TALLER SANTAS Y PUTAS 2016

Los momentos de felicidad entre mujeres son espacios únicos, intransferibles y mágicos.

Algunas veteranas del SANTAS Y PUTAS lo sabemos muy bien.

Otro año más, regresa el SANTAS Y PUTAS a Barcelona para conmemorar el Día Mundial de la Trabajadora Sexual que se celebra el 2 de junio.

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Éste no es un taller sobre sexo, que pueda llamarse convencional.

Para comenzar las expertas talleristas son trabajadoras sexuales, Putas, y las atentas y maravillosas alumnas, son esas mujeres a las que denominamos Santas.

Hemos aprendido todo sobre mamadas, sobre masajes, sobre erotismo y streptease, sobre comer chirris y sobre el noble arte de la dominación.

Pero nos queda mucho por enseñaros, así que este año os hemos preparado una cuidada selección de talleres super interesantes con los que cuidaremos de nuestra sexualidad femenina, tan olvidada y, en ocasiones, tan denostada, incluso por nosotras mismas.

Las putas sabemos cómo gestionar el deseo, el placer y la sensualidad y os lo vamos a enseñar todo, sobre el funcionamiento del cuerpo femenino para que aprendáis a disfrutar de una sana sexualidad y a saber pedir a vuestras parejas que os hagan lo que más os gusta.

Poder para las mujeres!!

SÁBADO 11 DE JUNIO

10.30h_Empezaremos con una calurosa bienvenida

11.00h_

LO QUE APRENDÍ CON LAS PUTAS

Agnés Villamor Soy una antropóloga que se interesa por el oculto mundo de la prostitución, buscaba un grupo para poder llevar a cabo mi trabajo de campo y dí con Aprosex. De eso hace ya cuatro años, me consta que tuve que mostrar mis credenciales como persona buena y ser muy pesada. ¡Pero ahora, soy una más!

Todas nos transformamos cuando somos conscientes de que lo que decimos, es grabado o pasa a formar parte de unas notas que serán base de estudio. Tendréis la oportunidad de descubrir nuestros secretos más íntimos de la mano de una amiga y colaboradora muy especial. Putas aprosexistas al desnudo.

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12.30h_PLACER Y DOLOR, EL ARTE DE INFRINGIRLO

Domina Linda/Karla.
Soy una Mistress , que aprendió el arte de la dominación, en Bélgica, Irlanda o Inglaterra. En la edición 2015 de Santas y Putas  presenté el taller de Iniciación al BDSM.
Para este año os traigo la segunda parte para mostrar el trato a los esclavos, duro, pero justo.

El talento de Dómina Karla para la dominación y su disciplina en el BDSM es reconocida en toda Europa y nosotras vamos a poder disfrutar de sus enseñanzas en directo. Sin sutilezas, con un perro amaestrado y digno de su SEÑORA.

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De 14 a 15.45h_ PAUSA PARA COMER

16.00H_PON UNA MUJER TRANS EN TU CAMA

Soy una mujer trans, trabajadora sexual, activista, primera trans en licenciarse en la  Facultad de Comunicación en México y toda una caja de sorpresas. Mi taller os mostrará muchas realidades y más juegos.

Últimamente el tema de la transexualidad está presente en los medios como nunca antes en la historia de Occidente. Este año 2015 hemos conocido a Caitlyn Jenner y antes ya lo habíamos hecho con Laverne Cox, protagonista de la serie Orange is the new black. Pero ¿sabemos realmente qué es la transexualidad? ¿Qué referentes tenemos? ¿Nos da curiosidad? ¿Nos plantearíamos tener sexo con una persona trans? En este taller hablaremos ampliamente y quien sabe, tal vez descubramos algo nuevo.

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17.30h_SEXO INTELIGENTE, CREATIVO Y DIVERTIDO

Como Paula Vip he redescubierto una sexualidad increíble que deseo compartir y poner en conocimiento de mis amigas y compañeras de género. Puta irreverente, activista, terapeuta sexual, subversiva, vivo para divertirme

¿Quién no desea escapar de la rutina, de las posturitas de siempre y encontrar una isla en medio de nuestro propio cuerpo al que nadie, ni tú, ha echado el ancla nunca? ¿sabes que con unos suaves movimientos, la misma postura, puede ser distinta? ¡Ven…escucha los cantos de sirena de nuestra escort menos recatada!

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19.00h_PUTILOOK

Llegados a este punto queridas, ya sois unas expertas amantes, sólo queda que os enseñemos a vestiros, a calzaros, a disfrutar de los rituales de belleza y sensualidad que las putas nos otorgamos día a día.

Traeros esas prendas que un día comprasteis, en un arrebato y nunca os habéis puesto porque os veis un poco putas. Esos zapatos con plataforma que jamás usaréis, ese suje con el que se te salen los pezones al aire, ese pantalón que marca, que marca mucho…y te enseñaremos a sacar provecho de tu bello cuerpo y de tu sensualidad más recóndita.

PUTILOOK 2016

20.15h_Despedida de cada dinamizadora, pequeña conclusión de los distintos talleres y por supuesto, no pueden faltar los besos, los abrazos y el mimo entre mujeres que cuidan de ellas, porque son lo más preciado que tienen en su vida.

-El Taller Santas y Putas, que incluye 5 talleres distintos, tiene un precio de 40 €uros.

-La asistencia será única y exclusivamente para mujeres cis y trans.

-El pago se realizará mediante transferencia bancaria a la CC. de APROSEX

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-Al ingresar, recordad que es imprescindible que escribáis vuestro nombre y en “Concepto”, añadáis “Santas y Putas”.

-Por favor, enviad mail a: aprosex@aprosex.org con la foto del ingreso o escanead el impreso, para confirmar que el pago está en orden.

-Aquellas que deseéis quedaros a comer con las Dinamizadoras,deberéis comunicarlo en el mail de confirmación del ingreso, para que podamos saber para cuántas hacemos reserva.

-No se devolverá el dinero por la no asistencia al taller.

Para mayor intimidad, se comunicará la ubicación del taller Santas y Putas el día anterior a la convocatoria por mail a todas las que hayan realizado los ingresos y hayan mandado mail a aprosex@aprosex.org

http://www.aprosex.org/taller-santas-y-putas-2016/

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Prostitución por voluntad propia en LA GENT NORMAL de TV3

Prostitució per voluntat pròpia.

És possible exercir la prostitució voluntàriament?

Com pesa l’estigma d’aquesta professió i quins drets reclamen les prostitutes que exerceixen per voluntat pròpia?

Com compaginen la seva professió amb la seva vida privada?

Les protagonistes d’aquest capítol de La gent normal són dones que exerceixen la prostitució voluntàriament. Són la Martina i la Paula, que fa anys que s’hi dediquen, i la Natàlia, una noia de 21 anys que fa poc que es prostitueix i ha volgut donar el seu testimoni obertament perquè «si nosaltres no en parlem, ho faran els altres per nosaltres, amb la seva moralitat i els seus prejudicis».

Sense prejudicis comparteixen les seves experiències i parlen d’una manera clara, directa i contundent del seu ofici, i de com s’hi van iniciar i per què. El programa també compta amb el testimoni de Montse Neira, prostituta llicenciada en Ciències Polítiques i activista en defensa dels seus drets, que tot i admetre que va començar a exercir per sortir d’una mala situació econòmica reivindica ara la seva professió com una opció de vida: «que una puta digui que és feliç, això a la gent no li entra al cap».

Però fins quan pensen treballar? Hi ha una edat límit? Què passa quan es fan grans?

Agnès Marquès parla amb la Paquita, una dona de 80 anys que s’ha prostituït durant tota la seva vida i ara viu la vellesa sense recursos. En la conversa, també hi participa la periodista Samanta Villar, autora del llibre «Nadie avisa a una puta», en què explica històries reals d’un grup de professionals del sexe.

Prostitució per voluntat pròpia.

*Traductor Google:

Prostitución voluntaria.

Es posible ejercer la prostitución voluntariamente?

Como pesa el estigma de esta profesión y qué derechos reclaman las prostitutas que ejercen por voluntad propia?

Como compaginan su profesión con su vida privada?

Las protagonistas de este capítulo de La gente normal son mujeres que ejercen la prostitución voluntariamente. Son Martina y Paula, que hace años que se dedican, y Natalia, una chica de 21 años que hace poco que se prostituye y ha querido dar su testimonio abiertamente porque «si nosotros no hablamos, lo harán los otros por nosotros, con su moralidad y sus prejuicios «.

Sin prejuicios comparten sus experiencias y hablan de una manera clara, directa y contundente de su oficio, y de cómo se iniciaron y por qué. El programa también cuenta con el testimonio de Montse Neira, prostituta licenciada en Ciencias Políticas y activista en defensa de sus derechos, que a pesar de admitir que comenzó a ejercer para salir de una mala situación económica reivindica ahora su profesión como una opción de vida: «que una puta diga que es feliz, eso a la gente no le entra en la cabeza».

Pero incluso cuando piensan trabajar? Hay una edad límite? ¿Qué pasa cuando se hacen mayores?

Agnès Marquès habla con Paquita, una mujer de 80 años que se ha prostituido durante toda su vida y ahora vive la vejez sin recursos. En la conversación, también participa la periodista Samanta Villar, autora del libro «Nadie avisa a una puta», en el que cuenta historias reales de un grupo de profesionales del sexo.

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La familia de Robador

Las prostitutas del Raval trabajan en cooperativa y exigen «el derecho y la dignidad de ser putas»

«Nosotras decididimos nuestras vidas y elegimos a qué nos queremos dedicar», se defienden

La familia de Robador

ALBERT BERTRAN

Dos prostitutas, en la calle de Robador, este martes.

CARLOS MÁRQUEZ DANIEL

Subieron al piso y mientras ella colgaba el bolso, él cayó desplomado. Escuchó el estruendoso pum y se giró pasmada. Yacía en el suelo. Tieso. Entre varias compañeras lo colocaron sobre la cama y llamaron a una ambulancia, pero los servicios médicos solo pudieron certificar su muerte. Era cliente suyo desde hacía ocho años, siempre los viernes, así que ella, porque el roce hace el cariño, se vino abajo. «No llore, porque ni se llama Juan ni está viudo», le dijeron los Mossos, que pasaron por el trance de notificar a la familia el contexto del deceso. Ahora recuerda aquel episodio con sorna: «Todo el mundo cuenta mentiras…». La historia del falso viudo que cuenta Janet es uno más de los relatos de Robador, la calle del Raval donde laprostitución se hace carne cada día, durante todo el día.

En la charla están también Paula, Maria José y Ana; todas putas y a mucha honra. Llevan más de 20 años en la calle y no vienen a reivindicarse ni a pedir respeto ni a hacerse las víctimas. «Nosotrasdecidimos nuestras propias vidas y elegimos a qué nos queremos dedicar». Responden así al debate más político que social sobre la denominada profesión más antigua del mundo. La polémica les resulta «oportunista e interesada«; tanto, que dedican más tiempo a las anécdotas y al recuerdo que a la defensa de unos derechos que no permiten que nadie les discuta.

«TERMINA LA CERVEZA Y VAMOS»

Robador es un pequeño continente dentro del planeta Raval. Cuatro bares, locutorios, un par de supermercados y una quincena de prostitutas. A pocos metros, una zona infantil, separada por un edificio de protección oficial con todos los bajos en alquiler. «Esta esuna pequeña familia, todos nos conocemos», aporta Paula. Bastan un par de días para darse cuenta. El del bar Filmax bromea con una joven latinoamericana; el chico que sirve la terraza del Indiana Gate charla con una dama que apoya su hombro en la persiana. «Venga, Antonio, termina la cerveza y nos vamos», le dice una de ellas a un chico que bebe en la Bodega d’en Ruben. Ella le busca. Él remolonea. «Vale que estés trabajando, ¿pero no tienes tiempo para follar?», le dice una prostituta rusa a un joven que pasa por ahí en horario laboral. Sonríe, descolocado.

Ana es brasileña y tiene 55 años. «Soy puta desde los 14 y si volviera a nacer, haría lo mismo». Estremece la seguridad con la que tanto ella como sus compañeras hablan de su rutina. Disponen de tres o cuatro pisos en Robador para realizar los servicios, por los que cobran entre 20 y 25 euros. Son viviendas convertidas en prostíbulos ilegales, por eso no concretan el número ni permiten visitarlos si no es para un servicio. Junto al resto de mujeres que ejercen en este enclave de Ciutat Vella, forman una especie de cooperativa. «Nosotras nos encargamos de todo», detalla Paula. Pagan unos cinco euros a la compañera que cada mes abona el alquiler. Si un día una de ellas no trabaja, se puede dedicar a la limpieza. Y así van pasando los días. Janet lo resume así: «Somos como los barcos de pescadores: salimos con nuestra barca y tiramos las redes en busca de pescado».

Cuenta María José que el lunes la Guardia Urbana precintó el piso en el que vivía desde 1999. Era una de las viviendas de Robador que las prostitutas usaban para sus labores, y esa es la razón argumentada por la policía para echar el cerrojo. Lo más probable es que al propietario le caiga una buena sanción. Ella se encontró los muebles en la calle y ahora se arregla de aquí para allá, en casas de amigas. Por suerte, todas viven en la zona.

VÍCTIMAS DE LA GENTRIFICACIÓN

Janet, a la que le cerraron dos pisos pequeños el año pasado, habla de «manipulación» y pone sobre la mesa un concepto muy vinculado al distrito más canalla de Barcelona, la gentrificación, esto es, la transformación urbana que desplaza a la población local para dejar sitio a otra de mayor nivel adquisitivo. En resumen: «Los lateros, los manteros, las putas…, nos quieren fuera porque molestamos a laBarcelona clasista«. «No somos un problema -sostiene Janet-, somos una realidad de la sociedad, y ni por ética ni por estética se nos puede dejar de lado».

Preguntadas sobre sus familias, sobre si saben a qué se dedican, expresan cierto malestar. Janet tiene dos hijos y no saben nada. María José tiene uno, de 32 años, que es consciente de la actividad de su madre desde los 12. «Estuvo una semana durmiendo conmigo y diciendo ‘mamá, tú no’, pero al final lo entendió». «¿Pero por qué tenemos que dar explicaciones?», se queja Paula. «Lo único que deben saber es que llegamos a fin de mes, no si follo o dejo de follar», exclama Janet. Coinciden en que nadie entra en esto por afición, sino «por urgencia económica», pero hoy se ha convertido en su sustento, paga carreras universitarias y les permite vivir con dignidad. Y dignidad es precisamente, y quizás lo único, que reivindican. «La dignidad y el derecho de ser putas».

VECINOS CONTRARIADOS

¿Y los vecinos? En el parque infantil, una pareja joven que vive en Hospital quita hierro al asunto. «Es como irse a Vallvidrera y quejarse de los jabalís. Si vienes a vivir aquí, debes adaptarte a lo que hay». Son de mente abierta. No lo es tanto un matrimonio chino que reside cerca por cuestiones de trabajo. Tardaron algunos días en caer en la cuenta de que aquellas mujeres eran prostitutas. No se piensan ir, pero no, no les hace ninguna gracia. Paula, Janet, Ana y María José dicen que la relación con los vecinos de los edificios donde ejercen es «muy buena», y que ellas se encargan de todos los gastos de la comunidad, incluida la limpieza de la escalera. En algunos balcones, sin embargo, carteles que simulan que la vivienda está en venta exhiben un evidente malestar. «Razón: ayuntamiento de Barcelona», rezan los letreros, con toda la intención.

Sobre la trata de mujeres, explican que es una lacra que no es habitual en la calle. «Eso es más de los clubs, que sí son legales. Nosotros estamos fuera de la ley y somos libres, pero los locales con licencia tienen chicas obligadas a prostituirse y aquí no pasa nada. ¿Por qué la toman con nosotras?».

Se marchan. Janet y Ana comparten una duda. ¿Qué habrá sido del señor Francisco? Es un hombre de 89 años que ha dejado de venir. «Quizás se haya muerto», coinciden. A pesar de su avanzada edad, todavía tenía cuerpo para repetir dos y tres veces en un solo día. Es otra de las historias de Robador.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/las-prostitutas-calle-robador-forman-involuntaria-cooperativa-para-poder-trabajar-5011873

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Las trabajadoras sexuales proponen que se pacte dónde y a qué horas pueden ejercer en la calle

La asamblea de trabajadoras sexuales de Catalunya reclama que se organicen espacios y horarios

Entidades sociales insisten en que muchas mujeres desconocen aún sus derechos y las alternativas laborales

Paula Vip, presidenta de Aprosex y portavoz de la Assemblea d'Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual a Catalunya.

FERRAN NADEU

Paula Vip (Conxa Borrell), presidenta de Aprosex y portavoz de la Assemblea d’Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual a Catalunya.

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Hay tantas prostituciones como mujeres hacen la calle. «Pasa como en tantas otras cosas en la vida: no se debería hablar de la prostitución de un modo general, porque cada mujer, cada puta arrastra una historia distinta tras de sí», advierte, de entrada, Paula Vip, presidenta de la asociación Aprosex y portavoz de la Assemblea d’Activistes Pro Drets sobre el Treball Sexual de Catalunya. «No es lo mismo la chica que ejerce en el Raval, a la que la policía atosiga a diario por el simple hecho de estar en la calle, que las ‘escorts’ o prostitutas de lujo, que trabajan por cuenta propia, en pisos que son suyos y que contactan discretamente con sus clientes», puntualiza Paula Vip.

Por eso, porque la realidad de la prostitución en Barcelona es tan variada como la misma ciudad, la asamblea de trabajadoras sexuales considera que lo primero que se tendría que hacer, «si esta fuera una sociedad justa, en la que la decisión libre de una prostituta fuera respetada», dice Paula Vip, «sería llegar a un pacto sobre espacios y horarios para aquellas quieran ejercer voluntariamente».

Paula Vip, que apuesta por «un feminismo bien entendido, es decir, el que defiende los derechos de todas las mujeres, incluidos los de las putas», aboga por que Barcelona busque un modelo propio. «No creo que aquí, en una ciudad turística y con tanta vida en la calle, sean eficaces los establecimientos que sí funcionan en Holanda o en Alemania», indica.

SIEMPRE PAGAN ELLAS

La clave, insiste, no pasa por «sancionar, porque son las prostitutas las que acaban pagando las multas, las suyas e indirectamente las de los clientes, que dejan de contratar sus servicios», sino por mejorar las condiciones. «Lo que está claro es que estas mujeres, muchas de las cuales han llegado a la prostitución porque han entrado en la espiral de la pobreza, necesitan tener una situación regularizada, ni que sea para minimizar los posibles daños que puedan sufrir», intercede Xesca Muñoz, responsable del área de empoderamiento económico de la fundación SURT, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja por la inserción laboral de las prostitutas en Barcelona.

«Y habrá que ver si realmente eso produce el efecto llamada que algunos dicen», añade. Es fundamental que mientras tanto, «estas personas tengan otras opciones laborales, que puedan conocer sus habilidades y aplicarlas en otros trabajos», prosigue Muñoz. La fundación SURT, que anualmente atiende a medio centenar de mujeres, de las que un 70% han acabado encontrando un empleo alternativo a la prostitución, facilita formación, busca empresas para realizar prácticas y presta también atención psicológica. «Con muchas de ellas, la prioridad es que recuperen la autoestima«, dice la responsable.

MUJERES ATRAPADAS

El problema, reconocen ambas mujeres, son las chicas que trabajan coaccionadas o bajo amenazas. «En esos casos, que no solo afectan a la prostitución sino a otros ámbitos de explotación laboral, son las fuerzas policiales las que deben intervenir… Allí las chicas que ejercen libremente pueden ser importantes para ayudar, por ejemplo, a detectar a las que están forzadas», afirma la portavoz de la asamblea de trabajadoras sexuales, constituida hace un año y que es una de las entidades participantes en la mesa de trabajo creada por elAyuntamiento de Barcelona para analizar cómo modificar la ordenanza municipal de civismo del 2006.

«Las mujeres atrapadas por mafias, las que han sido víctimas de redes de trata suelen ser mujeres con mucho miedo y mucha desconfianza«, explica Alícia Rodríguez, técnica de SOS Racismoen Catalunya. El miedo es hacia las represalias que puedan tomar contra ellas los proxenetas, y la desconfianza hacia las instituciones oficiales, «que las han ignorado demasiadas veces», indica la coordinadora del servicio de atención y denuncia para víctimas de racismo y xenofobia de la oenegé. A eso se añade, prosigue Rodríguez, «el desconocimiento que muchas de ellas tienen de sus derechos».

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/prostitutas-proponen-pactar-espacios-horarios-para-ejercicio-prostitucion-5011401

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Análisis gestual de Curso sobre cómo ser una buena prostituta – Las mañanas de TV1

Concha Borrell, prostituta de profesión, sale pitando del plató de Las mañanas de TV1 que dirige Mariló Montero, al sentirse insultada por los comentarios de la abogada feminista Lydia Falcón, al presentar el curso «Cómo ser una buena prostituta» que organiza APROSEX . La periodista Mariló Montero, para el debate alegando su experiencia como moderadora.

Visite el análisis gestual realizado por el psicólogo y máster en PNL José María Moya en www.soluciondarrel.com o al hastag #analisigestual

Mariló Montero – Curso de Como ser una buena prostituta from Soluciones de raíz donde Vimeo.

VIDEO – PRESENTACIÓN APROSEX

Presentación APROSEX from Soluciones de raíz donde Vimeo.

0:11 – 00:27: Mariló Montero al pronunciar el nombre de la ONG: Aprosex, hace un ligero movimiento para enfatizar (o burlarse?) Cuando pronuncia la sílaba «-sex».

Acto seguido, llama la ONG una «empresa» y la reacción no verbal de la Sra. Concha Borrell (prostituta y terapeuta sexual) no se hace esperar: cierra la boca, mueve la cabeza lateralmente para aclarar verbalmente que ellas no son una empresa.

001.No me gusta lo q dices - aprosex

03:49: tartamudear

03:55: Expresión de ascos y desviación de la mirada hacia abajo (posiblemente recordando sensaciones).

002.microexpression asco

Todo ello nos lleva a inferir que realmente la asociación de conceptos «prostitución y fácil» no le resultan nada agradable a la Sra. Borrell.

03:59: Destaca la palabra «nada» con una afirmación de cabeza y elevación de cejas.

05:50: Coherencia entre el tono, ritmo de voz y la gesticulación no verbal.

6:02: Vemos como al finalizar la explicación, se apoya hacia atrás y tira el cuello atrás en un gesto que denota autoridad, despecho … «he dicho!».

003.poder-despecho

8:31: tartamudear y después de hablar suelta una risa forzada

10:26: Ligera expresión de ascos cuando habla sobre «el estigma puta»

004.fastics - estigma puta

A partir de la intervención de la abogada feminista Lidia Falcón, se inicia el intercambio de palabras y gestos de lenguaje corporal que llevarán a la salida de plató de la Sra. Borrell.

11:08: Después de la interrupción de la Sra Borrell con un «faltaría más» a la Sra. Falcón, observamos el siguiente intercambio de miradas:

005.intercanvi miradas 1  006.Intercanvi miradas 2

En el caso de la abogada, se acompaña con un resoplido nasal (signo de desprecio).

En el caso de la Sra. Borrell, observamos por un lado, como su labio sube de forma asimétrica, indicando desprecio. Por otro, observamos cómo entorna los ojos, movimiento inconsciente que realizamos cuando la persona que tenemos delante no nos gusta o lo interpretamos como un peligro (generalmente el gesto también se asocia a rabia o enojo).

11.22: Sorpresa genuina: Cejas levantadas, ojos abiertos, boca abierta, mandíbula caída.

007.Sorpresa genuina

 

11:37-once y cincuenta y siete minutos: Observamos una serie de microexpresiones que van desde el enojo, pasando a la rabia y el desprecio.

Usted debe recordar, que la rabia es la única emoción progresiva, esto es, no pasamos de un estado normal a un estado de rabia, sino que es un proceso in crescendo donde el enojo se va acumulando hasta su expresión máxima: la emoción de rabia.

progresion-rabia-cat

12:37: Mariló Montero mira a derecha e izquierda con cara de incrédula ante los argumentos de la abogada Falcón.

19:20: Mariló Montero dice: «El doy miedo zanjado, de verdad, señora Falcón» y observamos un AU23 (cerrar boca) donde corroboramos que ciertamente no quiere hablar más del tema.

009.Lo doy miedo zanjado

20:39: La Sra. Falcón aparta la mirada y repica con los dedos (clara actitud de desacuerdo y no escucha) cuando el Sr. Fernando Ónega, defiende la necesidad de educación sanitaria preventiva en el ejercicio de la prostitución.

10.repicar dedos

http://www.solucionsdarrel.com/curs-sobre-com-ser-una-bona-prostituta-els-matins-de-tv1/#

 

Curs sobre com ser una bona prostituta – Els matins de TV1

Conxa Borrel, prostituta de professió, surt pitant del plató de Els matins de TV1 que dirigeix Mariló Montero, al sentir-se insultada pels comentaris de l’advocadessa feminista Lydia Falcó, al presentar el curs “Com ser una bona prostituta” que organitza APROSEX. La periodista Mariló Montero, atura el debat al·legant la seva experiència com a moderadora.

Visiteu l’anàlisi gestual realitzat pel psicòleg i màster en PNL José Maria Moya en www.soluciondarrel.com o al hastag #analisigestual

Mariló Montero – Curso de cómo ser una buena prostituta from Solucions darrel on Vimeo.

VIDEO – PRESENTACIÓN APROSEX

Presentación APROSEX from Solucions darrel on Vimeo.

0:11 – 00:27: Mariló Montero al pronunciar el nom de la ONG: Aprosex, fa un lleuger moviment per emfatitzar (o burlar-se?) quan pronuncia la síl·laba “-sex”.

Acte seguit, anomena la ONG una “empresa” i la reacció no verbal de la Sra. Concha Borrell (prostituta i terapeuta sexual) no es fa esperar: tanca la boca, mou el cap lateralment per aclarir verbalment que elles no són una empresa.

001.No magrada el q dius - aprosex

3:49: Tartamudeja

3:55: Expressió de fàstics i desviació de la mirada cap avall (possiblement recordant sensacions).

002.microexpression fastics

Tot plegat ens porta a inferir que realment l’associació de conceptes “prostitució i fàcil” no li resulten gens agradable a la Sra. Borrell.

3:59: Remarca la paraula “nada” amb una afirmació de cap i elevació de celles.

5:50: Coherència entre el to, ritme de veu i la gesticulació no verbal.

6:02: Veiem com al finalitzar l’explicació, es recolza cap arrere i tira el coll arrere en un gest que denota autoritat, despit…”he dit!”.

003.poder-despit

8:31: Tartamudeja i després de parlar solta un riure forçat

10:26: Lleugera expressió de fàstics quan parla sobre “l’estigma puta”

004.fastics - estigma puta

A partir de la intervenció de l’advocada feminista Lidia Falcón, s’inicia l’intercanvi de paraules i gestos de llenguatge corporal que portaran a la sortida de plató de la Sra. Borrell.

11:08: Després de la interrupció de la Sra Borrell amb un “faltaría más” a la Sra. Falcón, observem el següent intercanvi de mirades:

005.intercanvi mirades 1  006.Intercanvi mirades 2

En el cas de l’advocada, s’acompanya amb un esbufec nassal (signe de menyspreu).

En el cas de la Sra. Borrell, observem d’una banda, com el seu llavi puja de forma asimètrica, indicant menyspreu.  De l’altra, observem com entorna els ulls, moviment inconscient que realitzem quan la persona que tenim al davant no ens agrada o l’interpretem com un perill (generalment el gest també s’associa a ràbia o enuig).

11.22: Sorpresa genuïna: Celles aixecades, ulls oberts, boca oberta, mandíbula caiguda.

007.Sorpresa genuina

 

11:37 – 11:57: Observem un seguit de microexpressions que van des l’enuig, passant a la ràbia i el menyspreu.

Heu de recordar, que la ràbia és l’única emoció progressiva, això és, no passem d’un estat normal a un estat de ràbia, sinó que és un procés in crescendo on l’enuig es va acumulant fins la seva expressió màxima: l’emoció de ràbia.

progresion-rabia-cat

12.37: Mariló Montero mira a dreta i esquerra amb cara d’incrèdula davant els arguments de l’advocada Falcón.

19:20: Mariló Montero diu: “Lo doy por zanjado, de verdad, señora Falcó” i observem un AU23 (tancar boca) on corroborem que certament no vol parlar més del tema.

009.Lo doy por zanjado

20:39: La Sra. Falcón aparta la mirada i repica amb els dits (clara actitud de desacord i no escolta) quan el Sr. Fernando Ónega, defensa la necessitat d’educació sanitària preventiva en l’exercici de la prostitució.

10.repicar dits

 

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Prostitutas anticapitalistas y feministas

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LOURDES LANCHO

La semana pasada nos recibió en su despacho la «consellera» del distrito de Ciutat Vella de Barcelona, Paula Eskerra. Es activista vecinal, anticapitalista, feminista…pero arrastra el prejucio por el oficio: es prostituta.  Ella lo reinvidica y junto a Janet y otras compañeras fundó la asociación «Putas Indignadas» que no se han  perdido ni una de las protestas y reivindicaciones ciudadanas de su barrio: El Raval. Paula Vip es la presidenta de APROSEX, Asociación de Trabajadoras del sexo y es «Escort», acompañante o «puta de lujo». No es su principal trabajo pero lo reivindica. Nos hemos sentado a hablar con ellas, porque nadie debería ser marginado ni despreciado por lo que hace. Ellas reclaman respeto y derechos laborales. Ni más ni menos.

http://cadenaser.com/programa/2016/01/15/a_vivir_que_son_dos_dias/1452875880_366650.html

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«Soy puta porque me encanta»

‘Soy puta porque me encanta’

En el Polígono Marconi, uno de los mayores focos de prostitución de Europa, coexisten víctimas de trata de mujeres y meretrices que ejercen la prostitución libremente y que reclaman la regularización

  • DANIEL MARTÍN
  • Madrid
  • JAVIER NADALES (VÍDEO)

Antonella se baja de un coche con una botella de tequila caro en la mano. «Me la ha regalado un cliente», señala orgullosa mientras arroja un preservativo envuelto en papel al interior de una bolsa de basura que ella misma ha atado a un árbol. «Queremos que la calle esté limpia», explica la mujer transexual, que asevera que lleva ejerciendo la prostitución en España de manera voluntaria desde que llegó de Ecuador hace 15 años. «Y no, no era menor de edad cuando empecé», advierte sin que se le pregunte por el tema en una calle del Polígono Marconi, uno de los mayores focos de prostitución de Europa.

«Soy puta porque me encanta este trabajo. Siento que tengo más libertad que si trabajara para un empresario y de alguna manera tengo que pagar el alquiler y las facturas», confiesa con una amplia sonrisa la meretriz, que forma parte de la Asociación Feminista de Trabajadoras del Sexo (Afemtras).

Se trata de un colectivo con un mes de vida compuesto mayoritariamente por transexuales que pide normalizar y regular la prostitución «como un trabajo más. Sabemos que debemos cumplir unas obligaciones, pero también queremos darnos de alta en la seguridad social, si queremos irnos un mes de vacaciones, tenerlo pagado, si nos queremos jubilar, poder jubilarnos, tener sanidad…lo mismo que cualquier otro ciudadano», explica.

Ella cobra por servicio unos 20 euros, unos 1.000 euros al mes, y nunca se ha planteado trabajar de otra cosa. Ejerce en la zona del polígono más próxima a la Colonia Marconi, la zona residencial al Sur del distrito de Villaverde donde trabajan sobre todo transexuales. Sin embargo, es en el Polígono del Gato, junto al antiguo casco histórico de Villaverde y el barrio de San Andrés, donde se concentran casi todas las prostitutas.

En esta zona el paisaje cambia y se observa un fuerte trasiego de vehículos, de los que continuamente entran y salen las mujeres. Muchas de ellas están semidesnudas y algunas preparan hogueras para calentarse en medio de las aceras. La Policía y las ONG que trabajan en la zona consideran que la mayoría son víctimas de trata que se prostituyen obligadas por las mafias.

«Nadie te va a reconocer que es víctima de trata jamás y lo que intentan es no hablar contigo, pero te vas dando cuenta de que lo son. Me da pena por las mujeres que no lo hacen por su propia voluntad, pero muchas sí que lo hacemos y la trata nunca va a dejar de existir», argumenta Antonella, que arroja una lanza a favor de las últimas. «Muchas mujeres han perdido su trabajo, no tienen para pagar la casa o dar de comer a sus hijos y se han visto obligadas a prostituirse. Y, ¡olé! por ellas, que han tenido el coraje».

Las integrantes de Afemtras se reunieron hace varias semanas con la concejal de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, Marta Higueras, y con el concejal de Villaverde, Guillermo Zapata, para explicarles que querían mejorar la convivencia con vecinos y empresarios, manteniendo limpias las calles y llevando un «vestuario adecuado».

Las meretrices les propusieron que buscase un espacio donde poder ejercer sin molestar ni ser molestadas. «Marta Higueras fue fría y no nos dio esperanza alguna. Zapata se portó muy bien, se mostró cercano y nos dijo que hablaría con los empresarios y los vecinos para ver qué se podía hacer».

Los vecinos y los comerciantes de Marconi no ven las cosas como Antonella. Para la presidenta de la Asociación de Vecinos Resina, Mabel Díaz, la «suciedad, inseguridad y el espectáculo por la calle» son el pan de cada día. «Desde la ventana, el autobús o el centro cultural se las ve haciendo sus necesidades y ofreciendo sus servicios». Sin embargo reconoce que desde que se aplica la Ley de Seguridad Ciudadana, que entró en vigor el pasado 1 de julio, «hay muy poquitas dentro de la zona residencial y nunca dentro de la colonia; la zona más afectada es la del Gato». Díaz asegura que no es partidaria de la abolición, pero tampoco de la regulación. «Se debería de abrir el debate sin hipocresía y alcanzar un punto medio».

Para Eladio Díez, secretario de la Asociación de Empresarios de Villaverde (AEVI), la prostitución en el polígono «es una ruina» para cualquier negocio que se instale allí. «Imagina que cuando viene un proveedor o un cliente hay un espectáculo dentro de un coche o una transexual masturbándose en la puerta». Díez también explica que «es imposible que en Marconi haya empresas con ambiente femenino» porque se sienten inseguras, ya que «los clientes las abordan pensando que son prostitutas». «Tenemos uno de los distritos con más paro de Madrid pese a tener el parque empresarial más grande».

Hace dos semanas el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, señaló que, desde que entró en vigor la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como Ley mordaza, «se han recibido un total de 300 denuncias a clientes y se han iniciado 240 expedientes de sanción, ninguno a prostitutas». Las multas van desde los 601 a los 30.000 euros para los clientes y de los 100 a los 600 para las prostitutas, de las que se estima, en España entre el 80% y el 90% ejercen obligadas.

La portavoz de Afemtras, Ninfa, no se cree estos datos y denuncia que la policía sí multa a las prostitutas. Además se pregunta: «¿Qué hace el Gobierno por las víctimas?, ¿las está indemnizando?, ¿qué ley se les aplica?, ¿la de extranjería y las mandan a su país?, ¿a cuántas está dando asilo?».

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Antonella: ‘Me prostituyo porque soy libre para hacerlo’

Manifestación el polígono Marconi

Antonella: ‘Me prostituyo porque soy libre para hacerlo’

Miembros de la Agrupación Feminista de Trabajadoras del Sexo con un cartel de la ‘performance’./ Fotos: Sara Montero

Trabajan cada día para mantener a su familia, no se fían de los políticos y protestan por las precarias condiciones de su empleo. Podría ser la descripción del español medio, pero hay algo que les separa del resto de ciudadanos: sonprostitutas del polígono Marconi, dicen que por voluntad propia. Este lugar es conocido en Madrid por albergar cientos de trabajadoras sexuales. Ahora han formado la Agrupación Feminista de Trabajadoras del Sexo (AFEMTRAS) para reivindicar sus derechos y este miércoles han realizado una ‘performance’ simulando barrer una de las calles de esta zona industrial y han leído su propio manifiesto.

Conscientes de que en la zona operan las mafias, aquellas que se consideran libres quieren reivindicar su trabajo y sus derechos. Aunque la imagen ‘mediática’ de la prostitución es casi siempre la de la explotación sexual, la ONU les da la razón. Según este organismo solo una de siete trabajadoras del sexo en el mundo ejerce obligada. Tras el debate social se encuentra la guerra de cifras: sindicatos como UGT elevan el número de mujeres forzadas al 95%.

Hartas de que la prensa «mezcle prostitución voluntaria con forzada, de escuchardebates políticos donde nunca se nos pide opinión y de una Ley de Seguridad Ciudadana que multa a clientes y a trabajadoras sexuales», han decidido barrer las calles para, de forma simbólica, eliminar los prejuicios. Piden que se reconozca su actividad como un trabajo, que se regule y que habiliten espacios para poder ejercer. A cambio aseguran que ofrecerán respeto al vecindario y se alejarán de zonas familiares como los parques. Y no, no les gusta la palabra ‘prostituta’, prefieren llamarse ‘trabajadoras del sexo’.

YO DONA ha hablado con Antonella, miembro del colectivo AFEMTRAS.

¿Cuál es el origen de AFEMTRAS?
Hace muchos años queríamos formar una plataforma que se quedó en ‘stand by’, pero con la Ley de Seguridad Ciudadana un grupo de nosotras decidimos formarla para contrarrestar las informaciones de algunos medios de comunicación. Nosotras, más que nadie, sabemos lo que hay y cómo mantenemos los lugares y por eso nos estamos reivindicando hoy. También nos comprometemos con los vecinos y los empresarios a mantener limpia la calle, alejarnos de los parques y de las viviendas para que ellos se sientan más cómodos.
¿Cuántas mujeres formáis la asociación?
Somos unas 200, pero hay muchas que son madres de familia y no han podido venir hoy.
¿Qué es lo que más os molesta de lo que se dice sobre vosotras?
Que todas somos víctimas de la trata. Lo dice la ONU, que sólo una de cada siete prostitutas lo hacen obligadas, pero hay muchas asociaciones que dicen que no, que el 95%.

¿Pero admitís que en este polígono hay víctimas de la trata?
En este y en todos los lugares del mundo.
¿Habéis intentado que se integren en la asociación?
Nosotras no queremos mezclar nuestra lucha y que luego nos puedan decir que qué hacemos reivindicando nuestra libertad si tenemos víctimas de la trata. Hemos intentado separar.
¿En qué consiste la regulación que pedís?
Queremos unos derechos. Ahora mismo muchas pagamos seguridad social pero no tenemos ningún tipo de derechos ni nos beneficiamos de nada. Pero si los tuviéramos, yo podría cobrar una baja, el paro o la jubilación, pero ahora mismo no puedo.
Insistís mucho en el cuidado y la limpieza de las zonas comunes.
Nos dicen que somos nosotras las que ensuciamos las calles. Pero no estamos en todos los puntos de Madrid y todo Madrid está sucio. Será problema de los ayuntamientos y de más ciudadanos que no tienen conciencia. Nosotras sí tenemos conciencia cívica y recogemos la basura. Que hay preservativos es verdad, pero en el centro también hay basura tirada.
Algunos dicen que la prostitución espanta las inversiones empresariales.
Si nosotras no existiéramos este polígono estaría más desierto que el Sáhara. Todos los clientes que vienen, dicen ‘ya que voy a echar un quiqui, aprovecho para comprar esto aquí y no en otro sitio más lejano’. Nos beneficiamos ambos. Hay mucha gente que no está de acuerdo y es lógico. No todo es color de rosa.
¿Habéis hablado con las asociaciones de vecinos?
Aún no, queremos pedir una cita con ellos.
¿Y qué les vais a ofrecer?
Alejarnos lo máximo posible de parques y edificios, aunque casi ninguna para allí después de que aprobaran la Ley Mordaza.
¿Habéis intentado hablar con el ayuntamiento?
Estamos en ello. Hemos hablado con la segunda de Manuela Carmena, con el concejal de Villaverde y con el grupo de Ahora Madrid y estamos ahora queriendo ir paso a paso a ver si logramos algo.
¿Qué respuesta habéis recibido?
Buenas y algunas no tan buenas, algunas nos han dicho que sí y que esperemos, pero no con esperanza. Aunque sales con buen sabor de boca y una sonrisa en la cara.
Los políticos siempre os dicen que sí, pero los únicos que se ha comprometido a legalizar la prostitución es el partido de Ciudadanos.
Bueno, pero no sé hasta qué punto quiere regularlo. Nosotras sabemos lo que sufrimos y lo que tenemos que llevar a casa. Hay muchas españolas que se han echado a la calle a prostituirse o lo han hecho en una piso porque las han desahuciado y les han quitado su vivienda. ¿Cómo pueden querer quitarles el trabajo? Ya les han quitado la casa y la vida, ¿cómo pueden prohibir que ejerzan si es la forma de mantener a sus hijos?¿Quieren ver a sus compatriotas durmiendo bajo un puente?
¿Notas que con la crisis tienes más compañeras españolas?
Sí, ellas sobre todo trabajan en casa. Al tener una familia tienen más miedo a que la gente las vea. Es lógico. Tienen una familia y nunca lo han hecho antes. Y no solo son chicas jóvenes, sino señoras mayores y de todas las edades.

¿Cómo empieza una en esto?
Yo vine de mi país hace muchos años. Trabajaba en un bar en la Casa de Campo y dando una vuelta vi muchas chicas paradas allí y decidí probar. Al principio no te conocen, pero luego vas haciendo amigas. Llevo ya muchos años en esto y no lo dejaría por nada del mundo. Me gusta porque soy libre, más libre que teniendo un contrato de trabajo normal.
Hay gente a quien le pueda sorprender que a alguien le guste ser trabajadora del sexo en la calle.
Seguro que esa persona está sentado en el sillón de su casa con la mano extendida recibiendo dinero y sin sudar ni una gota. Sí, nos gusta. Nuestros clientes son buenos. La personas son malas si tú las haces malas.
Algunos prejuicios que habéis ‘roto’ en la ‘performance’ son especialmente dolorosos, sobre todo el del cartel que decía ‘Si eres ‘puta’ no puedes ser buena madre’.
Si eres prostituta eres la mejor madre del mundo porque te has metido en esto para mantener a tus hijos. Estás trabajando en una profesión que quizá nunca te planteaste para darles de comer, ¿eso no es ser buena madre?
En vuestras reivindicaciones también habláis de los clientes.
¿Hay que multar a los clientes para salvar a las prostitutas? Eso es mentira, si les multan no nos salvan, nos niegan el poder vivir. Gracias a ellos nosotras vivimos, comemos y pagamos la factura de la luz.
Existe la sensación de que trabajar en la calle es más duro que en otros sitios.
Es mentira. Yo creo que es más fácil y más libre. Yo vengo aquí cuatro horas. Vengo cuando quiero y me voy cuando quiero. Si soy una prostituta de un local o un piso tengo que atender a lo que me digan: horario, qué clientes tengo que atender… Eso no es libertad. Yo peleo por la calle. La que quiere trabajar en un piso también está en su derecho, siempre y cuando lo hagan de manera libre.
El tema de la seguridad es otra de vuestras reivindicaciones.
Antes veíamos un policía y decíamos ‘qué bien’ y nos sentíamos más seguras. Ahora pensamos que nos multarán.
¿A ti te han multado?
Sí, supuestamente por obstruir la vía pública, pero yo estaba aquí (señala la acera) no en medio de la carretera.
¿Habéis notado un cambio desde que ha entrado en vigor La Ley de Seguridad Ciudadana?
Nuestro trabajo ha descendido mucho. Ahora es bastante precario. Antes en los primeros 15 días ya tenías para el alquiler. Hoy estamos a 14 y yo aún no llego. En la calle se cobra menos, pero lo que se cobra no tenemos que compartirlo con nadie.
Habéis pedido que os habiliten zonas.
Sí, una zona más alejada. Hay espacios aquí que son del Ayuntamiento y nos los podrían facilitar como ‘parking’ del amor, como nosotras decimos. Sin molestar a los vecinos y sin que haya un papel en el suelo. Queremos captar la clientela en la calle y llevarles a una zona que no sea visible.
¿Os habéis planteado alquilar uno de estos espacios del ayuntamiento?
Por supuesto, y pagando. Nosotras no lo queremos gratis. Si el ayuntamiento nos cede un lugar y lo habilitan podemos cobrar a cada coche que entra. Al final de mes es un dinero que entra a las arcas del Gobierno.
¿Tenéis alguna reivindicación más para el ayuntamiento?
Sí, que nos ponga papeleras. Nosotras recogemos nuestra basura, nos traemos nuestras bolsas y esperamos a que pase el camión, pero a veces no pasa. Queremos hacer un llamamiento al ayuntamiento sobre esto o que nos manden dos veces por semana los camiones.
http://www.elmundo.es/yodona/2015/10/14/561e556746163f71578b4574.html
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El momento más lujurioso de la historia de España

Frailes mujeriegos realizando sus ‘menesteres’.

Lo dice Juan Eslava Galán, autor de ‘Lujuria’

Se va a la Edad Media, con los clérigos mujeriegos, un rey impotente y el catálogo de putas de Castilla: Violante, La Mariblanca…

  • JUAN ESLAVA GALÁN

El siglo XV, otoño de la Edad Media, fue quizá la época de la historia de España más proclive al desenfreno sexual.

Los intentos del papa Gregorio VII de imponer el celibato al clero habían fracasado. El problema se arrastraba de antiguo. El concilio de Compostela (1056) había ordenado en vano que los sacerdotes y clérigos casados dejasen a sus mujeres e hicieran penitencia; el concilio de Palencia (1129) que ordenó que las mancebas de los eclesiásticos fuesen repudiadas públicamente, fue igualmente desobedecido y la misma suerte corrió el de Valladolid (1228) cuando dispuso que «denuncien por excomulgadas a todas las barraganas públicas de los dichos clérigos y beneficiados y si se moriren que las entierren en la sepultura de las bestias». Un siglo después el concilio de Toledo (1324) lamentaba que «se ha introducido la detestable costumbre de que vayan a comer a casa de Prelados y Grandes las mujeres livianas, conocidas vulgarmente con el nombre de soldaderas y otras que con su mala conversación y dichos deshonestos corrompen muchas veces las buenas costumbres».

El viajero Juan de Abbeville (1228) observó que el clérigo español era más mujeriego que sus colegas europeos. Al final las autoridades cedieron. Un privilegio de Enrique II concedía a los clérigos y prestes de Sevilla el mantenimiento de sus apaños siempre que fuera sin mengua de la castidad: «Que las dichas concubinas en adelante hicieren vida honesta, que les puedan en sus casas de ellas aparejar los manjares y enviarlos a los dichos clérigos a sus casas, y en el tiempo de enfermedad servirlos en cosas lícitas y honestas de día, salvo si el mal fuere muy grave. Y otro sí, que los clérigos y prestes puedan ayudar piadosamente a las dichas mujeres, e hijos ya nacidos, en sus menesteres».

Las canciones y serranillas de este tiempo son de una desvergüenza y procacidad notables. Un estimulante catálogo de dueñas salidas, clérigos encalabrinados, lances de alcoba y monjiles pechos insomnes caldea los aires en las canciones del pueblo. Los gustos literarios de la nobleza guerrera dirigente no eran muy distintos. El amor cortés había evolucionado hasta hacerse sexual en las novelas de caballerías. El caballero combatía llanamente, por la posesión del himen de la dama, representado por distintos fetiches ensangrentados o manchados de sudor, como esos pañuelos o cintas que la dama otorga al amado para que le traigan suerte en la pelea.

Este ambiente disoluto se refleja incluso en la moda. Las hermosas no desaprovechan ocasión de lucir la pechera. El alemán Münzer, de viaje por España, confiesa, entre encantado y escandalizado: «Las mujeres con excesiva bizarría van descotadas de tal modo que se les pueden ver los pezones, además todas se maquillan y perfuman». ¿Qué opinaba el rey de todo esto? El monarca era Enrique IV, un hombre que, a pesar del infamante sobrenombre con que ha pasado a la historia (el Impotente), también participaba en las alegrías de sus súbditos. Los cronistas a sueldo de su hermanastra y enemiga, Isabel de Castilla, destacan su homosexualidad y le achacan diversas perversiones sexuales: que gustaba de rodearse de mancebos dudosos y de vestir a la morisca (Alonso de Palencia) que «era hombre efeminado (…) y que era embuelto en luxurias y vicios desordenados y otras cosas feas» (Fernando del Pulgar), que no se allegaba sexualmente a la reina pero la ofrecía al valido, don Beltrán de la Cueva y otras lindezas. Más fundamento parece tener el diagnóstico del doctor Marañón según el cual el rey padecía «de displasia eunucoide con reacción acromegálica». Debía ser una impotencia intermitente o según con quien porque por otra parte existen testimonios que aseguran que se tenía pistoleadas a las putas de Segovia. Hacia 1510 un clérigo anónimo y conocedor del tema compuso La Carajicomedia, especie de catálogo de las putas de Castilla, obra de valor inestimable en la que se dan muy precisas noticias del estado de la profesión al final de la Edad Media. Entresaquemos algunos nombres:

  1. MARÍA DE VELASCO: «No nació mayor puta, ni hechicera, ni alcahueta sin más tachas descubiertas».
  2. RABO DE ACERO: «Es Francisca de Laguna, natural de Segovia, hizo la carrera en Salamanca».
  3. LA NAPOLITANA: «Ramera cortesana, muy nombrada persona y muy gruesa. Tenía la rabadilla muy urdida y tan grande como un canal de agua. Casó con un mozo de espuelas de la reina doña Isabel que la retiró del oficio»
  4. ISABEL LA GUERRERA: (era Isabel Guerra): «A todos da que hacer».
  5. ISABEL DE TORRES: «Tiene cátedra en Valladolid por mejor escrevir della la fui a ver y a conocer. Es mujer gruesa, de buen parecer, bien dispuesta».
  6. VIOLANTE DE SALAMANCA: «Residente en Valladolid, gana la vida sufriendo diversos encuentros en su persona. Su rufián le marcó la cara de una cuchillada y ella para evitar la segunda se cubrió la cabeza con las faldas, entonces recibió la herida en la parte expuesta: Diole un picapunto en el culo de razonable tamaño».
  7. JUANA DE CUETO: «Muy chica de cuerpo, de muy buen gesto y gorda: tiene buenos pechos; es muy soberbia y desdeñosa a la gente pobre, pero con quien tiene oro muchas veces llega a las manos, pero continuamente ha caído la triste de espaldas en tierra. Tiene gran furiosidad en soltar de los pedos».
  8. LAREZ: «Mujer de increíble gordura; parece una gran tinaja. Ha sido razonable puta, o al menos nunca cubrió su coño por vergüenza de ningún carajo. Se queda en Valladolid manteniendo telas a cuantos carajiventureros cenen».
  9. LA GRACIA: «Mujer enamorada, gran labrandera; hermosa y dispuesta(…) de continuo está en su puerta labrando y por maravilla passa uno que ella no lo mire(…) publica su coño ser ospital de carajos o ostal de cojones(…) tiene gran afición con todo el brazo eclesiástico».
  10. ANA DE MEDINA: «Gentil mujer(…) mujer de buen fregado. Autores son mil legiones de carajos fríos y elados, y pertrechos que allí han recibido perfecta curación y escaldación».
  11. LAS FONSECA: «Hermanas naturales de Toro, residentes en Valladolid. Son gentiles mujeres, especialmente la menor que tiene por amigo al prior de la Merced que en tanto grado la quiere que las paredes del monasterio desuella para dalle».
  12. LA MALMARIDADA PERALTA: «De pequeña edad y gentil disposición, la cual por sus pecados casó con hombre débil y viejo. De coño veloce, esto es, coño cruel ardiendo que siempre está muerto de hambre».
  13. ISABEL DE HERRERA: «Primera de todas las putas del universo, la flor de las mujeres enamoradas, la fragua de los carajos, la diosa de la luxuria, la madre de los huérfanos cojones».
  14. LA MARIBLANCA: «Reside en un mesón de Salamanca, al passo de la vega. Es mujer muy retraída de vergüenza, y que tiene gran abstinencia de castidad. Siendo amiga de un estudiante, una mañana, estando en la cama y aviendo él acabado de passar carrera, ella se hincó de rodillas en la cama puestas las manos contra el cielo mirando a un crucifijo y con lágrimas en los ojos, con devoción, a grandes voces dixo: «¡Señor, por los méritos de tu Santa Pasión, si merced en este mundo me has de hazer, es ésta: que en mis días no carezca de tal ombre como este!». Esta señora, al tiempo que tiene un carajo en el cuerpo, que se querría hallar en un cerro que está fuera de la ciudad media legua por dar gritos a su plazer».
  15. LA PEDROSA: «Reside en Salamanca, es mujer gruesa, gran nalguda(…) estando hodiendo está como rabiosa, ando bocados do puede, y a las veces muerde las sábanas o manta o almohadas y atapase las narices y oídos por no resollar». Ese mundo cambió bruscamente a la llegada de la piadosísima y honesta Isabel la Católica, y no digamos cuando poco después los reinos españoles pasaron a los piadosos Austrias y a ser el nuevo depositario de la promesa divina sobre el pueblo escogido… Pero fue bello mientras duró.

http://www.elmundo.es/cronica/2015/10/11/5617f29722601de0058b459e.html

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La paradoja de la prostitución

Eduardo Goligorsky

Amnistía Internacional (AI) aparca circunstancialmente su compromiso de denunciar las tropelías de las dictaduras de derecha e izquierda, algo que ya la convierte en la bestia negra de los adictos a ambos totalitarismos, y se mete en un campo minado cuando propone despenalizar la prostitución. La prostitución ejercida voluntariamente, por supuesto, a la que hay que proteger tanto de las mafias que la explotan al amparo de la clandestinidad como de la arbitrariedad del Estado, que se suma, mediante el cobro de multas, a la extorsión de los chulos. Esta es la paradoja de la prostitución criminalizada. La argumentación de Amnistía es rigurosa (LV, 13/8):

AI sostiene que las mujeres que se prostituyen (porque básicamente son mujeres) corren peligro y merecen protección legal para evitar abusos, como violaciones o violencia física. «Si tienen reconocidos sus derechos, si despenalizamos su trabajo, les damos un mayor control para actuar de manera independiente, autoorganizarse en cooperativas informales y controlar su propio entorno de trabajo», defiende el documento de la organización. (…) Donde prostituirse es ilegal, insisten, las mujeres están «desprotegidas y no se atreven a denunciar delitos o pedir ayuda». (…) «Condenamos la trata de personas», añaden, y defienden que se luche jurídicamente contra ella. (…) «Cuando el trabajo sexual se despenaliza, los trabajadores y trabajadoras sexuales son más capaces de agruparse y reclamar sus derechos, para lograr mejores estándares y condiciones de trabajo y una mayor supervisión del sexo comercial y de la posible trata de personas».

Balance aterrador

La trata de personas es la mayor lacra que se cierne sobre el ya de por sí sórdido mundo de la prostitución y, al mismo tiempo, es una consecuencia de la clandestinidad. Las víctimas son siempre las prostitutas, tanto voluntarias como forzadas. Aunque la ausencia de censos impide dar cifras precisas, se calcula que en España hay un total de 600.000 prostitutas, de las cuales el 80 por ciento –procedentes sobre todo de África, América Latina y Europa del Este– son víctimas de distintos sistemas de intimidación. El balance es aterrador, pero debería emplearse como argumento para hacer más visible esta actividad en el marco de la ley y no para perpetuar la marginalidad. A nadie se le ocurre pedir la ilegalización de la industria textil por el hecho de que existen talleres de confección clandestinos donde se esclaviza a inmigrantes indocumentados. La diferencia consiste en que toda actividad relacionada con el sexo es más vulnerable.

La policía se indigna

Enrique Gil Calvo traza una nítida línea divisoria entre la actividad sexual que debe estar amparada por la ley en la sociedad abierta y la actividad delictiva sobre la que debe caer todo el peso del Código Penal («Contra la prostitución», El País, 25/9/2014):

Por una parte tenemos los servicios sexuales voluntariamente ofrecidos por trabajadoras libres que no estén sometidas a ninguna coacción física ni moral, económica ni autoritaria. Llamemos a esa categoría «comercio sexual». Y por otra parte aparecen las cautivas sexuales obligadas a someterse a los clientes cómplices de las redes criminales que las secuestran y las obligan. Llamemos a este otro contingente «explotación sexual».

Es precisamente la policía la que se indigna porque, como informa un titular periodístico (LV, suplemento Vivir, 27/3),

Leyes caducas entorpecen la lucha contra la trata de mujeres – Policías que han sufrido reveses judiciales hablan de sus frustraciones y de sus esperanzas

Los especialistas de los Mossos d’Esquadra y de la Policía Nacional explican que «largas investigaciones con centenares de horas de escuchas telefónicas y seguimientos a veces durante años se han saldado con penas mínimas o absoluciones en bloque». Los expertos recuerdan que sobre los 40 mafiosos chinos detenidos en la operación Turandot pesaban graves acusaciones por delitos de tráfico de seres humanos y explotación de prostitutas, a pesar de lo cual la mayor pena impuesta fue de tres años por un pequeño tráfico de drogas. En la operación Andrómeda, se archivaron las imputaciones a los 13 rumanos que explotaban mujeres en régimen de semiesclavitud en el club Dallas de Agullana y todos los acusados quedaron penalmente limpios.

Los policías atribuyen algunos de estos despropósitos a la obsolescencia del andamiaje legal que sustenta sus investigaciones: hay una Ley de Enjuiciamiento Criminal que data de 1882. Y, para colmo, la figura del testigo protegido es tan endeble que a veces se habla, en broma, de la «ley de desprotección de testigos».

Un paso adelante

Un paso adelante es el que ha dado un juez en lo social de Barcelona al sentenciar, en una demanda laboral de prostitutas contra su empleadora (LV, 9/3):

«El marco regulador de la prostitución» se queda en «regulación administrativa y despenalización aplicativa»; y también considera que ha quedado «plenamente acreditado que las trabajadoras ejercían libremente, sin coacción y de manera no forzada, la prestación de servicios de prostitución por cuenta de la empresa demandada, bajo su dirección y dependencia», por lo que sólo cabe declarar que «la relación existente» entre la propietaria del local y las mujeres “tiene un carácter laboral”. (…) La decisión judicial ha tenido su primera consecuencia: la Tesorería de la Seguridad Social ha reclamado a los propietarios del salón de masajes las cuotas que, en virtud de este fallo, deberían haber ingresado por tener a tres empleadas.

Como era previsible, las feministas y sus aliados progres, con la élite de Hollywood a la cabeza, arremetieron automáticamente contra la propuesta de AI y la sentencia del juez de Barcelona. Victoria Camps sube al púlpito y estigmatiza a las apóstatas («Legalizar la prostitución», El País, 14/4):

Pero la legislación no debe mirar a esa pequeña minoría de mujeres que se autodenominan libres, sino a la gran mayoría que no vacila en reconocer que vende su cuerpo porque es lo más lucrativo que tiene a su alcance.

Curioso y más que curioso, como dijo Alicia en el País de las Maravillas. La profesora Camps y sus cofrades lucharon durante muchos años para que la Ley de Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres diga (LV, 9/7):

Se ha de reconocer el derecho de las mujeres a su propio cuerpo (…) los derechos sexuales y reproductivos, y garantizar la libre decisión de las personas a la hora de ejercerlos.

Hoy la mujer que desea actuar sobre su propio cuerpo puede modificarlo mediante la cirugía plástica, cambiar de sexo, alquilar su útero, ligar sus trompas. Pero la profesora Camps, evocando el relato de Nathaniel Hawthorne sobre los puritanos de antaño, le estampa la letra escarlata en la frente si se aparta de sus dogmas y si alquila (no vende), por necesidad o por vocación, «lo más lucrativo que tiene a su alcance». También algunos intelectuales pervierten lo más lucrativo que tienen a su alcance y los felicitan.

Estamos ante un cúmulo de interrogantes peliagudos. ¿En qué categoría legal coloca este colectivo de flamantes puritanas a la mujer que se casa por interés pecuniario? ¿Y a las promiscuas que sólo buscan el placer pero aceptan un regalo de sus numerosos amantes? ¿Y a las fans de 50 sombras de Grey con su parafernalia sadomasoquista?

Cambio de piel

Lo cierto es que la polémica sobre la prostitución hace aflorar los sentimientos irracionales que incluso las personas presuntamente más evolucionadas exhuman para juzgar todo lo que se relaciona con el sexo. Ahí está la polígrafa hoy podemita Ángeles Caso, que escribió «343 asquerosos intelectuales» (LV, Magazine, 24/11/2013) para denigrar a sus colegas franceses que firmaron el manifiesto Touche pas à ma pute («Deja en paz a mi puta») contra la ley que las expulsaba de las calles. Caso confiesa no tener una solución para el problema, pero abomina de los firmantes y cita entre ellos a «el famoso escritor Frédéric Beigbeder, al que no pienso volver a leer».

El criterio que emplea Caso para montar su peculiar sistema de represalias podría hacerle borrar de la memoria los cuadros de los puteros Henri Toulouse-Lautrec y Pablo Picasso, entre muchos otros; las novelas del putero Henry Miller, entre muchos otros; la filmografía de los actores puteros y las actrices venales que Kenneth Anger cita en Hollywood Babilonia (2 vols., Tusquets, 1994 y 1996), entre muchos otros; y los discursos del putero John F. Kennedy (que antes de pronunciarlos, para distenderse, se hacía practicar una felación por las chicas que le proporcionaba el clan Sinatra).

Hoy la prostitución cambia de piel. Para bien o para mal, la informática hará que todas estas controversias queden relegadas al desván de la memoria. Anuncia otro titular (LV, 22/6/2014):

Desembarca en España el mayor Ciberalcahuete – Una web busca universitarias «atractivas» y «benefactores»

Si se generaliza la moda de que los benefactores generosos satisfagan las expectativas de las atractivas mercenarias, pasando por la web, lostraficantes de seres humanos por un lado y las represoras de las meretrices por otro, lo tendrán crudo. Fin de la paradoja.

http://www.libertaddigital.com/opinion/eduardo-goligorsky/la-paradoja-de-la-prostitucion-76453/

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