivos con la prostitución entendida como servicio”.

“Los jóvenes incluyen los clubes de prostitución en su ruta de ocio”, asegura María José Barahona, profesora asimismo de Trabajo Social en la Universidad Complutense de Madrid y, con sus más de 20 años de experiencia a las espaldas, una de las mayores expertas en el estudio de la prostitución de España. “Los chavales van a los puticlubs a tomar unas copas y acaban muchas veces juntos en una misma habitación con una prostituta a la que se intercambian. Y, si no tienen dinero para eso, echan a suertes quién se va con ella”.

Barahona ha visto con sus propios ojos a menores de edad en la Casa de Campo de Madrid, chavales de 14 y 15 años que sorteaban entre ellos quién se ganaba que una prostituta le hiciera sexo oral. “Se trata de un comportamiento que tienen muy normalizado, así que no les provoca ninguna reflexión o debate ético. Lo consideran una diversión, no lo ven como lo que es: un acto de crueldad hacia otro ser humano. En ese sentido, por ejemplo, prefieren no saber si las mujeres a las que pagan son víctimas del tráfico de personas o no“.

Cada vez más jóvenes adictos al sexo

También Fernando Botana, terapeuta y director de Sinadic, un centro de Madrid que lleva 25 años tratando adicciones, ha advertido un gran incremento en el número de chavales que llegan a su consulta. “Antes apenas teníamos pacientes jóvenes, lo primeros nos llegaron hace tres años y ahora alrededor del 30-40% de todas las personas a las que tratamos por adicción al sexo tiene entre 22 y 24 años, por lo que empezaron con 16 o 17 años. Por lo general son chavales adictos a la pornografía y a las citas sexuales, que disponen de unos 600 euros al mes y que se lo gastan todo en prostitutas”.

Este psicólogo también ha constatado que ir de putas se ha convertido en una moda juvenil. “La adolescencia es un periodo en la que el joven adquiere su identidad, y esa identidad se la da el grupo. Ir a prostíbulos se ha convertido en una seña de identidad. Van en grupo, muchos por no querer diferenciarse de los demás”. Según advierte Botana: “Acudir a un prostíbulo con amigos puede parecer que no es grave, pero a esas edades puede desequilibrar enormemente”.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha realizado en total tres encuestas en las que ha abordado el tema de la prostitución -en 1986, 1994 y 2008-, y que revelan cómo la actitud de los españoles respecto al sexo de pago se ha ido suavizando paulatinamente con el paso de los años, hasta el punto de que en la última, cerca del 80% se mostraba “muy o bastante de acuerdo” con que la prostitución es algo inevitable que debe, por tanto, legalizarse. En 2013, un sondeo realizado por la Fundación Atenea también ponía sobre el tapete cómo los jóvenes madrileños entre 16 y 24 años ya tenían una visión bastante particular sobre la prostitución. Sentían profunda indiferencia hacia las mujeres en esa situación y consideraban que la práctica debería legalizarse porque forma parte de la libertad del individual.

La pregunta es: ¿Por qué va a recurrir un joven a una prostituta en una sociedad hipersexualizada en la que existen aplicaciones que te ponen en contacto con personas cercanas que buscan mantener relaciones íntimas? “Los chavales que recurren a prostitutas suelen tener un déficit de habilidad emocional, que no social. Si pagan 20 euros se ahorran todos los prolegómenos. Muchos tienen problemas para contactar con el otro y pagar les permite ir al grano. Además pagar te hace sentir valorado, hace crecer tu autoestima y tu sentimiento de valía, porque al pagar tienes a una mujer que se pone a tu servicio”, resume Fernando Botana.

Barahona comparte esa opinión: “Los chavales no lo hacen tanto por gratificación sexual como psicológica. Ellas les sonríen, les halagan, les hacen sentirse estupendos… Y a ellos les gusta eso y saber que tienen las riendas del poder en esa relación, porque el que paga exige, y luego alardean ante el grupo. Por no hablar de que además así se evitan el cortejo, el tener que salir a cenar con a una chica, ir al cine…” “Con las putas ahorras tiempo y dinero”, reconocen muchos jóvenes entrevistados para este reportaje.

Para esta profesora de Trabajo Social esto “deja en evidencia que hemos avanzado poco en igualdad de género. Porque la prostitución es lo que más descarnadamente muestra el lugar social que ocupa la mujer”.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/09/17/57dc397ae2704ed66e8b4627.html

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Nepal: El terremoto que se llevó a las mujeres

El fuerte seísmo que asoló Nepal arrastró a muchas jóvenes y niñas a las redes de prostitución que las llevan engañadas a prostíbulos de India.

Las terribles consecuencias del terremoto de Nepal en las mujeres autóctonas. SALVADOR CAMPILLO

El fuerte seísmo que asoló Nepal arrastró a muchas jóvenes y niñas a las redes de prostitución que las llevan engañadas a prostíbulos de India.

  • DAVID LÓPEZ
  • Katmandú

Reena tiene 17 años, cara de niña, ropa conjuntada roja de niña, pinza de pelo roja de niña y ojos de niña. Esquiva, entre tímida y asustada, la mirada. Y juega nerviosa con una madeja de hilo también rojo mientras encandena monosílabos. Necesita media hora para relajarse, levantar por fin la cabeza y alargar las frases. “Haber contado esto me ayuda”, se despedirá más tarde, camino del taller donde aprende a coser en Katmandú. Dice que le gustaría trabajar en una tienda de ropa en la ciudad. No piensa ya en volver a su casa, en Rusawa, al norte de la capital, donde se vive solo de lo que se planta. De allí salió el año pasado, tras el terremoto, antes de que la sacudiera otro seísmo. Ningún sismógrafo hubiera detectado aquella llamada de teléfono.

Sucedió el pasado verano. Un chico telefoneó preguntando por otra persona. Supuestamente se había equivocado. Pero ambos empezaron a hablar. Lo hicieron durante varios días. Él le propuso que se vieran en Katmandú, ella se escapó y viajó a la capital. Cuando se encontraron, él estaba con otra chica a la que presentó como su hermana. Ambos le ofrecieron irse los tres de viaje a Delhi. “De turismo”, le dijeron. Tras llegar se alojaron en una casa. Estuvo allí encerrada un mes. El chico desapareció y ella fue llevada entonces a un burdel. Pocas semanas después, la Policía la rescató y, tras dos meses en un refugio, regresó por fin a Nepal antes del invierno.

En el taller donde acude desde entonces a diario, que gestiona la ONG local Shakti Samuha, Reena comparte espacio con otras adolescentes como ella. Aprenden a coser, a pintar o hacer piezas de bisutería. También a leer y escribir. Son analfabetas. La mayoría apenas ha cumplido los 20 años. Las hay incluso menores, de 12 y 13, dos hermanas, con más cara de niñas aún e inquietantemente pequeñas de tamaño, a las que hoy enseñan a sumar. Todas comparten una historia similar. Repetida. Engañadas en sus aldeas rurales, conducidas a Katmandú, trasladadas después a alguna ciudad de India y vendidas en un burdel. Pero Reena y sus compañeras tienen mucha suerte. Su caso es similar al de millares de chicas que han sido traficadas durante el último año, desde el terremoto del pasado 25 de abril, pero con una diferencia: la mayoría nunca serán rescatadas.

Durante décadas, como ellas, miles de mujeres y niñas han desaparecido de Nepal para terminar abducidas en los barrios de prostitución de India. No existen estadísticas. Las ONG calculan que el número de víctimas oscila entre las 5.000 y las 15.000 anuales, lo que ha convertido a Nepal en uno de los países del mundo con más casos de tráfico de personas. Y durante este último año, aunque tampoco hay datos oficiales, la cifra se ha disparado aún más.

Los traficantes se aprovechan de la vulnerabilidad que genera la pobreza. Inundan los pueblos más castigados por el seísmo y desesperados con falsas promesas de empleo en Katmandú o en otro país, y se ganan la confianza de las familias para que les dejen acompañar a sus hijas a esos lugares a los que nunca llegan. El destino final es India.

A los destrozos del terremoto se ha sumado estos meses la inoperancia de los políticos nepalíes. Las disputas partidistas impidieron hasta finales de enero que se formara la división del gobierno responsable de gestionar la reconstrucción (y los casi 3.000 millones de euros donados para ello…). Los nepalíes han pasado así el primer año sin apenas asistencia oficial, viviendo en esas zonas más rurales, en pleno invierno en el Himalaya, en chabolas de hojalata e incluso en las tiendas de campaña de emergencia desplegadas tras la catástrofe. Tras la violenta sacudida son todavía más pobres y están más desesperados y expuestos a los traficantes.

Para las víctimas del tráfico sexual a India la realidad se complica aún más. En 2015 se denunciaron sólo 181 casos de tráfico a la Policía. Las redes de traficantes han cambiado durante los últimos años y el país vecino ya no es el único destino posible. La sociedad nepalí, sexista y extremadaente conservadora, además, se ha acostumbrado a este problema ya enquistado y habitual. E incluso quienes deben investigarlo parecen haberse olvidado también de ellas.

“La situación cambia”, lo excusa Hemanta Malla, subinspector general de la policía, sentado en la penumbra de su despacho de muebles desvencijados en las dependencias de la Oficina Central de Investigación (CIB) que dirige. Esta es la unidad supuestamente más avanzada del cuerpo, porque investiga el crimen organizado en el país. Un espacio de paredes con desconchones en el que media docena de agentes, con el abrigo puesto, comparten esta mañana de invierno un puñado de mesas. “Antes se solía traficar a la India por prostitución. Pero ahora no se hace de forma forzada, sino que las mujeres van voluntariamente, aunque engañadas, a países del Golfo o de África”, añade el policía.

Riñones en venta

Los traficantes, sí, han diversificado su negocio en Nepal. Ahora hay trabajadores desesperados que emigran a Oriente Medio buscando la calderilla de los petrodólares y que acaban convertidos en esclavos de la construcción o del servicio doméstico; mujeres que bailan y cantan en Nepal en los populares y numerosos dance-bar, a quienes prometen sueldos mejores por hacer lo mismo en otro país y terminan en redes de prostitución en India o en países del Golfo o África. Incluso jóvenes a las que anuncian un buen trabajo en Corea del Sur pero les explican que es necesario un matrimonio de conveniencia para esquivar la burocracia y que son vendidas como esposas forzosas. Estas son las nuevas fórmulas más importantes que han encontrado los traficantes. O el tráfico de órganos, que crece imparable. Sobre todo el de riñones, con falsas promesasincluidas a los donantes más inocentes de que los riñones, como el pelo o las uñas, vuelven a crecer.

“Los criminales siempre van por delante de nosotros”, se lamenta Malla. El subinspector insiste en esos casos nuevos, que también han aumentado tras el terremoto. Los tradicionales de India, los de las mujeres y niñas que acaban en los burdeles, dice, no figuran entre sus competencias porque no los consideran crimen organizado. Y tampoco son ya, vuelve a insistir, los importantes. Aquí no importan las estadísticas: que sean los más numerosos. Ni la historia: que se produzcan desde hace décadas. Ni siquiera que la división de Mujeres y Niños de la Policía confirme el gran incremento y haya establecido una veintenta de controles de carretera entre Nepal e India y trabaje en otra docenas de ellos más en carreteras interiores junto a las ONG.

Es viernes, ha anochecido y el barrio de Sonagachi, en Calcuta, borbotea. Decenas de mujeres flanquean ambos lados de las calles envueltas en sus saris de colores, apenas alumbradas por la luz de las bombillas desnudas de los tenderetes ambulantes. Sonagachi es uno de los barrios de prostitución más grandes del mundo. Sus edificios de dos y tres plantas albergan docenas de burdeles separados de la calle sólo por una cortina.

Pero en Sonagachi la calle es un falso escaparate. Las mujeres que se ven no son las únicas del barrio. Entre los vendedores de samosas, tés y tabaco de mascar, entre los hombres que hoy miran en corro una película de kung fu en el televisor de una tienda, los que vigilan de brazos cruzados o los que ofrecen, así, por este orden, “baile, chicas, whisky y hachís”, esas prostitutas que buscan clientes son ya adultas. Es imposible encontrar a las más jóvenes, a las niñas con cara de niñas, que son el principal objetivo y las más valiosas para los dueños de los locales y para los traficantes que se las consiguen.

Calcuta es, con Delhi, Agra y Mumbay, una de las ciudades con más prostitución de India. Y Sonagachi, junto a Munchigan y Khaligat, sus barrios donde encontrarla. En todos ellos las ONG que trabajan allí, como New Light o Apne Aap, confirman que desde el mes de junio empezaron a ver muchas caras nuevas de nepalíes en la zona y en los burdeles. Estas organizaciones ayudan a las prostitutas intentando fortalecerlas como colectivo o buscando alternativas para que sus hijas -niñas menores a cuyas madres los proxenetas presionan para que pongan también a trabajar- no terminen explotadas.

Drogadas y encerradas

Esa es la realidad que esconden muchos de los burdeles de India. La que no se exhibe en ese escaparate sórdido y tumultuoso de las calles mortecinas de Sonagachi. La explotación de menores, las más cotizadas por muchos de los clientes. Cientos de las niñas y mujeres traficadas desde Nepal estos meses pasarán los primeros años de su nueva vida en India, los más productivos, secuestradas. Drogadas y encerradas en esos burdeles, obligadas a atender a los clientes, golpeadas si se quejan o tratan de huir y sin permiso para salir a la calle para que no escapen y para evitar que nadie las vea porque son menores. La misma historia repetida desde hace décadas. Según pasen los años el dueño del local les cambiará de zona de trabajo y empezarán a ganar cierta libertad y a poder quedarse con parte del dinero que generen. Finalmente, tras periodos que alcanzarán y superarán la década, podrán marcharse por fin.

“Nunca, y ese es uno de los problemas, se llega al verdadero traficante, al que dirige la red”, se lamenta Taj Mohamed. Este abogado penalista de silueta redonda y traje oscuro trabajó durante 15 años como director de la oficina de la Fiscalía de Calcuta. Mohamed hace un análisis especialmente duro del comportamiento del Gobierno indio. No hay, dice, voluntad política de que se apliquen las leyes que existen y que condenan tanto el tráfico como la prostitución de menores ni tampoco fondos para que funcione el procesamiento legal. “No hay presupuesto para proteger a los testigos. Ni siquiera para poder pagarles el desplazamiento y que puedan acudir a declarar. Y todo eso beneficia a los traficantes”, explica.

-¿Por qué hay incluso casos de mujeres rescatadas por la Policía que son entregadas después de nuevo a los traficantes?

-Eso forma parte de los problemas socioeconómicos de este país. Debe pensar que esta es una sociedad mayoritariamente analfabeta, sin educación. Y que este es un sistema fallido y corrupto en el que se puede sobornar a la Policía.

El abogado se irrita. Sólo con inspecciones en los burdeles, dice, podrían combatirse estos crímenes. Pero no se hacen. Tampoco ahora. Y se lamenta además de que los casos de tráfico de personas “son el único crimen en el que la víctima pierde su identidad, porque es despojada de todo: de su familia, de su círculo, de la zona en la que vive… ¡incluso de su religión!”.

Maya Saha sonríe envuelta voluminosa en su sari negro y amarillo. Tiene 43 años y dejó la prostitución hace cinco. Ella es un ejemplo de la realidad a la que se enfrentan estas nuevas víctimas del terremoto. Ha completado ya todo el círculo. Se marchó de su aldea de Nakut, al norte de Nepal, con 16 años, cuando una mujer le prometió que si viajaba con ella a Calcuta le ayudaría a encontrar un empleo. Fue engañada, como Reena. Como todas. Una vez llegaron a la ciudad, la vendió en un burdel. Pasó dos años encerrada en la misma habitación. Atendía a una docena de hombres al día, desde primera hora de la mañana hasta la medianoche. Dos años después logró escapar aprovechando el alboroto de una celebración religiosa. Volvió a su casa pero su familia la echó. No la querían.

En Nepal una mujer traficada no está a salvo tampoco cuando ha logrado escapar o ha sido liberada. La sociedad la hace responsable de lo que ha debido hacer. Cuando regresan, sus familiares y sus vecinos las amenazan e incluso agreden. Quieren que se marchen de nuevo de sus pueblos porque piensan que traerán mala suerte a la comunidad. Muchas vuelven a India, su única alternativa. Saha cuenta que regresó a Calcuta, donde aún vive hoy, y continuó prostituyéndose, hasta que se casó con uno de sus clientes, tuvo un hijo y poco después se retiró.

Es jueves, mediodía. y el barrio de Khaligat está ya plenamente activo. Saha continúa sonriendo mientras anuncia que el año pasado, tras el terremoto, regresó a su aldea para ayudar a su familia a reconstruir su casa. Ha cerrado también su círculo personal. Como ahora vuelve con marido, hijo y dinero, es aceptada de nuevo por los suyos. Nadie le pregunta nada sobre su vida en India.

-¿Cómo aguantó una vida así? ¿Cuándo estuvo encerrada pensó en suicidarse?

-No, nunca. Acepté mi destino. Aquí creemos en el destino, ¿sabe?

http://www.elmundo.es/cronica/2016/04/24/571a727146163f38128b468e.html

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Este es el trabajo en el que te pagan por tener sexo

Este es el trabajo en el que te pagan por tener sexo

Las autoridades australianas han creado un nuevo empleo: los perseguidores de prostíbulos. Estos hombres se dedican a desenmascar los burdeles clandestinos que esconden muchos salones de masajes del país. Para poder construir una causa contra ellos, antes tienen que probarlos

revienta postibulos

Josh, nombre ficticio, tiene 60 años, es divorciado y le pagan por practicar sexo con prostitutas.

Has leído bien. Él es uno de los ‘perseguidores de burdeles’, investigadores privados que ha contratado el gobierno australiano para desenmascarar a los prostíbulos clandestinos que no paran de brotar en el país. “Estoy seguro de que muchas personas sentirían envidia de mi manera de ganar algo de dinero”, explicaba Josh al sitio de noticias news.com.au.

¿Por qué son necesarios estos investigadores del sexo de pago?

La policía australiana tiene muy limtado el acceso a los locales sin una orden judicial, por lo que es muy difícil desmantelar los burdeles clandestinos de una zona conocida como New South Wales.

El número de burdeles sin licencia que operan en NSW se ha disparado desde la despenalización de la industria del sexo en la década de 1990, convirtiéndose en un serio dolor de cabeza para los ayuntamientos y el gobierno local.

La mayoría de estos locales se presentan como centros de masaje terapéutico, lo que hace que la obtención de pruebas del trabajo sexual sea muy complicada. La única opción posible es infiltrarse desde dentro.
Y ahí es donde reside el valor del trabajo de Josh y de otros “destructores de burdeles”.

Josh acude a los locales. Se comporta como un cliente más. Como tal, solicita favores sexuales de las mujeres que participan. Luego debe redactar informes de unas tres páginas de extensión en los que proporciona a las autoridades detalles muy gráficos sobre los servicios que ofrecen los locales.

En estos informes se incluyen fechas, horas, personas, lugares… y se responde a las preguntas quién, qué, cuándo, dónde y en qué cantidad. “Es un documento que se utilizará en los juicios contra estos locales, por lo que tiene que ser muy detallado y muy preciso. No es algo que se pueda resolver en un par de minutos”, explicaba Josh.

Tras múltiples experiencias, Josh ha llegado a una conclusión: la mayoría de salones de masajes esconden burdeles encubiertos.

“Durante mi experiencia como perseguidor de burdeles solo ha habido tres locales en los que he entrado y no me han ofrecido servicios sexuales en algún momento del tratamiento”.

Josh y el resto de destructores de burdeles pertenecen a la empresa de investigación privada Lyonswood. El director gerente de la empresa, Lachlan Jarvis, explica cómo es el perfil de estos investigadores sexuales. “Preferimos gente soltera y, obviamente, dispuesta a llegar a tener sexo con prostitutas”, declaraba a news.com.au. Lyonswood cree que este trabajo es una manera más de luchar contra el tráfico sexual.

“Estos lugares están operando de manera ilegal y mueven bastante dinero. Eso era lo que más me preocupaba cuando fui a declarar al juzgado por primera vez, ya que quizás el crimen organizado tenía algo que ver. Nadie lo sabe”, explicaba Josh.

Sin embargo, Josh se muestra contento con su trabajo y considera que es muy afortunado por tener un horario bastante flexible. “ No es el típico trabajo de nueve a cinco y de lunes a viernes. No hay limitaciones de horario y nunca me he sentido amenazado o preocupado por mi seguridad, asgura,

Parece que alguien ha encontrado el trabajo ¿perfecto?

 

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El plan de Colau para regular la prostitución voluntaria levanta una ola de críticas

El plan de Colau para regular la prostitución voluntaria levanta una ola de críticas

La FAVB y alcaldesas metropolitanas consideran que “frivoliza” la actividad y le exigen que “reconsidere” su postura

El plan de Colau para regular la prostitución voluntaria levanta una ola de críticas

JULIO CARBÓ

Dos prostitutas rumanas, en la calle de Sant Pau, en Ciutat Vella.

ROSA MARI SANZ

¿Abolir o regular la prostitución? Periódicamente se abre este debate a nivel social y político sin que acabe derivando en cambios significativos. De nuevo, tras la aprobación en diciembre de la puesta en marcha de un plan que dote a Barcelona de unmarco normativo municipal para la prostitución voluntaria y que elimine las multas a las mujeres, han salido voces a favor y contrarias a esta proposición que planteó Ciutadans y se aprobó con el ‘sí’ de Barcelona en Comú (BC), ERC y la CUP. Entre estas últimas, las más sonoras han llegado en forma de manifiesto: el que han suscrito las alcaldesas de Santa Coloma de Gramenet,Núria Parlón (PSC); L’Hospitalet, Núria Marín (PSC); Sant Boi,Lluïsa Moret (PSC), y Sant Cugat del Vallès, Mercè Conesa (CiU), para pedir a su homóloga Ada Colau (BC) que “reconsidere” su posición y refuerce las medidas para erradicar la prostitución de las calles. Tras esta iniciativa están también las entidades Moviment Democràtic de Dones y Xarxa de Municipis Lliures de Tràfic de Dones i Nenes. “Reglamentar la prostitución […] supone asumir que es una alternativa ‘laboral’ aceptable para las mujeres pobres”, denuncian.

El proyecto municipal, todavía en fase de estudio y de debate, no contempla de momento ninguna medida concreta al respecto de la regulación de la prostitución no sujeta a explotación sexual o tráfico de personas, precisa la concejala de Ciclo de la Vida, Feminismos y LGTBI, Laura Pérez. De hecho, matiza, un ayuntamiento no tiene competencias para regular esta práctica otorgando derechos laborales, ni tampoco para abolirla. Compete a la Generalitat, que aprobó en el 2002 un decreto que regula los locales donde se ejerce la prostitución, a los que fija un horario de apertura y cierre, así como una batería de condiciones sanitarias.

Lo que sí puede hacer el consistorio es introducir cambios normativos para legalizar ‘meublés’ en los que las prostitutas ejerzan de manera voluntaria y en buenas condiciones de seguridad e higiene, y donde se realicen inspecciones periódicas, una medida, reconoce Pérez, que aunque se contempla no está ni mucho menos decidida.

El consistorio puede introducir cambiosnormativos para legalizar meublés en los que las prostitutas ejerzan de manera voluntaria y en buenas condiciones de seguridad e higiene

“No soy ni abolicionista ni regulacionista. Lo que tenemos es la obligación de mejorar las condiciones de vida de las mujeres que ejercen la prostitución, de respetar sus decisiones y ofrecerles alternativas y ayudas para la formación e inserción. En definitiva, hemos de defender sus derechos como los de cualquier persona”, defiende la concejala. E insiste en que Barcelona, y todos los gobiernos, “deben tener políticas firmes contra la trata y el tráfico, pero nunca a costa de los derechos de las mujeres”.

MESA DE TRABAJO

Otra de las medidas que se debatirá en la mesa de trabajo, a la que acudirán representantes del colectivo, es reformar los proyectos para que garanticen a todas las mujeres que quieran salir de la prostitución itinerarios de empleo no estigmatizadores, “y que realmente permitan un cambio cuando así lo decidan”. Pero lo primero, insiste la concejala, es dejar de multarlas en base a unaordenanza del civismo que se está revisando.

Ese cambio podría implicar también el dejar de sancionar a los clientes, prosigue Pérez, “para asegurar un marco que no persiga a las prostitutas”. La marcha atrás de las sanciones es algo que lleva años reclamando la síndica en funciones de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, quien se muestra de acuerdo con la propuesta del ayuntamiento de crear un nuevo marco normativo.

En la otra cara de la moneda está la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB). Aunque entre esta organización conviven dos sensibilidades, una radicalmente prohibicionista y otra más próxima a la regulación, la federación ha criticado duramente el plan municipal a través de un comunicado en sintonía con el manifiesto firmado por las alcaldesas metropolitanas. Pese a que también se muestra favorable a que la Guardia Urbanadeje de multar a las mujeres, la FAVB es contraria a que se terminen las sanciones a clientes y considera que con el nuevo plan se está trasladando a la opinión pública un mensaje de normalidad por lo que respecta a la compra de servicios sexuales.

“Un ayuntamiento democrático no puede frivolizar con la realidad de la prostitución”, denuncia la FAVB

“Un ayuntamiento democrático no puede frivolizar con la realidad de la prostitución“, ha denunciado la FAVB, que considera “muy difícil promover políticas de igualdad si aceptamos la existencia legítima, en nuestra ciudad, de una reserva de mujeres exclusivamente destinadas a satisfacer los caprichos de los hombres”. En la misma nota, los vecinos consideran que el consistorio cuenta solo con la opinión del colectivo Prostitutas Indignadas, que aboga por la regulación, mientras silencia a mujeres “chinas, nigerianas, rumanas… el grueso de las mujeres prostituidas”, y exigen al consistorio “coraje para mirar la realidad cara a cara y no contentarse con soluciones fáciles”.

RESPUESTA DEL COLECTIVO

Si la propuesta del Ayuntamiento de Barcelona ha tenido esta dura respuesta por parte de la FAVB, las prostitutas tampoco se han quedado calladas ante el manifiesto contra el plan. Así, la plataforma Prostitutas Indignadas ha reclamado “responsabilidades por la violencia hacia las trabajadoras sexuales” que aseguran que han ejercido durante 10 años los gobiernos de CiU y PSC en Barcelona. La reclamación va dirigida precisamente al grupo de alcaldesas metropolitanas.

SIN LEY

  • Actividad alegal La prostitución es una actividad alegal, porque no está regulada ni prohibida por ley. Lo que sí está prohibido es el proxenetismo (lucrarse con la explotación sexual de una persona). Solo el Estado tiene competencia para legislar sobre el sexo de pago.
  • Prostíbulos La regulación de los locales donde se ejerce esta actividad alegal es competencia de la Generalitat, que promulgó una ley para regular los requisitos de higiene y seguridad de los locales de espectáculos con salas anexas.
  • Ordenanzas Los ayuntamientos pueden prohibir el ofrecimiento o la solicitud de servicios sexuales en la vía pública mediante ordenazas de civismo, mientras que la Generalitat modificó la ley de carreteras para multar a meretrices y clientes por poner en riesgo la seguridad vial.

‘No somos carne de vuestras campaña, somos mujeres con derechos’ es el título de la réplica de Prostitutas Indignadas. La plataforma subraya que no pide al gobierno de Colau “una nueva regulación de ámbito municipal”, sino “generar políticas que garanticen los derechos de todas las mujeres que ejercen la prostitución y que contrarresten las vulneraciones y las violencias que han supuesto las políticas previas”.

Además del PSC y de CiU, votó en contra de la normativa el PP. La portavoz popular Àngels Esteller ha reiterado este lunes la posición de su grupo afirmando que las medidas para acabar con la prostitución deben ser “hacer cumplir la ordenanza de convivencia que prohíbeofrecer y prestar servicios sexuales en la calle”. En este sentido, la concejala ha destacado que antes de hacer propuestas de este tipo se han de tener en cuenta las consecuencias de la prostitución y cómo se degradan los barrios que la sufren provocando problemas de convivencia. Por ello, ha propuesto reforzar la presencia policial y perseguir las mafias que explotan a estas mujeres.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/polemica-regulacion-prostitucion-barcelona-colau-5008179

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La familia de Robador

Las prostitutas del Raval trabajan en cooperativa y exigen “el derecho y la dignidad de ser putas”

“Nosotras decididimos nuestras vidas y elegimos a qué nos queremos dedicar”, se defienden

La familia de Robador

ALBERT BERTRAN

Dos prostitutas, en la calle de Robador, este martes.

CARLOS MÁRQUEZ DANIEL

Subieron al piso y mientras ella colgaba el bolso, él cayó desplomado. Escuchó el estruendoso pum y se giró pasmada. Yacía en el suelo. Tieso. Entre varias compañeras lo colocaron sobre la cama y llamaron a una ambulancia, pero los servicios médicos solo pudieron certificar su muerte. Era cliente suyo desde hacía ocho años, siempre los viernes, así que ella, porque el roce hace el cariño, se vino abajo. “No llore, porque ni se llama Juan ni está viudo”, le dijeron los Mossos, que pasaron por el trance de notificar a la familia el contexto del deceso. Ahora recuerda aquel episodio con sorna: “Todo el mundo cuenta mentiras…”. La historia del falso viudo que cuenta Janet es uno más de los relatos de Robador, la calle del Raval donde laprostitución se hace carne cada día, durante todo el día.

En la charla están también Paula, Maria José y Ana; todas putas y a mucha honra. Llevan más de 20 años en la calle y no vienen a reivindicarse ni a pedir respeto ni a hacerse las víctimas. “Nosotrasdecidimos nuestras propias vidas y elegimos a qué nos queremos dedicar”. Responden así al debate más político que social sobre la denominada profesión más antigua del mundo. La polémica les resulta “oportunista e interesada“; tanto, que dedican más tiempo a las anécdotas y al recuerdo que a la defensa de unos derechos que no permiten que nadie les discuta.

“TERMINA LA CERVEZA Y VAMOS”

Robador es un pequeño continente dentro del planeta Raval. Cuatro bares, locutorios, un par de supermercados y una quincena de prostitutas. A pocos metros, una zona infantil, separada por un edificio de protección oficial con todos los bajos en alquiler. “Esta esuna pequeña familia, todos nos conocemos”, aporta Paula. Bastan un par de días para darse cuenta. El del bar Filmax bromea con una joven latinoamericana; el chico que sirve la terraza del Indiana Gate charla con una dama que apoya su hombro en la persiana. “Venga, Antonio, termina la cerveza y nos vamos”, le dice una de ellas a un chico que bebe en la Bodega d’en Ruben. Ella le busca. Él remolonea. “Vale que estés trabajando, ¿pero no tienes tiempo para follar?”, le dice una prostituta rusa a un joven que pasa por ahí en horario laboral. Sonríe, descolocado.

Ana es brasileña y tiene 55 años. “Soy puta desde los 14 y si volviera a nacer, haría lo mismo”. Estremece la seguridad con la que tanto ella como sus compañeras hablan de su rutina. Disponen de tres o cuatro pisos en Robador para realizar los servicios, por los que cobran entre 20 y 25 euros. Son viviendas convertidas en prostíbulos ilegales, por eso no concretan el número ni permiten visitarlos si no es para un servicio. Junto al resto de mujeres que ejercen en este enclave de Ciutat Vella, forman una especie de cooperativa. “Nosotras nos encargamos de todo”, detalla Paula. Pagan unos cinco euros a la compañera que cada mes abona el alquiler. Si un día una de ellas no trabaja, se puede dedicar a la limpieza. Y así van pasando los días. Janet lo resume así: “Somos como los barcos de pescadores: salimos con nuestra barca y tiramos las redes en busca de pescado”.

Cuenta María José que el lunes la Guardia Urbana precintó el piso en el que vivía desde 1999. Era una de las viviendas de Robador que las prostitutas usaban para sus labores, y esa es la razón argumentada por la policía para echar el cerrojo. Lo más probable es que al propietario le caiga una buena sanción. Ella se encontró los muebles en la calle y ahora se arregla de aquí para allá, en casas de amigas. Por suerte, todas viven en la zona.

VÍCTIMAS DE LA GENTRIFICACIÓN

Janet, a la que le cerraron dos pisos pequeños el año pasado, habla de “manipulación” y pone sobre la mesa un concepto muy vinculado al distrito más canalla de Barcelona, la gentrificación, esto es, la transformación urbana que desplaza a la población local para dejar sitio a otra de mayor nivel adquisitivo. En resumen: “Los lateros, los manteros, las putas…, nos quieren fuera porque molestamos a laBarcelona clasista“. “No somos un problema -sostiene Janet-, somos una realidad de la sociedad, y ni por ética ni por estética se nos puede dejar de lado”.

Preguntadas sobre sus familias, sobre si saben a qué se dedican, expresan cierto malestar. Janet tiene dos hijos y no saben nada. María José tiene uno, de 32 años, que es consciente de la actividad de su madre desde los 12. “Estuvo una semana durmiendo conmigo y diciendo ‘mamá, tú no’, pero al final lo entendió”. “¿Pero por qué tenemos que dar explicaciones?”, se queja Paula. “Lo único que deben saber es que llegamos a fin de mes, no si follo o dejo de follar”, exclama Janet. Coinciden en que nadie entra en esto por afición, sino “por urgencia económica”, pero hoy se ha convertido en su sustento, paga carreras universitarias y les permite vivir con dignidad. Y dignidad es precisamente, y quizás lo único, que reivindican. “La dignidad y el derecho de ser putas”.

VECINOS CONTRARIADOS

¿Y los vecinos? En el parque infantil, una pareja joven que vive en Hospital quita hierro al asunto. “Es como irse a Vallvidrera y quejarse de los jabalís. Si vienes a vivir aquí, debes adaptarte a lo que hay”. Son de mente abierta. No lo es tanto un matrimonio chino que reside cerca por cuestiones de trabajo. Tardaron algunos días en caer en la cuenta de que aquellas mujeres eran prostitutas. No se piensan ir, pero no, no les hace ninguna gracia. Paula, Janet, Ana y María José dicen que la relación con los vecinos de los edificios donde ejercen es “muy buena”, y que ellas se encargan de todos los gastos de la comunidad, incluida la limpieza de la escalera. En algunos balcones, sin embargo, carteles que simulan que la vivienda está en venta exhiben un evidente malestar. “Razón: ayuntamiento de Barcelona”, rezan los letreros, con toda la intención.

Sobre la trata de mujeres, explican que es una lacra que no es habitual en la calle. “Eso es más de los clubs, que sí son legales. Nosotros estamos fuera de la ley y somos libres, pero los locales con licencia tienen chicas obligadas a prostituirse y aquí no pasa nada. ¿Por qué la toman con nosotras?”.

Se marchan. Janet y Ana comparten una duda. ¿Qué habrá sido del señor Francisco? Es un hombre de 89 años que ha dejado de venir. “Quizás se haya muerto”, coinciden. A pesar de su avanzada edad, todavía tenía cuerpo para repetir dos y tres veces en un solo día. Es otra de las historias de Robador.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/las-prostitutas-calle-robador-forman-involuntaria-cooperativa-para-poder-trabajar-5011873

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Revelamos la lista de prostíbulos que se reparte a los chóferes del MWC

  • Cómo funciona y cuánto crece el negocio durante la semana del congreso más importante de Barcelona

Revelamos la lista de prostíbulos que se reparte a los chóferes del MWC

Los clubs de alterne más visitados durante el Mobile World Congress se concentran en la zona alta de Barcelona (Otras Fuentes)

El desembarco de más de 95.000 asistentes en el Mobile World Congress (MWC) en Barcelona revoluciona el comercio en Barcelona. Lejos de los problemas del transporte público, los clientes importantes viajan en coche privado, con chófer y servicio personalizado 24 horas.

Al menos 500 furgonetas con cristales tintados y de matrícula alemana circulan estos días por las calles de la ciudad condal. Las empresas BDRIVEN, MCPlaza y Creagroup contratan a jóvenes conductores para que acompañen a sus clientes del hotel a la feria, de la feria al ocio y del ocio al hotel.

La mayor parte del tiempo, los chóferes esperan. Durante el día matan las horas en la inmediaciones de la Fira de Gran Via. Al caer la tarde abandonan el lugar para esperar de nuevo. Esta vez es en los chaflanes de l’Eixample de la ciudad condal donde el ocio está servido. Restaurantes, bares, clubs, pisos y salas de masajes se frotan las manos ante la perspectiva de hacer el agosto.

Para ofrecer un servicio más completo las compañías de alquiler de coches dotan a los conductores de un listado de lugares donde ir si el cliente exige comida, fiesta … o sexo.

El chófer elige el sito, y ahí es donde entran en juego las comisiones. Los restaurantes, por ejemplo, “acostumbran a compensar con un 10% o un 15% de lo que se gaste el cliente, si el importe supera los 150 euros”, afirma un conductor que lleva dos años trabajando para el MWC y que prefiere mantener el anonimato.

Lista de prostíbulos, provista por la empresa BDRIVEN (se han borrado las direcciones y teléfonos de los locales)
Lista de prostíbulos, provista por la empresa BDRIVEN (se han borrado las direcciones y teléfonos de los locales)

El aumento de la demanda

Descuelga el teléfono: “Sí, soy yo, la Madame de Paseo de Gracia”. Sin tapujos explica que la demanda de sexo pagado aumenta durante la celebración del Mobile World Congress y, que para cubrirla, vienen chicas de toda España.

Reconoce que se abonan comisiones a los conductores que traen clientes, pero insiste que ella no entra en esa práctica. Los chóferes que la han tratado no ofrecen la misma versión. Pueden llegar a llevarse, según explican, “entre 500 y 600 euros por un cliente que pagará 4.500 por una noche”.

Son casos excepcionales. Lo habitual, cuentan los chóferes, es recibir 50 euros por cliente, tarifa que manejan locales como la sala Bacarrá. En total hay casi 30 establecimientos, entre clubs y salas de masajes. Todos se concentran en la zona alta de Barcelona: en l’Esquerra de l’Eixample, Sant Gervasi y Les Corts.

Localización de los clubs de alterne, proveídos en una lista a los chóferes del Mobile World Congress
Localización de los clubs de alterne, proveídos en una lista a los chóferes del Mobile World Congress

El beneficio desigual de la prostitución

Los lugares de alterne incluidos en esta lista configuran el top 20 de los más conocidos, explica Clarissa Velocci, de la Asociación de Defensa de las Trabajadoras Sexuales (Genera). Se trata de pisos pequeños – algunos disponen también de local- que las prostitutas utilizan como espacio para ejercer la prostitución.

La empresa Apricots, propietaria de tres locales en Barcelona explica que no mantienen ninguna relación de control sobre las chicas y que “entran y salen libremente del local”. Velocci, sin embargo, asegura que en este tipo de pisos las condiciones de las mujeres siempre son más vulnerables.

Los negocios de la lista representan una parte muy pequeña del total
CLARISSA VELOCCI

Representante de Genera

Aunque no existen datos oficiales, los negocios listados “representan una parte muy pequeña del total”; existen modelos más autónomos de gestión, donde se pueden autoorganizar.

El problema es que, “por norma general, las prostitutas que trabajan para terceros pierden un elevado porcentaje de cada servicio”, explica Paula Vip, representante de la Asociación de Profesionales del Sexo (Aprosex).

Consumo de sexo femenino

En un congreso donde el 90% de los ponentes son hombres, el perfil que asiste a estos clubs de alterne es de “hombres ejecutivos”. El sexo se compra como un complemento más al ir a tomar la copa. Incluso, explica Paula Vip (Aprosex), muchos pisos habilitan salas para responder a este tipo de demanda.

Más allá de la estacionalidad del evento, la empresa Apricot subraya que “hay clientes de todos los bolsillos y trabajos” e incluso, aunque de forma menor, las mujeres también compran sexo pagado. En este sentido, Paula Vip explica que “acostumbran a ser mujeres ejecutivas y que por norma general piden servicios femeninos, en vez de masculinos”.

Durante la celebración de convenciones de este tipo, el consumo de sexo pagado es “básicamente un ritual social .

http://www.lavanguardia.com/vangdata/20160223/302378899718/prostitucion-mwc-mobile-world-congress.html

 

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El negocio del sexo, uno de los principales beneficiados durante el Mobile World Congress

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Abigail Armengol Paredes

Ferias como el MWC impactan favorablemente sobre los sectores de la hostelería y la restauración, pero también sobre el negocio del sexo y la prostitución. La demanda de los servicios sexuales aumenta considerablemente antes y mientras dura el congreso y es por eso que vienen mujeres del resto del estado y de Europa para trabajar en los prostíbulos de la ciudad.

Poco antes de que comenzara el Mobile World Congress el club de alterne Apricot retiró, a petición de los organizadores del congreso, una valla publicitaria que el local tiene en la Gran Vía, junto a la Feria. El salón de telefonía móvil pretendía así evitar que su imagen se asocie a la prostitución, pero es un hecho que se trata del congreso que más actividad genera alrededor del negocio del sexo. El jefe de comunicación del club Apricot, Eladi Bonastre, confirma que es el evento que más clientes aporta en su local. Explica que la mayoría de los participantes de la feria son hombres de más de 40 años y quese trata de un perfil muy proclive a esta actividad . También asegura que desde principios de febrero mujeres de diferentes procedencias (Sudamérica, este de Europa y España, sobre todo) han acudido a este club para ofrecer sus servicios. Bonastre dice que saben que estos días la ciudad se llena de hombres extranjeros y ven la oportunidad de conseguir un sobresueldo .

En el Club Breston, afirman que aunque la afluencia de clientes aumenta estos días, la facturación ha bajado. En José, propietario del local, explica que hace cuatro años la recaudación durante las ferias y especialmente con el Mobile World Congress era muy superior, pero que la crisis y el aumento del público asiático han contribuido a su reducción. Cada vez hay más marcas provenientes de Asia, y este público, dice José, gasta poco y reclama menos servicios sexuales que los americanos o los ingleses.

El responsable del Club Breston cree que hay que cuidar la clientela de siempre que quede contenta y acabe volviendo. De esto también es partidaria Paula, escort de lujo desde hace 10 años que optó por dedicarse a ello cuando pasaba por dificultades económicas. Esta trabajadora sexual explica que estos días toda la ciudad y especialmente el sector de la prostitución se convulsionan. Con todo, asegura que quienes hacen negocio son los empresarios propietarios de clubes de contacto y prostíbulos más que las prostitutas, que trabajan de forma independiente en un piso o van a los hoteles a ofrecer sus servicios. Paula también es representante de ‘Aprosex, la Asociación de Profesionales del Sexo, que lucha por dignificar la profesión, regularizar y poner fin a la explotación laboral.

En el otro extremo encontramos abolicionistas como la abogada Montse Fernández, que afirma que la prostitución es un negocio del que se obtienen los mismos beneficios que el de la droga o el del armamento. En Cataluña y según datos de 2014 de los Mossos, esta actividad mueve alrededor de unos 7.000.000 euros anuales.  Fernández asegura que entre un 96 y un 98% de los casos se trata de mujeres -a veces menores- con pocos recursos económicos y víctimas de explotación. Esta abogada dice que parte de la solución en ámbito local es que los municipios se adhieran a la Red de Ciudades Libres de Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños Destinados a la Prostitución. Santa Coloma es la primera ciudad catalana que a principios de febrero se adhirió. Esto se traduce en que el Ayuntamiento pondrá en marcha campañas de sensibilización y exigirá al gobierno central y la Generalitat la persecución del tráfico de personas y la penalización de los clientes.

http://www.btv.cat/btvnoticies/2016/02/23/el-negoci-del-sexe-un-dels-principals-beneficiats-durant-el-mobile-world-congress/

El negoci del sexe, un dels principals beneficiats durant el Mobile World Congress

Fires com el MWC impacten favorablement sobre els sectors de l’hostaleria i la restauració, però també sobre el negoci del sexe i la prostitució. La demanda dels serveis sexuals augmenta considerablement abans i mentre dura el congrés i és per això que vénen dones de la resta de l’estat i d’Europa per treballar als prostíbuls de la ciutat.

Poc abans que comencés el Mobile World Congress el club de contactes Apricots va retirar, a petició dels organitzadors del congrés, una tanca publicitària que el local té a la Gran Via, a tocar de la Fira. El saló de telefonia mòbil pretenia així evitar que la seva imatge s’associï a la prostitució, però és un fet que es tracta del congrés que més activitat genera al voltant del negoci del sexe. El cap de comunicació del club Apricots, Eladi Bonastre, confirma que és l’esdeveniment que més clients aporta al seu local. Explica que la majoria dels participants de la fira són homes de més de 40 anys i que es tracta d’un perfil molt procliu a aquesta activitat. També assegura que des de principis de febrer dones de diferents procedències (Sud-amèrica, est d’Europa i Espanya, sobretot) han acudit a aquest club per oferir els seus serveis. Bonastre diu que saben que aquests dies la ciutat s’omple d’homes estrangers i veuen l’oportunitat d’aconseguir un sobresou.

Al Club Breston, afirmen que tot i que l’afluència de clients augmenta aquests dies, la facturació ha baixat. En José, propietari del local, explica que fa quatre anys la recaptació durant les fires i especialment amb el Mobile World Congress era molt superior, però que la crisi i l’augment del públic asiàtic han contribuit a la seva reducció. Cada cop hi ha més marques provinents d’Àsia, i aquest públic, diu en José, gasta poc i reclama menys serveis sexuals que els americans o els anglesos.

El responsable del Club Breston creu que cal cuidar la clientela de sempre perquè quedi contenta i acabi tornant. D’això també n’és partidària la Paula, escort de luxe des de fa 10 anys que va optar per dedicar-s’hi quan passava per dificultats econòmiques. Aquesta treballadora sexual explica que aquests dies tota la ciutat i especialment el sector de la prostitució es convulsionen. Amb tot, assegura que els qui fan negoci són els empresaris propietaris de clubs de contacte i prostíbuls més que no pas les prostitutes, que treballen de forma independent en un pis o van als hotels a oferir els seus serveis.La Paula també és representant d’Aprosex, l’Associació de Professionals del Sexe, que lluita per dignificar la professió, regularitzar-la i posar fi a l’explotació laboral.

A l’altre extrem trobem abolicionistes com l’advocada Montse Fernández, que afirma que la prostitució és un negoci del qual s’obtenen els mateixos beneficis que el de la droga o el de l’armament. A Catalunya i segons dades de 2014 dels Mossos d’Esquadra, aquesta activitat mou al voltant d’uns 7.000.000 euros anuals. Fernández assegura que entre un 96 i un 98 % dels casos es tracta de dones -de vegades menors-  amb pocs recursos econòmics i víctimes d’explotació. Aquesta advocada diu que part de la solució en àmbit local és que els municipis s’adhereixin a la Xarxa de Ciutats Lliures de Tràfic de Dones, Nenes i Nens Destinats a la Prostitució. Santa Coloma de Gramenet és la primera ciutat catalana que a principis de febrer s’hi va adherir. Això es tradueix que l’Ajuntament engegarà campanyes de sensibilització i exigirà al govern central i la Generalitat la persecució del tràfic de persones i la penalització dels clients.

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Alemania obligará a usar preservativo en los burdeles

La nueva ley que regulará la prostitución en Alemania parece, al fin, encarrilada. El gobierno de coalición CDU-SPD se ha puesto de acuerdo para reformar la antigua norma en aspectos clave, como la inclusión de asesoramiento y orientación a las trabajadoras del sexo o la obligación del uso del preservativo en los prostíbulos.

La ministra de Familia, la socialdemócrata Manuela Schwesig, aplaudió el acuerdo y añadió que espera tener el borrador de ley listo para marzo. “Por fin, la prostitución será regulada, y esto servirá para proteger a las mujeres y los hombres que trabajan en ella”, declaró Schwesig.

En la nueva regulación se contempla, entre otras medidas, un examen para certificar un mínimo de calidad y confianza en los burdeles, así como una serie de requisitos para sus propietarios, que no podrán tener antecedentes penales. Los regentes de prostíbulos que no cuenten con los permisos o que empleen a más prostitutas de lo reglamentado serán sancionados. No usar condón en las relaciones sexuales será también objeto de elevadas multas. Las trabajadoras del sexo deberán además apuntarse a gremios para poder ejercer su trabajo, tanto a nivel regional como federal.

Tanto el Partido Socialdemócrata (SPD) como la Unión Democristiana (CDU) se mostraron satisfechos por haber solventado las diferencias que los separaban del acuerdo. “Luchamos para erradicar la prostitución forzada, así como para frenar a los proxenetas y traficantes de personas que se lucran del negocio del sexo”, declaró el portavoz de políticas de la mujer de la CDU, Marcus Weinberg. El partido de la oposición Los Verdes criticó por su parte la obligación de las prostitutas de darse de alta para ejercer de forma legal.

Se espera que la nueva ley entre en vigor en 2017. La norma actual, aprobada en 2001 por la colación SPD-Los Verdes, consta como demasiado laxa a ojos de la conservadora CDU. Ahora, en consenso con los socialdemócratas, se disponen a emprender una reforma que, según su tesis, fortalecerá la posición de las mujeres que ofrecen su cuerpo a cambio de dinero.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/02/03/56b222c346163f683e8b46cc.html

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