El fiasco de la ‘viagra’ femenina

Las ventas de Addyi, el fármaco para tratar el deseo sexual de la mujer (Viagra femenino), no responde a sus altas expectativas: ha sido prescrito 227 veces en quince días

Aspecto de la 'viagra' femenina

Viagra femenina

Aspecto de la píldora rosa que acaba de salir al mercado. / SPROUT

Las dos primeras semanas en el mercado estadounidense han sido un auténtico fiasco para Addyi, el medicamento que obtuvo gran notoriedad este verano al aprobarse como la primera viagra para las mujeres. En quince días, este fármaco solo ha sido prescrito 227 veces frente al medio millón de la Viagra durante su primer mes a disposición de los hombres. Después del revuelo y la expectación que generó su aprobación por las autoridades sanitarias estadounidenses, la sorpresa ha sido importante, aunque hay varias claves que explican este dato tan pobre.

Estos meses, tras recibir el plácet de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), se ha difundido mucha información muy valiosa para comprender el verdadero alcance de este fármaco, cuyo principio activo —la flibanserina— actúa en los neurotransmisores del cerebro. «En principio iba a ser un antidepresivo», explica la sexóloga Miren Larrázabal, «por eso no tiene nada que ver con la Viagra, que supone una actuación muy local, de cañerías». «Pero el bajo número de prescripciones es muy sorprendente, se había creado una expectativa muy alta», reconoce Larrazábal, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología.

Conviene recordar que Addyi va dirigido a un público mucho más reducido que el de Viagra y sus numerosas viariantes masculinas: solo está contemplado para tratar el trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) en mujeres premenopáusicas. Pero ese dato, el de un mercado más reducido, no explicaría por sí solo este fiasco inicial en ventas. Consultada por esta redacción, el laboratorio que fabrica la pastilla, Sprout, se defiende diciendo que se han registrado más de 5.600 especialistas para prescribir Addyi y que más de 20.000 puntos de venta han realizado ya pedidos por valor de 25 millones de dólares. Sin embargo, a pesar de este despliegue, solo ha obtenido 227 prescipciones en dos semanas, según ha informado Bloomberg.

El éxito de este fármaco no se mide enfrentándolo a un fármaco a demanda para los hombres», defiende la compañía

Hay que tener en cuenta que en todas estas semanas se han dado a conocer las verdaderas capacidades del fármaco, que son muy limitadas. Frente a la Viagra, que se toma ad hoc, Addyi supone un carísimo tratamiento a largo plazo de 780 dólares al mes. Para que empiecen a notarse los resultados deben pasar al menos ocho semanas de tratamiento. Y los efectos son muy escasos: en los estudios previos apenas se registró un 10% de mujeres que admitían un aumento del deseo, que redundaba en un encuentro sexual más al mes en el mejor de los casos. Además, puede tener efectos secundarios serios dado que es un fármaco que actúa en el cerebro.

En este contexto, es bastante probable que los especialistas se estén dando margen para ver cómo funciona antes de atreverse con sus pacientes. «No es la panacea, por lo que es normal que los especialistas queramos ver qué recorrido tiene el fármaco. Y puede que la mujer no esté muy convencida de que esto le puede ayudar porque ha calado la idea de que su deseo sexual es más complejo», sugiere Larrazábal. A todo esto se suma que la FDA prohibió a Sprout publicitar en televisión su producto durante los primeros 18 meses.

‘Lobby rosa’ y ‘hedge funds’

La presidenta de Sprout, Cindy Whitehead, se defendía estos díaspor el mal dato rechazando comparaciones con Viagra: «El barómetro del éxito de este fármaco no se mide enfrentándolo a un fármaco a demanda para los hombres». No obstante, es una comparación que la propia firma puso encima de la mesa para conseguir la aprobación de la FDA para Addyi. Después de que la Administración la rechazara en 2012 y 2013, lanzó un grupo de presión llamado Iguala el Marcador (Even the score, en inglés) en la que se reclamaba que si los hombres tenían su píldora para la impotencia, las mujeres merecían tener la suya para el deseo sexual. En un burdo ejercicio de mercadotecnia sexista, Viagra es la pastilla azul y Addyi es la pastilla rosa.

Esta campaña de presiones políticas forma parte del contexto en el que se mueve la industria farmacéutica y de la que Addyi sería un gran ejemplo. Tras pasar el control de la FDA, la compañía Valeant compró Sprout por 1.000 millones de dólares. Mike Pearson, presidente de Valeant, aseguró que esperaba unas ventas de cientos o miles de millones, como Viagra en sus mejores épocas. Ahora, el inicial fiasco de Addyi se suma a los innumerables problemas de Valeant, investigada por su agresiva política de precios (multiplicando de forma astronómica el precio de medicinas nada más comprar sus derechos) y por su peligrosa relación con hedge funds que han desplomado el valor en bolsa de esta farmacéutica.

Este verano, la web satírica The Onion publicó un texto en el que resolvían a su manera dudas sobre Addyi. Una de las preguntas era:

—»Soy una mujer entrada en los 50 años con una relación amorosa, pero no tengo ganas de tener relaciones sexuales. A veces siento como si mi marido no me comunicara lo que realmente siente acerca de mí o de mi cuerpo, y me cuesta mucho hablar de esto con él. ¿Esta píldora podrá solucionar eso?»

«No es la panacea, por lo que es normal que los especialistas queramos ver qué recorrido tiene el fármaco», señala Larrazábal

—»Sí», respondía cómicamente The Onion.

Es una prueba de que, a pesar de todo, la notoriedad de Addyi ha tenido una ventaja indudable: que se hable sobre la sexualidad femenina. Ahora los especialistas reclaman que también entre en la agenda científica. En un reciente artículo en una revista de referencia, Archives of Sexual Behavior, la ginecóloga de la Universidad de British Columbia Lori Brotto destacaba que apenas había un estudio sobre terapia combinada (tratamiento psicológico junto al uso de fármacos) para tratar la falta de deseo en mujeres, frente a los innumerables sobre el sexo de los hombres. «Estoy encantada de que se hable de la sexualidad femenina. Y, más allá de Addyi, lo importante es que de una vez comience a investigarse sobre la mujer», concluye Larrazábal.

http://elpais.com/elpais/2015/12/01/ciencia/1448970835_746688.html?rel=mas

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Siete estrategias para alcanzar un orgasmo pleno

Hay numerosas circunstancias, tanto físicas como psíquicas, que pueden condicionar nuestro orgasmo para bien y para mal.

Foto: Matthew Romack

Tanto a solas como, sobre todo, en pareja, a veces no logramos disfrutar del sexo todo lo deseable porque el orgasmo se nos escapa. Este artículo ofrece siete claves para conseguir los orgasmos óptimos y, cuando cada cual descubra cuáles son sus trucos más eficaces, pueda compartirlos con quien quiera para aprovecharlos. Hay que tener en cuenta que si no sabemos lo que nos satisface personalmente, difícilmente lo adivinará otra persona. ¿Quién quiere depender de la suerte de encontrar a alguien que toque las teclas correctas?

1. Dejar sitio en el cerebro para el ‘orgasto’

Según los autores de ‘ La ciencia del orgasmo’ (Paidós), «el orgasmo es una respuesta intensa y agradable a la estimulación genital física peniana en los varones, y clitoriana o vaginal en las mujeres». Sin embargo, poco se habla delorgasto, que es el desencadenamiento automático que se produce en la mente, puesto que, para sentir el orgasmo físico, te lo tienes que contar previamente en tu cerebro.

El orgasto fallido nos puede dejar sin orgasmo cuando nos despistamos con nuestras preocupaciones, nuestras emociones, los estímulos externos y demás procesos condicionados por nuestra biografía. Podemos incluso alcanzar el clímax, pero habiendo perdido la desconexión mental propia del orgasto.

El sexólogo Alfonso Antona, director del Instituto Antona, especializado en sexualidad y mindfulness, asegura observar a menudo en su consulta que «la mayor parte de los problemas para conseguir un orgasmo tienen que ver con pensamientos intrusivos, con sus consiguientes niveles de angustia y ansiedad». Es decir, que las preocupaciones de diversa índole pueden bloquear inconscientemente una respuesta que tendría que ser automática ante el placer.

2. Ojo con la ‘orgasmolatría’.

Cuando nuestra cabeza se despeja de pensamientos intrusivos, el orgasto se dispara solo y las sensaciones fisiológicas placenteras también. Por tanto, ¿qué hacer?: «Nada. Cuando nuestra cabeza se calma, el placer llega solo; el orgasmo es una consecuencia, no puede convertirse en una meta», relativiza Antona.

Se refiere a lo que podríamos llamar ‘ orgasmolatría‘, un cuadro psicológico obsesivo que se produce cuando ponemos por única meta conseguir el orgasmo a toda costa. En tales casos es muy probable que nos agobiemos cuando las cosas no van como esperábamos con la pareja con la que tenemos relaciones.

De la ‘orgasmolatría’ se derivan diversas anticipaciones, como pensamientos del tipo «seguro que… no voy a poder», «¿Estaré a la altura?» o «¿Se me notará tensa?». A partir de ahí, puede aparecer el fenómeno de la profecía autocumplida: «¿No ves? Si ya lo decía yo». A este respecto Antona juzga más importante que el orgasmo en sí el placer de besar, de oler, del tacto, las mirada sensuales, las palabras excitantes. Según el sexólogo, valorar estos estadios intermedios son el mejor camino hacia el orgasmo.

orgasmofull

3. No centrarse sólo en el clítoris y el glande

Yendo a lo básico, el orgasmo se obtiene estimulando el pene en el caso del hombre, y en el caso de la mujer, el clítoris, bien sea directa, o indirectamente, a través de la penetración vaginal. Pero las zonas aledañas a los órganos sexuales también pueden ser generadoras de orgasmos por sí mismas. Esto sucede gracias atodos los nervios que se acumulan en las áreas supra-genitales, con miles de ramificaciones que pueden causar un maremoto sensorial.

Basta con la mera aproximación al cuello del útero, a la próstata, al ano de hombres y mujeres, a la vagina o al escroto para que se activen las sinápsis del placer. Porque sus nervios mandan los estímulos hacia la espina dorsal, que los canaliza hacia el cerebro, donde el circuito de recompensa empieza a activarse y acaba segregando una cantidad de hormonas del placer altamente adictivas.

No en vano, las sensaciones que te provocan la dopamina, la oxitocina, las endorfinas y demás hormonas segregadas en el cerebro durante el orgasmo son las mismas que cuando haces deporte, comes con hambre o consumes opiáceos. Por lo tanto, si las zonas erógenas se extienden más allá del clítoris o el glande, ¿por que no salir a experimentar con las sensaciones de nuestro compañero o compañera y a la vez pedir que experimenten con las nuestras? Cuantas más terminaciones nerviosas se estimulen, mayor es la excitación y por tanto el orgasmo.

4. Buscar más allá de la zona urogenital

Al menos en el caso de las mujeres, es posible tener orgasmos sólo pensando, sin ningún estímulo físico, con nuestras propias fantasías sexuales. También podemos tenerlos aprovechando el magnífico potencial de zonas erógenas alejadas de los genitales, como las mamas y los pezones. En efecto, los pechos femeninos están sensorialmente conectados con la misma zona del encéfalo que recibe la actividad sensorial de los genitales. De modo que, sólo con acariciarlos, según el gusto de cada mujer en concreto, puede lograrse un orgasmo.

En cambio los hombres, que también tienen pezones, no suelen tener tener orgasmos por esta vía. Sin embargo, cuentan con la próstata, que también está irrigada de terminaciones nerviosas y puede desencadenar orgasmos cuando se la estimula convenientemente. A muchos hombres les da pudor probar la introducción de un consolador anal por el recto, pero lo cierto es que los orgasmos de próstata suelen ser superiores a los glandelianos.

Foto: Wikimedia Commons

Foto: Wikimedia Commons

5. Tener en cuenta el efecto Coolidge

La variación como acicate del placer es la raíz del ‘ efecto Coolidge‘, que viene a referir que, ante la aparición de alguien nuevo en escena, el interés sexual se renueva. No se trata de incitar a la infidelidad ni a la poligamia, sino de buscar trucos para contrarrestar rutina sexual, que como consecuencia de este mismo efecto se sabe que adormece el apetito sexual.

Así que, dentro de la pareja, se pueden buscar alternativas que mantengan la tensión y excitación necesaria para alcanzar orgasmos óptimos. Se pueden, por ejemplo, buscar nuevas posturas que aproximen más el pene a la zona clitoridiana y a la vez generen nuevas sensaciones. No es lo mismo hacer la cucharita, abrazando todo el cuerpo de la mujer desde atrás, que el misionero.

También se pueden buscar situaciones y ambientes nuevos, así como lugares diferentes, o inusuales con nuestra pareja, que propicien la sensación de novedad y alimenten el ‘efecto Coolidge’ como si estuviéramos con un nuevo individuo desconocido. Es recomendable también salir del entorno habitual unos días para desconectarse de los hábitos y presiones cotidianas, de modo que las relaciones sexuales estén menos condicionadas.

6. Valorar el sexo oral

El sexo oral puede proporcionar tantos orgasmos como el coito si está bien llevado, atendiendo a los requerimientos de nuestra pareja y conociendo los puntos y ritmos erógenos de cada sexo. En el caso de las mujeres, el hombre debe estimular el clítoris con la lengua y los labios, masajeándolo fuerte pero sin morder. Si, además, introduce un dedo en la vagina y otro, o un consolador lubricado, en el recto aumentará la probabilidad de proporcionar un orgasmo placentero.

En los hombres, el sexo oral debe atender a una zona mucho más deslocalizada que implica tanto el grande como el tronco del pene o el escroto, sin dejar de valorar el perineo, y por tanto debe repartirse por estas zonas. No es cuestión de encajar todo el pene en la garganta sino de provocar el máximo de sensaciones en distintos puntos, ayudándonos eventualmente de la mano.

7. Usar juguetes sexuales

¿Por qué no? El uso de consoladores, anillos que vibran y otros juguetes sexuales,puede estimular no solo las zonas erógenas sino también la imaginación y nuestra excitación, con lo que contribuimos en mayor medida a alcanzar un orgasmo óptimo.

http://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/orgasmo-sexo-vida_sexual_0_457054692.html

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La verdadera historia del cinturón de castidad

Utilizados hoy en día para practicas de BDSM, la historia real de estos artilugios es muy distinta a la que estamos acostumbrados a oír. Pasen y lean.

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Prostitución y regulación por Ysabel Torralbo portavoz den el Ayuntamiento de Málaga Ahora

Cuando hablamos de prostitución nos adentramos en terreno resbaladizo. Para empezar, bajo ese mismo término, a veces se mezclan dos realidades bien diferentes: por un lado, el tráfico y la trata de mujeres, contra el que no hay que escatimar medios, y por otro el trabajo sexual voluntario, del que quiero hablar. Digo voluntario, y no libre, de manera consciente, puesto que con tasas de paro escandalosas y precariedad rampante como la nuestra, casi nadie elige libremente en qué trabajar.

Es un terreno resbaladizo también porque entran en juego muchos factores delicados: la violencia patriarcal, el abuso contra las mujeres, la moral, pero también el derecho a elegir sobre nuestro cuerpo, las regulaciones laborales, la criminalización y, sobre todo, la hipocresía. Todo el mundo tiene su opinión sobre la prostitución, incluso nos permitimos legislarla y, desde luego, muchos hombres, principalmente, hacen uso de ella. Sin embargo, casi nunca se presta atención a quienes más tienen que decir: las propias trabajadoras sexuales.

Las corrientes abolicionistas, que no siempre llegan desde posiciones conservadoras o el feminismo institucional, consideran el trabajo sexual como una variante más de la violencia patriarcal sobre las mujeres: bajo ese prisma, en lugar de un servicio prestado por una mujer, su cuerpo se volvería mercancía utilizada por el hombre. Partamos de que rechazo cualquier forma de abuso sexual. Sin embargo, entiendo que hay abusos que a menudo también se dan en el mercado laboral o son frecuentes dentro de la pareja, sin que por ello nos planteemos abolir el trabajo o el matrimonio. Como feminista, estoy convencida de que debemos abordar el abuso de la sexualidad subalterna en nuestra sociedad, pero no desde la criminalización -a lo que ha contribuido la Ley Mordaza-, la victimización -como ciertas corrientes abolicionistas- ni la invisibilización -en la línea conservadora- de los múltiples sujetos afectados.

Si no queremos caer en la condescendencia o la prepotencia, ambas caras de una misma moneda machista, debemos escuchar a las propias trabajadoras. Uno de las quejas habituales de los colectivos de trabajadoras sexuales es precisamente ese: se decide en su nombre, como si se tratara de mujeres en minoría de edad intelectual.

Esa fue una de las mayores preocupaciones que tuvimos en Málaga Ahora al redactar nuestra parte programática sobre feminismos. Por fortuna, en nuestra ciudad contamos con la Asociación de Mujeres Transexuales y Trabajadoras de Sexo (AMTTSE), cuyo discurso, perfectamente articulado, se me antoja más legítimo que el de tantas voces que, sencillamente, las ningunea. Decía hace poco Íñigo Errejón que habría que garantizar que las mujeres no sean discriminadas laboralmente y tengan independencia económica, de manera que la prostitución supusiera la última salida a la pobreza. Después, se deberían otorgar todos los derechos y obligaciones laborales para quienes quieran ejercer, como autónomas o en cooperativas. Son ideas en consonancias con las dos principales reivindicaciones de la AMTTSE: derogación de la actual ordenanza municipal y regulación de su actividad.

Regular, como vemos, no significa convertir a las trabajadoras de los clubs en falsas autónomas, como pretende Ciudadanos, o esconderlas en zonas periféricas, como intenta el PP. Por otro lado, la actual ordenanza, que en principio debería multar a clientes y trabajadoras, en la práctica persigue casi exclusivamente a estas últimas: durante la primera mitad de 2015, tan sólo 24 multas de 134 recayeron sobre clientes. En otras palabras, no solo no se garantiza salidas para las mujeres que prefieran otra opción, sino que se las criminaliza. De ahí que esa dos reivindicaciones vayan en sentido contrario al modelo de Suecia, cuya ley de 1999 prohíbe en la práctica el trabajo sexual. Este país, junto a Noruega, es el que suele citar el abolicionismo.

Dejemos a un lado las enormes diferencias entre nuestro país y el Estado de Bienestar y tasas de paro escandinavas. Digamos que en 2010 Suecia hubo de duplicar (de seis a doce meses) las penas para los clientes, ante la ineficacia de la ley. De hecho, esta ley ha sido reprobada por 560 ONG y organizaciones de la sociedad civil, así como 86 académicos e investigadores que instan a los otros Estados de la Unión Europea a no adoptarla. La Policía Sueca ha demostrado que el trabajo sexual ahora se ejerce en la clandestinidad y ha aumentado la vulnerabilidad de las trabajadoras. Los salones de masaje Thai que ofrecen servicios sexuales en Estocolmo, por ejemplo, han aumentado. El principal problema, de nuevo, parece ser que se mezcló la trata de mujeres con el trabajo sexual, un error legislativo de bulto, y que una vez más se despreció la voz de las trabajadoras.

¿Qué opinión tengo sobre las mujeres que por unos u otros motivos deciden ejercer la prostitución? Solo una: que nuestra opinión no es relevante. Empecemos por cambiar eso.

http://www.diariosur.es/opinion/201601/25/prostitucion-regulacion-20160125004659-v.html

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El 87% de las españolas prefiere tener relaciones sexuales en hoteles

Foto: Shutterstock.

  • MARIAN BENITO

¿Qué tendrán las sábanas de los hoteles que incitan a deshacer la cama y a desplegar sin reservas nuestro deseo sexual? No importa si son de algodón, satén o seda, el sexo en ellas resulta más inspirador, apetecible y pasional. Y quien dice sábanas dice un jacuzzi, un baño espumoso, besos entre pompas de jabón o cena para dos con uno de esos menús que disparan el erotismo hasta lo impensable.

Aquí sí, el hábito hace al monje y, de acuerdo con un estudio realizado por la plataforma móvil de reservas HotelTonight, el 87% de las mujeres españolas cree que una habitación nueva y excitante, sin distracciones, favorece la relación sexual. El 22% de los españoles confirma que un hotel nos hace mejores amantes y el 30% dice que prefiere la actitud sexual de su pareja fuera de casa.

El entorno invita a momentos románticos, probar cosmética erótica, sorprender a la pareja con alguna prenda interior seductora o, simplemente, distraer la mente. Según el informe, el 40% de las españolas encuestadas saca en un hotel su vena más aventurera para entregarse a placeres inconfesos.

Una de las razones que alegan los encuestados es que el tiempo se detiene. Son espacios para no salir, desconectar el móvil y dejar atrás rutinas o responsabilidades. Solo hay que relajarse y centrarse en la pasión. Una noche de hotel mejora la intención y aumenta el tiempo que dedicamos al placer. «Repetimos un promedio de 2,2 veces en 24 horas y el encuentro dura 22 minutos más que en nuestro propio colchón», dice el informe. Quienes más aprovechan la ocasión son las parejas que mantienen una relación pero vidas separadas. En este caso, más del 42% de los participantes le dedican entre 20 y 40 minutos más que en su cama.

También los casados o divorciados hacen el amor más frecuentemente cuando están fuera de casa. La mayoría de los usuarios solteros o viviendo en pareja se muestran, sin embargo, menos activos sexualmente cuando visitan una habitación de hotel.

Este informe analiza los hábitos sexuales de más de 2.200 usuarios de 11 nacionalidades diferentes. Los resultados delatan diferencias de unos países a otros. Los mexicanos, por ejemplo, son los que más tiempo extra añaden a sus sesiones de amor hoteleras: ¡hasta 45minutos! No es extraño que sean también los que después mejor evalúan su rendimiento.

Y si hablamos de prácticas, quienes más arriesgan en un hotel son los americanos. El 73% confiesa que le gusta probar nuevas experiencias en una habitación que no es la suya. Los más recatados, los alemanes. Solo el 14% cree que su pareja puede funcionar sexualmente mejor.

Luca Parducci, ejecutivo de HotelTonight para Italia e Iberia, concluye: «No importa si la escapada la haces con alguien con quien llevas años, meses o incluso días, cuando duermes en un hotel, aunque sea por una noche, la experiencia te permite dar un toque más espontáneo a tu relación amorosa y evitar interrupciones inesperadas. Según hemos visto en el estudio, una llave de habitación de hotel abre la puerta a una relación sexual de pareja feliz en todo el mundo, tanto si se trata de un fin de semana romántico como de una escapada espontánea en tu propia ciudad».

Pero, ¿cómo deshacer la cama haciendo el amor y olvidándonos de ella como mueble para dormir? El psicólogo Antoni Bolinches pide prudencia a la hora de valorar la sexualidad fuera de nuestra rutina y nos da las claves para darle ese valor afrodisíaco.

  1. Que el deseo surja espontáneo. No tomar la cita como una tarea o por tratar de agradar porque entonces ambos acabarán haciendo cosas que creen que le gustan al otro, cuando en realidad no las desean ninguno de los dos.
  2. Que rompa de verdad con la rutina.
  3. Que la pareja atraviese un buen momento emocional. Si la relación está al límite, reservar una noche de hotel con expectativas pasionales puede ser una decisión desastrosa.
  4. Es un sexo que necesita mucho tacto y consentimiento mutuo. Cuando nos planteamos innovar o transgredir, tiene que haber un único código sexual.
  5. Que los nervios o falsas expectativas no jueguen una mala pasada. El hotel puede ser un buen activador del deseo, pero es más importante la sensación de una buena comunicación sexual.

http://www.elmundo.es/yodona/2015/12/02/565ed2a5e2704e70228b4674.html

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Gijón premia a la actriz marroquí que recibió una paliza por hacer de prostituta

La actriz al borde de las lágrimas agradeció a España tener «un excelente vino y mejor jamón, me encanta el jamón».

SERGIO PÉREZ

La película Right Now, Wrong Then, dirigida por el director coreano Hong Sang-Soo, encabeza el palmarés de la 53 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, en el que Arturo Ripstein se ha alzado con el Premio al Mejor Director por la coproducción hispano-mexicana La calle de la amargura.

Right Now, Wrong Then parte de una buena idea, cómo hubieran sido las cosas si el protagonista hubiera elegido otra opción. Todos nos hemos hecho alguna vez esa pregunta. Sin embargo, tiene un desarrollo fallido. La historia es la de un director de cine casado y con hijos que tiene que dar una charla pero llega a la ciudad un día antes por equivocación. Aprovecha entonces para hacer turismo y conoce a una joven atractiva.

 

El problema de la película es que las diferencias entre una opción y la otra son matices y al repetir toda la secuencia, de una hora de duración, hace que en muchos momentos estés viendo lo mismo. Motivo por el que bastantes miembros de la prensa se salieron de la sala cuando empezó «de nuevo» la película.

El premio a la Mejor actriz ha recaído en la marroquí Loubna Abidar, protagonista de Much Loved. La joven actriz, ya respuesta de la paliza que unos radicales le propinaron por protagonizar una película que muestra la vida de las prostitutas en países como Marruecos, que pese a la censura haberlas haylas, pudo recoger el premio protagonizando el momento más emotivo de la gala de clausura. «No voy a llorar, ya he llorado bastante por culpa de la prensa de Marruecos», decía mientras agradecía a «España su acogida y por tener un vino excelente y un mejor jamón, y a mí me encanta el jamón«. La joven se ha tenido que exiliar a París.

Asimismo, el Jurado Internacional de otorgó el Premio al Mejor Actor a Jung Jae-Young por su trabajo en Right Now, Wrong Then y el galardón al Mejor Guión se lo llevó Celso García por la maravillosa La delgada línea amarilla, producción mexicana que también se llevó el Premio Especial del Jurado.

El palmarés de la Sección Oficial se completó con el Premio Gil Parrondo a la Mejor Dirección Artística, ex aequo, a Marisa Pecanins por La Calle de la amargura, y Jonah Markowitz por The Diary of a Teenage Girl.

The Diary of a Teenage Girl ya está en los cines de toda España y es una interesante película sobre el despertar sexual de una adolescente en el San Francisco hippie de los años 70. De hecho con quién la chica experimenta los límites de su sexualidad es con el novio de su madre, que vive de fiesta en fiesta entre alcohol y drogas.

El palmarés se deja fuera por desgracia títulos muy interesantes como The Ardennes que es un claro ejemplo del despego cinematográfico de un país como Bélgica. El otro día ya hablábamos de Black. Su guionista y actor protagonista, Jeroen Perceval, nos contaba cómo en su país habían pasado de 5 películas al año a más de 20. Aclarando inmediatamente que se refería a la parte flamenca, porque Bélgica está tan dividida que a una mitad no le interesa ni siquiera el cine que hace la otra media.

The Ardennes es una película negra de las de verdad, huyendo de cualquier resquicio de esperanza o final feliz. La historia es la de dos hermanos y la novia del mayor que fracasan en su último atraco a una casa. El mayor es encarcelado cargando con la culpa de todos. Entretanto, su novia y su hermano comienzan una relación. Cuando sale de la cárcel todos han cambiado menos él. Y como en estos casos la redención no siempre es posible, involucrará a todo su entorno en una espiral que si el director nos hubiera hecho un giro final para que todo acabara bien te sentirías estafado. Por el contrario, sales de la sala impresionado y con mal sabor de boca, pero así es el cine negro.

La 53 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón ha echado el cierre con una de las mejores programaciones de los últimos años. Películas como Langosta, Coche policial, The diary of a teenage girl, Respira, La delgada línea amarilla, Much loved… son testigo de ello.

http://m.libertaddigital.com/cultura/cine/2015/11/30/gijon-premia-a-la-actriz-marroqui-que-recibio-una-paliza-por-hacer-de-prostituta-1276562687/

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Ellas también se masturban, ellos también acarician

Preguntamos a los jóvenes a pie de calle. INMACULADA COBO

Pese a que los jóvenes de hoy hablan con mucha más libertad de sexo, siguen manejando falsos tópicos sobre el género opuesto.

Las chicas no son tan románticas como piensan los chicos, ni estos tan mecánicos ni tan fanfarrones como aparentan en público.

  • BEATRIZ G. PORTALATÍN

Hombres y mujeres ya no tienen miedo a hablar de sexo, a decir en voz alta y clara que les gusta y que disfrutan con él. Presumimos, en la actualidad, de tener una mente abierta y de habernos despojado de etiquetas del pasado,pero lo cierto es que aún en 2015 seguimos cargados de tópicos y de prejuicios. Eso sí, cada vez menos. Ya sea en relaciones heterosexuales u homosexuales, ¿sabemos realmente, qué le atrae a la otra persona o seguimos dando por supuestas ciertas cosas sólo por el hecho de pertenecer a un género?

«El gran mito respecto a la sexualidad femenina es pensar que todas son iguales, que son todas románticas, que a todas les gustan las canciones de amor y que asocian sexualidad y afecto. Incluso que no se masturban», asegura Carlos de la Cruz, director del Máster en Sexología de la Universidad Camilo José Cela y responsable del Área de Mujer del Ayuntamiento de Leganés (Madrid).

Por ello, lo primero y más importante es huir de topicazos como ‘las mujeres se hacen de rogar’ o ‘las mujeres no quieren sexo si no hay sentimientos’. «A veces, ellas simplemente quieren un encuentro sexual, sin complicarse la vida, y otras piensan que esa persona, además de atraerlas, es interesante y les gustaría conocerla y tener una posible relación», afirma por su parte Francisca Molero, ginecóloga, coodirectora del Instituto de Sexología de Barcelona y directora del Instituto Iberoamericano de Sexología.

Seguridad y optimismo

Las mujeres, en general, buscan sentirse deseadas. Sentir que son interesantes para la otra persona, sentirse incluidas. «Este concepto es importante: quieren participar en el juego de seducción y sexual, hacer y dejar hacer. Se sienten interesantes si la otra persona muestra interés por lo que dice, mantiene y busca el contacto visual y la hace reír etc», explica Molero. En realidad, todo esto no es muy diferente de lo que quieren los hombres. «Al final, todos, hombres y mujeres de cualquier orientación sexual, queremos lo mismo: seguridad y optimismo, dos cualidades que nos resultan tremendamente seductoras», mantiene la especialista.

Por otro lado, algo aún muy arraigado en la sexualidad femenina, heterosexual en este caso, es la referencia y/o la preferencia del coito es las relaciones. Numerosos estudios y encuestas han mostrado, a lo largo de los últimos años, que las mujeres consiguen el orgasmo por estimulación directa del clítoris. Tal es así que una de las mayores investigaciones del mundo, el Informe Hite, de la sexóloga alemana Shere Hite, concluía que el 70% de las mujeres nunca había tenido un orgasmo con la penetración vaginal y sí mediante la estimulación del clítoris en la masturbación.

Pese a todo, «parece mentira que muchos hombres, con toda la información que tenemos ahora, sigan pensando que ellas sólo disfrutarán del sexo si tienen un orgasmo durante el coito«, lamenta el sexólogo José Bustamante, profesor del Máster de Salud Sexual en UNED y autor del libro¿En qué piensan los hombres?. Pero no todos lo creen así: «La penetración está sobrevalorada, las mujeres pueden tener orgasmos de muchas formas», afirma David, de 23 años, abordado en pleno barrio madrileño de Malasaña. Por su parte, otros como Gonzalo (20) dicen que es sólo se consigue a través de la penetración. A veces, «es vital entender que es más importante la capacidad de provocar su fantasía que cualquier otra cosa que se haga durante la relación sexual», confiesa Bustamante.

Hombres más femeninos

Por su parte, el mito de la sexualidad masculina, una vez más, es generalizar y, a veces, muchas mujeres y también algunos hombres en relaciones homosexuales confunden lo que les gusta a ellos con lo que hablan y presumen.

Es decir, tal como explica de la Cruz, «la erótica pública de los hombres es muy similar a la que reflejan los chistes, las películas y las fanfarronadas, pero muchos de ellos disfrutarían en la intimidad de una erótica más supuestamente, femenina, con más piel, con muchos deseos, no tan ejecutiva ni tan instrumental, con palabras y con matices. Pero las personas interpretan lo que parece que quieren los hombres. Por ello, muchas mujeres a veces proponen en seguida el coito, el viaje a los genitales y la eyaculación como meta«.

Lo mismo pasa en las relaciones homosexuales, a hombres y mujeres por tener esa orientación se les tacha con ciertos tópicos que se presuponen y casi nunca son reales. «Cada persona quiere y busca una cosa, no debemos presuponer nada», afirma.

Una de las creencias de las chicas es que a ellos les gusta que den el paso, que sean seguras. Pero, realmente, lo importante es ser tal cual uno es. O, al menos, así lo afirma la doctora Molero: «En cualquier tipo de relación hay que ser uno mismo y no tener que fingir, porque eso crea mucha inseguridad y, al final, la persona de enfrente lo nota».

Hombres y mujeres tienen miedos e inseguridades cuando alguien nos llama la atención, pero «siempre se ha de dar el paso para poder conseguirlo», aconseja esta especialista. Igualmente, las experiencias sexuales anteriores son importantes, pero no decisivas. Esto es: «Cada nueva pareja crea una nueva relación sexual y una nueva interacción diferente que forma parte de los dos. La gracia está en estar abierto a descubrir, y disfrutar del momento y del proceso«.

No a los tópicos

Por ello, es un error dar por hechas ciertas cosas. Hombres y mujeres necesitan sentirse deseados, ese es el gran objetivo de las relaciones. No se trata de ninguna cuestión de género. «Cada vez hay más que han aprendido a disfrutar del sexo más allá de la penetración», confirma Bustamante.

Nunca preguntar cosas del tipo de: ¿Lo he hecho bien? ¿Has llegado al orgasmo? «Estas y otras preguntas te pueden poner en un compromiso. No es necesario llegar a un orgasmo para disfrutar, ni tampoco es necesario una eyaculación rápida, al igual que tampoco un problema de erección es un fracaso», advierte Molero. Tenemos que parar, relajarnos y saber que «las relaciones eróticas no son un examen de masculinidad ni de feminidad«, defiende igualmente De la Cruz. «La clave es sólo conocer a las personas como realmente se muestren y no anticipar deseos (ninguno sabemos nada si no nos lo cuentan) y ni juzgar ni prejuzgar».

En base a esto, hay que tener presentes dos cosas fundamentales: primero reivindicar el derecho al placer. «No es necesario sexo con sentimientos, pero si sexo con emociones«, sostiene Molero. Y segundo, «respetar que hay muchas personas diferentes, que cada una siente y quiere algo concreto en un momento y que las primeras relaciones con alguien nuevo sólo son un preámbulo, nunca saldrán ‘cum laude’.

Las relación sexuales empiezan en cosas a priori tan sencillas como claves para todos. Tal como defiende y concluye esta especialista: «Todo puede comenzar en la primera mirada, la sensación de excitación, el baile de sonrisas, las primeras caricias. El beso es fundamental, y a partir de ahí seguir o no… El mundo no tiene por qué acabarse en un día».

http://www.elmundo.es/f5/2015/11/11/55a7efd2e2704e0d5e8b4594.html

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Pequeñas formas de hacer el amor los 365 días del año

SEXO

Fomentar el erotismo cada día

‘El Beso’ (Bela Lugosi), por Andy Warhol.

Hacer el amor no supone necesariamente, tener que llegar a la genitalidad, a la penetración, ni obtener un orgasmo

Los silencios acompañados de un gesto cariñoso como sonreír o acariciar una mejilla, pueden comunicar más que 1.000 palabras

  • ANA SIERRA*

¿Qué le parecería estar haciendo el amor unas 16 horas al día? Sin necesidad de descansar, en la calle, en el cine, en el supermercado, en cualquier rincón de su casa, incluso delante de los amigos, vecinos o sus propios hijos, a distancia o presencialmente, vestido, sin agotarse necesariamente y conseguir un disfrute incalculable. Y lo mejor de todo, sin ser adicto al sexo ni tener un trastorno por ello¿Desea conocer cómo hacerlo?

Esta propuesta puede ofrecerle algunas claves para conseguir hacer el amor a esa persona que ama y desea, con quien pretende tener la sexualidad más plena y placentera que pueda existir. Pude que haya visto cómo se ha ido apagando la llama de la pasión, a pesar del amor que se profesaban, aunque que aún se sigan amando, a pesar de todo. Y para conseguir, sobre todo, que esa persona desee lo mismo con usted y no pueda ni quiera resistirse a su habilidad amorosa.

Quizá quiera practicarlo con su pareja actual o con alguien que aún desconoce que acabará siéndolo. En ocasiones asociamos palabras a determinadas conductas que no representan muy bien el término elegido. Veamos el caso de«hacer el amor». Seguro que la mayoría de los lectores han asociado ese término al coito. Puede que un coito lento, no caracterizado por la pasión desbordada ni un «aquí te pillo aquí te mato», sino más sentido y cariñoso, pero al coito en definitiva. Sin embargo, hacer el amor es mucho más que eso. Hacer el amor no supone necesariamente, tener que llegar a la genitalidad, a la penetración, ni obtener un orgasmo.

Uno de mis mentores más querido, Carlos San Martin González, pedagogo y sexólogo, solía decir en sus clases: «Yo celebro el cumpleaños de mi señora todos los días del año». En ese momento pasaban varios pensamientos por mi cabeza. Que sería agotador y tendría mucho tiempo para ello. Por otro lado, suponía que perdería la magia el día oficial de su cumpleaños. A pesar de esto, yo deseaba encontrar alguien que me hiciera el amor así y celebrase mi compañía todos los días de su vida. Con el tiempo, entendí que esa celebración continua, era una de las múltiples formas que encontró para hacerle el amor todos los días del año, independientemente del agotamiento, el escaso tiempo e incluso la edad o la funcionalidad de sus genitales. Son pequeñas cosas que se pueden hacer siempre y cualquier oportunidad es buena para ello. Carlos seguirá celebrando el cumpleaños de su señora cada día de mil y una formas, a pesar de las circunstancias, lo sé.

Seduciendo mentes

Hacer el amor no es echar un polvo. Para hacer el amor, de verdad, tenemos que echarle un polvo al cerebro y corazón de nuestro sujeto de deseo, y no solo poseer su cuerpo como objeto de deseo, aunque esto último puede que no esté nada mal de vez en cuando. Por supuesto, a la misma persona, podemos decidir si hacerle el amor o echarle un polvo según el día y lo que nos apetezca, siendo deseado siempre por ambas partes, está claro.

Los polvos también se echan a las personas que amamos aunque pueda asociarse a un comportamiento más frío o impersonal, habitualmente. Además, son bastante efectivos para avivar la llama de la pareja y no caer en la rutina. He de apuntar que el enamoramiento y su pasión desmedida, puede durar unos dos años como mucho, según afirman los investigadores. Por tanto, algo hay que hacer para que sigan apareciendo chispitas pasado este tiempo.Mi experiencia como terapeuta de pareja, corrobora que los polvos saben mejor cuando se lleva horas o días haciendo el amor a la pareja fuera de la cama y sin contactar, necesariamente, con los genitales del otro.

‘Mindfulness’ afectivo-sexual

Puede que se esté preguntando cómo se consigue todo esto. Muy sencillo, de hecho podría ser un ejercicio de ‘mindfulness’ afectivo-sexual en sí, pues consiste en estar presente y aprovechar cada momento para crear un ambiente de amor y complicidad con la pareja.

Mire a los ojos a su pareja a menudo, aproveche cada cruce de miradas mientras hacen la colada o se preparan para ir al trabajo. Todo momento es bueno para hacer el amor visualmente. Provoque también miradas intensas y mantenidas, donde no haga falta hablar y la contemplación lo diga todo. Con la actitud adecuada, una buena mirada puede rivalizar con el mejor de los poemas. Mire sus labios, su cabello, su cuello y su trasero cuando se gire, por qué no.

Habitualmente recomiendo a mis pacientes que despierten su deseo y se eroticen mirando a su pareja sin que esta les pille haciéndolo. Es un juego divertido, delicioso y funciona. Generalmente son pillados y despierta en la otra parte una activación muy especial por sentirse deseados y, en el mirón o mirona, una sensación de poder sexual y de cortejo, bastante excitante, según comentan.

Haciendo el humor

Generar un espacio de buen humor, confianza y construir momentos sencillos de disfrute real, es fundamental para desear y sentirnos deseados sexualmente. Haga el humor con su pareja o con esa persona a quien pretende seducir.Compartir risas y provocar las mismas, son dos de las experiencias más satisfactorias que existen. Saber que ofrecemos relajación, placer, salud y calidad de vida a la persona que amamos, estimulando su buen humor y carcajada, ¿cómo no nos va a hacer sentir estupendamente? Y, sin duda, cuando nos hacen reír, nos sentimos queridos e importantes para esa persona. Le aseguro que, quien hace reír, enamora. Por muchos es ya conocido, y yo siempre defiendo, que deseo sexual y buen humor van de la mano y se retroalimentan.

Comunicación afectiva

Hablar de lo que se desea, se necesita o se siente que se ha perdido y se quiere recupera en la relación, es hacer el amor con la palabra. Puede que la habilidad sea mayor por escrito, si es así, deje una pequeña nota o envíe un e-mail expresando lo afortunado que es por sentir y poder comunicar eso que siente.

Escuchar también es una buena elección y los silencios acompañados de un gesto cariñoso como sonreír, coger una mano o acariciar una mejilla, pueden comunicar más que mil palabras.

Puede aprovechar para hacer algún cumplido a su pareja delante de amigos o familiares. Por desgracia, con los años y la convivencia, tendemos a mostrar a los demás los reproches, con más probabilidad, que lo positivo que perdura en la pareja.

Cocinar juntos, por ejemplo, o realizar cualquier actividad al alimón, puede ser un entrenamiento estupendo para trabajar la comunicación en la pareja. Para ello, ambas partes han de respetar las habilidades de cada uno y sentir que existe reciprocidad y reparto de tareas. Lo importante no es que ambos hagan o aporten exactamente lo mismo a esa actividad compartida o a la pareja. La sensación de equivalencia por ambas partes, que no de igualdad, es fundamental para que todo funcione y no afecten las expectativas de ambos. Cada uno hace las cosas como mejor puede y conoce y es una buena opción confiar en que es así. Nadie ama como nosotros amamos, no obstante, cómo lo hace la otra parte, puede resultar equivalente.

No permita que la distancia, los años juntos, la falta de energía, de tiempo o cualquier otra circunstancia, le impidan hacer el amor y permita que se lo hagan. No se arrepentirá.

*Ana Sierra es psicóloga y sexóloga

http://www.elmundo.es/vida-sana/2015/11/06/562fb2ca46163f61648b4671.html

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Orgasmos en cadena: cómo multiplicar el placer

LOS ROSTROS ORGÁSMICOS DE ‘NYMPHOMANIAC’. La película de Lars von Trier (2013) narra cómo un viejo soltero, Seligman, escucha las lujuriosas vivencias de la atractiva Joe. Durante el rodaje, el director insistió en que el sexo fuera ‘no disimulado’. EL MUNDO

Cualquier hombre o mujer puede lograr ser multiorgásmico

Pensar en positivo y no exigirse demasiado, algunos trucos indispensables

  • ANA SIERRA

¿Le gustaría conocer su potencial orgásmico? ¿Descubrir cómo multiplicar y hacer más intensos sus momentos de clímax?

Elegir los estímulos sexuales y eróticos adecuados es fundamental para alcanzar la famosa y deseada multiorgasmia. Tanto los estímulos internos, tales como fantasías eróticas, pensamientos facilitadores y mensajes positivos, como los estímulos externos, objetos y sujetos de deseo o ambientes y contextos, entre otros, le facilitarán la misión, sin duda.

Pero, ¿conocemos realmente cómo se produce y qué sucede en nuestro cuerpo cuando tenemos un orgasmo?

El orgasmo, que suele durar unos 10 segundos y genera múltiples beneficios, se caracteriza por las contracciones musculares producidas a nivel pélvico y genital.Estas se desencadenan, tras una adecuada estimulación, liberando así la tensión sexual y congestión vascular acumuladas durante las anteriores fases de deseo y excitación. Generalmente nos producen sensaciones placenteras físicas y mentales. Las primeras contracciones suelen ser intensas y muy seguidas, con intervalos de unos 0,8 segundos y, a medida que progresa el orgasmo, éstas se hacen menos intensas e irregulares. Por supuesto, existen diferencias individuales, entre sexos, según las edades y también según el nivel de entrenamiento que se tenga.

El músculo del amor, denominado así por su protagonismo en el campo sexual, es el pubococcígeo o PC, uno de los responsables de que esto suceda.

Es muy probable que pueda llegar a sentir cómo esos impulsos eléctricos desencadenados por este proceso, se elevan desde la zona sacra a lo largo de la columna vertebral, alcanzando diversas áreas cerebrales que dotan de sentido nuestras sensaciones y liberan las sustancias necesarias para generarnos placer y relajación.

En el caso de las mujeres, estas contracciones se reflejan en la vagina y el útero. Si se trata de orgasmos húmedos, con eyaculación o ‘squirting’, estas contracciones facilitan la expulsión del eyaculado por la uretra. Como ocurriría en el caso de los hombres cuando eyaculan. Las sensaciones placenteras más potentes se suelen originar por la estimulación del clítoris, en la mayoría de las mujeres. En caso de multiorgasmia, el proceso se repetiría, aunque las sensaciones placenteras podrían variar en intensidad.

En los hombres, las contracciones hacen vibrar la próstata, las vesículas seminales y los vasos deferentes, encargados de trasladar el esperma desde los testículos hacia el pene. Aunque el orgasmo no siempre vaya acompañado de eyaculación, suelen aparecer unidos. Tras el orgasmo, si se ha eyaculado, se iría perdiendo la erección paulatinamente, entrando así en un periodo refractario, lo que dificulta la erección durante unos minutos o incluso horas. De no existir eyaculación, aunque se pudiera perder turgencia en la erección, no aparecería el periodo refractario y se podría conseguir un nuevo orgasmo pues, la multiorgasmia no es únicamente una cuestión femenina.

En ambos casos, suelen producirse cambios extra genitales, comohiperventilación, taquicardia, variación en la presión arterial, contracciones rectales y uretrales, miotonía o relajación muscular y rubor sexual en la piel, entre otros. Igualmente, tras el orgasmo podría aparecer hipersensibilidad genital.

Alrededor del orgasmo se han construido varios mitos. Es habitual escuchar hablar de orgasmos vaginales y clitorianos, por ejemplo. Igualmente, podríamos hablar de orgasmos pezonianos, testiculares o anales, como si obtuviéramos orgasmos al estimular pezones, testículos o ano, pero no es así. Pues no existen diferentes tipos de orgasmo. La respuesta orgásmica es la misma, lo que sí cambia es el camino tomado hasta llegar a él.

¿Tiene la sexualidad presente en su día a día?, ¿le erotizan situaciones cotidianas, personas e incluso objetos? Esto ayuda a llenar de sexualidad y erotismo su cerebro y alimenta su clave erótica, que es el motor del deseo y, sin éste, no habría ni excitación ni, por consiguiente, orgasmo. No es cuestión de convertirse en un obseso sexual ni estar a todas las horas pensando en ‘lo único’, como a veces comentamos en tono de humor. Si no sentir que es una persona sexuada y su sexualidad le acompaña allá donde vaya. No puede dejar su sexualidad colgada de un perchero para ir al trabajo, o guardarla en un cajón para acudir a celebraciones familiares, al igual que no deja sus genitales en casa ni sus emociones, ¿verdad?

Puede que esté pensando, ¿pero qué comenta esta sexóloga?, ¿cómo voy a llevar mi sexualidad a todas partes?, ¿llevar a mis hijos al cole o darle un beso a mis padres con mi sexualidad y siendo consciente de que está presente?… ¡Qué locura!

Pues sí, le recordaré que la sexualidad es inherente al ser humano y que, cuando hablo de ella, no solo me refiero a sus genitales, al coito, a los orgasmos o a las diferentes prácticas genitales. Hago referencia también a su género, emociones, actitudes y creencias sexuales.

El multiorgasmo es muy deseado en la mayoría de mujeres y hombres, si estos supieran que también pueden llegar a conseguirlo.

En las mujeres, tras la obtención del primer orgasmo, se tiene que evitar parar y no permitir que baje en exceso la intensidad de la estimulación. Aunque pueda resultar desagradable y cuasi dolorosa por unos segundos, si se continúa, es muy probable que aparezca de nuevo el placer y se vuelva a producir un nuevo orgasmo.

En los hombres, habría que conseguir no eyacular durante el orgasmo, para evitar el periodo refractario. El taoísmo nos ofrece algunos trucos sexuales al respecto. Los taoístas, consideraban que eyacular suponía la pérdida de la energía vital, pero no deseaban privarse de los beneficios de orgasmar habitualmente. Para conseguir esto, estimulaban ‘el punto del millón de dólares’, llamado así por lo que pagaban para que se lo estimulasen adecuadamente. Se sitúa en el perineo, entre el ano y los testículos y, si se presiona durante el orgasmo, se puede llegar a retener la eyaculación. Si esto sucediera, se podría continuar en la búsqueda de un nuevo orgasmo, aunque requiere bastante entrenamiento.

Para llegar al orgasmo y a la multiorgasmia es importante, para ambos sexos, estar relajado, excitado y en plena clave erótica.

Técnicas de desbloqueo

Jadear para liberar tensión, balancear la pelvis y tener entrenado el músculo PC, son técnicas que facilitan el desbloqueo y contribuyen a la llamada del orgasmo.

No olvide que los mensajes que se envía mentalmente también son de suma importancia. Si pensamos que lo conseguiremos, es muy probable que así sea.Henry Ford comentaba: «Tanto si cree que puede como si cree que no puede, está en lo cierto». Él hablaba de construir un imperio automovilístico, como hizo, pero funciona igual con la construcción de nuestros orgasmos. Así que ya sabe, repita mentalmente: «¡Sí, ya está aquí, me viene, lo noto, llegó!». Igualmente, quitarse miedos y represiones facilitará la misión.

Pero el orgasmo no es el fin único de su sexualidad, el disfrute es el verdadero objetivo, y el orgasmo es solo un tipo de placer. A veces una mirada, risas cómplices, caricias o besos, desencadenan sensaciones muy placenteras y que son muy próximas al orgasmo.

No se exija demasiado para multiplicar orgasmos, no es necesario ni tampoco tiene por qué ser lo mejor. Si lo desea, pruébelo, si no, siga disfrutando como desee. Poder elegir cómo disfrutar su sexualidad es lo que le generará mayor satisfacción, sin lugar a duda.

http://www.elmundo.es/vida-sana/2015/10/17/5620cd02ca4741031a8b4660.html

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Literatura histérica: leer hasta el orgasmo

La actriz porno Stoya, en pleno orgasmo literario durante la lectura de ‘Necrophylia Variations’, de Supervert. CLAYTON CUBITT

Hysterical literature’ es el proyecto estrella del artista visual neoyorquino Clayton Cubitt

Varias mujeres leen en voz alta ante la cámara mientras alguien utiliza un vibrador debajo de la mesa

La actriz porno Stoya fue la primera, en 2012. Desde entonces, 11 mujereshan ‘posado’ para Cubitt… y más de 45 millones de personas lo han visto

  • SARA POLO

Una mesa. Una mujer. Un libro. Tres elementos en blanco y negro pero un efecto en tecnicolor. Ella elige el libro y el atuendo. Y comienza a leer en voz alta. Pongamos que escoge un clásico moderno, American Psycho, con un Bret Easton Ellis cargado de sadismo… y de sexo. Primeras páginas superadas, la voz de la lectora se rompe. Ríe, tiembla, gime… Sí, pasa por todas las fases del orgasmo femenino. Y todo, sin dejar de leer.

Elegante y sorprendente, el sexo es la columna vertebral en la obra del artista estadounidense Clayton Cubitt, originario de la racial Nueva Orleans pero afincado en el no menos identitario barrio neoyorkino de Brooklyn. La excentricidad despojada de complejos sureña se mezcla con la neurosis de la gran urbe en las miradas de Cubitt, que chorrean belleza y sonrojo.

«¡La vida es demasiado corta como para desperdiciarla en vergüenza y aburrimiento!«, cierra el artista la comunicación electrónica con FCINCO. Amén, Cubitt. Bienvenidos a la Literatura Histérica.

Sí, la bella señorita que se acaba de correr ante tus ojos recitando unas muy a tono Necrophilia Variations de Supervert es la bellísima actriz porno serbiaStoya. Fácil, ¿no? Será la vez chorrocientosmil que alcanza el clímax ante una cámara. Pero ella sólo es la primera.

Por el estudio de Cubitt desfilan mujeres blancas, negras, asiáticas, jóvenes y mayores, más o menos atractivas. Siempre ellas, ¿y ellos? ¿No son más fáciles de masturbar, así, debajo de una mesa? «Elegí experimentar con mujeres porque hay una especie de vergüenza social asociada a la sexualidad femenina, y estamos en un momento crucial en el empoderamiento de las mujeres contra esos pensamientos retrógrados», explica el artista. Su obra no se llama Hysterical Literature por casualidad…

La mente inquieta del neoyorkino no descarta, sin embargo, ampliar la experiencia a varones y transexuales, y explorar «la cadencia de sus cuerpos». Él mismo no ha probado aún su propia medicina, «el vibrador no funciona con los hombres como con las mujeres». Gran excusa, pero va más allá: «Siempre pido a los sujetos (sí, les llama ‘sujetos’ porque esto es un experimento sociológico en toda regla) que traigan un libro que tenga un valor personal para ellos, y mis obras favoritas son de fotografía, lo tendría complicado para leer…». Ya. Pinchamos un poco más y se pone estupendo: «Leería el diccionario«.

Además del evidente exitazo que supone subir vídeos de mujeres en pleno orgasmo a Youtube, el trabajo de Clayton Cubitt tiene mucho de reivindicación artística, de escupir realidad sobre esa «ridícula» distinción entre alta y baja cutura que tanto le irrita. «Odio en particular la hipocresía que rodea cualquier interacción entre el sexo y el arte, así que en Hysterical Literature los enfrento: el arte encima de la mesa, el sexo debajo, a ver quién gana«, afirma. Y gana siempre el sexo, claro. «No me sorprende. Me encanta».

Y de aquí llegamos a la omnipresente liberación de los pezones en redes sociales. ¿Provación porque sí, o rebelión 2.0? «Yo tiendo a pensar que hago cosas que deberían verse como normales, pero nuestras estructuras de pensamiento obsoletas hacen que mis actos normales se consideren provocativos. En un mundo mejor ajustado, no creo que lo que hago resultara tan chocante«, dice Cubitt. Evidentemente, elige rebelión.

Más allá de lo puramente artístico, ‘Hysterical Literature’ tiene mucho de investigación social. En un mundo de postureo generalizado, el artista buscaba la naturalidad, ver qué cara se le queda a uno cuando no puede controlar el gesto. #nofilter, y eso.

Sobre esa premisa, jugó primero al desgaste: en Long Portraits, los retratados permanecían cinco minutos mirando a cámara, a ver qué cara se les quedaba. Pero no, eso no era suficiente. «Era demasiado anónimo, no decía nada del modelo. Interesante, pero mudo».

Ahí llegaron los vibradores. Primero, en forma de entrevista con Hitachi Magic Interview, después eliminando al artista por completo y dejando que la lectora entable su propia conversación. Dos distraccione: el libro y el placer, una batalla: el cuerpo contra la mente. Y nació la Literatura Histérica.

http://www.elmundo.es/f5/2015/10/13/561cc6eb268e3e77688b4597.html

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