Amnistía Internacional denuncia que prohibir la prostitución daña a las mujeres

Amnistía Internacional denuncia que prohibir la prostitución daña a las mujeres

La organización documenta violaciones, agresiones y extorsión por parte de clientes y la policía

FELIPE SÁNCHEZ

Prohibir la prostitución, penalizar su demanda o las actividades conexas —como el alquiler de locales para su ejercicio— hacen más vulnerables a las trabajadoras sexuales, según un informe que publica este jueves la ONG Amnistía Internacional. La investigación, dividida en cuatro documentos relativos a Argentina, Noruega, Hong Kong y Papúa Nueva Guinea, concluye que castigar la actividad “refuerza la marginación, el estigma y la discriminación y puede negar a las personas que se dedican al trabajo sexual el acceso a la justicia”.

Dos agentes interrogan a una prostituta y a un cliente durante una operación policial en París en marzo de 2012.

prohibir la prostitución

Dos agentes interrogan a una prostituta y a un cliente durante una operación policial en París en marzo de 2012. THOMAS SAMSON AFP

El estudio documenta con casos las violaciones, ataques, amenazas y extorsión que sufren las prostitutas. Desde Papúa Nueva Guinea a Argentina, Hong Kong y Noruega, los investigadores han encontrado numerosos casos de personas que ejercen la prostitución que sufren abosos físicos y sexuales por parte de sus clientes y de la policía.

Las cifras de Papúa Nueva Guinea, un país de 7,3 millones de habitantes al norte de Australia, y donde la prostitución es ilegal, dan cuenta de los riesgos de las trabajadoras con un modelo prohibicionista. Entre un grupo de 593 personas dedicadas a la prostitución en Puerto Moresby, la capital papú, el 50% fue víctima de violaciones de clientes o policías en un periodo de seis meses, según un estudio académico de 2010 que cita AI.

El modelo abolicionista o nórdico, al que Francia acaba de sumarse, tampoco garantiza la seguridad de las prostitutas, de acuerdo con la ONG. Una parte considerable de las mujeres consultadas para el informe en Noruega —que prohíbe pagar por sexo, aunque no persigue a quien lo ofrece— aseguró que trabajar con otros puede hacer más segura la actividad. Sin embargo, la policía puede considerar este trabajo conjunto como “prostitución organizada”. El miedo de los clientes en ese país por la posibilidad de una detención y el creciente uso de casas particulares para el servicio aumenta el riesgo de las agresiones, expone la investigación. “Es más peligroso ir a la casa del cliente. Fui a la de uno. Me dio dos puñetazos en la cara. No lo denuncié a la policía. No quiero que figure en mi historial”, relató a AI una trabajadora.

La defensa de la legalización por parte de la ONG generó una fuerte polémica el año pasado. Más de 400 organizaciones dirigieron a Amnistía Internacional una carta, que firmaron actrices de Hollywood como Meryl Streep, Kate Winslet y Anne Hathaway, para pedirle que reconsiderara su campaña por la despenalización. El documento argumentaba que descriminalizar la demanda del sexo por dinero ponía en desventaja a las mujeres que lo ofrecían y que las convertía en “objeto de consumo para hombres y de ganancias para proxenetas, propietarios de burdeles y traficantes”. La organización defiende solo el “trabajo sexual consentido entre adultos” e insta a los gobiernos a perseguir la trata de personas, la explotación y la prostitución infantil.

La ONG cita un estudio oficial elaborado en Nueva Zelanda, que despenalizó la prostitución en 2003, que reveló que tras la legalización, el 70% de las trabajadoras estaban más dispuestas a denunciar los abusos en su contra.

“[El cliente] me pagó y estaba a punto de bajarme del auto cuando me agarró del cuello y me cortó con un cuchillo. Le di todo el dinero que tenía y mi teléfono celular, y me dejó ir”, refirió una trabajadora argentina a AI. “No me van a escuchar, porque soy trabajadora de la calle”, justificó la víctima sobre la inutilidad de una posible denuncia de la agresión. El informe insiste en que, aunque en Argentina no son ilegales ni la oferta ni la demanda de servicios sexuales, las trabajadoras precisan de una legislación que proteja sus derechos.

También se ha detectado un gran número de abusos en Hong Kong, donde no se penaliza el oficio pero sí los burdeles. El trabajo aislado hace más vulnerables a las mujeres que ejercen el oficio, objetos constantes de violaciones, extorsiones y coacción, según los testimonios recogidos en la investigación.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/25/actualidad/1464193965_020273.html

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REFELEXIONES DE UNA PUTA. LOS DIEZ AÑOS DE PAULAVIP

REFLEXIONES DE UNA PUTA VETERANA

LOS DIEZ AÑOS DE PAULA VIP

Cuando empecé a ejercer como prostituta, hace ya una década, no pensaba que fuera a estar tanto tiempo en este sector laboral, como no pensaba que algún día yo pudiera formar a nuevas profesionales. No me planteé que pudiera aparecer en los medios, ni que otras compañeras se sumaran a un activismo tan poco gratificante, como es la lucha por los derechos de las personas que ejercen de forma libre y voluntaria la prostitución. Sin embargo, los caminos recorridos han sido los que se me han ido poniendo por delante porque, tampoco es que me planteara en demasía, si recorrerlos o no. Simplemente fueron surgiendo a mi paso y me apeteció seguir sus llanos, sus senderos, sus subidas agotadoras y sus alocadas bajadas, los escarpados barrancos, los fangos, las piedras, la hierba, las flores que me hacen estornudar y un cielo siempre abierto, hiciese el clima que hiciese. El espacio para pensar qué hacer, no era tan importante como el hacerlo sin más.

Tampoco estaba en mi imaginario el tropezarme con el feminismo, que para mí siempre habían sido tres locas viejunas y lesbianas. Sin embargo, una puede ser feminista sin saberlo. Puede practicar feminismo sin pretenderlo e incluso puede que aplique el feminismo a su vida con argumentarios que, pese a haber sido escritos por famosas luchadoras por los derechos de las mujeres, no haya leído jamás.

Así que, de pronto, había pasado de putilla a señora puta. En un artículo de un periódico de tirada nacional han llegado a llamarme sra. Vip…(os lo juro jajaja) Y si bien es cierto que nadie me pide autógrafos por la calle -sólo eso me faltaría-, también lo es el hecho de que, tener unas amigas tan luchadoras, tan putas, tan feministas y tan poderosas me ha hecho que pueda estar medianamente a su altura.

Siempre, manteniéndome en un plano más alejado porque, soy una recién llegada, después de todo. Tanto, que a veces, siento que sólo la férrea voluntad de mis compañeras, permite que yo siga en esta lucha que siento que me arrastra por los caminos y senderos del mundo.

Puta declarada desde hace diez años.

Puta desde que nací.

Puta mamá.

Puta trabajadora.

Puta orgullosa.

Puta a pesar del estigma.

Puta por convicción.

Puta para siempre.

Porque quiero y porque puedo!

 

ya no eres nada para mi PUTA - Tu no quisiste valorar nada (mirame a la cara) Si tienes suficiente dignidad dispara! Voy a volver a coger mi revolver por no perder mi orgullo no intentes jugar conmigo recuerda que ya no soy tuyo Fui yo, fuiste tu kien se ekivoco(o los 2) Odio tener q odiarte, odio tener q decir adios Decir a DIOS q' me deje entrar en el puto cielo Porque fui tonto al creerte cuando me decias te kiero Estoy hasta la polla de tus mentiras y de tus enfados no puedo mirarte con los mismos ojos me has desepcionado puta disfruta de este momento viendo como me consumo el humo del porro y las pastillas hoy son mi desayuno pedirme un tiempo fue el mayor error q has cometido me di cuenta de q humo eres, me di cuenta de q me has mentido ¿como puedes ser tan falsa? (¿Como?) Explicamelo Zorra! Por mas q lo intente el tiempo q pase contigo no se borra no kiero volver a sufrir por ti, ni por ninguna cria mas Y si me amas de verdad, suicidate, deja encendido el gas para no volverte a ver, sino te matare yo joder. volvi para creerte, volvi contigo para engañarme otra vez para creer q eres quien de verdad no eres Idiota! q cosa te has echo q odias todas las mujeres Mira tia, por favor no te lo repito mas y dispara recuerda siempre que tu siN MI no eres ni vales nada Kiero beber alcohol y olvidarme de q existes Kiero verte morir, kiero robarte lo q tu jamas me diste Pagaras por todo y aunq en el fonfo te kiera y tu me kieras Te juro que... Ahora mismo yo... Desearia que... Murieras!!!!! - Fotolog

 

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“Trabajo en un burdel, pregunta lo que quieras”: la prostitución en primera persona

Usuaria de Reddit y prostituta, ‘brothelgirl’ se prestó a resolver algunas de las dudas más frecuentes sobre su trabajo en uno de los hilos más legendarios de dicha red social
Foto: Son negocios, nada más que negocios. (iStock)
Son negocios, nada más que negocios. (iStock)

AUTOR

HÉCTOR G. BARNÉS

La mayoría de opciones caen en un punto intermedio entre una y otra opción, especialmente si nos referimos a la prostitución en los países desarrollados. Muchos testimonios coinciden en algo: es una manera de hacer dinero rápido y fácil. Es lo que ocurre con una de las usuarias de ‘Reddit’, que bajo el seudónimo de ‘brothelgirl’ (algo así como ‘chicadeburdel’), ha explicado que lleva prostituyéndose en una gran ciudad australiana desde que tenía 17 años: “Era joven y rebelde y estaba cachonda”. Nada de trauma familiar. La autora explica que, simplemente, era una manera de ganar mucho dinero (actualmente, unos 2.500 euros a la semana) a cambio de un montón de sexo.

No cabe duda de que lo que en un pasado no tan lejano era un tema tabú ha pasado a convertirse en uno de los grandes debates públicos: ¿qué ocurre con la prostitución y cuál es la experiencia real de las prostitutas? Las respuestas a esta última pregunta son tantas como trabajadoras del sexo existen, e incluyen gran cantidad de opciones: de las que lo consideran como lo peor que le ocurrió en su vida, como en el caso de la carta de la prostituta a sus clientes, o las que, como Natalia Ferrari, lo consideran como una herramienta emancipadora.

No cabe duda de que lo que en un pasado no tan lejano era un tema tabú ha pasado a convertirse en uno de los grandes debates públicos: ¿qué ocurre con la prostitución y cuál es la experiencia real de las prostitutas? Las respuestas a esta última pregunta son tantas como trabajadoras del sexo existen, e incluyen gran cantidad de opciones: de las que lo consideran como lo peor que le ocurrió en su vida, como en el caso de la carta de la prostituta a sus clientes, o las que, como Natalia Ferrari, lo consideran como una herramienta emancipadora.

La mayoría de opciones caen en un punto intermedio entre una y otra opción, especialmente si nos referimos a la prostitución en los países desarrollados. Muchos testimonios coinciden en algo: es una manera de hacer dinero rápido y fácil. Es lo que ocurre con una de las usuarias de ‘Reddit’, que bajo el seudónimo de ‘brothelgirl’ (algo así como ‘chicadeburdel’), ha explicado que lleva prostituyéndose en una gran ciudad australiana desde que tenía 17 años: “Era joven y rebelde y estaba cachonda”. Nada de trauma familiar. La autora explica que, simplemente, era una manera de ganar mucho dinero (actualmente, unos 2.500 euros a la semana) a cambio de un montón de sexo.

La autora habla de todo sin tapujos, como suele ocurrir con los AMA (siglas de“Ask Me Anything”, es decir, “pregúntame lo que quieras”), de sus motivaciones personales al tamaño de los genitales de sus clientes pasando por los consejos a los jóvenes que desean iniciarse en el sexo con una prostituta y que, como ya hemos señalado en alguna ocasión, son mayoría.

El negocio en horas puntas

Si uno quiere pasarlo bien, la autora recomienda tácitamente acudir entre semana a deshora. Como ocurre con otros sectores como el de larestauración, cuanta menos demanda haya, más fácil será que el servicio sea perfecto. “Los viernes y sábados por la noche puedo tener entre 7 y 9 clientes en seis horas”, explica. “Es básicamente un polvo rápido ya que las salas de espera están llenas. La mayoría de chicos vienen de fiesta así que lo limitamos a citas de media hora”. En estos encuentros, se suprime cualquier conversación y se va al grano, aunque reconoce que los clientes suelen salir contentos. “Suena frío e insensible, pero el servicio aun así es cálido, amistoso y caliente”.

Por lo general, se trata de la típica fiesta que termina con un “¡vamos a un burdel!”, por lo que brothelgirl reconoce que les resulta fácil convencerlos para que hagan un trío y, por lo tanto, puedan cobrar el doble o el triple por menos trabajo.

'brothelgirl' adjuntó varias fotografías del burdel, como esta.
‘brothelgirl’ adjuntó varias fotografías del burdel, como esta.

Clientes habituales y otra fauna

La prostituta reconoce que se acuesta con uno o dos vírgenes cada semana. Al parecer, es algo muy habitual, y anima a hacerlo si de verdad se desea, alvo que uno le dé un gran valor a su virginidad. Sin embargo, advierte, es muy probable que sea una experiencia decepcionante: “Creo que depende enormemente de la chica que elijas, de prepararla mentalmente y de fijar expectativas claras en las que os pongáis de acuerdo”.

Por lo general, recuerda brothelgirl, el trabajo es el trabajo. Y es muy semejante al de, por ejemplo, un médico: “Después de cierto tiempo, los cuerpos terminan siendo cuerpos”. Y esta prostituta reconoce que se presta a cualquier cosa (sí, a cualquiera), exceptuando menores de edad o animales. Sin embargo, admite que rechazaría a personas con determinadas incapacidades, no por ella, sino porque piensa que no sería capaz de excitarles. Eso sí: “la arrogancia, una borrachera extrema, estar bajo los efectos de las drogas o una falta de respeto” pueden provocar que rechace a un cliente.

El tamaño del pene

Como no podría se de otra manera, brothelgirl resuelve unas cuantas cuestiones con el tema que más preocupa a muchos hombres: el tamaño de sus genitales. Sí, el tamaño medio es mucho menor de lo que pensamos (o de lo que alardeamos): las más pequeñas miden unas tres pulgadas, es decir, unos 7,62 centímetros, aunque la media se encuentra entre cinco y seis (de 12,7 a 15.24). Más allá de eso, las considera grandes. Eso sí, brothelgirl ha tenido malas experiencias con el tamaño del pene, y no precisamente por ser pequeño: “La más grande era tan larga y gruesa como mi antebrazo, así que tuve que decir que no”, explica. “El pobre tipo estalló en lágrimas y dijo que no podía acostarse con nadie por su tamaño. Además, en esos casos nunca se les pone dura del todo”.

Los orgasmos de la prostituta

¿Son reales o, por lo general, los finge? Aunque reconoce pasárselo bien trabajando, brothelgirl explica que raramente llega al clímax con un cliente. “Lo intento en todas las citas, pero a menos que sean hábiles con el sexo oral estoy tan acostumbrada a mis dedos que solo puedo correrme yo sola”, explica. Otra alternativa es terminar por sí misma una vez el hombre ha alcanzado el orgasmo, mientras este mira, o practicar la masturbación mutua. Además, reconoce que hay algunos tipos “terribles”: “educadamente y con humor les hago ciertas sugerencias para que mejoren su técnica y sean capaces de hacerme llegar”. La amplia mayoría responden favorablemente.

La lista de precios.
La lista de precios.

Lo mejor de ser una prostituta…

Según brothelgirl, hay muchas ventajas de dedicarse a este trabajo: “La libertad (financiera, de estilo de vida, de turnos). Me encanta el sexo, y esto satisface mi ansia hasta cierto punto”. Aunque entiende que su acercamiento ‘new-age’ (sic) a la prostitución puede ser difícil de comprender, la autora firma que le encanta sentir el subidón de su trabajo: “Creo en la energía y en su transferencia. Después de acostarme con entre 5 y 12 clientes a la noche te alimentas de su energía. Esto puede ser bueno y malo”. Bueno porque, a pesar del cansancio, aún sientes que puedes correr una maratón. Malo, porque puede llevar fácilmente a la confusión y al insomnio.

…Y lo peor de ser una prostituta

“Estoy pensando en ello”, reconoce la autora. “Nada realmente. Es seguro y muy divertido. He tenido que lidiar con algunos gilipollas, pero nada reseñable”. Ese puede ser el lado más complicado del trabajo, quizá, aunque por lo general es fácil librarse de los pesados que quieren que una prostituta les bese sin pagar un extra. Eso sí, brothelgirl admite en otro momento que echa de menos ciertas interacciones con el otro sexo, aunque no se refiere exactamente a salir a cenar: “Me quedo satisfecha con el sexo en mi trabajo, pero echo de menos tener relaciones que yo instigue”, explica. “El tonteo, los preliminares y la tensión no pueden ser replicados en un burdel. Lo echo de menos, al igual que la intimidad y el sexo con amor con una pareja”.

Leer más:  Sexualidad: Trabajo en un burdel, pregunta lo que quieras: la prostitución en primera persona. Noticias de Alma, Corazón, Vida  http://goo.gl/yExsWu

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PROSTITUCIÓN: EMPODERAMIENTO Y FORMACIÓN BÁSICA PARA NUEVAS PROFESIONALES

PROSTITUCIÓN: EMPODERAMIENTO Y FORMACIÓN BÁSICA PARA NUEVAS PROFESIONALES

 

Regresamos en APROSEX con la 5ª Edición de los Cursos de Profesionalización y Empoderamiento para Nuevas Trabajadoras Sexuales.

Como en ediciones anteriores, el curso está abierto a mujeres y hombres, cis y trans. Porque en APROSEX creemos que la enseñanza del trabajo sexual debe poder llegar a cualquier persona que lo precise.

Nadie nace sabiendo un idioma, ni propio ni extranjero. Tampoco sabemos hacer un cocido como el de mamá, ni nos manejamos bien con las hojas de Excel.

Quizá lo peor de nuestra sociedad actual, donde está tan estigmatizado todavía ser puta por elección propia, sea la hipocresía de pretender que el trabajo sexual se aprende por generación espontánea.

Sin embargo, nadie nos enseña a amar y por supuesto, nadie nos enseña a practicar sexo. ¿Por qué regla de tres, entonces, deberíamos las putas saber ejercer una profesión tan compleja y donde se trabaja con elementos tan importantes como el sexo-afecto?

 

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RESUMEN DEL TEMARIO:

-¿Por qué quiero dedicarme a la prostitución?

-Insistiendo…¿De verdad deseo ser prostituta?

-¿Pensaste en los inconvenientes?

-Me siento preparada para ejercer esta profesión?

-Pequeños y no “tan pequeños” Trucos sobre Sexo

-Introducción al Estigma Puta y sus consecuencias anímicas

-La Profesionalización de las Trabajadoras del Sexo

-Hacienda y Seguridad Social

-Márketing para Trabajadoras Sexuales

¿Cuándo?

SÁBADO 28 de mayo  DE 09.30h. a 13.30h.

¿Cuánto?

90 €uros

El pago se efectuará mediante ingreso o transferencia bancaria, tras confirmar asistencia a

formacion@aprosex.org

Efectúa el pago en efectivo en cualquiera de los cajeros de LaCaixa (más discreto)  2100- 3043- 45-  22.00.49.65.28

o en ventanilla o incluso por transferencia bancaria (aunque te cobrarán comisiones).

Haz una foto del ingreso o escanéalo y mándalo con tu nombre (real o ficticio) a formación@aprosex.org

Una vez más y por motivos puramente de discreción y pensando en la intimidad de todas las personas que acudirán al curso, no daremos la dirección hasta el día anterior. Se comunicará por mail a todas las personas que, previamente, hayan efectuado el ingreso correspondiente.

Equipo de APROSEXISTAS

http://www.aprosex.org/prostitucion-empoderamiento-y-formacion-basica-para-nuevas-profesionales-2/

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Esclavizadas bajo amenaza de vudú con su vello púbico

TRATA DE SERES HUMANOS

Esclavizadas bajo amenaza de vudú con su vello púbico

Dos organizaciones de prostitución nigeriana amenazaban a sus víctimas con magia negra. Las proxenetas eran mujeres y un pastor evangélico retenía los pasaportes en su iglesia.

El vello púbico se guardaba en servilletas con el nombre de cada chica

El vello púbico se guardaba en servilletas con el nombre de cada chica

DAVID LÓPEZ FRÍAS@lopezfrias

“Nunca habíamos llegado a incautar vello púbico de prostituta empleado en rituales de magia negra. No se ha publicado nunca. Es material inédito por lo difícil que resulta acceder a él; siempre lo esconden con mucho celo”. Lo revela uno de los agentes de Policía Nacional que acaban de desmantelar dos redes de prostitución nigeriana en España. Han liberado a dieciocho mujeres explotadas sexualmente, algunas de ellas menores de edad. Todas ellas estaban amenazadas por el rito de vudú.

Uñas, sangre menstrual o vello púbico. Todo guardado en una servilleta de papel con el nombre de cada mujer. En África existe la creencia de que el propietario de ese paquete posee de algún modo el control del destino la víctima. Con estos elementos, las mafias obligan a las prostitutas a realizar un juramento de silencio, obediencia y fidelidad antes de enviarlas a Europa. A su llegada a Europa, las proxenetas vuelven a hacerse con material genético de la víctima para reforzar la amenaza. Si no cumplen lo que juraron en África, son sometidas a magia negra. Con esta estrategia del miedo se aseguran de que la víctima pague la deuda que adquiere con los tratantes en concepto del precio del traslado y no se escape.

Las mafias nigerianas, además de amenazar a las prostitutas con matar a sus familias si acuden a la policía, juegan con la coacción del vudú. Este el principal elemento que diferencia a las redes nigerianas de las mafias de otras nacionalidades: el factor religioso. Y en esta operación, el material incautado se ha convertido en una prueba de cargo contra estas redes.

La Policía Nacional ha liberado a 18 mujeres nigerianas que ejercían la prostitución en diferentes ciudades del litoral levantino. Estaban siendo explotadas por dos redes mafiosas que actuaban como auténticos cárteles: coexistían, fijaban los precios, colaboraban entre ellas e incluso se intercambiaban a las prostitutas. Ambas estaban lideradas por mujeres que se apoyaban en un pastor evangélico (líder espiritual de la comunidad nigeriana en Alicante) que les retiraba los pasaportes a las víctimas y las culpaba de su suerte. Hay 30 detenidos y se han incautado un millón de euros.

CONDICIONES INFRAHUMANAS

Las condiciones a las que eran sometidas las mujeres (algunas de ellas menores) eran infrahumanas: vivían hacinadas en pisos de los que sólo salían para trabajar. Estaban obligadas a cobrar 5 euros por servicio y a prescindir del preservativo. Todas, sin excepción, trabajaban a diario y sin descanso. Empezaban a las siete de la tarde y acababan por la mañana. Muchas de ellas, además, se veían obligadas a compaginar la calle con otros trabajos como cuidar ancianos o llevar a los hijos de los proxenetas al colegio.

Las agresiones físicas eran frecuentes, especialmente cuando las chicas enfermaban y no podían trabajar. Además, si no lograban recaudar todo el dinero que exigían las mafias, las hacían pasar hambre. Las proxenetas las alimentaban a base de pan y agua. “Cuando rescatamos a una de las chicas, pasamos por una gasolinera para comprar algo para comer. La muchacha literalmente devoraba el alimento. Mezclaba dulce con salado y engullía cualquier cosa que le poníamos en las manos”, cuenta un policía, que recuerda con dramatismo que «cuando les preguntábamos cómo habían resistido tanto tiempo en aquel infierno, todas nos contestaban con resignación que no tenían otra opción».

EL VIVERO ES BENIN CITY

Pero… ¿cuál es el modus operandi de estas mafias? Desde la Policía Nacional cuentan que “para las víctimas, es imposible salir de Nigeria sin someterse a este ritual”. Los tratantes captan a chicas jóvenes y pobres y les ofrecen un trabajo en Europa. Generalmente proceden de Benin City, la capital del estado de Edo. A menudo las engañan prometiéndoles puestos en servicio doméstico. Otras veces, cuando la situación de las víctimas es de extrema pobreza, les dicen la verdad».

«Les ofrecen un trabajo como prostitutas, pero les aseguran que el ritual al que serán sometidas les eximirá de cualquier culpa, dado que el ejercicio de la prostitución no está bien aceptado por la sociedad nigeriana. El rito, además, les confiere (según los sacerdotes que lo practican) protección para el viaje a Europa. Aunque sepan que van a prostituirse durante un tiempo, lo que nadie les explica a estas mujeres es que van a convertirse en esclavas sexuales viviendo en condiciones infrahumanas”, explica un agente de la Policía Nacional.

Prostitutas nigerianas en la Casa de Campo de Madrid.

Prostitutas nigerianas en la Casa de Campo de Madrid. Efe

Cuando una chica nigeriana acepta el trato, es conducida ante un babalawo(sacerdote tradicional nigeriano) que las somete a un ritual de juju (magia negra). Son ceremonias de gran simbolismo que refuerzan la presión psicológica sobre las víctimas. No existe un rito estándar, pero todos tienen elementos coincidentes: se realizan juramentos, cánticos y después se procede al sacrificio de un animal (una gallina, por norma general) que lo convierte en un sangriento espectáculo. Después, el sacerdote elabora brebajes con cenizas y agua sucia. En otras ocasiones se ven obligadas a bañarse desnudas en ríos. También se les suelen practicar incisiones en el cuerpo para introducir hierbas medicinales u otros elementos que (según elbabalawo) estrecha el vínculo de la mujer con los dioses.

Sea cual sea el tipo de rito al que son sometidas, un patrón coincidente en todos los casos es la obtención de material genético de la mujer. A todas las chicas que van a emprender el viaje a Europa les arrancan vello púbico para amenazarlas con magia negra.

UN AVAL PERSONAL

La principal exigencia de las mafias es que la chica acuda a la ceremonia con un “aval personal”. Esto es, un familiar o persona muy próxima a la víctima. Así, si la prostituta incumple su juramento en Europa y se escapa o acude a la policía, los mafiosos en Nigeria atacan a ese aval, agrediendo o asesinando a sus familiares.

Una vez se ha completado el ritual, obligan a la chica a memorizar un número de teléfono y la envían rumbo a Europa. La víctima emprende un viaje infernal de 5.000 kilómetros, que es la distancia que separa Nigeria de España. Algunos tramos los realiza en bus y otros caminando. Atraviesan eriales y desiertos. Las chicas viajan acompañadas de una persona de confianza de la red mafiosa, pero eso no las salva de los ataques durante el itinerario: para cruzar el desierto están obligadas a tratar con contrabandistas que a menudo las violan o les roban todas sus pertenencias.

LA RUTA DE MARRUECOS Y LA DE LIBIA

Existen dos rutas principales para llegar desde Nigeria a Europa. Los traficantes eligen una u otra en función del valor que otorguen a la chica en cuestión. Ambas pasan por Níger y el desierto del Sahel, pero la primera ruta tiene a Marruecos como último destino en África. Es mucho más cara para los traficantes (50 mil euros), pero asegura que la mujer llega viva al Mediterráneo. Es el itinerario elegido para trasladar a las chicas más jóvenes y valoradas. La segunda ruta se desvía hacia el este y llega a Libia. Es más barata (30 mil euros), pero mucho más insegura. La situación de conflicto que vive el país lo convierte en un territorio ingobernable. Son muchas las mujeres que mueren o desaparecen en ese tramo. Es la ruta elegida para trasladar a las mujeres de más edad o menor valor en el mercado de la prostitución.

Las dos rutas que utilizan los traficantes de personas

Las dos rutas que utilizan los traficantes de personas Patricia López

Si consiguen alcanzar el Mediterráneo, toca intentar pasar a Europa. Si han llegado vía Marruecos, cruzan el estrecho a bordo de lanchas rápidas con la costa andaluza como destino. Si la ruta elegida ha sido Libia, las mujeres se hacinan en barcos cargueros junto a la mercancía y desembarcan en Italia.

Una vez en Europa, las chicas suelen ser interceptadas por las autoridades y enviadas a centros de acogida de inmigrantes. Una de las directrices que deben cumplir es mentir respecto a su identidad. A menudo tienen órdenes explícitas de decir que son de Malawi, Sierra Leona o Benin (países angloparlantes en conflicto) y pedir asilo político.

En cuanto les sea posible, deben llamar el número de teléfono memorizado en Nigeria. Es el contacto de la mami, mujer que compra a las chicas. Ella se encargará de sacarlas del centro de acogida a la mayor brevedad. Esta es otra de las particularidades de las tramas de prostitución nigeriana: las proxenetas son mujeres. «Hay hombres en las redes, pero el control de las prostitutas suele ser de las mamis, que son las que manejan el negocio y se comportan de forma mucho más cruel que los varones», cuenta uno de los agentes de policía consultados.

Una vez fuera del centro, la chica pasa a ser de propiedad de la mami. Cuenta la Policía Nacional que “las mamis de estas tramas desmanteladas tenían especial influencia en ese sentido y eran capaces de sacar a las víctimas de los centros de acogida con mucha rapidez”. Así, cuando salen del centro, son trasladadas a vivir en los pisos de sumami junto a numerosas compatriotas que también se ven obligadas a ejercer la prostitución.

EL SACERDOTE QUE SE BENEFICIABA

Una parte fundamental del entramado desmantelado es la figura del líder espiritual. Se trata de un nigeriano que es pastor cristiano evangélico en Torrevieja. En el interior de su iglesia se encontraron todos los pasaportes requisados a las víctimas. Era conocedor de la situación y se beneficiaba económicamente de la actividad. «Algunas noches pasaba a visitar a las chicas. Supuestamente lo hacía para transmitirles fuerzas, pero en realidad les venía a decir que esto es lo que hay, que toca aguantar”, relata uno de los agentes.

La iglesia evangélica donde retenían los pasaportes de las víctimas

La iglesia evangélica donde retenían los pasaportes de las víctimas

El sacerdote no les ofrecía una salida. Las conminaba a que pasasen ese trago, las culpaba de su situación y les pedía resignación. De hecho, una vez se escapó una niña de 16 años que acabó siendo acogida por una ONG. El propio pastor la telefoneó amenazándola, diciéndole: “Si no sales de ahí por tu cuenta, iré yo personalmente a por ti”.

Desde la Policía Nacional ilustran la situación: “Eres una niña, vienes de un país extranjero, ignoras el idioma y no conoces a nadie. La imagen que tienes de la policía es la de los agentes nigerianos. Allí son los malos y no confías en pedirles ayuda. No tienes más remedio que fiarte de tus paisanos y en especial de su líder espiritual, un sacerdote en el que todo el mundo cree y que presuntamente está para ayudar”. Además, las chicas se veían obligadas a pagar dinero a la iglesia para ser perdonadas y liberadas del estigma de la prostitución. «Este es uno de los motivos por los que los libros contables de la iglesia tenían cifras tan potentes. Estaban todas las operaciones perfectamente detalladas», cuenta un agente.

PROSTITUIRSE INCLUSO ESTANDO ENFERMAS

Ya instaladas en casa de la mami, las chicas se veían obligadas a prostituirse cada noche en la calle, siete días a la semana. Las dos organizaciones desmanteladas se repartían las diferentes zonas de la ciudad. Una vez por semana, estaban obligadas a rendir cuentas a sus mamis y entregarles todo el dinero recaudado. Si las proxenetas consideraban que no eran suficiente, las agredían, las amenazaban con el vudú y las privaban de alimento. Si alguna enfermaba no podía quedarse en casa reposando. “Vivían en un cuarto piso. Cuando una de ellas se ponía mala, fingía que salía a la calle por la noche a trabajar, pero se quedaba escondida en la segunda planta y allí pasaba la noche bajo una cama. Volvía por la mañana como si hubiese estado ejerciendo la prostitución toda la noche”.

Las investigaciones de la Policía Nacional comenzaron hace un año, con la denuncia de una chica nigeriana que se había escapado en Málaga de una de las mafias y denunció la situación. Fue así como los agentes empezaron a tirar del hilo que les llevó a estas dos organizaciones. Los tentáculos de estas redes llegaban incluso al norte de Europa y Europol está trabajando para liberar a otras chicas que han sido trasladadas a Escandinavia. La investigación sigue abierta.

Mientras, muchas de las chicas intentan rehacer su vida de la mano de ONG que se encargan de reinsertarlas. Siguen viviendo con miedo porque las amenazas no cesaron ni siquiera con la policía delante. Uno de los agentes que participó en la operación explica que «el momento más emotivo de la operación fue cuando rescatamos a una de las chicas. En cuanto nos vio se puso a sonreír. La mami, ya esposada, seguía gritándole y amenazándola en inglés».

Además, aunque ellas hayan sido liberadas, sus seres queridos en Nigeria están más amenazados que nunca. El mismo agente de policía recuerda que “hace dos años, una chica se escapó de estas mafias aquí en España. Al día siguiente quemaron su casa en Nigeria con toda su familia dentro”. Con la red totalmente desmantelada, nadie sabe qué represalias van a tomar los mafiosos de Benin City.

http://www.elespanol.com/reportajes/20160507/122987743_0.html

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  • REBECA YANKE
  • Madrid

El desconocido, el jefe, el profesor, el trío, la prostituta, la relación homosexual… Nada hay más íntimo, más propio, más personal, que la imaginación. Aquello que se da entre quien imagina y su cerebro. Aquello que se relaciona con lo irreal, con lo fantasioso, con lo imposible y con el deseo. Aquello, también, de lo que no se habla porque, según el último informe del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre la sociedad española ante el deseo y la sexualidad, elaborado en 2014,«una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres no se atreve a hablar de sus deseos sexuales».

Por eso, cuando la directora de cine adulto independiente Erika Lust decidió rodar filmes inspirados en fantasías reales, llamó a su proyecto X Confessions, confesiones X, algo que sólo conocen esta cineasta de origen sueco afincada en Barcelona y la persona que decide contar su fantasía erótica. El lema es precisamente ése: «Entre tú y Erika Lust». Es más, según el estudio citado anteriormente, «la vida sexual de los españoles ha permanecido oculta a lo largo de los años, tan solo tenían acceso a ella los sacerdotes y los médicos higienistas. Esta información pertenecía al espacio más íntimo de la privacidad, esfera que a menudo también era desconocida para la propia pareja».

Ahora esa intimidad puede ser pública porque, desde 2013, Lust estrena un corto erótico inspirado en fantasías reales «cada dos semanas». «Es mi proyecto más ambicioso, una plataforma de crowdsourcing erótica. Se me ocurrió tras percatarme de que todo el mundo quería contarme sus fantasías para que las filmara. Gente de todo el mundo me envía ahora sus historias eróticas, que pueden ser un recuerdo, una fantasía o un deseo. Las leo, elijo algunas y las transformo en películas», resume. Tras tres años, son más de 130.000 los suscriptores de esta web de confesiones y, a día de hoy, «3.000 personas pagan» por ver las fantasías eróticas de otros.

La pregunta es: ¿Qué se desea? Y Lust responde en imágenes: acudir a lugares prohibidos y realizar actos que, presuntamente, también lo son, seducir a extraños, hacer el amor con desconocidos, acostarse con el jefe (o la jefa), tener una doble vida (la matrimonial y la adúltera), recibir un ‘final feliz’, hacer un trío y poder tocar ambos palos (hombre y mujer) a la vez, hacer el amor con tu pareja en la cocina vacía de un restaurante, o hacerlo en la casa de los vecinos, satisfacer a tu pareja con juguetes sexuales o dejarse controlar por una Dominatrix… Éstas son sólo algunas de las posibilidades. Sin embargo, una de las fantasías preferidas de Lust es una relacionada con la lluvia. Y no la dorada.

«Llegó una confesión sobre hacer tener sexo en autobús mientras llovía, y me tenía intrigadísima. Me fascinó al leerla e intenté rodarla durante una jornada de lluvia pero, al final, tuve que hacerlo en un coche y no en un autobús». Ese fantasía contada sottovoce es ahora un filme de casi 12 minutos que se rodó en 2015: Car Sex Generation, la generación de los que practican sexo en el coche. Reza así la sinopsis: «Vivir con tus padres cuando tienes 20 años puede ser complicado por muchas razones pero, para mí, la principal es que no consigo tener intimidad, especialmente para compartirla con increíble y preciosa novia». La única diferencia entre la fantasía anónima y el corto erótico es que, en lugar de haber sexo en un autobús, lo hubo en un coche. Los rodajes son complicados siempre pero si se trata de porno, cine erótico, adulto o como se le quiera llamar, aún más.

EL MUNDO asistió recientemente a uno de los cortos que se van a lanzar en mayo.Una confesión erótica que recreaba una historia de humo, alcohol y sexo en los años 40 del pasado siglo. La protagonizaban los actores Max Deeds y Zoe Davis, para los que, rodar con Erika Lust significa no rodar porno al uso. Según Davis, actriz porno de origen holandés, la diferencia fundamental entre «el porno mainstream y el trabajo de Lust es que en el de esta última hay pasión». «Es maravilloso que Erika haga películas con las ideas que le dan sus seguidores, creo que es la mejor manera de mostrar lo que la gente quiere ver y, además, hay quien quiere ver porno más artístico», sostiene esta mujer que, por un día, se convirtió enfemme fatale, tal y como soñó, tiempo atrás, una persona anónima.

Max Deeds opina igual. Fue su partneaire en el corto y reconoce a este diario que «hace mucho tiempo que deseaba trabajar con Lust». «Tenía algunas escenas en las que consideró que yo podía hacerlo bien y, cuando me lo pidió, no me lo podía creer, sus películas tienen mucho de artístico y da muchas posibilidades actorales. Erika cuida hasta el mínimo detalle, todo tiene que estar perfecto a sus ojos. El resultado no es exactamente porno sino algo más erótico. Ha sido de mis mejores rodajes y estoy deseando repetir», cuenta. Tanto Davis como Deeds son «maduros, inteligentes y disfrutan de una sexualidad positiva»: Esto es así porque éstas son las cualidades indispensables para que Lust elija a un performer para sus cortos.

«Tienen que conocer y entender las implicaciones de ser una estrella del cine para adultos y no simplemente actuar bajo un impulso o por presión personal o financiera. Suelo decir que en el cast de XConfessions están algunas de las personas más interesantes que he conocido en mi vida. Son personas impresionantes, inteligentes, con muchas pasiones diferentes, con muchas ganas y mucho valor. Así como en cualquier otra industria, para ellos el cine para adultos sólo es una faceta en su larga lista de intereses».

Lust acostumbra a preguntar a los autores con quién se sienten cómodos trabajando – «si ellos están a gusto, entonces yo estoy a gusto, habrá mejor química en las escenas y el resultado será más erótico»- y muchos de ellos incluso le piden participar en XConfessions. «Se ponen en contacto porque les gusta el proyecto, la estética y la producción».

EL MUNDO también puede confirmar las palabras de Deeds cuando afirma que Lust cuida hasta el detalle más pequeño, y también que el feminismo campa a sus anchas en los rodajes y en los resultados. Su equipo es casi por completo femenino. Y para Lust, no es posible desligar lo erótico de lo feminista. «Es primordial. Tenerlo en mente es esencial para romper estereotipos, para lograr escenas que sean realistas, bonitas y seductoras. Quizás debería aclarar a todos aquellos lectores que no estén muy familiarizados con el término que el feminismo no quiere decir la supremacía de la mujer, y que el porno feminista no significa que sólo disfruten las mujeres. Estamos hablando de igualdad, de ofrecer a la mujer la oportunidad de decir qué le gusta y de qué manera le gusta. La industria mainstream le deniega esto, y nosotras directoras mujeres se lo estamos devolviendo. Por ello, en mis producciones, le doy mucha importancia al placer de la mujer. También intento mostrar siempre a hombres y mujeres variopintos. En mis películas, hombres y mujeres reciben placer real, lo disfrutan de manera natural y elegante, sin caer en las máximas chauvinistas con las que estábamos acostumbrados», reflexiona.

El estudio del CIS que asegura que a muchas personas les cuesta confesar sus fantasías eróticas también sostiene que «el siglo XXI es el siglo del sexo virtual». Sin embargo, el informe apunta que un 73% de las mujeres españolas sigue identificando «las relaciones sexuales con el amor, frente al 36% de los hombres». «Ellas son las que en mayor medida se identifican con el ideal de amor romántico, en el que la sexualidad simboliza la unión de la pareja más allá del acto físico, mientras que ellos tienen una mayor probabilidad de vivir su sexualidad como algo más biológico e instintivo».

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/04/23/57079e3822601dc4488b464c.html

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Patrullas contra la prostitución

Grupos de hombres del proyecto ZeroMacho

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Hombres repartiendo octavillas en las Ramblas en contra de la prostitución. SANTI COGOLLUDO

El 20% de los varones españoles afirma haber pagado por sexo

Asociaciones de prostitutas critican que los hombres crean que «necesitamos que nos defiendan»

  • LUCAS DE LA CAL
  • Barcelona

«Los hombres de verdad no compran mujeres». El primer cliente al que le entregan un papel con esta frase mira unos segundos hacia el suelo, levanta la cabeza y dice que sólo se va a tomar una copa. El segundo cliente al que le entregan un papel con la misma frase lo rompe en la cara de Pere Soler y su grupo de seis hombres. Los proxenetas montados en coches caros les miran con recelo. Las jóvenes de Europa del Este les insultan. Ellos permanecen impasibles en la puerta de uno de los burdeles de La Junquera, entregando propaganda contra la prostitución a todos los camioneros que hacen una pequeña parada en este municipio fronterizo entre Cataluña y Francia. Aquí hay el doble de mujeres vendiendo su cuerpo que hace 10 años. Muchos llaman al lugar el «paraíso de la prostitución». Otros, como Pere, coordinador de la Asociación Zeromacho en España, lo consideran el epicentro de la corrupción moral y de la desigualdad de género.

«Tenemos que combatir el machismo empezando por su representación más extrema, la prostitución. Explotar sexualmente a las mujeres es incompatible con la democracia». Palabra de un hombre que dice sentir estupor al leer que el 20% de los varones españoles reconoce haber pagado por sexo. Por ello, Pere decidió hace unos meses unirse al colectivo Zeromacho, un movimiento que nació hace cinco años en Francia de la mano de Gérard Biard, actual director del semanario satírico Charlie Hebdo. En sus columnas defiende que se debe multar a los clientes para poner fin a la explotación sexual de la mujer. Sus reivindicaciones ya están en 56 países, con miles de seguidores a pie de calle exigiendo que se prohíba la prostitución. Ahora se acaban de dar a conocer en Barcelona.

«Nos centramos en el problema, que son los clientes. Hay que construir una sociedad igualitaria y no pararemos mientras haya un solo hombre que pueda comprar los servicios sexuales de una mujer«, asegura Pere. Tiene 52 años y trabaja como director de relaciones externas del Parque Audiovisual de Cataluña. A su lado está Bernat Escudero, 38 años, empleado de una empresa hidráulica. Ellos, junto al resto de los 10 hombres que han puesto en marcha este proyecto en España, pasean estos días por el barrio barcelonés del Raval, «intimidando» con discursos sobre igualdad de género a aquellos que se acercan a las prostitutas apostadas en los portales. «También vamos por los institutos, llevamos a ex prostitutas, que explican a los chavales lo que se esconde detrás de ese mundo. Les enseñamos a respetar a las mujeres y a ellos mismos», cuentan.

-«¿Por qué sólo sois hombres?»

-«La respuesta es sencilla, si nosotros no somos capaces de convencer a otro hombre para que no se vaya de putas, una mujer no lo va a hacer».

Asociación Zero macho

Asociación Zero macho

«No necesitamos ser salvadas»

Como todas las historias, ésta también tiene dos caras. Por eso hablamos con Concha Borrell, presidenta de Aprosex, la primera asociación de prostitutas que lleva tres años en acción en Barcelona, dando apoyo moral y luchando por los derechos de las chicas que ejercen la prostitución por la normalización del trabajo sexual.

Encontramos a Concha en una manifestación a favor de la regularización de la prostitución, a pocos metros de donde el colectivo Zeromacho entrega panfletos con sus reivindicaciones. «Nosotras no necesitamos ser salvadas. Estaría bien que este grupo de hombres nos hubiera preguntado por nuestra situación. Se creen que no somos lo suficientemente fuertes para ayudarnos entre nosotras», explica esta catalana de 43 años, terapeuta sexual y prostituta desde hace nueve años. «Lo que están haciendo estos tipos es victimizarnos y quitarnos la voz. No dudo de que sus intenciones sean buenas, pero desde nuestro colectivo llevamos años luchando por nuestros derechos, como ciudadanas y trabajadoras libres, y esto entorpece nuestra lucha».

Concha lleva dos años en Barcelona dando cursos sobre prostitución, con grupos de seis y siete mujeres, con el objetivo de instruir a las chicas que empiezan a hacer la calle, con nociones básicas para la profesionalización del oficio más antiguo del mundo. «Trabajar en el mundo del sexo no es fácil. Hay que tener una formación».

Desde Zeromacho no comparten la misma idea. «No está bien que se incite, con esos cursos, a que las chicas se metan a esclavas, que es en lo que te convierte la prostitución. Todas lo hacen a cambio de dinero, ninguna vende su cuerpo porque les guste, sino porque las circunstancias sociales las han llevado allí. Que quede claro que no es un trabajo, es explotación de la mujer». El colectivo de hombres cada día que pasa tiene más adeptos en España. Ya han firmado su manifiesto más de 200 personas, con la idea de organizar patrullas urbanas en sus ciudades para dar a conocer la realidad que ellos perciben de estas mujeres.

«Muchos pensarán que somos unos frikis o ultracatólicos, pero nada de eso. Sólo queremos construir un país igualitario, sin machismo ni violencia contra las mujeres. Vamos contra los puteros, porque sin ellos no existiría la prostitución, y como consecuencia, desaparecería la trata de personas».

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/04/08/57068538e2704ee20e8b4637.html

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Prostitución por voluntad propia en LA GENT NORMAL de TV3

Prostitució per voluntat pròpia.

És possible exercir la prostitució voluntàriament?

Com pesa l’estigma d’aquesta professió i quins drets reclamen les prostitutes que exerceixen per voluntat pròpia?

Com compaginen la seva professió amb la seva vida privada?

Les protagonistes d’aquest capítol de La gent normal són dones que exerceixen la prostitució voluntàriament. Són la Martina i la Paula, que fa anys que s’hi dediquen, i la Natàlia, una noia de 21 anys que fa poc que es prostitueix i ha volgut donar el seu testimoni obertament perquè «si nosaltres no en parlem, ho faran els altres per nosaltres, amb la seva moralitat i els seus prejudicis».

Sense prejudicis comparteixen les seves experiències i parlen d’una manera clara, directa i contundent del seu ofici, i de com s’hi van iniciar i per què. El programa també compta amb el testimoni de Montse Neira, prostituta llicenciada en Ciències Polítiques i activista en defensa dels seus drets, que tot i admetre que va començar a exercir per sortir d’una mala situació econòmica reivindica ara la seva professió com una opció de vida: «que una puta digui que és feliç, això a la gent no li entra al cap».

Però fins quan pensen treballar? Hi ha una edat límit? Què passa quan es fan grans?

Agnès Marquès parla amb la Paquita, una dona de 80 anys que s’ha prostituït durant tota la seva vida i ara viu la vellesa sense recursos. En la conversa, també hi participa la periodista Samanta Villar, autora del llibre «Nadie avisa a una puta», en què explica històries reals d’un grup de professionals del sexe.

Prostitució per voluntat pròpia.

*Traductor Google:

Prostitución voluntaria.

Es posible ejercer la prostitución voluntariamente?

Como pesa el estigma de esta profesión y qué derechos reclaman las prostitutas que ejercen por voluntad propia?

Como compaginan su profesión con su vida privada?

Las protagonistas de este capítulo de La gente normal son mujeres que ejercen la prostitución voluntariamente. Son Martina y Paula, que hace años que se dedican, y Natalia, una chica de 21 años que hace poco que se prostituye y ha querido dar su testimonio abiertamente porque «si nosotros no hablamos, lo harán los otros por nosotros, con su moralidad y sus prejuicios «.

Sin prejuicios comparten sus experiencias y hablan de una manera clara, directa y contundente de su oficio, y de cómo se iniciaron y por qué. El programa también cuenta con el testimonio de Montse Neira, prostituta licenciada en Ciencias Políticas y activista en defensa de sus derechos, que a pesar de admitir que comenzó a ejercer para salir de una mala situación económica reivindica ahora su profesión como una opción de vida: «que una puta diga que es feliz, eso a la gente no le entra en la cabeza».

Pero incluso cuando piensan trabajar? Hay una edad límite? ¿Qué pasa cuando se hacen mayores?

Agnès Marquès habla con Paquita, una mujer de 80 años que se ha prostituido durante toda su vida y ahora vive la vejez sin recursos. En la conversación, también participa la periodista Samanta Villar, autora del libro «Nadie avisa a una puta», en el que cuenta historias reales de un grupo de profesionales del sexo.

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La familia de Robador

Las prostitutas del Raval trabajan en cooperativa y exigen «el derecho y la dignidad de ser putas»

«Nosotras decididimos nuestras vidas y elegimos a qué nos queremos dedicar», se defienden

La familia de Robador

ALBERT BERTRAN

Dos prostitutas, en la calle de Robador, este martes.

CARLOS MÁRQUEZ DANIEL

Subieron al piso y mientras ella colgaba el bolso, él cayó desplomado. Escuchó el estruendoso pum y se giró pasmada. Yacía en el suelo. Tieso. Entre varias compañeras lo colocaron sobre la cama y llamaron a una ambulancia, pero los servicios médicos solo pudieron certificar su muerte. Era cliente suyo desde hacía ocho años, siempre los viernes, así que ella, porque el roce hace el cariño, se vino abajo. «No llore, porque ni se llama Juan ni está viudo», le dijeron los Mossos, que pasaron por el trance de notificar a la familia el contexto del deceso. Ahora recuerda aquel episodio con sorna: «Todo el mundo cuenta mentiras…». La historia del falso viudo que cuenta Janet es uno más de los relatos de Robador, la calle del Raval donde laprostitución se hace carne cada día, durante todo el día.

En la charla están también Paula, Maria José y Ana; todas putas y a mucha honra. Llevan más de 20 años en la calle y no vienen a reivindicarse ni a pedir respeto ni a hacerse las víctimas. «Nosotrasdecidimos nuestras propias vidas y elegimos a qué nos queremos dedicar». Responden así al debate más político que social sobre la denominada profesión más antigua del mundo. La polémica les resulta «oportunista e interesada«; tanto, que dedican más tiempo a las anécdotas y al recuerdo que a la defensa de unos derechos que no permiten que nadie les discuta.

«TERMINA LA CERVEZA Y VAMOS»

Robador es un pequeño continente dentro del planeta Raval. Cuatro bares, locutorios, un par de supermercados y una quincena de prostitutas. A pocos metros, una zona infantil, separada por un edificio de protección oficial con todos los bajos en alquiler. «Esta esuna pequeña familia, todos nos conocemos», aporta Paula. Bastan un par de días para darse cuenta. El del bar Filmax bromea con una joven latinoamericana; el chico que sirve la terraza del Indiana Gate charla con una dama que apoya su hombro en la persiana. «Venga, Antonio, termina la cerveza y nos vamos», le dice una de ellas a un chico que bebe en la Bodega d’en Ruben. Ella le busca. Él remolonea. «Vale que estés trabajando, ¿pero no tienes tiempo para follar?», le dice una prostituta rusa a un joven que pasa por ahí en horario laboral. Sonríe, descolocado.

Ana es brasileña y tiene 55 años. «Soy puta desde los 14 y si volviera a nacer, haría lo mismo». Estremece la seguridad con la que tanto ella como sus compañeras hablan de su rutina. Disponen de tres o cuatro pisos en Robador para realizar los servicios, por los que cobran entre 20 y 25 euros. Son viviendas convertidas en prostíbulos ilegales, por eso no concretan el número ni permiten visitarlos si no es para un servicio. Junto al resto de mujeres que ejercen en este enclave de Ciutat Vella, forman una especie de cooperativa. «Nosotras nos encargamos de todo», detalla Paula. Pagan unos cinco euros a la compañera que cada mes abona el alquiler. Si un día una de ellas no trabaja, se puede dedicar a la limpieza. Y así van pasando los días. Janet lo resume así: «Somos como los barcos de pescadores: salimos con nuestra barca y tiramos las redes en busca de pescado».

Cuenta María José que el lunes la Guardia Urbana precintó el piso en el que vivía desde 1999. Era una de las viviendas de Robador que las prostitutas usaban para sus labores, y esa es la razón argumentada por la policía para echar el cerrojo. Lo más probable es que al propietario le caiga una buena sanción. Ella se encontró los muebles en la calle y ahora se arregla de aquí para allá, en casas de amigas. Por suerte, todas viven en la zona.

VÍCTIMAS DE LA GENTRIFICACIÓN

Janet, a la que le cerraron dos pisos pequeños el año pasado, habla de «manipulación» y pone sobre la mesa un concepto muy vinculado al distrito más canalla de Barcelona, la gentrificación, esto es, la transformación urbana que desplaza a la población local para dejar sitio a otra de mayor nivel adquisitivo. En resumen: «Los lateros, los manteros, las putas…, nos quieren fuera porque molestamos a laBarcelona clasista«. «No somos un problema -sostiene Janet-, somos una realidad de la sociedad, y ni por ética ni por estética se nos puede dejar de lado».

Preguntadas sobre sus familias, sobre si saben a qué se dedican, expresan cierto malestar. Janet tiene dos hijos y no saben nada. María José tiene uno, de 32 años, que es consciente de la actividad de su madre desde los 12. «Estuvo una semana durmiendo conmigo y diciendo ‘mamá, tú no’, pero al final lo entendió». «¿Pero por qué tenemos que dar explicaciones?», se queja Paula. «Lo único que deben saber es que llegamos a fin de mes, no si follo o dejo de follar», exclama Janet. Coinciden en que nadie entra en esto por afición, sino «por urgencia económica», pero hoy se ha convertido en su sustento, paga carreras universitarias y les permite vivir con dignidad. Y dignidad es precisamente, y quizás lo único, que reivindican. «La dignidad y el derecho de ser putas».

VECINOS CONTRARIADOS

¿Y los vecinos? En el parque infantil, una pareja joven que vive en Hospital quita hierro al asunto. «Es como irse a Vallvidrera y quejarse de los jabalís. Si vienes a vivir aquí, debes adaptarte a lo que hay». Son de mente abierta. No lo es tanto un matrimonio chino que reside cerca por cuestiones de trabajo. Tardaron algunos días en caer en la cuenta de que aquellas mujeres eran prostitutas. No se piensan ir, pero no, no les hace ninguna gracia. Paula, Janet, Ana y María José dicen que la relación con los vecinos de los edificios donde ejercen es «muy buena», y que ellas se encargan de todos los gastos de la comunidad, incluida la limpieza de la escalera. En algunos balcones, sin embargo, carteles que simulan que la vivienda está en venta exhiben un evidente malestar. «Razón: ayuntamiento de Barcelona», rezan los letreros, con toda la intención.

Sobre la trata de mujeres, explican que es una lacra que no es habitual en la calle. «Eso es más de los clubs, que sí son legales. Nosotros estamos fuera de la ley y somos libres, pero los locales con licencia tienen chicas obligadas a prostituirse y aquí no pasa nada. ¿Por qué la toman con nosotras?».

Se marchan. Janet y Ana comparten una duda. ¿Qué habrá sido del señor Francisco? Es un hombre de 89 años que ha dejado de venir. «Quizás se haya muerto», coinciden. A pesar de su avanzada edad, todavía tenía cuerpo para repetir dos y tres veces en un solo día. Es otra de las historias de Robador.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/las-prostitutas-calle-robador-forman-involuntaria-cooperativa-para-poder-trabajar-5011873

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Las trabajadoras sexuales proponen que se pacte dónde y a qué horas pueden ejercer en la calle

La asamblea de trabajadoras sexuales de Catalunya reclama que se organicen espacios y horarios

Entidades sociales insisten en que muchas mujeres desconocen aún sus derechos y las alternativas laborales

Paula Vip, presidenta de Aprosex y portavoz de la Assemblea d'Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual a Catalunya.

FERRAN NADEU

Paula Vip (Conxa Borrell), presidenta de Aprosex y portavoz de la Assemblea d’Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual a Catalunya.

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Hay tantas prostituciones como mujeres hacen la calle. «Pasa como en tantas otras cosas en la vida: no se debería hablar de la prostitución de un modo general, porque cada mujer, cada puta arrastra una historia distinta tras de sí», advierte, de entrada, Paula Vip, presidenta de la asociación Aprosex y portavoz de la Assemblea d’Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual de Catalunya. «No es lo mismo la chica que ejerce en el Raval, a la que la policía atosiga a diario por el simple hecho de estar en la calle, que las ‘escorts’ o prostitutas de lujo, que trabajan por cuenta propia, en pisos que son suyos y que contactan discretamente con sus clientes», puntualiza Paula Vip.

Por eso, porque la realidad de la prostitución en Barcelona es tan variada como la misma ciudad, la asamblea de trabajadoras sexuales considera que lo primero que se tendría que hacer, «si esta fuera una sociedad justa, en la que la decisión libre de una prostituta fuera respetada», dice Paula Vip, «sería llegar a un pacto sobre espacios y horarios para aquellas quieran ejercer voluntariamente».

Paula Vip, que apuesta por «un feminismo bien entendido, es decir, el que defiende los derechos de todas las mujeres, incluidos los de las putas», aboga por que Barcelona busque un modelo propio. «No creo que aquí, en una ciudad turística y con tanta vida en la calle, sean eficaces los establecimientos que sí funcionan en Holanda o en Alemania», indica.

SIEMPRE PAGAN ELLAS

La clave, insiste, no pasa por «sancionar, porque son las prostitutas las que acaban pagando las multas, las suyas e indirectamente las de los clientes, que dejan de contratar sus servicios», sino por mejorar las condiciones. «Lo que está claro es que estas mujeres, muchas de las cuales han llegado a la prostitución porque han entrado en la espiral de la pobreza, necesitan tener una situación regularizada, ni que sea para minimizar los posibles daños que puedan sufrir», intercede Xesca Muñoz, responsable del área de empoderamiento económico de la fundación SURT, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja por la inserción laboral de las prostitutas en Barcelona.

«Y habrá que ver si realmente eso produce el efecto llamada que algunos dicen», añade. Es fundamental que mientras tanto, «estas personas tengan otras opciones laborales, que puedan conocer sus habilidades y aplicarlas en otros trabajos», prosigue Muñoz. La fundación SURT, que anualmente atiende a medio centenar de mujeres, de las que un 70% han acabado encontrando un empleo alternativo a la prostitución, facilita formación, busca empresas para realizar prácticas y presta también atención psicológica. «Con muchas de ellas, la prioridad es que recuperen la autoestima«, dice la responsable.

MUJERES ATRAPADAS

El problema, reconocen ambas mujeres, son las chicas que trabajan coaccionadas o bajo amenazas. «En esos casos, que no solo afectan a la prostitución sino a otros ámbitos de explotación laboral, son las fuerzas policiales las que deben intervenir… Allí las chicas que ejercen libremente pueden ser importantes para ayudar, por ejemplo, a detectar a las que están forzadas», afirma la portavoz de la asamblea de trabajadoras sexuales, constituida hace un año y que es una de las entidades participantes en la mesa de trabajo creada por elAyuntamiento de Barcelona para analizar cómo modificar la ordenanza municipal de civismo del 2006.

«Las mujeres atrapadas por mafias, las que han sido víctimas de redes de trata suelen ser mujeres con mucho miedo y mucha desconfianza«, explica Alícia Rodríguez, técnica de SOS Racismoen Catalunya. El miedo es hacia las represalias que puedan tomar contra ellas los proxenetas, y la desconfianza hacia las instituciones oficiales, «que las han ignorado demasiadas veces», indica la coordinadora del servicio de atención y denuncia para víctimas de racismo y xenofobia de la oenegé. A eso se añade, prosigue Rodríguez, «el desconocimiento que muchas de ellas tienen de sus derechos».

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/prostitutas-proponen-pactar-espacios-horarios-para-ejercicio-prostitucion-5011401

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