Piden 89 años de cárcel para una red dedicada a traer mujeres para explotarlas sexualmente

Los acusados obligaban a sus víctimas a ejercer la prostitución hasta que les devolvieran el dinero, generalmente unos 3.000 euros, que habían pagado para venir a España

Piden 89 años de cárcel para una red dedicada a traer mujeres para explotarlas sexualmente

Club de alterne Las Sirenas, en Calahorra, donde las mujeres que traían a España eran obligadas a prostituirse para saldar la deuda que, según ellos, habían contraído al traerlas a nuestro país. ::MARÍA FÉLEZ
Contactaban con mujeres extranjeras, especialmente suramericanas, y las traían a España para explotarlas sexualmente. Así operaba una red de prostitución que a partir del próximo día 18 se sentará en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Logroño. Ahí tendrá que rendir cuentas por los delitos relativos a la prostitución, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, contra los derechos de los trabajadores y detención ilegal.

Para los cinco imputados la Fiscalía pide una pena conjunta de 89 años y medio de cárcel, aunque son los cabecillas, D.S.B.D y D.B., la pareja que ideaba la trama, la que se lleva la peor parte. Tendrán que enfrentarse cada uno a 28 años y medio de cárcel.
Cada uno de los acusados tenía su papel en la red. D.B. se encargaría de aportar el dinero para costear los viajes de las mujeres a España. Otro individuo que no está encausado en este procedimiento reclutaba a las mujeres y las convencía para que volaran a España. A cambio, les prometía un trabajo lícito y bien remunerado en este país.
Una vez en España, según detalla el escrito de la acusación pública, D.S.B.D. y D.B. recogían a estas mujeres en el aeropuerto de Madrid y las trasladaban, en ocasiones con la ayuda del también acusado A.M.M., a los pisos de citas regentados por D.S.B.D. en Logroño o a otros establecimientos de alterne.
Sin dinero y sin familia
Cuando llegaban a los locales, D.S.B.D. y D.B. advertían a las mujeres de que habían contraído una deuda con ellos, así que aprovechaban el estado precario en el que se encontraban -sin dinero y sin familia- y les obligaban a prostituirse durante largos periodos de tiempo para saldar la deuda. Además, en los locales quedaban sometidas a rígidas normas, como la obligación de pedir permiso antes de salir del trabajo, la prohibición de telefonear a sus familiares o utilizar sus teléfonos móviles fuera de los horarios establecidos.
En su escrito, la Fiscalía detalla la experiencia vivida por una mujer, en la actualidad testigo protegido, que una vez en España fue obligada a prostituirse bajo amenazas en el club Las Sirenas de Calahorra, del que era titular el acusado F.P.M., hasta devolver 3.000 euros por la «deuda contraída». Por cada servicio sexual la recepción cobraría directamente al cliente entre 44 y 54 euros y de estos, 40 le serían entregados a la mujer. Días después, la mujer fue trasladada a un piso de citas en la avenida de la Paz de Logroño, del que la última acusada, J.P.P, era la encargada.
A finales del 2008, J.P.P se trasladó al piso de la calle Navarrete el Mudo para establecer bajo su control una casa de citas. De esta forma era ella quien daba publicidad al establecimiento, cobraba a los clientes que acudían al mismo y se quedaba con el 50% el dinero obtenido por cada servicio.
Los acusados son mayores de edad y carecen de antecedentes penales. D.S.B.D., D.B. y A.M.M. se encuentran en situación administrativa irregular en España.
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El hombre que apuñaló a una meretriz en un céntrico hotel reconoce que la atacó, pero no aclara si quería matarla

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

El hombre que supuestamente apuñaló a una prostituta con un cuchillo jamonero en un hotel de la Gran Vía ha reconocido que la atacó, pero no ha aclarado si quería matarla o si quería experimentar un homicidio.

Durante el juicio que ha comenzado este lunes en la Audiencia Provincial de Madrid, el supuesto agresor, Jordi Vicente C.P., se ha mostrado confuso sobre las intenciones de aquel día de enero de 2009. El Ministerio Público solicita para él una pena de diez años de cárcel.

Según ha reconocido, compró el arma, un cuchillo jamonero de más de 20 centímetros, pero ha señalado que no sabe si lo hizo para atentar contra él o contra otras personas. Jordi ha indicado que en ese momento estaba estudiando en una reconocida escuela de interpretación, pero que tenía una crisis personal y sentimental profunda. «Llevaba dos semanas dándole vueltas a la cabeza sobre lo que me había pasado y sobre la inutilidad de la vida», ha subrayado.

Sea como fuere, ha confirmado que ese día acudió a la calle Montera a contratar los servicios de una prostituta. «No tenía nada claro para qué lo hice, si por el sexo o para causarla daños», ha señalado. Entonces, ambos se fueron al hotel Senator de la Gran Vía de Madrid.

En un momento dado, y sin haber comenzado la relación sexual, Jordi Vicente relató que sacó un cuchillo de una mochila y cuando la joven gritó, se abalanzó sobre ella con el arma blanca. «Es cierto que me dio la espalda, pero no fue hasta que gritó cuando me abalancé, pero no tenía claro qué quería hacer. Fui sin fuerza y el cuchillo no iba a ningún lado. Yo también recibí cortes. Con un cuchillo de por medio es normal hacerse cortes. Pero no sabía si en ese momento quería clavárselo», ha agregado.

En ese punto, el fiscal le ha recordado que la prostituta recibió puñaladas en los dedos, en una mano, en una rodilla y en los muslos durante el forcejeo con el hombre. «Sólo le lancé una cuchillada. Entonces ella gritó que no la matara, que tenía un hijo», ha indicado el acusado que, en otro momento del juicio, ha asegurado que «si hubiera puesto empeño, la hubiera matado».

Tras el forcejeo, Jordi ha manifestado que le abrió la puerta y le dijo a la meretriz «que se fuera» y «que no sabía lo que le pasaba», momento en el que pidió ayuda hasta que llegó otro residente en el hotel, que fue el que pidió auxilio por teléfono a la policía. Ha indicado que entonces se sentó en el suelo del pasillo, después de que la mujer huyera por las escaleras.

«A la llegada de la Policía reconocí los hechos en el momento», ha destacado el acusado, que también ha señalado que no ha padecido enfermedades psiquiátricas ni había tenido comportamientos violentos. Además, ante las preguntas del fiscal, ha afirmado que no tiene ninguna objeción contra las prostitutas ni de personas de otra raza.

Jordi Vicente ha acabado su intervención pidiendo perdón a la víctima por el daño causado. «Fue un momento de mi vida que se me junto todo y no tenía nada claro lo que hice ese día», ha concluido.

«SUPLIQUE QUE NO ME MATARA, QUE TENÍA UN NIÑO PEQUEÑO»

Por otro lado, en la vista de esta mañana también ha intervenido la agredidad, Victoria O., que ha relatado que el día de los hechos fue requerida para un servicio sexual para un hombre que pasó por la calle Montera. «No llevaba ninguna mochila encima y el trato era educado», ha remarcado.

Una vez en el hotel, se ha acordado de que le invitó a una copa, pero que ella sólo tomo un zumo. «Una vez en la habitación, me acuerdo que abrió el cajón y cuando me di cuenta, algo me golpeó por detrás. Esta persona me quería matar, me dijo que quería experimentar la muerte de una persona de color. Supliqué que no me matara, que tenía un niño pequeño», ha esgrimido la prostituta.

Victoria señaló que intentó defenderse, que le agarró el cuchillo jamonero y que después del impacto en el cuello notó otro en el estómago. «Quiso clavármelo en el abdomen, pero le empujó con el brazo y el cuchillo golpeó en mi pierna», ha revelado. Posteriormente, coincide con su agresor en que éste le dejó salir pasando la tarjeta por la puerta y que no le persiguió.

La víctima ha declarado que recuerda que Jordi le dijo que no sabía lo que le pasaba pero que no era cierto que gritara pidiendo ayuda. Por último, ha apuntado que por culpa de las lesiones de aquel día no puede coger fuerza con la mano izquierdo. Además, ha tenido que pasar por una operación y por ejercicios de rehabilitación. El centro médico le dio el alta definitiva el 2 de agosto, ha concluido.

En la vista judicial de este lunes también ha participado una de los policías que acudió al lugar de los hechos tras la llamada de auxilio. «Vimos en la escaleras a una mujer ensangrentada que no podía articular palabra. Luego encontramos, sentado en el pasillo al lado de la habitación al chico, de unos 20 años, totalmente ensangrentado y diciendo: «He sido yo». También vimos un cuchillo jamonero totalmente retorcido», ha manifestado.

http://www.lavanguardia.com/local/madrid/20111128/54239481527/el-hombre-que-apunalo-a-una-meretriz-en-un-centrico-hotel-reconoce-que-la-ataco-pero-no-aclara-si.html

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Manual para clientes del sexo de pago elaborado por el Colectivo Stella

Aquí esta el Manual para clientes del sexo de pago elaborado por el Colectivo Stella en pdf

PARA LOS CLIENTES
Querido cliente…
MANUAL PARA CLIENTES DE TRABAJADORAS DEL SEXO
Stella

Querido cliente:
Esta guía ha sido concebida para ti que eres cliente de trabajadoras del sexo. Ha sido
producida bajo la dirección de Stella, por un grupo de personas que trabajan en la industria
del sexo. Stella es un organismo comunitario que intenta mejorar las condiciones de vida y
trabajo de las trabajadoras del sexo
2
. En Stella abordamos el trabajo del sexo en tanto que
trabajo. Para nosotras, ese trabajo consiste en ofrecer servicios sexuales a cambio de dinero
o de bienes, intercambio definido y negociado entre una trabajadora del sexo y su cliente.
Esta guía se dirige a ti, seas cliente regular o planees tener un primer encuentro con
una trabajadora del sexo. Encontrarás en ella consejos que te permitirán aprovecharte de
nuestra pericia como profesionales del sexo. En efecto, el contenido de esta guía proviene
de nuestras experiencias profesionales y está basado en las realidades de nuestro trabajo.
Hemos querido responder a tus preguntas a fin de desmitificar nuestro trabajo y para que
puedas comprender mejor quiénes somos y cuáles son nuestros límites.
Hemos incluido informaciones sobre los tipos de servicios ofertados por las
trabajadoras del sexo. Esas informaciones pueden ayudarte a identificar de manera precisa
qué tipos de servicios sexuales deseas. Si conoces en qué consisten, te será más fácil
expresar tus necesidades y negociar un acuerdo con una trabajadora del sexo.
1
 Jenn Clamen y Kathryn Delaney han sido las encargadas del proyecto. El diseño gráfico de la versión
original corrió a cargo de Miss Laïla. La versión original incluye algunas ilustraciones y fotografías [que
nosotros no reproducimos aquí], realizadas respectivamente por Véronique y Liz, y por Miss Laïla.– Las
encargadas del proyecto señalan en la guía que el contenido, las ilustraciones y la producción general de la
misma son resultado del tiempo y del esfuerzo invertidos por numerosas personas, algo que agradecen a cada
una de ellas. [Traducción y adaptación al español de José Luis Solana. Agradecemos a Stella su gentil
autorización para traducir y publicar este Manual].
2
  En Stella (www.chezstella.org) trabajamos para crear lazos y construir solidaridades entre las personas de
diversas comunidades que ejercen el trabajo del sexo. Es por ello que este documento ha sido producido en
inglés y en francés. Está igualmente disponible en inuktitut. Su producción ha sido posible gracias a una
contribución financiera de Santé Canada. Los puntos de vista expresados en el mismo no representan
nesariamente la política oficial de Santé Canada.
2También encontrarás en esta guía consejos y trucos prácticos sobre las actitudes que
debes adoptar en tus relaciones con las trabajadoras del sexo. Te pedimos que seas
respetuoso y que respetes las reglas de juego y los acuerdos establecidos. Te pedimos que
respetes nuestros límites e insistimos en que no ejerzas violencia alguna en tus relaciones
con nosotras. Exigimos que respetes la dignidad de todas las trabajadoras del sexo.
Finalmente, hemos integrado informaciones sobre las ITS, las infecciones
transmisibles sexualmente. Deseamos que con estas informaciones te percates de la
importancia de protegerte contra esas infecciones. Tu salud sexual y la nuestra son
importantes para nosotras, pues opinamos que sólo con salud podemos disfrutar plenamente
de nuestras experiencias sensuales y sexuales. Para saber cómo protegerte y proteger a
todas tus compañeras sexuales, encontrarás trucos para utilizar correctamente los condones
y para divertirte con juguetes sexuales de manera segura.
El contenido de esta guía está orientado principalmente para ti, querido cliente
hombre que tienes contactos con trabajadoras del sexo mujeres, travestis o transexuales. Si
eres cliente que tengas relaciones sexuales con hombres trabajadores del sexo o si eres una
cliente mujer, travesti o transexual, podrás igualmente encontrar aquí varias informaciones
importantes y útiles.
Los consejos incluidos en esta guía no pretenden influirte para que cometas actos
ilegales o acciones que pudiesen perjudicar tu salud o la de otras personas. Esperamos,
simplemente, que la lectura de esta guía te permita vivir experiencias agradables, sexis,
respetuosas y seguras con las trabajadoras del sexo.
Firmado: Stella.
Respuestas a tus preguntas
Nuestros clientes nos plantean a menudo varias preguntas: quieren comprender
mejor nuestro trabajo, saber quiénes somos... Con frecuencia, las preguntas que nos
plantean revelan hasta qué punto el trabajo del sexo se comprende mal. Con frecuencia, las
preguntas planteadas hacen referencia a estereotipos y a falsas concepciones difundidas
sobre las trabajadoras del sexo. Quizás también tú te plantees el mismo tipo de preguntas.
3Debes saber, en primer lugar, que para nosotras el trabajo del sexo es un trabajo.
Como ocurre con cualquier otro tipo de trabajo, el trabajo del sexo es ante todo una
actividad que nos procura unos ingresos.
Como otras esferas de actividad del mundo del trabajo, el trabajo del sexo es
ejercido por personas de diferentes edades, “razas”, culturas y personalidades. Presentamos
tanta diversidad como el resto de trabajadoras y trabajadores que tienen otros tipos de
empleo. Así, cada trabajadora del sexo es diferente y tiene su propio estilo y su manera de
trabajar.
Para responder a tus preguntas, he aquí algunas cuestiones, que frecuentemente se
nos plantean, y nuestras respuestas:
1. ¿Qué aceptan hacer las trabajadoras del sexo?, ¿cuáles son sus límites?, ¿qué
rechazan?
No hay dos trabajadoras del sexo idénticas. El trabajo del sexo es un sector laboral
compuesto por individuos. Cada trabajadora del sexo establece sus propias reglas y sus
límites. Cada una acepta hacer unas cosas y rechaza hacer otras. Como cliente, debes
solicitar por anticipado y con claridad los servicios que quieres recibir. En contestación a tu
solicitud, la trabajadora del sexo con quien negocias te dirá lo que acepta hacer para
responder a tus deseos. Igualmente, ella te pondrá claramente al tanto de sus límites
respecto a las cosas que rehúsa hacer. Los límites de las trabajadoras del sexo no son
negociables. Debes respetarlos. Si la trabajadora del sexo con quien has entablado contacto
tiene sus límites con respecto a los servicios que deseas: 1) si aceptas recibir los servicios
que ella está dispuesta a ofrecerte, respeta los límites convenidos y no insistas en
sobrepasarlos; 2) puedes dirigir tus peticiones a otra trabajadora.
2. ¿Es posible obtener un servicio sexual sin condón?
Siempre nos sorprende esta petición. Hay clientes que no parecen darse cuenta de
que la utilización del condón va en beneficio de su propio interés, de su protección y de la
protección del conjunto de sus compañeras contra las infecciones sexualmente
transmisibles (ITS). Éstas se encuentran bastante extendidas y es imposible saber si una
persona es portadora de una infección o si no lo sabe aún. La utilización del condón forma
parte de nuestro trabajo. Nos protege y asimismo te protege a ti. Nosotras lo exigimos, no
es negociable. Y es también en beneficio tuyo.
43. ¿Tienen las trabajadoras del sexo el VIH/SIDA o ITS (infecciones de transmisión
sexual)?
Nuestro cuerpo es nuestra primera herramienta de trabajo y tratamos de cuidarlo lo
mejor posible, como debería hacer toda persona sexualmente activa que tenga más de
un/una compañero/a. Nos preocupamos por practicar un sexo seguro a fin de protegernos y
proteger a nuestros compañeros. Es necesario comprender que son las relaciones sexuales
sin protección las que ponen a las personas en situación de riesgo de ser infectadas.
Inversamente, existe poco riesgo de contraer una ITS o el VIH/SIDA si se utilizan
condones durante las relaciones sexuales. El hecho de que haya o no intercambio de dinero
durante las relaciones sexuales, nada cambia al respecto. Somos profesionales del sexo
seguro. Si no estás seguro de utilizar los condones correctamente, solicita a una de nosotras
que te lo explique. Lo haremos con gusto.
4. ¿Qué pasa si me encuentro, por azar y fuera de sus horas de trabajo, con una
trabajadora del sexo que conozco?
Lo que pase depende de ti y de la trabajadora del sexo en cuestión. Si eso te
inquieta, habla sobre ello con ella con anterioridad. En general, si ella no te aborda, es
preferible mantener la discreción e ignorarla. Algunas prefieren no ser abordadas bajo
ningún concepto fuera del trabajo.
5. Las trabajadoras del sexo, ¿le dicen a sus amigos/as, a sus familiares y a sus
compañeros/as que ellas hacen trabajo del sexo?
Algunas de entre nosotras hablan de su trabajo abiertamente. Hay quienes eligen
hablar de ello sólo con algunas personas. Otras nunca hablan de ello con nadie. La
discriminación y los prejuicios existentes en nuestra sociedad hacia el trabajo del sexo
pueden influir en nuestra decisión de hablar o no hablar del mismo. Cada trabajadora del
sexo elige mostrarse como tal o no, según sus necesidades y el contexto donde se
desenvuelve.
6. ¿Tienen las trabajadoras del sexo parejas, amores, compañeros/as, cónyuges?
Contrariamente a algunos mitos difundidos, tenemos una vida personal más allá de
nuestra vida profesional. Nuestras elecciones de vida personal pueden ser muy diversas.
Algunas no tienen pareja, otras tienen una, hay quien tiene varios compañeros. Como
ocurre en el resto de la sociedad, también hay entre nosotras heterosexuales, bisexuales y
5homosexuales. Las trabajadoras del sexo pueden, pues, estar solteras o casadas, tener
compañeros o compañeras, cónyuges, etc.
7. ¿Detestan las trabajadoras del sexo a los hombres?
Nuestro trabajo conlleva que estemos en contacto con muchos hombres. Algunos
son respetuosos, otros menos. Un cliente ideal es un cliente respetuoso. Nuestros
sentimientos con respecto a los hombres están influidos por nuestro trabajo y nuestras
experiencias de vida. No detestamos a los hombres. Por contra, podemos a veces detestar
sus actitudes y comportamientos.
8. ¿Son las trabajadoras el sexo ninfómanas, tienen dependencia al sexo?
La ninfomanía es el término utilizado para describir una dependencia al sexo, una
exageración de las necesidades sexuales de una persona. La gente cree con frecuencia, sin
razón, que las trabajadoras del sexo son “adictas” al sexo o que ellas son “unas guarronas”,
porque una parte de nuestro trabajo consiste en tener con regularidad relaciones sexuales
con diferentes hombres. Es verdad que nuestro trabajo nos exige estar cómodas con
diversos aspectos de la sexualidad. Pero eso no hace de nosotras unas adictas al sexo.
9. ¿Han sufrido las trabajadoras del sexo abusos sexuales en su pasado?
Algunas trabajadoras del sexo los han sufrido. Otras mujeres han sufrido abusos
sexuales y no trabajan en la industria del sexo. Ello no es específico de las trabajadoras del
sexo. Es un problema que puede afectar a todas las mujeres.
10. ¿Consumen drogas las trabajadoras del sexo?
Hay trabajadoras del sexo que consumen alcohol o drogas con usos recreativos y de
manera ocasional. Algunas nunca consumen, otras consumen con regularidad. El consumo
de droga o de alcohol no es específico del trabajo del sexo.
11. ¿Tienen proxenetas (pimps) las trabajadoras del sexo?
La imagen estereotipada del pimp
3
 es la de un hombre que controla el trabajo y el
dinero de una mujer que ejerce el trabajo del sexo. La realidad es que muchas trabajadoras
del sexo trabajan de manera independiente. Otras eligen asociarse con colegas trabajadoras
del sexo para compartir sus recursos, por ejemplo para trabajar en un mismo lugar. Otras
trabajadoras del sexo prefieren trabajar para otras personas, por ejemplo para mujeres u
hombres propietarios de agencias de acompañantes (scorts) o de salones de masaje. Por
3
 En inglés. Significa alcahuete, proxeneta; chulo, rufián. (N. del T.)
6último, algunas se asocian con compañeros para asegurarse una ayuda, protección en caso
de necesidad. La imagen estereotipada del pimp no corresponde, pues, a la realidad de
nuestro trabajo.
12. ¿Por qué las trabajadoras del sexo hacen ese trabajo?
El trabajo del sexo es un trabajo, una actividad generadora de ingresos. Las
trabajadoras del sexo hacen ese trabajo, en primer lugar y sobre todo, para obtener dinero.
Servicios
Aquí tienes una lista de los servicios comúnmente más ofertados por las trabajadoras
del sexo. Estas informaciones pueden ayudarte a identificar de manera precisa qué tipos de
servicios sexuales deseas. Sabiendo bien lo que deseas, te será más fácil expresar tus
necesidades y negociar un acuerdo con una trabajadora del sexo. No lo olvides: no todas las
trabajadoras del sexo ofrecen TODOS esos servicios. Tómate tiempo para conocer la oferta
disponible, a fin de encontrar “alguna” que pueda proporcionarte lo que deseas.
• Completo, servicio completo (complet, full service): Penetración vaginal.
• Conversación erótica, decir guarradas (conversation érotique, parler cochon):
charla sexual con una trabajadora del sexo, en persona, por teléfono o a través de
Internet.
• Pareja erótica, lésbico (couple érotique): Dúo de trabajadoras del sexo que
escenifican entre ellas actos sexuales.
• Cubana (crossette espagnole, tit fucking): masturbación del pene entre los senos de
la trabajadora del sexo. Termina frecuentemente con un “collar de perlas”, es decir,
con esperma en el cuello.
• Cunnilingus, (DATY: dining at the Y): Excitación del sexo de la mujer mediante
caricias hechas con la boca en el mismo. Comer el coño.
• Baile erótico, estriptis (danse érotique, striptease): Baile sensual. Este tipo de baile
se convierte en estriptis cuando la trabajadora del sexo se va desnudando durante el
mismo. El grado de contacto con el cliente puede variar. Debe negociarse con
antelación.
7• Baile con contacto (danse contact, danse à 10$) : En un bar de bailarinas,
habitualmente. Baile erótico en privado donde el cliente tiene derecho a tocar los
senos y las nalgas de la trabajadora del sexo.
• Dominación (domination): La trabajadora del sexo humilla, ata, azota, inflige dolor
a un cliente con el fin de excitarlo sexualmente.
• Con dos (double): Dos trabajadoras del sexo ofrecen servicios a uno o dos clientes
al mismo tiempo.
• Facial, correrse en la cara (facial): Eyaculación sobre el rostro de la trabajadora del
sexo.
• Fantasía erótica (fantasme): Imagen mental o escenario sexual que excitan
sexualmente al cliente.
• Fetichismo (fétiche): Objeto o parte no genital del cuerpo que excita sexualmente;
por ejemplo, los pies, el cuero o el hecho de vestirse con ropa propia del otro sexo.
• Penetrar con los dedos o el puño (fingering, fisting): Acariciar y penetrar con los
dedos la vagina o el ano (meter el dedo: fingering). Se llama fisting cuando toda la
mano, generalmente en forma de puño, o varios dedos se utilizan en la penetración.
• Lluvia dorada (golden shower): Orinar sobre el otro.
• Acudir a una casa donde se venden servicios sexuales (in-call): La trabajadora del
sexo te recibe en su casa, en un lugar administrado por una agencia de
acompañantes o, incluso, en un salón de masaje.
• Una salida (out-call): La trabajadora del sexo acude a tu casa, a un hotel o te
acompaña en una salida.
• Juego de rol (jeux de rôle): Escenario excitante en el que una trabajadora del sexo y
un cliente interpretan papeles uno en relación al otro. Por ejemplo, el profesor y la
alumna o el bebé en pañales y su mamá.
• Masaje con opciones (massage avec options): Se trata de un masaje corporal. Las
opciones van desde desnudarse hasta prestar servicios sexuales. Varían en función
de las reglas del establecimiento o de la casa, y de las reglas de la trabajadora del
sexo.
8• Masturbación, meneo, paja (masturbation, branlette, crossette o hand job):
Estimulación del pene o del clítoris con la mano, otras partes del cuerpo, un
vibrador o un dildo.
• Por detrás, a cuatro patas (par en arrière, doggy style): Penetración vaginal o anal
por detrás. La persona que es penetrada le da la espalda a su compañero y, en la
posición más corriente, se coloca frecuentemente “a cuatro patas”.
• Espectáculo erótico (peep-show, spectacle érotique): Espectáculo de baile y de
masturbación con o sin juguetes eróticos (vibradores, dildos).
• Sexo anal, sodomía, griego (sexe anal, sodomie, greek): Penetración del pene o de
un dildo en el ano.
• Sexo oral, felación, mamada, chupada de polla (sexe oral, fellation, pipe, blow-job):
Excitación del pene mediante caricias hechas con la boca. Se hace chupando.
• Escatología (scatologie): Se trata de juegos eróticos en los que se utilizan
excrementos.
• Sumisión (soumission): El cliente se excita sexualmente humillando, atando,
azotando e infligiendo dolor a la trabajadora del sexo.
• Menage à trois, trío (trip à trois) : Se trata, habitualmente, de una pareja que se
entrega a una relación sexual con una trabajadora del sexo.
Lo que debes saber
Indicaciones generales
Cuando te encuentres con una trabajadora del sexo:
1. Sé cortés y respetuoso.
2. Para una experiencia agradable y “fluida”, comunica tus necesidades, lo que
prefieres y lo que no te gusta. Las trabajadoras del sexo no pueden leerte el pensamiento.
3. Dúchate y asegúrate de enjabonar y lavar bien tus zonas erógenas: pene, escroto
(cojones), ano. Si  no estás circuncidado, tira hacia atrás de la piel del glande del pene, de
manera que quede bien al descubierto, y lávalo bien. Si una trabajadora del sexo acude a tu
casa, estaría bien disponer una toalla específica y jabón para ella.
4. No consumas demasiado alcohol o droga. Esas sustancias pueden disminuir tu
capacidad de erección, lo que puede ser frustrante para ti y para la trabajadora del sexo. El
9alcohol y las drogas también pueden afectar a tu capacidad de juicio y desatar la
agresividad. No permitimos los comportamientos agresivos.
5. Sé claro sobre el servicio que quieres y sobre la cantidad de dinero que estás
dispuesto a gastarte.
6. Paga por adelantado y procura que no tengamos que pedírtelo. Sé discreto, por tu
seguridad y la nuestra. No olvides que los precios no son negociables.
7. Respeta el límite de tiempo fijado. Si quieres prolongar la duración del servicio,
renegocia el precio.
8. Lleva contigo condones y lubricante hecho con agua. En general, nosotras
tenemos nuestras propias provisiones, pero siempre es bueno que lleves contigo, por si
acaso.
9. No generes enfrentamiento por causa de los condones. Se utilizan para tu
protección y la nuestra. Los condones son tan necesarios en el sexo oral como para el sexo
vaginal o anal. La utilización del condón no es negociable.
10. Palabras y expresiones tales como “fuerte/suavemente”, “impetuoso/tranquilo”,
“rápido/despacio” tienen significados diferentes para cada persona. Sé preciso sobre el
sentido que esas palabras tienen para ti.
11. Si quieres mantener una conversación erótica, decir guarradas o utilizar
determinadas palabras durante el servicio, háblalo al principio con la trabajadora del sexo.
Es esencial llegar a un acuerdo con la trabajadora del sexo en cuanto a la utilización de esas
palabras, y respetar su decisión y sus límites. Las trabajadoras del sexo pueden sentirse
confortables con unas cosas, pero no con otras.
12. Es absolutamente primordial, también, sobre todo en los juegos de rol y de
dominación, ponerse de acuerdo sobre safe words, palabras clave que indican que se han
alcanzado los límites de uno o de la otra. Debes respetarlos, y nosotras igual. Cada palabra
no significa lo mismo para todo el mundo.
13. Recuerda que las trabajadoras del sexo son personas, como todo el mundo.
Otórganos el mismo respeto que te otorgas a ti mismo y a otras personas.
14. Sé tú mismo. Las relaciones cliente/trabajadora del sexo se construyen sobre una
base de CONFIANZA. No te preocupes si careces de experiencia. Somos profesionales y
10estamos ahí para ayudarte. Expresa tus deseos y tus límites claramente, así sabremos con
qué te sientes confortable.
15. Nunca presupongas nada, sea a propósito de lo que sea. Siempre será mejor
hablarlo. Siéntete cómodo. Si tienes preguntas, ¡plantéalas!
En un local de estriptis y espectáculos eróticos
Si estás en un local de espectáculos eróticos, sé respetuoso con cada una de las
bailarinas.
Antes de solicitar a una bailarina para que baile en tu mesa, en un reservado o en
una cabina, asegúrate de conocer bien las tarifas por baile, por el número de bailes deseados
o por el tiempo asignado.
Infórmate sobre lo que está permitido, como tocamientos, y lo que no está.
Respeta los límites de la bailarina y del establecimiento.
Actos sexuales como la felación, la penetración y el tocar partes genitales son
ilegales. En un reservado, sólo los tocamientos en los senos y las nalgas de una bailarina
son legales.
Si, no obstante, has establecido un acuerdo con una bailarina, respeta sus tarifas, el
tiempo acordado para el servicio y sus límites.
En la calle
Cada trabajadora del sexo tiene un sitio al que prefiere ir. Déjate llevar a su lugar
preferido, en el que te prestará el servicio.
Paga siempre por adelantado. Respeta la tarifa fijada por la trabajadora, no intentes
rebajar el precio.
No discutas la tarifa en la calle.
En la calle, la mayoría de las trabajadoras del sexo tienen tarifas por servicio, no por
tiempo.
Si has contactado con una persona para un servicio y esa persona no te responde o te
dice “no”, no insistas y sigue tu camino.
Respeta a la gente que vive en las proximidades. No solicites servicios en un terreno
privado, por ejemplo.
11No tires en la calle tus condones usados, sus envoltorios, pañuelos de papel u otros
desechos. Deposítalos en un cubo de basura. 
En el coche, deja las puertas sin cierre.
Conviene que conozcáis vuestros nombres respectivos. Si os tenéis que identificar,
¡siempre podrás decir que estás en compañía de tu nueva y encantadora novia!
Respeto y no-violencia
Te pedimos que seas respetuoso y que respetes las reglas del juego y los acuerdos
establecidos con nosotras. Te pedimos que respetes nuestros límites e insistimos en que
seas no-violento. Exigimos que respetes la dignidad de todas las trabajadoras del sexo.
Por desgracia, llegan clientes que intentan intimidarnos, manipularnos, acosarnos o
agredirnos de una u otra manera. Esos comportamientos son actos irrespetuosos y violentos.
¡NO FORMAN parte de nuestro trabajo!
Es ABSOLUTAMENTE INACEPTABLE ser irrespetuoso y violento con una
trabajadora del sexo. Esos comportamientos son agresiones: infracciones criminales
punibles por la Justicia.
Eres culpable de un agresión si, por ejemplo: 
• Utilizas la fuerza física para forzar, dañar, golpear.
• Fuerzas a una trabajadora del sexo a realizar un acto sexual que no ha sido
negociado con antelación como parte de un servicio, un acto sexual al que ella no ha
dado su consentimiento.
• Fuerzas a una trabajadora del sexo a continuar cuando ella te ha pedido parar.
• Tocas a una trabajadora del sexo de manera que le causas daño aposta, ella te pide
parar, y tú continúas a pesar de ello.
• Empujas con fuerza la cabeza de una trabajadora del sexo de arriba abajo durante
una felación.
• Intentas manipular a una trabajadora del sexo con determinadas ideas o palabras, y
ella tiene miedo de las consecuencias de lo que le has dicho.
• Amenazas, hablas con dureza, gritas, rompes objetos, intentas intimidar y meter
miedo.
12• Sigues, persigues, acosas a una trabajadora del sexo, en persona, en coche o al
teléfono.
• Profieres palabras despreciativas o degradantes sobre una trabajadora del sexo o
hacia las mujeres en general.
• Profieres palabras denigrantes e irrespetuosas, palabras que ofenden a la trabajadora
del sexo en su integridad, su identidad y su dignidad como persona, como mujer o
como trabajadora del sexo.
• No respetas los límites de una trabajadora del sexo.
• Injurias a una trabajadora del sexo como reacción negativa a los límites establecidos
por ella.
• Te aprovechas o abusas de una trabajadora del sexo de la forma que sea.
• No pagas a una trabajadora del sexo por un servicio.
• Le robas el dinero a una trabajadora del sexo.
Si agredes a una trabajadora del sexo, no eres un cliente, eres un agresor. Corres el
riesgo de ser acusado y perseguido por la Justicia. Igualmente, puedes ser judicialmente
perseguido si agredes a una trabajadora del sexo fuera de sus horas de trabajo. Eres
merecedor de una pena de encarcelamiento.
Tu salud sexual
4
Casi sin prestarle atención, los hombres se sirven de su pene todos los días. ¡Pero
pocos hombres se paran, de vez en cuando, a examinarlo con atención para asegurarse de
que todo va bien!
Tómate tiempo para examinar tu pene, tus testículos, tu pubis. Percátate de su color,
su forma, su tamaño. Hazlo regularmente (por ejemplo, una vez al mes), así te será más
fácil darte cuenta de cualquier cambio, como una lesión, una mancha o algún bulto, que
podrían manifestarse y estar causadas por una infección transmisible sexualmente (para
4
Una parte de los contenidos de las secciones sobre salud sexual, las ITS y la utilización del condón
provienen de –o han estado inspiradas en– la obra Mi libro de cabecera: por una sexualidad placentera
saludable, vol. 1, producido por Action Séro-Zéro, 2004. Agradecemos a Action Séro-Zéro habernos podido
servir de su libro.
13más información sobre estas infecciones y sus síntomas, consulta la sección siguiente sobre
las ITS). ¡Consulta a un médico si detectas algo inhabitual!
Para verificar si tienes emisiones de flujo anormales, haz con tu mano movimientos
lentos de ida y vuelta sobre tu pene (cuando esté flácido), presiónalo luego suavemente para
que expulse líquido. Fíjate en el líquido que salga de tu pene. Verifica su textura y color. Si
aparece un líquido descolorido, parecido a la pus, consulta a un médico.
Las ITS
ITS quiere decir: infecciones transmisibles sexualmente. Las ITS se transmiten
durante relaciones sexuales orales, vaginales o anales sin protección. Varias de ellas se
transmiten fácilmente mediante sexo oral: especialmente el herpes, la clamidia, la gonorrea
y la sífilis.
Las ITS están muy extendidas y pueden afectar a todo el mundo. En Quebec,
infecciones virales como el VIH/SIDA afectan cada vez más a personas heterosexuales.
Cada año, miles de personas son nuevamente infectadas por los virus del condiloma (VPH),
del herpes y de la hepatitis. Infecciones bacterianas como la sífilis y la gonorrea, que se
creían casi desaparecidas, manifiestan un importante retorno en Montreal desde hace
algunos años. En pocas palabras: ¡no hay razón alguna para que te creas a salvo! Todo el
mundo se expone a riesgos. El grado de riesgo depende el número de compañeras/os
sexuales que tengas, de las actividades sexuales que practiques y de los medios utilizados
para reducir los riesgos. La utilización de condones y de guantes de látex, así como la
limpieza adecuada de los juguetes sexuales que puedan emplearse, son las mejores formas
de protegerse de las ITS (véase las secciones siguientes).
Existen dos categorías de ITS: las infecciones virales (causadas por virus) y las
infecciones bacterianas (causadas por bacterias).
Infecciones víricas
A) VIH-SIDA
El SIDA, el Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida, se caracteriza por un
conjunto de síntomas provocados por un virus que ataca al sistema inmunitario (sistema de
defensa natural del cuerpo) y que se denomina Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
14El VIH se transmite a través de la sangre, el esperma, el líquido pre-eyaculatorio, las
secreciones vaginales y la leche materna
5
. Para que una transmisión sea posible, esos
líquidos vitales deben estar infectados por el VIH y entrar en contacto con una abertura
existente en la piel, a través de la que llegan al sistema sanguíneo de una persona no
infectada.
Las actividades de riesgo elevado de transmisión del VIH son:
• Penetración vaginal o anal sin condón.
• Uso compartido de consoladores (dildos) o de juguetes sexuales sin condón.
• Compartir agujas y material de inyección (jeringas, cucharas, filtros, etc.).
• Tatuajes y perforaciones corporales efectuados con la ayuda de material no
esterilizado.
El VIH puede estar presente en el organismo durante años antes de que sus síntomas
se manifiesten. Esos síntomas se presentan bajo formas diversas y generales: fiebre, sudores
nocturnos, pérdida de peso importante, diarrea persistente, fatiga intensa e inexplicable, tos
y/o erupciones cutáneas.
Al cabo del tiempo, la fase sida se instala, el sistema inmunitario se debilita mucho
y no puede defenderse contra simples infecciones. Esas infecciones se aprovechan de la
debilidad del sistema inmunitario y se instalan en el organismo. Por ello se denominan
“infecciones oportunistas”: neumonía, toxoplasmosis o infección de las membranas del
cerebro [las meninges], problemas neurológicos como la neurosida u otros.
Existen medicamentos muy potentes que frenan la multiplicación del virus y
ralentizan la llegada de la fase sida. Resultado: las personas seropositivas viven durante
más tiempo.
Sin embargo, esos medicamentos son extremamente costosos y conllevan severos
efectos secundarios. Además, disponer de ellos es muy complicado. En realidad, estamos
lejos de disponer de “píldoras milagrosas”. Esos medicamentos lo único que hacen es
5
 Según un trabajo publicado en el American Journal of Pathology, a mediados de 2007, investigadores del
National Institutes of Health (NIH) de los Estados Unidos descubrieron por primera vez una vía de
transmisión oral del VIH, más allá de las heridas bucales que se pudiesen tener. Localizaron en las amígdalas
un receptor, llamado CXCR4, a través del cual el VIH puede penetrar en las células e infectarlas. Este
hallazgo refuerza, aún más si cabe, la importancia preventiva de usar preservativo en el sexo oral. (N. del T.)
15ralentizar la progresión de la enfermedad. NINGÚN TRATAMIENTO CURA EL VIHSIDA.
Si has realizado una actividad sexual de riesgo o si un condón se ha roto durante
alguna actividad sexual, consulta a un médico y solicita un test de detección del VIH, tres o
seis meses después.
La detección médica del VIH se efectúa mediante un análisis de sangre. El test sirve
para verificar la presencia de anticuerpos anti-VIH en la sangre, y no la del virus en sí
mismo. Hacen falta hasta tres meses, a veces hasta seis, para que esos anticuerpos se
encuentren en cantidad suficiente para ser detectados mediante el test de detección. La
presencia de anticuerpos VIH significa que eres seropositivo, por tanto portador del VIH. Si
no se detectan anticuerpos VIH, eres seronegativo.
B) Virus del papiloma humano (VPH)
El VPH es una infección viral muy extendida. En Canadá se estima que entre un
20% y un 40% de la población sexualmente activa es portadora del mismo.
Existen diferentes tipos de VPH. El más frecuente es el CONDILOMA, verruga
genital muy contagiosa que se transmite por contacto directo. Por ejemplo, si hay
condilomas en la vulva o en el interior de la vagina de una mujer, una transmisión al pene
es muy probable durante una penetración vaginal.
Los condilomas pueden transmitirse también a través de todas las partes del cuerpo
(dedos, boca, etc.) o de un juguete sexual que haya estado en contacto directo con los
condilomas. La transmisión puede ocurrir, igualmente, por contacto con secreciones
genitales infectadas (líquido pre-eyaculatorio, esperma, secreciones vaginales) y ello
incluso SIN penetración.
La forma, el grosor, y el color de las verrugas pueden variar. Pueden parecer
pequeñas crestas de gallo, coliflores, simples botones o lesiones lisas, tener el tamaño de
una cabeza de alfiler o alcanzar el de una nuez. Pueden ser rosas, rojas o del mismo color
que la piel. Los condilomas pueden localizarse en el pene, el glande, los testículos, en el
interior o el exterior de la vagina y del ano, sobre el pubis y, más raramente, en la boca y
los labios. Pueden causar una sensación de irritación, picazón y dolores.
16Si tienes síntomas similares a los acabados de describir, es esencial que consultes a
un médico.
C) Herpes
Existen dos tipos de virus del herpes: uno que afecta al contorno de la boca y los
labios (herpes labial); y otro que afecta al pene, la vagina y al ano (herpes genital). El
herpes ocasiona lesiones, pequeñas úlceras o llagas sensibles y dolorosas cuando se tocan.
El virus del herpes se transmite sexualmente por contacto directo con una lesión, por sexo
oral, vaginal o anal. Por ejemplo, durante el sexo oral, un herpes labial puede transmitir el
virus al pene. Lo inverso es también posible: un herpes en el pene puede transmitirse a los
labios de la persona que efectúa una felación.
El herpes es transmisible igualmente si los dedos o la mano entran en contacto con
una lesión y tocan seguidamente los órganos genitales, el ano o la boca. Incluso si el riesgo
de transmisión disminuye en ausencia de lesiones, no obstante, permanece porque la
persona infectada es portadora del virus durante toda su vida. Existen medicamentos que
reducen la intensidad y la duración de los síntomas del herpes, pero no eliminan el virus del
organismo.
Es primordial consultar a un médico en cuanto aparecen síntomas de herpes.
D) Hepatitis
Las hepatitis son enfermedades graves del hígado. La persona infectada puede tener
a veces la piel y los ojos de un color amarillento, diarrea, la orina oscura, dolores de
estómago, una pérdida de apetito y dolores de cabeza.
El virus de la hepatitis A se encuentra en los excrementos y puede contagiarse
durante relaciones sexuales en las que se lame el ano, un pene o un juguete sexual que haya
sido introducido en un ano.
El virus de la hepatitis B se transmite por el esperma y por las secreciones
vaginales. Las actividades sexuales que favorecen esta transmisión son las mismas que las
del VIH: penetración vaginal o anal sin condón, utilización compartida de consoladores
(dildos) o de juguetes sexuales sin condón. La hepatitis B se transmite, también, a través de
la sangre y la saliva vía intercambio de jeringuillas, maquinillas de afeitar, cepillos de
17dientes, agujas no esterilizadas utilizadas para hacer tatuajes y perforaciones corporales
(pírsines), etc.
La hepatitis C se transmite a través de la sangre. Es posible infectarse con el virus
de la hepatitis C durante la realización de relaciones sexuales sin protección con una
persona infectada si existen cortes, incluso minúsculos e invisibles, en la piel o las
mucosas, lesiones provocadas por herpes o alguna otra ITS, o si hay contacto con sangre
(incluida la sangre menstrual).
Puesto que hay personas infectadas de hepatitis que no sufren síntomas particulares,
es posible estar infectado e infectar a otras personas sin saberlo. Es recomendable pasar un
test de detección para cada una de las hepatitis, al menos una vez. Consulta a tu médico.
Las hepatitis se diagnostican mediante análisis de una muestra de sangre. Existen vacunas
contra las hepatitis A y B.
Las infecciones bacterianas
A) Sífilis
Desde el descubrimiento de la penicilina en 1943, la sífilis casi había desaparecido.
Desgraciadamente, desde hace algunos años, en Montreal como en la mayoría de las
grandes ciudades de América del Norte, la sífilis ha retornado con fuerza.
Esta infección se transmite por relación sexual oral, vaginal o anal. La transmisión
de la sífilis mediante sexo oral es mucho más corriente que en el caso del VIH. La sífilis
tiene la particularidad de presentar síntomas muy diversos según los diferentes estadios de
su evolución. Estos síntomas pueden fácilmente pasar desapercibidos. En el primer estadio,
la sífilis provoca una úlcera no dolorosa (llamada chancro), que en el caso del hombre se
encuentra sobre todo en el glande, pero que puede también formarse en el pene, la base del
pene o el pubis. De hecho, puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, en el caso del
hombre o de la mujer: ano, recto, labios, vulva, vagina, lengua, amígdalas o garganta. Los
síntomas desaparecen por sí mismos al cabo de algunas semanas, incluso sin tratamiento,
pero la enfermedad progresa siempre y el individuo se convierte en un foco de contagio. Si
no se diagnostica ni trata, la sífilis prosigue su evolución y puede provocar complicaciones
graves que pueden llegar hasta la infertilidad, la demencia y problemas cardíacos.
18Solamente un test de sangre puede detectar la presencia de la sífilis. Háblale de ello a tu
médico. La sífilis se trata fácilmente con antibióticos.
B) Gonorrea y clamidia. Estas ITS tienen ambas los mismos modos de transmisión
y presentan los mismos síntomas. La gonorrea y la clamidia se transmiten por sexo oral o
durante una penetración, vaginal o anal, sin protección. La transmisión mediante sexo oral
de la gonorrea es muy frecuente. La clamidia no presenta síntomas en el caso del 70% de
las personas infectadas (7 personas infectadas sobre 10). La gonorrea, por su parte, presenta
síntomas con mayor frecuencia (9 personas infectadas sobre 10 la tienen), pero con
frecuencia no los presenta si la infección se localiza en la garganta o el ano (recto). Cuando
se manifiestan, los principales síntomas de esas infecciones son:
• Emisiones de líquidos de color verdoso o amarillento que se escapan del
pene, con frecuencia acompañadas de dolor.
• Una sensación de ardor al orinar, de ahí la expresión “orina caliente”.
• Un dolor o una hinchazón en los testículos.
Si la infección se localiza en la garganta o el ano (recto) y hay síntomas en esas
partes (algo raro), éstos se presentan bajo la forma de picores, emisiones de líquido, pus,
dolores o hemorragias.
Puesto que hay personas que no presentan síntomas y desconocen que están
infectadas, se recomienda pasar regularmente un test de detección de la gonorrea y la
clamidia. Para pasar un  test de detección, consulta a un médico. No olvides solicitarle un
test de detección para la garganta y el ano. Estas pruebas (especialmente las realizadas en la
uretra, el conducto a través del cual los hombres orinan y eyaculan, y en el ano) pueden
resultar desagradables e incómodas. Si no se tratan, esas dos infecciones pueden causar
muchas complicaciones y causar infertilidad. Detectadas, son fácilmente tratables con
antibióticos.
La utilización del condón
Ya lo has visto en la sección precedente: existen varias ITS, se hallan muy
extendidas, y pueden fácilmente transmitirse durante relaciones sexuales orales, vaginales y
19anales sin protección. ¡Debes estar, pues, muy interesado en querer protegerte! Para
hacerlo, la utilización del condón es primordial.
En teoría, poner un condón es un gesto simple. En la práctica, sin embargo, es otra
cosa. El envoltorio del condón no se abre siempre fácilmente. No se está seguro de cuál es
el lado por donde debe desenrrollarse, etc.
Para familiarizarte con el condón, el mejor medio es utilizarlo algunas veces cuando
te masturbas. ¡La idea no es que te masturbes siempre con un condón puesto!, sino hacerlo
algunas veces, las suficientes para que sepas utilizarlo y te sientas cómodo con ese pequeño
trozo de látex.
Para utilizar el condón correctamente:
• Verifica la fecha de caducidad en el envoltorio del condón. Si la fecha de caducidad
ha cumplido, ¡tíralo!
• Verifica si hay aire en el envoltorio. Si no lo hubiese, hay muchas posibilidades de
que el condón esté deteriorado. Tíralo y coge otro.
• Abre el envoltorio con cuidado, por el centro. No utilices para ello los dientes ni
unas tijeras.
• Coge el condón por el extremo reservado (extremo cerrado). Asegúrate de que es el
lado correcto: el borde que debe desenrrollarse debe estar en el exterior.
• Puedes poner una o dos gotas de lubricante en el interior del condón, eso lo hará
más confortable y aumentará tus sensaciones.
• Sujeta con los dedos el extremo reservado del condón para quitar del mismo el aire
antes de desenrollarlo sobre el pene. Este punto es importante y se desconsidera con
frecuencia. No hacerlo es con frecuencia causa de roturas del condón. En efecto, si
queda aire aprisionado en el depósito, puede hacer que el condón reviente.
• Si no estás circuncidado, desliza la piel que recubre tu glande hasta que éste quede
bien descubierto.
• Coloca el condón sobre tu glande, siempre sujetando el extremo reservado, y
desenrolla el condón tranquilamente hasta la base de tu pene.
• Si crees que no lo has colocado bien, retira el condón y comienza con uno nuevo.
20• Para las penetraciones vaginales y anales, utiliza en el exterior del condón
lubricante hecho con agua. Ello disminuye la fricción y evita que el condón se
rompa. Además, ¡así la penetración será más agradable!
• Tras haber eyaculado, retírate inmediatamente. Durante la retirada, coge el condón
por la base de tu pene (por el lado que se enrolla) para evitar que se pueda quedar en
la vagina o el ano de tu compañera. ¡Y presta atención a que nada gotee fuera
mientras te retiras!
Utiliza el condón por elección: utilizarlo te permitirá explorar tu sexualidad sin
preocupaciones y con total tranquilidad.
No guardes los condones en tus bolsillos, tu portafolios o en cualquier otro lugar
donde queden expuestos al movimiento o al calor, pudiéndose así deteriorar.
Atención a los anillos, a las uñas y a las perforaciones corporales (pirsin) cuando
manipulas un condón.
¡Nunca utilices un condón defectuoso!
¡Nunca utilices un condón dos veces!
No utilices dos condones, uno sobre el otro. Ello puede crear fricciones y aumentar
el riesgo de que se rompan.
Los condones no lubricados y los condones con sabor a frutas o a menta son ideales
para el sexo oral.
Si utilizas condones no lubricados para la penetración, añádeles en el exterior
lubricante de base acuosa.
¡Encontraras sin problemas lubricante de base acuosa en la farmacia o en tu sexshop preferido! ¡Infórmate!
Es importante que utilices lubricante de base acuosa.
Evita utilizar condones con sabor a frutas o a menta para las penetraciones vaginales
o anales, los perfumes que contienen podrían causar irritaciones a tu compañera.
Los lubricantes de base aceitosa dañan seriamente los condones y no es necesario
utilizarlos. Igualmente, NO ES NECESARIO utilizar como lubricante productos aceitosos,
tales como vaselina, ungüentos, aceites de cocina, aceites para masaje y cremas de manos.
21Juegos sexuales seguros
1. Nosotras utilizamos siempre condones para jugar con juguetes sexuales (dildos,
vibradores, etc.), ¡y te invitamos a hacer lo mismo!
2. Si durante la utilización del juguete cambiamos de compañera, es necesario
cambiar el condón.
3. Si cambias de orificio (boca, vagina, ano), cambia igualmente el condón.
4. Si tienes intención de ofrecer a una de nosotras un juguete sexual como regalo,
pregúntale antes qué preferiría ella recibir. Las preferencias de cada una pueden variar.
5. Si los juguetes están destinados a ser utilizados con una trabajadora del sexo,
según un acuerdo que entonces habrás convenido con ella previamente, respeta su elección
sobre el juguete, su ritmo y sus límites.
6. Si deseas utilizar juguetes para juegos anales, asegúrate de escogerlos bien. Esos
juguetes pueden requerir tiempo antes de habituarse a ellos. Si nunca has tenido experiencia
con ellos anteriormente, tómate tiempo para experimentar con ellos por ti mismo, si es
posible. Comienza por escoger los más pequeños. ¡Y pon también un condón en esos
juguetes!
7. Los juguetes deben ser lavados antes y después de cada utilización. Infórmate en
tu sex-shop preferido para conocer la mejor forma de limpiar bien tus juguetes. No todos
están fabricados con el mismo tipo de material, y por ello deben limpiarse de modo
diferente. Evita los detergentes fuertes. Puedes limpiar la mayoría de ellos con un paño
húmedo y jabón suave. Los juguetes hechos totalmente de vidrio pueden limpiarse con
friegas de alcohol. Los juguetes de silicona pueden lavarse en el lavavajillas, en el soporte
de arriba.
8. Atención: limpiar bien tus juguetes es importante, pero eso no garantiza que estén
desinfectados. ¡Por eso es también siempre importante utilizar un condón con ellos!
9. Para las penetraciones anales con los dedos (fingering) o el puño (fisting),
utilizamos guantes de látex. Cuando se utilizan esos guantes, es importante que los bordes
estén bien pulidos, a fin de que no desgarren. Las trabajadoras del sexo aprecian igualmente
la utilización de guantes de látex para la penetración vaginal con los dedos.
10. Si eres alérgico al látex, debes saber que existen hoy condones hipo-alérgicos,
hechos de poliuretano, que ofrecen la misma protección contra las ITS que los de látex. Son
22fabricados por Durex© y se venden con el nombre de Avanti©. Puedes encontrarlos en la
mayoría de las farmacias. Lo mismo con respecto a los guantes: los fabricados con nitrilo
no provocan reacción alérgica. Asegúrate de que los guantes están limpios de polvo:
pueden causar fricciones e irritaciones.
11. ¡Utiliza siempre los condones y los guantes poniendo bastante lubricante de base
acuosa sobre ellos!
Y así hemos llegado al final.
Esperamos, querido cliente, que esta pequeña guía y las informaciones que contiene
hayan sabido responder a tus preguntas. Y deseamos, sobre todo, que te permitan hacer
elecciones para vivir con buena salud sexual.
¡A gozar!

 

 

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Meretrices del «barrio rojo» de Amsterdam pasan hambre

Según las ONGs que atienden a las trabajadoras del sexo de Amsterdam, debido a la crisis económica en Holanda -y en toda Europa- cada vez hay menos clientes y cada vez son más quienes antes de comprar los servicios de una meretriz regatean el precio hasta dejarlo en «un mínimo».

Barrio Rojo

Las prostitutas del Barrio Rojo de Amsterdam pasan hambre.

Foto El Mercurio

msterdam.- Una buena parte de las prostitutas del célebre «barrio rojo» de Amsterdam roza el umbral de la pobreza y muchas de ellas empiezan a pasar hambre debido a la caída de clientes por la crisis económica, informan hoy medios holandeses.

Ello ha forzado a varias organizaciones asistenciales a proporcionarles incluso alimentos de primera necesidad. Las cerca de 3.000 meretrices del barrio de Wallen, célebre en el mundo entero por los escaparates donde se exhiben las prostitutas, «comienzan a pasar verdadero hambre, sobre todo en los últimos meses».

La situación es tan grave -apunta el periódico «AD»- que ha obligado a varias organizaciones caritativas y asistenciales a comenzar a repartir paquetes de primera necesidad, que contienen -entre otros- bocadillos, fruta y bebidas no alcohólicas, pan y leche.

«Hemos visto en los últimos meses situaciones verdaderamente alarmantes… Algunas prostitutas trabajan durante todo el día en la cama, en los burdeles, pero por la noche se las ve tiradas por el suelo, durmiendo en la calle, sin protección alguna», asegura Frits Ruvoet, uno de los trabajadores sociales que asiste a las meretrices afectadas, citado por la agencia ANP.

Según las ONGs que atienden a las trabajadoras del sexo de Amsterdam, debido a la crisis económica en Holanda -y en toda Europa- cada vez hay menos clientes y cada vez son más quienes antes de comprar los servicios de una meretriz regatean el precio hasta dejarlo en «un mínimo».

El sector de la prostitución en los Países Bajos anda revuelto por la nueva ley, que obligará en breve a quienes trabajen en los servicios sexuales a registrarse oficialmente y a demostrar que son mayores de 21 años.

Se trata de un fórmula de compromiso, ya que inicialmente la propuesta de ley pretendía que las meretrices estuvieran obligadas a mostrar a clientes y agentes de policía una documentación oficial, expedida por los ayuntamientos, que finalmente no saldrá adelante por considerarse vejatoria para estas trabajadoras.

A partir de ahora, los clientes que busquen los servicios de una prostituta, ya sea a través de anuncios en la prensa, Internet o en los numerosos Barrios Rojos que pululan en las ciudades del país de los tulipanes, deberán cerciorarse de que se trata de prostitutas registradas. Por su parte las meretrices -o sus proxenetas- estarán obligadas a anunciar que ofrecen un servicio sexual registrado.

A pesar de que la iniciativa persigue un fin loable, que las meretrices demuestren que ejercen esa tarea de forma voluntaria, ha provocado una agria polémica en Holanda, conocida, entre otros, por los escaparates del Barrio Rojo de Amsterdam, donde se calcula que ejercen la prostitución cerca de 3.000 trabajadoras.

En Holanda la prostitución es legal y las trabajadoras del sexo tienen contratos, cotizan a la seguridad social y cuentan con plenos derechos legales. En ese sentido, las autoridades locales pueden publicar directrices sobre su seguridad, higiene o condiciones de trabajo.

Los burdeles sí tienen prohibido forzar a las trabajadoras a beber alcohol con los clientes, a mantener relaciones sexuales sin condón o a realizar determinadas prácticas sexuales.

No obstante, a pesar de la legislación vigente, la mayoría de los dueños de burdeles de Amsterdam prefiere no hacer contratos de trabajo oficiales.

http://www.lasegunda.com/Noticias/Internacional/2011/06/652678/Meretrices-del-barrio-rojo-de-Amsterdam-pasan-hambre

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Jornadas por los derechos de las trabajadoras sexuales

Jornadas por los derechos de las trabajadoras sexuales

Jornadas de Hetaira.
Y ahora las trabajadoras del sexo

Nuestras amigas del colectivo Hetaira (Colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas) de Madrid celebraron hace unas semanas sus segundas Jornadas. Publicamos en SOLIDARI DIGITAL el resumen de sus Jornadas que publicaron en la revista Página Abierta. Hemos visto de interés reflejar la labor social que realiza este colectivo a favor de los derechos laborales y sociales de las trabajadoras sexuales.

La actividad de este colectivo tiene ya un recorrido de 15 años (1). En esa trayectoria se le concedió en 2003 el Premio René Cassin de derechos humanos que otorga el Gobierno Vasco. Hetaira, además, forma parte de diversas plataformas españolas y europeas en defensa de las personas trabajadoras del sexo y de las víctimas de la trata de seres humanos con fines de explotación (2).

El título de estas Jornadas, realizadas en el Círculo de Bellas Artes “… Y ahora las trabajadoras del sexo”, trataba de reflejar las inquietudes presentes en las organizadoras; así lo expresaban en la presentación de su programa:

«En los últimos tiempos, se han ido reconociendo derechos a varios grupos discriminados por sus prácticas sexuales o de género: el matrimonio homosexual o el cambio de sexo legal para las personas transexuales han supuesto una mejora en la calidad democrática de nuestra sociedad.

Sin embargo, los derechos de las trabajadoras del sexo siguen siendo ignorados. Solo se las contempla para victimizarlas y tratarlas como a menores de edad o como a delincuentes, solo por desarrollar una actividad que disgusta a ciertos sectores sociales y trasgredir así los mandatos patriarcales que rigen aún para la sexualidad femenina.

El Gobierno, las administraciones y la sociedad deben tener en cuenta sus reivindicaciones: una sociedad democrática no puede seguir excluyendo a un grupo, ni negar el respeto a la igualdad y a la libertad de las personas adultas que ofrecen o demandan servicios sexuales.

Una sociedad democrática no puede seguir olvidando que todos los seres humanos tienen la misma dignidad intrínseca, independientemente del trabajo que se realice. No se puede posponer por más tiempo el reconocimiento de derechos laborales y sociales a quienes ejercen la prostitución».

En dos días intensos y apretados, ocho fueron las actividades y sesiones llevadas a cabo, con cinco mesas de debate, una exhibición de materiales audiovisuales en su inicio, la proyección de la película Princesas, que contó con la presencia de su autor, Fernando León de Aranoa, y la fiesta de cierre habitual.

Acudieron y mostraron su apoyo numerosos miembros, hombres y mujeres, de diversos colectivos cercanos a este ámbito de la solidaridad y la defensa de sectores sociales excluidos o explotados (3).

La presentación e inauguración de las Jornadas contó con unas proyecciones audiovisuales de experiencias de empoderamiento de trabajadoras sexuales. Una muestra condensada de actividades, como  la pasarela “Lumi-Fashion” en la Ballesta (calle emblemática de la prostitución en Madrid); la cacerolada de trabajadoras de sexo ante el Ayuntamiento de Madrid; la lectura por parte de trabajadoras del sexo de textos dedicados a la prostitución de diversos escritores y escritoras con ocasión de las primeras Jornadas (mayo de 2004); el rodaje de Princesas, la primera manifestación de prostitutas en el Estado español (el 19 de febrero de 2002).

Un arranque que generaba emoción e interés por lo que habría de venir después.
Los debates del sábado.

La primera mesa presentaba un tema nuevo e importante en los debates públicos de Hetaira: La trata de seres humanos: grave delito contra los derechos humanos. En ella intervinieron Cristina Garaizabal, feminista, cofundadora de Hetaira y psicóloga clínica, y Marta González, miembro del Proyecto Esperanza (Proyecto de acogida integral para mujeres víctimas de la trata de seres humanos con fines de explotación).

Sobre él, en estos dos últimos años, han aparecido, entre otros textos, diversos artículos en nuestras páginas con las opiniones de Cristina Garaizabal y la actividad y propuestas del Proyecto Esperanza (4). También la página web del colectivo Hetaira recoge algunas de sus reflexiones sobre este dramático asunto (5).

Ya en la tarde del sábado le tocó el turno a una cuestión importante a la que se enfrenta la afirmación de derechos de las trabajadoras del sexo en la calle y la solución de los conflictos por el uso de los espacios públicos:  La construcción de las ciudades y la utilización de los espacios públicos. Nuevas normativas y prostitución de calle. De ello hablaron Francisco Torres (profesor del Departamento de Sociología y Antropología Social de la Universidad de Valencia), Milagros Hernández (concejala por IU en el Ayuntamiento de Madrid), Ana Fábregas (Asociación Genera, en defensa de los derechos de las mujeres en situación de exclusión social) y Margarita Carreras (trabajadora del sexo).

Francisco Torres centró su intervención en una reflexión sobre el concepto de espacios públicos de las ciudades, los usos de estos espacios en evolución, los conflictos y procesos de exclusión que hoy se producen en ellos y cómo salvarlos, y la necesidad de afirmar la condición ciudadana de las trabajadoras del sexo, con los derechos y obligaciones que esa condición conlleva [véase recuadro].

Milagros Hernández realizó una exposición detallada de su experiencia y reflexiones como concejala en Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid. Partió de señalar los condicionantes en los que se movía la política municipal en este asunto que calificaba de gran complejidad, entre otros: los específicos de la alegalidad, que crea serias dificultades a la hora de entender la aplicación de este concepto en la gestión pública; la raya prácticamente invisible entre la vulnerabilidad, ilegalidad y exclusión en la que se mueve esta actividad; el  uso del suelo y el espacio como bien mercantilista; la ausencia de modelos de participación y escucha para la negociación y resolución de conflictos vecinales y convivenciales…

Tras detallar algunas experiencias de la intervención municipal y de un modo muy general los planes y las ordenanzas, calificó los modelos de intervención municipal como el paso de la inhibición a la criminalización. Y terminó su reflexión señalando los problemas que producen hoy las reglamentaciones y ordenanzas que se tratan de implementar, sobre todo por la falta de un marco legislativo adecuado que reconozca los derechos de las trabajadoras del sexo, la posición de principios abolicionistas que impera y la falta de cauces de participación: “sin escuchar, no se debe legislar”, afirmaba.
Por su parte, Ana Fábregas hizo una descripción detallada de las ordenanzas municipales en Barcelona y de los problemas creados en su aplicación. Las incongruencias de los textos aprobados con sus supuestos objetivos, los derechos que conculca, y en particular en su aplicación, los abusos que se cometen…, pero también la respuesta de colectivos como el suyo y de las propias trabajadoras del sexo. Un ejemplo de ello lo pudimos disfrutar con la proyección de un reportaje sobre esa respuesta a las ordenanzas del consistorio barcelonés.

Cerró la mesa la experiencia de Margarita Carreras –con todos sus años de trabajo sexual, entre otros, a sus espaldas en el barrio barcelonés de El Raval, donde vive– sobre las nuevas prácticas represivas y de estigmatización que arrastran las ordenanzas municipales.

La tarde del sábado culminó con otro tema –Los clientes de la prostitución: una realidad oculta– poco debatido públicamente hasta ahora, cuando se empieza a “responsabilizar” a los clientes de la existencia de la prostitución (“una práctica a erradicar”)  y a proponer que se les persiga y castigue.
En esta mesa participaron Carolina Hernández (trabajadora del sexo), Paula VIP (escort) [6] e Isabel Holgado (antropóloga).

Carolina Hernández y Paula VIP, desde su diferente experiencia, trataron de desvelar el perfil del cliente de la prostitución, tanto callejera como de clubes o de “compañía”. Ambas coincidían en que se trataba de personas muy diversas, en edad, condición social y cultural, etc., y que no se distinguían del común de los mortales. También eran variados los motivos en su búsqueda de sexo de pago. Sus descripciones sobre ello fueron emotivas, en particular al describir las relaciones de respeto e incluso de amistad creada, a las ayudas sicológicas y de vida sexual que en cierto sentido ellas prestaban.

Coincidieron también, y en ello insistió mucho Paula, en que los perfiles tan negativos que se difunden sobre los clientes, además de ser en buena parte falsos, también las estigmatizan a ellas, tratan de anularles su dignidad: “algo a lo que ellas no estaban dispuestas”. Y con eso se referían también, sin nombrarlas, a las corrientes feministas que consideran la prostitución una agresión masculina hacia las mujeres.

Por eso, Carolina decía que no es cierto que en el servicio sexual imponían los hombres su poder: «Siempre se ha dicho que por ser hombre tiene la voz de mando. En mi caso, aunque ellos me pagan, cuando están conmigo yo tengo la voz de mando y a ellos les gusta sentirse mandados sexualmente».
Al hilo de esto, en el coloquio surgió un debate a propósito de la vulnerablidad que encierra la prostitución frente a clientes violentos.

La última intervención fue la de Isabel Holgado, quien abordó los cambios en la consideración socio-institucional de los hombres clientes: de agentes invisibles, protagonistas clave en el sexo de pago, a objetivo de las políticas punitivas en España. Además de este asunto, dibujó los posibles cambios en las motivaciones de quienes buscan sexo de pago, fruto de nuevas dinámicas y culturas, de consumo, sexualidad e identidades de género.

La mañana del domingo.

Tocaba el turno a una cuestión que, casi desde el comienzo de la reflexión en Hetaira sobre la consideración de trabajo al ejercicio libre de la prostitución, hubo de tenerse en cuenta: cómo debía regularse en el marco de la legislación laboral y de protección social.

La mesa programada, Diversidad de situaciones, derechos laborales y jurisprudencia, tenía ese objetivo. Participaron en ella: Esther Hava (profesora titular de Derecho Penal en la Universidad de Cádiz), Montserrat Neira (trabajadora del sexo), Iván Zaro (del Programa de atención a trabajadores del sexo de la Fundación Triángulo) y Mario Estévez, trabajador del sexo.

Esther Hava, partiendo de que «la trata de personas y la determinación coactiva o fraudulenta del ejercicio de la prostitución pueden afectar, además de a la dignidad y libertad sexual de la víctima, a otros bienes jurídicos de carácter laboral», analizó la jurisprudencia al respecto de esto último y los escollos que representa el ordenamiento jurídico [véase recuadro].

Montserrat Neira contó algunas experiencias de los intentos de regularizar el trabajo sexual en el ámbito del trabajo autónomo. Desde esa perspectiva, explicó cómo la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo permite a cualquier persona que realice el trabajo sexual de manera independiente darse de alta en Hacienda para pedir el IAE (Impuesto de Actividades Económicas) y en la Seguridad Social para cotizar como cualquier otro trabajador.

Para reafirmar lo anterior comentaba que, al solicitar información en UGT y en Hacienda, no solo no le habían puesto ninguna traba, sino que le informaron de que se puede solicitar un epígrafe específico de servicios sexuales si lo hacía un colectivo, tal y como pasó con las terapias naturales.
Ese no fue el caso, sin embargo, de la respuesta a la consulta fiscal que realizó a mediados del 2009 una persona que ejerce la prostitución. «Quería saber cómo darse de alta y le dijeron que el trabajo sexual es ilícito, valiéndose del Código Civil».

También era novedoso en un ámbito así la presencia de un hombre trabajador del sexo, Mario Estévez, junto con un activista por los derechos sexuales y en la prevención del VIH, Iván Zaro.
Zaro nos acercó más a la realidad de los trabajadores del sexo, reivindicando la diversidad en este trabajo, haciendo más visible su existencia y circunstancias. En sus palabras, se trataba de un esbozo para conocer el perfil sociodemográfico de la prostitución masculina en Madrid, los espacios donde desarrollan su actividad, las herramientas que permiten luchar contra el estigma, así como las innovadoras acciones para la salud del colectivo.

En una segunda parte, Estévez explicó el proceso de profesionalización vivido, la búsqueda de vías diversas para ello; por ejemplo, la de darse de alta como autónomo. Y expuso sus reflexiones acerca de las principales ventajas e inconvenientes que había encontrado en ese camino.
La última mesa de las Jornadas, La prostitución bajo el franquismo, tenía un doble objetivo: conocer de primera mano algunas experiencias y realizar un homenaje a las trabajadoras del sexo en esa época, especialmente a las que más sufrieron la persecución y represión en esa etapa histórica [véase recuadro “Las putas bajo el franquismo”].
Para cumplir con el primero, se contó con la presencia de Madame Rius, dueña de un local de trabajo sexual y autora del libro Madame Rius, de moral distraída).

Su vida, recordaba, ha transcurrido en Barcelona. Allí, en San Mario y Mont Real, comenzó «en un oficio que no gustaba a nadie, pero todos necesitaban». Consiguió de esa manera vivir con cierto desahogo e independencia, «a pesar  de las persecuciones policiales y bajezas a las que te somete una sociedad hipócrita, que condena todo lo que no cabe en su moral estrecha y limitada, solo pendiente de ocultar a cualquier precio sus propias miserias». Más tarde se “puso por su cuenta”. Y explicó en qué consistía su profesión ahora, el valor de los locales como el suyo, los problemas que veían en el trabajo de calle…

Con un homenaje a “las putas del franquismo” se cerró esta mesa: un pequeño y ficcional documental realizado por Laly Zambrano y Carmen Briz en el que se ensamblan fotogramas de películas antiguas, alguna foto de prostitutas de entonces y voces que recogen relatos de mujeres que vivieron en esa época con la amenaza de la Ley de Peligrosidad Social a sus espaldas.
*   *   *
La última sesión, ya en la tarde del domingo, consistió, como ya hemos dicho, en la proyección de la película Princesas. A su finalización, Fernando León de Aranoa conversó con las trabajadoras del sexo que hicieron de figuración, y uno y otras con el público.
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(1) Para conocer más sobre este colectivo puede visitarse www.colectivohetaira.org y facebook/colectivohetaira.
(2) La Plataforma Estatal por los Derechos de las Personas Trabajadoras del Sexo; ICRSE (Comité Internacional por los Derechos de las Trabajadoras del Sexo en Europa); TAMPEP (Red Europea para la Prevención de HIV/STI y Promoción de la Salud entre Trabajadores Migrantes del Sexo); ENAT (Red Europea de Cooperación a favor de Mujeres y Menores Víctimas de Tráfico y Explotación Sexual); la Comisión de prostitución y trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, del Observatorio Municipal de Violencia de Género del Ayuntamiento de Madrid, y la Mesa de Espacios Públicos dependiente del Departamento de Servicios Sociales del Distrito Centro del Ayuntamiento de Madrid.
(3) Personas –voluntarios y profesionales– del mundo de las ONG que trabajan con inmigrantes, en la prevención de VIH/SIDA, feminismo, trabajo sexual, trata, LGTB y otras generalistas, procedentes de la casi totalidad de las comunidades autónomas… y de París.
(4) En los números 202, de mayo-junio de 2009 (artículos de Cristina Garaizabal y Marta González, pags. 11 a 21) y 206, de enero-febrero de 2010 (“Crónica de las Jornadas de Pensamiento Crítico”, pags. 73 y 74).
(5) Hetaira ante el balance de los ministerios de Interior e Igualdad del primer año del Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual (Madrid, 25 de marzo de 2010) [www.colectivohetaira.org].
(6) Una escort es una acompañante remunerada, es decir, una mujer a la que un cliente paga por acudir con él a reuniones, fiestas, salidas a otra ciudad, etc. La contratación puede incluir o no sexo. [Tanto escort como cliente, pueden ser de un sexo u otro].

Extractos

Esther Hava
Explotación y relaciones laborales

La trata de personas y la determinación coactiva o fraudulenta del ejercicio de la prostitución pueden afectar, además de a la dignidad y libertad sexual de la víctima, a otros bienes jurídicos de carácter laboral, ya sean colectivos, ya individuales, de los que es titular la propia persona explotada (imposición de condiciones ilegales de trabajo, grave discriminación en el empleo, omisión de medidas de seguridad e higiene adecuadas a la actividad laboral). Ello se hace aún más patente cuando las personas objeto de la explotación sexual son extranjeras.
El principal escollo que existe a la hora de calificar conductas de explotación laboral en el contexto sexual como delitos contra los derechos de los trabajadores radica en la propia naturaleza de la actividad que realizan en nuestro país los trabajadores del sexo, y el dudoso reconocimiento jurídico que recibe en nuestro ordenamiento. Así, están en una posición jurídica mucho mejor aquellas personas que se dedican al alterne, dado que tanto la jurisprudencia social como la contencioso-administrativa declaran indubitadamente su carácter de relación laboral o “medio lícito de vida”. Sin embargo, el orden laboral ha venido rechazando que el ejercicio de la prostitución origine un contrato de trabajo válido, en razón a la presunta ilicitud de la causa  que lo motiva.
Frente a lo anterior, existe ya una importante línea de jurisprudencia penal que, a partir de una interpretación más realista de los conceptos de “trabajador” y de “relación laboral”, no duda ya a la hora de calificar los hechos constitutivos de tráfico de seres humanos para su explotación sexual no sólo como un delito relativo a la prostitución, sino también como un delito contra los derechos de los trabajadores.
Tal interpretación no ha sido seguida, en cambio, por otros pronunciamientos judiciales, que continúan asumiendo una visión formalista y normativista de la relación laboral que favorece a los “empresarios” y sólo perjudica a los trabajadores del sexo.

Francisco Torres
La ciudad y los espacios públicos

Podemos definir el espacio público como el espacio físico socialmente conformado por ser accesible a todos, susceptible de diversos usos, y que implica una co-presencia entre desconocidos que constituye, según Simmel, una de las características de la sociabilidad de la ciudad moderna. El espacio público puede ser usado como soporte del desplazamiento, objeto de contemplación, lugar de encuentro y ocio para familiares y amigos, de comercio, etc. El uso y disfrute de los espacios públicos tiene, también, una dimensión ciudadana: están abiertos –o deben estarlo– a todos los habitantes de la ciudad y constituyen un elemento de su reconocimiento como tales.
Que el espacio público sea un espacio abierto no quiere decir carente de normas. Las “convenciones” sociales que regulan los espacios públicos establecen las formas en que debe desarrollarse la interacción y fijan la “normalidad” de usos y comportamientos.  Este conjunto de convenciones se ha ido conformando en un proceso histórico y puede entenderse como la expresión de un conjunto de negociaciones, imposiciones y ajustes, realizados entre actores con posibilidades diferentes. Estas posibilidades diferentes conforman un espacio público asimétrico y jerarquizado en su accesibilidad, uso y apropiación. El uso de la calle varía según el estatus socio-económico, el género y los grupos de edad. Las diferencias culturales constituyen otra variable de importancia.
La creciente heterogeneidad de nuestras ciudades y la multiplicidad de estilos de vida generan cambios y ajustes en los espacios públicos que varían según sus protagonistas, el tipo de espacio de que se trate, las necesidades de uso y disfrute que se pretendan cubrir, las dinámicas sociales y las imágenes del otro o de la otra que se generan. La calle, el jardín, la plaza, es el espacio ciudadano por excelencia y, como tal, es complejo y delicado, donde se desarrollan dinámicas de inclusión o de exclusión.
Compartir los espacios públicos no está exento de tensiones y contradicciones entre usos y hábitos igualmente legítimos. La presencia de nuevos grupos o de nuevos usos modifica, de forma real o imaginaria, el carácter de los espacios y, de una forma u otra,  afecta a los antiguos y nuevos usuarios.
Desde hace algún tiempo, presionados por las quejas vecinales, los ayuntamientos están aprobando ordenanzas municipales que, bajo la bandera del civismo, regulan –con multas o sanciones– los usos considerados legítimos de los espacios públicos, intentan “normalizar” la sociabilidad popular excesivamente “fogosa” y apartar de la calle, mejor dicho de la visibilidad, a los grupos considerados indeseables (prostitutas, mendigos, “mochileros”, etc.).
El problema no radica, en mi opinión, en la llamada general al civismo, bastante hueca por otro lado, sino en una redefinición de la urbanidad que excluye a determinados colectivos, que pone por delante las sanciones respecto al tratamiento de las contradicciones populares que puedan darse y no se plantea cómo abordar y dar solución a necesidades específicas relacionadas con el uso de los espacios públicos. Este tipo de ordenanzas y su presentación pública tienden a excluir simbólicamente a los grupos afectados del espacio ciudadano: no sólo del espacio físico, sino de la consideración de ciudadanos, con similares derechos y obligaciones que el resto de la ciudad.
Frente a ello, de lo que se trata es de abordar adecuadamente las tensiones populares que puedan surgir por los distintos usos de los espacios públicos; intentar conciliar las diferentes prácticas y necesidades; abrir procesos de mediación, negociación y acomodamiento entre los distintos grupos; y, en definitiva, intentar construir una ciudad más acogedora y respetuosa con todos sus ciudadanos y ciudadanas, avanzando en una cultura pública común –asumida por todos– que sea compatible con espacios públicos de diverso tipo.

Ordenanzas municipales frente a la prostitución de calle

(De la presentación de la mesa “La construcción de la ciudades… Nuevas normativas y prostitución de calle”)
En los últimos años estamos asistiendo a la puesta en marcha por parte de las corporaciones locales de medidas de regulación y ordenación de los espacios públicos que tienen como uno de sus focos principales la persecución de las trabajadoras del sexo que captan su clientela en la calle.
Madrid y Barcelona fueron las primeras en implantar estas políticas, y aunque sus apuestas son muy diferentes tanto en el fondo como en las formas, lo cierto es que las consecuencias que han tenido para las mujeres que trabajan en la calle están siendo muy parecidas y además están sirviendo de modelo para que estas prácticas se extiendan a otras muchas ciudades del territorio español: Valencia, Sevilla, Alicante, Granada, Bilbao, Málaga…
Madrid puso en marcha en el año 2004 un plan municipal contra la esclavitud sexual, con un marcado carácter abolicionista. Sus pretenciosos objetivos de futuro se podían resumir en ayudar a la mujeres que trabajaban en las calles, solo en las calles,  para que salieran del mundo de la prostitución, considerando que ninguna lo hacía libremente y que todas eran víctimas de mafias y proxenetas, y hacer de Madrid una ciudad incómoda para las mafias y los prostituidores.
En la práctica, todas estas acciones, basadas en el prejuicio de que todas las trabajadoras del sexo que captan su clientela en la calle están obligadas,  se han traducido en mayor extorsión a las mujeres, en que sus prácticas se vuelvan más inseguras, que crezca la sensación de inseguridad y malestar entre los vecinos…
El otro modelo es el de Barcelona. En el 2005 se aprobó la “Ordenanza de medidas para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en el espacio público de Barcelona”. Con ella  intentan regular, con un régimen sancionador, aspectos tales como el uso indebido del espacio público, la mendicidad, la venta ambulante, el consumo de bebidas alcohólicas, los grafiteros… y la utilización del espacio público para el ofrecimiento y demanda de servicios sexuales.
En Hetaira se es consciente de que la presencia de las trabajadoras del sexo que captan su clientela en la calle puede generar un conflicto con la vecindad, con otros ciudadanos. Que aparecen legítimos intereses de trabajadoras y vecinos que se contraponen en cuanto al uso de los lugares públicos. Que los vecinos tienen todo su derecho a reclamar que sus barrios sean habitables y tranquilos y sabemos que a veces lo que rodea a la prostitución es de todo menos tranquilo. Por ello, siempre hemos reclamado que se tenga en cuenta la posición de las trabajadoras sexuales y que se habiliten espacios de negociación en los que estén presentes, como uno más de los diferentes agentes implicados, para que puedan defender sus posturas y sus intereses en pie de igualdad.
Las putas bajo el franquismo

(De la presentación de la mesa “La prostitución bajo el franquismo”)

En 1941, el nuevo Estado declaró ilícito el ejercicio de la prostitución, aunque en la normativa que acompañaba esta declaración se contemplaba –curiosamente– el «reconocimiento médico obligatorio para aquellas personas que por su género de vida representan mayor peligro para la sociedad». Como se puede ver, una cartilla sanitaria obligatoria para las prostitutas, pero sin reconocerlas como tal.
En noviembre de 1941 se decreta la reorganización del Patronato de Protección de la Mujer y se crean “establecimientos para la regeneración de mujeres extraviadas”, que se suman a los ya existentes dependientes de órdenes religiosas.
A pesar de estas leyes, la realidad se imponía. En 1943 quedan registrados 1.140 locales censados oficialmente en España; y se sabía que existían muchos más que no estaban dados de alta, a lo que habrá que añadir todas las mujeres que ejercían por libre. Por ejemplo, en un Madrid de poco más de un millón de habitantes, estaban fichadas cerca de 20.000 mujeres que ejercían la prostitución. Es decir, en los años 40 se echaban diatribas contra las prostitutas pero se toleraban los burdeles y los bares elegantes –como Chicote en Madrid– en los que mujeres por libre intentaban captar su clientela.
En los años 50, las tendencias abolicionistas internacionales respecto a la trata de blancas y la prostitución llegan a nuestro país. La firma por parte de Gobierno español en 1949 del Convenio de la ONU para la represión de la trata de blancas y la prostitución llevó a que el 3 de marzo de 1956 se publicara un decreto-ley en el que se prohíben los centros de tolerancia y se toman otras medidas relativas a la prostitución, que se consideraba ilícita. En el artículo primero se dice que “velando por la dignidad de la mujer y en interés de la moral social, se declara tráfico ilícito la prostitución”.
Asímismo, en el artículo siguiente se prohíben “las mancebías y casas de tolerancia, cualesquiera que fuere la denominación y los fines aparentemente lícitos a que declaren dedicarse para encubrir su verdadero objeto”. En resumen, se acababa con la prostitución por decreto y se declaraban una serie de medidas contra todos los que rodeaban a las prostitutas (proxenetas, rufianes, dueños de los burdeles, etc.), pero no contra las prostitutas.
España pasa así a convertirse en un país con legislación abolicionista y la vida de las prostitutas sigue sumergida en la densa oscuridad de quienes tienen que ocultar aquello a lo que realmente se dedican…

http://www.solidari.es/noticia.php?id=49

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Una prostituta denuncia ante un juez a su cliente por pagarle con un reloj falso

El hombre le endosó una baratija y se llevó 150 euros que ella le dio para compensarle, más dos horas de sexo «gratis»

TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
No sólo no cobró lo estipulado por el servicio sexual prestado, sino que encima fue ella quien acabó abonando dinero al cliente. Y todo por aceptar como medio de pago un reloj que una prostituta creyó de oro y acabó siendo una baratija. La mujer ha acabado recurriendo a la Justicia y ha denunciado al cliente por estafa y robo.
Los hechos por los que la mujer, una chica rumana que ejerce la prostitución en un piso de Valencia, recibió la llamada de un cliente en la madrugada del pasado día 3, domingo. El hombre le pidió precio y llegaron a un acuerdo económico: 150 euros por dos horas de sexo. Él solo debía acudir al domicilio de la prostituta y pagar. Hasta ahí, todo normal.
Sin embargo, cuando el cliente llegó a la vivienda, le explicó a la meretriz que no disponía de dinero en efectivo. Eso sí, le mostró un reloj, supuestamente de una conocida marca y de oro, que ofreció co?mo trueque a cambio del sexo pactado. Antes de cerrar definitivamente el negocio, según relataría más tarde ella ante el juez, el cliente le dijo que el valor del reloj era mucho más alto que el del servicio, por lo que, para que el acuerdo fuese justo para ambas partes, ella debía entregarle 150 euros a él, ya que, a su juicio, la «joya» costaba «por lo menos 300».
Ella aceptó y cumplió. Estuvo con él desde las cinco hasta las siete de la madrugada. Luego, el cliente se fue y la mujer trató de poner en venta el reloj. Fue entonces cuando descubrió que había sido víctima de un doble timo: haber aceptado un reloj de escaso valor y haber aportado, además, los 150 euros a mayores. Tras descubrirlo, a prostituta fue al juzgado de guardia de incidencias de Valencia y pu?so una denuncia contra el hombre, a quien ahora busca la policía.

http://www.levante-emv.com/sucesos/2011/04/12/prostituta-denuncia-juez-cliente-pagarle-reloj-falso/798185.html

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