De Violencia y Dignidad

Llevo un tiempo pensando mucho en este tema tan manido de que el trabajo sexual es violencia y he llegado a la conclusión de que sí, lo es. Trabajar para una empresa es una acción siempre violenta, donde la mayoría de tus derechos son pisoteados y tus quejas
se acallan con una amenaza de despido. Trabajar para una misma es un acto de valentía e inconsciencia a partes iguales. Todo son obligaciones para las autónomas, pero ciertamente, derechos no existen para este colectivo.

Cuando me preguntan, constantemente, sobre el por qué de escoger un trabajo tan sumamente violento me devuelven a un punto de mi vida que quisiera no tener que rememorar. Pero la carroña quiere saber, la basura necesita alimentarse para crecer y seguir avanzando sobre sus propias heces extendiéndose en las mentes no pensantes, ésas que viven frente a un televisor lleno de cuéntames y viceversas. Si estupidizas a la sociedad, si la sumes en la ignorancia, si le enseñas que tras una carrera de medicina, tu futuro puede estar tras la barra de una cadena de hamburguesas, pero si eres tronista con cuerpo de croissant, puedes llenar tu cuenta corriente de cifras de cinco ceros, tienes todo el trabajo hecho. Es algo lento, pero constante. Y en realidad tampoco ha sido tan lento, en apenas treinta años, los conocimientos, la educación y la cultura han ido perdiendo fuerza y han ganado terreno la vulgaridad, los gritos y la exhibición de la ignorancia, que algunos se empeñan en exaltar y reflejar como una virtud.

Violencia, es una palabra que se usa con mucha ligereza últimamente, tanto como del término dignidad y al final pierden un poco el significado. Puede que una mirada te haga sentir intimidada o amenazada, pero no es violencia. Las mujeres que hemos sufrido violencia sabemos que la mirada no es violenta, la violencia viene con los puñetazos tras la mirada. O tal vez ni siquiera te miró o estabas de espaldas y la que no mirabas eras tú. Éso es violencia. Violencia es que tu pareja entre en ti a la fuerza, aunque no lo busques, ni lo desees, ni lo animes. La violación es violencia.

El intercambio de sexo por dinero no es violencia, por mucho que a ti, amiga abolicionista, puede violentarte en tu mente y tal vez incluso en tu cuerpo, con imágenes de traumas ajenos a mi profesión.

Mi profesión no es violenta en tanto que no hay maltrato físico ni psicológico por parte de los clientes. Si lo hubiera, lo denunciaría.
De hecho, las cifras son tozudas y en lo que va de año se puede comprobar con ojo objetivo cuántas mujeres han sido agredidas y asesinadas por sus parejas y cuántas por sus clientes. 
Y créeme, como mujer que ha sobrevivido al maltrato dentro del matrimonio, sé que es más fácil poner una denuncia al putero que al marido.

En cambio sí sufrimos violencia verbal, física y psicológica por vuestra parte, queridas abolicionistas y sois tan sororas que ni siquiera os disculpáis cuando os decimos que nos habéis ofendido gravemente. Nos tratáis de carne, de mercancía, de depósitos de semen y otros apelativos que personalmente y me consta que a todo el colectivo, nos remueven las tripas, pero vosotras seguís sordas a nuestra llamada de socorro en cuanto a la falta de derechos frente a unas instituciones que nos agreden, victimizan criminalizan, persiguen, multan y estigmatizan…aún más. eso no os preocupa. Porque de la realidad no queréis salvarnos, preferís la lucha imaginaria del país de las piruletas donde los puteros no son vuestros padres, hermanos, maridos e hijos. 

En cuanto a la dignidad se me ocurre así, a bote pronto que, a mí me parece más digno luchar por conseguir los derechos de un colectivo de mujeres precarizadas pero muy valientes, con mucho coraje y con un orgullo para salir adelante que ya lo quisieran muchas, que dedicarme a calentarle el sillón a no sé quién para lograr cinco minutillos de fama en twitter, un vídeo estereotipado y más falso de que un anochecer a las seis de la mañana en el Cabo de Gata o un silloncito de un despachito cutre en un ayuntamiento a asesora de alguna listilla en Madrid.

Que se os ve el plumero, sois violentas y no sois dignas.
Repetidlo mil veces…que en eso tenéis mucha experiencia

Paula Vip

 

 

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Putes Y Demonies

Comienza el 2018 con los tambores de fondo. Vamos a la guerra, las negociaciones de paz han terminado. A las putas se nos mean en la cara las diferentes administraciones de las distintas ciudades, tratándonos como a delincuentes. Y a nuestros clientes, ese servicio se lo cobramos el doble.

Los colectivos de putes se aúnan, aprenden a trabajar juntos para que las campañas sean efectivas y podamos hacer llegar nuestro mensaje de falta de derechos a la sociedad, infoxicada por unos medios de comunicación corruptos y vendidos, que siempre meten el trabajo sexual dentro de la trata de personas, como si fueran la misma cosa, a sabiendas de que es falso. Desinforman a la sociedad porque

1. El mensaje de que las putas debemos ser salvadas, implica que debe haber salvadoras (y les mola ser ellas quienes lo hagan)

2. Es más sencillo dar la razón que luchar por la verdad. El mundo es de las cobardes

No es sencillo pedir unidad, de hecho es casi una utopía, aunque es cierto que debemos pensar en que nuestra lucha es más importante que nosotras mismas. Que nadie se hará rica y famosa por ser activista prosex, que los puestos a dedo en las administraciones ni son la panacea, ni duran para siempre (si eso es a lo que se aspira). La lucha es nuestra y a nosotres nos pertenece. Ni a las aliadas -por mucho que se impliquen- ni a los empresarios -puaj-. A nosotras, que somos las que estamos al pie del cañón cada día, las que sufrimos estigma,  las que no podemos alquilar un piso o comprar un coche porque no podemos explicar de dónde viene nuestro dinero. Somos nosotras las que no sabemos qué va pasar cuando tengamos que jubilarnos, o ser madres, o simplemente coger una gripe y dejemos de generar dinero.

Durante décadas las aliadas han hecho un trabajo prodigioso por nosotres, por todas nosotres. Y algunas aliadas, merecen estar en los primeros puestos de esta lucha que parece no tener fin, pero ya no es necesario que la lideren, porque ahora estamos las putes, ahora tenemos nuestra propia, la alzamos, la hacemos visible y nos dejamos la vida para que se nos tenga en cuenta en espacios que ni siquiera podíamos soñar.

Cuando alguien como yo -a la que llaman privilegiada- empezó a ejercer activismo prosex, éramos cuatro, las mujeres que dábamos la cara en España. Montse Neira fue la primera a quien conocí y me impresionó su mensaje claro y contundente sobre la falta de derechos en nuestro colectivo. Luego me presentaron a otras compañeras, pero siempre sucedía lo mismo, todas éramos mujeres con cierto recorrido y necesitábamos a las jóvenes, sangre nueva, aire fresco, mujeres que aún no estuviesen quemadas por la decepcionante lucha en la que nos habíamos embarcado las más veteranas. 

¡Y llegaron! ¡Mujeres en la veintena, en la treintena, preparadas, fuertes, duras, con argumentario y con ganas de pelea! 

Ahora que somos las suficientes, ha llegado la hora que tanto hemos estado esperando. La de luchar sin descanso pudiendo aunar la fuerza de la juventud con la experiencia de la veteranía. Ha llegado nuestra hora, la de la batalla, la de la lucha sin cuartel. 

¡Que tiemble el mismísimo infiernos porque las PUTES nos hemos levantado!

Paula Vip

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Reseña del libro que nunca leí y jamás leeré

Jueves 26 de octubre de 2017

Presentación de un libro sobre Chaperos, y Precariedad. Que una ya piensa, ¡genial!, porque lo habrá escrito un compañero chapero.

 Primer error, el libro lo habían escrito dos hombres, por lo menos eran gays o eso aseguraron, el que habló en primer lugar un tal Òscar que en primero nos situó hablándonos un “poquito del prusés” y de su estupendo trabajo como profe de uni en Tarragona y que nos deleitó con una confesión confusa. Nos dijo en petit comité, así sin que se enterase nadie que, de joven (?) él soñaba con ser alguna de las tres pés. Profe, Poli o Prostituto. Palabras textuales.

Risas en la sala. Como policía tuvo una pareja, él acabó siendo profe y romantizó (sic) la profesión de puto como ése hombre que vive su sexualidad sin represión y vive de ella. Es decir, ni puta idea de lo que es el trabajo sexual.

Òscar da paso a Eduardo, el otro autor del libro. Un crack el tipo, economista según recuerdo. Eduardo nos habla del estigma que como no puto no puede conocer, pero es irrelevante porque, los economistas son muy dados a saber de todo, incluso de avisar cuándo se avecina una crisis y tal. El bueno de Edu nos habla de la modelización de la subcultura gay que sirve (a él, suponemos) para centrar el estudio en el post-feminismo. Sí, os lo juro.

Acto seguido nos regala con una frase épica que, sin duda pasará a los anales de la “historia subcultúrea de los economistas gayses”. Edu nos confiesa en tono bajo de confesionario que Él, siempre vió a los chaperos “fundamentalmente como personas”. Os lo juro. Y la audiencia calladita como si estuviesen de acuerdo, aunque cuando mirabas en derredor veías cómo los morros se arrugaban.

Hablaron de Síndrome de Ulises, de la Pirámide de Maslow, del dinero fácil, de la politoxicomanía, el consumismo exacerbado, la depresión y la desesperanza que sufren los chaperos. Y sí, de nuevo, el comentario es textual. Los chaperos parecen felices pero todo es fachada, en el fondo son unos pobrecillos de la vida.

Nos cuentan que ganan mucho dinero pero que nadan en la precariedad económica, emocional y de salud. También nos cuentan que entre el 80 y el 85% de los chaperos son migrantes, pero ese dato no viene corroborado por su investigación. han tirado de datos en la red. Ok. 

Sólo se salvarían esos cuatro “putos privilegiados” que hacen un Circuito Lúdico Global. De nuevo este dato se extrae de internet.

Esta pobre e inculta y precaria puta les formuló algunas inocentes preguntas cómo a cuántos trabajadores habían entrevistado para hacer este libro. Me respondió el bueno de Edu haciendo como que intentaba recordar…-a unos 120 más o menos- me respondió. Me quedé sin saber si unos 120 eran 50 o 3000, porque cuando entrevistas a quienes “-has visto fundamentalmente como a personas-“, digo yo que lo mínimo que podrías hacer es recordar el número, no te pedía que me cantaras sus nombres de memoria, Edu, pero coño..¡.no saber a cuántos seres humanos usaste para hacer un estudio me parece lamentable!..

Tres joyas que dijeron antes de que me levantase y me fuera, tras haber tenido paciencia dura una hora y veinticinco minutos muy larga, la primera es del bueno de Edu quien dijo, así como si nada, que en el estudio “Se separa al sujeto civilizado del otro”. ¡Fantástico Edu! Las otras dos las profirió una tras otra el romántico Òscar quien preguntado por un asistente sobre la industria del porno, respondió aliviado en plan “ésta me la sé”: En el porno siempre se necesita carne fresca y cuerpos jóvenes.

Comprenderéis que me levantara, me despidiera de dos amigas que había en la sala y me pirara con viento fresco hacia mi casa, donde la carne sólo está en la nevera, todos somos personas y nos percibimos como tales y no “como si lo fuésemos” y donde la cordura se lleva estupendamente con el trabajo sexual

Paula Vip 

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El triángulo de la prostitución en Madrid: más de treinta burdeles en medio kilómetro cuadrado

En el Paseo de las Delicias hay dos edificios, el 127 y el 133, que antes tuvieron residentes. Ahora están ocupados por completo por lupanares. Son el símbolo de una gran manzana triangular, entre las paradas de Atocha y Legazpi, con la mayor densidad de prostíbulos clandestinos por metro cuadrado de Madrid. 

El 127 y el 133 del Paseo de las Delicias de Madrid son edificios que están ocupados en su totalidad por burdeles

El 127 y el 133 del Paseo de las Delicias de Madrid son edificios que están ocupados en su totalidad por burdelesMoeh Atitar

DAVID LÓPEZ FRÍAS
 

Madrid también tiene su distrito rojo de la prostitución. Como Amsterdam, pero sin escaparates ni neones. Escondido. Está al salir de la estación de metro de Legazpi. O de la de Atocha. El tercer vértice de esa manzana triangular está en la esquina entre los paseos de las Choperas y Santa María de la Cabeza.

Son poco más de 0,5 kilómetros cuadrados de terreno, pero hay más de treinta prostíbulos. Curiosamente, es una zona en la que no abundan las whiskerías ni clubes de striptease. No se anuncian en público; sólo en la intimidad de internet. La prostitución ya no está en los bares sino en las casas. Desde chicas particulares a clubes ocultos en semisótanos, pasando por consultas de masajistas con final feliz.

Mapa de los burdeles clandestinos en el triángulo de la prostitución de Madrid

Mapa de los burdeles clandestinos en el triángulo de la prostitución de Madrid Alba Martín

Si esa gran manzana roja es la micronación de los burdeles, su capital es el Paseo de las Delicias. Allí se encuentran casi la mitad de los lupanares. Y la densidad la disparan dos bloques: el número 127 y el 133. Son edificios que están ocupados en su totalidad por casas de alterne. Auténticos supermercados del sexo de arriba abajo, que se diferencian de los demás bloques de viviendas porque tienen el portal abierto. Antaño también tuvieron residentes, pero la prostitución fue ganando metros hasta que los echó a todos.

EL 127

De estos dos edificios, el 127 es el más antiguo. Funciona desde hace 40 años y tiene fama de ser la opción “low cost” de la zona, por lo que es muy frecuentado por inmigrantes. Es un edificio muy viejo, de casi 200 años y sin ascensor. Tiene 4 plantas con 4 pisos cada una. Parece que tuvo tiempos mejores. Ahora huele a rancio y da la sensación de que se va a caer a trozos.

Al pasar el portal hay unas escaleras que suben al primer rellano, donde te reciben 4 puertas de madera carcomida. Una de ellas está abierta y en el quicio hay un señor de unos 50 años. Deduzco que peruano, porque lleva una camiseta del Sporting Cristal. Me pregunta que qué horas son estas de venir a fo**ar, que las chicas ya se han ido.

Son las 22:00 y yo creía que era una hora adecuada para ir a un burdel; la noche acaba de caer, la gente empieza a salir de fiesta y la oscuridad proporciona un poco de anonimato. Pero parece que no. El 127, como cualquier otro supermercado, hace un horario muy parecido a un Eroski: de 9 de la mañana a 10 de la noche.

CLIENTES DESDE LAS 9 DE LA MAÑANA

El siguiente día me planto en la puerta del 127 a las 9 de la mañana. Hoy no me pilla el toro. Luego pienso que igual voy a parecer muy desesperado llegando el primero. Prefiero gastar media hora tomando café en la terraza de al lado y observar. En ese rato veo entrar hasta a cinco hombres al edificio. Los hay madrugadores.

En los foros de prostitutas (que los hay y con una cantidad de información ingente sobre el sector) avisan de que en la puerta del 127 hay un tipo con un bate de béisbol que hace las veces de guardia de seguridad. Sería en otros tiempos o sería un mito; ahora no hay nadie que controle y entro.

“LAS WALKING DEAD” DEL PRIMER PISO

También advierten en esos foros de que en el 127 es muy difícil pasar del primer piso. Hay burdeles en las cuatro plantas, pero llegar a la segunda es casi misión imposible. El rellano del primero está lleno de prostitutas con poca ropa, casi todas latinas y rumanas. En los foros son conocidas como “las walking dead”, porque vagan como zombis por las escaleras y se lanzan literalmente a por el cliente. Así sucede. Aún no he asomado la cabeza y ya se me abalanzan en un tono imperativo y casi amenazante. Hay al menos seis. Me miran mal y el ambiente es hostil.

Una chica rumana me tira de la camiseta. Una hondureña enorme es más rápida, me agarra de la muñeca y me introduce de un violento tirón en uno de los pisos. “Vente con la hondureña, papi. 20 euros todo completito” repite en bucle. No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol.Me hace daño en la muñeca y me cuesta muchísimo zafarme de ella, que se queda insultándome. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. No parece el equivalente a “que pase usted un buen día”.

DESDE 20 EUROS EL SERVICIO

En la segunda planta el ambiente es más tranquilo. Sólo hay un piso abierto. “En los buenos tiempos sí que funcionaban todos los del bloque, los 16. Pero ahora muchos han cerrado. Quedaremos 9 o 10”, me cuenta la mujer brasileña que hace de madame. Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso. Así funciona este edificio: entras al piso, te muestran a la chica como mercancía y si no te gusta te vas al piso de al lado. Sale una joven mulata adormilada, le digo que me lo pienso y que ahora le diré algo, la chica vuelve a su cuarto y yo me quedo un rato hablando con la madame.

El 127 de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche

El 127 de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche D.L.F

Me cuenta que los precios sí que están unificados: “Desde 20 euros. Son los más baratos del barrio; abajo hay otro edificio pero es más caro”, me asegura. También me dice, con poca convicción, que las chicas no viven allí: “Al menos las mías; vienen, trabajan, pagan su habitación y se marchan. Sé que algunas sí que duermen aquí, en algunos pisos, pero yo tampoco les pregunto”. También me dice que cada burdel es independiente de los otros. “Antes nos dejaban abrir por las noches, pero ahora tenemos que cerrar a las diez”, se lamenta. Yo le pregunto que por qué y ella me dice que porque así es la vida. Que si me interesa la chica. Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Salgo y subo al tercer piso.

UN CARTEL PARA LOS CHINOS

En el tercero también hay una sola puerta abierta. Tiene un cartel en chino, escrito a boli en una hoja de libreta. Aquí están las orientales, pienso. Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. “Sí, aquí son las chinas; yo estoy aquí para cobrar y porque no hablan muy bien el español”, me explica. Al parecer hay mucha rotación de prostitutas asiáticas. Mientras me lo cuenta aparece por la puerta un señor latino, muy bajito, que subía detrás de mí. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado. Yo aprovecho la confusión y me largo.

En el cuarto piso hay otra puerta abierta nada más. Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano. Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar. Bajo las escaleras para marcharme y recibo malas miradas y algún improperio al pasar otra vez por el primero, por delante de “las walking dead”.

EL 133

El 133 es otra cosa. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas. El edificio es más nuevo, huele mejor y hay ascensor. Yo decido subir por las escaleras para ver qué me encuentro, pero no hay ni rastro de prostitutas agresivas. Los rellanos están vacíos. Cada piso tiene una sola puerta y hay que tocar. Los apartamentos son más modernos y habitables que en el 127; en cada uno hay dos o tres chicas. Pasas, se presentan y decides.

El 133 de Delicias, con ventanas azules, es más nuevo que el 127. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta

El 133 de Delicias, con ventanas azules, es más nuevo que el 127. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta Moeh Atitar

En uno de los pisos, una de las chicas me dice que está ella sola y que el servicio mínimo son 25 euros. Cinco euros más que en el 127. Le digo que yo no venía a tener sexo sino a hablar. Me dice que bueno, que algunos lo hacen. Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo. Que es para escribir un texto en un libro sobre Madrid (para que no salte como un resorte al escuchar la palabra ‘periodista’). Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale.

Se hace llamar Helen, tiene 27 años, es paraguaya y tiene dos hijos, los dos en su país. Lleva dos años en España y poco más de seis meses en ese piso. Trabajando y viviendo. “Mi compañera y yo dormimos aquí. No pagamos nada de alquiler, pero le tenemos que dar el 50% de lo que saquemos al jefe”, me aclara. En este edificio, al contrario de lo pasa en el 127, todos los burdeles son del mismo propietario, un ecuatoriano que tiene otras casas por Madrid. Helen estuvo antes en un hotel de carretera, pero le obligaban a pagar casi 100 euros diario por la habitación y la comida. “No me salía a cuenta, esto me va mejor. Allí me quedaba con lo que ganaba, pero había épocas muy malas y el gasto era grande”.

TRABAJAN Y VIVEN EN EL BURDEL

Respecto al edificio, dice que está contenta. “A mí es que este mundo me da un poco de miedo, la verdad; yo en Paraguay trabajaba en una tienda.Pero tener a los chicos de seguridad abajo da mucha tranquilidad. Por ejemplo, si desaparece un móvil los llamamos rápidos y ellos bloquean la puerta enseguida para que no salga nadie. O les mandamos que nos hagan la compra si no podemos salir”, cuenta. En cuestión de higiene, explica que “como vivimos aquí, pues tenemos la casa muy limpia, cuidada y perfumada”. Algo que no pasa en el 127, donde el fuerte olor a rancio es uniforme en todo el edificio.

El 133 es un edificio más nuevo que el 127 y en los rellanos no hay prostitutas

El 133 es un edificio más nuevo que el 127 y en los rellanos no hay prostitutas D.L.F

El 133 funciona desde hace unos siete u ocho años, le han dicho. Y cierra un poco más tarde que el 127. Concretamente dos horas. “Aquí hasta las doce de la noche están las puertas abiertas y hay gente de guardia abajo”. Lo del tipo con bate de béisbol vigilando en el portal lo ha escuchado, “pero de tiempos pasados. Yo no llegué a verlo. Aquí no hay peleas. A los clientes también les da mucha calma ver que hay alguien de seguridad. Dicen por aquí que cuando abrían toda la noche sí que había más problemas, pero ahora a la luz del día ya no”. Yo recuerdo a la hondureña del 127 apretándome la muñeca y pienso en lo bien que vendría alguien de seguridad allí también, en aquel primer piso loco. Pero al tratarse de un negocio soterrado y en manos de mafias, nadie va a poder reclamarlo.

Cuando salgo del edificio me doy cuenta de que los chicos de seguridad no están. Aparecen a los pocos segundos llevando un carro de la compra cargado de papel higiénico para abastecer a las prostitutas de los cinco pisos.

Los recaderos del 133 llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas

Los recaderos del 133 llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas D.L.F

MASAJISTAS, SÓTANOS, SANTAS Y BEATAS

127 y 133 aparte, el triángulo que conforma esta gran manzana está lleno de burdeles. No son tan accesibles como esos dos edificios, pero una consulta a la página de contactos más grande de España y varias llamadas telefónicas lo confirma: en Paseo de las Delicias hay al menos cinco casas más donde se ofrece sexo. En las calles interiores como Tarragona o Murcia hay varias masajistas con ’final feliz’. Ofrecen masturbación o sexo completo, según lo que pague el cliente. En la calle de Tomás Bretón, en un semisótano cerca de Atocha, hay una casa que tiene a una treintena de chicas, siete por turno. En la calle del Guillermo de Osma hay un par de lupanares históricos que han ido cambiando de ubicación y son poco menos que mitos en internet. También se vende sexo en calles de nombre tan poco apropiado como Beata María Ana de Jesús o Santa María de la Cabeza.

LA OPINIÓN DE LOS PUTEROS

“No sé si es el sitio con más prostitutas de Madrid, porque en [la calle] Montera o en [Colonia] Marconi también hay muchas. Pero es diferente porque están en la calle. Si hablamos de casas, igual sí es la zona donde más concentración hay. También hay muchas por Usera y Vallecas… pero están más repartidas”, cuenta un putero. Así mismo se define él. “No pongas mi nombre, pero sí, soy putero y orgulloso. Desde los 15 años llevo de putas”, presume. Ahora tiene 55 y participa en algunos foros de prostitutas contando sus experiencias. Ahí es donde lo encuentro, junto a otros tres que han colaborado en la elaboración de este reportaje.

Proceden de varias páginas y postean información y experiencias “porque no hay una base de datos oficial que sirva de información. Con estas aportaciones, las personas que nos movemos en este mundillo lo tenemos más fácil. Si no nos ayudamos entre nosotros, con lo mal vistos que estamos…” cuenta otro de los consultados. 

UNA PORRA SEXUAL PARA EL REAL MADRID – JUVE

En dichas páginas hay una cantidad inabarcable de información sobre el sector: direcciones, experiencias (con todo lujo de detalles), advertencias, promociones y hasta una porra para la final de la Champions: la ha propuesto una prostituta que precisamente trabajaba en Guillermo de Osma, en plena zona roja. Promete un servicio gratis al que adivine el resultado del Juventus-Real Madrid. 

El motivo por el que las casas de prostitución se concentran en este triángulo se desconoce. Otro de nuestros ‘expertos’ en prostitución no encuentra una causa en concreto: “Siempre ha habido bastantes por esta zona. Habrá tradición (ríe). Es un sitio bien comunicado. Sólo en este trocito tenemos cinco estaciones de metro y una de Renfe. Está cerca del Centro, pero los pisos no son tan caros… y hay bastante inmigración, por lo que los “low cost” como el 127 tienen bastante éxito”.

EL ORIGEN: LA COLONIA DEL PICO DEL PAÑUELO

Lo que sí que se conoce es el origen de estos lupanares en la zona. Nita García, de la Asociacion de Vecinos de Arganzuela, cuenta que “los primeros se instalaron en la Colonia del Pico del Pañuelo, que es un grupo de unos 70 edificios construidos en tiempos de Primo de Rivera, allá por el 1925”. La Colonia del Pico del Pañuelo es un pequeño triángulo dentro de ese gran triángulo. Comprende tramos de Paseo de las Delicias, Paseo de las Choperas y calle de Guillermo de Osma. “En esa zona empezaron a poner bares de alterne, donde vendían sexo y drogas” cuenta Nita, que cree que la implantación de esos locales pudo provocar un efecto llamada al resto del sector. Y hasta hoy.

Dos hombres hacen guardia ante la puerta del 133 del Paseo de las Delicias

Dos hombres hacen guardia ante la puerta del 133 del Paseo de las Delicias D.L.F

“Hace como 30 años se llevó este asunto a los tribunales, pero un juez dijo que en nuestro país, la prostitución no es legal ni ilegal. Y no hizo nada. En ese vacío seguimos y es lo que les permite seguir desarrollando esas actividades mafiosas e ilegales”, lamenta Nita García.

En 2011 sí que actuaron contra los bares de alterne. Los vecinos recogieron 600 firmas y se cerraron muchos de aquellos clubes, que luego volvieron a abrir pero ya como restaurantes y comercios normales”. Reconoce Nita que “antes, la problemática sí que afectaba mucho a los vecinos. Entre los bares y las casas particulares funcionando las 24 horas, había peleas y conflictos cada noche. Ahora la cosa está algo más tranquila”, reconoce.

No obstante, cree que los locales de alterne siguen siendo una asignatura pendiente de los respectivos gobiernos municipales: “Llevamos 40 años con esta cuestión y nadie la soluciona. Los vecinos se quejan, pero de puertas para dentro. Saben que estos negocios están en manos de mafias y tampoco se la quieren jugar mucho dando la cara. Es comprensible”. 

LA EXPLOTACIÓN, EL VERDADERO PROBLEMA

Repasamos juntos el listado de burdeles que he recopilado y nos damos cuenta de que tal vez esté incompleto:”Creo que hay algún otro. Hay un par de calles cerca de mi casa por las que vas caminando y ves algunos portales con un timbre distinto. Ese es el indicio que nos dice que dentro hay prostitución”, apunta.

De todos modos, Nita García aclara que “lo que realmente nos molesta no es que una persona libremente decida ejercer la prostitución. A mí eso me da igual. Si es una persona particular que recibe en su casa y no da problemas a los demás, me trae sin cuidado lo que haga. Todo el mundo tiene que buscarse la vida. El verdadero problema es la explotación.Sabemos que muchas de esas chicas que se prostituyen en el 127 o en el 133 están forzadas, amenazadas por las mafias y con el pasaporte retirado. No tienen dónde ir. No salen del prostíbulo. No existen. Ese el auténtico problema y está pasando al lado de nuestra casa, sin que nadie se preocupe”, concluye. 

http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170603/220978095_0.html

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Liberadas cinco mujeres obligadas a ejercer la prostitución en Ibiza

Los arrestados son tres mujeres de nacionalidad china y un hombre español

Uno de los registros fue realizado en este edificio de Isidor Macabich, en la imagen.

Uno de los registros fue realizado en este edificio de Isidor Macabich, en la imagen. vicent marí
 
 

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía arrestaron ayer a cuatro personas en una operación contra el tráfico de personas en la isla, en concreto por la presunta comisión de delitos relativos a la prostitución. Los detenidos son tres mujeres de nacionalidad china y un hombre español. Además, los agentes han liberado a cinco mujeres de China que podrían estar siendo obligadas a prostituirse.

Los agentes investigan ahora las condiciones en las que trabajaban estas mujeres en los pisos y si, de alguna manera, se les estaba forzando a trabajar como prostitutas.

En la operación, que realizaron de forma conjunta agentes de la Brigada de Extranjería de Madrid y de la Comisaría ibicenca, se realizaron al menos tres registros en domicilios de los municipios de Ibiza y Santa Eulària en los que, supuestamente, se ofrecían servicios sexuales.

Uno de estos pisos, ubicado en el número 18 de la avenida de Isidor Macabich, ya fue registrado por la Policía Nacional el pasado mes de febrero. Entonces los agentes arrestaron a seis mujeres chinas por infringir la Ley de Extranjería y que, supuestamente, se dedicaban a la prostitución.

En los últimos años la Policía Nacional ha realizado varias operaciones contra la trata de personas en las isla, algunas de ellas muy importantes, y ha detenido a numerosas personas. Una de las operaciones más relevantes se cerró en agosto del año pasado. Fue la operación Mar contra la explotación sexual –que agentes de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) de la comisaría de Ibiza culminaron el 24 de agosto con seis detenciones en la isla, una en Tarragona y dos más en Rumanía–, y comenzó a raíz de la llamada que hizo una ciudadana a la línea gratuita y confidencial 900 10 50 90 de la Policía Nacional.

http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2017/05/31/cuatro-detenidos-eivissa-redada-trata/919450.html

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El Supremo legitima dos macroprostíbulos en Mataró

  • Una sentencia firme anula una ordenanza municipal restrictiva y el empresario anuncia que renovará las licencias que habían caducado

El Supremo legitima dos macroprostíbulos en Mataró

El terreno de Via Sergia de Mataró donde se plantea construir un macroprostíbulo (LV)

El Tribunal Supremo, tras siete años de litigios, ha dado el espaldarazo definitivo a la implantación de dos macroprostíbulos en Mataró (Maresme) al ratificar una sentencia que había emitido en 2015 el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya. Con ello, el alto tribunal confirma la anulación de los epígrafes de la ordenanza municipal que el consistorio modificó en el 2012 para evitar que los dos establecimientos se instalasen en el polígono Les Hortes del Camí Ral.

El promotor de los dos locales de prostitución -que sumaban 2.000 m²- Josep Maria Colomer Ribot, a través de sus asesores ha informado que volverá a reactivar las caducadas licencias para dos salas de fiestas con espectáculo y anexo otorgadas en 2010, para construir un burdel de 50 habitaciones en un solar del número 27 de la calle Vía Sèrgia y un segundo, más pequeño, en la calle Josep Calvet, 60. Las mismas fuentes, aseguran no compartir las restricciones impuestas por el anterior gobierno (PSC-ERC-ICV) frente a “una inversión de seis millones de euros” y recuerdan, tal como repite el tribunal “que la prostitución no está prohibida”.

 
Terreno donde se podría ubicar uno de los macroprostíbulos de Mataró
Terreno donde se podría ubicar uno de los macroprostíbulos de Mataró (L.V.)

El Ayuntamiento de Mataró, que ayer aún no había reaccionado a la sentencia en espera de un posicionamiento de los servicios jurídicos, en febrero del 2010, al conocer la intención del promotor de abrir dos grandes burdeles en un polígono industrial muy próximo al complejo universitario TecnoCampus, intentó evitar su implantación endureciendo la ordenanda municipal.

El alto tribunal detalla ahora que los artículos incorporados por el anterior gobierno municipal (PSC-ERC-ICV) a la ordenanza municipal sobre locales donde se realizan actividades de naturaleza sexual, perjudican al empresario, que denunció que la verdadera finalidad del ejecutivo local era hacer inviable la creación de los dos lupanares, una acción que, a criterio del Supremo vulnera la ley de espectáculos y actividades recreativas, así como el reglamento de espectáculos. El TS reprocha al consistorio no haber justificado las restricciones en base a otros argumentos como “evitar la aglomeración de este tipo de establecimientos e impedir la coexistencia con otro tipo de actividad”. El ayuntamiento, a criterio del tribunal, ha planteado el recurso de forma confusa y con una finalidad instrumental.

A los epígrafes modificados, el ayuntamiento incorporaba otros requisitos que hacían inviable los dos proyectos, tales como obligar a que los estacionamientos fueran subterráneos o que las habitaciones dispusieran de luz natural. Además, establecían un máximo de 500 m² para la actividad principal y destinar un 10% de la superficie a anexos. La nueva ordenanza imponía un mínimo de 12 m² para las habitaciones y un lavabo obligatorio para cada cuatro, lo que los promotores denunciaron porque “hace económicamente inviable la actividad”.

http://www.lavanguardia.com/local/maresme/20170531/423054540585/mataro-macroprostibulos-tribunal-supremo.html

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Así navegan por internet los ‘puteros’ españoles

Los amigos del fornicio de pago buscan buenos precios, interlocutar con las chicas de tú a tú y son muy exigentes

6 min
 
Un usuario de internet visita una web de contenido para adultos / CG

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Es una de las escort más exclusivas del mundo. Esta es su vida de lujos, sexo y viajes exóticos

Por Javiera Irarrázaval

Cobra 600 dólares cada una hora y media.

 

En la presentación de su página web, dice que se considera una “estudiante, viajera, escritora y profesora de yoga”. Lo cierto es que a veces se transforma en una mujer sumamente sensual, donde se reúne con personas a conversar sobre arte, filosofía, literatura y después tienen sexo. Pero antes debe pagarle los 600 dólares que cobra cada hora y media. 

Ava Hudson es una chica de California, una de las escort más exitosas y exclusivas del mundo. Pero esto no es un trabajo cualquiera; antes de tomar un ‘cliente’ ella los estudia detalladamente con una asistente que ve todas sus referencias.

 
Autor Desconocido, ayúdanos a encontrarlo

Ella solamente atiende a clientes súper estudiados previamente. Obviamente todos deben poder pagar los 600 dólares por la hora y media de cita. 

Su historia

Quizás la gran diferencia de esta prostituta con el resto de las mujeres que se dedica al comercio sexual, es su nivel económico; según explica, fue a la universidad y eso le permite cobrar mucho más caro que otras. Eso ha permitido que valorice lo que hace y le pide al resto que lo haga, de hecho, al comienzo, trabajó en un burdel clandestino en Toronto, en Canadá, y la despidieron después que intentara crear un sindicato de trabajadoras para hacer respetar sus derechos. 

 

Trás su paso por varios clubs en Canadá, Hudson logró entrar a la agencia de prostitutas más prestigiosa del país: las Cupid’s Escorts.

“Contaba con chofer propio que me transportaba a cualquier sitio de la ciudad y atendía a mis clientes en las viviendas y los hoteles más elegantes” declaró a Mel Magazine.

Después de un tiempo, decidió emprender y seguir el camino sola con una cartera de clientes exclusivos. Volvió a California y concentra la mayoría de sus encuentros en San Francisco.

Ava Hudson

Desde allí cuenta que sus citas han cambiado mucho:

“Usualmente al inicio del encuentro disfruto de una buena comida y de una amena charla con los clientes. Arte, filosofía, literatura… casi de todo menos política. El cerebro es el mayor órgano sexual, si logras estimular mi mente, entonces cautivas mi cuerpo”.

Entre los lujos y las excentricidades que le ha tocado vivir, está viajar por el mundo en jets privados, gozar masajes eróticos en los mejores clubs de sexo en Barcelona y muuuuchas orgías en todas partes de la orbe.

Finalmente en su entrevista, Ava reflexionó acerca de su trabajo, diciendo que El trabajo sexual añade transparencia y permite un intercambio distinto de intimidad”. 

¿Qué opinas sobre la vida de Ava?

http://www.upsocl.com/cultura-y-entretencion/es-una-de-las-escort-mas-exclusivas-del-mundo-esta-es-su-vida-de-lujos-y-viajes-exoticos/?utm_source=FBppal&utm_medium=Facebook&utm_campaign=fb

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Una escort de lujo revela todo lo que la gente quiere saber sobre la profesión

¿UN EMPLEO COMO OTRO CUALQUIERA?

Desde las prácticas más extrañas de los clientes hasta aspectos corrientes como cuánto dinero se gana. Una trabajadora sexual responde a todo tipo de preguntas sobre su ocupación

Foto: Sexo y dinero.(iStock)
Sexo y dinero.(iStock)

“El comentario más común que suelen hacer sobre mi apariencia física es que soy mona. Tengo aspecto de vecina de al lado. No soy una modelo de esas que te dejan con la boca abierta, pero soy guapa, tengo un buen cuerpo y una piel suave”. Esta es la descripción que hace de sí misma la escort australiana que se oculta bajo el pseudónimo de ‘growlergirl’, una chica de 25 años que ha decidido publicar un hilo en Reddit (con un tremendo éxito) para resolver las dudas de todos aquellos que desean conocer los entresijos de su profesión.

Cuenta esta joven que se inició en el oficio al borde de los 20, cuando empezó a trabajar para un servicio de alto ‘standing’ de la ciudad de Sydney, desplazándose después a otras urbes como Melbourne y Perth. En sus cinco años en el sector, ‘growlergirl’ señala que sufrió un colapso que le tuvo de bajadurante nueve meses, pero que después de volver a ejercer ha decidido no echar la vista atrás.

“Preguntad lo que queráis”, propone la joven. “¿Cuánto cobras por las respuestas?” le dispara uno de los usuarios. “Estas son gratis, cariño. Así que esfuérzate al máximo”.

Los secretos del negocio

¿Cuáles son las mayores inquietudes de la gente respecto a una profesión como la de escort? La sorpresa es mayúscula: nada distinto respecto a lo que se le preguntaría a cualquier otro trabajador: ¿cuántas horas haces?, ¿cuánto ganas?, ¿cómo vas al trabajo?…

La australiana desvela los precios de sus servicios: “400 euros la primera hora (550 dólares australianos), 750 la segunda (1050 $), y 210 (300 $) las sucesivas”. Como en todos los negocios existen estrategias para optimizar las ganacias, algunas son clásicas: “Quiero animar a mis clientes a reservarme por más de tres horas. Mis tarifas de doce horas son más económicas si las comparas con las de otras escorts”. También hay argucias menos legítimas: “Cuanto más borracho esté un cliente, más tiempo se quedará y más ganarán tanto el local como la trabajadora”. Además del alcohol, no quedan tampoco excluidas otras drogas más duras: “Cuanta más cocaína tomen, más tiempo permanecerán. Es como si no pudieran quedarse solos hasta que la cocaína abandone su cuerpo”.

No pueden faltar tampoco las quejas por lo que se refiere a la dureza de la profesión; “Los clientes que dan más que hacer son aquellos incapaces de mantener una erección si tienen un condón puesto. Cuando eso ocurre, me imagino pasando la siguiente hora hasta que mi brazo acabe entumecido, resultado del esfuerzo que requiere un trabajo manual tan vigoroso”.

El calendario laboral no parece muy distinto al de cualquier autónomo, existiendo etapas con más o menos trabajo condicionadas por los vaivenes de la temporada: “Del 23 de diciembre hasta el 21 de enero de 2016 no tuve ninguna petición, es normalmente la época más tranquila. De repente la cosa subió de manera asombrosa y tuve entre dos y tres reservas a la semana, ganando una media de 2.200 euros (3.000 dólares australianos). El pasado mes de octubre no tuve casi ninguna reserva. Es totalmente impredecible”.

¿Cómo se desplaza una escort cuando tiene que realizar sus servicios? “Tengo mi propio coche, así que pocas veces cojo un taxi”. Algunos usuarios se muestran especialmente interesados ante el mito de los trabajadores nocturnos, como los taxistas, y si estos solicitan un servicio por una carrera, en vez del pago en metálico. La joven desmiente la leyenda: “Mi experiencia con los taxistas tiene que ver con la discriminación y con los estigmas. Si señalo algo puntual acerca de lo que hago, de repente es como si estuviera delante de un tribunal de la Santa Inquisición Española, con el consiguiente cuestionario de por qué vendo mi cuerpo y todo ese rollo”.

El perfil de los clientes

Ocupación, clase social, estado civil… ¿qué tipo de varones conforman la clientela de una escort de lujo? “Principalmente son hombres con profesiones de cuello blanco, de raza caucásica, india, y asiática, de entre 40 y 50 años. Me complace que sea así, este tipo de hombres suelen ser educados y verdaderamente generosos”, confiesa ‘growlergirl’, quien revela que cuando se trata de hombres casados es normal que los encuentros ocurran a primera hora de la mañana, entre las 7 y las 8.

La escort dice haber mantenido relaciones con más de 1.100 varones, siendo el más anciano un superviviente del Holocausto. Entre la gente famosa no faltan los jugadores de uno de los deportes más populares en el continente austral: el rugby. Entre sus clientes preferidos se encuentran: “aquellos que son moderadamente atractivos (teniendo en cuenta su edad y sus circunstancias), que hacen bromas, son amables y respetuosos y no requieren demasiado trabajo”.

¿Qué lleva, sin embargo, a estas personas a solicitar sus servicios?, ¿cuáles son las prácticas más extrañas que piden? “Cuando residía en Perth tenía una escalera de caracol. Un cliente solía sentarse en la parte de abajo y se masturbaba mientras subía y bajaba los peldaños. Era un fetichista de las faldas”.

(iStock)
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Los deseos masculinos no parecen, con todo, ser distintos a los de otras épocas: “No hay cambios por lo que se refiere a las preferencias sexuales de la gente. Es solo que cada vez se habla de forma más abierta sobre esto. A mí, por ejemplo, cuando me acostaba con mi novio con 18 años me gustaba el sexo anal, pero me daba mucha vergüenza aceptarlo. No sé si es cuestión de edad o si es porque hoy se conversa sin tapujos, pero ya no me preocupa cuánto me gusta el sexo anal. Dicho lo cual, prefiero todavía las relaciones vaginales a las anales”.

Por muy elevadas que sean las tarifas, no todo está permitido. Los límitestambién existen: “He recibido llamadas de teléfono de hombres que pedían interpretar juegos de rol en los que entrara el factor del incesto, pero siempre las rechazo. No me siento capaz de meterme en estos papeles. Tengo hermanos”.

¿Existen los orgasmos con los clientes? “Un secreto del negocio: siempre nos corremos con los clientes con sobrepeso, si es que estamos encima, claro. No sé por qué poner en marcha la picadora sobre esa almohada hace que te sientas tan bien”.

El día a día de una escort

No todo es trabajo en la vida de estas mujeres. No obstante, se suele pensar que semejante ocupación debe de condicionar sobremanera la vida privada y afectiva.

“Tengo un 90% de matches en Tinder” confiesa ‘growlergirl’, que como muchas otras mujeres utilizan esta app de citas para conocer gente nueva. ¿Interfiere el trabajo en su vida emotiva? “He salido una vez con un cliente. Craso error. Era una maníaca en aquella época. Lo dejé porque siempre estaba cancelando planes en el último minuto. O estaba casado o estaba ocultando algo importante. Como regla general no salgo con clientes. No puedo decir tampoco que no me haya sentido tentada desde aquella debacle”.

(iStock)
(iStock)

La familia, lógicamente, no queda tampoco de lado: “No podía más y confesé a mis padres que había sido una trabajadora sexual durante 2 años. Solo mi madre sabe que he vuelto a la profesión. Ella no quiere que se lo diga a mi padre, pero creo que él en el fondo lo sabe”.

Con todo, ‘growlergirl’ ve esta profesión como una ocupación temporal: “Planeo mi retirada para el mes de junio de este año, cuando me trasladaré al otro lado del charco para estudiar mi máster”. Eso sí, a pesar de no tener pelos en la lengua para hablar sobre el lado más oculto de su trabajo, no todos los aspectos privados pueden ser desvelados y guarda para sí a qué dedica su vida académica.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-02-23/escort-lujo-revela-gente-quiere-saber-profesion_1335258/

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Barcelona acull el primer prostíbul de nines de silicona d’Espanya

Els clients poden mantenir relacions sexuals amb una figura hiperrealista per 80 euros l’hora

ALFONSO L. CONGOSTRINA

Leiza, una de les nines de LumiDoll.

Leiza, una de les nines de LumiDoll.

Divendres passat va obrir a Barcelona el primer prostíbul de nines inflables d’Espanya, un negoci arrelat a països com el Japó. Els objectes de desig en qüestió són les anomenades Sex Doll, l’evolució de les tradicionals i fetitxistes nines inflables, convertides ara en una mena de maniquins hiperrealistes construïts amb els més avançats polímers i cautxús. Les nines en qüestió estan equipades amb corbes més o menys pronunciades, a gust del consumidor, i amb tres orificis i el seu preu al mercat pot superar els 6.000 euros.

El prostíbul de nines ha estat batejat com Lumidoll. Es tracta d’un nom compost entre el substantiu que s’utilitza, en argot, per denominar a les prostitutes, lumis, i doll que en anglès significa nina. La recepcionista de la primera agència de Sex Doll a Espanya lamenta que pot proporcionar molt poca informació sobre el negoci. També assegura que encara és aviat per valorar com ha estat rebuda la novetat entre els clients d’aquest tipus de fetitxisme sexual ,ja que el negoci no porta prou rodatge.

Lumidoll ofereix, de moment, els suposats serveis sense límits de quatre sex doll. Les tarifes van per períodes de temps. L’hora costa 120 euros (hi ha una oferta de llançament de 80 euros), l’hora i mitja costa 150 euros (100 euros durant l’oferta promocional), dues hores 170 euros (120 euros en oferta).

Una de les grans preguntes és la higiene de les nines. El prostíbul assegura que abans i després de cada servei les desinfecta “amb sabons especials antibacteris”. Tot i així, recomanen l’ús de preservatius que la pròpia empresa proporciona. Per als serveis es demana cita prèvia, on el client indica com desitja que vagi vestida la nina.

Una nova competència?

Conxa Borrell, presidenta de l’Associació de Professionals del Sexe (Aprosex), està convençuda que aquest nou negoci no farà la competència a la prostitució tradicional: “Les sex doll no ens substituiran, compleixen la seva funció com a fantasia però no amenacen la nostra professió”. Borrell considera que “complir fantasies és molt sa i les nines estan en les fantasies de moltes persones”. La presidenta d’Aprosex assegura que el Japó “ens porta tres vides d’avantatge a l’hora de complir fantasies” i confirma que les sex doll seran un autèntic complement “perquè hi haurà clients que voldran tenir una prostituta, una nina o un altre tipus de fantasia”.

http://cat.elpais.com/cat/2017/02/28/catalunya/1488301967_252175.html

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