Las trabajadoras sexuales que venden el acceso a sus vidas privadas a través de las redes sociales

Se están dando cuenta que interesan tanto sus salidas a comprar alimentos y sus chistes malos, como sus cuerpos

BORROSA LA LÍNEA DIVISORIA ENTRE AQUELLOS CON QUIENES TENEMOS UNA RELACIÓN VERDADERA Y AQUELLOS QUE NO
Chris Stokel-Walker
Las redes sociales solo son el mercado más reciente en el que se venden y se compran favores sexuales.
 

Como cualquiera que ejerza la profesión más vieja del mundo, Cortana Blue vende intimidad.

Lo que la hace diferente es que ella utiliza las redes sociales para establecer esa conexión personal con sus clientes. Tan solo en un año ha logrado que 1.000 personas se suscriban a su cuenta en Snapchat.

Internet libera del sentimiento de culpa a quienes buscan pagar por sexo. Pero el campo se está ampliando a otras formas de intimidad.

En esa plataforma sus seguidores no solo pueden verla desnuda a diario, sino que también tienen acceso a su vida cotidiana.

«Puedes chatear conmigo cuando quieras», dice.

Las nuevas generaciones de trabajadoras sexuales online se están dando cuenta que el público está tan interesado en sus salidas a comprar alimentos y en sus chistes malos, como en sus cuerpos al descubierto.

Más que sexo

«Si miras con un microscopio lo que está ocurriendo en la industria del sexo, te darás cuenta de que dice mucho de lo que está pasando en el resto de nuestras relaciones sociales», comenta Teela Sanders, de la Universidad de Leicester, en Reino Unido.

Las redes sociales están haciendo más borrosa la línea divisoria entre aquellos con quienes tenemos una relación verdadera y aquellos que no.

Celebridades como Kim Kardashian y Taylor Swift tienen ejércitos de fieles seguidores atentos a cada nuevo post que colocan en sus cuentas de Instagram.
Pero aplicaciones como Snapchat, que promueven el intercambio de mensajes individuales, pueden hacer sentir algunas relaciones como más personales, e incluso recíprocas.

Las redes proveen a los fans con acceso al contacto íntimo las 24 horas del día.

En opinión de Sanders, quien tiene 15 años investigando la industria del sexo, internet cambió el significado del trabajo sexual.

La fórmula tradicional era intercambiar sexo por dinero, pero ahora existen diversos niveles de interacción sexual -desde contacto físico hasta interacción a través de una pantalla- lo cual atrae a personas que anteriormente no se hubiesen atrevido a adentrarse en este mundo.

La simple transmisión de personas desnudas con una cámara conectada a la computadora (webcamming) surgió poco después del advenimiento mismo de la red.

El «cibersexo» (transmisión de actos sexuales vía online) despegó en la década de los 90, gracias a su inmediatez, pero también por su interacción básica entre el emisor y la audiencia.

Sanders resalta que, a través de estas plataformas, la interacción se hizo psicológicamente más fácil para las personas, porque al no tener el contacto físico sentían que no están haciendo nada malo, que no afectaban sus relaciones «verdaderas».

Sexo y las redes sociales

La industria del sexo se ha adaptado rápidamente al cambio en los hábitos de sus consumidores, incluyendo las redes sociales.
Momoka Koizumi es una trabajadora sexual que forma parte de los 150 millones de usuarios que dice tener Snapchat, una aplicación donde las personas intercambian fotos y videos por tiempo específico.

La joven de 23 años se convirtió en camgirl (una modelo que a diario se muestra desnuda a través de las redes sociales), cuando comenzó a estudiar en la universidad.

En ese entonces realizaba trabajos de medio tiempo que no le gustaban, hasta que su prometido le sugirió que se dedicara a ser modelo en internet.

Para emprender su nuevo trabajo Momoka comprendió que debía analizar muy bien el mercado, y contar con una presencia en redes sociales.

Algunos creen que somos permanentemente conscientes de nuestra imagen online, así que nunca revelamos nuestros verdadero ser.

«Revisé una docena de perfiles de exitosas camgirls y descubrí que todas tenían una cuenta en Snapchat».

Estas modelos de internet venden el acceso a sus cuentas privadas en Snapchat, donde el seguidor podrá observar contenido sexual y no sexual. Al menos 10% de los ingresos de Koizumi provienen de su cuenta en Snapchat.

De la misma manera que muchas personas contratan los servicios de una prostituta porque desean compañía tanto como sexo, las personas que se suscriben a las cuentas de modelos en Snapchat buscan algo más que gratificación sexual.
Esta aplicación les permite contacto permanente con sus chicas favoritas. Kiozumi ofrece acceso de por vida a su cuenta personal por US$45.

De los 10 contenidos diarios que comparte en su red, solo la mitad tiene material explícito.

No es tan fácil

En palabras de Grant Blank, del Instituto de Internet de Oxford, Snapchat probablemente ofrece una conexión más personal que la vía tradicional por medio de una cámara de computadora.

Pero no es tan simple como suena.

Koizumi explica que para mantener una agenda que le permita producir contenido del show y tener dos días libres a la semana tiene que actuar como si se tratara de un trabajo a tiempo completo, porque actualizar las redes sociales no permite descanso o que te ausentes porque te sientas enferma.

«Desde que abrí la cuenta creo que no ha pasado un día sin que haya colocado un post», señala.

Blue también pasa largas jornadas trabajando.

«Paso buena parte de mi día en Snapchat. Si no estoy colocando fotos o videos, estoy contestando los mensajes de mis seguidores, lo cual puede exigir bastante tiempo», advierte.
Snapchat es la plataforma donde Blue vende más suscripciones, pero también utiliza Kik, otro servicio instantáneo de mensajería, e incluso su teléfono.

Trabajo rentable, pero ¿legal?

El éxito de estas trabajadoras sexuales en Internet ha sido tal, que ha despertado el interés de intermediarios, firmas administradoras que ofrecen servicios gerenciales para todos aquellos que se quieran dedicar a este negocio.

Una de estas compañías se llama SeeSnaps, ubicada en Reino Unido, la cual cuenta en su portafolio de clientes a unas 40 modelos que venden -desde la página de la empresa- acceso a sus cuentas en Snapchat.

SeeSnaps se queda con 20% del monto de la suscripción por la cuenta de la modelo, lo cual puede representar entre US$19,99 a US$37.

Vender acceso a cuentas de Snapchat sin la autorización escrita de esta compañía es técnicamente una violación de los términos de servicio de esta red social. Transmitir contenido pornográfico también lo es.

BBC Future le preguntó a Snap qué opinaba al respecto, y un vocero de la empresa se limitó a proporcionar unos enlaces a los lineamientos y términos de servicios que rigen a las comunidades vinculadas con la aplicación.

Ahí se establece que la cuenta puede ser eliminada si se determina que hubo una infracción de esos términos de uso.

La cuenta en Snapchat de Blue ha sido reportada y eliminada dos veces desde que la abrió en enero del 2015.

De hecho, muchas modelos consultadas para elaborar este artículo optaron por no participar, a fin de no despertar el interés de supervisores y autoridades que condujeran al cierre de sus cuentas.
A pesar de esto, trabajar al margen de la ley no es un tema desconocido para estas modelos, y muchas afirman que las autoridades deberían considerar que al no haber contacto físico, es una manera segura y sana en la que las trabajadoras sexuales pueden hacer dinero.

El futuro

Ya nada es inusual cuando hablamos de tener relaciones íntimas a través de la red.

Daniel Miller, de la Universidad de Londres, ha estudiado el impacto de las transmisiones a través de internet en las relaciones humanas, asumiendo que la interacción con otra persona utilizando una cámara de video puede ser tan íntima como un contacto cara a cara, o incluso más.

«Es totalmente posible que Snapchat permita cierta forma de intimidad que otros formatos no ofrecen», advierte Miller.

En opinión de Blue, el sentido de intimidad es bidireccional.

«Disfruto el tener una conexión privada con uno de mis fanáticos, que nadie más puede ver o tener», explica.

A ella le gusta saber qué está haciendo la personada que está conectada del otrolado, cuál es su apariencia física, en qué pasa el tiempo.

«Realmente me gusta que mis seguidores sepan que estoy aquí para ellos si quieren hablar de lo que pasó en sus días, o si me quieren enviar memes, o hablar sobre videojuegos o gatos».

http://www.periodistadigital.com/america/sociedad/2017/01/05/las-trabajadoras-sexuales-que-venden-el-acceso-a-sus-vidas-privadas-a-traves-de-las-redes-sociales.shtml

 
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Un inspector jefe de la Policía intimida a las mujeres en prostitución en un polígono industrial de Madrid

“Te jodes, te voy a multar para que empieces bien el día de trabajo” es uno de los insultos que el llamado ‘Comisario’ pronuncia en el polígono Marconi de Villaverde desde 2013.

Polígono industrial Marconi, Villaverde.

Polígono industrial Marconi, Villaverde.

SANDRA RODRÍGUEZ

MADRID.- Las mujeres que ejercen la prostitución en el polígono Marconi de Villaverde (Madrid) aseguran que sufren tratos vejatorios e insultos por parte del inspector jefe del Grupo XI de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), al que conocen como El Comisario, y su compañera policía, perteneciente al mismo organismo.

Diversas ONG dedicadas a proporcionar servicios sociales a las mujeres prostituidas (Médicos del Mundo, Hetaira y Mujeres en Zona de Conflicto, entre otras) han presentado una queja ante la Jefatura Superior de Policía, el Defensor del Pueblo y Delegación de Gobierno, con el fin de que se tomen medidas para erradicar la vulneración de los derechos de estas mujeres.

“Te jodes, te voy a multar para que empieces bien el día de trabajo”, “no vamos a parar hasta echaros de aquí” o comentarios tránsfobos llenan las calles del polígono Marconi de Villaverde, donde muchas mujeres son prostituidas. Las asociaciones de prostitución aseguran que muchas de ellas, la mayoría identificadas como víctimas potenciales de trata, “sienten miedo, se encuentran desprotegidas y temen represalias” ante estos hechos.

Los abusos policiales que declaran las mujeres se producen desde 2013, pero aseguran que se han incrementado este último año, a raíz de la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana. Esta norma incluye dos maneras de multar a las mujeres prostituidas: por el art. 37.5 (exhibicionismo obsceno) y por el art. 36.6 (desobediencia a la autoridad). Ésta última es la razón más frecuente de las multas en Villaverde.

Las organizaciones que operan en las calles del polígono ofreciendo asistencia sanitaria y servicios sociales a las mujeres aseguran que el llamado Comisario y su compañera, conocida como María, “deberían dedicarse a identificar y perseguir la trata, pero las mujeres no pueden confiar en ellos” debido al trato vejatorio que emplean con ellas. “Ante todo, son personas que tienen los mismos derechos que el resto”, afirman.

“Cuelga el teléfono o te llevo detenida”

Las mujeres afirman sentirse desprotegidas ante las instituciones. No disponen de pruebas que demuestren que El Comisario comete estos tratos vejatorios, humillaciones, insultos y amenazas hacia las mujeres del polígono para presentar una denuncia formal: “Intentar grabar las actuaciones del inspector es peligroso, cuando nos ve con el teléfono nos dice que o colguemos, o nos detiene”, afirman las mujeres.

El Comisario nos multa sin darnos explicaciones, tras entregar sin oponer resistencia nuestro DNI, y nos devuelve la documentación tirándola al suelo”, afirman varias mujeres de Villaverde. También han recibido amenazas por parte del inspector jefe como “la próxima vez os llevo presas” o incluso “os voy a pegar dos hostias”.

Una de las mujeres asegura que, mientras se encontraba haciendo cola en la comisaría de Aluche para renovar sus papeles, el inspector jefe se acercó a ella y le dijo alzando el tono: “Ya sé de qué te conozco, de trabajar de prostituta en el polígono. Luego iré a multarte a ti y a tus amigas”.

Las multas sin explicaciones son constantes. Una de las víctimas de estos tratos vejatorios por parte del llamado El Comisario asegura que le advirtió que “con tanta multa” no ganaría nada de dinero para comer, y él le respondió: “Estás muy gorda, no necesitas comer tanto”.

Los comentarios racistas y tránsfobos forman parte de su rutina: “Vete a zorrear a tu país”, “a limpiar escaleras”, “ojalá volvieran los tiempos de Franco para quitar a esta gente de aquí” o incidir en si las mujeres transexuales del polígono están operadas o no.

Sin medidas contra la vulneración de derechos

Las ONG dedicadas a ofrecer servicios sociales a las mujeres prostitutas han pedido que se tomen medidas tanto administrativas como penales con el inspector jefe de la Policía, según corresponda, ya que a pesar de las numerosas quejas recibidas por parte de las mujeres prostituidas y de las asociaciones que velan por sus derechos, El Comisario y su compañera conocida como María siguen patrullando por el polígono.

El portavoz de la Jefatura Superior de Policía asegura que, tras “investigaciones internas”, no se han demostrado estos hechos y que “todos los Cuerpos de Seguridad destinados al polígono de Villaverde actúan en consonancia con la ética de la policía”.

“Que se demuestre que estamos en un Estado de Derechos”, recalcan las organizaciones.

http://www.publico.es/sociedad/inspector-jefe-policia-intimida-mujeres.html

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Mónica Oltra: «Hay que respetar a las mujeres que prefieren prostituirse a limpiar pisos»

“Los estereotipos duros en política no sirven para empatizar”/ “Para afrontar el proceso territorial hay que empezar por la financiación”/ “No hace falta un sentimiento independentista cuando es el Estado el que te independiza”.

Mónica Oltra posa para EL ESPAÑOL en Madrid.

Mónica Oltra posa para EL ESPAÑOL en Madrid. Jorge Barreno

MARIANO GASPARET @marianogasparet
JORGE BARRENO
 
 

Mónica Oltra (Neuss, Düsseldorf , 1969) es una de las políticas más brillantes y con más tirón del panorama patrio. La política que representaba a Camps como un forajido del far west y que, con sus camisetas reivindicativas y sus golpes de ingenio y mala uva, hacía trastabillar a Juan Cotino y reír a los periodistas se ha convertido en uno de los iconos más amables de la nueva política, sea lo que sea éste artificio conceptual.

Oltra es astuta, llana y tan amable que resulta afectuosa. Su proyección mediática supera con creces los lindes previsibles a su responsabilidad como vicepresidenta y consejera de Igualdad y Política Inclusiva de la Comunidad Valenciana, lo cual puede ser un indicio de una legítima ambición. De momento, gobierna en coalición con el socialista Ximo Puig, a quien un día de estos terminará de comerse: esto último es un juicio de valor del periodista que la entrevistada niega y regatea.

Hablamos de política, de dependencia, de la socialdemocracia, de su relación con Iglesias y Errejón, de Compromís y Podemos, de la crisis del PSOE, del cambio climático, de la reforma de la Constitución, de la discriminación fiscal de la Comunidad Valenciana, de la regularización de la prostitución y la legalización de la drogas, también de feminismo y de porno. Seduce en la proximidad ideológica e interesa en la divergencia. Cita a EL ESPAÑOL en el mercadillo solidario de la Fundación Blas Méndez Ponce que ayuda a los niños que reciben algún tipo de tratamiento oncológico, con la clara intención de darle visibilidad.

¿Qué es eso de feminizar la política?

Es poner en valor lo que tradicionalmente hemos hecho las mujeres. La sociedad de los cuidados es algo que siempre han hecho las mujeres, hay que feminizar la vida.

¿Dar por sentado que son las mujeres las que cuidan de los demás no es machista?

Los hombres también cuidan pero el 80% del cuidado del hogar recae en las mujeres. Por eso no se valora la sociedad de las cuidados, por eso ha sido un trabajo invisible, porque tradicionalmente lo han hecho las mujeres.

El deseo masculino es muy visual, mientras que el femenino es más oral. A nosotras nos ponen las palabras

¿También hay un porno feminista: qué es eso?

A ver, el deseo de los hombres y el de las mujeres no es igual. La industria del porno está dirigida a los hombres independientemente de su orientación sexual. Ahora se han incorporado a esa industria mujeres y guionistas que ponen el acento en el deseo femenino. El deseo masculino es muy visual, mientras que el femenino es más oral. A nosotras nos ponen las palabras. La tradición oral es también patrimonio de las mujeres, que tenemos menos voluntad de trascendencia que los hombres.

¿Se puede ser prostituta y feminista?

Claro que se puede, ¿por qué no?

Bueno hay quien considera que la prostitución es sólo esclavitud: también desde el feminismo.

Esa visión en blanco y negro forma parte de los esquemas patriarcales. Con el feminismo pasa como con la izquierda: hay muchos feminismos y no se debe confundir el género con los órganos genitales. El patriarcado es muy redentor, quiere salvar a los demás: y, oiga, no me salve usted de nada, sólo permítame emanciparme. Hay asociaciones de prostitutas, como Hetaira, que plantean cuestiones muy interesantes.

El redencionismo es despótico, pero no se puede hacer la revolución sin ellas. Yo no me atrevo a decirle a una mujer prostituta qué tiene qué hacer sin preguntarle qué quiere hacer. Lo que hay que conseguir es que ninguna mujer se prostituya sin su voluntad o se vea abocada a la prostitución por necesidad. Hay mujeres que prefieren prostituirse a limpiar pisos y hay que respetarlo.

Mónica Oltra posa en un mercadillo solidario.

Mónica Oltra posa en un mercadillo solidario. Jorge Barreno

¿Se debe regularizar la prostitución?

Sólo si permite ser a las mujeres libres. En ningún caso como trabajadoras por cuenta ajena porque eso es dar cobertura al proxenetismo.

¿Las drogas?

Cuál de ellas… estamos bebiendo cerveza.

Todas.

Es una cuestión que habría que abordar desde espacios geográficos amplios, como la Unión Europea. Ahora, habría que hacer grandes inversiones en educación, formación, prevención… El problema de las drogas es que nos esclavicen. Y eso es más fácil que suceda cuando se sacan de su contexto cultural.

¿Cuál cree que es el principal problema o el principal reto de España?

Hay dos grandes retos en España son económico sociales y territoriales. El Gobierno convirtió la lucha contra el desempleo en una lucha contra el déficit y la deuda, por eso rescató bancos en lugar de rescatar personas. Ligado a este problema tenemos que afrontar el reto de garantizar la protección social de quienes se queden sin trabajo. El otro gran reto es el territorial: hay que solucionar las tensiones territoriales. Esto de meter los problemas en el cajón a ver si se solucionan solos, como hace Rajoy, es absurdo. Defender la Constitución es defender su reforma…

…Luego, el gran problema del mundo, el reto de la humanidad, es el cambio climático. El discurso medioambiental está dramáticamente ausente de la política española. No estamos hablando de un problema que afectará al planeta en 200 años. Estamos hablando de un problema que afectará a nuestros hijos, a las personas que ya viven aquí. La sociedad de los cuidados, la transición ecológica de la economía, el I+D+i y la cultura son los cuatro pilares de la nueva economía.

La Comunidad Valenciana es la única autonomía pobre que paga a comunidades ricas

¿Cómo afrontaría la solución del problema territorial?

Empezaría por la financiación autonómica. La Comunidad Valenciana es la única autonomía pobre que paga a comunidades ricas. Esto es injusto y es una anomalía democrática porque somos cinco millones de españoles a los que se nos castiga. ¿Y por qué? ¿Porque no somos suficientemente beligerantes?

¿Deberían ser más beligerantes?

Estamos empezando a serlo.

¿Esa beligerancia puede dar alas a un sentimiento independentista?

Él problema es el sentirnos castigados. No hace falta un sentimiento independentista cuando es el Estado el que te independiza. ¿Por qué a Madrid, Barcelona y Sevilla se les financia el transporte metropolitano y a Valencia, que es la tercera ciudad de España, no? ¿Por qué no se invierte en el Corredor Mediterráneo con lo que lo necesitamos para generar riqueza en toda la cuenca mediterránea y en toda España? ¿Por qué recibe la Maestranza de Sevilla más dinero que la Ópera de Valencia? Este castigo permanente a los valencianos ahora genera tristeza, pero llegará un momento en el que generará indignación.

¿Y puede haber un problema de independentismo?

Ya ha generado un sentimiento valencianista, por eso el auge de Compromís. Los valencianos nos hemos hartado de ser de segunda y hemos estado callados demasiado tiempo.

¿Referéndum unilateral para Cataluña?

Los problemas se solucionan hablando y todo tiene arreglo. Yo empezaría por la financiación porque las Comunidades de la cuenca mediterránea son las peor financiadas: por este orden, Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares y Murcia. Solucionemos esto, vayamos paso a paso, exploremos una reforma Constitucional federal y con sus asimetrías y, si al final existe un posicionamiento político de independencia, pues habrá que valorarlo a través de las urnas. Pero ese debe ser el final del camino. Rediseñemos qué parte se queda el Estado y qué parte se quedan las Comunidades, que son las encargadas de velar por la felicidad de la gente.

¿No es la asimetría la que ha perjudicado a la Comunidad Valenciana, entre otras?

Asimetría no significa desigualdad porque todo el mundo no necesita lo mismo. Hablo de respetar y proteger la asimetría territorial y la igualdad en derechos. De lo que se trata es de garantizar que si naces en León tienes las mismas oportunidades que si naces en Cantabria.

¿Reforma Constitucional o proceso constituyente?

Nosotros defendemos una reforma constituyente: es decir, reformar partiendo de lo que ya tenemos, porque no hace falta quemar las naves, pero sin apriorismos ni tabúes.

El auge de la extrema derecha es dramático porque la socialdemocracia no encuentra su lugar

¿Tabúes como la unidad del Estado?

Hablemos. El reto es que todas las Comunidades se sientan a gusto en un proyecto común de Estado. A mí me parece importante que haya un proyecto común de Estado, del mismo modo que estoy a favor de que la UE avance hacia una mayor cohesión. El ámbito europeo es fantástico para plantear, por ejemplo, un Ejército común y no 28. Luego, las regiones, los länder, las Comunidades, son el ámbito perfecto para gestionar la sanidad y la educación.

¿Europa va en sentido contrario?

El auge de la extrema derecha y la derechización cada vez más extrema de los partidos conservadores son dramáticos porque la socialdemocracia no encuentra su lugar. El triunfo de los verdes en Austria ha sido una alegría: y ha sido gracias a las mujeres, ojo.

¿Es más cómodo ir en traje que con camisetas reivindicativas?

Yo ya iba cómoda con trajes. Me he puesto camisetas cuando no me dejaban expresarme, cuando pervertían las reglas del juego.

Mónica Oltra.

Mónica Oltra. Jorge Barreno

¿Ahora no las necesita?

No, ahora no necesito camisetas reivindicativas.

¿Es más fácil gobernar que hacer oposición?

Hacer oposición frente a un PP despóstico era muy difícil. Estar en el Gobierno no es fácil, pero te permite mejorar la vida de la gente, mientras que en la oposición sólo podíamos visibilizar injusticias. Ahora en la oposición están más cómodos porque no les tapamos la boca.

¿De qué está más satisfecha después de un año y medio gobernando?

Lo que más me satisface es que 20.000 personas dependientes que estaban en lista de espera ya están dentro del sistema. Había 46.000 personas en lista de espera y 20.000 ya están en el sistema. También me satisface que los libros de texto son gratis en la Comunidad Valenciana por la red de libros (xarxa llibres). Y haber eliminado el copago en centros de día. Y la protección del litoral, con el desastre que teníamos y la corrupción asociada al urbanismo. También estoy muy contenta de que Thyssenkrupp haya vuelto a Sagunto.

¿Asignaturas pendientes?

Hay muchas asignaturas pendientes, pero que en la Administración los plazos sean tan largos me desespera. Hay una excesiva burocratización. La burocratización relajó los controles y eso extendió la corrupción.

La corrupción es un síntoma; el virus es la debilidad de la democracia. 

¿Quiere decir que en parte la culpa fue de los funcionarios, que no controlaban lo suficiente?

La corrupción es un síntoma; el virus es la debilidad de la democracia. Si la democracia se debilita, gobernar se confunde con tener poder. Si el poder se sustantiviza el gobierno se convierte en despótico. Los funcionarios no tenían margen de actuación porque a quien se rebelaba se le purgaba. No hemos sabido blindar a los funcionarios y eso hay que hacerlo. Además, el informe técnico o la intervención decían una cosa y los políticos hacían otra.

¿Tiene coste en ideales el conocimiento de la praxis del gobierno?

Debo de ser una idealista irredenta porque no. Cuando entré en la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas los dependientes que estaban en el sistema cobraban a los tres meses. Ahora cobran el último o penúltimo día del mes vencido pese a que los funcionarios me decían que no era posible. ¿Cómo? Insistiendo, con voluntad. El cambio ha empoderado a los funcionarios.

¿No afecta a su idealismo gobernar con un PSOE que desilusiona a sus votantes?

Es difícil gobernar en general, pero coincido con el presidente Ximo Puig en que nos gusta este gobierno de mestizaje.

En solitario puedes tener la tendencia a endiosarte o a pensar que tú eres mejor

¿No preferiría gobernar en solitario?

Pues lo hemos hablado alguna vez y no lo sé. En solitario hay menos inteligencia colectiva y puedes tener la tendencia a endiosarte o a pensar que tú eres mejor, cuando nadie es mejor que otro por tener prioridades o ideas políticas distintas. Es un aprendizaje muy bueno asumir que nadie tiene la verdad absoluta. Yo me crié en el norte de Europa y allí las coaliciones son muy habituales.

¿Entonces, una candidatura de unidad PSOE-Compromís?

Bueno, queda mucho para 2019, ahora hay que gobernar.

¿No lo descarta?

Yo en la vida he aprendido a no descartar nada. Pero cada uno tiene su proyecto. Yo creo que Compromís es tecnología política punta porque sí ha sabido entender la nueva política.

¿La política está en la calle, como dice Iglesias, o está también en las instituciones, como defiende Errejón?

Estar en el Gobierno permite cambiar la vida de las personas, pero nosotros también estamos en la calle. El Gobierno valenciano en pleno estuvo el otro día detrás de una pancarta en una manifestación contra la violencia machista.

Esa manifestación es muy fácil.

También estuvimos en una manifestación de Pobreza Cero.

Tampoco es muy difícil eso.

Pero luego nos obliga a ser coherentes.

¿Y quién tiene razón en ese debate Iglesias o Errejón?

Yo desde la oposición trabajé mucho en las instituciones, donde representas a todo el pueblo.

En Compromís hemos inventado la nueva política y solucionamos la diferencia de opiniones sumándolas

¿Es más de la cuerda de Errejón?

Soy de la cuerda de Compromís y creo que Iglesias y Errejón se complementan muy bien. En Compromís, que somos quienes hemos inventado la nueva política, solucionamos la diferencia de opiniones sumándolas, haciendo que no sean excluyentes. En la nueva política el 51% no se impone al 49%. Aunque algunos tenemos más visibilidad, nadie es más que nadie y a mí cualquiera me pone las peras al cuarto en una asamblea.

¿Y una candidatura unitaria con Podemos en la Comunidad Valenciana?

El componente electoral de la política cansa a la gente y es un problema. Yo tengo que ver cómo evoluciona la población y pensar a 15 ó 20 años vista antes de poner una residencia. No puedo ir pensando en las elecciones siguientes para tomar esa decisión, ni tomarla porque el alcalde es mi amigo o es de mi partido, como se ha hecho hasta ahora.

¿Y qué cree que va a pasar en España y en Europa en unas décadas? El envejecimiento de la población es un problema grave, no hay políticas de natalidad…

Esas son las decisiones de calado: hay que poner en el centro la vida, los procesos tecnológicos que quitan puestos de trabajo deben aportar empleo o tiempo para todos. Sí hay riqueza, el problema es que está mal distribuida. El problema es que la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen es cada vez mayor. Desde un Gobierno autonómico se pueden hacer políticas de proximidad, pero estas grandes cuestiones requieren decisiones a nivel europeo…

… El envejecimiento de la población es un problema. Las parejas tienen un hijo o medio porque no pueden tener más. Me temo que la UE está tomando decisiones contraproducentes con las migraciones. Las migraciones son un chollo para los países ricos, no son un problema como quieren hacernos ver. Viene gente formada a enriquecer tu sistema productivo.

La sociedad de los cuidados genera trabajo, empleo de calidad, bien remunerado y no deslocalizable

Pero mantener el estado del bienestar de una población cada vez más envejecida con sistemas asistenciales más caros parece inviable.

Eso es una equivocación. Invertir en asistencia es rentable, es muy rentable. La sociedad de los cuidados genera riqueza. El problema es que es algo que hemos hecho tradicionalmente las mujeres y por eso no se le ha dado importancia. La sociedad de los cuidados genera trabajo, empleo de calidad, bien remunerado y no deslocalizable. El retorno por cada euro público invertido en cuidar a las personas mayores o a los dependientes es de 1,4 euros. Creces un 40% por euro invertido, como mínimo, porque esa gente consume y paga impuestos. El austericidio ha eliminado la inversión de ese euro y con ello se ha cargado un motor de crecimiento potentísimo.

Usted es percibida como la versión amable de Pablo Iglesias.

Vamos a ver, primero estaba Compromís y luego llegó Podemos, eh. Me acuerdo de un artículo que escribí para una revista de la Universitat de València, mucho antes de que existiera Podemos, en el que defendía la necesidad de hacer una transición amable para un cambio profundo. Nosotros acuñamos esa manera de entender la política. Los estereotipos amargos o duros no sirven para empatizar.

¿Prefiere la ‘sonrisa de un país’ a la rabia y la indignación?

Prefiero vehicular la rabia y la indignación con una sonrisa.

España es demasiado grande, Compromís es muy de la ‘terreta’

¿Tiene recorrido Compromís más allá de la Comunidad Valenciana?

Nuestro ámbito natural es la Comunidad Valenciana. En las generales fuimos con Podemos porque entendíamos que tampoco era bueno que obligaras a elegir a la gente entre proyectos parecidos. Preferimos sumar porque sabemos sumar, pero España es demasiado grande, Compromís es muy de la terreta.

¿Se imagina compitiendo con Pablo Iglesias o con Ada Colau en una candidatura de unidad?

No, me imagino colaborando como hasta ahora, pero no compitiendo.

Pero sí se imagina de presidenta de la Generalitat.

Bueno, por eso me presenté como cabeza de lista de Compromís. Ahora estoy muy a gusto de vicepresidenta y tenemos los roles muy compartidos el presidente Puig y yo. Yo quiero que al presidente le vaya bien.

¿Le preocupa la crisis del PSOE?

Obviamente, y no comparto que se haya facilitado la Presidencia a Rajoy, que es el peor presidente de la democracia con diferencia: los recortes de 2012, la reforma laboral, la ley de educación, la ley mordaza… Han sido torpedos en la línea de flotación del Estado.

Pedro Sánchez planteó su pacto con Ciudadanos como un plato de lentejas

¿Y en esto de que gobierne Rajoy es más responsable el PSOE que Podemos, que dio portazo al pacto PSOE-Ciudadanos?

Yo creo que sí porque Pedro Sánchez planteó su pacto con Ciudadanos como un plato de lentejas. Creo que él se ha arrepentido, por lo que dijo en un programa de televisión. No es justo sentarse a negociar diciendo que tal o cual cosa es innegociable.

Pablo Iglesias lo hizo antes: anunció, tras verse con el rey, que quería la vicepresidencia y seis ministerios como condición para sentarse con el PSOE.

No lo veo igual porque quien tenía el encargo de formar gobierno era Pedro Sánchez. Además, creo que la propuesta de Iglesias no era innegociable. Se interpretó como una imposición pero, por lo que yo vi y por lo que el propio Iglesias me contó, fue el modo de decir que se iba a mojar, que se iba a comprometer. Pero ese error se pagó: tú tienes que respetar a la persona con la que negocias.

Mónica Oltra posa para EL ESPAÑOL.

Mónica Oltra posa para EL ESPAÑOL. Jorge Barreno

http://www.elespanol.com/espana/20161216/178732509_0.html

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Alberto Giacometti, un “charlatán sin remedio” que admiró e inmortalizó a las prostitutas

MEMORIAS ÍNTIMAS

El escritor norteamericano James Lord fue amigo del escultor durante sus últimos años de vida. Traza una biografía íntima, en la que se descubre su apasionada y frustrada búsqueda por la perfección.

Alberto Giacometti retratado por Ernst Scheidegger, a finales de los años cincuenta.

Alberto Giacometti retratado por Ernst Scheidegger, a finales de los años cincuenta.

 

Fue retratado mil veces en su estudio y mitificado como un héroe en aquel cuchitril de 20 metros donde entraba un universo paralelo y polvoriento. Tan atractivo como Samuel Beckett, tan anárquico como Jean Genet y en las antípodas de Pablo Picasso. Fue un nihilista sin miedo a perder, veía en el fracaso a su mejor amigo y en el triunfo, la muerte. O algo peor: “Por eso sigo trabajando sin tregua, incluso cuando no existe otra esperanza que fracasar”. Alberto Giacometti convivió con lo inevitable toda su vida.

Muchos periodistas, escritores, artistas, fotógrafos y críticos de arte se acercaron a él. Uno de ellos, el escritor norteamericano James Lord conoció al escultor suizo en febrero de 1952 y mantuvieron una estrecha amistad hasta la muerte del artista, 14 años después. Lord, un joven burgués menor de 30 años que jamás cumplió con su sueño de ser novelista, frecuentó el círculo de Montparnasse tras la Segunda Guerra Mundial, donde conoció a Gertrude Stein, Dora Maar, André Gide, Jean Cocteau, y escribió semblanzas de muchos de sus amigos.

Alberto, Diego y Colette, retratador por Alexander Liberman, en los cincuenta.

Alberto, Diego y Colette, retratador por Alexander Liberman, en los cincuenta.

De Giacometti escribió varios libros. Primero, una biografía y, luego, una autobiografía protagonizada por Alberto, su hermano Diego y Colette. “Su atractivo era poderosísimo, y desde el primer momento tuve la fuerte intuición de que era un gran artista”, insiste Lord en la idea de presentarse como sagaz descubridor de un talento que, según el narrador, no veía nadie para entonces. El norteamericano cuenta su relación con ellos tres y las tormentas que ellos tenían entre sí, al tiempo que se cubre con el brillo del maestro aprovechando su paso por el famoso estudio de la Rue Hippolyte-Maindron. “Dicho mal y pronto, un antro”.

UN DIOS

Estos recuerdos íntimos, en los que él aparece como el albacea de la memoria de los Giacometti, los pasa a limpio cuatro décadas después de su relación y los titula Los hermanos Giacometti (ahora traducida por Clara Pastor y publicada por Elba). “A lo largo de mi vida, he visitado a infinidad de artistas en sus estudios, pero ninguno puede compararse con el carácter pintoresco, humilde y anárquico, y sin embargo hondamente espiritual, del taller de Giacometti”, escribe. Ensalza la imagen del creador en contraposición a la referencia mundial de aquellos años, Pablo Picasso, a quien le reserva los peores recuerdos: “En su presencia [la de Giacometti], uno no tiene la menor duda de estar frente a un gran hombre. Comparado con él, Picasso es un milagroso embaucador”.

“Decía que a Picasso deberían meterle en la cárcel. Cuando le conté que tenía dos retratos míos dibujados por él, la respuesta de Giacometti fue que eso debería bastarme para comprender por qué era un peligro público”, recuerda Lord de sus conversaciones con el escultor. Alberto se mostró crítico con el malagueño hasta el final, a pesar de que en su día fueron amigos. “Pero si bien tendía a menospreciar la obra de sus contemporáneos, la crítica más severa iba siempre dirigida a sus propios esfuerzos”. Vemos a Giacometti exclamar que su empeño es inútil, que no hay esperanza en realizar jamás algo aceptable y “que más valdría ponerse a barrer las calles”.

El famoso estudio de Alberto Giacometti visto por Ernst Scheidegger.

El famoso estudio de Alberto Giacometti visto por Ernst Scheidegger.

Trabajaba siempre de pie o encaramado al borde de un taburete alto. Era un hombre bajo, fornido, con el pelo alborotado, “el rostro surcado de arrugas profundas, ojos oscuros”, “vestido con ropa no demasiado limpia” y unas manos enormes. Manos de gigante capaces de hilar cuerpos como sombras. Mientras pellizcaba aquellas figuras estrechas y alargadas hablaba de la desesperación que sentía al ver que jamás lograría nada que mereciera la pena “y al mismo tiempo la euforia de la desesperación”.

El escultor de manos de oso con habilidad de orfebre, bebía exigencia y se alimentaba de frustración: “Lo que me impresionó fue su forma de hablar de su trabajo y de su relación con él, como si hablara de algo que no tuviera que ver personalmente con él. Esto eliminaba cualquier rastro de prepotencia”, escribe Lord.

EL FRACASO ES UN ÉXITO

“Yo trabajo en esta escultura con los ojos abiertos, pero estoy ciego a su origen. Es decir, estoy tratando de mostrar lo que veo cuando tengo la figura de una mujer frente a mí sin que la figura de la mujer esté frente a mí. Es imposible, pero existe una remota posibilidad. Por eso sigo trabajando sin tregua, incluso cuando no existe otra esperanza que fracasar -volvió a reírse y encendió otro cigarrillo, aunque el anterior seguía humeando en el borde del pie de la escultura-. El fracaso es mi mejor amigo”, recoge Lord en uno de los mejores diálogos con el artista.

Samuel Beckett durante su visita al estudio de Giacometti.

Samuel Beckett durante su visita al estudio de Giacometti.

“Eres escritor, de modo que tu destino es escribir. Una situación sin remedio posible, como la mía. Ahí tienes tu artículo: el artista es un charlatán sin remedio. Puedes decir que lo dije yo”

Las mejores páginas de este libro son las entradas del diario del joven Lord, que su propio autor recupera ya anciano, en las que se descubre la impactante revelación: “Giacometti estaba trabajando en una figura femenina de barro de unos sesenta centímetros de alto. Se dio la vuelta y me miró, alargándome una mano cubierta de barro, de modo que opté por estrecharle la muñeca, entendiendo que eso era lo que esperaba. Después retomó inmediatamente su trabajo, recorriendo la figura con los dedos de arriba abajo, pellizcando y excavando la superficie del barro con tanta ferocidad que de vez en cuando algunos grumos se desprendían de ella y caían al suelo, mientras daba rítmicas caladas al cigarrillo que tenía apoyado en el borde de la base de la escultura”.

Alberto Giacometti retratado por Richard Avedon.

Alberto Giacometti retratado por Richard Avedon.

El retrato que dibuja Lord, cegado por la admiración, es el de un hombre “libre como la brisa”. El sexo y el dinero no le ponían nervioso y Alberto estaba siempre dispuesto a hablar de lo que hacía en la cama con quien fuera. Sin rubor ni pudor. Recomendaba a Colette, su pareja, que se buscara amantes. “Había algo casi abstracto en la insistencia de Alberto por subrayar su admiración por las prostitutas, su respeto por la sencillez y la fácil satisfacción que obtenía gracias a su generosidad. Llevaba décadas reiterando todo esto y, sin embargo, ninguno de los amigos de Alberto vimos jamás una prostituta en el estudio”. Alberto dibujó una y otra vez a Caroline, la prostituta que circulaba con un descapotable rojo, regalo de un admirador, y la hizo inmortal.

http://www.elespanol.com/cultura/arte/20161211/177482378_0.html

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«Soy prostituta y feminista»

Ofrecen servicios sexuales y no se sienten explotadas. Es su (polémica) lucha por la igualdad de género. Aquí dan la cara.

Fotografía por Michelle Gentile

Natalia no es de este mundo, como tampoco lo son los unicornios, las hadas y los trasgos. Para una buena parte de la población es imposible que exista una mujer así: que se prostituya por elección propia, sin presiones de ningún hombre, y con cierta pasión por su profesión. Pero lo que ya la convierte en una rareza absoluta para muchos es que, además, se considere una feminista. Una prostituta feminista, o lo que es lo mismo, alguien que lucha por la igualdad entre el sexo masculino y femenino y un justo reparto de roles.

¿Pero es posible? Por supuesto, porque Natalia, María o Amanda no son excepciones, ni son pocas, ni están carentes de opinión. Quieren que su voz se escuche. Son mujeres de carne y hueso. De carne y hueso que, según ellas, no está a la venta. «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, sólo ofrecemos un servicio sexual. Y punto», afirma Natalia Ferrari, una de las chicas más activas, sobre todo en las redes sociales, por la defensa de su libertad de elección y de su profesión: «La prostitución, cuando funciona con condiciones éticas, te ofrece pasar un buen rato con alguien que quiere estar contigo, con un pacto muy claro de lo que va a suceder en la cita y sin que haya complicaciones para ninguna de las partes», dice. A diferencia de la gran mayoría de mujeres y hombres que se dedican a este mundo, ella ha decidido dar la cara (literalmente) en esta lucha.

María Riot es otra de las prostitutas que mezclan su actividad con el activismo. Y tampoco oculta su rostro. «Sí, me considero una puta feminista. Veo a una parte del feminismo como una herramienta muy poderosa de empoderamiento. Nosotras nos creamos nuestro propio feminismo, el de las prostitutas, el más básico y necesario: el de poder hacer de nuestro cuerpo lo que queremos y luchar porque ninguna mujer le diga a otra lo que tiene que hacer con su cuerpo o sus genitales». María es también actriz de cine X, otro de los contextos donde los clichés machistas son más pronunciados: «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, primero porque es nuestro y no se puede vender, y segundo porque nuestra profesión no es otra cosa que ofrecer sexo a cambio de dinero».

¿Tiene sentido la lucha feminista en la prostitución? Probablemente más que en ningún otro ámbito, ya que puede tratarse de una de las trincheras más misóginas de la sociedad, un terreno de juego demasiado propicio para la cosificación de la mujer y su sumisión a los deseos masculinos. Pero el coste personal de esa pelea es elevado, así como el estigma. Y el problema es que los ataques (al menos los más dolorosos) no vienen casi nunca de los hombres, sino de las mujeres, de aquéllas que se consideran, como ellas, feministas: son las que, según la opinión mayoritaria en este movimiento, defienden que la prostitución es el hija del patriarcado y las prostitutas, mujeres sin escapatoria.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó hace dos meses una guía destinada a medios de comunicación en la que recomendaba cambiar términos como prostituta o trabajadora sexual por «mujer en situación de prostitución», o clientes por «prostituidores» o «puteros». El problema es que la publicación no distinguía entre las mujeres que libremente quieren dedicarse a este trabajo y las víctimas de la trata, una de las peores lacras de nuestra sociedad.

En realidad, nadie sabe con certeza qué porcentaje de las meretrices ejercen por obligación y cuáles por elección. En 2010, Naciones Unidas calculó que una de cada siete mujeres prostitutas en Europa eran víctimas de trata. ¿Pero qué sucede con las seis restantes? Para esta guía del Ayuntamiento de Madrid son, de nuevo, como los unicornios. No existen. Pero hablamos de una de las grandes industrias del planeta, con más de 40 millones de mujeres y hombres que ejercen este oficio.

La primera vez. «Decidí dedicarme a la prostitución hace cuatro años», cuenta Ferrari. «Mi trabajo en un museo no aportaba nada a mi desarrollo personal, por lo que decidí dejarlo y buscar alternativas. Y me di cuenta de que el sistema laboral sólo me ofrecía más de lo mismo. No recuerdo muy bien cómo o por qué empecé a considerar la prostitución. Hablando sobre esto una amiga me confesó que era prostituta desde hacía un año. Tener su apoyo y escuchar su experiencia me reafirmó en que esté podría ser un trabajo muy empoderador. Eso y mi necesidad de pagar el alquiler me hizo decidirme. Como apunte diré que la primera vez sentí que tendría que haber empezado a trabajar como prostituta mucho antes».

María Riot tiene una historia paralela. Y una opinión similar: «Desearía haberme dado cuenta antes de que podía ser trabajadora sexual, en vez de pasar años como cajera de supermercado o en locales de ropa, teniendo que soportar jefes, cumpliendo horarios y haciendo tareas insalubres como estar parada sin descanso durante ocho horas seguidas».

Amanda Carvajal es una escort de lujo madrileña. No se considera feminista ni activista, pero lleva igual de mal las acusaciones de otras mujeres: «No conozco un trato más justo e igualitario que el que hay entre una prostituta y un cliente», argumenta. «Yo decido cuánto cobro, la duración de las citas y qué se hace y no en ellas. El cliente acepta y, si no le gustan las condiciones, simplemente el encuentro no se produce. Eso para mí es igualdad de género, pues es un acuerdo en el que tanto él como yo salimos ganando. Y mucho. Incluso, me atrevería decir que yo me siento más beneficiada que ellos, pues el increíble crecimiento personal que he experimentado gracias a mis clientes durante todos estos años es incalculable».

Varias asociaciones de profesionales del sexo, como Aprosex, Hetaira, Genera, Cats y Prostitutas Indignadas llevan tiempo defendiendo los derechos de este colectivo, la despenalización y la diferenciación clara con las redes de trata. «Me han criticado mucho por dar la cara y decir que me gusta mi trabajo y que es una opción laboral legítima», dice Natalia Ferrari. «Parece que si eres una prostituta empoderada no tienes derecho a manifestarte. Si eres una víctima, además, no tienes la capacidad de hacerlo y ya ellas lo hacen por ti».

María Riot se siente cansada del fuego amigo y «de las repartidoras de carnets de feministas». «Lamentablemente he recibido más críticas de mujeres que de cualquier otro grupo. También he visto las mismas etiquetas destinadas a alguna directora de porno con la que he trabajado». Riot se refiere a Erika Lust, autora de cintas que apuestan por una mirada femenina donde la mujer no es utilizada como un objeto sexual, toma la iniciativa y explora sus propios placeres: «Como directora de cine adulto, siempre he fomentado una serie de valores feministas delante y detrás de la cámara. Es decir, que no sólo hago películas donde el placer femenino importa y la representación de las relaciones sexuales es realista, igualitaria y respetuosa, sino que el proceso de producción es ético y fomenta la participación de mujeres en cualquier puesto de trabajo. Mi equipo está compuesto en un 90% por mujeres, desde la operadora de cámara, la ayudante de producción hasta la sonidista», dice una de las pocas cineastas de celuloide X para adultos. «Las mujeres también tenemos derecho a representar nuestra visión de la sexualidad. Muchas veces me dicen que es contradictoria con los valores feministas, pero nada más lejos de la verdad. Disfrutar del sexo explícito en pantalla no es algo intrínsecamente masculino. Creo que nos equivocamos cuando atacamos e insultamos a otras mujeres porque no coincidimos en algo, cuando en realidad podríamos hacer críticas constructivas y ayudarnos entre nosotras para poder debatir y repensar nuestro lugar».

Aunque la verdadera diana del feminismo más ortodoxo es la actriz porno Amarna Miller: «la feminista favorita de los machistas», según la define una de sus detractoras. La intérprete, poeta, escritora, fotógrafa y musa de Podemos está acostumbrada a recibir insultos de odiadoras de redes sociales, pero ella sigue dando la cara: «Dedicarte al trabajo sexual en una sociedad mayoritariamente machista es complejo y te hace enfrentarte a muchos estereotipos», comenta en el descanso de su último filme. «Es muy fácil teorizar sobre el trabajo sexual cuando nunca has estado en un set de rodaje, pero no tanto dar la cara cuando eres tú misma la que se enfrenta al estigma todos los días».

Vídeo polémico. Miller ha estado en la picota desde que protagonizó un polémico vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona donde denunciaba la hipocresía de la sociedad española: «Muchísimas de nosotras somos mujeres empoderadas que nos dedicamos a esto porque queremos. Hay sectores abolicionistas que no conciben que el trabajo sexual pueda ser una forma de empoderamiento femenino, mientras otras ramas del feminismo nos plantean que el trabajo sexual es una forma de recuperar el control sobre nuestro propio cuerpo y nuestra sexualidad».

Les molesta además el «acoso» a los clientes, que no deben pagar, según ellas, la persecución a la que se somete «desde el Estado» a las trabajadoras sexuales. «El problema de las leyes que persiguen a los clientes como si fueran criminales no es únicamente que los estigmatizan: es que nos hacen vulnerables a la violencia a nosotras», denuncia Natalia Ferrari. «El riesgo de multas hace que las profesionales trabajen en zonas más apartadas e inseguras. Muchas tienen que bajar tarifas, hacer prácticas sexuales que no quieren, o aceptar que les negocien el uso del condón. Si un cliente tiene miedo, no querrá darme su nombre real ni su número de teléfono y eso me pone en peligro porque dificulta mis medidas de seguridad. Está demostrado que perseguir la demanda no sirve para proteger a las mujeres, y fuerza a las putas a trabajar en condiciones lamentables, dándole poder a los agresores».

Además, no comparten la denominación prostituidor, ya que entienden que son ellas quienes toman la decisión de prostituirse, y no ellos. «La gente que contrata estos servicios busca disfrutar, sentirse bien, comprendido, respetado y poder desconectar», afirma Ferrari. María Riot añade que «es básicamente un intercambio económico por un servicio sexual, que muchas veces es más psicológico que físico y que muchas personas necesitan o desean. Es un trabajo que disfruto mucho y que me da muchas satisfacciones. Hoy en día no podría imaginarme trabajando de otra cosa».

La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. «Desde que empecé a trabajar, he dejado la prostitución varias veces», cuenta Ferrari. «Lo hago por desconectar o porque no es compatible con los proyectos de vida que tengo en ese momento. Una de las ventajas de ser prostituta es que puedes dejarlo y volver cuando quieras. Y siempre tendrás trabajo. No pienso en dejarlo a largo plazo, sé que cuando lo considere conveniente podré hacerlo y que también podré volver cuando me dé la gana».

http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/11/30/583c18dcca4741ed098b4601.html

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Utrecht crea un ‘barrio rojo’ con escaparates para prostitutas para fomentar el turismo

El Gobierno holandés da luz verde al proyecto, que los vecinos temen que fomente el narcotráfico y la trata

Una prostituta en un escaparate del Barrio Rojo (Ámsterdam), desde donde atrae a sus clientes EFE

  • IMANE RACHIDI
  • La Haya

Utrecht insiste en hacerle la competencia a Ámsterdam en el mercado de la prostitución. A pesar de haber fracasado en todos sus intentos anteriores, el Gobierno holandés acaba de dar luz verde a la apertura de lo que busca ser un inmenso barrio rojo en la ciudad en medio de las críticas por tráfico de personas y explotación sexual que ya obligaron a las autoridades a cerrar los negocios anteriores de este tipo.

El barrio de Nieuwe Zandpad acogerá de momento 162 escaparates de prostitución en una nueva zona a orillas del rio Vecht. El Consejo de Estado ha rechazado las objeciones de los residentes contra esta construcción. Los vecinos no quieren más problemas ni experimentos de prostitución porque han escarmentado con las pruebas que hubo hasta ahora y que no han tenido precisamente un final feliz. Una construcción de este tipo cerca de una zona residencial no causará más que problemas, según denunciaron al Ayuntamiento de Utrecht.

No obstante, el Ayuntamiento ha concluido que la aprobación de este nuevo proyecto es «una decisión razonable basada en una profunda investigación» y que, aunque es posible que los visitantes de las prostitutas acaben en la zona residencial, no espera que eso conlleve problemas relacionados con el narcotráfico. La promotora inmobiliaria Beja Hoogeven será la encargada de levantar el complejo, que promete invertir grandes cantidades en las licencias, y en el alquiler del terreno, que será de 635.000 euros al año.

El municipio se vio obligado en 2013 a retirar la licencia y cerrar los barcos de prostitución en Zandbad y los negocios de otro complejo de ventanales en el barrio viejo de Utrecht. Los locales estaban perseguidos por múltiples denuncias y sospechas de trata de personas y explotación sexual. Había que cortar por lo sano y los vecinos aplaudieron entonces la decisión.

Los barcos cerraron de forma sucesiva a lo largo de ese año por estar involucrados en tráfico de personas procedentes de Europa del Este y por cobrar cantidades desorbitadas a las prostitutas. Más tarde, le llegó el final al barrio rojo de la ciudad. Esos cierres pusieron en la calle a cientos de mujeres, lo que provocó manifestaciones y ataques al Gobierno por «no pensar en los intereses de las prostitutas».

Ahora los temores de ellas giran en torno a los precios de los locales. El abogado Marjan Wijers, que trabaja por los derechos de las prostitutas, ha trasladado la preocupación de estas profesionales al municipio. «Temen estar trabajando para el beneficio de la constructora y el municipio», aunque este último haya advertido de que los precios de alquiler serán «razonables» para todos.

Se espera que el nuevo barrio rojo esté listo para la próxima primavera, pero la constructora aún no ha hablado de dinero. Se trataría de un mínimo de 635 euros por plaza y semana, según el abogado, que ha señalado que será un proyecto más lujoso que el que había en la zona vieja, donde se pagaba una media de 540 euros por alquiler semanal y por medio día de uso.

El alcalde, Jan van Zanen, ha prometido ponerle coto a los nuevos gerentes de los burdeles, que se harán cargo de un máximo de 32 habitaciones cada uno, para evitar abusos en los precios. «Nos encargaremos de que tanto la constructora como los gerentes no vayan a obtener altos márgenes de beneficios para evitar así que el alquiler sea demasiado caro», precisó el funcionario.

Utrecht apuesta de nuevo por los beneficios de la prostitución con la esperanza de que atraiga más dinero y turismo, lejos de los problemas de las drogas que suelen acompañar al negocio. Si funciona podría ser incluso un alivio para Ámsterdam, cuyo alcalde pidió hace unos meses a los visitantes que viajen a otras ciudades holandesas porque la capital de los coffeeshops «no sabe qué hacer con tanto turista».

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/11/11/582488f046163f8e618b4592.html

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España, destino de turismo sexual

La falta de legislación, la gran oferta de prostitutas, prostíbulos y webs que ofrecen chicas sitúan a España en el tercer lugar preferido para buscar sexo

Prostitución en la calle Montera JAVIER BARBANCHO

  • IRENE HDEZ. VELASCO

Existe un país en el que, según cálculos de su Gobierno, ejercen como prostitutas unas 45.000 mujeres, aunque hay expertos que estiman que la cifra real podría ser mucho mayor. Donde cientos y cientos de puticlubs y locales de sexo de pago salpican su geografía, algunos de ellos tan enormes que son como parques temáticos en los que prestan servicios sexuales hasta 200 mujeres.

En ese país, la oferta de prostitutas es tan amplia que no sólo se puede elegir entre búlgaras, rumanas, dominicanas, rusas, brasileñas o nigerianas, por citar algunas nacionalidades, sino que los precios son extremadamente competitivos. Por cinco euros, lo que cuesta un par de docenas de huevos, le pueden hacer a uno sexo oral. Y por 60 euros, un completo en una habitación de hotel con sábanas limpias y luces psicodélicas. Según el Instituto Nacional de Estadística de ese país, la prostitución representa el 0,35% del total de su Producto Interior Bruto. Es una de las inversiones más rentables, hasta el punto de que según su Ministerio del Interior genera unos cinco millones de euros al día.

Ese país tiene, además, una legislación sobre prostitución extremadamente laxaen la que en ningún caso se persigue ni condena a quien paga por sexo ni a los locales donde tiene lugar el mismo. Y una cultura social en la que no suele estar mal visto ir a un burdel. Ese país goza de buen clima, playas maravillosas y gente amable. Por todo eso, es uno de los principales destinos de turismo sexual del mundo y a él acuden cada año hordas de personas atraídas por su amplia red de mujeres en prostitución y sus más de 1.500 burdeles, según estimaciones de la Policía.

¿Camboya? ¿Tailandia? No.

¿República Dominicana? ¿Brasil?

Frío, frío. Ese país es España.

España se ha convertido en una de las principales metas de quienes viajan en busca de sexo de pago. Está, y bastante arriba, en la lista de los 10 países más populares para el turismo sexual, junto a destinos clásicos como Tailandia, Brasil, Indonesia, Colombia, Camboya, Kenia, Filipinas, República Dominicana u Holanda. La mayoría de las clasificaciones ya sitúan a España en la tercera posición. «Y algunas incluso en la segunda», advierte Asunción Miura, representante de la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres y de la Coalición internacional Contra el Tráfico de Mujeres.

«Por supuesto que hay turismo sexual en España, sin duda. Los propios cuerpos de Seguridad del Estado nos lo han confirmado. Sólo hay que ver cómo la mayoría de los clubes de alterne se concentra en las zonas turísticas. En Andalucía, el grueso de burdeles se agrupa en las provincias costeras, no en las del interior. Y en temporada alta, Canarias y Mallorca se llenan de mujeres que ejercen la prostitución y que, en cuanto acaba el periodo turístico, son trasladadas por las mafias a otros lugares», sostiene Jorge Uroz Olivares, profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Comillas y, quien hace dos años, realizó junto a su equipo un estudio sobre prostitución y trata de mujeres para el Ministerio del Interior que ahora está ampliando. «Hasta existen agencias de viajes extranjeras que publicitan España como destino de turismo sexual. Al paso que vamos nos convertiremos en la Tailandia de Europa».

Foros y ránkings de burdeles en Internet

Internet está repleto de páginas que recomiendan España a todo el que esté interesado en sexo de pago. «España se está convirtiendo en uno de los destinos de turismo sexual más populares del mundo», subraya la llamada wikisexguide, una web con pretensiones de ser una Wikipedia del sexo, al tiempo que explica algunos atractivos patrios: «La prostitución es como si fuera legal en España, existe un vacío legal. Las trabajadoras sexuales no están penalizadas, mientras que los proxenetas sí. El 90% de las prostitutas son inmigrantes ilegales (muchas procedentes de América del Sur) e introducidas en España a través del tráfico ilegal de seres humanos, lo que deja a muchas en un limbo legal», destaca.

«España es el país número uno de Europa en turismo sexual, habiéndole tomado la delantera a Ámsterdam. La prostitución es completamente legal, así que montones de colegas acuden allí cada año», dicen en la web de ocioladsholidayguide.

Hay hasta foros donde los usuarios dan su opinión sobre burdeles. Una especie deTripadvisor que, en lugar de calificar hoteles y restaurantes, valora y puntúa la calidad de los burdeles y sus mujeres (procedencia, características físicas, servicios sexuales…). «Es como un burdel de lujo. Llamas, entras y te da la bienvenida una madam que te ofrece bebida. Luego hace entrar una selección de mujeres jóvenes. Su aspecto varía de medio (6-7) a guapas/sexy (9). Tras elegir a una chica te retiras al dormitorio y acuerdas el precio con ella (media hora, 60 euros; 1 hora, 120 euros). Mientras ella va a por sábanas limpias, tú te puedes duchar. Todo está limpio y ordenado. Las chicas suelen ser simpáticas. Merece la pena una visita». Según este usuario, «es el mejor de Valencia». Es la valoración que un talPirateHasLanded hace de EvenOnce, un conocido puticlub de Valencia. «Sí, casi la mitad de nuestro clientes son extranjeros. Algunos vienen en grupo, otros solos. Hay de todo», nos confirma una empleada de ese local.

En Flowers, un burdel en la autovía Madrid-A Coruña, es frecuente ver extranjeros. Hace unos días vimos allí a un grupo de orientales que había aprovechado un viaje de negocios a la capital española para probar también sus reputados burdeles.

La gran oferta de mujeres en prostitución y lo baratos que son sus servicios son indicados reiteradamente como puntos fuertes de España. Según el listado de precios que incluye la wikisex, por 35 dólares (30 euros) se puede obtener un servicio sexual de una prostituta negra en Madrid.

«Tiene todo el sentido que España sea uno de los mayores destinos del mundo de turismo sexual. Y no me extrañaría que fuera el número uno en turismo de burdeles. Tenemos los dos principales ingredientes: somos un país con una gran oferta de mujeres en situación de prostitución y locales de pago por sexo y uno de los países del mundo que más turistas recibe. Tenemos las dos cosas necesarias: muchísimos potenciales prostituidores -varones que pagan por sexo- y una oferta variada de prostitución», sostiene María José Barahona, profesora de Trabajo Social en la Universidad Complutense y autora de varios estudios sobre prostitución.

Sin castigo en España

España cuenta con una legislación muy permisiva, que únicamente castiga al proxeneta y sólo en los pocos casos en que se demuestra que lo es. En Suecia o Noruega el cliente es perseguido y corre riesgo de cárcel.

«Tenemos una red gigantesca de burdeles, unos 1.500, a los que sumar montones de pisos privados que ocultan mujeres que ejercen la prostitución y que se publicitan en anuncios de contactos u octavillas por la calle. La oferta es enorme y, como la prostitución no está prohibida ni penada ni quienes pagan por sexo están perseguidos, España es un destino atractivo para el turismo sexual. Por haber hay hasta menores, no es necesario viajar a Tailandia, están aquí. La prostitución mueve más dinero en España que el tráfico de drogas», subraya Uroz Olivares.

El municipio catalán de La Junquera, fronterizo con Francia, está inundado de puticlubs y macroburdeles como Paradise, que con sus 200 mujeres como oferta, lleva a gala ser el más grande de Europa. Y otro tanto sucede en zonas lindantes con Portugal. Incluso el Plan de Acción para la Erradicación de la Trata, la Prostitución y otras formas de Explotación Sexual (2010-2015) realizado por el Ayuntamiento de Sevilla sostiene que en esa ciudad «hallamos todas las variantes posibles de la prostitución», incluyendo entre las nuevas formas el «turismo sexual».

«No tenemos constancia de que existan paquetes turísticos sexuales con destino a España, pero sí la sospecha de que podría haberlos. Y si aún no los hay, al paso que vamos no tardará mucho en haberlos, encontrándonos como nos encontramos dentro de las rutas de turismo de burdel», pronostica Barahona.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/10/13/57fe88b2e5fdea63208b4583.html

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Manuela Carmena crea una guía para periodistas sobre prostitución: no decir «prostituta» ni «cliente»

La guía ya está disponible en la web del Ayuntamiento e incluye consejos sobre términos sustitutivos y claves para la interpretación del fenómeno

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. JAVIER BARBANCHO

  • NOELIA MARÍN

Cambiar términos como prostituta o trabajadora sexual por «mujer en situación de prostitución», no hablar de clientes sino de «prostituidores», y no utilizar imágenes en las que aparezcan mujeres ejerciendo la prostitución, en actitud sexual o durante una redada. Esos son sólo algunos de los consejos que el Ayuntamiento de Madrid da a los medios de comunicación en su guía de recursos para periodistas sobre cómo abordar la prostitución y la trata de seres humanos.

Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, ha asegurado durante la presentación de la guía, que se ha celebrado este viernes con motivo del Día Internacional contra la explotación sexual y la trata de niños, que la guía «es muy útil para conocer el acto de explotación individual que tantas mujeres sufren sólo porque un hombre ha decidido explotarlas». En ese sentido, la alcaldesa ha recalcado que «es fuerte, terrible y triste pensar que ahora mismo en Madrid, en nuestro Madrid, hay mujeres que están sufriendo esa degradación».

Para la alcaldesa, los medios de comunicación tienen que seguir dos caminos «importantes»: el periodismo de datos y la investigación de las causas. «Hay queprofundizar en las causas de la demanda de prostitución y utilizar el periodismo de datos para desmontar la hipocresía sistemática de esta sociedad».

La guía ya está disponible en la web del Ayuntamiento de Madrid. Incluye, además de consejos sobre términos sustitutivos, claves para la interpretación del fenómeno y recursos adicionales que aconsejan enfocar los textos siempre al ‘prostituidor’.

Según ha explicado Ana Buñuel, directora de Igualdad en el Ayuntamiento, el objetivo del Consistorio es aconsejar a los medios porque el tratamiento de las informaciones «presenta limitaciones para concienciar a la población del alcance de esta realidad». La guía permite ser, según ella, una herramienta de trabajo con recursos, referencias y más de 50 imágenes.

Por su parte, Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, presente entre el público asistente al acto, ha insistido en que, pese a estar de acuerdo con «el 99% de la guía», los medios deben «reproducir la crudeza de la situación». Ha recalcado, además, que en Marconi hay «más de 200 mujeres, muchas de ellas menores y los vecinos piensan que el problema no se está abordando con todas las herramientas que tiene el Ayuntamiento y la delegación de Gobierno».

La de Ciudadanos ha instado al Gobierno de Manuela Carmena, a que «más allá de hablar» se pongan «medios efectivos y protocolos».

http://www.elmundo.es/madrid/2016/09/23/57e4f6dce2704eb3068b45fb.html

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Pagar por sexo, normal entre los jóvenes

Los chicos han integrado ir de prostitutas en grupo como parte del ocio

Lo hacen más por una satisfacción emocional que sexual y no sienten ningún dilema ético

Dos chicos jóvenes conversan con una prostituta en Madrid. Reportaje Gráfico: JAVIER BARBANCHO

  • IRENE HDEZ. VELASCO

Lucas y Javier son dos amigos universitarios de 21 años. Cuando llega el sábado y no tienen nada mejor que hacer, cuando no cuentan con un plan más apetecible, se suben en el Ford Focus gris de Lucas y ponen rumbo a la colonia Marconi, en Madrid sur. Dan vueltas, observan divertidos a las mujeres que allí ofrecen sus servicios sexuales a cambio de dinero, hacen comentarios obscenos sobre el cuerpo de ésta o aquella y deciden qué chica les gusta más. Entonces, detienen el vehículo y comienzan a negociar. Cuando han cerrado el precio, uno de ellos sale del coche mientras el otro recibe en el interior el servicio sexual que haya contratado. Y luego, lo mismo con el otro. «Depende de la chica, claro, pero hemos echado polvos de película por sólo 15 euros», asegura Javier.

No les gusta ir por ahí aireando que van de putas. «Sobre todo entre las chicas, muchas se lo toman mal». Pero tampoco tienen conciencia de estar haciendo nada malo. «Estoy en contra de las mafias que explotan a mujeres, eso sí, pero éste es el oficio más antiguo del mundo, siempre existirá y las que quieran ejercerlo libremente tienen derecho a hacerlo«, dice Lucas.

Cambiamos de escenario. Un sábado reciente en el café espectáculo (léase puticlub) Flowers, en la carretera Madrid-A Coruña. A la 1.30 horas un grupo de cinco ruidosos veinteañeros sube la escalera de mármol rematada con columnas de estilo romano por la que se accede al local. Saludan a los gorilas vestidos con traje negro que vigilan el acceso, entran, se piden una copas (12 euros el cubata, 10 euros el refresco) y se acodan en la barra ovalada mientras una treintena de mujeres dan vueltas a su alrededor, en plan pasarela, y se van parando sucesivamente junto a ellos para que comprueben el material. Los chavales las observan con deseo y las toquetean entre risas mientras apuran sus cigarros, que como el resto de clientes apagan sin contemplaciones pisándolos contra el suelo. Tienen que elegir una mujer para uno de ellos porque, aunque han hecho un fondo común, esta vez el dinero no les alcanza para todos. Lo han echado a suertes y el ganador tendrá como premio acceder al cuerpo de una mujer a cambio de billetes.

España, ya se sabe, es el tercer país del mundo con mayor demanda de sexo de pago y el primero de Europa, como ya recogía en 2008 un informe de la ONU. Pero la novedad es que cada vez más son chavales los que recurren a él. Representantes policiales llevan algún tiempo alertando de la «bajada escandalosa» de la edad media de quienes pagan a mujeres a cambio de sexo. «Nos imaginamos al señor de corbata de 50 o 60 años, pero la realidad es que el cliente es mucho más joven, de 19 o 20«, señalaba ya en 2015 el inspector jefe José Nieto, al frente del Centro de Inteligencia de Análisis de Riesgo de la Policía Nacional.

«Están cambiando mucho y muy rápidamente los hábitos de los jóvenes. Cada vez es más común que grupos de chavales recurran a prostitutas como mero entretenimiento. Para ellos, el sexo de pago es algo normal. Igual que consumen alcohol y marihuana, la prostitución es una diversión más», cuenta Luis Mariano García Vicente, profesor de Trabajo Social en la Universidad Complutense y coautor, entre otros, del estudio Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid, en el que mostraba cómo muchos jóvenes salen en grupo en busca de meretrices con el mero objetivo de divertirse.

Ningún conflicto ni ético ni de ningún tipo

Ya arrojó datos sorprendentes el estudio sobre prostitución que en 2014 García Vicente y otros investigadores realizaron entre estudiantes universitarios masculinos de hasta 25 años de Económicas, Derecho, Trabajo Social y Psicología (eligieron Económicas y Derecho porque de esas carreras suelen salir quienes luego ocupan puestos de poder, y Trabajo Social y Psicología porque son dos disciplinas que se ocupan de la prostitución). Alrededor del 20% de los encuestados declaró que no tendría absolutamente ningún problema en recurrir a los servicios de meretrices y que estaría dispuesto a hacerlo, por lo que el equipo dedujo que muchos ya lo habían hecho.

Los estudiantes de Derecho fueron los que se llevaron la palma. «Para la inmensa mayoría de los que cursaban esa carrera no había conflicto ni religioso ni político ni de ningún tipo con el hecho de recurrir a prostitutas. Para ellos era algo completamente banalizado, que hacían por pura diversión», asegura María José Barahona, otra de las autoras de la investigación. Según ese mismo estudio, el 89% de los chavales se declaraba a favor de que se regularice la prostitución.

«La prostitución implica violencia de género, una mujer que realiza prácticas sexuales a 10 hombres a cambio de dinero es obvio que es víctima de esta violencia. En mi opinión no se puede regular algo que conlleva violencia de género», sentencia García Vicente, quien no duda en cargar buena parte de la responsabilidad en la propia sociedad. «Todos los esfuerzos se han concentrado en penalizar el tráfico de seres humanos relacionado con la prostitución y eso ha contribuido a que los jóvenes sean cada vez más permisivos con la prostitución entendida como servicio».

«Los jóvenes incluyen los clubes de prostitución en su ruta de ocio», asegura María José Barahona, profesora asimismo de Trabajo Social en la Universidad Complutense de Madrid y, con sus más de 20 años de experiencia a las espaldas, una de las mayores expertas en el estudio de la prostitución de España. «Los chavales van a los puticlubs a tomar unas copas y acaban muchas veces juntos en una misma habitación con una prostituta a la que se intercambian. Y, si no tienen dinero para eso, echan a suertes quién se va con ella».

Barahona ha visto con sus propios ojos a menores de edad en la Casa de Campo de Madrid, chavales de 14 y 15 años que sorteaban entre ellos quién se ganaba que una prostituta le hiciera sexo oral. «Se trata de un comportamiento que tienen muy normalizado, así que no les provoca ninguna reflexión o debate ético. Lo consideran una diversión, no lo ven como lo que es: un acto de crueldad hacia otro ser humano. En ese sentido, por ejemplo, prefieren no saber si las mujeres a las que pagan son víctimas del tráfico de personas o no«.

Cada vez más jóvenes adictos al sexo

También Fernando Botana, terapeuta y director de Sinadic, un centro de Madrid que lleva 25 años tratando adicciones, ha advertido un gran incremento en el número de chavales que llegan a su consulta. «Antes apenas teníamos pacientes jóvenes, lo primeros nos llegaron hace tres años y ahora alrededor del 30-40% de todas las personas a las que tratamos por adicción al sexo tiene entre 22 y 24 años, por lo que empezaron con 16 o 17 años. Por lo general son chavales adictos a la pornografía y a las citas sexuales, que disponen de unos 600 euros al mes y que se lo gastan todo en prostitutas».

Este psicólogo también ha constatado que ir de putas se ha convertido en una moda juvenil. «La adolescencia es un periodo en la que el joven adquiere su identidad, y esa identidad se la da el grupo. Ir a prostíbulos se ha convertido en una seña de identidad. Van en grupo, muchos por no querer diferenciarse de los demás». Según advierte Botana: «Acudir a un prostíbulo con amigos puede parecer que no es grave, pero a esas edades puede desequilibrar enormemente».

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha realizado en total tres encuestas en las que ha abordado el tema de la prostitución -en 1986, 1994 y 2008-, y que revelan cómo la actitud de los españoles respecto al sexo de pago se ha ido suavizando paulatinamente con el paso de los años, hasta el punto de que en la última, cerca del 80% se mostraba «muy o bastante de acuerdo» con que la prostitución es algo inevitable que debe, por tanto, legalizarse. En 2013, un sondeo realizado por la Fundación Atenea también ponía sobre el tapete cómo los jóvenes madrileños entre 16 y 24 años ya tenían una visión bastante particular sobre la prostitución. Sentían profunda indiferencia hacia las mujeres en esa situación y consideraban que la práctica debería legalizarse porque forma parte de la libertad del individual.

La pregunta es: ¿Por qué va a recurrir un joven a una prostituta en una sociedad hipersexualizada en la que existen aplicaciones que te ponen en contacto con personas cercanas que buscan mantener relaciones íntimas? «Los chavales que recurren a prostitutas suelen tener un déficit de habilidad emocional, que no social. Si pagan 20 euros se ahorran todos los prolegómenos. Muchos tienen problemas para contactar con el otro y pagar les permite ir al grano. Además pagar te hace sentir valorado, hace crecer tu autoestima y tu sentimiento de valía, porque al pagar tienes a una mujer que se pone a tu servicio», resume Fernando Botana.

Barahona comparte esa opinión: «Los chavales no lo hacen tanto por gratificación sexual como psicológica. Ellas les sonríen, les halagan, les hacen sentirse estupendos… Y a ellos les gusta eso y saber que tienen las riendas del poder en esa relación, porque el que paga exige, y luego alardean ante el grupo. Por no hablar de que además así se evitan el cortejo, el tener que salir a cenar con a una chica, ir al cine…» «Con las putas ahorras tiempo y dinero», reconocen muchos jóvenes entrevistados para este reportaje.

Para esta profesora de Trabajo Social esto «deja en evidencia que hemos avanzado poco en igualdad de género. Porque la prostitución es lo que más descarnadamente muestra el lugar social que ocupa la mujer».

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/09/17/57dc397ae2704ed66e8b4627.html

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El TSJ admite la relación laboral de una prostituta con el club en el que ejerce el alterne

El Tribunal apunta que las mujeres reconocen en una inspección de Trabajo que captaban clientes para el bar y cobraban

Una testigo durante el juicio celebrado en Zamora contra el Galeón.
Una testigo durante el juicio celebrado en Zamora contra el Galeón. Foto L. O. Z

SUSANA ARIZAGA El «beneficiario» de la actividad de alterne «es la empresa que regenta el establecimiento» en el que se desarrolla, «esta es la que pone los medios materiales y organiza la actividad», que no es otra que la de «promoción del consumo realizada por cuenta ajena y abonada a comisión, por tanto, laboral». Así describe el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León la vinculación laboral existente entre las mujeres que ejercen en clubs de alterne y los locales en los que desempeñan ese trabajo para admitir la vinculación pretendida por la Tesorería de la Seguridad Social, denegada por el Juzgado de lo Social número 1 de Zamora.

El TSJ acaba de admitir en una sentencia la relación laboral de una prostituta con el club en el que ejercía el alterne, donde la Inspección de Trabajo pudo constatar que, junto a esta trabajadora, había otras 18 mujeres con idéntica dedicación. Los magistrados del TSJ, que condenan a la propietaria del club Galeón, situado en Quiruelas de Vidriales, subrayan la «presunción de veracidad» del acta emitida por las inspectoras de Trabajo el 15 de mayo de 2015 y descartan «imprecisión» en su contenido, que recoge los testimonios individuales de las mujeres sobre su actividad, dos de los argumentos aducidos por la magistrada de Zamora para negar esa relación laboral.

El Tribunal regional reprocha a la magistrada zamorana que «omite» en su sentencia «y no valora referencias fundamentales» que contiene el mencionado acta, como el hecho de que todas las mujeres admitan ante la inspectora «su dedicación a la actividad de alterne».

A partir de esa aseveración, los magistrados del TSJ sostienen que «difícilmente puede negarse tal actividad y su única dedicación a la prostitución», además de remarcar la inexistencia de «un argumento probatorio contundente que permita tener por desvirtuada esa versión». Confirma, así, el recurso presentado por el Abogado del Estado que representa los intereses de la Seguridad Social, entidad que denunció a la propietaria del club y a una trabajadora que estaba cobrando la prestación por desempleo y trabajaba en el club.

La sentencia del TSJ se remite al testimonio de las trabajadoras durante la inspección de Trabajo, desarrollada a las 23.20 horas, que a preguntas de las funcionarias declaran que «la actividad desempeñada es la de alterne e incitación al consumo de bebidas durante el horario de apertura del local» y que el precio de las copas es de «entre 20 y 30 euros», frente a los seis u ocho que indicó el gerente del Galeón. Del mismo modo, explican qué cantidad recibe cada una por esas consumiciones, diferentes en cada caso. Asimismo, relataron que pagaban por el hospedaje, que incluía la manutención y la estancia, «20 euros a diario y 35 los fines de semana»; que «gran número de ellas» residían «desde hacía unos meses»; y que «el horario que realizan» en su actividad de alterne «coincide con el de apertura y cierre del establecimiento, de 18.00 a 3.00 o 3.30 horas de lunes a domingo». Las trabajadoras del club especificaron a las inspectoras que en esa franja horaria «pueden entrar y salir y, ocasionalmente, no prestar ningún servicio». Para descartar la imprecisión que argumenta la juez zamorana, los magistrados indican que el hecho de que el acta no reproduzca los diálogos personalizados, con las contestaciones a las preguntas, una a una, sino que recoja el contenido general de las respuestas «no añade ni quita nada», sino que «se trata de una simple práctica de actuación a la hora de confeccionar el acta de infracción».

http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2016/07/06/tsj-admite-relacion-laboral-prostituta/937398.html

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