Amnistía Internacional apoya la despenalización de la prostitución

Tras una intensa controversia la Organización aprobó solicitar la despenalización de la prostitución y de todos los aspectos del comercio sexual, incluyendo el proxenetismo.

 En la mayoría de los otros países europeos, la prostitución está regulada, como en Alemania, Austria, Holanda o Bélgica, o tolerada.

El proyecto de resolución fue adoptado en una reunión en Dublín de 400 delegados de 70 secciones nacionales de Amnistía, y es el fruto de dos años de consultas.

«La resolución recomienda que Amnistía Internacional desarrolle una política que apoye la plena despenalización de todos los aspectos del comercio sexual consentido», dijo la organización.

Su objetivo, insistió Thomas Schultz-Jagow, director de comunicación de Amnistía, en declaraciones a AFP, es «establecer un marco jurídico en el que todas las actividades del comercio sexual se despenalicen».

Al mismo tiempo, la resolución insiste en que se persiga la prostitución infantil, el tráfico de personas y en general toda prostitución forzada, y que se garantice que quienes quieran abandonarla puedan hacerlo.

«Es un día histórico para Amnistía Internacional. No fue una decisión fácil de adoptar y damos las gracias a todos nuestros miembros de todo el mundo, así como a los grupos que hemos consultado», dijo en un comunicado Salil Shetty, secretario general de la organización.

Convencidos de que «la criminalización del trabajo sexual consentido entre adultos puede resultar en un aumento de violaciones de las trabajadoras sexuales», la ONG aboga por la despenalización de la prostitución.

La ONG hará a partir de ahora campaña para que no se persiga a las prostitutas, ni tampoco a los clientes o a los proxenetas y administradores de burdeles que no fuercen a las mujeres, en lo que es el punto que ha provocado más sorpresa.

En respuesta, la Coalición contra el tráfico de mujeres (CATW, en inglés), publicó una carta abierta firmada por actrices como Kate Winslet y Meryl Streep, y otras 8500 personas, afirmando que la imagen de Amnistía se vería «gravemente dañada» si aprueba la resolución.

Una resolución, agrega CATW, «que se pone más del lado de los explotadores que de los explotados».

«No hay ninguna lógica detrás de la premisa de que para proteger a los explotados tengas que despenalizar a los explotadores. No tiene sentido», dijo a la AFP la directora ejecutiva de CATW, Taina Bien Aime.

La organización Equality Now, que defiende los derechos de las mujeres, también está de acuerdo en despenalizar el trabajo de las prostitutas pero se opone firmemente a hacer lo mismo con clientes, proxenetas y administradores de burdeles.

«La legalización de los que explotan a las prostitutas no es el camino correcto a seguir», dijo Esohe Aghatise, de Equality Now, ya que «la demanda comercial de sexo alimenta el tráfico» de personas.

La proliferación de legislación en Europa sobre la prostitución muestra que no hay consenso. Hace dos meses, Francia se unió a la minoría de países europeos que castigan a los clientes de prostitutas, que son Suecia, Noruega, Islandia, y el Reino Unido.

En la mayoría de los otros países europeos, la prostitución está regulada, como en Alemania, Austria, Holanda o Bélgica, o tolerada.

http://www.semana.com/mundo/articulo/amnistia-internacional-apoya-la-despenalizacion-de-la-prostitucion/438174-3#

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El dinero de la prostitución

Me animé a ver el reportaje El valor de la prostitución que emitió La Sexta porque recientemente había leído el excelente libro Filosofía de la prostitución (Éride Ediciones) firmado por Cosme de las Heras y Senén López. Los autores de este libro firman con seudónimo. Solo conozco la identidad de Cosme de Las Heras, que me entregó un ejemplar de esta obra tan bien pensada como escrita con humor cañero en la Feria del Libro de Madrid. El valor de la prostitución fue uno de los tres reportajes que emitió el programa Equipo de investigación. En España trabajan más de 400.000 prostitutas. Solo un número mínimo de ellas están dadas de alta en la Seguridad Social.

Por primera vez, por una orden dictada en Bruselas, el dinero ilegal de la prostitución, de las drogas y del tabaco de contrabando ha sido contabilizado en el Producto Interior Bruto (PIB). Estas actividades ilegales generaron 9.200 millones de euros, que equivalieron al 0,87 % del PIB. La prostitución genera anualmente 4.000 millones de euros. El incluir estos rendimientos económicos en el PIB ha reducido un poco nuestro déficit: ya es algo menor nuestra deuda pública. Alemania ha sido el último país en legalizar el trabajo de las prostitutas. Contabilizados ya los ingresos de las prostitutas en el PIB, la legalización general de estas trabajadoras está ya en marcha. Fue muy interesante la visita del programa a Hamburgo. El barrio de prostitución de St. Paoli es uno de los lugares más conocidos de este oficio de servicios sexuales en Europa.

Desde el siglo XVIII, el feminismo calificó el matrimonio de prostitución vitalicia. En el programa faltó una distinción entre prostitutas explotadas por las mafias y que, por tanto, no son libres de ejercer este oficio, y prostitutas que, sin presión de mafias ni de proxenetas, deciden voluntariamente elegir este oficio. En el primer caso, la detención de los mafiosos y la liberación de las esclavas sexuales debe ser objetivo primordial de la policía. En el segundo caso, las personas -mujeres, hombres o transexuales- que decidan voluntariamente prostituirse deben ser respetados y ayudados para que ejerzan su oficio con el menor riesgo físico posible.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2015/06/08/dinero-prostitucion/0003_201506G8P13991.htm

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Prostitución: ¿qué dicen los partidos en Barcelona?

Las formaciones que compiten en Barcelona se pronuncian sobre la regulación o abolición del trabajo sexual y si hay que multar

Protitutas en el barrio del Raval, en Barcelona. / ENRICO BARAZZONI

La prostitución es un tema recurrente en las campañas electorales de contiendas municipales. Ante las elecciones del día 25, los partidos rivales en Barcelona responden a dos preguntas sobre la prostitución: si abolición o regulación de la actividad; y si mantendrían las multas.

¿ABOLICIÓN O PROSTITUCIÓN?

Sobre el marco legal, el único partido netamente partidario de la abolición es CiU (entiende que supone desigualdad de las mujeres) y el único que apuesta netamente por la regulación es la CUP, que asume las demandas del lobby del sector, la Asamblea de Activistas Pro-Derechos sobre el Trabajo Sexual de Cataluña. ERC afirma que el escenario ideal es la abolición, pero que ante la “incapacidad del Estado” de regular, habría que regular para legalizar la situación de las trabajadoras. Barcelona en Comú y Ciutadans se decantan por la regulación de la actividad siempre que sea voluntaria. El PSC alerta de que la prohibición se ha revelado “ineficaz” y que la regulación tampoco es la solución porque la mayoría de las mujeres no ejerce libremente. El PP no responde directamente, pero apuesta por la reinserción de las prostitutas.

CiU. La federación entiende que la prostitución es fruto de las desigualdades existentes entre hombres y mujeres. «Como sociedad no nos podemos permitir que haya mujeres en esta situación de vulnerabilidad y nuestro modelo es abolicionista», manifiestan. Mientras, son partidarios de atender a las mujeres y ofrecerles alternativas de inserción sociolaboral y luchar contra proxenetas y explotadores.

PSC. El partido opina que la prostitución no se puede considerar una profesión porque es una explotación sexual que padecen las mujeres y que hay que perseguir a proxenetas y a clientes. El candidato, Jaume Collboni, no cree que la prohibición sea la receta porque en países como Suecia se ha demostrado «ineficaz». El candidato explica que su pensamiento sobre el tema ha evolucionado y que hace unos años sí compartía la tesis de la regulación pero que ahora se opone porque entiende que «la mayor parte de las mujeres que la ejercen no lo hacen libremente, sino obligadas por proxenetas o en redes de explotación».

PP. El partido asegura que reforzará el papel de la Agencia ABITS (para el abordaje integral del trabajo sexual) para consolidar su tarea de conseguir la reinserción social y laboral de las mujeres que quieren dejar la prostitución.

Barcelona en Comú. La formación distingue entre la prostitución que se ejerce bajo un régimen de trata de personas («un fenómeno inaceptable que hay que combatir con firmeza porque vulnera los derechos humanos», afirma la coalición); y la prostitución no forzada, sobre la que apuesta por una política «que garantice los derechos de las mujeres que ejerzan y permita mejorar sus condiciones».

ERC. La postura ideal es la abolición, dicen, «porque la prostitución vulnera los derechos y la dignidad de la persona». Con este punto de partida aseguran que «dado que el Estado es incapaz de regular la actividad» y no se puede dejar la actividad en la alegalidad «que deja el sector en manos de mafias y a la mujer desamparada, habría que regular la actividad para que se pudieran dar de alta en la Seguridad Social. Los fondos que se recaudaran, proponen, se podrían destinar a facilitar el abandono de la actividad de las mujeres que quisieran.

CUP. La formación tiene muy clara la postura sobre la prostitución: regulación. La número dos de Capgirem Barcelona, Maria Rovira, defiende que la regulación es la única vía para garantizar los derechos de las trabajadoras y asegura que su trabajo es igual que el de cualquier otro trabajador que utiliza su cabeza o sus manos. «Ellas utilizan su cuerpo, tiene todo el derecho a hacer lo que quieran con él».

Ciutadans. La formación propone la incorporación en el régimen de autónomos de las prostitutas que «quieran dedicarse de forma profesional y voluntariamente». La razón que esgrimen es garantizar seguridad jurídica y pagar impuestos «para tener garantizado un futuro y cumplir con las obligaciones sanitarias, laborales y de ordenación».

¿MULTAS? ¿A QUIÉN?

Sobre las multas todos coinciden en que no hay que multar a las mujeres. CiU, Ciutadans y ERC apuestan por multar a clientes (y ERC proxenetas).

CiU. El objetivo de la formación es seguir multando a los demandantes de servicios sexuales remunerados y de sus promotores, cerrar los locales y pisos que ofrecen estos servicios sin licencia y minimizar la presencia de locales que promueven esta actividad en la ciudad.

PSC. El partido se opone «rotundamente» a sancionar a las mujeres que la ejercen en la vía pública y sostiene que a quien si hay que multar es al cliente: «A las mujeres la administración debe acompañarlas en el proceso de buscarse otra forma de ganarse la vida».

PP. Son partidarios de incluir propuestas para el control y la erradicación de la prostitución en las calles de la ciudad y los locales donde se vulneren los derechos fundamentales de las mujeres.

Barcelona en Comú. No a las multas. «Derogarlas porque son un instrumento ineficaz que acaba perjudicando a las mujeres que ofrecen esta actividad en la vía pública».

ERC. «En ningún caso debe multarse a las prostitutas porque muchas veces son víctimas», afirma la formación y añade: «Si se quisiera avanzar hacia la abolición como en Suecia, se podría multar al cliente y al proxeneta».

CUP. El partido apuesta por la retirada de multas tanto a los clientes como a las trabajadoras sexuales. «Multarlas a ellas y a los clientes que solicitan sus servicios solo estigmatiza y criminaliza a las trabajadoras del sexo», afirma la número dos.

Ciutadans. Entienden que sancionar a las mujeres que ejercen la prostitución «no ha dado ningún resultado». Su propuesta es sancionar a los clientes «más duramente y que se enfrenten a penas más duras».

Información elaborada por Clara Blanchar, Blanca Cia, David García, Pere Ríos, Jordi Mumbrú, Clara Gil y David F. Guerrero.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/05/10/catalunya/1431272593_450424.html?ref=rss&format=simple&link=link

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¿Se trata de la Trata, de la prostitución, de las dos o de ninguna?

«El problema no es que algunas mujeres tengan que vender los servicios de su vagina y unos minutos de ficción pasional para ganar dinero, el problema es que tenemos que siempre vender algo para poder sobrevivir».

Magui Lopez

Foto: notiese.org.

Enseñamos a lxs niñxs a jugar a las “7 diferencias” cuando son pequeñxs. Les solicitamos que aprendan a distinguir una cosa de la otra, por sus grandes, medianas o pequeñas características distintas. Sin embargo, de adultos, usamos la estrategia contraria como forma de debate público. Mezclamos todo, intentando pasar todo como lo mismo. Algo así sucede en las campañas mediáticas que superponen, equiparan y confunden Trabajo Sexual (prostitución, prestación de servicios sexuales, intercambio de sexo por dinero, putas de profesión, etc.) con Trata (que en realidad sería Trata de Mujeres con fines de explotación sexual, porque la trata es un fenómeno amplísimo del cual esta específica es una parte).

Las “putas” incomodan. Parece que no “se dieron cuenta” que lo que hacen está mal, tanto para los centros de opinión de izquierda como de derecha, los religiosos como los ateos. Son las “putas” el problema, escucha una en debate televisivos, no el sistema patriarcal y el capitalismo, sino ellas; o porque no quieren “cerrar las piernas”, o porque atentan contra la moral cristiana, o porque son “funcionales a la trata” (a pesar que muchas de las trabajadoras sexuales organizadas han planteado sólidas razones para considerar que ellas mismas pueden ser denunciantes de caso de trata porque quién mejor que ellas para saber dónde y desde cuándo hay mujeres esclavizadas sexualmente en el ambiente).

En este purismo errático en el que nos enredamos, olvidamos que el problema no es que algunas mujeres tengan que vender los servicios de su vagina y unos minutos de ficción pasional para ganar dinero, el problema es que tenemos que siempre vender algo para poder sobrevivir.

Porque el problema es que un grupo de gente se debate entre trabajos que incluyen 1) alienantes 9 horas de oficina y 2 horas yendo y viniendo de allí, 2) gente a la que propiciar cuidados, porque las mujeres, por familia o por salario, tenemos que hacernos cargo de niñas y niños, ancianas y ancianos, enfermas/os y postrados y cuidarlas/os, alimentarlas/os y darles todo lo que el ser humano necesita para vivir (que también incluye afecto, palabras y gestos de demostración de amor, etc.), 3) casas o edificios que limpiar; 4) hospitales que desinfectar. Porque el porcentaje de gente que puede elegir entre hacer ocio el 60% del día y luego un 40% de lo que le gusta es muy escasa y del que puede elegir vivir de lo que más disfruta hacer, o viajar en vez de trabajar es incluso radicalmente menor.

Porque a nadie le pone nervioso que en algunos locales o restaurantes las mujeres deban atender en culo, o con escotes enormes, o vestidas de conejitas hot. NO, eso no ataca nuestro errático y raro moralismo progre de izquierda.

Las “putas” lo hacen. Porque necesitamos encontrar un chivo expiatorio que duela menos que aceptar que todo el sistema capitalista se ensaña con las mujeres, porque ganamos menos, porque trabajamos de peores cosas, porque tenemos más responsabilidades laboral, porque nos acosan en el trabajo, porque tenemos menos acceso a trabajo que los hombres porque “podemos quedar embarazadas”.

Es mejor culpar a aquellas que encontraron su forma de ganar dinero haciendo algo que eligen por sobre cosas que no eligen (sí, puristas morales, entendamos que eligen eso por sobre otras cosas que prefieren no hacer, porque son personas adultas seleccionando opciones en una lista de opciones escasas). Necesitamos pensarlas malas y caga hogares (en el peor de los casos) o aniñadas e idiotas o simplemente “víctimas de la trata”.

No, las mujeres que venden servicios sexuales no son víctimas de la trata. Las víctimas de trata no venden sexo, son esclavizadas. No son trabajadoras sexuales, son esclavas. Las trabajadoras sexuales (con todas las restricciones que este sistema económico implica) eligen hacer eso que hacen por sobre otras variables.

Y si se entendiese la diferencia y se viese a las primeras como mujeres libres (dentro de las posibilidades que este sistema nos da), se podría incluso pensar en alianzas estratégicas para que ellas mismas señalen a los culpables de la trata de mujeres con fines de explotación sexual (que por favor, dejen de ser tan ingenuas/os, los culpables están cómodamente acomodados en despachos en los que estas mujeres limpiarían si no fuesen “putas”). El Estado lleva multimillonarias y generalmente inútiles políticas anti-trata que vulneran más a las no-tratadas y no soluciona la situación de esclavitud a la que son sometidas las sí-tratadas. Muchos brazos de ese mismo Estado están involucrados en que la trata siga existiendo. No son las trabajadoras sexuales las culpables.

Hace poco me preguntaron si yo estaba de acuerdo con el trabajo sexual como algo empoderante. Dije que NO, que no creo que el trabajo en este sistema de explotación empodere (ninguno de ellos) y en el caso del trabajo sexual, que en su amplia mayoría es prestado por mujeres a hombres, tampoco (porque queda atravesado por la dominación capitalista y patriarcal, como otros trabajos). Dije que me preocupa que hay parámetros de belleza y de clase que divide al trabajo sexual (todxs sabemos de la división entre “las putas vip” o “putas escort” –más “bellas”, con mayor “nivel”- y las “putas de la calle o del bulo” –más “guarras”, “menos cultas”, más “grotescas”). Así como también me preocupa la división dentro de una empresa entre hombres y mujeres sólo por el género, como me preocupa que las mujeres más “bellas” encuentren más trabajo que otras menos “agraciadas” sólo por portar una estética preferencial en este sistema bellocrático, como me preocupa la peor paga a la mujer, como me preocupa que sea sometida a situaciones incómodas de parte de sus pares masculinos, como me preocupa que la mujer haga los trabajos de cuidado reproductivo hogareño (o extrahogareño) y sea casi la monopólica dadora de afecto.

Dónde las “putas” ponen su vagina o qué ponen dentro de ella, no es algo que me resulte de interés. Seguramente en otro sistema, ellas no tendrían que hacer eso por dinero para vivir, como yo no tendría que estar 9 horas delante de una computadora, el editor de este diario no tendría que estar corrigiendo artículos todo el tiempo, etc., etc., etc.

Aunque no sabemos cómo sería en otro estado de cosas, sabemos cómo es en este. Y en este, la insistencia purista religiosa-encubierta de confundir trata con trabajo sexual (o prostitución o prestación de servicios sexuales o como quieran llamar) es funcional a que nada cambie. Asimismo, insistir en que si negamos la realidad no existe, hace que mujeres que trabajan cotidianamente en esto se vean expuestas a más violencia, más estigma y más discriminación tanto de las instituciones públicas, como de las mal llamadas “fuerzas del orden”, como de otros hombres que fungen de proxenetas, como de la misma sociedad (no es extraño enterarse que una mujer trans trabajadora sexual fue agredida o que una mujer trabajadora sexual fue echada a patadas de un lugar al grito de “puta de mierda”).

Dejamos para otro día el desarrollo de la categoría puta, que me parece que amerita un tratamiento especial. Quizás, por hoy, tendríamos que empezar solo por entender que esas mujeres tienen derechos, porque existen y son humanas. Que por más que neguemos la realidad, eso no la hace desaparecer (como negar el aborto y dejar que sigan muriendo mujeres, preferentemente pobres… negar el paco y dejar que los pibes de la villa se sigan destruyendo con eso… negar a las “putas” y dejar que la policía abuse de ellas o que no tengan un servicio de salud acorde a sus necesidades o no tengan seguros de retiro).

Sí, es incómodo pensar en esto. Capaz podríamos volver a los ejercicios de la infancia y pensar en las 7 diferencias. Antes solía ser divertido, quizás ahora es incómodo, pero pedagógico.

 

*Integrante del Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

http://ea.com.py/v2/blogs/se-trata-de-la-trata-de-la-prostitucion-de-las-dos-o-de-ninguna/

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Rivera responde a las críticas de su propuesta de legalizar la prostitución

ALBERT RIVERA

El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha insistido este martes en defender la regulación de la prostitución en España, una cuestión que requiere «debate sereno y consensos», y ha recordado en este sentido que regular dicha actividad permitiría recaudar hasta 6.000 millones de euros.

En declaraciones en el Parlament, Rivera se ha reafirmado en que su partido incluirá la regularización de la prostitución en su programa electoral para las próximas elecciones generales, algo que, ha recalcado, defienden en Cataluña desde hace años.

«Desde el primer momento en el Parlament hemos defendido que era mejor regular la prostitución, lo que es delito y está prohibido y lo que es voluntario, cómo tributa y cómo se regula. Es un tema que hay que abordar y necesita debate y consensos», ha dicho.

El dirigente ha admitido que «no es un debate sencillo, pero hay que ser valiente», especialmente para «acabar con las mafias, la trata de blancas y perseguir delitos», además de que «las personas que la ejerzan de manera voluntaria tendrían derechos sociales, obligaciones tributarias y se sacaría la prostitución de la calle».

RECHAZO DE TODOS LOS PARTIDOS

El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha afirmado que su partido tiene «clarísimo» que «la explotación sexual de la mujer es un delito, que la trata de personas es un delito y un delito execrable que hay penalizar». En rueda de prensa en el Congreso, Hernando ha recordado que hay una subcomisión parlamentaria que está estudiando la trata de personas con fines sexuales y que la opinión mayoritaria es de rechazo a iniciativas que promuevan este fenómeno.

La portavoz de Igualdad del PSOE, Carme Montón, ha pedido a Ciudadanos, por su propuesta sobre la prostitución, y al PP, por defender la reforma del aborto, que «no mercadeen» con los derechos de las mujeres. Montón ha asegurado que el objetivo de su partido es buscar iniciativas que fomenten el trabajo digno para que «ninguna mujer se vea en la obligación de prostituirse».

Desde la Izquierda Plural, su portavoz parlamentario, José Luis Centella, ha señalado que la prostitución es una actividad que supone utilizar el cuerpo de la mujer como un «instrumento de comercio» y ha apostado por castigar a los proxenetas y a quienes fomentan la explotación sexual. En la misma comparecencia ante los medios, su compañero de grupo, Joan Coscubiela ha abogado por ser muy «beligerante» con quienes demandan servicios sexuales.

Por su parte, la portavoz de UPyD, Rosa Díez, ha asegurado que no conoce la propuesta de Ciudadanos, por lo que no ha querido opinar sobre ella, aunque ha señalado en torno a la prostitución que para su partido, «lo más importante siempre ha sido que no se utilice a las mujeres».

El único que se ha mostrado abierto a debatir en su momento sobre este asunto ha sido el PNV, si bien no ha querido anticipar cuál será su posición, ha afirmado su portavoz, Aitor Esteban.

http://www.huffingtonpost.es/2015/04/14/rivera-ciudadanos-prostit_n_7063374.html

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La Síndica Barcelona propugna crear mesa trabajo para abordar prostitución

Barcelona, 27 mar (EFE).- La Síndica de Barcelona, Assumpta Vilà, apuesta por crear una mesa de trabajo para abordar la prostitución en el Raval y que la Guardia Urbana actúe «muy intensivamente» contra los proxenetas y las redes que explotan a las mujeres de manera forzada.

En un comunicado, la Síndica de Greuges de Barcelona cree que es necesaria una intervención municipal diferente para evitar que las negociaciones entre las mujeres que ejercen la prostitución voluntariamente y los clientes se hagan en el espacio público.

La defensora ha planteado al ayuntamiento de Barcelona que la prostitución en el Raval se regule con «alternativas realistas», y ha incluido esta recomendación en el informe anual de quejas del 2014.

El último caso supervisado por Vilà ha sido una queja colectiva de 60 prostitutas del Raval, se precisa en la nota informativa.

El verano de 2012 el ayuntamiento de Barcelona aprobó endurecer la prohibición de la Ordenanza de convivencia para impedir la prostitución en la calle, con más sanciones a las prostitutas y a los clientes, y más inspecciones y cierres de locales y viviendas en las que se ejerce la prostitución.

Casi tres años después, la Síndica considera que las medidas municipales no han funcionado y que la oferta de trabajo sexual sigue viva y arraigada en el distrito de Ciutat Vella, donde el plan de usos prohíbe la apertura de locales de pública concurrencia para ejercer la prostitución.

En opinión de Vilà, la complejidad del fenómeno tiene difícil solución, y eso hace necesario estudiar medidas concretas que reconduzcan la actividad y eviten que los tratos entre prostitutas y clientes se produzcan en la calle, algo que no ocurre en otras zonas de la ciudad.

Así pues, propugna crear una mesa de trabajo con todos los grupos municipales, expertos, personas implicadas y entidades y colectivos próximos a la prostitución.

Además, reclama que la Guardia Urbana y otras fuerzas de seguridad competentes actúen «muy intensamente» contra los proxenetas y las redes que explotan a las mujeres que ejercen la prostitución de manera forzada..

Leer más: http://www.lavanguardia.com/vida/20150327/54429293865/la-sindica-barcelona-propugna-crear-mesa-trabajo-para-abordar-prostitucion.html#ixzz3VrfVmN1V

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Condenadas a 18 años de cárcel dos ‘mamis’ de la mafia nigeriana

  • La pena de 18 años y un día para las dos proxenetas por prostituir a compatriotas en Marconi es pionera porque además las condena por inmigración ilegal

  • Las dos víctimas, ambas testigos protegidos, estaban sometidas mediante rituales de vudú y fueron captadas en Benin City, la ciudad más peligrosa de África

Una prostituta de origen nigeriano en la colonia Marconi.

Una prostituta de origen nigeriano en la colonia Marconi. ALBERTO DI LOLLI

Las dos mamis, además, eran hermanas. Una se llama Happy y la otra Joy, y a ambas les espera un futuro muy largo en prisión por trata de seres humanos, prostitución coactiva e inmigración ilegal. La sección sexta de la Audiencia Provincial ha condenado a las dos nigerianas a 18 años y un día por prostituir a mujeres en el polígono Marconi.

Lo pionero de esta sentencia es que además de la condena por prostitución coactiva también se las considera culpables de inmigración ilegal, y esto abre el camino para que las condenas a estas redes sean mucho mayores y se castigue no sólo la explotación sexual, sino también la infraestructura para traer a las víctimas a España.

Las mujeres identificadas sólo han sido dos, porque en los demás casos no se ha podido probar que fueran explotadas, o el miedo les ha impedido denunciar. Pero la historia de las dos mujeres, convertidas ya en testigos protegidos, es estremecedora.

Como suele ser habitual en estos casos, fue su propia familia la que las captó. Todo empezó en Benin City, considerada la ciudad más peligrosa de África y la cuna de las poderosas mafias nigerianas,donde vive la madre de Joy y Happy, que fue la que realizó los acuerdos para que las chicas viajasen a Europa.

En el caso de la primera víctima, según su propio testimonio recogido en la sentencia, la mujer fue engañada. En Benin City era peluquera y, aunque humilde, su familia no pasaba grandes apuros económicos.

Pero un tío suyo le ofreció trabajar como peluquera en Europa y ella accedió. Le presentaron a la madre de las dos proxenetas -mamis, las llaman los nigerianos- y pronto la estaban sometiendo a un ritual de vudú en el que le cortaron pelo de la cabeza, vello público y sus uñas para hacer un conjuro que si ella desobedecía acarrearía la muerte de toda su familia.

Además le explicaron que el viaje le supondría una deuda de 50.000 euros, a lo que ella accedió, sin saber cuánto eran 50.000 euros.Después salió de Lagos hacia Mali, luego a Senegal, viajó a París y un tren la trasladó a Madrid. De allí pasó a vivir en un piso de Parla, donde residía Happy con su marido e hijos.

Después le quitaron el pasaporte, que era falso, y le dijeron que tenía que ir a Marconi, en Villaverde, a prostituirse y pagar mensualmente cierta cantidad para saldar la deuda.

Sólo le daban dinero para comprarse ropa provocativa y maquillaje, o para el viaje en transporte público hasta Marconi, pero el resto tenía que entregarlo. Si pedía algo para enviar a su familia, la amenazaban. Sólo podía salir de casa para ir al polígono o a misa los domingos, porque es cristiana.

Cada cierto tiempo, aparecía Joy por la casa, la hermana de Happy. Joy vivía en Alemania y, según la sentencia, parece ser que también era mami en aquel país, y de hecho era la jefa, porque la propia Happy le daba dinero de las chicas cada vez que ella viajaba a Parla.

La segunda testigo protegida, según su declaración, también fuesometida a rituales de vudú, pero su situación en Benin City era mucho más precaria. No tenía trabajo, su padre tampoco, y un mal día decidió viajar a Europa para vender su cuerpo, a lo que su familia accedió, y entonces le presentaron a la madre de Happy y Joy.

Su viaje fue similar al de la primera: de Benin City fue a Port Hartcourt (al sur de Nigeria, en el delta del Níger), donde le dieron sunueva documentación, y después a París, Lyon, Madrid y Parla.

Cada vez que las chicas daban algún tipo de problema, como no conseguir el dinero que les exigían, o se quejaban de su situación, las amenazas contra su familia volvían. Joy decía que les iba a sacar la sangre y a pintar las paredes con ella. Supuestamente, otra prostituta nigeriana conocida como Rita ejerció de controladora en Marconi, pero la sentencia considera que no se ha podido probar.

Lo que sí consideran los jueces totalmente demostrado es que las dos mujeres fueron víctimas de las mamis, y que las conocían a la perfección, aunque las dos acusadas decían que no habían visto en su vida a las denunciantes.

Insisten los magistrados en que las dos mujeres no denunciaron, sino que fue la Policía la que las buscó. Concretamente, fueron los agentes del Grupo 8 de la Brigada Provincial de Extranjería,especializados en redes africanas.

El puzzle del juicio se completa con el marido de Happy, al que la Policía halló documentos de soltería con sellos falsos, que se podrían utilizar para realizar falsas uniones de parejas de hecho o matrimonios de conveniencia.

@pablo_herraiz

http://www.elmundo.es/madrid/2015/03/20/5509de99268e3e6b468b457a.html

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Prostitución en Madrid, un negocio de 10 a 360 euros la hora

Así es este trabajo ilegal del sexo en la Comunidad de Madrid, un oficio cuyas cifras ya se recogen en el Producto Interior Bruto español y que supone el el 0,35 por ciento del mismo

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FOTO: JOSÉ ALFONSO / VÍDEO: ALFONSO FERNÁNDEZ MORENO
Así es el mapa del sexo en la Comunidad de Madrid

La Unión Europea modificó el año pasado algunos criterios internacionales que se venían usando para cuantificar el Producto Interior Bruto. Daba unas líneas clave para que cada país calculara su PIB incluyendo, entre otras cuestiones, narcotráfico yprostitución voluntaria. El INE echó cuenta a través de asociaciones de prostitutas y encuestas de hábitos sexuales, entre otras fuentes consultadas, para dar una cifra a este oficio que, aunque cuente ya como actividad económica, continúa siendo ilegal. Finalmente, determinó que en España lo ejercían 600.000 mujeres de forma voluntaria y que suponía el 0,35 por ciento del PIB total. Los precios que se pagan por sexo son abismales dependiendo de la zona donde se compre el cuerpo.

Son las 12 del mediodía. La mañana no deja más de cinco grados en la capital, pero no impide que en las calles que dibujan el polígono industrial de Marconi (Villaverde Alto) las prostitutas exhiban sus partes más íntimas para sacar más rédito al día. En tanga, con lossenos al aire, con una raya del ojo bien marcada y que no guarda ninguna sintonía con el perfilador de sus labios. Sus bolsos, cargados de condones, clínes, toallitas húmedas o papel higiénico. Así esperan estas mujeres del sexo a ser rescatadas para obtener desde 10 euros la felación hasta 25 euros por cada acto de placer completo que proporcionan.

60 euros al día en Marconi

Son las 12 del mediodía y en este rincón de Madrid donde las prostitutas se venden más baratas, la actividad del sexo no para. Las requieren los copilotos, acompañados por dos o tres amigotes o solos, para echar uno rápido en la parte trasera del coche. A plena luz del día. «Si el día sale bien se puede ganar 60 euros. Lo peor de esta zona es que no quieren pagar mucho. Pides 15 euros y te dan 10», dice Catherine, un travesti colocado en la calle San Cesáreo. Una mujer de la Europa del Este que no supera los 40 confirma, apostada en la vía Resina, que ése es el precio que se paga por el sexo en Marconi. Desde los 10 a los 25 euros. Y mientras lo cuenta, se apea de un vehículo una jovencísima y bella mujer rubia de ojos azules. Probablemente no tenga más de 20. Prefiere no pronunciar una palabra.

Palizas a las chicas

La Policía Nacional de Villaverde confirma que la zona es peligrosapara estas chicas, mayoritariamente del Este de Europa. Los requerimientos por parte de las prostitutas después de que algún cliente las haya dado una paliza son frecuentes, afirman. También las peleas entre proxenetas y usuarios, después de que estos últimos se quieran marchar sin pagar o abonar menos de lo acordado. La actividad es continua durante las 24 horas. El mapa nocturno es más conflictivo aún, informan las fuentes policiales consultadas. Marconi junto a la Casa de Campo -donde dominan las subsaharianas y latinas- son las zonas donde el sexo sale bien barato, con los riesgos que la práctica para cliente y prostituta entrañan.

3 euros por lavarse en una pensión

En Montera y en la zona de Triball (barrio de Malasaña), la cuota no es muy superior. Como mucho se pagan 25 euros por una sesión de sexo. Pero aquí, a diferencia de las profesionales de Marconi, éstas tienen agua. «Nos dejan lavarnos por tres euros en las pensiones de la calle Ballesta», revela una prostituta brasileña que espera en la calle Desengaño. Se refiere a los pisos que están en el número 3, 7 y 15 de Ballesta, donde un hombre espera en la puerta para dejar entrar a las mujeres y cobrar por su rápida estancia.

Otro mundo diferente es el del sexo de lujo, ése que desempeñan chicas que normalmente atienden en chalés camuflados de la capital o que acuden a hoteles bajo el paraguas de «scort» (acompañantes de lujo), ya sea por agencias o por cuenta propia.

La casa de citas más cara

En la calle Rodríguez Marín (barrio Salamanca) se encuentra una de las casas de citas más caras de la ciudad. Tener un encuentro con una de sus chicas cuesta 360 euros la hora. Generalmente, las casas de citas suelen ser más costosas que los club de alterne (100 euros de media por una hora). Otro con este tipo de tarifa es uno que se ubica cerca del estadio Santiago Bernabéu. Cuesta 350 euros la hora.

http://www.abc.es/madrid/20150129/abci-prostitucion-madrid-precio-sexo-201501271403.html

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Un juez falla que las prostitutas tienen derechos laborales

Una sentencia pionera equipara a las trabajadoras del sexo con cualquier empleado| De consolidarse, las prostitutas tendrían derecho al paro y a seguridad social | La Tesorería de la Seguridad Social ha solicitado ya las cuotas atrasadas

Un juez falla que las prostitutas tienen derechos laborales

La prostitución no forzada y ejercida en un prostíbulo es un trabajo que tiene los mismos derechos laborales que cualquier otro. Este es el espíritu de la sentencia pionera que ha dictado un juez de lo social de Barcelona y que obligaría a los proxenetas a suscribir contratos con las mujeres que conllevarían, por ejemplo, derecho a paro y cotizaciones a la Seguridad Social. Esta sentencia aún no es firme, pues puede ser recurrida hasta el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), pero a buen seguro que causará polémica, pues incide en una problemática que aún no está resuelta y sobre la que existen dos tendencias contrapuestas, encarnadas por la prohibición total de la prostitución, al estilo de lo que pasa en Suecia, o su regularización, como ha ocurrido en Alemania.

Sentencia, además, pionera, pues fuentes jurídicas consultadas por La Vanguardia señalan que en las bases de datos no existen pronunciamientos de índole similar. Tan sólo hay jurisprudencia parecida en el ámbito del llamado alterne, cuando las mujeres reciben pagos de un local por estimular a la clientela a consumir alcohol, y luego si quieren alquilan una habitación en el mismo sitio para servicios sexuales por su cuenta, aunque la realidad es que esta frontera es muy porosa y muchas veces fraudulenta.

Y, además, esta sentencia se produce de oficio a consecuencia de la inspección llevada a cabo en un local donde se llevaba a cabo el comercio sexual. El 11 de octubre del 2012, inspectores de trabajo, acompañados de funcionarios de la Policía Nacional, entraron en un establecimiento de Barcelona que se presentaba como centro de masajes y que se anunciaba en una web con este reclamo: “Nuestro factor humano y de servicios está ampliamente capacitado, tanto en presencia, saber estar y educación, como también en poder otorgarles una dedicación plena, placentera, sexual y con mucha implicación femenina hacia la persona que reclama y recibe nuestras atenciones”.

De esta inspección se derivaron dos procesos. Uno, penal, que se archivó porque las mujeres que trabajaban en el establecimiento aseguraron que no lo hacían forzadas ni sometidas a presión alguna. Y otro meramente laboral, que se derivó en un acta de trabajo por falta de afiliación y alta en la Seguridad Social de las empleadas del local. Al ser recurrida por la propietaria del centro de masajes, originó un litigio en un juzgado social, que es donde se ha dictado esta sentencia.

Los datos objetivos que se recogen en el acta de la inspección de trabajo son que, en el momento de producirse la revisión, había tres trabajadoras del sexo en el establecimiento; una en una habitación dando un masaje a un cliente, y otras dos en otras estancias a la espera de parroquianos. Todas explicaron que llevaban a cabo un horario, entre las doce y las veinte horas. En cuanto al pago, las mujeres declararon que cobraban una comisión por cada servicio, y que tanto los clientes como las instalaciones y los materiales de trabajo, como aceites, eran proporcionados por la empresa. La propietaria argumentó que su licencia municipal era de centro de masajes, no de alquiler de habitaciones, y que las mujeres debían estar allí a una hora convenida, en espera de que llegaran los clientes que las elegían para los servicios sexuales que quisieran, y cuyo precio era pactado con una encargada, que cobraba bien en metálico o bien en tarjeta de crédito y que al final de la jornada entregaba a las empleadas la parte convenida de cada trabajo.

De hecho, sólo existía una discrepancia, pero que no era trivial: mientras que la propietaria del centro sostenía que las mujeres prestaban sus servicios sexuales por iniciativa y cuenta propia, la policía y los inspectores de trabajo mantenían que no. que lo hacían por encargo de la empresa, lo que daría lugar a una relación laboral.

Para el juez no hay muchas dudas. En primer lugar, si bien el local se anunciaba como un centro de masajes, se trataba en verdad de un prostíbulo. Y que entre las mujeres y la propietaria existía un vínculo profesional “no admite mucha discusión”, porque tiene “los rasgos esenciales de todo contrato laboral”, que son “prestación voluntaria de servicios, retribución y dependencia”.

De esta forma, la sentencia expone cómo “el marco regulador de la prostitución” se queda en “regulación administrativa y despenalización aplicativa”; y también considera que ha quedado “plenamente acreditado que las trabajadoras ejercían libremente, sin coacción y de manera no forzada, la prestación de servicios de prostitución por cuenta de la empresa demandada, bajo su dirección y dependencia”, por lo que sólo cabe declarar que “la relación existente” entre la propietaria del local y las mujeres “tiene un carácter laboral”.

¿Qué consecuencias tendría esta sentencia si se consolida en tribunales superiores? Pues que las prostitutas que ejercen sin coacción y en un prostíbulo con un empresario tendrían los mismos derechos que cualquier otro trabajador: tienen derecho a un contrato mediante el cual deberían ser dadas de alta en la Seguridad Social –con las ventajas que ello conlleva, como pensión o atención sanitaria– y opción de cobrar el paro.

De hecho, la decisión judicial ha tenido su primera consecuencia: la Tesorería de la Seguridad Social ha reclamado a los propietarios del salón de masajes las cuotas que, en virtud de este fallo, deberían haber ingresado por tener a tres empleadas; y está por ver si las mujeres también plantean reclamaciones laborales.
Leer más: http://www.lavanguardia.com/vida/20150309/54427992788/un-juez-falla-que-las-prostitutas-tienen-derechos-laborales.html#ixzz3TsfzhndB

 

Un jutge decideix que les prostitutes tenen drets laborals

Una sentència pionera equipara les treballadores del sexe amb qualsevol empleat | POSSIBLES CONSEQÜÈNCIES En cas que es consolidés, les prostitutes tindrien dret a l’atur | PRIMER RESULTAT La Tresoreria de la Seguretat Social ja ha sol·licitat les quotes endarrerides

La prostitució no forçada i exercida en un prostíbul és una feina que té els mateixos drets laborals que qualsevol altra. Aquest és l’esperit de la sentència pionera que ha dictat un jutge social de Barcelona i que obligaria els proxenetes a subscriure contractes amb les dones, que comportarien, per exemple, dret a l’atur i cotitzacions a la Seguretat Social.

Aquesta sentència encara no és ferma, ja que pot ser recorreguda fins al Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), però segur que causarà polèmica, ja que incideix en una problemàtica que encara no està resolta i sobre la qual existeixen dues tendències contraposades, encarnades per la prohibició total de la prostitució, a l’estil del que passa a Suècia, o per la regularització, com ha succeït a Alemanya.

Sentència. a més, pionera, ja que fonts jurídiques consultades per La Vanguardia assenyalen que en les bases de dades no hi ha pronunciaments d’índole semblant. Tan sols hi ha jurisprudència similar en l’àmbit dels bars de cites, quan les dones reben pagaments d’un local per estimular la clientela a consumir alcohol, i després si volen lloguen una habitació al mateix lloc per a serveis sexuals pel seu compte, encara que la realitat és que aquesta frontera és molt porosa i moltes vegades fraudulenta.

I, a més, aquesta sentència es produeix d’ofici a conseqüència de la inspecció feta en un local on es duia a terme el comerç sexual. L’11 d’octubre del 2012, inspectors de treball, acompanyats de funcionaris de la Policia Nacional, van entrar en un establiment de Barcelona que es presentava com a centre de massatges, i que s’anunciava en un web amb aquest reclam: «El nostre factor humà i de serveis està àmpliament capacitat, tant en presència, saber estar i educació, com també a poder atorgar-los una dedicació plena, agradable, sexual i amb molta implicació femenina cap a la persona que reclama i rep les nostres atencions».

D’aquesta inspecció, en van derivar dos processos. Un, de penal, que es va arxivar perquè les dones que treballaven a l’establiment van assegurar que no ho feien forçades ni sotmeses a cap pressió. I un altre de merament laboral, que es va derivar en una acta de treball per falta d’afiliació i alta en la Seguretat Social de les empleades del local. Quan la propietària del centre de massatges la va recórrer, va originar un litigi en un jutjat social, que és on s’ha dictat aquesta sentència.

Les dades objectives que es recullen en l’acta de la inspecció de treball són que, en el moment que es va fer la revisió, hi havia tres treballadores del sexe a l’establiment; una en una habitació fent un massatge a un client, i dues més en altres estances en espera de parroquians. Totes van explicar que duien a terme un horari, entre les dotze i les vint hores. Quant al pagament, les dones van declarar que cobraven una comissió per cada servei, i que tant els clients com les instal·lacions i materials de feina, com ara olis, eren proporcionats per l’empresa. La propietària va argumentar que la seva llicència municipal era de centre de massatges, no de lloguer d’habitacions, i que les dones havien d’estar allà a una hora convinguda, en espera que arribessin els clients que les elegien per als serveis sexuals que volguessin, i el preu dels quals era pactat amb una encarregada, que cobrava o bé en metàl·lic o bé amb targeta de crèdit i que al final de la jornada lliurava a les empleades la part convinguda de cada feina.

De fet, només existia una discrepància, però que no era trivial: mentre que la propietària del centre sostenia que les dones prestaven els seus serveis sexuals per iniciativa i compte propis, la policia i els inspectors de treball mantenien que no. que ho feien per encàrrec de l’empresa, la qual cosa donaria lloc a una relació laboral.

Per al jutge no hi ha gaires dubtes. En primer lloc, si bé el local s’anunciava com un centre de massatges, es tractava en veritat d’un prostíbul. I que entre les dones i la propietària existís un vincle professional «no admet gaire discussió», perquè té «els trets essencials de qualsevol contracte laboral», que són «prestació voluntària de serveis, retribució i dependència».

D’aquesta manera, la sentència exposa com «el marc regulador de la prostitució» queda en «regulació administrativa i despenalització aplicativa»; i també considera que ha quedat «plenament acreditat que les treballadores exercien lliurement, sense coacció i de manera no forçada, la prestació de serveis de prostitució per compte de l’empresa demandada, sota la seva direcció i dependència», per la qual cosa només es pot declarar que «la relació existent» entre la propietària del local i les dones «té un caràcter laboral».

Quines conseqüències tindria aquesta sentència si es consolida en tribunals superiors? Doncs que les prostitutes que exerceixen sense coacció i en un prostíbul amb un empresari tindrien els mateixos drets que qualsevol altre treballador: tenen dret a un contracte mitjançant el qual haurien de ser donades d’alta a la Seguretat Social -amb els avantatges que això comporta, com a pensió o atenció sanitària- i opció de cobrar l’atur.

De fet, la decisió judicial ha tingut la seva primera conseqüència: la Tresoreria de la Seguretat Social ha reclamat als propietaris del saló de massatges les quotes que, en virtut d’aquesta decisió, haurien d’haver ingressat per tenir tres empleades; i cal veure si les dones també presenten reclamacions laborals.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/20150309/54427986720/jutge-prostitutes-drets-laborals.html#ixzz3Tsgcc5LI

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Las prostitutas reclaman zonas para ejercer en las calles de Barcelona

Más de doscientas profesionales presentan a los alcaldes una lista de reivindicaciones

Los partidos se oponen al sexo de pago en la vía pública

Manifestación de prostitutas contra de las políticas de Trias. / JUAN BARBOSA

El colectivo autodenominado Putas Indignadas, integrado por diferentes grupos de mujeres que ejercen la prostitución en su mayoría en las calles del Raval, y la Asociación de Profesionales del Sexo (Aprosex) han realizado diversos encuentros con los que pretenden elaborar “un programa político en Barcelona a favor de las trabajadoras sexuales”. Ambos colectivos representan a más de dos centenares de mujeres que están dispuestas a presentar sus propuestas a las diferentes formaciones políticas. Las prostitutas reclaman el cese de la persecución política y policial y zonas, pactadas con los ayuntamientos, donde poder ejercer su trabajo. Las mujeres critican con fuerza las políticas de tolerancia cero con los clientes “solo benefician a las redes de explotación sexual y al proxenetismo”.

La presidenta de Aprosex, Paula Vip, es crítica con la posición que han adoptado los partidos políticos respecto a la prostitución: “A ver si se dan cuenta de una vez por todas que hay un colectivo de trabajadoras del sexo que también votamos y que no tenemos derechos”. Vip ha solicitado en innumerables ocasiones el cese de las sanciones a los clientes. “Los políticos han abocado a la pobreza a las prostitutas del Raval con sus multas que lo único que consiguen es criminalizarlas por un lado y dejarlas sin clientes en un país donde el ejercicio de la prostitución libre y voluntaria no está prohibido”. Vip asegura que con las políticas “represivas” lo único que se consigue es precarizar, aún más, los servicios sexuales: “Estamos huyendo de la Policía cuando los agentes deberían ser nuestros aliados para poder acudir a ellos cuando un cliente se vuelve violento o no quiere pagar”.

Muy pocos partidos se han mostrado abiertos a las propuestas de las prostitutas. “Queremos pactar con los consistorios horarios y zonas para trabajar en la calle además de que acabe de una vez por todas esta persecución”, sentencia Vip. “A los políticos el tema les viene muy grande, muchos mienten y anuncian presiones insoportables contra nuestros clientes para, supuestamente, protegernos; señores , por favor, no nos protejan”, asegura. Vip afirma que la mayoría de mujeres que ejercen en la vía pública lo hace voluntariamente y explica que “según la ONU y la OIT solo el 15 % de las prostitutas en España trabajan obligadas”

“Aquí hay oscuros intereses, les interesa que desaparezcamos para que el monopolio del sexo de pago beneficie a empresarios con locales que explotan a las mujeres, se quedan como mínimo el 50 % de cada servicio y encima no pagan ningún tipo de impuestos por esos ingresos”, denuncia Vip.

Queremos pactar con los consistorios horarios y zonas para trabajar en la calle

Maribel Martín es la primera prostituta a la que la justicia ha reconocido sus derechos laboralescomo chica de alterne, tiene 63 años y abandonó el oficio poco después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) reconociera sus derechos laborales tras trabajar en un club de Granollers. Martín se muestra, igual que Vip, muy tajante: “Los políticos solo se dedican a perseguir a las pobres chicas que sobreviven como pueden y, mientras, permiten que crezcan las mafias de proxenetas en los burdeles”. Martín asegura que detrás de este tipo de negocios “hay intereses y gente muy poderosa”. Denuncia que el modus operandi de este tipo de sociedades está cercano a la esclavitud: “Las mujeres trabajan en los clubs, al servicio de las peores mafias del mundo, y cuando ya no las quieren las echan a la calle”. Martín lo tiene claro: “Hay que cerrar todos los clubs, los políticos tienen que hacer cumplir las leyes y castigar el proxenetismo que se ejerce en esos lugares”. De la misma forma que Vip, Maribel Martín también cree que la solución es crear zonas “controladas” donde poder ejercer libremente la prostitución “sin ninguna red de explotación detrás”.

El problema político de la prostitución

CiU: “La oferta y demanda de servicios sexuales en la vía pública no puede existir en nuestra ciudad”

Para los partidos políticos enfrentarse a la realidad de la prostitución no es fácil. Las formaciones tienen sensibilidades diferentes y atajos para solucionar lo que algunos consideran un “problema”.

La concejal de CiU en Barcelona, Francina Vila, es tajante: “La oferta y demanda de servicios sexuales en la vía pública no puede existir en nuestra ciudad”. Vila asegura que las políticas de los convergentes seguirán encaminadas a ayudar a buscar alternativas a las mujeres que ejercen la prostitución, “nunca las dejaremos de lado, atenderemos a las víctimas de la trata y nos coordinaremos con la justicia”.

El PSC denuncia que el 95 % de las prostitutas que ejercen en la ciudad condal son “víctimas de trata y explotación”

Las propuestas convergentes no son antagónicas a las del alcaldable del PSC por Barcelona, Jaume Collboni. El socialista reclama una Barcelona “libre de explotación sexual”. Denuncia que el 95 % de las prostitutas que ejercen en la ciudad condal son “víctimas de trata y explotación”. Collboni apuesta por una ciudad “libre de prostitución” ya que considera que ejercer esta actividad en la calle o en cualquier otro sitio “es un atentado contra la libertad de las mujeres y nuestros esfuerzos están enfocados en protegerlas”.

Belén Pajares, concejal del PP en el consistorio barcelonés, es partidaria de los programas para ayudar a que las mujeres abandonen la “esclavitud que supone la prostitución”. Según la política popular: “En la calle no debe haber prostitutas, las familias y los niños no tienen por qué presenciar todo lo que conlleva ese oscuro mundo”. Los populares no están por la labor de permitir zonas, ni ceder ningún tipo de equipamiento para el sexo de pago. Su política es clara “presión” sobre los clientes.

Por su parte, la diputada y candidata a la alcaldía de Barcelona por Ciutadans, Carina Mejías, propone un marco legal donde todas aquellas personas “que ejercen libre y voluntariamente la prostitución puedan acogerse al régimen de autónomos”. Mejías asegura que de esta forma se conseguiría una mayor protección y se podría velar por que el sexo de pago se realice con unas condiciones mínimas de seguridad e higiene. Aún así, Mejías es partidaria de prohibir la actividad en la vía pública y permitir que se realice en locales previamente autorizados. “Lo mejor que podemos hacer por las mujeres es regularlas y perseguir a las redes de explotación sexual”, afirma la candidata de Ciutadans.

El País se ha puesto en contacto con la CUP y con ERC sin que se hayan pronunciado respecto a las propuestas políticas relacionadas con el ejercicio prostitución. Barcelona en Comú confesó a este rotativo no tener todavía una opinión formada sobre el tema y necesitar diversas reuniones para acabar de forjar su propuesta al respecto.

Decenas de mujeres alquilan sus cuerpos en las calles, pisos y clubs de las ciudades catalanas. Muchas, como Paula Vip “llevamos años cotizando como autónomas porque para cobrar nuestro dinero entonces sí que nos quiere el Estado, y no para darnos derechos, actúa como un proxeneta”. Decenas de prostitutas tendrán su papeleta preparada el próximo mes de mayo.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/02/28/catalunya/1425125725_535757.html

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