Así pasé una hora con una muñeca por 80 euros en el prostíbulo de las sex dolls de Barcelona

Un club de Barcelona es el pionero en Europa. Oferta 4 figuras para practicar sexo: una caucásica, una africana, una asiática y un personaje manga. Son de silicona y pesan 40 kilos. Un reportero de EL ESPAÑOL acudió el día de la inauguración.

Lily, asiática, 1,61 de altura y 40 kilos de peso, es una sex doll.

Lily, asiática, 1,61 de altura y 40 kilos de peso, es una sex doll.

 

Me cuentan en la redacción que está a punto de abrir en Barcelona el primer burdel de Europa de muñecas hinchables. En efecto, aún no lo habíamos visto todo en esta vida. Llamo al teléfono que sale en la web para pedir un reportaje y me atiende Gina, la chica de prensa. “No daremos entrevistas hasta que pase un mes. Ya hay un par de medios más interesados”, se disculpa. 

Se lo explico a mi jefe y le advierto de que, si esperamos, se nos pueden adelantar otros medios, pero que lo que yo no pienso hacer es ir de cliente y zumbarme a una muñeca de plástico. “Yo nunca me he metido en la vida sexual de mis redactores. Tú sabrás qué haces con ella. Pero vas, te haces pasar un cliente y lo cuentas”, me contesta.

De izquierda a derecha: Aki, personaje de manga, Niky, la muñeca caucásica y Lily, la asiática

De izquierda a derecha: Aki, personaje de manga, Niky, la muñeca caucásica y Lily, la asiática

Lumidolls es el nombre del club en cuestión. El nombre ya lo resume todo: lumi (prostituta) y doll (muñeca). Para ir hace falta pedir cita previa con una de las 4 figuras disponibles: Niky, la caucásica, Leyza, la africana, Lily, la asiática estándar y Aki, la asiática de pelo verde que imita a un personaje de manga. En realidad no son muñecas hinchables, sino réplicas humanas hiperrealistas de silicona. Una especie de maniquís articulados con rasgos muy exuberantes. El precio de cada unidad ronda los 5.000 euros. Pasar una hora con una de ellas en Lumidolls, 120 euros.80 estos días, por la promoción inaugural.

CONCERTAR UNA CITA

Escribo un mail pidiendo cita con Aki, porque dado lo bizarro del reportaje, prefiero elegir a la más rara. Me contestan a los pocos minutos. Vuelve a ser Gina, la chica de prensa, que también se encarga de concertar las citas y no sabe que soy yo. Ahora también se disculpa: la única muñeca disponible para el fin de semana es Lily, la asiática estándar. Inauguran el viernes y ya tienen el fin de semana completo. Me maravilla que, sin haber hecho publicidad, ya haya tantísima gente esperando a pagar 80 euros por tirarse a un muñeco.

Leiza es la muñeca africana de Lumidolls

Leiza es la muñeca africana de Lumidolls

Contesto que Lily estará bien. Total, no voy a tener sexo con ella. Mi decisión me enfrenta a las presiones de los sectores más radicales de la redacción de EL ESPAÑOL, que consideran que tengo que consumar por el bien del periodismo. El tema provoca debate, cachondeo y muchas preguntas: ¿Cómo la limpian? ¿Sexo con una muñeca son cuernos?, ¿Cómo desinfectan los orificios?, ¿Hemos tocado fondo como especie?, ¿Seguro que los desinfectan?

PRIMER PERCANCE

Me dan hora con Lily el viernes a las 7 de la tarde. Los problemas empiezan a las 6. Gina me escribe un Whatsapp para decirme que hay un contratiempo y que tendremos que suspender la cita. La llamo para que me lo aclare: “El anterior cliente se ha debido de emocionar mucho, porque le ha roto una teta. Y mira que esta silicona es dura, eh. Pero la ha agujereado. Igual le ha pegado un bocado”, se disculpa. Es la tercera vez que tiene que disculparse y aún no he llegado. Yo no me lo puedo creer y le contesto: “¿Cómo que le han agujereado una teta? ¿Pero me va a poder recibir o no? ¡Porque yo he venido desde Madrid sólo para estar con ella!”. Todo eso lo digo casi a voces en mitad de la calle Ferran de Barcelona, un eje comercial muy transitado. No he medido bien.

El cliente puede elegir con qué ropa y en qué posición espera la muñeca

El cliente puede elegir con qué ropa y en qué posición espera la muñeca

Gina me asegura que sus jefes la están reparando, y que si estoy dispuesto a esperar un ratito más, podré pasar una hora con mi muñeca asiática. Yo doy el OK y llego a Lumidolls con media hora de retraso. El club está en el entresuelo de un viejo edificio, en una callejuela estrecha del centro de Barcelona, muy cerca de la Rambla. Comparte planta con un hostal. Me abre la puerta Gina, que además de atender a la prensa y concertar citas, también se encarga de recibir, cobrar, vestir a la muñeca y proporcionar al cliente preservativos y lubricante.

LILY Y LA GANGRENA

El club en realidad es una casa compuesta por un comedor y varias estancias aparte. Llegamos a la habitación y ahí está Lily. Me espera sentada en la cama y vestida con un camisón rosa. En realidad, el parecido con un ser humano es asombroso. Tanto, que creo ver gangrena en sus brazos. “Oh no, eso es porque el anterior cliente ha pedido que se la vistan de negro y parece que la ropa ha desteñido”, se disculpa (de nuevo) Gina. “¿Y la teta rota?”, le pregunto yo. Ella me la enseña: “Nada, como nueva. Tiene como una pequeña cicatriz. Era un cliente muy alto y muy grande. Creo que le ha pegado una paliza”. También me fijo que cuando la construyeron no calibraron bien las retinas y es estrábica.

El vestido negro que pidió el cliente anterior destiñó en la piel de Lily

El vestido negro que pidió el cliente anterior destiñó en la piel de Lily

Gina me pregunta cómo he conocido Lumidolls. Yo no sé muy bien qué contestarle e improviso que ya está viendo mi barba y mi camisa de cuadros; que soy un hípster, y como somos medio idiotas, nos gusta hacer cosas que no hace el resto de la gente, comprarnos el Iphone el día que sale y esas tonterías. Que yo en realidad esto lo hago para fardar luego. Y que por eso me gustaría que me explicase más cosas sobre las muñecas. Es la única forma que encuentro de sacarle información sin que sepa que soy el periodista que la llamó el día anterior. Y ella me lo cuenta.

ORIFICIOS DE 17 CENTÍMETROS

Las sex dolls son, como su propio nombre indica, muñecas diseñadas para practicar sexo. Están hechas de silicona quirúrgica. Son piezas únicas y no se fabrican en serie. Miden entre 1,60 y 1,70 metros, pesan 40 kilos y sus rasgos son hiperreales. El esqueleto contiene unas varillas metálicas flexibles que le permiten articularse y ponerse en posturas realmente curiosas. Cada muñeca tiene 3 orificios de 17 centímetros de profundidad:boca, vagina y ano. Cuatro en el caso de Lily, que tiene un seno agujereado. Son juguetes que tienen mucho éxito en Japón, la meca de este tipo de fetiches sexuales, aunque estas en concreto están fabricadas en Estados Unidos. El pelo no es natural, pero en Lumidolls ya han programado la compra de pelucas para customizarlas.

“¿Y esto es higiénico?”. Gina, que también es (cómo no) la persona encargada de limpiarlas, me responde que las lavan antes y después de cada uso “con un jabón que se usa en los hospitales. Para los orificios uso una de esas pistolas de presión, tipo Karcher”. Con eso se asegura, me dice, que queden totalmente desinfectadas. No obstante, siempre recomiendan al cliente utilizar un condón; ella misma lo facilita junto al lubricante.

Aunque es una muñeca de silicona, Lily celebra los goles haciendo el arquero, como Kiko Narváez.

Aunque es una muñeca de silicona, Lily celebra los goles haciendo el arquero, como Kiko Narváez.

En la habitación también hay unas velitas para ambientar, toallas, una (sola) copa de cava (no han tenido el detalle de ponerle una a Lily), un bol con fresas, un hilo musical en el que suena algo muy romántico que me recuerda a Michael Bolton y una televisión en la que sólo ponen porno. Elementos más que suficientes para tener el mejor polvo de tu vida con un objeto inanimado.

Gina cierra la puerta y me deja a solas con la muñeca. “Pobre Lily. Qué te han hecho”, le pregunto. Lily no me responde. Tampoco se queja cuando le aprieto la teta, pero la cicatriz se abre y sale una burbuja; como una pompa de chicle de fresa. Eso provoca un desequilibrio dentro del seno y se le queda un agujero encima del pezón, como si la hubiesen apuñalado. Casi tengo el reflejo de pedirle disculpas.

El anterior cliente no controló su fuerza y le destrozó un pecho a Lily

EL ANTERIOR CLIENTE NO CONTROLÓ SU FUERZA Y LE DESTROZÓ UN PECHO A LILY

Lily huele muy bien porque además de lavarla le han puesto colonia. El tacto es bastante curioso. Es mullida pero firme, como esas pelotas antiestrés que se aprietan fuerte con las manos. Está bastante más fría que un ser humano y, sobre todo, pesa mucho. Muchísimo. Me doy cuenta al levantarla para examinarla. Aunque es la más bajita de las cuatro muñecas (mide 1,61), es difícil maniobrar con ella. En uno de esos meneos se le cae la peluca. Lo que le faltaba a Lily. Por detrás se le da un aire a Iván De la Peña. Yo ya había tomado la decisión de respetarla como muñeca y no tener sexo, pero así ya es imposible. Con el brazo engangrenado, la teta pinchada, calva y con un ojo mirando a Tokio, no puede haber nada de libido y sí mucho de compasión.

Lily, contrariada porque es calva y no le gusta que le hagan fotos sin peluca

Lily, contrariada porque es calva y no le gusta que le hagan fotos sin peluca

Como he decidido no probarla sexualmente, paso un buen rato colocándola en posiciones graciosas. La pongo a hacer el saludo surfero de Ronaldinho, o la celebración del arquero de Kiko Narváez. Cuando me canso de símiles futbolísticos la pongo a imitar a un egipcio, a un italiano gesticulando, a un heavy y a Chiquito de la Calzada. Sus 40 kilos de peso me desgastan mucho la espalda y su gangrena me pringa las manos. En cada movimiento, ella queda más maltrecha. El pecho empeora por momentos y cada vez es más difícil recolocarle la peluca, porque los cabellos se le enganchan al cuerpo. Ella me observa impasible con su ojo a la virulé.

SAYONARA LILY

Gina me dijo que me avisaría cuando hubiese pasado una hora. No da lugar. Cuando me he cansado de hacer el imbécil abandono la habitación, advirtiendo de que la buena de Lily ha tenido un debut muy duro y la van a tener que retirar un tiempo, porque está muy lesionada. El seno izquierdo está destrozado. Gina me cobra los 80 euros y se la lleva a lavar con la Karcher, que Lumidolls abre de 10 de la mañana a 10 de la noche (como un Carrefour) y seguro que ya hay otros clientes esperando.

Apretando el pecho de Lily le sale la silicona quirúrgica por la herida

Apretando el pecho de Lily le sale la silicona quirúrgica por la herida

Yo me despido y me marcho repasando las fotos que le he hecho con el teléfono móvil. No es un ser vivo, pero me genera compasión. Eso me permite comprender que haya gente a la que le suscite otro tipo de sentimientos y pague por pasar una hora con estas muñecas. Vuelvo a mirar la foto de la teta pinchada. Pobre muñeca. Qué debut más duro. Sayonara Lily; mañana será otro día.

http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170225/196480602_0.html

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El sexo en España.¿Cómo, cuánto, con quién?

PEPAMIRAVET

Querid@s,

Ya nos concoemos un tiempo, así que si les parece bien voy a empezara tutearles. A tutearos, vosotros ya lo hacéis conmigo.

¿Cómo nos lo montamos los españoles en la cama? No me refiero a los entresijos de los juegos de alcoba de cada cual (si te ponen mirando pa Cuenca, te va más el misionero de toda la vida o te quedas encandilado admirando un buen culo), hablo de si follamos poco a mucho, si somos de novios o no va más revolotear de flor en flor. No sé si saben, pero desde hace unos años España se encuentra entre los top 10 de frecuencia sexual. ¿Los primeros en encabezar el ranking? Los griegos, quiénes si no.

¿Con cuántas personas nos acostamos durante nuestra vida? Para todos los gustos encontramos en el territorio español, como en botica. No hay mayorías absolutas en este sentido y entre nosotros hay desde gente tradicional  (12%) que sólo tiene una pareja sexual en toda su vida hasta folladores natos a lo Julio Iglesias. Si damos un paso más encontramos esa parcela más casta y tradicional de la población que se comporta sexualmente de forma moderada y se abstiene de múltiples relaciones sexuales: un 18% de la población se ha acostado con un total de 2 o 3 parejas. Casi un 2% aún está por desvirgar.  En las antípodas de este insignificante porcentaje de vírgenes que habitan nuestro país se encuentran los folladores natos que mientras están vivitos y coleando mantienen relaciones sexuales con más de treinta personas (11%).

 

¿Qué os parece eso de acostarse con más de treinta personas en una vida? Ya me estoy imaginando a muchos de vosotros ojipláticos, indignados y pensando que, especialmente en el caso de las féminas, eso es de golfas, de fulanas, vamos una marranada. Pues he aquí una golfa, eso sí, con principios. Muchos pensarán que 30 es demasiado, pero gracias a Dios cada uno tiene la libertad y el derecho de pasarse por la piedra al numero de personas que quiera y le dejen, haciendo oídos sordos a esas voces que sólo critican e insultan. La gente se aburre demasiado en este país, lo tengo comprobado. Como el periodista Antonio Burgos que se ha cubierto de gloria con su miserable tuit a los deseos de buen viaje de Miguel Bosé a su titánica sobrina Bimba. “Buen viaje ¿dónde? Vaya con el laicismo de la moda del ‘donde quiera que esté”, comentaba el periodistaSerá mamarracho. Bimba, descansa en paz preciosa, dónde quiera que estés.

Pero volvamos a los 30. Pongamos de ejemplo a una chica soltera de 33 años que por decisión propia anda soltera (que no entera), por ejemplo, desde los 27. A ojo de buen cubero y sin pasarme, calculo que la media de parejas sexuales esporádicas de una mujer soltera en la veintena puede ser de 5 anuales. Que si una noche loca con un perfecto desconocido, que si una tarde de lluvia con un ex, que si un follamigo con el que repite de vez en cuando, que si un idilio de verano que al final no llegó a nada, que si un match de Tinder que no tuvo más remedio que acabar tirándose. Una media de una pareja sexual cada dos meses y medio. Creo que no es para tanto. Multipliquemos pues esas cinco personas por los seis años que lleva soltera = 30 parejas sexuales. ¿Golfa? No lo creo señores, no lo creo.

 

¿Cuánto lo hacemos?

El 40% de los españoles mantiene relaciones sexuales entre una y dos veces a la semana, según la página web de encuestas Encuestamos. Poca cosa. A estos les siguen las personas que practican sexo de tres a cinco veces cada siete días, un interesante 24,5%. Me congratula que al menos 1 de cada 4 folléis más que las veces que nos ha tocado ir a votar últimamente. Sólo un 7% lo hace todos los días. Si alguna vez me comprometo con alguien, estaré en ese 7%, os lo aseguro.

Quizá os habéis hecho la picha un lío con tantos datos y estadísticas, mejor contároslo así.

Statista

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

http://blogs.20minutos.es/el-blog-de-lilih-blue/2017/01/27/el-sexo-en-espana-como-cuanto-con-quien/

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En Navarra cerca de 2.000 hombres hacen uso de la prostitución cada día

Un estudio detecta que entre 700 y 800 mujeres y adolescentes ejercen la prostitución en Navarra – El INDJ publica una guía de sensibilización ante la trata de mujeres para explotación sexual, tras constatarse que se recurre al consumo a edad cada vez más jóven

PAMPLONA. Sólo en Navarra se estima que existe un flujo constante de entre 700 y 800 mujeres y adolescentes que ejercen la prostitución. Se trata de jóvenes mujeres procedentes de Nigeria, Rumanía, Paraguay, China, Brasil o República Dominicana, en su mayoría. Asimismo, se calcula que 2.000 hombres hacen uso de la prostitución cada día en la Comunidad Foral, sin que exista un perfil concreto de edad, situación social, familiar o procedencia.

Según Naciones Unidas, España es el primer país en Europa en consumo de prostitución, y el tercero en el mundo, por detrás de Puerto Rico y Tailandia.

Para contribuir a resolver esta realidad, el Instituto Navarro de Deporte y Juventud realiza una apuesta decidida por la concienciación de las personas jóvenes en materia de trata de mujeres con fines de explotación sexual. Con este objetivo está impulsando la difusión de una guía elaborada por la asociación Acción contra la Trata.

Según se afirma en la guía: “La trata es un delito que consiste en captar a través de engaños, falsas promesas o a la fuerza, a personas en cualquier situación de desventaja, con el objetivo de trasladarlas a otro lugar donde son explotadas y convertidas en mercancía. Se trata de una forma de esclavitud”.

Añade que “las personas en situación de trata pueden ser explotadas sexualmente, laboralmente, en el servicio doméstico, pueden ser utilizadas para contraer matrimonios forzosos, para la extracción y venta de sus órganos, para pedir limosna, etc.”

La guía informa de que España es el tercer país del mundo en consumo de prostitución, después de Tailandia y Puerto Rico. El 99,7% de los consumidores de prostitución son hombres. Las víctimas de la explotación en nuestras ciudades se mantienen apartadas, aisladas e incapaces de denunciar su situación por múltiples causas, entre otras, las amenazas que sufren ellas y sus seres queridos.

Cada vez más jóvenes recurren al consumo de prostitución como oferta de ocio

El esfuerzo del Instituto por sensibilizar a los jóvenes en este tema se basa en la comprobación que cada vez hombres más jóvenes recurren al consumo de prostitución como oferta de ocio, evidenciándose una escasa reflexión y responsabilidad acerca de la situación de las mujeres con las que mantienen sexo ocasional. “Esto, unido a la hipersexualización de la vida, la invasiva presencia de contenidos y valores del porno y la cosificación de las mujeres -continúa la guía- conforma un caldo de cultivo perfecto para la violencia machista, ejercida también ahora desde edades más tempranas”.

Esta guía se impulsa también como medida de prevención, teniendo en cuenta que la mayor demanda masculina genera también un incremento del acopio de mujeres para su explotación sexual, y que la trata se nutre muchas veces de mujeres en situación de vulnerabilidad.

La guía se compone de siete unidades didácticas que analizan algunos conceptos clave: violencia sexual, mujeres objeto, la trata y sus fases, el consumidor, el amor romántico, el reflejo de las mujeres en los medios de comunicación y el cambio social como realidad posible.

Como ha afirmado el director gerente del Instituto Navarro de Deporte y Juventud (INDJ), Rubén Goñi, “Tenemos el deber de que la juventud conozca esta realidad, esté preparada, se posicione y forme parte activa del cambio, demostrando que las relaciones igualitarias son la única fórmula que existe para la convivencia, el desarrollo personal y el de todas las personas.”

http://m.noticiasdenavarra.com/2016/11/17/sociedad/navarra/en-navarra-cerca-de-2000-hombres-hacen-uso-de-la-prostitucion-cada-dia

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Esclavizadas bajo amenaza de vudú con su vello púbico

TRATA DE SERES HUMANOS

Esclavizadas bajo amenaza de vudú con su vello púbico

Dos organizaciones de prostitución nigeriana amenazaban a sus víctimas con magia negra. Las proxenetas eran mujeres y un pastor evangélico retenía los pasaportes en su iglesia.

El vello púbico se guardaba en servilletas con el nombre de cada chica

El vello púbico se guardaba en servilletas con el nombre de cada chica

DAVID LÓPEZ FRÍAS@lopezfrias

“Nunca habíamos llegado a incautar vello púbico de prostituta empleado en rituales de magia negra. No se ha publicado nunca. Es material inédito por lo difícil que resulta acceder a él; siempre lo esconden con mucho celo”. Lo revela uno de los agentes de Policía Nacional que acaban de desmantelar dos redes de prostitución nigeriana en España. Han liberado a dieciocho mujeres explotadas sexualmente, algunas de ellas menores de edad. Todas ellas estaban amenazadas por el rito de vudú.

Uñas, sangre menstrual o vello púbico. Todo guardado en una servilleta de papel con el nombre de cada mujer. En África existe la creencia de que el propietario de ese paquete posee de algún modo el control del destino la víctima. Con estos elementos, las mafias obligan a las prostitutas a realizar un juramento de silencio, obediencia y fidelidad antes de enviarlas a Europa. A su llegada a Europa, las proxenetas vuelven a hacerse con material genético de la víctima para reforzar la amenaza. Si no cumplen lo que juraron en África, son sometidas a magia negra. Con esta estrategia del miedo se aseguran de que la víctima pague la deuda que adquiere con los tratantes en concepto del precio del traslado y no se escape.

Las mafias nigerianas, además de amenazar a las prostitutas con matar a sus familias si acuden a la policía, juegan con la coacción del vudú. Este el principal elemento que diferencia a las redes nigerianas de las mafias de otras nacionalidades: el factor religioso. Y en esta operación, el material incautado se ha convertido en una prueba de cargo contra estas redes.

La Policía Nacional ha liberado a 18 mujeres nigerianas que ejercían la prostitución en diferentes ciudades del litoral levantino. Estaban siendo explotadas por dos redes mafiosas que actuaban como auténticos cárteles: coexistían, fijaban los precios, colaboraban entre ellas e incluso se intercambiaban a las prostitutas. Ambas estaban lideradas por mujeres que se apoyaban en un pastor evangélico (líder espiritual de la comunidad nigeriana en Alicante) que les retiraba los pasaportes a las víctimas y las culpaba de su suerte. Hay 30 detenidos y se han incautado un millón de euros.

CONDICIONES INFRAHUMANAS

Las condiciones a las que eran sometidas las mujeres (algunas de ellas menores) eran infrahumanas: vivían hacinadas en pisos de los que sólo salían para trabajar. Estaban obligadas a cobrar 5 euros por servicio y a prescindir del preservativo. Todas, sin excepción, trabajaban a diario y sin descanso. Empezaban a las siete de la tarde y acababan por la mañana. Muchas de ellas, además, se veían obligadas a compaginar la calle con otros trabajos como cuidar ancianos o llevar a los hijos de los proxenetas al colegio.

Las agresiones físicas eran frecuentes, especialmente cuando las chicas enfermaban y no podían trabajar. Además, si no lograban recaudar todo el dinero que exigían las mafias, las hacían pasar hambre. Las proxenetas las alimentaban a base de pan y agua. “Cuando rescatamos a una de las chicas, pasamos por una gasolinera para comprar algo para comer. La muchacha literalmente devoraba el alimento. Mezclaba dulce con salado y engullía cualquier cosa que le poníamos en las manos”, cuenta un policía, que recuerda con dramatismo que “cuando les preguntábamos cómo habían resistido tanto tiempo en aquel infierno, todas nos contestaban con resignación que no tenían otra opción”.

EL VIVERO ES BENIN CITY

Pero… ¿cuál es el modus operandi de estas mafias? Desde la Policía Nacional cuentan que “para las víctimas, es imposible salir de Nigeria sin someterse a este ritual”. Los tratantes captan a chicas jóvenes y pobres y les ofrecen un trabajo en Europa. Generalmente proceden de Benin City, la capital del estado de Edo. A menudo las engañan prometiéndoles puestos en servicio doméstico. Otras veces, cuando la situación de las víctimas es de extrema pobreza, les dicen la verdad”.

“Les ofrecen un trabajo como prostitutas, pero les aseguran que el ritual al que serán sometidas les eximirá de cualquier culpa, dado que el ejercicio de la prostitución no está bien aceptado por la sociedad nigeriana. El rito, además, les confiere (según los sacerdotes que lo practican) protección para el viaje a Europa. Aunque sepan que van a prostituirse durante un tiempo, lo que nadie les explica a estas mujeres es que van a convertirse en esclavas sexuales viviendo en condiciones infrahumanas”, explica un agente de la Policía Nacional.

Prostitutas nigerianas en la Casa de Campo de Madrid.

Prostitutas nigerianas en la Casa de Campo de Madrid. Efe

Cuando una chica nigeriana acepta el trato, es conducida ante un babalawo(sacerdote tradicional nigeriano) que las somete a un ritual de juju (magia negra). Son ceremonias de gran simbolismo que refuerzan la presión psicológica sobre las víctimas. No existe un rito estándar, pero todos tienen elementos coincidentes: se realizan juramentos, cánticos y después se procede al sacrificio de un animal (una gallina, por norma general) que lo convierte en un sangriento espectáculo. Después, el sacerdote elabora brebajes con cenizas y agua sucia. En otras ocasiones se ven obligadas a bañarse desnudas en ríos. También se les suelen practicar incisiones en el cuerpo para introducir hierbas medicinales u otros elementos que (según elbabalawo) estrecha el vínculo de la mujer con los dioses.

Sea cual sea el tipo de rito al que son sometidas, un patrón coincidente en todos los casos es la obtención de material genético de la mujer. A todas las chicas que van a emprender el viaje a Europa les arrancan vello púbico para amenazarlas con magia negra.

UN AVAL PERSONAL

La principal exigencia de las mafias es que la chica acuda a la ceremonia con un “aval personal”. Esto es, un familiar o persona muy próxima a la víctima. Así, si la prostituta incumple su juramento en Europa y se escapa o acude a la policía, los mafiosos en Nigeria atacan a ese aval, agrediendo o asesinando a sus familiares.

Una vez se ha completado el ritual, obligan a la chica a memorizar un número de teléfono y la envían rumbo a Europa. La víctima emprende un viaje infernal de 5.000 kilómetros, que es la distancia que separa Nigeria de España. Algunos tramos los realiza en bus y otros caminando. Atraviesan eriales y desiertos. Las chicas viajan acompañadas de una persona de confianza de la red mafiosa, pero eso no las salva de los ataques durante el itinerario: para cruzar el desierto están obligadas a tratar con contrabandistas que a menudo las violan o les roban todas sus pertenencias.

LA RUTA DE MARRUECOS Y LA DE LIBIA

Existen dos rutas principales para llegar desde Nigeria a Europa. Los traficantes eligen una u otra en función del valor que otorguen a la chica en cuestión. Ambas pasan por Níger y el desierto del Sahel, pero la primera ruta tiene a Marruecos como último destino en África. Es mucho más cara para los traficantes (50 mil euros), pero asegura que la mujer llega viva al Mediterráneo. Es el itinerario elegido para trasladar a las chicas más jóvenes y valoradas. La segunda ruta se desvía hacia el este y llega a Libia. Es más barata (30 mil euros), pero mucho más insegura. La situación de conflicto que vive el país lo convierte en un territorio ingobernable. Son muchas las mujeres que mueren o desaparecen en ese tramo. Es la ruta elegida para trasladar a las mujeres de más edad o menor valor en el mercado de la prostitución.

Las dos rutas que utilizan los traficantes de personas

Las dos rutas que utilizan los traficantes de personas Patricia López

Si consiguen alcanzar el Mediterráneo, toca intentar pasar a Europa. Si han llegado vía Marruecos, cruzan el estrecho a bordo de lanchas rápidas con la costa andaluza como destino. Si la ruta elegida ha sido Libia, las mujeres se hacinan en barcos cargueros junto a la mercancía y desembarcan en Italia.

Una vez en Europa, las chicas suelen ser interceptadas por las autoridades y enviadas a centros de acogida de inmigrantes. Una de las directrices que deben cumplir es mentir respecto a su identidad. A menudo tienen órdenes explícitas de decir que son de Malawi, Sierra Leona o Benin (países angloparlantes en conflicto) y pedir asilo político.

En cuanto les sea posible, deben llamar el número de teléfono memorizado en Nigeria. Es el contacto de la mami, mujer que compra a las chicas. Ella se encargará de sacarlas del centro de acogida a la mayor brevedad. Esta es otra de las particularidades de las tramas de prostitución nigeriana: las proxenetas son mujeres. “Hay hombres en las redes, pero el control de las prostitutas suele ser de las mamis, que son las que manejan el negocio y se comportan de forma mucho más cruel que los varones”, cuenta uno de los agentes de policía consultados.

Una vez fuera del centro, la chica pasa a ser de propiedad de la mami. Cuenta la Policía Nacional que “las mamis de estas tramas desmanteladas tenían especial influencia en ese sentido y eran capaces de sacar a las víctimas de los centros de acogida con mucha rapidez”. Así, cuando salen del centro, son trasladadas a vivir en los pisos de sumami junto a numerosas compatriotas que también se ven obligadas a ejercer la prostitución.

EL SACERDOTE QUE SE BENEFICIABA

Una parte fundamental del entramado desmantelado es la figura del líder espiritual. Se trata de un nigeriano que es pastor cristiano evangélico en Torrevieja. En el interior de su iglesia se encontraron todos los pasaportes requisados a las víctimas. Era conocedor de la situación y se beneficiaba económicamente de la actividad. “Algunas noches pasaba a visitar a las chicas. Supuestamente lo hacía para transmitirles fuerzas, pero en realidad les venía a decir que esto es lo que hay, que toca aguantar”, relata uno de los agentes.

La iglesia evangélica donde retenían los pasaportes de las víctimas

La iglesia evangélica donde retenían los pasaportes de las víctimas

El sacerdote no les ofrecía una salida. Las conminaba a que pasasen ese trago, las culpaba de su situación y les pedía resignación. De hecho, una vez se escapó una niña de 16 años que acabó siendo acogida por una ONG. El propio pastor la telefoneó amenazándola, diciéndole: “Si no sales de ahí por tu cuenta, iré yo personalmente a por ti”.

Desde la Policía Nacional ilustran la situación: “Eres una niña, vienes de un país extranjero, ignoras el idioma y no conoces a nadie. La imagen que tienes de la policía es la de los agentes nigerianos. Allí son los malos y no confías en pedirles ayuda. No tienes más remedio que fiarte de tus paisanos y en especial de su líder espiritual, un sacerdote en el que todo el mundo cree y que presuntamente está para ayudar”. Además, las chicas se veían obligadas a pagar dinero a la iglesia para ser perdonadas y liberadas del estigma de la prostitución. “Este es uno de los motivos por los que los libros contables de la iglesia tenían cifras tan potentes. Estaban todas las operaciones perfectamente detalladas”, cuenta un agente.

PROSTITUIRSE INCLUSO ESTANDO ENFERMAS

Ya instaladas en casa de la mami, las chicas se veían obligadas a prostituirse cada noche en la calle, siete días a la semana. Las dos organizaciones desmanteladas se repartían las diferentes zonas de la ciudad. Una vez por semana, estaban obligadas a rendir cuentas a sus mamis y entregarles todo el dinero recaudado. Si las proxenetas consideraban que no eran suficiente, las agredían, las amenazaban con el vudú y las privaban de alimento. Si alguna enfermaba no podía quedarse en casa reposando. “Vivían en un cuarto piso. Cuando una de ellas se ponía mala, fingía que salía a la calle por la noche a trabajar, pero se quedaba escondida en la segunda planta y allí pasaba la noche bajo una cama. Volvía por la mañana como si hubiese estado ejerciendo la prostitución toda la noche”.

Las investigaciones de la Policía Nacional comenzaron hace un año, con la denuncia de una chica nigeriana que se había escapado en Málaga de una de las mafias y denunció la situación. Fue así como los agentes empezaron a tirar del hilo que les llevó a estas dos organizaciones. Los tentáculos de estas redes llegaban incluso al norte de Europa y Europol está trabajando para liberar a otras chicas que han sido trasladadas a Escandinavia. La investigación sigue abierta.

Mientras, muchas de las chicas intentan rehacer su vida de la mano de ONG que se encargan de reinsertarlas. Siguen viviendo con miedo porque las amenazas no cesaron ni siquiera con la policía delante. Uno de los agentes que participó en la operación explica que “el momento más emotivo de la operación fue cuando rescatamos a una de las chicas. En cuanto nos vio se puso a sonreír. La mami, ya esposada, seguía gritándole y amenazándola en inglés”.

Además, aunque ellas hayan sido liberadas, sus seres queridos en Nigeria están más amenazados que nunca. El mismo agente de policía recuerda que “hace dos años, una chica se escapó de estas mafias aquí en España. Al día siguiente quemaron su casa en Nigeria con toda su familia dentro”. Con la red totalmente desmantelada, nadie sabe qué represalias van a tomar los mafiosos de Benin City.

http://www.elespanol.com/reportajes/20160507/122987743_0.html

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Todo lo que necesitas saber sobre el sexo tántrico

Todo lo que necesitas saber sobre el sexo tántrico


Foto: Shutterstock

GALIANA LEGORBURU

La sexualidad alcanza todo su potencial con el Tantra o sexo tántrico. O al menos eso sostienen los que dominan estas esotéricas técnias orientales. De origen hindú, el Tantra es un culto a la feminidad. “Es la capacidad de desarrollar la parte masculina de las mujeres y la femenina de los hombres para lograr el entendimiento mutuo. Aunque las mujeres juegan con ventaja, porque son tántricas por naturaleza”, explica el gerente de la Escuela Tántrica El placer de sentir, Diego Jiménez.

Pero comenzar una experiencia tántrica va mucho más allá de las técnicas sexuales. Su origen está en las espirituales, mucho más difíciles de dominar. Sobre esto, Jiménez explica que el gran problema por el que muchas parejas acuden a su escuela es la falta de empatía, producida muchas veces por no escuchar a la otra persona, teniendo como consecuencia relaciones sexuales insatisfechas. “Aunque en los medios hayan desaparecido muchos tabúes que giraban en torno a la sexualidad, lo cierto es que en la intimidad siguen existiendo multitud de prejuicios y falsas expectativas sobre lo que es, y no es, un acto sexual. Por eso muchas personas no alcanzan una satisfacción plena en sus relaciones”, asegura el experto.

“El hombre debe aceptar que ya no tiene el monopolio del rol dominante. Cuando las mujeres descubren que sexualmente son mucho más poderosas que los hombres, empiezan a tomar las riendas de sus relaciones y eso puede asustar a su pareja”, explica Jiménez. En estos casos, lo importante es generar un equilibrio en el que, a través del interés por los deseos y necesidades del otro, se consigan satisfacer ambas partes sin que ninguno se sienta presionado. “A veces solo es un problema de educación, ya que tradicionalmente se ha pensado que el hombre es el encargado de proporcionar placer a la mujer, cuando en realidad es algo mutuo”, aclara el experto.

De la misma manera, el Tantra es una actitud individual. Y aunque pueda ser una pareja la que acude a los talleres, el aprendizaje se produce en cada persona por separado. “Lo primero que advierto cuando viene una pareja a dominar el Tantra es que la experiencia es totalmente individual, aunque lo que aprenden lo lleven consigo y lo transmitan después a su pareja”, expresa Jiménez. Los talleres de El placer de sentir pueden ser individuales o colectivos. Mientras que en los primeros la pareja trata de averiguar cuál es el factor que bloquea su sexualidad, en los talleres en grupo cada miembro de la pareja intenta conocerse a sí mismo a través de experiencias vivenciales que, sin que exista actividad sexual explícita, movilizan esta energía y llaman al erotismo. “Lo que tratamos de enseñar en estos talleres es que con muy poco se puede llegar a sentir mucho. Si reducimos la sexualidad a lo genital estamos perdiendo gran parte de ella, y no seremos capaces de disfrutarla plenamente”, asegura Jiménez.

Las cuatro llaves imprescindibles para vivir una experiencia tántrica

  1. Disfrutar del sexo con los cinco sentidos. “La primera, y más importante, es estar concentrado únicamente en ese momento”, afirma Jiménez. Vivir el presente es esencial para poder satisfacer al otro, y a uno mismo.
  2. Compartir los deseos. Es decir, expresar física o verbalmente lo que nos gustaría hacer o lo que nos está gustando. “El resultado siempre va a ser positivo, ya que el deseo y placer, cuando se expresan, se retroalimentan y crecen”, dice Jiménez. Y a la vez, añade, dar a conocer a la otra persona tu sentimiento de placer produce un efecto afrodisíaco.
  3. Quererse a uno mismo. Para disfrutar de los demás hay que hacerlo, primero, de uno mismo. Por eso, Jiménez advierte que el autoestima es básico para poder vivir una sexualidad sana.
  4. Movimiento armónico y fluido. Más que utilizar unas técnicas concretas, lo esencial del Tantra es mantener durante el acto sexual una actitud receptiva y de escucha. “Hay que conseguir guardar el equilibrio entre lo que das y lo que recibes. Por ejemplo, si las dos personas quieren una aventura apasionada en la cocina, es Tantra. Pero si uno de los dos estaba buscando un momento más relajado, o no se siente cómodo en ese lugar, la comunicación no ha funcionado, y eso no es Tantra”, explica.

http://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2016/03/25/56f15add268e3ecf198b4677.html

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Patrullas contra la prostitución

Grupos de hombres del proyecto ZeroMacho

seromacho

zeromacho

Hombres repartiendo octavillas en las Ramblas en contra de la prostitución. SANTI COGOLLUDO

El 20% de los varones españoles afirma haber pagado por sexo

Asociaciones de prostitutas critican que los hombres crean que “necesitamos que nos defiendan”

  • LUCAS DE LA CAL
  • Barcelona

“Los hombres de verdad no compran mujeres”. El primer cliente al que le entregan un papel con esta frase mira unos segundos hacia el suelo, levanta la cabeza y dice que sólo se va a tomar una copa. El segundo cliente al que le entregan un papel con la misma frase lo rompe en la cara de Pere Soler y su grupo de seis hombres. Los proxenetas montados en coches caros les miran con recelo. Las jóvenes de Europa del Este les insultan. Ellos permanecen impasibles en la puerta de uno de los burdeles de La Junquera, entregando propaganda contra la prostitución a todos los camioneros que hacen una pequeña parada en este municipio fronterizo entre Cataluña y Francia. Aquí hay el doble de mujeres vendiendo su cuerpo que hace 10 años. Muchos llaman al lugar el “paraíso de la prostitución”. Otros, como Pere, coordinador de la Asociación Zeromacho en España, lo consideran el epicentro de la corrupción moral y de la desigualdad de género.

“Tenemos que combatir el machismo empezando por su representación más extrema, la prostitución. Explotar sexualmente a las mujeres es incompatible con la democracia”. Palabra de un hombre que dice sentir estupor al leer que el 20% de los varones españoles reconoce haber pagado por sexo. Por ello, Pere decidió hace unos meses unirse al colectivo Zeromacho, un movimiento que nació hace cinco años en Francia de la mano de Gérard Biard, actual director del semanario satírico Charlie Hebdo. En sus columnas defiende que se debe multar a los clientes para poner fin a la explotación sexual de la mujer. Sus reivindicaciones ya están en 56 países, con miles de seguidores a pie de calle exigiendo que se prohíba la prostitución. Ahora se acaban de dar a conocer en Barcelona.

“Nos centramos en el problema, que son los clientes. Hay que construir una sociedad igualitaria y no pararemos mientras haya un solo hombre que pueda comprar los servicios sexuales de una mujer“, asegura Pere. Tiene 52 años y trabaja como director de relaciones externas del Parque Audiovisual de Cataluña. A su lado está Bernat Escudero, 38 años, empleado de una empresa hidráulica. Ellos, junto al resto de los 10 hombres que han puesto en marcha este proyecto en España, pasean estos días por el barrio barcelonés del Raval, “intimidando” con discursos sobre igualdad de género a aquellos que se acercan a las prostitutas apostadas en los portales. “También vamos por los institutos, llevamos a ex prostitutas, que explican a los chavales lo que se esconde detrás de ese mundo. Les enseñamos a respetar a las mujeres y a ellos mismos”, cuentan.

-“¿Por qué sólo sois hombres?”

-“La respuesta es sencilla, si nosotros no somos capaces de convencer a otro hombre para que no se vaya de putas, una mujer no lo va a hacer”.

Asociación Zero macho

Asociación Zero macho

“No necesitamos ser salvadas”

Como todas las historias, ésta también tiene dos caras. Por eso hablamos con Concha Borrell, presidenta de Aprosex, la primera asociación de prostitutas que lleva tres años en acción en Barcelona, dando apoyo moral y luchando por los derechos de las chicas que ejercen la prostitución por la normalización del trabajo sexual.

Encontramos a Concha en una manifestación a favor de la regularización de la prostitución, a pocos metros de donde el colectivo Zeromacho entrega panfletos con sus reivindicaciones. “Nosotras no necesitamos ser salvadas. Estaría bien que este grupo de hombres nos hubiera preguntado por nuestra situación. Se creen que no somos lo suficientemente fuertes para ayudarnos entre nosotras”, explica esta catalana de 43 años, terapeuta sexual y prostituta desde hace nueve años. “Lo que están haciendo estos tipos es victimizarnos y quitarnos la voz. No dudo de que sus intenciones sean buenas, pero desde nuestro colectivo llevamos años luchando por nuestros derechos, como ciudadanas y trabajadoras libres, y esto entorpece nuestra lucha”.

Concha lleva dos años en Barcelona dando cursos sobre prostitución, con grupos de seis y siete mujeres, con el objetivo de instruir a las chicas que empiezan a hacer la calle, con nociones básicas para la profesionalización del oficio más antiguo del mundo. “Trabajar en el mundo del sexo no es fácil. Hay que tener una formación”.

Desde Zeromacho no comparten la misma idea. “No está bien que se incite, con esos cursos, a que las chicas se metan a esclavas, que es en lo que te convierte la prostitución. Todas lo hacen a cambio de dinero, ninguna vende su cuerpo porque les guste, sino porque las circunstancias sociales las han llevado allí. Que quede claro que no es un trabajo, es explotación de la mujer”. El colectivo de hombres cada día que pasa tiene más adeptos en España. Ya han firmado su manifiesto más de 200 personas, con la idea de organizar patrullas urbanas en sus ciudades para dar a conocer la realidad que ellos perciben de estas mujeres.

“Muchos pensarán que somos unos frikis o ultracatólicos, pero nada de eso. Sólo queremos construir un país igualitario, sin machismo ni violencia contra las mujeres. Vamos contra los puteros, porque sin ellos no existiría la prostitución, y como consecuencia, desaparecería la trata de personas”.

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/04/08/57068538e2704ee20e8b4637.html

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TÉCNICAS DE MASTURBACIÓN FEMENINA

Tecnicas y metodos de masturbacion femenina… Los siguientes son métodos de masturbación que las mujeres informaron usar en el libro The Hite Report de Shere Hite

técnicas de masturbación femenina

técnicas de masturbación femenina

Los datos fueron recogidos entre 1972 y 1976. Mientras que los métodos probablemente no hayan cambiado, el número de mujeres que utilizan una técnica en particular pueden haberlo hecho, porque la actitud de las mujeres hacia sí mismas y hacia sus cuerpos han cambiado en el tiempo. Además, las mujeres tienen hoy un acceso mucho más fácil a ayudas sexuales como vibradores y dildos que el que tenían hace veinte años. Los métodos descriptos pueden ayudar a conducir a las mujeres en el proceso de aprender a masturbarse, y a aquellas mujeres que buscan explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. También puede ayudar a las mujeres que sienten que son las únicas que se masturban de una manera poco usual, o al menos de las que se habla poco, para que se sientan “normales.” En todo caso vemos la extrema diversidad de las técnicas.

TIPO 1A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA INDIRECTA:

“Para mí es importante estar excitada mentalmente o fantasear para masturbarme. Para mí también es importante estar sola. Uso las yemas de los dedos para la estimulación real, pero es mejor comenzar con golpecitos o frotando ligeramente sobre el área general. Al aumentar la excitación comienzo a estimularme sobre el clítoris y finalmente alcanzo el clímax con un movimiento rápido corcoveante sobre el capuchón clitoridiano. Usualmente mis piernas están separadas, y de vez en cuando también estimulo mis pezones con la otra mano.”

“Si estoy apurada (presionada por el tiempo,) uso el vibrador sobre la base del clítoris, con las piernas abiertas. Pero usualmente uso mis dedos frotando alrededor de la base de mi clítoris, y cuando estoy cerca del orgasmo, muevo mis dedos de manera circular encima de mi clítoris. Mis piernas siempre están separadas, y alterno las manos porque una se cansa. Mi otra mano acaricia mis senos o simplemente descansa. Y muevo mucho mi cuerpo cuando tengo el orgasmo.”

“¡Wow! ¡Qué pregunta! Usualmente me acuesto de espaldas, mis piernas separadas. Casi siempre dejo puesta mi ropa interior, porque me molesta frotar el clítoris directamente. Uso una mano, dos dedos juntos, frotando hacia arriba y hacia abajo con toques cortos justo encima de mi clítoris. Cuando estoy cerca del clímax, mis piernas tienden a abrirse y mi pelvis se levanta más. No me muevo mucho, pero a veces durante el clímax ruedo de un lado a otro.”

“Uso mis manos y mi imaginación, y es probable que haya probado todas las posiciones y movimientos imaginables – la estimulación básica permanece siendo la misma. Uso mi dedo para estimular el clítoris, a veces insertando otro dedo en mi vagina al mismo tiempo. Cuando me masturbo toco solamente mi área genital, porque no me estimula tocarme el cuerpo en general, como sí lo hace mi pareja si me toca toda.”

“Estimulo mi clítoris en ambos lados con mis piernas abiertas, y no muevo ninguna otra parte de mi cuerpo. Es como si me permitiera masturbación muy eficiente sin culpa porque cualquier otra cosa (tocarme toda, etc.) sería enfermizo.”

“Cuando me masturbo pienso cosas estimulantes localmente, luego un breve toque de mis dedos y se acabó. ¡Ja! Furtivo, ¿no?!”

“Uso un simple vibrador a pilas. Usualmente lo aplico al lado derecho de mi clítoris, usando un ligero movimiento circular. Comienzo con mis piernas abiertas, pero usualmente se cierran involuntariamente. Pienso que lo que pasa en mi mente (con quien fantaseo) es realmente más importante que los aspectos mecánicos.”

TIPO 1A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA DIRECTA:

“Uso mi dedo medio, humedecido, para estimular y frotar encima y alrededor de mi clítoris. Mi otra mano tira los labios hacia atrás, manteniendo una débil tensión sobre el área del clítoris. Alterno este frotamiento rápido del clítoris frotando más lentamente la entrada de la vagina. (Realmente, ‘frotar’ es difícilmente la palabra correcta, porque es un toque muy ligero hasta justo antes del orgasmo, para cuando estoy muy mojada.) Mis piernas están muy abiertas, mis rodillas levantadas – no muevo mucho el torso hasta el orgasmo, cuando hay fuertes espasmos en mi torso y pelvis.”

“Me masturbo solamente con una mano – principalmente alrededor de la cabeza de mi clítoris, luego voy cambiando gradualmente sobre la cabeza – siempre frotando con un movimiento hacia adelante y hacia atrás. Mi otra mano ayuda a sostener la piel para ganar un contacto firme. Tengo mis piernas juntas y separadas alternativamente.”

“Me acuesto de espaldas con mis piernas muy juntas. Uso mi mano izquierda para tirar la parte de arriba de mis genitales entonces puedo usar mi mano derecha para tocar mi clítoris. Uso un movimiento circular comenzando lentamente con una ligera presión, y luego aumento la presión hasta que empiezo a acabar. Luego me voy deteniendo de acuerdo a la sensación que deseo hasta completar el orgasmo. Si deseo acabar de nuevo comienzo otra vez.”

“Me masturbo con un cepillo de dientes eléctrico. Pongo una toalla húmeda sobre el cepillo y lubrico mi clítoris con loción. Me acuesto de espaldas con mis piernas abiertas. Con mi mano izquierda, abro los labios para exponer el clítoris, sostengo el vibrador con mi mano derecha y presiono suavemente sobre mi clítoris. A veces lo muevo hacia arriba y hacia abajo, a veces lo dejo en un punto, dependiendo de lo que se siente bien. Pero realmente nunca me excito hasta que comienzo a fantasear. No muevo mis caderas. Toda la acción es con la mano/vibrador y mi clítoris.”

“Uso solamente mis dedos. Mi mano izquierda sostiene abiertos los labios mayores de mi vagina (vulva,) y mi dedo índice y el segundo dedo derechos frotan el lado derecho de mi clítoris. A veces froto hacia arriba y hacia abajo, pero usualmente froto con lentos movimientos circulares. Mis piernas están cerradas, estiradas y derechas. A veces hago esto acostada sobre mi vientre, pero no usualmente. Es mucho más difícil – usualmente hago eso después que me he masturbado algunas veces y todavía estoy frustrada. No me muevo mucho, en contraste de cuando tengo un orgasmo con una pareja, y también hago mucho menos ruido.”

TIPO 1A1, ESTIMULACIÓN DEL CLÍTORIS Y PENETRACIÓN VAGINAL OCASIONAL:

“Usualmente me masturbo estimulando suavemente la región del clítoris, no directamente éste, sino sobre la piel arriba y a su alrededor; después ubico los dedos alrededor del clítoris y los muevo hacia atrás y hacia adelante rítmicamente y con un poco de presión. Así, para lograr el orgasmo, la presión es un factor, el movimiento rítmico otro, y proteger al clítoris de la estimulación directa es otro. Esto último es llevado a cabo usando la piel de alrededor para estimular el clítoris. Finalmente, tensionando mi ano y concentrándome en tener un orgasmo lo consigue. A veces hinco mi dedo en mi vagina porque esto parece estabilizar el clítoris y es un poco excitante. Mis piernas están abiertas. No me muevo mucho.”

“Usualmente comienzo frotando mi clítoris en uno de sus costados, con mi dedo. A veces uso un espejo y observo – antes me paraba frente a un espejo grande. Luego, usualmente porque mi dedo realmente no me enciende mucho, saco el vibrador. A veces leo pornografía, a veces fantaseo. A veces saco el aceite para niños y froto mis pechos y mi vientre. Muevo el vibrador hacia arriba y hacia abajo a lo largo de la hendidura entre mis piernas. Usualmente una pierna está con la rodilla levantada, la otra abierta, sobre la cama. Muevo la parte inferior de mi cuerpo hasta encontrar el movimiento hacia abajo del vibrador. A veces, chupo mis dedos y humedezco mi seno, y sólo lo toqueteo, lo sacudo. A veces es poner y sacar el vibrador de mi vagina, como atornillando.”

“Mi primera masturbación fue con agua de la tina, y más tarde con mi mano, que es como todavía lo hago. Uso el dedo medio de mi mano derecha en vigorosos movimientos hacia arriba y hacia abajo, lo cual me acelera todavía más hacia el clímax. A veces pongo un dedo profundamente en mi vagina con mi pulgar manteniendo contacto con el clítoris. Recientemente, desde que leí literatura, he probado contraer mis músculos vaginales, y esto parece mejorar el acto. A veces empujo todo mi cuerpo hacia arriba, moviéndome con mis pies debajo de mi parte trasera, terminando con mi pecho y torso y área sexual empujando hacia arriba de cara al cielo. Mi mayor liberación es con mis piernas empujando hacia afuera para dar la sensación de la apertura más grande posible. Una vez probé un pepino, y también un vibrador, pero eso me dio la sensación de estar un poco fuera de mí – no era yo, es eso.”

TIPO 1A2, ESTIMULACIÓN DEL CLÍTORIS Y PENETRACIÓN VAGINAL SIEMPRE:

“Pongo un dedo sobre mi clítoris y con el otro muevo una botella adentro y afuera de mi vagina (una botella plástica.) Al comienzo tengo abiertas mis piernas hasta que llego al orgasmo, y entonces las pongo juntas. Primero froto mi clítoris y luego inserto la botella. Cuando acabo cierro mis piernas con la botella dentro de mí tanto como pueda entrar.”

“Primero uso mis dedos para penetrar mi vagina, para agrandar la sensación en toda el área, pero después para tener el orgasmo primero ligeramente y luego más firmemente froto mi clítoris con movimientos circulares o hacia arriba y hacia abajo. Con mi otra mano (mano izquierda,) generalmente estoy dando vuelta las páginas del libro pornográfico que estoy leyendo. Sí, es complicado. Tengo las piernas abiertas.”

“Primero fantaseo hasta que me lubrico. A menudo me fastidio y contengo mi toque hasta que estoy muy excitada. A veces froto todo mi cuerpo sobre la cama, estando acostada sobre mi vientre, y de vez en cuando acabo de esa manera, pero usualmente estoy de espaldas. Primero acaricio los labios mayores, luego alrededor del clítoris, usando un movimiento circular, luego inserto un dedo en mi vagina, mientras estoy acostada de espaldas o de lado, y me muevo con él. Puedo acabar muy rápidamente si mis piernas están juntas, pero hay un mejor orgasmo cuando mis piernas están abiertas y trabajo más duro para él.”

“Comienzo con estimulación manual de mi clítoris. Luego estimulación simultánea del clítoris y la vagina. A veces uso el dedo/dedos (índice y mayor o solamente el mayor)de la otra mano para estimulación vaginal. A veces uso un objeto – usualmente el mango de mi cepillo para el pelo, que es agradablemente redondeado y suave (ningún dildo puntudo para mí, gracias) para estimulación vaginal. No deseo mencionar que uso otra cosa más que mi mano. Entre todas mis amigas parece haber un tácito tabú contra todas las cosas ‘poco naturales.’ No tengo objetos fetiche. No voy a lastimarme. Sólo es más fácil – es difícil alcanzar dentro de la propia vagina. Mi muñeca se cansa, especialmente si tardo en acabar. También supongo que encuentro que necesitar estimulación vaginal está pasado de moda y también soy un poco sensible por eso.”

TIPO 1A3, ESTIMULACIÓN DEL CLÍTORIS CON PENETRACIÓN VAGINAL EN EL ORGASMO:

“Cuando era niña, me masturbaba sosteniendo ambas manos entre mis piernas muy juntas y balanceando muy suavemente todo mi cuerpo. Ahora usualmente uso mis dedos para frotar toda el área genital con un movimiento circular. Luego usualmente pongo uno o dos dedos adentro de mi vagina antes del orgasmo para sentir las contracciones.”

“Justo después del clímax suelo poner algunos dedos dentro de la entrada de mi vagina para sentir las contracciones – no sólo para ver si ocurren, sexualmente es muy satisfactorio.”

TIPO 1A4, LA PALMA SOBRE EL CLÍTORIS, LOS DEDOS DENTRO DE LA VAGINA:

“Sostengo la palma de mi mano sobre el área del clítoris, y los dedos insertados en mi vagina aproximadamente una pulgada (2,5cm) más o menos, y sólo masajeo suavemente.”

“Comienzo acariciando la abertura vaginal, luego inserto dos dedos en mi vagina y estimulo mi clítoris con la palma de mi mano con palmaditas muy rápidas. Mis piernas están juntas.”

“Uso una mano y agarro el monte, froto por encima mi mano hasta sentir una sensación caliente, entonces abro mis labios con un dedo, y lo hago humedecerse moviéndolo arriba y abajo, entonces inserto un dedo en mi vagina y lo muevo arriba y abajo muy rápido mientras la palma frota el monte. Mis piernas están bien abiertas.”

“Acaricio mis pezones para comenzar, y miro pornografía. Luego masajeo suavemente mi monte hasta estar totalmente excitada, entonces inserto mis dedos en la vagina y al mismo tiempo froto mi clítoris con mi palma. A veces chupo un pene de goma.”

TIPO 1A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA Y PENETRACIÓN ANAL:

“Después de tener ciertos pensamientos sexy se siente como que aumenta mi presión sanguínea, los latidos de mi corazón se hacen instantáneamente más rápidos y fuertes. Mi clítoris cosquillea y en pocos segundos mi vagina se pone resbalosa. Froto mi clítoris con mi dedo índice izquierdo. Penetro mi vagina y/o recto con el dedo índice y/o medio de mi mano derecha y los muevo adentro y afuera a la velocidad que desee. Mis genitales alcanzan dos o tres niveles de intensidad de cosquillas – cada etapa más que la anterior. Froto mi clítoris con un movimiento hacia atrás y adelante. A veces uso artefactos caseros que tengan la forma de un pene, para la penetración.”

“Me masturbo en un cuarto oscurecido. A veces leo literatura erótica, especialmente orientada hacia lo anal. Me estimulo con dedos lubricados o un aplicador vaginal de foam o una ducha o la punta de una enema. Usualmente hago movimientos circulares sobre mi área pubiana con una mano y toco mi ano con la otra mano, a veces insertando mi dedo u otro objeto en mi recto. No interesa si mis piernas están juntas o separadas. Me muevo muy poco.”

“A veces uso mis dedos sobre mi clítoris con uno adentro de mi vagina, y uno sobre el área anal o justo sobre el clítoris. Usualmente uso dos tamaños de vibradores – uno pequeño para mi ano y uno grande para mi vagina. Una mano la uso para el clítoris, la otra sostiene a los dos vibradores en su lugar. Las piernas usualmente están separadas. Movimientos Circulares.”

TIPO 1B, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA Y VULVAR:

“Pon esto. Uso el costado de mi depiladora eléctrica femenina para masturbarme. Me froto hacia arriba, hacia abajo y hacia los costados y usualmente uso la otra mano para estimular entretanto el borde de mi vagina.”

“Uso principalmente mis dedos. Comienzo por acariciar suavemente mi cuerpo y senos, y órganos genitales. A veces uso dos manos sobre mis genitales, pero no siempre. Trato de esperar hasta sentirme mojada antes de tocarme, porque si no estoy mojada usualmente tengo dificultades en lograr el orgasmo. Así que froto y estimulo mis órganos genitales, suavemente, y levanto mis piernas (completamente separadas) y entonces froto un poco más vigorosamente – lo cual me conduce al orgasmo u orgasmos. Parece necesario elevar mis piernas o no acabo. Frecuentemente me pregunto si otras mujeres son iguales.”

TIPO 2A, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE:

“Uso mi dedo índice. Me tiendo sobre mi vientre y abrazo una almohada con mi otra mano. Uso un movimiento circular y arriba-abajo sobre mi clítoris y usualmente mantengo mis piernas un poco separadas, pero al llegar cerca del orgasmo, las pongo muy juntas. A veces me muevo mucho y otras veces sólo un poco.”

“Me masturbo principalmente sobre mi vientre y uso mi mano derecha para estimular mi clítoris con un fuerte movimiento arriba-abajo, usando mis dedos medio, índice y anular. Mi mano izquierda acaricia mis senos. Me muevo mucho en movimientos circulares y arriba y abajo. Hago mucho mmmmm y digo ‘*****’. Mantengo mis piernas abiertas al comienzo y al sentirme llegar a un orgasmo cierro mis piernas y levanto mi cuerpo del piso, cama, lo que sea. A veces me masturbo parada y uso el mismo movimiento y sólo me muevo un poco. Ocasionalmente me masturbo acostada sobre mi espalda y encuentro difícil llegar al orgasmo de esa manera.”

“Cuando me masturbo, me acuesto sobre mi vientre con mis piernas ligeramente separadas, usando ambas manos, los nudillos de la mano derecha le dan presión directa al monte, con la mano izquierda agrego más presión a la mano derecha. El movimiento moderadamente rápido atrás-adelante provee la fricción clitoridiana que necesito.”

“Secuencia: Pongo una toalla sobre la cama, pongo el vibrador sobre la toalla con el pulsador apuntado (el pulsador tiene una punta de goma de alrededor de 1 pulgada -2,5 cm- de diámetro). Usualmente humedezco el pulsador antes de comenzar. Entonces me acuesto completamente inmóvil sobre mi vientre con mis brazos y piernas haciendo una amplia V, con el pulsador trabajando en el área del monte. No uso mis manos hasta que se aproxima el orgasmo, entonces muevo el vibrador ligeramente con la mano izquierda para que esté exactamente en el lugar correcto. Justo antes del orgasmo, mis manos y cuello se ponen rígidos y mis manos se levantan hacia arriba un poquito antes que mueva la izquierda para manipular el vibrador en el momento crítico.”

“Me masturbo sobre mi vientre con mi mano derecha entre mis piernas y masajeo suave y circularmente mi clítoris. Raramente toco mis pechos o el resto de mi cuerpo porque he encontrado que físicamente me hace muy poco.”

TIPO 2A1, ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE CON PENETRACIÓN VAGINAL OCASIONAL:

“Me masturbo sobre mi vientre con las piernas juntas, presionando con los dedos de ambas manos sobre mi clítoris (dedos índice y medio), uno encima del otro. A veces acaricio mis pechos o cachetes del trasero con una mano, o inserto mis dedos en mi vagina, pero no usualmente. Me muevo mucho menos que en el coito.”

“Estoy tendida sobre mi vientre con una almohada entre mis piernas, ya sea frotando contra la almohada o también usando mis dedos. Mi cuerpo está duro y rígido al frotar mi clítoris con un movimiento circular. Mi otra mano está en mi pezón, apretándolo, y a veces tengo un vibrador en mi vagina o en mi trasero. Las piernas varían.”

TIPO 2A2, ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE CON PENETRACIÓN VAGINAL:

“Me tiendo sobre el vientre con mis piernas tan abiertas como sea posible y pongo alrededor de tres almohadas debajo de mí para arquear más mi espalda. Masajeo mi cuerpo en la región genital e inserto el dedo medio de una mano sobre mi vagina y oprimo mi otra mano fuerte contra él, en la región de mi clítoris. De esta manera puedo estimular fuertemente ambos, mi clítoris y mi cérvix (el cual es a menudo sensible pero no tanto como el clítoris). Mi respiración se vuelve corta y jadeante y mi cuerpo comienza a moverse y a contraerse violentamente, al bajar mi cuerpo sobre el dedo y la mano detrás. He probado usar dos o tres dedos, pero esto tenía el inconveniente que no se pueden extender tanto como un dedo solo.”

“Uso mis manos comenzando con un masaje general de mí misma para calentar mis manos y mi cuerpo. Luego voy a mi entrepierna y aplico presión lentamente con las puntas de los cuatro dedos, entonces me doy vuelta sobre mi vientre. Comienzo a aplicar movimientos circulares con dos dedos sobre mi clítoris y ocasionalmente un movimiento hacia arriba y hacia abajo con mi clítoris entre mis dedos. Con mi mano derecha compruebo que mi vagina esté húmeda, y fantaseo. Continúo estimulando mi clítoris con la mano izquierda y en ese momento inserto dos dedos en mi vagina. Adoro los pliegues y grietas. Es sorprendente sentir el interior de una misma. A veces también estimulo la abertura de la uretra, pero eso puede ser doloroso. Mis piernas usualmente están cerradas, pero algunas veces abiertas. Si para entonces no he llegado al orgasmo, entonces doblo todos los músculos de mis piernas y trasero, y a veces comienzo a mover todo mi cuerpo hacia arriba y hacia abajo, o tal vez sólo mueva mis manos. A menudo disfruto tener a mi trasero afuera de las frazadas – el aire fresco lo estimula o quizá sea un deseo de exponerlo, no puedo decirlo realmente. De todos modos, acostarme sobre el vientre mejora realmente mi habilidad para insertar mis dedos profundamente en mi vagina.”

TIPO 2B, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA/VULVAR ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE:

“Sobre mi vientre con ambas manos (una sobre la otra) ahuecándolas sobre mi área genital externa, con los labios de la vulva cerrados. Aprieto suavemente el área con un dedo, oprimiendo contra la curva posterior de los labios y la palma de mi mano apretando contra el frente y el hueso púbico. Las piernas permanecen cerradas. He estado haciendo esto todos los días desde que tuve cuatro o cinco años. Cuando mi pareja se me asocia él simplemente se recuesta sobre mi espalda y me ayuda a apretar.”

“Uso la parte trasera plástica, no la parte acolchada, de un pequeño vibrador. Prefiero esto porque muy raras veces tengo largos períodos de tiempo sola para usar métodos manuales, a los que encuentro demasiado lentos, nada interesantes y por demás cansadores. De alguna manera sostengo el vibrador más o menos estable debajo de mí al estar boca abajo, y muevo mi cuerpo encima y alrededor de él. Lo uso exclusivamente contra mi clítoris y labios vaginales. Me gustan las piernas juntas. De esa manera, con mis tobillos cruzados, puedo usar mis piernas para controlar la cantidad de contacto con el vibrador. A veces me muevo mucho, a veces muy poco. Cuanto más me excito, más me muevo.”

“Me acuesto sobre mi vientre con una almohada entre mis piernas comenzando en mi cintura y algo abultada en el medio. Mis manos están debajo de la almohada justo debajo de la región clitoridiana, y monto la almohada rítmicamente. Entonces pongo el vibrador justo sobre mi clítoris, y mientras permanece apagado, froto contra él algunos momentos, hasta que estoy tan glotona que tengo que encenderlo, al tiempo que mi mano izquierda lo detiene o juega con mi clítoris o mi área vaginal. De todos modos su mera presencia es erótica. Es importante que mi mano derecha evite que vibre demasiado (el motivo de la almohada). A veces el vibrador apunta hacia la izquierda, a veces hacia el ano. Mis piernas están muy juntas, y fantaseo. A veces doy golpecitos al vibrador de una manera especial.”

TIPO 2B1, ESTIMULACIÓN CLITORIDIANA/VULVAR ACOSTADA SOBRE EL VIENTRE CON PENETRACIÓN:

“Coloco el vibrador sobre mi clítoris y labios menores y entrada vaginal, más a veces una vela en mi vagina. Con las piernas juntas es más fácil, especialmente con los tobillos cruzados (aumenta la tensión muscular y satisface un deseo reflejo de presionar mis rodillas.) Solía tocarme los pechos y el vientre, pero me pareció redundante. Y movía mis manos más que yo, ahora yo me muevo más.”

TIPO 3, EMPUJANDO UNA ALMOHADA U OTRO OBJETO SUAVE:

“Cuando me masturbo, usualmente estoy acostada boca abajo sobre la cama, con alguna manta o cubrecama doblada, así que hay un bulto que froto hacia atrás y adelante.”

“Me acuesto sobre el vientre con algo sostenido firmemente entre mis muslos y presionando contra toda el área del monte, entonces me muevo suavemente hasta el orgasmo.”

“Sí, disfruto de la masturbación. Me he masturbado desde la infancia y no veo la razón para dejar de hacerlo alguna vez. Sin embargo, prefiero el sexo en pareja porque me gusta la compañía. Siempre tengo orgasmo y usualmente varios de ellos, dependiendo de cómo estoy de ánimo. Me masturbo como no he escuchado a nadie más. Hago un bulto con la ropa de cama del tamaño aproximado de un puño (usaba la cabeza de mi pobre osito de peluche, pero desde que me hice demasiado grande para dormir con un osito, un rollo de sábanas es suficiente) y entonces me acuesto sobre mi vientre encima de él para que ejerza presión sobre mi clítoris. Entonces muevo mis caderas en un movimiento circular hasta que llego al clímax – muy simple. Funciona con las piernas abiertas o cerradas – de cualquier manera, aunque cuando estoy en un estado particularmente frenético, con las piernas juntas a veces se siente mejor. Usualmente termino con mi peso sobre mis rodillas y codos, de manera que no puedo hacer demasiado con mis manos.”

“Cruzo las piernas, empujo mi pelvis contra un objeto suave (una almohada es lo mejor) y fantaseo. Este es el método probado y verdadero. Disfruto tocándome, pero no es tan bueno como esto. Realmente me muevo muy poco; solamente cuando estoy lista para el orgasmo entro a una acción real.”

“Masturbación: usualmente ‘monto’ una almohada o una robe enrollada o incluso una bolsa de lavandería – la monto como a un caballo, presionando y levantándome repetidamente – presionando más y más fuerte. Vestida o desvestida.”

TIPO 3, EMPUJANDO UNA ALMOHADA U OTRO OBJETO SUAVE CON PENETRACIÓN VAGINAL:

“Acostada sobre mi vientre con algo pequeño (como un Tampax) en mi vagina y una almohada sujetada con fuerza entre mis piernas, me muevo lentamente hacia arriba y hacia abajo, luego más rápida e intensamente. La secuencia es como ésta – inserto el objeto, me vuelvo sobre la almohada, luego me muevo rítmicamente hasta el orgasmo.”

TIPO 3, EMPUJANDO CONTRA UN OBJETO MIENTRAS SE ESTÁ SUSPENDIDA:

“Me pongo sobre una silla con un costado protuberante pero bajo y froto al principio contra él, luego me levanto para estar sobre él, y empujo hacia abajo. Este método permite mucha libertad de movimientos para mi cuerpo, que es lo que quiero. Lo aprendí de niña mientras jugaba sobre una silla que tenía mamá.”

“Me subo lentamente contra el lavabo del baño, y oprimo mi monte contra él muy fuerte. El lavabo es estimulante porque está frío. A veces giro mis piernas para oprimir más, y a veces las ‘golpeo’ para hacer vibrar la vulva.”

“Usualmente me suspendo contra alguna pieza de un mueble y me froto contra él en un movimiento lento, circular, hacia arriba y hacia abajo. Nunca escuché antes de hacerlo así, y no sé de dónde lo saqué, pero a una edad temprana me dio un rápido orgasmo, o varios. Es una buena manera, sólo que te deja callos en las palmas de tus manos.”

TIPO 4, CRUZANDO LAS PIERNAS Y APRETANDO LOS MUSLOS Y LOS MÚSCULOS PÉLVICOS:

“Me acuesto de espaldas, con las piernas juntas, y me muevo un poco hasta justo antes de acabar; entonces estoy muy rígida, oprimiendo el interior de mi vagina, moviéndome lentamente. Pero es la estimulación clitoridiana y apretar adentro lo que me hace acabar. Aprieto toda el área pélvica de esa manera y los cachetes de mi trasero están fuertemente apretados.”

“Me masturbo frotando mis muslos entre sí, usualmente acostada, pero puedo hacerlo sentada (en una oficina, en un ómnibus, etc.) Los froto rítmicamente, poniendo una sutil presión sobre el clítoris. La tensión se acumula gradualmente hasta un orgasmo.”

“Me acuesto sobre la cama, junto mis tobillos, rítmicamente aprieto mis muslos, fantaseo y a veces toco mis pezones si tengo dificultad en alcanzar el orgasmo apretando los muslos únicamente.”

“Cruzo mis piernas dos veces – es decir, las cruzo y meto un tobillo alrededor de la otra pierna, lo cual crea una presión sobre el área clitoridiana. Nunca uso mis manos o me toco – no tengo que hacerlo. Aprieto mis piernas hasta lograr el orgasmo, moviéndome sólo ligeramente. Tengo orgasmos muy fáciles.”

“Me acuesto (principalmente cuando me baño) y cruzo mis piernas; acaricio mis pechos y me balanceo ligeramente hacia arriba y hacia abajo al afianzarse la estimulación. Mantengo apretados mis pechos y entonces tengo un orgasmo.”

TIPO 4, CON ALMOHADA, TOALLA, U OTRO OBJETO MANTENIDO ENTRE SUS PIERNAS:

“Inicialmente, me estimulo ya sea con cosas externas, o me cuento a mí misma historias o fantaseo, luego me acuesto y coloco mi brazo derecho a través de mi entrepierna con mi muñeca o antebrazo sobre mis labios y clítoris (puedo estar vestida o desnuda) y mi mano sobre mi tobillo o pantorrilla, y mis muslos sobre mi brazo. Mi mano izquierda puede sostenerme (si me acuesto de costado), o si no juego con mis pezones. Balanceo mis caderas o pelvis para friccionarme. Ocasionalmente uso mis dedos o mano para mis labios, sobre mi clítoris, o arriba de mi vagina (vulva.)”

“Doblo una cobija o sábana, ubico parte de ella entre mis piernas, que están estrechamente presionadas, y entonces froto la sábana dentro y sobre mi vulva, especialmente mi clítoris, sin usar las manos, sólo movimientos de cadera y piernas. Empiezo a fantasear una situación y acabo en minutos.”

“Mis piernas están cruzadas al oprimir fuertemente algún objeto que toca mi clítoris y la entrada a mi vagina – como cualquier objeto ligeramente alargado. Usualmente lo mantengo por fuera de mi ropa interior. Raramente uso mis manos, sólo presiono la parte más elevada de mis muslos contra los labios. Mi masturbación es básicamente la ubicación de objetos y el balanceo de mi zona pélvica, con presión sobre la parte superior de mis muslos contra los labios.”

“Cuando me masturbo, usualmente oprimo mucho mis piernas (o las cruzo una alrededor de la otra) y uso una toalla, deslizándola contra mi clítoris rítmicamente hasta que llego.”

“Uso una almohada o algún otro objeto que sea firme pero suave. La sostengo entre mis piernas y la froto hacia arriba y hacia abajo o la aprieto con mis muslos. Puedo obtener algo de estimulación frotando mis dedos directamente sobre mis genitales, pero no puedo tocar mi clítoris, al ser demasiado sensible. En realidad, estoy mejor usando ropa interior, así no llego a ser estimulada tan directamente. Mis piernas tienen que estar abrazadas a la almohada, no pueden estar separadas. Me muevo mucho pero no necesito demasiado, entonces lo prefiero fuera de las frazadas, con mi trasero y pies, especialmente, expuestos.”

TIPO 5, MASAJE DE AGUA:

“Me masturbo con agua de la ducha únicamente. La apunto a mi clítoris, con las piernas abiertas. A veces engancho una manguera y me siento en el borde de la bañera, y uso una corriente de agua estable y agradable. O me acuesto en la bañera, y dejo el agua de la ducha golpear mi clítoris si es suficientemente fuerte.”

“Me acuesto en la bañera con un chorro de agua abundante sobre mi vagina, monte y clítoris. A mayor presión y temperatura del agua, más rápido tengo el orgasmo.”

“Saco el cabezal de mi ducha para dejar salir un chorro estable. Abro los labios de la vagina exponiendo mi clítoris. El agua puede estar ligeramente caliente para mayor estimulación, y las caderas pueden moverse ligeramente para atormentarme y prolongar el placer. Usualmente lo hago de pie. Estando acostada es más bello, pero te mojas tu cabello y tu cara. Este orgasmo supera a todos para mí, y puede ser múltiple.”

“Me masturbo con agua, preferentemente un chorro de media pulgada curvo, así mi trasero no obstruye el drenaje. Mis pies están afirmados en la pared, separados alrededor de dos pies (unos 60 cm.), y yo estoy yaciendo sobre mi espalda.”

“Ocasionalmente llego al orgasmo en la bañera. Primero me excito con los dedos, entonces dejo correr el agua y tomo una posición acrobática en la que mi vagina queda directamente bajo el grifo. Comienzo con el agua caliente o fría y con baja presión sobre mi clítoris. Cuando me he excitado hago correr el agua más fuerte y me elevo más cerca del agua y la dejo golpear en mi vagina y entonces acabo y es la sensación más fantástica.”

TIPO 6, INSERCIÓN VAGINAL SOLA:

“Usualmente me masturbo con el dedo y toco mis pechos con la otra mano, pero no siempre. A veces, cuando estoy tendida al sol en traje de baño y comienzo a sentirme sexy, termino yendo adentro a masturbarme (cuando estoy sola en la casa). Usualmente uso un movimiento hacia atrás y adelante en mi vagina, o sólo mantengo mis dedos allí un momento. Mis piernas están muy abiertas con mis rodillas levantadas, cerca de mí. A veces me muevo mucho, dependiendo de la intensidad de mis sensaciones del momento.”

Fuente gaymelilla.com

Técnicas de masturbación femenina

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¿Cómo lograr el tan deseado “Squirt”? Entiéndelo y Provócalo

Squirt, casi todas las mujeres sueñan con tenerlo, algunas requieren de entrenamiento y otras simplemente lo tienen en casi toda relación sexual.

Se conoce médicamente el origen del squirt o eyaculación femenina desde el año 2001, cuando se dio a conocer el nombre de próstata femenina, el cual todos conocíamos como Punto G. La próstata femenina vendría siendo la terminación del clítoris dentro de la cavidad vaginal, es decir, el clítoris mide aproximadamente 8 cm y lo podemos estimular por dentro y por fuera. Si se conocían aproximadamente 8000 terminaciones nerviosas el clítoris, entonces ¿Cuantas terminaciones nevosas ostenta el clítoris en realidad?, ¿De cuanto placer se esta perdiendo una mujer? Al rededor de la próstata se encuentran las glándulas de Skene, capaces de producir el liquido eyaculatorio, estas contienen canales que transportan la eyaculación por medio de la uretra, es por esta razón que la eyaculación femenina se confunde con orinar, lo que me hace pensar en aquella expresión popular: “orinar da placer”. Ok, teniendo esta información ya clara, podemos provocar un squirt.

Para lo que formulé un paso a paso diseñado por mi Lincy Acosta, basado en las técnicas propuestas por Alice K. Ladas, quien es terapeuta sexual e investigadora; Annie Sprinkle mi actriz porno favorita y Deborah Sundahl, la gurú de la eyaculación y mi escritora favorita.

1. Se debe tener las piernas bien abiertas, yo me recosté en cama, se me hizo más cómodo y fácil. Estimula el clítoris para llenarlo de sangre y poder palparlo por dentro, para esto, recomiendo el uso de aceites a base de agua, pues estos no alteran el PH de la mujer.

2. Introduce el dedo corazón, el dedo corazón y el índice o el dedo corazón y anular, con la palma hacia arriba, es decir viendo hacia el ombligo, no sumerjas completamente tus dedos, pues el Punto G se encuentra solo a unos centímetros, para se exactos se encuentra detrás del hueso púbico. (Sabes que es el Punto G, porque al mover los dedos hacia el frente, sientes un área acanalada, que al presionar sientes inmediatamente hueso púbico y da sensación parecida a la de ganas de orinar).

3. Debes hinchar el Punto G, hasta volverlo un poco mas grande que el tamaño de una almendra. Esto lo consigues masajeandolo, te recomiendo mover los dedos de manera circular, presionando un poco, da toques rápidos, detente y empuja ligera y extensamente hacia arriba, intentando tocar el hueso púbico. (Es posible que se llegue al orgasmo sin eyacular en este paso, pero es cuestión de ejercitar y entrenar el Punto G)

4. Combina los movimientos anteriores con Kegels, es decir, contrae intermitentemente los músculos pubococcígeos o PC, los músculos con los que se sostiene la orina; es de esta forma que las mujeres normalmente obtienen el orgasmo, pero el orgasmo proviene del clítoris, el nervio pudendo es quien responde y a eso vienen las contracciones y la lubricación abundante en la vagina, pero no hay eyaculación vía uretra.

5. Continua frotando el Punto G, rota el dedo, presiona y conforme se excite, levanta las caderas presionando las nalgas. Sigue y repite los movimientos.

6. Para terminar, saca los dedos o el dedo con rapidez y puja (o pídele que puje), sin dejar de contraer las nalgas y con la cadera elevada; presiona por fuera haciendo círculos con la mano sobre los labios mayores que casi cubren el clítoris, o bien, se puede estimular manualmente el clítoris externo. Si siente que la sensación inminente se escapa, repite. Se necesita de concentración, sentir es lo esencial, va a venir, va a llegar. Lo importante es que no se piense, es importante que solo se sienta. Entregarse a la sensación y dajarla fluir. No todas las mujeres eyaculan la primera vez que lo intentan, es cuestión de conocerse sexualmente y estimularse frecuentemente.female-ejaculation-squirting

Algunas personas preguntarán: ¿Para qué sirve la eyaculación femenina? o ¿Por qué no simplemente tener un orgasmo?. Pues, además de placer puro, de acuerdo al profesor de medicina patológica y forense de la Universidad de Bratislava, Milan Zaviacic, la próstata femenina tiene dos funciones: exocrina, manufacturar, almacenar y emitir el fluido eyaculatorio; y neuroendócrina, producir hormonas y serotonina. Es más, otros estudios de la Universidad de York en Toronto afirman que su propósito es evolutivo: la uretra y la vagina comparten una pared virtual, el piso del canal uretral es el techo de la vagina, por lo tanto la glucosa de la eyaculación es absorbida por la vagina y crea un ambiente de soporte para el esperma, la reproducción.

http://www.eldiarioacontecer.com/salud/squirt-entiendelo-y-provocalo/#

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La verdadera historia del cinturón de castidad

Utilizados hoy en día para practicas de BDSM, la historia real de estos artilugios es muy distinta a la que estamos acostumbrados a oír. Pasen y lean.

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El 87% de las españolas prefiere tener relaciones sexuales en hoteles

Foto: Shutterstock.

  • MARIAN BENITO

¿Qué tendrán las sábanas de los hoteles que incitan a deshacer la cama y a desplegar sin reservas nuestro deseo sexual? No importa si son de algodón, satén o seda, el sexo en ellas resulta más inspirador, apetecible y pasional. Y quien dice sábanas dice un jacuzzi, un baño espumoso, besos entre pompas de jabón o cena para dos con uno de esos menús que disparan el erotismo hasta lo impensable.

Aquí sí, el hábito hace al monje y, de acuerdo con un estudio realizado por la plataforma móvil de reservas HotelTonight, el 87% de las mujeres españolas cree que una habitación nueva y excitante, sin distracciones, favorece la relación sexual. El 22% de los españoles confirma que un hotel nos hace mejores amantes y el 30% dice que prefiere la actitud sexual de su pareja fuera de casa.

El entorno invita a momentos románticos, probar cosmética erótica, sorprender a la pareja con alguna prenda interior seductora o, simplemente, distraer la mente. Según el informe, el 40% de las españolas encuestadas saca en un hotel su vena más aventurera para entregarse a placeres inconfesos.

Una de las razones que alegan los encuestados es que el tiempo se detiene. Son espacios para no salir, desconectar el móvil y dejar atrás rutinas o responsabilidades. Solo hay que relajarse y centrarse en la pasión. Una noche de hotel mejora la intención y aumenta el tiempo que dedicamos al placer. “Repetimos un promedio de 2,2 veces en 24 horas y el encuentro dura 22 minutos más que en nuestro propio colchón”, dice el informe. Quienes más aprovechan la ocasión son las parejas que mantienen una relación pero vidas separadas. En este caso, más del 42% de los participantes le dedican entre 20 y 40 minutos más que en su cama.

También los casados o divorciados hacen el amor más frecuentemente cuando están fuera de casa. La mayoría de los usuarios solteros o viviendo en pareja se muestran, sin embargo, menos activos sexualmente cuando visitan una habitación de hotel.

Este informe analiza los hábitos sexuales de más de 2.200 usuarios de 11 nacionalidades diferentes. Los resultados delatan diferencias de unos países a otros. Los mexicanos, por ejemplo, son los que más tiempo extra añaden a sus sesiones de amor hoteleras: ¡hasta 45minutos! No es extraño que sean también los que después mejor evalúan su rendimiento.

Y si hablamos de prácticas, quienes más arriesgan en un hotel son los americanos. El 73% confiesa que le gusta probar nuevas experiencias en una habitación que no es la suya. Los más recatados, los alemanes. Solo el 14% cree que su pareja puede funcionar sexualmente mejor.

Luca Parducci, ejecutivo de HotelTonight para Italia e Iberia, concluye: “No importa si la escapada la haces con alguien con quien llevas años, meses o incluso días, cuando duermes en un hotel, aunque sea por una noche, la experiencia te permite dar un toque más espontáneo a tu relación amorosa y evitar interrupciones inesperadas. Según hemos visto en el estudio, una llave de habitación de hotel abre la puerta a una relación sexual de pareja feliz en todo el mundo, tanto si se trata de un fin de semana romántico como de una escapada espontánea en tu propia ciudad”.

Pero, ¿cómo deshacer la cama haciendo el amor y olvidándonos de ella como mueble para dormir? El psicólogo Antoni Bolinches pide prudencia a la hora de valorar la sexualidad fuera de nuestra rutina y nos da las claves para darle ese valor afrodisíaco.

  1. Que el deseo surja espontáneo. No tomar la cita como una tarea o por tratar de agradar porque entonces ambos acabarán haciendo cosas que creen que le gustan al otro, cuando en realidad no las desean ninguno de los dos.
  2. Que rompa de verdad con la rutina.
  3. Que la pareja atraviese un buen momento emocional. Si la relación está al límite, reservar una noche de hotel con expectativas pasionales puede ser una decisión desastrosa.
  4. Es un sexo que necesita mucho tacto y consentimiento mutuo. Cuando nos planteamos innovar o transgredir, tiene que haber un único código sexual.
  5. Que los nervios o falsas expectativas no jueguen una mala pasada. El hotel puede ser un buen activador del deseo, pero es más importante la sensación de una buena comunicación sexual.

http://www.elmundo.es/yodona/2015/12/02/565ed2a5e2704e70228b4674.html

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