Así navegan por internet los ‘puteros’ españoles

Los amigos del fornicio de pago buscan buenos precios, interlocutar con las chicas de tú a tú y son muy exigentes

6 min
 
Un usuario de internet visita una web de contenido para adultos / CG

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El sexo en España.¿Cómo, cuánto, con quién?

PEPAMIRAVET

Querid@s,

Ya nos concoemos un tiempo, así que si les parece bien voy a empezara tutearles. A tutearos, vosotros ya lo hacéis conmigo.

¿Cómo nos lo montamos los españoles en la cama? No me refiero a los entresijos de los juegos de alcoba de cada cual (si te ponen mirando pa Cuenca, te va más el misionero de toda la vida o te quedas encandilado admirando un buen culo), hablo de si follamos poco a mucho, si somos de novios o no va más revolotear de flor en flor. No sé si saben, pero desde hace unos años España se encuentra entre los top 10 de frecuencia sexual. ¿Los primeros en encabezar el ranking? Los griegos, quiénes si no.

¿Con cuántas personas nos acostamos durante nuestra vida? Para todos los gustos encontramos en el territorio español, como en botica. No hay mayorías absolutas en este sentido y entre nosotros hay desde gente tradicional  (12%) que sólo tiene una pareja sexual en toda su vida hasta folladores natos a lo Julio Iglesias. Si damos un paso más encontramos esa parcela más casta y tradicional de la población que se comporta sexualmente de forma moderada y se abstiene de múltiples relaciones sexuales: un 18% de la población se ha acostado con un total de 2 o 3 parejas. Casi un 2% aún está por desvirgar.  En las antípodas de este insignificante porcentaje de vírgenes que habitan nuestro país se encuentran los folladores natos que mientras están vivitos y coleando mantienen relaciones sexuales con más de treinta personas (11%).

 

¿Qué os parece eso de acostarse con más de treinta personas en una vida? Ya me estoy imaginando a muchos de vosotros ojipláticos, indignados y pensando que, especialmente en el caso de las féminas, eso es de golfas, de fulanas, vamos una marranada. Pues he aquí una golfa, eso sí, con principios. Muchos pensarán que 30 es demasiado, pero gracias a Dios cada uno tiene la libertad y el derecho de pasarse por la piedra al numero de personas que quiera y le dejen, haciendo oídos sordos a esas voces que sólo critican e insultan. La gente se aburre demasiado en este país, lo tengo comprobado. Como el periodista Antonio Burgos que se ha cubierto de gloria con su miserable tuit a los deseos de buen viaje de Miguel Bosé a su titánica sobrina Bimba. “Buen viaje ¿dónde? Vaya con el laicismo de la moda del ‘donde quiera que esté”, comentaba el periodistaSerá mamarracho. Bimba, descansa en paz preciosa, dónde quiera que estés.

Pero volvamos a los 30. Pongamos de ejemplo a una chica soltera de 33 años que por decisión propia anda soltera (que no entera), por ejemplo, desde los 27. A ojo de buen cubero y sin pasarme, calculo que la media de parejas sexuales esporádicas de una mujer soltera en la veintena puede ser de 5 anuales. Que si una noche loca con un perfecto desconocido, que si una tarde de lluvia con un ex, que si un follamigo con el que repite de vez en cuando, que si un idilio de verano que al final no llegó a nada, que si un match de Tinder que no tuvo más remedio que acabar tirándose. Una media de una pareja sexual cada dos meses y medio. Creo que no es para tanto. Multipliquemos pues esas cinco personas por los seis años que lleva soltera = 30 parejas sexuales. ¿Golfa? No lo creo señores, no lo creo.

 

¿Cuánto lo hacemos?

El 40% de los españoles mantiene relaciones sexuales entre una y dos veces a la semana, según la página web de encuestas Encuestamos. Poca cosa. A estos les siguen las personas que practican sexo de tres a cinco veces cada siete días, un interesante 24,5%. Me congratula que al menos 1 de cada 4 folléis más que las veces que nos ha tocado ir a votar últimamente. Sólo un 7% lo hace todos los días. Si alguna vez me comprometo con alguien, estaré en ese 7%, os lo aseguro.

Quizá os habéis hecho la picha un lío con tantos datos y estadísticas, mejor contároslo así.

Statista

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

http://blogs.20minutos.es/el-blog-de-lilih-blue/2017/01/27/el-sexo-en-espana-como-cuanto-con-quien/

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Esta casa de retiro para prostitutas jubiladas muestra lo que pasa con ellas tras abandonar la calle

Por Ruben Peña Blanco

Su nombre es Xochiquetzal, que se refiere a la diosa azteca de la actividad erótica y las relaciones sexuales ilícitas.

En pleno corazón de Ciudad de México se encuentra la casa la Casa Xochiquetzal, un proyecto que surgió hace 8 años y que hoy cuenta con ayuda del Estado, para dar refugio a todas las prostitutas retiradas del oficio y que han envejecido, naturalmente señaladas por la sociedad, y que necesitan de una ayuda para poder comer por lo que les resta de vida.

REX/Shutterstock

Como para las otras prostitutas de edad, no hay espacio para ella en la calle y, mucho menos, en los burdeles. “Las chicas nuevas que andan trabajando andan diciendo que no han sacado nada. Si las jovencitas que están guapitas andan batallando, las pobres niñas, con mayor razón yo, que ya soy grande”, dijo a Univisión Norma Ruiz, antigua trabajadora sexual, de 70 años.

 

Un punto en común de estas mujeres es que todas son madres olvidadas por hijos, parejas y familiares.

REX/Shutterstock

Tras instaurar un sistema gubernamental que proporcionara una vida digna a estas mujeres, el gobierno del Distrito Federal de México autorizó el préstamo de un inmueble en el Centro Histórico para habilitarlo y fungir como albergue de atención integral.

El objetivo del albergue es rendir honor a su nombre, Xochiquetzal, el cual se refiere a la diosa azteca de la actividad erótica y las relaciones sexuales ilícitas.

Univisión
 

También se les otorga terapias psicológicas, ya que muchas de las ancianas presentan serios problemas frutos del maltrato y de sus condiciones de vida por esta dura experiencia para ganarse la vida. Sin pedir nada a cambio Casa Xochiquetzal abre las puertas a todas aquellas mujeres como una nueva esperanza.

Los pleitos entre las residentes son habituales y las relaciones a menudo tensas. Son mujeres acostumbradas a pelear para sobrevivir y que arrastran muchos problemas de autoestima.

REX/Shutterstock

El director y fotógrafo inglés Malcolm Venville visitó el lugar y capturó varias fotografías de su proyecto  “Las mujeres de la Casa X”. En las fotos se advierten los cuerpos que cargan todo el peso de una vida desgastante noche tras noche, el paso de los años ha transformado lo que en principio ha consistido su herramienta de trabajo y el deterioro es evidente, que, por supuesto, no perdona.

Malcolm Venville

http://www.upsocl.com/mundo/esta-casa-de-retiro-para-prostitutas-jubiladas-muestra-lo-que-pasa-con-ellas-tras-abandonar-la-calle

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Dyon, asistente sexual de discapacitadas

Una embolia le cambió la vida, y por eso ahora su labor es dar placer sexual.

“Algunas discapacitadas han llegado a pagarme con poemas”

“Tenemos fases. Hay un ‘café de expectativas’… marcamos los límites. Es cuando decide si desea penetración”

 Dyon en su casa de El Born (Barcelona) JORDI SOTERAS
  • MARTÍN MUCHA

Dimitri abre los ojos y mira aquellos cuerpos, por primera vez, sin compasión. “Nunca”. Lo hace con curiosidad. Queriendo descubrir una anatomía distinta, especial. Almas que desean ser tocadas por primera vez. Son María, Inmaculada, Carmen, Teresa… Ellas se han pasado media vida sin experimentar la caricia erótica de un hombre. Dimitri Zorzos, cuando ejerce Dyon Baco, es el primer asistente sexual de discapacitadas de España. Con 37 años, lleva desde el año 2011 aprendiendo para este puesto. Desvela su nombre real. Da la cara. “No tengo nada que esconder. Si tengo que mostrarme y luchar por esta causa, lo haré”. Lo hace por normalizar la figura del asistente sexual. De su trabajo. Dimitri es hombre de mirada abierta. De apenas parpadear.

Dimitri nació en Atenas en 1979. “A los 15 años mi vida cambió. Leí el reportaje de una asistenta sexual en Francia y me dije, “si fuera mujer lo haría”. Y me quedé con la idea desde entonces”. Muchas cosas cambiaron en su vida. Su familia tenía una imprenta y a eso se dedicó durante un tiempo. Así, entre planchas y tinta, decidió que nada de eso era lo suyo. “Fui detrás de una chica que vivía en Barcelona. Esa fue la excusa para dejarlo todo y cambiar”.

Lo que hizo después fue cambiar vidas. Un testimonio. La primera experiencia con una discapacitada fue así. Lo cuenta ella:

“Llego. Me bajan del tren con la plataforma para sillas de ruedas y, como siempre, alucinan cuando les digo que no me espera nadie y que me voy para el metro. Estoy muy muy nerviosa. Tengo una sesión con Dyon. No tengo claro en qué va a consistir, aunque parece que mi cuerpo intuye algo… o quizá sólo incertidumbre. Contacté con él hace año y medio a través de una mujer a la que acudí en busca de asistentes sexuales para personas con discapacidad. Ella me dijo que no conocía a ninguno -sí a asistentes mujeres- pero me dio el Facebook de Dyon…”

-¿Necesitas ayuda para desvestirte? -me preguntó.

-No.

-Ok, pues toma este pareo para ponerte luego.

-¿Me dejo la braguita o algo?

-No -me dice su voz y mirada dulce, y sale de la habitación…

“Me pregunta si he tenido relaciones sexuales y me indica brevemente que cualquier cosa que me incomode, se lo diga... Mantén los ojos cerrados. Comenzamos. Respiramos… No es una herramienta para mí. Y me indica que me tumbe. Masaje boca arriba, boca abajo… El pareo iba y venía… Con el aceite al fin silencio. Sensaciones. Placer. Y me dejo llevar. Abro los ojos, comienzo a acariciarle. Tanteando. Tímida a la vez que atrevida. Sin pensar. Sólo sintiendo. Poco después llega el masaje genital… Jamás había experimentado algo así. Y nos envuelve el respeto. Nos sobrepasa… De repente otro “cierra los ojos”. Suspiro. Me acuna la paz. Nos sentamos y él me habla. Yo apenas puedo articular. Me dice que tengo suerte de poder disfrutar así de la sexualidad porque mucha gente sin “discapacidad” no puede. Me dice que soy bella. Me dice que tengo una parte muy primitiva. Lo noto y me noto con una alegría desbordante. Estoy eufórica. No recuerdo semejante descarga de endorfinas. Mi silla corre y corre por la gran ciudad. Y yo lloro y lloro por la gran ciudad”.

Este es el relato de la primera vez que Dyon/Dimitri cambió la vida de una chica discapacitada. En sus propias palabras. Ocurrió en 2010. Para ella fue volver a sentir. O sentir por vez primera. Un descubrimiento. Lo fue también para el propio Dimitri en todos los sentidos. De eso se trata esto, de sentir. Él llegó a la Ciudad Condal en 2004. “A buscarme la vida, aprender el idioma, ni siquiera me quedé con quien vine a buscar. Ella se asustó. Tenía ahorros y seguí”. Fue cocinero en un par de locales, uno de ellos llamado La Llorona, hasta mayo de 2006. Ese mismo año pasó a trabajar en Citibank. “Como especialista en prevención de fraudes de tarjetas de crédito. Hasta eso hice”, cuenta al reportero. Todo iba en una dirección. Hasta que le ocurrió una tragedia. De esas aleccionadoras.

-¿Qué sucedió?

-En un momento en 2007, me dio una embolia, en el hemisferio derecho del cerebro. La mitad del cuerpo, mi lado izquierdo, se quedó paralizado. Perdí el control del movimiento. Me convertí en hemipléjico.

-¿Cuánto tiempo?

-Por dos meses.

-¿Aprendió?

-Conocí la frustración. Lo fácil que es perderlo todo. Ni siquiera beber agua. No tenía equilibrio. Tuve que reeducarme de cero.

-Convivió con otros discapacitados. ¿Fue su primera relación cercana con ellos? ¿conocer su carencia de sexo?

-En mi barrio había un hombre que tenía discapacidad. Pero me sorprendía que le trataban como a un niño. Yo lo veía como adulto. Le habían salido hasta canas y le trataban como si fuera pequeño. Me era incomprensible.

-A los 15 años leyó un escrito que descubrió su vocación…

-Era un texto sobre una asistenta sexual francesa que lo hacía para pagar sus estudios. Me emocionó. Decía que no era sólo una prueba para los que piden el servicio, también ella descubría, con cuerpos diferentes, otras sensibilidades… Supe que lo que hacemos traspasa los límites del derecho humano.

Un año después de que Crónica realizara la entrevista con Montse Neira, la primera asistente sexual de discapacitados en España, en 2010, Dimitri se unió a un equipo que quería crear un grupo que siguiera los pasos de la precursora de esta clase de servicios. “Lo lideraba la sexóloga argentina Silvina Peirano, así comencé. Había varias chicas. Pero yo fui el primer hombre de ese grupo, después llegaron otros que se unían y lo dejaban. No es nada sencillo”. Así nació Dyon Baco, su alter ego.

Con ese pseudónimo, no con su nombre real, aparece en el magnífico documental Jo també vull sexe!, del programa Sense Ficció de TV3, estrenado semanas atrás y firmado por Montse Armengou y Ricard Belis, sobre la realidad de este tipo de asistencia en nuestro país. En este aparece Inmaculada Hernández. En silla de ruedas. Luce una camiseta en la que se lee Rock Chic. Tiene el pelo rubio, corto, está radiante. Recorren el viaje en tren con ella hasta que se encuentra con Dyon. Su llegada al hotel. Él besándole los pies. Cargándola y ella acurrucada en su hombro. Más besos. Ahora en la boca.

“Esto es como cuando vas al médico para que te arregle la boca. Pagas. Yo tengo que pagar para que toquen mi cuerpo. Le pago a alguien que me lo toca de maravilla“, dice a cámara Inmaculada. “Con 40 años me pagaron un gigoló mis amigos y no tiene nada que ver. Te folla, se viste y se va. Es distinto”, lo dice orgullosa de su decisión. Del cambio que significó la llegada de Dimitri en su vida.

Para el griego también lo fue. Completa la historia, lo que no se ve en pantalla. “Lleva tiempo esa transformación. La tenías que ver antes. La primera vez me asusté mucho. Ella llevaba el pelo gris. Ella era muy gris. Sin color. Me ha dicho que sus informes médicos incluso han mejorado. En una revisión, el doctor, tras comenzar los acompañamientos, le quitó tres fármacos. Ella no podía aguantar las lágrimas”.

“¡Tengo ganas de vivir!”, soltó Inmaculada, quien padece una parálisis cerebral de nacimiento. Ya en los 50, ella vive en una residencia sola, en Girona. “Ella misma consigue un hotel, casi siempre al lado de la estación de tren donde nos encontramos. Es parte de todo lo que aprenden. A ser independientes, a currárselo”, comenta Dyon. “El paso siguiente es que aprendan a enamorar y que se quieran”.

-¿Hay un proceso definido entonces?

-Tenemos fases. Hay un café de expectativas. Donde conversamos, nos conocemos, marcamos los límites. Es el momento en que se decide si, por ejemplo, desea una penetración. Y el otro dice sí o no. Así el día del encuentro lo tenemos pactado. Conversamos y dejamos claro que esto no es para enamorarse. Esto se hace muy detenidamente. Buscamos que tenga la misma seriedad que con un psicólogo o con un fisioterapeuta. La idea es que podemos tratar su sexualidad. Lo que en la práctica les da la libertad. Ellas, la mayoría de las veces, sólo quieren que las traten como adultos.

Para Dimitri Zorzos todo ha sido un largo proceso también hasta volcarse en exclusiva a asistente sexual. Después de la parálisis, se dedicó al masaje tántrico. Ha sido camarero, guía en excursiones turísticas, hasta conductor de bicitaxis… Ha ido y vuelto entre Barcelona y Santorini, la isla donde nacieron sus padres, hasta decidirse a radicar en España. “Ahora con un proyecto relacionado con la asistencia sexual terapeútica en Valencia también”. Se muda allí para llevar a cabo un nuevo proyecto: Sexualidad Funcional, donde -entre otras cosas- va a contar sus experiencias y preparar a otros asistentes.

Su caso pone sobre la mesa la asistencia sexual. Ya se ha avanzado en el terreno masculino. Menos en el femenino. Y eso que las mujeres son el 60% de la población con discapacidad en España, que se estima en casi cuatro millones, según el Observatorio Estatal de la Discapacidad. Por ende, son 2,4 millones. “No hay datos oficiales de cuántas de ellas requieren este servicio porque es imposible saber cuántas pueden necesitar asistencia sexual”, aseguran fuentes del sector de la discapacidad. Lo cierto es que se puede hablar de decenas de miles. Dimitri aspira a que cualquiera de ellas pueda acceder a su ayuda. Y deja claro: “Yo no soy un gigoló, soy un trabajador sexual”.

-¿Cuánto cobra?

-Son 75 euros. Cierto tipo de experiencias más extensas pueden alcanzar los 200. Pero dada la situación económica y si no tienen capacidad financiera, puedo aceptar que me paguen una parte en metálico y otra con un intercambio. Ellas pueden pensar y ser creativas. Sé que es una necesidad. Y yo soy muy comprensivo. Han llegado a pagarme con poemas.

Como éste: “Aguas extensas y verdes/ Dos más dos son cuatro./ Uno más uno son dos./ Me he hecho una mujer en tu gran océano donde nado libre y amorosamente./ He crecido por nacer en tus aguas donde juego y vivo un recreo feliz./ Mi Farol, mi puerto, mi cobijo./ Mis momentos de reír./ Hay motivos para loas./ Yo siempre era un café./ Ahora que me has endulzado, creo tener un por qué…”.

En total, unos ocho servicios al mes. Completa sus ingresos con terapias, masajes y talleres. “No se puede vivir solamente de los acompañamientos. A los acompañantes que formo procuro enseñarles que tengan otras fuentes de ingreso. No queremos que sea así para no crear dependencia económica”.

-¿Corta alguna vez la relación con sus clientas?

-Cuando siento que están intentando ligar conmigo. Trato por eso de que los acompañamientos sean espaciados. No más de dos veces al mes.

-¿El peor momento?

-Me pasó con una chavala que era joven: 28 años. No tenía experiencias. Quería encuentros cada vez más a menudo. Le dije que a lo mejor necesitaba otro acompañante… Ella se lo tomó mal. Me tiró los billetes en la cara como diciéndome “esto es lo único que te interesa”. Me afectó mucho.

-¿Alguna vez ha fallado en su misión amatoria? Puede ser muy hiriente…

-No todo es penetración. Sabemos que el miembro tiene vida propia. Pero hay más factores. Y no todo es la genitalidad. Aunque con mi experiencia, con disciplina tántrica, puedo mantener la erección con control mental, no intento hacerlo así mucho. Quiero que salga naturalmente. Lo otro sería mentir.

-¿Se ha sentido encandilado por alguien siendo asistente sexual?

-Hay una persona. Es un caso diferente. En la mayoría de los casos, yo enseño, descubro la sexualidad de ellas. Esta es una mujer bellísima e interesante de unos 40 ahora. Padece una enfermedad degenerativa. Ella ha vivido una vida normal, ha tenido relaciones. Puede hoy ir a una disco y ligar sin problema. Va perdiendo el movimiento y el habla, pero sigue siendo muy atractiva. Y me ha elegido a mí para su proceso. “Hasta que la muerte nos separe”, me ha dicho.

[Dimitri hace una pausa. Parece tragar saliva. Comenta que ya hay dos o tres parejas constituidas entre asistentes sexuales y quienes requerían sus servicios. Hay un matrimonio incluso].

-¿Se ha podido enamorar de ella?

-Sí.

http://www.elmundo.es/cronica/2017/01/13/5870da06e2704e8f6c8b457a.html

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Qué le pasa a tu cuerpo si dejas de tener sexo

  • Tener sexo una o dos veces a la semana aumenta un 30% los niveles de inmunoglobulina, según un estudio

Qué le pasa a tu cuerpo si dejas de tener sexo

Se acabó el sexo. Porque finalizó la relación, porque la suerte no acompaña en los escarceos digitales, porque no te sientes a gusto, porque el estrés te supera, porque hay niños en casa, por la edad o por otros motivos, se ha instalado un paréntesis de inactividad.

Pero el cuerpo humano está planificado para beneficiarse y gozar del sexo. Caricias, abrazos y el orgasmo riegan el cerebro de oxitocina, dopamina y serotonina, sustancias que desencadenan las sensaciones de bienestar, autoestima, placer, calma y amor. Nos hace sentirnos bien, y una buena salud psicológica nos permite tomar buenas decisiones y vivir mejor.

Una sexualidad satisfactoria es un beneficio para la salud
Una sexualidad satisfactoria es un beneficio para la salud

“Tener relaciones sexuales saludables nos aporta bienestar y salud”, asegura Elena Crespi, psicóloga y sexóloga. “Una sexualidad satisfactoria supone un beneficio para la salud, por lo tanto es muy importante que los profesionales de la salud promovamos la sexualidad de nuestros pacientes en cualquier etapa de su vida”, añade Stefanie Redón Fitzl, ginecóloga y sexóloga de Salud de la mujer Dexeus.

Y aunque el cuerpo es sabio y se adapta a las circunstancias, varios estudios señalan que se producen cambios con la ausencia de sexo. Por un lado, “dejar de tener relaciones sexuales puede aportar cierta apatía en esta esfera de nuestra vida, por lo tanto, cuanto menos sexo tengamos, menos deseo se despierta”, advierte Crespi.

Cuanto menos sexo tengamos, menos deseo se despierta
ELENA CRESPI

Psicóloga y sexóloga

Menos sexo, menos defensas

Algunas de las transformaciones son consecuencia de la no secreción de felicidad que genera el contacto humano. Por ello, se ha demostrado que sube el nivel de estrés. Esta tensión se traduce en un aumento de la presión sanguínea y del cortisol, hormona que se libera como consecuencia del agobio y la angustia. Y responsable, también, de aumentar el nivel de azúcar en sangre y de suprimir el sistema inmunológico, entre otras funciones.

En este sentido, quedamos más expuestos a las infecciones, también por otros motivos, como demostró un estudio al analizar los niveles de inmunoglobulina. Estos anticuerpos presentes en el plasma de la sangre defienden el organismo de virus, bacterias y hongos.

La falta de sexo aumenta el nivel de azúcar en sangre y de suprime el sistema inmunológico
La falta de sexo aumenta el nivel de azúcar en sangre y de suprime el sistema inmunológico

Y según la investigación, llevada a cabo en la Wilkes University (EE.UU.), gozar del sexo una o dos veces a la semana eleva hasta un 30% los niveles de inmunoglobulina, con lo que aumenta la protección del organismo.

Más felices, más protegidos y más inteligentes. Científicos de la Universidad de Maryland observaron que la actividad sexual en ratones mejora la producción de nuevas neuronas en el hipocampo. “Después de la exposición continua a largo plazo de la experiencia sexual, la función cognitiva mejoró. Pero cuando se produjo un periodo de abstinencia prolongado, las mejoras en la función cognitiva se perdieron a pesar de la presencia de nuevas neuronas”.

En los intervalos sin sexo sube el nivel de estrés y estamos más desprotegidos ante ciertas infecciones

E investigadores de la Universidad de Konkuk (Corea del Sur) vieron que, además, las relaciones sexuales pueden “favorecer la función de la memoria de reconocimiento” y contrarrestar los efectos negativos del estrés crónico.

Los genitales se debilitan

La ausencia de sexo también pasa factura a los genitales, tanto en hombres como en las mujeres. Ellos se exponen a la disfunción eréctil: “El coito regular protege contra el desarrollo de la disfunción eréctil entre los hombres de 55 a 75 años. Esto puede tener un impacto en la salud general y la calidad de vida”, concluyó un artículo elaborado por expertos del Hospital Universitario Tampere (Finlandia), que fue publicado en The American Journal of Medicine.

El coito protege contra el desarrollo de la disfunción eréctil entre los hombres
El coito protege contra el desarrollo de la disfunción eréctil entre los hombres

La mujeres corren el riesgo de que “la vagina pierda su elasticidad por atrofia, lo que produce menor sensibilidad y dolor” en las relaciones, señala la doctora Redón Fitzl.

Por todo ello, las especialistas sostienen que es importante cuidar la vida sexual. “Tenemos que recomendar unos hábitos de vida saludables, incluyendo reducción del estrés y de la fatiga, pasar más tiempo de calidad con las parejas o mejorar la imagen corporal”, sostiene la ginecóloga y sexóloga de Salud de la mujer Dexeus.

El coito regular protege contra el desarrollo de la disfunción eréctil entre los hombres de 55 a 75 años
HOSPITAL UNIVERSITARIO TAMPERE
http://www.lavanguardia.com/vivo/sexo/20161229/412930299317/que-le-pasa-a-tu-cuerpo-si-dejas-de-tener-sexo.html
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“Soy prostituta y feminista”

Ofrecen servicios sexuales y no se sienten explotadas. Es su (polémica) lucha por la igualdad de género. Aquí dan la cara.

Fotografía por Michelle Gentile

Natalia no es de este mundo, como tampoco lo son los unicornios, las hadas y los trasgos. Para una buena parte de la población es imposible que exista una mujer así: que se prostituya por elección propia, sin presiones de ningún hombre, y con cierta pasión por su profesión. Pero lo que ya la convierte en una rareza absoluta para muchos es que, además, se considere una feminista. Una prostituta feminista, o lo que es lo mismo, alguien que lucha por la igualdad entre el sexo masculino y femenino y un justo reparto de roles.

¿Pero es posible? Por supuesto, porque Natalia, María o Amanda no son excepciones, ni son pocas, ni están carentes de opinión. Quieren que su voz se escuche. Son mujeres de carne y hueso. De carne y hueso que, según ellas, no está a la venta. «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, sólo ofrecemos un servicio sexual. Y punto», afirma Natalia Ferrari, una de las chicas más activas, sobre todo en las redes sociales, por la defensa de su libertad de elección y de su profesión: «La prostitución, cuando funciona con condiciones éticas, te ofrece pasar un buen rato con alguien que quiere estar contigo, con un pacto muy claro de lo que va a suceder en la cita y sin que haya complicaciones para ninguna de las partes», dice. A diferencia de la gran mayoría de mujeres y hombres que se dedican a este mundo, ella ha decidido dar la cara (literalmente) en esta lucha.

María Riot es otra de las prostitutas que mezclan su actividad con el activismo. Y tampoco oculta su rostro. «Sí, me considero una puta feminista. Veo a una parte del feminismo como una herramienta muy poderosa de empoderamiento. Nosotras nos creamos nuestro propio feminismo, el de las prostitutas, el más básico y necesario: el de poder hacer de nuestro cuerpo lo que queremos y luchar porque ninguna mujer le diga a otra lo que tiene que hacer con su cuerpo o sus genitales». María es también actriz de cine X, otro de los contextos donde los clichés machistas son más pronunciados: «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, primero porque es nuestro y no se puede vender, y segundo porque nuestra profesión no es otra cosa que ofrecer sexo a cambio de dinero».

¿Tiene sentido la lucha feminista en la prostitución? Probablemente más que en ningún otro ámbito, ya que puede tratarse de una de las trincheras más misóginas de la sociedad, un terreno de juego demasiado propicio para la cosificación de la mujer y su sumisión a los deseos masculinos. Pero el coste personal de esa pelea es elevado, así como el estigma. Y el problema es que los ataques (al menos los más dolorosos) no vienen casi nunca de los hombres, sino de las mujeres, de aquéllas que se consideran, como ellas, feministas: son las que, según la opinión mayoritaria en este movimiento, defienden que la prostitución es el hija del patriarcado y las prostitutas, mujeres sin escapatoria.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó hace dos meses una guía destinada a medios de comunicación en la que recomendaba cambiar términos como prostituta o trabajadora sexual por «mujer en situación de prostitución», o clientes por «prostituidores» o «puteros». El problema es que la publicación no distinguía entre las mujeres que libremente quieren dedicarse a este trabajo y las víctimas de la trata, una de las peores lacras de nuestra sociedad.

En realidad, nadie sabe con certeza qué porcentaje de las meretrices ejercen por obligación y cuáles por elección. En 2010, Naciones Unidas calculó que una de cada siete mujeres prostitutas en Europa eran víctimas de trata. ¿Pero qué sucede con las seis restantes? Para esta guía del Ayuntamiento de Madrid son, de nuevo, como los unicornios. No existen. Pero hablamos de una de las grandes industrias del planeta, con más de 40 millones de mujeres y hombres que ejercen este oficio.

La primera vez. «Decidí dedicarme a la prostitución hace cuatro años», cuenta Ferrari. «Mi trabajo en un museo no aportaba nada a mi desarrollo personal, por lo que decidí dejarlo y buscar alternativas. Y me di cuenta de que el sistema laboral sólo me ofrecía más de lo mismo. No recuerdo muy bien cómo o por qué empecé a considerar la prostitución. Hablando sobre esto una amiga me confesó que era prostituta desde hacía un año. Tener su apoyo y escuchar su experiencia me reafirmó en que esté podría ser un trabajo muy empoderador. Eso y mi necesidad de pagar el alquiler me hizo decidirme. Como apunte diré que la primera vez sentí que tendría que haber empezado a trabajar como prostituta mucho antes».

María Riot tiene una historia paralela. Y una opinión similar: «Desearía haberme dado cuenta antes de que podía ser trabajadora sexual, en vez de pasar años como cajera de supermercado o en locales de ropa, teniendo que soportar jefes, cumpliendo horarios y haciendo tareas insalubres como estar parada sin descanso durante ocho horas seguidas».

Amanda Carvajal es una escort de lujo madrileña. No se considera feminista ni activista, pero lleva igual de mal las acusaciones de otras mujeres: «No conozco un trato más justo e igualitario que el que hay entre una prostituta y un cliente», argumenta. «Yo decido cuánto cobro, la duración de las citas y qué se hace y no en ellas. El cliente acepta y, si no le gustan las condiciones, simplemente el encuentro no se produce. Eso para mí es igualdad de género, pues es un acuerdo en el que tanto él como yo salimos ganando. Y mucho. Incluso, me atrevería decir que yo me siento más beneficiada que ellos, pues el increíble crecimiento personal que he experimentado gracias a mis clientes durante todos estos años es incalculable».

Varias asociaciones de profesionales del sexo, como Aprosex, Hetaira, Genera, Cats y Prostitutas Indignadas llevan tiempo defendiendo los derechos de este colectivo, la despenalización y la diferenciación clara con las redes de trata. «Me han criticado mucho por dar la cara y decir que me gusta mi trabajo y que es una opción laboral legítima», dice Natalia Ferrari. «Parece que si eres una prostituta empoderada no tienes derecho a manifestarte. Si eres una víctima, además, no tienes la capacidad de hacerlo y ya ellas lo hacen por ti».

María Riot se siente cansada del fuego amigo y «de las repartidoras de carnets de feministas». «Lamentablemente he recibido más críticas de mujeres que de cualquier otro grupo. También he visto las mismas etiquetas destinadas a alguna directora de porno con la que he trabajado». Riot se refiere a Erika Lust, autora de cintas que apuestan por una mirada femenina donde la mujer no es utilizada como un objeto sexual, toma la iniciativa y explora sus propios placeres: «Como directora de cine adulto, siempre he fomentado una serie de valores feministas delante y detrás de la cámara. Es decir, que no sólo hago películas donde el placer femenino importa y la representación de las relaciones sexuales es realista, igualitaria y respetuosa, sino que el proceso de producción es ético y fomenta la participación de mujeres en cualquier puesto de trabajo. Mi equipo está compuesto en un 90% por mujeres, desde la operadora de cámara, la ayudante de producción hasta la sonidista», dice una de las pocas cineastas de celuloide X para adultos. «Las mujeres también tenemos derecho a representar nuestra visión de la sexualidad. Muchas veces me dicen que es contradictoria con los valores feministas, pero nada más lejos de la verdad. Disfrutar del sexo explícito en pantalla no es algo intrínsecamente masculino. Creo que nos equivocamos cuando atacamos e insultamos a otras mujeres porque no coincidimos en algo, cuando en realidad podríamos hacer críticas constructivas y ayudarnos entre nosotras para poder debatir y repensar nuestro lugar».

Aunque la verdadera diana del feminismo más ortodoxo es la actriz porno Amarna Miller: «la feminista favorita de los machistas», según la define una de sus detractoras. La intérprete, poeta, escritora, fotógrafa y musa de Podemos está acostumbrada a recibir insultos de odiadoras de redes sociales, pero ella sigue dando la cara: «Dedicarte al trabajo sexual en una sociedad mayoritariamente machista es complejo y te hace enfrentarte a muchos estereotipos», comenta en el descanso de su último filme. «Es muy fácil teorizar sobre el trabajo sexual cuando nunca has estado en un set de rodaje, pero no tanto dar la cara cuando eres tú misma la que se enfrenta al estigma todos los días».

Vídeo polémico. Miller ha estado en la picota desde que protagonizó un polémico vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona donde denunciaba la hipocresía de la sociedad española: «Muchísimas de nosotras somos mujeres empoderadas que nos dedicamos a esto porque queremos. Hay sectores abolicionistas que no conciben que el trabajo sexual pueda ser una forma de empoderamiento femenino, mientras otras ramas del feminismo nos plantean que el trabajo sexual es una forma de recuperar el control sobre nuestro propio cuerpo y nuestra sexualidad».

Les molesta además el «acoso» a los clientes, que no deben pagar, según ellas, la persecución a la que se somete «desde el Estado» a las trabajadoras sexuales. «El problema de las leyes que persiguen a los clientes como si fueran criminales no es únicamente que los estigmatizan: es que nos hacen vulnerables a la violencia a nosotras», denuncia Natalia Ferrari. «El riesgo de multas hace que las profesionales trabajen en zonas más apartadas e inseguras. Muchas tienen que bajar tarifas, hacer prácticas sexuales que no quieren, o aceptar que les negocien el uso del condón. Si un cliente tiene miedo, no querrá darme su nombre real ni su número de teléfono y eso me pone en peligro porque dificulta mis medidas de seguridad. Está demostrado que perseguir la demanda no sirve para proteger a las mujeres, y fuerza a las putas a trabajar en condiciones lamentables, dándole poder a los agresores».

Además, no comparten la denominación prostituidor, ya que entienden que son ellas quienes toman la decisión de prostituirse, y no ellos. «La gente que contrata estos servicios busca disfrutar, sentirse bien, comprendido, respetado y poder desconectar», afirma Ferrari. María Riot añade que «es básicamente un intercambio económico por un servicio sexual, que muchas veces es más psicológico que físico y que muchas personas necesitan o desean. Es un trabajo que disfruto mucho y que me da muchas satisfacciones. Hoy en día no podría imaginarme trabajando de otra cosa».

La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. «Desde que empecé a trabajar, he dejado la prostitución varias veces», cuenta Ferrari. «Lo hago por desconectar o porque no es compatible con los proyectos de vida que tengo en ese momento. Una de las ventajas de ser prostituta es que puedes dejarlo y volver cuando quieras. Y siempre tendrás trabajo. No pienso en dejarlo a largo plazo, sé que cuando lo considere conveniente podré hacerlo y que también podré volver cuando me dé la gana».

http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/11/30/583c18dcca4741ed098b4601.html

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Admiradores de La Veneno piden se dedique calle a la ‘vedette’

Más de un centenar de personas se concentraron en Madrid en memoria del icono de los 90. Solicitan una placa en el Parque del Oeste donde fue “una puta feliz”.

De Calle López Iboz a Calle La Veneno: la petición de los fans de la vedette

De Calle López Iboz a Calle La Veneno: la petición de los fans de la vedette @edusanzmurillo
 

“Si Franco levantara la cabeza”, dijo La Veneno cuando fue recibida con vítores en su pueblo gracias a la fama que había conseguido con sus apariciones en Esta noche cruzamos el Mississipi. Pues si la levantara vería como curiosamente el final de la vedette ha estado ligado al del dictador.

La Veneno moría hace dos semanas en el mismo hospital donde lo hizo el hombre que gobernó nuestro país con mano dura durante 40 años. Y este domingo, cuando se cumplían 41 años de la muerte del caudillo, mientras sus seguidores se concentraban en una parte de Madrid, un centenar de admiradores de La Veneno hacían lo propio en la plaza de Chueca a pesar de la lluvia. La libertad contra el fascismo.

“La Veneno también representa la historia de la transición política de este país, la falta de oportunidades para las personas transexuales, de la discriminación, de la marginación, la exclusión, el rechazo, el estigma. Realmente este homenaje es muy merecido. Y todo lo que se haga bien hecho estará”, confesaba la activista y política, Carla Antonelli (57 años), a EL ESPAÑOL.

Se refiere a la petición de la asociación Arcópoli de solicitar una calle en honor de la popular vedette. “La Veneno es un símbolo de los 90, de cuando la invisibilidad de nuestro colectivo era muy fuerte, de cuando sólo tres años se había producido las caza de bruja del Arny. Ella, con su optimismo y su desparpajo, nos hizo ver que había una luz al fondo de nuestro armario”, comenta Rubén López, portavoz de la asociación.

“La visibilidad trans tiene que tener su presencia en nuestras calles, en nuestros parques. (…) Todos somos La Veneno. Lo único que nos diferencia entre unas personas y otras, son las familias que nos han tocado, los momentos, los caminos que nos ha tocado andar y las oportunidades”, añade Antonelli.

“Si ella no se hubiese dado a conocer tal y como lo hizo, prácticamente la transexualidad en vez de avanzar iría para atrás. Ya quisieran algunas mujeres tener esa garra y esa firmeza como mujer”, comenta Sandra, una de las amigas de la vedette y compañera de celda durante los tres años que estuvo encerrada en la cárcel de Aranjuez.

Homenaje a La Veneno

Homenaje a La Veneno @edusanzmurillo

¿UNA PLACA O UNA CALLE?

Pero, ¿qué calle van a solicitar? “Tenemos que valorar cuál es. Con la cantidad de calles homófobas que hay, sería todo un símbolo que la alcaldía cambiara una calle como, por ejemplo, López Ibor -que hacía trepanaciones en el cerebro para que se pudieran curar-, por la calle Cristina Ortiz. Aunque si queremos hacerla en Chueca, ella cuando vino, estuvo en la Travesía de San Mateo. Y como ya está la calle San Mateo….”, explica López. “También hemos pensado una placa en el Parque del Oeste, que es donde ella quiso que se lanzaran sus cenizas”. Donde fue “una puta feliz”.

El acto no sólo sirvió para reclamar una calle para Cristina, sino también para recordarla leyendo fragmentos de su tan polémica biografía en la que, además de relatar su difícil infancia y adolescencia, contaba que había mantenido relaciones sexuales con políticos y futbolistas.

“Al leer el libro que estamos leyendo no dejas de pensar en el hecho de que esas personas que van a cobrar los derechos de autor de este libro, nos dice cuánta rapiña hay sobre los cuerpos cuando en vida no les hicieron ni caso”, critica Antonelli.

“Escribió sus memorias no por venganza, sino para dar entender que aquellos que intentan hacer callar a las transexuales u homosexuales, son los que desgraciadamente más tienen que callar”, cuenta Sandra, que cree que la muerte de su amiga no se ha debido a una accidente doméstico. “Creo que han intentado taparle la boca. Ojalá cojan a los que han acabado con ella y se les caiga el pelo”.

http://www.elespanol.com/corazon/famosos/20161120/172233049_0.html

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¿Por qué algunas mujeres no llegan al orgasmo?

Mujer con la cabeza agachada

Puede haber momentos en los que el estrés, la ansiedad o la dispareunia dificulten llegar al orgasmo.

Ana es una mujer aparentemente sana, lleva años con su pareja, le atrae, siente deseo, se excita y mantiene y disfruta de las relaciones sexuales con él. Sin embargo, no es capaz de alcanzar el orgasmo. El caso de Eva les ocurre a más mujeres y es motivo de consulta recurrente a los expertos.

Si buscamos cifras sobre la cantidad de mujeres que tienen esta incapacidad, éstas bailan. Se dice que cerca del 60 por ciento de las mujeres no alcanza el orgasmo, pero este dato es antiguo y tal y como confirma Silvia Carpallo, periodista especializada en salud y sexóloga, se refiere únicamente al orgasmo a través de la penetración vaginal y se olvida de que el clítoris es el encargado del placer sexual.

Respecto a las causas, Rosario Castaño, directora de la Unidad de Psicología Clínica y de Sexología del Centro Médico Instituto Palacios, indica que una mujer puede tener sexo sin orgasmo; las causas de que esto ocurra generalmente suelen ser psicológicas. “No debemos pensar sólo en traumas infantiles. Se puede deber a una educación estricta donde las mujeres tienen que tener un papel subordinado al varón y además responder a unos estereotipos en los que una mujer respetable no debería manifestar ningún tipo de sensación o sentimiento sexual”, y continúa, “esto unido a un carácter controlador, a mitos o miedos infundidos, o baja autoestima sexual puede provocar anorgasmia. En estos casos, la mujer se adapta a los deseos y necesidades de su pareja y no consigue desinhibirse, no olvidemos que el orgasmo no deja de ser una autoafirmación de sí mismo, tanto en la mujer como en el varón”.

Sin embargo, en algunos casos esto se debe a otros problemas como la dispareunia, por ejemplo, pasando por una infección que provoca dolor vaginal, hasta una endometriosis, o como consecuencia del efecto secundario de algún medicamento, como los antidepresivos. Además, si la anorgasmia es secundaria (se han tenido anteriormente orgasmos, pero ahora no) las causas pueden ser debido a problemas con la pareja actual, o con la edad, como consecuencia del síndrome menopáusico, ya que el déficit de hormonas sexuales provoca la incapacidad para alcanzar el ciclo de la respuesta orgásmica.

¿Ya no voy a disfrutar de la intimidad con mi pareja?

La respuesta es no. “Yo lo explico diciendo que hay que dejar de ver el sexo como una carrera en la que solo nos obsesionamos con llegar a la meta y empezar a verlo con un paseo, en el que podemos disfrutar de las vistas, de la compañía, de pequeños momentos…”, señala Carpallo, autora del libro El orgasmo de mi vida.

El problema para la mujer, especifica Castaño, comienza cuando aparece la frustración al no conseguir calmar la excitación por medio del orgasmo y sienten que les falta algo y que tienen un problema físico que deben resolver. “La mujer no consigue algo que considera que todas las tienen de forma natural, suele ocurrir cuando además, tiene una pareja que no para de preguntar qué tal le ha ido en cada relación y no quiere mentir, lo que le hace sentir como si tuviera que cumplir con una obligación”, apostilla.

En estas circunstancias conseguir un orgasmo puede llegar a convertirse en una obsesión e impedir a la mujer disfrutar de su sexualidad.

Causas y soluciones: ¿por dónde empiezo?

En muchos casos la situación puede ser más frustrante para la mujer puesto que ella sola mediante la masturbación sí llega al orgasmo, pero en pareja no. “Puede ser que la mujer a solas se concentre en su placer y que en pareja se sienta más dispersa y le cueste llegar; puede ser que sepa lo que le gusta, pero que le cueste comunicarlo, o puede ser que la pareja tenga dificultad para llevarlo a cabo, o que se trate de parejas ocasionales con las que sea más difícil tener confianza… Son muchos factores, por ello lo más importante es la comunicación, ver qué puede ser lo que nos está dificultando esa experiencia y buscar, juntos, la forma de que se vuelva igual de placentera para ambos”, recomienda Carpallo.

A la falta de comunicación en la pareja se le añade otro factor, la vergüenza. Castaño explica que la vergüenza es el primer sentimiento humano que se instala y es necesario pues marca la diferencia entre una persona y otra y contribuye a formar nuestra identidad. Sin embargo, el exceso de vergüenza, el sentimiento de avergonzarse de uno mismo, es uno de los que más bloquean la espontaneidad en la relación sexual.

El primer paso para acabar con esta frustración es seguir un tratamiento de terapia individual que ayude a la mujer a entender su propia sexualidad. En la mayoría de los casos a este tratamiento inicial se suma la terapia de pareja “porque la relación sexual es una cosa de dos y el peligro es considerar que el problema y la responsabilidad de la buena marcha de una relación sexual es sólo de uno de sus miembros”, según especifica la directora de la Unidad de Psicología y Sexología del Instituto Palacios.

Ambas tranquilizan a las mujeres: pueden conseguir el orgasmo. Castaño da una serie de recomendaciones: en primer lugar hay que aprender a pensar en una misma, conseguir una autoestima sexual, aprender a hacerse cargo de sus sensaciones sexuales, trabajar el sentimiento de vergüenza y la capacidad para la iniciativa en la relación y posteriormente investigar sobres sus fantasías sexuales.

“Este tema suele ser complejo precisamente porque las personas confunden fantasías sexuales con lo que superficialmente se entiende por hacer sexo de una u otra manera, y en realidad de lo que estamos hablando es de cómo se fantasea alguien en el sexo, como se ve a sí misma como persona sexual, no se trata tanto de saber qué le gusta o no el sexo”, aclara. Por otra parte, es importante trabajar qué se le pide a la pareja, o qué no por miedo y miedo a qué.

Es un aprendizaje continuo. No se trata de vivir la búsqueda del orgasmo con ansiedad, sino como un juego en el que ir descubriendo nuevas sensaciones, ir probando cosas”, concluye Carpallo.

http://www.dmedicina.com/vida-sana/sexualidad/femenina/2016/10/07/por-mujeres-llegan-orgasmo-132283.html?cid=SIN00101

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La mayor red de blanqueo en prostíbulos salpica a futbolistas de Madrid y Atlético, toreros y cantantes

“Están en el chalet de Pozuelo con una borrachera y quieren chicas”: las fiestas sexuales al descubierto.

Detenciones en la operación Pompeya.

 

Detenciones en la operación Pompeya. Efe

 

Cinco organizaciones criminales de prostitución estaban unidas por una misma vía para defraudar a Hacienda y blanquear dinero: la empresa Larratruk, que les facilitaba TPVs (datáfonos) para cobrar en su nombre y ocultar a Hacienda el verdadero origen, el pago de prostitutas en clubes de alterne.

La ‘operación Pompeya’ se saldó con la detención en junio del año pasado de más de 60 personas vinculadas a estos locales, en la mayor investigación por blanqueo de capitales y fraude fiscal vinculada a la prostitución llevada a cabo en España.

El monto de lo defraudado fue estimado inicialmente en más de 260 millones de euros. Sin embargo, la causa, instruida por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, tiene otras vertientes: las relaciones de los dueños de los prostíbulos con políticos, futbolistas, empresarios o policías que requerían de sus servicios.

Por un lado, los propietarios de estos clubes buscaban personas con solvencia económica que pagaran bien los servicios de las chicas y por otro lado querían mantener contactos con gente del mundo de la política, abogados, altos cargos de la Administración y de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado para requerir de su ayuda en caso de necesitarles.

EL ESPAÑOL ha tenido acceso al sumario, en el que quedan perfectamente reflejadas estas relaciones. Un gran número de futbolistas de Primera División pasaron por clubes de alterne como el ‘Vive Madrid’ o llamaron para pedir chicas a domicilio. En una conversación entre el dueño de este local, sito en la calle Marqués de Viana en la capital madrileña, y su mano derecha, en mayo de 2015, este último le comenta que “el chico” de un conocido torero ha llamado para pedir sus servicios.

Esa noche del 24 de mayo de 2015 habían montado una fiesta en un chalet en Pozuelo, entre el reconocido matador de toros, un jugador del Real Madrid y un famoso cantante. “Están con una borrachera y quieren chicas. Han llamado ya tres o cuatro veces. ¿Qué le digo por chica? Depende del tiempo y un par de horitas. ¿Cuánto les digo? Lo que pasa es que hay que llevarlas a Pozuelo”, pregunta uno de los investigados, Miguel Angel Bonache, a Ángel Crispín Gilaranz, dueño del ‘Vive Madrid’.

“Eso no es problema. El problema es que quieren mucho por poco”, explica Ángel Crispín. “Estos ya sabes como son”, apostilla Bonache, que añade que el torero “no es de los que escatima dinero”. “Si ya -contesta el dueño del club- pero son muchos y se lían unos con otros”.

La llamada se produjo a las cuatro de la mañana. “Quieren cuatro chicas hasta mañana por la mañana”, le sigue explicando Bonache. “Pues entonces quinientos cada una”, le ordena Ángel Crispín Gilaranz.

Fue el propio Bonache quien llevó a las chicas al chalet de Pozuelo, ya que conocía la casa de otras veces. “Que sean chicas espectaculares, ya sabes como son de tiquismiquis. No está Angelina porque está en una despedida de soltero pero está otra bailarina”, le recuerda Bonache, encargado del día a día del club.

CELEBRACIÓN DEL FINAL DE LIGA EN LA SUITE

Esa madrugada del 24 de mayo fue muy movida para ciertos futbolistas. Esa misma noche (23 de mayo) había sido la última jornada de Liga, ganada por el Fútbol Club Barcelona. Sin embargo, en esa jornada número 38, el Real Madrid ganó 7-3 al Getafe y el Atlético de Madrid empató a cero con el Granada, lo que le daba el pase a la Champions. Esa noche había euforia. Mientras Bonache llevaba a las chicas al chalet de Pozuelo, en el que había un jugador del Real Madrid, en torno a las 4 y media de la mañana, éste recibió otra llamada. Un entonces jugador del Atlético de Madrid le llamó para decirle que iba a ir al club, aunque finalmente no fue.

Interior del club Vive Madrid.

Interior del club Vive Madrid.

Eso sí, cambió los planes para la noche siguiente. Este mismo jugador avisó de que estaba con tres amigos y pedía que les recogiera el coche por la puerta de atrás del ‘Vive Madrid’ para que no les vieran entrar, tal y como contó Ángel Crispín a Pedro L.B., otra de sus personas de confianza y también investigado, en una llamada del 24 de mayo por la noche.

“Tenéis que esperarles atrás, que deje el coche aparcado ahí. Harán falta dos personas, uno para bajarlos y otro para coger el coche. Cristian les puede bajar al reservado y que les pongan una copita. Hay que buscar cuatro majas”, ordena Ángel Crispín Gilaranz. “Ahora no hay muchas”, le explica su interlocutor. “Pues si están cenando, que dejen de cenar y luego ya se las da de cenar. Que hoy han dicho que son buenos, van a ir a la suite, los cuatro”.

Tres horas después se marcharon. El trabajador del ‘Vive’ llamó al propietario para contarle que “los futbolistas” se acababan de ir y que habían dejado “dos-seis”. “¿2.600?”, pregunta Ángel Crispín. “Sí. Han pagado la primera hora, han invitado a las niñas y han dejado 2.600 euros con botellas de champán que han invitado, con la suite, más luego lo de las niñas”, le explica su trabajador.

FIESTA DEL ATLÉTICO CON DENUNCIA INCLUIDA

Las relaciones con los futbolistas eran constantes. De las conversaciones se desprende cómo organizaron una fiesta de cumpleaños de un integrante del equipo técnico del Atlético de Madrid y que se celebró en marzo del pasado año en el restaurante ‘La Embajada’, que acabó con la Policía acudiendo al lugar de la fiesta por el ruido a las cuatro de la mañana e imponiendo una multa.

Para la organización del “evento”, Gilaranz llama a uno de sus trabajadores el día de antes y le dice que para esa noche necesita una mesa de 12 para cenar “los del Atlético” y que la parte de arriba “la deje para ellos solos y 20 chicas, con un picoteo como la otra vez”. El propio dueño del ‘Vive’ acudió aquella noche para controlar que todo iba bien. “Estoy haciendo guardia con los atléticos, en cuanto terminen voy para allí”, le dijo sobre las 1:40 de la madrugada a otro trabajador del club.

Más de dos horas después es cuando llama la persona que Gilaranz contrató para organizar la fiesta diciéndole que la Policía había acudido por el ruido que estaban haciendo. “Que apaguen la música de arriba, disculparos con ellos, y si falta algún papel se les llevará mañana”, ordenó el empresario. Tras la aparición de la Policía, los jugadores se marcharon y los agentes dejaron una denuncia. “Mañana va Pedro y la recurre”, tranquilizó Gilaranz a su interlocutor.

La voz iba corriendo de unos a otros. En las intervenciones telefónicas se ve cómo el teléfono de Crispín se iba moviendo entre deportistas y celebridades para obtener un trato de favor en su club. El 6 de junio de 2015, pocas semanas antes de su detención, el propietario del Vive Madrid llama a uno de sus empleados para decirle que “van a ir ahora seis jugadores del Mallorca y van a ir preguntando por Miguel en la puerta para que les reciban y les atiendan”. Y añade: “Si gastan les invitáis a una copita y si no gastan, pues nada”. Crispín dice a su interlocutor: “Son amigos del torero, que les ha mandado al club”.

Angel Crispín fue detenido en la ‘operación Pompeya’ el pasado 29 de junio junto a otras 60 personas tras una investigación iniciada en 2014 por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía (UDEF) y Agencia Tributaria. Tras su detención y orden de ingreso en prisión por parte del juez Andreu, el empresario, al igual que el resto de investigados, obtuvieron su libertad y a día de hoy a pesar de seguir la causa abierta contra ellos mantienen los negocios operativos.

De la investigación se desprende que todo el entramado investigado en el marco del ‘caso Pompeya’ controlaba a en torno 2.000 mujeres, las cuales, en algunos de los casos, eran obligadas a mantener relaciones sexuales orales sin preservativo. Además, era controladas por un software de lectura de huella digital para saber el tiempo que estaban con cada cliente.

DESAPARICIÓN DEL EXNOVIO DE SABATER

En el caso de Crispín Gilaranz, explota los clubes de ‘Vive Madrid’, ‘Olimpo’ y ‘Princess Room’, los tres localizados en la comunidad madrileña. Está investigado por diversos delitos como fraude fiscal, blanqueo de capitales, contra el derecho de los trabajadores o prostitución.

Este empresario inició su carrera en el mundo de los clubes de alterne en los años 90 y ya fue investigado por introducir mujeres ucranianas, rusas y polacas en España para prostituirlas. Además, su madre también fue investigada en 1997 por blanqueo de capitales, tráfico de cocaína, inmigración clandestina y falsedad documental.

Pero no solo eso. Según datos recogidos en los informes policiales, uno de los hombres de Crispín Gilaranz, Francisco José Donate, también ha sido detenido con anterioridad a esta operación por su relación en el año 2009 con la desaparición de un prestamista llamado Roberto Corbo, expareja de la presentadora de televisión Leticia Sabater, y posteriormente, en 2014, fue detenido por un delito de extorsión. Además, tanto Crispín, como Donate y otras cinco personas fueron investigadas en el año 2009 por utilizar el ‘Vive Madrid’ como centro de reunión de diferentes individuos dedicados al cobro de deudas, tráfico de drogas y clonaciones de tarjetas, así como cargos ilegales a tarjetas de clientes.

EL FRAUDE DE LAS TPVS

Según informes policiales incorporados a la causa, Crispín Gilaranz podría haber ocultado a la Hacienda Pública en torno a 85 millones de euros, tanto del dinero que ha dejado de declarar al fisco por el cobro a través de los TPV (Terminal Punto de Venta) de la empresa Larratruk, como de haber dejado de declarar los trabajos de las chicas de sus clubes y gran cantidad de consumiciones en sus locales.

De la investigación se desprende que la organización de Crispín se dedicó a tener otros negocios así como invertir en proyectos inmobiliarios y compra de obras de arte para blanquear el dinero obtenido de los clubes de alterne.

Junto a la organización de Crispín Gilaranz, el ‘caso Pompeya’ investiga las tramas de Antonio Herrero, José Moreno, Santos Pérez Vargas y José Arsenio Pérez Vieitez, que dirigen una veintena de los principales prostíbulos de este país. Su nexo de unión es Larratruk S.L., y por ende Jesús María Larrañaga, su administrador único, “como pieza fundamental para que las organizaciones pudieran ocultar grandes cantidades de dinero a la Hacienda Pública gracias a la gestión de los TPVs utilizados en los clubes para pagar los servicios sexuales ofrecidos por las mujeres que trabajan en los mismos”.

Según la UDEF, las organizaciones investigadas dejaron de trabajar con Larratruk para crear sociedades similares que hacían la misma función. Es decir, por el uso de dichos TPVs, el cliente tiene que pagar un recargo del 10%, de forma que el 6,5% se lo queda la mercantil gestora del TPV y el otro 3,5% la sociedad que gestiona el club. El modus operandi consiste en que Larratruk presta dinero en efectivo a los clubes, comprometiéndose a la renovación del préstamo cuando éste se acaba.

10% POR PAGAR LAS CHICAS CON TARJETA

“Es decir, tanto el dinero cargado a las tarjetas bancarias como la comisión pagada por el uso del TPV deberían revertir en la propia Larratruk. En la realidad, esto no sucede así”, sostienen los investigadores en uno de sus informes entregados al Juzgado Central de Instrucción número 4.

En realidad lo que ocurre es que vinculada al TPV siempre hay una cuenta bancaria en la que la titular es la propia Larratruk, figurando como apoderado alguna persona vinculada al club en el que se instala la terminal. Tras en análisis de los movimientos de estas cuentas, los agentes han comprobado que la mayoría del dinero procedente de las remesas es retirado en efectivo por la persona apoderada relacionada con el club.

Así, realmente Larratruk sólo se queda con parte del porcentaje de la comisión pagada por el cliente, aproximadamente el 6,5%, puesto que el 3,5% restante y el dinero cobrado al cliente, es retirado por la persona vinculada al club. “Los TPVs funcionan como máquinas expendedoras de dinero, es decir, el cliente que utiliza dicho TPV no paga un servicio o realiza una compra, sino que, en principio recibe el dinero en metálico. Así, por usar dicho TPV, el cliente paga un recargo, que ha podido estimarse en un 10%, es decir, si el cliente quiere 100 euros, se cargan en su tarjeta de crédito 110 euros”, explica la Policía.

De esta manera, al ser el TPV de una empresa ajena al local, al cliente no se le puede identificar con dicho club al pagar con la tarjeta. “Se ha podido comprobar que los TPVs instalados por Larratruk ni se encuentran en las zonas de consumo de bar de los locales, ni son utilizados para pagar las bebidas, sino que se sitúan en la zona de las habitaciones donde se producen los pases sexuales, por lo que, pese a que el dinero se recibiría en metálico, el mismo es utilizado para el pago de éstos”, concluye el informe.

http://www.elespanol.com/espana/tribunales/20161106/168733400_0.html

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Orgías y elitismo: llegan a España las fiestas sexuales más exclusivas

Killing Kittens prepara fiestas para mujeres con alto poder adquisitivo

No se permiten hombres solteros y son las mujeres las que deciden en todo momento

Flyer de la fiesta que tendrá lugar en Madrid. KK

  • ESTHER MUCIENTES
  • Madrid

Suenan acordes de piano reproduciendo una melodía fantasmagórica. Alrededor decenas de hombres con máscaras venecianas, capas negras, cubiertos por luces suaves y cálidas. Junto a ellos mujeres desnudas protegidas únicamente por antifaces que guardan su identidad.

La escena le sonará a muchos. Es ‘Eyes wide shut’, la película de Stanley Kubrick, protagonizada por Tom Cruise y Nicole Kidman, que visualizó lo que muchos siempre reprodujeron en su imaginación: bacanales sexuales, elitistas y exclusivas, donde el sexo es la culminación de un proceso, de una selección, de una búsqueda.

El filme colocó en el primer plano estas particulares orgías. No era nada nuevo, pero sí fue la primera vez que se hicieron tangibles. Una ficción muy real que trascendió más allá de la última película del director neoyorquino. Las fiestas sexuales elitistas estaban ahí. 17 años después lo que sólo se veía en la gran pantalla es una realidad muy presente entre la ‘jet’ estadounidense y británica gracias a empresas como la de Emma Sayle, amiga íntima de la duquesa de Cambridge.

‘Killing Kittens’ es la compañía que ha visto en estos encuentros un filón de oro. Se trata de fiestas eróticas para mujeres con alto poder adquisitivo. Efectivamente, son ellas las que deciden, las que tienen la sartén por mango. Un éxito asegurado que tras 12 años implantadas en Reino Unido y ampliadas a otros lugares como Nueva York, llegan a Madrid.

Sin confusiones. No son bacanales al uso, ni orgías desenfrenadas. En realidad, son fiestas liberales que cuidan todos los detalles para que la mujer sea la única poseedora de las decisiones que quiere tomar. No se deja asistir a hombres solteros, sólo pueden ir en pareja, y previamente se hace una selección de todos los asistentes. Son ellas las que una vez allí eligen lo qué quieren hacer, con quién lo quieren hacer y hasta dónde quieren llegar.

La primera fiesta en Madrid

“La red mundial para la élite sexual en la búsqueda del placer femenino lanza en Madrid con esta exclusiva fiesta de Halloween”, anuncia el cartel informativo de esta primera fiesta ibérica. Sí, el ‘Día de los muertos’ ha sido el elegido por ‘Killing Kittens’ para estrenarse en la capital. El morbo que no falte. “Acompáñenos en una noche de puro placer mientras le transportamos en un viaje lleno de sorpresas hedonistas”. Una frase que ya avisa de lo que te ofrecen y a lo que te expones.

La exclusividad y la privacidad son requisitos fundamentales. Nadie que no sea miembro de Killing Kittens (sólo parejas y mujeres) puede solicitar acudir a la fiesta. Incluso registrarte en la red de KK pasa por un filtro previo. Creas un perfil, pero no estará activo hasta que la administradora de cada zona lo revise y apruebe.

Una vez se haya pasado el primer filtro, donde se pide edad, estudios, fotografía y otros datos secundarios y opcionales como altura, color de pelo, peso, etc se entra directamente en un mundo sicalíptico donde puedes buscar a otros miembros, mandarles ‘kisses’, mensajes, conectar con ellos, participar en los chats (uno general y otro ‘dirty’ (sucio) y, por supuesto, elegir alguno de los eventos, dícese, alguna de las bacanales.

Las hay de muchos tipos (para solter@s y parejas; para mujeres y parejas; para sólo parejas) , en muchas partes del mundo (Londres, Nueva York, Chelsea, Liverpool y ahora también Madrid), de muchas temáticas (Halloween, de época, por Acción de Gracias, tipo Moulin Rouge…), y desde muchos precios (50 euros, 100, 300 y hasta 500).

En la que se celebrará en Madrid este sábado sólo pueden acudir parejas y chicas solteras, acompañadas de una amiga cuya entrada será gratis. Los precios oscilan desde los 50 euros para las chicas solteras hasta los 140 euros que pagan las parejas. Nadie sabrá quién o quiénes son las personas que acudirán, ni siquiera una vez dentro. La privacidad está asegurada no sólo por la organización sino por el proceso de selección que hay que pasar previamente para poder acudir.

Selectivo

No es una bacanal de todo con todos. Acuden de 30 a 50 personas que mantienen relaciones sexuales, si surgen, o miran simplemente. Son las mujeres las que eligen con quién mantendrán los encuentros: con una pareja, con una mujer, con el novio o marido de otra mujer, con la novia o esposa de un hombre

La selección la realiza Killing Kittens a través de las fotografías de los posibles asistentes. Una vez se permita formar parte de este selecto club hay que unirse al evento. En ese momento se abre una página en la que seleccionas si eres una chica soltera o una pareja, si quieres donar 1,2 ó 5 euros a la caridad y darle a comprar ticket.

Una vez se ha realizado la reserva para asistir al evento, KK realiza una selección de los participantes. No hace falta ser modelo, dicen, pero se buscan mujeres que se cuiden, se arreglen, sin importar la edad, aunque la media suele ser de entre 25 y 40 años.

No admiten ni hombres “mayores de 45, ni calvos, ni gordos”, según han especificado en más de una ocasión desde la organización. La fiesta es para y por las mujeres y la selección debe ser de primera calidad. Pata negra. Algo similar sucede con la parte femenina.

Si eres una de las agraciadas, el misterio se mantendrá hasta poco antes de que dé comienzo la orgía. Las fiestas, por norma, se suelen celebrar en casas de los sociosy tienen que estar acondicionada para lo que allí se va a hacer.

En Madrid, sólo se sabe que se trata de “un lugar secreto en el centro” de la capital. Hasta pocas horas antes del evento, que comienza a las 22 horas con una recepción y champán, nadie de los participantes sabrá dónde tiene que acudir.

El código de vestimenta también está marcado: calaveras y ropa elegante. Lo que después sucederá dentro sólo los que estén allí lo sabrán, aunque Killing Kittens no deja nada a la improvisación. Los invitados llegaran escondidos tras sus máscaras. Ninguna mujer hará nada que no quiera hacer. Ellas son las que deciden, las que vetan, las que eligen qué hacer y con quién y delante de quién.

Seguridad y privacidad

La seguridad está garantizada y avalada por la década que llevan haciéndolo en Reino Unido, donde de sobra es conocida la participación de políticos y modelos. Los móviles se tienen que dejar a la entrada. No puede quedar ningún documento gráfico de lo que allí ocurra.

Aunque todos saben lo que va a pasar. El objetivo de KK es que sus socios y participantes, especialmente las mujeres, se deleiten con el sexo en grupo, con desconocidos, sin compromisos, sin etiquetas, sin prolegómenos. El sexo por el sexo, pero sólo para los elegidos. Ya se lo digo Nicole Kidman a Tom Cruise:

“- Will. Yo te quiero, ¿Y sabes? Hay algo muy importante que debemos hacer lo antes posible.

– ¿Y qué es?

– Follar”

 

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/10/27/58105ec8268e3ea0108b46be.html

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