“Soy prostituta y feminista”

Ofrecen servicios sexuales y no se sienten explotadas. Es su (polémica) lucha por la igualdad de género. Aquí dan la cara.

Fotografía por Michelle Gentile

Natalia no es de este mundo, como tampoco lo son los unicornios, las hadas y los trasgos. Para una buena parte de la población es imposible que exista una mujer así: que se prostituya por elección propia, sin presiones de ningún hombre, y con cierta pasión por su profesión. Pero lo que ya la convierte en una rareza absoluta para muchos es que, además, se considere una feminista. Una prostituta feminista, o lo que es lo mismo, alguien que lucha por la igualdad entre el sexo masculino y femenino y un justo reparto de roles.

¿Pero es posible? Por supuesto, porque Natalia, María o Amanda no son excepciones, ni son pocas, ni están carentes de opinión. Quieren que su voz se escuche. Son mujeres de carne y hueso. De carne y hueso que, según ellas, no está a la venta. «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, sólo ofrecemos un servicio sexual. Y punto», afirma Natalia Ferrari, una de las chicas más activas, sobre todo en las redes sociales, por la defensa de su libertad de elección y de su profesión: «La prostitución, cuando funciona con condiciones éticas, te ofrece pasar un buen rato con alguien que quiere estar contigo, con un pacto muy claro de lo que va a suceder en la cita y sin que haya complicaciones para ninguna de las partes», dice. A diferencia de la gran mayoría de mujeres y hombres que se dedican a este mundo, ella ha decidido dar la cara (literalmente) en esta lucha.

María Riot es otra de las prostitutas que mezclan su actividad con el activismo. Y tampoco oculta su rostro. «Sí, me considero una puta feminista. Veo a una parte del feminismo como una herramienta muy poderosa de empoderamiento. Nosotras nos creamos nuestro propio feminismo, el de las prostitutas, el más básico y necesario: el de poder hacer de nuestro cuerpo lo que queremos y luchar porque ninguna mujer le diga a otra lo que tiene que hacer con su cuerpo o sus genitales». María es también actriz de cine X, otro de los contextos donde los clichés machistas son más pronunciados: «Nosotras no vendemos nuestro cuerpo, primero porque es nuestro y no se puede vender, y segundo porque nuestra profesión no es otra cosa que ofrecer sexo a cambio de dinero».

¿Tiene sentido la lucha feminista en la prostitución? Probablemente más que en ningún otro ámbito, ya que puede tratarse de una de las trincheras más misóginas de la sociedad, un terreno de juego demasiado propicio para la cosificación de la mujer y su sumisión a los deseos masculinos. Pero el coste personal de esa pelea es elevado, así como el estigma. Y el problema es que los ataques (al menos los más dolorosos) no vienen casi nunca de los hombres, sino de las mujeres, de aquéllas que se consideran, como ellas, feministas: son las que, según la opinión mayoritaria en este movimiento, defienden que la prostitución es el hija del patriarcado y las prostitutas, mujeres sin escapatoria.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó hace dos meses una guía destinada a medios de comunicación en la que recomendaba cambiar términos como prostituta o trabajadora sexual por «mujer en situación de prostitución», o clientes por «prostituidores» o «puteros». El problema es que la publicación no distinguía entre las mujeres que libremente quieren dedicarse a este trabajo y las víctimas de la trata, una de las peores lacras de nuestra sociedad.

En realidad, nadie sabe con certeza qué porcentaje de las meretrices ejercen por obligación y cuáles por elección. En 2010, Naciones Unidas calculó que una de cada siete mujeres prostitutas en Europa eran víctimas de trata. ¿Pero qué sucede con las seis restantes? Para esta guía del Ayuntamiento de Madrid son, de nuevo, como los unicornios. No existen. Pero hablamos de una de las grandes industrias del planeta, con más de 40 millones de mujeres y hombres que ejercen este oficio.

La primera vez. «Decidí dedicarme a la prostitución hace cuatro años», cuenta Ferrari. «Mi trabajo en un museo no aportaba nada a mi desarrollo personal, por lo que decidí dejarlo y buscar alternativas. Y me di cuenta de que el sistema laboral sólo me ofrecía más de lo mismo. No recuerdo muy bien cómo o por qué empecé a considerar la prostitución. Hablando sobre esto una amiga me confesó que era prostituta desde hacía un año. Tener su apoyo y escuchar su experiencia me reafirmó en que esté podría ser un trabajo muy empoderador. Eso y mi necesidad de pagar el alquiler me hizo decidirme. Como apunte diré que la primera vez sentí que tendría que haber empezado a trabajar como prostituta mucho antes».

María Riot tiene una historia paralela. Y una opinión similar: «Desearía haberme dado cuenta antes de que podía ser trabajadora sexual, en vez de pasar años como cajera de supermercado o en locales de ropa, teniendo que soportar jefes, cumpliendo horarios y haciendo tareas insalubres como estar parada sin descanso durante ocho horas seguidas».

Amanda Carvajal es una escort de lujo madrileña. No se considera feminista ni activista, pero lleva igual de mal las acusaciones de otras mujeres: «No conozco un trato más justo e igualitario que el que hay entre una prostituta y un cliente», argumenta. «Yo decido cuánto cobro, la duración de las citas y qué se hace y no en ellas. El cliente acepta y, si no le gustan las condiciones, simplemente el encuentro no se produce. Eso para mí es igualdad de género, pues es un acuerdo en el que tanto él como yo salimos ganando. Y mucho. Incluso, me atrevería decir que yo me siento más beneficiada que ellos, pues el increíble crecimiento personal que he experimentado gracias a mis clientes durante todos estos años es incalculable».

Varias asociaciones de profesionales del sexo, como Aprosex, Hetaira, Genera, Cats y Prostitutas Indignadas llevan tiempo defendiendo los derechos de este colectivo, la despenalización y la diferenciación clara con las redes de trata. «Me han criticado mucho por dar la cara y decir que me gusta mi trabajo y que es una opción laboral legítima», dice Natalia Ferrari. «Parece que si eres una prostituta empoderada no tienes derecho a manifestarte. Si eres una víctima, además, no tienes la capacidad de hacerlo y ya ellas lo hacen por ti».

María Riot se siente cansada del fuego amigo y «de las repartidoras de carnets de feministas». «Lamentablemente he recibido más críticas de mujeres que de cualquier otro grupo. También he visto las mismas etiquetas destinadas a alguna directora de porno con la que he trabajado». Riot se refiere a Erika Lust, autora de cintas que apuestan por una mirada femenina donde la mujer no es utilizada como un objeto sexual, toma la iniciativa y explora sus propios placeres: «Como directora de cine adulto, siempre he fomentado una serie de valores feministas delante y detrás de la cámara. Es decir, que no sólo hago películas donde el placer femenino importa y la representación de las relaciones sexuales es realista, igualitaria y respetuosa, sino que el proceso de producción es ético y fomenta la participación de mujeres en cualquier puesto de trabajo. Mi equipo está compuesto en un 90% por mujeres, desde la operadora de cámara, la ayudante de producción hasta la sonidista», dice una de las pocas cineastas de celuloide X para adultos. «Las mujeres también tenemos derecho a representar nuestra visión de la sexualidad. Muchas veces me dicen que es contradictoria con los valores feministas, pero nada más lejos de la verdad. Disfrutar del sexo explícito en pantalla no es algo intrínsecamente masculino. Creo que nos equivocamos cuando atacamos e insultamos a otras mujeres porque no coincidimos en algo, cuando en realidad podríamos hacer críticas constructivas y ayudarnos entre nosotras para poder debatir y repensar nuestro lugar».

Aunque la verdadera diana del feminismo más ortodoxo es la actriz porno Amarna Miller: «la feminista favorita de los machistas», según la define una de sus detractoras. La intérprete, poeta, escritora, fotógrafa y musa de Podemos está acostumbrada a recibir insultos de odiadoras de redes sociales, pero ella sigue dando la cara: «Dedicarte al trabajo sexual en una sociedad mayoritariamente machista es complejo y te hace enfrentarte a muchos estereotipos», comenta en el descanso de su último filme. «Es muy fácil teorizar sobre el trabajo sexual cuando nunca has estado en un set de rodaje, pero no tanto dar la cara cuando eres tú misma la que se enfrenta al estigma todos los días».

Vídeo polémico. Miller ha estado en la picota desde que protagonizó un polémico vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona donde denunciaba la hipocresía de la sociedad española: «Muchísimas de nosotras somos mujeres empoderadas que nos dedicamos a esto porque queremos. Hay sectores abolicionistas que no conciben que el trabajo sexual pueda ser una forma de empoderamiento femenino, mientras otras ramas del feminismo nos plantean que el trabajo sexual es una forma de recuperar el control sobre nuestro propio cuerpo y nuestra sexualidad».

Les molesta además el «acoso» a los clientes, que no deben pagar, según ellas, la persecución a la que se somete «desde el Estado» a las trabajadoras sexuales. «El problema de las leyes que persiguen a los clientes como si fueran criminales no es únicamente que los estigmatizan: es que nos hacen vulnerables a la violencia a nosotras», denuncia Natalia Ferrari. «El riesgo de multas hace que las profesionales trabajen en zonas más apartadas e inseguras. Muchas tienen que bajar tarifas, hacer prácticas sexuales que no quieren, o aceptar que les negocien el uso del condón. Si un cliente tiene miedo, no querrá darme su nombre real ni su número de teléfono y eso me pone en peligro porque dificulta mis medidas de seguridad. Está demostrado que perseguir la demanda no sirve para proteger a las mujeres, y fuerza a las putas a trabajar en condiciones lamentables, dándole poder a los agresores».

Además, no comparten la denominación prostituidor, ya que entienden que son ellas quienes toman la decisión de prostituirse, y no ellos. «La gente que contrata estos servicios busca disfrutar, sentirse bien, comprendido, respetado y poder desconectar», afirma Ferrari. María Riot añade que «es básicamente un intercambio económico por un servicio sexual, que muchas veces es más psicológico que físico y que muchas personas necesitan o desean. Es un trabajo que disfruto mucho y que me da muchas satisfacciones. Hoy en día no podría imaginarme trabajando de otra cosa».

La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. «Desde que empecé a trabajar, he dejado la prostitución varias veces», cuenta Ferrari. «Lo hago por desconectar o porque no es compatible con los proyectos de vida que tengo en ese momento. Una de las ventajas de ser prostituta es que puedes dejarlo y volver cuando quieras. Y siempre tendrás trabajo. No pienso en dejarlo a largo plazo, sé que cuando lo considere conveniente podré hacerlo y que también podré volver cuando me dé la gana».

http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/11/30/583c18dcca4741ed098b4601.html

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España, destino de turismo sexual

La falta de legislación, la gran oferta de prostitutas, prostíbulos y webs que ofrecen chicas sitúan a España en el tercer lugar preferido para buscar sexo

Prostitución en la calle Montera JAVIER BARBANCHO

  • IRENE HDEZ. VELASCO

Existe un país en el que, según cálculos de su Gobierno, ejercen como prostitutas unas 45.000 mujeres, aunque hay expertos que estiman que la cifra real podría ser mucho mayor. Donde cientos y cientos de puticlubs y locales de sexo de pago salpican su geografía, algunos de ellos tan enormes que son como parques temáticos en los que prestan servicios sexuales hasta 200 mujeres.

En ese país, la oferta de prostitutas es tan amplia que no sólo se puede elegir entre búlgaras, rumanas, dominicanas, rusas, brasileñas o nigerianas, por citar algunas nacionalidades, sino que los precios son extremadamente competitivos. Por cinco euros, lo que cuesta un par de docenas de huevos, le pueden hacer a uno sexo oral. Y por 60 euros, un completo en una habitación de hotel con sábanas limpias y luces psicodélicas. Según el Instituto Nacional de Estadística de ese país, la prostitución representa el 0,35% del total de su Producto Interior Bruto. Es una de las inversiones más rentables, hasta el punto de que según su Ministerio del Interior genera unos cinco millones de euros al día.

Ese país tiene, además, una legislación sobre prostitución extremadamente laxaen la que en ningún caso se persigue ni condena a quien paga por sexo ni a los locales donde tiene lugar el mismo. Y una cultura social en la que no suele estar mal visto ir a un burdel. Ese país goza de buen clima, playas maravillosas y gente amable. Por todo eso, es uno de los principales destinos de turismo sexual del mundo y a él acuden cada año hordas de personas atraídas por su amplia red de mujeres en prostitución y sus más de 1.500 burdeles, según estimaciones de la Policía.

¿Camboya? ¿Tailandia? No.

¿República Dominicana? ¿Brasil?

Frío, frío. Ese país es España.

España se ha convertido en una de las principales metas de quienes viajan en busca de sexo de pago. Está, y bastante arriba, en la lista de los 10 países más populares para el turismo sexual, junto a destinos clásicos como Tailandia, Brasil, Indonesia, Colombia, Camboya, Kenia, Filipinas, República Dominicana u Holanda. La mayoría de las clasificaciones ya sitúan a España en la tercera posición. “Y algunas incluso en la segunda”, advierte Asunción Miura, representante de la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres y de la Coalición internacional Contra el Tráfico de Mujeres.

“Por supuesto que hay turismo sexual en España, sin duda. Los propios cuerpos de Seguridad del Estado nos lo han confirmado. Sólo hay que ver cómo la mayoría de los clubes de alterne se concentra en las zonas turísticas. En Andalucía, el grueso de burdeles se agrupa en las provincias costeras, no en las del interior. Y en temporada alta, Canarias y Mallorca se llenan de mujeres que ejercen la prostitución y que, en cuanto acaba el periodo turístico, son trasladadas por las mafias a otros lugares”, sostiene Jorge Uroz Olivares, profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Comillas y, quien hace dos años, realizó junto a su equipo un estudio sobre prostitución y trata de mujeres para el Ministerio del Interior que ahora está ampliando. “Hasta existen agencias de viajes extranjeras que publicitan España como destino de turismo sexual. Al paso que vamos nos convertiremos en la Tailandia de Europa”.

Foros y ránkings de burdeles en Internet

Internet está repleto de páginas que recomiendan España a todo el que esté interesado en sexo de pago. “España se está convirtiendo en uno de los destinos de turismo sexual más populares del mundo”, subraya la llamada wikisexguide, una web con pretensiones de ser una Wikipedia del sexo, al tiempo que explica algunos atractivos patrios: “La prostitución es como si fuera legal en España, existe un vacío legal. Las trabajadoras sexuales no están penalizadas, mientras que los proxenetas sí. El 90% de las prostitutas son inmigrantes ilegales (muchas procedentes de América del Sur) e introducidas en España a través del tráfico ilegal de seres humanos, lo que deja a muchas en un limbo legal”, destaca.

“España es el país número uno de Europa en turismo sexual, habiéndole tomado la delantera a Ámsterdam. La prostitución es completamente legal, así que montones de colegas acuden allí cada año”, dicen en la web de ocioladsholidayguide.

Hay hasta foros donde los usuarios dan su opinión sobre burdeles. Una especie deTripadvisor que, en lugar de calificar hoteles y restaurantes, valora y puntúa la calidad de los burdeles y sus mujeres (procedencia, características físicas, servicios sexuales…). “Es como un burdel de lujo. Llamas, entras y te da la bienvenida una madam que te ofrece bebida. Luego hace entrar una selección de mujeres jóvenes. Su aspecto varía de medio (6-7) a guapas/sexy (9). Tras elegir a una chica te retiras al dormitorio y acuerdas el precio con ella (media hora, 60 euros; 1 hora, 120 euros). Mientras ella va a por sábanas limpias, tú te puedes duchar. Todo está limpio y ordenado. Las chicas suelen ser simpáticas. Merece la pena una visita”. Según este usuario, “es el mejor de Valencia”. Es la valoración que un talPirateHasLanded hace de EvenOnce, un conocido puticlub de Valencia. “Sí, casi la mitad de nuestro clientes son extranjeros. Algunos vienen en grupo, otros solos. Hay de todo”, nos confirma una empleada de ese local.

En Flowers, un burdel en la autovía Madrid-A Coruña, es frecuente ver extranjeros. Hace unos días vimos allí a un grupo de orientales que había aprovechado un viaje de negocios a la capital española para probar también sus reputados burdeles.

La gran oferta de mujeres en prostitución y lo baratos que son sus servicios son indicados reiteradamente como puntos fuertes de España. Según el listado de precios que incluye la wikisex, por 35 dólares (30 euros) se puede obtener un servicio sexual de una prostituta negra en Madrid.

“Tiene todo el sentido que España sea uno de los mayores destinos del mundo de turismo sexual. Y no me extrañaría que fuera el número uno en turismo de burdeles. Tenemos los dos principales ingredientes: somos un país con una gran oferta de mujeres en situación de prostitución y locales de pago por sexo y uno de los países del mundo que más turistas recibe. Tenemos las dos cosas necesarias: muchísimos potenciales prostituidores -varones que pagan por sexo- y una oferta variada de prostitución”, sostiene María José Barahona, profesora de Trabajo Social en la Universidad Complutense y autora de varios estudios sobre prostitución.

Sin castigo en España

España cuenta con una legislación muy permisiva, que únicamente castiga al proxeneta y sólo en los pocos casos en que se demuestra que lo es. En Suecia o Noruega el cliente es perseguido y corre riesgo de cárcel.

“Tenemos una red gigantesca de burdeles, unos 1.500, a los que sumar montones de pisos privados que ocultan mujeres que ejercen la prostitución y que se publicitan en anuncios de contactos u octavillas por la calle. La oferta es enorme y, como la prostitución no está prohibida ni penada ni quienes pagan por sexo están perseguidos, España es un destino atractivo para el turismo sexual. Por haber hay hasta menores, no es necesario viajar a Tailandia, están aquí. La prostitución mueve más dinero en España que el tráfico de drogas”, subraya Uroz Olivares.

El municipio catalán de La Junquera, fronterizo con Francia, está inundado de puticlubs y macroburdeles como Paradise, que con sus 200 mujeres como oferta, lleva a gala ser el más grande de Europa. Y otro tanto sucede en zonas lindantes con Portugal. Incluso el Plan de Acción para la Erradicación de la Trata, la Prostitución y otras formas de Explotación Sexual (2010-2015) realizado por el Ayuntamiento de Sevilla sostiene que en esa ciudad “hallamos todas las variantes posibles de la prostitución”, incluyendo entre las nuevas formas el “turismo sexual”.

“No tenemos constancia de que existan paquetes turísticos sexuales con destino a España, pero sí la sospecha de que podría haberlos. Y si aún no los hay, al paso que vamos no tardará mucho en haberlos, encontrándonos como nos encontramos dentro de las rutas de turismo de burdel”, pronostica Barahona.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/10/13/57fe88b2e5fdea63208b4583.html

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Pagar por sexo, normal entre los jóvenes

Los chicos han integrado ir de prostitutas en grupo como parte del ocio

Lo hacen más por una satisfacción emocional que sexual y no sienten ningún dilema ético

Dos chicos jóvenes conversan con una prostituta en Madrid. Reportaje Gráfico: JAVIER BARBANCHO

  • IRENE HDEZ. VELASCO

Lucas y Javier son dos amigos universitarios de 21 años. Cuando llega el sábado y no tienen nada mejor que hacer, cuando no cuentan con un plan más apetecible, se suben en el Ford Focus gris de Lucas y ponen rumbo a la colonia Marconi, en Madrid sur. Dan vueltas, observan divertidos a las mujeres que allí ofrecen sus servicios sexuales a cambio de dinero, hacen comentarios obscenos sobre el cuerpo de ésta o aquella y deciden qué chica les gusta más. Entonces, detienen el vehículo y comienzan a negociar. Cuando han cerrado el precio, uno de ellos sale del coche mientras el otro recibe en el interior el servicio sexual que haya contratado. Y luego, lo mismo con el otro. “Depende de la chica, claro, pero hemos echado polvos de película por sólo 15 euros”, asegura Javier.

No les gusta ir por ahí aireando que van de putas. “Sobre todo entre las chicas, muchas se lo toman mal”. Pero tampoco tienen conciencia de estar haciendo nada malo. “Estoy en contra de las mafias que explotan a mujeres, eso sí, pero éste es el oficio más antiguo del mundo, siempre existirá y las que quieran ejercerlo libremente tienen derecho a hacerlo“, dice Lucas.

Cambiamos de escenario. Un sábado reciente en el café espectáculo (léase puticlub) Flowers, en la carretera Madrid-A Coruña. A la 1.30 horas un grupo de cinco ruidosos veinteañeros sube la escalera de mármol rematada con columnas de estilo romano por la que se accede al local. Saludan a los gorilas vestidos con traje negro que vigilan el acceso, entran, se piden una copas (12 euros el cubata, 10 euros el refresco) y se acodan en la barra ovalada mientras una treintena de mujeres dan vueltas a su alrededor, en plan pasarela, y se van parando sucesivamente junto a ellos para que comprueben el material. Los chavales las observan con deseo y las toquetean entre risas mientras apuran sus cigarros, que como el resto de clientes apagan sin contemplaciones pisándolos contra el suelo. Tienen que elegir una mujer para uno de ellos porque, aunque han hecho un fondo común, esta vez el dinero no les alcanza para todos. Lo han echado a suertes y el ganador tendrá como premio acceder al cuerpo de una mujer a cambio de billetes.

España, ya se sabe, es el tercer país del mundo con mayor demanda de sexo de pago y el primero de Europa, como ya recogía en 2008 un informe de la ONU. Pero la novedad es que cada vez más son chavales los que recurren a él. Representantes policiales llevan algún tiempo alertando de la “bajada escandalosa” de la edad media de quienes pagan a mujeres a cambio de sexo. “Nos imaginamos al señor de corbata de 50 o 60 años, pero la realidad es que el cliente es mucho más joven, de 19 o 20“, señalaba ya en 2015 el inspector jefe José Nieto, al frente del Centro de Inteligencia de Análisis de Riesgo de la Policía Nacional.

“Están cambiando mucho y muy rápidamente los hábitos de los jóvenes. Cada vez es más común que grupos de chavales recurran a prostitutas como mero entretenimiento. Para ellos, el sexo de pago es algo normal. Igual que consumen alcohol y marihuana, la prostitución es una diversión más”, cuenta Luis Mariano García Vicente, profesor de Trabajo Social en la Universidad Complutense y coautor, entre otros, del estudio Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid, en el que mostraba cómo muchos jóvenes salen en grupo en busca de meretrices con el mero objetivo de divertirse.

Ningún conflicto ni ético ni de ningún tipo

Ya arrojó datos sorprendentes el estudio sobre prostitución que en 2014 García Vicente y otros investigadores realizaron entre estudiantes universitarios masculinos de hasta 25 años de Económicas, Derecho, Trabajo Social y Psicología (eligieron Económicas y Derecho porque de esas carreras suelen salir quienes luego ocupan puestos de poder, y Trabajo Social y Psicología porque son dos disciplinas que se ocupan de la prostitución). Alrededor del 20% de los encuestados declaró que no tendría absolutamente ningún problema en recurrir a los servicios de meretrices y que estaría dispuesto a hacerlo, por lo que el equipo dedujo que muchos ya lo habían hecho.

Los estudiantes de Derecho fueron los que se llevaron la palma. “Para la inmensa mayoría de los que cursaban esa carrera no había conflicto ni religioso ni político ni de ningún tipo con el hecho de recurrir a prostitutas. Para ellos era algo completamente banalizado, que hacían por pura diversión”, asegura María José Barahona, otra de las autoras de la investigación. Según ese mismo estudio, el 89% de los chavales se declaraba a favor de que se regularice la prostitución.

“La prostitución implica violencia de género, una mujer que realiza prácticas sexuales a 10 hombres a cambio de dinero es obvio que es víctima de esta violencia. En mi opinión no se puede regular algo que conlleva violencia de género”, sentencia García Vicente, quien no duda en cargar buena parte de la responsabilidad en la propia sociedad. “Todos los esfuerzos se han concentrado en penalizar el tráfico de seres humanos relacionado con la prostitución y eso ha contribuido a que los jóvenes sean cada vez más permisivos con la prostitución entendida como servicio”.

“Los jóvenes incluyen los clubes de prostitución en su ruta de ocio”, asegura María José Barahona, profesora asimismo de Trabajo Social en la Universidad Complutense de Madrid y, con sus más de 20 años de experiencia a las espaldas, una de las mayores expertas en el estudio de la prostitución de España. “Los chavales van a los puticlubs a tomar unas copas y acaban muchas veces juntos en una misma habitación con una prostituta a la que se intercambian. Y, si no tienen dinero para eso, echan a suertes quién se va con ella”.

Barahona ha visto con sus propios ojos a menores de edad en la Casa de Campo de Madrid, chavales de 14 y 15 años que sorteaban entre ellos quién se ganaba que una prostituta le hiciera sexo oral. “Se trata de un comportamiento que tienen muy normalizado, así que no les provoca ninguna reflexión o debate ético. Lo consideran una diversión, no lo ven como lo que es: un acto de crueldad hacia otro ser humano. En ese sentido, por ejemplo, prefieren no saber si las mujeres a las que pagan son víctimas del tráfico de personas o no“.

Cada vez más jóvenes adictos al sexo

También Fernando Botana, terapeuta y director de Sinadic, un centro de Madrid que lleva 25 años tratando adicciones, ha advertido un gran incremento en el número de chavales que llegan a su consulta. “Antes apenas teníamos pacientes jóvenes, lo primeros nos llegaron hace tres años y ahora alrededor del 30-40% de todas las personas a las que tratamos por adicción al sexo tiene entre 22 y 24 años, por lo que empezaron con 16 o 17 años. Por lo general son chavales adictos a la pornografía y a las citas sexuales, que disponen de unos 600 euros al mes y que se lo gastan todo en prostitutas”.

Este psicólogo también ha constatado que ir de putas se ha convertido en una moda juvenil. “La adolescencia es un periodo en la que el joven adquiere su identidad, y esa identidad se la da el grupo. Ir a prostíbulos se ha convertido en una seña de identidad. Van en grupo, muchos por no querer diferenciarse de los demás”. Según advierte Botana: “Acudir a un prostíbulo con amigos puede parecer que no es grave, pero a esas edades puede desequilibrar enormemente”.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha realizado en total tres encuestas en las que ha abordado el tema de la prostitución -en 1986, 1994 y 2008-, y que revelan cómo la actitud de los españoles respecto al sexo de pago se ha ido suavizando paulatinamente con el paso de los años, hasta el punto de que en la última, cerca del 80% se mostraba “muy o bastante de acuerdo” con que la prostitución es algo inevitable que debe, por tanto, legalizarse. En 2013, un sondeo realizado por la Fundación Atenea también ponía sobre el tapete cómo los jóvenes madrileños entre 16 y 24 años ya tenían una visión bastante particular sobre la prostitución. Sentían profunda indiferencia hacia las mujeres en esa situación y consideraban que la práctica debería legalizarse porque forma parte de la libertad del individual.

La pregunta es: ¿Por qué va a recurrir un joven a una prostituta en una sociedad hipersexualizada en la que existen aplicaciones que te ponen en contacto con personas cercanas que buscan mantener relaciones íntimas? “Los chavales que recurren a prostitutas suelen tener un déficit de habilidad emocional, que no social. Si pagan 20 euros se ahorran todos los prolegómenos. Muchos tienen problemas para contactar con el otro y pagar les permite ir al grano. Además pagar te hace sentir valorado, hace crecer tu autoestima y tu sentimiento de valía, porque al pagar tienes a una mujer que se pone a tu servicio”, resume Fernando Botana.

Barahona comparte esa opinión: “Los chavales no lo hacen tanto por gratificación sexual como psicológica. Ellas les sonríen, les halagan, les hacen sentirse estupendos… Y a ellos les gusta eso y saber que tienen las riendas del poder en esa relación, porque el que paga exige, y luego alardean ante el grupo. Por no hablar de que además así se evitan el cortejo, el tener que salir a cenar con a una chica, ir al cine…” “Con las putas ahorras tiempo y dinero”, reconocen muchos jóvenes entrevistados para este reportaje.

Para esta profesora de Trabajo Social esto “deja en evidencia que hemos avanzado poco en igualdad de género. Porque la prostitución es lo que más descarnadamente muestra el lugar social que ocupa la mujer”.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/09/17/57dc397ae2704ed66e8b4627.html

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Conde-Pumpido jr.: “Hacienda quiere cobrar el 21% por cada servicio sexual de las chicas de Vive Madrid”

El abogado Cándido Conde-Pumpido Varela (a la izquierda), junto al juez Elpidio Silva (Foto: Efe)

M.A. Ruiz Coll

La Policía investiga al abogado, hijo del ex fiscal general del Estado, por el presunto blanqueo de fondos procedentes de los propietarios de uno de los mayores clubes de alterne de la capital

“Hacienda quiere cobrar un 21% por cada servicio sexual que prestan las prostitutas, y eso es una aberración”. El abogado Cándido Conde-Pumpido Varela -hijo del ex fiscal general del Estado en la etapa de Zapatero- ha explicado con estas palabras la operación Pompeyapuesta en marcha por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreucontra el blanqueo de capitales y el fraude fiscal en el negocio de la prostitución.

Como ha informado OkDiario, la Policía investiga a Conde-Pumpido Varela por blanquear presuntamente a través de una cuenta suya del BBVA fondos procedentes de unos empresarios, propietarios de uno de los mayores prostíbulos de la capital, “Vive Madrid”, e imputados en laOperación Pompeya.

Como letrado, el hijo del ex fiscal general del Estado asumió la defensa de estos empresarios después de que el juez Andreu ordenara, el pasado mes de agosto, detener a 66 personas, registrar 14 clubes de alterne e intervenir 800 cuentas bancarias, en una investigación dirigida por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía Nacional.

Según las fuentes consultadas por OkDiario, tras la operación policial elBBVA emitió una alerta a la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales (SEPBLAC) del Banco de España, al detectar en una cuenta perteneciente a Conde-Pumpido Varela movimientos de dinero millonarios de procedencia presuntamente ilícita.

Siempre según las mismas fuentes, uno de los empresarios socios del club de alterne “Vive Madrid” habría utilizado una cuenta del BBVA vinculada al joven abogado para transferir fondos procedentes de cobros de sus clientes. El Banco de España ha comunicado estos hechos a la Policía Judicial que, a su vez, ha informado al juez Andreu.

Piruetas para sortear la Ley

En declaraciones a OkDiario, Conde-Pumpido jr. ha asegurado que los fondos ingresados en dicha cuenta corresponden exclusivamente a sus honorarios como abogado, aunque ha alegado que, si hubiera permitido a los propietarios de “Vive Madrid” usar su cuenta para cobrar a clientes de sus negocios de la prostitución, “tampoco sería blanqueo, sino una simple gestión de cobros que es una actividad completamente legal, como la que hacen todos los bancos”.

El letrado explicó que, a su juicio, los empresarios imputados en la Operación Pompeya en ningún caso habrían blanqueado fondos procedentes de la prostitución, sino que en todo caso se trataría de un “autoblanqueo del delito fiscal” que les atribuye a Hacienda.

Y es que la situación de alegalidad en la que se encuentra la prostitución en España obliga a los empresarios del sector a realizar todo tipo de piruetas legales. “En España no está prohibida la prostitución”, recordó, pero sí está prohibido obligar a alguien a prostituirse bajo coacciones.

Instalaciones del burdel "Vive Madrid", situado en la calle Marqués de Viana, en el que trabajan 200 prostitutas
Instalaciones del burdel “Vive Madrid”, situado en la calle Marqués de Viana, en el que trabajan 200 prostitutas

Algunos propietarios de burdeles, añadió el letrado, han intentado regularizar la situación de sus establecimientos mediante una fórmula legal: las chicas se quedan directamente el dinero correspondiente a los servicios sexuales prestados, mientras que el empresario solo cobra por otros servicios como las copas consumidas por los clientes o el alquiler de la habitación.

Sin embargo, argumenta Conde-Pumpido Varela, “Hacienda quiere cobrar un 21% por cada servicio sexual que hacen las señoritas, y eso es una aberración. Si es un negocio ilegal, Hacienda no puede cobrarle impuestos”.

Los datáfonos de los burdeles

La investigación policial de la Operación Pompeya se centró en una empresa de Guipúzcoa, Larratruck, que suministraba los datáfonos empleados en estos establecimientos para cobrar los servicios sexuales a sus clientes. Las entidades financieras se negaban a prestar a los locales de alterne este sistema de cobro telemático, para evitar incurrir en actividades de blanqueo de capitales procedentes de una actividad ilegal.

Según la investigación judicial, Larratruk habría lavado cerca de 400 millones de euros procedentes de los prostíbulos de la red, a cambio de quedarse con una comisión próxima al 10% de la facturación. Todo ello se habría traducido en una fraude a la Hacienda pública que ronda los 115 millones de euros.

Este sistema tenía una ventaja añadida: en los cargos realizados en las tarjetas de crédito, siempre aparecía el nombre de Larratruk en lugar del nombre del local de alterne, para tranquilidad de los clientes. Conde-Pumpido Varela explicó que Larratruk dejó de prestar este servicio en 2007, cuando fue sustituida por otra empresa similar, por lo que el presunto delito fiscal probablemente habría prescrito.

El despacho profesional de Conde-Pumpido también asumió la defensa del juez Elpidio José Silva, inhabilitado por encarcelar de forma injustificada al ex presidente de Caja Madrid Miguel Blesa, y ha participado en otros procesos como los casos Gescartera, Malaya y el Saqueo 2 de Marbella.

En cambio, en contra de lo que ayer indicó por error este diario, no ejerció la defensa de la ex presidenta de la Comunidad de MadridEsperanza Aguirre en la querella que interpuso contra ella Podemos, sino que lo hizo el abogado José Carlos Velasco del despacho Fuster Fabra.

http://okdiario.com/investigacion/conde-pumpido-jr-hacienda-quiere-cobrar-el-21-por-cada-servicio-sexual-de-las-chicas-de-vive-madrid-21290

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Samanta Villar: “Si algún día me va mal, me prostituiré”

SAMANTA VILLAR / ESCRITORA

“Si algún día me va mal, me prostituiré”

CTXT entrevista a la periodista Samanta Villar, que publica ‘Nadie avisa a una puta’ en la editorial independiente Libros del K.O.
DAVID GRANDA

<p>La periodista, Samanta Villar.</p>

La periodista, Samanta Villar.

LAFOTOGRÀFICA

17 DE JUNIO DE 2015

No lo duda: podría dedicarse a la prostitución. Lo dice con los ojos azules de Elizabeth Taylor y las ganas de polémica de Edna Buchanan, la mítica corresponsal de sucesos americana. Samanta Villar (Barcelona, 1975) se pone en la acera de las prostitutas para subrayar la idea que acompaña su primer libro, la necesidad de normalizar el oficio.

En Nadie avisa a una puta (Libros del K.O.) desinfecta de estereotipos groseros la cultura subterránea de la prostitución. Lo hace en un ejemplo de periodismo narrativo muy alejado del docudrama televisivo a tiempo real. En cada una de las historias de siete prostitutas hay un inteligente distanciamiento donde su voz no es un selfie de cámara sino el testigo de primera mano que vertebra el relato.

Así aparecen la joven que rota por pisos de citas en donde nunca entra la luz, la anciana del barrio chino de Barcelona que aún ejerce porque la administración no reconoce su trabajo o la emigrante nigeriana capturada por las redes de trata de personas. También la escort especializada en personas con discapacidad que defiende su profesión y que lamenta, como cuando falleció uno de sus clientes con los que sumaba casi 800 encuentros, que nadie avisa a una puta.

La entrevista tiene lugar en un café de La Latina. Samanta Villar viene de grabar un reportaje de la nueva temporada de Conexión Samanta, que se estrenará en septiembre. Llueve en Madrid.

¿Has avisado ya a la puta de que publicas su historia?

(Risas) Sí, claro, además es la única que aparece con su nombre real. Pidió que no saliera su apellido, pero es bastante conocida.

Es Montse Neira –prostituta, activista, politóloga–, ¿por qué no quiso mostrar su apellido?

Cuando empecé a preparar el libro, hace cinco años, Montse no estaba tan afianzada en su idea de proyectarse públicamente como ahora. Es que no es fácil, ¿eh? Hay mucha lucha detrás.

“Este es el primer libro que escribe en su vida”, se lee en la cubierta. Parece una sentencia epitáfica.

Es verdad, muy solemne, como si fueran a venir 25 más. 

¿A tus editores en Libros del K.O., que siguen una línea muy independiente de literatura de no ficción, les preocupa cómo se va a reaccionar ante una figura mediática, televisiva, en su catálogo?

A mí me preocupa más lo que les pueda pasar a ellos que lo que me pueda pasar a mí por haber publicado en una editorial indie. Cuando rechacé la oferta de una casa importante y me puse en contacto con ellos lo hice por dos motivos: porque admiro su trabajo y porque ellos, precisamente, lo primero que me dijeron fue: “Nosotros no publicamos estrellas porque sean estrellas”. Y esto me gustó. Me propusieron un trabajo de edición con el que he aprendido mucho. Una editorial más grande perseguiría más el tirón comercial del nombre, que si sales en la tele… Sí que es verdad que tengo miedo a que gente muy fiel a Libros del K.O. diga Ahora estos tíos se han vendido y publican una mierda de esta chica que hace esos reportajes en televisión.

Pero no dudaron cuando leyeron el libro.

Fue lo que me convenció de que iba por el buen camino. Sí que es verdad que tenemos prejuicios. También es una prevención. ¿Nos va a contaminar esto la marca? Hay muchos autores mediáticos que les publican cualquier cosa porque son mediáticos.

¿Pensaste en prostituirte?

Cuando hacíamos 21 días uno de los temas que enseguida nos planteamos fue el de la prostitución. Éramos muy puristas, la vivencia tenía que ser una vivencia real. No puedes vestirte como una prostituta pero no prostituirte. Ese no es el pacto con el espectador. Sin embargo, no me lo llegué a plantear porque el estigma tiene mucho peso. Conociendo este mundo como lo he conocido y una vez que lo he desmitificado –he visto clientes bastante normales y relaciones muy dignas y humanas y exquisitas: esto es, que me podría sentir cómoda–, sigo rechazando esa posibilidad por un estigma que me habría obligado a justificarme el resto de mi vida profesional. Pero te digo una cosa, si algún día me van mal las cosas en la vida, yo sé que tengo esas habilidades sexuales y que con eso me puedo ganar la vida. Y lo defenderé a muerte.

¿Pero para escribir el libro era necesario ejercer la prostitución?

Sí que tiene sentido periodístico hacer un gonzo. Es un punto de vista único. Esa vivencia solo la tienen ellas. He recreado situaciones por lo que ellas me han descrito, pero cuando eres tú quien lo hace, lo que voy a contar tiene otros matices. ¿En una corrida de toros te interesa el punto de vista del toro?

En el libro hablan las prostitutas. Después de leerlo, ¿los abolicionistas seguirán pensando que la prostitución debería desaparecer? ¿Los regulacionistas seguirán pensando que la prostitución debería reglamentarse?

Sin duda. Los abolicionistas, por ejemplo, ya conocen estas historias. No parten de la ignorancia. Las que llegan desde el feminismo consideran que aunque tú quieras hacer este trabajo de forma voluntaria, te estás sumando al concepto patriarcal de sumisión.

También es la manera de dinamitar ese patriarcado: mi sexualidad es mía.

Claro. Si tu ves el mundo como un sistema de sumisión y consideras que todo el género femenino está sumiso, pues no entiendes que una mujer se empodere y domine la escena sexual y elija a sus clientes. Para una abolicionista eso será una ilusión de empoderamiento porque en el fondo estarás contribuyendo a ese sistema patriarcal.

Resulta curiosa esta coalición entre conservadores religiosos y algunos sectores del feminismo.

Creo que las feministas radicales deben de sentirse muy incómodas cuando coinciden con las ultracatólicas en esto. 

¿Y las prostitutas qué opinan? Porque muchas también rechazan la legalización.

Tienen más cara que espalda. Yo muchas veces se lo digo. “¿Tendrías que pagar impuestos?”, me responden muchas de ellas; “¿sí?, entonces prefiero que no se legalice. ¿Que el Estado sea mi chulo? No, gracias”. 

Una juez se dio de alta como prostituta en la Seguridad Social para demostrar que el proceso para legalizar la prostitución existe.

Sí, el problema es que la inmensa mayoría se ahorra los impuestos. ¿Tú sabes lo que es ganar tres mil euros al mes libres de impuestos?

La ONU afirma que una de cada siete mujeres de las que trabajan en la prostitución es víctima de las redes de trata de personas. El libro sigue ese esquema: siete capítulos y uno de ellos describe la trata de mujeres. Esas estadísticas son globales, ¿se mantienen también en España?

Es imposible saberlo. No hay un censo regulado y las cifras son muy dispares. Todo es muy opaco. Incluso el INE, que ha incluido el sector de la prostitución para calcular el PIB, trabaja con números ficticios. A mí me contaban las prostitutas que las llamaban para preguntarles cuánto ingresaban al mes. Todas declaraban la cuarta parte de lo que ingresan, por si acaso. No vaya a ser que si daban cifras altas, tres o cuatro mil euros, les pasaba factura. 

La economía sumergida debe ser enorme.

Lo más desconocido son los pisos. Quizá se sepa dónde se encuentra uno por el botón rojo del portero automático, pero no lo que se mueve dentro. Sin orden judicial no puede entrar la policía. Y solo bajo sospecha de un delito flagrante, lo que no suele ocurrir. El gran proxenetismo se da en los pisos, donde la tarifa se reparte al 50 por ciento entre la prostituta y el proxeneta, que normalmente es una ex prostituta. El gran problema está ahí y nadie habla de eso. Los clubes están tan a la vista que no se pueden permitir el riesgo. Los dueños saben que no pueden cobrar el servicio sexual. Saben que irían directamente a la cárcel.

Hay una marcada ambigüedad legal en torno al proxenetismo.

Sí, una inseguridad jurídica tremenda. El dueño de un prostíbulo sabe que no puede cobrar de una prostituta, por lo tanto no la puede contratar ni pagar su Seguridad Social. Muchas prostitutas, cuando se enfadan con el dueño de un club o tienen un problema, les denuncian en magistratura. Trabajaban para él y han sido despedidas sin finiquito ni nada, denuncian. Las sentencias han acabado diferenciando la actividad de prostitución de la de alterne (unaalternadora es la que capta clientes para que consuman copas, como una relaciones públicas: su trabajo sí que tiene que estar cubierto por la Seguridad Social). Pero no me extrañaría que alguna vez un empresario contrate a las chicas como relaciones públicas y acabe en la cárcel por proxeneta.

¿Qué va a pasar en Barcelona con la prostitución? Ada Colau se ha mostrado cercana a la Asamblea de Activistas Pro-Derechos sobre el Trabajo Sexual de Cataluña.

Yo no soy optimista. Animé a las prostitutas que conozco a que se unieran a Barcelona en Comú desde que se gestó la plataforma, desde Guanyem, para que se escucharan sus reivindicaciones ya en el origen. La experiencia no ha sido buena. A alguna de las prostitutas le han pedido que no siga yendo a las charlas de la plataforma porque “tienen un debate interno que está por solucionar”. Como los círculos de género no se ponen de acuerdo –que si el feminismo es esto o lo otro–, las han vuelto a excluir. Estoy muy defraudada.

Describes las rutinas de un club, la cotidianidad de un apartamento. ¿Salías de allí con sensación de alivio?

No, mi perspectiva es diferente. Si me quedo es porque cada día se me ocurren ideas nuevas, tengo nuevas experiencias, la vivencia se enriquece. Y cuando tienes una alternativa todo cambia. 

El ciclo de muchas prostitutas en un club es curiosamente de 21 días. Lo tuviste en bandeja.

(Risas) Tengo la intuición, sin fundamento alguno, de que el 21 es un número cabalístico. Responde al ciclo menstrual de las prostitutas. También está el asunto de las rotaciones. Muchos clubes quieren cambiar de chicas continuamente para tener nuevo género. Y a ellas les parece bien este sistema. Cuando una es nueva en un sitio, trabaja más. La clientela busca la novedad. 

¿La plena regularización ayudaría a mitigar el estigma?

Qué duda cabe. Uno de los títulos que barajaba para el libro era De profesión, puta. Pero son varios flancos. Uno es el legal, pero el más importante es el mediático. Cuanto más conozcamos la normalidad de sus vidas, más fácil será normalizar su situación.

Los medios de comunicación tienden a mezclar prostitución y trata de mujeres.

Es un problema. Está ligado porque es la misma actividad, pero seguir uniéndolos solo cimienta la confusión. Cuando hablamos de industria textil no lo emparejamos con la esclavitud de un taller de chinos en Badalona. Con la prostitución no ocurre lo mismo. La única presencia mediática de la prostitución es en el contexto de la explotación sexual. La prostitución voluntaria se cubre con pinceladas anecdóticas. De vez en cuando se leen historias como la de la prostituta que estudia una carrera universitaria… ¡Pues claro! Como cualquier otra mujer.

La antropóloga Dolores Juliano destaca que la prostitución es el único trabajo que no se considera una estrategia de supervivencia. Tú puedes ser temporera y estar mal pagada y será una estrategia de supervivencia hasta que encuentres algo mejor. En cambio, con la prostitución nunca se maneja la misma interpretación.

Retratas con crudeza la trata de esclavas sexuales en la historia de la emigrante nigeriana.

Lo que más me duele de ese episodio es que ella, voluntariamente, porque no le queda más remedio, ya con papeles en regla, tiene que volver a la prostitución. Esa es la gran derrota. Ella intenta permanentemente salir de allí. A pesar de la explotación, de la violación y del secuestro, cuando consigue salir de todo eso se queda sin trabajo por la crisis y tiene que volver a la calle para subsistir. Deberíamos tener un sistema que protegiera a las mujeres que no quieren prostituirse, a aquellas que se ven obligadas a hacerlo por razones económicas. Yo creo que la prostitución no es para todas las mujeres. Es muy duro. Tienes que estar preparada psicológicamente y que te guste el sexo.

Para luchar contra la trata de mujeres, ¿no se debería incidir en la regularización de las prostitutas al mismo tiempo que se penaliza a los clientes que tratan con prostitutas sin papeles?

Si se regulasen los prostíbulos tendrían unos controles administrativos que garantizarían al cliente que en el local no hay explotación sexual. Pero luego está el estigma: imagínate que se expiden licencias de prostituta. El problema es que muchas de ellas no quieren que conste en su vida laboral. Simplemente lo consideran una estrategia de supervivencia y no quieren que deje huella. Tenemos que acabar con el estigma. A veces me dan explicaciones contradictorias y yo lo explico por el estigma.

-“Yo quiero dejar este trabajo”, me cuentan.

-“¿Y por qué no lo dejas”, les pregunto.

-“Porque si me voy de camarera cobro 30€ al día y con esto cobro 30€ en media hora”. Entonces no debe de estar tan mal. Hay un ejercicio de cálculo por su parte.

-“¿Por qué lo quieres dejar, entonces, por los clientes?”

-“No, si los clientes son majos”, me responden.

Lo quieren dejar porque viven en la clandestinidad. No lo pueden compartir ni sentirse orgullosas de su trabajo. Viven en un continuo rechazo social. 

¿Cómo lo lleva Brenda, la escort de lujo que gana 2.000€ en una noche en Madrid?

A escondidas. Ella, que es una tía que lo disfruta a lo bestia, que es puro sexo, que flirtea hasta con los vecinos de mesa en un restaurante, que le encanta su trabajo, ella, Brenda, lo lleva en secreto. Se metió porque tenía amigas que conocían el mundillo, vio que se ganaba muchísimo dinero y lo hizo sin obligación alguna. ¿Por qué lo lleva en secreto? Por la presión social.

Si la prostitución fuera una profesión mayoritariamente masculina, ¿estaría regularizada?

Seguro. Y no habría estigma. La prueba está en los gigolós.

¿De qué va a tratar tu próximo libro?

Me gustaría escribir uno sobre el tráfico de speed. Con la crisis ha subido mogollón su consumo, que es más barato. Pero es solo una idea muy loca porque tengo un contacto que es narco de speed y debería contar su vida. Veremos. Si me ha costado este cinco años de trabajo, no sé lo que me puede suponer otro.

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La Policía detecta un 25% más de prostitutas en un año y alerta del auge de las mafias nigerianas

Prostitución

Imagen de archivo de una operación de la Policía Nacional contra la prostitución. (ARCHIVO)

El año pasado fueron identificadas 16.200, frente a las 13.000 registradas en 2013.

Aunque la Policía cree que hay un tercio más de meretrices sin identificar.

Las mafias nigerianas son ahora las mejor organizadas: captan en Nigeria, controlan el transporte por África, el cruce a España y la explotación aquí.

Interior hace balance del primer plan contra la trata de seres humanos, y anuncia que en el segundo se perseguirá al cliente de la prostitución.

 

Osaro James Bush, alias ‘Mister Bush’, es un esclavista del siglo XXI. Trafica con mujeres, jóvenes sobre todo, a las que capta en Nigeria mediante engaños para que viajen a España, al paraíso europeo, donde podrán trabajar, por ejemplo, limpiando casas o en una peluquería. Las chicas, que no tienen mucho futuro en la ciudad de Benin City, de donde salen la mayoría, aceptan, sin saber que contraen una deuda de unos 50.000 euros con la organización que consigue que lleguen a España. Faith y Mercy hicieron ese viaje cuando eran unas niñas. En agosto de 2014, con 16 años, lograron llegar a nuestro país en patera, cruzando el Estrecho. Tras pasar unos días con una ONG, la red que había pagado por ellas en Nigeria consiguió que hicieran lo que habían venido a hacer: prostituirse. Las enviaron a la ciudad almeriense de Vícar, donde había una especie de club de alterne montado y oculto entre los miles de invernaderos que inundan la ciudad. El 27 de marzo la Policía anunciaba su liberación. Su proxeneta las había ocultado en una cámara frigorífica. Con un servicio sexual que vale 15 euros como mucho, las dos menores podían tardar años y años en saldar la deuda contraída con la mafia que las explotaba. En los últimos seis años (2009-2014), el Ministerio del Interior ha detectado a 77.000 posibles víctimas de explotación sexual, 16.000 de ellas en 2014. En los cuatro primeros meses de 2015 se han identificado otras 4.900 víctimas, lo que eleva la cifra total a 81.900 víctimas. La inmensa mayoría mujeres obligadas a prostituirse en locales de alterne, polígonos industriales, casas de cita, carreteras… Interior lleva ya años trabajando en un mapa de la explotación sexual en España, un trabajo complicado en el que muchas de las víctimas repiten cuando la Policía Nacional o la Guardia Civil realizan una nueva inspección en un local donde se ejerce la prostitución. ¿Cuántas mujeres son prostituidas contra su voluntad? Es la pregunta del millón. “Si en 2014 detectamos 16.200 víctimas, la experiencia nos dice que puede haber en total un tercio más, es decir, unas 48.000 personas”, explica José Nieto, Jefe del Centro de Inteligencia de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal (UCRIF) de la Policía Nacional, seguramente el mayor experto policial en la materia. Solo el 10% de las víctimas acepta colaborar con la Justicia y la Policía Los datos también demuestran que la lacra de la explotación no se detiene con el paso de los años, dentro de un ‘negocio’ que genera cinco millones de euros al día: 6.100 víctimas en 2009; 15.000 en 2010; 14.300 en 2011; 12.300 en 2012; 13.000 en 2013 y 16.200 en 2014. Solo el 10% acepta colaborar con la Justicia. En abril de 2013, la Policía Nacional puso en marcha el primer Plan contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual. Los resultados, presentados el jueves 14 de mayo, hablan de más de 460 operaciones policiales y 1.450 detenidos. En breve comenzará la segunda fase del plan, que destacará por aumentar la presión sobre los clientes de servicios de prostitución “hasta hacerla insoportable”. La Ley de Seguridad Ciudadana permitirá a los policías sancionar administrativamente a los clientes que soliciten servicios sexuales en las proximidades de lugares frecuentados por menores, como colegios o parques infantiles. También se multará a quienes reclamen estos servicios en las carreteras. Al margen del plan, la UCRIF ha detectado que las mafias nigerianas son en este momento las más peligrosas, por la violencia e intimidación que generan hacia las mujeres, “el vudú les ayuda mucho”; tanto por la estructura que poseen, capaces de captar a las chicas en Nigeria, transportarlas por medio África hasta Marruecos, pasarlas a España y controlarlas en nuestro país para que ejerzan la prostitución. De hecho, la Audiencia Provincial de Madrid acaba de dictar una sentencia pionera contra una red nigeriana que traía chicas a nuestro país bajo la amenaza del vudú: Les quitaban pelo, les cortaban vello púbico y les arrancaban uñas para realizar con todo ello un rito que ataba emocionalmente a las chicas con la organización. La Audiencia ha condenado a dos mujeres, dos hermanas, a 18 años de prisión, las encargadas de controlar a las chicas en Madrid. Lo pionero de esta sentencia es que además de la condena por prostitución coactiva también se las considera culpables de inmigración ilegal, lo que abre el camino para que las condenas a estas mafias sean mucho mayores y se castigue no solo la explotación, sino también la infraestructura que trae estas víctimas a España. De hecho, agentes de la Policía Nacional han viajado recientemente a Nigeria para colaborar con EEUU e Israel para ayudar en los secuestros de niñas perpetrados por el grupo terrorista Boko Haram. Los policías españoles han enseñado a sus colegas extranjeros las rutas más frecuentes utilizadas por las redes de trata de seres humanos. El objetivo era que las niñas secuestradas por los terroristas acabaran en los esclavistas, y que estos las llevaran a Europa a prostituirse. De momento no se ha detectado ningún caso. La ruta dura y la ruta cara José Nieto explica que las mafias nigerianas utilizan dos rutas para llegar a España; la dura y la cara. La primera supone un infierno para las chicas. Pueden tardar entre 7 meses y año y medio en llegar a España. Deben cruzar zonas controladas por grupos ‘yihadistas’ y compartir rutas que utilizan los narcotraficantes de cocaína y los traficantes de armas. Zonas controladas que requieren un peaje para pasar. A falta de dinero, solo pueden ofrecer sexo. Ya empiezan a ser prostituidas por el camino. “Por eso ya es normal ver en las pateras que cruzan el Estrecho a mujeres embarazadas o con niños pequeños”, señala Nieto. Una importante parada en el camino Tamanrasse, ciudad del sur de Argelia, “donde confluyen varias rutas”. Ahí el camino se bifurca para Libia (para saltar a Italia) o para Marruecos (para saltar a España). En Marruecos las mujeres nigerianas también trabajan prostituyéndose para conseguir dinero o incluso para quedarse embarazadas. “Las mujeres embarazadas o con hijos pequeños no son expulsadas. Si llegan a nuestro país en patera, pasan a ser atendidas por ONG. Entonces no es difícil para las redes que las captaron en su país de origen recurrir a la amenaza del vudú y hacer que dejen la ONG para empezar a prostituirse. Generalmente empiezan en el sur de Andalucía”. La otra ruta, la cara, supone que la organización las lleva en avión de Lagos (Nigeria) a Casablanca, una especie de ‘Bruselas’ marroquí. Marruecos no exige visado. Luego las mafias les proporcionan documentación falsa no para volar a aeropuertos españoles, donde el control es mayor, sino para viajar a países de Europa del Este que pertenecen a la UE. Luego, con la libertad de las fronteras europeas, bajan a España. Entonces las chicas, hayan llegado a través de una ruta u otra, saben que tienen que empezar a saldar una deuda media de 50.000 euros con la mafia. Empieza su calvario en nuestro país. La red de ‘Mister Bush’ elegía la ruta cara, en avión. Una vez en Madrid, recluía a las chicas en pisos y les quitaba la documentación. Ahora pertenecían a ‘Mister Bush’. Si el vudú no era suficiente, las palizas les recordaba la deuda contraída con la organización. Las chicas de ‘Mister Bush’, controladas en todo momento, solían solicitar asilo político en Madrid, ya que el Gobierno español concede un permiso provisional de residencia de seis meses mientras se resuelve su expediente. Seis meses que permite una regularización temporal que evita contratiempos. Luego las chicas, en grupos pequeños, eran distribuidas por locales de alterne o en pisos. Nuevamente el vudú y el dolor físico hacían el resto. Controladas por ‘mamis’, su deuda difícilmente baja, ya que las mafias van sumando castigos y nuevos gastos (ropa, alquileres, preservativos…) para que la chica siga siendo esclava hasta que ‘Mister Bush’ decida. Su red colocó a las chicas en Madrid, Córdoba, Málaga, Tarragona, A Coruña e incluso Suiza, una red que llevaba 16 años engañando y explotando a nigerianas. Si tienen niños, es mucho peor. En el argot policial se llaman ‘niños ancla’, ya que al ser retenidos por la organización, la madre se ve obligada a seguir fielmente las instrucciones del grupo. Rumanas: de grandes redes al ‘lover boy’ En los dos años que ha durado la primera fase del plan, Policía Nacional y Guardia Civil han inspeccionado 2.900 lugares donde se ejercía la prostitución. Un alto porcentaje de mujeres son inmigrantes, sobre todo rumanas, chinas, brasileñas y nigerianas. Por su proximidad geográfica a España y porque Rumanía pertenece a la Unión Europa, las rumanas encabezan el ranking. Con el paso del tiempo las redes rumanas han ido cambiando de fisionomía. Antes de 2007 (cuando el país no pertenecía a la UE), las chicas llegaban a España gracias a las grandes redes que tenían infraestructura y documentación falsa para ello. Era la época en la que Ioan Clamparu, alias ‘cabeza de cerdo’ se instaló en España, convirtiéndose en el gran proxeneta de nuestro país, donde se hizo con un harén de esclavas sexuales de más de 600 mujeres. La violencia era su manual (en el juicio contra él una chica le acusó de descuartizar a otra) y no consentía embarazos. Las que se quedaban debían abortar. Cayó en septiembre de 2011 y fue condenado a 30 años de prisión. Sus herederos intentaron rehacer el ‘imperio’ en España, pero la Policía les detuvo en febrero de este año. ‘Cabeza de cerdo’ es tan peligroso que cada cierto tiempo es cambiado de prisión (ahora está en una gallega) para que no pueda ‘comprar’ a funcionarios o crear pequeñas estructuras mafiosas dentro de la cárcel. También se han detectado en nuestro país redes búlgaras y rusas de explotación sexual. El perfil que más predomina entre la víctimas es el de chica rumana, de 23 a 27 años Detrás de una prostituta rumana siempre hay un proxeneta, señalan desde la UCRIF. La verdad es que el perfil que más se repite entre las víctimas de la explotación sexual en España es la de una mujer de nacionalidad rumana, de 23 a 27 años. De una manera u otra, las chicas rumanas siempre son controladas. Ya sea por grandes organizaciones o por lo que se ha bautizado como ‘lover boy’. En abril de este año, la denuncia de una madre desde Rumanía permitió a la Policía Nacional desarticular una red rumana que obligaba a siete compatriotas a prostituirse en un local de alterne de Tarazona de la Mancha (Albacete). Una de las víctimas tenía incluso una niña de seis meses. Engañadas con un trabajo falso en España, eran forzadas a estar con clientes mediante palizas. Todo el dinero que conseguían se lo quedaba la organización (hubo seis detenidos). Las chicas eran además obligadas a transportar pequeñas cantidades de droga en sus vaginas. “Estos grupos organizados siguen actuando en nuestro país, pero también se está produciendo el fenómeno de hombres rumanos que engañan a amigas o novias con falsas ofertas de trabajo en España y luego las ponen a prostituirse, ‘el lover boy’. Un chico controlando a una chica, o dos a lo sumo”, explica Nieto. En marzo, la Policía detenía a un hombre que obligaba a una joven rumana, a la que había dejado embarazada, a ejercer la prostitución en el polígono Marconi de Madrid. En enero, dos hermanos rumanos eran detenidos también en Madrid por forzar a prostituirse a la novia de uno de ellos en el polígono Marconi. La amenazaban con quemaduras de cigarrillos y la castigaban sin comer. En febrero, la Policía detenía en Málaga a otro rumano que trajo a una chica compatriota, discapacitada psíquica, con la promesa de trabajar como empleada del hogar. La prostituía en un local. Nuevo fase del plan contra la trata La primera fase del Plan contra la Trata (2013-2015) ha permitido el incremento de operaciones policiales y la colaboración ciudadana a la hora de denunciar casos de explotación. Se puede denunciar a través de un teléfono gratuito, el 900.10.50.90, atendido las 24 horas por policías especializados, o a través del correo electrónico trata@policia.es. Ambos medios preservan la confidencialidad de sus usuarios. Además, este plan creó también un espacio propio dentro de la página web oficial de la Policía Nacional: www.policia.es/trata , que sirve de canal adicional de información sobre este delito. Este jueves 14 de mayo la Policía lanzó la segunda fase del plan con el lema “Con la trata, no hay trato. Denúncialo”. Interior va a poner en marcha la mayor campaña de concienciación en redes sociales y medios de comunicación contra esta lacra. Además, como gran novedad, y en virtud de un acuerdo de colaboración entre la Policía Nacional y Google, cuando un internauta introduzca términos de servicios sexuales, le aparecerá destacado en el buscador un mensaje de la Policía, que alertará contra la trata de personas.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2457810/0/prostitucion-espana/plan-trata-explotacion/policia-mafias-nigerianas/#xtor=AD-15&xts=467263

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Prostitución: de la calle a las redes sociales

Jóvenes oaxaqueñas ofertan su cuerpo en Facebook o páginas creadas “para conocer gente y divertirse de manera abierta”

Un liguero negro y un sostén del mismo color apenas cubren el cuerpo de Verónica, que a través de las redes sociales se promociona para fines sexuales, dirigidos a quienes puedan pagar el servicio.

Dice tener 18 años, pero su baja estatura y su cuerpo delgado aparentan una edad menor.

Verónica forma parte de la lista de mujeres jóvenes oaxaqueñas que ofertan su cuerpo en cuentas de la red social Facebook o páginas creadas “para conocer gente y divertirse de manera abierta”.

Las fotografías que muestra Verónica cubren la totalidad de su rostro; exhibe de manera constante sus pechos y sus largas piernas.

En otro portal, dirigido al público oaxaqueño, está conformado por jóvenes que dicen ser

mayores de edad, pero que buscan hombres mayores con solvencia monetaria, que les puedan pagar sus estudios.

“Tengo 18 años, soy hermosa y quiero divertirme. Busco hombre que pueda ayudarme a pagar mi carrera; ofrezco compañía y servicio sexual con discreción. Respetuoso y que no me meta en problemas”, dice una joven que muestra su rostro y una ficha con su número de celular.

La prostitución en las redes sociales o páginas de internet están a la orden del día, sin ningún control sanitario o vigilancia de las autoridades competentes.

La mayoría de los números telefónicos mandan a buzón a la hora de querer contactar con las que promocionan su cuerpo. Otras sólo prefieren hacer contacto por medio del chat o video chat para asegurarse que de verdad quieren el servicio y no únicamente les están “quitando el tiempo”.

Facebook, una red a la prostitución

Buscar servicio sexual en Facebook no es complicado; decenas de páginas son creadas para el servicio a oaxaqueños u originarios de cualquier otro estado.

El perfil de cada cuenta muestra a qué se dedican. La mayoría oculta los rostros y exhibe los cuerpos. En otros casos se observan evidentes montajes: una cara en un cuerpo que no es de la joven que supuestamente se prostituye.

De esta situación, la Subprocuraduría de Delitos Contra la Mujer por Razón de Género ha tenido conocimiento en reiteradas ocasiones.

Universitarias, las afectadas

El organismo de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) ha registrado casos de jóvenes universitarias afectadas por cuentas o páginas de internet creadas para fines sexuales.

Muchas han sido expuestas a la opinión pública cuando se crean páginas de prostitución y sus rostros aparecen sin consentimiento alguno.

Los últimos casos han sido de jóvenes de instituciones como la URSE, UABJO, IESO y UNIVAS, que han denunciado el uso indebido de sus fotografías que suben a las redes sociales para compartir con sus amigos, y que fueron robadas por terceros para subirlas a páginas con contenido sexual.

Las denuncias fueron interpuestas ante las autoridades competentes, que al momento de rastrear dichos portales, se encuentran que éstos ya han sido desactivados o crean nuevas páginas con otros nombres, para despistar a las mismas instancias de procuración de justicia.

Registran autoridades 21 averiguaciones previas de 2013 a la fecha

Ana Laura Domínguez, agente del Ministerio Público de la mesa de trata de personas de la Subprocuraduría de Delitos Contra la Mujer por Razón de Género, encargada de llevar a cabo asuntos que tienen que ver con este tema, sobre todo de explotación sexual, reveló que por el problema en los medios cibernéticos en 2013 se iniciaron 18 averiguaciones previas y tres en 2014.

Luego de precisar que éstas se inician por denuncia anónima o comparecencia, la agente del Ministerio público explicó que en algunos casos a menores de edad les toman fotos bajo engaños y éstas las suben a las redes sociales. En otros son obligadas a subir las fotografías.

“Por eso en cada averiguación previa se inicia una investigación para saber dónde se subió, a qué cuentas o páginas. En muchos casos se han iniciado averiguaciones previas donde las ofendidas señalan que han subido fotografías suyas a las redes sociales sin su consentimiento”, señaló.

Para realizar la investigación, la Subprocuraduría cuenta con la colaboración de la Comisión Nacional de Seguridad y la Policía cibernética, que se dedican a investigar el origen de las páginas denunciadas.

“Se les pide apoyo porque tienen la tecnología para ubicar a las páginas con contenido sexual”, detalló Ana Laura Domínguez.

Explicó que dentro de la Ley general para prevenir, erradicar y sancionar los delitos en materia de trata de personas, el artículo 15 establece que serán sancionado con una pena de cinco a 15 años de prisión a quien se beneficie económicamente de una persona mediante el comercio, distribución, exposición, circulación u oferta de libros, revistas, escritos, grabaciones, filmes, fotografías, anuncios, impresos, imágenes u objetos de carácter lascivo o sexual, reales o simulados, sean de manera física o a través de medios.

Así también, el artículo 16 de la Ley menciona que se impondrá penas de 15 a 30 años de prisión, decomiso de los objetos, instrumentos y productos del delito, incluyendo la destrucción de los materiales, a quien procure, promueva, obligue, publicite, gestione, facilite, induzca por cualquier medio a una persona menor de edad o que no tenga la capacidad para comprender el carácter o significado del hecho.

Asimismo, se realicen actos de exhibición corporal con fines sexuales, sean reales o simulados, con el objeto de producir material a través de videograbarlas, fotografiarlas, filmarlas, audiograbarlas, exhibirlas a través de medios impresos o electrónicos, y que se beneficie de esa explotación.

La agente del Ministerio reconoció que Facebook es la red social más común para estos hechos. Por tal motivo, recordó también que en el artículo 17 señala una sanción a quien almacene o adquiera material sexual con fines de comercio o distribución, ya sea en algún teléfono o alguna cuenta.

Ante estos hechos, consideró importante que la población denuncie este tipo de cuentas, a fin de que las autoridades competentes puedan actuar y castigar a los responsables.

http://imparcialoaxaca.mx/especiales/1rb/prostituci%C3%B3n-de-la-calle-a-las-redes-sociales

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La prostitución también se ‘esconde’ en el recibo del taxi

  • Taxistas colocan publicidad sexual en las facturas pese a que la ordenanza lo prohíbe

Un recibo de un taxi con publicidad sexual.

Un recibo de un taxi con publicidad sexual.

C. TOLEDO Valencia

Desde que arrancó la ordenanza de prostitución que prohíbe la promoción de cualquier servicio sexual en el término municipal de Valencia, los clubes de alterne han buscado cualquier fórmula que les permita seguir publicitándose burlando las normas municipales. Primero fue la utilización de eufemismos en las tarjetas que promocionan servicios sexuales y que cualquier conductor se ha encontrado en las ventanillas de su coche y ahora, los recibos del taxi. Profesionales de este sector han añadido publicidad de clubes de alterne en las facturas que expiden cuando el pasajero reclama un justificante por el trayectos realizado.

Los promotores de este tipo de establecimientos pretenden sortear así las multas que el Ayuntamiento de Valencia ha comenzado a imponer en cumplimiento de la ordenanza por promocionar servicios sexuales. Pese a su esfuerzo para rodear las prohibiciones, la norma pactada el año pasado por PP y PSPV en el consistorio también limita este tipo de situaciones. Así, en su artículo dos punto cinco el texto municipal explicita: «Se prohíbe la promoción de servicios sexuales en todos los soportes publicitarios existentes en el término municipal de Valencia bien sean de titularidad pública o privada así como en todos los medios de transporte urbano». Este párrafo de la ordenanza municipal anula de nuevo los intentos de algunos clubes por mantener un canal de publicidad abierto en la ciudad toda vez que los carteles publicitarios y las tarjetas de los coches son muy visibles y están sufriendo una fuerte vigilancia por parte de los inspectores municipales.

El Ayuntamiento de Valencia ha abierto 22 expedientes sancionadores por publicitar servicios sexuales

El concejal delegado de Procedimiento Sancionador, Félix Crespo, de hecho, confirmó hace apenas unas semanas que su delegación ha incoado 15 expedientes sancionadores que vienen referidos «a tarjetas publicitarias y uno a un soporte publicitario en un camión estacionado, todos ellos por infracciones de la ordenanza municipal». Lo hizo en una respuesta a la concejala de EU, Rosa Albert, quien había solicitado al equipo de Gobierno que informase del número de sanciones tramitadas en relación a la prohibición de publicitar servicios sexuales recogida en la ordenanza de prostitución. La imposición de estas multas confirma que el consistorio ha comenzado a aplicar a rajatabla la ordenanza y que trata de frenar un fenómeno, el de las tarjetas que publicitan servicios sexuales, que se ha multiplicado pese a la prohibición establecida en la norma aprobada en el verano de 2013. Algunos de los clubes que usan este sistema ya empezaron hace meses a usar eufemismos y juegos de palabras para burlar la ordenanza de prostitución sin citar expresamente los servicios que ofrecen.

Por otra parte, el consistorio ha tramitado otros siete expedientes sancionadores. Uno de ellos por un cartel publicitario de grandes dimensiones y otros seis por otras cuestiones recogidas en la ordenanza sobre el ejercicio de prostitución en la vía pública. Los expedientes sancionadores, sin embargo, son el trámite final del proceso puesto que antes los agentes de la Policía Local denuncian tanto a clientes como a prostitutas. El concejal de Seguridad Ciudadana, Miquel Domínguez, informó de que desde febrero se han levantado 377 actas por ofrecer servicios sexuales a menos de 200 metros de un centro escolar o parque infantil. 93 de ellas se produjeron en el distrito centro.

PROHIBIDO DESDE AL AÑO PASADO

La prohibición de promocionar servicios sexuales en cualquier soporte se aprobó en 2013 con el respaldo del PP y del PSPV, que llegaron a un acuerdo para sacar adelante la ordenanza municipal.
Desde entonces se han retirado las vallas publicitarias que promocionaban sexo por todo el término municipal.
http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2014/10/12/543959e0e2704e5c6d8b4578.html
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‘Game Over’ para la prostitución

Una nueva campaña del Ayuntamiento intenta concienciar a los clientes de que acudir a prostitutas es “violencia”. La ordenanza contra la prostitución acumula ya 150 denuncias a clientes, 34 en 2013.

La concejal delegada de Familia, Asuntos Sociales y Zonas de Especial Actuación del Ayuntamiento, Dolores de Pablo-Blanco, ha presentado este martes la campaña del Día Internacional contra la prostitución, el tráfico y la trata de personas con fines de explotación sexual, se celebra el día 23 de septiembre. Así, bajo el lema Game over. La prostitución no es diversión, es violencia, pretende sensibilizar a la población sobre este problema y hacer un llamamiento para que los sevillanos “denuncien y señalen al cliente y vean que la prostitución es una forma de violencia hacia la mujer”.

La campaña estará en las calles hasta el 16 de octubre y se ubicará en banderolas en 12 calles, diez lonas en diferentes centros municipales, 50 mupis, tres vallas publicitarias, 9.000 postales, 2.000 carteles o web de universidades, entre otros. Además, se publicitará en 36 taxis, durante un mes, desde el 16 de septiembre hasta el 15 de octubre.  En rueda de prensa, ha explicado que la campaña está elaborada en colaboración con otras áreas y servicios municipales y pretende “desmitificar la prostitución y sensibilizar sobre esta forma de violencia hacia las mujeres centrándose, de nuevo, en la figura del cliente”.

“La prostitución es una forma de violencia de género y las mujeres no pueden ser entendidas como objetos de consumo, no son mercancías, que se compran, se venden o se alquilan durante 20 minutos”, subraya, indicando que la prostitución se presenta “como sexo, como ocio y entretenimiento, como un derecho de los hombres y no como violencia de género, pero ni la sociedad ni los hombres que pagan por un servicio sexual quieren escuchar detalles sobre la tortura y la violencia que sufren las mujeres o lo que las ha llevado a acabar en la prostitución”.

De Pablo-Blanco advierte de que independientemente de si las mujeres han sido o no víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual, “la desigualdad, la violencia y la explotación de las mujeres están siempre presentes en la prostitución“. “Los hombres que hacen uso de ella deben asumir su responsabilidad en la existencia y en el mantenimiento de la misma, porque culpabilizar y atribuir la responsabilidad a las mujeres víctimas supone una injusticia muy grave y un nuevo atentado contra los Derechos Humanos”, sentencia, dejando claro que es un “problema de todos y no podemos mirar hacia otro lado”.

Plan contra la construcción

Esta acción se enmarca en las iniciativas desarrolladas por el Ayuntamiento durante estos dos años, “desde que entró en vigor la ordenanza el 28 de octubre de 2011“. Así, detalla, por ejemplo, que la Mesa de Explotación se reúne mensualmente para seguir diagnosticando la situación y mejorar así la prestación de los servicios, mientras que se hace un seguimiento continuo del plan.

La concejal ha realizado un balance “muy positivo” de las acciones desarrolladas, “puesto que la mayoría enmarcada en el plan se están realizando”. Señala que el gasto generado por la ejecución de las acciones corresponde en su mayor parte al capítulo de personal, mientras que otros gastos más importantes en su cuantía corresponden al capítulo de subvenciones de la Delegación, “aunque una parte comenzará a financiarse con el importe recaudado por las sanciones impuestas en cumplimiento de la Ordenanza”. “El importe recaudado se destinará, además de a subvencionar proyectos, a la ejecución del Programa de Intervención Integral para la  atención y reinserción sociolaboral de las víctimas, en el que intervienen distintas Delegaciones municipales”, recuerda.

En este marco, destaca acciones como el programa Educar en igualdad, que se imparte en centros docentes, con unas 1.187 personas que han recibido formación en 30 talleres de prevención contra la violencia de género en el curso 2012/2013. Los plazos para el curso 2013/2014 e encuentran actualmente abiertos. También, apunta a 74 personas participantes de las Escuelas de madres y padres, con ocho centros participantes, con sesiones para la sensibilización y prevención de la trata, la prostitución y otras formas de explotación sexual. Además, se ha formado al personal de los puntos de atención a la mujer y a entidades.

Más de 600 mujeres atendidas

De Pablo-Blanco también señala las 610 mujeres atendidas hasta junio de 2013 en los Puntos de Información de la Mujer (PIM), de las que 349 fueron por víctimas de violencia de género y ocho mujeres en prostitución. Además, se han suscrito cinco convenios de colaboración con cinco entidades (Montepío, Adoratrices, Integra, Villa Teresita y Hermanas Oblatas), por casi 30.000 euros.

Igualmente, menciona el servicio itinerante de atención mediante unidades móviles que atienden las necesidades urgentes de las mujeres y menores en situación o riesgo de explotación sexual en zonas identificadas como puntos críticos en materia de prostitución; el Programa de Reducción de Daños y Prostitución, atendiendo a 23 mujeres; el Programa ‘Volver a Reir’, de integración social de mujeres drogodependientes en situación de prostitución en el Polígono Sur a través de la atención odontológica, con 54 intervenciones; o la orientación, asesoramiento y coordinación con recursos asistenciales en materia de adicciones y prostitución en Bellavista y área de influencia..

200 denuncias por infracción

Paralelamente, ha indicado que el operativo policial para el cumplimiento de la Ordenanza Municipal impuso 151 denuncias desde su puesta en marcha, 34 en el primer semestre de 2013. “Desde el mes de agosto de 2011, en que se comenzaron las actuaciones previas a la entrada en vigor de la Ordenanza, por parte de Policía Local se han realizado 976 actuaciones, de las cuales 202 son denuncias por infracción a las ordenanzas y 776 son informes por servicios realizados de vigilancia”, añade.

En cuanto a inspecciones en locales donde se “presume” la existencia de situaciones de explotación sexual, señala que se constituyó una subcomisión, con reuniones mensuales, para el desarrollo de esta actuación, acordándose un protocolo para proceder a las inspecciones de locales, inspeccionándose un total de 13. Asimismo, en materia de subvenciones, recuerda las convocatorias desarrolladas dirigidas a entidades y asociaciones de mujeres que desarrollen proyectos en materia de trata, prostitución  explotación sexual, la extraordinaria para proyectos dirigidos a la inserción sociolaboral de la población atendida por los diferentes Servicios del Área o del Servicio de Salud para programas en materia de adicciones.

http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1604628/game/over/para/la/prostitucion.html

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Los vecinos cuestionan la constitucionalidad de la ordenanza de prostitución

Un informe encargado por la federación advierte de que el texto es ambiguo y generará inseguridad jurídica, arbitrariedad e indefensión

Prostitución en el barrio de Velluters.

Prostitución en el barrio de Velluters. Levante-EMV

JOSÉ PARRILLA VALENCIA La presentación de las alegaciones de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia se demorará hasta finales del plazo oficial (22 de junio) para recabar las opiniones de todas las asociaciones de la ciudad interesadas en la ordenanza de la prostitución. Cada una de ellas está mandando sus propuestas y algunas de estas se incluirán, si así lo creen conveniente, en el documento final. Por lo pronto, la única que se ha mostrado discrepante con la federación y favorable a la ordenanza de la prostitución ha sido la Asociación de Vecinos de Velluters, el barrio donde está precisamente el barrio chino de Valencia. Aunque admiten que el texto es mejorable, creen que es necesaria alguna herramienta para acabar con el mercadeo del sexo en plena calle, a las puertas de sus casas, y con todo lo que ello conlleva de inseguridad y droga. No es perfecta, pero al menos es algo, dicen.

La ordenanza de la prostitución podría ser inconstitucional. Así lo asegura un informe jurídico encargado por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia y así se lo ha hecho saber a los distintos grupos políticos, especialmente al PP y al PSPV, que son los que han pactado el documento. La ambigüedad del texto puede generar inseguridad jurídica y deja margen a la arbitrariedad de las autoridades, en este caso de la Policía Local, que es quien regula la actividad en la calle. También afectaría a los derechos fundamentales de las personas, en este caso a la libertad de expresión y relación, pues no se puede castigar una conversación entre dos individuos por el simple hecho de tenerla.
Según fuentes de la federación, este informe jurídico será una pieza esencial de las alegaciones que presentarán a la ordenanza de la prostitución, un texto que han rechazado desde el primer momento y del que han pedido su retirada. Para empezar, entiende que el texto de la ordenanza es demasiado ambiguo, lo que genera cierta inseguridad tanto en las prostitutas, que teóricamente no serán sancionadas, como en los clientes, que sí serán sancionados. Esta ambigüedad, además, deja un amplio margen a la “arbitrariedad” de los agentes de la autoridad, lo que puede traducirse en indefensión de los posibles afectados.
Hay un último elemento que hace referencia al derecho de los individuos a expresarse y relacionarse entre sí, ya que esta ordenanza permite multar a una persona por el hecho de estar hablando con otra, “sin saber si están negociando un servicio sexual o están mirando la primitiva”, dijeron las fuentes.
El informe jurídico no será, de todas formas, la única alegación que presente la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia. La ausencia de un plan de salud y un plan social también figura entre sus quejas. Es más, no dan demasiada credibilidad a los acuerdos alcanzados en el seno de la mesa de la prostitución para la integración laboral de las mujeres. Cuando se hizo algo parecido en Nazaret lo que se consiguió fue que se marcharan a Pinedo, dicen. “Este problema difícilmente se resuelve, todo lo más que se puede conseguir es que se vayan de Velluters a un polígono industrial, a una rotonda o a locales clandestinos”, precisan.
Por último, expresarán documentalmente su queja por el hecho de que este texto se haya elaborado sin participación ciudadana, sin las entidades y sin las mujeres afectadas.

http://www.levante-emv.com/valencia/2013/06/12/vecinos-cuestionan-constitucionalidad-ordenanza/1006266.html

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